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DrGregHouse

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25 de Mayo, La Revolución
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/19/2008

Luchas por la emancipación Desde la victoriosa resistencia popular a los invasores ingleses hasta la gesta libertadora de San Martín, se despliega un complejo pero radical proceso de ruptura del orden colonial que llevaba tres siglos de dominación. Con incertidumbres, contradicciones y violentas disputas internas hombres y pueblos asumieron el desafío de dar forma a sueños colectivos alimentados en ideales de libertad, soberanía popular e independencia. Revisar críticamente aquella historia permitirá encontrar claves para afrontar hoy, ante u nuevo orden del mundo que se pretende inmutable, el desafío de concretar aquellos ideales. .--..--.-..- La Revolución no se hizo contra España Reportaje a Norberto Galasso. Historiador. La Revolución de Mayo no es un fenómeno aislado en América Latina. La lucha del pueblo español contra la invasión napoleónica devino en una revolución contra la inquisición y el poder de los grandes hacendados, que luego se prolongó en América. La del Río de la Plata es parte de la revolución hispanoamericana. La proximidad del bicentenerario de la Revolución reaviva la polémica alrededor de nuestra historia. ¿Qué sucedió en mayo de 1810? Norberto Galasso: Nosotros tenemos la interpretación tradicional que ha dado Mitre de que el movimiento de Mayo se trataría de un movimiento surgido independentista, es decir dirigido a romper vínculos con España como consecuencia de un fuerte odio a lo español, que implícitamente estaba relacionado con el comercio libre. Esto a los maestros les genera un cierto problema porque siempre aparece uno de esos chicos listos que pregunta ¿y por qué la independencia se declara seis años después?, o ¿por qué el día 26 la Primera Junta jura por Fernando VII?. La explicación que se dio en otros tiempos era que fue una “máscara”, una farsa dirigida a esconder el propósito independentista que estuvo desde el principio. Yo estoy convencido que la interpretación más correcta es la que da Alberdi. El dice que al producirse la Revolución Francesa, ésta conmueve a la sociedad española, de una manera paradojal porque Napoleón invade España y los españoles enfrentan a Napoleón constituyendo Juntas populares. El pueblo español se levanta contra los invasores pero también con un reclamo contra la inquisición, contra los grandes hacendados; es decir la lucha contra Napoleón, a partir del 2 de mayo de 1808, se convierte en una especie de revolución española análoga a la francesa del 89. Alberdi dice que cuando las juntas populares se organizan en la Junta Central de Sevilla, una de las primeras cosas que decide es considerar que las tierras americanas no son colonias sino provincias; e incluso hay comunicados diciéndoles que deben eliminar los virreyes y darse juntas populares como en España. La revolución española se prolonga en Hispanoamérica y la de Mayo es un detalle o un momento de la revolución hispanoamericana. ¿En qué se basa esta interpretación? N. G.: Cuando se festeja el Sesquicentenario de la Revolución de Mayo el Congreso publica la “Biblioteca de Mayo” y empiezan a aparecer documentos con cosas que se desconocían. Es tradicional decir en los colegios que French y Beruti repartían cintas celestes y blancas, pero resulta que los testigos de esto dicen que ellos repartían cintas blancas y rojas, y que los últimos días -el 24 y el 25- eran rojas únicamente en señal de amenaza de sangre. Y además repartían estampitas con la efigie de Fernando VII. Esto era lo mismo que estaban haciendo los revolucionarios españoles en España, porque habían tomado a Fernando VII como lo más rescatable de la familia real y como el posible modernizador de España. Hoy se está reconociendo que lo de la máscara fue un invento, porque se juró por Fernando VII en Chile, en México, en Nueva Granada. No es que se pusieran de acuerdo sino que sería una prueba de que la revolución en América sería una prolongación de la revolución española. La clave sería, entonces, que en Buenos Aires se desplaza al Virrey, elegido por el absolutismo de una monarquía fundamentada en el derecho divino, por una junta popular donde, por ejemplo, hay españoles; tendría una gran semejanza con la Revolución Francesa. Esto desmentiría lo que dice Mitre de que la Revolución se hace en contra de España, se hace en realidad contra el absolutismo español que no es toda España. ¿Por qué se produce la independencia en 1816? N. G.: España recién envía fuerzas militares a Latinoamérica en 1814, hasta entonces la lucha es entre los Virreyes y los sectores reaccionarios, y los sectores revolucionarios. Por ejemplo, hasta 1814 ondeaba la bandera española en el Fuerte, y cuando nace la hija de San Martín en 1816 él la declara como española. Ahora, la Revolución española se acaba en 1813, 1814, cuando se derechiza toda Europa: se impone la Santa Alianza, vuelve la monarquía y vuelve la Inquisición. San Martín, a partir de 1814 empieza a presionar por la independencia y esto explica que ésta se haga en 1816. Hay un texto de la gente del Congreso de Tucumán que se refiere a estas cuestiones y dice que lo que se hizo en América se hizo de buena voluntad hacia Fernando VII, esperando que se democratizase España, en cuyo caso no habría habido separatismo ni política independentista. Como España vuelve al absolutismo no hay otra solución, para no caer bajo el régimen medieval o de la nobleza, que declararse independientes y levantar las ideas de la participación popular, de la democracia. ¿Qué rescatar de todo este proceso? N. G.: Si uno considera la Revolución de Mayo desde esta perspectiva lo que ve es que no es un fenómeno aislado del resto de América latina, porque se produce en abril en Caracas, en mayo en Buenos Aires, en setiembre en Santiago de Chile y en México, y antes, en 1809 un frustrado intento en La Paz. Es decir, forma parte de un proceso donde, entre 1809 y 1811, toda América hispana se levanta. Y se levanta con una fuerte participación popular. Se ha dicho que los que estuvieron en el Cabildo Abierto eran nada más que los propietarios de Buenos Aires, ahora se sabe que los revolucionarios hicieron tarjetas truchas, entonces había muchos que no eran “vecinos respetables”. Cisneros se escandaliza y en una comunicación con España dice “votó gente que no era nadie”. Y además estaban allí algunas de esas figuras que cuando se produce una crisis en la sociedad dejan su vida doméstica y se convierten en revolucionarios. Como French, que era un cartero que repartía cartas y se convierte en un agitador de primera línea, o Beruti que era un empleado del Estado, o Donado que era un gráfico, o Pancho Planes -un pariente de López y Planes- que es quien en el Cabildo Abierto, cuando algunos decían que el virrey se tenía que ir, dice “el virrey tiene que ser ejecutado porque fue el que reprimió a nuestros compatriotas en 1809 en La Paz”. Personajes que han sido escamoteados porque la versión del poder es una versión liberal conservadora. Llamémosle revolución democrático burguesa, llamémosle revolución de liberación nacional, llamémosle revolución modernizadora, lo cierto es que fue un salto de la sociedad argentina a nuevas formas de participación, crecimiento económico, distribución del ingreso, derechos del trabajador. Todo esto está en ciernes en estos sucesos. Hay que verlo como una larga lucha que no ha terminado y que hay que continuar. San Martín ¿agente inglés? N. G.: A partir de una interpretación que hace el Dr. Sejean se abre toda una polémica. El dice que si San Martín llegó a España a los 6 años y volvió al Río de la Plata a los 34, era un hombre modelado por España. La explicación que él encuentra al hecho de que este teniente coronel del ejército español venga al Río de la Plata a pelear contra el ejército español es que cuando San Martín pasó por Londres lo sobornaron. Con lo cual tendríamos un padre de la patria agente inglés. Yo creo que San Martín viene a Buenos Aires porque él era un oficial del Ejército español que como tantos otros, como por ejemplo Alvear o Chilavert que vienen con él en la fragata Canning, estaban influenciados por las ideas de la Revolución Francesa y estaban apoyando a la Junta Central de Sevilla en 1810. Cuando esa Junta es desplazada por el Consejo de Regencia, lo que fue una derechización del proceso español, ellos se dan cuenta que lo mejor es seguir luchando por esas ideas de libertad, igualdad y fraternidad -lo que San Martín llama el Evangelio de los Derechos del Hombre- en América. Venía a luchar por esas ideas, no contra lo español, porque lo español estaba escindido en dos bandos: había liberales revolucionarios y había absolutistas. La única manera de explicar que San Martín no es agente inglés es explicar que la Revolución tiene un contenido distinto del que planteó Mitre. Lógicamente es muy difícil polemizar y discutir porque, como decía Homero Manzi, Mitre es el único prócer que dejó un diario de guardaespaldas. .-.-.-.-.-.-.-.-. Bajar los próceres de las estatuas Entrevista a Marcelo Pose, Profesor de historia. ¿Cuánto hay de mito en la historia que nos enseñan? Marcelo Pose: En realidad no corresponde usar la palabra mito como se utiliza hoy en día: como falsificación, ocultamiento o distorsión de una verdad histórica. Los mitos son el lenguaje que los pueblos encontraron para explicar aquello que les resultaba inabordable o lo sobrenatural. La historia, como existe en el imaginario del argentino promedio está moldeada por un primer relato histórico: el de Bartolomé Mitre. Fue él quien diseñó lo que podemos llamar nuestro “panteón nacional”, nuestro conjunto de héroes y villanos de la historia. Lo que me lleva a afirmar que la escritura de la historia tiene como objetivo un proyecto político encarnado por Mitre y Sarmiento. De lo que podemos deducir que cualquier discusión por la historia terminó siendo una discusión por la política, y este último punto es lo realmente importante. Los coloridos relatos posteriores sobre el 25 de Mayo, el cruce de los Andes o las “invasiones inglesas” no son más que anécdotas que sirven para fijar un relato excluyente y unos personajes y no otros. Fue Mitre quien eligió en función, no solamente de su postura ideológica, sino de su proyecto político, lo que hoy en día provocaría un escándalo si lo intentara un político actual. ¿Nadie discutió con Mitre, en esa época, su visión de la historia? M. P.: Claro que hubo debates y de gran intensidad. Los dos más notables fueron las críticas de Alberdi a la primera edición de la Historia de Belgrano y los posteriores con Vicente Fidel López. Alberdi dice de Mitre que: “Cuánto más alto hablan los documentos contra él, más grita él contra ellos”, y acusa a Mitre de equiparar su imagen a la de Belgrano, cito: “Así, para hacerse él (Mitre) una especie de Belgrano, ha tenido que hacer de Belgrano una especie de Mitre”. Como se ve la discusión era fuerte y sin medias tintas. Con López la discusión fue a través de los diarios y tuvo características diferentes. López era miembro de la llamada “Generación del 37” (junto a Alberdi, Echeverría, Sastre y otros) además de ser hijo de Vicente López y Planes, de larga trayectoria política además de autor de la letra original del Himno Nacional. A diferencia de Mitre, López blanquea el nudo de la discusión cuando afirma que: “la historia es siempre obra de partido porque el que la escribe es siempre un hombre que tiene una intención y un interés”. Es importante recordar que estos hombres, políticos al fin, discutían a través de la historia modelos de país. ¿De dónde surge el relato que todos conocemos de la semana de Mayo? M. P.: Está tomado textual de las “Memorias Curiosas” de Juan Manuel Beruti, que no es el de las escarapelas. Lo que todos los argentinos conocemos es el relato que está ahí, corroborado después por las memorias de los personajes. Hay una serie de textos autobiográficos, que se escribieron entre mediados de la década del 1810 y hasta 1840 aproximadamente, que colaboran finalmente con la construcción del imaginario histórico que se plasma con Mitre. La primera relectura sobre el 25 de mayo es anterior a Mitre y la hacen los miembros de la generación del ’37: Alberdi, Echeverría, Sastre, Vicente Fidel López. Ellos son los primeros que levantan el 25 de mayo como un fenómeno político de relevancia, son los que hablan de ‘revolución’. Los docentes tienen que comprender que hay que bajar a los próceres de las estatuas. French y Beruti no repartían escarapelas sino que eran los jefes de las fuerzas de choque de la revolución, fueron los tipos que impidieron que los enemigos políticos llegaran al cabildo abierto del 22 de mayo. Pero también hay que reinsertar al personaje en su período histórico: si analizamos la Revolución de Mayo a partir del hoy es fácil caer en la tentación de equipararlo con el 19 y 20 de diciembre de 2001, pero de ningún modo es así. Discutir sobre historia en Argentina es discutir sobre política. Cuando como investigador o como docente decido trabajar sobre un período histórico determinado, ya estoy haciendo un recorte, estoy haciendo una elección política. .-.-.-.-.-.-.-.--.-.-.-. En la línea de fuego: Los negros y las políticas de negación. Los negros constituyeron un porcentaje muy importante de las milicias que defendieron la ciudad de Bs. As. ante los ingleses y de los ejércitos que sostuvieron las luchas de la independencia. Sin embargo, fueron las víctimas de la primera gran masacre de nuestra historia Por Luz Marina Mateo, Departamento África del Instituto de Relaciones Internacionales de la UNLP Los negros comenzaron a llegar a Latinoamérica en los siglos XV y XVI con la esclavitud, que ha sido el instrumento por excelencia para servir a las necesidades de mano de obra de los colonos europeos, en este caso de las coronas española y portuguesa. Fueron la fuerza de trabajo en los albores del capitalismo. En nuestro país fueron afectados a tareas rurales, venta ambulante y servicio doméstico. Según un censo de 1778, en Santiago del Estero el 54 % de la población era negra, en Catamarca el 52 %, en Salta el 46%, en Córdoba el 44%, en Tucumán el 42%, en Buenos Aires el 30%. Los africanos y los afro-argentinos participaron activamente en la lucha independentista argentina. Durante la vigencia de la esclavitud, la Ley de Rescate obligaba a cada propietario de esclavos a dar 2 de cada 5 para el servicio de armas. Y por otro lado se les prometía la libertad a los que estaban 5 años en el servicio militar. El problema era que nunca alcanzaban a cumplir ese plazo, los mataban antes. En 1801 ya había formaciones milicianas -las compañías de pardos y morenos- que durante las invasiones inglesas tuvieron activa participación en la defensa de Bs. As. Cuando San Martín viene de España y se hace cargo del ejército del norte, de los 1200 hombres con que contaba, 800 eran negros libertos. Todas las milicias tenían hombres afro-argentinos -incluyendo al heroico Sargento Cabral- y hubo cantidad de coroneles negros. Por eso, la militarización y el estado de belicosidad permanente del país, y la guerra del Paraguay en particular, hizo que gran cantidad de negros y de afro-argentinos desparecieran por estar en la primera línea de fuego. Una de las naciones del Buenos Aires del siglo XIX- la nación Mayombé- quedó sin hombres porque todos murieron sirviendo en el ejército de Rosas. La abolición de la esclavitud llega con la libertad de vientres en 1813 y, posteriormente, con la Constitución de 1853. Tuvo sus contrarios antes de ser sancionada: los propietarios y la mayoría de las familias ilustres de Bs. As. conformaban lo que se conocía como el partido esclavista, que incluía apellidos como Martínez de Hoz. Acasusso, Warnes, Lavallol y Necochea. La abolición, si bien fue muy importante, quedó en una libertad formal; como a los que habían sido favorecidos por esa medida no se les dio las herramientas necesarias para poder iniciar una vida autónoma, la mayoría terminó volviendo a su vida anterior, sometidos al poder y dinero de sus patrones, o mendigando en las calles. En Buenos Aires, la epidemia de fiebre amarilla de 1871 tuvo efectos devastadores. Por entonces los negros vivían en las zonas del sur de la ciudad en condiciones paupérrimas. El ejército valló esos barrios para que no pasaran a los barrios de los blancos que era donde estaba la capacidad de atención médica de la fiebre amarilla. Esto contribuyó muy fuertemente a la disminución importantísima de los negros del Buenos Aires del siglo XIX. Los negros fueron las víctimas de la primera de las cuatro grandes masacres de nuestra historia (la segunda fue la de los originarios en la Conquista del Desierto, la tercera fue la de los obreros de la Patagonia en 1921 y la cuarta corresponde a la dictadura militar de 1976). Argentina decidió desde sus albores ser la Europa de América y, por lo tanto, blanca. Sarmiento, por ejemplo, planteaba: “Llego feliz a esta Cámara de Diputados donde no hay gauchos, ni negros, ni pobres. Somos la gente decente, es decir patriotas”. Estas políticas de blanqueamiento y de negación de la presencia negra se mantienen hasta el día de hoy. En 1994, el entonces presidente Menem decía: “En Argentina no hay discriminación porque no hay negros. Ese ´problema´, sí lo tiene Brasil”. Decir que en la Argentina de hoy no hay negros es una falacia. Hay descendientes de aquellos que vinieron como esclavos, hay descendientes de los que vinieron con las oleadas inmigratorias europeas de fines del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX (es decir, los caboverdianos) y están los inmigrantes que han venido desde los estados colapsados o fallidos del África, a partir de la caída del muro del Berlín. Las políticas de negación intentan ocultar esta presencia y las importantes contribuciones de los negros y afro-argentinos no sólo en las guerras de la independencia, sino también en la vida económica y en la cultura de este país. .--.-.-.-.-.-.-.-.-. En las sombras El apellido Martínez de Hoz en la historia En la historia que nos contaron, héroes y pro-hombres ocupan el centro de las luchas por el poder, y en los márgenes -desdibujados, ninguneados o denigrados- aparecen los sectores populares. Pero rara vez esa historia oficial muestra a quienes con un poder económico intocado han manejado desde las sombras los destinos de este país. El apellido Martínez de Hoz emerge, con significativa coherencia, en momentos clave de nuestro pasado. En defensa del “comercio” de negros “Que el comercio de negros, cuya permanencia es necesarísima, únicamente se permita hacer en buques nacionales de construcción propia o españolizados (...)”. Firman: Martínez de Hoz, Herrero, Amenavar... Representación del Cuerpo de Comercio ante el Virrey. Buenos Aires, 1801. Fuente: Studer, Elena. “La trata de negros en el Río de la Plata durante el siglo XVIII”. UBA, 1958 En el Cabildo Abierto del 22 de mayo “Votaron finalmente doscientas veinticinco personas. De ese total solamente setenta y nueve se pronunciaron a favor del absolutismo, es decir por la continuación del “sordo” Cisneros como virrey. Una treintena de votos “pro-virrey” se alineó con Manuel José Reyes, miembro de la Real Audiencia (...) Otra treintena de votos se define también a favor del virrey pero usando la fórmula de “no innovar”. También en este grupo sobresalen personajes caracterizados tanto por sus fortunas como por sus ideas reaccionarias, entre ellos (...) José Martínez de Hoz (de importante fortuna, quien comenzó con su propio aporte la construcción de la iglesia del Socorro)...”. Fuente: Norberto Galasso. La Revolución de Mayo. Ediciones del Pensamiento Nacional. 1994 En el partido esclavista “La cuestión negra, es decir la del sistema de la esclavitud, estaba ligada a los comerciantes porteños, particularmente desde mediados del siglo XVIII hasta la Revolución de Mayo. El partido esclavista era muy fuerte durante el sistema colonial español, y tuvo todavía, en los primeros años de la Independencia, una presencia política importante. Los apellidos de los esclavistas permiten advertir su continuidad con el sistema oligárquico. Algunos de esos apellidos fueron Pedro Duval, Tomás Antonio Romero, José de María Martínez de Hoz, (...)” Fuente: Lucas Fernández, precursor del socialismo en el Río de la Plata. www.lafogata.org En la “conquista” del desierto “Después de la mal llamada conquista del desierto las tierras le fueron dadas en propiedad a los estancieros del norte de la provincia de Buenos Aires. Al señor Martínez de Hoz -que en aquellos tiempos era presidente de la Sociedad Rural que financió la campaña- se le otorgaron dos millones quinientos mil hectáreas. Los Álzaga Unzué recibieron 750 mil hectáreas, los Anchorena 560 mil hectáreas. Fuente: Osvaldo Bayer En la Dictadura Militar 1976-1983 “Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete”. Carta abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar. Buenos Aires, 24 de marzo de 1977 (Walsh fue secuestrado al día siguiente de haber escrito esta carta). .-.-.-.--.-.-.-.-.-. Crisis de legitimidad Ruptura del orden colonial y construcción de alternativas. La crisis de la monarquía española generó una situación inédita en América. El desafío revolucionario fue cómo construir una nueva identidad que sustituyese la que habían forjado tres siglos de dominación española. La radicalización de los enfrentamientos llevó a la rápida asunción en la conciencia popular de un republicanismo basado en la soberanía de la Nación. Reportaje a Raúl Fradkin, Univ. Nacional de Luján La Educación en nuestras manos: ¿Cuáles serían las claves para entender el proceso de emancipación de los países latinoamericanos a partir de 1810? Raúl Fradkin: Una primera cuestión es revisar una tendencia muy fuerte que tenemos: pensar que esas naciones estaban preexistentes antes del momento de la crisis. Pero esas naciones son una construcción que va a llevar muchas décadas todavía en realizarse. Para poder pensar el problema primero hay que romper el mapa que cada uno tiene en la cabeza y que es el mapa de los estados nacionales. Ese mapa segmenta algo que en aquel momento no estaba segmentado. El mapa en que hay que pensar es un mapa muy distinto y mucho más grande del que estamos habituados a pensar pero también es un mapa más ambiguo: así, durante el proceso de la independencia – y todavía durante varias décadas más- no estaba muy claro qué abarca lo que después iba a ser la Argentina o lo que después iba a ser Bolivia. Es un problema que va a tardar mucho en resolverse porque es un problema muy complejo: no se limita a la definición de límites territoriales sino de entramados de relaciones sociales y de identidades colectivas. No había, por lo tanto, una ‘Argentina’ que se independizaba sino que esa Argentina será el resultado de un proceso mucho más complicado del cual la guerra de la independencia es una parte. Pero, ¿acaso no se declara la independencia argentina el 9 de julio de 1816? R. F.: La cuestión es algo más compleja de lo que quiere la tradición. Por ejemplo: aunque busquemos será difícil hallar el acta de la “declaración de independencia argentina”. ¿Por qué? Porque la Declaración efectuada el 9 de julio de 1816 fue realizada en nombre de “las Provincias Unidas de Sudamérica”. Y hay otra cuestión, de no menor importancia con esa Declaración: conviene ver bien quiénes la firmaron y quiénes no. Uno va a encontrar que en el congreso participaron diputados que invocaban la representación de provincias que hoy pertenecen a Bolivia y no va a encontrar diputados de provincias que hoy son argentinas. Es un desafío pensar qué era esto que se estaba formando, que ni los propios protagonistas tenían del todo claro ni lo habían acordado entre ellos y menos previamente. Hay un proceso de revolución y no es del todo claro en sus comienzos qué es lo que va a ser, como no lo es en ninguna revolución. Emerge de la combinación de una crisis “externa” -y lo digo entre comillas porque en realidad son sociedades que forman parte del imperio por lo que la crisis del imperio es crisis interna también- y manifestaciones locales de esa crisis, algunas excepcionales como la de Buenos Aires donde la experiencia de las invasiones inglesas abrió una crisis en el poder local que nunca había ocurrido. Ese proceso implicaba la descomposición de un orden que tenía tres siglos de arraigo y no iba a ser sencillo ni rápido reemplazarlo por uno nuevo. Antes de 1810 había algunos grupos que aspiraban a modificar ese orden, a reformarlo; pero, en general, compartían la idea de que eso debía ser gradual y pausado; la crisis de la monarquía suscitó una situación completamente inédita. No había experiencias previas de qué se podía hacer frente a una crisis de esa magnitud. Y menos lo había frente al gran desafío que planteó una guerra por la independencia que fue mucho más violenta y prolongada de lo que deben haber pensado los que la iniciaron. ¿Qué características tiene esa guerra? R. F.: Tenemos arraigada una idea muy fuerte y de algún modo reconfortante: solemos imaginar la guerra de independencia como la guerra que llevó adelante una nación contra un ejército extranjero de ocupación. Pero la mayor parte de la guerra no fue la guerra de un ejército nativo contra un ejército extranjero, salvo en algunos momentos y lugares muy especiales de América. Cuando se analiza la composición de los jefes y del conjunto de los ejércitos, lo que uno ve es que la mayor parte de las guerras de la independencia fueron una verdadera guerra civil. Uno suele dividir la cuestión en dos bandos: criollos frente a peninsulares, ‘patriotas’ frente a ‘realistas’. Pero el proceso fue mucho más ambiguo, complejo y dinámico. Así, entre los “realistas”, muchos de los oficiales, y aún de los más importantes, e incluso de los que encabezaron las represiones más fuertes, eran criollos. Y, en cuanto a los soldados “realistas”, también lo eran en su mayor parte. Y no sólo criollos: los grupos populares participaron activamente en ambos bandos. Además, en otras regiones de América hubo una muy fuerte adhesión popular por unos años a aquellas autoridades que se mostraban leales a la corona y que se enfrentaban a los grupos revolucionarios. Es una identidad política la que se va construyendo en torno a “criollos” y “españoles”, una construcción complicada, que con la guerra se va a ir acentuando y produciendo. ¿Qué efectos va a tener esa guerra en la conciencia popular? R. F.: Lo más interesante de la experiencia rioplatense y de Latinoamérica, comparada con la europea, es el triunfo rapidísimo del republicanismo en la conciencia colectiva que tiene muy pocos precedentes. El abandono de la legitimidad de la figura del rey y la adhesión absoluta al republicanismo hizo que todos los intentos de los grupos de élite de encontrar alguna solución monárquica -que era vista como más estable para la estructura social y política americana- fracasaron, salvo en Brasil. Fue la misma experiencia de la lucha, de la radicalización que provocaba el enfrentamiento, lo que fue construyendo esta adhesión al republicanismo; un republicanismo popular, no doctrinario, que tiene que ver con una experiencia de confrontación interna que fue mucho más violenta y más larga de lo que podía imaginarse en 1810. ¿Qué proyectos estaban en pugna? R. F.: No es tanto una confrontación de proyectos sino que se daba una confrontación de grupos y de posiciones que iban cambiando y que en definitiva terminaron por dar un resultado que no era el que ninguno quería. Uno de los puntos más complicados era cómo construir una nueva identidad que sustituyese aquella forjada por tres siglos de dominación española. En el orden colonial, la legitimidad del rey no entraba en discusión y romper con esa legitimidad fue muy complicado porque se venía de una tradición en la cual la disputa política se hacía en nombre del rey. Este dilema ya se daba en gran parte de los tumultos y motines que se produjeron en casi todo el imperio español durante el siglo XVIII y que tenían una misma consigna: “Viva el rey, muera el mal gobierno”. Esa consigna expresaba una concepción muy popular que separaba la figura del rey -vista como paternal, sagrada, legítima- de la forma de gobierno despótica ejercida por los malos funcionarios. El quiebre de esa legitimidad del rey y el triunfo de la idea de una república basada en la soberanía de la nación es algo muy difícil de comprender para los sujetos de 1810. Por eso es impresionante la rapidez con la que se instauró esa nueva legitimidad, mucho más rápida y más duradera de lo que se dio en la Europa occidental e incluso en Francia que es una suerte de paradigma de la revolución republicana. En América, salvo en el caso de Brasil, todos los intentos de sustituir esa monarquía colonial por otra independiente, fracasaron. ¿Cómo se fue dando la participación popular? R. F.: Algo muy particular de la experiencia latinoamericana es que para sustituir una legitimidad política basada en la monarquía, la única alternativa disponible a principios del siglo XIX es no sólo una forma de gobierno republicana sino una forma de gobierno basada en una legitimidad popular. Lo que distingue este proceso es la rapidez con la que se instalan mecanismos de participación política, incluso electoral, de una amplitud superior a la contemporánea en Europa. En general se reconoce un derecho de sufragio muy amplio, como sucede en el Río de la Plata y también, aunque en forma muy dispar en el resto de los países latinoamericanos en los cuales ese derecho de participación electoral se irá restringiendo hacia fines del siglo XIX. Esa amplitud viene de la necesidad de resolver la crisis de legitimidad que generaba la independencia, que es el enorme desafío que tienen los grupos dirigentes; y que debían afrontarlo en un contexto donde la disputa política no se podía resolver si no era a través de la guerra. Y esa guerra no se podía hacer, y menos ganar, sin conseguir apoyos populares. Tenían la necesidad de incluir de alguna manera a estos grupos populares, o a una parte al menos, a la vida política. Esto le dio un tono plebeyo muy fuerte a la política hispanoamericana y, en particular, a la rioplatense. Después, el problema que tendrán los sectores dirigentes, y que caracterizará al siglo XIX, es cómo volver las cosas a un orden, a reestablecer una jerarquía una vez logrado el objetivo inicial. H. G. Las invasiones inglesas. Crisis en el poder colonial R. F.: La experiencia del rechazo a las invasiones inglesas es fundamental en el proceso revolucionario posterior por tres motivos. En primer lugar, haber derrotado dos veces la invasión de la principal potencia mundial -potencia con la que además hay una diferencia étnica y religiosa, por lo cual la lucha contra los ingleses adoptó un discurso casi de guerra santa- fortaleció la identidad colectiva de la ciudad y del Río de la Plata en su conjunto. Lo segundo es la experiencia política inusitada de la deposición del virrey. Estar contra el rey era el máximo delito del sistema penal y deponer a un virrey, cualquiera fueran los motivos era un delito de ‘lesa majestad’. De haber sido derrotados, a los participantes del cabildo abierto de agosto de 1806, que depuso a Sobremonte y lo sustituyó por Liniers, les hubiera correspondido la pena de muerte. La deposición la hacen las propias instituciones locales; empieza ahí un quiebre entre las instituciones del orden político colonial. El tercer punto es que la manera de organizar la defensa, sobre todo en la segunda invasión, se transforma en una militarización enorme de la sociedad porteña. La formación de las milicias muestra a su vez la división interna de esta sociedad: cada regimiento se organiza por territorios de la ciudad y por grupos de pertenencia, no hay un grupo de criollos y uno de peninsulares, los peninsulares están fragmentados y los criollos también, y a su vez hay otros regimientos de otros grupos étnicos que no son ni criollos ni peninsulares. La magnitud que cobra esto se puede ver en los aproximadamente 9.000 ciudadanos armados que en 1807 existen en una ciudad que tiene entre 40 y 50 mil habitantes. Es decir, que si descontamos a las mujeres y a los niños, estamos hablando prácticamente del total de la población masculina adulta convertida en miliciana. Esto constituye una estructura de formación de liderazgos políticos y de conexión entre los grupos políticos, de donde vienen esos líderes, con grupos de base más populares que no existía antes de 1806. Ese es el canal de formación de los grupos revolucionarios y que le da a Buenos Aires esa revolución tan particular, tan poco revolución, que es el 25 de mayo. Porque el 25 de mayo están en discusión muchas cosas pero no quién tiene el poder militar de la ciudad. En otros contextos latinoamericanos, el establecimiento de la primera junta desencadena inmediatamente la guerra civil en el propio lugar. Belgrano. Construcción de una identidad colectiva R. F.: Belgrano es hijo de uno de los más grandes comerciantes de Buenos Aires y uno de los principales comerciantes de esclavos. Estudia en España, lo cual es excepcional aún para la élite porteña. El primer trabajo que recibe es ser el secretario del recién fundado Consulado de Buenos Aires, lo cual está mostrando una estrecha relación entre su familia, el virrey y los funcionarios de Indias. Belgrano podría haber sido, por su origen y su entorno, parte de la élite de la ciudad con una relación muy estrecha con la corona. Pero en su trayectoria va cambiando. Primero confía, como casi todos los que provienen de esa escuela, en que el instrumento de reforma y de modernización de esta sociedad sea la burocracia colonial. Se está en un momento del imperio español donde la burocracia central está adoptando ideas muy novedosas para la época; entre otras, que las colonias no brindan lo que la metrópoli necesita y esto es porque hacen falta reformas en la propia élite dirigente de la sociedad colonial. Ahí se da una tensión entre los burócratas de carrera y los grupos dominantes locales que está en la base de la quiebra del orden colonial. El drama cada vez mayor para él, como para tantos otros, es la debilidad de la metrópoli. La alianza forzosa de España con Francia en la guerra contra Inglaterra corta, a partir de 1803, prácticamente todas las comunicaciones con las colonias. En esas condiciones -antes de las invasiones inglesas y agudizado después por las invasiones- hay una suerte de ‘independencia de facto’; si bien no estaba declarada políticamente, la autonomía local era extrema. Eso debilita mucho a esta burocracia reformista. Cuando se produce la crisis del imperio español, Belgrano va a intentar alguna forma de continuidad política que le permita profundizar esa política de reforma. Lo más conocido es la esperanza que pone en crear una regencia americana con la Infanta Carlota con cabecera en Río de Janeiro. Finalmente va a definirse por un gobierno local autónomo que garantice durante la crisis del gobierno español un orden y un control de la situación. La experiencia de Belgrano, transformado primero en impulsor intelectual y en influyente político del proceso de mayo, y luego en jefe militar, lo va radicalizando en sus posturas y en la percepción de la necesidad de una política que tenga un consenso social más amplio. Creo que el punto más alto es el proyecto monárquico de 1816, de proponerle al Congreso de Tucumán una solución monárquica no rioplatense sino sudamericana, instaurando una monarquía incaica con capital en Cuzco. La estrategia de Belgrano sería provocar con esto la adhesión masiva de la población indígena del Perú y del Alto Perú, al proceso revolucionario, algo que hasta ese momento no podían lograr. Vinculado con esto está la cuestión de la creación de la bandera en 1812. Esta surge de la necesidad de construir una simbología que dé entidad a eso que se está forjando, y que no es aún la de la independencia, por lo menos no oficialmente. Para construir una identidad colectiva no se puede seguir peleando con la bandera del oponente. Hay una discusión interminable acerca de los colores de la bandera que no son, como uno ha aprendido, los del firmamento solamente. Pero creo que lo más significativo de la bandera es el sol. Ese sol, que es el sello de la asamblea del año 13, es el sol incaico. En esta construcción de una nueva identidad ya empieza a aparecer hacia el año 1812, 1813, el discurso político de legitimar el nuevo Estado que se está formando en la tradición indígena: Estado soberano que había sido sometido y que ahora recuperaba su soberanía. Hay en esto también una estrategia militar. La clave de la guerra, lo que va a definir si esta revolución triunfa o fracasa, está en lo que pase en Perú y Alto Perú; porque ahí, en la explotación de la plata de Potosí principalmente, está la clave del financiamiento del Estado virreinal y de cualquier nuevo Estado. Por eso lo primero que hace la Primera Junta es mandar un ejército al Alto Perú, y es también lo primero que hace el Virrey del Perú. Algunos, en los dos bandos, creen que ganarse el apoyo de la población indígena alto peruana es lo que va a determinar el curso de la guerra. Artigas. Soberanía de los pueblos R. F.: Artigas proviene de la familia de un importante hacendado de Montevideo y hace una carrera militar en el regimiento de frontera con el imperio portugués, lo que le da una perspectiva de la realidad social y política muy clara. Artigas se va a sumar al movimiento que en la Banda Oriental va a adherir a la revolución de Buenos Aires y va a lograr rápidamente liderarlo. Mientras en Buenos Aires la guerra es un problema estratégico, en la Banda Oriental, la guerra es algo cotidiano. Desde el comienzo, el movimiento liderado por Artigas tiene una composición social distinta. Mientras el de Buenos Aires es primordialmente urbano y encabezado por la élite de la ciudad, el oriental es básicamente rural con muy fuerte participación, al principio, de los hacendados que viven en el campo. La dinámica de la guerra en la Banda Oriental, contra los españoles primero -que están acantonados en Montevideo- y contra los portugueses después -cuando invaden el territorio- va radicalizando la revolución en la Banda Oriental y va incorporando a nuevos sectores. Cuando los grupos de las élites rurales empiezan a apartarse se da una radicalización mucho más intensa. Artigas desarrolla una estrategia de guerra que se basa en conseguir la adhesión de los grupos rurales primero, y después de grupos indígenas del norte de Uruguay y de la zona de Corrientes y Misiones. Para eso, la solución política que encuentra es el reconocimiento de la autonomía de los pueblos. Artigas hace como una vuelta de tuerca a los principios políticos de la revolución de Buenos Aires. La legitimidad de la revolución de Mayo radica en que fenecida la autoridad imperial -por la prisión del rey- el pueblo asume su soberanía. El problema era entonces cómo el pueblo ejerce esa soberanía. Buenos Aires, en tanto capital, reivindica para sí ser la cabeza del virreinato. En la Banda Oriental esto no se da porque Montevideo se mantiene, por lo menos hasta 1814, fiel a la regencia. Entonces, el cuestionamiento al poder de Montevideo se transforma, en la Banda Oriental, en la asunción de la soberanía de los distintos pueblos; primero la Banda Oriental, después Entre Ríos, después Corrientes, etc. Eso está en la base de lo que Artigas llama la ‘Liga de los Pueblos Libres’. El resultado de esta dinámica, que es a la vez militar y política, transforma a Artigas en un liderazgo alternativo al de la revolución porteña. Ahí estalla, encubiertamente a partir de 1813 y abiertamente en 1814, la guerra civil dentro del bando revolucionario. Esto explica por qué en el Congreso de Tucumán todas las provincias que hoy son las del Litoral, no participan; están cuestionando el liderazgo porteño de la revolución. El drama de Artigas va a ser que a ese doble conflicto inicial con los españoles primero y con los portugueses después, se le va a sumar este enfrentamiento con el poder de Buenos Aires. Y en esta tenaza va a ser derrotado. Mientras que para Belgrano la solución política para construir un nuevo orden es alguna forma liberal, constitucional, representativa, pero monárquica; para Artigas, por la propia dinámica que tiene su liderazgo, la única solución posible de América es una república que reconozca esta soberanía popular. Esta diferencia tiene que ver con sus propias bases sociales de sustentación. San Martín. Solución militar a la Revolución R. F.: San Martín participa de la guerra de la independencia española, que es una guerra política, de una enorme violencia y de un enorme enfrentamiento social. El ve la derrota de esa insurrección popular y creo que esa es una experiencia política decisiva para él. De ahí su insistencia, cuando se incorpora a la revolución rioplatense, de dotarla de un instrumento militar que canalice esa energía social, pero que sea disciplinado y tenga una conducción muy precisa. Toda su trayectoria está marcada por la necesidad de darle una solución militar a la revolución. El problema principal es que esa solución militar requiere de mucho apoyo político y de mucha disciplina social, y por lo tanto de un Estado muy fuerte. San Martín va a intentar, y durante un tiempo lo va a lograr, que el ejército sea la base de sustentación de ese Estado. Lo que arma en Cuyo es un Estado militar donde el nuevo grupo dirigente ya no es parte de la antigua élite colonial, sino hombres surgidos de esas élites pero convertidos en clase militar. Para San Martín, la solución también era monárquica. Esto hay que pensarlo en el contexto de la época. Los líderes de la revolución son, en general, muy poco entusiastas con las formas republicanas dada la experiencia de la propia Revolución Francesa que había terminado a los pocos años en Napoleón. Para estos grupos, había una conclusión, bastante generalizada, de que la solución monárquica era la única que garantizaba el pasaje ordenado, pacífico y estable a un nuevo orden político. Y si uno mira qué pasó en Latinoamérica en el siglo XIX, puede ver que el país que tuvo una transición menos cruenta y que no se fragmentó en ese pasaje fue Brasil, que fue el único que tuvo una solución monárquica. El problema es que en algún momento de la década del ’10, la movilización política y popular para la guerra convirtió ‘monarquía’ en sinónimo de ‘tiranía’ y de ‘español’, y por eso la solución monárquica no será viable. Fuente: La educación en nuestras manos, Revista nro 76.

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Glosario Gastronómico Tradicional
InfoporAnónimo6/2/2008

Registrate y eliminá la publicidad! Alfajor: Consiste en una golosina de masa esponjosa, con relleno dulce. Los hay de las más variadas preparaciones en función de la provincia de origen: cordobeses (de pasta esponjosa, rellenos de dulce de frutas o de leche y con baño blanco azucarado); salteños (con masa seca perfumada con anís en forma de discos superpuestos, rellenos con dulce de turrón y cubiertos con merengue); santafecinos (con masa en base a levadura de pan, manteca y muchas yemas, rellenos con dulce de leche y cubiertos con un baño blanco); santiagueños (con masa muy seca que lleva como ingredientes alcohol y anís en grano, rellenos con dulce de leche espeso y cubiertos con un baño glaceado de azúcar). Alfeñiques: caramelos en forma de nudos irregulares. Aloja: bebida de origen hispánico, preparada en base a la fermentación de membrillo o algarroba en agua, habitual en las Provincias de Catamarca y Tucumán. Ambrosía: dulce de huevo preparado con el agregado de almíbar y leche. Arequipa: Véase dulce de leche. Asado: En su origen no es estrictamente argentino, aunque sí lo es la variedad con cuero. Se lo prepara de distintas maneras, según la región geográfica. En la Pampa Húmeda se lo cuece sin cuerear, clavado en estacas sobre brasas o bien sobre parrilla, en tanto que en las regiones del Noroeste Argentino (NOA) y Cuyo es práctica frecuente su cocción en pozos hechos en el suelo, que constituyen verdaderos hornos de tierra. Carbonada: guiso de carne, zapallo, choclo, papas, tomates, arroz y duraznos; suele servirse dentro de un zapallo cocido en el horno; ofrece variantes según las regiones. Chafaina o chanfaina: En su origen hispánico consistía en un guiso hecho con bofe, morcilla y asadura de cerdo. En la Argentina se lo prepara con menudos y sangre de corderito, sazonado con pasas de uva. Charqui: El término proviene del quechua (acharqui, seco, flaco) y designa a la lonja de carne salada y expuesta al sol durante varios días para su secado, a fin de garantizar su conservación en buen estado. Se lo consume en el Norte del país. Charquicán: guiso hecho a base de charqui, ají, zapallo y otros ingredientes como cebollas, porotos y maíz. Es usual su consumo en la Provincia de Mendoza. Chartres: variedad de alfajor propia de la Provincia de Córdoba, con forma de tableta rectangular u ovalada, de masa muy seca, bañada con cobertura de azúcar. Chicha: El término es un indigenismo (chichab, maíz) que designa a una bebida alcohólica que resulta de la fermentación del maíz en agua azucarada. Se consume en las provincias del NOA. Chipá–cuerito: láminas de masa preparada con harina de mandioca, cocidas sobre una plancha. Chipá: bollitos característicos de la Provincia de Corrientes, hechos con harina de mandioca y queso fresco. Chimichurri: salsa sabrosa compuesta de diferentes especias y vegetales naturales (ajo, pimiento rojo, perejil, orégano, ají, tomillo, cebolla y laurel), mezclados con agua, vinagre, azúcar, sal y aceite. Curanto araucano: (Deriva del mapuche: piedra caliente) Plato en base a carne de vaca, cordero, cerdo, pollo, chorizos, papas, batatas, manzanas y zapallos ahuecados rellenos con queso, crema y arvejas, que se cuece sobre un colchón de hojas que descansan sobre piedras bochas – típicas de los lagos del Sur– al rojo vivo y que tapan un hoyo cavado en la tierra, a unos 15 cm de profundidad. Dulce de leche: es un producto típico de la gastronomía del país. Se obtiene tras una cocción muy lenta de leche y azúcar aromatizada con vainilla. En Mendoza se lo llama arequipa. Dulces regionales: La producción es variadísima, en función de las frutas propias de cada región: mamón, cayote, zarzamora, grosellas, membrillo, duraznos cuaresmillos, guayaba, lima, batata en panes, batata y zapallo en almíbar, mburucuyá, arrope de tunas y de chañar. Empanadas: Bocados de masa rellena, preparados al horno o fritos en aceite o grasa. Originalmente se realizaban con grasa de pella, cebollas blancas o de verdeo, y carne picada a cuchillo. Con el tiempo surgieron otras variedades de relleno: humita, pollo, pescado, verdura, etc., con o sin picante. Actualmente se cocinan con pequeñas variantes, según las provincias. El menú las incluye: catamarqueñas (con papas, pasas, aceitunas y ajo); cordobesas (con pimientos morrones, papas, aceitunas, pasas, huevo duro y algo azucaradas); mendocinas (con huevos duros y aceitunas); salteñas (con papas, cebolla de verdeo, pasas, huevos duros y aceitunas); sanjuaninas (sólo con carne y mucha cebolla); santiagueñas (con huevos duros y pasas de uva) y tucumanas (fritas, con cebollas de verdeo y blanca, huevos duros y pasas de uva). Empanaditas: empanada de menor tamaño, horneada rellena con dulce de arrope, membrillo u otra variedad regional. Gaznates: pañuelitos de masa frita, rellenos con dulce de leche. Humita en chala: La voz deriva del quechua humint'a y se trata de una pasta espesa, hecha con granos de choclo triturados a los que se agrega una fritura de cebolla, tomate, ají, leche y pimentón. Se sirve en pequeños envoltorios de chala, previamente hervidos en agua salada, a modo de pastel. Humita norteña: Se sirve dentro de una cazuela, espolvoreada con azúcar y dorada en el horno. Locro: El término es de origen quechua (luqru, comida de maíz) y consiste en un guiso muy popular que se consume en casi todas las provincias, hecho en base a trigo o maíz, con porotos, chorizo, patitas y orejas de cerdo y la clásica fritura que– preparada con cebolla, tomate, ají picante y pimentón – se agrega unos instantes antes de servirlo. Mate: Infusión de yerba–mate preparada con agua caliente, que se sirve en una calabacita destinada a tal fin y se bebe con sorbete o bombilla. Por lo común se toma sola y ocasionalmente se acompaña con yerbas medicinales o aromáticas. Mate cocido: infusión de yerba–mate colada, se bebe caliente en jarra o taza. Mate de leche: Para su preparación se emplea leche caliente, en lugar de agua. Mazamorra: Plato preparado con maíz blanco cocido en agua hasta que se espesa; ofrece distintas variantes: salada, con azúcar o miel y, en algunas provincias como Buenos Aires o Córdoba, con espolvoreado de canela. Mote: La palabra deviene del quechua (mut´i: maíz cocinado en agua) y consiste en una base de maíz amarillo sin pelar, agua y ceniza; se usa en guisos agregándole tripa gorda, chorizos y pimientos. Pastelitos: Bocaditos de masa muy hojaldrada, fritos y rellenos, por lo general con dulce de membrillo. En la región del Noreste Argentino (NEA) se combinan con queso y dulces regionales. Pirco: La voz es de origen mapuche (pidcu, potaje). Consiste en una especie de locro a base de maíz blanco, porotos secos, tocino, huesos de cerdo y el denominado frito colorado: cebolla, pimentón y especias. Se lo consume especialmente en las Provincias de Mendoza y Neuquén. Puchero seco o criollo: En realidad, el puchero es conocido en distintas cocinas europeas. El criollo se caracteriza porque a la cocción de carne vacuna se le agrega cerdo, cueros de cerdo, garbanzos, repollo, choclos, batatas, mandioca, chorizos y, en algunas provincias del Norte, charqui, y se sirve acompañado con la tradicional salsa criolla, cruda o cocida. Ropa vieja: El plato no es oriundo de América, sino de Europa, donde se lo denomina olla podrida (España) o pot–au–feu (Francia). Consiste en un cocido de carne, verduras, hortalizas u otros sobrantes de comidas. Salsa criolla: Es un preparado a base de cebolla, ajo, pimentón, especias y aceite. Tableta: Variedad de alfajor propia de la Provincia de Mendoza, preparada con pasta amasada con anís, yemas y grasa de cerdo, de forma rectangular, rellena con dulce de alcayota y con baño de azúcar. Tamal: El término deriva del nahua tamalli, y consiste en una especie de empanada de masa de harina de maíz, envuelta en chala y cocida al vapor. Los hay de diversas clases, según su relleno: carne o pollo, cortados a cuchillo. Tereré: infusión refrescante a base de yerba–mate con agua muy fría, tradicional en la región del NEA. A veces se le agregan cubitos de hielo o jugos de fruta. Tortas fritas: bocados preparados con una masa de harina, agua, sal y grasa, sobada con los puños para que resulte masa tierna; se fríe en grasa de vaca, cerdo o de oveja. Vino patero: Se realiza sin aditivos, sólo con uvas pisadas en cuero, generalmente de buey. Se bebe una vez bien fermentado y es consumido preferentemente en la Provincia de Catamarca. Yaqa locro: La voz yaqa es quechua y quiere decir “por poco no”. Se trata de un “casi locro”, de consistencia similar a la de una sopa espesa preparada con granos de choclos, zapallo, grasa y ají picante. Yema quemada: Consiste en una especie de tortilla preparada en cubetas de cobre con yemas y almíbar. Fuente <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&amp;n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>

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Historia de las Artes Plásticas en Argentina
InfoporAnónimo6/2/2008

Períodos Pre–hispánico y Colonial El arte prehispánico antes de la llegada de los españoles se desarrolló especialmente en las poblaciones indígenas de las culturas del Noroeste Argentino (NOA). Conocían técnicas de cerámica, metales y textiles, producción que puede ser vista actualmente en museos y salas de exposición de la región o en el Museo de La Plata. Los tiempos coloniales estuvieron signados por el arte religioso. En las iglesias de distintos puntos del país quedan valiosos exponentes, tales como esculturas y pinturas de asunto bíblico, retratos de personajes eclesiásticos o de funcionarios civiles. Las obras fueron realizadas por las propias órdenes religiosas, entre las cuales merece destacarse la Compañía de Jesús que mantuvo su primacía hasta 1767, año de expulsión de las posesiones españolas. Período Independiente Primera mitad del siglo XIX A principios del siglo XIX, a instancias de Manuel Belgrano, se creó una efímera Academia de Dibujo que propiciaba la enseñanza de aspectos no sólo estéticos sino morales. Bajo la influencia de la Ilustración, la temática religiosa dio paso a las escenas de costumbres y Francia se convirtió en modelo artístico a emular, como forma de contrarrestar la influencia hispánica. En 1815 Fray Francisco de Paula Castañeda inauguró otra Academia de Dibujo, que en 1821 pasó a formar parte de la Universidad de Buenos Aires. Instituciones similares se abrieron también en Mendoza y Santa Fe. Durante la presidencia de Rivadavia fueron convocados profesionales europeos que adscribían a criterios artísticos del Neoclacisismo aún imperante. Tras su caída se afianzó el Romanticismo, que buscaba en el pasado la esencia de un país en formación. Este movimiento derivó en un pintoresquismo extremo, con el acento puesto en retratos y paisajes. Los artistas locales encontraron una fuente de formación en pintores extranjeros como Carlos Enrique Pellegrini y Cayetano Descalzi, o en viajeros que apuntaban al exotismo y trabajaban por encargo, como Emeric Essex Vidal y Raymond Quinsac de Monvoisin. También en este período se destacaron los litografistas Jean Douville y César Baclé. Todos ellos hicieron conocer el paisaje y los tipos humanos de nuestra tierra en el viejo continente. Segunda mitad del siglo XIX Los primeros pintores formados en la Argentina fueron Carlos Morel y Fernando García del Molino, quienes se enrolaron en un romanticismo ingenuo de cuño local, de corte costumbrista. Se destacó en este período Prilidiano Pueyrredón, otro romántico acrítico y naturalista, dúctil retratista de las figuras de la sociedad porteña y sus costumbres. Le siguieron Juan Manuel Blanes, un riguroso historicista, y Cándido López, quien reflejó con particular estilo la guerra del Paraguay. Entre fines de 1871 y comienzos de 1872 se realizó en Córdoba la primera muestra de arte en la Argentina, como apéndice de la Exposición Nacional dedicada a producciones agrarias e industriales, donde fueron laureados el cordobés Genaro Pérez y el porteño Martín Boneo. Años más tarde, el gobierno nacional comenzó a estimular a los jóvenes con becas de perfección en Europa, mientras se fundaban centros de enseñanza que fueron creando condiciones para el incremento de la actividad artística y la conformación de un público interesado. Por iniciativa privada se fundaron la Sociedad Estímulo de Bellas Artes (1876) y el Ateneo (1892) y desde la esfera estatal se creó el Museo Nacional de Bellas Artes (1895). La obra de Eduardo Sívori (considerado el introductor de naturalismo en el país), Eduardo Schiaffino, Ernesto de la Cárcova y Reinaldo Giudici, todos ellos de gran capacidad técnica, permite contemplar un arco de temas, desde el historicismo al verismo o el costumbrismo moralizante. En el campo de la escultura fueron consagrados los nombres de Francisco Cafferata, Lucio Correa Morales y Lola Mora, quienes desarrollaron una interesante labor en el campo de la estatuaria monumental, línea estética en la que después adquirirían relevancia Rogelio Yrurtia y Pedro Zonza Briano. El siglo XX y la actualidad Las tendencias impresionistas El regreso de París de Martín Malharro y su inmediata exposición en 1902, marcó la aparición del impresionismo en nuestro país, al que adhirieron Faustino Brughetti y Ramón Silva. El paisaje luminoso se convirtió en centro de la pintura argentina, elección que compartieron los postimpresionistas Fernando Fader, Cesáreo Bernaldo de Quirós y Pío Collivadino, integrantes del grupo Nexos. Esta agrupación participó activamente en el debate sobre la realización de un arte nacional, estimulado por los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo. El peso de lo social Alrededor de 1920 surgieron los Artistas del Pueblo, correlato plástico del grupo literario de Boedo. Alejados del folklorismo o de la nostalgia del pasado propiciados por la generación anterior, este núcleo formado en bibliotecas de izquierda al calor de las obras de Tolstoi, puso el énfasis en los problemas sociales. José Arato, Adolfo Belloq, Guillermo Facio Hébequer, Abraham Vigo y el escultor Agustín Riganelli expusieron en fábricas y barrios y crearon un Salón de Independientes al cual asistió también, pese no compartir íntegramente sus postulados, Benito Quinquela Martín, identificado con el Grupo de La Boca, en el que descollaron Alfredo Lazzari, M. Carlos Victorica, Eugenio Daneri y Víctor Cúnsolo. Esta tendencia del arte social se intensificó en el realismo crítico de los años 30, que rechazaba la abstracción por considerarla elitista. En esta corriente sobresalieron Antonio Berni, Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino, Carlos Alonso y Demetrio Urruchúa, quienes apelaron al mural, a técnicas y procedimientos como el collage, la fotografía y el montaje y desarrollaron una importante tarea educativa en centros de enseñanza artística. Esta línea será retomada a fines de la década del 50 por el Grupo Espartaco, integrado por Ricardo Carpani, Juan Manuel Sánchez y Mario Mollari, quienes por medio de la monumentalidad buscarán llevar el arte al pueblo. Las vanguardias Paralelamente al surgimiento de la tendencia realista, en las antípodas de los Artistas del Pueblo, del naturalismo y del impresionismo, otro grupo de creadores se nucleó en torno a la divisa retorno al orden, en busca de formas libres y equilibradas, aunque alejadas del academicismo. Adhirieron a esta tendencia Emilio Petorutti y Xul Solar, sumándose luego Norah Borges, Alfredo Bigatti y Alfredo Guttero, allegados al grupo literario de Florida. Por su parte, artistas argentinos residentes en Francia: Horacio Butler, Hector Basaldúa, Aquiles Badi, Lino Spilimbergo y Raquel Forner, formaron el Grupo de París bajo la consigna de buscar “lo eminentemente estructural de los valores plásticos”. Hubo también una tendencia figurativa que puso el acento en la introspección, nutriéndose de lo cotidiano. Raúl Soldi, Fortunato Lacámera y Miguel Diómede, representantes de la denominada pintura sensible, cultivaron la expresión de matices delicados con una fuerte carga de subjetividad. Mientras se afianzaba el realismo crítico, en las antípodas se fortalecían las propuestas surrealistas del Grupo Orión, compuesto por Vicente Forte, Luis Barragán y Leopoldo Presas, entre otros. No obstante, artistas identificados con los postulados de cambio social adoptaron algunos rasgos vanguardistas como Berni o Spilimbergo, quienes transitaron momentos cuasi surrealistas. Otros en cambio, como José Planas Casas y Juan Batlle Planas fueron exponentes “puros” de esta tendencia. A partir de los años 50, Roberto Aizemberg, Osvaldo Borda, Jorge Tapia y, posteriormente, Guillermo Roux retomarían esta senda en la que convivían poesía, metafísica y elementos oníricos. Segunda mitad del siglo XX En 1944 la revista Arturo se convierte en portavoz de la abstracción geométrica rechazando el arte figurativo. Considerada como una segunda vanguardia, los defensores de la abstracción o arte concreto: Carmelo Arden Quin, Gyula Kosice, Tomás Maldonado y Lidy Prati, se reconocían herederos de Pettoruti. De este grupo luego surgieron otras propuestas como la Asociación Arte Concreto Invención, Madí y el perceptismo. Hacia 1952 se constituyó el Grupo de Artistas Modernos de la Argentina, con José Fernández Muro, Sarah Grilo y Miguel Ocampo, quienes propugnaban el cambio de la racionalidad geométrica hacia la liberación de los sentimientos y la primacía de lo subjetivo. Sin abandonar la abstracción, pero centrados en nuevas búsquedas, figuras como Martha Peluffo, Víctor Chab, Josefina Robirosa y Osvaldo Borda conformaron a su vez el Grupo Boa. Todos estos encuentros marcaron una nueva etapa del vanguardismo en el país y prepararon el camino para movimientos como el arte óptico y cinético (Julio Le Parc, Hugo Demarco y Luis Tomasello), el informalismo (Kenneth Kemble, Fernando Maza y Mario Pucciarelli), la Nueva Figuración (Luis Felipe Noé, Jorge de la Vega, Ernesto Deira y Rómulo Macció), el arte destructivo (Barilari Kemble, Jorge López Anaya y Antonio Seguí) y el happening (Marta Minujín, Rodolfo Azaro, Margarita Paksa y León Ferrari) – tendencias propias de la década del 60, que tuvo su epicentro en el Instituto Di Tella–. Dirigido por Enrique Oteiza y Jorge Romero Brest, el Di Tella estimuló no sólo el uso de materiales no convencionales sino el abandono total de formalismos, en un ámbito de absoluta libertad formal, en el que se borraban las fronteras entre creador, obra y vida cotidiana. Simultáneamente, habían comenzado las primeras manifestaciones del conceptualismo, que puso su acento en lo irónico y caótico del desorden cotidiano. Sobre esta línea trabajaron Alberto Greco y Edgardo Antonio Vigo y, en un plano de acción pura: Nicolás García Uriburu y Carlos Ginsburg. El cierre del Di Tella en 1970 por presión de las autoridades militares, dio lugar al Centro de Arte y Comunicación, donde nacería el Grupo de los 13, luego Grupo CAYC en 1975. Integrado por Jaques Bedel, Jorge Glusberg, Víctor Grippo y Clorindo Testa –entre otros–, propiciaba exposiciones de arte conceptual, arte ecológico, arte pobre, arte de proposiciones y arte cibernético. Sin integrarse en propuestas colectivas, coincidieron desde distintas miradas sobre el concepto Lea Lublin y Liliana Porter, quienes prefigurarían el neococeptualismo, encarnado posteriormente en Jorge Macchi y Juan Paparella. Contrariamente, otros artistas mantenían el acento en las injusticias sociales. Cabe mencionar entre ellos a Antonio Seguí, Carlos Gorriarena, Alberto Heredia y Jorge Demirjian. El realismo optó por una representación mimética del mundo, exacerbada a veces hasta un hiperrealismo preciosista como el que cultivaron Hugo Laurencena, Carlos Arnaiz, o Héctor Giuffré. En esta línea y protagonizando experiencias vinculadas a la política, se destacó Tucumán arde de Juan Pablo Renzi. Oscar Bony, Pablo Suárez y Diana Dowek pueden ser considerados parte de esta fusión entre arte y compromiso militante. Esta postura implicó retomar la senda del arte concreto basado en los principios de la percepción visual y la reivindicación de géneros tradicionales, como se ve en las obras de Víctor Magariños, María Martorell, Rogelio Polesello y los integrantes del Grupo de Arte Generativo: Eduardo Mac Entyre y Miguel Ángel Vidal. También por estos años se acentuó la expresión de la identidad latinoamericana, a través de técnicas y motivos propios del arte precolombino. En este camino, Marcelo Bonevardi, Alejandro Puente y Pérez Celis alimentaron el denominado constructivismo rioplatense. Tras la dictadura militar y con el retorno de la democracia, se potenciaron las búsquedas. A principios de la década del ’80 surgió el Grupo de la Abstracción Sensible (Carlos Silva y Raúl Masón) que impulsó el retorno al arte figurativo y al trabajo artesanal, enfatizando los elementos pictóricos decorativos y ornamentales que habían sido desvalorizados por el arte conceptual. Hacia 1982 el Grupo IIIII (Guillermo Kuitca, Osvaldo Monzo y Pablo Bobbio, entre otros) y el Grupo Babel (Nora Dobarro, Juan Lecuona y Gustavo López Armentía, por citar sólo a algunos) cuestionaron el concepto de unidad artística y comenzaron a usar elementos extraídos de la historia del arte como lenguaje. La década de los 90 estuvo signada por el arte light o kitsch con abundancia de elementos escolares, domésticos, cotidianos y baratos, en una atmósfera de artificio y cinismo, matizada con elementos retrospectivos resignificados y descontextualizados: Jorge Gumier Maier, Graciela Hasper, Román Vitali, Karina El Azem y Fabio Casero cultivaron esta tendencia. Otro grupo eligió recuperar los principios de la abstracción agregando estilos y materiales de campos no artísticos: Fabián Marcaccio, Alejandra Padilla y Silvia Gurfein son algunos de los nombres de esta corriente. Como contrapartida, hubo otros creadores que mostraron una veta sensible a los problemas y miserias sociales de la época y para mostrar ese rostro apelaron a lo abyecto, integraron en sus obras lo perverso y lo feo con alusiones permanentes a la violencia, a lo efímero de la vida y a la degradación corporal. En esa senda expresiva recurrieron a materiales corrompibles de origen animal o humano y a elementos rotos o fuera de contexto. Este fue el camino transitado por Daniel Santoro, Nicola Costantino, Alicia Herrero, Gabriela Sacco y el Grupo Escombros –con su estética de lo roto–. Fuente

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Historia de la Educación en Argentina
Historia de la Educación en Argentina
InfoporAnónimo6/3/2008

• De 1550 a 1700: En los primeros años de poblamiento del actual territorio argentino, la educación estuvo centrada en la escolaridad primaria a cargo de las órdenes religiosas (franciscanos, dominicos y más tarde, jesuitas) y basada en la evangelización y en el uso del idioma español con carácter obligatorio. Se cree que quizás haya sido durante la gobernación de Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias) cuando se establecieron las primeras escuelas. En 1613 se fundó la primera universidad del país: la Universidad de Córdoba, a manos de jesuitas y dominicos, sustentada en una concepción filosófica aristotélico–tomista, proponiéndose como objetivos formar al alto clero y a la burocracia colonial. • De 1700–1800: La burguesía criolla adoptaba los ideales de la Ilustración. La educación se orientó hacia el comercio, la marina, la agricultura y los oficios, con carácter práctico y utilitario. Autores como Copérnico, Descartes o Newton no formaron parte del corpus de textos universitarios. • De 1800–1852: Lograda la emancipación y ante la carencia de profesionales de la educación se implementó el sistema lancasteriano (el Gral. San Martín fue uno de sus defensores) que, apoyándose en alumnos monitores, intentaba compensar las desigualdades del simultaneísmo en el aula. Se trataba, no obstante, de una educación memorística sustentada en una férrea disciplina. • De 1850–1880: La Constitución Nacional de 1853 estableció el derecho a educar y enseñar como una responsabilidad atribuida a los gobiernos provinciales. Uno de los pioneros en tal sentido fue el gobierno de la Provincia de Corrientes. Una ley de 1857 estableció como uno de los destinos de la renta la fundación de escuelas. En esa dirección, se realizaron las primeras experiencias en la Provincia de Buenos Aires, que sancionó su Ley de Educación en 1875. Las bibliotecas populares en tanto, cubrían la instrucción de las mujeres y fue Juana Manso la primera Directora de una escuela mixta en Buenos Aires. En 1864, a instancias de Bartolomé Mitre, se fundó el Colegio Nacional de Buenos Aires sobre la base del Libres del Sur y con dependencia de la Universidad, creada en 1821. Sobre este modelo institucional crecieron otros colegios nacionales en Catamarca, Tucumán, Mendoza, San Juan y Salta. Durante este período abrió sus puertas la Escuela Normal de Paraná, paradigma del normalismo y, a instancias de Sarmiento, arribaron al país 65 maestras estadounidenses que fueron afectadas a la formación de docentes. • De 1880–1910: La educación tuvo un papel central en la constitución de la nación, considerada una condición esencial para hacer del país una república. En ese marco se sancionó la Ley Nº1420 de educación común, estableciendo su carácter obligatorio, estatal, laico y graduado. Sin embargo, este impulso del Estado a la educación pública universal entró pronto en contradicción con el sistema político restrictivo. Las consecuencias de esta tensión estallaron en las primeras décadas del siglo XX, cuando los nuevos sectores medios en expansión pusieron fin al régimen conservador. • De 1910–1930: En las primeras décadas del siglo XX, la población escolar se duplicó, alcanzando prácticamente al 70% de los niños de edad entre 6 y 13 años. Hacia 1910, en el marco de los festejos del centenario, se profundizaron los contenidos patrióticos a fin de consolidar una concepción unificadora de la identidad nacional. En esta línea de acción, se había sancionado la Ley Láinez que señalaba claramente el influjo del estado nacional en los sistemas educativos provinciales. Por otra parte, en la universidad tuvo lugar una profunda democratización en los claustros, a través de la Reforma Universitaria de 1918. Paralelamente, la discusión sobre la reforma en la enseñanza media entre 1916 y 1917, giró en torno al proceso de ampliación política. • De 1930–1955: El peronismo resignificó socialmente la infancia. Se redactaron nuevos programas educativos y se impusieron celebraciones y conmemoraciones a tono con el enaltecimiento de la figura de la pareja presidencial. En el país la ampliación del consumo y la vigencia de los derechos sociales repercutieron en la extensión de la matrícula educativa. • De 1955 a la actualidad: Con el desarrollismo se fortalecieron las escuelas técnicas y se dio un proceso de sistematización de la enseñanza media. A partir de los comienzos de los años 60 comenzaron a soplar aires de renovación en las aulas: surgieron los cuestionamientos y empezó a fortalecerse la opción de la educación problematizadora al influjo de Paulo Freire y las nuevas corrientes pedagógicas. Las interrupciones democráticas (1966–1973 y 1976–1983) asestaron duros golpes a la educación argentina, cercenando la libertad de cátedra y postulando la selección de contenidos fundamentalistas y obsoletos. Dos hechos trágicos: La noche de los bastones largos – que significó un duro revés para la universidad pública– y La Noche de los lápices – salvaje golpe a la participación estudiantil secundaria– lo ilustran tristemente. El retorno a la democracia permitió cambios y transformaciones que aún hoy continúan en implementación y evaluación permanente. PERSONALIDADES Rosario Vera Peñaloza (Educadora, 1873–1950) Mujer riojana que dedicó su vida a la enseñanza. Fundó el primer jardín de infantes del país y el primer museo para la escuela primaria. Fue inspectora de enseñanza secundaria, normal y especial. Falleció el 28 de mayo de 1950, jornada en la que se conmemora – en su honor– el Día de la Maestra Jardinera y el Día de los Jardines Maternales. Cronología Educativa 1613: Se crea la Universidad de Córdoba, la primera del país, por obra de jesuitas y dominicos. Sustenta una concepción filosófica aristotélico–tomista y tiene como objetivos formar al alto clero y a la burocracia colonial. 1821: Se funda la Universidad de Buenos Aires. 1852: Reapertura del Colegio Seminario y Ciencias Morales de Buenos Aires como Colegio Libres del Sur. 1853: El gobernador Juan Pujol en la Provincia de Corrientes sanciona la primera Ley de Educación del país que establece la educación gratuita impartida desde el Estado. 1857: Por ley se destinan rentas para la fundación de escuelas. 1858: Se funda el Colegio Catedral al Norte y Monserrat. En ese mismo año Juana P. Manso asume como Directora de la primera Escuela Mixta de Buenos Aires. Su gestión privilegia nuevos métodos pedagógicos y la enseñanza del idioma inglés, propiciando una educación integral. Por esta misma época crecen las propuestas de instrucción de mujeres en bibliotecas populares. 1864: Se funda, por iniciativa de Bartolomé Mitre, el Colegio Nacional de Buenos Aires sobre la base del Libres del Sur. Se crean también los Colegios Nacionales de Catamarca, Tucumán, Mendoza, San Juan y Salta. 1875: Se sanciona la Ley de Educación de la Provincia de Buenos Aires. Se crea la segunda Escuela Normal de Varones de Tucumán. 1881: Se funda el Consejo Nacional de Educación. También durante este año tiene lugar la primera huelga docente: encabezadas por Enriqueta Lucero de Lallement, las maestras de la Escuela Graduada y Superior de San Luis reclaman por el recorte salarial a los empleados públicos y por el atraso en el pago de sus haberes. 1882: Se crea el Observatorio Astronómico de La Plata. Durante el mismo año se instaura la polémica en torno a la cuestión religiosa, polarizándose la sociedad argentina en torno a la antinomia: educación laica vs. educación religiosa, en el marco de la realización del Primer Congreso Pedagógico. 1883: Tiene lugar el primer Censo Nacional Educativo, que arroja un 75% de analfabetismo. 1884: Se sanciona la Ley 1.420, estableciéndose así la educación mixta, gratuita, laica, obligatoria y graduada. 1885: A través de la denominada “Ley Avellaneda” se concede la autonomía universitaria para las casas de altos estudios de Córdoba y Buenos Aires. 1889: Se crea la Facultad de Ciencias Veterinarias. 1890: Se implementa la denominada Reforma de O. Magnasco, Ministro de Educación, que alienta nuevos planes y contenidos para el Bachillerato. Se llevan a cabo cambios en el nivel primario y se prevé la creación de escuelas industriales. También en ese año se funda la Escuela Carlos Pellegrini, primera Escuela de Comercio. 1896: Se crea el Instituto Nacional del Profesorado, dedicado a la formación de docentes de materias comunes. 1897: Se funda la Escuela Industrial de la Nación –Otto Krause– en Buenos Aires y nuevas Escuelas de Comercio en Capital Federal, Rosario y otras provincias. Se acrecienta la demanda educativa para las mujeres. 1900: Creación del Instituto Nacional de Sordomudos. 1903: Se organiza la formación de profesores de secundario, con antecedentes en el Instituto Nacional del Profesorado Secundario. 1905: Se funda la Universidad de La Plata. Se sanciona la Ley Láinez (Nº 4.874) de escuelas primarias nacionales en distintos puntos del interior del país. 1916– 1917: Reformas del Ministro Carlos Saavedra Lamas sobre la denominada “Escuela Intermedia”. Tales cambios se implementan bajo el concepto de nueva escuela, cuyos rasgos más destacados son: la implementación del cuaderno único, la concepción del niño como sujeto, la incorporación de la dimensión lúdica a la enseñanza y la organización escolar. 1918: Se lleva a cabo la Reforma Universitaria, que será modelo a imitar en todos los países de Latinoamérica, basada en los ejes: renovación de claustros y co–gobierno tripartito (estudiantes, profesores y graduados); concursos docentes y apertura académica. 1921: Se funda la Universidad Nacional de Tucumán. 1927: Se crea el Instituto de Didáctica en la Universidad de Buenos Aires. 1943: La Primera Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas Americanas instaura como Día del Maestro en todos los países americanos el 11 de septiembre, fecha del fallecimiento de Sarmiento, como homenaje al educador sanjuanino. En ese mismo año, el Decreto Nº 18.411 de Edelmiro Farell reestablece la enseñanza religiosa católica en las escuelas. 1946: Se conforma la Comisión Popular en Defensa de la Ley 1.420 y el Congreso Argentino de Educación Laica. En el mismo año se instaura el Instituto Pedagógico en la Universidad Nacional de Cuyo. 1948: Se suprime el Consejo Nacional de Educación. Se crea la Secretaría de Educación de la Nación que tendrá rango ministerial al año siguiente. Se implementan estudios pedagógicos superiores en Tucumán. Surgen los Institutos Nacionales del Profesorado Secundario de Filosofía y Pedagogía en Paraná, Catamarca y Buenos Aires. 1949: Se crea el Ministerio de Educación de la Nación. Se lleva a cabo el Primer Congreso Nacional de Filosofía e Implicancias en Educación. Se crean las Escuelas Normales de Profesores y el Instituto Nacional de Lenguas Vivas. 1950: Se suspende el cobro de aranceles universitarios, reafirmándose la gratuidad de la enseñanza universitaria. 1954: Se proclama el Estatuto Profesional del Docente del Gral. Perón. 1955: Se firma el Decreto Nº 6.403, cuyo artículo 28º concede autorización para el funcionamiento de universidades privadas. El Ministerio de Educación de la Nación pasa a ser Secretaría de Educación de la Nación. Se deroga el Estatuto del Profesional Docente. 1956: Se crean las Universidades Nacionales del Sur y del Nordeste. 1957: Tiene lugar en Santa Fe la Conferencia de Ministros de Educación de las Provincias en torno a la adecuación de planes y requerimientos para la transferencia de escuelas nacionales a las jurisdicciones provinciales. Años más tarde se dará marcha atrás en la decisión por la férrea resistencia del interior. 1958: Se sanciona la Ley 14.557 que autoriza el funcionamiento de universidades privadas. Son las primeras del país: Universidad del Museo Social Argentino, Universidad Católica de Córdoba, Universidad Católica de Santa Fe, Universidad Católica Argentina, Universidad del Salvador e Instituto Tecnológico de Buenos Aires. 1959: Se crea la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y el Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET). Surgen las Escuelas Nacionales Técnicas (ENET). Se implementa la Dirección General de Enseñanza Privada. 1966: Durante el gobierno de facto de Onganía tiene lugar la denominada “Noche de los bastones largos”, que arrasa con la autonomía en las ocho Universidades Nacionales. Se suceden las renuncias docentes en masa. Nuestros profesionales encuentran campo para la enseñanza y la investigación en México, Chile, Venezuela, Estados Unidos y algunos países europeos. 1968: Se funda la Universidad Nacional de Rosario. Se sanciona la Ley 17.878 y luego la Ley 18.586, que transfieren nuevamente escuelas primarias a las provincias. 1969: Se crea el Consejo Federal de Educación. 1970: Se intenta realizar una nueva reforma del sistema educativo nacional, conocida como “Reforma de la Escuela Intermedia”. Se sanciona la Ley 18.614 que implementa el llamado Proyecto 13 en 44 establecimientos educativos. 1971: Se crean las Universidades Nacionales de Río Cuarto y del Comahue. 1972: Se fundan las Universidades Nacionales de Salta, Catamarca, Lomas de Zamora y Luján. 1973: Abren sus puertas las Universidades Nacionales de La Pampa, Patagonia, Entre Ríos, San Juan, Santiago del Estero, San Luis y Jujuy. 1974: Se crean las Universidades Nacionales de Misiones y del Centro de Buenos Aires. 1975: Se funda la Universidad Nacional de Mar del Plata. 1976: El gobierno de facto procede a una nueva regulación del sistema universitario estatal. 1978: Concluye la transferencia de escuelas primarias a las provincias. 1984: El Congreso Nacional por medio de la Ley 23.114 convoca al Segundo Congreso Pedagógico Nacional, que dará inicio en 1986. 1988: Se exponen las conclusiones de la Asamblea del Congreso Pedagógico Nacional en Córdoba. La Universidad de Buenos Aires aprueba definitivamente el Ciclo Básico Común (CBC). Se crea la Junta Coordinadora de Asociaciones de Enseñanza Privada (Coordiep) y la Asociación Argentina de Graduados en Ciencias de la Educación. 1993: Se sanciona el 14 de abril la Ley 24.195, como Ley Federal de Educación, produciéndose una importante reestructuración del Ministerio de Educación. 1994: El 11 de septiembre se firma en San Juan el Pacto Federal Educativo. 1995: Se sanciona la Ley 24.521 de Educación Superior y se crean nuevas Universidades Nacionales y Privadas. Se funda el Instituto Nacional de Educación Tecnológica. 1996: Se reglamenta la Ley Federal de Educación por Decreto 1.276 y se crea la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). 2000: Se sanciona la Ley Nacional Pasantías Formativas. 2002–2004: Se implementan las Pruebas Internacionales de Evaluación PILS y TIMSS. 2003: Se da curso a la Nueva Agencia de Evaluación Superior y al Programa Nacional de Difusión de la Lectura. 2004: Se impulsa el fortalecimiento de la ciencia y la educación tecnológica. Se implementan planes compensatorios, a fin de evitar la repitencia y el abandono escolar. Fuente Fuente de la cronología

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Danzas Argentinas
InfoporAnónimoFecha desconocida

Registrate y eliminá la publicidad! El Candombe La palabra candombe aparece por primera vez en una crónica del escritor Isidoro de María (1808–1829). Su génesis se remonta hacia fines del siglo XVIII en el Uruguay y en Argentina, con su característico tamboril y sus personajes prototípicos. Originalmente concebida como pantomima de la coronación de los reyes congos, imitando en la vestimenta y en ciertas figuras coreográficas, las costumbres de los reyes blancos, aunó elementos de la religión bantú y la católica. En una etapa inicial se enriqueció con figuras de contradanza, cuadrilla y otros elementos coreográficos asimilados hábilmente de la cultura blanca. En la ciudad de Buenos Aires, los barrios de San Telmo, Monserrat, La Concepción y Santa Lucía, congregaban multitudes al compás de su ritmo. Fue decreciendo paralelamente con la extinción de la raza negra, diezmada por las guerras y epidemias, y con el caudal inmigratorio que desplazó a los morenos del servicio doméstico, de los oficios artesanales y también de los puestos callejeros. El Carnavalito Pertenece al grupo de las grandes danzas colectivas, es jovial, se ejecuta alegremente a modo de juego inocente y familiar. Se bailó en América desde antes del descubrimiento; ha perdurado y hoy sigue practicándose en la región del NOA, especialmente en el centro y norte de Salta y Jujuy. Los bailarines suelen moverse en torno a los músicos o en hilera. Una mujer o un hombre con un pañuelo (a veces un banderín con cintas) en la mano se encarga de dirigir a los demás. Todos cantan la misma copla o entrecruzan improvisaciones. Los danzantes forman filas del brazo o de la mano, también lo hacen los niños y hasta los lactantes sujetos a la espalda de las madres. Las figuras son sencillas: apenas la rueda, la doble rueda, la hilera de itinerario libre y algunas pocas más. Es común el trote, que consiste en una larga fila que forman los bailarines de a dos, tomándose del brazo. El Chamamé Es una modalidad musical y coreográfica con epicentro en la Provincia de Corrientes, muy extendida también a las de Chaco, Formosa, Misiones y norte de Entre Ríos. El sur de Misiones y parte del este de Formosa participan de su vigencia, aunque comparten preferencias con la polka y las especies secundarias emparentadas (galopa, guarania, etc.). En su origen se integraron los rasgos culturales del guaraní y del español. Según el célebre compositor Antonio Tarragó Ros: “En el Archivo de Indias, en España, hay documentación que demuestra que nuestra música ya existía cuando llegaron las misiones jesuíticas a Yapeyú. Los jesuitas instalaron en esa zona la fabricación más grande de instrumentos musicales del Río de la Plata y se cree que el acordeón nos llegó con ellos, para suplantar al órgano en la liturgia. Lo cierto es que al chamamé le vino bien por la escala diatónica y así se fue incorporando. En la época de la colonia las damas de la sociedad aprendían a bailarlo con maestros indios". Consiste en una danza en la que los cuerpos de las parejas se estrechan entre sí, plena de gracia y fino erotismo. El Cielito Se trata de una danza criolla de pareja suelta y pertenece a la generación de las graves como el pericón. Su coreografía adopta modalidades propias de los bailes picarescos y alegres, como los castañeteos y los movimientos ingeniosos. El Cuando Consiste en una danza cortesana bailada desde principios del siglo XIX, tanto en los ambientes rurales, como en los salones patricios o aristocráticos. Su difusión alcanzó las regiones de Cuyo, Centro y Sur. De pareja suelta e independiente, con aire de minué y de gato, combina en su coreografía múltiples pasos: grave simple (iniciado con pie derecho), pasos naturales y paso básico (iniciado con pie izquierdo). El Ecuador Es una danza de pareja suelta e independiente, oriunda del norte argentino. Toma su nombre de la creencia popular de que Ecuador era un país de esparcimiento y diversión. La copla que acompaña a la danza nos deja testimonio:"Patito quisiera ser/chiquitito y nadador/para seguirle los pasos, a mi amada al Ecuador". El Escondido Se trata de una danza en pareja suelta e independiente de gran caudal expresivo, en la que sus integrantes simulan esconderse uno del otro. Se bailó desde el año 1820 hasta fines del siglo XIX. Fue practicada en las regiones de Cuyo, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta y probablemente en Buenos Aires. El gato Es una danza criolla alegre que puede ser ejecutada por una o dos parejas. Se bailó en nuestro país desde antes de 1820 y nos llegó posiblemente desde el Perú, extendiéndose en la campaña hasta la Provincia de Córdoba y luego hacia todo el país. Bailado por todas las clases sociales, representa un discreto juego amoroso donde el caballero simula cortejar a la dama y, persiguiéndola, trata de conquistarla; luce para ella las mejores figuras en sus zapateos, realizando a veces increíbles piruetas hasta obtener su correspondencia en la coronación final. Se convirtió, sin lugar a dudas, en el más popular de los bailes de la llanura, al igual que el malambo, y se lo conoció también con otros nombres como: "gato mis–mis", "mis–mis" o "perdiz”. Era raro antaño, que el gaucho no supiese rasguear un poco la guitarra y entonar las coplas del "gato" o los repetidos acordes del "malambo", motivo por el cual devino en uno de los bailes más elegidos. El loncomeo Es una danza grupal de origen mapuche, propia del suroeste argentino, que se baila principalmente con movimientos de cabeza. Su nombre resulta de la composición de dos voces: lonco, que significa: cabeza, y meu, que quiere decir: bajar. Acompañada por la expresión musical que también lleva ese nombre y que se ejecuta por medio de cajas y cuernos, la danza consiste en correr, saltar, agacharse, erguirse con movimientos pantomímicos de la fauna regional, mientras se mueve fuertemente la cabeza. Es frecuente su realización como parte de ceremonias rituales de índole religiosa, en la que los participantes practican una suerte de desafío a la resistencia física, resultando vencedor el que permanece más tiempo en pie. El malambo El malambo nació en las soledades pampeanas, allá por el año 1600. Dentro de nuestros bailes, es una excepción el que carezca de letra. Las guitarras acompañan esta danza ejecutada únicamente por hombres. El bailarín se luce en el zapateo, la cepillada (roce de la planta del pie contra el piso), el repique (golpe con el taco y la espuela) o los floreos. Sus pies apenas tocan el suelo. Las evoluciones del bailarín, cruzando las piernas, zapateando enérgicamente o haciendo dibujos con boleadoras y lazos son sorprendentes. El malambo, dentro de los bailes tradicionales, equivale a la "payada de contrapunto” en el canto: un verdadero torneo de habilidad gauchesca. En dichas competencias no hay límite de competidores, de a uno van exponiendo sus "mudanzas" y gana quien mejor realiza la mayor variedad de figuras. Una especie singular consiste la modalidad “A devolver figuras”, en la que sólo compiten dos hombres, los cuales están obligados a retrucar indefinidamente la figura que les propone el contrincante, cuyo lugar de inicio está determinado por sorteo. Cuando uno de los dos no puede devolver la mudanza de su adversario se da por terminada la competencia. Actualmente, el malambo reconoce dos estilos: el sureño (Provincia de Buenos Aires y la región pampeana) y el norteño. En el primero, las figuras son suaves, el bailarín muestra ingenio y habilidad, dejando a un lado la rudeza. El segundo, en cambio, se caracteriza por un compendio de destreza, brío, y agilidad. El pericón Se trata de un baile típico muy elegante de la llanura pampeana. En el pasado, recibió el nombre de "baile de cuatro", en razón de ser ése el mínimo de parejas necesarias y porque la coreografía de la danza primitiva se componía de sólo cuatro figuras llamadas, por su orden: demanda o espejo, postrera o alegre, cadena y cielo. A cada una de ellas corresponden varios movimientos distintos, que se ejecutan de acuerdo con las órdenes que dan, según el caso, el cantor o el "bastonero" –especie de director– y siguiendo el ritmo de vals lento o sobrepaso, característico de todos los pericones. El "bastonero" debe ser elegido con sumo cuidado, ya que de su ingenio depende, en gran parte, el éxito del baile. Uno de los agregados relativamente recientes es el "pabellón", donde los bailarines tomados del brazo forman un círculo y cada pareja al compás de la música, con las manos libres, extiende un pañuelo por encima de las cabezas, intercalándose los colores azul y blanco de la bandera argentina. El remedio Consiste en una danza de pareja suelta o independiente que, al igual que la zamba o la arunguita, emplea el pañuelo como accesorio fundamental. Hay documentación confiable que da cuenta de que se bailó en el noroeste, centro y sur del país, desde medidos de siglo XIX. El tango Es el célebre baile rioplatense difundido internacionalmente, de parejas enlazadas, forma musical binaria y compás de dos por cuatro. Surgió en los suburbios de la ciudad de Buenos Aires a fines del siglo XIX, en pleno proceso de transformación en una gran urbe. La convivencia de inmigrantes, negros y gauchos que llegaban al puerto luego de quedarse sin trabajo en el ejército o como consecuencia de la instauración de los grandes latifundios, hicieron del tango un producto cultural único en el mundo. En su origen las canciones eran solamente instrumentales, ejecutadas por tríos de guitarra, violín y flauta, a cuyos compases las parejas bailaban enlazadas. Más tarde incorporó el bandoneón – instrumento procedente de Alemania–, que le daría su sonido característico. En sus primeros años de vida era ejecutado y bailado en prostíbulos, razón por la cual sus primeras letras fueron de contenido vulgar y chabacano. Los grandes poetas con sus letras que evocan el amor frustrado y el arrabal que fue, entrarían en escena en la segunda década del siglo XX, a partir de “Mi noche Triste” de Pascual Contursi, tema que describe los sentimientos de un hombre abandonado por su mujer, grabado por Gardel en 1917 y que dio origen a lo que más tarde se denominó “tango– canción”. EL TANGO Etimología de la palabra tango No existe todavía una teoría cierta sobre el nacimiento del tango como género musical y menos aún sobre el origen de su denominación. Para algunos, tango remitía al vocablo tambor, instrumento característico de la población negra de Buenos Aires y Montevideo. Sin embargo, algunos diccionarios hacen derivar el término del verbo tangir, con dos acepciones: hacer sonar un instrumento o tocar, palpar. El triunfo El triunfo es una danza criolla de pareja suelta que se bailó en todo el campo argentino y también en el Perú. Es un placer ver el movimiento vivaz de los bailarines. La arunguita Consiste en un baile de pareja suelta e independiente que usa el pañuelo como accesorio principal. Se la encuentra registrada exclusivamente en la Provincia de Santiago del Estero, desde 1859 hasta fines del siglo XIX. La calandria Danza de pareja suelta e independiente, tuvo alguna preponderancia en las Provincias de San Luis, Santa Fe y Córdoba. Hay testimonios y registros de ella principalmente en la provincia puntana que datan de 1840. La chacarera La chacarera es una danza alegre y pícara. Su origen no es preciso, pero se le adjudica como cuna de nacimiento la Provincia de Santiago del Estero, desde donde se difundió a lo largo del país. Es de ritmo vivo, alegre, apicarado por su galante juego pantomímico. Se baila en parejas sueltas y el zapateo es constante. Hay de ella una variante, llamada chacarera doble. La cueca Hermana de la zamba, de su homónima chilena, de la marinera peruana y de otras danzas similares, hijas todas de la zamacueca del Alto Perú (o de ella derivadas), la cueca es una de los bailes que más arraigo tuvo en Argentina, en cuyas regiones cuyana y norteña aún conserva vigencia. Ingresó a nuestro país por dos vías: primeramente por la Provincia de Mendoza, desde donde se difundió al resto del país y derivó en la cueca argentina o cuequita (para distinguirla de la chilena). Posteriormente, la cueca marinera (como se la denominó en Perú) entró desde Bolivia y hoy se la conoce como cueca norteña. Cabe señalar que esta danza fue proclamada en 1979 baile nacional oficial de Chile. La huella Consiste en una danza de galanteo, pícara, de pareja suelta e independiente. Hay registros fidedignos de ella en la campaña bonaerense desde el año 1900, aunque se la bailó en diferentes regiones de nuestro país. La mediacaña La mediacaña es una danza criolla, galante y alegre, que se baila de pareja suelta e independiente, de movimiento lento–vivo y de carácter cortesano. La milonga La milonga "campera" es ligera, pero no tanto como la urbana, se interpreta con guitarra y no tiene coreografía. En cuanto al aspecto estrictamente musical, se la vincula directamente con la habanera y el tango, aunque tiene un ritmo mucho más rápido que éste y sus letras suelen ser picarescas. Jorge Luis Borges la prefería por la ausencia de melancolía, rasgo tan característico del tango y compuso incluso su “Milonga para Francisco Chiclana" en la que evoca a un corajudo cuchillero de tal nombre. La milonga, entendida como lugar en el que se baila indistintamente tango y milonga, suele ser el salón de un club o cualquier otro local destinado a ese fin. Hombres y mujeres se sientan a unas mesas colocadas alrededor de la "pista" y la invitación a bailar obedece a una regla estricta: el hombre desde cierta distancia "cabecea" a la mujer, es decir, le hace una señal inclinando la cabeza, y ella acepta o rechaza el convite, en este caso, también con la cabeza. Las mujeres "milongueras" han sido objeto de dedicatoria de varios tangos, cuyas letras suelen aludir a un pasado humilde y a un presente en el que la frecuentación de las milongas de lujo les permite relacionarse con hombres adinerados (los "bacanes" ) , vínculo que sugiere un modo de prostitución. La patria Danza de pareja suelta e independiente, se bailó originalmente en las Provincias de Buenos Aires y Santiago del Estero. Lleva como accesorio un pañuelo. La zamba Es la danza amatoria por excelencia. El hombre festeja a la mujer con ternura y ella acepta, aunque lo esquiva coquetamente. Luego de enamorarla, llega el triunfo del varón, quien la corona poniéndole el pañuelo, como abrazándola. Nos viene de la zamacueca (Lima–Perú) y de la cueca chilena. Tomó su nombre de la antigua danza peruana homónima, no así su coreografía. Al acriollarse incorporó el pañuelo – como una extensión de la mano – que juega un rol importante, ya que a través de él los bailarines expresan estados de ánimo, sugerencias y deseos. Su baile en pareja suelta e independiente se popularizó en casi todo el país. Fuente

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Mitos para los mas chicos
InfoporAnónimo5/29/2008

Registrate y eliminá la publicidad! El Cuco O coco, como se lo denomina en otros países de habla hispana, es un mito creado por la imaginación popular para generar temor en los niños. La criatura no tiene descripción física concreta, de modo que cada pequeño lo imagina a su modo. Es un ser nocturno. Fue un personaje al que recurrían las madres para amenazar a los chicos si no se dormían o si desobedecían a los mayores. En algunas pequeñas ciudades de provincia todavía tiene vigencia. La tradición afirmaba que el cuco comía a los niños o se los llevaba a su escondite ubicado en un lugar impreciso y muy lejano. Hay registros de nanas o canciones de cuna del siglo XVIII que lo nombran. Se cree que fue traído al Río de la Plata por los primeros conquistadores. El Hombre de la Bolsa Este personaje formó parte de la mitología urbana tanto en Argentina como en Uruguay, sobre todo en décadas pasadas, aunque en muchas provincias el mito aún perdura. En otros países de habla hispana se lo conoce como el hombre del saco o el viejo del costal. Se lo describe como un hombre de alrededor de unos 50 años, canoso y barbado, vestido con oscuras ropas de linyera, que lleva una bolsa de arpillera colgada en la espalda. Al igual que el cuco, cumple la función de atemorizar a los niños en caso de desobediencia, ya que en la bolsa colocaría a los pequeños de mala conducta. El mito cobra mucha fuerza alrededor de 1930, cuando a partir de la crisis económica de aquellos años, era frecuente encontrar por las calles a mendigos que, al carecer de un hogar donde vivir, andaban por la ciudad llevando sus pertenencias en una bolsa. El Ratón Pérez Es un mito de origen hispánico, del que hay registros en la época colonial. Se ha difundido también por todo el continente americano, pero sin su patronímico, el que se agregó tardíamente en nuestro país, en la Provincia de Buenos Aires, por semejanza con un viejo personaje de tiras cómicas. Se trata de un simpático y benévolo ratón cuya predilección son los dientes de leche, de modo que al caer la primera dentición de los niños, sale por las noches para cambiar cada diente por unas monedas, que deja debajo de la almohada del pequeño afectado por la pérdida. Este roedor benéfico funciona psicológicamente como un bálsamo para mitigar el dolor infantil. Fuente

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Ciencia y ficción
Ciencia y ficción
InfoporAnónimo5/5/2008

Registrate y eliminá la publicidad! Jurassic park...el tamaño importa ¿Cómo logran dar vida a semejantes criaturas? Bueno, según el film los clonan o copian genéticamente a partir de una muestra de su ADN. En otras palabras: recuperan una ancestral molécula que contiene la información genética de los dinosaurios y por clonación obtienen numerosos ejemplares copiados de cada especie, a los cuales luego crían y colocan en un sofisticado parque de diversiones llamado Jurassic park. Pero empecemos a ponernos serios, en la película los científicos obtienen el material genético o ADN de los dinosaurios a partir de una gota de sangre extraída del estómago de un mosquito que picó a un dinosaurio y luego quedó atrapado en una pieza de ámbar. Primera falla científica a destacar: la molécula de ADN es muy frágil y los ácidos del sistema digestivo del mosquito la habrían destruído. Segunda falla científica: en el film se dice que el ámbar fue encontrado en la república Dominicana. Pues bien, en la realidad eso es imposible pues el ámbar de Dominicana está datado científicamente con fechas de 20 a 40 millones de años de antigüedad y sabemos que la extinción masiva de los dinosaurios ocurrió hace 65 millones de años. Por lo tanto, es falso que el ámbar de la película pudiera contener un mosquito que hubiera picado a un dinosaurio, ya que cuando ese mosquito vivía ya hacía millones de años que los dinosaurios habían desaparecido de la faz terrestre. Otros errores científicos del film tienen que ver con los tamaños de los animales. Los simpáticos y vegetarianos Brachiosaurios y los malévolos y sanguinarios Velocirraptors se muestran en la pantalla dos y tres veces más grandes que los tamaños reales que tuvieron estas criaturas cuando existían. Una falla importante que también se relaciona con el tamaño y el peso de los dinosaurios se ve en la escena en la que el Brachiosaurio se pone “literalmente de pie” levantando el tren delantero y apoyándose sobre los cuartos traseros para alcanzar los vegetales en lo alto de las copas de los árboles. ¡Impresionante sí ! pero imposible pues dado el gran tamaño que estos dinosaurios tenían en la realidad los huesos de sus patas traseras jamás habrían soportado el peso gigantesco de todo el cuerpo del animal y se habrían fracturado. Para finalizar señalamos que en cuanto al Dilophosaurio, en cambio, en el film se le redujo a la tercera parte de su tamaño real, se le agregó una cresta temblorosa a su cuello y un escupitajo tóxico. Ni la cresta ni el veneno han sido documentados científicamente. A efectos de la trama del film se ha convertido a esta criatura más en un gremlin que en un dinosaurio. Científico consultado: Dr. Fernando Novas Paleontólogo Investigador del CONICET Jefe del Laboratorio Anatomía Comparada Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN) Fuente El hombre invisible ¿es posible? El doctor Sebastian Caine, un joven científico genio, y su equipo de investigadores llevan a cabo un experimento secreto para los militares norteamericanos. Su objetivo: lograr el estado de invisibilidad a voluntad en humanos, algo que ya han logrado con perros y gorilas. Éste es el arranque de la película El hombre sin sombra , una nueva revisión del mito de la invisibilidad, con cierta base científica, heredera de la tradición moderna que inauguró H. G. Wells en su famosa novela El hombre invisible (1897). El filón del hombre invisible parece inagotable!! Como en la novela, el estado se logra con la inyección de un preparado líquido "irradiado" (¿con qué?) de fuerte color rojizo que produce una "reinversión cuántica" (algo de jerga científica siempre da un toque de verosimilitud) de la estructura que conforma la materia orgánica. En ese estado "alterado", la luz atraviesa el cuerpo sin que los rayos luminosos se reflejen ni desvíen (refracción) hecho que en la realidad no sucede. Los problemas aparecerán cuando se intente volver a la normalidad. En este caso, un preparado líquido azulado (no sea que el espectador se confunda con los colores) permite, en teoría, retornar al estado visible. Lo que, claro está, no pasará. Mientras el doctor Sebastian experimenta en sí mismo los efectos de la invisibilidad, que acabarán por trastocar su mente, su cuerpo se muestra altamente electrizado. Y es por ahí por donde la invisibilidad presenta sus puntos débiles. Problemas aparte, como el de la inevitable ceguera de un hombre invisible y las dificultades insalvables para que tejidos, huesos, fluidos y demás componentes de un cuerpo sean afectados en sus propiedades ópticas de la misma forma, el aumento de la electricidad corporal facilitaría la rápida detección de un ser de este tipo. ¡ ¡No olvidemos que el sistema nervioso humano funciona mediante impulsos eléctricos!! Por ahora la ciencia está muy lejos de lograr seres vivos invisibles... Científico consultado: Dr. Jorge Aliaga Físico, Profesor de la UBA, Investigador del CONICET Fuente Película... La Momia En la película “La momia”, el legionario Rick O'Connell y su socio descubren durante una batalla en Egipto las ruinas de Hamunaptra, la ciudad de los muertos. Pasado un tiempo, este descubrimiento le permitirá salvar su vida y volver al lugar con una egiptóloga británica y su hermano, donde coinciden con un grupo de americanos. Todos ellos, seducidos por la aventura, provocarán la resurrección de la momia de un diabólico sacerdote egipcio que intenta desesperadamente recuperar a su amada. El film es una ficción bastante lejana a la realidad que pinta un Egipto de fantasía. El comienzo de la película se sitúa la escena en Tebas, se sitúa en Luxor, en el sur de Egipto y aparecen de fondo las pirámides, las pirámides de Giza, que sería como ambientar una película en las cataratas de Iguazú y que de fondo se vea el Obelisco. En la película se refiere por ejemplo a la cuestión del libro de los muertos, el libro de los muertos aparece allí como un objeto de aspecto libro, de aspecto libro moderno con tapas, con el agravante de que es un libro de metal, con páginas, en lugar de ser de papel son también de metal y esto por supuesto es algo absolutamente desconocido en el antiguo Egipto donde no hay ni siquiera el concepto de libro en este sentido, lo más cercano a un concepto de libro, son los rollos de papiro y de esa manera estaban escritos los textos que corresponden a lo que sí existe que es el llamado libro de los muertos, que es un conjunto de recitaciones en beneficio del difunto para que pueda acceder a la vida de ultratumba. Según los egiptólogos, entre otros errores, algunos pasos del proceso de momificación mostrados en la película no son reales, por ejemplo, el uso de tenazas candentes y los vasos canópicos son cuatro y no cinco como expone el film. Hay una mención respecto de esto de los vasos canópicos que son los cuatro recipientes donde se colocaban las vísceras que se sacaban del cuerpo y que se colocaban luego también junto con el muerto, no se desechaban, sin embargo aquí en la película en lugar de cuatro vasos, quizá porque había cinco actores, hay cinco vasos canópicos en lugar de cuatro, este es un detalle añadido de parte de la película. Otro error bastante importante es que el proceso de momificación no se trata de un castigo ni de una condena. Si bien de acuerdo a la posición social de la persona existían distintos procesos, distintas posibilidades de acceder a distintos métodos de momificación, en principio esto es algo que no es un castigo, al contrario es lo que se necesita para acceder a la vida de ultratumba. En la película hay unas condenas a ser momificados vivos a los participantes de estos procesos, lo cual es casi un contrasentido porque la momificación requiere la muerte natural previa de la persona, no se puede momificar vivo a una persona, en la película lo que se representa entonces es que los personajes son vendados, vivos, como si las vendas fueran aquello que caracterizara a las momias quizás por el imaginario que hay por el imaginario de la momia toda vendada, la momia de Martín Karadajian, digamos. La película también se toma algunas licencias respecto a la presencia de hebreos en Egipto a fines del Reino Nuevo. Hay una serie de alusiones también en determinado momento a la presencia de hebreos, hay un personaje que para salvar su vida en determinado momento le presenta a esta momia resucitada una estrella de David, y entonces le habla en hebreo y el resucitado dice AH! el idioma de los esclavos. No hay ninguna evidencia histórica de la presencia de hebreos en Egipto a fines del reino nuevo, esto contrariamente a la creencia general de que el éxodo está documentado históricamente, habría que decir que desde el punto de vista histórico no hay evidencia, lo que no significa que no haya habido nómadas en el valle del Nilo. A esta altura nos podemos preguntar… si los productores de Hollywood ¿se acuerdan de consultar a los egiptólogos antes de lanzarse a rodar una película como La Momia? Algún asesoramiento para hacer la película, los realizadores han tenido, la ambientación histórica inicial mas allá de esta pirámides coladas en Tebas, no está tan mal, las vestimentas del personaje, las vestimentas del rey Seti con su corona, salvando muchos detalles pero en términos generales reconstruye bastante bien el tipo de indumentaria de los antiguos egipcios de la elite, hay también cierto uso de jeroglíficos que también implica cierto asesoramiento, digo no se trata de puros dibujitos como a veces aparecen en lugares jeroglíficos dibujitos que vagamente para un especialista pueden pasar por este tipo de signos pero que aquel que conoce algo de la escritura jeroglífica sabe que no lo son, aquí hay un esfuerzo en algún sentido por reproducir signos que son parte de los signos jeroglíficos, en algunos casos aparece un poquitito no del todo bien logrados, pero en general aparecen signos que tienen que ver con la lengua egipcia. Pero la verdad es que no se puede decir mucho más a favor de la película. Fuente

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Recetario de cocina criolla
Recetas Y CocinaporAnónimoFecha desconocida

Registrate y eliminá la publicidad! Asado El asado de carne de vaca cocinado a la parrilla es una arraigada costumbre argentina. Cada uno de los pasos para realizar un buen asado es una ceremonia casi reglamentada. Primero se enciende el fuego con carbón vegetal, mientras se bebe un vinito; si es mendocino, ¡mejor! Luego se calienta la parrilla y se limpia, por lo general, con papel de diario. Dicen los que saben que el fuego está listo cuando podemos sostener la mano unos centímetros arriba de la parrilla por el lapso de aproximadamente 10 ó 12 segundos (8 para apurar un poco su cocción). Luego se ponen carne y achuras ya saladas. Generalmente la ingesta comienza con un chorizo y una morcilla, antes de que llegue la carne. También puede ser acompañado con riñones, mollejas, hígado y chinchulines, que componen las vísceras del ganado vacuno. También se suele incluir carne de pollo. El condimento característico del asado es el chimichurri, que consiste en una salsa sabrosa compuesta de diferentes especias y vegetales naturales (ajo, pimiento rojo, perejil, orégano, ají, tomillo, cebolla y laurel), mezclados con agua, vinagre, azúcar, sal y aceite. La salsa criolla es otro aderezo de mesa, compuesto por tomate sin piel, pimiento morrón, cebolla o cebolla de verdeo, aceite, vinagre y sal. Los ingredientes deben ser picados a cuchillo. Existen variantes que agregan pimentón dulce y ají picante molido. Salsa criolla Ingredientes: • 1/2 litro de agua. • 1/4 de taza de sal gruesa. • 1 cucharada de ají molido. • 1 cucharada de orégano. • 1 cucharada de pimentón picante. • 4 dientes de ajo. • 3 hojas de romero. • 4 hojas de laurel. • Vinagre y aceite a gusto. Preparación: Hervir en una cacerola el agua con la sal, dejar entibiar y agregarle el pimentón. Colocar el ají en una cazuela, agregar el agua tibia con el pimentón, el orégano, el romero, el laurel, los ajos bien picados, el vinagre, el aceite y dejar reposar durante 24 horas. Servir en una salsera o conservar en una botella cerrada herméticamente en la heladera. Carbonada en Zapallo Ingredientes: • 1 zapallo de entre 4 y 6 kg. • Manteca. • Azúcar. • Leche. • 1 pocillo de aceite o grasa derretida. • 1 cebolla. • 1 diente de ajo. • 1 kg. de carne vacuna sin grasa ni nervios. • 1 lata de tomates. • Caldo. • 2 zanahorias. • 1/2 kg. de zapallo. • 3 papas. • 2 batatas. • 2 choclos o 1 lata de choclos desgranado. • 1/4 de kg. de cuaresmillos. • 1 ramo de hierbas aromáticas. • Sal y pimienta. Preparación: Lavar el zapallo, cortarle una tapa y extraerle las semillas. Untar el interior con manteca, espolvorear con azúcar, añadir un poco de leche para que no se reseque la pulpa, tapar y asar en horno caliente durante 1 1/4 hora. Rehogar la cebolla y el ajo bien picados en una sartén con aceite o grasa. Incorporar la carne cortada en trozos, continuar la cocción durante unos minutos y añadir luego los tomates. Cocinar entre 8 y 10 minutos, agregar las hierbas aromáticas, el caldo hasta cubrir todos los ingredientes y continuar con la cocción. Incorporar, cortados en dados, las zanahorias, el zapallo, las papas, las batatas, el choclo rallado, los duraznos cuaresmillos remojados y condimentar. Cocinar hasta espesar viendo que los ingredientes estén cocidos. Rellenar el zapallo y llevar al horno durante 10 minutos. Servir dentro del zapallo, caliente extrayendo parte de la pulpa con un cucharón. Chipá Ingredientes: • 1/2 kg. de queso fresco. • 3/4 de kg. de harina de mandioca. • 4 huevos. • 1 pizca de sal. • 200 gramos de grasa. • 1/2 taza de leche. Preparación: Colocar sobre la mesada el queso desmenuzado con un tenedor en forma de corona, la harina y la sal. En el centro, disponer la grasa y los huevos. Unir incorporando la leche hasta obtener una masa algo blanda. Trabajar con las manos hasta alisarla. Tomar porciones con las manos, darle forma de pancitos y hacerles en la parte superior un corte con un cuchillo. Cocinarlos sobre placa engrasada en horno bien caliente. Estofado Norteño Ingredientes: • 3 cucharadas de aceite. • 2 cucharadas de grasa. • 1/4 de kg. de maíz remojado desde el día anterior y cocido. • 1/2 kg. de carne vacuna. • 1/2 kg. de carne de cerdo. • 2 papas. • 2 zanahorias. • 6 orejones de durazno (optativo). • 1 vaso de vino blanco. • 2 tomates. • 1 ají. • 1 cebolla. • Sal. • Perejil. • Orégano. • Ají molido. Preparación: Calentar la grasa y la mitad del aceite en una cazuela. De inmediato, dorar la carne y el cerdo cortados en trozos. Luego agregar el maíz ya cocido, las zanahorias y las papas cortadas en cubos. Incorporar los orejones previamente remojados, el vino, un poco de agua y continuar con la cocción a fuego lento o moderado. Freír en una sartén el ají, las cebollas y los tomates previamente picados con el aceite restante. Añadir al estofado y condimentar a gusto. Continuar la cocción hasta que esté bien cocido y adquiera una consistencia espesa. Mazamorra con Leche Ingredientes: • 150 gramos de maíz pisado. • 1 litro de leche. • 1 chaucha de vainilla. • 150 gramos de azúcar molida. Preparación: Remojar en una cacerola desde el día anterior el maíz con agua fría. Al día siguiente cocinarlo en la misma agua. Hervir en un recipiente la leche con el azúcar y la vainilla. Añadirle el maíz cocido y escurrido y continuar la cocción un poco más. Dejar enfriar. Servir frío. Tamales Norteños Ingredientes: • 12 chalas secas de maíz. • 2 tazas de harina de maíz. • 1/2 litro de caldo o agua. • 3 cucharadas de grasa. • 1/2 kg de carne vacuna picada con cuchillo. • 1 cucharadita de comino. • 2 huevos duros. • 3 cucharadas de pasas de uva sin semillas. • 50 gramos de aceitunas verdes descarozadas y picadas. • 1 cebolla chica picada, rehogada en aceite. • Sal y pimienta. • 1 cucharadita de pimentón. • Orégano. Preparación: Sumergir las chalas en un recipiente con agua caliente para que pierdan rigidez y luego, escurrir. Cocinar en una cacerola la harina de maíz con el caldo o agua y, cuando esté espesa, distribuir una porción abundante sobre 2 chalas, superpuestas en forma de cruz. Saltear la carne en la grasa, humedecer con unas gotas de agua y apenas esté rehogada, condimentar con sal, pimienta, pimentón, orégano y comino. Retirar del fuego e incorporar los huevos picados, las pasas de uva remojadas, las aceitunas y la cebolla. Mezclar bien. Colocar un poco del relleno sobre el colchón de harina de maíz y cerrar las chalas en forma de paquete, atándolas con las propias hebras. Hervirlas en una cacerola grande con agua y sal. Escurrirlas y servir calientes. Fuente

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