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AlejoRuizVentura

Usuario (Argentina)

Primer post: 20 jul 2010
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Infiltrado en un Gang Bang
OfftopicporAnónimo12/1/2010

Una práctica reciente y algo snob en el mundo porno, a la que asiste elescritor Efraím Medina. Sólo para ver. Aquí cuenta lo que encontró. Por Efraim Medina LA CASA Nena, puedes estar segura de que el Diablo no existe; lo que llamas Diablo es Dios cuando está borracho. Pero aquella fría y escueta casa parecía abandonada de cualquier dios o demonio. Toqué tres veces como habíamos convenido. Una ventanita se abrió en la maciza puerta de hierro y una cara amarilla se asomó fugazmente, enseguida sentí el crujido de la puerta y aquel tipo me invitó a entrar con un gesto seco y un amago de sonrisa. Era de mediana estatura, delgado y con el pelo cortado al ras. Estreché la mano que me ofrecía y me di cuenta de que a pesar de su frágil apariencia era muy fuerte. Avanzamos por un pasillo de paredes descascaradas y llegamos a la sala, a un lado estaba la escalera de madera que conducía a los pisos superiores. En el primer piso había un cuarto con un viejo colchón y un par de sillas, junto al cuarto habían improvisado un camarín donde los clientes podían cambiarse para entrar “en ambiente”. El discurso del tipo describiendo la casa era monótono, traté de fingir interés. En el segundo piso había un ring, un cuarto de sadomasoquismo y otro con tres mesas, según mi flamante guía, para penetración anal. En un rincón de ese mismo cuarto había un cesto de madera lleno de orificios. En el tercer piso estaba lo que aquel tipo llamaba pomposamente “la suite”, me explicó entusiasmado que allí se realizaba la “integración” final. El gang bang llegó aquí hace unos pocos años. En Europa lleva más de tres décadas. Una enorme cama regía la suite, a un lado de la cama había una hamaca. Del otro lado, una barra sobre la cual relucían seis botellas de whisky barato y una pila de vasos descartables. La suite tenía piso y techo de madera y el tipo no dejaba de elogiar la atmósfera que allí se respiraba. Al lado de la barra había un pasillo que conducía a la cocina y los baños, en ese pasillo sobresalían algunas sillas de plástico. Imaginé que en otro tiempo alguna honorable familia había habitado aquella casa, ahora no quedaban rastros ni de sus fantasmas. En la hamaca y la cama había huellas de semen, baba, mierda y orina que se superponían hasta formar un estúpido palimpsesto. Bajamos, el tipo seguía hablando. Parecía un profeta empresarial cuya misión en la vida era liberar el mundo a través del sexo extremo que prometían sus “eventos”. Sus palabras parecían el eco de otras palabras, se formaban en su gélidamente como agujeros en el agua. No comunicaban emociones ni significados, sólo intentan sostener aquella burda empresa que desde el universo virtual prometía satisfacer cualquier fantasía sexual. El tipo mismo parecía flotar en otra dimensión, una celda de humo y grasa donde no había lugar para diálogos o sentimientos. Me invitó a sentarme ante la barra, me ofreció un whisky y llamó a algunas de las personas que iban a participar del “evento” al día siguiente. En el gang bang, una mujer tiene sexo con varios hombres a la vez. LAS PERSONAS No hay criatura o cosa en el mundo, por inocua, cruel o inhumana que parezca, exenta de algún rasgo de poesía. Hasta el instante en el que aquella mujer seguida por tres hombres, todos cubiertos apenas por toallas blancas, entraron en la suite y se sentaron en el borde de la cama para contarme sobre suparticipación en los “eventos”, yo había creído ciegamente en aquella hermosa frase. Uno de los hombres intentó explicarme que ellos eran parte de una aventura maravillosa, que eran parte de un movimiento universal de transgresión. Me hablaron de un discurso que no logro entender aunque sé por qué no: ni ellos lo tienen claro. Alguno me contó que el sexo grupal se le convirtió en una obsesión. Hablaron delibertades, de las inexistentes fronteras del cuerpo, de la mente, de que el placer sexual puede expandirse indefinidamente. Una cosa no tiene que ver con la otra, y por eso dicen que tienen sus familias, que aman a sus esposas y a sus hijos, pero que su libertad de pensamiento les permite estar aquí. Alguno me contó que el sexo grupal se le convirtió en un obsesión y que al menos una vez al mes debe buscarlo donde sea. Le excita sentirse sumergido entre cuerpos extraños que se rozan y que expelen olores que se mezclan y que se vuelven imborrables. Lo entiendo. El olor del lugar no puede ser más asqueroso. Los tres la tocan y no saben muy bien por dónde empezar, ella ríe todo el tiempo acostumbrada a que su pesada figura esté rodeada de hombres que, incluso, apenas atinan a presentarse con un nombre falso y a advertirle que no tendrán compasión con ella. Parecen diálogos extraídos del peor guión de una película porno. La mayoría de los que participan en el evento —palabra en la que el dueño de la casa insiste— son casados. Al proponerles a sus esposas intercambio de parejas o fantasías de sexo grupal y no encontrar su complicidad, prefirieron seguir su camino solos. Sólo unas pocas les han seguido el juego y han aceptado complacer a su pareja. Pero son excepciones. Siempre habrá, en todo caso, una prostituta dispuesta a que el gang bang sea una realidad. En un parde horas volverán a su vida. No es la primera vez para ellos en esta vieja casa. Tampoco será la última. Por más que quiero, definitivamente en ellos no hay ni el más mínimo rasgo de poesía… y lo lamento. EL EVENTO El animal ha muerto o casi ha muerto, quedan el hombre y su alma declara Borges en un poema aludiendo a la vejez y la liberación del deseo. Aquel puñado de personas intentaba dar un sentido a su vida a través de la triste biología de sus vísceras. Gang significa pandilla y bang estallido, traducido literalmente sería algo como la pandilla que golpea. En este caso, la pandilla eran tres esmirriados hombrecitos que golpeaban con sus endebles penes a una chica enorme. Ella reía mientras los tres se turnaban para hacer frente a aquella poderosa vagina. Antes había visto a dos chicas revolcarse en un ring, después una de ellas habíae ntrado al canasto para chupar los penes que los clientes metían porlos orificios. Pero no siempre es así. Mañana serán cinco mujeres dispuestas a lo que sea con, al menos, veinte hombres que llegarán a esta vieja casa a sentirse a gusto, deambulando en toallas sin saber muy bien por dónde empezar la triste faena. Después, estos desconocidos tal vez se sentarán como viejos amigos a compartir, ya no una mujer a quien tampoco conocen, sino un par de cervezas. Y hablarán como si fueran un equipo de fútbol que recién se ha integrado y que, heroicamente, contra todos los pronósticos, consiguió derrotar lo invencible. El dueño, por su parte, orgulloso, insiste en que esta práctica se está expandiendo muy rápido. No me sorprende ante la proliferación de bares swingers y lo que el porno insiste en ofrecer: la actriz Annabel Chong, en 1995, atendió a más de 200 hombres una misma noche. Ella sola, sin ayuda de nadie. Desde entonces, esa marca ha sido pulverizada muchas veces. El gang bang llegó aquí hace pocos años, pero en Europa ya es una historia de más de tres décadas. Los hombres hacen sus cuentas y les parece perfecto que por unos pesos tengan acceso a sexo ilimitado. Aquí nadie los juzgará si meten sus penes en orificios de madera, sin ni siquiera poder adivinar la boca que los recibirá al otro lado. Y podrán tomar un respiro e insistir y repetir hasta que sus cuerpos lo permitan durante un poco más de tres horas. Los gemidos retumban en las ajetreadas paredes de una casa que se resiste a caer. También las palmadas y los insultos y palabras asquerosas que la mujer parece aceptar complacida. Ellos también ríen, satisfechos de la imagen que protagonizan. Mientras ella trata de moverse sincronizadamente ante los tres cuerpos que la embisten, veo gestos de una hombría pobre, insegura. Veo sonrisas tristes. Veo a seres que no se encuentran, que en el movimiento acelerado de la escena buscan huir de algo que pareciera perturbarlos. INTEGRACIÓN Y VACÍO Al final de las diversas sesiones o fantasías todos se reunieron en la suite. Se movían, desnudos y abatidos, como zombis de una fiesta anónima. Los movimientos eran lentos como si se tratara de una manada de leones marinos.En sus miradas había desencanto, y seguían intentando dar un carácter a aquel horrible aquelarre. Después llegarían a sus casas y se sentarían a ver televisión en familia · Fuente: Nota de la Revista SH, sacada de su Fan oficial de FB (http://www.facebook.com/revistash)

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Templo de Ratas
OfftopicporAnónimo2/14/2011

Templo de Ratas En India cada animal tiene su culto y sus fieles, incluso las repulsivas ratas. En el templo de Karni Mata, más de 20.000 roedores comparten espacio y comida con sus devotos. Texto y Fotos Daniel Pardo Estoy ahí, al frente de ese hombre de barba por cuyas piernas, brazos y abdomen corre una infinidad de ratas. Él, con su cuerpo langaruto, y yo, con mi cuerpo occidental, estamos en el mismo lugar, la casa del Dios Rata. Sentados en un piso ajedrezado, él les reza y yo las aborrezco. Las ratas usan de nido su turbante y se le meten por la camiseta y se reproducen sobre su espalda. Lo arropan, lo cubren. Es un río de ratas que baña a Dadi Dan, un señor de 54 años vestido con un pañalón de lino blanco y una camisa azul. Dadi lleva en sus manos unas tortillas de harina, de las que comen él y las ratas en armonía. Armonía entre animal y humano: entre deidad y devoto. Son las ratas de siempre, las de las pesadillas: negras, narizonas, basureras, con las orejas rotas, la cola larga y el pelo gris ceniciento, grasoso. Pero para él, para Dadi Dan, son ‘niños sagrados’. Cientos de ‘niños sagrados’ que le recorren todo el cuerpo, que lo olisquean con esa nariz de rata, sospechosa. Las mismas ratas que caminan con libertad por las alcantarillas y los rieles del metro en Nueva York, que se rascan como perros callejeros y que comen lo que encuentran, ahora corren por el cuello y la ingle de Dadi Dan como Pancho por su casa. Se le trepan por el pelo, le resbalan por la clavícula.Y yo ahí, occidental, trato de entender esta impactante y milenaria tradición del hinduismo: adorar a las ratas, considerarlas dioses. Rajastán es la región más turística de la India. El desierto Thar, el noveno más grande del mundo, está en su zona occidental, cerca de la frontera con Pakistán. Las principales ciudades indias del desierto son Jaisalmer, que rodea a un soberbio fuerte, y Bikaner, una villa de mercados alborotados que, entre otras atracciones, tiene a 30 kilómetros un templo donde la gente va a adorar, a venerar, a tocar las ratas. Y a comer con ellas. Ratas enjutas, escalofriantes, pestíferas. El templo no es diferente a los que se ven en cada rincón de la India: en el centro de una plaza donde venden las ofrendas que los peregrinos llevan a sus dioses —dulces, flores, incienso— está el templo Karni Mata. Las paredes de cemento están pintadas de rosado, y en el centro tiene una entrada tallada en mármol que enmarca las dos inmensas puertas de plata, que exhiben relieves con imágenes de ratas. Adentro hay un hall de piso blanco y negro donde la gente hace fila para entrar al altar donde está Karni Mata, el Dios Rata. A la derecha está el criadero de las ratas, uncuarto donde las alimañas caminan unas sobre otras. Es como un hormiguero. Pero de ratas. Después de quitarse los zapatos —porque, como las casas, los templos en la India no deben ser infectados con lo que viene de afuera— y despojarse de todo el cuero que uno tenga sobre el cuerpo —porque el cuero de vaca es sagrado y usarlo cerca de Dios es una profanación—, uno hace la fila para entrar al altar, un diminuto y oscuro cuarto donde se mezclan las ratas, la gente y las pegajosas ofrendas. Hasta allá no podemos entrar los no hinduistas, pero podemos ver desde afuera, siempre y cuando nos quitemos los zapatos y soportemos el asco. Humanos y roedores beben de las mismas ollas llenas de leche que hay por todo el santuario. Los fieles los tocan, se sientan con ellos, se tiran al piso y les hacen venias. Los niños juegan con ellos como si estuvieran en un pelotero. Son casi 20.000 los roedores que andan por ahí, mientras los fieles los adoran. En ese tapete de ratas —muchas malheridas, con las orejas rotas y la cola hecha jirones—, los occidentales debemos caminar en puntas de pies, sin pisarlas, ojalá sin rozarlas, para evitar la multa que uno debe pagar si mata alguna: un pedazo de oro cuyo peso sea igual al de la víctima, 300 gramos en promedio. Es inevitable preguntarse por las consecuencias higiénicas de compartir comida y aire con estos animales, pero no hay registros que certifiquen que las ratas de Karni Mata hayan originado alguna peste en los 150 años que tiene el templo. Y cierto es que las ratas nunca salen del recinto, y las que entran son muy pocas, pues afuera solo hay desierto. Visto de otra manera, no es del todo absurdo adorar a las ratas. Son animales casi perfectos, cuya inteligencia les garantiza un poder de supervivencia del que carecen casi todos los demás mamíferos. Las ratas se adaptan. No tienen buena visión, pero su poder olfativo es infalible. Y, sobre todo, se reproducen: dos ratas son capaces de multiplicarse de manera exponencial, y lo hacen a una velocidad tan abrumadora que en 18 meses una pareja de ratas puede producir un millón de descendientes. Pocas especies tienen la memoria olfativa de las ratas y casi ninguna puede hacer gala de la capacidad asociativa que ellas tienen. Si una rata cae en una trampa, ninguna de su colonia caerá después en una semejante. Las ratas aprenden de las experiencias de sus congéneres. No setropiezan dos veces con la misma piedra. Y son cautelosas. Les temen a las novedades. Estudios han comprobado que una rata hambrienta puede durar hasta 17 horas sin probar mendrugos de comida desconocida por simple precaución. Pocos animales pueden corroer con tanta paciencia, sin sobresaltos, lo que una rata muele y digiere con sus 22 dientes, cada uno con diversos grados de dureza que les proporcionan filo permanente, y cada uno con una capacidad de regeneramiento inédito en otros animales. Ningún material puede dejar de ser horadado por una rata paciente. Ni siquiera —y los científicos han hecho pruebas— el hormigón. Visto de otro modo, son un ejemplo de constancia. Una rata no se rinde. Tras pruebas nucleares en el atolón de las islas Marshall, unos científicos observaron que las ratas, y ningún otro animal, sobrevivieron con raíces, desperdicios, buscando la comida rabiosamente, como nadie: incluso buceaban para disputarse crustáceos con los peces. Porque las ratas bucean. Y, según el tipo, saltan hasta un metro. Y pueden caer 20 metros sin lesionarse. No es claro por qué los occidentales odiamos tanto a las ratas. Será porque transmiten la peste, el tifus, la salmonelosis, la disentería y varias enfermedades más. Y la rabia. Pero han pasado siglos desde la última vez que una rata infectó a un ser humano. Decía el coronel nazi Hans Landa, protagonista de Bastardos sin gloria, que “si tuviera que comparar a los judíos con una bestia, los compararía con las ratas, porque uno no sabe por qué no le gustan, pero tiene claro que los encuentra repugnantes”. Tal vez no haya razón para odiarlas, o tal vez nos sintamos amenazados por un animal más audaz que nosotros. En Bucarest, las cuatro ratas que hay por habitante se devoran 450.000 toneladas de arroz al año, comida con la que se podrían alimentar tres millones de personas. Aunque apenas viven dos años y medio en promedio, su especie puede devastar lo que necesita la nuestra: las ratas viajan en barcos, se adueñan de las cañerías de las ciudades, se toman las despensas de casas de campo y de los departamentos en las ciudades. Siempre andan en grupo. Nunca hay una rata sola. Las odiamos, porque se trata de ellas o de nosotros. Y por eso nos intimidan, nos dan asco. Humanos y roedores beben de las mismas ollas llenas de leche que hay por todo el santuario. Pero en el Karni Mata los únicos intimidados, asqueados, somos los occidentales. Mi experiencia de caminar sin zapatos por el pegajoso piso del templo, al que atraviesan ratas como hormigas, dista mucho de la experiencia mística de los fieles, que parecen pisar nubes del cielo. El templo fue construido por el maharajá Ganga Singh a comienzos del siglo XX como homenaje a Karni Mata, la líder de un matriarcado que tuvo lugar en el siglo XIV, quien pasó a ser un símbolo del poder y la victoria gracias a los éxitos que, como emperadora, tuvo en esta región del noroeste indio. Cuando un ahijado suyo murió, ella trató de volverlo a la vida con la ayuda del Dios de la muerte, Tama, quien aceptó reencarnarlo, pero no en humano sino en rata. Desde ahí, todos los pertenecientes a esa casta reencarnan en ratas. Y Karni Mata, la líder de la casta, pasó a ser el Dios Rata. Desde entonces, las ratas en el hinduismo, y sobre todo en esta región y en la casta Charan, son consideradas personas que están en una etapa divina del proceso de reencarnación. Los fieles creen que, en todo el templo, cuatro de las casi 20.000 ratas son los dioses mismos. Se reconocen fácilmente porque son blancas, pero muy poca gente las ha podido ver. Son las encarnaciones de la Diosa Mata y sus familiares. La mejor forma de llamarlas es con unos dulces hechos de sémola, harina y trigo: los prasad. Son amarillos, y se sabe que las ratas reconocen este color. En 1999, el templo fue restaurado y hoy en día es visitado por más de 400.000 peregrinos y 100.000 turistas al año. Navaratri, el festival de nueve días que celebra su existencia, reúne miles de indios y millones de ratas para rendir tributo a Karni Mata, el Dios Rata. Las ratas no son los únicos animales deificados en la India. Este es el país de los sumos animales; el reino donde ser animal puede ser más grato que ser humano. Lo primero que uno recibe cuando llega a Nueva Delhi es una cachetada. El centro de la inmensa capital de la India es el sector más densamente poblado del mundo, parece una visión anticipada del juicio final. Y entre las motos que transitan despavoridas como cucarachas y los autos y las bicicletas y la gente gritando y la pobreza y el olor, las vacas caminan con parsimonia por las calles como si todo ese barullo no fuera con ellas. Las vacas, así como las ratas, son adoradas en el hinduismo. Por eso uno las ve por el país entero comiéndose la basura de las calles, abandonadas a manera de indigentes que nadie es capaz —por razones morales— de matar. Como nadie se las come ni las mata, y como a cierta edad no dan más leche, la gente las echa a la calle como si fueran un mueble que ya no sirve. Las vacas representan un problema mayor para la salud que las ratas: no solo esparcen enfermedades en la calle, sino que expelen cerca de 200.000 toneladas de excremento, mierda de Dios que ahúma el aire. Devi es el nombre del Dios Vaca. La arquitectura del templo es idéntica a la de todos los lugares de culto en la India. Los fieles atraen a las ratas con unos dulces de sémola amarillos. Buscan encontrar a cuatro ratas blancas que, dicen, serían los dioses.. Los monos, por su parte, no excretan por medio país, pero el occidental también podría considerarlos una peste: le pegan a la gente, se roban los bienes de los turistas y realizan sus prácticas reproductoras —y se masturban— en público. También tienen sus propios templos, casi siempre incrustados en la punta de una montaña. Hanuman es el nombre del Dios Mono. La cobra, esa venenosa y temible serpiente, también es sagrada en India. De ahí el tradicional encantador de serpientes que todos hemos visto, el indio acurrucado que con su flauta la hace bailar en una canasta. Es un homenaje, un culto al Dios Cobra. Su veneno produce múltiples muertes anuales, pero desde 1972 es ilegal matarla, porque en la mitología hindú tiene un lugar especial como deidad. Sankarshan es el nombre del Dios Serpiente. Dentro de este politeísmo hindú, el Dios omnipotente encarna en tres formas diferentes: Brahma, el creador; Vishnu, el preservador, y Shiva, el reproductor. Cada uno —y todos sus descendientes— se asocia con un animal distinto, hasta el punto de que casi todos los animales son un vehículo operador de algún dios. Tatu Dan también tiene su cuerpo forrado con ratas. Es el sacristán del templo Karni Mata: se encarga de cuidarlo y mantenerlo en funcionamiento. Y se ocupa, por supuesto, de las ratas: les da leche y comida, limpia los bloques donde se amontonan y de vez en cuando, en la medida de lo posible, cura a las malheridas. También está encargado de liderar los apasionados rezos que se hacen en el templo, con la parafernalia que implica un rezo hinduista. El precio que uno de be pa gar si mata alguna: un pedazo de oro cuyo peso sea igual al de la víctima. Como Dadi Dan, Tatu tiene el cuerpo huesudo. Parece enfermo. Mantiene su uniforme blanco, así su trabajo sea limpiar lo que está sucio. Porta un turbante rojo, se acomoda el bigote con un peinecito y camina con propiedad por el templo, sacando su esquelético pecho y con los pies apuntando hacia fuera. Tatu duerme y come con las ratas desde hace doce años, cuando voluntariamente se vinculó al templo porque, según dice, las ratas son sus ancestros. “Toda mi familia está acá”, me dijo. Le conté que en Occidente tenemos trampas y venenos para ratas. Que las personas las siguen, las matan. Con calma monacal, Tatu me pidió que no le hablara más. Y que saliera del recinto tan pronto acabara mi visita. Salí. Mientras me limpiaba los pies en la regadera de la entrada —que usan, como en todos los templos, para lavarse las manos antes de entrar al edificio— y me tomaba un jugo de caña exprimido ahí mismo, salió del recinto una pareja de recién casados. Los matrimonios en la India son un carnaval: duran diez días y la gente dilapida la plata que no tiene. El novio, Samarjit, un joven apuesto de piel morena, tenía un vestido con lentejuelas, un turbante con plumas y un collar de flores. Le pregunté por qué había escogido ese lugar para celebrar su matrimonio, y me contó que llevaba toda su vida planeándolo así; que lo habían educado para que así fuera. Mientras me lo decía, enfoqué la mirada en la entrada del templo. Y ahí estaba Dadi Dan, todavía forrado en ratas. Le pasaban por encima, lo rodeaban, dormían sobre su turbante. Fue liberador, en medio de todo, salir corriendo de ese torbellino de chillidos del templo de las ratas para encontrar, de regreso en la ciudad, la calma de los ojos amarillos de las vacas, el pitido de las motos y el acoso de los micos. Y de los indios. Ya las ratas se habían quedado atrás. El mundo era, otra vez, un hormiguero. Pero de gente · Fuente: Nota sacada del fan oficial de FB de Revista SH

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¿Contestan el mail los políticos?
OfftopicporAnónimo10/21/2010

¿Contestan el mail los políticos? SH envió consultas a las casillas públicas de e-mail —que figuran en la página oficial del Congreso Nacional— de cien diputados y senadores. Los resultados. por Nicolás Peralta Los políticos, ¿contestan el mail? No hablamos de correos electrónicos personales o de contacto con la prensa, sino de mails de contacto de los que cualquier ciudadano común y corriente con apetencias de conocer en qué andan sus representantes puede echar mano, y asestar su duda en la bandeja pública del político elegido. Por ejemplo, los mails que se publican en la página web del Congreso Nacional, o en los sitios de gobernaciones e intendencias. Hay 257 diputados y 72 senadores. Este experimento comenzó enviando cien mails, a 50 diputados y 50 senadores. Todos en el mismo día. El paso siguiente sería esperar y ver cuánto tardan en dar respuesta, señales de vida y/o responsabilidad cívica. Y no volveríamos a insistir. Entre los diputados, elegimos los que salen todos los días en los diarios y algunos otros con características particulares: Elisa Carrió, Néstor Kirchner, Ricardo Alfonsín, Francisco De Narváez, Pino Solanas, Gabriela Michetti, los Rossi, Felipe Solá, Martín Sabatella, Pinky, entre otros, como Soledad Martínez, que con 28 años recién cumplidos es la diputada mas joven. Entre los senadores, la idea es que haya representantes de todas las regiones: desde Nito Artaza, por Corrientes hasta Gerardo Morales, por Jujuy; desde Estenssoro, María Eugenia, de Buenos Aires , hasta Díaz, María Rosa, representante de Tierra del Fuego. El día elegido para la experiencia fue el miércoles 1 de septiembre. Comenzamos por la Cámara Baja. El primer mail fue enviado a Oscar Aguad, representante de Córdoba, a las 8:14 am con el siguiente texto: “Estimado diputado de la nación Mi nombre es Nicolás Peralta, tengo 27 años y soy un ciudadano curioso por saber qué piensan nuestros representantes con respecto a ciertos temas de interés nacional. En esta ocasión, le escribo ya que me interesa saber qué piensa usted,cuál es su posición, con respecto a la ley de reforma del Indec.Espero ansiosamente su respuesta Muchas gracias. Nicolás Peralta. 29.445.583”. Salió el segundo mail, el tercero y así cada vez con más ritmo hasta automatizar la faena. Terminaron los diputados, pasamos al Senado. El texto era similar, la pregunta era sobre su postura respecto de otorgar el 82% móvil en las jubilaciones. Las primera respuesta llegó cuando enviábamos el noveno mail. Error fatal permanente, el mail no será entregado, advertí el correo recibido desde la casilla de Stella Maris Córdoba, kirchnerista tucumana. Lo mismo pasó con el siguiente de la lista, el socialista Roy Cortina. Error fatal permanente. Pero el siguiente, el mail de Francisco De Narváez, llegó a destino, y todos los que siguieron, también. La experiencia sólo fue interrumpida para satisfacer las necesidades fisicógicas, pero tomó toda la jornada. El último mail fue enviado a Élida María Vigo, senadora por Misiones, a las 23:46 de ese lluvioso y helado miércoles 1 de septiembre. El día dos estuvo lleno de sorpresas. Llegaron 14 mails. Todos de senadores. Nito Artaza, Luis Viana, Pablo Verani, Juan Carlos Romero, Miguel Ángel Pichetto, Daniel Pérsico, Norma Morandini, Gerardo Morales, María de los Ángeles Higonet, Daniel Filmus, Graciela di Perna, Ana María Corradi de Beltrán, Mario Colazo y Mario Cimadevilla decían: “El buzón del destinatario está lleno y no puede aceptar mensajes. Intente reenviarlo más tarde o póngase en contacto con el destinatario directamente”. Al tercer día la respuesta fue de parte de Hilda González de Duhalde, Chiche. Su secretaría privada escribió: “Nos ponemos en contacto con usted en respuesta a su solicitud. Al respecto le informamos que puede conocer la opinión de la Senadora vinculándose al siguiente link:http://www.chicheduhalde.com.ar/jubilaciones-la-necesidad-defijar-prioridades/ Atte. Secretaría Privada Senadora Hilda González de Duhalde." Allí, en su sitio, Chiche escribió un largo texto con su posición al respecto al 82% móvil para las jubilaciones: a favor. El día cuatro pasó sin novedades. El quinto, también. Al sexto día llegó un mail, escrito en primera persona. Decía: “Estimado Nicolás, Tengo el agrado de dirigirme a Ud. a fin de responder a su consulta en relación al 82% móvil para las jubilaciones. Como Ud. bien sabrá,el tema está comenzando a tratarse en las comisiones legislativas y dentro de 2 semanas tendrá su tratamiento en el recinto. El Bloque de la UCR, del cual formo parte, posee una postura que es de público conocimiento. No obstante, las reuniones de comisión son la instancia en la cual tanto especialistas como ciudadanos afectados postulan sus opiniones, reparos y apoyos al proyecto, y a partirde las conclusiones que de allí se obtengan se terminará de definirnuestra postura final, la cual será debidamente expuesta en el pleno de la Cámara, al momento de realizar la votación en cuestión. Sin otro particular, saluda a Ud. Juan Carlos Marino,senador UCR La Pampa”. Y después no hubo nada más · !! RESPONDIERON 1) Chiche Duhalde. Senadora, PJ, Buenos Aires 2) Juan Carlos Marino. Senador, Alianza Frente Pampeano Cívico y Social, La Pampa !! ERROR FATAL PERMANENTE 1) Stella Maris Córdoba. Diputada, Frente Para la Victoria (FPV), Tucumán 2) Roy Cortina. Diputado, Partido Socialista, Capital !!!!!! CASILLA LLENA 1) Nito Artaza. Senador, Encuentro por Corrientes 2) Daniel Filmus. Senador, FPV, Capital 3) Gerardo Morales. Senador, Frente Jujeño 4) Miguel Ángel Pichetto. Senador, FPV, Río Negro Y 10 senadores más: Mario Cimadevilla (UCR, Chubut), Jorge Colazo (Unidad Federalista, Tierra del Fuego), AnaMaría Corradi de Beltrán, (Movimiento Santiago Viable, Santiago del Estero), Graciela Di Perna(Frente por la Integración, Chubut), María de los Ángeles Gigonet (PJ, La Pampa), NormaMorandini (Frente Cívico, Córdoba), Daniel Pérsico (FPV, San Luis), Juan Carlos Romero(Alianza PJ, Salta), Pablo Verani (Concertación para el Desarrollo, Río Negro), Luis Alberto Viana(FPV, Misiones). !!!!!! !!!!!!!!!!!! NO RESPONDIERON 1) Elisa Carrió. Diputada, Coalición Cívica, Capital 2) Ricardo Alfonsín. Diputado, UCR, Buenos Aires 3) Luis Juez. Senador, Alianza Frente Cívico, Córdoba 4) Héctor Recalde. Diputado, FPV, Buenos Aires Y 78 senadores y diputados más: Senadores: José Manuel Cano (Frente Cívico y Social, Tucumán), Oscar Castillo (Frente Cívico y Social, Catamarca), Lucía BenignaCorpacci (FPV, Catamarca), Elena Mercedes Corregido (Frente Justicialista Chaco Merece Más, Chaco), María Rosa Díaz (Afirmaciónpara una República Igualitaria, Tierra del Fuego), María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica, Capital), Liliana Fellner (FPV; Jujuy),Nicolás Fernández (FPV, Santa Cruz), César Gioja (FPV, San Juan), Héctor Rubén Giustiniani (Frente Progresista Cívico y Social,Santa Fe), Horacio Lores (Movimiento Popular Neuquino, Neuquén), Alfredo Martínez (UCR, Santa Cruz), Josefina Meabe (Frente deTodos, Corrientes), Carlos Menem (PJ, La Rioja), Ramón Mestre (UCR, Córdoba), Blanca Monllau (Frente Cívico y Social, Catamarca),Laura Montero (Frente Cívico Federal, Mendoza), Liliana Negre de Alonso (PJ, San Luis), Roy Abelardo Nikisch (Frente de Todos,Chaco), José Pampuro (FPV, Buenos Aires), Nancy Parrili (FPV, Partido Renovador de Salta), Juan Pérez Alsina (FPV, Salta), LuisCarlos Petcoff Naidenoff (UCR, Formosa), Carlos Reutemann (Alianza Santa Fe Federal, Santa Fe), Marina Riofrío (FPV, SanJuan), Adolfo Rodríguez Saá (PJ, San Luis), Beatriz Rojkes de Alperovich (FPV, Tucumán), José María Roldán (Frente de Todos,Corrientes), Ernesto Sanz (UCR, Mendoza), Eduardo Torres (Frente Renovador de la Concordia, Misiones), Arturo Vera (UCR, EntreRíos), Carlos Verna (PJ, La pampa), Élida Vigo (Frente Renovador de la Concordia, Misiones).Diputados: Oscar Aguad (UCR, Córdoba), Ariel Basteiro (Nuevo Encuentro Popular y Solidaridad, Buenos Aires), Miguel Bonasso(Diálogo por Buenos Aires, Capital), Patricia Bullrich (Coalición Cívica, Capital), Graciela Camaño (PJ, Buenos Aires), Diana Conti(FPV, Capital), Francisco De Narváez (PJ, Capital), Alfonso Prat Gay (Coalición Cívica, Capital), Francisco José Fortuna (CórdobaFederal), Natalia Gambaro (PJ, Buenos Aires), Ricardo Gil Lavedra (UCR, Capital), Victoria Donda (Libres del Sur, Capital), JuanCarlos Gioja (FPV, San Juan), Juan Carlos Dante Gullo (FPV, Capital), Dulce Granados (FPV, Buenos Aires), Carlos Heller(Nuevo Encuentro Popular y Solidaridad, Capital), Daniel Katz (UCR, Buenos Aires), Néstor Kirchner (FPV, Buenos Aires), EduardoAmadeo, (PJ, Buenos Aires), María Laura Leguizamón (FPV, Buenos Aires), José María Díaz Bancalari (FPV, Buenos Aires), VilmaIbarra (Nuevo Encuentro Popular y Solidaridad, Capital), Fernando Iglesias (Coalición Cívica, Capital), Rubén Lanceta (UCR, BuenosAires), Claudio Lozano (Proyecto Sur, Capital), Eduardo Macalause (Buenos Aires Sí Por la Undad Popular), Soledad Martínez(PRO, Buenos Aires), Sandra Mendoza (FPV, Chaco), Gabriela Michetti (PRO, Capital), Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos, Salta),Fabián Peralta (GEN, Santa Fe), Adrián Pérez (Coalición Cívica, Buenos Aires), Francisco Plaíni (FPV, Buenos Aires), FedericoPinedo (PRO, Capital), Ramón Puerta (PJ, Misiones), Agustín Rossi (FPV, Santa Fe), Alejandro Rossi (FPV, Santa Fe), ClaudiaRucci (PJ, Buenos Aires), Felipe Solá (PJ, Buenos Aires), Pino Solanas (Proyecto Sur, Buenos Aires), Margarita Stolbizer (GEN,Buenos Aires), María Luisa Storani (UCR, Buenos Aires), Jorge Yoma (FPV, La Rioja), Martín Sabatella (Nuevo Encuentro Popular ySolidaridad, Buenos Aires), Lidia Satragno (PRO, Buenos Aires). La nota es de la revista SH.

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Instrucciones para elegir un Jean
OfftopicporAnónimo3/16/2011

Instrucciones para elegir un Jean por María Cher, Diseñadora Chupín Muchos hombres son más flacos de lo que creemos. Lo que ocurre es que se ponen remeras enormes, jeans que les bailan, y eso no les favorece. Yo recomiendo que usen un chupín. Suena un poco jugado, pero para mí es el corte de jean que más estiliza, el más elegante. Al hombre que tiene piernas flacas, el chupín le queda muy bien. No importa si hay un poco de pancita; el tema son las piernas y el traste. Los rockeros tienen todos pancita —de tomar cerveza— y usan chupín. Y el que está un poco gordito y culón, y se pone un chupín de esos que les dicen “cagaditos”, el gordi rollinga, digamos, yo me lo banco. Pero con zapatillas. No con la bota beatle. La bota beatle, finita y alargada, es para el rocker elegante. Con remera o camisa, y saquito, es lo más elegante. Los zapatosde vestir también quedan bien. La bota texana ya es unexceso.Pero están los que las usan: texanas y chupín, con un estilo absolutamente personal, y lollevan cómodos. Yo recomiento que usen un chupín. Suena un poco jugado, pero para mí es el corte de jean que más estiliza, el más elegante. Es cierto que no todos los cuerpos se lo bancan, y uno también tiene que ser consciente del paso del tiempo: podés tener una cierta línea musical y vivir de determinada manera, pero no podés no darte cuenta de que los años pasan y que tenés que aggiornar lo que usás al cuerpo que tenés. Dicho esto, y aunque suene contradictorio, también tengo que aclarar que me va mucho el señor rocker de 75 años que va a morir con el chupín puesto. Me va la gente que es personal. Lo importante es no quedar disfrazado, sino encontrarse cómodo dentro de una estética: si te ponés un chupín pero andás incómodo, porque te expone, te marca el cuerpo, el culo, entonces no lo uses. También se puede usar el que no es tan apretado al cuerpo, sino que es más suelto arriba y se va angostando abajo. Recto Todos entran bien en el corte recto, el básico. Con ese, no le van a errar. Es el ideal para el tipo que usa el jean para ir a trabajar. Hay distintos rectos: los que son más al cuerpo y los gigantes. A mí el gigante no me va. El jean que baila me parece que no favorece a nadie. Con la excepción del hiphopero, que responde a toda una estética. El temita con el que hay que tener cuidado es el tiro: el tipo que se sube mucho la cintura, se apreta abajo, le queda la costura apretada, como partiéndolo en dos… esto no es cuestión de moda, desde que soy chica se sabe que eso es horrible. No lo digo por el que usa la cintura muy alta y un pantalón muy ancho para tapar la panza, el señor mayor. No. Estamos hablando del que usa el jean recto más o menos al cuerpo, con la cintura demasiado arriba. El jean tiene que ir a media cadera, justo abajo del ombligo. Casi diría que el cinturón está de más. La remera y la camisa, es mejor que estén por fuera. Hay muchas camisas para usar afuera del pantalón. Y el otro tema de cuidado es el calzado: no es fácil elegir con el ean recto. Estás los que usan los mocasines náuticos, los tipos más clásicos. Lo que no hay que usar nunca con un jean recto es la botita beatle o el zapato de vestir. Zapatillas o borcegos, sí. Nunca algo afinado y en punta. Las dos opciones básicas son el recto y el chupín. Después está el Oxford, pero a menos que seas muy hippon, muy setentoso o muy excéntrico, es difícil que te lo pongas. Roto Me gusta mucho el jean con enganches, el rotoso elegante. Lo mejor es mezclarlo con algo que esté muy bien: un saco, una buena camisa. Hay que equilibrar. El jean hecho pelota, con la remera hecha un trapo y las zapatillas mugrientas, no. Pero la mezcla de algo rotoso y algo elegante queda muy bien. Colores El azul oscuro y el negro son jeans que están siempre bien. El que tiene varios, debería arriesgarse a uno más clarito, celeste, hasta blanco, para usar el fin de semana. Los de colores claros quedan muy bien con prendas para usar al aire libre, y además son más aptos para vestir bajo el sol, son más frescos. También volvió un poco el nevado, especialmente para mujeres, que queda canchero. Pero para el hombre está demasiado en la tendencia. Para mí el hombre no tiene que ser tan trendy. Me hace pensar: “Si este tipo se compró un nevado, lo que debe pensar, el tiempo que le debe dedicar a la ropa”. Un tipo que es tan trendy, a mí me da fiaca · Fuente:LINK

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Cuánto cuesta mantener estos animales...
OfftopicporAnónimo2/15/2011

Cuánto cuesta mantener estos animales... Antes de dejarse llevar por el entusiasmo, lea y haga cuentas. Un elefante, ya sabemos que es caro, pero perros y gatos de lujo tampoco son baratos. Un Elefante Africano Por Luis Vásquez Zoológico Nacional de Chile Mantener un elefante es costoso, sobre todo por el tema de la alimentación. En el Zoológico Nacional de Chile nosotros les damos un bulto y medio de pasto, uno y medio de paja, 10 kilos de Mazuri (concentrado para elefantes importado desde los Estados Unidos), 2,5 kilos de manzanas y 2,5 kilos de zanahorias al día. Adicionalmente, procuramos hacerle examen de sangre de una a tres veces por semana. No necesitamos ningún tipo de calmante porque el elefante está domado para dejarse sacar sangre y para dejarse limpiar las patas. Todos los servicios de limpieza del espacio que él habita y las necesidades veterinarias se le hacen directamente con el personal del zoológico. Considerando todo lo anterior, estimo que la manutención de un elefante al mes, sin tener en cuenta ningún percance, es de más o menos 3.700 dólares. Un Gran Danés Por Gabriel Sánchez Veterinario, docente de la UBA Un gran danés macho adulto, de un peso promedio de 70 kilos, consume unos 475 gramos de alimento balanceado de buena calidad por día. Son unos 243 pesos por mes, y es lo que los veterinarios recomendamos: se puede alimentar a un perro con comida casera, pero es muy difícil balancear bien los nutrientes. Y no es más barato. Hay vacunas anuales ($ 82) y baños de belleza cada quince días ($ 50). La consulta al veterinario es de un mínimo de 50 pesos, y varía según el barrio; y siempre hay que tener una suma guardada para imprevistos. Sacar un cuerpo extraño del estómago puede ascender a unos 1.500 o 2.000 pesos, entre honorarios, anestesia, medicamentos y otros gastos. A todo eso habría que sumarle antiparasitarios, pipetaspara pulgas, medicamentos ocasionales y paseador. La suma puede ascender a unos 840 pesos mensuales. Un Gato Persa Por Leni González Periodista Guizmo desapareció un día sin historia cuyo número no está en el almanaque. Recuerdo la cifra que lo trajo a mi vida: un gatito persa macho, de “compañía” y no de competición, con los testículos intactos, a 450 dólares/pesos. Si hoy cometiera la osadía de visitar un criadero —jamás un pet shop— por esa suma conseguiría lo mismo, pero castrado. Lo llevaría, previo acopio de alimento Premium Iams (4 kilos por mes; $ 200); latas AD Hill’s como postre ($ 100 por mes); piedritas higiénicas ($ 50); un rascador de dos alturas con cuevita ($ 198) rociado de hipnótica yerba gatera (un concentrado a $ 40), para poner quizás inútilmente a salvo mi sillón. Le cortaría pedacitos de milanesas de bola de lomo (dos kilos, $ 70). Y lo llevaría a peinar a la groomer ($ 50). Voy a reservarme unos 700 pesos este mes, por las dudas. A lo mejor, un milagro sin precio me lo devuelva. Fuente: Nota sacada del Fan de la Revista SH en Facebook.

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Qué tan difícil es operar un cerebro.
OfftopicporAnónimo9/20/2010

Qué tan difícil es operar un cerebro. Por el Neurocirujano Anselmo Rodríguez Loffredo Es difícil operar un cerebro, llegar a esa instancia requiere, por supuesto, muchos años de estudio. Pero la experiencia que uno va logrando hace que paulatinamente sea menos estresante operar una patología de cerebro. Siempre depende de qué tipo de enfermedad uno esté operando. Los abordajes para llegar a una cirugía de cerebro han dejado de ser peligrosos. En el trabajo del neurocirujano influyen muchas otras cosas: hay que conocer al paciente, hacer un buen diagnóstico y saber qué es lo que está tratando y en base a eso contar con la experiencia y la tecnología como para resolver la enfermedad. Hay enfermedades más difíciles que otras. Por ejemplo, un tumor de cerebro puede ser relativamente sencillo de operar en un área poco elocuente si es benigno y no infiltrante, o puede ser un tumor muy difícil de sacar si está en la base del cráneo y está involucrando estructuras mucho más elocuentes. Dentro dela neurocirugía hay diferentes especialidades y diferentes complejidades. Una neurocirugía puede durar una hora y media para un caso sencillo, o más de diez horas para casos complicados. Operar por diez horas es una rutina que se va haciendo con la experiencia, aun así las horas que uno transcurre operando no son el factor más importante, lo más importante es que se vaya desarrollando todo bien y que uno tenga toda la tecnología necesaria. En otras épocas, el tiempo que uno estaba operando le agregaba muchísimo riesgo por las viejas anestesias. Hoy el riesgo del tiempo se ha minimizado mucho: es aconsejable trabajar tranquilamente,sin perder tiempo, y lo más meticulosamente posible. Uno piensa siempre en las patologías gratificantes: tumores benignos y aneurismas, en estos casos uno puede lograr sacar al paciente entero y que viva muchos años, eso es realmente placentero. Por otra parte, hay casos complejos y el desafío de poder llevarlos adelante y que salgan bien, poder ver a esos pacientes curados también es lo que más lo motiva a uno. Por otra parte, aparecen nuevas técnicas. Estamos viviendo en un mundo muy tecnificado, y la aparatología simplifica la cirugía. En otra época todos los cirujanos eran un poco itinerantes y operaban en distintos quirófanos. La tendencia actual es trabajar en pocos lugares. Es lo que nos ocurre en la Fundación Favaloro. Hemos equipado quirófanos para neurocirugías. Entonces, cuando operamos en otro lugar nos sentimos estresados porque somos muy dependientes de la tecnología. Por ejemplo, nosotros utilizamos,para todas las cirugías, el microscopio quirúrgico. Este instrumento es una especie de anteojo para el neurocirujano,y antes para cambiar de ángulo de visión había que aflojar unos cuántos tornillos… hoyen día hay microscopios con distancias focales variables y entonces uno se acostumbra, y cuando cambia de lugar, lo extraña. Otros aparatos que hemos incorporado en la Fundación Favaloro son la endoscopía para cirugías de base de cráneo, esto mejora la visión. También hay tornos especiales muy sofisticados, hay aspiradores ultrasónicos para ayudarlo a uno a succionar tumores, hay navegadores craneales que son como GPS que ayudan a identificar el lugar exacto que uno debe intervenir. El tema de la vista y el pulso, desde luego, tiene que ser bueno,pero no hace falta tener un pulso super dotado para hacer este tipo de cirugías. Es mucho más importante hacer un buen diagnóstico para saber qué técnica quirúrgica aplicar para curar una enfermedad. En ese sentido, el cirujano tiene que ser una especie de ladrón de guante blanco para sacar eso que hay dentro del cráneo que al paciente le molesta, y que el paciente se entere lo menos posible con la menor cantidad de secuelas posibles, y para eso no es solamente tener buen pulso. En ese orden, es necesario reunir todos los elementos de diagnóstico para determinar si es necesaria o no una cirugía. Es preguntarse, en definitiva, si yo estuviera en el lugarde este hombre, ¿qué es lo mejor que podrían hacerme? · Fuente: La nota es de la Revista SH. La saque del fan page oficial de Facebook.

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Debutando como actor porno (Apto)
OfftopicporAnónimo11/17/2010

El autor de esta nota siempre quiso ser actor porno. El relato de su debut. Por Sergio Di Nucci Habitualmente se dice que la ironía es el rasgo menos desarrollado en las estrellas porno. No es el caso de Milena Hot, la actriz porno argentina con más presencia internacional. La conocí hace poco y por una entrevista que dio a un diario local, donde deploraba la prostitución y el exhibicionismo. Con ella concreté lo que desde hace tiempo se me había metido en la cabeza: porque la vida es muy corta, además de plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro, debía hacer una película porno. Y si podía, más de una. Me parecía el mejor oficio del mundo. Por lucro, por la idea de ganar mucho dinero en pocos minutos, es que decidí probar suerte hace dos años. Me presenté a un casting con el productor porno uruguayo Víctor Maytland y a otro con el platense César Jones. No fue fácil dar con ellos, y menos lo fue llegar hasta sus estudios. Pero no por los motivos que yo pensaba: “Tendrán que programar los castings para reunir en un solo día a legiones de aspirantes, y de ese modo ahorrar en luces y técnicos…”.Nada que ver. No hay legiones de aspirantes: si a un productor se le presentan dos en un año, es un golazo. No hay costosas estructuras que levantar porque no hay legiones de aspirantes. Si a uno de los cinco productores porno que existenen la Argentina se le presentan dos sujetos en un año, es un golazo (para ellos). Las cosas que uno aprende aprendiendo a ser actor porno: es la escasez la que explicaque los tópicos del género —culos, paquetes, primeros planos— sean omnipresentes, desde el Bajo Flores hasta el Alto Palermo, desde las epopeyas de la cumbia, villera o no tanto, hasta el programa de Marcelo Tinelli que familias enteras disfrutan noche a noche, sin desfallecer, desde hace décadas. Maytland me recibió en su estudio luego de dos meses de charlas telefónicas. “Aunque mirá que trabajo siempre a partir de las dos de la tarde”, advirtió. Un poco menos me llevó hacer una cita con Jones, luego de viajar en tren hacia La Plata para llegar hasta su departamento. En ninguno de los dos casos ocurrió lo que yo anticipaba. En los dos, convencido de que la erección a ojos vista sería un trámite burocrático pero inevitable, evité eyacular en las 48 horas previas: el ayuno me pareció muy profesional, pero fue innecesario. Maytland me dejó con un secretario que me sacó una foto de la cintura para abajo y Jones me filmó desnudo. —¿Me toco para que se pare? —No. “¿Y cómo saben si estoy en condiciones?”, me pregunté, pero no a ellos: entendía por el tono que así eran las reglas y punto. Como creí que en la evaluación de los productores acaso podía influir un sexo masculino depilado por completo, entré a una de esas amplias y luminosas peluquerías femeninas que existen por doquier en Buenos Aires. Por azar, entré a la que queda a metros del consulado de Bolivia, en el barrio de Once. Después de esta vez iniciática, en el curso de ingreso de mi carrera de actor porno, continué yendo a esa peluquería. Creo que no me equivoqué en haber ido depilado. Era una prueba de carácter. Un examen ya superado, mínimo pero fundamental, algo así como el paso del jardín de infantes a la escuela primaria. Los dos productores me dijeron que ya podía actuar. Intervendría primero en una escena colectiva: cuatro o cinco hombres penetrando por todos los orificios posibles a una mujer, ahí evaluarían el rendimiento. Ahí supe algo que ya sabía, pero una cosa es aprenderlo en los libros de texto del actor pornográfico, y otra en la vida ante las cámaras: que lo fundamental es poder eyacular, en un tiempo razonable, con una erección notable, y, si fuera posible, con generosidad, visibilidad, espectacularidad y abundancia. Como en la cita bíblica, son muchos los llamados y pocos los elegidos, recordé con fatalismo calvinista. Cumplida la visita, archivada la foto, con Maytland mantuve llamados durante el año pasado: por la crisis de los Estados Unidos, me decía, no estaba realizando películas, porque no le enviaban el dinero. En noviembre, sin embargo, estuvo apunto de hacer una: “Pero es algo especial, para el mercado europeo, vos tenés que darle a un travesti y el travesti te tiene que dar a vos”. A veces todo tiene un límite, me dije con decepción, y decliné la oferta. Por eso, cuando llamé a MilenaHot, y hablé también con su productor, Rubén Danilo —organizador del Festival Internacional de Cine y Arte Erótico Argentino que se realiza este mes en Buenos Aires—, decidí de inmediato terminar (empezar) de una buena vez con el asunto del porno. Una semana después de hablar por teléfono, me esperaban en un bar de Floresta llamado El Refugio, “algo así como nuestra oficina, ja ja”. El bar, pequeño y cuidadosamente rústico, es atendido por dos chicas. De las seis mesas, sólo dos estaban ocupadas. En una estaban un padre y su hija de unos 9 años, y pegadosa ellos, Milena Hot y Danilo, que comían empanadas de carne. Parecían ricas. “¿viste las minas todas depiladas? es un error flaco. Está estudiado: va para atrás”. El porno, de por sí, sexualiza las cosas. O eso me parecía a mí. Las chicas que atendían el bar, el padre y acaso la niña, sabían bien quiénes eran Milena Hot y Danilo, y por qué yo me reunía con ellos. No sé porqué lo sabían: acaso por las miradas o los movimientos, por una incomodidad que espesaba el ambiente.También porque era imposible no escuchar el diálogo, dirigido por Milena y Rubén a viva voz. —Son infinitas las categorías —me ilustró Danilo—. Hay público paratodo. En los Estados Unidos, un 0,111112% al que le guste, no sé, ver solamente la bombacha mojada de Milena, ya es negocio. Pero yo no puedo hacer eso. Tengo que apuntara lo mayoritario. Por ejemplo, ¿viste las minas todas depiladas? —Sí, es lo que más me gusta. —Es un error, flaco. Eso no gusta, está estudiado; va para atrás. Lamayoría de los que pagan para ver porno son padres. —Sí, sí.. —Y pensá, están así (y acá Danilo hace que se tira en la cama y hace que se masturba), ven esa imagen y pum, se les aparece en el marote su propia hija, todas esas veces que la vieron de chiquitita. Ahí mandan zapping. Por eso, era la moraleja, lo que iban a filmar conmigo era lo que valía, lo mayoritario. Me habían explicado los costos, y lo que iba a tardar la edición del corto que íbamos a filmar. Pensé en la difusión, en todos los padres del mundo mirándome sin problemas en sus casas, sin hacer zapping. Milena Hot irradia un aire de sexualidad sin complejos, de accesibilidad sana. Pero más que a ella miré a una de las mozas, delgada y morena, de senos firmes. Por sus mejillas rosadas, por la erección de los pezones, parecía excitada. El porno, me dije, es un gran filtro que demuestra que los seres humanos están divididos en dos grupos: los que admiten la potencia brutal del sexo, muy a pesar suyo, con todos sus riesgos, heridas y vergüenzas personales, y del otro lado quienes pueden prescindir de él conserenidad filosófica. Siempre tuve problemas con estos altaneros, con las nutridas reuniones o fiestas con conocidos y deconocidos en las que hablar de sexo explícito (“está bueno masturbarse, está bueno pero-no-lo-quiero el sexo grupal”, y los inevitables chistes de por qué no emprender ahora mismo una buena orgía, etc.) es festejado primero, para ser condenado despuésen términos talibanes cuando las cosas comienzan a calentarse, apenas. El porno me permitiría ver de qué lado estaba cada uno, mercedal porno dejaría de sentirme, en muchas situaciones, ciego entre enemigos. Porque eso pensaba. Pero el porno, como dije antes, sorprende siempre. Si yo queria hacer ya mismo una pelicula, tenía que invertir. Y para eso justamente nos vimos en el bar, para fijar el monto y arreglar fecha y hora. Ni Maytland ni Jones me consideraron un socio de sus riesgos, sino un empleado: los dos aseguraron que ellos me pagarían. Jones fue el más generoso, unos 200 pesos por día —son dos, a lo sumo tres días de filmación— en sesiones de tres a seis horas. Es una ley no escrita que se filme de mañana, cuando al varón se le para con frecuencia, o con intensidad. Es una cuestión física, en la que incide la tensión sanguínea —que a las mujeres, en general, les guste más el sexo a la noche, cuando el varón está cansado o ebrio, o las dos cosas, es una más de las distancias que separan a los sexos. En la semana siguiente, un jueves a la mañana, nos reunimos en el mismo bar. Sólo estaba la empleada hot que me había gustado. —Es mamá de dos hijos, vive en Fuerte Apache, no sabés cómo le gusta la pija —fue el Repórter Esso de Milena Hot. —Yo con ella me caso —me dije. Esta vez, Milena no comió nada. Esta vez, Danilo y yo compartimos un tostado que fue el mejor de mi vida: hecho con pan de pizza y en tamaño pizza, enorme, de tomate y queso, liviano y a la vez consistente. Pagué yo. La filmación tendría como set un hotel alojamiento de Floresta llamado Bahía, y allí fuimos. Quedaba a unas treinta o cuarenta cuadras. Como Danilo insistió en dejar bien estacionada su camioneta estiloTraffic, blanca pero un poco ruinosa, propuse ir en el coche que me había prestado mi mamá, y que me cedió ese día sabiendo que yo había perdido el registro hace tiempo. Adelante venía conmigo Milena Hot. Atrás, el director Danilo. En la puerta del estacionamiento, el conserje nos advirtió que, además del turno por dos personas; había que pagar 50 pesos adicionales. —Ya sabemos —gritó Danilo desde atrás. —Está lindo, ¿no? —dijo Danilo una vez en el cuarto, al que se llega desde la cochera. —¿Está todo bien, entran dos tipos y una mina, se pagan 150 pesos por el turno, y el tipo extra paga otros 50 pesos de yapa? —les pregunto a ellos, con ingenuidad bovina, sorprendido de que esto sea así en la Buenos Aires del ingeniero Mauricio Macri. —Sí, flaco —contestó Danilo. Después vi que todo era efectivamente así, y que ni siquiera llegamos a completar, con la filmación entera, el turno de tres horas. Nos dio tiempo para que nos bañáramos,vistiéramos y despidiéramos en los mejores términos, cuando llevé el equipo, de regreso hasta la Traffic blanca bien estacionada. El guión era simple, duro y directo. Tenía que subir las escaleras, y una vez llegado al piso gritar: “Mi amor, ¡llegué tempraaanooo!” Milena, vestida de prostituta, vino hacia mí con rapidez, pero exudaba la seguridad de haber escondido (o hecho huir) al amante con el que estaba a punto del clímax. Era un intento de dignificar el guión, de acercarlo a géneros burgueses: comedia de enredos o drama de adulterio. —Ah, ah, mirá cómo estás vestida—dije, los dos de frente, los brazos de ella en mi hombro, los míos en su cintura. —Sí, sí, te estaba esperando miamor, estoy que ardo, uf. Corte. Danilo hace las cosas bien. Milena fue directamente al baño, mientras él planeaba mentalmente cómo filmar las escenas. Prendía luces, las apagaba, se tiraba en el suelo o en la cama: —La agarrás así y acá tenemos otra toma —decía, y movía la pelvis. —Empezamos con fotos. Te parás acá y Mile te empieza a chupar. Las fotos son para relajar, hay muchos muchachos que la cámara los inhibe, no se les para, no acaban. Proseguía la charla con Danilo, Milena demoraba en salir del baño. De pronto, hablando con Danilo, sentí escalofríos (el término es idiota, o literario, pero no se me ocurre otro): “Puta madre, en un minuto estaré teniendo sexo”. Este tipo de cosas, que no fueron del todo placenteras en su momento, forman la experiencia porno; esa extrema vulnerabilidad, esa conciencia de que la realidad inmediata cambiará abruptamente en minutos o segundos, fue lo más fuerte de esa experiencia. De entrada, por motivos inconfesables, yo ya tenía el pito semierecto. O no inconfesables, pero excedían a Milena —e incluían a la joven moza de Fuerte Apache. Cuando salió del baño, y la vi vestida de prostituta fina, Milena me excitó. Me excitaron sus tacos, la imagen de generosa y gratuita disposición sexual con la que acercaba, al punto de que llegó la plena erección. Parada en frente, comenzó a arrodillarse, y de nuevo los tacos, las piernas abiertas debajo de mí. Manipuló el cierre del pantalón,lo abrió, tomó el falo y lo hizo con aprecio, con suavidad y los golpes necesarios de violencia, de un modo que no experimenté antes con una novia o puta paga. Danilo, entre tanto, al costado, también arrodillado, sacaba fotos. Habíamos quedado en un guión en cinco escenas, en un drama en cinco actos que incluía penetración vaginal y anal en distintas posiciones, más el clímax que consistía en la eyaculación sobre su rostro. Luego del primer acto obligado (fellatio), la primera penetración costó. Milena, acostada sobre el sillón, saco de la cartera una crema. —Tiene xilocaína. Ojo, que si me chupás se te duerme la boca. El entremés fue sólido, pero antes del cuarto acto, la penetración anal, yo ya estaba agotado y quería pasar a la eyaculación. —Sí, quizás es mejor que acabes en la cara de ella, para relajarnos, y después cualquier cosa seguimos…—dijo Danilo no sin diplomacia. —Me cansé enseguida, estoy todo transpirado, un desastre. Tengo que ir a un gimnasio ya mismo—le dije a Milena, los tres sentados sobre la cama que nunca usamos, porque el set fue el sillón. —No, no, estuviste muy bien. Mirá… ¿ves éste? —Danilo me mostró en su cámara una escena con un tipo de cuerpo bien marcado y con tatuaje, encima de Milena, aparentemente penetrándola por atrás. —No la tiene ni siquiera parada—aclaró Milena, orgullosa de suactuación—. Son muy pocos los actores que pueden acabar, posta—agregó. Lograrlo es alcanzar un estatus profesional. La escena final fue así: sentada ella en el sillón, yo de pie, Danilo semi parado filmando. Ella comenzó a hacerlo. A veces no me gusta chupar una vagina (ésa fue mi única exigencia, y Milena lo celebró: “Todos te chupan y te chupan…”. El porno seguía sorprendiéndome), y hay momentos en que no me gusta que me chupen a mí: uno de esos es, universalmente, cuando quiero acabar. A diferencia de otros hombres, jamás acabé mientras me chupaban, o muy rara vez. Prefiero sacarlo de la boca y apoyarlo en los labios: ese roce, esa semidistancia lo logra. Así lo hice con MilenaHot. Demoró unos diez minutos, mi corazón latía al punto del infarto, transpiraba y me temblaban las piernas. Pensé, como en toda la jornada, en una frase de un gran tema de Eminem: “Look, if you had one shot, or one opportunity / To seize everything you ever wanted / You only get one shot, do not miss your chance to blow / Success is my only motherfucking option, failure’snot”. No podía permitirme no acabar. Pensé en imágenes eficaces, todas con Milena, pero no todas sólo con Milena. Y saltó el chorro · Fuente: Nota de la Revista SH del Fan de Facebook (http://www.facebook.com/revistash)

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Odio a Macaulay Culkin (y a los niños actores)
OfftopicporAnónimo11/29/2010

Odio a Macaulay Culkin (y a los niños actores) Todos los seres humanos merecen respeto, todos los seres humanos son dignos de compasión. Excepto, quizá, los niños actores. Es cierto que el acné juvenil acaba con sus carreras. Es verdad que, apenas se asoman a una adolescencia anoréxica, tienden a ser arrestados por posesión de drogas. Y que de no salir en un patético reality show para estrellas del pasado, de no encontrar un trabajo que de suficiente dinero para sustituir la fama perdida, se les puede ir la vida sintiendo que la sociedad no les ha reconocido el sacrificio de su infancia. Y firmándoles autógrafos a los borrachos que los reconocen, en chiste, por ahí. La verdad es que tendríamos que ser solidarios con la futura decadencia de los niños actores. La verdad es que tendríamos que mirar de reojo a quienes los explotan. Pero que mientras los vemos sonreír en la pantalla como preguntándonos “¿no es cierto que soy adorable?”, mientras los vemos sacarles jugo a sus caritas de niños genios como diciéndonos “¿no es verdad que parezco un adulto?”, lo más probable es que nos descubramos sintiendo algo semejante al resentimiento social. ¿Recuerdan lo que se siente en un avión cuando se avanza por el pasillo que lleva de los cómodos asientos de la primera clase a los torturadores asientos de la clase turista? Pues es eso mismo: odiamos a los niños actores porque van por la vida mucho mejor atendidos, mucho menos asustados, mucho más cómodos que nosotros. Y, bueno, porque están tan felices, porque son tan simpáticos, porque han conquistado el imperio de los grandes como esos enanos que ganan toneladas de dinero por el simple hecho de ser enanos. Podríamos reconocer que, salvo en el caso de algunos de los personajes de El Chavo (no de todos: Godínez, por ejemplo, resulta nefasto), es mejor un niño actor que un viejo disfrazado de niño. Podríamos quejarnosde niños en concreto; lamentar a los hijos sososde la familia en la que Alf, el extraterrestre de felpa,quedó atrapado para siempre; padecer, en la era deYouTube, que la pequeña Wendy Sulca confiese, ya grandecita, que de día y de noche quiere probar “sutetita”. Pero creo que lo mejor, para probar el caso, para entender por qué nos enervan esos niños metidos a grandes (por ejemplo: esos hijos que se visten de papás para contar chistes verdes), es que nos concentremos en la figura del irritante, repetitivo, canchero Macaulay Culkin: el famosísimo “pobre angelito”. Que se hacía el tierno. Que se hacía el chiquito. Que hacía pucheros ante la cámara con un éxito que era todo un fenómeno sociológico. Que, por cuenta de lo que la crítica especializada quiso llamar “su sonrisa pícara”, por cuenta de su empeño a la hora de probar que los niños tienen algo de personas, fue el primer actor menor de edad que ganó un millón de dólares por participar en un largometraje: My Girl. Que, gracias al éxito de las dos entregas de Mi pobre angelito, llegó a recibir ocho millones por película cuando acababa de cumplir los 13 años. Y que desde 1993 hasta hoy, convertido en un monumento a la infancia que no va a volver, ha estado en todos los lugares imaginables: durmió en la cama de Michael Jackson cuando a todo el mundo le sonaba excéntrico, fue arrestado por posesión de marihuana en Oklahoma cuando a todo el mundo le daba lo mismo, se casó a los 18 años, se divorció a los 20 y se retiró del mundo a los 22, como un magnate cansado de tanta gloria, cuando a todo el mundo le dio por decirle “creciste” cada vez que caminaba por la calle. Dicha así, claro, su vida lo pone a uno de su lado: pobre. Pero digámonos a tiempo “sí, pero va en primera clase”. Concentrémonos en sus caritas de niño que sabe que tiene la sartén por el mango. Y que vivirá de su infancia hasta que sea viejo · Nota de la Revista SH, sacada del Fan Oficial de Facebook (/revistash)

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Qué tan dificil es... trepar el obelisco.
OfftopicporAnónimo9/30/2010

Qué tan dificil es... trepar el obelisco. por Pichón Baldinu En la organización negra queríamos trabajar con el aire y con las estructuras urbanas, y el Obelisco era el emblema arquitectónico de la ciudad. Lo maravilloso era llevar un espectáculo a una dimensión mayúscula, con seres humanos caminando el Obelisco. Nunca habíamos trabajado en esas alturas. Era un cambio de horizontes. Nos pusimos en campaña para conseguir la autorización, y de una forma paraoficial porque en esa época había muchas trabas, había empresas que buscaban en el Obelisco un espacio de publicidad. El desafío a nivel producción era conseguir la autorización, y además, no teníamos un peso.En esa época no existía la idea de pensar un espectáculo artístico en la calle como negocio. Planteábamos algo que era demasiado marginal para la época. Alberto Fernández, que en esos tiempos era un funcionario bastante bohemio, nos empezó a ayudar para obtener la autorización, y por otro lado debíamos conseguir alguna empresa que pudiera financiar los elementos: mucha estructura, mucha cuerda y arnés, y sonido. Y paralelamente empezamos a entrenarnos para poder desarrollar un trabajo sobre las paredes del Obelisco. Amí me tocó una de esas paredes. Yo estaba muy obsesionado con conseguir el permiso, pero también por subir al Obelisco cuanto antes para poder entender cómo montar el show. Cuando conseguimos la autorización, nos abrieron la puerta del Obelisco y lo primero que me encontré dentro fue un graffiti que decía: “Porteños, mírenme de afuera que soy más vistoso”, o algo así. Y estaba firmada por un tal… Pichón. Dentro de la locura en la que yo estaba, esa leyenda y esa firma me pareció casi como algo lógico. Fue muy curioso encontrarme con eso: ¿cómo? ¿yo ya estuve acá? Estaba escrito ahí y firmado por alguien que se llamaba como yo, pero no era yo… Bueno, empecé a subir por una escalera marinera, vertical, a subirlos barrotes, y cuando llegué a los diez metros ya no se veía nada, era todo tan oscuro como una caverna y completamente cubierto de hollín. No tenía ni un arnés ni una soga de seguridad. Y no me dio para seguir… eran 67 metros… no veía nada, bajé, fui a buscar un arnés y entonces me mandé: en el camino descansaba y miraba cómo era el interior para utilizar la estructura interna. Esa primera experiencia fue muy vertiginosa, y la segunda mucho mayor porque salí por laventana por la que apenas podés pasar y lo que hay fuera de ella es… el vacío, el vértigo absoluto. La realidad es que nunca había trabajado en esas alturas. Eso hacía que todas las emociones estuvieran teñidas de vértigo… del contacto con el aire suspendido. Era cambiar las reglas de la gravedad de quien miraba, y las mías propias… Ensayamos sólo una vez, un día de semana a las dos de la mañana. El espectáculo fue la noche del 23 de diciembrede 1989. Me acuerdo que había un movilización del Movimientoal Socialismo (MAS) y una de sus columnas se acercó al Obelisco. Me acuerdo que tuvimos un accidente técnico: una estructura de fuego se nos vino abajo, no pasó nada, pero nos obligó a replantearnos el show: teníamos que sacrificar una imagen y de paso nos enseñaba que había riesgos, que en esa época no veíamos. No había antecedentes de espectáculos así en la ciudad, con gente caminando por las paredes del Obelisco, y de esas características no existían en el mundo. De hecho, después el chiste era que la Fura dels Baus se había nutrido de la Organización Negra para hacer sus espectáculos, no porque lo hubieran visto en vivo, sino porque yo les mostré los videos a algunosde ellos, y quedaron fascinados. Después vino De la Guarda,que acentuó más todo eso. El espectáculo se llamó La Tirolesa en el Obelisco y fue el momento en el que explotó para nosotros trabajar con el aire, utilizar la técnica de estar colgado, una técnica de andinismo empleada hasta el momento para hacer escalada, y nosotros la empezamos a utilizar para la expresión teatral. En ese momento, nadie le llamaba teatro a lo que hacíamos. Cuando salí por la ventanita fue una emoción sobrenatual porque… era todo puro huevo. Nervio, vértigo, desafío. Sangre. Sentís que es tu sueño, que vos te metiste en ésa y que con ésa ahora tenés que bailar. Además,había muy poca conexión entre los que manejaban las sogas y nosotros. No teníamos un motor ni nada de eso, era todo muy primitivo, y aun así estábamos haciendo nuestro sueño. Cuando terminó el show, bajé con una sensación de conquista · Fuente: Nota sacada del Fan oficial de Facebook de la Revista SH

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Que tan difícil es vivir con HIV
OfftopicporAnónimo9/16/2010

Qué tan difícil es... VIVIR CON HIV Por Aníbal Pachano Yo nunca tuve miedo. Me había hecho el análisis de HIV en los ’80, en los ’90. Y después, a fines del’99, cuando presentí que podía tener el virus, lo volví a hacer y medio positivo. Tampoco sentí miedo en ese momento. Tuvieron más miedo mis amigos, mi familia, que yo. Hoy no es difícil convivir con el HIV. Es una enfermedad crónica, porla cual hay que tener un control periódico, un análisis para saber cómo está tu carga viral, tu organismo en general. Hoy se avanzó mucho en lo que es el tratamiento de esta enfermedad, tu vida no es muy distinta del que tiene que tomar medicación todos los días porque tiene el colesterol alto o antecedentes cardíacos. Aparte de eso, están los cuidados lógicos: usar preservativos, tratar de no tener lastimaduras o situaciones en el cuerpo que provoquen entradas de bacterias que te descompensen. Después, todo depende de cada organismo y de cada situación personal. Tiene que ver con el cuidado de cada uno. Yo necesitaba hacer gimnasia, porque además del HIV, tengo familia con antecedentes cardíacos, con los triglicéridos altos… entonces voy al gimnasio. Nunca me gustó el gimnasio, me aburre mucho y además los que parecen pochoclos inflados me ponen nervioso, no me gustan. Pero es parte de lo que tengo que hacer para que mi organismo esté bien, y además me ayuda a bailar. Por lo demás, mi vida no es para nada más difícil que antes. Yo soy una máquina, y en ningún momento dejé de hacer mil cosas. Y el único problema de eso es que como no paro nunca, me tengo que acordar de tomar la medicación.Yo nunca me enfermé, nunca tomé remedios, no tenía la costumbre. Tomo un cóctel de tres por día que impide que tus defensas bajen. Hace rato que no existen los cócteles de tantas pastillas, con tantos efectos secundarios. Acordarme de tomar la medicación y asumir que tengo que ir algimnasio fue lo más “grave” que me ha pasado. Yo había mantenido el tema en la intimidad, hasta que por el juego de una señora que no tiene límites ni escrúpulos se supo. Entonces sí, me pareció mejor contar ya portar mi visión y me parece que desde entonces hubo un antes y un después, porque yo, que estoy en los medios y concentro atención,me convertí en un personaje emblemático que le ha dado a la gente la tranquilidad de que es posible seguir adelante cuando uno es portador de HIV. Eso fue muy bueno: ser un referente en una sociedad machista, con prejuicios,que la gente te admire porque sos capaz de tratar el tema de esta enfermedad con dignidad,respeto y cuidado. La gente tiene que perder el miedo a realizarse el análisis. Hoy se hace en los trabajos: si es para mejorar tu calidad de vida, está muy bien; si se hace para discriminar, estamos en la edad de piedra. Pero yo creo que a partir de mi tema se le acomodaron los patitosa varios. Si a mí vienen a contarme que a alguien no le dieron un trabajo porque tiene HIV, yo salgo con una cámara. La ventaja que tuvo para mí, que soy una persona pública, contar mi vida con HIV, es que creo que hoy el tema está en el candelero a favor, que Doña Rosa y Don Cacho entendieron el problema, entendieron que a cualquiera le puede pasar y que no es difícil convivir con el virus. Hay que quitarle dramatismo, ser positivos. Ser potador de esta enfermedad significa que debés tener mucho más humor y buena energía, que es lo que hace que tu cabeza y tus defensas estén arriba. La depresión,la tristeza o la angustia son los peores enemigos. Yo me cuido muy bien de no deprimirme, aunque nunca tuve esa tendencia, y si me angustia algo, trato de hacer catarsis, de eliminarlo rápidamente.Y estoy más fuerte. Ésa es la clave: estar fuerte, no mentirte a vos mismo, ser consciente de que tenés que cuidarte,no permitirle a nadie que invada tu vida y te genere de eso un problema.Todo el tiempo miro para adelante. Siempre fue así, pero ahora más · Fuente: Sacada del fan page oficial de la Revista SH en Facebook.

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