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Botnia seguirá operando porque no contamina botnia2LA HAYA, abr 20 (Reuters) - Uruguay no tendrá que cerrar una planta de celulosa que causó la peor disputa diplomática en años con Argentina, al dictaminar la Corte de la Haya el martes que no hay evidencia de que la fábrica esté contaminando un río limítrofe. Sin embargo, el tribunal, al que el Gobierno argentino acudió en un intento para que su vecino desinstalara la planta operada por la empresa finlandesa Botnia, dictaminó que Montevideo violó un tratado bilateral al no informar ni negociar con Buenos Aires sobre la construcción de la instalación en una de las márgenes del río Uruguay. Funcionarios de ambos países habían anticipado el interés por recomponer los lazos tras el fallo, que también desestimó un reclamo de Argentina para que Uruguay le pagara una compensación por daños y perjuicios. El Tribunal Internacional de La Haya, con sede en los Países Bajos, igualmente exhortó a ambas naciones a resolver cualquier diferencia a través del diálogo y las consultas como lo establece el tratado de 1975 en el que se comprometieron a proteger el Río Uruguay. \"No hay evidencia que apoye el alegato argentino de que la planta de Botnia no cumple con las mejores tecnologías en términos de efluentes para cada tonelada de celulosa que produce\", dijo el juez de La Haya Peter Tomka al leer el fallo. Sin embargo, el magistrado agregó que el tribunal dictaminó que \"Uruguay no respetó la obligación de notificar el proyecto a Argentina a través de la CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay) prevista en el segundo y tercer punto del artículo siete del estatuto de 1975\". Pero, esta violación no es suficiente para ordenar el desmantelamiento de la planta, que demandó una inversión de 1.200 millones de dólares y con la que Uruguay aspira a potenciar su industria forestal. Desde que estalló el conflicto bilateral hace más de tres años, manifestantes de una ciudad argentina cercana a la papelera mantienen cortado un puente limítrofe clave, lo que ha causado daños al comercio de la zona. FUENTE dijo:Es hora de que el gobierno sea serio y desaloje a los piqueteros ilegales de una ruta internacional.
Otra vez la izquierda intolerante escrachó a Hilda Molina La médica cubana no pudo presentar su libro en la Argentina. Estudiantes pro castristas interrumpieron entre gritos, insultos y empujones su exposición en la Feria del Libro. Los detalles de una historia que se repite La cita estaba pactada a las 20.30 horas en el auditorio Jorge Luis Borges, en el predio de La Rural. Minutos antes, todo era sonrisas, fotos y felicitaciones. Hilda Molina posaba con cubanos y argentinos y presentaba a sus colaboradores, entre ellos Laura Cambra, la periodista encargada de la edición de su libro. A salón lleno se dio inicio a la conferencia. Con Mariana Arias como oradora, la reconocida médica pudo contar algunos detalles de su lucha. Estaba pactado que primero se desenvolviera una entrevista en la que la autora de "Mi verdad" contara cómo fue el proceso creativo y claro, su vivencia en la Isla. Luego, vendrían las preguntas del público. Sin embargo, desde temprano, algunos personajes insistían en interrumpir. Aproximadamente a las 21 horas el caos y el griterío se hizo presente. "Cuba, Cuba, Cuba, el pueblo te saluda!", "¡Cuba si, yankees no!", "Fidel, Fidel, ¡Fidel!", vociferaban estudiantes que se identificaron como parte del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba. Además repartían volantes, en donde explicaban los motivos por los que defienden la revolución cubana, y entregaban panfletos llenos de agravios e insultos hacia la médica. "Hilda Molina: loba disfrazada de abuelita", "Repudiamos las declaraciones de Hilda Molina y la declaramos persona no grata para el pueblo argentino", expresaban entre algunas consignas. La situación se puso tensa. Tanto que tuvieron que entrar al salón, efectivos de la Policía Metropolitana y seguridad de la Feria del Libro. "A vos te paga la embajada de los Estados Unidos", le gritaban a Mariana Arias, quien entre sorpresa e indignación respondió irónicamente: "Si, claro." "¡Mentirosa! ¡Tanto que hablan de derechos humanos, cuenten qué pasa con los presos argentinos!", le gritaban desencajados los estudiantes, entre los que también había mujeres y hombres de 60 a 70 años. La doctora respondía. Recordó el maltrato que sufren las Damas de Blanco, la violencia que domina al régimen, algo que se repitió ayer en ese auditorio, de la mano de los mismos inadaptados de siempre, que no pudieron sentarse a conversar. "Gracias por lo que lograron. Son bárbaros ustedes", agregó Arias mientras se retiraba luego de que anunciaran que se daba por terminada la charla. "Así se manejan en Cuba. Nadie puede expresar ideas diferentes al régimen", dijo Hilda y se fue, pequeña, escoltada por un guardia. FUENTE
Esperando en calzoncillos Por Omar López Mato “¡Qué lindo momento hemos pasado! Deberíamos sacarnos una foto para recordar este encuentro”. A pesar de la oscura boiserie y los pesados cortinados reinaba entre los presentes un alegre espíritu de estudiantina, de jolgorio de alumnos de secundaria celebrando un día de picnic. “¡Si, si! Contestaron sonrientes, acomodándose las corbatas de Hermes y Armani. “¿Para qué es la foto?” preguntó uno desde el fondo. “Para recordar este momento… dale, no seas agua fiestas”. “¡Si, si!”, exclamaron a coro, y un flash eternizó los rostros sonrientes de los miembros de la UIA abrazando la causa del periódico que después de transar con el reino “K”, se había distanciado del poder de la noche a la mañana, campo mediante. En la mente de Néstor, uno puede ser opositor (aunque lo acuse de desestabilizador y fascista) pero jamás cambiar de bando. Eso resulta imperdonable para su cabecita imbuida del “conmigo o sinmigo”, un clásico peronista. La foto, que muy pocos de los presentes se imaginaba que ilustraría la primera página de los matutinos, causó la ira divina de la pareja presidencial. ¿Cómo podía ser que estos desagradecidos que habían visto incrementar sus fortunas gracias a la bonanza “K” , ahora osasen expresar su desacuerdo en compañía del traidor que había abandonado la nave gubernamental en su momento más dramático? Era menester darles una sanción ejemplificadora, unos azotes donde más le doliera para demostrarles quien manda en el país y de paso borrarles esas estúpidas sonrisas de sus rostros. En el transcurso de estos días muchos de los que allí lucen finas corbatas de seda italiana, recibieron simpáticas inspecciones de la AFIP o soportaron el hostigamiento de Moyano y sus muchachos. En cuanto al Judas de los periódicos sufrió un ataque cibernético que apunta al corazón del Imperio. Un detalle burocrático hizo tambalear la estantería, algo que en otro momento hubiese recibido una multa insignificante, hoy es pasible de dejar sin banda ancha a cientos de miles de argentinos. Mientras tanto se prepara la ofensiva de Papel Prensa (con telenovela incluida). Este ha demostrado ser un país sin prescripción cronológica. La señora de Graiver se acordó, casi 30 años después, que vendió una empresa bajo tortura ¿qué le impidió hacer esta declaración en 1983? Sin embargo esta embestida puede terminar con el encarcelamiento del enemigo público N° 1, el CEO de Clarín. Quizás en este mismo momento lo estén esposando ante las cámaras de C5N o la TV pública, bastiones mediáticos del monopolio gubernamental. De esta forma se completa el panorama de cómo trata la dupla presidencial a los que osan oponerse a sus designios. Palo y palo, guantes y cascos. De esta forma siguen la vieja consigna del general. “A los amigos (López, Báez, Eskenazi) todo… a los enemigos (léase el resto del universo) ni justicia”. (En realidad, es poca la que tenemos). Falta poco para reeditar el 5 x 1 ó eso de repartir alambre de enfardar. Leña, leña, leña. A esta altura de los acontecimientos uno se pregunta sobre la efectividad de tanta intolerancia. ¿No estarán cansados tanto los amigos y enemigos con esta furia desatada? Como jugador compulsivo, Néstor se juega el todo por el todo con tácticas propias de la Cosa Nostra. La mitología popular cuenta que en tiempos de López Rega un conjunto de empresarios asistió a una de esas reuniones que convocaba el Brujo donde descargaba sus amenazas, diatribas e imprecaciones. Al retirarse los empresarios luciendo rostros atribulados, uno de sus asistentes pidió hablar con un secundón del todopoderoso ministro, a quién conocía de tiempo antes. En confianza le dijo que las cosas no eran así, que Lopecito a pesar de sus conexiones con el más allá, no era eterno y que en algún momento la mano iba a cambiar. “Ustedes pasan, nosotros hemos visto a muchos ministros sentarse sobre esa silla”, comentó, y cómo al pasar le dijo: “Quien sabe, quizás lo veamos algún día en calzoncillos llorando en una seccional”. El tiempo pasó y el Brujo –el omnipotente Lopecito, aquel que le alzó la mano a Isabelita, aquel de la tristemente célebre Triple A, el hombre que abrió las puertas del infierno argentino, este maestro del esoterismo político que los peronistas intentan olvidar por todos los medios, después de un largo periplo, fue encontrado en Suiza, apresado y trasladado a la Argentina, donde se lo exhibió ante los mismos empresarios, llorando, en calzoncillos en una seccional… FUENTE

¿Una sociedad de ignorantes? Por Carlos Berro Madero “La ignorancia no discierne, busca un tribuno y toma un tirano. La miseria no delibera, se vende. Alejar el sufragio de manos de la ignorancia y de la indigencia es asegurar la pureza y acierto de su ejercicio” (Juan Bautista Alberdi) Nuestra sociedad vive el avance incontenible de grandes masas de ignorantes que ya no encuentran dentro de sí ni una pizca de sensatez y racionalidad. Han quedado en manos del despotismo de algunas minorías que promueven entre ellas la caducidad de la cultura y el reinado absoluto del servilismo. En una época ya pasada, pudimos aspirar a ciertas expectativas de ascenso social (lográndolo temporalmente), porque la educación era una meta “visible” y existía un consenso generalizado acerca de que el esfuerzo premiaba las virtudes de quienes lo abrazaban. Ese escenario se ha terminado. Asolada por más de cincuenta años de política populista, nuestra sociedad sólo atina a revolver entre los escombros que ha proporcionado una ideología difusa en todo sentido, menos en el hecho de asegurarle a sus adeptos que tienen “merecimientos” por la sola razón de “ser”, sin distinción de “aplicaciones” personales. Los miembros más lúcidos -aquellos que tuvieron la posibilidad de permanecer a flote en el maremoto de la decadencia-, depusieron sus armas hace ya muchos años, condenados por los demás como representantes de “oscuros imperialismos opresores”. Nivelar por lo más bajo, ha sido desde entonces una constante. La sociedad se ha enfermado finalmente de una ignorancia supina. Todos nos referimos eufemísticamente a ciertos sectores que todavía parecerían estar “a salvo”; pero la verdad es que poco queda de un país donde, a pesar de las injusticias, se respetó alguna vez una escala de valores. Amén de ello –y para mal de nuestros pecados-, “a la austeridad típica de la economía de ahorro en la acumulación primitiva de capital, SUCEDIÓ EL OCIO OSTENTOSO, según la denominación de Thorstein Veblen: una economía de consumo suntuario, lujo y derroche”, como apunta acertadamente Juan José Sebreli. Esto envileció aún más la mente de las grandes masas. Lo antedicho permanece intacto hasta nuestros días, con el agravante de que el poder ordenador de una república organizada, ha sido reemplazado por subunidades corporativas relativamente autónomas de los poderes del Estado, que han terminado por coordinarse entre sí y convertirnos en sus esclavos. Las organizaciones gremiales sindicales son el ejemplo prototípico de este estado de cosas. Hoy todos creen que puede lograrse un progreso estructural a través de la obtención de “mejoras” que no están atados NUNCA a una mayor preparación personal de rendimiento efectivo, sino a unos derechos humanos muy “sui generis”, en nombre de los cuales parece que debiera fomentarse cualquier reivindicación, por más absurda que parezca. Mientras tanto, recitamos largas peroratas discursivas que nos alejan más y más de los principios que debieran regir en una sociedad que procure mejorar su standard de vida, combatiendo simultáneamente el flagelo de la ignorancia y la incultura. Quizá en ello radique nuestra palpable desesperanza actual: la voz de la realidad es lo suficientemente sonora como para indicarnos que ningún esfuerzo fructifica si el combate por un futuro mejor choca contra una manifiesta incapacidad de comprender cómo somos y en qué nos hemos convertido. La ignorancia solo justifica el progreso a través de una contienda donde uno mata y el otro muere. En esa tarea se hallan empeñados los Moyano, los Moreno, los Kirchner y algunos otros prominentes representantes de la “izquierda champagne”. Nada más triste y sobrecogedor. FUENTE

El Bicentenario y la pacificación nacional Alberto Solanet Hace medio siglo aparecieron los primeros focos de la guerrilla rural en la provincia de Tucumán, y de la acción de estos y otros grupos que en los años siguientes recurrieron a la violencia fue expandiéndose una verdadera guerra interior. El conflicto se acentuó en la década del 70. Lamentablemente, al restablecerse en 1973 el régimen constitucional, las tres primeras medidas del Congreso y del Poder Ejecutivo fueron disolver la Cámara Federal en lo Penal con competencia para juzgar a los imputados de hechos terroristas, derogar la legislación penal que sancionaba tales conductas y liberar a todos los imputados, incluso procesados y legítimamente condenados por actos terroristas. La guerra adquirió una intensidad sin precedente. Diariamente ocurrían homicidios, secuestros, usurpaciones, asaltos y otros gravísimos delitos. A partir de decretos dictados por Isabel Perón e Italo Luder, ante una situación caótica que desbordaba a las instituciones policiales, en 1975 se ordenó a las fuerzas armadas que aniquilaran el accionar terrorista. La guerra prosiguió con su secuela de excesos, hasta que finalmente la embestida guerrillera quedó bajo control, con muy aislados brotes de violencia. Al asumir las autoridades constitucionales el 10 de diciembre de 1983 resolvieron enjuiciar a los comandantes en jefe, sustanciándose un proceso ante el Consejo Supremo y, simultáneamente, dispusieron denunciar a los dirigentes de la guerrilla en actuaciones que tuvieron limitada proyección. En cambio, los tribunales federales, después de abocarse al conocimiento de los procesos castrenses, vulnerando la garantía del juez natural, avanzaron hacia toda la línea de mando de las fuerzas armadas, de seguridad y policiales, sin excluir a quienes ostentaban las jerarquías más modestas como oficiales o suboficiales. A partir de 1987, surgieron levantamientos militares que finalmente fueron superados con la sanción de las leyes de punto final y obediencia debida. También los imputados de hechos subversivos fueron incluidos por el Congreso entre los beneficiados con la extinción de las acciones penales. Finalmente, en 1989 y 1990, se dictaron amplios decretos de indulto para todos los que participaron en la guerra. Ante el estupor de muchos que consideraban superado el conflicto, e impulsada por motivaciones ideológicas y resentimientos, la confrontación resurgió y, con auspicio oficial, se forjó una visión asimétrica y unilateral del último medio siglo, en la que los agresores de la sociedad civil quedaron transformados en "jóvenes idealistas" que habían sido injustamente perseguidos. En los últimos cinco años, se acentuó el hostigamiento contra militares y policías. Se anularon los indultos que habían sido homologados por la Corte Suprema; el Congreso anuló las leyes que habían extinguido las acciones penales, reabrió los procesos y vulneró la garantía de la cosa juzgada; asimismo, ejecutó un amplio abanico de medidas persecutorias que sólo sirven para profundizar la discordia y frustrar la necesaria unión nacional. La situación es hoy extremadamente grave porque, contrariamente a lo resuelto por la Cámara Federal cuando juzgó a los comandantes, en el sentido de que la defensa de la sociedad agredida había sido monopolizada por las fuerzas militarizadas, sin participación de los funcionarios que cumplían actividades civiles, ahora se pretende extender a estos sectores la responsabilidad por las extralimitaciones cometidas en el curso de la guerra. Al convalidar la detención de un ex ministro de gobierno de la provincia de Buenos Aires, la cámara del distrito llegó al extremo de sostener que la sola circunstancia de haber aceptado y desempeñado tal cargo es suficiente para involucrarlo en la ejecución de hechos en los que no tuvo ni pudo tener participación alguna. Con esta nueva línea jurisprudencial, la revancha ya no tiene límites. La cuestión no es ya meramente jurídica, sino de naturaleza moral. No es el horror de la guerra lo que está bajo examen, sino la opción sistemática por alternativas que, transcurridos casi cuarenta años desde que comenzara la etapa más violenta de la contienda, alientan el odio y la desintegración social, al empujar a los más extremados a reacciones graves e imprevisibles. Son ya cerca de cuatrocientos los presos políticos y el número crece de modo inquietante. Digo bien, se trata de presos políticos. No se puede seguir hablando de República, de derechos humanos y Estado de derecho mientras subsista esta ominosa situación. Rechazamos, también por razones morales, que se cometan las mismas aberraciones jurídicas con quienes hoy gozan de los favores oficiales y desempeñan altísimos cargos en los tres poderes del Estado nacional. Las acciones penales contra todos los contendientes están irreversiblemente extinguidas y así deberán declararlo en algún momento los jueces, si la Justicia es finalmente restablecida. Porque, como lo ha declarado la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales en su dictamen del 25 de agosto de 2005, descalificó la línea jurisprudencial iniciada a partir de 2004, "los principios de legalidad, irretroactividad de la ley penal, ley penal más benigna, cosa juzgada, derechos adquiridos, no sólo están en el texto de la Constitución nacional, sino en su espíritu y, más aún, constituyen la esencia del constitucionalismo clásico de los siglos XVIII y XIX, principios que no han sido modificados por las etapas posteriores del constitucionalismo, que tienen varios siglos de vigor y que nunca han sido cuestionados". Urge volver al cauce de la Constitución histórica, al recurrir incluso a los remedios que están en su texto y que ninguna convención internacional ha abolido, que permitirían afianzar la paz interior y superar las secuelas más dolorosas de nuestra guerra. Sobre el punto, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos autorizan la amnistía y el indulto "en todos los casos", incluso "para los delitos más graves". La Convención Reformadora de 1994, en la misma sesión plenaria que aprobó la redacción del actual artículo 75, inciso 22, y otorgó jerarquía constitucional a varios convenios internacionales, rechazó la pretensión de que los delitos de lesa humanidad fueran imprescriptibles y no susceptibles de amnistía, indulto o conmutación. ¿Cómo es posible que ahora se reclame que los jueces juzguen y condenen rápidamente a quienes ya han sido amnistiados o indultados por delitos que, además, se encuentran prescriptos? Todo esto configura un verdadero desvarío jurídico que incrementa el rencor y el resentimiento. Queda así en evidencia que no median obstáculos jurídicos genuinos que impidan recurrir a medidas pacificadoras, como lo hicieron los pueblos sabios, en Europa y en América, para aplacar los odios engendrados por los enfrentamientos internos. Necesitamos llegar al Bicentenario con la Nación en paz, y para ello es preciso proceder con grandeza, y levantar las banderas de la concordia y la reconciliación. Ello exige como premisa concluir con la prédica de la inquina y la venganza. El autor es presidente de la Corporación de Abogados Católicos. FUENTE

Prioridades progresistas: Si va a faltar el pan, que no falte el circo Conforme al más rancio modelo del cesarismo populista , el gobierno fascista del matrimonio Kirchner aplica su poder absoluto y sin fecha de vencimiento sobre los fondos públicos para priorizar su combinación favorita para anestesiar a la Argentina: 8,000 millones de dólares para subsidiar las tarifas y 300 o 400 millones para pagar la deuda de los clubes de fútbol. Es que los clubes, administrados con el mismo modelo del país, compran jugadores y celebran contratos de transmisión en dólares mientras cobran entradas en pesos devaluados actualizadas por los índices del INDEC. El tiempo para reanudar el fútbol es oportuno: dos meses antes del inminente tarifazo, hay que aceitar las válvulas de la docena de Coliseos futboleros para que la furia se desate sobre el prójimo y el equipo rival antes que sobre los rapiñadores oficiales. link: La solidaridad de Kirchner con el eterno Julio Grondona (en el trono de la AFA desde 1979) expone también su admiración por la habilidad de don Julio para eternizarse en el trono omnipotente que da acceso a fondos incontrolados. Celoso de los 13 años y tres períodos que su padrino Duhalde usufructuó entre 1989 y 2002, Kirchner ambiciona alcanzar los 30 años de Grondona en el poder comenzando por una docena en tres términos conyugales que a su edad lo dejaría al alcance del record de Franco aunque ya no le de el cuero para llegar al de la dictadura "post-vitalicia" de Fidel. Los progresistas Kirchner, que han elegido Puerto Madero para luchar contra el imperialismo y la oligarquía, continúan apostando al paco, el piquete y la cancha para hacer que sus súbditos descarguen la violencia de sus índices de pobreza entre sí. El coro de "intelectuales" "progresistas" (las dobles comillas resultan indispensables para evitar un oximorón triple) que tañe las liras para la Corona pronto encontrará nuevas loas para el emperador de Puerto Madero y su corte, para su padrino Chavez y para las maravillas de la miseria, el analfabetismo y la mediocridad relajada que exhibe el circo de Tinelli por la televisión "culta" del izquierdismo vernáculo. Con los 200 millones de dólares públicos desembolsados por el gobierno de Kirchner para comprar los derechos de televisación del fútbol se abre una nueva fuente de gastos incontrolados -como Aerolíneas Argentinas, que ya consume 6 millones de pesos diarios- y al mismo tiempo una atractiva fuente de corrupción, negociados y poder sobre los medios de comunicación. De hecho, Hugo Chávez debe estar tomando nota de esta innovadora operación, mucho más sutil que su envío de matones a desarmar a golpes Globovisión. Ya que el pan está en peligro por falta de trigo, bueno es estimular el circo y llamar a los payasos para atenuar el dolor de los inminentes pelotazos tarifarios. FUENTE

Cristina a favor de ampliar la brecha entre ricos y pobres Los Kirchner consideran que los jugadores de fútbol merecen ser subsidiados por los más pobres para que sigan cobrando suculentos sueldos por patear una pelota. El jueves pasado debe haber sido uno de los días más patéticos de la era kirchnerista. Y no solo fue patético por el delirante discurso de Cristina Fernández de Kirchner que asimiló el momento en que podían pasarse los goles del fútbol con los desparecidos en los 70, comparación que demuestra hasta qué punto el matrimonio está dispuesto a utilizar a los muertos con tal de alimentar su discurso populista y de enfrentamiento de la sociedad, sino que también envió un mensaje muy claro a las nuevas generaciones: los Kirchner consideran que un jugador de fútbol tiene que ser subsidiado por los más pobres para que sigan cobrando suculentos sueldos por patear una pelota, en tanto que investigadores, profesionales o docentes tienen un valor social menor para el matrimonio. Puesto de otra manera, para los Kirchner un jugador de fútbol tiene que ganar mucho más que, por ejemplo, un médico, o si se prefiere, para ellos los recursos del Estado están mejor asignados para financiar los sueldos de jugadores de fútbol y de cuerpos técnicos que de jueces o policías. Pero lo más patético es que mientras Cristina repartía la plata de los contribuyentes para que los futbolistas sigan ganando fortunas, la gente del sector agropecuario luchaba en vano en el Congreso por lograr leyes que les permitan producir. Mientras a unos los pisoteaba a otros les regalaba la plata de los contribuyentes. Tan patético como Cristina apareció Maradona, aplaudiendo y festejando cuanta barbaridad decía la presidente. Sería bueno recordarle a Maradona que la fortuna que hizo jugando al fútbol fue gracias a que se fue a jugar a las ligas europeas, donde, en su momento, le pagaron fortunas para ver su habilidad con la pelota. ¿Por qué si Maradona aplaude tanta falsa solidaridad, no la ejerció cuando era jugador y se quedó a jugar en Argentina cobrando los sueldos que podían pagarle aquí en vez de irse a Europa a ganar fortunas? Pero dejando el caso Maradona de lado, para el matrimonio, que decidió entregar $ 600 millones anuales a los clubes de fútbol, ni siquiera es un tema la violencia en ese deporte ni las multifunciones que cumplen los barrabravas. Hasta donde se sabe, no hubo ninguna exigencia del matrimonio a los clubes para, en conjunto con el Estado, desterrar la infinidad de casos de violencia que suele haber en el fútbol. ¿Será que, en un futuro no muy lejano, los barrabravas deberán cumplir con la función de fuerza de choque en caso de necesidad? Averiguando con gente que sabe del negocio del fútbol, me comentaban que en un club de los grandes, el 70% de los costos operativos los absorbe los sueldos del plantel y su cuerpo técnico. Para el caso de los clubes más chicos ese porcentaje sube notablemente. Si bien la dispersión en los salarios de los jugadores es amplia, lo mismo que en el caso de los directores técnicos, el promedio de sueldos en los equipos grandes puede estar entre los U$S 200.000 a U$S 300.000 anuales para los jugadores, en tanto que un director técnico puede tener un contrato no menor a los U$S 400.000 por año llegando a superar el millón o los millones en varios casos. Primera pregunta, cuando Cristina Kirchner, días atrás, decía que no interesaba tanto el número de pobreza sino la enorme brecha entre ricos y pobres, ¿se estaría refiriendo, justamente, a este negocio que está dispuesta a financiar su gobierno, ampliando la brecha entre ricos y pobres? Los pobres pagan impuestos para que los que más ganan puedan seguir pateando la pelota. Según me explicaban, hasta ahora, los ingresos por los derechos de televisación podían representar un 20 o 30 por ciento de los ingresos de los clubes. El resto de los ingresos corrientes provienen de la publicidad estática en las canchas, la publicidad que llevan en las camisetas, los abonos de los socios, el franchising y otros rubros más como giras por el exterior. Al casi duplicar los ingresos por derechos de televisación, lo que hace el gobierno de Cristina Kirchner es incrementar la participación de éstos en el total de ingresos de los clubes. Es decir, mejora el flujo de fondos de los clubes para poder sostener sueldos de miles y hasta de millones de dólares de jugadores y técnicos. Y aquí va una primera y fundamental aclaración. Personalmente no tengo ningún problema en que un jugador de fútbol o un director técnico ganen millones de dólares, se pasee en autos de lujo y viva en mansiones, siempre y cuando esos ingresos sean el resultado de ingresos privados que libremente aportan los diferentes sectores (derechos de televisación privados, franchising, abonos, etc.). La pregunta que hay que formularse es si la generación de ingresos en Argentina permite hoy sostener voluntariamente los costos de los planteles de fútbol. ¿Hay suficiente publicidad privada, gente que pueda pagar abonos por ser socios, ingresos por franchising o publicidad en la camiseta que financien esos costos? Si no los hay, la lógica más elemental indica que los jugadores y técnicos deberían irse a otros países en los cuales consigan esos ingresos. Ahora, si quieren quedarse en Argentina tendrían que aceptar el nivel de ingresos que puede pagar el mercado local. Pero Cristina y Néstor optaron por otro criterio. Bajo el populista argumento de que el fútbol es un derecho social, ha decidido que, por ejemplo, la persona pobre que paga el IVA cuando compra una camisa, alimentos o juguete para su hijo, financie el negocio del fútbol para que otros sigan ganando fortunas en un país de pobres. ¿Con qué cara puede Cristina Kirchner hablar de distribución del ingreso a favor de los pobres si lo que acaba de hacer es, justamente, profundizar la brecha entre los más pobres y los más ricos con esta locura de estatizar la transmisión del fútbol por TV? Es evidente que Kirchner está dispuesto a hacer todo los destrozos que pueda de aquí hasta fin de año cuando cambie la composición del Congreso y pierda la mayoría. ¿Qué puede esperarse de alguien que no ha tenido la hidalguía de reconocer su derrota y no forzar en el Congreso la mayoría que, por un artilugio legal, retiene hasta fin de año? Alfonsín, que no fue un presidente al que yo admiré, sí aceptó retirar legisladores del Congreso para que éste quedara en las proporciones del resultado electoral de las anticipadas elecciones de 1989, cuando el radical le entregó anticipadamente el poder a Menem. En ese momento, el radicalismo se comprometió a no desvirtuar el resultado de las urnas y, en la transición hasta la asunción de los nuevos legisladores, le dejó anticipadamente a Menem la mayoría en el Congreso que recién en diciembre iba a tener. Kirchner, por el contrario, yendo en contra de todos los principios de la ética y la honorabilidad, anticipó a su capricho las elecciones, perdió y además perdió la mayoría en el Congreso, pero hasta diciembre está dispuesto a seguir usando la mayoría que ya perdió para imponer sus caprichos. Se ríe en la cara de la voluntad que los votantes manifestaron en las urnas. ¿Qué puede esperarse de un matrimonio que ni siquiera tiene el honor de aceptar una derrota electoral y sigue actuando como ni no hubiese perdido? Viendo este despreciable comportamiento ético del matrimonio, me animaría a decir que lo que acaban de hacer con el fútbol, perjudicando a los pobres para beneficiar a unos pocos que ganan fortunas, de aquí hasta que comience a sesionar el nuevo Congreso veremos muchas más arbitrariedades, casi una orgía de venganza y empecinamiento en disfrutar como llevar a cabo actos de venganza y populismo barato, usando un poder que no les fue otorgado para eso. FUENTE Ojalá podamos verlos vestidos a rayas...

La Argentina Montonera: reivindicando la Patria HomicidaSiguiendo la tradición que inauguraran al encaramarse al poder en 1973 con la fachada de Cámpora y tratando de convertir al anciano presidente Perón en un anciano presidente Hidenburg que les legalizara el acceso al poder, los cincuentones Kirchner han encaramado al montonerismo y errepismo cuarenta años más tarde.Con personajes como la ex-cónyugue montonera Garré como Ministra de Defensa o el hijo del camporista Taiana, los ex-montoneros Kunkel y Bonasso en niveles ministeriales,la desaforada Hebe de Bonafini explotando el negocio de la memoria transformado en inmobiliaria política con cheques rebotados y aprietes a los constructores a cargo de su socio-abogado el convicto y confeso parricida Sergio Shocklender, el gobierno de los cónyugues Kirchner ha reinstalado la pesadilla setentista en pleno.El culto de la adolescencia soberbia y parricida de los setenta se reivindica diariamente con furibundos reencarcelamientos de octogenarios torturadores anunciados por torturadores y homicidas convertido en jueces morales de la nación.No sólo se condena la condenable dictadura y represión que inauguraran Perón, Isabel, Lúder y Lopez Rega y continuasen Videla y las juntas. Se reivindica el demencial proyecto de los Montoneros y el ERP por medio de prensa comprada a bajo costo -como Pagina 12- o controlada por medio del monopolio del papel -como todos los grandes diarios- y por cadenas de noticiosos paraoficialistas y canales seudoculturales que difunden la versión revisada y reivindicatoria de los homicidios y secuestros de los setentas y hasta de los ochenta y noventa contra la recién nacida democracia.El culto del Che -ese eterno adolescente narcisista, incapaz de paternidad o gobierno responsable- y de su productor de camisetas y merchandising político, el inmaduro y egolátrico hasta en la senilidad Fidel culmina en estatuas rosarinas, bombardeo de propaganda fílmica y discursos incendiarios.Para los argentinos que han dejado atrás la adolescencia, una presidente con labios rellenados con botox que repite las tonadillas de las barricadas universitarias de los setentas no puede parecer menos que una pesadilla felliniana.El socialismo sólo ha producido miseria y tumbas colectivas en el mundo, y ha sido abandonado desde Europa Oriental a China y Vietnam. Mientras los rusos tiran el cadáver embalsamado de Lenin fuera del Kremlin a una tumba merecidamente olvidable, los Kirchner usan narcodólares de Chávez para reconstruir una Disneylandia de izquierda en la que todo el año es Halloween.Mientras los cubanos reman con desesperación hacia el capitalismo de Miami o el de Beijing -encabezados por el mismísimo Raúl Castro-, los cincuentones y sesentones rejuntados por el kirchnerismo tratan de revivir la patria homicida y revanchista.Parecen olvidar que, cuando sean echados a patadas del poder por elecciones o catástrofe económica y social, probablemente los hijos y nietos de sus vapuleados enemigos se tomen revancha creando las Madres de Familares y poniendo a cargo de la Secretaría de Derechos Humanos a la igualmente desaforada señora de Pando.Se habrá así cerrado el círculo de Caín y Abel en el que viven prisioneros los argentinos.O quizás podamos evitarlo el próximo 28.FUENTE
La Ley del Silencio En una Argentina revuelta, anulada y aquejada por los síntomas de una enfermante corrupción, un régimen que fue perdiendo la república en el camino, proclama aires de superioridad y se encuentra dispuesto a quebrantar la libertad de expresión por medio de un proyecto que replica las actitudes tomadas por el caribeño amigo Hugo Chávez. Esta forma de violar los principios constitucionales de la libre expresión, será debatida en el Congreso, según pretende la Señora Presidente, desesperada por conseguir en quince días la aprobación de la ley, Ley que le permitiría al gobierno que comparte con su esposo, más acumulación de poder, esta vez el cuarto, que debería ser totalmente independiente y, sin embargo de acuerdo con este proyecto de ley el Estado obtendría el beneficio absoluto de manejar todo a su antojo, convirtiendo a kirchner en amo y señor de la información, una información que quedaría relegada aun conjunto de socios políticos, integrantes de todo tipo de ONG’s disfrazadas de DD.HH, piqueteros, sindicalistas y sobretodo esos multimedios que más que sello K. tienen la K en su composición. Según la Presidente esta maravillosa ley cumpliría con la democratización de los espacios audiovisuales y brindaría un sin numero de oportunidades a todas las voces. Una pluralidad que procurara la libertad de pensamiento en todos los ámbitos comprendidos en el proyecto de ley. Sin embargo este trabajo oficial se parece más a un plan sistemático para desconcertar aun más a una población que viene siendo manipulada por las cortinas de humo que impuestas por ciertos medios de comunicación en convivencia con el matrimonio K. por las prebendas de la pauta oficial. Habría sido un buen momento para limpiar el discurso después de la derrota, asentar los pies en el plato de la realidad y dar respuestas a un pueblo cada vez más agobiado por la incertidumbre, pero no fue así, Kirchner ha decidido subirse al tren bala de la venganza y estrellarlo contra todos dejando un tendal de muertos y heridos, que según él profundizarán el modelo votado por todos los ciudadanos, aun cuando el 70% del electorado lo rechazara en las urnas. Destruir para construir poder, esa parece ser la consigna un matrimonio dispuesto a jugar a la ruleta rusa, para mantener lo que en la actualidad no poseen, autoridad. Encolumnados detrás del peor, buscan aumentar sus anémicos réditos políticos por la fuerza, golpeando a los que considera enemigos, por medio de costosas amenazas, sin importar los daños que estas causen a una sociedad, que es utilizada para los fines de perpetuidad de quien se cree un destacado libertador patriótico de una Argentina que ha comenzado a existir como país el 25 de mayo de 2003, fecha en que la pareja se sentó en el sillón del máximo poder, con pretenciones de no abandonarlo nunca. Chávez y yo, los únicos preparados para cambiar la historia alardea la Presidente virtual de pocos argentinos, mientras descaradamente le miente al mundo arguyendo que la Argentina ha alcanzado su mejor momento económico después de 200 años de historia, al tiempo que en el país de las vacas gordas y los campos sembrados, las vacas están flacas y los campos devastados por la codicia del un recaudador usurario, esposo de la Señora y presidente de facto de la nación. Todo en pos de la democratización y la institucionalidad, repite la Presidente en sus discursos deshilvanados, confusos y divagantes, mientras los argentinos cada vez más pobres pagan las puestas en escena por cadena nacional, el fútbol gratis para todos, los subsidios a los amigos del poder y, el enriquecimiento prostituido de la “famiglia unita” por la corrupción. En tanto los cacareos de la oposición, no alcanzan para poner límites a una topadora demencial dispuesta a aplastartodo a su paso para reconstruir el poder antes del 2011. Mientras antes de 10 de diciembre se buscan concretar en el Congreso las leyes que otorguen más poder al Ejecutivo, que por supuesto quitaran los pocos derechos con que contaban los ciudadanos hasta ahora. Y hecha la ley hecha la trampa…, después del 10 de diciembre cuando asuman los nuevos legisladores deberán luchar contra los molinos de viento, plantados por los Kirchner y sus secuaces, dueños del poder absoluto por motu proprio. Una tarea que se deberá asumir con todos los riesgos de una guerra declarada por ese Kirchnerismo que se resiste a asumir la derrota. El rechazo de un cuerpo social no parece haber aplacado los decibeles de un déspota envalentonado por la ambición, por lo que sería totalmente responsable que la ciudadanía toda deje la mansedumbre y exija se le devuelvan sus derechos antes de que se prohíba manifestarse con libertad y el pensamiento único se imponga como “Ley del silencio”a los que piensen distinto. FUENTE
Paula Lambruschini: In MemoriamHoy, 1ro. de agosto de 2009, se cumplen 31 años del artero y cruel asesinato, perpetrado por la banda terrorista Montoneros, que le costó la vida a Paula Lambruschini, una adolescente de tan solo 15 años de edad. Con ella, cayeron también la Sra. Margarita Obarrio de Vila y Ricardo Álvarez. Son tres víctimas inocentes, al igual que muchas más, lamentablemente olvidadas que claman por la verdad total, la memoria completa y la justicia imparcial.Aquel 1ro. de agosto de 1978, aproximadamente a las 01:40 Hs. de la madrugada, una bomba de gran poder estalló en un edificio ubicado en Pacheco de Melo entre Ayacucho y Junín de la ciudad de Bs. As., contiguo al que vivía el Sr. Alte. Armando Lambruschini. El artefacto explosivo fue colocado en la medianera de ambas construcciones. Dicho edificio aledaño al de la Flia. Lambruschini quedó destruido en sus tres o cuatro primeros pisos y hubo que derribarlo.Paula (15 años), David Kraiselburd (bebé de meses), María Guillermina Cabrera Rojo (3 años), María Cristina Viola (3 años), Juan Barrios (3 años), Guillermo Capogrossi (6 años), Claudio Yanotti (9 años), Gladys Medina (13 años), Laura Ferrari (18 años), constituyen los niños/as y jóvenes adolescentes inocentes, víctimas del despiadado y atroz accionar de la guerrilla que pretendía transformar a la Argentina en un estado totalitario comunista al más puro estilo cubano.Autor: María Alejandra Moyano FUENTE