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![¿Las vacunas realmente funcionan? [Datos, historia]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2011/07/09/vacunas03_04.jpg-DPR3AgTq5Iw.webp)
Un poco de historia En mayo de 1796, Edward Jenner, en base a la “superstición que existía entre las mujeres lecheras de Gloucestershire, según la cual toda persona que hubiera tenido viruela de la vaca jamás padecería viruela”, inoculó a un niño llamado James Phillips con la linfa de una pústula de viruela de la vaca, hallada en la mano de una ordeñadora. “Fue sobre la base de este único experimento que Jenner lanzó su descubrimiento al mundo, afirmando que la viruela de la vaca era un profiláctico contra la viruela, y para dar un tono científico a su anuncio denominó a la viruela de la vaca con el nombre de “Variolae Vaccinae” (viruela de la vaca)… parecería poco creíble la idea de que en todas de facultades de médicos y cirujanos se hayan tragado la teoría presentada por un boticario de campo sin título, en base a un experimento de escasa seriedad” Sin embargo, existía una muy buena razón que explicaba el apuro de los médicos por aferrarse a un mito infundado y prodigar elogios, crédito y dinero - 30.000 libras que a fines del siglo XVIII significaban una gran fortuna - al emprendedor Jenner. Anteriormente la Facultad Real de Medicina había declarado, en un intento por proteger su inoculación de la crítica extranjera, que: “cuenta con la mayor estima de los ingleses quienes la practican entre ellos de manera más extensiva que antes… la facultad la considera altamente saludable para la raza humana.” Sin embargo, en 1838 surgió una nueva violenta epidemia de viruela a causa de la inoculación, las autoridades habían finalmente visto suficiente; la práctica fue prohibida bajo amenaza de prisión en el año 1840. Esto hirió el orgullo y redujo la valiosa fuente de ingresos de los médicos; situación que deseaban revertir lo más pronto posible. El anuncio de Jenner les dio la oportunidad. “Las autoridades médicas que habían solemnemente recomendado a la inoculación como beneficiosa habían sido obligadas a admitir que la misma estaba difundiendo la viruela e incrementando los casos de muertes. Los médicos estaban, por consiguiente, contentos de dar la bienvenida a lo que supuestamente era un proceso no infeccioso por el cual tanto se había bregado… desde esa época el gobierno protegió a la vacunación de cuestionamientos y críticas. No se consideraron los fracasos y se aceptaron las estadísticas confusas”. Nada cambia. La vacuna contra la viruela se obtiene rasurando el vientre de los terneros y luego realizando largos cortes en la piel, donde se frotan los cultivos de viruela. Comienza la fiebre y las heridas empiezan a supurar; se forman escaras encima de la reserva de veneno, a la vez que se impide al animal enfermo e inmovilizado lamer la herida para aliviar el intenso sufrimiento. Después de seis días el ternero es atado a una mesa de operaciones, se sujetan las vesículas y se raspa la mezcla de piel, carne, pus, sangre y pelo, se la mezcla, tamiza y se la coloca en recipientes. Después de inyectarse esta poción en la piel de los niños de la nación fue que comenzó la epidemia de viruela más grande jamás conocida en el Reino Unido: con un pico de 42.000 muertes en 1871/2 solamente. La línea en el gráfico de muertes por viruela, podría haber desaparecido hacia 1870, permanecía en el mismo lugar en la década de 1920, dado que el aislamiento finalmente derrotó a la plaga creada por la propia medicina. Después del fiasco inducido por la vacuna, en la ciudad de Leicester se rechazó la vacunación y decidió confiar en la higiene y la sanidad. En 1892/3 Leicester tenía 19,3 casos de viruela cada 10.000 habitantes, Warrington - con 99,2% vacunados - tenía 123,3 casos. El índice de mortalidad de Warrington era más de 8 veces superior al de Leicester. (Wallace: The Wonderful Century, 1898) Dewsbury también rechazó la vacunación y, junto con Leicester tuvieron las tasas de mortalidad más bajas del país. “Recuerdo a Sheffield y su epidemia de 1887/8. No menos del 98 por ciento de la población había sido vacunada… los vacunadores públicos nuevamente habían conseguido una cosecha mucho mayor en bonificaciones por el “éxito de vacunación” que los de cualquier otra ciudad y aún contaban con 7.000 casos de viruela que se originaba y persistía en un área insalubre de 175 acres con sumideros de desagües conocida como The Croft. La profesión médica inútilmente llamaba a “vacunar” y “re-vacunar”, como si el publico no hubiera tenido ya suficiente. Finalmente, las compuertas del cielo se abrieron piadosamente y las copiosas lluvias lograron lo que 56.000 vacunas no habían conseguido… Recuerdo el caso de un hombre adulto que entrevisté… Él había sido vacunado en la infancia, tuvo viruela a los ocho años y fue posteriormente re-vacunado tres veces. El hombre murió a causa de la viruela… cuando se publicó el informe oficial… dado que tenía una erupción tan seria que le cubría las marcas de la vacunación, se lo declaró “no vacunado”. En 1903 Estados Unidos tomó las Filipinas e instauró una dictadura militar: “Lo primero que hizo el régimen americano fue poner en marcha una campaña de vacunación para todo el país. Los filipinos habían sido hasta ese entonces un pueblo saludable que tenía una vida simple, feliz en las selvas tropicales con aire puro, aguas limpias, y alimentos naturales… la viruela era prácticamente desconocida… “Ellos no querían vacunarse, pero fueron rodeados… y transportados a los centros de vacunación donde se les administraron las inyecciones de veneno… la primera gran epidemia fue en 1905… una epidemia continua… hasta 1923 cuando el General Woods comenzó a eliminar las denuncias haciendo creer que finalmente había conquistado a la viruela y terminado con el flagelo…” “En las remotas islas… los Filipinos tenían más posibilidades de esconderse… en las ciudades la epidemia alcanzó el punto de máximo desastre. Después de 15 años de vacunación intensiva se registraron 47.000 casos y 16.000 muertes sólo en 1918. La viruela no fue el único efecto de la campaña de vacunación: … en 1918/20 la malaria mató a 93.000 habitantes, la gripe a 91.000, la tuberculosis a 80.000… disentería, cólera y fiebre tifoidea juntas… 70.000 habitantes.” Como beneficio adicional: ”No había habido un solo caso de lepra en toda la isla de Hawaii antes de que llegara la noble tarea de Jenner. Para la década del noventa, 10 por ciento de los nativos eran leprosos." Para testear la efectividad de la inmunidad natural versus la vacunación, el personal no vacunado de la clínica naturopática Kingston de Edinburgh invitó a seis médicos a permanecer con ellos en una unidad de aislamiento con viruela. Los médicos hicieron bien en no aceptar el desafío. El mercurio es mortal. Inyecciones, vacunas, ahí está. ¿POR QUÉ? ¿Por qué no debería vacunarse? El Dr. James R. Shannon, ex director del Instituto Nacional de salud declaró, "la única vacuna segura es la que nunca se usa". La vacuna de viruela se creyó que era capaz de inmunizar a las personas contra la viruela. En el momento que fue introducida esta vacuna, había ya un declive en el número de casos de viruela. Japón introdujo la vacunación compulsiva en 1872. En 1892 había 165,774 casos de viruela con 29,979 muertes, a pesar del programa de vacunación. Un severo programa compulsivo de vacuna de viruela que entablaba acciones judiciales a aquéllos que se negaban a la vacuna se instituyó en Inglaterra en 1867. En un lapso de 4 años, el 97.5% de las personas fueron vacunadas. El año siguiente, Inglaterra experimentó la peor epidemia [1] de viruela en su historia, con 44,840 muertes. Entre 1871 y 1880 la incidencia de viruela realizó una escalada de 28 a 46 por 100.000. La vacuna de la viruela no funciona. Mucho del éxito atribuido a los programas de vacunación realmente puede haber sido debido a la mejora en la salud pública relacionada a la calidad del agua y la higienización, condiciones de vida con menos hacinamiento, buena nutrición y mejores estándares de vivienda. Típicamente la incidencia de una enfermedad estaba claramente disminuyendo antes de que introdujeran la vacuna para esa enfermedad. En Inglaterra la incidencia de polio había disminuido por 82% antes de la introducción de la vacuna en 1956. A principios de los 1900s, un astuto médico de Indiana, el Dr. W.B. Clarke, declaró, "El Cáncer era prácticamente desconocido hasta que se comenzó a introducir la vacunación compulsiva con la vacuna de viruela. Yo he tenido que tratar con doscientos casos de cáncer, y nunca vi un caso de cáncer en un persona no vacunada”. [2]. Hay una creencia ampliamente sostenida de que no deben criticarse las vacunas porque el público podría negarse a tomarlos. Esto sólo es válido si los beneficios exceden los riesgos conocidos de las vacunas. ¿Las Vacunas Previenen Realmente la Enfermedad? Esta importante pregunta no parece haber sido jamás estudiada adecuadamente. Las vacunas son enormemente rentables para las compañías de droga y la reciente legislación en el EE.UU. ha eximido las demandas legales contra las empresas farmacéuticas en caso de reacciones adversas a las vacunas, que son muy comunes. En 1975, Alemania dejó de requerir la vacunación contra la pertussis (tosferina). Hoy, menos del 10% de los niños alemanes se vacunan contra la pertussis. El número de casos de pertussis ha decrecido firmemente [3], aunque muy pocos niños reciben ya la vacuna de pertussis. Los brotes de sarampión han ocurrido en escuelas con proporciones de 98% en todas las partes del EE.UU., incluyendo en áreas que no habían informado ningún caso de sarampión durante años. Al subir la tasa de inmunización contra el sarampión a altos niveles, el sarampión se vuelve una enfermedad sólo vista en las personas vacunadas. Un brote de sarampión ocurrió en una escuela donde se habían vacunado el 100% de los niños. Las proporciones de mortalidad del sarampión han declinado en un 97% en Inglaterra antes de que se instituyera la vacunación del sarampión. En 1986 había 1300 casos de pertussis en Kansas y 90% de estos casos ocurrió en niños que habían sido vacunados adecuadamente. Se han informado fracasos similares de la vacuna en Nova Scotia donde la pertussis ocurriendo a pesar de la vacunación universal. Pertussis sigue siendo endémica [4] en los Países Bajos donde por más de 20 años el 96% de los niños han recibido 3 vacunas de pertussis a la edad de 12 meses. Después de instituir la vacunación de difteria en Inglaterra y Gales en 1894, el número de muertes por difteria subió en un 20% en los 15 años subsecuentes. Alemania tuvo la vacunación compulsiva en 1939. La proporción de difteria se movió en espiral a 150.000 casos ese año, considerando que Noruega, que no tenía la vacunación compulsiva, tuvo sólo 50 casos de difteria ese mismo año. La presencia continuada de estas enfermedades infecciosas en niños que han recibido las vacunas demuestra que no ocurre la subsiguiente inmunidad a la infección natural en las personas que reciben vacunas. El proceso de inyección coloca las partículas virales en la sangre sin proporcionar alguna manera clara de eliminar estas substancias extrañas. Video sobre las vacunas: información histórica que demuestra por qué las enfermedades estaban declinando cuando comenzaron las campañas de vacunación. link: http://video.google.com/videoplay?docid=-429399131630926379&hl=es ¿Por qué las Vacunas no Protegen Contra las Enfermedades? Walene James, el autor de “Inmunización: la Realidad Detrás del Mito", afirma se necesita la respuesta inflamatoria completa [5] para crear una inmunidad real. Antes de la introducción de las vacunas de sarampión y paperas, a los niños les daba sarampión y paperas, y en la gran mayoría de los casos estas enfermedades eran benignas. Las vacunas "engañan" al cuerpo para que no monte una respuesta inflamatoria completa al virus inyectado. Las vacunas y el Síndrome de Muerte Infantil Súbita, SIDS La incidencia del síndrome de Muerte Infantil Súbita SIDS ha crecido de 0,55 por cada 1000 nacimientos vivos en 1953, a 12,8 por cada 1000 en 1992, en el Condado de Olmstead, Minnesota. La incidencia máxima para SIDS es la edad entre 2 y 4 meses; el tiempo exacto en que son aplicadas la mayor parte de las vacunas. El 85% de los casos de SIDS ocurren en los primeros 6 meses de infancia. El incremento de SIDS como un porcentaje del total de muertes infantiles ha subido de 2,5 por 1000 en 1953 a 17,9 por 1000 en 1992. Este levantamiento en las muertes de SIDS ha ocurrido durante un periodo cuando casi cada enfermedad infantil estaba disminuyendo debido a una higienización mejorada y progreso médico exceptuando el SIDS. Estas muertes de SIDS aumentaron durante un período en el que el número de vacunas dadas a un niño estaba subiendo firmemente a 36 por niño. El Dr. W. Torch pudo documentar 12 muertes infantiles que aparecían dentro de 3½ y 19 horas después de una inmunización de DPT. Él informó 11 nuevos casos de muerte de SIDS y uno después y otro errado que había ocurrido dentro de las 24 horas después de una inyección de DPT. Cuando él estudió 70 casos de SIDS, a dos terceras partes de estas víctimas[6] se les había aplicado la vacunación desde un medio día a 3 semanas antes a sus muertes. Ninguna de estas muertes se atribuyó a las vacunas. Las vacunas son una “vaca sagrada”, y no aparece nada en contra de las mismas en los medios de comunicación de masa, porque son muy rentables para las empresas farmacéuticas. Hay una razón válida para pensar que las vacunas son, no solo inservibles previniendo la enfermedad, sino que son contraproducentes, porque dañan el sistema inmunológico permitiéndole al cáncer, a las enfermedades auto-inmunes y al SIDS causar mucha invalidez y muerte. Otros Peligros De las Vacunas En la edición del 4 de marzo de 1977 de Ciencia, Jonas y Darrell Salk advierten, “las vacunas vivas del virus contra la influenza o la polio pueden, en cada instancia, producir la enfermedad que se intenta prevenir. El virus vivo contra el sarampión y paperas puede producir efectos colaterales como la encefalitis (daño cerebral)." La vacuna de gripe de cerdo fue administrada al público americano aunque nunca había habido un caso identificado de gripe del cerdo en un humano. Los granjeros se negaron a usar la vacuna porque mató demasiados animales. A pocos meses de uso en los humanos, esta vacuna causó muchos casos de serias lesiones nerviosas. (el síndrome de Guillan Barre). Un artículo en el Washington Post del 26 de enero de 1988 mencionaba que todos los casos de polio desde 1979 habían sido causados por la vacuna de la polio, sin casos conocidos de polio de una veta salvaje desde 1979. Esto podría haber creado una situación perfecta para discontinuar la vacuna, pero la vacuna todavía se administra. Las vacunas son una fuente maravillosa de ganancias sin riesgos para las compañías de droga, puesto que las lesiones de la vacuna son recompensadas ahora por el gobierno. La firme escalada en el número de vacunas administradas ha sido seguida por un alza idéntica en la incidencia de enfermedades auto-inmunes (artritis reumatoide, lupus subagudo eritematoso, psoriasis, múltiple esclerosis, asma) visto en niños. Mientras que hay una transmisión genética de algunas de estas enfermedades, muchas son probablemente debidos a lesiones por partículas de proteína extrañas, mercurio, aluminio, formaldehído y otros agentes tóxicos inyectados en las vacunas. En 1999, la vacuna del rotavirus fue recomendada por el Centro para el Control de Enfermedades, para todos los infantes. Cuando se instituyó este programa de vacuna, varios infantes murieron y muchos tuvieron obstrucciones intestinales que pusieron en peligro sus vidas. Juicios de Pre licencia [15] de la vacuna del rotavirus habían demostrado una incidencia aumentada de intussusceptions 30 veces mayor que la normal, pero sin embargo, la vacuna fue soltada sin las advertencias especiales a los practicantes para estar al acecho de los problemas intestinales. Las vacunas de niños no se estudian a menudo posiblemente para la toxicidad porque el tal estudio podría eliminarlos de usarse. Un estudio grande de Australia mostró que el riesgo de desarrollar encefalitis de la vacuna de pertussis era 5 veces mayor que el riesgo de desarrollar encefalitis contactando la pertussis por métodos naturales. La inmunidad naturalmente adquirida por la enfermedad evoluciona por propagación de un virus del tracto respiratorio al hígado, timo, bazo y médula del hueso. Cuando los síntomas empiezan, la respuesta inmune entera se ha movilizado para rechazar el virus invasor. Esta compleja contestación del sistema inmunológico crea anticuerpos que confieren inmunidad para toda la vida, en contra del virus invasor, y preparan al niño a responder rápidamente a una infección por el mismo virus en el futuro. La vacunación, en contraste, resulta en persistir el virus vivo u otros antígenos extraños dentro de las células del cuerpo, una situación que puede provocar reacciones auto-inmunes, cuando el cuerpo trata de destruir sus propias células infectadas. No hay sorpresa alguna que la incidencia de enfermedades auto-inmunes (artritis reumatoide, lupus subagudo eritematoso, esclerosis múltiple, asma, psoriasis) ha subido grandemente en esta era de inmunización de las múltiples vacunas. Diabetes Mellitus Tipo 1 Inducida por la Vacuna El Dr. John Classen ha publicado 29 artículos sobre la diabetes inducida por la vacuna [16]. Por lo menos 8 de 10 niños con diabetes Tipo 1 (que necesitan insulina) tienen esta enfermedad como resultado de la vacunación. Estos niños pueden haber evitado el sarampión, paperas, y la tosferina, pero ellos han recibido algo mucho peor: una enfermedad que acorta la esperanza de vida por 10 o 15 años y resulta en una vida que requiere constantes cuidados médicos. El Dr. Classen ha mostrado en Finlandia, que la introducción de la vacuna de hemophilus tipo b causó tres veces más casos de diabetes tipo 1 que el número de muertes y daños cerebrales que la influenza hemophilus tipo b pudo haber prevenido. En Nueva Zelanda, la incidencia de diabetes Tipo 1 en niños subió en un 61% después de un agresivo programa de vacunación contra la hepatitis B.. Este mismo programa se ha empezado en los E.E.U.U. por lo que nosotros podemos ahora esperar muchos casos de diabetes Tipo 1 diabetes en los niños. Alzas similares en la diabetes Tipo 1 se han visto en Inglaterra, Italia, Suecia, y Dinamarca después del programa de inmunización contra la Hepatitis B. Se Necesitan Substancias tóxicas para Hacer Vacunas Las vacunas contienen muchas substancias tóxicas que se necesitan para prevenir que las vacunas sean infectadas o para mejorar la ejecución de la vacuna. Entre estas substancias están: el mercurio, formaldehído y aluminio. [17] En los últimos 10 años, el número de niños autistas ha subido de entre 200 y 500 por ciento en cada estado en los EE.UU. Esta alza tan grande en el autismo siguió a la introducción de la vacuna del sarampión, paperas y rubéola en 1975. Al nieto saludable del Representante Dan Burton se le dieron inyecciones para 9 enfermedades en un día. Estas inyecciones fueron instantáneamente seguidas por el autismo. Estas inyecciones contienen un preservativo de mercurio llamado el timerosal. El muchacho recibió 41 veces la cantidad de mercurio capaz de dañar al cuerpo. Mercurio es una neurotoxina que puede dañar el cerebro y el sistema nervioso. Y trágicamente lo hizo. En los Estados Unidos el número de inyecciones compulsivas de vacuna ha aumentado de 10 a 36 en los últimos 25 años. Durante este periodo ha habido un aumento simultáneo en el número de niños sufriendo incapacidades de aprendizaje y desórdenes de déficit de atención. Algunas de éstas incapacidades infantiles están relacionadas con el daño cerebral intrauterino del uso de cocaína por la madre, pero probablemente las vacunas causan muchos de los otros. Muchas vacunas contienen aluminio. Una nueva enfermedad llamada myofasciitis macrophagica causa dolor en los músculos, huesos y coyunturas. Todas las personas con esta enfermedad han recibido vacunas que contienen aluminio. Los depósitos de aluminio pueden permanecer como un irritante en los tejidos y perturban el sistema inmune y nervioso para toda una vida. Casi todas vacunas contienen aluminio y mercurio. Estos metales parecen jugar un papel importante en el etiología de la Enfermedad de Alzheimer. Un experto en la Conferencia Internacional de la Vacuna, en 1997 relataba que una persona que recibe 5 o más vacunas anuales contra la influenza han aumentado la probabilidad de desarrollar la Enfermedad de Alzheimer por un factor de 10 sobre la persona que ha tenido 2 o menos vacunas de la gripe. Cuando nosotros tomamos vacunas estamos jugando una versión moderna de la Ruleta rusa. Nosotros no sólo nos exponemos a aluminio, mercurio, formaldehído y células de proteínas extrañas, sino que podemos conseguir el virus 40 del simio y otros virus peligrosos que pueden causar cáncer, leucemia y otros severos problemas de salud porque la banca de vacunas está contaminada por técnicas descuidadas de aislamiento de animales. El congreso ha protegido a los fabricantes de demandas legales, por lo que las peligrosas vacunas simplemente incrementan las ganancias sin ningún riesgo a las compañías de droga. Los niños americanos de 2 meses de edad comenzaron a recibir la vacuna de la hepatitis B en diciembre de 2000. No se habían hecho estudios revisados de la seguridad de la vacuna de hepatitis B en esta categoría de edad. Pronto fueron reportados más de 36.000 reacciones adversas con 440 muertes, pero la verdadera incidencia es mucho más alta, ya que el reporte es voluntario, por lo que solo aproximadamente el 10% de las reacciones adversas son reportadas. Esto significa que aproximadamente 5000 infantes están muriendo anualmente de la vacuna de la hepatitis B. El Jefe de Epidemiología del CDC admite que la frecuencia de reacciones serias a la vacuna de hepatitis B es 10 veces superior que otras vacunas. La hepatitis B se transmite sexualmente y por sangre contaminada, por lo que la incidencia de esta enfermedad debe estar cerca del cero en esta edad. Un experto de la vacuna, Dr. Philip Incao, declara que, “la conclusión es obvia que los riesgos [18] de vacunación de la hepatitis B pesan mucho más que los beneficios. Una vez una vacuna es obligatoriamente asignada, el fabricante de la vacuna ya no es responsable de las reacciones adversas de la misma." Una importante observación del Dr. W.B. Clarke, que el cáncer no fue encontrado en individuos sin vacunar demanda una explicación, y una parece venidera ahora. Todas las vacunas administradas un corto período corto de tiempo a un sistema inmunológico inmaduro vacían la glándula del timo (la glándula primaria involucrada en las reacciones inmunes) de las irreemplazables células inmunes inmaduras. Cada una de estas células podría haberse multiplicado y desarrollado en un ejército de valiosas células para combatir la infección y el crecimiento de células anormales. Cuando estas células inmunes se han agotado, la inmunidad permanente no puede aparecer. La Fundación Arthur de Investigación en Tucson, Arizona estima que hasta el 60% de nuestro sistema inmunológico podría estar agotado [19] por las múltiples vacunas en masa. (Ahora se requieren 36 para los niños). Sólo el 10% de células inmunes están permanentemente perdidas cuando a un niño se le permite desarrollar la inmunidad natural de la enfermedad. ¡Es necesario que haya una grave preocupación sobre éstas vacunaciones que lesionan el sistema inmunológico! ¿Pueden las personas que aprueban estas vacunaciones en masa saber que están dañando la salud de estos niños, muchos de los cuales están siendo condenados a requerir muchos cuidados médicos en el futuro? Hay una fuerte evidencia disponible que el desarrollo del sistema inmunológico después de contraer las enfermedades infantiles usuales madura y le da capacidad de luchar infecciones y células malignas en el futuro. El uso de vacunas múltiples que previenen la inmunidad natural promueve el desarrollo de alergias y asma. Un estudio de Nueva Zelanda descubrió que el 23% de los niños vacunados desarrollan asma, comparado con cero en los niños no vacunados. El cáncer era una enfermedad muy rara en 1890. Esta evidencia sobre la lesión del sistema inmunológico por la vacuna se permite el lujo de una explicación plausible para el Dr. Clarke, encontrando que solo individuos vacunados contraían cáncer. Algún cambio adverso radical en la salud ocurrió en los tempranos 1900s para permitir que el cáncer explotara y la razón parece ser la vacunación. Las vacunas son un fenómeno antinatural. Mi suposición es que si suficientes personas dijeran no a las inmunizaciones, habría una llamativa mejora en la salud general con la naturaleza de vuelta ocupándose de las inmunizaciones en vez del hombre. Vacunar a un niño debe ser una opción, no un requisito. Las exenciones médicas y religiosas son permitidas en la mayoría de los estados. Cuando las políticas gubernamentales requieren las vacunaciones antes de que los niños entren en la coerción de las escuelas ha rechazado la falta de evidencia de la eficacia y seguridad de la vacuna. No hay ninguna prueba que las vacunas funcionen y nunca son estudiadas para la seguridad antes del descargo. Mi opinión es que hay aplastante evidencia que las vacunas son peligrosas y la única razón para su existencia es aumentar ganancias de las empresas farmacéuticas. Si le obligan a que inmunice a sus niños que para que pueden entrar en la escuela, obtenga una declaración notariada del director de la instalación, de que ellos aceptarán la completa responsabilidad financiera por cualquier reacción adversa de la vacuna. Puesto que hay por lo menos un riesgo del 2 por ciento de una seria reacción adversa, ellos pueden ser lo suficientemente listos para permitirle a su niño escapar de un procedimiento peligroso. Una reciente legislación pasada por el Congreso le da el poder al gobierno para encarcelar a las personas que se niegan a tomar las vacunas (viruela, ántrax, etc). Esto sería molesto de forzar si un gran número de ciudadanos rechazaran ser vacunados al mismo tiempo. Notas de pie de página: 1. Null Gary Vaccination: An Analysis of the Health Risks- Part Townsend Letter for Doctors & Patients Dec. 2003 pg 78 2. Mullins Eustace Murder by Injection pg 132 The National Council for Medical Research, P. O. Box 1105, Staunton, Virginia 24401 3. Gary Null Interview with Dr. Dean Black April 7, 1995 4. de Melker HE, et al Pertussis in the Netherlands: an outbreak despite high levels of immunization with whole-cell vaccine Emerging Infectious Diseases 1997; 3(2): 175-8 Centers for Disease Control 5. Gary Null Interview with Walene James, April 6, 1995 6. Torch WS Diptheria-pertussis-tetanus (DPT) immunizations: a potential cause of the sudden infant death syndrome (SIDS) Neurology 1982; 32-4 A169 abstract. 7. Collin Jonathan The Townsend Letter for Doctors & Patients 1988 abstracted in Horowitz Emerging Viruses Aids & Ebola pg 1-5 8. Harris RJ et al Contaminant viruses in two live vaccines produced in chick cells.J Hyg (London) 1966 Mar:64(1) : 1-7 9. Horowitz Leonard G. Emerging Viruses AIDS & Ebola pg 484 10. Vilchez RA et al Association between simian virus 40 and non-Hodgekin lymphoma Lancet 2002 Mar 9;359(9309):817-823 11. Bu X A study of simian virus 40 infection and its origin in human brain tumors Zhonghu Liu Xing Bing Xue Zhi 2000 Feb;21 (1):19-21 12. Friedrich F. et al temporal association between the isolation of Sabin-related poliovirus vaccine strains and the Guillan-Barre syndrome Rev Inst Med Trop Sao Paulo 1996 Jan-Feb; 38(1):55-8 13. Horowitz Leonard Emerging Viruses: Aids and Ebola pg 492 14. Horowitz Leonard G Emerging Viruses: Aids & Ebola pg 378-88 Tetrahedron Inc. Suite 147, 206 North 4th Ave. Sandpoint, Idaho 83864 1-888-508-4787 tetra@tetrahedron.org 15. Null, Gary Vaccination: An Anatysis of the health risks-Part 3 Townsend letter for doctors & patients Dec. 2003 pg 78 16. Classen, JB et al. Association between type 1 diabetes and Hib vaccine BMJ 1999; 319:1133 17. Brain 9/01 18. Incao, philip M.D. Letter to representative Dale Van Vyven, Ohio House of Representatives March 1, 1999 provided to www.garynull.com by The Natural Immunity Information Network 19. Rowen Robert Your first consultation with Dr. Rowen pg 20 Algunas fuentes: http://www.bibliotecapleyades.net/salud/salud_vacunas03.htm http://www.bibliotecapleyades.net/salud/esp_salud33as.htm

Bueno, gente, ésta es mi presentación en Taringa. Leí muchos posts y siempre los que más destaqué son los que tienen algún contenido artístico; aquellos que buscan ampliar el espectro de cultura de los taringueros. Y así pienso hacerlo. Con humildad, por supuesto, ya que es un cuento mío. Tampoco creo que leerlo los haga más o menos cultos, en lo absoluto, pero quizá les cause placer a algún que otro taringuero. Al menos eso es lo que busco, que se entretengan un rato, sin caer en lo banal. Si consigo que uno me diga que le gustó, voy a estar más que satisfecho. Y si consigo que uno me diga que no le gustó, todavía voy a estar más contento. Amo las críticas. Es mi manera de crecer. El último escape Había oscurecido, los altos faroles iluminaban la avenida con una luz amortiguada, aunque suficiente. El hombre de sobretodo marrón continuó su veloz caminata, mirando siempre hacia atrás y resoplando miedo por sus gruesas fosas nasales. Cada tanto se palpaba el bolsillo, intentando olvidarse de los hombres que ese día: sábado, a esa hora: 23:10, le seguían los pasos con el solo fin de matarlo. Mientras caminaba por la avenida, entre la densa vegetación de edificios y la honda maleza de hombres, repetía en silencio, como hablando consigo mismo, una y otra vez: un ideal vale más que una vida, un ideal vale más que una vida. Y sin embargo no podía evitar resoplar, y con el rabillo del ojo seguía a las personas que les parecían sospechosas. Es que el hombre de sobretodo marrón esperaba poder llegar al tren sin tener que disparar por primera vez en su vida. A veces, mientras daba largas zancadas con sus piernas flacas, el instinto lo preparaba para correr, pero una voz interna le decía que no debía llamar la atención, que debía parecer una persona común y corriente, que después de todo eso es lo que era. Y maldecía al tiempo que no le había provisto de lluvia. Bajo el escudo de cientos de paraguas y cientos de gotas, pensaba, jamás serían capaces de encontrarme. Pero se palpaba el bolsillo, ansioso, con el sudor bajándole en gotas temblorosas por la frente, y sentía un escozor en las sienes, un alivio cínico. De golpe, por lo que le pareció era uno de sus perseguidores, comenzó a correr como un loco, esquivando hombres y empujando ancianos y niños, en la desesperación por llegar al tren y poder salvar su vida. Apenas pudiendo respirar, habiéndose detenido en una esquina, el hombre miró para atrás, notando que nadie lo seguía. Entonces, con el estómago crujiéndole en voces de alivio, retiró la mano de su bolsillo. En el bolsillo interno de su sobretodo marrón, además del arma reglamentaria, el hombre tenía una pastilla roja. Hacía diez años que el hombre publicaba artículos para La justicia, siendo, junto con su amigo El colorado y el gordo Manteca, los creadores del diario. Pero El colorado lo esperaba en la estación, disfrazado con un bigote postizo y una peluca también postiza, mientras veía y sentía el futuro esperado: el futuro de saberse corresponsales externos –una vez escapasen de su país de origen-, del diario que cada vez tenía una tirada más reducida, cuanto más represión y salvajismo se desataba contra la prensa de izquierda. Ese, pensaba el hombre de sobretodo marrón, es mi único crimen. Ser periodista, ese es mi crimen, y siguió caminando, resoplando y mirando para atrás, mientras se acercaba a la estación de tren, que sólo estaba a unas escasas tres cuadras. Miró su reloj, eran las 23:20; el tren saldría en diez minutos. Apenas arribó a la estación: una cúpula de hierro inmensa, con luces opacas que daban la sensación de estar en una iglesia iluminada por velas, se acercó a lo que creía era El colorado, mientras rezaba por no equivocarse de persona. Por eso se tanteaba el bolsillo, casi llevándose el arma a los dedos o la pastilla a la boca. La pistola, su pistola, pensar en ella, en su Fox 37, lo hacía temblar, aún más de lo que estaba temblando. El saludo fue el acordado, un triste saludo, un triste homenaje. Ojalá estuviera con nosotros el gordo Manteca, dijo el hombre de sobretodo marrón, y el otro, un hombre con pelo gris y bigote gris, ambos postizos, repitió el ensayado Ojalá, ojalá estuviera con nosotros. El colorado disimulaba su alegría al ver a su compañero de siempre. 23:30 Entraron al tren, se sentaron, hablando en susurros de su buena suerte, o de su mala suerte que esta vez era buena, porque habían logrado llegar al tren, sanos y salvos. En pocas horas, cuando amaneciera, se verían con vida, bajo un sol distinto, un sol ajeno, de un país que no conocían pero donde estarían a cubierto de la organización de policías verdes, que les venía siguiéndoles los pasos hacía varios meses, casi un año. Y recién ahora, al hombre de sobretodo marrón y al colorado, se les presentaba una seria oportunidad de escape. No dudaron en tomarla, a sabiendas de que era un escape más seguro que aquel por el que había optado el Manteca, un escape que falló y que lo desmoronó mientras se alejaba en una lancha robada, a saber de una decena de tiros que fueron todos a parar a su nuca desnuda. Estaban alegres, sin animarse a demostrar el uno con el otro su alegría, pues todavía el tren seguía inmóvil sobre los rieles, en la oscura estación. Deseaban, en una ansiedad apenas contenida, que el tren partiera de una buena vez. Los dos recordaban sus sufrimientos, sus persecuciones, sus días de vivir en el sótano de tal o cual amigo, sin luz, con escaso alimento y gruesas provisiones de agua, pero con la pastilla en el bolsillo, siempre con la pastilla. Y entonces, ante la cruda sorpresa de ambos, notaron cómo unos cinco o seis uniformes verdes aparecían de lo que podría denominarse la nada: las densas sombras de la estación. Por la ventana vieron cómo esos hombres de uniforme militar se escabullían por entre la gente, gritando, levantando las armas por sobre sus cabezas, a veces largando uno que otro empujón, para poder adentrarse en el tren. Y todo para buscar a dos periodistas que el único crimen que habían cometido era pensar de manera equivocada; es decir, no como ellos. El colorado sacó el arma del bolsillo de su traje y la colocó por entre sus piernas. Vamos a tener que disparar, dijo, pero el hombre de sobretodo marrón, pálido, sin poder apenas respirar, retiraba de su bolsillo la pastilla roja y dándole un beso fuerte a su amigo en la frente, le dijo, Colorado, no quiero que mis últimas palabras sean estas, pero lo son. Y el Colorado, viendo cómo su amigo se tragaba, mordiéndola y sin tomar agua, la sedosa pastilla de un tirón, sacó, a su vez, la suya y la tragó, dejando reposar su cabeza sobre el hombro de su amigo y sintiendo como una brisa ese sol lejano, de ese país al que nunca llegarían, el tibio sol de ese edén por el que habían rezado tantas mañanas y tantas noches y recién ahora, con una tenue sonrisa en los labios, sentían que llegaba. A los que llegaron al final, gracias por la lectura. Y aún más gracias por su opinión.

Comunidad taringuera. Hace varios años que poco y nada entro a esta página. Hoy, sin embargo, me veo en la obligación moral de armar este post. Es sobre la salud y los químicos que le agregan a la comida, y que sin que lo sepamos nos van carcomiendo nuestro cerebro. Nos producen dolores de cabeza, mareos, vértigo, pérdida de memoria, pérdida de la visión, dolores musculares, tumores cerebrales, incluso Lupus y esclerosis múltiple y alzheimer, y decenas de otras contraindicaciones que serían muy largas de enumerar. Mi finalidad es ayudar. No me importan un joraca los puntos, y ya les digo: apenas si entro a esta página. Es una finalidad moral. Y les cuento cómo viene la mano. Hace una semana concurrí a una charla de una agrupación política, y habló un tal Jorge Rulli. Mencionó, entre comentarios sobre el saqueo de los recursos naturales, a la industria alimenticia. Y dijo que su familia no tenía obra social – ni la necesitaba- porque comía sano. Y nos mencionó –a nosotros, los oyentes- que pusiéramos en el Google “Aspartamo consecuencias” para entender a qué se refería. Imagínense: ni bien llegué a casa me puse a investigar. Y descubrí que el Aspartamo es un endulzante que llevan casi todas las bebidas bajas en calorías, tales como la Coca Light y la Zero, y la Pepsi Light, y muchas otras más. Es el endulzante del Nutrasweet y el Equalsweet y de tantos otros productos que intentan reemplazar el azúcar en supuesto beneficio de nuestra salud. Lo que fui descubriendo me atemorizó. Me hizo poner en relieve el inmenso poder político y económico que tienen las farmacéuticas, y cómo los organismos que se encargan de protegernos están completamente corrompidos (pero si son personas curtidas en la vida, no creo que se sorprendan demasiado por esto último). Imagínense una historia donde para aprobar un endulzante tenga que participar un presidente norteamericano al día de asumir la presidencia. Imagínense una historia turbia mucho más cercana de lo que creen. Cuando compran unas hamburguesas Paty, cuando beben una sopa Knorr, cuando toman un juguito Clight o Zuko o Ser, cuando comen una mermelada Cormillot, unas Dorito, cuando toman una Coca Light o una bebida Ser. Es una historia difícil. Díficil de asimilar. Pero nuestra salud está en juego. Como les decía. A lo largo de esta semana estuve enviándole mails a mis contactos más queridos para advertirlos de muchos aditivos químicos que nos llenan de enfermedades sin saberlo. Ahora que estoy más informado, me veo en la obligación de hacer llegar esta información a muchas más bocas envenenadas. Voy a copiarles unos tres o cuatro mails que fui enviando, y que tienen mucha información valiosa. Valiosa para ustedes y sus amigos y sus familiares, y sobre todo sus hijos. Y si están embarazadas o si son diabéticos. Ténganlo en cuenta. Porque es grave. Muy grave. Paso a copiar los mails. Asunto: La dieta puede matarte, no consumas Aspartamo ¿Que harían si supieran que en sus comidas diarias los están envenenando? ¿Qué pasaría si alguien les dijera: "Ey, no toques esa gelatina Royal porque tiene veneno"? O: "No toques ese Clight, o ese yogur, o esa mermelada marca Cormillot". O incluso más: ¿qué harían si les dijera que la Coca Cola Light y la Coca Cola Zero tienen veneno? Probablemente se sorprenderían. Y es posible que dijeran que no hay forma de que eso sea posible. Y si dudan, me preguntarían cuáles son mis fuentes. Bueno, lo que quiero decirles es exactamente eso: las Cocas de dieta, entre otros muchos productos bajos en calorías, utilizan un endulzante que puede ser mortal para el cerebro humano. Detrás de la producción del veneno están todos los poderosos: las farmacéuticas, las industrias químicas, los grandes monopolios como Monsanto (el mayor "semillero de soja, maíz, algodón y productor de agroquímicos del mundo"; "es la empresa norteamericana que maneja el mercado mundial de la soja. Es la misma empresa que fabricó PCB, y ocultó durante 50 años que ese aceite era cancerígeno. Ahora es empresa que produce y que patentó las semillas de soja genéticamente modificadas, para resistir agroquímicos y tempestades." Fuente: http://www.cpdhcorrientes.com.ar/charlarobin.htm), está la cúpula del gobierno norteamericano, está Reagan (ex presidente norteamericano), está Donald Rumsfeld (el Secretario de Defensa de Bush); pero antes que la vida, antes que la ciencia, antes que la salud, antes que todo eso está el negocio. El dinero contante y sonante. Y la historia comienza con un descubrimiento casual. Un científico que buscando otra cosa se terminó topando con un químico que era muy dulce, doscientas veces más dulce que el azúcar. Un químico que, a diferencia del azúcar, no engorda. Pero que tiene, en cambio, 92 contraindicaciones. Un químico llamado Aspartamo. Y si miran la etiqueta de la Coca Cola Light que tienen al lado, van a poder leerlo. Aspartamo es uno de los ingredientes. ¿Por qué no sabemos qué es el Aspartamo? Porque la industria de los alimentos no le interesa que lo sepamos. La salud es uno de los mayores negocios de la humanidad. Los medicamentos son una notable fuente de ingresos. No voy a buscar cifras; pero la industria de los alimentos y de la salud mueven una cantidad de dinero alrededor del mundo que no pueden ni siquiera imaginar. Para poner solamente un ejemplo: Monsanto financió buena parte de la campaña presidencial de Bush. Y esas multinacionales se empastan con los medios de comunicación para generar miedo, y necesidad, y un aumento gigantesco en sus ventas. La gripe porcina fue un ejemplo acabado de cómo las farmacéuticas trabajan junto con los medios de comunicación. ¿Dónde quedó la gripe porcina? Nunca existió; nunca hubo tal cosa. Sencillamente ya no está en ningún lado. Y ni siquiera hubo grandes procesos de vacunación. En Argentina ya nadie tiene miedo de tomarse un colectivo y terminar muerto en un hospital. ¿Pero qué contraindicaciones produce el Aspartamo? ¿Por qué es un veneno que puede ser letal? ¿Por qué no voy a tomar una Coca Cola Light nunca más en mi vida? Porque los mismos científicos que trabajaban en el FDA (Foods and Drugs Administration; el organismo norteamericano encargado de aprobar los nuevos productos químicos) se opusieron fervientemente a la aprobación de este endulzante. Hicieron investigaciones en ratas con el Aspartamo, y el Aspartamo les agujereaba el cerebro. Producía tumores cerebrales. Traía una cantidad enorme de problemas neurálgicos. "El Dr. Ralph Walton, Profesor y Presidente del Departamento de Psiquiatría, de la Northeastern Ohio Universities College of Medicine ha escrito acerca de los problemas conductuales y psiquiátricos activados por la disminución de serotonina causada por el aspartame: 'El Aspartame causa dolores de cabeza, pérdida de memoria, ataques cardíacos, perdida de visión, coma y cáncer. Empeora o imita los síntomas de tales enfermedades y condiciones como la fibromyalgia, MS, lupus, déficit de atención, diabétes, Alzheimer, fatiga crónica y depresión'. " (Fuente: http://www.estudiabetes.org/profiles/blogs/906848:BlogPost:1906) No voy a alargar este mail demasiado. Sólo quiero que estén advertidos. Que tomen decisiones concientes, y que, por favor, hagan circular esto. No es joda. No es un asunto menor. No son papelitos de colores. Hay miles de investigaciones científicas sobre este químico, y las únicas investigaciones que hablan a favor son las que están financiadas por la misma empresa que lo produce. Innumerables organizaciones de la salud en Estados Unidos fueron sobornadas por estos tipos. Para que entiendan, someramente, cómo funcionan los procesos de poder. Les voy a dejar dos párrafos de un artículo que recomiendo intensamente. Si les parece que es demasiada lectura, sáltenlos y vayan al final. Aunque les recomiendo que los lean: "Como se había señalado anteriormente, el presidente Ronald Reagan despidió en su momento al comisionado de la FDA que había rechazado la aprobación del Nutrasweet [producto cuya base química es el Aspartamo] dada la cantidad de estudios que la desaconsejaban. Reagan, considerado un “amigo” del laboratorio Searle –toda una maravilla en esto de reunir amigos-, nombró en su lugar al Dr. Arthur Hayes. Ante tanta oposición a la aprobación del aspartamo, éste debió designar una Junta de investigación, la que a su vez recomendó nuevamente que no se aprobara la sustancia. Entonces, tercamente –de todas maneras para eso había sido puesto en el cargo-, Hayes desconoció la decisión de la Junta y aprobó el uso del aspartamo-Nutrasweet. Al poco tiempo, y mientras muchos se preguntaban de qué manera la cuenta bancaria del Dr. Hayes había engrosado tan rápidamente, éste dejó su cargo para ocupar un alto puesto en la consultora de relaciones públicas Burton-Marsteller, encargada de lavar la cara de Searle, Monsanto y otras compañías por el estilo." "Otro dato para nada menor: la facilidad de Monsanto para desparramar dinero a efectos de aceitar convenientemente todos los engranajes necesarios, siempre que sean útiles a sus fines, incluyó un fabuloso aporte monetario para el financiamiento de la campaña a la presidencia del actual mandatario estadounidense, George W. Bush. Se aseguró así una importantísima contraprestación, por supuesto. Y si hablamos de contraprestaciones desde un nivel gubernamental, otros datos al margen (o no tan al margen), nos revelan que varios de los prohombres y mujeres del equipo presidencial, o que pertenecieron a él, están ligados a diversas multinacionales, que si bien no son todas del rubro químico-farmacéutico, igualmente hacen estragos, como corresponde a una multinacional que se precie, en todo el mundo. Tenemos así que el propio presidente norteamericano, además de sus negocios petroleros, es accionista de General Electric; su vicepresidente Dick Cheney, además de su vinculación a Halliburton y otras empresas ligadas a armamentos y construcción, tiene contactos empresariales con Procter & Gamble; Colin Powell y Donald Rumsfeld en General Dynamics; el ex secretario del Tesoro, Paul O’Neill, en Lucent Technologies; y la secretaria de Agricultura, Ann Veneman, tiene contactos empresariales, además de acciones, en Monsanto." (Fuente: http://www.ecoportal.net/content/view/full/67030) Les recomiendo que hagan lo siguiente. Miren el documental "Sweet misery, a poisoned world". Lo produjo una mujer que contrajo Esclerosis múltiple a causa de su afición por los productos bajos en caloría que utilizan el Aspartamo como endulzante. Este es el link: http://video.google.com/videoplay?docid=3171041283128118843# Y lean también el siguiente artículo. Es fundamental. Ahí está claramente demostrado cómo la industria de la salud no es más que un negocio, y está escrito muy prolijamente el recorrido que hizo el Aspartamo para recibir su aprobación en el mercado: http://www.ecoportal.net/content/view/full/67030 También el siguiente video en inglés es altamente interesante: EXCITOTOXINS: The Taste That Kills; Discover the many and hazards of chemicals added to processed foods and how they damage your health. Y después de mirar ese documental y de leer el artículo de Ecoportal, les recomiendo que hagan lo que hice yo. Vayan a sus alacenas y fíjense en los productos que tienen. Yo arrojé a la basura más de 20 sobres de Clight, arrojé una mermelada de Cormillot, arrojé una gelatina de Royal y otra de Exquisita. Y ahora cuando paso por un supermercado y veo una Coca Cola Light o Zero, estoy obligado a pensar "qué hijos de mil puta". Porque la pregunta es: ¿vale la pena, con tal de ingerir menos calorías, consumir un producto que está científicamente comprobado que puede dañar tu mecanismo cerebral? ¿Vale la pena, supuestamente en aras de cuidar la salud, perjudicar nuestra propia salud superando límites peligrosos? La respuesta es obvia. Y se hace más obvia cuando se piensa, además de enuno mismo, también en la familia, y en todas esas personas que se están volviendo adictas a los productos bajos en caloría made in Aspartamo. Mi vieja, al menos, ya arrojó a la basura toda la mierda que lleva Aspartamo en su composición química. Espero que ustedes hagan lo mismo. Mail 2 - Asunto: La dieta puede matarte II Estoy terminando de ver el segundo video que les recomendé. El que está en inglés. Es tremendo. Hay toda una explicación muy grosa sobre por qué el aditivo Glutamato monosódico, un químico que realza el sabor de las comidas, es muy perjudicial para nuestro cerebro. Buscando ligeramente encontré el siguiente post: http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/3015181/No-tomar-sopas-instant%C3%A1neas-%C2%BFPor-qu%C3%A9.html Al parecer este químico está en alimentos como sopas, salsas, comidas de dieta y bebidas. Acabo de tirar a la basura unas sopas Quick de Knorr que contienen este veneno. Tomen sus precauciones. Mail 3: Dieta asesina (y un poco más) Antes que nada quiero hacerles una advertencia: no soy una persona sana, pero tampoco soy un boludo. Hace unos días les mandé unos mails enérgicos que repudiaban el consumo de Aspartamo, de Ciclamato de sodio y de Glutamato monosódico (también conocido como Ajinomoto o simplemente como "resaltador del sabor". Los enlacé con un artículo y un documental que enumeraban las largas complicaciones que el Aspartamo -endulzante de la Coca Light, Pepsi Light, y todas las gaseosas bajas en calorías- producían en nuestro cada vez más debilitado cuerpo. ¿Pero qué fuerza tiene el mensaje si no se lo contrapone con ejemplos? ¿Cómo estar seguros de que mis investigaciones cibernéticas no caen en saco roto? Las respuestas son varias. Investigar, y saber investigar, tener capacidad crítica, fortalecen la lectura, y desmenuzan aquello que muchas veces se esconde entrelíneas. De todas formas, no necesité mucha capacidad crítica para atrapar lo evidente. Una vez que los científicos del organismo norteamericano encargado de aprobar los aditivos químicos (FDA: Food and Drugs Administration) narran las peligrosas consecuencias del Aspartamo, un endulzante que fue aprobado a la "fuerza" -dinero y alianzas políticas de por medio- por la gigantesca multinacional Monsanto, la verdad -eso siempre inasible, pero para aquellos que no creemos en dios y en lo eterno a veces, a cuentagotas, podemos aferrar-, la verdad, entonces, se volvió evidente. Si no les bastara confiar en mi supuesta capacidad crítica (cosa que harían bien, pues ni yo mismo confío demasiado), y dándose el caso de que se preocuparan por su salud, les bastaría hacer la búsqueda que yo realicé para toparse con innumerables estudios científicos que confirman lo que los organismos oficiales encargados de cuidar nuestra salud se niegan a confirmar. El inmenso negocio que hay detrás de la salud. Los frescos millones de dólares que corren para aprobar productos que correrán por millones de bocas -hombres, mujeres, niños, embarazadas y adorables ancianas y ancianos- hasta acabar en un negocio redondo para las farmacéuticas, para los bioquímicos. Y para los políticos también. ¿Qué propongo? En este momento les propongo dos cosas. Pero antes, lo obligado. El que quiera cegar su salud y martillarse dentro de veinte años con innumerables dolores que les harán recurrir a innumerables doctores... deténgase, cierre el mail, y tómese una refrescante Coca Cola Light. Pero basta de retórica. Sigamos con el recorrido. Hoy, o mejor dicho, esta madrugada, continué con mis investigaciones y volví a leer sobre el Aspartamo. ¿Y con qué me vine a topar? ¿Qué carajo fue lo que destapó mi asombro y me hizo putear de lo lindo? Así es. El Aspartamo había entrado en casa. Y había entrado por el cerebro de un familiar muy cercano. Mirando algunas de las 92 contraindicaciones, algunas elegidas por un especialista para ilustrar su crítica al Aspartamo y para alertar a los que no somos especialistas, me encontré con que mi abuela tenía todos o casi todos esos síntomas que aparecían. "El aspartamo es especialmente dañino para los diabéticos", decía (fuente: http://www.todoschile.cl/content/view/487161/NUTRASWEET-o-Aspartamo-dulce-veneno.html). Y seguí leyendo. Y ante mis ojos aparecieron síntomas que mi abuela sufrió durante muchos años (y que aún perduran). Mareos, vértigo, dolores punzantes, dolores de cabeza recurrentes, dolor articular, visión borrosa, pérdida de memoria. Todo eso mi abuela lo sufre, y todo eso, siempre que recurrió a los especialistas de Swiss Medical, fue minuciosamente analizado, minuciosamente estudiado, ¿y qué encontraron los brillantes doctores? Por supuesto. No encontraron nada. No pudieron determinar por qué tenía esos fuertes mareos que a veces no le permitían levantarse de la cama, ni esos fuertes dolores de cabeza y ni siquiera -algo que comenzó hace poco- no supieron decirle por qué está perdiendo la vista. Remedios, remedios, y remedios. Así es. Y una cura que se escurre como un jabón mojado. Lo que acabo de hacer es simple: arrojé a la basura esa estúpida caja de Equalsweet. Esa mierda de Equalsweet que contiene Aspartamo. Será reemplazado por el endulzante natural Stevia, una planta que nuestros nativos consumen hace miles de años y que aplauden todos los científicos que se interesan realmente por la salud. Y no sólo eso. También arrojé unos yogures Ser dietéticos que cargan con el mismo endulzante infernal en sus ingredientes. Les voy a dejar una página que recolecta una suma de aditivos químicos que dañan nuestra salud. El análisis no es exhaustivo, cosa positiva para los lectores que tengan poco tiempo y se interesen por vuestras saludes. Pero es una entrada a la investigación. http://www.moleculasysalud.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=25&Itemid=1 (lo único malo, si se quiere, es que la letra del artículo, a veces, vaya uno a saber por qué, es muy pequeña; pero se soluciona copiándolo en un word y agrandándole la letra). Copio algunos párrafos: "El siguiente antioxidante es el TBHQ o Butil-hidroquinona terciaria es infaltable en ciertos alimentos como doritos, papas fritas y galletas, sus efectos son: Probablemente mutagénico y genotóxico. Y finalmente el antioxidante BHT o Hidroxitolusol butilado, en los alimentos que se pueden encontrar este aditivo en galletas y papas fritas (también en chester, doritos, etc.) y sus riesgos son: Tumores cancerosos en ratas de laboratorio. Aumento de colesterol en la sangre, alergias, hemorragias y daños al hígado en altas concentraciones." También el colorante Tartrazina (que sí, amigo Damián, lamentablemente está presente en las bebidas Ser): "Las células que absorben TARTRAZINA no pueden desecharla, por eso la tartracina se va acumulando lentamente a nivel celular y puede llegar a producir cáncer." Y por último, para terminar un extenso mail pro salud, los voy a advertir de otro enemigo invisible que nuestra ciencia amablemente nos pone en nuestras bocas. Esto es: el fluoruro de sodio. También comercializado como flúor, producto que "ayuda" a nuestros dientes. Químico que también se usa en varios países, tales como Estados Unidos y Chile para fluorar el agua, en supuesto beneficio de nuestra indefensa e inútil dentadura occidental. Pues bien, he aquí que el fluoruro de sodio es muy perjudicial para nuestra salud; no tanto en las pastas de dientes, ya que no ingerimos el producto. Pero sí en el agua. Tengan cuidado: mi novia el otro día compró una Villavicencio y notó para su desdicha que la Villavicencio está fluorada. No hice un estudio detenido de qué aguas pueden tomarse y cuáles no. Pero tengan cuidado. Es realmente una porquería. Les dejo, para que se asombren un poquito, un apabullante video de cuatro minutos que habla sobre este tema. http://www.youtube.com/watch?v=mIFTf5PVTD0 (cuando en el video dice "es tiroteada", quiere decir que la echaron de su trabajo; cuando lo vean lo van a entender, el subtítulo es incorrecto) La información es fácil de encontrar. Les pongo otro fragmento que encontré en otra página, y que critica el fluoruro de sodio contándonos de dónde proviene (información fácilmente verificable): "El fluroruro de sodio es un subproducto de la industria del aluminio; literalmente es un desecho tóxico. Los daños que provoca al cuerpo (a largo plazo, he ahí el truco) son numerosos: osteorporosis, artritis, fluorosis, etc. Más información: www.fluoridealert.org" (Fuente: http://vodpod.com/watch/3016813-fluoruro-de-sodio-en-el-agua-potable-desecho-txico-subttulos-en-espaol) Amigos: la información está al alcance de la mano. No se dejen engatuzar por mis mails, investiguen por su cuenta. La mierda nos rodea, y a veces cuesta olerla. Pero está por todos lados, y también viene en paquete de galletitas, jugos, gaseosas, carne (como el glutamato monosódico en las Paty) y cientos de productos que se sumergen en esas categorías. Hay dos opciones: o nos cagan, o los cagamos. Y yo voto por la segunda opción.

¿Qué contiene este post? -Experimento en plantas -¿Cómo funciona un microondas? -La sangre calentada en microondas mata a un paciente -Los microondas no son seguras para la leche de los niños -Un estudio clínico suizo sobre la ingestión de productos crudos, cocinados de forma convencional y cocinados en horno microondas Para empezar, un estudio bien gráfico y muy fácil de llevar a cabo. Si aman a las plantas, no se los recomiendo. Pero si es necesario para que se convenzan y protejan a sus cuerpos y a sus familias, háganlo. No es para nada difícil. Experimento en plantas A continuación se presenta un sencillo experimento. Se tomó agua filtrada y se dividió en dos partes. La primera parte fue calentada hasta hervir en un sartén sobre la estufa, y la segunda parte fue calentada hasta hervir en un microondas. Luego, después de enfriarse, se usó el agua en dos plantas idénticas para ver si había alguna diferencia en el crecimiento entre el agua hervida normal y el agua hervida en el microondas. Se creía que la estructura o la energía del agua puede ser afectada por el microondas. Cuando se vio el resultado, se asombró por la gran diferencia. PLANTA CON AGUA DE MICROONDAS IZQUIERDA, AGUA NORMAL DERECHA. Luego de una semana, la planta de la izquierda está triste y decaída mientras que la otra está saludable y erguida. DIA UNO — Una poda para registrar nuevo crecimiento: Izquierda Agua de Microondas, derecha agua purificada normal DIA 3 DIA 5 DIA 7 DIA 9 DOCUMENTO DE INVESTIGACIÓN FORENSE. Preparado por: William P. Kopp A. R. E. C.. Operaciones de Investigación TO61-7R10/10- 77F05 PRIORIDAD PARA LIBERACIÓN: CLASS I ROO1a Fuente: http://somosloquecomemos3.blogspot.com/2011/01/diez-razones-para-deshacerse-del-horno.html ¿Cómo funciona un microondas? Las microondas son una forma de energía electromagnética, similares a las ondas de luz o de radio y que ocupan una parte del espectro electromagnético de la energía. En nuestra era tecnológica moderna, las microondas se usan para emitir señales telefónicas de larga distancia, programas de televisión e información de ordenadores a través de la Tierra o a un satélite en el espacio. Sin embargo, a la mayoría, las microondas no son más familiares como fuente de energía para cocinar alimentos. Cada horno microondas contiene un magnetrón, es decir un tubo en el cual los electrones son afectados por campos eléctricos y magnéticos de tal forma que produce radiación de microondas de alrededor de 2450 megahercios (MHz) o 2.45 Gigahercios (GHz). Esta radiación de microondas interactúa con las moléculas del alimento. Toda energía de onda cambia la polaridad de positivo a negativo con cada ciclo de la onda. En los microondas estos cambios de polaridad tienen lugar millones de veces cada segundo. Las moléculas de los alimentos -especialmente las moléculas del agua- tienen un polo positivo y negativo de la misma manera que un magneto tiene una polaridad norte y otra polaridad sur. En los modelos comerciales, el horno tiene una potencia de entrada de alrededor de 1000 vatios de corriente alterna. Cuando estas microondas generadas desde el magnetrón bombardean los alimentos, hacen que las moléculas polares roten en la misma frecuencia millones de veces por segundo. Todo este agitado crea una fricción molecular que calienta el alimento. Esta forma inusual de calentar también causa daños sustanciales a las moléculas circundantes, muchas veces rompiéndolas o deformándolas. En comparación, las microondas del sol se basan en principios de corriente directa por pulsos (DC) que no crea calor por fricción; los hornos microondas usa corriente alterna (AC) y por lo tanto crean calor por fricción. Un horno microondas produce longitudes de onda de energía puntiagudas, con todo el poder entrando en una sola frecuencia estrecha del espectro de energía. La energía del sol opera en una frecuencia amplia del espectro. La longitud de onda determina el tipo de radiación, es decir, radio, rayos X, rayos ultravioletas, visibles, infrarrojos, etc. La amplitud determina la extensión del movimiento medido desde el punto de inicio. El ciclo determina la unidad de frecuencia, como por ejemplo, ciclos por segundo, hercios, Hz, o ciclos/segundo. La frecuencia determina el número de sucesos dentro de un tiempo dado determinado (generalmente 1 segundo); el número de sucesos de un proceso recurrente por unidad de tiempo, es decir, el número de repeticiones de ciclos por segundo. La radiación es igual a propagar energía con ondas electromagnéticas. Nos han dicho que cocinar [o calentar] alimentos con microondas no es lo mismo que radiarlos (tratarlos con radiación). Se supone que ambos procesos usan ondas de energía completamente diferentes y con intensidad diferente. Ningún estudio oficial del FDA (Food and Drugs Administration) o del gobierno ha probado que el uso actual del microondas es dañino, pero todos sabemos que la validez de los estudios es -muchas veces de forma deliberada - muy limitada. Muchos de estos estudios, con el tiempo, se demuestra que no son exactos. Como consumidores, se nos presupone un cierto grado de sentido común a la hora de hacer nuestras valoraciones. Toma por ejemplo los huevos y como a finales de los 60 se "probó" que eran perjudiciales para nuestra salud. Esto trajo aparejado la creación de productos que imitaban al huevo y grandes beneficios para los que los fabricaban, mientras las granjas avícolas se iban a pique. Ahora, ciertos estudios recientes patrocinados por el gobierno están diciendo que, después de todo, los huevos no son tan malos para el consumo humano. Así que ¿a quién debemos creer y qué criterio debemos usar para decidir sobre asuntos que se relacionan con nuestra salud? Como actualmente se difunde -a propósito- que los microondas no producen fugas en el medioambiente cuando se usan adecuadamente y tienen el diseño aprobado, la decisión acerca de usarlos o no para cocinar los alimentos, o incluso, la decisión de comprarlos, queda en cada consumidor. La sangre calentada en microondas mata a un paciente En 1991, hubo un juicio en Oklahoma relacionado con uso hospitalario de un horno microondas para calentar la sangre necesaria en una transfusión. El caso involucraba a una paciente de cirugía de cadera, Norma Levitt, que murió por una simple transfusión de sangre. Parece que la enfermera calentó la sangre en un microondas. Esta tragedia destaca que hay mucho más en calentar con microondas que lo que nos han dado a creer. La sangre para las transfusiones habitualmente se calienta, pero no en horno microondas. En el caso de la Sra. Levitt, las microondas alteraron la sangre y eso la mató. Resulta obvio que esta forma de calentamiento por radiación de microondas hace algo a las sustancias que calienta. También es bastante evidente que las personas que procesan comida en un microondas también están ingiriendo estos 'algos desconocidos'. Debido a que el cuerpo es electroquímico por naturaleza, cualquier fuerza que interrumpa o cambie los sucesos electroquímicos humanos afectará la fisiología del cuerpo. Esto se describe con más detalle en el libro de Robert O. Becker, "The Body Electric" (La Eléctrica(1) del cuerpo), y en el libro de Ellen Sugarman, "Warning, the Electricity Around You May Be Hazardous to Your Health" (Cuidado: la electricidad que te rodea puede ser peligrosa para tu salud). Los microondas no son seguras para la leche de los niños La Dra. Lita Lee de Hawaii publicó en Lancet, el 9 de diciembre de 1989: "Dar microondas a fórmulas infantiles convirtió algunos aminoácidos de forma 'trans' en sus isómeros sintéticos de forma 'cis'. Los isomeros sintéticos, sean aminoácidos de forma 'cis' o de forma 'trans' no son biológicamente activos. Más aún, uno de los aminoácidos, la L-prolina, se convirtió en su isómero-d, que es conocido por ser neurotóxico (tóxico para el sistema nervioso) y nefrotóxico (tóxico para los riñones). Ya es suficientemente malo que muchos niños no sean amamantados, encima ahora se les da leche falsa (fórmulas infatiles) que se vuelve más tóxica al calentarla con microondas." El estudio clínico suizo El Dr. Hans Ulrich Hertel, que en la actualidad está jubilado, trabajó durante muchos años como científico de alimentos con una de las principales empresas de alimentación suizas que opera a nivel internacional. Hace algunos años, lo despidieron por cuestionar algunos de los procesos de producción que desnaturalizaban los alimentos. En 1991, él y un profesor de Universidad de Lausana publicaron un artículo de investigación en el que decían que los alimentos cocidos en hornos microondas podían suponer un mayor riesgo para la salud que aquellos cocinados con métodos convencionales. También salió publicado un artículo en el número 19 del "Journal Franz Web", en el que se aseveraba que el consumo de alimentos cocinados en hornos microondas tenía efectos cancerígenos sobre la sangre. A continuación apareció el artículo de investigación. En la portada de la revista había una foto de la personificación de la muerte sosteniendo un horno microondas en una de sus manos. El Dr. Hertel fue el primer científico en concebir y llevar a cabo un estudio clínico de calidad sobre los efectos que los nutrientes expuestos a microondas tienen sobre la sangre y la fisiología del cuerpo humano. Su estudio, pequeño pero perfectamente controlado, mostró el poder degenerativo producido en los hornos microondas y en los alimentos procesados en los mismos. La conclusión científica demostró que cocinar con microondas alteraba los nutrientes en los alimentos y que hubo cambios en la sangre de los participantes que podían deteriorar el organismo humano. El estudio científico de Hertel fue llevado a cabo junto con el Dr. Bernard H. Blanc del Swiss Federal Institute of Technology (Instituto Federal Suizo de Tecnología) y con la University Institute for Biochemistry (Instituto Universitario de Bioquímica). Con intervalos de dos a cinco días, los voluntarios del estudio tomaron una de las siguientes variaciones de alimento con el estómago vacío: (1) leche fresca; (2) la misma leche cocida con método convencional; (3) leche pasteurizada; (4) la misma leche fresca cocida en horno microondas; (5) vegetales ecológicos crudos; (6) los mismos vegetales, cocidos con método convencional; (7) los mismos vegetales congelados, descongelados en horno microondas; y (8) los mismos vegetales cocinados en horno microondas. Una vez que se aisló a los voluntarios, se les tomó muestras de sangre inmediatamente antes de comer. Después, se les siguió tomando muestras de sangre a intervalos definidos después de consumir la leche o los vegetales indicados en el párrafo anterior. Se descubrieron cambios significativos en las muestras de sangre de los intervalos siguientes a haber consumido alimentos cocidos en horno microondas. Estos cambios incluían una disminución en todos los valores de hemoglobina y colesterol, especialmente la relación de los valores HDL (colesterol bueno) y LDL (colesterol malo). Los linfocitos (células blancas de la sangre) mostraron una disminución a corto plazo más llamativa después de haber consumido alimentos cocinados en microondas que después de haber consumido cualquiera de las otras variantes. Cada uno de estos indicadores señalaba degeneración. Además, existía una relación altamente significativa entre la cantidad de energía microonda en los alimentos de prueba y el poder luminoso de las bacterias luminosas expuestas a la sangre de las personas que consumieron dichos alimentos. Esto llevó al Dr. Hertel a la conclusión de que estas energías derivadas técnicamente podían, de hecho, pasar al hombre inductivamente al comer alimentos cocidos con microondas. Según el Dr. Hertel: "... Los hematólogos se toman muy en serio la leucocitosis, que no pueden explicar por desviaciones normales diarias. Los leucocitos son en muchas ocasiones signos de efectos patogénicos en el sistema orgánico, como por ejemplo envenenamiento y daño celular. El incremento de leucocitos con los alimentos cocinados con microondas fue más pronunciado que con el resto de variantes. Al parecer, estos incrementos fueron totalmente ocasionados por consumir sustancias expuestas a la acción del microondas. Este proceso se fundamenta en principios físicos que han sido ya confirmados en la literatura científica. El aparente añadido de energía que mostraron las bacterias luminosas fue simplemente una confirmación adicional. La literatura científica sobre los efectos dañinos de la radiación directa de microondas sobre sistemas vivos es extensa. Por lo tanto, es sorprendente tomar conciencia del poco esfuerzo que se ha puesto en reemplazar esta técnica perjudicial de microondas con tecnología más acorde a nuestra naturaleza. Las microondas producidas técnicamente se basan en el principio de corriente alterna. Los átomos, moléculas y células golpeadas por esta radiación electromagnética se ven forzadas a invertir polaridad 1-100 billones de veces por segundo. No hay átomos, moléculas o células de ningún sistema orgánico capaces de soportar semejante poder destructivo y violento durante un período largo de tiempo, ni siquiera a niveles de energía del marco de los milivatios. De todas las sustancias naturales -que son polares- el oxígeno de las moléculas de agua son las que reaccionan con más sensibilidad. Así es como se genera calor al cocinar en microondas, por fricción violenta en moléculas de agua. Las estructuras moleculares se separan, las moléculas se deforman por acción de la fuerza, llamado isomerismo estructural, y por lo tanto su calidad queda dañada. Al contrario que en los métodos convencionales de cocción en los que el calor se transfiere por convección de fuera a dentro. La cocción por microondas empieza desde dentro de las células y moléculas donde hay agua y allí la energía se transforma en calor por fricción. Además de los efectos del calor por fricción violeta, a los que se llama efectos térmicos, también están los efectos atérmicos que casi nunca se han tomado en cuenta. Estos efectos atérmicos no son medibles de momento, pero también pueden deformar las estructuras de las moléculas y tener consecuencias cualitativas. Por ejemplo, el debilitamiento de las membranas celulares por microondas se usan en el campo de la tecnología de alteración genética. Debido a la fuerza involucrada, las células se rompen, neutralizando de esta forma su potencial eléctrico, es decir la propia vida de la célula, entre la parte externa y la interna de las membranas de la misma. Las células dañadas se vuelven presa fácil de virus, hongos y otros microorganismos. Se suprimen los mecanismos naturales de reparación y las células se ven forzadas a adaptarse a un estado de emergencia de energía, cambian de respiración aeróbica a respiración anaeróbica. En vez de producir agua y dióxido de carbono, la célula se envenena y produce peróxido de hidrógeno y monóxido de carbono. Las mismas deformaciones violentas tienen lugar en nuestro cuerpo cuando nos exponemos directamente a microondas o a un radar, y también tienen lugar en las moléculas de los alimentos cocinados en horno microondas. La radiación provoca destrucción y deformación de las moléculas de los alimentos. La cocción por microondas también crea nuevos compuestos, llamados compuestos radiolíticos, que son fusiones desconocidas que no se encuentran en la naturaleza. Los compuestos radiolíticos se crean por descomposición (deterioro) molecular resultado de la radiación directa. Los fabricantes de hornos microondas insisten en que los alimentos irradiados y cocinados en microondas no tienen ningún incremento significativo en compuestos radiolíticos en comparación con los alimentos cocinados, horneados o procesados por métodos convencionales. La evidencia clínica científica presentada aquí demuestra que es sencillamente una mentira. En América, ni las universidades ni el estado federal han llevado a cabo pruebas sobre los efectos que tiene en nuestro cuerpo comer alimentos cocinados en microondas. ¿No es un poco raro? Les preocupan más los estudios sobre qué ocurre si la puerta de un microondas no cierra bien. De nuevo, es el sentido común lo que nos dice que en lo que deberían poner su atención es en lo que sucede a los alimentos cocinados dentro del microondas. Como la gente consume alimentos alterados, ¿no resulta coherente preocuparse por como esas mismas moléculas deterioradas van a afectar nuestra propia estructura celular? Fuente: http://www.mujeresholisticas.com/art55.1.html
Es un tema muy maltratado, y les recomiendo que lean íntegramente el material; todos los capítulos. Si consideramos volver siempre a lo natural, piénselo desde el sentido común: ¿es normal la forma de calentar del microondas, generando que las moléculas de los alimentos (sobre todo las del agua) cambien de polo positivo a negativo más de mil millones de veces por segundo, generando una fricción molecular tan violenta que termina calentando los alimentos? Eso sin hablar de la gran radiación que generan esos aparatos: ¿y creen que las normas ISO (en Argentina) son tan seguras que realmente verifican que no se escape ni un poquito de esa terrible radiación? ¿Confían tanto en las puertas de plástico que son abiertas y cerradas cientos y miles de veces al año durante varios años mientras el microondas se va estropeando? Prueben poner una planta arriba del horno microondas. La radiación que sale del aparato la va a terminar matando. A un conocido mío le pasó. Ahora les dejo una extracción de un libro brillante. Espero que la disfruten. Evitar el uso de hornos microondas ¿Sabía el lector que en el agua tratada con microondas no germinan las semillas? Piense en qué otras cosas pueden hacer las microondas en el agua, en los alimentos y en nuestro organismo. Unos científicos rusos han observado la disminución del valor nutritivo, y la presencia de compuestos cancerígenos y de radiolitos perjudiciales para el cerebro en prácticamente todos los alimentos preparados con microondas. La ingestión de alimentos preparados en un horno microondas también puede provocar pérdida de memoria y concentración, inestabilidad emocional y disminución de la inteligencia, según esa investigación. Los científicos rusos observaron asimismo una pérdida de valor nutritivo –o una atenuación significativa de su “campo energético vital”- en nada menos que el 90% de todos los alimentos preparados con microondas. Además, las vitaminas del complejo B, C y E, asociadas a la reducción del estrés y la prevención del cáncer y la cardiopatía –al igual que los minerales esenciales que necesitamos para un funcionamiento óptimo del cerebro y del cuerpo-, se tornaron inservibles debido a las microondas, incluso con tiempos de cocción breves. Los alimentos cocinados con microondas se reducen al equivalente nutritivo del cartón. Si no desea desarrollar una deficiencia nutricional, lo mejor es erradicar ese electrodoméstico para siempre de su cocina. Además, todos los hornos microondas tienen fugas inevitables. Debido a ello, la radiación se acumula en el mobiliario de la cocina, que se convierte a su vez en una fuente de radiación. Se ha observado que el uso de microondas para preparar la comida provoca trastornos linfáticos e incapacidad para proteger el organismo frente a ciertos cánceres. Los investigadores han descubierto aumentos en la tasa de formación de células cancerosas en la sangre de personas que toman alimentos preparados con microondas. Los rusos informaron asimismo de un aumento en las tasas de cáncer de estómago e intestino, así como trastornos digestivos y un mayor porcentaje de tumores celulares, incluidos los sarcomas. Las microondas cercenan los enlaces moleculares que hacen que los alimentos sean “alimentos”. Los hornos microondas proyectan microondas de alta frecuencia que ponen en ebullición la humedad contenida en los alimentos y su embalaje agitando las moléculas de agua a una frecuencia vertiginosa de más de mil millones de sacudidas por segundo. Esta fricción frenética rompe las moléculas de los alimentos, reordenando su composición química en nuevas configuraciones misteriosas que el organismo humano no alcanza a reconocer como alimento. Al destruir las estructuras moleculares de los alimentos, el cuerpo no tiene otra alternativa que convertir los alimentos en residuos, pero no en residuos inocuos, sino más bien en “residuos nucleares”. Otros efectos secundarios de las microondas, además de la destrucción de los alimentos y su transformación en meros residuos, son: Hipertensión arterial Migraña Mareos Dolor de estómago Ansiedad Pérdida de cabello Apendicitis Cataratas Trastorno del sistema reproductivo Fatiga adrenal Cardiopatía Pérdida de memoria Trastornos de la atención Mal humor frecuente Depresión Ideas inconexas Trastornos del sueño Daños cerebrales Ingerir alimentos dañados por microondas puede provocar una notable respuesta de estrés en el organismo que altere la química de la sangre. Por ejemplo, al comer vegetales destruidos por microondas hacemos que aumente nuestro colesterol. De acuerdo con el científico suizo Hertel, “los niveles de colesterol en la sangre dependen menos del contenido de colesterol de los alimentos que de los factores de estrés”. Mientras que el gobierno ruso ha prohibido los hornos de microondas por buenas razones, ese electrodoméstico es el más utilizado para cocinar en nueve de cada diez hogares estadounidenses. En un informe para el Documento de Investigación Forense de AREC Research, William P. Kpoo declara: “Los efectos de los subproductos alimenticios cocinados con microondas permanecen durante largos períodos en el organismo humano. Los minerales, las vitaminas y los nutrientes de los alimentos cocinados con microondas se ven reducidos o alterados de modo que el cuerpo humano apenas obtiene nada de ellos o, en todo caso, absorbe compuestos alterados que no puede descomponer”. Siguiendo un experimento clásico se alimentó a un grupo de gatos exclusivamente con comida y agua calentadas con microondas durante un minuto. Los alimentos seleccionados eran los más nutritivos y naturales existentes en el comercio. Al cabo de seis semanas, todos los gatos murieron misteriosamente. Tras investigar el resultado sorprendente del ensayo, se descubrió que, si bien los gatos parecían bien alimentados, las células de su organismo apenas contenían trazas de elementos nutrientes. Los gatos murieron literalmente de hambre, a pesar de todos los alimentos “nutritivos” que recibieron. Las microondas convirtieron su alimento en un veneno mortal. A la vista de la epidemia de cáncer sin precedentes que experimentan Estados Unidos y otros países en los que se utilizan ampliamente las microondas para cocinar los alimentos, sería aconsejable que siguiéramos el ejemplo de la Federación Rusa, al menos a este respecto, y dejáramos de utilizar los hornos microondas. Extraído de “El cáncer no es una enfermedad, sino un mecanismo de supervivencia”, de Andreas Moritz.