Hola amigos Taringueros ahora les traigo noticas sobre Gran Slam Tennis 2.
Grand Slam Tennis 2 es un videojuego de tenis, desarrollado por EA Canada y distribuido por EA Sports para las plataformas PlayStation 3 y Xbox 360. Se lanzó una demo descargable del videojuego el 10 de enero de 2012.
Usa la raqueta como un campeón de Grand Slam
Siente la verdadera excitación y emoción del tenis de campeonato con Grand Slam Tennis 2 de EA SPORTS. Vive por primera vez en HD y en plataformas de la siguiente generación, la emoción de ganar Wimbledon y conquistar los cuatro torneos Grand Slam.
Alcanza el estrellato con el revolucionario Total Racquet Control mientras desafías a una extensa lista de jugadores de élite que incluye a Djokovic, Federer, Nadal, Sharapova, Borg, y McEnroe. Con compatibilidad para PlayStation Move, jugabilidad auténtica, la integración de transmisiones de ESPN, un profundo modo de carrera de 10 años y mucho más, prepárate para usar la raqueta como un campeón de Grand Slam con Grand Slam Tennis 2.

asta la llegada de Grand Slam Tennis 2, en esto del tenis no había término medio. Por un lado teníamos el arcade más salvaje, de la mano de Virtua Tennis y del otro Top Spin: filosofía 2K supurando por los píxeles de nuestros televisores en un simulador que se ha ganado un montón de halagos.
Por fin, gracias a Electronic Arts, ya tenemos un punto medio con Grand Slam Tennis 2. Que no os confunda el 2 de su título, ya que este juego de tenis supone un punto de partida en toda regla para la franquicia de EA (el primer juego fue aquel que sacaron para Wii de estilo cartoon y aprovechando el Wiimote).

Como toda primera vez, hay que tomarse Grand Slam Tennis como una muestra de por dónde quiere enfocar EA su franquicia de tenis y por donde pueden ir los tiros en el futuro. Vaya por delante que quien este escribe es un gran seguidor del deporte de la raqueta al que el último Top Spin no ha acabado de convencerle del todo (para mi gusto, el tercero fue el mejor de la saga).
Pero vayamos al lío. Grand Slam Tennis 2 pretende colarse en el negocio precisamente por esa rendija entre sus dos competidores. ¿Lo logra? De largo, lo cual puede llegar a colocarle en un lugar incómodo para aquellos que no nadan a gusto en el término medio.
En lo referente a la simulación tenística, el título apunta ideas interesantes y otras a pulir en futuras entregas. Quizá el mayor defecto que le vemos de salida es que los intercambios suelen ser demasiado perfectos (se cometen muy pocos errores no forzados o bolas a la red) y en ocasiones tediosos.
No es un problema del este juego, sino de los simuladores de tenis en general, que todavía no han sido capaces de plasmar en un juego las tácticas que se emplean en un partido. Me explico: tanto en este título, como en el resto, no hace falta cargar el juego sobre un lado de la pista para conseguir el hueco necesario y dar un ganador en el extremo opuesto. No. Es mucho más fácil lanzar la bola de lado a lado de la pista para ver si, en alguno de nuestros golpes, el rival no llega. Desgraciadamente, ese no es el tenis que nos tiene pegados a la pantalla cuando llega Wimbledon o Roland Garros.
Dicho esto, Grand Slam Tennis 2 sufre esta carencia (que también sufre Top Spin, ojo) que se acentúa cuando nos damos de frente con rivales que llegan a casi todos nuestros golpes. Y es aquí donde el título muestra su mayor desequilibrio, ya que es mucho más fácil optar por una táctica de saque y volea, a las que es bastante difícil contrarrestar, que por pelear desde la línea de fondo.
El otro gran punto negro, una constante de nuevo de los juegos tenísticos de la actualidad, es el ínfimo circuito con el que contamos y que reduce toda la temporada a los cuatro torneos del Grand Slam y otros cuatro torneos menores. Una lástima porque ya a principios de los noventa Blue Byte y su Great Courts eran capaces de simular una temporada completa respetando los torneos reales del circuito de la ATP (Copa Davis incluida).
Pero aunque parezca que estoy poniendo el juego por los suelos, hay que decir que el título es más que entretenido y goza de muchas opciones de las que pueden ir tomando nota sus competidores. El modo carrera está organizado a lo largo de diez años en los que tendremos que ir sumando puntos a través de varios objetivos (en cada partido, año o el global de nuestra carrera) y el equipo de desarrollo ha tenido especial cuidado en entregar una experiencia tenística cercana a la realidad. Por ejemplo, cuando lleguemos a los grandes torneos siendo unos mindundis comenzaremos jugando en las pistas pequeñas para no pasar a las grandes hasta las rondas finales. El apartado visual también merece sus elogios. No hablo de los gráficos, sino de una puesta en escena cuidada y muy televisiva.
Una vez explicado todo esto, mi mayor alegría con Grand Slam Tennis es que hay una franquicia que ha empezado fuerte, con ideas muy interesantes y que puede crear una bonita rivalidad con Top Spin de cara a los próximos años, sobre todo si opta por potenciar ligeramente el apartado de simulación sin dejar de lado unas gotitas de arcade para hacer un juego más dinámico que el de 2K.
Hasta que ese momento llegue, y esperemos que lo haga, nos queda un buen título de tenis, entretenido y que, salvo a los más puristas, es una opción más que válida para echar unos raquetazos cuando nos emocionemos viendo a Nadal en el próximo Roland Garros.
Algo que debemos de achacar al juego de forma contundente es que todos los jugadores tienen la misma serie de movimientos, da igual que estemos jugando con Rafa Nadal, Novak Djokovic o Serena Williams, todos, absolutamente todos tendrán los mismos movimientos. Vale que las animaciones de cada uno sean fieles a la realidad y que, dependiendo del jugador, tengan unos u otros atributos.
Pero la sensación al jugar (y da igual el jugador que elijamos), es siempre la misma y no va más allá de lo puramente estético. Se echa además muchísimo de menos un mayor número de jugadores. Se han incluido un total de 23 y la mitad son leyendas, John McEnroe, Bjorn Borg o Pete Sampras. Deberíamos de mirar el Ranking ATP para darnos cuenta de que faltan rostros importantes como David Ferrer, actual quinto clasificado de la tabla.
Para compensar esta falta, se ha incluido un completo editor de personajes con el que podremos crear nuestro propio elenco de jugadores para posteriormente poder usarlos en cualquiera de las modalidades incluidas en el juego. Aunque se echan en falta pequeños detalles, como la posibilidad de elegir el revés a una o dos manos, la cantidad de opciones que se nos ofrece es bastante amplia, pudiendo recrear cualquier jugador que se nos antoje. Pero aún hay más, ya que nuestras creaciones podrán ser subidas a internet para que otros usuarios las puedan disfrutar, de esta manera también podremos descargar cualquier jugador que otros usuarios hayan creado y posteriormente subido.
En el Modo Carrera tendremos la posibilidad de embarcarnos en una aventura de 10 años, una carrera en la que ir progresando con nuestro jugador hasta llegar a ser el número 1 del mundo y ser el próximo campeón del Grand Slam. Los cuatro y más importantes Grand Slam estarán disponibles en este modo, estos son el Open de Australia, Open USA, Roland Garros y, en exclusiva, Winbledon, con la posibilidad de jugar cada uno de ellos una vez al año. Antes de poder participar en los torneos, se nos obligará a pasar por una serie de entrenamientos y exhibiciones que nos permitirán subir nuestros atributos y características. Además del premio por superar estos pequeños desafíos, se nos otorgaran una serie de regalos, como raquetas o zapatillas. También podremos elegir la duración de estos partidos: corto (1 set, 3 juegos), medio (3 sets, 3 juegos) o largo (5 sets, 6 juegos).
Los partidos clásicos del Grand Slam nos permitirán revivir momentos históricos de las finales más importantes de todos los tiempos, hasta un total de 25. Particularmente, este modo no me ha logrado transmitir la tensión deseada, por lo que no me ha supuesto un gran reto superar cualquiera de las fases.
Aparte de lo anteriormente dicho, la jugabilidad es uno de los apartados peor cuidados. Cualquiera que sea el modo o la dificultad, el primero que suba a la red, gana el punto. A no ser que el contrario tenga un buen resto y sepa anticiparse a la jugada, pero por lo general tendrá el partido ganado, incluso tratándose de una final de Grand Slam. De la misma manera la curva de dificultad está muy mal ajustada. Le falta una progresión bien definida que vaya de menos a más. Esto mismo pasa en el modo online, el jugador que suba a la red o sepa restar bien, tiene asegurada la victoria.
Entre los modos online podemos encontrar partidos simples individuales o dobles (cara a cara); el rincón del Grand Slam, donde podremos demostrar nuestra habilidad en los grandes torneos: Roland Garros, Wimbledon, o los creados para la ocasión: EA Shanghái, EA Dubái, etc. Por otro lado también podremos jugar en torneos online personalizados.
Técnicamente cumple, y de manera considerable. Su gran cantidad de detalles, tales como la recreación fiel de los tenistas (reconocibles en un abrir y cerrar de ojos) la ambientación o la representación tan detallista de los distintos Grand Slam hacen que nos involucremos sobremanera y vivir una verdadera experiencia tenística, pero hay pequeños detalles que se echan de menos.
Algo tan insignificante como el sudor, aquí no se percibe. Al igual que la ausencia del ojo de halcón. En algunas ocasiones puede dar la impresión de que la bola entró, pero no habrá posibilidad de comprobarlo con certeza, ya que no existe una repetición con precisión que te pueda dar la razón. Sí, son pequeños detalles, pero podrían hacerle ganar enteros.
Aunque el juego no cuenta con comentarios de los partidos en castellano, en esta ocasión los encargados de deleitarnos con su palabrería son nada más y nada menos que John McEnroe y Pat Cash. Aunque debería de ser un detalle de agradecer, la verdad es que una y otra vez se repiten las mismas frases y clichés, lo que hace que los partidos sean un tanto aburridos en este aspecto. Por lo demás y en cuanto al apartado sonoro, se han implementado un gran número de efectos de sonido que nos involucrarán más aún si cabe en la experiencia.
Conclusión
Lo cierto es, que Grand Slam Tennis 2 apuntaba alto, muy alto. Finalmente ha resultado ser una alternativa con poco fundamento y da la sensación de que ha salido al mercado inacabado. Sin duda, estoy seguro de que podría haber dado más de sí. Su falta de opciones, así como la de jugadores, y su mejorable jugabilidad le han pasado una terrible factura. A la saga aún le queda un largo trecho que recorrer, esperemos que en próximas entregas Electronic Arts sepa contentar tanto a los acérrimos del tenis así como a los que se están iniciando en este bonito pero sacrificado deporte.
Lo que me gusta
+ Cuenta con las licencias de los 4 Grand Slam
+ Una buena selección de estrellas del tenis, clásicas y actuales
+ Opciones de control para todos los gustos
+ Sin ser perfecto, es el juego de tenis que mejor aprovecha Move
Lo que NO me gusta
- El sistema de control es muy poco intuitivo
- El modo carrera es mejorable en opciones y desarrollo
- Las únicas voces, las de los comentaristas, está en inglés
- Se echa en falta más variedad de pistas
Análisis breve
Entretenimiento:
A pesar de contar con una buena selección de tenista y los 4 Grand Slam, el modo carrera no exprime el potencial del juego, la dificultad no está bien medida y las novedades y opciones de juego se agotan pronto. Así, el peso en horas de juego lo lleva el modo online, que además es la mejor opción para disputar partidos reñidos; la curva de aprendizaje es demasiado alta para partidas casuales con amigos
Mecánica de juego y control:
El punto más débil del título ha sido la experiencia de juego en sí, por culpa de un control extraño y poco intuitivo que requiere demasiada práctica para el resultado final; la idea de pasar el control de la raqueta al analógico derecho es buena, la realización no nos ha convencido. También podemos jugar con los botones, pero el personaje sigue teniendo comportamientos extraños... Y aunque es compatible con Move, la experiencia tampoco mejora demasiado
Creatividad e Innovación:
Grand Slam Tennis 2 puede sacar pecho y presumir de ser un título único gracias a su sistema de Control Total, que nos permite controlar la raqueta con el analógico. Más allá del control y la inclusión de más licencias no encontramos ningún rasgo importante que defina a GST2 con respecto a la competencia... Especialmente modos/opciones de juego
Gráficos, sonidos, IA:
Sin fallos graves en el acabado gráfico, Grand Slam Tennis 2 cumple en modelados y animaciones, aunque hay pocas pistas y los juegos de cámara no son demasiado espectaculares. El editor de personajes podía haberse exprimido más. La banda sonora se limita a ambientar, y las únicas voces son las de John McEnroe y Pat Cash, en perfecto inglés
Análisis detallado
Un saque muy potente, pero que roza la red
Tras el bien valorado juego de Wii, EA llega pisando fuerte al mundo del tenis virtual con Grand Slam Tennis, que incluye los 4 Grand Slam en exclusiva (Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos) y más de una veintena de tenistas de lo mejorcito del ranking mundial y leyendas de este deporte. El juego se presenta con un sólido acabado técnico, un nuevo tipo de control, modo online... ¿Qué podría salir mal? Bueno, hay fallitos importantes que se han ido encadenando y han dejado el título un escalón por debajo de los grandes del género.
La mayor novedad, el Total Racquet - jugar sólo con los 2 analógicos, uno para mover al tenista y otro para controlar su raqueta - requiere grandes dosis de paciencia y entrenamiento si queremos exprimir la mecánica de juego, ya que los distintos tipos de golpes no son demasiado intuitivos; en un tipo de revés llevar el mando en la dirección que queremos rápidamente equivale a un golpe fuerte, mientras que en otro tipo puede ser justo al contrario, hay que hacerlo lentamente o dejar cargada la palanca... Tras dedicarle varias horas al entrenamiento y al modo carrera a nosotros no ha terminado de convencernos, aunque sí que se reconoce un interesante potencial...
Para los que no quieran experimentos siempre está la opción clásica de jugar con la palanca y botones (cada uno asignado a un tipo de tiros: liftados, cortados, globos...), pero tampoco termina de funcionar demasiado bien. Hay momentos en los que el personaje se queda vendido sin hacer nada, en otros la pelota va hacia donde no queremos, y es mucho más fácil darse cuenta de que los golpes y efectos están completamente programados. Nunca hemos jugado a un título donde haya tan pocos tiros fuera o a la red, y en el modo entrenamiento uno se da cuenta que sus golpes tienden a ir siempre al mismo sitio...
Si tenemos PS3 y queremos otra opción de juego podemos tirar de Move (Kinect se ha quedado fuera), y hay que destacar que pese a no ser perfecto, Grand Slam Tennis 2 (ver precios) es el juego de tenis que mejor aprovecha el periférico; el control responde relativamente bien (hay fallos puntuales, pero en general la experiencia es divertida), y además tenemos la opción de jugar con o sin navegator, moviéndonos automáticamente o controlando nosotros el movimiento del tenista. Para jugar a alto nivel o con jugadores que tengan un mando es complicado, pero es bastante divertido e inmersivo para disfrutar de partidas rápidas.
Con el control cojeando, es fácil que el resto de opciones no terminen de deslumbrarnos; además, el modo carrera es demasiado corto en opciones y su dificultad está descompensada, ya que va creciendo temporada tras temporada y es muy fácil subir en el ranking y ganar todos los encuentros en nuestros primeros años (podemos destrozar a los mejores tenistas del mundo sin muchas complicaciones), pero resulta muy complicado mantenerse y en los años posteriores la dificultad se dispara. Si queremos tirar del versus es casi mejor hacerlo del online, ya que cuando cojamos cierta soltura un jugador novato es una presa muy fácil.
A nivel técnico el título es muy aparente y bastante espectacular, pero cuando profundizamos se echan de menos más animaciones exclusivas para los distintos tenistas que le den personalidad a cada uno, más tipos de pista (las que hay están muy detalladas, pero pueden acabar cansando rápido) y más opciones para el editor de personajes. En el apartado sonoro las melodías se limitan a ambientar, y aunque resulta un puntazo tener a John McEnroe y Pat Cash como comentaristas, pero es una pena no contar con ninguna voz española o subtítulos para los comentarios. Al menos el modo online es fluido y muy espectacular, y estamos recibiendo en todo momento los resultados de los distintos partidos que se van celebrando.
Eso es todo, adiós que tengáis suerte