Todo el mundo en esta vida tienen en mente una serie de cosas que quiere hacer, una lista por así decirlo de cosas a completar pero, ¿Qué hay de crear una lista de cosas que NO hay que hacer? No diariamente al menos.
Te sorprendería saber y comprobar cuanto tiempo del día perdemos con estas cosas y hasta que punto podemos aumentar nuestra productividad con tener cuidado de no caer en unas cuantas trampas del día a día.
Aquí tienes una buena lista de las cosas que deberías evitar en tu día a día.
Te sorprendería saber y comprobar cuanto tiempo del día perdemos con estas cosas y hasta que punto podemos aumentar nuestra productividad con tener cuidado de no caer en unas cuantas trampas del día a día.
Aquí tienes una buena lista de las cosas que deberías evitar en tu día a día.
1. Mirar en el teléfono mientras estás hablando con alguien
Esto es algo cada día mas frecuente. Le estás contando una historia a algún amigo y este mientras escribiendo por Whatsapp o lo que sea. O lo otro típico de escuchar un móvil vibrar y cinco personas mirando a ver si es el suyo a la vez.. O interrumpir una conversación importante con un ”es importante, un segundo que responda”
Incluso ni eso, ni decir nada. Directamente se corta la conversación, se baja la mirada y se contesta al mensaje.
Si lo que realmente quieres es destacar en algo, que se te tome por una persona capaz de centrar su atención en lo que sea que esté manejando en un momento preciso esto es de lo primero que debes evitar. No mires para abajo con cada mensaje o notificación, piensa en cuando te lo han hecho a ti y verás que, aunque sea poco, algo si que molesta y de la misma forma que tu te das cuenta, lo mismo harán los demás.
2. Dividir tu atención en varias tareas simultáneas.
Esto es algo que todos hacemos también y yo personalmente creo que es uno de mis mayores problemas a la hora de hacer algo de forma eficaz.
La situación es esta: tienes varias cosas que hacer a lo largo de la mañana pero ninguna te gusta ni te llama la atención. De esta forma empiezas una la miras un poco y cambias a otra, intentando dividir lo que sea que tienes que hacer en muchas mini-partes e ir alternando de una en una para hacerlo más llevadero.
Te sorprendería la pérdida de eficacia que esto supone, además de que realmente no es otra cosa que marear la perdiz. Déjalo, haz un esfuerzo y centra toda tu atención en lo que sea que estés haciendo, termínalo y ponte con otra cosa.
3. Piensa en lo que tienes que pensar y déjate de tonterías.
A ver equipo, la gente de Gandia Shore o El Intermedio no dedican un segundo de su vida a pensar en ti. Tampoco lo hagas tu pensando en ellos.
Tu familia, tus amigos, tu jefe o empleados, la gente que está a tu alrededor son las que merecen tus pensamientos y concentración. Préstales a ellos tu tiempo y atención. Ellos lo merecen, no la nueva tronista de turno.
4. Mantener activadas las notificaciones.
Este va conectado con el primero del móvil. No necesitas saber al instante si recibes e-mails, si te han retweeteado o si la rubia que te estás trabajando te ha puesto un carita feliz de lo pesado que eres a ver si la dejas en paz.
Si algo es tan importante para que le dediques tu trabajo, hazlo sin interrupciones, concéntrate únicamente en ello. Ya mirarás lo que sea después, que hay tiempo para todo. O haz un descanso cada rato de trabajo y dedícate a lo que te apetezca, pero mientras estás al lío, estás al lío. Sin tonterías.
Piensa que todas esas cosas pueden esperar. Tú sin embargo eres lo más importante.
5. Dejar que tu pasado marque tu presente.
Los errores y fracasos son las mejores lecciones de la vida, no lo olvides. Y más importante, no dejes nunca pasar la ocasión de fracasar y aprender de ello. Vale, quizás me he colado un poco, pero coño, deja que los errores sucedan, muchas veces no podrás llegar a nada sin pasar por ellos. Son una parte insalvable del camino.
Todo depende de ti y tu perspectiva, cuando algo no vaya tan bien como quisieras dale la vuelta y conviértelo en oportunidad. Aprenderás muchísimo de ti mismo.
El pasado es el entrenamiento, el presente es el partido.
6. Buscar la seguridad absoluta
El éxito asegurado no existe, en nada. Lo que si puede ser seguro es que lo has dado todo por algo. Siempre puedes estar seguro de que si fallas, mejor dicho, que cuando falles, lo volverás a intentar.
No le des más vueltas. Tienes muchísimo menos que perder de lo que crees y todo por ganar.
7. Hablar mal de alguien
¿Qué peor manera de perder el tiempo? ¿Qué peor que perder tu tiempo hablando de lo que hace alguien en particular? Si tienes algo que decir, ve a esa persona y díselo directamente. Y si no estás en la posición de hacerlo, ya sea por que es tu jefe o no eres tu quien deba hablar con ella, pues no está en tu mano. Así que pasando.
Dedica tu tiempo de charla en ideas positivas. Te sorprenderá como puede afectar a tu comportamiento y capacidad.
8. Decir ”si” cuando en realidad piensas ”no”
Muchas veces todos nos vemos en la obligación de decirle que sí a algo que nos piden unos amigos, clientes o familiares. Ni mucho menos quiero decir que no hagas favores y seas un capullo pero, créeme, decir que no de vez en cuando, ayuda y mucho. La gente que te haya pedido algo lo entenderá, y si no lo hace, pues ¿qué más da? que les den..
Piensa que cuando dices que no a algo, te sentirás mal durante unos instantes pero si le dices que sí y realmente no lo quieres, te hará sentir mal durante un periodo de tiempo más largo, al menos el que necesites para hacer lo que sea en cuestión.