Un buen apretón de manos refleja un gran estado de ánimo, personalidad y educación.
Lo que no decimos con palabras a veces puede impactar mucho más que las palabras mismas.
Actitud hacia las personas y las circunstancias que se presentan.
Buen estado de ánimo, personalidad y educación.
Compromiso, profesionalidad, poder y confianza.
Ahora presta atención a lo negativo que puede ser no dar un buen apretón de manos:
Tender una mano débil, frágil, sin energía, fría o sudorosa, transmite un mensaje desagradable a la persona con la que nos comunicamos.
Tampoco es recomendable poner una “mano de acero” y apretujar los dedos del otro. Así solo damos una imagen de persona dominante.
No soltar la mano del otro o soltarla rápido también es desagradable.
Ofrecer la punta de los dedos también es una mala señal.
Rehuir la mirada mientras saludamos podría interpretarse como falta de confianza.
Lo que no decimos con palabras a veces puede impactar mucho más que las palabras mismas.
Actitud hacia las personas y las circunstancias que se presentan.
Buen estado de ánimo, personalidad y educación.
Compromiso, profesionalidad, poder y confianza.
Ahora presta atención a lo negativo que puede ser no dar un buen apretón de manos:
Tender una mano débil, frágil, sin energía, fría o sudorosa, transmite un mensaje desagradable a la persona con la que nos comunicamos.
Tampoco es recomendable poner una “mano de acero” y apretujar los dedos del otro. Así solo damos una imagen de persona dominante.
No soltar la mano del otro o soltarla rápido también es desagradable.
Ofrecer la punta de los dedos también es una mala señal.
Rehuir la mirada mientras saludamos podría interpretarse como falta de confianza.