Cuba Vs EEUU : Invasión de Bahía de Cochinos
Invasión de Bahía de Cochinos, también conocida como Invasión de Playa Girón, fue una
operación militar en la que tropas anticastristas, entrenadas y dirigidas por la CIA, intentaron invadir Cuba en abril de 1961. La acción
acabó en fracaso en menos de 72 horas y la mayoría de los combatientes fueron capturados por el ejército castrista y las Milicias
Nacionales.
Contexto histórico y geográfico
El 1 de enero de 1959, después de 25 meses de lucha guerrillera, triunfó la Revolución cubana dirigida por
el abogado Fidel Castro. Hasta entonces, y desde la independencia formal de España en 1898, Cuba había estado bajo la influencia
política y económica de Estados Unidos, incluyendo una ocupación militar (1898; 1902 y 1906). En un contexto de plena Guerra Fría
la administración estadounidense consideró al nuevo gobierno cubano un serio peligro, no solo por el hecho de tener tan próximo un
régimen potencialmente aliado de la Unión Soviética, sino porque desde muy temprano quedó en evidencia que los nuevos dirigentes
tenían intenciones de prestar apoyo a otras revoluciones que extendiesen el comunismo en Latinoamérica.
La deposición del presidente interino Manuel Urrutia Lleó (más favorable a la democracia representativa), el conflicto por el
levantamiento del Comandante Huber Matos y los fusilamientos de exmiembros de las fuerzas represivas batistianas llevaron a que las
relaciones entre Estados Unidos y Cuba comenzaran a tensarse. Al promulgarse la Reforma Agraria y expropiarse latifundios de
compañías norteamericanas, los Estados Unidos suspendieron la cuota azucarera y dejaron de comprar este recurso a Cuba, que en
aquel entonces era prácticamente el único renglón realmente millonario. Pero la isla encontró un comprador seguro en la Unión
Soviética. Entonces se detuvieron todos los ingresos de petróleo a la isla desde los Estados Unidos y sus países aliados con vistas a
paralizar la industria y en general la economía de la isla. La URSS rápidamente respondió enviando petróleo crudo a Cuba, pero las
refinerías con capital norteamericano se negaron a refinar el petróleo soviético y en respuesta a estas acciones múltiples, Cuba
nacionalizó todas las posesiones de empresas estadounidenses en el país.
Además de decretar casi de inmediato el embargo económico de Cuba, el presidente Dwight Eisenhower no tardó en ordenar el
apoyo de organizaciones anticastristas que trataran de desestabilizar o derrocar al gobierno cubano, tanto dentro como fuera de la isla.
Los dos países terminan por romper toda clase de relaciones a principios de 1961.
Preparativos
El 17 de marzo de 1960, Eisenhower ordenó a la CIA la organización de una unidad paramilitar compuesta
por exiliados cubanos, con el propósito de derrocar a Fidel Castro. En esta empresa, la CIA tenía la responsabilidad de coordinar
acciones de inteligencia con grupos anti-castristas dentro de Cuba, que pudieran facilitar la invasión. Pues se confiaba en
levantamientos populares contra Fidel y en deserciones masivas en sus fuerzas.
En noviembre de 1959 comenzaron a reunirse grupos que habían sido opositores a la dictadura de Batista, y que no estaban de
acuerdo con el rumbo que estaba tomando la revolución, como la Legión de Acción Revolucionaria (LAR)[2] o la Agrupación Católica
Universitaria (ACU). Estos movimientos estaban formado, en su mayoría, por jóvenes universitarios católicos de clases acomodadas,
quienes decidieron buscar a otros excombatientes del Movimiento 26 de Julio que no estuvieran de acuerdo con la implementación de
un régimen comunista, recibiendo además el apoyo de la CIA y parte del clero cubano.
En estas reuniones se creó el Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR). Entre sus fundadores estaba Manuel Artime Buesa,
quien llegó a ser teniente de las fuerzas de Castro, lideraba un grupo de jóvenes de la ACU, que habían sido fundadores del LAR, y se
estaban trasladando a los Estados Unidos para ser entrenados militarmente por la CIA. A partir de Enero de 1960 empezaron a
trasladarse a Estados Unidos en forma individual el grupo formado por los estudiantes universitarios y el 17 de mayo de 1960, un grupo
de 10, fueron trasladados al Motel Maria Antonieta de Fort Laudardale. En la madrugada del 19 de Mayo, Manuel Artime y Roberto de
Varonas se presentaron en el Motel y fueron presentados a los miembros de la CIA (Carl J.y Gordon) quienes fueron los encargado de
trasladarlos a Useppa Island, en el estado de Florida. En ese grupo inicial estaba Carlos Rodriguez Santana. En días posteriores fueron
llegando los otros miembros que conformarían el grupo fundador de la Brigada 2506. A este grupo de estudiantes se sumó un grupo
de jóvenes oficiales del Ejército de Cuba, que había servido durante el gobierno de Batista, luchando contra la guerrilla de Fidel Castro.
El grupo fue dividido en dos, un grupo recibiría entrenamiento como radio-operadores (los universitarios) y el otro quedaría como
instructores militares de los futuros combatientes. El plan original consistía en una lucha de guerra de guerrillas.
El 4 de julio de 1960, el grupo de los radio-operadores fue trasladado al aeropuerto de Opalocka en Miami y transportado a Guatemala.
Anteriormente, el grupo conformado por exmilitares y un puñado de universitarios, había sido trasladado a Panamá. El grupo de
Guatemala aterrizó en el aeropuerto de San José, en la costa del océano Pacífico, y fue trasladado en un autobús perteneciente al
Ejército de Guatemala a la finca Helvetia, propiedad de Roberto Alejo, hermano del Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala,
bajo el Gobierno del Presidente Manuel Idigoras Fuentes.
Los miembros de este grupo de radio-operadores estudiaban telegrafía en la semana, los sábados y domingos construían la Base TRAX,
en las montañas adyacentes a la finca Helvetia. Posteriormente llegó el Coronel Napoleon Valeriano (a) Coronel Vallejo, el cual tenía
gran experiencia en la lucha guerrillera en Filipinas, su tierra natal derrotando a la guerrilla comunista (Hukbalahap). En un origen, la
lucha sería de guerrillas; posteriormente, una decisión política la transformó en una brigada de combate.
La Brigada contaba con la élite de las fuerzas aéreas de Cuba, compuesta por pilotos de la Marina de Guerra, Fuerza Aérea y Ejército.
En la parte civil de la Fuerza Aérea de Liberación "FAL", los pilotos de los aviones de transporte provenían de las líneas aéreas
comerciales como Cubana de Aviación, Aerovías Q; algunos de ellos tenían un promedio de 20,000 horas de vuelo. Ellos volarían
aviones bimotores C-46 y cuatrimotores C-54.
El armamento militar que el gobierno estadounidense suministró a la Brigada se componía de pistolas Colt M1911A1, fusiles Garand,
carabinas M1 y M2, subfusiles M3, subfusiles Thompson, fusiles automáticos Browning BAR, ametralladoras M1919, ametralladoras M2 y
granadas Mk 2. El armamento pesado consistía en morteros de 60 mm, 81 mm y 4.2 pulgadas, así como cañones sin retroceso de 57
mm y 75 mm. También fueron equipados con explosivo C-3 y C-4 para las demoliciones. Sus equipos de radio eran los PR-6 y PR-10.
* 8 aviones de transporte C-46.
* 6 aviones de transporte C-54.
* 16 bombarderos B-26.
* 5 tanques M41 además de jeeps, cañones, morteros y camiones.
* 8 barcos y 7 lanchas para desembarco.
El plan inicial fue modificado por decisión del presidente Kennedy, preocupado por la imposibilidad de negar la participación
norteamericana en un asalto de tan gran escala. En el aire ordenó que fueran la mitad, pasando de esta forma de 16 a 8 los aviones
participantes. En tierra, tras renunciar al desembarco cerca de Casilda y Trinidad, el nuevo plan trasladó el punto de ataque a Playa
Girón, en la Bahía de Cochinos, costa sur de Cuba. Las fuerzas invasoras partirían por mar desde Puerto Cabezas, Nicaragua. Los
ataques aéreos partirían desde Puerto Cabezas y la idea era que anularan la fuerza aérea cubana bombardeando los aviones y las pistas
de los aeropuertos. Durante el desembarco continuarían los vuelos de abastecimiento y protección de las fuerzas atacantes. La
infantería y la artillería intentarían controlar en principio la Península de Zapata, cerca de Bahía de Cochinos (desde Playa Larga a Playa
Girón), donde se asentaría una cabeza de playa, que después de un periodo de tres días solicitaría el traslado hacia allí, desde Miami, de
un Gobierno Provisional conformado por los miembros del Consejo Revolucionario, organización que había sustituido al Frente
Revolucionario Democrático, el cual lo componían los cinco movimientos originales: MRR, OA, AAA, MDC y DRE. Al frente del Consejo
Revolucionario estaba el Dr. Jose Miro Cardona y se reclamaría formalmente la ayuda militar de EE.UU. La zona elegida para el
desembarco era una zona pantanosa de difícil acceso y con una sola entrada por tierra que los paracaidistas tratarían de controlar ante
la respuesta del ejército cubano.
En el plan inicial, la zona de la invasión era Trinidad. Teniendo el Escambray como alternativo de lucha y escape si fallaba la invasión;
además estaban las guerrillas que luchaban en el Escambray. Había otro desembarco programado en el Oriente del país en la zona de
Imias, pero al final no se realizó.
Desde Puerto Cabezas, Nicaragua, partieron los buques que transportaban al contingente integrado por unos 1200 hombres con la
aprobación de John F. Kennedy como continuación de la política del gobierno anterior.
La operación militar
Día 15 de abril
Ocho aviones A-26, con bandera cubana en el fuselaje, bombardearon los aeropuertos militares de Ciudad
Libertad, San Antonio de los Baños y el Antonio Maceo de Santiago de Cuba, con el resultado de 5 aviones destruidos: un Sea Fury,
dos B-26 y dos aviones de transporte. Sin embargo quedaron intactos aviones T-33 y cazas Sea Fury. Estos eran superiores en
velocidad a los A-26, que además viajan sin artilleros de cola. La brigada 2506 perdió tres bombarderos. Un A-26 (piloteado por el
Capitán Mario Zunigas) fue preparado específicamente para ir directamente hacia Estados Unidos desde Happy Valley en Nicaragua y
aterrizar en la base aeronaval de Cayo Hueso, donde se presentó como desertor de la Fuerza Aérea informando que él y otros pilotos
habían sido los autores del ataque a los aeropuertos, y que eran parte de un grupo militar cuyo objetivo era derrocar al gobierno de
Castro. Esto era parte de la estrategia ideada para tratar de cubrir la implicación del gobierno estadounidense en el derrocamiento del
gobierno de Cuba. Posteriormente, Mario Zuniga regresó a Puerto Cabezas y participó en otros ataques. Éste fue el único bombardeo
que se llevó a cabo de los tres previstos inicialmente pues los demás fueron cancelados por Kennedy.
Día 16 de abril
Al día siguiente del ataque Fidel Castro, en una alocución por todos los medios de difusión y ante una
multitud armada con fusiles soviéticos, declaró el carácter socialista y marxista de la Revolución Cubana, pese a que en 1959 había
reiterado su rechazo al comunismo en entrevistas a la prensa radial, escrita y televisiva. El ejército castrista y las Milicias Nacionales
Revolucionarias concentraron sus efectivos ante una posible invasión. El naciente Departamento de Seguridad del Estado de la
Revolución Cubana (más conocido como G-2) llevó a cabo una extensa redada para encarcelar a un gran número de potenciales
opositores, lo que neutralizó numerosos contactos de la contrarrevolución, en particular en La Habana.
Día 17 de abril
Tras cuatro o cinco días de navegación, durante la madrugada se produce el desembarco en Playa Girón y
Playa Larga de 1200 miembros de la Brigada 2506 escoltados por sus buques y ante escasa resistencia. Horas después los paracaidistas
son transportados tierra adentro para ampliar la zona invadida, con la misión principal de controlar las tres carreteras de acceso al lugar.
En esas primeras horas los aviones castristas derriban siete aviones B-26 y ponen fuera de combate a los buques Houston y Río
Escondido cerca de Playa Larga, perdiéndose el armamento que transportaban para las fuerzas en tierra.
Las tropas regulares del gobierno de Fidel Castro van llegando paulatinamente a la zona, reforzando a los milicianos (Milicias Nacionales
Revolucionarias) que hasta entonces intentaban rechazar el ataque. Al final del día los barcos de la brigada asaltante se retiran
definitivamente quedando sin desembarcar equipos y municiones; el Houston quedó encallado y el Río Escondido fue hundido.
Día 18 de abril
Se inicia la contraofensiva, con el empleo masivo de artillería adquirida en la Unión Soviética y
Checoslovaquia. Las maltrechas tropas de la brigada anticastrista que controlan las dos carreteras de acceso a Playa Girón son obligadas
a retroceder hasta la zona de San Blas. En Playa Larga las tropas asaltantes, ante su difícil situación por la falta de municiones, deciden
abandonar sus posiciones y dirigirse a Playa Girón para unirse a los otros miembros de la brigada. El ejército regular cubano se hace con
el control de Playa Larga.
Día 19 de abril
Las fuerzas asaltantes tienen que retroceder de San Blas a Playa Girón; los que quedan pronto son cercados
y se rinden a primeras horas de la mañana. En la playa, a la escasez de municiones se une la falta de apoyo aéreo.
El comandante José Ramón Fernández ("Gallego" y el propio Fidel Castro se trasladaron a la zona del conflicto y participaron en las
últimas acciones, aunque ya el final de los combates estaba decidido. Fidel Castro presionó fuertemente para que la ofensiva se
acelerara para evitar que transcurrieran las 72 horas que necesitaba el gobierno de los EE.UU. para reconocer al "gobierno provisional"
que allí se intentaba establecer, con el objetivo de evitar la invasión directa de la Marina y el Ejército norteamericanos. Finalmente los
asaltantes intentaron huir, unos buscando lanchas, otros por las zonas pantanosas, aunque la mayoría fueron capturados.
Algunos anticastristas estuvieron durante algunos días vagando por los densos manglares de la zona. La operación terminó con una
derrota total de los miembros de la Brigada.
Consecuencias
El número de bajas entre los anticastristas sobrepasó el centenar de muertos; los capturados fueron 1189.
Las bajas tenidas por el ejército cubano difieren, afirmando algunas fuentes 178 muertos y otras cifras muy altas, como serían 4000.
Los prisioneros anticastristas fueron juzgados y condenados por el gobierno cubano, siendo canjeados a través de intermediarios con el
gobierno estadounidense a cambio de 53 millones de dólares en forma de alimentos, medicinas y tractores. A finales de 1962 llegaron
a EEUU, donde fueron recibidos y homenajeados por el presidente Kennedy.
La victoria se convirtió en un enorme respaldo a Fidel Castro y al carácter socialista de la Revolución Cubana, proclamado tiempo antes.
Después de llegar la Brigada a Estados Unidos y ser invitados a ingresar en el Ejército Estadounidense, Robert Kennedy, Procurador de
Justicia, decidió volver a preparar una nueva invasión, y para tal efecto le pidió a Manuel Artime que organizara de nuevo otros
campamentos; a tal efecto Artime consiguió que Somoza aceptara dar su apoyo y éste volvió a prestar su territorio para organizar los
nuevos campamentos. El mismo se nutriría de los miembros de la Brigada que se habían enrolado en el Ejército Estadounidense,
excombatientes que estaban viviendo en Miami y otros cubanos. Desde Nicaragua se hicieron varios ataques a instalaciones en Cuba,
pero la operación terminó cuando fue atacado por error al barco español Sierra Aránzazu al ser confundido con el barco Sierra Maestra.
En ese ataque murió el capitán del barco español debiendo pagar la CIA un millon de dólares como indemnización y debiendo poner fin
a las actividades en Nicaragua.
Posteriormente, parte de las barcazas dadas a Manuel Artime fueron cortadas a la mitad y transportadas al Congo. Y la CIA contrató a
alguno de estos cubanos que estaban en Nicaragua para que participaran en las luchas en el Congo, e igualmente contrataron a los
pilotos que habían participado en la Invasión de Bahía de Cochinos, los cuales volaron nuevamente en los B-26 y ayudaron a que los
comunistas no se hicieran con el poder.
El devenir histórico del conflicto entre ambas naciones, el apoyo del llamado campo socialista y de las masas populares al gobierno
revolucionario y la conocida como Crisis de los misiles de Cuba o Crisis de Octubre fueron frustrando las acciones de la administración de
Kennedy con respecto a una invasión a Cuba. El pacto Kennedy-Kruschev fue un arreglo entre Estados Unidos y Rusia para no permitir
ningún nuevo ataque contra Cuba por parte de los exiliados cubanos.
