A poco de cumplirse 26 años del desembarco en Malvinas, inicio de la única guerra que libró nuestro país en el siglo XX, se multiplican los homenajes y recordatorios por los caídos. También a los que pudieron volver.
Este año, Plaza Pública quiere dar a conocer un costado menos terrible de lo que implicó ese regreso y la reinserción en la sociedad de los ex combatientes. Además de tener que sobreponerse a los horrores vividos en su estadía y el combate en esas lejanas y fría islas del sur, en muchos casos, debieron sobrellevar la indiferencia e incluso el rechazo social. Fueron muchos también los que no pudieron y se suicidaron. Si bien no hay una cifra oficial, los veteranos afirman que suman unos 350.
En el caso de los cuatro ex soldados que aquí presentamos, eligieron diferentes formas del arte como forma superar ese trauma. Todos tenían entre 18 y 19 años al momento de ser embarcados a Malvinas.
Néstor Favre-Mossier comenzó a estudiar dibujo y pintura cuando volvió, influido por la inclinación artística de su familia. Hoy, además de pintor, es escultor y fotógrafo. El tema de Malvinas recién lo pudo abordar al cumplirse 20 años del conflicto. El año pasado retomó el tema con la muestra “25 2 de abriles”, de la cual compartimos algunos de sus cuadros.
”Mías, mías, mías” (2007).
”Isla Soledad” (2007).
Hugo Sánchez se animó a escribir sus primeras poesías a 15 años de haber regresado. Le permitieron, por primera vez, contar algo de lo que había pasado. Sus poemas están aún inéditos, pero acaba de inaugurar una página propia donde se puede leerlos. En uno de ellos, les transmite a sus hijos lo que aprendió luego de la experiencia de la guerra:
Carta a mis hijos
No me pidan
que les enumere la guerra
porque es hablarles de la muerte
desde la muerte
pregúntenme
qué aprendí de la guerra
entonces y ahora
les hablaré de la vida
desde la vida
En este ensayo sin fin
de sucederse
se me ocurre enunciarles
señales esperanzas argumentos
y decirles por ejemplo
Que puedan ver lo visible sin disfraces
Que puedan ver lo invisible y los conmueva
Que se miren al espejo y al mirarse puedan verse
Que se miren y al mirarse no sean un reflejo
Que puedan dividir lo indivisible y lo compartan
Que puedan unir lo divisible en la incoherencia
Que los brazos que los abrasen no los envuelvan
Que los besos que los abracen reverdezcan
Que las palabras que suelten no sean mudas
Que las palabras que callen no enmudezcan
Que sus manos sean libres y sean pueblo
Que sus manos siempre estén abiertas
Que sus almas en cada acto se descubran
Que sus almas no se compren ni se vendan
Que sus memorias se rebelen a los mensajeros del olvido
Que en sus memorias el pasado siempre esté presente
Que en sus futuros no llueva sobre mojado
Hijos míos
esto que escribo
es esencial en mi universo
sin embargo
en esta excursión sin garantías
los caminos
serán únicos
serán suyos.
Martín Raninqueo sacó este año su tercer disco, Gorrión Criollo , en el que toca la guitarra y canta sus propios temas que transitan el folklore y la música rioplatense.
Último disco de Martín Raninqueo
Al volver de Malvinas, Juan Andrés Cáceres retomó un hobby que tenía de chico, la talla. Hoy hace esculturas en madera, hueso, hierro o piedra con motivos que provienen de la imaginería popular. Sus obras se venden en el Museo de Artesanías de la provincia de Corrientes, de donde es oriundo,, además de haber sido exhibidas en distintos sitios del país
Tallas de Juan Andrés Cáceres
Los cuatro constituyen una demostración de que, aún luego de haber atravesado una guerra absurda como la de Malvinas, a través de su arte –como afirma Cáceres- “no todo está perdido”.
Fuente
Este año, Plaza Pública quiere dar a conocer un costado menos terrible de lo que implicó ese regreso y la reinserción en la sociedad de los ex combatientes. Además de tener que sobreponerse a los horrores vividos en su estadía y el combate en esas lejanas y fría islas del sur, en muchos casos, debieron sobrellevar la indiferencia e incluso el rechazo social. Fueron muchos también los que no pudieron y se suicidaron. Si bien no hay una cifra oficial, los veteranos afirman que suman unos 350.
En el caso de los cuatro ex soldados que aquí presentamos, eligieron diferentes formas del arte como forma superar ese trauma. Todos tenían entre 18 y 19 años al momento de ser embarcados a Malvinas.
Néstor Favre-Mossier comenzó a estudiar dibujo y pintura cuando volvió, influido por la inclinación artística de su familia. Hoy, además de pintor, es escultor y fotógrafo. El tema de Malvinas recién lo pudo abordar al cumplirse 20 años del conflicto. El año pasado retomó el tema con la muestra “25 2 de abriles”, de la cual compartimos algunos de sus cuadros.
”Mías, mías, mías” (2007).
”Isla Soledad” (2007).
Hugo Sánchez se animó a escribir sus primeras poesías a 15 años de haber regresado. Le permitieron, por primera vez, contar algo de lo que había pasado. Sus poemas están aún inéditos, pero acaba de inaugurar una página propia donde se puede leerlos. En uno de ellos, les transmite a sus hijos lo que aprendió luego de la experiencia de la guerra:
Carta a mis hijos
No me pidan
que les enumere la guerra
porque es hablarles de la muerte
desde la muerte
pregúntenme
qué aprendí de la guerra
entonces y ahora
les hablaré de la vida
desde la vida
En este ensayo sin fin
de sucederse
se me ocurre enunciarles
señales esperanzas argumentos
y decirles por ejemplo
Que puedan ver lo visible sin disfraces
Que puedan ver lo invisible y los conmueva
Que se miren al espejo y al mirarse puedan verse
Que se miren y al mirarse no sean un reflejo
Que puedan dividir lo indivisible y lo compartan
Que puedan unir lo divisible en la incoherencia
Que los brazos que los abrasen no los envuelvan
Que los besos que los abracen reverdezcan
Que las palabras que suelten no sean mudas
Que las palabras que callen no enmudezcan
Que sus manos sean libres y sean pueblo
Que sus manos siempre estén abiertas
Que sus almas en cada acto se descubran
Que sus almas no se compren ni se vendan
Que sus memorias se rebelen a los mensajeros del olvido
Que en sus memorias el pasado siempre esté presente
Que en sus futuros no llueva sobre mojado
Hijos míos
esto que escribo
es esencial en mi universo
sin embargo
en esta excursión sin garantías
los caminos
serán únicos
serán suyos.
Martín Raninqueo sacó este año su tercer disco, Gorrión Criollo , en el que toca la guitarra y canta sus propios temas que transitan el folklore y la música rioplatense.
Último disco de Martín Raninqueo
Al volver de Malvinas, Juan Andrés Cáceres retomó un hobby que tenía de chico, la talla. Hoy hace esculturas en madera, hueso, hierro o piedra con motivos que provienen de la imaginería popular. Sus obras se venden en el Museo de Artesanías de la provincia de Corrientes, de donde es oriundo,, además de haber sido exhibidas en distintos sitios del país
Tallas de Juan Andrés Cáceres
Los cuatro constituyen una demostración de que, aún luego de haber atravesado una guerra absurda como la de Malvinas, a través de su arte –como afirma Cáceres- “no todo está perdido”.
Fuente

