Animales que se alimentan de su misma especie
El canibalismo después del nacimiento es un fenómeno bastante común en el reino animal. Aquí, algunos ejemplos de esta extraña actitud animal.
Tiburón toro
Cuando las hembras están embarazadas migran a aguas calientes para ayudar a que sus crías puedan crecer. Sin embargo, a medida que recorren el mar, estas pierden el apetito y las crías en crecimiento dentro del útero de la madre deben valerse por sí mismas. Entonces, las crías de tiburón toro se ven obligados a comer sus propios hermanos desde el interior de la matriz de su madre.
Si bien esto puede sonar horrible, se garantiza que sólo los más fuertes y más grandes sobrevivirán.
Mantis religiosa
Existen más de 2400 especies distintas de esta voraz depredadora, que ha cautivado a naturalistas y fotógrafos de todo el mundo. En raras ocasiones, durante y tras el apareamiento la hembra se come al macho.
Uno de los argumentos más probables reside en que el contenido proteico del macho aporta a la hembra un aporte extra de energía que le ayuda a poner un mayor número de huevos, contribuyendo con ello al desarrollo de una progenie mayor.
Araña viuda negra
Reciben el nombre popular de viuda negra debido a que generalmente la hembra se come al macho después del apareamiento. Entre otras cosas curiosas, la viuda negra, tras la muerte del macho, lo envuelve en su tela y lo conserva durante 60 días para luego ofrecérselo de alimento a sus hijos recién nacidos.
Oso polar
Se ha descubierto recientemente que los osos polares pueden llegar a ser caníbales, en especial los machos, ya que si sufren demasiada hambre, pueden comerse a otros osos jóvenes. Según algunos activistas, el cambio climático sería también el culpable de que la especie se estuviera viendo empujada al canibalismo para sobrevivir.
En 2011, la fotógrafa Jenny Ross capturó el momento en que oso polar arrastra el cuerpo de un cachorro que acaba de matar sobre el hielo marino del Ártico. “Comerse a otro oso es una forma de conseguir comida y es relativamente fácil para un oso adulto y grande”, menciona Jenny.
Hámsters
Existen diferentes razones por las que los hamsters presentan un extraño comportamiento caníbal con sus recién nacidos. En primer lugar, se dice que al ser las crías tan débiles y pequeñas, son devorados por sus padres en una suerte de instinto que los hace considerarlos como incapaces. Los padres supondrían que al ser tan débiles, no serán capaces de sobrevivir en el futuro frente a los peligros que les rodean. Así se aseguran que sólo los más fuertes conserven la especie.
Otra teoría supone que luego de dar a luz la madre se siente débil y necesita grandes cantidades de nutrientes para poder sobrevivir adecuadamente. Además, si la cría nace lejos del lugar en el que han nacido las demás crías, la madre puede no reconocerla como suya propia. Al no reconocerla, la puede considerar como una buena fuente de alimento que le permita mantenerse saludable para cuando deba alimentar al resto de las crías.
Gallina
Se sabe que la gallinas se comen sus huevos cuando no están recibiendo suficiente calcio; si las cáscaras son débiles y se agrietan cuando una gallina se sienta sobre ellos o los pisa, esta se comerá el contenido del huevo roto.
Y cuando una gallina agrieta un huevo por error, descubre que allí adentro hay algo sabroso y nutritivo, seguramente se lo comerá.
Serpientes
Por supuesto, las serpientes no iban a ser menos.
Un estudio de 2009 de la serpiente de cascabel (Crotalus polystictus) reveló que 68 % de las hembras se come a sus crías muertas para recuperar nutrientes y poder reproducirse de nuevo.
Sapo de caña
A los renacuajos de los sapos de caña, nativos de América del Sur, les gusta cenar huevos de su propia especie.
Pero no lo hacen solo los renacuajos: los más creciditos también tienen preferencia por presas de su especie. En un estudio de 2008 durante el que se diseccionaron 28 sapos, se descubrió que el 64 % de sus 149 presas eran otros sapos de caña.
¡Fin del post! ¡Saludos!