
CLASIFICACIÓN DE PLANETAS

Antes que nada, hay que entender cómo se clasifican los planetas y por qué, ya que una pequeña diferencia con la Tierra puede hacerlos completamente inhabitables, además de que no tiene sentido reclamar una victoria si no sabe qué batalla se está librando...

Índice de similitud

La escala ESI determina qué tan geológicamente similares son los planetas a la Tierra, desde cero hasta uno. Valores de entre 0,8 y 1 corresponden a planetas terrestres, es decir, con una composición rocosa y capaces de retener una atmósfera adecuada. Este número se calcula teniendo en cuenta el radio, la densidad, lavelocidad de escape y la temperatura de la superficie del planeta. Por ejemplo, la Tierra tiene un ESI de 1, Marte de 0,66, la Luna de 0,56 y un hipopótamo de 0.

Zona Habitable

La medida HZD dice en qué lugar se encuentra el planeta dentro de la franja donde la distancia a su estrella permite una temperatura moderada, esencial para la existencia de agua líquida. Se consideran en dicha zona los planetas con una HZD de entre -1 y +1 HZU, siendo cero lo ideal. El valor de HZD depende no sólo de la distancia entre el planeta y la estrella, sino también de la luminosidad de la estrella, por lo que no necesariamente es una distancia similar a la que separa la Tierra del Sol.

Clase planetaria

La clasificación pClass ordena los planetas con una combinación de tres zonas térmicas (caliente, tibia y fría) y siete categorías de masa (asteroidiena, mercuriana, subterrestre, terrestre, superterrestre, neptuniana yjoviana). Obviamente, la clase depende de la posición del planeta respecto de la Zona Habitable (que le da la temperatura) y de su masa. El resultado puede ir desde un mercurio frío hasta un joviano caliente, siendo lo ideal una tierra tibia (no se toman en cuenta las alteraciones del clima por la posible actividad industrial de habitantes inescrupulosos).

Clase habitable

De acuerdo con todo esto y algunas cosas más, los planetas (y lunas) pueden combinar requisitos de muchísimas formas. Pero lo importante, en pocas palabras, es que sean rocosos, tibios, estén a una distancia equilibrada de su estrella y tengan un tamaño de entre la mitad y el doble que la Tierra. Sin embargo, esto último no es muy común en la galaxia; como veremos luego, los planetas potencialmente habitables más comunes -hasta ahora- son las supertierras tibias.Hay una pequeña variable que no se ha tomado en cuenta en esta clasificación, y que menciono para simple deleite de la imaginación: los planetas detectados, especialmente los más distantes, podrían simplemente no existir en absoluto, por haber sido arrasados por la explosión de una supernova, por ejemplo, como es el caso de la imagen más conocida de la Nebulosa del Águila, o cualquier otra catástrofe estelar.

SUPERTIERRAS: LA NORMA UNIVERSAL
En este último tiempo, se descubrieron directa o indirectamente todo tipo de planetas: con núcleo de diamante, con océanos de diamante líquido, 75% menos densos que el agua, incandescentes de un lado y congelados del otro, completamente oscuros, con atmósferas fluorescentes, envueltos en llamas, cubiertos por agua, con velocidades increíblemente altas, que giran a 10.000 revoluciones por minuto, que giran en direcciones inesperadas, con anillos, entre los anillos de una estrella, con cola de cometa, con dos soles, con tres soles y hasta planetas sin sol

Según dicho examen estelar, 17% de las estrellas posee un planeta similar a Júpiter (demasiado grande), 52% posee planetas parecidos a Neptuno (demasiado fríos) y casi 7 de cada 10 estrellas tienen supertierras (demasiado tentadoras). Dicho esto, y teniendo en cuenta que la Vía Láctea cobija más de 300 mil millones de soles, podría haber hasta 200 mil millones de supertierras sólo en nuestra galaxia (o menos de la mitad, pero ¿qué importa para alguien que nunca contó hasta mil?).


Planetas candidatos para la vida
HD 85512 b

Menos de seis meses después de que el reloj comenzara a correr en mi contra, se descubrió el planeta HD 85512 b (o Gliese 370 b), convirtiéndose en otro de los más pequeños exoplanetas conocidos y, hasta dicho momento, en el planeta más potencialmente habitable, aunque eso pasaría en poco tiempo a ser parte de la Historia, al igual que todo lo que mencionaré más adelante. Debido a la luz que refleja (albedo), se calcula que tiene una atmósfera rica en nubes; si éstas llegan a cubrir un 50% de la misma, habría agua líquida en la superficie y sería habitable, pero dicho porcentaje aún no ha sido confirmado.

Gliese 581 d

Esta supertierra se creyó en un principio que orbitaba fuera de la Zona Habitable, pero nuevas observaciones y cálculos la ubicaron en el límite de la misma, siendo por ende posible que contenga agua en estado líquido, e incluso un profundo océano cubriendo toda su superficie. Aunque Gliese 581 d recibe apenas el 30% de la luz que la Tierra (menos que Marte), por lo que sería razonable que el agua estuviera congelada, hay indicios de la existencia de gases de efecto invernadero que podrían ayudar. La esperanza no es remota: la Tierra misma, si no tuviera este efecto invernadero, tendría una temperatura media de −18°C.

Kepler-22 b

Para fines de 2011, Kepler había encontrado más de mil nuevos planetas potencialmente habitables. Entre ellos, la supertierra Kepler-22b, que es, hasta ahora, el exoplaneta más parecido a la Tierra y uno de los más prometedores para la vida, ya que todas estas condiciones, incluyendo una temperatura media de 22 ºC y una atmósfera adecuada, aseguran que contenga agua líquida y nubes. Lamentablemente, se encuentra a 600 años luz de distancia, por lo que, mientras no inventemos algo más rápido que la luz, nos tomaría un mínimo de 1.200 años traer un poco de esa deliciosa agua mineral extraterrestre.
Con o sin posibilidades de materia prima para una Coca DiET, con esto queda oficialmente confirmada la existencia del primer planeta en una zona habitable, sólo 78 días antes de que se terminara mi plazo, por lo que debo declarar inmediatamente dos cosas:

Gliese 667C c

Este mismo mes, se detectó un planeta rocoso, GJ 667C c, en torno a una estrella de un sistema solar triple a sólo 22 años luz de tu pantalla. Tiene una temperatura muy tentadora para ir de vacaciones y posiblemente no sólo agua líquida sino también una abundancia extraordinaria de bloques para construir cosas vivas, de acuerdo a los elementos pesados que fabrica su estrella (hierro, carbono y silicio). Aunque está muy cerca de su estrella, ésta es débil, por lo que recibe la misma cantidad de calor que la Tierra. Hoy, es el mejor candidato para la vida. Más que ser habitable, podría estar hecho para la vida humana.

El exoplaneta más cercano
Alfa Centauri [ver ilustración] es un sistema binario, lo cual significa que [¿tengo que explicarte todo?], aunque se ve a simple vista desde la Tierra como una brillante estrella, son en realidad dos astros que se orbitan mutuamente a una distancia prudente [volver a ver ilustración], pero entre ambos comparten el honor de ser los más cercanos a la Tierra. Una de estas estrellas, Alfa Centauri B, es muy similar al Sol, con casi la mitad de su luminosidad, y es en torno a ella que gira el nuevo planeta, Alfa Centauri Bb, que también es muy parecido a la Tierra en tamaño. Pero antes de hablar de él, veamos cómo se lo descubrió...
Prácticamente la totalidad de los exoplanetas confirmados se descubrieron por su tránsito: la órbita del planeta se cruza entre la Tierra y la estrella, eclipsándola momentáneamente y delatando su presencia. Este método es muy eficaz, pero deja afuera a la gran mayoría de los planetas, que no tienen por qué andar orbitando justo como a los astrónomos les conviene. Alfa Centauri Bebé Bb es uno de esos planetas rebeldes, no siendo observable directamente siquiera como una sombra.
ALFA CENTAURI BB
Lamentablemente, el por ahora llamado Alfa Centauri Bb, pero que sin dudas merece un buen nombre propio por ser un vecino, está mucho más cerca de su estrella que Mercurio de la nuestra, lo cual lo vuelve indiscutiblemente inhabitable. A sólo 0,04 ua de Alfa Centauri B, el planeta está absolutamente fuera de laZona Habitable.

Está tan cerca de la estrella que le da la vuelta cada poco más de tres días terrestres, por lo que su invierno es demasiado corto para aliviar momentáneamente la temperatura de su superficie, superior a los 1.000 ºC.
Pero lo importante es que casi con seguridad se trata del exoplaneta más cercano a nosotros, a menos que haya otros orbitando la misma estrella con una órbita más amplia, cosa que debería comprobarse de un momento a otro.
Por ahora es suficientemente fascinante saber que, de toda esa infinitud de brillante polvo cósmico que nos rodea, la partícula más cercana tiene al menos un planeta. ¿Qué objeciones pueden quedar a que exista vida extraterrestre en alguna parte que se esté haciendo esta misma pregunta?

¿Qué pasaría si tuviésemos que abandonar la Tierra?

Si alguna amenaza absolutamente imprevisible acechara nuestro planeta, como, por ejemplo, un monstruo espacial gigantesco que viniera con buenas intenciones pero que desgraciadamente se alimentara de árboles y petróleo y como consecuencia exhalara grandes cantidades de dióxido de carbono en nuestra atmósfera, orinara pesticidas sobre nuestros campos y defecara baterías de celulares, deberíamos pensar seriamente en mudarnos a otro planeta.
Varios escenarios apocalípticos han sido ya advertidos por la literatura y bastardeados por el cine. Los fines del mundo más originales son también los más rápidos y eficientes, y no nos darían mucho tiempo de previsión, así que en lo que a la preocupación concierne, este párrafo no existe.
Entre las amenazas previsibles más peligrosas para la Tierra encontramos meteoritos, llamaradas solares invocadas por mayas vengativos y proliferación descontrolada de un virus

¿A dónde ir?

La primera parada obvia sería nuestro vecino Planeta de la Guerra, bajo sus lunas Miedo y Terror. Si estas intuiciones grecorromanas parecen exageradas, tendrías que saber que vivir en Marte es una pesadilla real. Pese a todo, pequeñas embajadas coloniales podrían asentarse en el cuarto planeta y otras patéticas imitaciones de la Tierra, pero la especie no prosperaría en ellas y el viaje debería continuar.De modo que poco importa hacia dónde ir. Habría que concentrarse en la difícil tarea de sobrevivir en las naves, y después ya alguien tendrá tiempo para pensar el destino.

La vida humana en el espacio

La ciencia-ficción nos ha contado muchas veces que la Humanidad podría sobrevivir enlatada como en Battlestar Galactica, pero no olvidemos que ciencia-ficción significa "ciencia-mentira". La realidad es que, aunque pudiéramos organizarnos para construir, desplegar y rellenar esas naves con la mayor cantidad posible de personas con especial énfasis en aquellas que tienen amplias glándulas productoras de secreciones lácteas, la vida en el espacio no sería tan simple como parece; no sería, mejor dicho, tan posible como parece...
Más allá de los pequeños inconvenientes de la ingravidez, como la tendencia de la mozzarella a escapar de la pizza, la poca irrigación sanguínea que recibiría el quinto palito de un hombre dibujado por un niño precoz, la imposibilidad de ahorcar herejes, la debilitación de los músculos y huesos y el daño psicológico que produciría cruzarse con un escocés volador -todas cosas teóricamente solucionables mediante un sistema de gravedad artificial (en realidad, de simulación gravitatoria, basado en la fuerza centrífuga)-, otros dilemas no tendrían tan simple solución siquiera en los complejos reinos de nuestra mente.

Conclusion
Hay muchos otros planetas potencialmente habitables, pero aún no han sido debidamente confirmados.Lo importante de los que vimos arriba no es sólo que serían altamente habitables y que hasta probablemente estén habitados, ya que la naturaleza se asegura inmediatamente de que las cosas ocurran allí donde pueden ocurrir [cf. Agua, aire, fuego y esferas en el espacio y La vida podría ser una Ley Universal], sino que son muy comunes. El pizarrón de la noche está lleno de ecuaciones para la vida.Y ni siquiera empezamos a analizar los satélites naturales de esos planetas, que son un número mucho más grande. Ejemplo: sólo el sistema solar tiene más de 162 lunas, y al menos una de ellas, Europa, con enormes posibilidades de fabricar extraterrestres [cf. Todos estos mundos y Europa].Bueno, hoy aprendimos mucho. Por ahora, tenemos que conformarnos con que sean planetas teóricamente habitables y prácticamente prohibidos por la distancia. ¡Pero eso no está nada mal! Después de todo, mi pronóstico no incluía enviar testigos de Jebús a nuevos mundos, sino sólo tener "cierta certeza" de que existen. Si bien aún no se ha impreso la gran primera plana de Se descubrió un planeta como la Tierra, considerando que podría haber hecho la misma apuesta en cualquier otro punto del tiempo que es infinito hasta donde puedo imaginar, creo que anduve bastante cerca y merezco el premio (si es posible, en efectivo). No sé si hace falta aclararlo: si no, mataré otro gatito.

