Si encuentras placer puro en ser atendido con pies y manos, entonces echa un vistazo a las reseñas de algunos de los mejores y más especiales hoteles del mundo como el Ice Hotel y el Park Hyatt
ESTOS SON LOS 10 HOTELES MAS LUJOS Y MEJORES DEL MUNDO.
1)Almendros y Corales Resort
Las redes para mosquitos y los ventiladores eléctricos son una protección esencial para asegurar un sueño tranquilo, pero aparte de estos pequeños, aunque apreciados lujos, la experiencia de dormir en la selva en el Resort Almendros y Corales es única y auténticamente rústica. Las habitaciones son plataformas elevadas unidas entre sí por caminos de manera bajo las espesas copas del Refugio de vida salvaje de Gandoca Manxanillo. El equilibrio entre comodidad y naturaleza mantiene a los bichos alejados pero te permite respirar la brisa desde la hamaca de tu habitación y mantiene a la vida salvaje fuera de cada baño privado. Los caminos de madera conducen a una playa privada en el Caribe en la que puedes hacer esnórquel y tomar el sol o alejarte un paso de la naturaleza para disfrutar una noche en el restaurante del resort (que ofrece las tres comidas del día) lejos de la densa alfombra verde.
2) Byblos Art Hotel Villa Amista
A corta distancia en auto del centro de Verona encontrarás uno de los hoteles más señoriales de Italia. El Biblos Art Hotel Villa Amista no se va por lo acicalado y modesto tan en boga entre sus competidores de cinco estrellas; por el contrario, hace su presentación visual en grande y en colores llamativos. La parte del nombre del hotel que hace referencia al arte no está allí sólo por decoración del vocabulario; esta villa, que ha sido restaurada meticulosamente, está llena de obras de renombrados artistas internacionales. No hay habitación en el hotel que no exhiba alguna sorprendente pieza de escultura o un elaborado mural. Si tus sentidos empiezan a sentirte un poco abrumados, simplemente dirígete al lujoso spa que ofrece toda una gama de tratamientos hidroterapéuticos y masajes. Las habitaciones son grandes, aireadas y hermosamente amobladas, y la atención a los detalles va más allá del arte de las paredes. Y a pesar de la agobiante elegancia del lugar, el personal es amigable y acogedor.
3) Hotel Beau Rivage
"La competencia por el primer lugar en el mercado de hoteles de lujo de Ginebra se está calentando, pero el Beau-Rivage sigue siendo el ganador indiscutible por su glamour del viejo mundo y un escenario inmejorable junto al lago. Después de 140 años de funcionamiento lo mínimo que esperarías es que el servicio sea impecable (y de hecho lo es), siempre y cuando no pretendas que te atiendan modelos de veintitantos años vestidas de negro en la recepción. Este es un hotel para aquellos que ya llegaron y, francamente, hace tiempo perdieron el interés en un diseño interior de modas pasajeras, conceptos estrafalarios de restaurantes y cosas por el estilo.
Desde el momento en que los huéspedes entran al lobby y al atrio principal del Beau-Rivage (que te dejan boquiabierto), saben que están en las manos más seguras, y en una ciudad tan consciente de la seguridad como Ginebra, eso es algo que dice mucho.
4) Hotel Burj Al Arab
Construido a una altura de 321metros sobre el nivel del mar en una isla artificial y diseñado con la forma de una vela de dhow árabe, el Burj Al Arab hotel parece el barco más alto del mundo listo para zarpar. Es en realidad un hotel de 5 estrellas en las afueras de Dubai que ofrece el más refinado alojamiento y una impresionante decoración incluso en las secciones más modestas del edificio. Cada suite dúplex cuenta con ventanales completos que miran al Golfo de Arabia. Para las comidas, puedes escoger un menú contemporáneo europeo con una impresionante vista de 200 metros, o si tu habitación ya te ofrece suficiente vista, puedes optar por el restaurante submarino que ofrece comida de mar.
5) Hotel de Crillon
El Hotel de Crillon, uno de los hoteles más grandiosos de Europa, personifica la elegancia y el refinamiento parisinos. Se beneficia de una magnífica ubicación sobre la Place de la Concorde, con todos los lugares de interés -la Ópera, Notre Dame, los Campos Elíseos, el Louvre y las boutiques de lujo de la rue Faubourg St Honoré- a pocos pasos de distancia (o a una vuelta incluso más corta en tu Bentley conducido por un chofer; es ese tipo de hotel). Alojado en un palacio del siglo XVIII, sus opulentos salones hacen gala de tapices, mobiliario y estatuas antiguos; enormes candelabros cuelgan del techo. Las habitaciones son igualmente lujosas; la decoración ha sido supervisada por Sonia Rykiel, aunque no se aleja del estilo Luis XV relacionado con el hotel -abundan las cortinas de seda, la laminilla de oro y el mármol ultrapulido-. Para disfrutar de una noche inolvidable, reserva la mundialmente famosa suite Bernstein. Con terrazas gemelas con vista a la Place de la Concorde, esta es indudablemente una de las suites de hotel más bellas de París. Aquellos que quieran probar un poco de lo mejor de la cocina francesa contemporánea pueden hacerlo sin tener que perderse entre las calles, pues el Crillon tiene dos excelentes restaurantes. En Les Ambassadeurs, el chef, Jean-François Piège, es un protegido de Alain Ducasse y ha incorporado mucho del don de su mentor en su cocina; L'Obélisque, por su parte, es menos formal, pero sin embargo impresionante.
6) Hotel Gramercy Park
El hotel Gramercy Park es algo así como una leyenda. Popular lo mismo entre las celebridades que entre el común de los civiles por su ligeramente desgarbado encanto, era una genuina institución neoyorkina, y durante su pertenencia a la familia Weissberg, había llegado a ser el elegido por generaciones de artistas, escritores y músicos. Los Kennedy se hospedaban allí con frecuencia, Babe Ruth era un cliente fijo del bar y Humphrey Bogart se casó en su lobby. Sin embargo, después del suicidio en el sitio de un miembro del clan Weissberg, el cambio se hizo inevitable y el hotel ha recibido por parte de Ian Schager un vuelco a siglo XXI del que se ha hablado mucho. Los resultados son sorprendente, con el dramático y más bien gótico rediseño que aceptando el pasado bohemio del hotel no compromete ni el estilo ni la comodidad contemporáneos. Se han ido los hornillos de calefacción y los un poco raídos tapetes de las habitaciones, reemplazados por aditamentos de lujo de la más alta calidad. El atrevido uso del color -muchos rojos profundos y verdes con salpicaduras del azul de una caja Tiffany- y las cortinas de terciopelo generoso magnifican la opulenta atmósfera. El Rose Bar a media luz y con mobiliario diseñado por Julian Schnabel es un destino en sí mismo. Éste es un hotel que no olvidarás muy pronto.
7) Hotel Hacienda Punta Islita
No siempre es necesario hacer una inmersión total en los bosques lluviosos de Costa Rica para vivir una experiencia sincera de ecoturismo. Para explorar la Costa Pacífica, los terrenos en peligro y sus especies locales únicas y especializadas, como las tortugas marinas que anidan y desovan allí cada otoño, puedes estar centrado alrededor de una reserva en un resort y mezclar tus actividades con tardes en la piscina infinita o tratamientos en el spa de la casa. El Hotel Hacienda Punta Islita disfruta de vistas del océano y cuenta con una creativa arquitectura. La belleza natural de los bosques lluviosos que reciben tanta admiración se experimenta en estas instalaciones de lujo dedicadas al turismo responsable. La tranquilidad de saber que allí se toman todas las medidas para proteger la vida salvaje nativa de los efectos negativos potenciales de unas vacaciones es el ejemplo de todos los esfuerzos hechos para eliminar tus preocupaciones durante unos días de descanso.
8) Ice Hotel Kemi
¿Un hotel de hielo en Laponia? Un castillo construido para una reina de la nieve con brillantes esculturas de hielo en cada uno de sus rincones y enormes paredes hechas de resplandecientes copos. Sin duda es un sueño, pero un sueño que puedes vivir. Primero debes llegar a Kemi, en la costa norte del golfo de Bothnia. Tu primera visión serÁ el castillo de nieve con sus descomunales murallas y su fuerza brutal. Maravóllate con las torres de nieve antes de adentrarte en el cercano y mÁs delicado hotel de nieve y celebra tu llegada abrazÁndote a tu pareja en el balcón al que acarician los primeros rayos del sol de primavera.
Tras un dóa de exploración, siéntense a cenar en una mesa hecha de hielo y tomen los tragos que les trae un reno. Desde alló los estÁ llamando su habitación diseñada por artistas locales. Una noche en el Ártico tiene algo especial, sobre todo cuando se pasa abrazado entre una bolsa de dormir Ajungilak. Trata de detener a tu alma que se eleva.
9) Ivory Lodge, Kruger National Park
Este campo, de propiedad de una familia en Sabi Sands, en el límite del Kruger National Park, ha funcionado desde la década de 1930, pero en años recientes, de acuerdo con la nueva estética chic iniciada por su reserva vecina, Singita, ha renovado sus instalaciones para mimarte mejor. Además de este nuevo tema afro-chic de ébano y marfil, está el ultra moderno spa terapéutico Lalamuka, parabra Shangaan que significa 'soltar'. Puedes escoger entre aromaterapia, reflexología, masajes, acuatratamientos y tratamientos faciales en el salón principal del spa o 'como sugerencia', hacerlo en el patio privado al aire libre de tu suite mientras contemplas a los elefantes, los antílopes y aquellos epónimos leones que beben en el río Sabi frente a tí. Ahora, ¿quién es el rey de la jungla, señor león?
10) Taj Lake Palace
El Taj Lake Palace está situado en toda la mitad del lago Pichola y es una visión de mármol blanco, una cosa hermosa y resplandeciente que parece flotar sobre la superficie del agua. Construido contra el sorprendente telón de fondo de las montañas Aravali, el majestuoso hotel -que fue erigido como un palacio real en 1746- se extiende por un área de 160 hectáreas. Las habitaciones son decididamente opulentas, llenas de ricas sedas y mobiliario tallado y con un hermoso regalo de vistas hacia el lago; si realmente quieres echar la casa por la ventana, pide una de las super lujosas suites. La comida es excelente y tanto la sazón india como la internacional están bien servidas; vale la pena ensayar el restaurante Neel Kamal, que se especializa en las variedades rajastaníes locales y que ha sido decorado para hacer eco a un hermoso comedor real. Los estándares de servicio son predeciblemente impecables, con todas las comodidades contemporáneas ofrecidas en un ambiente tradicional. Una estadía aquí te hará sentir -si no perteneces a la realeza- al menos como cierto un agente secreto.
fuentes:
http://www.thisisthelife.com/es/worlds-best-hotels/index.htm
QUIEN NO LE VENDRIA BIEN UNAS VACACIONES X AI EH JAJA