La comunidad Gridcoin, sin embargo, puede haber encontrado finalmente una solución. En muchos sentidos, es como Litecoin: la tasa de producción de la moneda se divide cada cuatro años, un nuevo bloque se extrae cada 2,5 minutos, y utiliza un sistema criptográfico como prueba de trabajo.
A diferencia de Litecoin (o cualquier otra criptomoneda), sin embargo, Gridcoin está ligada al sistema BOINC (Infraestructura abierta de Berkely para Computación de Red). Para los que todavía no saben, BOINC permite a los voluntarios unirse a sus equipos con una red de computación en nube para la resolución masiva. Ya existen comunidades asentadas alrededor de esta red, y han sido de gran valor para la investigación científica en el poder de procesamiento que proporcionan.
Por ejemplo, SETI procesa la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre: las condiciones de las estrellas en el cielo nocturno, para buscar signos de habitabilidad. BOINC también se utiliza para ayudar a encontrar las estrellas de neutrones, y procesa los resultados experimentales como de los aceleradores de partículas, así como las simulaciones climáticas que mantienen sus picnics seco (o intentan). Más prometedor de todos, BOINC puede utilizarse para plegar las proteínas y los genes del mapa, lo que conduce a todo tipo de avances en la ciencia médica. Las curas para el cáncer, el VIH, y varias enfermedades mentales son susceptibles de ser encontrado de esta manera.
El proyecto BOINC fue establecido en la universidad de Berkley en el año 2002 con el fin de establecer una plataforma para la “computación voluntaria”, haciendo posible el aprovechamiento del poder de cómputo de cientos o miles de usuarios alrededor del mundo para ejecutar procesos de análisis automatizado, acelerando así el avance de diversas investigaciones científicas.
Originalmente, la iniciativa fue pensada para dar soporte a las investigaciones del proyecto SETI para búsqueda de señales de vida extraterrestre y, eventualmente, fueron añadiéndose otras aplicaciones en diversas áreas de la ciencia. Por ejemplo, Rosetta es un proyecto para predicción estructural de cadenas de proteínas; el avance de dicha investigación tendrá un impacto positivo en la detección de enfermedades y el desarrollo de nuevas medicinas. Otros proyectos involucran simulaciones para predicción climática, cálculo de datos astronómicos, modelado de escenarios epidemiológicos, entre otros.
Un aspecto interesante de Gridcoin es que no requiere hardware especializado para efectuar la minería. Cualquier usuario interesado es capaz de donar sus recursos computacionales para contribuir con la red. En el sitio oficial de la moneda es posible descargar el software necesario que consta de un cliente para la ejecución de tareas de contribución a la plataforma BOINC y un software de cartera para el manejo de los gridcoins (GRC). Ambos programas están disponibles en varios sistemas operativos, incluyendo Windows y Linux.
El usuario, además, es capaz de seleccionar los proyectos con los que quiere colaborar. Una lista completa de éstos puede verse aquí.
Es estimulante darse cuenta de que el surgimiento de las plataformas tecnológicas descentralizadas abren la puerta a un sinfín de aplicaciones útiles en donde todos podemos participar, haciendo uso de la tecnología para contribuir con nuestra evolución como sociedad, y forjando progresivamente las bases de un mundo cada vez más unificado y en constante optimización ya lleva un año de antiguedad y su precio esta en 0.00161 Dls