La compleja y delicada red de las relaciones internacionales ya no solo se teje y desteje en recepciones, encuentros oficiales y cumbres internacionales. Facebook, Twitter, Google y el resto de plataformas digitales son, cada vez más, terreno de juego ineludible para el antiguo arte de la diplomacia.
Pero, ¿cómo deben relacionarse los gobiernos con este inabarcable territorio virtual?
La respuesta de Dinamarca a esta cuestión es la creación de la primera embajada tecnológica del mundo.
Su responsable, según anunció recientemente el Ministerio de Exteriores de ese país, tendrá rango de embajador y su ámbito de actuación será el mundo digital y las grandes empresas que lo sustentan.
"Es importante establecer relaciones con actores tecnológicos como Google, Facebook, Apple y Alibaba, con startups y con epicentros como Silicon Valley, Shenzhen y otros lugares", le responde a BBC Mundo a través de email el canciller danés, Anders Samuelsen.
Pero esta medida pionera de Copenhague plantea cuestiones de fondo: ¿a qué razones responde? ¿Es realmente necesario crear un puesto con categoría de embajador para tratar con empresas privadas? ¿Qué consecuencias puede tener este movimiento en el desarrollo de las relaciones internacionales?
"La base de esto no es algo nuevo. Los diplomáticos de Dinamarca y de otros países lo hacen todos los días, pero necesitamos hacer más. Y necesitamos tener un enfoque más sistemático sobre la tecnología y la digitalización", afirma el ministro.
"Al igual que en nuestras discusiones bilaterales con gobiernos extranjeros, habrá cuestiones en las que estaremos de acuerdo y otras en las que no. Ambas son buenas razones para el diálogo", agrega.
Antecedentes
La existencia de personal diplomático especializado en ciencia puede verse como un antecedente directo de esta medida.
Ya después de la II Guerra Mundial, el Departamento de Estado de Estados Unidos creó el programa del "adjunto de ciencias" para algunas de sus embajadas.
En aquella época, la principal razón de ser de esta figura fue el desarrollo de la tecnología nuclear y su impacto en las relaciones internacionales.
"Su misión era identificar posibles tecnologías interesantes y aconsejar a los embajadores y a los políticos sobre este tipo de adelantos. Esto puede verse como un antecedente. Pero la creación de un embajador digital lleva esta cuestión a otro nivel, a otra escala", le dice a BBC Mundo Corneliu Bjola, profesor asociado de Estudios Diplomáticos de la Universidad de Oxford.
"No se trata ya de aconsejar al embajador, sino al gobierno directamente", agrega.
De acuerdo con el gobierno danés, el nuevo embajador tecnológico se encargará de "asegurar el diálogo y la cooperación con actores internacionales importantes en el sector digital".
Compañías como Apple o Google tienen un peso económico comparable al de muchos estados. Por citar un ejemplo, la valoración de mercado de Google, más de US$800.000 millones, supera el producto interno bruto de un país como Argentina que, según el Banco Mundial, ronda los US$600.000 millones.