
Bienvenidos aca les traigo un megapost
de
lo que significa el Agujero
de
Ozono , deberiamos saber que cuidar entre todos el medio ambiente ayudaria para que esto no siga avanzando!
El agujero de ozono sobre la Antártida, que aparece cada primavera del Hemisferio Sur, alcanzó su máximo anual el 12 de septiembre. Se extendía a 10,05 millones de kilómetros cuadrados, el noveno mayor agujero de ozono en la historia. Sobre el Polo Sur, el agujero de ozono alcanzó su punto más profundo de la temporada el 9 de octubre, el décimo inferior en 26 años.
«Las temperaturas más frías que la media en la estratosfera causaron este año un agujero de ozono más grande que el promedio», dijo Paul Newman, jefe científico del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA. "A pesar de ser relativamente grande, el área del agujero de ozono de este año estuvo dentro del rango esperado, tomando en cuenta las sustancias químicas (creadas por el hombre) que persisten en la atmósfera".

La
capa
de
ozono
protege
la
superficie del planeta
de
la
dañina radiación ultravioleta. El agotamiento
de
la
capa
de
ozono
determina que mayor cantidad
de
radiación pueda golpear
la
superficie terrestre, elevando el riesgo
de
cáncer
de
piel y otros efectos nocivos. "Las sustancias químicas que destruyen el
ozono
han disminuido poco gracias a
la
acción internacional, pero todavía existen grandes cantidades
de
estos productos afectando considerablemente", dijo James Butler, director
de
la
División
de
Vigilancia Global
de
NOAA en Boulder, Colorado.
En
la
primavera antártica (agosto y septiembre), el sol comienza a subir
de
nuevo después
de
varios meses
de
oscuridad, manteniendo el aire frío (vientos polares) atrapado sobre el continente. Todo esto provoca reacciones en
la
luz del sol, las nubes
de
hielo y en los productos químicos hechos por el hombre, agotando considerablemente
la
capa
de
ozono
.

De pie sobre el hielo derretido en Bræðravatn, Mjóafjarðarheiði, Islandia. Fuente
de
la
foto: Andri Elfarsson.
Los niveles
de
la
mayoría
de
los productos químicos que agotan el
ozono
en
la
atmósfera han ido disminuyendo gradualmente, como resultado del Protocolo
de
Montreal
de
1987, un tratado internacional para proteger
la
capa
de
ozono
. Dicho tratado provocó
la
eliminación
de
productos químicos que agotan el
ozono
y que habían sido utilizados ampliamente en
la
refrigeración, como disolventes y aerosoles.


Mapa de las concentraciones de ozono sobre el Ártico, 30 de marzo de 2011. La imagen izquierda muestra 19 de marzo 2010, y de la derecha muestra la misma fecha en 2011. Para marzo 2010 la capa de ozono se encontraba relativamente alta, mientras que en marzo 2011 muestra un nivel muy bajo. Crédito: NASA.
Sin embargo,
la
mayoría
de
estos productos químicos permanecen en
la
atmósfera durante décadas. Modelos informáticos predicen que
la
atmósfera
de
ozono
podría recuperarse a mediados
de
siglo, pero el agujero
de
ozono
en
la
Antártida es probable que persista una o dos décadas más, según los últimos análisis
de
evaluación emitida por el programa
de
la
Organización Meteorológica Mundial y del Medio Ambiente
de
las Naciones Unidas, con los co-autores
de
NASA y NOAA.
Actualmente
la
NASA mide las concentraciones
de
ozono
en
la
estratosfera con el Instrumento
de
vigilancia
de
ozono
OMI, a bordo del satélite Aura. Una supervisión
de
la
NASA que se remonta a 1972 con el lanzamiento del satélite Nimbus-4. El instrumento mide el agujero
de
ozono
de
en su parte más profunda a 95 unidades Dobson, teniendo una diferencia respecto a las medidas obtenidas
de
los globos aerostáticos
de
la
NOAA cuyas observaciones
de
ozono
arrojan 102 unidades Dobson en toda
la
región antártica.

Tomará unos pocos años elevar el promedio anual
de
ozono
en
la
Antártida debido a los ciclos estacionales y otros factores variables naturales. NOAA ha estado siguiendo el debilitamiento
de
la
capa
de
ozono
en todo el mundo, incluyendo el Polo Sur, desde varias perspectivas. Investigadores
de
la
NOAA han utilizado globos en
la
atmósfera durante más
de
24 años para recopilar perfiles detallados
de
los niveles
de
ozono
desde
la
superficie hacia arriba. NOAA también realiza un seguimiento del nivel
de
ozono
con instrumentos terrestres y del espacio.
Quantum opina:
El próximo 28 de octubre 2011, la NASA lanzará desde la base aérea de Vandenberg (California) un nuevo satélite (National Polar-orbiting Operational Environmetal Satellite System Preparatory Project) con el objetivo de recopilar datos que ayuden a comprender los cambios que se producirán en el clima a largo plazo y poder mejorar así las previsiones meteorológicas.
El NPP, que ha costado 1.500 millones de dólares, está equipado con cinco instrumentos científicos que podrán analizar la capa de ozono, medir las temperaturas atmosféricas y el movimiento de las placas polares, así como de otros glaciares que son esenciales para la ciencia del cambio climático. El NPP se lanzará en un cohete Delta II de United Lauch Alliance, una sociedad conjunta entre Boeing y Lockheed Martin, desde la base aérea de Vandenberg, en California.
El próximo 28 de octubre 2011, la NASA lanzará desde la base aérea de Vandenberg (California) un nuevo satélite (National Polar-orbiting Operational Environmetal Satellite System Preparatory Project) con el objetivo de recopilar datos que ayuden a comprender los cambios que se producirán en el clima a largo plazo y poder mejorar así las previsiones meteorológicas.
El NPP, que ha costado 1.500 millones de dólares, está equipado con cinco instrumentos científicos que podrán analizar la capa de ozono, medir las temperaturas atmosféricas y el movimiento de las placas polares, así como de otros glaciares que son esenciales para la ciencia del cambio climático. El NPP se lanzará en un cohete Delta II de United Lauch Alliance, una sociedad conjunta entre Boeing y Lockheed Martin, desde la base aérea de Vandenberg, en California.
Nueva amenaza a
la
capa
de
ozono: lanzamiento
de
cohetes espaciales
En las décadas venideras, el mercado global del lanzamiento
de
cohetes puede requerir una regulación más severa para impedir que
la
capa
estratosférica
de
ozono
de
la
Tierra sufra un daño significativo, según un nuevo estudio.
Las futuras pérdidas de ozono por el lanzamiento no regulado de cohetes excederán las pérdidas del mismo debido a los clorofluorocarbonos (o CFCs por sus siglas en inglés), un grupo de sustancias cuyos graves efectos nocivos condujeron en 1987 al Protocolo de Montreal, que supuso la prohibición de los productos químicos que destruyen el ozono .
El nuevo estudio proporciona un análisis sobre el futuro mercado de los lanzamientos espaciales, estimando la disminución de la capa de ozono con arreglo al crecimiento esperado de la industria espacial y a los efectos nocivos conocidos de los lanzamientos desde la Tierra usando cohetes de propulsión química.

Las futuras pérdidas de ozono por el lanzamiento no regulado de cohetes excederán las pérdidas del mismo debido a los clorofluorocarbonos (o CFCs por sus siglas en inglés), un grupo de sustancias cuyos graves efectos nocivos condujeron en 1987 al Protocolo de Montreal, que supuso la prohibición de los productos químicos que destruyen el ozono .
El nuevo estudio proporciona un análisis sobre el futuro mercado de los lanzamientos espaciales, estimando la disminución de la capa de ozono con arreglo al crecimiento esperado de la industria espacial y a los efectos nocivos conocidos de los lanzamientos desde la Tierra usando cohetes de propulsión química.

Transbordador Endeavor y su estela
de
humo
El estudio ha sido realizado por Martin Ross y Manfred Peinemann,
de
la
Aerospace Corporation en Los Ángeles, Darin Toohey,
de
la
Universidad
de
Colorado en Boulder, y Patrick Ross,
de
la
Universidad Aeronáutica Embry-Riddle.
"A medida que el mercado del lanzamiento de cohetes crezca, también lo harán las emisiones que destruyen el ozono ", advierte Toohey. "Si se dejan sin regular los lanzamientos de cohetes, para el año 2050 podrían producir más destrucción del ozono que la perpetrada por los CFCs en su día".
Dado que algunos proyectos espaciales propuestos requerirían frecuentes lanzamientos de grandes cohetes durante largos períodos de tiempo, el nuevo estudio vino motivado por el deseo de atraer la atención sobre el problema con la esperanza de que se realicen investigaciones adicionales.
La cantidad actual de lanzamientos de cohetes espaciales provoca una disminución de la capa de ozono en no más de unas centésimas de un 1 por ciento anualmente. Pero como la industria espacial crece y otros productos químicos que atacan la capa de ozono disminuyen en la estratosfera de la Tierra, es previsible que el problema de la disminución del ozono por el lanzamiento de cohetes pase a cobrar el protagonismo principal.
"A medida que el mercado del lanzamiento de cohetes crezca, también lo harán las emisiones que destruyen el ozono ", advierte Toohey. "Si se dejan sin regular los lanzamientos de cohetes, para el año 2050 podrían producir más destrucción del ozono que la perpetrada por los CFCs en su día".
Dado que algunos proyectos espaciales propuestos requerirían frecuentes lanzamientos de grandes cohetes durante largos períodos de tiempo, el nuevo estudio vino motivado por el deseo de atraer la atención sobre el problema con la esperanza de que se realicen investigaciones adicionales.
La cantidad actual de lanzamientos de cohetes espaciales provoca una disminución de la capa de ozono en no más de unas centésimas de un 1 por ciento anualmente. Pero como la industria espacial crece y otros productos químicos que atacan la capa de ozono disminuyen en la estratosfera de la Tierra, es previsible que el problema de la disminución del ozono por el lanzamiento de cohetes pase a cobrar el protagonismo principal.

Uno
de
los despegues realizados por el Discovery
Actualmente,
la
pequeña flota
de
transbordadores espaciales
de
la
NASA libera más substancias destructoras
de
la
capa
de
ozono
en
la
estratosfera que todo el uso anual
de
inhaladores médicos basados en los CFCs para tratar el asma y otras enfermedades en Estados Unidos y que se prohíben ahora. "El Protocolo
de
Montreal ha omitido a
la
industria espacial que podría haber sido incluida", señala Toohey.
Ross argumenta que aunque las agencias de ciencia estadounidenses gastaron millones de dólares para evaluar la pérdida potencial de ozono que produciría una flota hipotética de 500 aviones supersónicos (una flota que nunca se ha materializado) se ha hecho mucha menos investigación para conocer el alcance potencial de los efectos que la flota global existente de lanzadores espaciales podría tener sobre la capa de ozono .
Los lanzadores espaciales usados en el mundo utilizan una amplia variedad de propergoles, incluyendo sólidos, líquidos e híbridos. Ross advierte que debido a lo poco que hoy se sabe sobre la pérdida de ozono específica que cada uno de esos propergoles ocasiona, se necesita realizar nuevos estudios que proporcionen los datos exigidos para guiar la posible regulación futura de los lanzamientos de cohetes, tanto comerciales como gubernamentales.
Ross argumenta que aunque las agencias de ciencia estadounidenses gastaron millones de dólares para evaluar la pérdida potencial de ozono que produciría una flota hipotética de 500 aviones supersónicos (una flota que nunca se ha materializado) se ha hecho mucha menos investigación para conocer el alcance potencial de los efectos que la flota global existente de lanzadores espaciales podría tener sobre la capa de ozono .
Los lanzadores espaciales usados en el mundo utilizan una amplia variedad de propergoles, incluyendo sólidos, líquidos e híbridos. Ross advierte que debido a lo poco que hoy se sabe sobre la pérdida de ozono específica que cada uno de esos propergoles ocasiona, se necesita realizar nuevos estudios que proporcionen los datos exigidos para guiar la posible regulación futura de los lanzamientos de cohetes, tanto comerciales como gubernamentales.
NASA advierte tormenta solar 2013, ¿debemos preocuparnos?
¿realmente necesitamos preocuparnos por una gran tormenta solar que quemaría los sistemas eléctricos
de
la
mitad del planeta en el 2013?. A veces somos masoquistas los que estamos aquí en el Telegraph, porque nos encanta derribar nuestras propias historias, y yo estaba chasqueando mis nudillos especialmente para ésta. Es que, tiene todos los ingredientes: Autoridades cientificas con bata blanca, graves advertencias
de
muerte inminente, un emocionante enemigo nuclear en el espacio desde
la
perspectiva científica. ¡La NASA! ¡Llamaradas solares! ¡Aviones cayendo del cielo! Etcétera...

Al parecer,
la
preocupación se basa en que en el año 2013, el sol llegará a una etapa
de
su ciclo natural durante
la
cual estos grandes eventos (llamaradas y tormentas) son más probables. Esto puede parecerle un poco extraño, usted probablemente ha oído hablar (como yo) sobre una especial actividad solar que ha sido notable este último medio siglo, más o menos, y que se espera que disminuya considerablemente (posiblemente hasta desaparecer) en los próximos dos años.
Entonces, ¿qué está pasando? Bueno, algo similar ha ocurrido antes. En 1859 una tormenta gran solar quemó cables telegráficos en toda Europa y los Estados Unidos. El Dr. Stuart Clark escribió un libro, The Sun Kings, refiriéndose a lo ocurrido. En el explica que
la
"Llamarada Carrington", como fue llamada," ahogó dos tercios
de
los cielos
de
la
Tierra en una aurora
de
color rojo sangre
la
noche siguiente, y paralizó
la
navegación y comunicación global, tal y como era en ese entonces. "Las brújulas se tornaron inútiles y
la
red telegráfica cayó dejando solo el fantasma
de
la
electricidad en los cables".

Ahora bien, donde radica el peligro? en
la
"interrupción"
de
los equipos electrónicos dependientes
de
los sistemas satelitales que, irónicamente, resulta muy vulnerable a los enormes chorros
de
plasma procedentes del Sol, capaz
de
freír en segundos toda nuestra red eléctrica (
de
la
que
la
tecnología depende). Lamentablemente muchos aspectos cruciales
de
nuestra existencia dependen
de
que no falle el suministro
de
energía eléctrica, afectando entonces los sistemas básicos que garantizan nuestras vidas, como suministro
de
agua, tratamiento
de
aguas residuales, transporte
de
alimentos y mercancías, mercados financieros, red
de
telecomunicaciones, etc. Es el precio que debemos pagar por nuestra dependencia tecnológica. ¿estás preparado?








