El controversial mundo de las diferencias geográficas
La visión de los expertos en estudios culturales, los críticos literarios y algunos personajes del mundo de las letras, ha contribuido para la formación y desarrollo de los estereotipos occidentales acerca de oriente y el revés del asunto en cuestiones comunes de la vida cotidiana.
Como lo reseña el portal web pijamasurf, hay quienes señalan, que la conquista no sólo fue a través de las armas, sino también desde los libros, ideologías y literatura, debido a que los narradores occidentales idealizaron a los hombres de oriente como: encantadores de serpientes, bailarinas exóticas, ladrones, holgazanes, lo sensual, lo pervertido, lo peligroso.
Sin embargo, en el autorretrato occidental figuró una formación de hombres con inclinación hacia lo racional, lo civilizado, lo disciplinado, lo iluminado.
Desde el prisma del crítico palestino Edward Said, versado y letrado en literatura occidental, en la modernidad sigue persistiendo “lo racional contra lo irracional, lo civilizado contra lo bárbaro”.
Africanos: déspotas corruptos, muertos de hambre.
Latinoamericanos: narcos, futbolistas, dictadores.
Árabes: terroristas, misóginos.
Asiáticos: fanáticos religiosos, ingenieros de software.
Oriente resalta por sus encantadores de serpientes, bailarinas exóticas, ladrones, holgazanes, lo sensual, lo pervertido y lo peligroso.
La visión de los expertos en estudios culturales, los críticos literarios y algunos personajes del mundo de las letras, ha contribuido para la formación y desarrollo de los estereotipos occidentales acerca de oriente y el revés del asunto en cuestiones comunes de la vida cotidiana.
Como lo reseña el portal web pijamasurf, hay quienes señalan, que la conquista no sólo fue a través de las armas, sino también desde los libros, ideologías y literatura, debido a que los narradores occidentales idealizaron a los hombres de oriente como: encantadores de serpientes, bailarinas exóticas, ladrones, holgazanes, lo sensual, lo pervertido, lo peligroso.
Sin embargo, en el autorretrato occidental figuró una formación de hombres con inclinación hacia lo racional, lo civilizado, lo disciplinado, lo iluminado.
Desde el prisma del crítico palestino Edward Said, versado y letrado en literatura occidental, en la modernidad sigue persistiendo “lo racional contra lo irracional, lo civilizado contra lo bárbaro”.
Africanos: déspotas corruptos, muertos de hambre.
Latinoamericanos: narcos, futbolistas, dictadores.
Árabes: terroristas, misóginos.
Asiáticos: fanáticos religiosos, ingenieros de software.