Mientras un actor argentino se sienta durante horas en el sillón de una maquilladora profesional para convertirse en un "hombre lobo ", una niña de Tailandia fue señalada como la "lobezna" más joven del mundo.
Supatra Sasuphan tiene apenas 12 años y en 2011 su nombre ingresó al Libro Guinness de los Records por ser "la niña más peluda del mundo". El reconocimiento mundial le valió una nueva fama entre sus compañeros de colegio de la localidad tailandesa de Pranakom, donde antes pasaba vergüenza por su aspecto.
Lo que ocurre es que la chica padece el Síndrome de Ambras, que produce un crecimiento indiscriminado de vello facial, así como también en el pecho, las piernas, los brazos y la espalda. El suyo es uno de los 50 casos registrados desde la Edad Media, cuando las personas que sufrían esta enfermedad eran llamadas "hombres lobo ".
"Algunas personas solían llamarme 'mono' pero ahora no lo hacen más. No siento el pelo porque siempre lo tuve así", explicó Supatra. "Se vuelve un poco molesto a veces, cuando está largo. Pero confío en que aparecerá una solución", convino la pequeña "lobezna", quien vive en una diminuta casa junto a sus padres, Sammrueng y Somphon, y su hermana mayor, Sukanya, de 16 años.
El día a día de Supatra no es muy diferente al de las chicas de su edad, con clases de danza y salidas con amigas. Sólo que cada tanto ella tiene que pasar por la silla del peluquero para poner a raya el pelo de su cara cuando llega a cubrirle los ojos o la boca