Inmersa en la tristeza me hallaba.
No veía futuro ante mis ojos, todo era gris, todo era oscuro.
Sin él ya nada tenía sentido. Mi castillo se derrumbó el día que un inoperante conductor atravesó la calzada contraria a su dirección, llevándose con él la vida de mi querido y amado esposo. Padre de cuatro hermosos hijos, tres mujercitas y un varón, (auténtico retrato de su padre) todos ellos por suerte establecidos laboral y sentimentalmente.
Quedaron cinco nietos, cinco criaturitas que eran la luz de sus ojos. Que por culpa de un mal nacido, alcoholizado arrebató en un instante la vida de su abuelito querido.
¿Porqué justo tuvo que pasar en ese momento? en el preciso instante que mi sostén, mi compañero, la razón de mi vivir regresaba a casa. Ingenuo de la fatalidad que estaba a punto de acontecer...
Han pasado dos años de su trágica desaparición.
Vivo sin vivir, respiro porque respiro, camino sin querer andar, esperando que llegue el momento de poder irme a su lado y así cumplir con nuestra promesa: “juntos hasta la eternidad “
No sé si les habrá gustado, pienso hacer de esta historia un cuento largo, que a pesar de todo los golpes de la vida una mujer de edad sienta deseos de seguir viviendo y hasta inimaginablemente volver a enamorarse.
La vida te da sorpresas, sopresas te da la vida...
Besos Muackkkkkkk
Martina
No veía futuro ante mis ojos, todo era gris, todo era oscuro.
Sin él ya nada tenía sentido. Mi castillo se derrumbó el día que un inoperante conductor atravesó la calzada contraria a su dirección, llevándose con él la vida de mi querido y amado esposo. Padre de cuatro hermosos hijos, tres mujercitas y un varón, (auténtico retrato de su padre) todos ellos por suerte establecidos laboral y sentimentalmente.
Quedaron cinco nietos, cinco criaturitas que eran la luz de sus ojos. Que por culpa de un mal nacido, alcoholizado arrebató en un instante la vida de su abuelito querido.
¿Porqué justo tuvo que pasar en ese momento? en el preciso instante que mi sostén, mi compañero, la razón de mi vivir regresaba a casa. Ingenuo de la fatalidad que estaba a punto de acontecer...
Han pasado dos años de su trágica desaparición.
Vivo sin vivir, respiro porque respiro, camino sin querer andar, esperando que llegue el momento de poder irme a su lado y así cumplir con nuestra promesa: “juntos hasta la eternidad “
No sé si les habrá gustado, pienso hacer de esta historia un cuento largo, que a pesar de todo los golpes de la vida una mujer de edad sienta deseos de seguir viviendo y hasta inimaginablemente volver a enamorarse.
La vida te da sorpresas, sopresas te da la vida...
Besos Muackkkkkkk
Martina