Caer en la adicción al celular, la internet o la comida chatarra, entre otras, puede convertirse en una peligrosa enfermedad.
El alcohol, los estupefacientes y el tabaco ya no son los únicos causantes de la adicción. A esta lista se suman nuevas formas de carácter social que también pueden generar adicciones, tan graves como esas tres primeras.
A partir del año 2000, diversos estudios muestran una creciente tendencia en la sociedad por consumir algunos productos o realizar determinadas actividades poco saludables que podrían llegar a ser adictivas por el nivel de ansiedad que crean.
Según el siquiatra Fernando Garitano Savala, “los seres humanos, desde el principio de su desarrollo, buscan alguna forma manipulada para alterar su percepción” y así tener sensaciones placenteras.
Las sensaciones de placer tienen diversas causas, no sólo a nivel bioquímico (drogas) sino también a nivel cerebral. Son fuentes que hacen que uno se sienta recompensado y esto, muchas veces, podría causar adicción. Entérate cuáles son estas nuevas adicciones.
¿ADICCIÓN AL BISTURÍ?, OJO CON ESTE MAL
Querer ser bonita es algo bueno, siempre que se busque estar bien consigo misma. Sin embargo, hay quienes recurren constantemente a las cirugías plásticas para eliminar problemitas mínimos. A esto popularmente se le llama ‘adicción a las cirugías’, aunque el siquiatra argentino Ricardo Pérez Rivera, director médico de Bio Behavioral Institute y especialista en trastornos de la imagen corporal, explica en un artículo de El Clarín, que este es un cuadro sicopatológico llamado Trastorno Dismórfico Corporal.
Quienes lo padecen muestran preocupación excesiva por un defecto o problema en la apariencia. “Genera en el dismórfico un profundo dolor emocional”, comenta. Estos pacientes evitan la mirada de los demás y se aíslan socialmente. Su preocupación se centra en la cara, el pelo, el tórax y genitales. Se detecta la adicción cuando una persona empieza a verse peor después de la cirugía.
CELULARES: TELEFONÍA? QUE?CAUTIVA
Marcia, de 32 años, confiesa que cada día que olvida el celular pierde la calma. “No puedo concentrarme”, dice. Ante esta situación, Savala invita a preguntarse, ¿qué ha hecho el celular en mi vida que se hizo parte de ella? Sin embargo, no es casualidad que a mediados del 2006, un grupo de investigadores de la Universidad de Straffordshire, en Inglatera, encontrara problemas de conducta relacionados con el uso de teléfonos móviles. También descubrieron que la presión sanguínea de los que habían dejado de usar móviles era más baja que quienes seguían usándolos.
COMIDA RÁPIDA: UN PLACER DEL APETITO
Comer es una de las seis fuentes de recompensa natural, explica Savala. Sin embargo, tener una incontrolable preferencia por la comida chatarra, puede que se deba a un estímulo diferente que esta produzca frente a los demás alimentos. “Tal vez, en su consumo se haya generado una recompensa particular y apetitosa”, puntualiza Savala.
Hace cinco años, un grupo de investigadores norteamericanos de la universidad de Princeton encontró evidencia que sugiere el desarrollo de una relación de dependencia con el azúcar y la grasa existentes en la comida rápida.
Los científicos basaron su teoría sobre el estudio de las ratas y descubrieron que los roedores sometidos a una dieta, con un 25 por ciento de azúcar, sufrían un ataque de ansiedad cuando se les retiraba el azúcar de su ingesta. Los síntomas incluían castañeteo de dientes y temblores, similares a los que se observan en personas a las que se les retira la morfina y la nicotina.
Según los científicos, los alimentos con alto contenido graso, estimulan los opioides o “químicos del placer” en el cerebro. Esto implica que algunos animales, y por conclusión en los estudios, los seres humanos también pueden desarrollar una dependencia de la comida dulce.
CIBERADICCIÓN,?UN?PROBLEMA?DE LA NUEVA ERA
El internet, los juegos en red y la ciberpornografía también entran en la lista. No es casual que en la actualidad existan centros de terapia en línea para los ciberadictos.
Según Savala, el uso de estos elementos “genera un estado de alerta y ansiedad que moviliza neurotrasmisores en el cerebro que provocan un efecto placentero. Hay un nivel de exaltación por la expectativas, si se logra ganar en un juego hay una sensación de recompensa inmensa, entonces uno empieza a repetirlo”. Este mecanismo es el mismo que funciona en los apostadores.
En la ciberpornografía, este proceso es más peligroso, “porque se distorsiona la realidad sobre la sexualidad. Se puede tener una conducta en la que sólo se valora el aspecto erótico de la sexualidad y se convierte en lo único importante, además se pierde la naturaleza del vínculo interpersonal”.
Otros tips
• Las características. Aunque en este caso no se trata de sustancias involucradas, las nuevas adicciones modifican la percepción y ocupan un lugar para generar la respuesta de recompensa. Las personas que caen en este tipo de adicciones encuentran que algún área de su vida funciona cuando se comunican por el celular, comen en exceso comida rápida o navegan en internet.
• La cura. Algunas personas que caen en adicciones de pronto resuelven el problema sin ayuda médica, según Savala, son la menor parte. Para el especialista, el abordaje y la resolución del problema, para quienes caen adictos, se realiza a través de la reorganización de sus fuentes de placer y recompensa. Esto, por lo general, se puede lograr mediante la sicoterapia y los sicofarmacos.
Fuente
Texto: Carla Hannover. Fotos: Dreamstime. Expertos consultados: Fernando Garitano Savala, jefe médico científico del Centro de Rehabilitación y Salud Mental San Juan de Dios; BBC Mundo y www.adicciones.org.