Boudou se convirtió en el funcionario que más afecta la imagen del Gobierno
Lunes 13 de Febrero de 2012 | Alejandro Vanderbroele, dueño de la ex Ciccone Calcográfica, actuaría como "testaferro" del vicepresidente. La AFIP investiga el origen de los fondos con los que el empresario levantó la quiebra de la imprenta. Ganará U$S 50 millones.
BUENOS AIRES.- No es ningún secreto que la elección de Amado Boudou para acompañar como pareja presidencial a Cristina Fernández no cayó bien en las filas de "La Cámpora", en especial de Máximo Kirchner, el hijo predilecto del poder "K".
El origen liberal del economista y ex ministro de Economía, sus inclinaciones públicas a mostrarse montado en motos caras y a tocar rock con su guitarra, sus opiniones contrarias a algunas de las políticas económicas y monetarias del Gobierno nacional y errores estratégicos y políticos que cometió en los últimos días, lo colocaron en la cresta de una ola crispada donde sigue sumando opiniones en contra.
A esto se agrega que la semana pasada se planteó una denuncia penal en su contra, acusado de mantener relaciones económicas con el empresario Alejandro Vanderbroele, quien fue denunciado de actuar como "testaferro" del vicepresidente, de quien sería amigo desde su época de juventud. La esposa de Vanderbroele, con quien él está peleado, Laura Muñoz, denunció en un programa de Radio Mitre que su marido " es testaferro " del vicepresidente, y que trabaja en conjunto con el socio y mejor amigo del funcionario José María Núñez Carmona. La mujer, incluso, dijo que el trío de amigos estaban armando una consultora para recibir trabajos desde el Gobierno.
La presentación penal hace hincapié en que las relaciones de Boudou -si se prueban-, son incompatibles con sus funciones, a la vez que es denunciado de malversar fondos públicos, al trascender a través de la prensa que Boudou sería socio de Vanderbroele, propietario de la ex Ciccone Calcográfica (hoy Compañía de Valores Sudamericanas).
La AFIP sospecha
Actualmente la empresa es controlada por el fondo de inversión The Old Fund -lo preside Vanderbroele, un monotributista categoría "B" que factura por año $ 15.000-, de origen "dudoso", ya que la misma AFIP investiga el origen "poco claro" de los fondos que Vanderbroele utilizó para levantar la quiebra de la empresa. El inversor llegó a aportar $ 1,8 millón, además de un pago por unos $ 567.000 (www.rionegro.com.ar) y otros montos menores para quedarse con la empresa en bancarrota.
El problema radica en que la firma es la única compañía gráfica privada del país con capacidad y autorización para imprimir billetes, pasaportes y bonos del Estado, y tiene en sus manos un contrato para imprimir cientos de millones de billetes de $ 100 que se utilizarán este año, trabajo que le reportaría U$S 50 millones al empresario.
En su denuncia en el programa de Jorge Lanata en "Radio Mitre", Muñoz, señaló: "me dijo (Vanderbroele) que estaba haciendo cosas fraudulentas con él (por Boudou), que se iba a quedar con dinero que no era de él, que se trataba de coimas".
A esto se suma que días pasados, "La Nación" publicó que el abogado Núñez Carmona se presentó ante acreedores de la quebrada Ciccone y les anticipó nuevos contratos; luego, Boudou lo reconoció como socio suyo ante la Oficina Anticorrupción, como integrantes de Habitat Natural SA, una compañía de la cual Boudou posee el 50%.
Futuro incierto
Si el kirchnerismo sólo acepta absoluta lealtad de sus subalternos políticos, menos le agrada que sus "alfiles" aparezcan en los medios de prensa vinculados con hechos de corrupción, o con operaciones económicos dudosas.
Ante la maraña política que plantea el perfil del vicepresidente, y si se le suman las recientes sospechas judiciales de que su vida no sería todo lo transparente que pregona, en los pasillos de Casa Rosada no son pocos los que se preguntan: ¿Boudou no terminará como Julio César Cleto Cobos, opacado por la jefa de Estado, silenciado, sin poder político alguno y olvidado en algún oscuro rincón del kirchnerismo? (Especial)
Errores que se suman
1- Boudou empezó con el pie izquierdo porque su estilo rockero y de alto perfil mediático le cayó bastante mal a los líderes de "La Cámpora".
2- Sus "vínculos" sociales y de negocios poco claros con sus amigos más cercanos, agregan otra píldora a las dudas que hay sobre Boudou.
3- El falso obrero que Boudou hizo que hablara con Cristina y criticara a los ambientalistas de Catamarca, sumó otro punto en su contra.