InicioInfoParaguay arrasado: La Guerra de la Triple Alianza

Paraguay arrasado: La Guerra de la Triple Alianza

Info10/22/2011
Paraguay arrasado: La Guerra de la Triple Alianza


Nunca antes en la historia de Sudamérica se había librado una guerra con tan altas consecuencias para todos sus participantes. En 1864 comenzaba un conflicto bélico que enfrentaría a Uruguay, Brasil y Argentina contra Paraguay. La pérdida en vidas humanas todavía hoy es incalculable. Los hombres paraguayos fueron casi borrados de la faz de la tierra. La infamia de la guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay es uno de esos hechos oscuros de los que América Latina aún no se arrepintió y de los que aún en nuestros días se palpitan sus trágicas consecuencias.




A mediados del siglo XIX Paraguay no era el país que es hoy. Hasta 1840 fue gobernado por Gaspar Rodríguez de Francia, intelectual y dictador, que hizo de ese territorio una nación próspera con altísimos niveles de desarrollo y autosuficiencia económica. Los grandes astilleros, fábricas metalúrgicas, ferrocarriles y líneas telegráficas daban cuenta de ello. Además, Paraguay logró ejercer una especie de monopolio económico, cargando con altos impuestos aquellos productos que competían con los suyos: la yerba, el algodón (era el segundo productor en el mundo, luego de Inglaterra) y el tabaco. Paraguay era para ese entonces el único país en América Latina que no tenía deuda externa. A su muerte, Gaspar de Francia fue sucedido por Carlos Antonio López y, en 1862, por su hijo el Mariscal Francisco Solano López, quien siguió con las mismas políticas de desarrollo social y proteccionismo económico.

guerra

LOS CONFLICTOS

Los problemas con el país vecino comenzaron cuando en Uruguay el Partido Nacional Blanco fue desestabilizado por los militantes de la oposición, el Partido Colorado. Brasil intervino apoyando a estos últimos, alegando que sus compatriotas brasileños establecidos en la Banda Oriental estaban siendo oprimidos por los fanáticos del Partido Blanco. Pero en realidad lo que llevó al Imperio a intervenir fue la presión de los grandes hacendados que reclamaban las tierras ubicadas cerca de la frontera con Uruguay, sumado esto, además, a los ya antiguos problemas de límites que venían gestándose con Paraguay.



Así, los Blancos decidieron acudir por ayuda al gobierno paraguayo. Para Solano López ésta era una gran oportunidad ya que su país sufría geográficamente de un problemático aislamiento comercial al no contar con una salida propia al mar, lo que los obligaba a depender de los ríos argentinos; una victoria en ese país podría representar una nueva ventaja en la posición geográfica paraguaya.

El Mariscal Solano López intimó a Brasil para que cesaran las hostilidades contra el gobierno uruguayo, pero el pedido no fue aceptado, hecho que dio inicio a las hostilidades entre ambos el 11 de noviembre de 1864, día en el que la armada paraguaya capturó un vapor brasileño. Argentina, por su parte, se declaró neutral.

Argentina

HACIA LA GUERRA

Solano López comenzó de esta manera su plan bélico contra el Imperio a causa de la ayuda prometida por el ya depuesto gobierno uruguayo. Luego de invadir exitosamente el territorio brasileño de Mato Grosso, el dictador solicitó a Bartolomé Mitre (presidente argentino por ese entonces) un permiso para que sus tropas pudiesen atravesar la provincia de Corrientes para así poder penetrar en Uruguay. Mitre negó ese permiso, más porque su política simpatizaba con los Colorados uruguayos que por intentar seguir manteniendo la posición neutral que había declarado su gobierno.

López, entonces, decidió romper relaciones con Argentina e invadir de todas formas la provincia del litoral en 1865, lo que llevó a Argentina a declararle la guerra a Paraguay.

Así, el 1 de mayo del mismo año se concretó el tratado de la Triple Alianza, llevado a cabo por representes de Argentina, Brasil y Uruguay. El tratado asentaba como objetivo que la guerra estaba dirigida hacia el gobierno de Solano López y no contra su pueblo, aunque se establecieron ventajas limítrofes para los Estados que integraron dicho pacto.

Al principio la guerra fue popular en Buenos Aires, donde los periódicos (sobre todo el de Mitre) realizaron una fuerte propaganda a favor de Brasil. Empero, esta actitud del pueblo argentino no fue para nada constante, sobre todo con la gente del interior, quienes alzaron vivas voces en contra de la guerra que estaba comenzando; así se produjeron levantamientos en las provincias argentinas de Mendoza, San Juan, San Luis y La Rioja.

brasil

LA TRIPLE ALIANZA CONTRA PARAGUAY

Bartolomé Mitre, jefe militar de las fuerzas aliadas, estableció en Concordia el cuartel general del Ejército Aliado. Las tropas paraguayas que se dirigían hacia Uruguay fueron vencidas, debiendo abandonar la región para luego adoptar, a partir de ese momento, una posición defensiva que mantendrían hasta los momentos finales de la contienda.

En lo sucesivo se dieron una serie de enfrentamientos bélicos en los cuales las fuerzas paraguayas no pudieron más que resistir y retroceder, ya que si bien su ejército contaba con un avanzado y sofisticado armamento, las tropas de la Triple Alianza siempre resultaron ser superiores. La Campaña de Humaitá, comenzada en 1865, es un ejemplo de ello. Esa fortaleza era el obstáculo más difícil que tenían que vencer los Aliados si querían llegar a la capital de Paraguay, Asunción. El sitio duró casi tres años, hasta septiembre de 1868, fecha en la que finalmente las tropas del Mariscal decidieron capitular.

Ese mismo año, Solano López se entrevistó con Mitre con el objetivo de buscar una solución pacífica al conflicto. Sin embargo, no se logró ningún acuerdo ya que el presidente argentino no quiso pactar nada sin la presencia de la diplomacia brasileña.

Tras este fracaso, se libró la batalla de Curupaití, siento ésta favorable para Paraguay. Esto fue consecuencia de las malas tácticas aplicadas por las tropas argentinas y brasileñas quienes, desprevenidas, avanzaron a campo traviesa por un terreno que les era desconocido. La artillería paraguaya causó una gran masacre en las filas aliadas; una de las vidas que allí se perdió fue la del hijastro de Domingo Faustino Sarmiento, Dominguito.

A pesar de esta gran victoria, Paraguay no pudo evitar la toma de su capital, la cual fue arrasada por completo en 1869. Tras esta derrota que dejó casi diezmado al ejército paraguayo, Solano López optó por replegarse hacia el noroeste, escapando de la constante persecución de las tropas aliadas.



Ya sin recursos ni soldados, abatidos por el hambre, las heridas, el cansancio y las eternas marchas por terrenos complicados, los pocos hombres que seguían fieles al dictador López se tuvieron que enfrentar en marzo de 1870 con lo que sería la última batalla. Una columna brasileña los alcanzó en las cercanías del cerro Corá. Solano López, aquel hombre que llevó a todo un pueblo a una guerra que ya estaba perdida desde hacía años, resultó gravemente herido. Los testigos de este hecho final cuentan que López luchó hasta el último suspiro con el sable en la mano, hasta que una bala terminó con su vida y, al mismo tiempo, con una de las guerras más sangrientas que se desataron sobre América del Sur.

urauguay

LAS CONSECUENCIAS

A casi 150 años del fin de la Guerra del Paraguay todavía existe una gran polémica en torno del costo humano y las consecuencias que tuvo la misma. Una de las versiones más populares es la de la historia revisionista, la cual afirma que las pérdidas de vidas paraguayas alcanzaron a un 70 por ciento de la población, con una mortalidad masculina del 99 por ciento. Otros estudios hablan de un porcentaje mucho menor, del 60 por ciento. Sin embargo, de lo que no cabe duda, es que cualquiera sea la cifra que manejan los expertos, éstas nos revelan que las devastadoras consecuencias de la guerra causaron una mayor mortandad entre los hombres, creando un gran desequilibrio demográfico en Paraguay.

Esto se produjo por dos razones. Una de ellas fueron las atrocidades llevadas a cabo por los soldados aliados, como las cometidas en 1869 en el poblado de Piribebuy. Solo allí, luego de una cruel batalla de más de cinco horas, casi todo el pueblo fue pasado a degüello. A esta situación se le suman las precarias condiciones en las que se encontraban las tropas paraguayas, privadas de alimentos y medicamentos, y sometidas a marchas interminables que extenuaban a los soldados física y anímicamente. Esto fue lo que llevó a miles de paraguayos a emigrar hacia otros territorios con la esperanza de quedar afuera de la zona en litigio. Este factor también contribuyó a aumentar la escasez de población masculina en el país.



Sin embargo, lo que causó el mayor número de muertos en ambos bandos no fueron los combates, sino las enfermedades. En 1867 el cólera alcanzó a todos los ejércitos en pugna ocasionando miles de muertes. Luego, Buenos Aires sería asolada por una feroz epidemia de fiebre amarilla que también produciría miles de bajas.

Finalizada la guerra, cada uno de los países vencedores tuvo que pactar una paz por separado con el vencido. Así, en el plano político, Paraguay luego de la guerra se convirtió en un protectorado del Imperio brasileño hasta 1876. También perdió gran parte de su territorio: la región del Mato Grosso, siempre en disputa con Brasil, terminó siendo incorporada por éste último. Con respecto a Argentina, se determinó que el río Paraguay sería el límite entre las dos repúblicas; así, el territorio de lo que actualmente componen las provincias de Misiones y Formosa pasó a estar dentro de las fronteras argentinas.

Es importante destacar que una de las causas -podríamos decir secundarias- que contribuyeron a desencadenar esta guerra fue la presión política y económica de Inglaterra. Dicho país se vio favorecido con este conflicto ya que el proteccionismo económico que los dictadores paraguayos habían implementado había llevado a Paraguay a una independencia económica que les impedía aplicar sus principios de librecambio en estas tierras. Argentina, Brasil y Uruguay, por su parte, dependían de los empréstitos ingleses para llevar a cabo la guerra: la situación, como vemos, les fue propicia a todos los enemigos de Solano López.

Al respecto Mitre declaró: “En la guerra del Paraguay ha triunfado no sólo la República Argentina, sino también los grandes principios del librecambio.”

Sin lugar a dudas, la consecuencia más grande –y a la vez la más triste– fue que esta guerra terminó con el altísimo y sostenido desarrollo que la nación paraguaya había sabido alcanzar. Finalizado el conflicto, los sucesivos gobernantes que tomaron las riendas del gobierno de Paraguay no fueron más que títeres del Imperio brasileño que lo único que hicieron fue responder a sus intereses y ambiciones. Nunca antes en la historia de Sudamérica se había librado una guerra con tan altas consecuencias para todos sus participantes, hecho que cobra mayor relevancia si reparamos por un segundo en que las potencias en pugna fueron países hermanos que tendrían que haber utilizado sus políticas y recursos en planes de integración y fortalecimiento regional, y no en guerras fratricidas.



guerra

Pasate Por Mis Post De ......





Datos archivados del Taringa! original
123puntos
2,696visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Posts Relacionados

0
archivado
El FSJALMaxeeee000
0
archivado
0
archivado

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

y
youmilk🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts21
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.