Hola gente de Taringa, hoy les traigo un poco de inteligencia colectiva, es un texto que realicé sobre la marcha. El tema que expuse es el futuro de uno y como aveces nos falta convicción para elegir una carrera o un trabajo. El año pasado terminé por completo la secundaria y me anoté en un profesorado de matemáticas. Me costó mucho elegir la carrera, pero estoy contento.
Me gustaría que se tomaran el tiempo de leerlo, es cortito y creo que les va a gustar.
Comencé a pensar que sería lo mejor que yo podría darle a una sociedad donde el trabajo es el valor más alto en una sociedad. Entonces comprendí que debía trabajar, aunque verdaderamente, no sabía de qué, ni tampoco me importaba el fin de ese trabajo, solo quería hacerlo. Acaso este no es un fin que justifica los medios? Entonces me cuestioné si en verdad tenía que trabajar o, mejor dicho, si en verdad el trabajo era la cumbre en la escala de valores o si cualquier trabajo lo era.
Salté de mi cama, me calcé las pantuflas de mi hermano, fui hasta la cocina por algo de comida... no había nada, es que aquí no acostumbramos a desayunar, así que me preparé unos mates mientras veía las ofertas de trabajo. Indudablemente nada era para mi, ya que mi experiencia o mis habilidades no encajaban en ninguno de esos rubros. Sin embargo fui a probar suerte a algunos supermercados o lavaderos de autos. Luego de dejar mi curriculum vitae en cada uno de los locales volví a mi casa para almorzar. Durante la comida, le pregunto a mi vieja si estaba orgullosa de su trabajo. Ella contestó que sí, que su trabajo de sirvienta nos daba de comer. Mi cabeza no pensó en nada en ese momento. Sinceramente, ni siquiera procesé su respuesta para hacer un análisis.
Durante la tarde, mientras intentaba ordenar unas maderas en el fondo, comencé a pensar en el trabajo de mi vieja y me pregunté si en verdad sentía orgullo de su trabajo. Ella nunca se ve satisfecha por lo que hace, ni cuenta de buenos ánimos sobre su laburo, al menos que sea alguna anécdota divertida de la familia para la que trabaja. Siempre reniega de que no alcanza la plata que gana y podemos darnos gustos en ningún momento del año.
Ahí entendí que el trabajo no es el valor más alto en la sociedad, comprendí que hay trabajos, que por más agotadores, largos o forzosos que sean, no son lo más valorados socialmente. Más allá de que el mundo insista en que todo trabajo es digno, yo, desde hoy, no comparto esta idea. La persona es digna a sí misma, respetándose, siendo responsable y serio consigo y su trabajo. Pero no es digna para las demás personas, ya que la sociedad las degrada y la humilla inconscientemente. A caso un cartonero se siente a la par de las otras personas al caminar por la calle? Esa persona está humillada y degradada por la sociedad, no lo respeta y lo aísla.
Desde hoy sostengo que el único trabajo digno y que debe ser valorado por la sociedad es el trabajo que uno desea, el lugar desde donde más podemos aportar a la sociedad.
Todos podemos ser médicos, bomberos, policías o profesores, pero no todos vamos a aportar lo mismo como médicos, bomberos, policías o profesores. Alguno va a tener más o menos cualidades que otros para ejercer alguna profesión.
Entonces entendí que ejercer un trabajo con convicción y amor, es el mayor valor social que podemos alcanzar.

