Este es un cuento que escribí hace un par de años. Espero que les guste. si es asi, vendrán otros.
Saludos y hasta la próxima.
[b]Post mortem[/b]
Apenas pude comprender lo que sucedió esa noche en la que los insistentes golpes a mi puerta no dejaron que descansaran mis ojos, mi mente. Al abrirla, comprendí que era demasiado tarde para cualquier tipo de arrepentimiento. El silencio, el terrible silencio, fue interrumpido por esas palabras lejanas en la cercanía.
-Soy yo- dijo alguien, aparentemente desde dentro de la casa.
Con lentitud y temor giré hacia mis espaldas. Pude comprobarlo: era yo. Me sonreí ingenuamente y comprendí que la pesadilla, finalmente, había llegado a su fin.
El disparo retumbará en mi cabeza de un momento a otro. Unos días después, alguien encontrará mi cuerpo tendido sobre un charco de sangre, pero no encontrará el arma, nadie podrá hacerlo, pues la escondí cuidadosamente luego de matarme.
Continúen leyendo, señores. Esa es la única forma de escapar de este mundo sin dejarlo ni siquiera por un momento.