Las pulsera Vitaljoya: charlatanería pseudocientífica con implicaciones sobre la salud
Estamos de nuevo ante una nueva pulsera, pero a diferencia de la pulsera Power Balance, que solamente es vendida para presuntamente “mejorar el rendimiento deportivo” ésta se vende para mejorar la salud, y eso es cosa seria. De nuevo detrás de esta pulsera se esconde una jerga pseudocientífica para dar una pátina de seriedad al producto y unas propiedades de curación que de ser ciertas obligarían a dar varios premios Nobel a su inventor. Pero empecemos por el principio, presentando el producto:
En este vídeo se nos presenta el producto y su “módico” precio: casi 120 euros del ala. En teoría es una pulsera que reequilibra el campo magnético celular y está basado en lo mismo que la acupuntura, la medicina tradicional china, la terapia de los imanes y la tecnología del infrarrojo,
Cura desequilibrios energéticos, en realidad cualquier enfermedad, y además permite hacer ejercicios que sin ella son imposibles de hacer. Lo de los rayitos coloraos del vídeo me imagino que sirve para que la gente poco atenta se dé cuenta del gran efecto curativo que se desprende de la pulsera, no esperéis que en vuestra casa se vean esas ráfagas. En resumen la pulsera se vende como lo que clásicamente se llama la purga de Benito, aquello que sirve para curar prácticamente cualquier enfermedad.
Famoso druida preparando una “purga de Benito” para curar todos los males de forma instantánea.
Pero no una purga de Benito cualquiera, esta viene realizada en germanio y chapada en oro. Eso igual suben ligeramente los costes, pero todo sea por la salud.
¿Para qué enfermedades sirve esta pulsera?
Ahí va el listado: (1) Capacidad hipoalergénica, actúa sobre la alergia. Bueno en realidad ser hipoalérgico significa que la pulsera provoca pocas alergias, no que la pulsera cure alergias, pero ya donde no hay tampoco vamos a escarbar, (2) alivia la rigidez de los músculos, alivia el dolor y activa la circulación sanguínea, (3) aumenta el metabolismo corporal. Es curioso que eso se vende como algo muy bueno, ya que un incremento del metabolismo se ha descrito como causa de riesgo de formación de tumores y de vejez prematura, pero en fin si se vive poco pero feliz…, (4)aliviar el estrés y aumentar el nivel de energía. Esto también es curioso ya que un aumento o disminución de los valores de energía disparan los mecanismos moleculares de estrés y eso también lleva a enfermedades serias, (5)aliviar la artritis y la mioneuralgía, control de la diabetes, y por último (6) control de la presión arterial alta (de la baja no dice nada) y baja el colesterol en la sangre. Tampoco dice si a las personas que poseen los niveles de colesterol en la normalidad les provocan una hipocolesterolemia. En resumen médicos del mundo, podéis jubilaros y marchar a descansar a las Bahamas una temporada, ha llegado la panacea que desde tiempo de Hipócrates se busca: el bálsamo de Fierabrás.
Estallido de alegría en la población ante la llegada al mundo del Bálsamo de Fierabrás en forma de pulsera.
¿En qué ciencia se apoya?
La ciencia, o mejor dicho pseudociencia como en este caso, que rodea el fundamento de esta pulsera es similar al ya descrito para otros artículos que podemos encontrar bajo el capítulo mal llamado “medicina alternativa”. Aquí hay una mezcla de magnetismo, energía y frecuencia (algo ya visto en la pulsera Power Balance) junto a iones negativos beneficiosos como en las lámparas de sal del Himalaya. Por tanto no pretendo extender demasiado, si queréis leer la farragosa explicación podéis verla aquí, yo voy a tratar algunos aspectos de esa exposición que sí me parecen destacables.
Esta pulsera dice basarse en la bioenergía de las células, algo que vale para todo, y a frecuencias de onda. Dicen que todo está todo muy bien documentado, publicado e indexado. Pero de qué manera. La base teórica parte de un tal Toni Bunnell, doctor en zoología (!) en la universidad de Hull, Inglaterra. En su página personal Toni Bunnell nos informa que justamente este mes se retira de su posición de docente para dedicarse a investigar “ecología y química sensorial”, lo que quiera que sea eso. El señor Bunnell tiene 4 entradas en el PubMed, un servidor público de Interne que muestra todos los artículos científicos relacionados con la rama biosanitaria:
Sorprende que los trabajos estén en revistas de enfermería y que ninguno de ellos tenga nada que ver con lo que publicita. El resto de trabajos del señor Bunnell aparece en revistas no indexadas, y de dudosa credibilidad desde el punto de vista científico. Si existe algún trabajo del señor Bunnell, relacionado con la bioenergía y sus propiedades curativas, publicado en revistas indexadas del área biosanitaria con revisión por pares, yo no he sido capaz de encontrarlo.
¿Cuál es la base la pulsera?
Independientemente de lo relatado que quizás alguien consideren un detalle “menor” la base reside en una mezcla de magnetismo, radiación, frecuencia, todo mezclado y agitado en un buen cocktail bioenergético.
Hay sanadores que pueden canalizar su energía a través de las ondas alfa cerebrales, que oscilan entre los 7-12 Hz, lo que provoca profundas relajation. (…) En otras palabras, la canalización de energía a través del sanador y la persona a curar implica estar en el estado alfa.
Ondas alfa de un cerebro en reposo
Aquí me encuentro con la primera dinosancia, el principio está basado en la chamanería. Curanderos o chamanes que emiten energía por sus manos e inducen un estado de reposo que “reprogramaría” el cuerpo. No contentos con eso se nos indica:
la onda alfa es la frecuencia conocida como la resonancia Schuman, que es la frecuencia vibracional de la Tierra, el campo electromagnético (CET). Esto significa que las ondas cerebrales de una persona en el estado alfa resonará en simpatía con el campo electromagnético de la tierra (CET)
Esto no es correcto, la resonancia Schumann es un conjunto de picos de frecuencia extrabaja del espectro radioeléctrico de la Tierra. En ese conjunto de picos estaría uno de 7.83 Hz, que coincidiría con las ondas alfa, pero también están los picos 14.1, 20.3, 26.4 y 32.4 Hz. Parece que con esos picos no estamos tan “sintonizados”, pero eso se obvia, claro.
Radiación de Schumann que muestra los diferentes picos de frecuencia. Wikipedia
Continúo con la explicación.
El descubrimiento de millones de cristales en las células del cerebro sugiere que el cerebro puede ser capaz de sintonizar (similar a un receptor de radio) a la Tierra, que rodea por medio de los campos electromagnéticos , la función de los cristales vibratorios vínculo entre la tierra y los CEM, las ondas cerebrales alfa, resulta en la Resonancia Schuman.
Volvemos a mezclar una parte de verdad con conclusiones no demostradas. En el año 1992 una publicación de Kirschvink y colaboradores titulado Magnetite biomineralization in the human brain (PNAS 89:7683-7687) mostraba que en la células de nuestro cerebro existían cristales de magnetita. La presencia de estos cristales ya habían sido encontrados con anterioridad en bacterias, por ejemplo del género Magnetospirillum, donde se les denomina magnetosomas, o en las células del cerebro de aves e insectos. A día de hoy se sigue debatiendo su función. Es una invención decir que está demostrado y que sirven para lo que se relata en esta explicación. No sólo eso, se postula que su papel está más ligado a la orientación, según el campo magnético terrestre, como un pequeño sistema GPS interno.
¿Y se ha demostrado que la energía de los curanderos puede sanar?
William Tiller en la Universidad de Stanford, CA, informó en 1986 que él había construido un dispositivo que media las ráfagas de los electrones liberados de energía curativa de las manos de un sanador. (…) Pulsos de 70 voltios de electricidad se produce a voluntad por las manos del sanador.(…) El profesor Fritz-Albert Popp, un conocido biofísico en la Universidad de Kaiserslautern, Alemania, afirma que: Todos los organismos vivos emiten ciertas ondas electromagnéticas. Si están en un buen estado, emiten más. Si no es así, que emiten menos. Esta emisión electromagnética se llama “biophotons”. (…) Glen Rein, un biofísico en el Instituto de HeartMath, CA, ha estado haciendo un trabajo sobre la detección de las energías sutiles. Él llama a esta energía no herziana. Él encontró que la exposición de las neuronas (células nerviosas), cultivadas en una cápsula de Petri, tienen energía de sanación , producidas en sus sinapsis (espacio entre las neuronas), es decir, pasaron a lo largo de los impulsos de los nervios, y de un nervio a otro, cuando fueron expuestos a energía escalar.(…).
No esperéis encontrar esta información en revistas científicas indexadas, están en “otro tipo de revistas” que apoyan la medicina chamánica como Brain/Main Bulletin o Journal of bodywork and movement therapies que nos muestra gráficos tan curiosos como que os presento donde se observa la postura de un “círculo de energía”
Círculo de energía para realizar una cura por radiación emitida por la manos del sanador
Ante esto estamos: curanderismo por parte de chamanes. Base teórica muy “energética” para acabar hablando de curanderos que dan “energía curativa” y eliminar bloqueos. Por supuesto esto vale prácticamente para todo ya que
las aplicaciones de la energía electromagnética en medicina inducen a cambios en los tejidos, mejorar las actividades de las enzimas del organismo, mejorar el transporte de iones a nivel celular y afectar a los potenciales de membrana. Esto, a su vez se traduce en aumento de la reparación tisular y la cicatrización de la herida, el aumento de funciones inmunitarias, y la reducción de la inflamación. También puede provocar la eliminación de la sensibilidad alérgica y el restablecimiento de la armonía energética en el cuerpo como un todo. Además, la curación a menudo trae una sensación de bienestar y paz-un mejoramiento general del espíritu.
Lo dicho la “el bálsamo de Fierabrás”.
¿Pero entonces por qué se insiste en la base científica de este método?
Se centra básicamente una publicación del año 1996 del Dr. Bunnell en la revista Journal of Scientific Exploration (JSE), volumen 13:130-148. El artículo lleva por título The effect of “healing with intent” in pepsin enzyme activity. En este trabajo se analiza cómo varía la actividad de la pepsina frente a su sustrato, la albúmina de huevo, en muestras que han sido tratadas por sanadores y en otras que no. El resultado es que hay variación de actividad del enzima de forma estadística. Aparentemente los curanderos pueden modificar la actividad de un componente biológico simplemente por el “pasado de manos”. Bien sobre este trabajo hay que decir dos cosas:
(i) en primer lugar, y suponiendo que los resultados sean correctos, extrapolar un resultado con una proteína in vitro a una terapia de todo un organismo completo, y pensar que va a funcionar por ello perfectamente, es mucho suponer. Es igual que tomar lejía e inyectarla a un ratón con neumonía porque hemos demostrado que la lejía mata a la bacteria que provoca la neumonía.
(ii) en segundo lugar, y tan importante como (i) primero (sino más) hay que entender el medio en el que se ha publicado este trabajo. El las instrucciones para publicar en JSE se dice
En disciplinas bien establecidas, donde los paradigmas han sido bien establecidos, son los evaluadores los que guían sobre la conveniencia de publicar o no el trabajo. Sin embargo, en los temas que trata esta revista el consenso puede no existir. Por tanto, la revista JSE publicará trabajos mucho más especulativos o mucho menos plausibles que en revistas del resto de disciplinas científicas. Sin embargo los trabajos deben de mantener un argumento lógico y una explicación adecuada de las observaciones efectuadas.
Seguramente esta será la razón por la que JSE no está indexada en el ISI Web Knowlegde, que recoge todas las revistas científicas de las diferentes áreas del saber.
¿Y qué tiene todo esto que ver con la pulsera?, ¿cómo funciona?
Emite una frecuencia natural que según ellos permite a las células comunicarse entre sí ya que está programado para resonar con la frecuencia natural de sus células. Además, en sus diferentes modelos, emite en infrarrojo o posee imanes. Incluso el material (el germanio) es empleado como “refuerzo de la energía vital al activar la circulación de la sangre”. En resumen que han encerrado dentro de la pulsera a estos dos señores.
Y como no, VitalJoya nos proporciona un conjunto de relatos que dicen aquello de ”a mi me funciona”. A mí la verdad es que sus relatos me recuerdan a una emisión de Teletienda.
Lo mejor sin duda la referencia a la Teoría electronegativa de la evolución de las especies. Con ella no tardarán en salir Creacionistas electronegativos