¿AL FINAL QUÉ SOMOS?
Hemos escuchado a nuestra novia decir “Sos el hombre de mi vida”.
Más adelante tal vez nos han contado que esa misma novia, ahora convertida en “ex” dijo “Mi ex era un forro”.
Otra tal vez dijo “Sos la luz mis ojos”…y más adelante “Mi ex era un hijo de puta”.
Cuando no una combinación de ambas: Primero “Sos el hombre de mi vida y la luz de mis ojos”…y después “Mi ex era un forro hijo de puta”.
Estabamos seguros de que las primeras eran afirmaciones ciertas. Hoy pareciera que nuestras energías están enfocadas a demostrarle y demostrarnos que las segundas son falsas.
Que felices nos hacían sentir las primeras frases …y que infelices las segundas.
Nuestra felicidad nunca hubiera cambiado si nos hubiéramos centrado en nuestra propia opinión.
Nosotros somos lo que sabemos que somos. Por más que las palabras lindas, y sobre todo viniendo de la mujer que amamos, nos endulcen los oídos y nos traigan felicidad.
No está mal alegrarse al escuchar cosas lindas, pero “no podemos permitir que nuestra felicidad dependa de un sentimiento ajeno que no depende de nosotros y que puede cambiar de un momento a otro sin aviso previo”.
Pero como dicen ellas...
Mmmm, ¿seguro que juntos para siempre?. En todo caso, porque ahora pase de ser "El hombre de tu vida" a ser "Un forro hijo de p..." ???
“Las cosas que dependen de nosotros son libres por naturaleza, nada puede detenerlas ni estorbarlas; las que no dependen de nosotros se ven reducidas a impotencia, esclavizadas, sujetas a mil obstáculos, completamente extrañas a nosotros.
No olvides que si tienes como propias las cosas que dependen de otro, encontrarás obstáculos a cada paso, estarás triste y dirigirás reproches a los dioses y a los hombres.
En cambio si solo consideras tuyo lo que te pertenece y extraño lo que pertenece a otro, nadie nunca te obligará a hacer lo que no quieres, ni te impedirá hacer tu voluntad, ni te causará ningún daño”.
Epicteto
Vos para alguien hoy podés ser luz de sus ojos….y mañana un inservible.
Yo para otro hoy puedo ser el gurú, el maestro, el ídolo máximo…y mañana ser “el pelotudo ese”.
Si nuestra estabilidad va a depender de lo que “otro” u “otra” piense de nosotros o sienta por nosotros, transitaremos por la vida como haciendo equilibrio en una cuerda floja sobre las cataratas y a merced de los vientos.
Tengamos los pies sobre la tierra firme de nuestra propia valoración.
Nosotros somos nosotros. Somos Bruno, Hernán, Juan, Pablo, Fede, Felipe… con nuestros defectos y virtudes.
Y eso... YA ES MUCHO!
Saludos Taringueros, un gusto compartir con ustedes!!