Gothika05
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POLEMICA SOBRE PSICOANALISIS Y MARXISMO Para el autor, el psicoanálisis puede iluminar “un punto de detención de la filosofía de Marx”: esto sería posible partiendo de la “psicología de las masas” freudiana y entendiendo que “hablar de masa implica hablar de segregación" Por Juan Bautista Ritvo El 10 de abril, Página/12 publicó una nota firmada por Sergio Rodríguez titulada “Nueva propuesta de articulación entre psicoanálisis y marxismo”, cuyo comienzo –que anuncia claramente lo que viene– dice así: “El capital, de Karl Marx, es el mejor análisis existente de la lógica capitalista. Lo fundamentó en su teoría del valor. Jacques Lacan, por lo menos a partir del seminario El revés del psicoanálisis, hizo explícitamente suyas las aseveraciones de Marx sobre el valor. Creo que también hizo suyos los criterios marxistas sobre las condiciones objetivas para las crisis sociales: el conflicto entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción”. Desde luego, no se corren demasiados riesgos si se elogia la magnitud de El capital; otra cosa distinta es saber si ante el derrumbe de la Unión Soviética y el cambio profundo que ha experimentado el capitalismo en las últimas décadas en todos los niveles, las teorías de Marx deben ser modificadas o dejadas de lado. De esto nada dice la nota, refugiada en la aseveración de una comunidad de fundamentos entre Marx y Lacan que me parece insostenible. Veamos. Las referencias de Lacan a la teoría marxista del valor aparecen en el entorno de mayo del ’68, cuando derecha e izquierda no cesaban de hablar de Marx y Althusser comenzaba a ser un autor obligatorio. Así, en las clases iniciales de su seminario De un otro al Otro, en noviembre del ’68, Lacan le da vueltas (lo digo así: “da vueltas”, porque expone con notoria imprecisión y distanciamiento) a la plusvalía, que él equipara al “plus de gozar”, función del objeto a. Habla de la “absolutización del mercado” (es la universalidad del mercado, que hace del capitalismo el único sistema económico en el cual todas las instancias de la producción están mediadas por el mercado) como condición para que la plusvalía aparezca en el discurso; menciona también el valor de uso de la fuerza de trabajo, el que, se sabe, es para Marx el secreto de la producción capitalista: el valor de cambio o el valor a secas de la fuerza de trabajo –el tiempo de trabajo socialmente necesario para reproducir dicha fuerza– es inferior a su valor de uso: esa diferencia que se genera gracias al mercado pero, por así decirlo, a espaldas de él, es precisamente el plusvalor, condición esencial de la acumulación capitalista. Lacan habla, asimismo, de la renuncia al goce como condición de la emergencia de un plus. Desde el punto de vista del psicoanálisis, la noción es clara: el plus de goce reelabora por su cuenta la noción freudiana de “ganancia de placer”, ese excedente con respecto al punto de equilibrio del placer, que es puramente negativo porque consiste en la mera ausencia de dolor, y, por ello, el exceso es un más allá de vértigo, en la solapada vecindad del júbilo, el extrañamiento y la muerte. En Lacan, el menos del goce incestuoso es condición del más que, no obstante y en un nivel superior, es un más en menos, un excedente que se disipa y que, como el vaso de vino del obrero del que hablaba Bataille, designa un punto de afirmación de lo humano más allá de lo utilitario; un gasto, un consumo literalmente improductivo y que no sirve para nada porque es goce de nada. Llevadas las cosas a tal lugar, se torna evidente hasta el cansancio que esta figura no es lo contrario de la plusvalía capitalista –porque afirmarlo implicaría que se sitúan como extremos opuestos de un mismo eje–, sino algo profundamente heterogéneo; heterogéneo por sus dimensiones, alcances, valores, campos de aplicación. Sin duda Lacan, como ha hecho en numerosas ocasiones, jugó retóricamente con un léxico y una sintaxis que le son extraños. No es éste el sitio ni la oportunidad para indagar las razones de sus juegos; pero sí para decir que, si los literalizamos sin interrogar su ámbito de validez, corremos el riesgo del ridículo. En efecto, ya que me quiero voluntariamente ubicar en el reino de Perogrullo, podemos preguntarnos: ¿cómo es posible que puedan compararse y hasta homologarse una plusvalía que, lejos de disiparse, se acumula y configura la riqueza de la sociedad capitalista, con otra que, salvo en los sueños del avaro y del coleccionista, jamás podría atesorarse? ¿Qué les pasa a los psicoanalistas que toman la expresión de Lacan “discurso capitalista” como si fuera un ábrete sésamo de la modernidad, sin reparar no sólo en la pobreza que tal noción tiene en el propio Lacan –unas cuantas letritas, unos signos enigmáticos, dos o tres frases lanzadas en Italia, eso es todo–, sino también y esencialmente en que la experiencia teórica del siglo XX (desde Max Weber y Norbert Elias hasta Michel Foucault, para nombrar sólo a los más célebres) y, por supuesto, la experiencia cotidiana de las relaciones de poder, muestran inequívocamente que no hay una matriz generadora y única de discursos múltiples, sino que existe una multiplicidad inicial e irreductible de discursos? Es decir, hablar o escribir acerca de el discurso capitalista es ya una toma de partido, por lo menos y en el mejor de los casos, estéril. Como psicoanalista y como lacaniano protesto contra estos abusos analógicos que medran ocultando, censurando mejor, los verdaderos problemas. El autor de la nota reduce la comunicación entre el sujeto y el Otro, que vertebra el psicoanálisis de Lacan, a un esquema propio del psicólogo, del moralista, del pastor evangélico y no de un psicoanalista, cuando se formula la pregunta que él juzga esencial: “¿Cuál es mi valor para el otro?” De esta forma deja de lado que uno de los hallazgos decisivos de Lacan consiste en mostrar que entre un sujeto y otro sujeto yace el muro del lenguaje, lo cual hace que la misma noción de intersubjetividad sea puesta en cuestión como nunca hasta el momento. Y aquí tocamos uno de los problemas más acuciantes del psicoanálisis actual. Una obra rica, compleja, heterogénea y por momentos contradictoria, es reducida a un esquema lineal, repetitivo, de unas pocas nociones que pretenciosamente acuden a la terminología de la ciencias formalizadas (“álgebra”, “combinatoria”, “principios axiomáticos”, etcétera) para disimular las inhibiciones de un pensamiento que no se atreve a abrirse a la dimensión de una enunciación tan declamada como rechazada. ¡Y no es un problema epistémico! Es que este aparato retorna sobre la clínica y la ahoga, transformando la transferencia en sugestión. Así nos comportamos como psiquiatras cuando mencionamos la supuesta locura de Joyce, en aficionados ingenuos y sentimentales cuando divagamos sobre la sublimación de los grandes creadores, en sociólogos a la violeta cuando queremos despejar los atolladeros del mundo contemporáneo hablando de la caída del padre, sin reparar en que esa caída es justamente el comienzo de la paternidad de que habla el psicoanálisis. ¿Vamos a completar nuestra pequeña ideología adjuntándole ahora un marxismo que tampoco interrogamos? El psicoanálisis como tal carece de un acceso directo a los problemas del marxismo; pero de manera tan oblicua como efectiva puede llegar al núcleo mismo de lo que, sin duda, es un punto de detención de la filosofía de Marx. Y puede hacerlo con la noción freudiana de masa, que Freud elabora en Psicología de las masas, correlativa de la figura mítica del padre ancestral, perfilada en Tótem y tabú; profundizadas ambas nociones por Lacan al través de observaciones discontinuas pero convergentes. ¿Son posibles las relaciones horizontales entre los hombres? Desde que la humanidad es humanidad, los grupos se cohesionan identificándose en común con emblemas, objetos, valores, los que se corporizan, como lo ilustra la metáfora medieval de los dos cuerpos del rey, el caduco y el inmortal, en la figura del líder dotado de carisma. Allí está, no en germen sino en actualidad plena, esa verticalidad que ha atravesado todas las formaciones sociales e incluso continúa en vigencia en tiempos de democracia y de legalidad republicana: piénsese en esa patética ilustración que aporta un papa senil saludando a la multitud desde los balcones del Vaticano. ¡En la Unión Soviética se habló del “culto a la personalidad” como deformación burocrática y lo denunciaban los nuevos amos, instalados en el abrumador y feroz Kremlin! Hablar de masa implica hablar de segregación; noción que no se deja absorber en la marxista lucha de clases –lucha que, huelga decirlo, continúa fracturando a la sociedad más allá de las indudables debilidades teóricas del marxismo; más allá asimismo del débil y municipal espíritu de la conciliadora voluntad socialista–, porque es interior a cada clase. Aunque lo segregado sea puesto afuera, proviene de adentro: ese objeto odiado, temido, profundamente aborrecido, que aparece desconocido como otro, encarna lo peor de las entrañas del grupo. (Una ilustración, un tanto cómica y que alguien puede juzgar frívola, aunque no lo sea en modo alguno: ¿qué denostaban esas amas de casa de clase media hace días cuando caceroleaban identificadas con “el campo” y manifestaban su odio a la “reina Cristina”?) La sobada frase “la revolución devora a sus propios hijos” es verdadera, más de lo que suele suponerse, y por eso, Rodríguez, no es irónica la afirmación de Lacan sobre la revolución, vuelta astronómica al punto de partida en un giro de 360 grados y no subversión; es literal, absolutamente literal. Desde luego, se podría objetar que psicologizo a la política e ignoro lo que es imposible ignorar, el peso determinante de la economía, que nadie puede desconocer. En lo que respecta a lo primero, diré que la psicología como tal se divide en individual y social y esa división, de por sí falsa porque no hay psiquismo individual, oculta el lazo libidinal que otorga consistencia (y por ello mismo fractura y dispersión) a las relaciones humanas. Lo segundo es quizá más complejo y sin duda excede al psicoanálisis, aunque su carácter fundamental –la posibilidad de examinar los discursos allí donde ellos censuran sus fundamentos, porque él mismo está constituido por esas figuras rechazadas–, nos prepare para esbozar un comienzo de localización del problema. No cabe la menor duda: cuando Marx señaló la economía como un factor de valor único en la vida social, no se equivocaba; sólo que no es determinante en última instancia sino causa en primera. Todos los movimientos y perturbaciones de la economía constriñen a darle respuestas de un modo urgente y no postergable. Pero las respuestas no están determinadas por la economía; son respuestas ideológicas, políticas, míticas incluso, que poseen estructuras heterogéneas a las de la economía y que, incluso, vuelven sobre ésta al punto que la misma economía termina por depender por completo de ellas. Para dar un simple ejemplo: una súbita caída en el nivel de vida de la clase trabajadora obtiene respuestas, pero ellas pueden ir desde un aumento de la combatividad a una súbita ausencia de ella. La sociedad carece de determinante en última instancia y este pensamiento quizá inicie un nuevo modo de concebirla, lejos de las totalizaciones del siglo XIX; algo que se complementa con la caída de los ideales de la clase universal: el proletariado es una clase más y probablemente la más débil. Fuente
La famosa Torre Inclinada de Pisa no es otra cosa que el campanario de la catedral de la ciudad, y para eso fue construida originariamente justo a su lado. Ambos edificios forman parte, junto al baptisterio y el camposanto, de un notable conjunto arquitectónico que se alza en la zona conocida como Prado o Plaza de los Milagros. La Torre fue erigida entre el 9 de Agosto de 1173 y el año 1271 con la intención de que permaneciera en posición vertical, pero el inestable terreno en que se asienta, en la ribera del Arno, la hizo inclinarse ya desde su construcción a razón de 1,1 minutos de grado cada año. Los dos últimos pisos no son paralelos, sino que se diseñaron en forma de cuña precisamente para compensar la inclinación. En 1990 fue cerrada al público mientras se reforzaban sus cimientos, siendo reabierta en Junio de 2001. Gracias a su altura de 55 metros desde la base, la Torre de convirtió ya desde el siglo XIII en el faro, observatorio y símbolo de la ciudad toscana. Su posición estratégica, junto al Arno y a la antigua via Emilia trazada por los romanos, permitía observar toda la llanura colindante en un área de decenas de kilómetros a la redonda, por lo que fue un punto de vigilancia excepcional en tiempos medievales y renacentistas FUENTE
Por Fernando Peña La primera vez que escuché hablar de los colores sufridos fue cuando tenía nueve años. La vecina de al lado, Nelly Chitaroni, estaba por tapizar unos sillones y le dijo a su marido, Víctor, que el color arena era sufrido y que daba trabajo. Me quedé pensando. Pensé durante muchos años en la construcción de esa frase. ¿De qué manera podía ser sufrido un color? y más aún ¿cómo podía ser que un color diera trabajo? Durante muchos años pensé que Nelly estaba totalmente loca y mientras crecía, cada tanto, esa frase se me venía a la cabeza. ¿No les pasa eso de escuchar algo que no entienden y, sin embargo, se lo repiten a cada rato? Crecía, caminaba mi vida, caminaba por las calles y me repetía la frase una y otra vez. La frase era “el color arena es sufrido y da trabajo”. Trabajaba de cadete en esa época y para calmar el cansancio de las caminatas y el aburrimiento de los trámites silbaba, repetía trabalenguas, memorizaba los números de las patentes de los autos y cada tanto me venía la frase de Nelly a la cabeza. Seguía sin entender, sospechaba que se trataba de un color inconveniente que se manchaba con facilidad, pero no comprendía por qué Nelly se refería al color como sufrido. No sabía si pensar que Nelly era una bruta ignorante o había compuesto una metáfora fotográfica difícil de igualar. ¡Me volvía loco la frase! “El color arena es sufrido y da trabajo.” ¿Cómo podía ser que un color fuera sufrido? Y lo que es más, diera trabajo. Durante años me torturó esa descomposición gramática. No tenía sentido. Era torpe, contranatura, se chocaba consigo misma, jamás se me hubiera ocurrido asociar el sufrimiento con un color y mucho menos que un color se convirtiera en algo físico casi caprichoso como una criatura y diera trabajo. “Si me mandan al banco voy contento…” cantaba como el dibujito animado del aviso, y seguía con los trabalenguas, las baldosas, las patentes y otros inventos para olvidarme de que era cadete. Me había prometido tirar a la basura esa frase de Nelly, en un punto aunque no lo crean soy bastante sano y la metáfora deforme y disonante me estaba taladrando el bocho. Entonces un día me dije casi como ordenándome: “Fernando, basta con esa pelotudez, no pienses más”. Imposible. La frase venía una y otra vez. Hasta me acordé de un cuento hindú que hablaba de la concentración de la mente y decía que para probar cuán concentrado puede estar uno había que hacer el siguiente ejercicio: si uno pensaba en un elefante blanco se le iba a caer el techo encima. Inevitablemente toda la gente que practicaba este ejercicio no dejaba de pensar en un elefante blanco, esto es morían aplastados por desconcentrarse. Por momentos me tentaba la idea de elaborar una teoría relacionada con la concentración mental. Recién terminaba quinto año, trabajaba como cadete para no matar a mi familia y no convertirme en un antisociable, y la idea de escribir un libro brillante sobre la imposibilidad de mantener un pensamiento y permanecer concentrados me entusiasmaba. Sería un best seller pensaba. Un best seller de esos fáciles de leer que responden preguntas que nadie se tomó el trabajo de hacerse. Hacía trámites, colas, pagos y pensaba boludeces que pensaba que algún día pondría en práctica y me convertiría en un escritor millonario. Pasaron unos años hasta que un día caminando por un pasillo de un hotel cinco estrellas, escuché que un señor de traje que estaba en una habitación con la puerta abierta le decía a una señorita esbelta vestida con un tailleur color manzana: “El color hueso es muy sufrido y da trabajo. Sería mejor un verde musgo”. Tuve el impulso de detenerme y contarle mi obsesión con esa frase y que por fin ahora la había entendido. Al verme parado en la puerta me miró como esperando que le dijera algo, sonreí y seguí caminando. Supongo que él nunca entendió mi sonrisa. Entré a mi habitación, la moquette era color hueso y se veía baqueteada. Me dio asquito, tanto que no la pude pisar descalzo, me daba cosita. Al mes siguiente volví al hotel, a la misma habitación y la moquette ahora era verde musgo, estaba limpia, caminé descalzo con confianza sabiendo que estaba sucia, sonreí, me sentí un pelotudo y por fin, a la vejez viruela, entendí la frase de Nelly y me cagó la vida, ahora todos los colores oscuros me dan asco. Fuente
Sobre 1,3 millón de trabajadores, sólo una cuarta parte está registrada. Por:Ismael Bermúdez Se estima que cerca de 1,3 millón de personas trabajan en el campo, aunque apenas 325.000 están registrados ante la Seguridad Social. El año pasado, el ingreso promedio de los trabajadores que están en blanco -después de los descuentos de jubilación y salud- fue de 1.904 pesos, pero en el agro fue de 1.100 pesos. Este promedio esconde otra realidad, porque la mitad ganó menos de 900 pesos. Con sueldos superiores a los $ 2.000 solo figuran registrados 26.000 trabajadores. Los que están en negro, ganan mucho menos, una tercera parte o la mitad. Además, hay una fuerza laboral golondrina muy importante que se traslada según las cosechas, con salarios bajos e intermitentes. Y una fuerte presencia de trabajo infantil. Sin negar estos datos, en el sector sostienen que esas cifras no incluyen la vivienda y la comida que recibe la mayoría de esos trabajadores. Y que de computarlos elevarían sustancialmente el ingreso salarial del sector. También señalan que además del salario en blanco, los trabajadores reciben alguna paga en negro, lo que totaliza un ingreso real más elevado. Además, sostienen que estas cifras toman en cuenta a los trabajadores que realizan sus actividades directamente en unidades productivas declaradas como agropecuarias. No consideran que hoy muchos trabajos en el campo se realizan a través de subcontratos con empresas de servicios que, ante la Seguridad Social, figuran como no agropecuarias y que de ser asignadas al sector agrario, reducirían considerablemente la proporción de trabajo en negro del sector. Por ejemplo, en la estadística oficial, la soja se encuadra en el rubro "cultivo de cereales y oleaginosas" que en 2007 registró ante la Seguridad Social a 50.199 trabajadores. Sin embargo, la ocupación total de todo el complejo sojero (incluyendo a productores primarios, los contratistas, el almacenamiento y transporte) podría rondar las 300.000 personas, según estudios difundidos por el Ministerio de Trabajo. Posiblemente, una parte de esa diferencia corresponda a trabajadores registrados en rubros industriales o de servicios o figuren como monotributistas o autónomos, y solo el resto no esté registrado. Los que critican esta radiografía ocupacional y salarial agregan que el campo tiene tres cuarta parte de los trabajadores directamente "en negro« ", lo que implica sueldos todavía más bajos y una ausencia completa de beneficios laborales y jubilatorios. Y que detrás del pago al trabajador, hay toda una familia que complementa los trabajos del jefe de hogar. También sostienen que en forma creciente una parte de la ocupación rural se disfraza como "cooperativas de trabajo" para eludir el pago de las cargas sociales como trabajadores en relación de dependencia. Por último, encuestas oficiales marcan que la proporción del trabajo infantil -menores de 13 años- crece en las zonas rurales porque participan "del cultivo y la cosecha de productos agrícolas o de huerta y el cuidado de animales para el consumo del hogar". Fuente
SOBRE LA REFORMA EN LA UNIDAD 20, PSIQUIATRICA, DEL SERVICIO PENITENCIARIO FEDERAL Por Luis Ohman y Alfonso Carofile* En el espacio de las unidades penales psiquiátricas se juntan los sujetos producto de una doble condena: el haber cometido un crimen, un acto penalmente punible, y el de sufrir un padecimiento psíquico grave. Sobre este espacio, el CELS, la Comisión Interamericana de DD.HH. y el MRDI apuntaron todos sus dardos como ejemplo máximo de aislamiento celular y maltrato. Ante ello, un grupo de profesionales convocados por el Ministerio de Justicia y DD.HH. emprendimos un ambicioso proceso de cambio institucional. Se creó la Comisión Permanente de Evaluación y Seguimiento que comenzó a materializar este proyecto. ¿En qué fundamentos teóricos asienta este cambio?: en la transformación del penal en un hospital psiquiátrico, tratando de desarticular una economía de la violencia instituida y naturalizada. La primera decisión consistió en separar la asistencia médico psiquiátrico-psicológica del dispositivo de seguridad. Incorporando un equipo tratante no penitenciario de 38 profesionales, eliminando las celdas de aislamiento hasta su expresión mínima; crear un dispositivo de ingreso a la vez científico y humano: una sala interna denominada SOEP (Servicio de Observación y Evaluación Penitenciaria), que viene a clausurar las celdas individuales como modalidad de ingreso e internación “segura”; y la creación de un servicio de guardia las 24 horas, con médicos especialistas en esta problemática. Se dio una dificultad para operar, centrada en lo inadecuado de la población penitenciaria, con gran cantidad de personalidades psicopáticas no psicóticas. Esta situación decidió al director del Servicio Penitenciario Federal a crear un Anexo de la U20 en Ezeiza para este tipo de patologías punibles que no pueden compartir el espacio con los pacientes gravemente perturbados, pues estos últimos son usados y abusados por los primeros. La superpoblación crónica se redujo al mínimo posible no superando la cantidad de 100 internos. Se agregó la creación de un comité de ética. La atmósfera del penal mejoró notablemente a partir de la aplicación de la reforma. Por primera vez ha comenzado a funcionar una asamblea terapéutica en una sala de 16 internospacientes con la conducción de médicos, psicoanalistas y trabajadores sociales. Este movimiento subvierte la noción de “personalidad peligrosa”, que el derecho penal de corte positivista conceptualizó buscando neutralizarla y alejarla del concepto de ciudadanía. Los profesionales intervinientes han venido a restituir juridicidad, con una cultura de respeto a los pacientes psiquiátricos prisionizados. Cambio cultural y del paradigma, ahora centrado en el sujeto que padece trastornos psiquiátricos severos. La práctica teórica de restituir subjetividad y rehabilitar a los pacientes pasa por la aplicación de medidas que por lo mínimo de sus planteos parecen perogrulladas: por ejemplo, construir un diagnóstico, realizando un orden mínimo a través de una historia clínica computarizada allí en donde la historia clínica era como un libro de páginas dispersas e inconexas que reflejaban los dispositivos de la institución total; modernizar la medicación con un criterio psicofarmacológico clínico; abrir canales de expresión a través de la gimnasia, la música y la escritura. Así, decenas de actos cotidianos van haciendo, del sujeto presuntamente “peligroso”, un paciente al que hay que tratar y cuidar en las mejores condiciones posibles, respetando los derechos humanos y las convenciones internacionales, en una ética de la alteridad donde no importa el delito cometido. * Médicos psiquiatras de la Comisión Permanente de Evaluación y Seguimiento de la Unidad 20. Texto extractado del trabajo “Una luz en el colmo del encierro”. Los autores se comunicaron con este diario para aclarar que su actuación en la U20 es posterior al informe del CELS y el MRDI, del que se da cuenta en estas páginas. Página/12 ha solicitado al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos autorización para visitar, junto con un representante del CELS, las unidades penitenciarias de internación psiquiátrica de varones y de mujeres. Fuente
La asfixiante compulsión por no violar las fronteras blindadas del oportunismo ideológico convirtió a los suicidas en víctimas. Lo que sucede en rutas y calles de la Argentina evidencia una falla profunda en la sociedad civil. Los episodios recientes, sin ser nuevos, son muy ejemplificadores. Verrà la morte e avrà i tuoi occhi. Cesare Pavese, Turín, 1950. Por Pepe Eliaschev La asfixiante compulsión por no violar las fronteras blindadas del oportunismo ideológico convirtió a los suicidas en víctimas. Lo que sucede en rutas y calles de la Argentina evidencia una falla profunda en la sociedad civil. Los episodios recientes, sin ser nuevos, son muy ejemplificadores. Los tres motoqueros que se mataron en la bonaerense 9 de Julio no fueron asesinados por la “inseguridad” vial, ni por algún criminal al volante. Tampoco perecieron como resultado de una circunstancia eventual. Se mataron entre ellos. Lo hicieron al jugar a la ruleta rusa con sus motos, en una “picada” para la cual ninguna fuerza de seguridad puede estar preparada, porque habría que decretar estado de sitio y toque de queda en las ciudades. Lo mismo debe decirse del estremecedor accidente del pasado fin de semana en la porteña avenida Huergo, cuando un auto con cuatro personas a bordo intentó adelantarse, según parece, a toda velocidad, a un camión, para terminar descerrajando una carambola trágica en donde no sólo murieron ellos, sino además dos personas que viajaban en un auto aplastado por la arena del camión arrollado. Medios de comunicación lacrimógenos, familiares compungidos, políticos oportunistas, un vasto concierto de voces cacofónicas agotan las posibilidades del lugar común y las obviedades más irrespetuosas, pero poca claridad hay en el diagnóstico de lo que sucede. El incendio que esta semana estalló en un depósito clandestino del barrio de Once reveló que las lecciones de Cromañón no han sido socialmente metabolizadas. Todo sugiere que la Argentina sigue siendo un país hipnóticamente fascinado por el peligro y desdeñoso de la muerte. Una parte determinante de los “accidentes” de los que hablan los medios no son acontecimientos azarosos e imprevisibles. Lejos de ser una sociedad castigada extrañamente por una supuesta mala fortuna, la argentina es una comunidad que vive con fruición su cortejo del peligro. Una componente fuerte que comanda el gen nacional desprecia la vida, la seguridad y la paz. La pasión por los “operativos” domina, así, una imaginación precaria. La sociedad desdeña la norma sistemáticamente respetada y en el país se practican, en forma rutinaria, zafarranchos derivados de emergencias. Olas de asesinatos, secuestros seriales, matanzas viales, incendios encadenados, una extensa secuencia de siniestros repercute de modo previsible y mediocre en decisiones espasmódicas. De pronto, luego de tres o cuatro robos, la Policía “satura” calles y controla vehículos en los cruces de la avenida General Paz. Ahora que se supo que el local incendiado del Once carecía de habilitación, el Gobierno de la Ciudad va a tapizar el barrio de inspectores. Más allá de las presumibles buenas intenciones de Mauricio Macri, ¿cuánto durarán los controles? El inmediatismo cabalga entre nosotros como derivado necesario de ese pensamiento de corto plazo del que no podemos liberarnos. Si se quema algo, inspecciono locales. Si matan personas, hago controles policiales muy ostentosos. Si se cae un avión, declaro la emergencia aérea. Y así. La espesa trama de normativas violadas y proclamas retóricas no puede ocultar el carácter autodestructivo de muchas maneras del modo de ser prevaleciente en estas latitudes. La pretensión, adolescente y de eterna inmadurez, de que la sola garantía para la salvaguardia de la vida estriba en cualquier instancia, menos en uno mismo, revela sus límites inflexibles. Claro que la Argentina sería un país más seguro, cuidado y protegido si la ley y la voluntad de hacerla cumplir fueran plenas. Pero ninguna seguridad que provenga de afuera puede doblegar ese rasgo cultural profundo que genera conductas suicidas o, por los menos, una criminal desaprensión. No hay leyes, operativos, ni marchas callejeras que reemplacen la potencia insuperable de las conductas individuales y de una comunidad adulta que quiera, sepa y pueda cuidarse. Durante muchos años, una densa corriente de opinadores, que nunca lo leyó se dedicó a estigmatizar al norteamericano Samuel P. Huntington por su ensayo El choque de civilizaciones, alegando que el politólogo daba por hecho que Occidente y el Islam eran irreconciliables porque, entre otras razones, el pensamiento coránico más ortodoxo propicia o tolera un menoscabo de la vida y las libertades. Huntington es profesor en la Universidad de Harvard y trabajó en la Casa Blanca de Jimmy Carter entre 1977 y 1978, como coordinador de planeamiento de seguridad en el Consejo de Seguridad Nacional. Su famoso libro The Clash of Civilizations and Remaking of World Order fue publicado en 1996, y planteaba que la política mundial ingresaba en una nueva era, con grandes divisiones en el seno de la humanidad, y que la fuente dominante de conflicto internacional sería cultural, porque las civilizaciones se diferencian entre ellas por religión, historia, lengua y tradición. Estas divisiones, enfatizaba, son profundas y de creciente importancia. De Yugoslavia a Medio Oriente y Asia Central, las líneas de confrontación entre las civilizaciones son las posiciones de batalla del futuro. En esta era naciente de conflictos culturales, proponía el profesor Huntington, los Estados Unidos deben forjar alianzas con culturas similares y diseminar sus propios valores donde ello sea posible. Empero, con culturas ajenas a estos valores, Occidente debe tratar de acomodarse si fuera posible, pero confrontarlas si es necesario, recomendaba. Eso sí, en contra de lo que se le atribuye desde la izquierda, Huntington afirmaba que, sin embargo y en último análisis, “todas las civilizaciones deberán aprender a tolerarse”. No soy tan optimista como él, pero es un debate posible y hasta necesario, a condición de que se lo procese con rigor y sin emotividades impertinentes. La imparable ola de atentados suicidas que castiga a varios países patentiza que el accionar retrógrado y criminal de un terrorismo fundamentalista islámico que se ufana de su desprecio por la vida sigue siendo imposible de contener. Entretanto, otro choque existe, ahora mismo, en la Argentina, donde es evidente que núcleos nada pequeños de la sociedad carecen de interés por la vida y por la preservación de su integridad. Para esa Argentina en romántico sortilegio con la muerte y los riesgos imposibles, no hay plan de seguridad que valga, ni leyes que funcionen. Hay en este país un choque de civilizaciones. Fuente

A poco de cumplirse 26 años del desembarco en Malvinas, inicio de la única guerra que libró nuestro país en el siglo XX, se multiplican los homenajes y recordatorios por los caídos. También a los que pudieron volver. Este año, Plaza Pública quiere dar a conocer un costado menos terrible de lo que implicó ese regreso y la reinserción en la sociedad de los ex combatientes. Además de tener que sobreponerse a los horrores vividos en su estadía y el combate en esas lejanas y fría islas del sur, en muchos casos, debieron sobrellevar la indiferencia e incluso el rechazo social. Fueron muchos también los que no pudieron y se suicidaron. Si bien no hay una cifra oficial, los veteranos afirman que suman unos 350. En el caso de los cuatro ex soldados que aquí presentamos, eligieron diferentes formas del arte como forma superar ese trauma. Todos tenían entre 18 y 19 años al momento de ser embarcados a Malvinas. Néstor Favre-Mossier comenzó a estudiar dibujo y pintura cuando volvió, influido por la inclinación artística de su familia. Hoy, además de pintor, es escultor y fotógrafo. El tema de Malvinas recién lo pudo abordar al cumplirse 20 años del conflicto. El año pasado retomó el tema con la muestra “25 2 de abriles”, de la cual compartimos algunos de sus cuadros. ”Mías, mías, mías” (2007). ”Isla Soledad” (2007). Hugo Sánchez se animó a escribir sus primeras poesías a 15 años de haber regresado. Le permitieron, por primera vez, contar algo de lo que había pasado. Sus poemas están aún inéditos, pero acaba de inaugurar una página propia donde se puede leerlos. En uno de ellos, les transmite a sus hijos lo que aprendió luego de la experiencia de la guerra: Carta a mis hijos No me pidan que les enumere la guerra porque es hablarles de la muerte desde la muerte pregúntenme qué aprendí de la guerra entonces y ahora les hablaré de la vida desde la vida En este ensayo sin fin de sucederse se me ocurre enunciarles señales esperanzas argumentos y decirles por ejemplo Que puedan ver lo visible sin disfraces Que puedan ver lo invisible y los conmueva Que se miren al espejo y al mirarse puedan verse Que se miren y al mirarse no sean un reflejo Que puedan dividir lo indivisible y lo compartan Que puedan unir lo divisible en la incoherencia Que los brazos que los abrasen no los envuelvan Que los besos que los abracen reverdezcan Que las palabras que suelten no sean mudas Que las palabras que callen no enmudezcan Que sus manos sean libres y sean pueblo Que sus manos siempre estén abiertas Que sus almas en cada acto se descubran Que sus almas no se compren ni se vendan Que sus memorias se rebelen a los mensajeros del olvido Que en sus memorias el pasado siempre esté presente Que en sus futuros no llueva sobre mojado Hijos míos esto que escribo es esencial en mi universo sin embargo en esta excursión sin garantías los caminos serán únicos serán suyos. Martín Raninqueo sacó este año su tercer disco, Gorrión Criollo , en el que toca la guitarra y canta sus propios temas que transitan el folklore y la música rioplatense. Último disco de Martín Raninqueo Al volver de Malvinas, Juan Andrés Cáceres retomó un hobby que tenía de chico, la talla. Hoy hace esculturas en madera, hueso, hierro o piedra con motivos que provienen de la imaginería popular. Sus obras se venden en el Museo de Artesanías de la provincia de Corrientes, de donde es oriundo,, además de haber sido exhibidas en distintos sitios del país Tallas de Juan Andrés Cáceres Los cuatro constituyen una demostración de que, aún luego de haber atravesado una guerra absurda como la de Malvinas, a través de su arte –como afirma Cáceres- “no todo está perdido”. Fuente

Por Fortunato Mallimaci * Hace cuarenta años la sociedad francesa vivía una profunda conmoción a nivel estatal y de la sociedad. Miles de personas volvían a ocupar el espacio público para exigir mayores libertades y derechos. Estudiantes, profesores, obreros, funcionarios y profesionales desafiaban la tranquilidad dominante ocupando calles, universidades, fábricas y ministerios reclamando nuevas liberaciones no sólo económicas, sino también culturales, sexuales y religiosas. El Mayo francés del ’68 cuestiona no sólo al Estado y a la sociedad política del momento, sino también a la cultura dominante y la manera en la cual se produce y transmite el conocimiento. Se exige participación de otros sectores sociales –estar junto al pueblo y los trabajadores–, transparencia en la vida pública y académica, otros medios de comunicación que den cuenta de esas nuevas libertades y profunda imaginación para dar otro sentido a la vida grupal e individual. Se rechaza una cultura y una moral burguesas y puritanas donde jóvenes y mujeres –especialmente– reclaman menos autoritarismo y mayores libertades en sus vidas. Además, como recuerda Jean-Paul Sartre: “Lo importante es que la acción haya tenido lugar cuando todo el mundo la juzgaba inimaginable. Si tuvo lugar esta vez, puede reproducirse...”. Pero ese cuestionamiento de sentido fue discutido por el conjunto de la sociedad francesa. No sólo porque hay una porción significativa de franceses a la que le genera sospecha y zozobra: ir hacia los trabajadores es encontrarse con el Partido Comunista y sus organizaciones, democratizar conocimientos es perder privilegios, exigir reconocimiento por parte de nuevos actores sociales genera desconcierto. Además hay otros grupos –los crecientes sectores inmigrantes– que lo viven como ajeno y distante, donde ni la Sorbonne ni el Barrio Latino les son amigables. Si bien se democratiza el acceso a la universidad pública, se reconocen nuevos derechos sexuales, aparece el diario Libération como expresión de esos nuevos reclamos y hay una efervescencia intelectual, las derechas ganan las siguientes elecciones. Habrá que esperar trece años para que surja un gobierno socialista con participación comunista en otro mayo pero de 1981. Por otro lado, las promesas que no llegan ni se cumplen producen desencantos y trayectorias individuales múltiples. La historia social y política de los últimos años en Francia muestra esas continuidades y rupturas. Ese Mayo francés se vivirá también en América latina desde otros mayos, con sus propias particularidades. No se trata de repetirlo en nuestros países, sino de poner en tela de juicio las dominaciones locales. Si en Francia las manifestaciones callejeras no producen ninguna muerte por parte de la policía, muy distinta es la situación en nuestro continente, donde la vida “no vale nada”. La mayoría de los países viven en dictaduras o democracias controladas con una fuerte hegemonía de los Estados Unidos. En México estalla la revuelta estudiantil de Tlatelolco, reprimida salvajemente por el gobierno. En Argentina, se vive en mayo del ’69 el Cordobazo, protesta de estudiantes y obreros contra la dictadura, primer paso hacia su caída en el ’73. En Chile la rebelión popular se expresa en 1970 en el primer gobierno socialista surgido democráticamente en América. También “la ida al pueblo” y la construcción de gobiernos populares será el mito movilizador que nucleará a numerosos sectores sociales e intelectuales y que el terrorismo de Estado pretenderá aniquilar en los años siguientes. Encontrará también a sectores cristianos movilizados y a experiencias populares que reclaman no sólo reconocimiento, sino otro reparto de la riqueza. Hoy, a cuarenta años de aquellos mayos, cuando el ciclo de dictaduras cívico-militares-religiosas-democracias débiles-dictaduras, parece cosa del pasado, es valioso hacer memoria de lo sucedido y plantearnos temas centrales como el sentido de las democracias, la individuación, el poder; la necesidad de sociedades globales y nacionales más justas, inclusivas e igualitarias. Esos mayos fueron también un momento de afirmación de las ciencias sociales en su compromiso por la comprensión académica, científica y la transformación de esas sociedades. Hoy deben ser revisitados, para hacer memoria de aquellos acontecimientos en un presente de incertidumbres, riesgos y nuevas esperanzas. * Fortunato Mallimaci. Sociólogo. Director del Centro Franco Argentino de la UBA que a lo largo del año presentará una serie de conferencias y encuentros sobre este tema. Fuente
Registrate y eliminá la publicidad! Red Lion Ingredientes * Grand Marnier - 30 ml * Jugo de limón - 15 ml * Jugo de naranja - 15 ml * London dry gin - 30 ml * Piel de naranja - Tipo de Copa Copa de Martini Dificultad Media Procedimiento Agitar todos los ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar en copa de Martini previamente refrescada. Decorar con la piel de naranja. ----------------------------------------------------------------- Rob Roy Ingredientes * Angostura Bitters - 1 dash * Cereza al maraschino - 1 * Piel de limón - * Vermouth rosso - 30 ml * Whisky escocés - 75 ml Tipo de Copa Copa de Martini Dificultad Media Procedimiento Refrescar todos los ingredientes en vaso de composición con abundante hielo y colar en copa de Martini previamente refrescada. Decorar con la piel de limón o la cereza al maraschino. ---------------------------------------------------------------- Rusty Nail Ingredientes * Drambuie - 25 ml * Whisky escocés - 60 ml Tipo de Copa Vaso old fashioned Dificultad Baja Procedimiento Verter el whisky en un vaso old fashioned con tres rocas de hielo. Agregar por encima el Drambuie. No decorar. ----------------------------------------------------------------- Saketini Ingredientes * London dry gin - 75 ml * Piel de naranja - * Sake - 7 ml * Triple sec - 7 ml Tipo de Copa Copa de Martini Dificultad Media Procedimiento Refrescar todos los ingredientes en vaso de composición con abundante hielo y colar en copa de Martini previamente refrescada. Decorar. ----------------------------------------------------------------- Salt & Pepper Martini Ingredientes * Almibar - 30 ml * Angostura Bitters - 2 dashes * Jugo de limón - 25 ml * Jugo de pomelo - 25 ml * London dry gin - 45 ml Tipo de Copa Copa de Martini Dificultad Alta Procedimiento Labear la copa de Martini con la sal, remojándola previamente con jugo de limón. Agitar todos los ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar en la copa. .---------------------------------------------------------------- Salty Dog Ingredientes * Jugo de pomelo - 120 ml * Sal Entrefina - * Vodka - 45 ml Tipo de Copa Vaso de trago largo Dificultad Media Procedimiento Labear el vaso trago largo con la sal, remojando previamente sus bordes con jugo de pomelo. Agitar todos los ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar el vaso con hielo nuevo. ----------------------------------------------------------------- Sangría Ingredientes * Almibar - A gusto * Brandy - 125 ml * Durazno - A gusto * Jugo de limón - 75 ml * Jugo de naranja - 100 ml * Limón - A gusto * Naranja - A gusto * Triple sec - 125 ml * Vino tinto - 2 botellas Tipo de Copa Copa de vino Dificultad Media Procedimiento Aclaración: esta cantidad de ingredientes son para una jarra de dos litros. Cortar las frutas en trozos y colocarlas en una jarra grande. Verter el resto de los ingredientes y remover con cuchara larga. Dejar reposar por al menos 30 minutos. Servir en copa de vino. ------------------------------------------------------------------ Sazerac Ingredientes * Almibar - 15 ml * Angostura Bitters - 2 dashes * Cognac - 30 ml * Orange Bitters - 2 dashes * Pernod - 1 splash * Piel de limón - * Whiskey americano - 30 ml Tipo de Copa Vaso old fashioned Dificultad Alta Procedimiento Enfriar un vaso old fashioned con abundante hielo. En un vaso de composición con hielo, agregar el Ricard e impregnar los hielos, descartando el exceso. Agregar el resto de los ingredientes junto con hielo y remover varias veces. Descartar el hielo del primer vaso, y colar dentro la mezcla. Decorar con la piel de limón. ------------------------------------------------------------------ Scotch and Soda Ingredientes * Soda - 30 ml * Whisky escocés - 60 ml Tipo de Copa Vaso old fashioned Dificultad Baja Procedimiento Construir en el orden descripto en el vaso con tras rocas de hielo. No decorar. ------------------------------------------------------------------ Sea Breeze Ingredientes * Jugo de Cranberry - 45 ml * Jugo de pomelo - 120 ml * Lima - 1 rodaja * Vodka - 45 ml Tipo de Copa Vaso de trago largo Dificultad Baja Procedimiento Construir en el orden descripto en un vaso de trago largo. Decorar con la lima. ------------------------------------------------------------------ Sex on the Beach Ingredientes * Chambord - 7 ml * Jugo de ananá - 60 ml * Jugo de Cranberry - 60 ml * Licor de durazno - 15 ml * Vodka - 45 ml Tipo de Copa Vaso de trago largo Dificultad Media Procedimiento Agitar todos los ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar en vaso de trago largo con hielo nuevo. Decorar. ------------------------------------------------------------------ Sidecar Ingredientes * Cognac - 30 ml * Cointreau - 30 ml * Jugo de limón - 25 ml * Piel de naranja - Tipo de Copa Vaso old fashioned Dificultad Media Procedimiento Agitar todos los ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar en vaso old fashioned con hielo nuevo. Decorar con piel de naranja. ------------------------------------------------------------------ Singapore Sling Ingredientes * Angostura Bitters - 1 dash * Benedictine - 7 ml * Cereza al maraschino - 1 * Cointreau - 7 ml * Granadina - 2 dashes * Jugo de ananá - 60 ml * Jugo de lima - 15 ml * Licor de cereza - 15 ml * London dry gin - 45 ml * Naranja - 1 rodaja * Soda - Para completar Tipo de Copa Vaso de trago largo Dificultad Alta Procedimiento Agitar todos los ingredientes, con excepción de la soda, en coctelera con abundante hielo y colar en vaso de trago largo con hielo nuevo. Completar de manera opcional con soda. Decorar con rodaja de naranja y una cereza al maraschino. ------------------------------------------------------------------ Tequila Shot Ingredientes * Lima - 1 rodaja * Sal Fina - * Tequila blanco - 45 ml Tipo de Copa Shot Dificultad Baja Procedimiento Verter el tequila en un shot. Colocar la sal y la rodaja de limón en dos platos cerca. Para consumir, primero poner sal en la boca, luego beber el shot de un solo movimiento, y culminar mordiendo la rodaja de lima. ------------------------------------------------------------------ Tequila Sunrise Ingredientes * Granadina - 1 splash * Jugo de naranja - 130 ml * Tequila blanco - 45 ml Tipo de Copa Vaso de trago largo Dificultad Baja Procedimiento Verter el tequila en un vaso de trago largo con abundante hielo. Luego el jugo de naranja y remover. Por último, verter lentamente por el borde la granadina. ------------------------------------------------------------------ The Grasshopper Ingredientes * Crema - 30 ml * Crème de cacao - 30 ml * Crème de menta - 30 ml * Menta - Hojas para decorar Tipo de Copa Copa de Martini Dificultad Baja Procedimiento Agitar todos los ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar en copa de Martini previamente refrescada. Decorar con menta fresca. ------------------------------------------------------------------ Toc Toc Ingredientes * Gaseosa lima-limón - Para completar * Vodka - 30 ml Tipo de Copa Shot Dificultad Baja Procedimiento Verter el vodka en el shot. Completar con la gaseosa. Antes de beber, tapar el shot con la mano, y dar dos golpes sobre la mesa. ------------------------------------------------------------------ Tom Collins Ingredientes * Almibar - 30 ml * Jugo de limón - 25 ml * Limón - 1 rodaja * London dry gin - 45 ml * Naranja - 1 rodaja * Soda - 120 ml Tipo de Copa Vaso de trago largo Dificultad Baja Procedimiento Agitar los primeros tres ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar en vaso de trago largo con hielo nuevo. Completar con la soda. Decorar con rodaja de naranja y limón. ---------------------------------------------------------------- Traditional Grog (caliente) Ingredientes * Agua - 120 ml caliente * Almíbar de miel - 30 ml * Canela - 1 rama * Jugo de limón - 25 ml * Ron blanco - 45 ml añejo Tipo de Copa Taza Dificultad Alta Procedimiento Mezclar todos los ingredientes en la taza, y decorar con la canela. ---------------------------------------------------------------- Traditional Grog (frío) Ingredientes * Agua - 120 ml * Almíbar de miel - 30 ml * Jugo de limón - 25 ml * Limón - 1 rodaja * Ron blanco - 45 ml añejo Tipo de Copa Vaso old fashioned Dificultad Media Procedimiento Agitar todos los ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar en vaso old fashioned con abundante hielo nuevo. Decorar con una rodaja de limón. ------------------------------------------------------------------ Truby Dero Ingredientes * Ginger ale - Para completar * Jugo de manzana - 45 ml * Manzana Verde - Gajos * Pomelo rosado - Gajos * Vodka - 45 ml Tipo de Copa Vaso de trago largo Dificultad Baja Procedimiento Verter el vodka y el jugo de manzana en un vaso de trago largo con abundante hielo. Completar con ginger ale. Decorar con los gajos de fruta. ----------------------------------------------------------------- Vendome Ingredientes * London dry gin - 30 ml * Piel de limón - * Red Dubonnet - 30 ml * Vermouth seco - 30 ml Tipo de Copa Copa de Martini Dificultad Media Procedimiento Refrescar todos los ingredientes en vaso de composición con abundante hielo y colar en copa de Martini previamente refrescada. Decorar con la piel de limón. ----------------------------------------------------------------- Whisky Sour Ingredientes * Almibar - 30 ml * Huevo - 1/2 clara * Jugo de limón - 25 ml * Piel de limón - * Whisky escocés - 60 ml Tipo de Copa Copa de vino Dificultad Media Procedimiento Agitar todos los ingredientes de manera enérgica en coctelera con abundante hielo y colar en copa de vino previamente refrescada. Decorar con la piel de limón. --------------------------------------------------------------- White Lady Ingredientes * Cointreau - 30 ml * Jugo de limón - 25 ml * London dry gin - 45 ml * Piel de limón - Tipo de Copa Copa de Martini Dificultad Media Procedimiento Agitar todos los ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar en copa de Martini previamente refrescada. Decorar con piel de limón. ---------------------------------------------------------------- White Nile Martini Ingredientes * Amarula - 45 ml * Chocolate amargo - Rayado * Cointreau - 20 ml * Crème de cacao - 20 ml Tipo de Copa Copa de Martini Dificultad Alta Procedimiento Labear el borde la copa de Martini con chocolate rallado. Agitar todos los ingredientes en coctelera con abundante hielo y colar en la copa. -------------------------------------------------------------- White Russian Ingredientes * Crema - 30 ml * Kalhúa - 30 ml * Vodka - 30 ml Tipo de Copa Vaso old fashioned Dificultad Baja Procedimiento Verter el vodka y el Kalhúa en un vaso old fashioned con abundante hielo. Dejar caer por encima la crema. PRIMERA PARTE SEGUNDA PARTE Fuente <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! Realiza en pocos minutos y sin demasiado esfuerzo, unos volcanes de chocolate para disfrutar del fondant que se genera en su interior Necesitas Pasos 1) Bate los huevos con el azúcar hasta obtener punto letra 2) Coloca en un bol el chocolate junto con la mantequilla, derrítelos a baño de María o en la cocina de microondas. Retira y mezcla hasta integrar. 3) Vuelca el chocolate derretido sobre los huevos batidos 4) Integra ambas preparaciones utilizando un batidor y realizando movimientos envolventes 5) Añade nata, leche y harina tamizada. Mezcla hasta homogeneizar 6) Vierte la preparación en moldes individuales untados con mantequilla y espolvoreados con harina. Lleva al refrigerador durante dos horas y cocina en horno a 230° C de 7 a 8 minutos. Rinde para 10 porciones. Fuente <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>