Bebidas que mejoran la memoria
El té, una simple copa de vino, el zumo de manzana y los populares rabillos de pasa pueden, según prueban diferentes estudios, estimular nuestra memoria. Incluso los refrescos se han revelado recientemente como aliados de la buena memoria.
Según afirma Leigh Riby, de la Universidad de Glasgow Caledonian, en Escocia, consumir una o dos latas de bebida carbonatada puede mejorar la capacidad de retener información hasta un 20 por ciento. La clave, asegura, está en su contenido en glucosa. “Yo animo a todos mis estudiantes a que consuman una bebida energética antes de las clases, porque les ayuda a aprender más”, confiesa Riby.
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Estudiando toda la noche antes de un examen
Una investigación de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) ha alertado del riesgo que puede suponer para los estudiantes sacrificar el sueño de la noche antes de examinarse para estudiar más. Según el trabajo que publica la revista Child Development, el rendimiento óptimo se consigue cuando hay un equilibrio entre el tiempo de estudio y el sueño. Y, por lo tanto, hacer un sobreesfuerzo la noche previa a un examen a costa de dormir poco o nada puede empeorar los resultados.
Bebe agua durante el examen
Beber agua durante un examen puede mejorar notablemente los resultados obtenidos, según se desprende de un estudio de las universidades de East London y Westminster, en Reino Unido. Sus autores comprobaron que los estudiantes universitarios que alcanzaban cursos superiores eran mucho más propensos a llevar una botella de agua a un examen que los estudiantes de primer año, o que aquellos que no superaban los primeros cursos. Después demostraron, a través de una serie de experimentos, que la relación no era casual: los alumnos que bebían y se hidrataban durante la prueba eran también los que obtenían mejores notas. Los investigadores atribuyenesta relación a que, por un lado, el agua tiene un efecto fisiológico sobre el cerebro que mejora la capacidad de razonamiento. Pero, además, beber durante una prueba de conocimiento alivia la ansiedad, que tiene un efecto negativo sobre la nota final. “En cualquier caso, los estudiantes deberían permanecer hidratados con agua en los exámenes”
¿Por qué son buenas las nueces para estudiar?
Un estudio publicado en la revista British Journal of Nutrition sugiere que el consumo de nueces puede ayudar a mejorar el pensamiento crítico y especialmente en el razonamiento deductivo, la capacidad de discernir las respuestas correctas de las incorrectas. De ser así, el consumo de estos frutos secos en épocas de exámenes, por ejemplo, podría mejorar el rendimiento de los alumnos.
Fármacos para mejorar la memoria
Un pequeño fragmento de proteína mejora la capacidad de aprendizaje y de retención de información espacial en ratones, según informa un estudio publicado en la revista PLoS Biology por científicos españoles del Centro de Biología Molecular "Severo Ochoa" (CSIC-Universidad Autónoma de Madrid).
Los investigadores basaron su trabajo en la plasticidad sináptica, un fenómeno por el que las conexiones neuronales se modifican como consecuencia de actividades y experiencias previas. Este mecanismo implica que el intercambio de información en el cerebro va variando a lo largo de la vida y, lo que es más interesante, se puede modificar para facilitar la memoria.
Estudiar más nos hace envejecer más despacio
Un estudio genético revela que las personas con menos cualificación académica envejecen más rápido. La clave está en los telómeros que cubren el extremo de los cromosomas de su ADN, que son más cortos en las personas con menor nivel de estudios, un signo inequívoco de envejecimiento prematuro.
Anotar las preocupaciones antes de un examen mejora la nota
Los estudiantes podrían combatir la ansiedad previa a un examen y obtener mejores notas si escriben sus preocupaciones unos minutos antes de iniciar la prueba, según un estudio de la Universidad de Chicago (EE UU).
¿Qué es la ansiedad matemática?
Si intentar resolver un problema matemático te provoca tensión, preocupación, inquietud, irritabilidad, impaciencia, confusión, miedo y bloqueo mental, no hay duda de que eres víctima de la “ansiedad matemática” o miedo extremo a esta asignatura.
Este mal es bastante común, según revela un nuevo estudio realizado por expertos en Didáctica de la Matemática y Psicología Evolutiva de la Universidad de Granada publicado en la revista Investigación en Educación Matemática. Tras aplicar a 885 estudiantes de primer curso la Escala de Ansiedad Matemática de Fennema-Sherman, un cuestionario validado por expertos de todo el mundo que se utiliza desde los años 70, los investigadores han llegado a la conclusión de que 6 de cada 10 estudiantes universitarios sufre ansiedad matemática. Ésta podría definirse como “el pánico, indefensión, parálisis y desorganización mental que surge cuando a un sujeto se le exige resolver un problema matemático”.
¿Quién tiene mejor memoria, los hombres o las mujeres?
Tras evaluar la retentiva de 4.500 británicos de 49 a 90 años de edad, un equipo de científicos británicos de la Universidad de Cambridge ha demostrado que las mujeres superan a los hombres en cuanto a capacidad de memorizar la información. La educación también influye: los participantes que dejaron los estudios después de los 18 años cometían un 20% menos de errores totales que aquellos que dejaron de estudiar antes de los 16.
Además de explicar por qué ellas recuerdan mejor las efemérides y aniversarios que ellos, los científicos esperan que el estudio ayude a entender las causas de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, así como a detectar su aparición de manera precoz.
Los días soleados tenemos peor memoria
Psicólogos australianos de la Universidad de Nueva Gales del Sur han demostrado que los días grises y lluviosos, con un clima desapacible, son buenos para el cerebro y la memoria, y mejoran la capacidad de recordar. Por el contrario, los días soleados nuestra memoria funciona peor.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores llevaron a cabo experimentos en una tienda en la que, durante dos meses, registraron a través de una serie de tests si los clientes recordaban diez objetos que previamente habían sido colocado sobre el mostrador. Asociando las respuestas al clima, descubrieron que las personas que visitaban el establecimiento en días lluviosos resolvían mucho mejor la prueba que quienes acudían en días soleados. Concretamente, los primeros recordaban hasta tres veces más objetos que los segundos. Sin embargo, en días soleados las personas estaban de mucho mejor humor..