Zennop y Arthix eran dos hermanos huérfanos provenientes de Vanderplaei, Sus padres, al igual que el resto del pueblo, fueron masacrados por el sanguinario conde Eckhart. Cuenta la leyenda que Arthix se encontraba cazando en el bosque , mientras Zennop ayudaba a sus padres en el granero, aquella trágica tarde de invierno. Al sentir el inminente ataque de las crueles ordas de Eckhart, la madre de Zennop oculta a este en un montón de heno, mientras tanto, su hermano Arthix pudo ver las llamas de la destrucción , impotente desde el bosque. Mientras Zennop presenciaba inmovilizado por el miedo como asesinaban y ultrajaban a su madre, Arthix corrió desesperado hacía el pueblo, pero su desesperación le traicionó, haciéndolo tropezar y caer a las heladas aguas del río Vander. Zennop fue adoptado por su tío Finsterwulf , un viejo guerrero, que en su tiempo llegó a pertenecer al temido grupo de mercenarios conocidos como "la manada del ocaso" ahora retirado en la soledad y tranquilidad de una pequeña granja, a las afueras de Vanderplaei. Asumiendo que su hermano mayor Arthix había muerto, Finsterwulf prepara al joven Zennop como lider y heredero del clan familiar. El tiempo pasó, y aquel niño que tuvo que huir, por fin vivía una vida tranquila y gozaba de una relativa felicidad, la cual, en su mayor parte, provenía de Angra , una joven y bella esclava a las órdenes de su tío, que hacía delicias de las tardes del joven huérfano, quien se refugiaba en su tímida sonrisa y se perdía en su mirada azul. -Algún día seré el jefe del clan y te haré mi esposa, jamás volverás a ser una esclava- Le repetía incansablemente, como si se tratase de convencer a sí mismo. Angra soñaba con eso, ya que Zennop fué el único que le había tratado como a un ser humano, ella era muy feliz a su lado. A pesar de su posición , el joven heredero del clan ayudaba a Angra en sus labores como esclava, un día en particular se dirigieron a las orillas del río, recolectaban setas, cuando les pareció ver a un joven cubierto de lodo. No se trataba ni más ni menos que de Arthix, quien lucía como un salvaje. Su rostro portaba unos desalineados vellos, su piel era gruesa y áspera y su cabello rojizo y enmarañado, su aspecto era tal que su hermano le reconoció , pero en parte le provocaba miedo. De pronto Arthix levantó la mirada, al ver a su pequeño hermano de nuevo, sintió tanta angustia y felicidad al mismo tiempo que no pudo emitir palabra alguna, de hecho Zennop tampoco, los dos símplemente corrieron el uno al otro abrazándose en una multitud de lágrimas que se hicieron eternas. Zennop llevó a su hermano donde su tío, quién sintió una enorme felicidad al saber que su sobrino mayor vivía, algo que sólo podía ser superado por su admiración ante aquel joven, quién supo sobrevivir sólo, en la densidad de los bosques oscuros durante todo ese tiempo. El joven Arthix, a pesar de haber vivido como y con animales, no había perdido sus tradiciones familiares , ni la devoción por los dioses, algo muy bien visto por su tío Finsterwulf , quién lo veía como el nuevo heredero del clan . Sin embargo Arthix presentaba algunas actitudes que no agradaban a todos; era muy rudo, le gustaba beber desmedidamente, no respetaba a nada ni nadie que fuera más débil que él, sobre todo a los esclavos, algo que a Zennop preocupaba profundamente, ya que ahora la libertad de su amada Angra, estaría en sus manos. -Deberías buscar una mujer con buenas caderas que te dé hijos y dejar de mirar a esa sucia esclava- Le repetía Arthix a Zennop en sus salidas de caza, este sólo podía sentir pena en su corazón, cerrar su boca y dejar que su hermano mayor juzgara sin coherencia ni empatía. Sin embargo , por las noches los dos amantes liberaban su amor imposible, rompiendo todas las cadenas, entregándose completamente el uno al otro, con el oscuro bosque como único testigo. -Te haré una mujer libre , Angra- le sususrraba al oído a la joven esclava, queriéndose convencer a él mismo nuevamente. Una noche Zennop decidió escapar y llevarse a Angra con él, era la única posibilidad que él veía de casarse con la mujer que amaba y de una vez, tener esa familia que tanto había deseado toda su vida. La noche era clara, la luna llena, sólo la ansiedad acompañaba a Zennop que esperaba la llegada de Angra casi con locura. De pronto logró divisar su delicada silueta, su amada había llegado, el destino les esperaba. En el encuentro, un abrazo los envolvió a los dos, sus caricias parecian marcar un nuevo comienzo, de pronto Angra abrazó fuertemente a Zennop y se detuvo... Ésta miró fijamente a su amado, de sus ojos comenzaron a brotar lágrimas, luego empezó a salir sangre de su boca -Yo, te amo... dijo, y cayó al suelo con un hacha clavada en su espalda. Los ojos de Zennop se llenaron de lágrimas, la oscuridad había consumido su vida, mientras abrazaba a su ya difunta amada pudo divisar otra silueta, se trataba de Arthix quién estaba unos metros detras de la pareja... -Traté de explicártelo joven hermano, no me dejaste otra alternativa que matarla, no puedes caer en la desgracia de desposar a una esclava... De pronto Zennop arremetió contra su hermano con gran ira; más esta fué en vano, Arthix con su fuerza bruta y su habilidad para la lucha logró dar una paliza a su hermano menor sin mayores inconvenientes. -Algún día me lo agradecerás , Zennop... Y así finalizó aquel trágico escenario. Días después, Arthix decidió llevar a Zennop a cazar a el gran ciervo, una tradición familiar de antaño, que serviría para calmar las aguas Zennop no quería ir, pero al tratarse de una tradición familiar, sería considerado como una gran falta de respeto, hacia sus ancestros y hacia los dioses. -Conmigo conocerás tu lado animal- Decía Arthix a Zennop , con una sonrisa en su rostro, mientras se adentraban en el espesor del bosque nebuloso. Los dos hermanos caminaban sigilosos tratando no emitir ningún sonido, portando sus arcos ya tensados. De pronto Arthix encontró las huellas de lo que sería su presa; el gran ciervo de cuernos blancos, una criatura admirable. Uno de estos se encontraba a unos 150 codos de los jóvenes cazadores, era el momento idóneo para convertir a su joven hermano en un hombre, supuso Arthix, posicionándose detrás de Zennop, para guiarlo en su tiro. El noble ciervo se encontraba pastando tranquilamente, no se había percatado de la presencia de aquellos alborotadores de la naturaleza. -Vamos, apunta y dispárale una flecha al corazón de ese gran ciervo, demuéstrame que eres un hombre, demuéstrame que eres mi hermano!- condenó Arthix Zennop parecia nervioso, por un momento quedó inmóvil, de pronto su mirada se entrecerró... - Disparale al gran ciervo! Demuéstrale a tus ancestros quien eres, demuéstrale a los dioses quien eres!- volvió a sentenciar Arthix... Zennop respiró profundamente, una extraña sensación de calma lo rodeaba, pero al mismo tiempo de dolor y nostalgia, el gran ciervo permanecía pastando, Zennop dió unos pasos al frente, giró 180 grados y disparó su flecha... Justo en la garganta de Arthix... -No vine por el ciervo, sino por el jabalí , dijo Zennop, mientras dejaba caer su arco al suelo y se retiraba del lugar ... Gracias por pasar. https://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/20046051/El-corredor-de-Ulraf-cuento-propio.html
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