La Organización Werewolf (llamada a veces Wehrwolf ,haciendo referencia a Wehr como fuerza de defensa)
En 1945, la guerra estaba perdida, Alemania en ruinas, el Ejército Rojo avanzando desde el este y sureste y los demás aliados desde el oeste y suroeste. Los Aliados se preparaban para asaltar los últimos reductos alemanes en los Alpes, donde creían que existían enormes fuerzas, bien equipadas y con formidables defensas. La preocupación e inquietud en el Cuartel General de Eisenhower presagiaban duros combates.
Schloss Hülchrath, castillo medieval del Siglo XIV cerca a Erkelenz en Bavaria.
Cuartel General de la Organización Werewolf.
El 23 de marzo de 1945, Hitler lanza un discurso, conocido como el "Discurso Werewolf", llamando a la guerra de guerrillas, la guerra a muerte hasta el último hombre. Deseaba el Führer que cientos de miles de hombres se unieran a la lucha clandestina contra los invasores. Apenas lograron reunirse algo más de 5 mil hombres, muchos de ellos niños de 13 a 15 años, otros veteranos dispuestos a morir por su Führer peleando hasta la muerte contra millones de tropas aliadas que atacaban por tres frentes. Esos guerrilleros recibieron el nombre de Werewolf o Werwolf, nombre tomado de la mitología nórdica, de unos seres mitad hombres y mitad lobos que atacaban al ganado y seres humanos, en especial niños y mujeres.
Organización
La Organización Werewolf o Werwolf, fue una idea del Reichsführer-SS Heinrich Himmler, que concibió el plan como una forma de resistencia en la retaguardia enemiga, en los territorios alemanes que pudieran ser ocupados. En el otoño de 1944, se reunieron el HJ-Jugendfuhrer Artur Axmann, el SS-Obergruppenfuhrer Hans Adolf-Prützmann, el Jefe de la RSHA Ernst Kaltenbrunner y el Obsturmbannfuhrer Otto Skorzeny. Prützmann fue puesto a cargo de la organización y la responsabilidad del reclutamiento de los voluntarios. El entrenamiento sería responsabilidad de los Cazadores de Otto Skorzeny. Los mandos serían escogidos entre los voluntarios sin experiencia apoyados por oficiales escogidos de las Waffen-SS y del Heeres (Ejército de Tierra). Como Cuartel General y lugar de entrenamiento escogieron el Schloss Hulchrath, un castillo medieval sel Siglo XIV que se levanta en una colina cerca a Erkelenz. Los primeros 200 voluntarios llegaron a Hulchrath en noviembre. Otros centros de entrenamiento fueron montados en Bavaria y en los suburbios de Berlín donde también fueron llegando los voluntarios. La mayoría de los reclutados para convertirse en Werewolf, pertenecían a las Juventudes Hitlerianas y a las Waffen-SS y fueron entrenados en tácticas guerrilleras, incluyendo técnicas de franco tiradores, sabotaje, incendios, emboscadas, uso de explosivos etc.
Recursos logísticos
Pequeños bunkers especiales distribuidos en toda Alemania fueron abastecidos con suministros, armas y municiones, antes que las tropas invasoras desbordaran sos sitios. A los Werewolf, la Gestapo les dio identificaciones falsas para que pudieran pasar como civiles comunes ocultando su verdadera identidad. Pese a todo, la efectividad del plan fue todo, menos exitoso, debido a las rivalidades de los mandos, que más se preocupaban en figurar como gestores del plan, que en obtener resultados que perduraran después de la ocupación. Por otro lado, los voluntarios Werewolf tenían la falsa impresión de que contarían con una fantástica red logística, capaz de mantenerlos operativos durante años y eso no fue así. Menos que eso, por supuesto, fue lo que se imaginó la inteligencia aliada, la OSS en particular, que esperaba encontrarse con un supuesto "Reducto Alpino" algo más formidable que la Línea Maginot y la Línea Siegfried juntas, en el centro de Alemania, donde estarían desplegadas armas maravillosas y desconocidas, amén de cientos de miles de tropas escogidas.
"El Reducto Alpino"
La OSS de Estados Unidos estaba segura que el "Reducto Alpino" se encontraba en Bavaria donde se instalaría el gobierno alemán todavía al mando de Adolfo Hitler. La OSS estaba segura que al menos existía una fuerza de élite de 300 mil soldados SS y que hasta 5 trenes semanales llegaban a la región alpina con toda suerte de armas exóticas jamás vistas y pertrechos de todo tipo. Aseguraban que existía una fábrica de Messerchmitt 109 instalada bajo tierra, que se encontraba interconectada con una red de cientos de túneles y bunkers impenetrables. Estaban convencidos que el asalto de esas fortificaciones era extremadamente difícil, si no imposible. El razonamiento de la inteligencia aliada se basaba sobre todo en el análisis de las emisiones radiales de la Radio Werewolf que se encontraba en Bavaria y desde donde se difundían los mensajes de Goebbels y Borman.
Las Operaciones
En Polonia
En Polonia hicieron algunos ataques contra civiles, en venganza por la masacre de civiles y soldados alemanes rezagados que eran arreados como animales hacia occidente. También efectuaron algunos ataques de relativo éxito contra los soviéticos. En el frente del oeste el ataque más exitoso, causó la muerte de 44 personas en las zonas ocupadas, muchos de ellos civiles, lo que a la larga causaría el repudio de la población. También planificaron los asesinatos del Dr. Franz Oppenhoff, John Poston, N.E. Berzarin y Maurice Rose.
Unternehmen Karneval
El Dr. Franz Oppenhoff de 41 años, fue nombrado alcalde por las fuerzas de ocupación de Aachem (Aquisgrán), la primera ciudad alemana en caer en manos del enemigo. Como Oppenhoff fue puesto en el cargo por los mandos militares los Werewolf lo consideraron un traidor y lo condenaron a muerte. Para ajusticiarlo, los Werewolf planificaron y ejecutaron la Unternehmen Karneval (Operación Carnaval), en la que participaron Ilse Hirsch de 22 años, el Teniente-SS Wenzel, su radio operador Sepp Leitgeb, Karl Heinz Hennemann, Eric Morgenschweiss de 16 años y Heidorn. Para la operación se entrenaron en el Castillo de Hülchrath. Fueron lanzados en paracaídas en las afueras de la ciudad de Aachem. Los guerrilleros se dirigieron a la ciudad que Ilse conocía muy bien. Oppenhoff de 41 años, su esposa y sus tres hijos vivían en la calle Eupener Strasse No 251. Una vez en la casa, llamaron a la puerta y apenas Oppehoff la abrió, Wenzel y Leitgeb le dispararon a quemarropa.
Mientras escapaban de la ciudad, Ilse Hirsch tropezó con el alambre de una mina que al hacer explosión le produjo heridas en una rodilla y le causó la muerte a Sepp Leitgeb. Después de pasar un tiempo hospitalizada la chica regresó a su casa en Euskirchen. Después de la guerra, los miembros de la partida, excepto el Teniente Wenzel, fueron rastreados y capturados. En el "Juicio Werewolf" realizado en Aquisgrán en octubre de 1949, fueron encontrados culpables Hennemann y Heidorn y sentenciados de uno a cuatro años de prisión. Ilse y Eric Morgenschweiss por su edad, fueron absueltos. Más tarde, Ilse se casó, tuvo dos hijos y vivió a sólo unos kilómetros del lugar que fue escenario del evento más recordado de su vida. El paradero del Teniente Wenzel nunca fue encontrado y su suerte se ignora.
Otros ajusticiamientos
Otro caso, en el que cumplieron su cometido fue el asesinato del Mayor John Poston, jefe de enlace del Mariscal de Campo Bernard Montgomery. También tuvieron éxito en el General N.E. Berzarin que era el comandante soviético de Berlín Oriental y que fue emboscado en Charlottenburg en junio de 1945. Fue muerto también por los Werewolf, el General Maurice Rose, quien fue el general judío más antiguo del Ejército de Estados Unidos.
Orden de Dönitz
Cuando Alemania se rindió, en el discurso del Almirante Karl Dönitz, al recibir la jefatura del estado por deseo de Hitler, arengó a los Werewolf a deponer las armas. Esa orden fue obedecida por algunos miembros, pero la mayoría de los pertenecientes a las Juventudes Hitlerianas, que para entones contaban con cierta organización militar, no acataron la orden y fueron cercados en una batalla desesperada donde prefirieron morir antes que rendirse.
Últimas acciones
Los ataques aislados de los Werewolf duraron desde 1945 hasta 1947, cuando ya casi todos habían sido aniquilados y la mayoría desbandados al no poder actuar coordinadamente. La organización original, a cargo de las SS y de las Juventudes Hitlerianas resultó desmantelada y nunca logró crear cuadros que pudieran actuar en la clandestinidad. Hasta 1947, se publicaron panfletos y había transmisiones clandestinas dando cuenta de los atentados que efectuaban los Werewolf acosando a las fuerzas de ocupación. Ese mismo año, comenzaron también a realizar atentados contra los "colaboradores" alemanes o los "derrotistas" aquellos que manifestaban que ya no había nada que se pudiera hacer para evitar la ocupación. Alemania estaba destrozada, casi no había nada que hubiera quedado en pie por los bombardeos aliados y la lucha en tierra. Sin embargo los Werewolf detonaban explosivos en cualquier planta eléctrica o de distribución de agua que estuviera funcionando, para evitar que cayera en manos del enemigo. Los atentados a fábricas y centros de trabajo que todavía quedaban en pie, enfrentaron a los Werewolf con los trabajadores que luchaban desesperadamente por defender el único medio de vida posible a su alcance. Esto ocurrió en especial en el Ruhr y la Alta Silesia.
Represalias de los Aliados
Los aliados y los soviéticos reaccionaron con controles muy estrictos recortando los derechos de los civiles a reunirse. Los retos y las amenazas de los Werewolf eran respondidos con represalias colectivas, en especial por parte de los soviéticos y de los franceses. En algunos casos las fuerzas de ocupación dispararon contra rehenes y arrasaron poblados donde ocurrieron actos de sabotaje. Era práctica común de los rusos el arrasar cualquier poblado donde ocurriera el más simple acto de resistencia. En el este, en los territorios que pertenecieron al Tercer Reich y que fueron anexados a Polonia y Checoslovaquia, el hostigamiento de los Werewolf a las fuerzas de ocupación, fue la excusa para deportar a millones de personas de ascendencia alemana hacia el oeste, en marchas forzadas que causaron la muerte de más de 3 millones de civiles.
Aparte de los métodos de exterminio empleados, esa política era en cierto modo comprensible, pues hubiera sido imposible nacionalizar los territorios que fueron alemanes hasta 1945. Cuando la oposición en Alemania, en especial en Alemania del Este comenzó a ceder, la Guerra Fría estaba en marcha y eso causó problemas para llevar adelante la reforma del estado alemán. Gracias en parte a los Werewolf no hubo en Alemania un alzamiento popular en 1945 ó 1946, que pudo tener resultados más nefastos que la propia guerra.
El Castillo que fue el centro de operaciones de este movimiento, en la actualidad.