Jaboticaba, encontrada en las selvas, praderas y jardines, la jaboticaba es un árbol frondoso, de tronco liso y castaño y hojas opuestas. Sus flores de color blanco exhalan un olor suave y sus frutos - esféricos y con corteza morado negra o rojiza - encierran una substancia blanquecina, acuosa, de sabor dulce y agradable, que envuelve dos huesos violáceos y chatos.
Comestibles en estada natural, las frutas entran también en la preparación de vinos, licores o vinagres. Además de la M. jaboticaba, existen dos especies más de jaboticaba: la M. cauliflora, que aparece también espontáneamente, tiene flores blancas, hojas pequeñas con glándulas translúcidas y produce frutos suculentos y deliciosos; y la M. trunciflora.
De esas tres especies la mayor y más impresionante es sin duda la M. jaboticaba. Una particularidad curiosa de este árbol es el hecho de presentar una inmensa cantidad de frutos que cubren el tronco y suben por sus ramas. También hay una especie ornamental de jaboticaba, cultivada en jardines. Se trata de la Gomidesia reticulata, que es un arbusto de hojas oblongas y agudas, flores pequeñas y bayas blanquecinas y ovaladas.
La entrecorteza de la jaboticaba en decocciones no sólo actúa contra el asma y las hemoptisis, sino también contra diarreas y disenterías y externamente, en baños, favorece la curación de la erisipela. La corteza de los frutos tiene propiedades adstringentes y su decocción se emplea en gárgaras contra las amigdalitis crónicas.
Jaboticaba, una fruta inmensamente poderosa parecida al acai pero con funciones multiples como la de cuidar al corazón y mantener la piel lisa y expléndida
Entre las muchas frutas brasileñas con propiedades fantásticas encontramos la jabuticaba, una fruta para rejuvenecer la piel y el corazón.. La jabuticaba es una fruta del Amazonas que llama más atención por su color; ya que puede ser morada o negra azulada, pero todas acostumbran manchar la ropa de la misma manera.
Esta pequeña fruta es fue muy utilizada ya por los indios brasileños, así aprobada y bautizada por los portugueses. La jabuticaba tiene su coloración gracias a las antocianidinas, los pigmentos naturales que confieren a las flores y frutas los colores que varían del rojo al azul. Esos pigmentos son encontrados en frutas como las uvas rojas, frambuesas, fresas, moras, y conocidas en inglés como “berries”.