InicioApuntes Y MonografiasLa Puerta de los Fantasmas, Religión y Miedo

La Puerta de los Fantasmas, Religión y Miedo

El miedo escruta como un preámbulo al peligro inminente, el terror dibuja una imagen de nuestras peores pesadillas llevándonos al pánico, la primitiva reacción a escapar, a huir de las amenazas, reacción inevitable en casi todas las criaturas de la naturaleza. Recordé entonces la historia de una mujer identificada como “S.M” que a causa de una rara enfermedad genética conocida como síndrome de Urbach-Wiethe perdió parte de la región del cerebro (La amígdala) donde se producen los temores. Una vida sin miedo contrario a lo que muchos pensarán solo le trajo problemas a “S.M”, de ninguna forma podía escrutar esos peligros y lo más curioso el argumento de cualquier película de terror le resultaba confuso, simplemente incomprensible.Esto me llevó a pensar que en el hombre muchos temores son producto de lo que le han hecho pensar o creer.


La Puerta de los Fantasmas, Religión y Miedo


Las religiones nos acercan a la espiritualidad, unos de los tantos efectos de la necesidad básica humana de trascender, pero la espiritualidad no solo se centra en ello, nos hace creer en la existencia de un más allá, que muchos de los fenómenos aún incomprendidos de nuestra compleja naturaleza, -aquellos que solo se producen en nuestra mente- son manifestaciones de un orden superior, simplemente no están a nuestro alcance, es esto lo que cimienta a casi todas las religiones del mundo, la creencia endilgada hacia la fe y la sumisión.
Fue justamente el filósofo alemán Wittgenstein quien afirmó que “nada puede decirse de aquello que no pudiera ser adecuadamente pensado”, a grandes rasgos uno de los principales problemas del lenguaje; el creer en algo que carece de forma y sentido solo genera confusión, algo que en el inconsciente se traduce en miedo, lo desconocido nos produce temor, la ignorancia degenera en una angustia indecible.Aquello lo comprendí perfectamente cuando siendo niño vi por primera vez “El Exorcista” catalogada por muchos como la cinta más terrorífica de todos los tiempos. Para entonces no fueron las terribles convulsiones de Regan Mac Neil transformada bajo la posesión de un espíritu maligno, arrojando exagerados fluidos al rostro del padre Demian Karras lo que verdaderamente me inquietó sino fue la curiosa estatuilla del demonio Pazuzu, célebre personaje de la mitología asiria que hoy en día no deja de ser para mí un ser bastante pintoresco.Esto debido a quesiempre se me educó para temer al demonio y en consecuencia a lo sobrenatural, lo intangible. La figura que el arqueólogo logró desenterrar de la arena en unas ruinas nos muestra a una criatura fantástica que bien podría ser o un grifo o la representación del dios Pan con su aspecto sobrehumano, un monstruo del mero imaginario, una criatura del folklore regional pero todo cambiaría cuando se dijo que Pazuzu era ciertamente el demonio más temido del panteón mesopotámico. Esto me llevó a pensar en el oscurantismo medieval, el Malleus Maleficarum y la Santa Inquisición, otrora cuando al hombre se le aterrorizaba a causa de su pensamiento, aquel que se le consideraba herético estaba sentenciado que padecer castigos inimaginables.





No nos debería sorprender que hoy en día aún corran en nuestros genes el terror de aquellos terribles episodios de la ignominiosa conducta humana, el temor a lo desconocido, más exactamente al mundo espiritual que a lo largo de los siglos hemos alimentado de una u otra forma,ese miedo que aún sigue latente pese a nuestro avance en el conocimiento y la razón, mientras estemos dudando frente la puerta de los fantasmas sin decidirnos finalmente a cruzarla, mientras esa necesidad de trascender nos lleve a creer en un mundo espiritual, plagado de fenómenos paranormales sin explicación aparente y regido por un orden superior e inalcanzable será difícil vencer nuestros temores, al respecto una cita de la película Blade Runner,antes de decidirse a ayudarlo, el androide Roy Baty con palabras muy sabias ilustró a un derrotado Rick Deckard a punto de caer en el vacío, “Quien vive en la esclavitud vive dentro del miedo”. Es de esta forma como la religión ha contribuido a sostener el imperio del terror dentro de nosotros porque la base de la misma es la espiritualidad y la espiritualidad es por otro lado la puerta que se cierra frente a nosotros, donde detrás hay un mundo que solo puede conocerse bajo el sometimiento y la ignorancia.





La fábrica de terror más grande del mundo no está en el cine de la mano de cineastas como George Romero o de la tinta de autores tales como Stephen King o Anne Rice ni siquiera de aquellos que de una u otra manera usan el terror para favorecer sus intereses, la fábrica de terror más grande está en nuestras mentes, más exactamente en el inconsciente donde se generan la mayor parte de nuestras pulsiones entre ellas el temor, es por eso que la manifestación al temor más cercana a lo que observamos en la realidad o la ficción son las pesadillas, terribles episodios del sueño donde es posible la manifestación de todos nuestros miedos (Incluso los que desconocemos). Las pesadillas suelen venir acompañadas por una terrible sensación de angustia, sus imágenes no son claras y tienden a distorsionarse gravemente. Hace unos años en uno de aquellos episodios vi cómo un mueble de mi habitación se agitaba con violencia, como si de repente hubiese cobrado vida. Para entonces aún no cruzaba la puerta de los fantasmas, aún vivía tras ella soñando con el irrisorio mundo del espíritu, me equivoqué a la hora de hallar la trascendencia que tanto se necesita como seres humanos que somos.
Hoy en día sé perfectamente que un mundo así solo puede generarse en nuestro imaginario, edificado por nuestro inconsciente y auspiciado por una cultura verdaderamente pobre.


terror


Películas como “El Aro”, “Actividad Paranormal” donde el terror sicológico se ve tremendamente afectado y las saturadas de extrema violencia como “Saw” y “Martes 13” solo afectan ese temor básico, pero filmes extraordinarios como “Begotten” de Elias Merhige y “El perro Andaluz” del genial Luis Buñuel nos muestran imágenes muy fieles a lo que representa la realidad del terror en nuestras complicados cerebros, algo desconocido y discordante, que puede de momento escapar a toda lógica y razonamiento.
Nuevamente nos hallamos ante la cruda verdad acerca del miedo a lo que se desconoce, no obstantees ello justamente a lo que deberíamos temer, a jamás aventurarnos a encontrar las respuestas, a arriesgarnos a cruzar aquella puerta que aún limita nuestro pensamiento, en otras palabras a trascender de nosotros mismos dejando a un lado la ignorancia.


sometimiento
Escena de Begotten (El engendrado) 1991



Escena de "El Perro Andaluz" 1929
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
646visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Posts Relacionados

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

l
leonkeller78🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts7
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.