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Arte6/22/2011
Todo, empezó una mañana fría de febrero; hacia buena temperatura, después de que saliera el sol. Toñi y yo, salimos de casa, después de haber arreglado un neceser, con las cosas que iba ha utilizar, en los dos días, que tenia que pasar en la residencia, solo cuarenta y ocho horas, solo era una biopsia de hígado; el tiempo que estaría ingresada, seria por si dentro del margen de las cuarenta y ocho horas, le entraba fiebre, o un pequeño derrame, era una prueba “normal”. Entramos andando, en la habitación, en la cual fue asignada, amablemente, le trajeron, su pijama, y una bata, por si quería pasearse, por los pasillos, para que no cogiera frío; en el mismo día, le hicieron la biopsia, siendo la prueba totalmente normal, no paso fiebre, ni tubo ningún derrame, ya solo veíamos la hora, en que le dieran el alta, pues todo había salido, conforme los médicos habían predicho. El segundo día, vino él medico, y nos informo, que todo estaba en orden, y lo mas seguro es que al día siguiente, saldría de alta; estuvo un rato tonteando con ella, pues él medico, era persona conocida por nosotros, le dijo que si estaba asustada, y ella dijo que no, él volvió a reiterarse de que todo, era rutina. Rutina, que se rompió al amanecer del tercer día, el día que le iban ha dar de alta; no se sabe como, había llegado ha incubar una neumonía; la realidad, es que no sabemos, si la traía de la calle, o había sido contagiada, en los pasillos del hospital, cuando salíamos a fumarnos un cigarro, o había sido en el bar, que por la mañana, bajamos ha tomarnos un te, un te porque hacia un poco de frío, solo por meternos algo caliente en el cuerpo. Todo fue descontrolado, en el día de hoy, ya hace nueve meses, aun no estoy recuperado, de lo que lego a pasar, en los quince días postreros, solo recuerdo, descontrol, angustia, ganas porque todo terminara, y volviéramos a casa; durante, esos quince días, no estuve en casa ni un día, subía, pero aun no había entrado, y ya me estaba bajando hacia la residencia, pues lo que de verdad me importaba, estaba allí, creo que solo llegue a afeitarme un día, cuando yo solía afeitarme, cada tres días. En realidad, todo fue muy rápido, el tiempo, no se detenía, y yo, la verdad, no estaba preparado, para lo que iba ha ocurrir. Ella, en verdad, estaba asustada, mi amor, en esta vida solo me importo ella, ella era la persona que daba significado a mi vida, ella, lo era todo, mi amiga, mi compañera, mi amante, mi señora, mi esposa, ella, Toñi. Tampoco se esperaba, que se iba ha poner mal, ya estábamos viendo la “puerta de salida”, habíamos hecho planes, de que este fin de semana, íbamos ha ir al cine, a ver una película, íbamos ha ir con nuestros niños, y a la salida, pues iríamos a un hamburguesería, a tomar algo, hasta la hora de volver a casa, íbamos como teníamos costumbre, a dar una pequeña vuelta al puerto, ha ver los mercadillos urbanos, que se ponían en el suelo, a ella, siempre le gusto, ver cosas, y siempre comprar algo, los hippies, como lo llamábamos, nosotros; pero ese fin de semana, no estábamos paseando. Estábamos en la residencia, le subía la fiebre a treinta y nueve grados y medio, sudando, y encima, tiritando de frío; nunca hasta entonces, me había dado cuenta, de lo impotente que era, esa impotencia que te llega, cuando quieres arreglar una situación, y la situación, te sobrepasa, había momentos, que se encontraba bien, en esos momentos, me contaba, que si alguna vez fallecía, que le gustaría ser incinerada yo le decía, que no dijera eso, que dentro de poco, estaríamos otra vez en casa, “pegándonos” gritos; (en verdad, hecho de menos “sus gritos”); ella, se reía, y me mesaba los cabellos, yo estaba agotado, casi sin dormir, por las tardes, a la hora de la “tontería”, ella, se corría un poco en la cama, y llegaba a dormirme abrazado a ella, aun había enfermeras, que entraban, y nos veían durmiendo, y en vez de pegarnos la broca, salían, y nos dejaban dormir, al final de la primera semana, ella, se encontraba mejor, salíamos a pasear, con la lanza con ruedas, (como yo la llamaba), y las botellas de suero, enganchadas a ella, hasta llego un par de días que se la quitaron, esa noche, me dijo que ella, se encontraba bien, que cojera y me fuera a casa ha dormir un rato, yo le decía que no pero ella insistió tanto que me convenció, que si estaba sin afeitar, que llevaba una semana con la misma ropa, y que se me veía cansado, yo, la verdad, lo necesitaba, pero también necesitaba su compañía, total, veía que tenia buena cara, que parecía que lo malo había pasado, no tenia sueros, ni nada, la única medicación que le daban, eran pastillas, en resumen, que me convenció, me subí esa noche a casa a dormir, no me acuerdo ni como me acosté, ceo que me quede durmiendo antes de entrar en la cama; al amanecer del día siguiente, me desperté sobresaltado, pues echaba en falta, el calor de ella en nuestra cama, me sentí unos segundos, desorientado, sin saber que pasaba, pero enseguida, todo volvió a la normalidad, había dormido, casi diez horas, me levante, me afeite, me duche y me cambie de ropa, y mi siguiente paso, fue ir a la residencia, baje, contento, porque en realidad, la veía mejor, y se me hacia una eternidad, la hora de que saliera. Cuando volví ha entrar, en la habitación, me la encontré de nuevo con los sueros, y encima con oxigenoterapia, el flash que me dio, no pudo disimularlo mi rostro, ella, me dijo, que no pasaba nada, que esa noche, empezó ha tener de nuevo fiebre, y que decían, que se había puesto un poco peor, pero que le habían dicho que en unos días, le darían de alta, yo. Estaba de piedra, hasta sentí sentimientos de culpabilidad, por no haberme quedado esa noche con ella; entro, él medico, y me llamo fuera de la habitación, y me dijo que le habían hecho unas pruebas esa mañana, y el resultado, no le gustaba nada, que estaba en peligro de hasta fallecer, yo no asimilaba las palabras que me estaban diciendo, me sonaba a hueco, como si no hubiera nadie, y solo fuera un susurro, y encima, tenia que volver a la habitación, poniendo buena cara, para que ella, no se diera cuenta de nada; pero ella, no era tonta; cuando entre, (se ve que con la cara descompuesta), Toñi, me pregunto, que qué me haba dicho él medico, que en verdad, estaba mal, yo le dije, como pude, que me había dicho, que se había puesto un poco peor por la noche, y por eso, le habían puesto, el oxigeno, pero, que en unos días, se lo quitarían; ella me dijo, que no sabia mentir, que estaba peor de lo que ella se creía; yo, estaba a punto de llorar, pero hubo algo fuerte dentro de mí, que me lo impidió, y seguí, la “rutina”; en eso, que entra él medico pues sabia, que Toñi, no se iba ha creer lo que le dijera, y le dijo como estaba, a lo que ella respondió, que hecha unas bragas, el se rió, le dijo, que mala hierba nunca muere, y que dentro de unos días, le iban a pegar una patada, porque eso de estarse, todo el día encamada, era mucho morro, ella, se volvió a reír, y le dijo lo mismo que a mi: mentiroso, el sabia, que no la había convencido, pero se despidió normalmente, le dijo, que mañana, vendría, ha ver, como se encontraba; durante unos segundos, pareció una eternidad, ninguno hablaba, ensimismados en nuestros propios pensamientos, el silencio, se cortaba con un cuchillo, hasta que ella, rompió el hielo, me dijo, que me quería, que se lo había pasado muy bien conmigo, yo le dije que qué decía, y ella me respondió, que estaba muy mal, estuvimos unos minutos abrazados, minutos, que parecieron horas, una eternidad, ojala, esa eternidad, no se hubiera terminado creo que lloramos, los dos, pero de una manera, que ninguno, nos dimos cuenta de lo que hacia el otro. Ha partir de este momento, la cosa, se acelero, ella en verdad, estaba asustada, (y quien no), pero aun, me seguía animando, me decía cosas, para reírnos, estuvimos, contándonos cosas de nuestra vida, recordando las cosa buenas que nos habían pasado, hicimos, un pequeño resumen, de nuestras vidas, y omitimos, los momentos malos, la realidad, es que yo, ya tenia cuarenta años, y ella treinta y nueve, nos conocíamos, desde que éramos niños, de vista, pues éramos del mismo barrio, y en realidad nuestro primer contacto, fue con diecisiete años; cuando ella llego a cumplir, los dieciocho, nos fuimos a vivir juntos, hasta ese momento, una convivencia de casi veintidós años, hemos tenido, momentos malos, pero hemos sabido cubrirlos con nuestros mejores momentos, en nuestra relación, siempre ha habido respeto, solo, tarde un poco en acostumbrarme, por mi ego, pero ella, me enseño a morir a el, y en realidad, nuestra vida en común, siempre, o casi siempre ha sido buena; siempre existen momentos malos, pero esos momentos, si no los olvidas, solo son piedras en el camino, y ya habíamos tropezado muchas veces, y no queríamos volver a tropezar, me gustaría decir que nuestra vida, ha sido un camino de rosas, pero, seria engañarme; según como lo mires; si que ha sido un camino de rosas, pero con sus espinas, y sus flores, las espinas, se han sacado, y solo nos quedaban las flores, si volviera a nacer, me gustaría volver a encontrarme con mi mujer, no mi mujer, en tono posesivo, sino mi mujer, en tono cariñoso, era mi mas bien guardado tesoro, y lo sigue siendo. Toñi, a partir de ese momento, no hacia mas que mandarme fuera de la habitación, que fuera a por agua, que fuera ha comprarle una revista,... Y cuando volvía, me la encontraba, medio ida, con todo desenchufado, el oxigeno quitado, y entre las enfermeras y yo, teníamos, que volver a enchufarla de nuevo, por esa razón, llegaron a monitorizarla; cada vez, le costaba mas respirar, sé ahogaba, cuando de pronto, llego su familia, entonces, les dije, que me salía a encenderme un cigarro, aun no había llegado al pasillo, cuando volví a oír el pito de alarma, volví a la habitación, y todos, salieron corriendo, como si les hubieran echado pero no era mas que miedo, tenían mas miedo que hambre, a partir de ese momento, yo entro en un “sueño”, todo parecía etéreo, sin formas, sin colores, sin sentimientos,... Viene el medico de guardia, y deciden ingresarla en la UCI, estuvo dos días, ingresada allí, solo la veía un rato al medio día, y un rato por la noche, estaba prohibido hablar con los médicos, y con el personal sanitario, en la entrada de al mediodía, venia él medico de guardia, y te decía la situación; estaba sedada, e intubada; la primera vez que la vi, se me cayo el alma los pies, tendría, por lo menos, veinte bolsas de sueros, respiración asistida, todo el cuerpo lleno de vías, hasta tenia una vía en la yugular, la familia de ella, decían de quedarse allí, todo el tiempo, pero yo, les dije que no, que si pasaba algo, ya llamarían a casa; esas dos noches, medio dormí, me despertaba cada cinco minutos sobresaltado, sentía raro lo que me pasaba; la falta de Toñi. Al segundo día, cuando vamos ha entrar, nos dicen, que nos esperáramos un poco, que estaban haciéndole una prueba, cuando nos dejaron entrar, nos llevaron a la oficina del medico, y nos comunico que había fallecido, intento explicar porque, pero, yo le dije que gracias, que ya sabia, pedí verla, y me dejaron, lo que mas me llamo la atención, era el silencio de la habitación, ya estaba toda desenchufada, no le estaban haciendo una prueba, estaba agonizando. Mande a todo el mundo para casa, arregle los papeles del tanatorio, y pedí que la incineraran, luego, me fui a casa, a echarme un rato, rato, que pase llorando, me deje llevar por los sentimientos, cosa que no había hecho en dos semanas, en media hora, me rompí, lo que mas me dolió, fue darme cuenta de que cuando la bajaron para abajo, no pude ni darle un beso consciente, luego ya si, pero ese beso, se me perdió, no me dejaron entrar en el ascensor, cuando la vi fallecida, la bese, me dieron los pendientes, y me despedí de ella, ese es el ultimo momento que vi a mi mujer, en el hospital. Luego, en el tanatorio, la volví a ver, pero ya no era lo mismo, toda la gente hablando, toda la noche hablando, todos hablando; pero yo, no estaba allí, estaba perdido en mis pensamientos, estuve durmiendo, en un sofá, fuera de la habitación de duelo, no podía estar allí, viendo, como todos hablaban, y yo con mi dolor, llego la tarde del día siguiente, y le hicieron una misa, después de cerrar la tapa. Cuando salimos fuera, todos, se pensaban, que iban ha acompañar al coche fúnebre; me acerque al conductor, y le dije, que nadie iba ha ir al crematorio, que cuando quisiera, se pusiera en marcha, y que no esperara a nadie, el hombre hizo lo que le dije, empezaron todos a marcharse, hasta que solo nos quedamos, mi padre, mi hijo y yo, mi padre, se fue con su coche, y mi hijo y yo, nos fuimos en el coche que pone el seguro para los familiares. Ya había pasado todo, llegamos a casa, y allí fue cuando di rienda suelta a mis sentimientos, no me conformaba, no me conformaba con lo que había pasado, creía que era un sueño, un mal sueño, donde solo esperaba despertarme, pero no me despertaba, por que no era un sueño, era la realidad. Al día siguiente, fuimos a por las cenizas de mi mujer, al llegar a casa. Las deje dentro de un armarito que tenemos, y me eché a dormir, cuando de momento, me desperté, sudando, la sola presencia de mi mujer, me hacia estar en tensión, eran sus cenizas, pero yo no me hacia a la idea, aun sigo pensando que ella, esta en mi habitación, conmigo, y de cierta manera, es verdad, ella, esta aquí conmigo, serán sus cenizas, pero para mi, es ella. Ella, mi mujer. No tengo pensamiento de deshacerme de las cenizas, pues para mí simbolizan, a la mujer, que compartió su vida conmigo, y en verdad, es eso, el día que yo fallezca, me gustaría, que ella, estuviera dentro del nicho conmigo, no quiero separarme de ella, porque en verdad, pienso que esta conmigo, al lado mío, sintiéndola, y es cierto, ella esta aquí. También es que no me he hecho a la idea de separarme de ella, para mí, fue una experiencia traumatizante, era una cosa, que nunca llegue a pensar, además, siempre pensé que yo faltaría antes que ella, porque ella estaba llena de vitalidad, y ganas de vivir; esa vitalidad, y esas ganas, que inconscientemente, ella me da día a día, esa es la razón, por la cual no tengo pensamientos de deshacerme de ella, pues aun la quiero, cada día que pasa, la quiero mas, pero aun estoy en estado de shock, no puedo llegar a creer, que ella no este, me doy cuenta, en la cama, no carnalmente, sino, por la falta de su calor, ese calor que tanto hecho de menos, en las noches frías, ese calor que me acompañaba cada día de mi vida, aparte de los sentimientos, que aun los poseo, es una de las cosas que hecho en falta, su calor. Su ser. Su presencia, pero su presencia, la noto, da a día, como si estuviera esperando que un día, fuera ha hacerle compañía, y en realidad será lo que pasara, pero yo, aun no me he hecho a la idea, y hace ya, nueve meses, como si fueran nueve años, mi Toñi, es mi Toñi. Alicante, 6 de Diciembre del 2004. Amada Toñi, mi querida: Hace ya seis meses, que no te veo, creo que es toda una eternidad; desde que tu no estas, no vivo, no siento, no como,... parezco una marioneta del tiempo, soy un caminante solitario, que solo va, donde el destino le lleva, según sople el viento, hacia allí me dirijo, esperando cruzarme contigo un día u otro Me siento perdido, y en realidad lo estoy, nunca sabes la importancia que tiene una cosa, hasta que esa cosa, falta de verdad; aunque aquí, te estoy mintiendo, siempre he sabido, la importancia que tenias en mi vida; yo era tu, sin ti, me siento que no soy nada, no me siento, sin ti, no vivo, sobrevivo, tal es la fijación que tengo contigo, que creo que este es el mayor trauma, que nunca he pasado, trauma, que me gustaría superar, y se que la ayuda, esta en ti. La fuerza que me falta, para superar tu pedida, esta contigo; día a día, la voy sintiendo, y ella es la razón, por la que sigo viviendo; te doy gracias, por todo lo que me has enseñado, gracias por todo lo bueno, y gracias también por todo lo malo, porque en esos momentos, me he dado cuenta de que tu, lo eras todo para mí, y lo sigues siendo. Siento tu presencia, dentro de mi corazón, pero en verdad, cuanto daría, por volver a besarte, por volver ha acariciarte, por volver ha hacerte mía. Mía de nuevo para siempre, como dicen, hasta que la muerte nos separe, pero creo que ni la muerte, podrá nunca separarnos, pues mis sentimientos hacia ti, crecen cada día mas y mas, en vez de intentar olvidar, lo único que quiero es volver a recordar, volver a recordar cuando éramos unos niños inocentes, que descubrimos el amor, casi accidentalmente, ese amor que ha hecho que viviéramos una vida en común, creyendo que llegaría a la inmensidad de los tiempos, pero como todos los sueños, se rompió, ¿Por qué se rompen los sueños?. Doy gracias por todo lo que hemos pasado junto, lo que no estoy de acuerdo, es en lo que no hemos podido compartir, por falta de tiempo, ese tiempo que no se detiene, y va en contra de nuestro ser, ayer, éramos unos niños, y “al día siguiente”, éramos personas adultas, personas, que nos hubiera gustado quedarnos ancladas en nuestro pasado, cuando solo existía nuestro amor, y nuestra sinceridad, aunque nunca hemos llegado a perder el amor y la sinceridad, lo único que paso, es que crecimos, cuando, no queríamos crecer, a todos nos duele hacernos mayores, pero si encima, llevas una perdida, hasta empiezas a dudar, de que si todo lo que ha pasado, ha sido verdad, o ha sido un sueño, sueño, del que no quieres despertar, pero te das cuenta de que estas despierto. Dicen que la bendición del matrimonio, son los hijos; en verdad, es lo único que me da pistas de que estoy despierto, y de que estamos bendecidos, esa pareja de niños, que hemos tenido en común; aunque hay días, que los cogerías, y le darías la del pulpo, son la razón, por la que seguir viviendo, ellos, nuestro fiel reflejo, unos niños, que en verdad, son una bendición, nuestra bendición; ahora, ellos, son los que me dan fuerzas, para seguir viviendo, seguir sintiendo, y la fuerza, para salir de mi sueño, en que me vi envuelto, el día que te perdí, no para siempre, pero si momentáneamente, nuestros hijos, y tu presencia, tus recuerdos, tu. Toñi. Doy gracias a dios, porque un día nuestros caminos, se cruzaron, y desde ese día, empezó nuestra vida en común, en realidad, nuestro noviazgo solo duro quince días, suficiente, a los quince días, cumplites los dieciocho, y desde entonces, estamos viviendo juntos, lo que se dice, amor a primera vista; hay personas, que están de novios cinco o seis años, se casan, y a los meses, se separan, pero a nosotros, solo nos hizo falta quince días, aun me acuerdo que llevábamos un mes viviendo juntos, y aun se me olvidaba como te llamabas. Toñi, mi Toñi Se despide de ti, sin decirte adiós, Si no hasta pronto, la persona con la que has Compartido una vida, espero que tus Sentimientos, hallan sido a la par, con los Míos: Atentamente. La persona que siempre te tendrá en Su corazón; ... P.D.: Te amo, te ame,... Y siempre, te AMARE....
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