ChopperSatyr
Usuario (Argentina)
Papelón, papelón cósmico. Víctor Hugo Morales se deshizo, durante su programa de radio en Continental, en contra de los precandidatos a presidentes que se comprometieron a debatir en A dos voces, y después tuvo que tragarse el micrófono o como él alguna vez dijo: “La vida lleva a tragarnos algún sapo". Cric, cric, silencio y lengüetazos de "ah, ah… bueno”. Arrancó así: “Bueno, una buena mención para Scioli esta vez, que Scioli ha ido a todas, al Malba, no me acuerdo a qué otras, ahora se abstuvo”. Víctor Hugo elogiaba que Scioli “no haya estado” en el programa de TN, con el resto de los precandidatos. Pero Scioli no sólo participó sino que se comprometió a debatir. Seguía Víctor Hugo con su novela: “Se evitó un ridículo, si es el comienzo de algo, habría que celebrarlo”. Y hasta se animó a imaginar la siguiente escena: “Cómo se siente Scioli ahora, después de que vio lo que vio, en la casa, sentado, con algunos colaboradores, con la familia. Cuando vio el papel que hacía cada uno de ellos. ¿No se sintió liberado…?”, se preguntó y la respuesta fue un punzante silencio como si se hubiera engullido un batracio. “Cómo que fue… Cómo que fue… ¿Scioli fue a TN…? (Silencio)... Yo vi algo”, intentó salir del pantano. “Ah bueno, no…Yo creí que no había ido”. Y después, con el diario en la mano, ensayó: “Ah sí está Scioli, Clarín lo puso en el medio de la foto. Ah, sí está Scioli... Ah.” “Es la hecatombe de la información que manejo de la cuestión televisiva”, buscó justificarse. Y sí, la hecatombe mata como la humedad.
La expresión tiene su origen en la ola de suicidios de monjes budistas, por su nombre en francés bonze durante la ocupación de Indochina, en protesta contra el régimen vietnamita. Concretamente con el de Thich Quang Duc, monje budista vietnamita que se suicidó quemándose vivo en una zona muy concurrida de Saigón el 11 de junio de 1963. El método sería posteriormente repetido por otras muchas personas a modo de protesta, normalmente de carácter político. Thich Quang Duc protestaba por la opresión a los budistas sufrida a manos del Primer Ministro Ngo Dinh Diem. El monje se mantuvo completamente inmóvil mientras se consumía por las llamas, sin emitir ningún tipo de señal que advirtiera de su dolor. Tras su muerte, y de acuerdo con la tradición, la comunidad incineró sus restos, pero su corazón permaneció intacto. Así pues, se le consideró sagrado y fue puesto bajo el cuidado del Banco Nacional de Vietnam. Thich Quang Duc Para nadie es un misterio que el budismo ha sido prohibido en muchos lugares del mundo y ni siquiera es necesario desempolvar la historia de las atrocidades que se han cometido en China, ya que hoy más que nunca han salido a la superficie. Sin embargo, uno de los tantos "mártires" que han surgido quedó inmortalizado para siempre por el fotógrafo Malcolm Browne. Thich Quang Duc fue un monje budista que se manifestó en contra de la persecución religiosa en el año 1963.Su imagen dio la vuelta al mundo después que su sencilla vida se cruzó con Browne y su curiosa cámara ávida de éxito Durante la mañana del 11 de junio, de 1963, Malcolm se acercó al cruce del boulevard Phan Dinh Phung y la calle Le Van Duyet, en el centro de la ciudad vietnamita de Saigón. Este lugar se había convertido en el epicentro de una protesta de monjes budistas en contra del gobierno católico de Ngo Dinh Diem que continuamente reprimía el pacífico credo de los manifestantes. Browne, que trabajaba para Associated Press, estaba a la caza de la mejor fotografía hasta que en forma sorpresiva un automóvil frenó en medio de la calle y posteriormente, bajaron tres monjes. Uno de ellos era Thich quien se sentó en el pavimento con una caja de fósforos en la mano mientras los otros lo rociaron con gasolina. La chispa que provocaron los dedos del monje dieron paso a una enorme llama que lo consumió ante la mirada atónita de los testigos y la cámara de Malcolm. Sin embargo, ni el fotógrafo, ni la muchedumbre trataron de apagar el fuego, quedaron paralizados ante el pacífico monje que no movió ningún musculo de su cuerpo mientras el infierno lo devoraba. Lo que buscaba Thich Quang Duc con su inmolación era llamar la atención del mundo sobre la represión que el gobierno de Diem ejercía sobre el pueblo budista, que era mayoría en Vietnam. El represor católico había recibido, poco antes, el apoyo explícito de los Estado Unidos (Jhon Kennedy) que lo había ayudado a llegar al poder con la idea de que era el mejor modo de impedir que el país cayera bajo el control comunista. Sin embargo, se dice que poco después del sacrificio de Duc, cuando Kennedy tuvo la foto de Browne en sus manos decidió que Diem tenía los días contados. Durante la segunda mitad del año, otros cinco monjes budistas ofrecieron su vida por la misma causa que Thich Quang Duc. En diciembre, el régimen de Diem había sido depuesto, Nguyen Van Thieu presidía Vietnam en su lugar, Kennedy había sido asesinado y, en los Estados Unidos, la opinión pública empezaba a unirse en bloque en contra de la guerra. Fue así como la foto tuvo profundos efectos. A comienzos de 1964, Malcolm ganó el premio Pulitzer a la mejor fotografía periodística del año. No obstante, a pesar del esperado éxito obtenido este fotógrafo no pudo ocultar su arrepentimiento por no haber hecho nada por el ensimismado monje. Fue así como una valiosa vida se apagó en aras de los derechos de los budistas. link: http://www.youtube.com/watch?v=cTX96twG0ok
Bueno en este post les dejo una historieta guionada por Néstor Barron y dibujada por Sergio Ibañez Esta historieta se publico en Argentina en “Cuentos de Humor Negro” que editó Ediciones Continente en noviembre de 2007. http://www.nestorbarron.com.ar/historieta/chinese03.jpg] Fuente http://www.nestorbarron.com.ar/historieta/chinese.htm
Bueno acá les dejo un ensayo que escribí para la facultad. La Iglesia Católica: falsedad e intolerancia El famoso escritor francés, Émile Zola, quien fue muy crítico de la Iglesia Católica, dijo que “La civilización no alcanzará su perfección hasta que la última piedra de la última iglesia caiga sobre el último sacerdote”. De esto, a mi entender, se desprende que tanto la religión católica como su Iglesia son un obstáculo para el bienestar del ser humano. Ésto se debe a que dicha Iglesia es hipócrita en su proceder y sus textos bíblicos y dogma son contradictorios, retrógrados e incluso muchas veces promueven la intolerancia. Una de las principales falencias del catolicismo es la intolerancia religiosa. Son incontables los hechos de este tipo que se dan en la Biblia en casi todos sus libros. En Éxodos: “El que sacrificare a dioses, excepto a sólo Jehová, será muerto” (Ex 22.20). En el segundo Libro de los Reyes: “...y sacaron las estatuas de Baal y quemáronlas y derribaron el templo de Baal convirtiéronlo en letrinas hasta hoy” (2R 10.26) ¿Ésas son las enseñanzas del “Dios” católico? ¿Ser intolerante y no respetar creencias que son ajenas a uno? ¿Dónde quedó el amor al prójimo que tanto suelen predicar? Surgen demasiadas interrogantes en este tema; se ve claramente la intolerancia religiosa en los versículos de un “libro sagrado” o como algunos le dicen “guía espiritual”. Este fanatismo se ve reflejado también en las prácticas de la Iglesia Católica. Sin ir más lejos, en la Edad Media, la Inquisición fue uno de los actos más barbáricos de la historia, en el cual se ejecutaban mediante la hoguera o la tortura a todo aquel que se oponía a los mandatos de la Iglesia. Esta intransigencia religiosa está íntimamente relacionada con el antisemitismo bíblico. La idea más utilizada para alentar el antisemitismo es la versión evangélica de la muerte de Jesús. Él no sólo profetizó que los escribas y Fariseos hipocrititas matarían y crucificarían a los profetas que el enviaría (Mt. 23.34), sino que fue el primero en acusarlos de quererlo matar: “Sé que sois simiente de Abraham más procuráis matarme” (Juan 8.37). Esa excusa fue utilizada por el obispo Hilfrich de la Alemania nazi, sosteniendo que los judíos habían matado a Dios. Con ésto se ve notoriamente el racismo que profesa la religión cristiana católica. Otra de las peores acciones del clero católico es el hecho de que respaldó diversas políticas que atentaban contra la humanidad, como fue el caso de nuestro país con el proceso militar. Los cardenales acompañaron a la cabeza del gobierno en la Casa Rosada y en los Tedeums de la Catedral. Es más, apoyaron y velaron por la salud espiritual de los oficiales torturadores en los chupaderos. Este respaldo al gobierno militar de facto por parte de la Iglesia en Argentina se evidencia en diferentes aseveraciones que hizo Monseñor Tortolo en varias ocasiones. Por ejemplo, en un almuerzo en el Plaza Hotel ante la Cámara Argentina de Anunciantes, el prelado dijo: “... se avecina un proceso de purificación...” (29 de diciembre de 1975). Luego de entrevistarse con el General Videla y el Almirante Massera el 24 de marzo de 1976, declaró: “...si bien la Iglesia tiene una misión específica, hay circunstancias en las cuales no puede dejar de participar así cuando se trate de problemas que hacen al orden específico del Estado...” El clérigo incluso llegó a desestimar denuncias hechas contra el gobierno por los repetidos abusos cometidos: “... yo no conozco, no tengo pruebas fehacientes que los derechos humanos sean conculcados en nuestro país. Lo oigo, lo escucho, hay voces, pero no me consta...” (14 de octubre de 1976). Respecto de la sexualidad desde la perspectiva católica, hay varios puntos por mencionar. El mayor enemigo del occidente cristiano es el sexo, cuyo hallazgo por la “desobediente” Eva, mereció el más grande de los castigos: la suma de todos los males que desde entonces padecemos. Luego de echar a los primeros pecadores del Edén, Dios atribuyó a lo creado los errores de la Creación, e inventó las formas de muerte y dolor necesarias para castigar el descubrimiento del placer. Sembró entonces las plagas que los libros sagrados enumeran: terror, extenuación, calentura (Lv. 26.16), tisis, fiebre, ardor (Dt. 28.21), etcétera. El sexo heterodoxo es, después del pecado original, el más grave de los pecados bíblicos. Dentro de las transgresiones sexuales, una de las más graves sería la sodomía (pecado castigado con exterminio y fuego en Sodoma y Gomorra, y causa de la destrucción de dichas ciudades (Lv. 20.23)) Además, este pecado sería una de los motivos de la masacre de los aborígenes Canaan durante la conquista (CGS 115). La obsesión sexual religiosa acompaña la historia de occidente y no ha terminado: se ve reflejada en la fuerte campaña de la Iglesia contra el aborto, los métodos anticonceptivos, el divorcio, los homosexuales, etc. Por ejemplo, en una carta escrita por el entonces Cardenal Ratzinger (actualmente Benedicto XVI) se reitera que a los católicos divorciados que se han vuelto a casar se les niegue la comunión. Otra clara instancia de este dogma reaccionario es que la religión católica rechaza el uso del preservativo, alegando que el único fin del sexo es la procreación. Con esto se olvida de los daños que causan las enfermedades venéreas, las cuales justifica con el argumento de que son un castigo divino. En nuestro país, el cardenal Antonio Quarracino se opuso a la campaña nacional de entrega de preservativos diciendo: “Hay razones de decoro, un pudor natural frente a ciertas cosas”, pudor que dicho personaje no siente al ver millones de muertos por causas del VIH. Una terrible consecuencia del rechazo católico al sexo alternativo es la homofobia. Ésta fue uno de los argumentos usados en la Conquista para exterminar a los aborígenes acusándolos de sodomitas; la misma se expresa en una de las cartas del conquistador Cortés que pedía la autorización para castigarlos “como enemigos de nuestra santa fe católica porque además de ofrecer sacrificios humanos a sus dioses, hemos sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable pecado”. Aun en nuestros días, Joseph Ratzinger, o Benedicto XVI, afirma que la homosexualidad es antinatural. En uno de sus discursos en 2010, el mismo rectificó que dicha preferencia sexual es: “...algo que está contra la naturaleza de aquello que Dios ha querido originariamente”. El odio católico hacia todo aquel que sea librepensador o disidente encuentra su manifestación más vívida en el “infierno”. El infierno fue durante siglos el argumento más usado para sumar fieles a la grey de la Iglesia. Pio IX exhortaba: “predicad mucho las grandes verdades de la salvación: predicad sobre todo el infierno... Nada es más capaz hacer reflexionar y de conducir a Dios a los pobres pecadores”. En la Biblia hay una gran enumeración de castigos infernales por los pecados y éstos han sido un arma para la Iglesia a la hora de ganar adeptos. Parece un tanto contradictorio que una religión que predica que Dios es amor, al mismo tiempo sostenga que quienes no se sometan a la voluntad de Él serán torturados severamente: “...y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mt. 13.42). Para concluir este ensayo, podemos afirmar que se ve sin lugar a dudas la hipocresía e intolerancia de la Iglesia Católica Apostólica Romana que supuestamente predica desde hace milenios amor, comprensión y respeto. Su contradicción radica en que ha apoyado dictaduras, ha tenido actitudes xenofóbicas, homofóbicas, e ideas retrógradas, entre otras cosas. El accionar del catolicismo ha sido vergonzoso a lo largo de la historia de la humanidad y es por ello que la frase de Èmile Zola, citada al comienzo de este ensayo, tiene perfecto sentido. Debemos prescindir de la religión católica para poder mejorar como sociedad y civilización.
Flavio Pedemonti Futbolista nacido en Zárate Brazo Largo en el año 1945. Apodado "el Ídolo que no fue", es considerado uno de los más grandes futbolistas argentinos de todos los tiempos. Su carrera entró en franca debacle en los últimos años por culpa del sepso, el alcohol y la falopa. link: http://www.youtube.com/watch?v=EZvZ_ykCAfo link: http://www.youtube.com/watch?v=Dj5longO6ZA link: http://www.youtube.com/watch?v=2rbGkJUCP84 link: http://www.youtube.com/watch?v=eiQBcDpsNQg