GeneraI_Zhukov
Usuario (Venezuela)
La reseña que escribió A.O. Scott sobre The Act of Killing [El acto de matar] ofrece un ejemplo aleccionador de cómo las personas en Estados Unidos reciben una inyección diaria de mentiras, encubrimientos y distorsiones que les inducen la amnesia y les dejan ciegas en cuanto a la verdadera historia y naturaleza de este La reseña que escribió A.O. Scott sobre The Act of Killing [El acto de matar] ofrece un ejemplo aleccionador de cómo las personas en Estados Unidos reciben una inyección diaria de mentiras, encubrimientos y distorsiones que les inducen la amnesia y les dejan ciegas en cuanto a la verdadera historia y naturaleza de este país. The Act of Killing (una película independiente) denuncia algunos horrores de las masacres de al menos 500.000, y posiblemente un millón o más, comunistas en Indonesia en 1965 y 1966. Durante ese período, masacraron a tantos comunistas, tirando los cuerpos en los ríos, que varios ríos de Indonesia se atascaron de muertos. link: https://www.youtube.com/watch?v=YX6fC-Vj7D0 Estados Unidos puso en marcha y en general orquestó esta orgía de carnicería sádica. En 1965, Estados Unidos, por medio de la CIA y el ejército de Indonesia, derrocó al gobierno de coalición nacionalista que dirigía Sukarno (en ese gobierno el Partido Comunista de Indonesia tuvo un papel prominente1). El golpe de estado puso en el poder a una junta militar fascista encabezada por el general Suharto. La CIA y el personal de la embajada de Estados Unidos le dieron al ejército indonesio los nombres de comunistas, sindicalistas, intelectuales y otros para matar. Según las palabras de un perpetrador de las masacres, “exterminaron” a más de dos millones de miembros del Partido Comunista de Indonesia. Después de cada asesinato, los funcionarios de la embajada de Estados Unidos tacharon los nombres de comunistas y otros de las listas que habían compartido con el ejército indonesio. Un ex funcionario del Departamento de Estado dijo acerca de su papel: “Yo quizá tenga sangre en las manos, pero a veces eso es algo bueno”. No obstante, en ninguna parte de la reseña reconoce Scott que Estados Unidos orquestó las masacres. No es posible que alguien como A.O. Scott, ni hablar de sus editores, desconocieran ese hecho. En ese período y desde ese entonces, el New York Times lo reconoció de manera indirecta. Por ejemplo, en 1990 escribió que antes de las matanzas, “No hay duda de que dio una lista de nombres a los indonesios” por un funcionario de la embajada de Estados Unidos. Y el New York Timesinformó que el jefe de la sección política de la embajada le dijo a un entrevistador: “Sabíamos adónde se remitían los nombres” (17 de julio de 1990). Como resultado, hasta aquellos que vean la película o se enteren de ésta, y se indignen de lo que aprenden sobre una de las masacres más sangrientas, sádicas y genocidas de la historia humana, podrían recibir delNew York Times una inyección de amnesia que oculta el hecho de que su gobierno estaba detrás de esos crímenes. 1. El Partido Comunista de Indonesia (PKI) sostenía y promovía ilusiones peligrosamente nocivas sobre la naturaleza de las formas democráticas de la dictadura capitalista y sobre la posibilidad de alcanzar el socialismo sin una revolución. Sin embargo, en el contexto del choque global entre el imperialismo y los pueblos oprimidos que se levantaban por todo el mundo y de la confrontación con la China socialista, el imperialismo estadounidense y sus secuaces en Indonesia consideraron al PKI como una amenaza intolerable. Documental increíble pero verídico…Localizan a unos asesinos de masas en Indonesia, que con el beneplácito de militares y autoridades, masacraron a cerca de un millón de personas en el año 1965… ¡¡Y LOS CONVENCEN PARA RECREAR ESAS MATANZAS!! Presumen de ello y los aplauden por ello. En menos de un año, y con la ayuda directa de EEUU y los gobiernos occidentales, más de un millón de comunistas fueron asesinados. En los EEUU, la masacre fue considerada como una “victoria sobre el comunismo”, y se celebró como la mejor noticia de Occidente desde hacía años en Asia. The New York Times tituló: “Un Rayo de luz en Asia, y elogió a Washington para mantener su parte en los asesinatos ocultos.
B. El Clan Ochoa En momentos en que Escobar Gaviria libraba su batalla por consolidar un poder dentro de la mafia, en 1976, luego de la caída de los dos primeros capos de Medellín, el familiar de los Ochoa, Fabio Restrepo Ochoa, estuvo a punto de ser capturado en el aeropuerto de Bogotá, en episodio relatado al principio de este capítulo. Restrepo Ochoa logró la libertad con alguna argucia jurídica un mes más tarde, pero llegó a Medellín para ser destronado. literalmente hablando, a manos de su pariente Jorge luis Ochoa Vásquez. El Clan de los Ochoa había empezado a estructurar su propio negocio desde un principio. Conformado por el viejo 1'abio Ochoa Restrepo, y sus hijos Jorge Luis, Juan David, Fabio, Cristina María. Angela María y Martha Nieves Ochoa Vásquez, el Clan pergeñaba lo que sabían era una importante fuente de ingresos fáciles. Jorge Luis tras la caída de su pariente , el más osado de todos, asumió el liderazgo, y dispuso la estrategia: empezar a colonizar los mercados de la cocaína en Estados Unidos. ¿Era una organización fuerte entonces? Aparentemente no, pues estaría conformada por la misma familia. Prueba de ello, es que Ángel María Ochoa Vásquez fue arrestada en Miami el 12 de octubre de 1977 en posesión de kilo y medio de cocaína, que transportaba oculto en su sostén. El viejo Ochoa era ya conocido en Antioquia por su afición a los caballos de paso, hobby que no se podía pagar con el producto de una pequeña finca que poseía en Antioquia, La Loma, Aún conserva este nombre para su criadero, que anuncia en el directorio telefónico con una foto donde el mismo aparece montado en un caballo. Su hijo, Jorge Luis, vivía hasta entonces de transacciones menores sobre vehículos usados. Son muchos los paisas que alegan haberle vendido carros populares como un Simca o un Renault 4, a este Ochoa que luego se convertiría en uno de los hombres más ricos, pero también más peligrosos, no solo del país sino del mundo. En un período que se localiza entre el 24 de agosto y el 24 de noviembre de 1978, Jorge Ochoa ordenó a su hermano Fabio que se trasladara a Miami, donde debía iniciar los contactos para la distribución de la droga. Su enlace sería desde de ese momento Rafael Cardona Salazar quien, pese a ser colombiano, no posee registros en el país. Alquilaron un apartamento en el distrito sur de la Florida, situado en el 9320 S.W. de la l6th Street. Desde su residencia. Ochoa y Cardona distribuyeron 101 kilogramos de cocaína, según registros de la UFA. Por problemas surgidos con ese cargamento, Cardona Salazar está acusado de haber asesinado, el 25 de diciembre de 1978, a Antonio Arles Vargas (El Chino) en el Condado de Dade, Florida. Jolin Doe el estadounidense que llegaría ser el contador del Cartel , en compañía de Jorge Ochoa montó también su propia red de distribución de cocaína en el mismo Condado. Los dueños del negocio en realidad los negocios, porque cada uno actuaba por separado empezaban a ser desde entonces los Ochoa y Pablo Escobar. Por sus antecedentes en Antioquia, se debería mencionar ahora a los hermanos Javier, Rodolfo y Mariano Ospina Baraya. En este departamento invierten su dinero, pero la cocaína se afirma la sacan en las cajas de flores de la finca de la ex senadora Bertha Hernández de Ospina Pérez cuya inocencia se proclama a mil voces, pese a que en alguna ocasión escribió uno de sus Tábanos doliéndose por la suerte de los animales del zoológico de Pablo Escobar Mariano Ospina Baraya fue detenido en Miami el 6 de septiembre de 1984, cuando se realizó la operación "Green Back", para localizar lavadores de dólares. Entre mayo y junio del 84, Ospina y Mauricio Lehrer entregaron a un agente encubierto. León Guin. US$1.5 millones en efectivo para que los lavara en una empresa de fachada. mantenida por la Aduana de E. U. Al ser detenido en Miami. Ospina invocó en su favor ser nieto del ex presidente colombiano Mariano Ospina Pérez. Rodolfo Ospina Baraya fue condenado a 33 meses de prisión por un juez de Aduanas de Medellín, en 1985, por la introducción de contrabando de 9 vehículos Mercedes Benz. Cursan ocho procesos más por delitos similares. Los carros, pese a. ser de contrabando, fueron matriculados en Envigado La importación de vehículos a Colombia, es una de las formas usuales de ingresar dinero de la mafia al país. En Medellín, también opera Héctor Meza, quien era empleado del Banco Cafetero, cargo del que renunció a raíz de un desfalco que se encontró en su agencia. De repente, apareció con una capacidad económica inusitada, que bien pronto le permitió convertirse en el mayor accionista del equipo de fútbol Deportivo Independiente Medellín, a través del cual se apoderó de los pases de varios jugadores. Mesa también es propietario de una fábrica de pinturas. Mundocolor. una floristería, un grill, una distribuidora de sudaderas deportivas, y de una elegante casa de banquetes, donde alquila desde las sillas hasta los meseros. José "Pelusa" Ocampo. era un taxista de Medellín que empezó a viajar a los Estados Unidos y de repente compró el estadero Las Lomas, en la carretera Las Palmas cerca al Hotel Intercontinental de Medellín. Lo convirtió en la discoteca Kevin's, ala que promociona como "una de las mejores del país", por tener varias pistas de baile y un ostentoso juego de luces. Para su inauguración contrató a dos cantantes de fama internacional, el español Raphael y el brasileño Roberto Car los. Ocampo, conocido en los bajos fondos como "Caliche", le regaló en un aniversario de matrimonio a su esposa, la taberna y restaurante Natarlima, en el centro comercial Oviedo de Medellín. También es dueño del supermercado Seppy, su medio habitual para lavar dinero. El infortunio le llegó a Ocampo cuando su esposa fue capturada en los Estados Unidos con un cargamento de cocaína que le ameritó una fianza de un millón de dólares. Posee en Necoclí una gigantesca hacienda llamada Virgen del Cobre y otra, mas modesta. Villa Milena. "La Fiesta del Coco no seria nada sin el apoyo de don José". dijo el párroco de Necoclí. Luis Ángel Gutiérrez, en declaraciones al periódico Heraldo de Urabá: "Las gentes han fijado la mirada en este hombre (Pelusa) que como obra de Dios llegó a Necoclí para ayudar en torno a las obras de desarrollo", precisaba con irreverente desparpajo el sacerdote. José "Pelusa" Ocampo condujo vehículos de carreras en los autódromos de Bogotá y México con Pablo Escobar y su primo, Gustavo Gaviria Su vehículo era patrocinado por dos empresas de mafiosos. Pilotos Ejecutivos y Servirepuestos de Medellín. Darío Ocampo (quien no es familiar de otros narcotraficantes como Santiago Ocampo Zuluaga, el dueño de la Rinconada, ni de Pelusa Ocampo, (el de Kevin's), es propietario de la finca Villa Salsa, donde posee la réplica de cinco tipos de discoteca: Aquarios, de música moderna. Recuerdos, de música vieja Pachanguera, de salsa. El Relajo, de música guasca, y Stardust. con música disco. En 1983 trajo a su finca la Sonora Matancera, para despertar del letargo de un fin de semana aburrido. Se afirma que un amigo le ofreció $600 millones por Villa Salsa, pero Ocampo rechazó la oferta por carecer de interés en venderla. Ocampo se convirtió en el mecenas del Deportivo Independiente Medellín luego de la quiebra de Meza. Este equipo termino controlado por Pablo Correa. Los hermanos Correa Arroyave. Pablo (de la Banda de los Pablos). (arlos, Arturo y Rigoberto, desaparecieron ya del mundo del narcotráfico, con excepción del segundo. Ellos le adquirieron el ex embajador J. Emilio Valderrama su finca Las Catas, en Copacabana. Son dueños de la firma Conasfaltos, importante contratista de obras públicas en Antioquia. y especialmente en Bello y Copacabana. Pablo Correa fue asesinado luego del secuestro de un cuñado de los Ochoa, en el marco de una guerra que se relata más adelante. Rigoberto y Arturo fueron capturados meses más tarde, el 9 de agosto de 1986, en Pennsilvania. Fueron acusados y condenados por la introducción de 7.5 toneladas de cocaína a ese Estado, y del lavado de US$25 millones. Utilizaron para su negocio una empresa de transporte aéreo de Estados Unidos, la American Inc. Últimamente se tuvo conocimiento de las actividades de los esposos Felipe Eljach y Esperanza Ruiz de Eljach, quienes con el narcotraficante Gustavo Hernán Ordóñez le pidieron un préstamo a Pablo Escobar en mayo de 1986, para la adquisición de unos predios en torno a Cartagena, y controlar la futura expansión de la ciudad. Escobar les prestó el dinero, a unos plazos e intereses mutuamente convenidos. Ordóñez, quien era el primer garante de la deuda, no pudo pagar oportunamente. Fue invitado a Medellín para acordar una prórroga y apareció asesinado. Felipe Eljach, preocupado, llamó para anunciar que asumía la deuda, con todas sus consecuencias, pero que pedia un plazo. Lo invitaron a Medellín para que expusiera su plan, y también fue asesinado. La esposa de Eljach. Esperanza Ruiz, quien figuraba como propietaria de una Joyería Felipe de Cartagena, decidió esconderse mientras le aconsejaban qué hacer Conocedores de su afición por el juego, la esperaron durante varios a la salida del Casino del Caribe de Cartagena. El sábado primero de agosto de 1987, cuando salía del Centro Comercial Pierino Gallo, de esa misma ciudad, fue acribillada. A su nombre sólo se encontraba la Hacienda La Fe, el Aserrío Montecarmelo, y la casa campestre "Villa Esperanza" a la salida de Cartagena. La joyería era fachada de los hermanos Murillo de Medellín, los mayores lavadores de dólares de esa ciudad. Hay otra versión sobre estos asesinatos: el Cartel de Medellín, en vista de que sus hombres en Estados Unidos empezaban a ser fácilmente localizados por el departamento de procedencia, Antioquia, empezaron a relevar contactos con amigos de la Costa Atlántica. Los Eljach y Ordóñez habrían intentado apoderarse de las utilidades de un cargamento. Pablo Escobar habría decidido su muerte como advertencia para quienes pretendieron empezar a trabajar con ellos. Un episodio de violencia similar se vivió luego de la captura del narcotraficante hondureño José Ramón Matta Ballesteros, Frank Gutiérrez y los hermanos Ospina Baraya le advirtieron a la esposa de Matta sobre supuestos peligros de expropiación de tierras en el evento de que Matta fuera extraditado a su país, y propusieron comprarle varias de sus fincas. Ella aceptó, y se las pagaron a precios ínfimos. Cuando Matta Ballesteros logró escapar de una cárcel de Bogotá ("Dios me abrió las puertas", fue su explicación), se enteró de la forma como Gutiérrez y los Ospina Baraya se habían aprovechado de la ingenuidad de su esposa. Los llamó y fijó un plazo perentorio para que le pagaran. En demostración de que hablaba en serio, Matta Ballesteros mandó asesinar, uno a uno, a los familiares de Frank Gutiérrez. Como no diera resultado la estrategia, asesinó al propio Gutiérrez, a quien dispararon hombres disfrazados de agentes de la Policía, en la clínica El Rosario de Medellín. Estaba internado en el hospital, recuperándose de un atentado anterior. Su esposa viajó a Bogotá con un excomandante de la Policía de Antioquia. Los dos aparecieron baleados y sus cuerpos incinerados, en febrero de 1987, en una vía a la salida de Bogotá. Sólo queda un Gutiérrez vivo, de 16 años. En junio de 1987 el narcotraficante hondureño propuso entonces una reunión con los Ospina Baraya, Javier y Rodolfo, en la que estuvieron presentes Bertha Hernández de Ospina Pérez, el tío de aquellos, Fernando Ospina Hernández y su hija Bertha Olga Ospina Duque, cónsul de Colombia en Boston. Cuando se le» expuso la única forma de arreglo, Rodolfo sacó una subametralladora, y empezó a disparar al aire. Se trenzaron en una balacera que concluyó con una sentencia: "cumplan sus tratos". El disgusto se generó porque los negociadores de Matta Ballesteros sabían que Rodolfo Ospina acababa de comprar una finca en el corregimiento de La Pintada, municipio de Santa Bárbara, por $1.200 millones, de los cuales pagó $n()0. y como garante en el pago del remanente se comprometió a Mariano Ospina Hernández. La finca fue de propiedad dr un exécrente el Fondo Ganadero de Antioquia. En esas circunstancias, Ospina no podía alegar que afrontaba una escasez de dinero. Luego del atentado, los Ospina Baraya abandonaron el país. También es oriundo de Antioquia el senador Alvaro Uribe Velez,. cuyo padre, Alberto Uribe Sierra, era un reconocido narcotraficante, quien le otorgó licencia a muchos de los pilotos de los narcos, cuando fue director de Aerocivil. Uribe estuvo detenido en una ocasión para ser extraditado, pero Jesús Aristizabal Guevara, entonces secretario de Gobierno de Medellín, logro que lo pusieran en libertad. Al entierro de Uribe Sierra, asesinado cerca de su finca en Antioquia, asistió el entonces presidente de la República, Belisario Betancur, y buena parte de la crema y nata de la sociedad antioquena. en medio de veladas protestas de quienes conocían sus vínculos con la cocaína. Hay en Medellín otros traficantes muy peligrosos, como WiIliam Halahy y los hermanos Miguel Ángel, Jaime y Joaquín Builes. que no lo piensan dos veces para mandar matar, si con ello solucionan un problema. Curiosamente ellos terminaron vinculados a un diario de Medellín. También era socio de ese periódico, un Vélez, que fue contador de los Ochoa, y de quien se asegura es testaferro de sus dineros. Llegó incluso a presidir la Cámara de Comercio de Medellín. El primero, Halaby, fue obligado a vender sus acciones en el periódico por el gobierno Barco ante las denuncias en el Foro por la Vida Guillermo Cano. El intermediario de la orden fue Gustavo Vasco. Halaby vendió su participación a fundaciones sin ánimo de lucro o de pulcro -, que encabeza el senador Bernardo Guerra Serna, .uno de los grandes caciques de la política colombiana. Entre los diputados de Guerra en Antioquía, se encuentra el abogado Feiser Humberto Buitrago Mustafá, quien en sociedad con su padre maneja los negocios de Pablo Escobar Gaviria. También un concejal suyo de Medellín, Luis Javier Castaño Ochoa, fue detenido en los Estados Unidos portando varios kilos de cocaína. Guerra Sema propuso, el 7 de octubre de 1987, que el gobierno entrara a dialogar con los narcotraficantes. El segundo, Builes, comprometió al diario con el otorgamiento de un crédito $300 millones, y que los utilizó para presionarlo a fin de que mantuviera su oposición a la reapertura del aeropuerto Olaya Herrera, situado en el centro de Medellín, donde adquirió los terrenos vecinos para construir condominios. A través de este aeropuerto, antes hangar de los centenares de avionetas de la mafia antioqueña, sale buena parte de la cocaína, aprovechando que luego de su cierre, apenas se dejó una patrulla menor de la Policía Antinarcóticos, que se coloca en el extremo opuesto al sitio por donde despegan las aeronaves. La explicación para este hecho, consiste en que la pista que antes utilizaban para el tráfico de cocaína, la de Santa Fe de Antioquía, se convirtió en punto de mira de los grupos guerrilleros, que cobran una alta tarifa por cada despegue. (impuesto al gramaje lo llaman indistintamente). Los hermanos Builes negociaron, en octubre de 1987, los hoteles más grandes de la Isla de San Andrés, El Gran Hotel, Mariú y Palace, imitando al narcotraficante Evaristo Porras, quien dos años atrás había hecho lo mismo con el Hotel Bahía Marina de San Andrés. Es casi desconocida en Colombia la historia de una mujer, a quien se señala como dueña de todo un emporio del tráfico de cocaína: Martha María üpegui de Uribe. Es propietaria de una finca en Jurado, en cercanías al municipio de Curiche, donde tiene una pista de 2.000 metros, con permiso de la Aerocivil. A ella llegan las avionetas que controla, identificadas con las matrículas HK544, HK1922, HK2225, HK2283; HK1758; HK1210, HK1661 y HK2046, que figuran a nombre de su preferido, Fernando Correa. Marta María Upegui se identifica con las cédulas de ciudadanía números 21'299.901 y 21'287.599. En la primera aparece con el nombre de María Upegui, y en la segunda como Marta Ospina de Gómez. Pero la película de microfilmación con la cédula correspondiente a su verdadero nombre fue destruida en la Registraduría Nacional del Estado Civil, y desapareció la tarjeta de identificación dactiloscópica. La Upegui, quien figura como residente en Medellín, es prófuga de la justicia norteamericana, donde tiene pendientes más de 50 investigaciones por narcotráfico, incluyendo una que se inició por su arresto en Nueva York. Es propietaria de una finca en San Juan de La Estrella y saca a la cocaína hacia Estados Unidos por Bahía Solano, Florencia y Mitú. Opera con dos empresas de pantalla. Alterar del Pacífico Ltda. e Incupar Ltda. Su abogado habitual es José Arturo Gaviria, quien también ha representado intereses de Pablo Escobar y de Gustavo Gaviria, de donde se infieren estrechos vínculos entre las dos organizaciones. Sus principales socios son Femando Correa Gómez, Benjamín Herrera Zuleta, apodado en sus inicios en Cali como el "Papa Negro de la cocaína", pues afirmaba ser cabeza de su propia mafia de narcotráfico, Darío Moreno, Germán Arango, Gabriel Jaime Botero, Gregorio Ramírez Henao, Jorge León (El Mico), Víctor Rodríguez, María Luz Gaviria, El Padrino Jaime Cardona Vargas. Jaime Cárdenas, Giovani Bordé y Diego Gómez Delgado. Hay otra organización casi desconocida en el país, dedicada por igual, al tráfico de narcóticos, y al lavado de dólares, conformada por Julio César Triviño Peláez, Luis Carlos Correa. Luis Carlos Molina Yepes, Gerson Suárez, Joaquín Jorge Solano y Manuel Antonio Caicedo Y . quienes trabajaban como lugartenientes de una organización no plenamente identificada de narcotraficantes del Brasil, que tuvo mucha importancia en 1979. Posteriormente se independizarían, y Triviño Peláez entró en sociedad con Luis Echeverry. quienes a bordo de las aeronaves HK1977-W y HK2282-P. terminaron vinculados al tráfico de 300 kilos de cocaína procedente de Bolivia, que introdujeron a Colombia En Antioquia también opera el Clan Lopera Vallejo. en una de cuyas fincas caería en febrero de 1987 Carlos Lehder Rivas, y uno de cuyos más importantes hombres es Héctor Cárdenas Eusse. A partir de 1979, Antioquia se convirtió en el paraíso de los narcos. La mayor venta de éter para la cocaína se hizo a través de Hernán Botero Moreno y sus representaciones Nutibara. Por problemas originados en la inscripción de aeronaves ya había sido asesinado Osiris de J. Maldonado, alto funcionario de la Aeronáutica Civil, enfrentado con los hermanos Bordé, uno de los cuales fue mencionado antes como integrante de la organización de Martha Upegui de Uribe. Medellín es llamado El Santuario porque los narcos están protegidos en esa capital y son Humados Los Monjes, pues aparentan no ser capaces de hacer daño a nadie Los coqueros buscaron la solidaridad social a través de programas que aparentaban tener un sentido cívico, como Medellín sin Tugurios, plan lanzado públicamente en Bogotá por el Alcalde Alvaro Oribe Velez, y que consistió; según se supo luego, en las mil casas en obra negra que fueron donadas a los residentes en un basurero de la ciudad, financiadas por Pablo Escobar también adelantó el programa Medellín Cívico, en el que el narcotraficante dono miles de arbustos para ser plantados en los antejardines y los parques Vale la pena recordar que. siendo Rodrigo Lara. Ministro de Justicia, ordenó paralizar 30 aeronaves a los Ochoa. 10 a Pablo Escobar. 10 a Gonzalo Rodríguez Gacha y cuatro a Carlos Lehder Rivas Y sin embargo dijo que sólo se había inmovilizado una pequeña parte de la gran flota aérea de los narcotraficantes de Medellín. 3. La Organización en Bogotá En Bogotá, el negocio del narcotráfico fue explotado en sus inicios por delincuentes provenientes de actividades como el secuestro, y el contrabando de esmeraldas. Primero se conoció la organización dirigida desde Medellín. y que controlaba en Bogotá Aguirre Ardila (Hl Coronel), con una inmensa capacidad de armamento y de hombres. En abril de 1975 fue capturado Ivan Darío Carvalho, un brasileño con papeles de colombiano, que combinaba la falsificación y la estafa con el narcotráfico. En la casa donde fue detenido, se encontró cocaína por valor de $150 millones, más de un centenar de pasaportes y sellos de caucho para imprimir visas. Figuraba como "químico farmacéutico". oriundo de Medellín A los pocos días de detenido, fue allanada su finca en el municipio de San Antonio de Tena, que disfrazaba como una distribuidora de huevus. "Avícola Alcántara" Quedó virtualmente destruido pese a que se aseguró que poseía nexos con la "reina de la coa". Verónica Rivera de Vargas. La historia de esta reina en los anales judiciales colombianos hay más de cinco mujeres que adoptaron, el mismo mote se conoció en medio de una guerra de singular violencia. que se prolongó hasta los Estados Unidos. A raíz de este episodio, los narcotraficantes colombianos empezaron a ser llamados "los "jinetes de la cocaína", en referencia a los tiempos del Far West, cuando toda diferencia personal se resolvía a plomo, sin temor por principio alguno. Porque, por ejemplo, una de las reglas de oro de la mafia italo-norteamericana, es el respeto a la familia de su asociado Los narcotraficantes colombianos, por el contrario, empiezan casi siempre por asesinar a los familiares de su rival, y sólo si no logran amedrentarlo, concluyen asesinándolo a él. A. La Guerra del 78 La guerra trascendió a la prensa en la noche del 28 de diciembre de 1976, cuando fue secuestrada Bersey Espinoza de Gil. una bella dama antioquena, que conmovió a los periodistas por las tiernas cartas que escribía, de su puño y letra, su pequeña hija de 5 anos. "Mami, nosotros te queremos mucho. Pídele a esos señores que no te maten, porque mi papito Mario y yo quedaríamos sufriendo para toda la vida", decía una de esas notas. Que en principio se creyó habían surtido efecto, pues el 8 de enero siguiente fue dejada en libertad. La prensa se volcó a cubrir el feliz encuentro de madre e hija, pero le esperaban muchas sorpresas. La versión del secuestro, según Bersey Espinoza, incluía a más de una veintena de hombres fuertemente armados y vestidos de agentes de la Policía, que la mantuvieron en una casa de familia. La cena de navidad que le brindaron sus captores se inició con un suculento pavo, al que le agregaron numerosas botellas de champaña. Varios de los habitantes de su casa, como el padre de Bersey. Conrado Espinoza, pedía no ser fotografiados, y cuando un desprevenido reportero le tomó una foto a aquel, le protestó primero y luego trató de comprarle la película. Pero ante todo, hizo dudar la radiante jovialidad de Bersey Espinoza de Gil, quien a las pocas horas de liberada, hablaba en todas partes, bailaba y tomaba aguardiente, lo que ella justificaba con su ancestro paisa. Bien pronto los hechos empezarían a dar la razón a los suspicaces periodistas bogotanos. El I 5 de enero de 1977 fue descubierta, por una llamada anónima, una finca. Casa Vieja, en el Municipio de Cogua, Cundinamarca, de propiedad de Verónica Rivera de Vargas. Allí se encontró un moderno laboratorio para el procesamiento de cocaína y varias libras del alcaloide. Fueron detenidos el peruano Guillermo Cárdenas, y dos familiares de Verónica: su hermana, nacionalizada en Venezuela, Esther Rivera de Sosa, y el esposo de la "reina" Julio César Vargas Torres. Los dos quedaron en libertad a los pocos días, pues alegaron que estaban de visita en la finca. El 7 de marzo siguiente. Vargas Torres se encontraba escuchando mariachis en un grill de Bogotá, Los Doce Césares, cuando repentinamente se fue la luz. Dos mesas atrás se encontraba Mario Gil, el esposo de Bersey Espinoza. Tranquilamente se levantó y le hizo cinco disparos por la espalda a Vargas Torres. Doce días más tarde, Conrado Espinoza -- quien una semana antes había contratado para su casa los servicio de una agencia privada de seguridad --, estaban en su vehículo junto con su esposa Marleni Grajales, esperando a uno de sus hijos. Un hombre bajó de un vehículo que se estacionó metros adelante, e hizo 10 disparos al parabrisas. Fue la primera vez en que la crónica roja bogotana habló de balas dum-dum o blindadas, con las que se hizo el atentado. Espinoza apenas recibió una lesión menor en el brazo derecho, pero su esposa pereció. El 28 de marzo, los dos hijos del mismo narcotraficante, Conrado y Alvaro Espinoza Grajales, fueron objeto de un nuevo atentado, del que salieron ilesos. La guerra, cuyos motivos reales se imputan al desconocimiento de porcentajes en el reparto de las utilidades de un cargamento de cocaína, prosiguió el 17 de julio de ese año, cuando Mario Gil Ramírez y su esposa, Bersey Espinoza se encontraban escuchando mariachis en un grill de Bogotá, El Canecao. Gil observó que tres hombres y una mujer llevaban más de una hora parados frente a la puerta del establecimiento. Pidió entonces a su mujer que sacara su vehículo de un parqueadero cercano y lo colocara en frente, con la puerta trasera abierta y que mantuviera prendido el motor. Bersey Espinoza lo hizo, pero cuando su esposo salió a la puerta para lanzarse dentro del vehículo, le hicieron quince disparos. Un mes más tarde apareció incinerado en un parque de Bogotá el supuesto autor de los disparos, José Nicasio Tangarife. Empezó la lucha por la consolidación del poder. Era la guerra de Miami y Nueva York. En La Florida su protagonista fue Gonzalo Jiménez Panesso, asesinado el 23 de abril de 1978 desde un carro blindado con camuflaje de una empresa de reparto de productos alimenticios y dotado con un arsenal cuyo valor estimaron las autoridades en US$14.000. Muchos otros hombres importantes en el tráfico de cocaína fueron asesinados entonces: Rubén Echeverría, Julio Gaona, Jorge Luis de Campo, Osear Penagos Ríos, Gerardo Araque, Manuel Delgado, José Ramón Ruiz. Fueron más de 28 colombianos asesinados en solo 1978. "Español es el idioma, dinero el motivo y la cocaína el rey", fueron los términos en que resumió un investigador norteamericano la guerra del 78. En ese momento empezó a conocerse un nuevo nombre, José Hader Alvarez Moreno, quien figuraba como un empresario, que incluso, vendió lanchas de fibra de vidrio a la Policía Nacional, a través de su sociedad, Mafivi Ltda. Se preciaba de ser amigo del expresidente Belisario Betancur, y para demostrarlo exhibía a quien se lo solicitara una foto a color donde aparecían brindando con champaña. El hermano del expresidente, Juvenal Betancur Cuartas, resulto involucrado en la Operación Pez Espada, adelantada por la Dea en La Florida para identificar las cuentas de narcotraficantes colombianos en Miami. Su familia explicaría luego que se trataba de un préstamo de US$12.000 que le hizo algún amigo para atender los gastos clínicos de su hijo, a quien le habían pasado las llantas de un camión sobre sus piernas. El dinero provenía de una de las cuentas congeladas a Háder Alvarez. Su red cayó cuando se incautaron, en 1982, 700 kilos de cocaína en Bogotá, en Villa Zamora (Suba). Detectado su nombre en la Operación Pez Espada, Alvarez Moreno decidió colocar sus bienes a nombre de su amante, Marina Murillo Moreno a quien de todas maneras el Consejo de Estupefacientes le negó permisos para la compra de aeronaves, porque "se tiene sospechas" de sus vínculos con el narcotráfico. Tres pequeños hijos de Háder Alvarez fueron secuestrados por una célula del M-19, al parecer dirigida por los hermanos Joya. La investigación por el secuestro la inició el F-2, y diversas fuentes aseguran que a bordo de una patrulla de la Policía fueron "desaparecidos" los supuestos plagiarios. Este episodio es conocido como la historia de un Mercedes Benz rojo, a bordo del cual los detectives se movilizaron para seguir a los presuntos secuestradores, algunos de los cuales aparecieron asesinados en una finca de los Llanos Orientales. El proceso penal que se inició en un juzgado de Bogotá para tratar de determinar responsabilidades en los asesinatos, no condujo a ninguna pista. Lo único evidente, era la forma como el F-2 laboraba horas extras, que Alvarez Moreno pagaba con muy buenos honorarios. En el tráfico de cocaína, Háder Alvarez trabajó en sociedad con Víctor Manuel Barreto Coll, quien aprovechando su virtual anonimato, utilizó a su hermano Carlos para la adquisición de dos avionetas, identificadas con las matrículas HK2499-P y HK2751-P. Con ellas iniciaron una de las redes de transporte de cocaína más importante de Bogotá. En sus últimos años de narcotraficante, antes de ser extraditado a los Estados Unidos, Háder Alvarez terminó estrechamente vinculado a Pablo Escobar. En la empresa Servicios Aeroejecutivos, eran propietarios comunes de las avionetas HK2482, HK1862, HK2658, HK2550 y HK2722. Contemporáneo suyo es otro narcotraficante de Zipaquirá, municipio cercano a Bogotá, Severo Escobar Ortega, quien hasta 1962 figuró como un mando medio de la Oficina de Tránsito de Cundinamarca. De allí salió para dirigir el Comité Pro-rehabilitación de la zona de Rionegro, en Cundinamarca, afectada por una cruda ola invernal. De este cargo fue relevado, cuando se descubrió que alquilaba las camionetas para asistencia de los campesinos, a los finqueros que necesitaban transportar su carga a Bogotá. Pero Escobar Ortega era un combativo dirigente conservador, inclinado por el grupo ospinista, de la exsenadora Bertha Hernández de Ospina Pérez, y fue nombrado en un cargo directivo de la Empresa de Licores de Cundinamarca. Poco después sus entronques políticos le permitieron ganar un contrato para el suministro de alimentos en todos los parques de Bogotá. Este favor lo pagó a su partido con el montaje de un lujoso restaurante privado, que funcionaba en la sede del Directorio Nacional Conservador, entonces ubicado en el Palacio Echeverry, al que llamó "El Mesón Azul". Severo Escobar fue diputado a la Asamblea y representante a la Cámara, suplente, por Cundinamarca por ese movimiento luego de ofrecer aportes por $10 millones para la lista oficial. Entre 1978 y 1982 ocupó el cargo de secretario de Agricultura de Cundinamarca. La designación fue hecha por el gobernador, el senador conservador Miguel Santamaría Dávila. Este controvertido político aparece registrado en archivos de la Unidad Antinarcóticos de la Policía, como visitante de los hermanos Rivera González (narcotraficantes) en Leticia, junto con otro senador, Zamir Silva Amín, el sobrino de Julio Roberto Silva. Escobar Ortega, con dineros de la Secretaría de Agricultura, construyó una lujosa piscina en el municipio de Medina, a pocos kilómetros de donde se hallaría más tarde el gigantesco laboratorio de refinamiento de cocaína de su propiedad. En una placa de bronce colocada a la entrada de la vieja sede del Directorio Conservador, donde hoy funciona el Ministerio de Gobierno, aparecía el nombre de Severo Escobar al lado de los próceres de su partido. En las actividades de narcotráfico trabajó con Víctor Eduardo Mera Mosquera y los nietos de su jefe político, Rodolfo y Javier Ospina Baraya. Se afirma que la cocaína la exportaban mimetizada en las cajas de flores de la finca La Clarita, de Bertha de Ospina, en cercanías de Bogotá. Severo Escobar es dueño de una finca en Santa Marta, el motel Snoopy, de Melgar, las discotecas Pecados y Travesuras, en Bogotá, y varios restaurantes y panaderías en Zipaquirá. Escobar Ortega brindó apoyo económico a los candidatos conservadores a la Presidencia de la República, incluido Belisario Betancur, a quien le correspondería años más tarde firmar su extradición. Su esposa, Evidaliny Garzón de Escobar participó en la red de distribución de cocaína en Nueva York. Hoy es administradora de los restaurantes de propiedad de su cónyuge, el más conocido de los cuales es la pescadería El Pargo Rojo. La organización de Escobar Ortega en Nueva York fue puesta al descubierto por una dolida madre, Martha Torres, cuyo hijo fue enviciado a la cocaína. Ella se involucró con Mera, a quien le pidió le dejara ser su distribuidora. La madre entró en contacto con la DEA, que le señaló la estrategia a seguir, hasta lograr la captura de Escobar y Mera. Un "descuidado" policía de Nueva York los dejó en libertad, al colocar un sello "equivocado" en su expediente. El presidente Barco y uno de sus efímeros ministros de Justicia, José Manuel Arias Carrizosa, revocaron la orden de extraditar a Evidaliny Garzón de Escobar, como antes habían hecho con otra veintena de narcotraficantes. B. Coca y Mariachis En Cundinamarca opera uno de los miembros del Cartel de Medellín, Gonzalo Rodríguez Gacha, el más folclórico y despiadado de los narcos del interior, conocido como El Mejicano. En ningún archivo oficial le figura cédula de ciudadanía, libreta militar o pase de conducción. Se podría decir que jurídicamente Rodríguez Gacha no existe para el Estado. Pero él mismo se ha encargado de demostrar que si, con sus múltiples excentricidades. A sus propiedades las bautiza con nombres relacionados con Méjico: discoteca Chihuahua, Bar Mi Tenampa, Rancho Hermosillo, ele. Las circunstancias lo colocaron como aliado de los conservadores y se autoproclamó benefactor de primera línea en la campaña presidencial de Betancur. Le gusta ser llamado El Intocable, luego de haber contraído compromisos de apoyo con lo militares contra la guerrilla, lo que le otorgó implícitamente una "patente de corso" para movilizarse por el país. Rodríguez Gacha nació en Pacho, Cundinamarca, en mayo de 1947. Según los archivos oficiales sus vínculos con el narcotráfico se remontan a 1976. Su imperio económico lo controla desde la sociedad Rodríguez G. & Compañía, S. en C.S., cuyo logotipo, la silueta de la cabeza de un caballo, adorna la entrada a la casa principal de Rodríguez Gacha en Pacho. La sociedad la integran el mejicano, su esposa, Gladys Alvarez Pimentel, y sus hijos, Douglas Gonzalo, José Fabián, y Justo David. A partir de esta firma, el narcotraficante controla su empresa agroindustrial, Inverganaderas, con la que surte de ganado a sus haciendas Cuernavaca, Mazatlán, Jalisco, Santa Rosa, Quinta La Chihuahua y Rancho Hermosillo. También financia su criadero de caballos Chihuahua, donde exhibe con particular petulancia los caballos La Electra, Brujita, Platino, y hasta l987 a Tupac Amarú. En Bogotá figuran a su nombre ocho apartamentos, y un centro recreacional en cercanías al aeropuerto de Guaymaral, por donde sale la cocaína de Cundinamarca. En esta pista tiene asignado su propio hangar, Aeroganaderas, con varias aeronaves. En Medellín posee una casa-finca y varios predios en el Magdalena Medio y los Llanos Orientales. En 1986 celebró su cumpleaños con una gran fiesta en el municipio de La Dorada. Gracias al capitán Yesid Parra Vera, Rodríguez Gacha estuvo protegido por agentes de la Policía Nacional tanto como los otros capos que invitó, entre los cuales se encontraban Pablo Escobar, Fabio Ochoa, Francisco Barbosa, Jairo Correa, Flaminio Ortiz, Gabriel Matiz y Gilberto Molina. Rodríguez Gacha colocó la mayoría de sus propiedades a nombre de su hermano, Justo Pastor -- sin ser lo uno ni lo otro --, y de su primo Ramón Rodríguez Muñoz. Siendo ministro de Justicia, Rodrigo Lara paralizó las avionetas registradas a nombre de algunos de los tres, de matrículas HK2896-P, HK2874-P, HK2235-P, HK2688-P, HK2674-P, y los helicópteros HK2775-P y HK2488-P. Señalado como uno de los hombres más peligrosos de la mafia, terminó aliado con el Cartel de Medellín. En una entrevista concedida al periodista Germán Castro Caycedo para un programa de televisión. Rodríguez Gacha reconoció públicamente sus actividades de narcotraficante, exhibió ostentosamente las propiedades que posee en el municipio de Pacho, y lanzó una virulenta diatriba contra quienes censuran el narcotráfico, a pesar de lo cual el Gobierno de Betancur no tomó medida alguna para evitar la emisión del programa. Es propietario de las mejores tierras en Pacho, a cuya entrada hay una humilde cancha de tejo que se llama "el coquero pobre". El párroco del municipio organizó una protesta ciudadana contra Rodríguez Gacha, frente a una de las lujosas discotecas que posee allí, el mayor centro de distribución de basuco. Para congraciarse con la comunidad, ofreció arreglar la Iglesia, a lo que se opuso abiertamente el sacerdote. Poco tiempo después el templo se desplomó, y los habitantes casi expulsan al párroco del pueblo. Otro reconocido narcotraficante de Bogotá es el propietario del Castillo Marroquín, en las afueras de la ciudad. Su nombre es Camilo Zapata Vásquez. En los predios del castillo hay grandes caballerizas, donde pacen finos ejemplares donados a un exembajador en España y a un excanciller conservador. Zatapa Vásquez estuvo sindicado por el robo al Banco de la República de Cartagena, de donde salió absuelto. Está involucrado en una investigación por oscuras transacciones de dólares negros en Panamá. En Bogotá se intentó crear una aerolínea para el narcotráfico, Aerolíneas Especiales de Colombia, pero no lograron el certificado de carencia de antecedentes, porque el padre de quienes figuraban como solicitantes, Luis Eduardo Guarnizo, era propietario de dos aeronaves que cayeron en Estados unidos con cocaína. Guarnizo tiene librada una orden de captura, a raíz de la incautación de 630 libras de cocaína en Turbo, en hechos registrados el 22 de febrero de 1979. Vale la pena mencionar lo sucedido en 1976 en Bucaramanga, ciudad caracterizada por lo reservada. En febrero de ese año fue secuestrada la menor Claudia Juliana Serrano. Del delito, se responsabilizó al socio de su padre, Hernando Cristancho Guevara, cuyos antecedentes como narcotraficante serían hechos públicos más tarde. La niña Claudia Juliana apareció asesinada el 24 de febrero del 76, ante la determinación de su padre de no negociar los términos de un convenio sobre el tránsito de cocaína hacia Venezuela. Cristancho fue denunciado ante el Ejército, que en ese momento conocía de los delitos de secuestro, por hallarse el país bajo el régimen del estado de sitio. El Ejército lo detuvo y lo sometió a un espectacular Consejo de Guerra Verbal. El calificativo de espectacular se justifica en este caso, porque los dos bandos en conflictos representaban la alta sociedad santandereana que, si bien es de origen campesino, defiende la posición que genera el dinero como pocas otras en el país. A los pocos días se descubrió que en la finca donde Hernando Cristancho tenía secuestrada a la menor Claudia Juliana, en La Mesa de Ruitoque, funcionaba un laboratorio para el procesamiento de cocaína, en el que fueron incautados 10 kilos del alcaloide. Una semana más tarde fue allanada otra finca en Santander, Santa Teresa, donde también se hallaron grandes cantidades de cocaína, cuyo valor y peso nunca fueron relevados a la prensa. ¿Se trataba de aventureros metidos en el tráfico de cocaína, que distribuían directamente o a través de la discoteca de su propiedad, Skorpios, en Bucaramanga, o pertenecían a una red de mayor envergadura? La versión más difundida los vincula con la organización que montó José Háder Alvarez, oriundo de ese departamento, pero la prensa ni las autoridades volvieron a hablar de este caso. Las familias Cristancho y Serrano siguen ocupando un alto sitial en la sociedad santandereana, que ve crecer su fortuna de manera inusitada, pese a que sólo está representada en almacenes de importación de juguetes y de productos de ferretería.
4. La Organización Armenia-Pereira A. Armenia llegó A Armenia llegó en 1978 un loquito cargado de dinero, Carlos Enrique Lehder Rivas, el hombre de mundo de los narcotraficantes colombianos. Su historia empezó a figurar en los anales judiciales en 1959, cuando su madre, la exreina caldense Helena Rivas Gutiérrez, presentó demanda de separación de cuerpos de su esposo, el alemán, Guillermo Lehder, a quien acusó de trato ultrajante. El, por su lado, replicó con una demanda similar, que invocaba como causal el adulterio de su esposa. Se habían casado el 25 de mayo de 1944, y de su unión quedaron cuatro hijos, Federico, Guillermo, Elizabeth y Carlos Enrique Lehder Rivas. El 3 de julio de 1961 la Corte Suprema de Justicia decretó la separación de bienes y de cuerpos. Carlos Lehder, entonces de 11 años, vivió poco tiempo con su padre, a quien mortificaba con un santuario personal -- bajo el descanso de una escalera --, con una veintena de fotos de Adolfo Hitler, a quien alumbraba con la misma veneración que tendría luego por los dólares y la marihuana. En algún momento viajó a Estados Unidos donde fue capturado, en septiembre de 1973, por varios cargos relacionados con tráfico de marihuana. El 18 de enero de 1974, el mismo Lehder fue detenido por transportarse en un vehículo que había robado. Lo que ocurrió durante los cuatro años siguientes es un misterio. Son muchas las versiones, una de las cuales fue alimentada por el mismo Lehder en una entrevista concedida a la radio el 28 de junio de 1983: "Yo nunca he transportado droga. Lo que pasa es que soy propietario de unos terrenos, unas islas, que se encuentran a 200 millas de los Estados Unidos. Allí daba la oportunidad a los colombianos, a quienes atrapaban como moscas con malencas, con cajitas, de que entraran por otro sistema, por otra plataforma". Según esa versión, Lehder adquirió una isla en Las Bahamas, el Cayo Norman, 60 kilómetros al sur de Nassau. Le compró por US$150.000 -- que sacó en efectivo de un maletín que le llevaba uno de sus amigos --, a Charles Beckwith un hotel que poseía allí, varios lotes y lo más importante, una pista aérea. Montó su propia compañía, la Internacional Holandesa de Recursos Ltda., que era la fachada para la que habría sido su verdadera actividad: arrendar hangares y vender combustible a los colombianos que transportaban cocaína y marihuana hacia Estados Unidos. Por US$10.000, alquilaba avionetas para el transporte de droga, y el mismo se ofrecía a conseguir los pilotos. Lehder afirmaba que pagó entre US$300.000 y US$800.000 a Lynden Pinding, primer ministro de Las Bahamas, para no ser molestado. Pero semejantes ingresos no le podían ser reportados por una actividad tan marginal. La cocaína debió ser su real fuente de ingresos. El 31 de septiembre de 1981 la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Medio de la Florida le dictó el auto de acusación número 81-82-CR-J-M, en el que se le formulan. 12 cargos por comercialización y transporte de 3.800 kilos de cocaína desde Cayo Norman, entre enero de 1979 y abril de 1980. Su centro de distribución era Astor Park, Florida. Un profesor de buceo norteamericano, Richard Novak, vecino de Lehder en Cayo Norman, llevó el registro de todas las aeronaves que aterrizaron en la isla, tomó fotografías de sus habituales visitantes y registró sus principales actividades, hasta cuando el administrador de Lehder, Tony Leicester, lo conminó a abandonar la isla, a cambio de su vida. La Dea ya tenía suficiente información de las actividades de Lehder, y éste también sabía que lo perseguían. Desde el 20 de noviembre de 1978, el narcotraficante le había enviado una nota al entonces gobernador del departamento donde había nacido, el Quindío, Mario Gómez Ramírez, para anunciarle, como presidente de la compañía Air Montes Co. Ltda., de Nassau, que su junta directiva había dispuesto donarle a la gobernación una avioneta blanca Piper Navajo, modelo 1968 serial 31-196 matriculada en Estados Unidos como N50RK. La aeronave había sido adquirida seis meses antes por Aerospace Producís Inc. de California. Lehder buscaba la forma de llegar a Colombia, sin que pasara inadvertido y sobre todo, que fuera tomado en cuenta por los altos funcionarios del Estado. El primero de septiembre de 1979 se organizó una operación conjunta de la DEA y la policía de Nassau, para detener a Lehder, quien entonces vivía con una alemana, Margit Meie-Linnekogel. El superintendente jefe encargado de la operación, Howard Smith, logró que el operativo fuera retrasado 15 días, mientras Lehder preparaba su regreso a Armenia. Entre tanto, el anuncio de la donación había causado todo tipo de problemas en el Quindío, un pequeño departamento colombiano que solo tiene un aeropuerto, el de la capital, Armenia, y doce cercanos municipios, a los que no se puede trasladar por vía aérea. El expresidente Carlos Lleras, denunció el sospechoso regalo de la avioneta. En realidad, Lehder tenía preparada una jugada: el mismo le compraría la avioneta al Qüindio, ahora con matrícula oficial, y por lo tanto fuera de toda sospecha judicial. Cuando llegó a Armenia, Lehder logró que uno de sus hombres de confianza le propusiera al nuevo gobernador del departamento, Jesús Antonio Niño Diez, la compra de la avioneta, por $7 millones, que estaba dispuesto a pagar de contado. La jugada no sólo la consumó, sino que introdujo de contrabando otras tres aeronaves similares, a las que colocó la misma matrícula. Lehder tenía un primo Eduardo Rivas Ángel, que trabajaba en el Consejo Nacional de Estupefacientes, el organismo encargado de trazar las directrices en la lucha contra el narcotráfico, conceder los certificados de carencia de antecedentes por el mismo delito para la compra de aeronaves, la expedición de licencias de pilotaje y la construcción de aeropuertos. Sus pilotos de confianza eran Germán Enrique Buenaventura, quien comandaba la avioneta HK-2490--P, y Bernardo Arango Vélez, en la avioneta HK2582-P. Cuando llegó a Armenia, empezó por adquirir las mejores fincas del Quindío, un departamento cafetero con elevados ingresos promedios. La primera hacienda que compro fue Pisamal, en una hoya rodeada de montañas, que garantizaba las máximas medidas de seguridad. La compró en $50 millones, el doble de su valor real, y la pagó en efectivo, parte en dólares y parte en pesos colombianos. Quienes presenciaron la llegada del exótico personaje, recuerdan que una caravana de por lo menos seis camperos con 15 guardaespaldas lo precedían. Lehder iba a bordo de una gran camioneta negra, de donde salieron dos jóvenes torsidesnudas, que se lanzaron a la piscina de la finca mientras Lehder cerraba la negociación. Constituyó una sociedad matriz de sus operaciones, Cebú Quindio S.C.A., a través de la cual compró otras cuatro fincas, el terreno de lo que vendría a ser la Posada Alemana, y entró en operaciones con los cafeteros de su departamento. La Posada Alemana era un hotel con un inmenso parque, en cercanías al municipio de Salento. La primera piedra del complejo turístico fue bendecida por un obispo. La Posada tenía una discoteca, a cuya entrada había una estatua de tamaño natural de John Lennon, desnudo, elaborada. por el maestro Rodrigo Arenas Betancur. Los periodistas quindianos que recibieron una donación suya, inauguraron en su homenaje el "Salón Bahamas". Cuando huyó de una orden de captura para extraditarlo, Lehder trató de vender la Posada Alemana a la firma Hoteles de Vacaciones, que le dio un anticipo de $150 millones, pero se desconoce por qué no pudo consumar la operación. El gerente de la compañía adquirente era Alvaro Dugand Donado. Para lavar su dinero, constituyó una agencia importadora de vehículos desde Estados Unidos, Lehderautos. A través de esta agencia introdujo los dos Mercedes Benz blancos y un BMW plateado, que le ocasionarían la formulación de una denuncia por contrabando. Sus incursiones en la política, se iniciaron cuando creó el Movimiento Latino Nacional, una organización proselitista con la cual buscaba canalizar el respaldo contra la extradición. Ya en la demencia "senil" a que lo llevaron la droga y el círculo de áulicos que lo rodeaba, Lehder lo transformó en el Movimiento Latino Socialista. Sus nuevas banderas, aparte de luchar contra la extradición, las describió así en una carta enviada a los candidatos presidenciales: "socialización de las economías latinoamericanas, el peso latino, el banco latino, las naciones unidas latinoamericanas, nacionalización de la banca latinoamericana, dar por cancelada la deuda externa, y contra "el conservador-marxista, Belisario Betancur". Y medio en letra de ranchera y medio filosofía (en una de sus tantas cartas públicas, hablaba del filósofo Gabo), Lehder se describía así en la carta: "Yo hace varios años me jubilé en el extranjero y me dediqué a la hotelería. Yo no tengo ambiciones personales de publicidad ni de aplausos, pero aquí hay un gran pueblo que aunque es pobre es valiente y joven, invulnerable (sic) y ventiados como potros que acosan día y noche unos clamando justicia, otros clamando revancha". Y explicaba así su entendimiento de la extradición: "La paz de Colombia libre empieza por la boca de la soberanía, sigue por el estómago y llega al corazón de los hombres, y así en la lucha por la soberanía nacional hasta el más cobarde se llena de valor". Para atraer la atención hacia la extradición, Lehder publicó decenas de páginas pagadas en los principales diarios y revistas colombianos, convocando a un movimiento de Los Secuestrables, en defensa contra la guerrilla. Luego se transformaría en Los Extraditables, donde puso al descubierto su condición de narcotraficante, pese a lo cual los avisos se siguieron publicando en varios medios. Visto en perspectiva, se puede afirmar que Carlos Lehder vino a Colombia solo a gastar sus dólares, convencido de que nunca sería juzgado. Cuando evidenció que no sería esa su suerte, inició una soterrada lucha, donde quedaron varios asesinados por el camino. Terminó siendo el "cocinero" del Cartel de Medellín, en sus principales laboratorios de procesamiento de coca. En mayo de 1985, el coronel Jaime Ramírez Gómez estuvo a punto de lograr la detención de Carlos Lehder, cuando se encontraba en la finca Airapúa, en los Llanos Orientales. La operación se frustró por un aviso que recibió antes. Pero Lehder dejó abandonados US$1.6 millones en efectivo, que luego reclamaría en una carta pública, como su "caja menor". B. La Sociedad Cerrada De la organización del narcotráfico en Pereira es bien poco lo que se sabe, pues los risaraldenses son reservados frente a este tipo de delincuentes, y optan por acomodarse a la explosión de dinero fácil que se vivé allí. En esta ciudad opera Martín Elias Piedrahita, un reconocido narcotraficante que se ha escudado siempre tras otros más publicitados, los hermanos Octavio, Orlando (Cocaino), Mario y Javier Alonso Piedrahita. Como es casi constante, ellos eran taxistas hasta inicios de la década de los 70s. Vivían en el populoso barrio de Villahermosa en Medellín. Con el nombre de Carlos Octavio Piedrahita Tabares, estuvo vinculado (también por una investigación de Carlos Monroy Arenas, como jefe del Das), en un proceso penal por la circulación de falsas órdenes de pago en dólares (Juzgado 38 de Instrucción Criminal de Bogotá), y en otro donde se le imputaban los delitos de falsedad y estafa contra el Banco del Comercio de Medellín. Una de las hermanas Piedrahita, Amparó, los puso al descubierto como narcotraficantes durante una pelea de celos, cuando exhibió ostentosamente joyas que le había traído uno de sus hermanos luego de un embarque de cocaína entregado en los Estados Unidos. Estuvo a punto de ser asesinada. Los hermanos adquirieron el estadero La Macarena, frente a la plaza de toros de Medellín que lleva el mismo nombre. También compraron un moderno almacén para la venta de repuestos para vehículos Mercedes Benz y BMW, a través del cual lavan su dinero. A este almacén le han colocado bombas en tres ocasiones, durante sus frecuentes luchas. Se convirtieron en los mayores accionistas de los clubes de fútbol Atlético Nacional y Deportivo Pereira. Octavio, el más osado y peligroso de todos, compró los pases de los jugadores. varios de ellos al empresario Gabriel Camargo, dueño de una industria avícola, que controló el Deportes Tolima. En cercanías a Cerritos, Octavio Piedrahita compró los balnearios Acapulco y Camino Real, que sirven de sede social al Club Deportivo Pereira. En alguna ocasión, ofreció $900 millones a la ciudad de Pereira para comprarle el estadio de fútbol. En abril de 1983 adquirió en $140 millones los 250 parqueaderos del edificio "El Parqueadero", situado en la avenida Carabobo de Medellín. Posee una inmensa finca en San Antonio de Prado, donde acostumbra llevar a los mariachis, la debilidad de casi todos los narcotraficantes. Es dueño de otra finca en Copacabana, su residencia particular en el exclusivo sector de El Poblado y una casa-finca en Castropol, zona de seguridad por residir allí varios de los más importantes industriales de Antioquia, que actualmente sirve de sede al equipo Atlético Nacional. Su sitio habitual de esparcimiento es un bar tan lujoso como peligroso, Grill Lucky 77, de propiedad de otro narcotraficante, Gerardo Arango, conocido también como El Primo. Se moviliza en un Porsche, en el que lleva un guardaespaldas cuando va acompañado, o dos si va solo. Mario Piedrahita es propietario del Club Maracaibo, de billares y ajedrez. La operación de los hermanos Piedrahita que más ha trascendido fue la del cargamento de casi mil kilos de cocaína decomisado a principios de 1982 en un vuelo de Tampa (fue por pescado al Perú, salió con pantalones de Medellín, y llegó con cocaína a Miami), y al cual se afirma estaban vinculados otros importantes personajes como un exbanquero que se encuentra en la cárcel; a raíz de la quiebra de su grupo financiero en Antioquia. La incautación de ese cargamento, implicó el inicio de la caída de su organización empresarial. La empresa Tampa, en varias ocasiones afectada con el tráfico de drogas, cuenta entre sus socios a Mario Espinoza, hijo de Conrado Espinoza, según se afirma en archivos oficiales. La última adquisición conocida de los Piedrahita es La Rinconada, inmenso estadero y coliseo de ferias de exposición equina, con plaza de toros, situada en el municipio de Girardota, Antioquia, que compraron por $600 millones a Santiago Ocampo Zuluaga, otro conocido mafioso, muy apreciado por sus obras caritativas en Santuario y el Valle del Cauca. La condición de alta peligrosidad de los hermanos Piedrahita ha sido antes que un bien, un factor en su contra. Ya han sido asesinados dos de ellos, Mario y Javier. Octavio salió herido en un atentado que se le hizo luego del secuestro de un yerno del Capo Ochoa, Alfonso Cárdenas Arizmendi. En julio de 1987 fue secuestrado y liberado sano y salvo a los pocos días. Al parecer se trató de una simple advertencia para que abandonara sus tácticas violentas. Pereira es uno de los centros más importantes del mundo en el procesamiento de las cualudes o metacualona, cuyo polvo es importado de Alemania y Holanda por Barranquilla, desde donde es transportado, casi siempre por tierra, a Pereira, para ser transformado, en pastillas "jumbo". Una de las organizaciones dedicadas a este tráfico es la dirigida por Domingo Rivera, uno de cuyos hombres, Amín Malkún Tafache, fue arrestado el 11 de marzo de 1980 en Barranquilla con un cargamento de Metacualona, Malkún Tafache vive actualmente en Panamá, donde sirve de importante nexo con los narcotraficantes. Fue acusado de una gigantesca estafa contra la Nación, con un subsidio que se pagaba en 1976 a las exportaciones menores colombianas. Nombres vinculados a la alta dirigencia de Risaralda y al narcotráfico se escuchan en todo Pereira: Guillermo Vélez, Alcides Arévalo, Carlos A. Ángel, Badih, José Vallejo L, Fernando Marulanda, Rodolfo Ángel, Alvaro Echeverry, son algunos de los más citados. Se afirma también que en Pereira los narcotraficantes consiguen el dinero y se retiran pronto, como sería el caso del oculto propietario de uno de los periódicos de Pereira, cuyo director fue un alto funcionario oficial. 5. La Organización en Leticia Esta exótica ciudad erigida en la mitad de la selva, en la frontera con el Perú y el Brasil, es desde hace más de diez años el centro principal de almacenamiento y transporte de cocaína hacia Bogotá y Medellín. Los nombres más tradicionales vinculados con la región son los de los hermanos Camilo y Wilson Rivera, al parecer familiares de la Reina de la Coca, Verónica Rivera de Vargas. Su origen se confunde con Bolivia, y en varios documentos son mencionados como naturales de ese país. Uno de ellos, Camilo, fue condenado en el Brasil por tráfico de cocaína. Cuando el Consejo Nacional de Estupefacientes estudió una solicitud para la compra de una aeronave por parte de la sociedad Ganadería Primavera del Amazonas Ltda., se informó que uno de sus socios era Vicente Wilson Rivera González, reconocido narcotraficante que tiene adecuadas pistas en sus fincas La Primavera y Tucuchima, en el Amazonas, para el tráfico de cocaína entre Perú y Colombia. Su hermano, Camilo, fue capturado en Bogotá en agosto de 1979 con varios kilos del alcaloide. Camilo Rivera murió el 9 de agosto de 1986 en un accidente de aviación sobre el Guainía, luego de protagonizar un escándalo político, causado por haber obtenido apoyo militar para transportar un laboratorio de procesamiento de cocaína de su propiedad, en la Serranía de Chiribiquete. Su muerte siempre ha sido puesta en duda, pues dos meses antes solicitó en varias agencias de Bogotá un seguro de vida, por $100 millones. Un estudio de seguridad de una de esas firmas, le negó el seguro por considerar evidentes sus vínculos con el narcotráfico. En el estudio figuran varios edificios de Bogotá como de su propiedad. En el cementerio Jardines del Recuerdo, hay una lápida con su nombre. Su hermano, Vicente Wilson Rivera González, había desaparecido de Colombia desde entonces. La DEA lo localizó en Panamá en enero de 1987. Conservaba su mismo nombre, pero se había nacionalizado en ese país, donde se identifica con la cédula número E-8-45.722. Su localización se produjo a raíz del seguimiento hecho al colombiano Héctor Fabio Ocampo Arango, quien le llevaba Money Orders (la nueva forma de transportar el dinero del narcotráfico), expedidos por el Banco de Occidente de Cali por valor de US$1.209.717.19. A los narcotraficantes de esta región se les frustró la creación de su propia compañía aérea para el tráfico de cocaína, la sociedad Aerolíneas de la Orinoquía y la Amazonia Ltda, AOA Ltda., porque su piloto principal, Abel Marín Bastidas Velasco, apareció involucrado en transporte del alcaloide, como miembro de la organización de José Manuel Aguirre. Sin embargo, el hombre más localizado en esta región es Evaristo Porras Ardila, un empleado del Cartel de Medellín. Porras es dueño de la concesionaria de la Suzuki en Amazonas y Antioquia, Dismacol Leticia y Dismacol Medellín Ltda., y de la pescadería Amazonas en Bogotá. A él se le imputa el asesinato del corresponsal de El Espectador, en Leticia, Roberto Camacho Prada, quien en varias ocasiones hizo públicas sus actividades ilícitas, e impidió francamente que el narcotraficante tomara el control de la Cámara de Comercio de esa capital. Camacho era su director ejecutivo. Porras, quien dijo que prefería una tumba en Colombia a una cárcel en el exterior, fue concejal de Leticia, a nombre de su propia organización política, la Casa Liberal del Amazonas. Su fortuna la justifica legalmente con tres premios de lotería que sostiene se ganó en un mismo diciembre: la Extraordinario de Navidad, con $80 millones, la Cruz Roja de Medellín, y la Lotería del Huila. Cuando hizo esta afirmación en una entrevista radial, se popularizó en Bogotá un dicho sarcástico: "tu si tienes la suerte del tal Porras". A raíz del asesinato de Rodrigo Lara fue detenido en un apartamento de Medellín, y se le incautaron varias armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas. Pese a ser condenado, "recobré la libertad por la ley de Gaitán Mahecha, bajo una fianza de 100 salarios mínimos y actualmente me encuentro presentándome en Medellín", fue su propia explicación al semanario "Desarrollo Interamazónico" de Leticia, financiado con publicidad de las empresas de Porras. Frente a su residencia en Leticia, hay un letrero en el que se advierte: "Prohibido tomar fotografías". Una decena de guardaespaldas se encarga de hacer cumplir la orden. Al poco tiempo de libertado Porras, fue designado un nuevo comandante de la Policía en el Amazonas, quien empezó una severa investigación sobre las denuncias existentes contra aquel, por tráfico de narcóticos. Días más tarde le llegó un marconigrarna aparentemente dirigido por la entonces ministra de Justicia Nazly Lozano de Eijure, en el que le prohibía seguir "hostigando" a Porras. Como su apellido de casada no correspondía, el oficial llamó a Bogotá y constató que el telegrama era apócrifo. El gerente de la regional de Telecom en el Amazonas, Nelson Baquero, fue destituido. Importantes transacciones de lavado de dólares fueron detectadas en el Banco Ganadero de Leticia por el visitador José Cuervo. El gerente de la sucursal, Luis Eduardo Ramírez Noreña, figuraba en la lista del grupo político de Porras como aspirante al Consejo Comisarial del Amazonas. Uno de los hermanos de Evaristo Porras, Henry, es propietario en Leticia de las Bodegas El Triunfo, que ofrece servicios de transporte aéreo de carga. Su otro hermano, Alvaro, gerencia el Hotel Bahía Marina, de la Isla de San Andrés. En el Amazonas también operan los hermanos Barbosa, empleados, como Porras, del Cartel de Medellín. Son identificados como Francisco y Jaime Barbosa y Tomás Cárdenas (hijos de distinto padre). Al igual que los Rivera, son dueños de predios en Medellín, La Dorada y Leticia. A raíz del asesinato de don Guillermo Cano, Francisco Barbosa estuvo preso en un operativo policial, pero fue libertado casi de inmediato, pese a que un agente de esa institución resultó herido en su finca, La Suiza, en Titiribí, Antioquia. Todos los narcotraficantes de Leticia confluyen en negocios con la sociedad La Primavera, que es una finca y varias empresas identificadas con nombre similar. Porras mimetiza la cocaína entre gigantescos pescados del río Amazonas, que envía a su distribuidora en Bogotá. Desde su liberación por un juez militar, en febrero de 1987, vive en Haití, lo que ha hecho sospechar en la existencia real de vínculos con la llamada Conexión Duvalier, la que ha sido planteada en varias ocasiones sin mayores pruebas aparentes. Los Rivera transportan el alcaloide en la madera que explotan en un aserrío de su propiedad, en plena selva amazónica. Los Rivera poseen en La Dorada, el Agrocentro, La Primavera, donde venden a los campesinos fertilizantes y productos ; agrícolas similares con descuentos del 15°/o sobre el costo; de distribución, para buscar su apoyo y solidaridad. ' 6. La Organización en la Costa Atlántica A partir de la organización que tenían estructurada para el tráfico de marihuana, los clanes de guajiros y barranquilleros, principalmente, empezaron a inclinarse por el de la cocaína. Entre ellos, se tiene noticias de Emiro de Jesús Mejía Romero, en la Guajira, quien montó un verdadero imperio, impune, con los hermanos Gómez Van Grieken, uno de los cuales, Jorge Darío (Pocholo), fue representante a la Cámara, suplente de Román Gómez Ovalle. El otro, Lucas, permaneció detenido varios meses en Bogotá. Belisario Betancur negó su extradición a los Estados Unidos. Jorge Darío Gómez Van Griecken fue capturado, siendo congresista, el 21 de febrero de 1983 en la finca Rosa Nour, de Galapa, cerca a Barranquilla. Allí se encontraron 25 kilos de cocaína. Gómez Van Griecken resultó herido en una pierna cuando se enfrentó a bala con la Policía. Los Gómez Van Griecken son propietarios de los hoteles Royal Labela y ApartaHotel El Golf, de Barranquilla. También existe la organización de los samartos narcotraficantes, que se inicia con José Rafael Abello Silva (el Mono Abello), quien es considerado uno de los mayores contrabandistas de marihuana y cocaína de la región. Sus intereses se confunden por la diversidad de negocios, como se afirma sucede en el caso de Miguel Pinedo Barros. Un hijo suyo es congresista suplente en la lista de Román Gómez Ovalle, como antes lo fuera Gómez Van Griecken. En enero de 1987, Pinedo Barros invocó ser agente oficioso del Mono Abello, para buscar su libertad. El narcotraficante fue detenido en los operativos cumplidos luego de asesinato del director de El Espectador, don Guillermo Cano. El hijo de Pinedo Barros, Miguel Pinedo Vidal, también es congresista por el Magdalena. Ya en 1975 figuraba en una investigación del servicio de inteligencia de la Aduana'(R-2), como contrabandista con el nombre genérico de "Miguelito" Fue denunciado en un informe de la Unidad Investigativa de el Tiempo entre la lista de congresistas que obtuvo incapacidades médicas falsas para que sus suplentes ingresaran a ocupar la curui, a fin de poder cobrar dobles dietas. Un hermano suyo fue magistrado del Tribunal Superior de Santa Marta, cargo en el que no fue reelegido por la Corte Suprema de Justicia: en todos los postes de Santa Marta apareció un cheque inexplicado, girado a nombre suyo. En este mismo departamento residen los hermanos Antonio María y Enrique Caballero Adúen, el último de los cuales fue representante a la Cámara. A éste le fue paralizada una avioneta, por indicios de narcotráfico. Con base en el municipio de Ciénaga, Magdalena, opera el Clan de los Dangond, Julio y Víctor Dangond Noguera (representante a la Cámara), y sus primos Orlando y Rafael Noguera. De ellos se afirma son los poseedores de la mayor fortuna proveniente del narcotráfico en la Costa Atlántica. Su centro de actividad es una finca de Ciénaga, donde queda la pista conocida como La Ye. Esta aparece a nombre de la" Sociedad Inversiones Agropecuarias del Litoral Ltda., cuyos socios son Julio, Víctor, Orlando (diputado a la asamblea del Magdalena), Dolly, María, Armando y Carlos Dangond Noguera. Desde ese punto embarcan la cocaína del Clan Ochoa hacia los Estados Unidos. Se asegura en fuentes oficiales que de la pista La Ye salió el comandante guerrillero del M-19, Jaime Bateman Cayón, con el congresista conservador y narcotraficante Antonio Escobar Bravo, el día del accidente en que perecieron. En el mismo municipio residen los hermanos Alvaro y Rafael Donado Alvarez, solicitados en extradición por narcotráfico. Por alguna circunstancia no conocida aún, buena parte de los narcotraficantes que huyen de la justicia, se refugian en fincas de este municipio. José Ignacio, Nacho, Vives Echeverría, veterano senador, fue condenado por otro delito. Su hijo, Juan Carlos Vives Menotti, figuró en las listas de los Dangond. Nacho Vives utilizó su curui de senador para hacer fogosos debates contra la extradición, y hacer lobby a los ministros, con el objeto de averiguar los cargos contra grandes narcotraficantes solicitados en extradición. A un hermano suyo le encontraron más de US$100.000 en efectivo, durante un allanamiento. En Córdoba se encuentra el Clan de los Náder, uno de los cuales, Carlos Náder, siendo congresista, fue detenido y condenado en Nueva York, cuando intentaba venderle 10 kilos de cocaína a agentes encubiertos de la DEA. El capo en el departamento es César Cura. En el Cesar operan los hermanos Jorge y Hugo Genecco Cerchar, traficantes de cocaína y señalados también como asesinos. Uno de ellos estuvo involucrado en un proceso penal ¡por el homicidio de un muchacho que se le atrévese a su carro en las calles de Valledupar. No obstante, se afirma que el gran capo del departamento es Jacobo Lacouture. En Bolívar se encuentran las casas donde se esconde Pablo Escobar en las esporádicas ocasiones en que las autoridades se deciden a perseguirlo. Humberto Rodríguez Puentes, exgobernador del departamento, tiene un hermano, Tico, capturado en posesión de 450 kilos de cocaína. El gobierno lo acaba de contratar para reconstruir las murallas de Cartagena. El Golfo de Urabá y Acandí son los puertos de embarque de la cocaína en esta zona. Desde la Compañía Nacional de Inversiones Ltda., los hermanos Juan Bautista y Fernando Millón Palacio fueron involucrados en el transporte de un cargamento de cocaína hacia los Estados Unidos. Como copropietarios de dos aerolíneas de la Costa, utilizan las aeronaves con ese objeto, según los archivos oficiales. No obstante, y como consecuencia del legalismo que impera en Colombia, se le otorgó licencia a Millón Cantillo, padre de Femando y Juan Bautista, para la compra del avión HK1127, por carecer él de antecedentes de narcotráfico. En similar situación se encuentra la compañía Viarco Ltda., cuyos socios son Gilberto Gálvez y Giraldo Millón, por lo que se les negó el certificado de carencia de antecedentes de narcotráfico, Gilberto Gálvez, su gerente, era propietario de una avioneta que cayo en el municipio de Villa Garzón, Huila, en septiembre de 1979, en actividades relacionadas con el narcotráfico. Como miembros de su organización son señalados Luis Carlos Quintero, Hernando Buitrago, Mario Salazar y Ernesto Mejía Maya, propietario de la fábrica de baterías MAC. También solicitó autorización para montar su propia compañía aérea Francisco de Parías Carbó, cuyo hermano. Julio, fue capturado en La Florida el 22 de noviembre de 1980 cuando intentaba comercializar 310 libras de cocaína. Al enterarse del concepto adverso del Consejo de Estupefacientes, Francisco de Parías envió una enérgica nota, en la que le advertía que "he sido víctima en cuatro ocasiones de atentados criminales y milagrosamente he sobrevivido", y precisaba que "mis otras denuncias han sido silenciadas con el dinero del narcotraficante y asesino Gustavo Rey Santos, dinero manchado de sangre y drogas". También se menciona en esta región del país a Alberto Otero Castellanos, de Cartagena, en cuya finca fue capturado el cubano Rene Benítez, quien asesinó el 9 de febrero de 1982 a los agentes de la DEA Charles Martínez y Kelly Mckflonc, que llegaron a buscar antecedentes de Tico Rodríguez Puentes. Los hermanos Rene y Armando Benítez, nacionalizados en Estados Unidos, montaron una tenebrosa organización en la Costa Atlántica, con el apoyo del Cartel de Medellín.
El secuestro de Martha Nieves Ochoa Vásquez, hermana de Jorge Luis, el jefe del Clan Ochoa, dividió la historia del narcotráfico en Colombia. Martha Nieves, fue secuestrada por una célula del M-19 que veía en los narcotraficantes la fuente de ingresos fáciles para financiar su lucha. Antes lo había hecho el mismo grupo en Cali con el rescate de tres personas; en Cundinamarca con otra, un hijo de Severo Escobar Ortega, y ahora golpeaba en la cúpula: un Ochoa. Como todo parecía señalar que se trataba de una campaña orquestada, la mafia resolvió responder con su propio argumento: la creación de un grupo armado, identificado con el nombre de MAS, Muerte a Secuestradores. El montaje de un aparato de justicia privada de las características del MAS requirió la presencia de los grandes capos del narcotráfico. La idea era tener su propio grupo de autodefensa, pero, ante todo, lograr el rescate, sana y salva, de la hija de Ochoa. Fueron citados los jefes de las grandes organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína en Cali, Medellín, Leticia, Bogotá Cartagena y Barranquilla. La cita se cumplió en el Estadero Las Margaritas, de propiedad de los Ochoa, situado en las afueras de Medellín. Según lo poco que ha trascendido por la investigación de la Procuraduría General de la Nación que se inició en 1982 para identificar a los autores de una de las etapas más violentas de Colombia en sus últimos años -, la reunión en sí misma fue breve: se acordó que cada uno colocaría una millonaria suma, que podía ser en pesos, o su equivalente en armas u hombres; buscaría los contactos para identificar a los miembros del M-19 comprometidos en el secuestro, y transmitiría la información según el canal acordado allí mismo. Se decidió iniciar un gran despliegue publicitario (desde una avioneta lanzaron en Cali panfletos sobre la creación y objetivos del MAS). Carlos Lehder fue encargado de seguir con los ostentosos avisos en prensa, revistas y en su propio periódico, con el nombre de Los Secuestrables. Luego de la reunión empezó una gran rumba. Muchos no se conocían, otros sólo por las referencias de cómo "coronaron" tal o cual cargamento, de quiénes son los agentes federales que los apoyan en Estados Unidos y de las perspectivas para seguir en el negocio. Un mesero de Las Margaritas afirmó que todos, un grupo no superior a las 20 personas, acordaron nuevas reuniones, concentrarse en la finca Ganadería Horizontes, cercana a Medellín, provista de todos los mecanismos de seguridad personal. Sótanos camuflados y dotados con los elementos necesarios para vivir allí sin necesidad de salir al exterior durante varias semanas; helipuerto, circuito cerrado de televisión y guardias personales en la cantidad que se requiera. Estos últimos, empleados de una sociedad que presta servicios de seguridad privada, controlada a través de testaferros de Pablo Escobar, Seguridad Nutibara. La Ganadería Horizontes era de propiedad de Pablo Correa Arroyave. que figuraba ante los antioqueños como un comerciante, enriquecido a costa de buenos sementales importados. A los pocos días de la reunión del Estadero Las Margaritas, empezaron a aparecer en toda la prensa avisos de Los Secuestrables, firmados por Carlos Lehder, en los que anunciaba que sus amigos no entregarían un solo peso a la guerrilla por los secuestrados y que librarían una batalla a muerte contra quienes intentaran apoderarse de sus riquezas. Con este argumento buscaban la solidaridad de la clase dirigente empresarial del país, sometida periódicamente al flagelo del secuestro. Frente a las instalaciones de los periódicos de Medellín fueron dejados miembros del M-19 atados con cadenas, inconscientes y con un letrero en el pecho: "soy del M-19. Soy un secuestrador" Una decena de líderes encubiertos del M-19 fueron secuestrados y asesinados en Antioquia. Otros, sencillamente fueron delatados al Ejército, que en ese momento los buscaba para juzgarlos en Consejos de Guerra Verbales. Algún cuadro muy importante del M-19 logró contacto con los narcos, para buscar una solución a lo que podría ser una guerra definitiva entre las dos facciones. Celebraron entonces un pacto de tregua, y nunca más se volvieron a tocar. En cambio, buscaron fórmulas de apoyo que no los comprometieran públicamente, como ya había sucedido en 1977 con Jaime Guillot Lara (un traficante de marihuana que traía armas al M-19 en los mismos barcos donde transportaba la yerba, y que terminó refugiado en un país tras la Cortina de Hierro) Luego de múltiples "allanamientos" del MAS a casas de dirigentes de izquierda que se iniciaban siempre con un oficial del servicio de inteligencia del Ejército que exhibía su placa para lograr que abrieran la residencia, y luego dejaba que fue ran los delincuentes quienes ejecutaran el operativo -, Martha Nieves Ochoa fue dejada en. libertad. Las autoridades colombianas afirman poseer indicios según los cuales el Clan Ochoa pagó al M- 19 la suma nada despreciable de US$12 millones por el rescate, pero ello parece improbable. La investigación de la Procuraduría General de la Nación sobre el MAS no se reveló en la parte relacionada con la mafia. El juez de Instrucción Criminal de Medellín que la adelantó, Manuel Simón Velásquez, fue designado procurador regional de Manizales. De una posterior reunión en Horizontes, se iniciaron los contactos de unión para conformar un Cartel, en el sentido técnico: una asociación de traficantes de cocaína que se conciertan para controlar mercados y precios de la droga. También acordaron crear servicios adicionales: empresas de seguros, que responden por el 100% de la inversión en el cargamento, si es incautado. El asegurador sólo reclama un porcentaje si lo logra introducir en los Estados Unidos. El alquiler de rutas garantizadas, para aquellas personas de su confianza que deseen entrar a participar en el tráfico. Empresas de courier que transportan y entregan la cocaína en La Florida. En enero de 1986 fueron capturados en Bogotá cuatro sujetos encargados de recoger la cocaína para enviarla a Miami, con los respectivos distintivos, a través de las empresas Servicomercial y Arca Express. En la reunión se asignó a cada narcotraficante un color, que le sirviera de distintivo ante algunas autoridades norteamericanas que "no ven" ciertos embarques de cocaína. El color azul, para el Chan Ochoa. El amarillo, para la organización de Escobar. Se distribuyeron los mercados, Nueva York para el Cartel de Cali. Florida para el Cartel de Medellín, California, y especialmente Los Angeles, para el que logre consolidar la mayoría, que termina en poder, de los Rodríguez Orejuela. Luego vendrá un complejo de rollo de las claves con la combinación del color y las letras. En teléfonos públicos de los centros comerciales de Miami, Nueva York y Los Angeles, se reciben llamadas desde Bogotá, o Medellín, en las que sencillamente se dice: "Rojo, FDR". Este distribuidor da la clave y le entregan su cocaína. En el teléfono público siguiente entraría otra llamada, hecha nuevamente desde Colombia de un teléfono que correspondía a una línea no asignada, y por lo tanto virtualmente imposible de localizar. El Clan Ochoa fue el más listo en comprender la organización como factor de poder, y entró en contacto con la mafia ítalonorteamericana. Esta alianza se detectó en el caso conocido como la "Pizza Connection" de Nueva York, una red de pizzerías controladas por la mafia de Estados Unidos para distribuir la cocaína de los Ochoa. La fama de Jorge Luis Ochoa Vásquez era tal, que el animador Fernando González Pacheco dedicó dos programas de televisión para mostrar su hacienda La Veracruz. A Lehder le correspondió el trabajo político, pero entró en crisis económica. Fue mantenido por el Cartel de Medellín, hasta cuando terminó de "cocinero" y supervisor de campo en los Laboratorios de Tranquilandia. No abandonaron la idea de que el narcotráfico fuera controlado por un solo grupo, una mafia con un solo equipo que se encargara del lavado de dólares. El 9 de febrero de 1984, Jorge Ochoa sostuvo ante Max Merimestein que estaba en capacidad de enviar 2.000 kilos de cocaína semanales a Estados Unidos. Para ese momento, Pablo Escobar tenía montado un sistema de distribución de cocaína a nivel internacional. Se asegura que podía entrar a los Estados Unidos un promedio mensual de 1.500 kilos del alcaloide y que una cantidad no despreciable era enviada a los mercados europeos, con puente en Caracas. Si el precio de la cocaína ha oscilado entre los US$20.000 y US$45.000, según las cifras citadas antes, la ganancia de Pablo Escobar, cada mes, podría ser de $700 millones. Con semejantes ingresos, Escobar podía darse el lujo de comprar obras sociales para buscar la simpatía popular que, evidentemente, llegó a alcanzar cuando lanzó su programa de Medellín sin Tugurios. La red de la Phillip Morris, hasta entonces el mayor contrabandista de cigarrillos Marlboro hacia Colombia (así se sostiene en un informe del R 2 de la Aduana), fue tomada por Pablo Escobar, quien compró los dos buques en que se transportaban los cargamentos hacia nuestro país. Asumió de igual manera el control del muelle 3 de Ciudad Colón, de donde se afirma salen los buques con el cigarrillo, con destino a las playas colombianas. Los cargamentos llegan por la ruta Maicao-Santa Marta-Bogotá, entre otros. La Aduana afirma haber detectado dos grandes bodegas de ese contrabando en Puerto Berrío (de nombre Grecia) y en La Dorada (Méjico). El volumen de contrabando anual de cigarrillos hacia Colombia se estima en 186.9 millones de cajetillas. Cada paquete de Marlboro que se vende junto a los semáforos de Bogotá y las otras capitales del país, lava un dólar de Pablo Escobar. Entre los hombres importantes de este contrabando se encuentran Juan Abuchaibe, Carlos Hidalgo, Carlos García, Isaac Pitre, Neffer Ariza, Julio Nasser, Juan Pedroza, Enrique Byter Lizza, Alex Maldonado y Nasseres Daes. También se asegura que Escobar invirtió una importante suma de dinero para convertirse en accionista del American Express. El First Interamericas Bank, controlado por Gilberto Rodríguez Orejuela y Jorge Luis Ochoa, fue destinado durante cuatro años a lavar los dólares del narcotráfico, incluso a través de bancos oficiales colombianos, como el Cafetero. En abril de 1985 se puso al descubierto una osada operación de lavado de dólares de los Rodríguez Orejuela, que involucró al Continental National Bank of Miami, de donde salieron órdenes de giro por unos US$40 millones, para el Banco Cafetero de Panamá, a través de una sociedad que operaba en Miami, la Irving Trust Co. Esta firma no ordenaba trasladar directamente los dólares al FIB, sino que iniciaba la operación en Los Angeles, desde donde enviaba una nota-crédito, en la que disponía el registro contable de los recursos existentes en el Banco Cafetero de Panamá, para su remisión al First Interamericas Bank. Y este giraba los recursos al Banco de los Trabajadores o al mismo Banco Cafetero en Cali, a nombre de las empresas que operaban en el Valle como fachada para el dinero de los Rodríguez:' Alpacol Comercial S. A., Exportadora Caribe, Fernando Internacional y Hajasa S. A., entre otras. En esa ocasión se llamó a declarar al gerente del Banco Cafetero de Panamá, Gustavo Arango Bernal, quien dio inmejorables referencias de Gilberto Rodríguez Orejuela, pese a que estaba reclamado en extradición y se hallaba detenido en Madrid, España, en espera de ser entregado a la justicia colombiana: "El holding del FIB fue vendido en 1980 a un grupo de personas residentes en Panamá, que a su vez vendieron sus acciones a un grupo de inversionistas colombianos, entre los cuales se encuentra Gilberto Rodríguez. Rodríguez gozaba de excelente reputación como hombre de negocios colombiano. Se me informa que sus negocios en Colombia comprenden inversiones en el Banco de los Trabajadores, una red de estaciones radiales llamado Grupo Radial Colombiano, una empresa terrestre de pasajeros (Expreso Bolivariano) y Corporación Financiera de Boyacá". Luego, los delincuentes de países vecinos empezaron a buscar un sitio en el negocio de la cocaína. Venezuela, Brasil, Chile, y Argentina, son los principales países involucrados hoy. Existen rutas para todos, con el apoyo del Cartel de Medellín, a cambio de un porcentaje que determinan autónomamente en cada caso. Quedaron desde entonces consolidados dos grandes Carteles: el de Medellín, dirigido por Pablo Escobar, el Clan Ochoa y Rodríguez Gacha, que ejercen control sobre toda la Costa Atlántica; y el de Cali, dirigido por los Rodríguez Orejuela y Santacruz Londoño, con dominio en la parte sur del país. Pero la prensa empezó a revelar nombres, y a denunciar muchas de sus operaciones. Escobar Gaviria debió huir hacia Australia, donde es propietario de una gigantesca finca, que durante varios años le administró un caballero de industria que abandonó el país por una orden de captura, dictada a raíz de la quiebra fraudulenta de una firma comercializadora de arroz. Escobar era señalado cómo autor intelectual del asesinato de Rodrigo Lara. Los Ochoa, Juan David y Fabio, se refugiaron en sus fincas de Antioquia y el Atlántico. Jorge Ochoa huyó a España, con la secreta esperanza de que sus dólares fueran bien recibidos. Gilberto Rodríguez se encontraba en una situación similar, solicitado en extradición. Todo un grupo de agentes federales, reunidos bajo el indicativo de Centac-4, lo perseguía por todo el mundo. Rodríguez Orejuela entró en contacto con Ulises Betancur, un oscuro transportador colombiano que tenía el control de Expreso Bolivariano, ahora en manos del Ajedrecista. Betancur llevaba dos años huyendo de la justicia colombiana, que lo perseguía por el asesinato de su cuñado Jaime Barrete, y luego el del abogado Jorge E. Cipagauta, quien como parte civil en ese proceso, había evitado su absolución. Habitualmente residía en Venezuela o España, con documentos de identificación falsos. Rodríguez Orejuela buscó a Ulises Betancur para consolidar una alianza que les permitiera vivir con sus enlaces en el exterior, sin ser molestados. Ya había viajado a España el capo del Clan Ochoa, Jorge Luis, cuyos contactos se facilitaron por la cantidad de cocaína que contrabandeaba a ese país, pero ante todo por sus vínculos con las empresas ganaderas, varias de las cuales le habían vendido reses de casta, caballos finos e incluso le habían invitado a sus fincas. Reunidos los tres en España, decidieron conformar una sociedad de mutua conveniencia, para llevar a cabo la estrategia que estimaban obvia en ese país: "si en Colombia no quieren sus dólares, inviértanlos en negocios en la península, donde no sólo serán recibidos, sino agradecidos". "Hay un régimen socialista, que no depende de los Estados Unidos, y que por lo tanto guarda independencia frente a ese país". Estos fueron algunos de los argumentos que les expusieron para convencerlos. Ochoa Rodríguez y en menor grado Betancur, empezaron entonces una verdadera orgía de consumo, abrieron cuentas corrientes y de ahorros con importantes consignaciones en efectivo. Empezaron a correr la bola entre los abogados españoles de la necesidad de controlar, o por lo menos entrar a participar en las sociedades propietarias de las más importantes cadenas de hoteles. Quien lograra ese objetivo sería muy bien gratificado. Pero antes de consolidarse, los colombianos empezaron a despertar sospechas entre los banqueros, que veían depositar miles de dólares en sus cuentas. Una agencia de la DEA acababa de abrirse en Madrid, ante el insistente rumor sobre narcotraficantes colombianos que viajaban a esa ciudad para establecer redes para la distribución de cocaína y lavado de dólares. Jorge Luis Ochoa quien usaba el nombre de Moisés Moreno Miranda y estrenando cirugía plástica practicada por un médico griego residente en el Brasil, que le recomendó una animadora de la televisión colombiana --, fue denunciado por un banquero de Madrid. Sabía que se trataba de un colombiano, pero figuraba como Miranda y sus rasgos habían sido cambiados, pues no lo pudo reconocer en varias de las fotografías que le exhibieron. Le delató el volumen de su cuerpo, la característica obesidad de la familia Ochoa. Se inició el seguimiento que lo habría de poner al descubierto. Cuando fueron capturados, el 21 de noviembre de 1984 Jorge Luis Ochoa Vásquez y Gilberto Rodríguez Orejuel; (quien tenía papeles de venezolano, con el nombre de Gilberto González Linarez), junto con sus esposas María Luis. Posada Echeverry y Gladys Miriam Ramírez Libreros --, eran propietarios de una flotilla de diez carros Mercedes Benz ; BMW. Ochoa tenía en una cuenta US$370.000, y Rodríguez en otra US$900.000. Unos tres millones de pesetas en efectivo fueron hallados en su residencia. Acababan de comprar un chalet en las afueras de Madrid, Pozuelo de Alarcón, y contaban con la asesoría de importantes abogados españoles. Que les sirvió de poco, pues al momento de ser allanada su residencia, les encontraron importantes documentos, que mencionaban millonarias transacciones de cocaína a partir de Colombia. A Rodríguez Orejuela le decomisaron una libreta de contabilidad con operaciones de contrabando de más de 4.073 kilos de cocaína a Estados Unidos en un período no superior a los dos años. En Colombia, por una labor instantánea de persecución, prosiguió la paralización de avionetas y, bajo el mando del coronel Jaime Ramírez Gómez, jefe del Grupo Antinarcóticos de la Policía Nacional, parecía que la mafia empezaba a batirse en retirada. Los mandos medios de las distintas organizaciones, casi no Identificados y por lo tanto con capacidad de movilizarse hacia cualquier país, viajaban a los Estados Unidos para tratar de apoderarse de los mercados. Descubrieron entonces que el Cartel conformado en Cali y en Medellín tenía amarrada la distribución de la cocaína, con familias de bajos recursos, residentes en La Florida y California, a quienes les entregaban la droga en cantidades nunca superiores a los dos kilos. Cada familia recibía precisas instrucciones de cómo esconder el alcaloide en sus viviendas, desarrollar una vida normal que no atrajera la atención de los vecinos y, ante todo, no derrochar dinero ni hacer las clásicas parrandas latinas, cuando estuvieran en posesión de droga. A los dos o tres días pasaba un camión, que aparentaba ser distribuidor de electrodomésticos, cuyo conductor recogía la cocaína, la confrontaba contra una lista ya elaborada, les pagaba el servicio y anunciaba una próxima llamada para el nuevo cargamento que debía llegar en algunas semanas. Horas negras le esperaban a Colombia, cuando fueron capturados Ochoa y Rodríguez en Madrid. Se les desbarataron por completo sus expectativas: el dinero no les había comprado la impunidad. Los narcotraficantes descubrieron entonces que el único país del mundo donde podían vivir tranquilos era Colombia. Y decidieron empezar a labrar su permanencia allí. En este momento se selló la muerte para los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que se oponían a declarar inconstitucional el tratado de extradición con Estados Unidos; los pocos jueces que se atrevieran a detenerlos y los periodistas que quisieran denunciarlos. Habían decidido comprar el país.
Los negocios Dados sus vínculos sociales, cuidadosamente conquistados durante más de cuatro años, cuando empezaron a tener notable poder económico, los hermanos Miguel Ángel y Gilberto José Rodríguez Orejuela crearon un verdadero imperio económico y de relaciones públicas, que se inició con el Banco de los Trabajadores. Entendían los Rodríguez que la capacidad de otorgar créditos y la apertura de cuentas corrientes dónde permitir determinados sobregiros, podían constituir una magnífica fuente de relaciones públicas. Adicionalmente, la posibilidad de donar acciones como muestra de amistad, y hacer a algún aristócrata en decadencia o político en trance de figuración, miembro de su junta directiva, era un honor que les permitiría cobrárselos en favores. El Banco de los Trabajadores había sido constituido en 1974 con un aporte de US$500.000 hecho por dos fundaciones creadas para fortalecer el sindicalismo en Latinoamérica: la Interamerican Foundation y el Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre. El aporte para la constitución del Banco fue hecho a la Unión de Trabajadores de Colombia, UTC, cuyo presidente era el veterano líder sindical y congresista conservador Tulio Cuevas Romero. En la escritura de constitución figuran como accionistas sindicatos, fondos de empleados, cooperativas populares y líderes sindicales reconocidos. Luego de varios años, durante los cuales válidamente se puede decir, que Cuevas usó el banco en provecho propio, pues obtuvo de él varios créditos millonarios, Gilberto Rodríguez Orejuela empezó a buscar la forma de controlarlo, como mecanismo que complementara su círculo del lavado de los dólares que debía sacar de Estados Unidos hasta otro banco de su propiedad, el First Interamericas Bank de Panamá. Como el banco, por virtud de sus propios estatutos, sólo podía tener como accionistas a cooperativas de trabajadores o sindicatos. Cuevas designó a Rodríguez Orejuela gerente de la Cooperativa El Hogar-UTC. Rodríguez fusionó dos droguerías para constituir una cooperativa, Coodrogas, y a través de estas dos firmas empezó una lenta pero paulatina compra de acciones, gracias a la connivencia y las jugadas, que, según afirman ahora otros líderes sindicales, planeó el mismo Cuevas. Como Fernando Internacional, la firma a la cual Rodríguez giraba su dinero en Cali, empezó a ser detectada, entró en contacto con otro sindicalista, Antonio Beltrán Ballesteros, quien se convirtió desde entonces en uno de sus más importantes testaferros. Las dos cooperativas adquirieron acciones a precios dos y tres veces más altos de la cotización en la Bolsa. Gilberto Rodríguez, como miembro de la Junta Directiva del Banco, pidió y obtuvo que se convocara una asamblea extraordinaria en un balneario del municipio de Sasaima, Cundinamarca, donde acordaron modificar sus estatutos, para excluir a los obreros, Rodríguez Orejuela tomó su control, que figuró en poder de la cadena de droguerías y laboratorios del Cártel de Cali: Laboratorios Kressfbr, Drogas La Rebaja, Drogas La Séptima, Coodrogas, Drogas Unidas y Servicios Sociales Ltda. Paquetes importantes de acciones figuran a nombre suyo, de su hermano Miguel Ángel, su esposa Gladys Myriam Ramírez Libreros; su cuñado, Alfonso Gil Osorio, un hermano el senador Eduardo Mestre Sarmiento; el diputado Dagoberto Charry Rivas y los hermanos Antonio, Lelio y Alfonso Beltrán Ballesteros. Rodríguez Orejuela llegó a controlar ,el 70°/o del total accionario del Banco de los Trabajadores, y fue designado presidente de su junta directiva. Los trabajadores colombianos fueron despojados de su Banco, sin ningún tipo de control por parte de la Superintendencia Bancaria, ejercida entonces por Francisco Morris Ordóñez, Pasó a manos de la mafia del narcotráfico como su propia "lavandería" Investigaciones posteriores concluyeron que narcotraficantes como Hernán Botero Moreno, José Háder Alvarez, Pablo Escobar Gaviria y, ante todo, los hermanos Rodríguez Orejuela, lavaron millones de dólares en distintas sucursales del ahora mal llamado Banco de los Trabajadores. Los Rodríguez también obtuvieron permiso de montar una concesionaria para la venta de vehículos de la Chrysler Corporation de Estados Unidos en Colombia, con el nombre de Chrysler Discor. En ese momento la Chrysler tenía su propia filial en el país, Colmotores, que gerenciaba el actual secretario general de la Presidencia de la República, Germán Montoya Vélez. Los socios de Chrysler Discor Ltda,, eran Gilberto Rodríguez Orejuela (aporte de $9 millones) César A. López, Hernando Torres López y Luis Guillermo Forero, Su gerente era Tomás de los Ríos, actualmente preso en los Estados Unidos por tráfico de cocaína, Discor postuló en una licitación de la Policía Nacional para el suministro de vehículos por millones de dólares. La licitación, adjudicada a la sociedad de Rodríguez Orejuela, Discor, se frustró porque el Banco Nacional de Méjico y una corporación de Nueva York le retiraron su apoyo. Esta sociedad, como ocurrió luego con otra similar, Conapar Ltda., se constituyó para licitar con la Policía Nacional. En carta al general Camacho Ley va, ministro de Defensa, Discor afirmaba poseer "en sus bodegas un inventario de repuestos por $ 300 millones, y en todo el país un inventario de $ 3.000 millones, en cerca de 12.000 establecimientos en todo el territorio". Los archivos de narcotraficantes de la Policía deben ser bastante deficientes, pues Rodríguez Orejuela estuvo a punto de ser el proveedor de vehículos para la seguridad del organismo, Años antes, la misma institución le adquirió lanchas de fibra de vidrio a Mafivi, una sociedad de José Háder Alvarez, Cuando el Banco de tos Trabajadores empezó a ser conocido como "lavandería",, fue adquirido en $800 millones por las empresas del Grupo Forero, cuya cabeza, Rafael Forero Fetecua, es actual concejal de Bogotá, en la misma lista de Santiago Salah Arguello, hijo de Pablo Salah Villamizar, el cerebro de los abogados de los narcotraficantes. Forero Fetecua ha tratado de ser vinculado en varias ocasiones a procesos penales como urbanizador pirata, pero cuenta con una capacidad de presión inexplicable sobre las autoridades, a las que siempre ha logrado controlar. El Banco de los Trabajadores fue nacionalizado en 1986, luego de que la Superintendencia Bancaria halló autopréstamos por mas de $400 millones y una cartera perdida superior a sus activos. No se ha formulado una sola denuncia penal. Forero Fetecua ha sido señalado como un supuesto testaferro de los Rodríguez Orejuela en Bogotá. Gilberto Rodríguez decidió cambiar entonces de entidad financiera, pues ya había perdido el First Interamericas Bank de Panamá, cuya licencia fue cancelada en ese país por los oscuros antecedentes de sus propietarios. Y entró como socio del gobierno, en la Corporación Financiera de Boyacá. En un principio, las acciones figuraron a su nombre, pero a raíz del escándalo que afrontó el senador Eduardo Mestre Sarmiento por la compra de derechos con un crédito que le otorgó el Banco de los Trabajadores, fueron puestas en cabeza de sus testaferros. En junio de 1985 Gilberto Rodríguez figuró con el 12.90/0 de acciones de Corfiboyacá; su testaferro, Antonio Beltrán, con un porcentaje igual; su cuñado Alfonso Gil Osorio con el 9.5°/o y el senador Mestre Sarmiento con el 5.87%. A partir de una pequeña cadena de emisoras, los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela fundaron en 1979 el Grupo Radial Colombiano. El GRC está compuesto por 28 emisoras que operan en MedeIlín, Barranquilla, Cartagena, Bogotá, Pasto, Cúcuta, Pereira, Bucaramanga, ibagué, Cali y Palmira, Ante las reiteradas denuncias de la prensa sobre la presencia de la mafia en medios de comunicación, Gilberto Rodríguez cedió, en junio de 1984, sus acciones al periodista Oscar Rentería Jiménez y a otro testaferro, Alvaro Gutiérrez Cerdas. Miguel Rodríguez cedió las suyas en favor de Gil Osorio y de la sociedad Construcciones Colombo-Andinas. La explicación es clara. Desde 1976, la ley 129 dispone que ninguna persona con antecedentes penales puede ser propietaria de una cadena de emisoras. Desaparecidos los Rodríguez de las escrituras de la sociedad, el ministro de Comunicaciones en 1987, el senador cordobés, Edmundo López Gómez, expidió la resolución 675, en virtud de la cual se reconoció como cadena al Grupo Radial Colombiano. El mismo López Gómez, pasó semanas más tarde a desempeñar el cargo de ministro de Justicia. Desde esta posición, López Gómez elaboró y presentó a la firma de Virgilio Barco dos proyectos de resoluciones ejecutivas, por medio de las cuales negaba la extradición a los Estados Unidos de los narcotrafícantes Gilberto Rodríguez y José Santacruz Londoño, los dos hombres más importantes del Cartel de Cali. Edmundo López renunció de inmediato a su cargo. En el fondo se movían intereses más grandes. Un alto funcionario de la Presidencia de la República aseguró, por ejemplo, que el ministro de Justicia le habría dicho al presidente que se hallaban vencidos los términos legales dentro de los cuales se podía proferir la resolución y, que como era público y evidente que a Rodríguez y a Santacruz los juzgaban en Cali por los mismos delitos imputados en Estados Unidos, se debía aplicar el principio jurídico del "Non bis in idem" (nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho). Y Barco firmó las resoluciones. La versión, que pretende dejar en mejor posición a Barco frente a la responsabilidad de estos hechos, constituye por lo menos un increíble caso de ligereza jurídica: no se probó en el expediente de la Presidencia de la República, que el proceso seguido contra Rodríguez y Santacruz en Cali, se basaba en los mismos hechos por los que se les requería en extradición. Y, más grave aún, en el caso de Santacruz, la Corte Suprema de Justicia ya había emitido concepto favorable para su envío a los Estados Unidos. La Sala de Casación Penal dijo fciitonces de manera expresa que no se daban los requisitos del "non bis in ídem", y por lo tanto no podía ser negada su ex- tradición. Para desconocer el pronunciamiento de la Corte, Barco Vargas y López Gómez sencillamente invocaron estar "mejor informados" que aquella Corporación, Los hermanos Rodríguez Orejuela ya habían fundado en Bogotá dos universidades con énfasis en periodismo, Fundemos y Fees. Las dos entidades se constituyeron el 7 de octubre de 1981, Como presidente fue elegido Gilberto Rodríguez Orejuela y como secretario uno de sus testaferros, Alfonso Beltrán Ballesteros. Hl vocal era su hermano, Antonio Beltrán, Beltrán logró en 1986 un renglón en la junta directiva del organismo encargado de vigilar las universidades, el Icfes, La dirección de este instituto la ejercía el representante a la Cámara por Cali, Emilio Aljure Nasser. Otro imperio de ios hermanos Rodríguez Orejuela lo constituye su cadena de droguerías, más de 250 establecimientos diseminados por todo el país. El núcleo se encuentra en la sociedad Drogas La Rebaja, de la cual son accionistas los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez, Fernando Gutiérrez Cancino, testaferro de los anteriores, y una sociedad de su familia, Fernando Gutiérrez y Gia, Ltda. En esta segunda empresa, la mayoría también la poseen los Rodríguez. Drogas La Rebaja, al igual que las otras cadenas de establecimientos similares de su propiedad, distribuyen los medicamentos preparados por Laboratorios Kressfor, de propiedad de los Rodríguez. Este laboratorio sé encuentra acusado de un delito tal vez más grave que la misma venta de cocaína: la falsificación de drogas. Entre 1981 y 1982, por lo menos. Laboratorios Kressfor falsificó un antibiótico infantil, Binotal, por dos procedimientos: reempacar la droga vencida, o utilizar placebos en lugar del compuesto químico. En cualquiera de los dos casos, el resultado perjudica al menor a quien se le aplica, pues la enfermedad se agrava, en el mejor de ellos, o se convierte en crónica. La investigación, realizada por detectives norteamericanos, fue entregada a Enrique Parejo González cuando era ministro de Justicia. Los jueces de Bogotá nose han atrevido a enjuiciar a los Rodríguez. A través de testaferros, los Rodríguez controlan el laboratorio Tecnoquímicas, productor de Alka Seltzer en Colombia, cuyas ventas anuales se estiman en $4.000 millones. También adquirieron en Cali las instalaciones de la multinacional Merck Sharp & Dome, que construyó en esa ciudad una fábrica para producir drogas con destino al Grupo Andino, que fracasó. El Cartel de Cali cuenta con su propio ejercitó privado, autorizado por el Ministerio de Defensa Nacional, con hombres y armas oficiales. En Bogotá los hermanos Rodríguez controlan la firma La Nacional de Seguridad, que es gerenciada por el ex-general del Ejército, Raúl Martínez Espinosa. Tiene autorizada una dotación de cien armas de fuego y unos 150 hombres, que prestan servicio de vigilancia en las empresas y las residencias de los testaferros de Rodríguez Como el domicilio habitual de los Rodríguez es la ciudad de Cali, allí también constituyeron la sociedad Servicios de Seguridad Ltda., que cuenta con autorización del Ministerio de Defensa para el uso de 50 armas de fuego como dotación de cien hombres, El Ministerio se escuda para tamaña "gaffe" en que los declarantes sobre la buena conducta de estos narcotraficantes son los senadores Eduardo Mestre Sarmiento y Germán Bula Hoyos. Otras empresas de Rodríguez son dos urbanizaciones exclusivas dé Cali, el Centro Comercial Los Fundadores, Travel Car, El Mundo de los Niños (controlado por Santacruz a través de sociedades en comandita). Asesorías Rodríguez & Rodríguez, el equipo de fútbol Corporación Deportiva América, su Revista del América; Guayos Avivas, dos empresas de servicios de computación, Micromatización y Cinco, y más de medio centenar de bares, grilles y restaurantes en Cali. Para los viejos Rodríguez, por ejemplo, destinan la lujosa discoteca llamada "Los dos alegres compadres", y para los jóvenes Rodríguez el "Club los ahijados". Los otros capos del narcotráfico tampoco se quedan atrás. Carlos Lehder tenía su propio periódico que regalaba en las esquinas de todas las ciudades, Quindío Libre, editado en tinta verde para proclamar "la civilización de la marihuana". Hernando Suárez Burgos, el hombre de Lehder en Pasto, fundó el Diario del Sur. Pablo Escobar financió el semanario Medellín Cívico, que daba publicidad a todas sus donaciones. Su último número, enero de 1987, editado en papel esmaltado y con letras en 72 puntos, anunciaba: Triunfo del pueblo. Cayó la extradición. Durante varios años, Escobar mantuvo un programa en el noticiero del veterano periodista Arturo Abella, Antioquia al Día. Su oficina quedaba junto a una gran discoteca en El Poblado de Medellín. También intentaron tomarse empresas tradicionales como el Banco de Caldas. La operación la adelantó el Grupo Central (Germán De la Roche, fugitivo de la justicia), que compró las acciones, en 1982 a Roberto Rivas Salazar, un aprestigiado hombre de negocios, que manejó dineros de su sobrino, Carlos Lehder Rivas. De la Roche tomó el control del Banco, pero su objetivo no era ese: las operaciones las inició él, para cobrar una comisión de intermediario y entregarlo a quien iba a ser su dueño, el "Eslabón Perdido" de la crisis financiera. Jorge Castro Lozano, un colombiano que maneja en Panamá la sociedad Coloca. Intemational Co,, cuyos dineros nunca ha podido explicar a las autoridades, La Comisión Nacional de Valores, para autorizar la transacción, le exigió a Jorge Castro que precisara el origen de los recursos para la compra del Banco de Caldas, Ante la imposibilidad de hacerlo, se reversó la operación. En ese momento las empresas del Grupo Central (De la Roche), entraron en concordato. El tío de Carlos Lehder estaba abocado a que su banco y su dinero, quedaran embolatados en un engorroso procedimiento ante la Superintendencia de Sociedades, No contaban los colombianos con un factor ajeno. El presidente Belisario Betancur ordenó que el Banco de Caldas fuera salvado por el Grupo Cafetero, que pagó sus acciones sobrevaloradas. Como De la Roche no había pagado un solo peso, los $200 millones que costó la transacción, fueron a parar directamente al bolsillo de Rivas Salazar, el tío de Lehder. "Por decisión del Gobierno Nacional" se hizo la operación, afirmó el presidente del Grupo Cafetero, Jorge Cárdenas, al ser requerido portel contralor general, Rodolfo González para que explicara semejante negocio. El Banco de Caldas debió ser nacionalizado meses más tarde, Pablo Escobar también cuenta con su propio ejército privado, autorizado por el Ministerio de Defensa: Seguridad Nutibara, con sede en Medellín, Cuenta con permiso para 143 armas amparadas con salvoconducto, y un centenar de hombres. El Clan Ochoa controla a través de testaferros, las empresas aéreas Astral y Pilotos Ejecutivos. La primera presta servicio con dos jets ejecutivos y un avión-hospital que se traslada a cualquier parte del mundo, Pilotos Ejecutivos tuvo cancelada su licencia entre el 9 de agosto de 1984 y el 3 de julio de 1985. El cargo formulado, consistía en que era controlada por Jorge Ochoa Vásquez, que utilizaba aeronaves de la sociedad para transportar cocaína. Eí 28 de octubre de 1985, Enrique Parejo González, como ministro de Justicia, certificó que Sapel no registraba antecedentes de narcotráfico, y volvió a operar normalmente. Astral posee una moderna sede con hangar privado en el aeropuerto Eidorado de Bogotá, al lado de la Petrolera Occidental de Colombia. El Mejicano Rodríguez Gacha también controla varias empresas de fumigación aérea, que en realidad son medios de transporte de cocaína. Juan David Ochoa Vásquez posee en Suba, a la entrada de la sabana de Bogotá, una inmensa lechería, que dio a conocer con hermosos caballos de paso criollo que exhibió en 1981,. y que le fascinaba montar. Todos los mañosos controlan las ganaderías y principales fincas del Magdalena Medio, región que primero sumieron en la violencia, hasta lograr la huida o la desaparición de la persona ajena a sus afectos. Montaron luego él Agrocentro Primavera, donde venden, subsidiados, los insumos agrícolas. Una prima de Pablo Escobar recorre todas las ferias ganaderas del país, para comprar cuanta vaca fina encuentra. Escobar y los Ochoa empezaron por adquirir la tierra del suroeste antioqueflo, donde ahora montaron empresas agroindustriales que incluso subsidia el Gobierno, Su nueva afición son los cultivos hidropónicos. Hernán Botero lavó los dólares con las sociedades H, Botero & Cía., de Panamá y Miami. Inversiones Unidas Bariloche, y Sociedad Peinado Navarro. En Nariño se destapó el congresista liberal Hernando Suárez Burgos, representante a la Cámara y narcotraficante (el propietario del Diario del Sur), es dueño de la fábrica de muebles Metálicas Modernas Ltda., el Hotel El duque, la Fábrica de Confecciones Luber, la Industria Colombiana de Muebles, Muebles Pereira, Credicentro, La Cigarra, La Fábrica de Muebles Santa Rita y 70 sucursales de su cadena de almacenes, que se identifican como "Electrodomésticos Metálicas Modernas Ltda,", que distribuye los productos elaborados por sus fábricas y otras casas de electrodomésticos. En su historia, se menciona a Hernando Suárez como un contrabandista de cocaína, que la transportaba en el interior de los electrodomésticos, que colocaba en los almacenes sobre la frontera con el Ecuador. Los aparatos volaban de Medellín a Pasto para su reparación y, a su regreso a la capital de Antioquia, le solucionaba problemas económicos al Cartel de Medellín. Dado su poder económico, que demuestra con una serie de empresas que sólo le pueden producir pérdidas, se afirma también que es testaferro de los dineros de Carlos Lehder. Quienes afirman lo anterior, relatan la forma como Lehder y varios de los Ochoa, luego del asesinato de Rodrigo Lara, llegaban directamente a Pasto, siendo recibidos por el congresista Suárez Burgos, que los alojaba en su propia residencia en Chachagüí, cerca al aeropuerto. La verdad es que en Narino siempre ha operado una red de narcotráfico, cuyas dimensiones nunca han trascendido a la prensa. El 3 de junio de 1978 en Mocoa, Putumayo, fue detenido el piloto Rafael Rocha Calderón, a bordo de la avioneta HK1037--P. En su interior se hallaron 138 kilos de cocaína, Rocha Calderón había transportado en su aeronave a Turbay Ayala durante la campaña presidencial, en 1977. La conmoción en Pasto fue mayor, por las implicaciones políticas que tenía la detención, pese a que la prensa no fue enterada, Un alto funcionario del Instituto de Medicina Legal viajó a Pasto, para certificarle una supuesta enfermedad a Rocha Calderón, que se había internado en una clínica particular, El juez que conoció del proceso, Gustavo Ordóñez, denunció la maniobra pero el procurador general de la época, Guillermo González Charry, no tomó ninguna determinación. La Corte Suprema de Justicia, a instancias del magistrado nariñense José María Velasco Guerrero, ordenó una severa investigación, Fue sancionado el apoderado de Rocha Calderón, Alfonso Núñez Peláez, quien había sido secretario general de la Cancillería colombiana. Rocha Calderón no fue detenido. Del piloto se asegura que trabajaba en una organización que dirigía el congresista Samuel Alberto Escrucería, condenado en el estado de Carolina del Norte el 5 de Noviembre de 1987 a sólo 240 años de prisión, gracias a los buenos servicios de un abogado que le consiguió una rebaja de 30 años, y una multa de medio millón de dólares. Se le imputó el tráfico de centenares de kilos de cocaína. Su hijo, Samuel Escrucería Manzzi, también está vinculado a la misma investigación, pero no ha sido detenido por ser representante a la Cámara por Nariño. Su madre, Helena ManYi de Escrucería, está reclamada en extradición. Actualmente vive en Pasto. Una de sus hijas esta casada con el exgeneral Miguel Vega Uribe, ministro de Defensa durante el gobierno de Belisario Betancur, La organización esta involucrada con el Cartel de Cali, y una red de lavadores de dólares con asiento en Bogotá. El 21 de diciembrede 1986 fue detenido un médico en el Aeropuerto Eidorado de Bogotá, y su indagatoria puso en fuga a los hijos de un importador de licores de la misma ciudad. La investigación, que se extiende a Maracaibo, Venezuela y Nueva York, apenas comienza. Informes en poder de las autoridades, señalan a Pablo Escobar y a José Háder Alvarez como propietarios de avionetas inscritas en la empresa Servicios Aeroejecutivos, identificadas con las matrículas HK1862, HK2050, HK2482, HK2658, HK2550 y HK2772. Cuando a Escobar le fue allanada su Hacienda Ñapóles, en Puerto Triunfo, se localizaron en la pista lasavionetas HK2614-P, HK2642-P y HK2585-P. Para los propósitos de Escobar, esta hacienda cumple una función adicional en su favor: la entrada al zoológico y a la finca es común, y sólo se dividen los caminos varios centenares de metros adelante, de tal manera que a los ojos de cualquier autoridad curiosa, rio sé puede precisar qué vehículo visita la exposición permanente de animales, y cuál va a reunirse con el coquero. Los miembros del Clan Ochoa, a través de Pilotos Ejecutivos, manejaban también sus propias aeronaves. A Jorge Ochoa le pertenecen las avionetas HK2608, HK1114, HK2908, HK 2283 y HK2909. Su hermano, Fabio, tiene en la misma empresa las aeronaves HK2905-P y HK2697-X. Pepe Cabrera, otro narcotrafícante de Cundinamarca ya extraditado, y vinculado a la organización de Severo Escobar Ortega, era propietario de la avioneta HK2508. Uno de los negocios más prósperos que generó la cocaína fue el utilizado por los dueños de apellidos tradicionales, que obtenían el certificado de carencia de antecedentes de narcotráfico y adquirían una aeronave, que luego vendían a los mafiosos. Otro negocio que floreció a sus pies, fue el de los laboratorios y las agencias importadoras de los productos necesarios para esa actividad. En 1982, Turbay Ayala declaró esos insumos de libre importación, y además exentos de impuestos. La Policía Nacional y la DEA efectuaron un seguimiento de las importaciones de éter, entre enero de 1978 y junio de 1981, que arrojó los más sorprendentes resultados. Una inmensa cantidad de éter era importada a Colombia. Se estimó que el 80o/o se destinó al narcotráfico. En el período mencionado ingresaron al país 3'713.630 kilogramos de éter, cantidad que, óptimamente, habría alcanzado para procesar 285.630 kilogramos de cocaína. El mayor importador de éter a Colombia era en ese momemo Luis Eduardo Orejarena Gómez, de Barranquilla, miembro de la Junta Directiva de la multinacional petrolera Shell de Colombia, quien en el período mencionado introdujo 863 mil 78 kilogramos de éter. Ese estudio señaló a las siguientes firmas como las principales importadoras de éter para el narcotráfico, aparte de Orejarena. Abácidos Ltda., Grupo Agudelo (Alberto, padre; Alberto, hijo, Rafael y Germán Agudelo Rodríguez), Laboratorios Algubert; 548 mil 817 kilogramos. Grupo Aldenhoven (Kari Andenhoven, Luis Lizarazo, Gerardo Nieto Ramírez, Representaciones Internacionales, Representaciones Nutibara), 436 mil 340 kilogramos. Grupo Castro Bermeo, 470 mil 621 kilogramos. Jorge Cueter Iletally, vinculado también con el tráfico de metacualona, 124 mil 816 kilogramos I-Distribuidora Fénix Ltda., 15 mil 30 kilogramos. Dotaciones Universales, 208 mil 487 kilogramos. Droguería Industrial, 8 mil 100 kilogramos. Furia Químicos, 21 mil kilogramos, Fabio de Jesús González Pulgarín, 71 mil 384 kilogramos. Productos Químicos Alfa Omega, 35 mil 35 kilogramos. Representaciones Continental, 5 mil 320 kilogramos. Campo E. Tapia Cuervo, 183 mil 620 kilogramos. A partir de 1983, los insumos químicos para el refinamiento de la cocaína pasaron a un régimen especial, según el cual se requería una licencia previa del Incómex para expedir el permiso de importación, el cual no se podía otorgar sin que de manera previa le fuera concedido un certificado de carencia de antecedentes por narcotráfico al solicitante. No obstante, Francisco Rodríguez Huérfano, logró importar, legalmente, 300 tambores de éter de 140 kilogramos cada uno. En enero de 1983, importó en circunstancias similares otros cien tambores de éter, por el puerto de Cartagena. Su esposa, Blanca Maldonado de Rodríguez, también importó 300 tambores de éter etílico que pesaron 15 toneladas; 400 cajas de ácido dohídrico y 100 cajas de ácido sulfúrico. La finca raíz ha sido uno de los medios codiciados casi siempre por los narcotraficantes, como jbetivo inicial para el dinero lavado de los coqueras de todo el país. Muchos de ellos son propietarios de conocidas firmas inmobiliarias, que primero congelan los precios de los apartamentos, y luego empiezan a especular con ellos. El metro cuadrado de construcción, según la propia confesión de las Lonjas de Propiedad Raíz, supera en mucho el valor en ciudades como Miami, París y Roma. En Medellín, Bogotá y Cali se encuentran apartamentos cuyo valor supera los $150 millones, Poseen también una gigantesca red de hoteles que nadie parece saber cómo les sirven en el narcotráfico o el lavado de dólares. Desde Europa, España principalmente, hasta San Andrés (Bahía Marina, El Gran Hotel, Mariú), Barranquilla (El Golf, Royal Lébolo), Medellín (Amaró), Cartago (Central) y Leticia (Colonial), entre muchos otros, El descubrimiento de una multimillonaria cuenta corriente en un Banco de Bogotá, que se creyó eran los fondos de una campaña presidencial, abrió la pista de cómo se relacionan la industria colombiana y la mafia: un judío de Pereira poseía varias cuentas paralelas, cuyos fondos terminaban en Medellín. La operación era sencilla: los narcotra ficantes les entregaban a los industriales dólares en el exterior para la compra de sus materias primas, y los industríales les pagaban en Colombia con bienes de capital, que luego les podían recomprar, si era su deseo. El episodio, conocido como el caso Inceit, no volvió a trascender a la prensa. Los funcionarios de la Contraloría General de la República y la Superintendencia de Control de Cambios prefirieron renunciar a sus cargos, antes que proseguir las averiguaciones. Una sociedad oficial, Álcalis de Colombia, ejerce el monopolio de la importación de aquellos insumes que sirven para retinar cocaína, pero que también son demandados por la industria. "Nunca nadie ha averiguado nada aquí, y nadie lo logrará, porque no hay un solo funcionario que no se bene ficie de las operaciones", dijo un sindicalista a quien se trató de convencer de que entregara información para publicar. El Barón del Éter en Bogotá, Alirio Castro Bermeo, controla el Laboratorio Acab & Cía. Ltda, Pese a conocerse sus antecedentes, el Consejo Nacional de Estupefacientes le señaló en noviembre de 1983, un cupo de importación de 324 kilogramos de éter mensuales. Es propietario de un lujoso Roll Royce. Para que no se lo vayan a rayar. Castro Bermeo compró un parqueadero en el centro de Bogotá. Su hermano Jaime Arturo Castro Bermeo, es dueño de la firma Central Nuclear de Bogotá, también importadora de éter. El 30 de diciembre de 1983 el Consejo de Estupefacientes le autorizó importar 3.240 litros de éter.
UNA REVELACIÓN PÚBLICA IMPACTANTE SOBRE EEUU Y EL “TERRORISMO ISLÁMICO” Michael Flynn, ex director de la DIA En una reciente entrevista en el programa “Head to Head” de la cadena Al Jazeera, hemos podido asistir a unas sorprendentes y reveladoras declaraciones de Michael Flynn, ex director de la DIA, Agencia de Inteligencia de la Defensa (la principal organización militar de espionaje extranjera de Estados Unidos operando bajo la jurisdicción del Departamento de Defensa). En dicha entrevista, realizada a Michael Flynn por el periodista Mehdi Hasan, el ex director de la DIA confirma que cuando ejercía en el cargo, llegó a sus manos un informe de la propia DIA que predecía el respaldo de Occidente en la creación de “un Estado Islámico” en Siria, ya en 2012. Por si esto fuera poco, Flynn sostiene que el patrocinio a los yihadistas radicales por parte de la Casa Blanca (esos yihadistas después se convertirían en ISIS y Al Nusra) en su lucha contra el régimen sirio fue “una decisión deliberada”. Dicho en otras palabras: ¡un ex jefe de una agencia de espionaje norteamericana afirma explícitamente y sin tapujos, que EEUU hizo todo lo posible para que surgiera Estado Islámico! Curiosamente, durante la entrevista, Flynn se esforzó en dejar claro que las políticas norteamericanas en Siria que llevaron al ascenso de Estado Islámico no se debieron a un error de cálculo, ni a haber mirado hacia otro lado, sino que fueron el resultado de una toma de decisión explícita y consciente. Así es como lo expuso durante la entrevista: Hasan: Usted está diciendo que por sus manos pasó el informe de la DIA que afirmaba que esos grupos estaban ahí (ISIS y Al-Nusra), que usted lo veía también claro y que advirtió de ello. Entonces, ¿quién no hizo caso de esas informaciones? Flynn: Creo que la administración. Hasan: ¿Así que la administración hizo la vista gorda ante su análisis? Flynn: No creo que hicieran la vista gorda: creo que tomaron una decisión. Creo que fue una decisión deliberada. Hasan: ¿Una decisión voluntaria para apoyar a una insurgencia formada por salafistas, Al Qaeda y los Hermanos Musulmanes? Flynn: Fue una decisión deliberada para hacer lo que están haciendo. Durante la entrevista, el propio periodista, Mehdi Hasan, expresa su sorpresa ante la franqueza de Flynn. En un determinado momento de la entrevista, Hasan sostiene una copia impresa de ese informe de la DIA de 2012 que ha sido desclasificado tras una solicitud de liberación de información (a través de la FOIA, Ley por la Libertad de la Información, una ley que otorga a todos los miembros de los Estados Unidos el derecho de acceso a la información federal del gobierno). Hasan lee en voz alta pasajes clave, tales como, “existe la posibilidad de establecer un principado Salafista declarado o no declarado en Siria oriental, y esto es exactamente lo que los poderes que apoyan a la oposición pretenden, con el fin de aislar al régimen sirio”. En lugar de minimizar la importancia del documento y de estos pasajes sorprendentes, tal y como hiciera el Departamento de Estado tras su publicación, Flynn hace lo contrario: confirma que mientras era director de la DIA “mostró mucha atención” a este informe, en particular, y agrega más adelante que “las fuentes de inteligencia eran muy fiables”. El teniente general Flynn, realiza estas potentes declaraciones desde la seguridad que le da el estar ya retirado y se ha convertido en el funcionario de inteligencia de más alto rango que deja constancia pública de que Estados Unidos y otros estados, han patrocinado a los rebeldes en Siria, sabiendo que daban su apoyo político y que enviaban armas directamente a Al-Qaeda con el fin de ejercer presión sobre el régimen sirio: Hasan: En 2012, los EEUU ayudaron a coordinar el envío de armas a esos mismos grupos (salafistas, Hermanos Musulmanes, Al Qaeda en Irak), ¿por qué no dejó usted de hacerlo si estaba tan preocupado por el ascenso de los extremistas islámicos? Flynn: Odio decir que ese no es mi trabajo…mi trabajo era…era asegurarme de que la información de inteligencia que estábamos presentando, fuera tan buena y exacta como se pudiera. Curiosamente, en su momento, la liberación de este informe de la DIA, fue recibido con burlas y críticas por algunos expertos, que no le otorgaron fiabilidad ni interés periodístico. Ahora, el director de la DIA por aquel entonces, revela públicamente que el informe tenía un alto valor y que fue fuente de discusiones sobre la política de la Casa Blanca en Siria y sus posibles efectos posteriores. Lo que resulta más chocante del asunto, es que Michael Flynn también se desempeñó anteriormente como director de inteligencia del Joint Special Operations Command (JSOC), cuya misión principal era perseguir y desmantelar a Al-Qaeda; es decir, la misma persona que en su momento se dedicó a luchar contra Al-Qaeda, nos revela que, de hecho, la Casa Blanca ha reforzado y armado a Al-Qaeda en Siria. ¿Con sus revelaciones se ha desquitado de algo? No lo sabemos. link: https://www.youtube.com/v/SG3j8OYKgn4 Lo que importa es que mientras los medios controlados por EEUU hacían propaganda a escala mundial, diciéndonos que habían localizado a Bin Laden y mientras filmaban películas sobre la operación heroica contra el “hombre más malvado del mundo”, dirigente de “la malvada red terrorista Al-Qaeda que había atacado Nueva York”, ellos mismos armaban y financiaban a Al-Qaeda y creaban las circunstancias adecuadas para el ascenso posterior de Estado Islámico. El mismo Estado Islámico que ahora quieren “eliminar” con todas sus fuerzas, como pretexto para intervenir directamente en Siria. Que EEUU está apoyando al mismo terrorismo internacional que dice combatir, ya no es una historia de “cuatro conspiranoicos”. Ahora nos lo confirma el propio director de la DIA, un funcionario militar y de inteligencia de altísimo rango. ¿Aún hay gente tan estúpida como para creerse las “verdades oficiales” que nos venden en los medios de comunicación? ¿Aún hay gente tan estúpida como para creer en lo que le dicen sus gobiernos? Y lo que es más grave: ¿aún hay gente tan estúpida como para vestir un uniforme e ir a luchar y morir contra unos terroristas financiados por sus propios jefes, creyendo que defienden la libertad y la democracia? Todo lo que estamos viviendo en lo referente al terrorismo es una enorme tomadura de pelo…
En diciembre de 2012, las redes sociales y los medios árabes difundieron un vídeo que mostraba a individuos enmascarados en una fábrica artesanal donde se elaboraban armas químicas para una facción armada que luchaba en Siria autodenominada "Soplo Cálido". De este modo, la entonces nueva facción provocó en ese momento un gran tumulto, sobre todo porque el vídeo apareció menos de tres meses después de la declaración del presidente Barack Obama acerca de que la utilización de armas químicas por parte del gobierno sirio sería una “línea roja”. Un gran número de políticos y de halcones de la oposición siria en el extranjero acusaron entonces al gobierno sirio de haber realizado el vídeo como preludio a la utilización de armas químicas. En ese mismo mes, sin embargo, la “Brigada Riyad Abidin” de la oposición siria -una brigada muy activa en el norte de Latakia, en la frontera con Turquía- publicó una declaración en la que ella amenazó también al Ejército sirio con utilizar armas químicas si éste último efectuaba una operación en las montañas de dicha zona. Es un hecho sabido de que un gran número de combatientes de la “Brigada Riyad Abidin” son turcomanos vinculados por fuertes lazos a Turquía. Durante la declaración, leída por el jefe de la “Brigada Riyad Abidin”, el capitán desertor sirio Bilal Osei, una persona se encontraba cerca de Bilal. Se trataba de Nadim Baloch, detenido en Turquía en 2001 por formar una célula de Al Qaida y participar en un atentado. Él fue encerrado en la prisión de Sednaya antes de ser liberado en 2010. Baloch apareció en otro vídeo en el que confirmó que era el fundador de la facción Soplo Cálido y prometió utilizar armas químicas contra los “bastiones del régimen en Latakia”. Este anuncio cambió la situación en contra de los grupos armados en la provincia de Latakia, sobre todo después de la aparición de imágenes que mostraban productos de origen turco que Baloch reconoció haber utilizado para fabricar armas químicas. Apenas tres meses más tarde, la Brigada Riyad Abidin repudió a Baloch estimando que su comunicado sobre la utilización de armas químicas no era más que una simple amenaza. Sin embargo, después de estos dos episodios en los que participó Baloch, Siria conoció su primer ataque con armas químicas en la provincia de Alepo en marzo de 2013. En efecto, las gentes de la localidad de Khan Assal sufrieron un bombardeo químico que provocó la muerte de 16 civiles y heridas a 90. Muchos de los afectados eran miembros del Ejército sirio que detentaba el control de dicha localidad. El ataque se produjo siete meses después de la captura por parte por parte de algunos grupos armados de una fábrica de cloro, la única que existe en Siria y que está situada a 40 kilómetros al este de Alepo. Las autoridades sirias habían comunicado su existencia a la ONU. Tras este ataque, las autoridades sirias plantearon una queja a las Naciones Unidas en la que exigían la formación de una comisión de investigación urgente para determinar quiénes fueron los responsables de dicha acción. Sin embargo, no fue creado ningún comité y la petición de Siria quedó sin respuesta durante cinco meses hasta que finalmente fue creado un comité encargado de investigar este asunto. Dos meses después del ataque, las autoridades turcas anunciaron que habían requisado grandes cantidades de gas sarín y acusaron al Frente al Nusra de haber intentado transferirlas a Siria. Este anuncio sirvió para “blanquear la página negra de Turquía”, según la expresión de una fuente gubernamental siria, que añadió que el mismo se produjo en un momento en el que miles de toneladas de armas y miles de terroristas cruzaban regularmente la frontera turca hacia Siria. En ese tiempo, el navío libio “Victoria”, que atracó en el puerto de Iskenderun, llegó con una carga de alrededor de 400 toneladas de armas que fueron transferidas hacia el interior de Siria, mientras que varios informes confirmaron que armas químicas entraron en Siria con la ayuda de Qatar. Después de grandes transacciones en el seno de la ONU, se decidió enviar una misión para investigar la agresión química sufrida por Khan Assal. La misión llegó el 18 de Agosto de 2013 a Damasco. Tres días solamente después de su llegada, los medios árabes e internacionales difundieron imágnes que mostraban un gran número de víctimas en la Guta Oriental, señalando que ellos tenían en su cuerpo rastros de una exposición de gases tóxicos. Por supuesto, las autoridades sirias fueron inmediatamente acusadas por los gobiernos y medios occidentales y de algunos estados árabes del Golfo Pérsico. En el tema del ataque químico de Guta, la cifra de víctimas definitiva nunca fue establecido. Así, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, adoptó la cifra de la ONU, es decir 1.492, durante las primeras horas que siguieron a la agresión química. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, que opera desde Londrs, afirmó que el número era de 502, mientras que la organización Médicos Sin Fronteras habló de 355. No cabe duda de que la agresión química de Guta desvió la atención hacia el tema del ataque químico de Khan Assal. Y, como por azar, en ese mismo momento, el médico forense de Alepo, Abdul Tawab Blackbird, se refugió en Turquía llevando todos los documentos vinculados a la agresión química de Khan Assal, un viaje que le hizo perder numerosos documentos y cerficicados médicos. Esto llevó a algunos a sostener más tarde la teoría de que “el régimen se agredió a sí mismo”. Algunos días después de la masacre de Guta, el Consejo de Seguridad celebró una reunión en el trascurso de la cual la delegación rusa presentó documentos de imágenes de satélite que probaban que dos misiles habían sido disparados hacia las zonas atacadas con las sustancias químicas desde zonas de la Guta Oriental controladas por el “Ejército del Islam”, dirigido por el pro-saudí Zahran Alloush, que tiene también buenas relaciones con Turquía. Alloush apareció en abril del mismo año en Turquía en varias reuniones con dirigentes de los servicios de inteligencia turcos y dirigentes de la oposición siria en el exilio.
Muchos han sido los opositores venezolanos que han marcado la milla y dejado el país evadiendo a la justicia nacional. Algunos de ellos huyeron antes de ser atrapados y otros se fugaron de la cárcel, como es el caso de Carlos Ortega y Pedro Carmona Estanga, quien tenía casa por cárcel. En este sentido, traemos a colación a unos cuantos personajes de una lista bastante larga, que han cometido fechorías y se han salido con la suya, gozando, disfrutando y conspirando todavía desde un país extranjero. Marco Coello Es el más reciente de todos los casos de fuga. Está acusado por los delitos de incendio, daños, agavillamiento e instigación pública, por su participación en las guarimbas registradas en febrero de 2014. Se conoció que Coello habría salido del país, en horas de la tarde del pasado jueves 03 de septiembre del año en curso, en un vuelo comercial con destino a la ciudad de Miami, Estados Unidos, irregularidad que está siendo investigada por el Ministerio Público, quien además revocará la medida cautelar sustitutiva de libertad que tenía el enjuiciado, en virtud de que no se presentó ante el Tribunal 28° de Juicio del Área Metropolitana de Caracas. Manuel Rosales Acusado por corrupción, durante su gestión como gobernador del estado Zulia (2000-2008), y antes de ser enjuiciado y encarcelado, Rosales agarró sus maletas y se fue en busca de asilo, donde ya lo esperaban sus compinches, Carlos Ortega y Eduardo Lapi: Perú. Aunque su huida todavía no está precisada con exactitud, todo parece indicar que abandonó el país el 27 de marzo de 2009. El dirigente opositor bajó de Caracas y se movilizó hacia Miranda o Valencia, para poder llegar a territorio inca. Luego llegó a Miami, con colaboradores y hasta miembros de su gabinete y de allí a Panamá, desde donde siguió a Perú, entrando como un turista más de los 4,5 millones de pasajeros que, anualmente, visitan el terminal internacional del aeropuerto Jorge Chávez, donde se encuentra desde el 4 de abril de ese mismo año. Pedro Carmona Estanga Uno de los principales protagonistas del golpe mediático del año 2002. Para ese entonces era Presidente de Fedecámaras, cuando asumió durante 47 horas la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, luego del Golpe de estado del 11 de abril de 2002 contra el Gobierno constitucional del Comandante, Hugo Chávez, mediante un documento que pasó a la historia con el nombre de “Decreto Carmona”, el cual fue firmado públicamente por decenas de personalidades que brindaron su apoyo al gobierno interino. Huyó de su casa cuando cumplía casa por cárcel. En medio del proceso de investigación, Estanga abandonó el país y pidió asilo en la embajada colombiana, país donde reside desde entonces. Carlos Ortega Fue condenado a 15 años de cárcel, el 13 de diciembre del año 2005 por los delitos de rebelión civil, instigación para delinquir y uso de documento público falso, por su participación en la huelga petrolera de 63 días, entre diciembre de 2002 y febrero de 2003, que buscó derrocar al gobierno constitucional del Comandante, Hugo Chávez, dejando al país al borde del colapso económico. Ortega, permaneció recluido desde marzo del año 2006 en la cárcel Militar de Ramo Verde, en Los Teques, de donde se fugó, el 13 de agosto de 2006. Actualmente se encuentra residenciado en Perú, tras habérsele concedido asilo. Antonio Rivero Líder de Voluntad Popular, imputado en el año 2013 por los delitos de instigación al odio y asociación para delinquir, por su participación en la ola de violencia que se registró durante las elecciones presidenciales del 14 de abril de ese mismo año, dejando como resultado 10 muertos y al menos 80 heridos. El pasado 30 de enero del año en curso, Rivero difundió un video a través de la web, en el cual solicitó protección internacional en la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, país donde se encuentra actualmente, para exigir al Gobierno nacional, el cumplimiento de las resoluciones sobre libertad de opinión, tanto en su caso como en el de otros "opositores políticos como Leopoldo López y estudiantes que están actualmente presos de manera arbitraria". Patricia Poleo Periodista venezolana, buscada por la justicia venezolana por incitación a la rebelión y difamación contra la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en el año 2002. En 2006 el Ministerio Público la señaló como autora intelectual en el asesinato del fiscal Danilo Anderson. Salió del país y se instaló en Miami, desde donde sigue activa en la ultraderecha mayamera. Una de las más importantes Operadoras Psicológicas en Estados Unidos. Eligio Cedeño Cuando solo le faltaban dos meses para cumplir tres años en prisión sin haber sido sentenciado, el banquero Eligio Cedeño salió en libertad el 10 de diciembre del año 2009, por la jueza 31 de Control del Área Metropolitana, María Lourdes Afiuni, quien fue detenida por la DISIP (actual Sebin) tras haberse conocido la decisión. Cedeño se encontraba acusado, cuando se fugó en pleno proceso judicial, por los delitos de: contrabando por simulación de importación, distracción de recursos bancarios, y por obtención de dólares de modo fraudulento. Estafando al Estado venezolano unos 27 millones de dólares. Actualmente se encuentra resguardo en los Estados Unidos (sede de la gran mayoría de prófugos delincuentes). Eduardo Lapi Exgobernador del estado Yaracuy durante los años 1996 y 2004, se fugó de la cárcel de la ciudad de San Felipe, la noche del sábado y la madrugada del domingo del 1 de abril de 2007, presumiblemente ayudado por sus carceleros, quienes pasaron en ese momento a disposición de la Fiscalía que dirigía las investigaciones. Fue arrestado en mayo de 2006, luego de que su sucesor, el oficialista Carlos Giménez, lo acusó en noviembre de 2005 de tráfico de influencias y violación del proceso de licitación estatal, lo que la Fiscalía calculó que produjo daños patrimoniales a las arcas públicas por seis millones de dólares. La fuga se produjo, cuando se alistaban nuevas acusaciones contra Lapi, debido a que se detectó que tenía cuantiosas sumas de dinero en Panamá. Actualmente se encuentra en Perú, país que le concedió asilo político. Todos estos personajes, han aportado un gran momento amargo en la historia de nuestro país, cometiendo diversos delitos, para saciar sus ansias de poder y traicionando al pueblo, que son los más afectados con las fechorías que estos delincuentes disfrazados de “copetones” han cometido. Ellos son apenas una lista a la que también la integran Carlos Veccio, por solo citar otro que ha evadido la justicia venezolana al fugarse del país.
Se trata de una estructura celular y autónoma formada en febrero de 2011 por el geólogo sueco Ulf Erlingsson y que tiene como sus voceras a la actriz María Conchita Alonso y a Ana Mercedes Díaz, una exfuncionaria del CNE Ulf Erlingsson, se define con ciudadano sueco-americano y reside en Miami VICTOR HUGO MAJANO CIUDAD CCS Un estructura suprapartido organizada desde el extranjero y con apoyo financiero de EEUU y España cobija al grupo de activistas de extrema derecha del cual formaba parte José Rafael Pérez Ventura, el hombre de 27 años que es acusado de violar, asesinar y desmembrar a la comerciante Liana Hergueta el pasado 6 de agosto en Caracas, la capital venezolana. Se trata de la agrupación clandestina denominada Operación Libertad Venezuela (OLV), creada formalmente el 9 de febrero de 2011 como una especie de instancia coordinadora de pequeños grupos fanatizados en torno al derrocamiento del gobierno de Hugo Chávez, y que no encontraban mecanismos de participación con sus propuestas en los partidos y agrupaciones principales que integraban la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), una precaria coalición opositora de más de 30 organizaciones. Esto explicaría la diversidad de dirigentes de partidos opositores de derecha con los que Pérez Venta aparece vinculado orgánicamente en distintos momentos, así como la presencia de inesperados operadores logísticos que recibían y canalizaban recursos obtenidos en variedad de fuentes. Quien se atribuye el impulso para crear la OLV es un hombre de origen sueco pero residenciado en EEUU, llamado Ulf Erlingsson, quien a través de un blog y un video colgado por el diario El Nacional en febrero de este año explica de que se trata la peculiar estructura. En el momento incial participaron diez personas representantes de otras tantas organizaciones que se integraron a la OLV, y posteriormente lo hicieron otros grupos clandestinos, la mayoría de los cuales se encuentra aún en secreto. El nivel de integración contemplan según Erlingsson, una plataforma de comunicación o divulgación, una coordinación nacional y dos voceras de impacto mediático radicadas fuera del país. Una es Ana Mercedes Díaz, ex directora de partidos políticos en el CNE, y la actriz y cantante María Corina Alonso, hermana de Robert Alonso, impulsor desde las redes sociales de la violencia callejera a través de la llamada “guarimba” Tanto Díaz, Robert Alonso y Erlingsson residen en el sur del estado de Florida, donde se asienta una importante comunidad de autoexiliados venezolanos cuya militancia antichavista no está conectada con los partidos tradicionales sino a través de grupos y colectivos no formales. Ana Mercedes Díaz y la actriz María Conchita Alonso, voceras de la OLVAdicionalmente, parte de estos activistas también lo son de corrientes de pensamiento vinculados con la autoayuda, el esoterismo y la seudociencia. En el caso de Erlingsson, quien es geólogo, ha desarrollado una teoría que trata de explicar y dotar de referentes geológicos a la mítica Atlántida, En un libro publicado en 2004 dice que los cálculos, la geografía y el paisaje de la Atlántida descrito por Platón coinciden casi exactamente con Irlanda. Erlingsson, en una nota escrita en su blog, asegura que su agrupación tuvo un destacado papel durante los eventos del 14 de abril de 2013, ya que con una cobertura en tiempo real de las elecciones lograron que mucho se enteraran de un supuesto fraude. En tal sentido precisa que “Consideramos un logro el haber obligado a Capriles a no reconocer los resultados. Eso tenía como efecto que el pueblo saliera a la calle a reclamar su victoria.” Asimismo, agrega que “cuando Capriles desconvocó la marcha a CNE, la conchupancia de la oposición también fue desenmascarada.” Finalmente reivindica el rol de la OLV en la ejecución de los hechos violentos de 2014 y dice que “se coordinaron y se hicieron varias protestas siendo las primeras organizadas y coordinadas desde OLV y después muchos siguieron y seguimos, haciendo uso de la estratégica lucha no-violenta.” El Partido es la OLV El esquema sugerido por Erlingsson, está sustentado en una estructura celular, autónoma, donde la OLV es una simple instancia de coordinación de operaciones tanto de confrontación con la fuerza pública como de operaciones de propaganda en redes sociales y canales digitales. Así es la estructura de Operación Libertad Venezuela, la organización de Pérez Venta De allí que a lo largo de más de cuatro años tanto Pérez Venta como sus allegados se hayan paseado por los distintos partidos y líderes con aspiraciones y potencialidad presidencial de la oposición de derecha en Venezuela. Así se vinculaban orgánicamente con el partido o precandidato que les hiciera la mejor oferta en términos de acceso a las estructuras de dirección, respaldo político y apoyo logístico y financiero. Mientras que del lado del partido en cuestión veían una oportunidad de “utilizar” una estructura más o menos articulada para realizar tareas “profesionales” de activismo político, movilización callejera y acciones propagandísticas incluyendo los choques con la fuerza pública. De alli que las relaciones de Pérez Venta con los distintos partidos y líderes sea similar a la de Lorent Saleh, quien finalmente termina vinculado con Antonio Ledezma y su ABP, ya que como lo dijo en uno de los videos develados el año pasado, el alcalde metropolitano era uno de los mejores colaboradores de la llamada “Resistencia”.

ELENTRAMADO POLITICO – MILITAR DE LOS GRUPOS MERCENARIOS EN CUCUTA, CONOCIDOSPOPULARMENTE COMO “PARAS” 1.-En la nueva estrategia imperial, se establece el accionar conparamilitares en operaciones encubiertas . 2.-Setrata de un tipo de guerra no convencional, donde se vulneran losderechos humanos y las convenciones internacionales, sin que nadie décuenta de ello. 3.-Desde el comienzo de la autodefensas en Colombia, los yankys hanfinanciado y entrenados tales grupos. 4.-Elnacimiento y auge de estas fuerzas mercenarias está asociado al capoUribe, quien es el padre de la PARAPOLITICA 5.-Por supuesto, Uribe ha contado con la alianza con latifundista,empresarios, cambistas que especulan con divisas, comerciantesestafadores 6.-Los paras en Cúcuta trafican con drogas, hacen contrabando degasolina, de alimentos, medicamentos y de otras mercancías , ,.7..-Al lado de las actividades lucrativas, los paras en Cúcuta, realizan sicariatos, desapariciones, masacres, desplazamientos forzados, 8.-Los para-militares han aparecido en la zona con los nombre losRastrojos, los Urabeños, Las Aguilas Negras,siendo su origen el Bloque Catatumbo de la AUC 9,-Los mandos de los para-militares son ex militares, ex policias y exagentes del Das, sumándoseles efectivos del ejército colombiano . 10.-No sólo son apoyados por policías, sino que el actual alcalde deCúcuta, Donamaris Ramirez Paris, es uno de los jefes de la bandaparamilitar los Rastrojos . 11.-Lospara realizan control territorial, establecen toque de queda, hacenlimpieza social y mantienen el orden público, cobran vacuna porprotección. 12.-También los paras realizan labor filantrópica, ayudando a familiasnecesitadas, organizan micro-empresas, moto taxis, alquiler detelefonos 11.-La articulación con la PARAPOLITICA, le permite a los para recibiren apoyo de los senadores del Norte de Santander, como Clavijo,Corzo y Barriga, Elparamilitarismo en Cúcuta: ¿Perpetuación de las estructuras delterror? FreddyOrdóñez / Domingo 24 de agosto de 2008 +de Freddy Ordóñez Investigadorde ILSA. Columnista Online Ámbito Jurídico y Agencia Prensa Rural@Freddy_Ordonez • AGerson Gallardo y Edwin López • Nortede Santander: la detención del alcalde de Cúcuta y las eleccionesde octubre • Reflexionessobre la participación de Colombia en la Cumbre de Copenhague • Modelode desarrollo, derechos humanos, alternativas y resistencias.Necesidad de espacios de reflexión • Losdesplazados en Cúcuta: haciéndose visibles +en Santanderes • Hostigamientosy seguimientos permanentes de ejército y policía contra una jovenaraucana • Tresdetenciones arbitrarias de estudiantes en Cúcuta y Bucaramanga • Esmadagrede a miembros de la comunidad de la Universidad Industrial deSantander • Lalucha por la tierra • LaAsociación Campesina del Catatumbo denuncia que se pretende entregarmás de 300 mil hectáreas de su territorio a empresas mineras • Desplazadosse organizan para reclamar terrenos y servicios en Villa del Rosario(Norte de Santander) • Madresde víctimas de falsos positivos solicitan reunión con Santos parael 6 de marzo de 2011 • SeDesarrolla el Segundo Encuentro Andino de Trabajadores de laAgroindustria Temasrelacionados Terrorismode estado Enla edición del pasado miércoles 13 de agosto, el diario La Opinión,de Cúcuta, en un extenso artículo indicaba como los gruposparamilitares en la ciudad retomaban los “toques de queda”,mediante amenazas a la ciudadanía si se encontraban en sitiospúblicos después de las 10:00 PM, y por medio de panfletos dejadosen diferentes barrios de la capital nortesantandereana . LaOpinión indica que “los comunicados aparecieron en los barriosNavarro Wolf, La Libertad, San José y Cundinamarca” “en lasnoches, hombres armados frecuentemente recorren las calles diciendoque pertenecen a las Auc o a ‘Las Águilas Negras’” . Enla misma edición del diario, en la página 6A se podía leer partedel pasado del accionar paramilitar en Cúcuta: Orlando BocanegraArteaga, alias “Jorge”, ex paramilitar del Frente Fronteras, delBloque Catatumbo, reconoció haber asesinado a más de 60 personas,hombres y mujeres a mansalva, desarmados, amarrados, en casosindividuales o masacres que cometió en varios sectores de Cúcuta[3]. Esta noticia y la anteriormente citada se presentan como unadupla nefasta de lo que puede venir y lo que anteriormente vivió laciudad. Alcomunicado de los paramilitares tuve acceso posteriormente, por mediode un líder juvenil con quien me encontré, y espera hacer una seriede denuncias ante diferentes instituciones estatales en Bogotá. Elestudiante me indicó que ‘los paras’ están retomando el modusoperandi con el que sembraron el terror en la ciudad fronteriza, comoamenazar a los jóvenes que llevan el cabello largo, a quienes seagrupan en las esquinas y a diferentes líderes sociales en Villa delRosario. Amenazas similares se presentan en el comunicado: “nitampoco queremos ver grupos de más de una persona en las esquinas ositios comerciales, residenciales […] Tenemos de nuevo todocontrolado, ya empezamos a sacar y a formar algunas listas”. En elcorregimiento de Juan Frío, en este municipio, Villa del Rosario(colindante con Cúcuta y con San Antonio, Estado Táchira, RepúblicaBolivariana de Venezuela), los paramilitares tuvieron su centro deoperaciones. Allí llevaban a los comerciantes cucuteños para“indicarles” cual era la cuota a pagar por los servicios de“celaduría” (léase extorsión) que ejercían en la capitalnortesantandereana. Diferentes denuncias señalan que Juan Fríocontinúa siendo base paramilitar, ya no de las AUC, sino de lasÁguilas Negras. Losparamilitares en Cúcuta Segúnel ex comandante de las AUC, Jorge Iván Laverde Zapata, alias “ElIguano”, los paramilitares llegaron a la ciudad de Cúcuta pororden del mismo Carlos Castaño, como parte del control que queríantomar las AUC en Norte de Santander, y que implicaba posicionarseprincipalmente del área metropolitana de la capital departamental yla región del Catatumbo, al respecto “El Iguano”, en entrevistaal diario La Opinión, señala: “CarlosCastaño nos citó a reunión en la finca La 35, en el Urabáantioqueño […] me manifestó que había una zona a la que teniaplaneado ingresar y que, inclusive, tenia cuadrada hasta la entrada aEl Catatumbo […] Un comerciante de Cúcuta, conocido como ‘Papo’,y amigo de él (Castaño), le había dicho que necesitaban unasautodefensas urbanas y rurales en las zonas aledañas a Cúcuta.Llegamos, el 9 de mayo de 1999, cinco comandantes […] ‘Papo’,dueño del negocio ‘Rumichaca’ y de un hotel en el corregimientoLa Parada (Villa del Rosario), nos empezó a organizar” . Losparamilitares lograron hacerse al control militar, económico ypolítico de la ciudad, infiltrando entes gubernamentales yorganismos del poder local y regional. La injerencia paramilitar enNorte de Santander incluyó –según declaró Mancuso– el pago demil millones de pesos para los servidores públicos que hacían partede una “nómina paralela”, nómina que envolvía a altosfuncionarios de la Fiscalía de Cúcuta, del Ejército, la Policía yel DAS. Por su parte “El Iguano” al referirse a la relaciónGobierno – AUC, indica: “Hay que reconocerlo, no hubiese sido porla complicidad del Estado, las AUC no hubiesen surgido en el país”[5]. Enlo que califican como un “accionar contrainsurgente”, loscomandantes paramilitares reconocen haber asesinado dos mil personasen Cúcuta y su área metropolitana, pero diferentes informes indicanque las AUC pueden llegar a ser responsables de 5.200 homicidios enla capital nortesantandereana entre 1999 y el 2004. El estudio “Pazte han vestido de negro” señala a los paramilitares comoresponsables del 92.3% de las violaciones a los derechos humanos ylas infracciones al derecho internacional humanitario identificadasen Cúcuta, entre los años 2001 y 2003 . Entre1999 y 2004 fueron víctimas de los paramilitares: celadores,vigilantes, zapateros, ayudantes de zapatería, vendedoresambulantes, vendedores de chance, comerciantes, albañiles, obreros,ornamentadores y sus ayudantes, conductores y ayudantes de busetas ytaxis, chequeadores de rutas, prestamistas, joyeros, y cambistas,pimpineros, trabajadores de empresas, obreros de empresas formales,dependientes, ayudantes y coteros de zonas comerciales y plazas demercado, trabajadores de establecimientos públicos como bares,restaurantes, billares, talleres y salas de belleza, obrerosrecolectores de hoja de coca, recicladores, trabajadoras sexuales,travestís, desempleados, expendedores y consumidores de drogasalucinógenas, ladrones, integrantes de bandas delincuenciales,funcionarios judiciales, autoridades civiles, líderes cívicos,dirigentes comunales, sindicalistas, miembros de asociaciones,integrantes de organizaciones sociales y no gubernamentales,profesionales, abogados, educadores, médicos, enfermeras, defensoresde derechos humanos, estudiantes universitarios, dirigentes políticosde izquierda y de otros partidos, y desplazados forzados. Trasla desmovilización de los grupos paramilitares, las muertesviolentas y los crímenes no han tenido reducciones significativas enel departamento, lo que demuestra la falta de materialización realdel “postconflicto” presidencial y la no desarticulación detodas las estructuras delictivas del paramilitarismo en Norte deSantander, especialmente las sicariales. Después de ladesmovilización del Bloque Catatumbo durante los años 2005 y 2006el área metropolitana de Cúcuta registró una tasa de homicidios de52.60 y 54.02, respectivamente, por cada cien mil habitantes.Superior a la tasa nacional que para los mismos años se ubicó en39.43 (2005) y 37.37 (2006). Lo que lo situó como el cuartodepartamento con mayor número de muertes violentas, después deValle, Antioquia y el Distrito Capital . En el 2007 la situaciónno varió mucho y tendió al aumento: según un informe de laFundación Seguridad y Democracia, Cúcuta presentó una tasa dehomicidios de 54 por cada cien mil habitantes, hallándose entre lascinco ciudades mas violentas de Colombia , situación que serepitió en el primer trimestre de 2008 . Elmismo problema, la misma respuesta Inmediatamenteleí el tenebroso artículo, recordé que estas denuncias(posteriores al fin del paramilitarismo pregonado por el presidenteÁlvaro Uribe Vélez) no eran nuevas, y que ha sido una constante deorganizaciones comunitarias, defensoras de derechos humanos, y demedios de comunicación denunciar la presencia activa y permanente deestructuras paramilitares en Cúcuta. Y también recordé larespuesta dada a la revista Cambio en abril del año pasado, por elentonces comandante de Policía de Norte de Santander, coronel JoséHumberto Henao, al preguntársele por unos panfletos de las “ÁguilasNegras” que circulaban en Cúcuta por esa fecha, el alto oficialdijo que: “los delincuentes se aprovechan del nombre [ÁguilasNegras] para sembrar el terror en la ciudad” . Similares la respuesta que para el diario local da el coronel Carlos EnriqueVilladiego, comandante operativo del Área Metropolitana de laPolicía, al ser cuestionado sobre los comunicados difundidos: “setrata de una campaña de terror impulsada por grupos de delincuenciacomún” . Elparamilitarismo de ayer es el mismo de hoy, no se percibe una realdiferencia entre unos y otros. Ni siquiera el “modus operandi” havariado. Solamente queda instar a las autoridades competentes,actuando de acuerdo a la Constitución y la Ley, para que garanticenmaterial y efectivamente el fin de las actividades delincuenciales delos grupos y estructuras paramilitares y de sus redes logísticas,económicas y políticas, esto claro está, desligándose totalmentede éstas y en el marco del respeto a los derechos humanos y delderecho internacional humanitario. Entendiendo también que lapolítica pública de protección a la población no debe centrarseexclusivamente en la seguridad (concebida como función de la fuerzapública), ya que los problemas por los que atraviesa la ciudad y eldepartamento son de carácter estructural, requieren visiones másprofundas y a largo plazo por parte de las autoridades locales ynacionales, para lograr definitivamente superar la crisis humanitariay de derechos humanos que se vive. No son concebibles los reiteradosintentos por minimizar y no evidenciar la reparamilitarización deNorte de Santander y la perpetuación de estas estructuras del terroren la ciudad de Cúcuta. Como si se quisiera más que negar yesconder a los paramilitares, negar y esconder lo que hay detrás.Continuar así es ocultar (o desconocer) una realidad concreta, ysumir a Norte de Santander en la crisis humanitaria, es repetir una yotra vez las palabras del coronel José Humberto Henao: “Aquí nopasan las cosas que muchos dicen que ocurren” . “Reaparecen rondas ‘paras’ en los barrios de Cúcuta”, en LaOpinión, Cúcuta, agosto 13 de 2008, p. 12C. Ídem. [3]“La cancha “El Chulo” el matadero de ‘Bocanegra’”, en LaOpinión, Cúcuta, agosto 13 de 2008, p. 6A. “El canto de ‘El Iguano’”, en La Opinión, Cúcuta, diciembre30 de 2007, p. 4B. [5]“El oficio de matar”, en Semana, No. 1336, diciembre 10 a 17 de2007. p. 89. Villarraga, Sarmiento, Álvaro. Paz, te han vestido de negro. Estudiosobre los Derechos Humanos en Cúcuta, en el contexto de la violenciay el conflicto armado en Norte de Santander, Bogotá, Fucude yProgresar, 2005. Observatorio del Programa Presidencial de DH y DIH, DiagnósticoDepartamental Norte de Santander “Cúcuta, entre las ciudades más violentas”, en La Opinión. En:http://www.laopinion.com.co//judici... Fecha de Consulta: 24 de marzode 2008. “Cúcuta no sale del “club” de las más violentas”, en LaOpinión. En: http://www.laopinion.com.co//judici... Fecha deConsulta: 29 de mayo de 2008. Coronel José Humberto Henao, comandante de la Policía de Norte deSantander. Citado en “Aves de Rapiña”, en Cambio, Nº 719, 9 al15 de abril de 2007, p. 33. “Reaparecen rondas ‘paras’ en los barrios de Cúcuta”, en LaOpinión, Cúcuta, agosto 13 de 2008, p. 12C. Coronel José Humberto Henao, comandante de la Policía de Norte deSantander. Citado en “Aves de Rapiña”, en Cambio, Nº 719, 9 al15 de abril de 2007, p. 33. Supadre es el abogado Julio César Velez Trillos, de 62 años, quiencomo empresario fundó y dirige un conglomerado de casas de cambiofronterizo dirigidas básicamente a la transacción con la monedavenezolana, el bolívar fuerte. Sonal menos siete empresas diferenciadas mercantilmente y ubicadas enCúcuta. A saber Cambios Mercurio, Italcambios Cúcuta, ItalcambiosN° 2, MekaCambios, MekaCambios II, MekaCambios III y MekaCambiosIV.Estas empresas están ubicadas en el centro de la ciudad, en lascalles 10, 11 y avenida 6, según la lista de casas de cambiosdisponibles en la web.La mayoría están registradas a nombre deAlvaro Enrique Vélez Trillos, es decir las denominadas MekaCambio yMercurio. Y las otras a nombre de Julio César, quien parece asumiruna posición más política y menos empresarial. Losbeneficios de e esta actividad son enormes, según lo refleja unestudio de la Cámara de Comercio de Cúcuta titulado "300Empresas que hacen más prospero a Norte de Santander". Eldocumento refleja que para el año 2013 las empresas identificadascomo Velez Trillos Julio César, obtuvieron ganancias por el orden delos 883 millones 500 mil. Mientras que el año anterior, 2012, fueronde 27 millones 900 mil de pesos. Ese diferencial implicó una tasade utilidad de 3.066,7 por ciento, según la investigación, y lepermitió situarse en el puesto 37 de las 300 empresas con mayoresganancias en el departamento Norte de Santander, fronterizo conVenezuela. Lafamilia muestra en las páginas web de sus empresas una historiaendulcorada y romanticona sobre el surgimiento del emporio cambiario.“En el año de 1974 el hijo menor de la familia Velez Trillos, Alvaro Enrique, decide acompañar a su padre en el trabajo. Su padreel señor JULIO CESAR VELEZ GOMEZ , hombre humilde, honesto,trabajador, constante, responsable quien vivía del comercio y teníaun pequeño almacén de ropa llamado Don Julio (ubicado en la avenida8ª. Entre calles 10 y 11 donde decide enseñarle a su hijo laslabores de oficio de su negocio”, inicia la crónica. Explica que“se fue dando cuenta que no solo el recibir los bolívares de losclientes para que compraran ropa era el negocio, sino, que estadivisa la podía negociar luego vendiéndola a un mejor preciogenerando esto una entrada adicional”. JulioCésar Velez Trillos y su hermano Alvaro, fueron socios del exalcaldeRamiro Suarez Corzo en la compra del equipo de futbol CúcutaDeportivo, en el año 2004. De hecho, Alvaro Velez Trillos seconvirtió en presidente del club. Suárez Corzo es un politico conestrechos nexos financieros con el paramilitarismo, quien fuecondenado a 27 años de prisión por el homicidio del abogado yasesor jurídico de la Alcaldía de Cúcuta, Alfredo Enrique FloresRamírez, en octubre de 2003. Lo mataron paramilitares por orden deJorge Ivan Laverde, un comandante de las AUC apodado “El Iguano”,a petición del alcalde quien se sentía amenazado por denuncias decorrupción que investigaba el jurista. Actualmente Suárez Corzoestá recluido en el ala paramilitar de la cárcel de La Picota, enBogotá. Endiciembre de 2005 el ex técnico del Cúcuta Deportivo, Alvaro deJesús Gómez, campeón de la Primera B del fútbol profesionalcolombiano, manifestó que el ex presidente de ese club, Alvaro VélezTrillos, lo amenazó de muerte antes de que su equipo se coronaracampeón y regresara a la máxima categoría del fútbol colombiano. En1994 la justicia colombiana investigó y sancionó por corrupción alsenador liberal del Norte de Santander, Felix Salcedo Baldión, quienfue acusado de un enriquecimiento ilícito de 400 millones de pesospara ese entonces. En el juicio Julio Velez Trillos ofreciótestimonio de haber donado al senador 14 millones de pesos que a suvez había obtenido de otros tres contribuyentes. Sin embargo estoslo desmintieron. Salcedo Baldión, que fue el jefe político deVelez, también fue enjuiciado en Venezuela por el tráfico de 30kilos de cocaína, que trajo a Caracas en diciembre de 1983, cuandofue invitado por el partido Acción Democrática para ser observadorde las elecciones presidenciales en las que resultó electo JaimeLusinchi. VelezTrillos fue concejal por cerca de 20 años, hasta que en 2007 laProcuraduria de la Nación le abrió una investigación que loinhabilitó como edil, ya que en 1994 había sido condenado porestafa. El caso fue porque falsificó un cheque del Instituto deTransporte de Barranquilla, por poco más de 4 millones de pesos, lodepositó en una cuenta y luego transfirió a otro banco la casitotalidad de los fondos. Para cuando el banco se percató del fraude,el dinero ya estaba fuera de sus cuentas. En1997 siendo concejal, Vélez Trillos, impulsó un proyectolegislativo municipal para prorrogar la presencia de la planta deCervecería Bavaria en el Barrio Latino de Cúcuta, pese a que desde1991 se había exigido su mudanza por los problemas ambientales ysociales que generaba. El proceso de aprobación de la prórroga sehizo en un fin de semana, y fue severamente cuestionado por elpresumible carácter fraudulente de la decisión a favor del poderosogrupo empresarial Santodomingo. Una década después los manejosirregulares se repitieron con todos los concejales, quienes aprobaronun plan de reutilización del área desocupada por la planta, quefavorecía actividades privadas con aportes de la municipalidad. JulioCésar Vélez Trillos poseee una cédula venezolana, aunque figuracomo extranjero y es elector inscrito en la ciudad de San Antonio delTáchira, por lo legalmente está residenciado en Venezuela. Tambiéntiene licencia de conducir venezolana. Elhijo de Vélez Trillos, Julio César Vélez González, nació en1977, es odontólogo de profesión y su figuración pública estáasociada a su elección como concejal de Cúcuta para el período2010-2014, y a su designación como presidente del Concejo Municipalen 2011. Sinembargo el principal elemento que convirtió a "Julito",como es conocido, fue la muerte de su esposa en abril de 2010, sólocuatro meses después de la boda. María Claudia Castaño, unaestudiante de derecho de 20 años, murió por un disparo a la cabezaen un incidente ocurrido en la residencia de los padres de su esposo,donde ambos vivían. La muerte se presentó como un suicidioinicialmente, pero investigaciones forenses impulsadas por los padresde la víctima, determinaron que se trataba de un homicidio. Desde2012 Vélez González se encontraba prófugo y con una solicitud dela Interpol.