Un poco de historia
En mayo de 1796, Edward Jenner, en base a la “superstición que existía entre las mujeres lecheras de Gloucestershire, según la cual toda persona que hubiera tenido viruela de la vaca jamás padecería viruela”, inoculó a un niño llamado James Phillips con la linfa de una pústula de viruela de la vaca, hallada en la mano de una ordeñadora.
“Fue sobre la base de este único experimento que Jenner lanzó su descubrimiento al mundo, afirmando que la viruela de la vaca era un profiláctico contra la viruela, y para dar un tono científico a su anuncio denominó a la viruela de la vaca con el nombre de “Variolae Vaccinae” (viruela de la vaca)… parecería poco creíble la idea de que en todas de facultades de médicos y cirujanos se hayan tragado la teoría presentada por un boticario de campo sin título, en base a un experimento de escasa seriedad”
Sin embargo, existía una muy buena razón que explicaba el apuro de los médicos por aferrarse a un mito infundado y prodigar elogios, crédito y dinero - 30.000 libras que a fines del siglo XVIII significaban una gran fortuna - al emprendedor Jenner.
Anteriormente la Facultad Real de Medicina había declarado, en un intento por proteger su inoculación de la crítica extranjera, que:
“cuenta con la mayor estima de los ingleses quienes la practican entre ellos de manera más extensiva que antes… la facultad la considera altamente saludable para la raza humana.”
Sin embargo, en 1838 surgió una nueva violenta epidemia de viruela a causa de la inoculación, las autoridades habían finalmente visto suficiente; la práctica fue prohibida bajo amenaza de prisión en el año 1840. Esto hirió el orgullo y redujo la valiosa fuente de ingresos de los médicos; situación que deseaban revertir lo más pronto posible.
El anuncio de Jenner les dio la oportunidad.
“Las autoridades médicas que habían solemnemente recomendado a la inoculación como beneficiosa habían sido obligadas a admitir que la misma estaba difundiendo la viruela e incrementando los casos de muertes.
Los médicos estaban, por consiguiente, contentos de dar la bienvenida a lo que supuestamente era un proceso no infeccioso por el cual tanto se había bregado… desde esa época el gobierno protegió a la vacunación de cuestionamientos y críticas. No se consideraron los fracasos y se aceptaron las estadísticas confusas”.
Nada cambia.
La vacuna contra la viruela se obtiene rasurando el vientre de los terneros y luego realizando largos cortes en la piel, donde se frotan los cultivos de viruela.
Comienza la fiebre y las heridas empiezan a supurar; se forman escaras encima de la reserva de veneno, a la vez que se impide al animal enfermo e inmovilizado lamer la herida para aliviar el intenso sufrimiento. Después de seis días el ternero es atado a una mesa de operaciones, se sujetan las vesículas y se raspa la mezcla de piel, carne, pus, sangre y pelo, se la mezcla, tamiza y se la coloca en recipientes.
Después de inyectarse esta poción en la piel de los niños de la nación fue que comenzó la epidemia de viruela más grande jamás conocida en el Reino Unido: con un pico de 42.000 muertes en 1871/2 solamente.
La línea en el gráfico de muertes por viruela, podría haber desaparecido hacia 1870, permanecía en el mismo lugar en la década de 1920, dado que el aislamiento finalmente derrotó a la plaga creada por la propia medicina.
Después del fiasco inducido por la vacuna, en la ciudad de Leicester se rechazó la vacunación y decidió confiar en la higiene y la sanidad.
En 1892/3 Leicester tenía 19,3 casos de viruela cada 10.000 habitantes, Warrington - con 99,2% vacunados - tenía 123,3 casos. El índice de mortalidad de Warrington era más de 8 veces superior al de Leicester. (Wallace: The Wonderful Century, 1898)
Dewsbury también rechazó la vacunación y, junto con Leicester tuvieron las tasas de mortalidad más bajas del país.
“Recuerdo a Sheffield y su epidemia de 1887/8. No menos del 98 por ciento de la población había sido vacunada… los vacunadores públicos nuevamente habían conseguido una cosecha mucho mayor en bonificaciones por el “éxito de vacunación” que los de cualquier otra ciudad y aún contaban con 7.000 casos de viruela que se originaba y persistía en un área insalubre de 175 acres con sumideros de desagües conocida como The Croft.
La profesión médica inútilmente llamaba a “vacunar” y “re-vacunar”, como si el publico no hubiera tenido ya suficiente. Finalmente, las compuertas del cielo se abrieron piadosamente y las copiosas lluvias lograron lo que 56.000 vacunas no habían conseguido…
Recuerdo el caso de un hombre adulto que entrevisté… Él había sido vacunado en la infancia, tuvo viruela a los ocho años y fue posteriormente re-vacunado tres veces. El hombre murió a causa de la viruela… cuando se publicó el informe oficial… dado que tenía una erupción tan seria que le cubría las marcas de la vacunación, se lo declaró “no vacunado”.
En 1903 Estados Unidos tomó las Filipinas e instauró una dictadura militar:
“Lo primero que hizo el régimen americano fue poner en marcha una campaña de vacunación para todo el país. Los filipinos habían sido hasta ese entonces un pueblo saludable que tenía una vida simple, feliz en las selvas tropicales con aire puro, aguas limpias, y alimentos naturales… la viruela era prácticamente desconocida…
“Ellos no querían vacunarse, pero fueron rodeados… y transportados a los centros de vacunación donde se les administraron las inyecciones de veneno… la primera gran epidemia fue en 1905… una epidemia continua… hasta 1923 cuando el General Woods comenzó a eliminar las denuncias haciendo creer que finalmente había conquistado a la viruela y terminado con el flagelo…”
“En las remotas islas… los Filipinos tenían más posibilidades de esconderse… en las ciudades la epidemia alcanzó el punto de máximo desastre.
Después de 15 años de vacunación intensiva se registraron 47.000 casos y 16.000 muertes sólo en 1918. La viruela no fue el único efecto de la campaña de vacunación:
… en 1918/20 la malaria mató a 93.000 habitantes, la gripe a 91.000, la tuberculosis a 80.000… disentería, cólera y fiebre tifoidea juntas… 70.000 habitantes.”
Como beneficio adicional:
”No había habido un solo caso de lepra en toda la isla de Hawaii antes de que llegara la noble tarea de Jenner. Para la década del noventa, 10 por ciento de los nativos eran leprosos."
Para testear la efectividad de la inmunidad natural versus la vacunación, el personal no vacunado de la clínica naturopática Kingston de Edinburgh invitó a seis médicos a permanecer con ellos en una unidad de aislamiento con viruela.
Los médicos hicieron bien en no aceptar el desafío.
El mercurio es mortal. Inyecciones, vacunas, ahí está. ¿POR QUÉ?
¿Por qué no debería vacunarse?
El Dr. James R. Shannon, ex director del Instituto Nacional de salud declaró,
"la única vacuna segura es la que nunca se usa".
La vacuna de viruela se creyó que era capaz de inmunizar a las personas contra la viruela. En el momento que fue introducida esta vacuna, había ya un declive en el número de casos de viruela. Japón introdujo la vacunación compulsiva en 1872. En 1892 había 165,774 casos de viruela con 29,979 muertes, a pesar del programa de vacunación. Un severo programa compulsivo de vacuna de viruela que entablaba acciones judiciales a aquéllos que se negaban a la vacuna se instituyó en Inglaterra en 1867.
En un lapso de 4 años, el 97.5% de las personas fueron vacunadas. El año siguiente, Inglaterra experimentó la peor epidemia [1] de viruela en su historia, con 44,840 muertes. Entre 1871 y 1880 la incidencia de viruela realizó una escalada de 28 a 46 por 100.000. La vacuna de la viruela no funciona.
Mucho del éxito atribuido a los programas de vacunación realmente puede haber sido debido a la mejora en la salud pública relacionada a la calidad del agua y la higienización, condiciones de vida con menos hacinamiento, buena nutrición y mejores estándares de vivienda. Típicamente la incidencia de una enfermedad estaba claramente disminuyendo antes de que introdujeran la vacuna para esa enfermedad. En Inglaterra la incidencia de polio había disminuido por 82% antes de la introducción de la vacuna en 1956.
A principios de los 1900s, un astuto médico de Indiana, el Dr. W.B. Clarke, declaró,
"El Cáncer era prácticamente desconocido hasta que se comenzó a introducir la vacunación compulsiva con la vacuna de viruela. Yo he tenido que tratar con doscientos casos de cáncer, y nunca vi un caso de cáncer en un persona no vacunada”. [2].
Hay una creencia ampliamente sostenida de que no deben criticarse las vacunas porque el público podría negarse a tomarlos. Esto sólo es válido si los beneficios exceden los riesgos conocidos de las vacunas.
¿Las Vacunas Previenen Realmente la Enfermedad?
Esta importante pregunta no parece haber sido jamás estudiada adecuadamente. Las vacunas son enormemente rentables para las compañías de droga y la reciente legislación en el EE.UU. ha eximido las demandas legales contra las empresas farmacéuticas en caso de reacciones adversas a las vacunas, que son muy comunes. En 1975, Alemania dejó de requerir la vacunación contra la pertussis (tosferina). Hoy, menos del 10% de los niños alemanes se vacunan contra la pertussis. El número de casos de pertussis ha decrecido firmemente [3], aunque muy pocos niños reciben ya la vacuna de pertussis.
Los brotes de sarampión han ocurrido en escuelas con proporciones de 98% en todas las partes del EE.UU., incluyendo en áreas que no habían informado ningún caso de sarampión durante años. Al subir la tasa de inmunización contra el sarampión a altos niveles, el sarampión se vuelve una enfermedad sólo vista en las personas vacunadas. Un brote de sarampión ocurrió en una escuela donde se habían vacunado el 100% de los niños. Las proporciones de mortalidad del sarampión han declinado en un 97% en Inglaterra antes de que se instituyera la vacunación del sarampión.
En 1986 había 1300 casos de pertussis en Kansas y 90% de estos casos ocurrió en niños que habían sido vacunados adecuadamente. Se han informado fracasos similares de la vacuna en Nova Scotia donde la pertussis ocurriendo a pesar de la vacunación universal. Pertussis sigue siendo endémica [4] en los Países Bajos donde por más de 20 años el 96% de los niños han recibido 3 vacunas de pertussis a la edad de 12 meses.
Después de instituir la vacunación de difteria en Inglaterra y Gales en 1894, el número de muertes por difteria subió en un 20% en los 15 años subsecuentes. Alemania tuvo la vacunación compulsiva en 1939. La proporción de difteria se movió en espiral a 150.000 casos ese año, considerando que Noruega, que no tenía la vacunación compulsiva, tuvo sólo 50 casos de difteria ese mismo año.
La presencia continuada de estas enfermedades infecciosas en niños que han recibido las vacunas demuestra que no ocurre la subsiguiente inmunidad a la infección natural en las personas que reciben vacunas. El proceso de inyección coloca las partículas virales en la sangre sin proporcionar alguna manera clara de eliminar estas substancias extrañas.
Video sobre las vacunas: información histórica que demuestra por qué las enfermedades estaban declinando cuando comenzaron las campañas de vacunación.
link: http://video.google.com/videoplay?docid=-429399131630926379&hl=es
¿Por qué las Vacunas no Protegen Contra las Enfermedades?
Walene James, el autor de “Inmunización: la Realidad Detrás del Mito", afirma se necesita la respuesta inflamatoria completa [5] para crear una inmunidad real. Antes de la introducción de las vacunas de sarampión y paperas, a los niños les daba sarampión y paperas, y en la gran mayoría de los casos estas enfermedades eran benignas.
Las vacunas "engañan" al cuerpo para que no monte una respuesta inflamatoria completa al virus inyectado.
Las vacunas y el Síndrome de Muerte Infantil Súbita, SIDS
La incidencia del síndrome de Muerte Infantil Súbita SIDS ha crecido de 0,55 por cada 1000 nacimientos vivos en 1953, a 12,8 por cada 1000 en 1992, en el Condado de Olmstead, Minnesota. La incidencia máxima para SIDS es la edad entre 2 y 4 meses; el tiempo exacto en que son aplicadas la mayor parte de las vacunas. El 85% de los casos de SIDS ocurren en los primeros 6 meses de infancia.
El incremento de SIDS como un porcentaje del total de muertes infantiles ha subido de 2,5 por 1000 en 1953 a 17,9 por 1000 en 1992. Este levantamiento en las muertes de SIDS ha ocurrido durante un periodo cuando casi cada enfermedad infantil estaba disminuyendo debido a una higienización mejorada y progreso médico exceptuando el SIDS. Estas muertes de SIDS aumentaron durante un período en el que el número de vacunas dadas a un niño estaba subiendo firmemente a 36 por niño.
El Dr. W. Torch pudo documentar 12 muertes infantiles que aparecían dentro de 3½ y 19 horas después de una inmunización de DPT. Él informó 11 nuevos casos de muerte de SIDS y uno después y otro errado que había ocurrido dentro de las 24 horas después de una inyección de DPT. Cuando él estudió 70 casos de SIDS, a dos terceras partes de estas víctimas[6] se les había aplicado la vacunación desde un medio día a 3 semanas antes a sus muertes. Ninguna de estas muertes se atribuyó a las vacunas. Las vacunas son una “vaca sagrada”, y no aparece nada en contra de las mismas en los medios de comunicación de masa, porque son muy rentables para las empresas farmacéuticas.
Hay una razón válida para pensar que las vacunas son, no solo inservibles previniendo la enfermedad, sino que son contraproducentes, porque dañan el sistema inmunológico permitiéndole al cáncer, a las enfermedades auto-inmunes y al SIDS causar mucha invalidez y muerte.
Otros Peligros De las Vacunas
En la edición del 4 de marzo de 1977 de Ciencia, Jonas y Darrell Salk advierten,
“las vacunas vivas del virus contra la influenza o la polio pueden, en cada instancia, producir la enfermedad que se intenta prevenir. El virus vivo contra el sarampión y paperas puede producir efectos colaterales como la encefalitis (daño cerebral)."
La vacuna de gripe de cerdo fue administrada al público americano aunque nunca había habido un caso identificado de gripe del cerdo en un humano. Los granjeros se negaron a usar la vacuna porque mató demasiados animales. A pocos meses de uso en los humanos, esta vacuna causó muchos casos de serias lesiones nerviosas. (el síndrome de Guillan Barre).
Un artículo en el Washington Post del 26 de enero de 1988 mencionaba que todos los casos de polio desde 1979 habían sido causados por la vacuna de la polio, sin casos conocidos de polio de una veta salvaje desde 1979. Esto podría haber creado una situación perfecta para discontinuar la vacuna, pero la vacuna todavía se administra. Las vacunas son una fuente maravillosa de ganancias sin riesgos para las compañías de droga, puesto que las lesiones de la vacuna son recompensadas ahora por el gobierno.
La firme escalada en el número de vacunas administradas ha sido seguida por un alza idéntica en la incidencia de enfermedades auto-inmunes (artritis reumatoide, lupus subagudo eritematoso, psoriasis, múltiple esclerosis, asma) visto en niños. Mientras que hay una transmisión genética de algunas de estas enfermedades, muchas son probablemente debidos a lesiones por partículas de proteína extrañas, mercurio, aluminio, formaldehído y otros agentes tóxicos inyectados en las vacunas.
En 1999, la vacuna del rotavirus fue recomendada por el Centro para el Control de Enfermedades, para todos los infantes. Cuando se instituyó este programa de vacuna, varios infantes murieron y muchos tuvieron obstrucciones intestinales que pusieron en peligro sus vidas. Juicios de Pre licencia [15] de la vacuna del rotavirus habían demostrado una incidencia aumentada de intussusceptions 30 veces mayor que la normal, pero sin embargo, la vacuna fue soltada sin las advertencias especiales a los practicantes para estar al acecho de los problemas intestinales. Las vacunas de niños no se estudian a menudo posiblemente para la toxicidad porque el tal estudio podría eliminarlos de usarse.
Un estudio grande de Australia mostró que el riesgo de desarrollar encefalitis de la vacuna de pertussis era 5 veces mayor que el riesgo de desarrollar encefalitis contactando la pertussis por métodos naturales.
La inmunidad naturalmente adquirida por la enfermedad evoluciona por propagación de un virus del tracto respiratorio al hígado, timo, bazo y médula del hueso. Cuando los síntomas empiezan, la respuesta inmune entera se ha movilizado para rechazar el virus invasor. Esta compleja contestación del sistema inmunológico crea anticuerpos que confieren inmunidad para toda la vida, en contra del virus invasor, y preparan al niño a responder rápidamente a una infección por el mismo virus en el futuro.
La vacunación, en contraste, resulta en persistir el virus vivo u otros antígenos extraños dentro de las células del cuerpo, una situación que puede provocar reacciones auto-inmunes, cuando el cuerpo trata de destruir sus propias células infectadas. No hay sorpresa alguna que la incidencia de enfermedades auto-inmunes (artritis reumatoide, lupus subagudo eritematoso, esclerosis múltiple, asma, psoriasis) ha subido grandemente en esta era de inmunización de las múltiples vacunas.
Diabetes Mellitus Tipo 1 Inducida por la Vacuna
El Dr. John Classen ha publicado 29 artículos sobre la diabetes inducida por la vacuna [16]. Por lo menos 8 de 10 niños con diabetes Tipo 1 (que necesitan insulina) tienen esta enfermedad como resultado de la vacunación. Estos niños pueden haber evitado el sarampión, paperas, y la tosferina, pero ellos han recibido algo mucho peor: una enfermedad que acorta la esperanza de vida por 10 o 15 años y resulta en una vida que requiere constantes cuidados médicos.
El Dr. Classen ha mostrado en Finlandia, que la introducción de la vacuna de hemophilus tipo b causó tres veces más casos de diabetes tipo 1 que el número de muertes y daños cerebrales que la influenza hemophilus tipo b pudo haber prevenido.
En Nueva Zelanda, la incidencia de diabetes Tipo 1 en niños subió en un 61% después de un agresivo programa de vacunación contra la hepatitis B.. Este mismo programa se ha empezado en los E.E.U.U. por lo que nosotros podemos ahora esperar muchos casos de diabetes Tipo 1 diabetes en los niños. Alzas similares en la diabetes Tipo 1 se han visto en Inglaterra, Italia, Suecia, y Dinamarca después del programa de inmunización contra la Hepatitis B.
Se Necesitan Substancias tóxicas para Hacer Vacunas
Las vacunas contienen muchas substancias tóxicas que se necesitan para prevenir que las vacunas sean infectadas o para mejorar la ejecución de la vacuna. Entre estas substancias están: el mercurio, formaldehído y aluminio. [17]
En los últimos 10 años, el número de niños autistas ha subido de entre 200 y 500 por ciento en cada estado en los EE.UU. Esta alza tan grande en el autismo siguió a la introducción de la vacuna del sarampión, paperas y rubéola en 1975.
Al nieto saludable del Representante Dan Burton se le dieron inyecciones para 9 enfermedades en un día. Estas inyecciones fueron instantáneamente seguidas por el autismo. Estas inyecciones contienen un preservativo de mercurio llamado el timerosal. El muchacho recibió 41 veces la cantidad de mercurio capaz de dañar al cuerpo. Mercurio es una neurotoxina que puede dañar el cerebro y el sistema nervioso. Y trágicamente lo hizo.
En los Estados Unidos el número de inyecciones compulsivas de vacuna ha aumentado de 10 a 36 en los últimos 25 años. Durante este periodo ha habido un aumento simultáneo en el número de niños sufriendo incapacidades de aprendizaje y desórdenes de déficit de atención. Algunas de éstas incapacidades infantiles están relacionadas con el daño cerebral intrauterino del uso de cocaína por la madre, pero probablemente las vacunas causan muchos de los otros.
Muchas vacunas contienen aluminio. Una nueva enfermedad llamada myofasciitis macrophagica causa dolor en los músculos, huesos y coyunturas. Todas las personas con esta enfermedad han recibido vacunas que contienen aluminio. Los depósitos de aluminio pueden permanecer como un irritante en los tejidos y perturban el sistema inmune y nervioso para toda una vida.
Casi todas vacunas contienen aluminio y mercurio. Estos metales parecen jugar un papel importante en el etiología de la Enfermedad de Alzheimer. Un experto en la Conferencia Internacional de la Vacuna, en 1997 relataba que una persona que recibe 5 o más vacunas anuales contra la influenza han aumentado la probabilidad de desarrollar la Enfermedad de Alzheimer por un factor de 10 sobre la persona que ha tenido 2 o menos vacunas de la gripe.
Cuando nosotros tomamos vacunas estamos jugando una versión moderna de la Ruleta rusa. Nosotros no sólo nos exponemos a aluminio, mercurio, formaldehído y células de proteínas extrañas, sino que podemos conseguir el virus 40 del simio y otros virus peligrosos que pueden causar cáncer, leucemia y otros severos problemas de salud porque la banca de vacunas está contaminada por técnicas descuidadas de aislamiento de animales. El congreso ha protegido a los fabricantes de demandas legales, por lo que las peligrosas vacunas simplemente incrementan las ganancias sin ningún riesgo a las compañías de droga.
Los niños americanos de 2 meses de edad comenzaron a recibir la vacuna de la hepatitis B en diciembre de 2000. No se habían hecho estudios revisados de la seguridad de la vacuna de hepatitis B en esta categoría de edad. Pronto fueron reportados más de 36.000 reacciones adversas con 440 muertes, pero la verdadera incidencia es mucho más alta, ya que el reporte es voluntario, por lo que solo aproximadamente el 10% de las reacciones adversas son reportadas.
Esto significa que aproximadamente 5000 infantes están muriendo anualmente de la vacuna de la hepatitis B. El Jefe de Epidemiología del CDC admite que la frecuencia de reacciones serias a la vacuna de hepatitis B es 10 veces superior que otras vacunas. La hepatitis B se transmite sexualmente y por sangre contaminada, por lo que la incidencia de esta enfermedad debe estar cerca del cero en esta edad.
Un experto de la vacuna, Dr. Philip Incao, declara que,
“la conclusión es obvia que los riesgos [18] de vacunación de la hepatitis B pesan mucho más que los beneficios. Una vez una vacuna es obligatoriamente asignada, el fabricante de la vacuna ya no es responsable de las reacciones adversas de la misma."
Una importante observación del Dr. W.B. Clarke, que el cáncer no fue encontrado en individuos sin vacunar demanda una explicación, y una parece venidera ahora. Todas las vacunas administradas un corto período corto de tiempo a un sistema inmunológico inmaduro vacían la glándula del timo (la glándula primaria involucrada en las reacciones inmunes) de las irreemplazables células inmunes inmaduras.
Cada una de estas células podría haberse multiplicado y desarrollado en un ejército de valiosas células para combatir la infección y el crecimiento de células anormales. Cuando estas células inmunes se han agotado, la inmunidad permanente no puede aparecer. La Fundación Arthur de Investigación en Tucson, Arizona estima que hasta el 60% de nuestro sistema inmunológico podría estar agotado [19] por las múltiples vacunas en masa. (Ahora se requieren 36 para los niños).
Sólo el 10% de células inmunes están permanentemente perdidas cuando a un niño se le permite desarrollar la inmunidad natural de la enfermedad. ¡Es necesario que haya una grave preocupación sobre éstas vacunaciones que lesionan el sistema inmunológico!
¿Pueden las personas que aprueban estas vacunaciones en masa saber que están dañando la salud de estos niños, muchos de los cuales están siendo condenados a requerir muchos cuidados médicos en el futuro?
Hay una fuerte evidencia disponible que el desarrollo del sistema inmunológico después de contraer las enfermedades infantiles usuales madura y le da capacidad de luchar infecciones y células malignas en el futuro.
El uso de vacunas múltiples que previenen la inmunidad natural promueve el desarrollo de alergias y asma. Un estudio de Nueva Zelanda descubrió que el 23% de los niños vacunados desarrollan asma, comparado con cero en los niños no vacunados.
El cáncer era una enfermedad muy rara en 1890. Esta evidencia sobre la lesión del sistema inmunológico por la vacuna se permite el lujo de una explicación plausible para el Dr. Clarke, encontrando que solo individuos vacunados contraían cáncer. Algún cambio adverso radical en la salud ocurrió en los tempranos 1900s para permitir que el cáncer explotara y la razón parece ser la vacunación.
Las vacunas son un fenómeno antinatural. Mi suposición es que si suficientes personas dijeran no a las inmunizaciones, habría una llamativa mejora en la salud general con la naturaleza de vuelta ocupándose de las inmunizaciones en vez del hombre. Vacunar a un niño debe ser una opción, no un requisito. Las exenciones médicas y religiosas son permitidas en la mayoría de los estados.
Cuando las políticas gubernamentales requieren las vacunaciones antes de que los niños entren en la coerción de las escuelas ha rechazado la falta de evidencia de la eficacia y seguridad de la vacuna. No hay ninguna prueba que las vacunas funcionen y nunca son estudiadas para la seguridad antes del descargo. Mi opinión es que hay aplastante evidencia que las vacunas son peligrosas y la única razón para su existencia es aumentar ganancias de las empresas farmacéuticas.
Si le obligan a que inmunice a sus niños que para que pueden entrar en la escuela, obtenga una declaración notariada del director de la instalación, de que ellos aceptarán la completa responsabilidad financiera por cualquier reacción adversa de la vacuna. Puesto que hay por lo menos un riesgo del 2 por ciento de una seria reacción adversa, ellos pueden ser lo suficientemente listos para permitirle a su niño escapar de un procedimiento peligroso.
Una reciente legislación pasada por el Congreso le da el poder al gobierno para encarcelar a las personas que se niegan a tomar las vacunas (viruela, ántrax, etc). Esto sería molesto de forzar si un gran número de ciudadanos rechazaran ser vacunados al mismo tiempo.
Notas de pie de página:
1. Null Gary Vaccination: An Analysis of the Health Risks- Part Townsend Letter for Doctors & Patients Dec. 2003 pg 78
2. Mullins Eustace Murder by Injection pg 132 The National Council for Medical Research, P. O. Box 1105, Staunton, Virginia 24401
3. Gary Null Interview with Dr. Dean Black April 7, 1995
4. de Melker HE, et al Pertussis in the Netherlands: an outbreak despite high levels of immunization with whole-cell vaccine Emerging Infectious Diseases 1997; 3(2): 175-8 Centers for Disease Control
5. Gary Null Interview with Walene James, April 6, 1995
6. Torch WS Diptheria-pertussis-tetanus (DPT) immunizations: a potential cause of the sudden infant death syndrome (SIDS) Neurology 1982; 32-4 A169 abstract.
7. Collin Jonathan The Townsend Letter for Doctors & Patients 1988 abstracted in Horowitz Emerging Viruses Aids & Ebola pg 1-5
8. Harris RJ et al Contaminant viruses in two live vaccines produced in chick cells.J Hyg (London) 1966 Mar:64(1) : 1-7
9. Horowitz Leonard G. Emerging Viruses AIDS & Ebola pg 484
10. Vilchez RA et al Association between simian virus 40 and non-Hodgekin lymphoma Lancet 2002 Mar 9;359(9309):817-823
11. Bu X A study of simian virus 40 infection and its origin in human brain tumors Zhonghu Liu Xing Bing Xue Zhi 2000 Feb;21 (1):19-21
12. Friedrich F. et al temporal association between the isolation of Sabin-related poliovirus vaccine strains and the Guillan-Barre syndrome Rev Inst Med Trop Sao Paulo 1996 Jan-Feb; 38(1):55-8
13. Horowitz Leonard Emerging Viruses: Aids and Ebola pg 492
14. Horowitz Leonard G Emerging Viruses: Aids & Ebola pg 378-88 Tetrahedron Inc. Suite 147, 206 North 4th Ave. Sandpoint, Idaho 83864 1-888-508-4787 tetra@tetrahedron.org
15. Null, Gary Vaccination: An Anatysis of the health risks-Part 3 Townsend letter for doctors & patients Dec. 2003 pg 78
16. Classen, JB et al. Association between type 1 diabetes and Hib vaccine BMJ 1999; 319:1133
17. Brain 9/01
18. Incao, philip M.D. Letter to representative Dale Van Vyven, Ohio House of Representatives March 1, 1999 provided to www.garynull.com by The Natural Immunity Information Network
19. Rowen Robert Your first consultation with Dr. Rowen pg 20
Algunas fuentes:
http://www.bibliotecapleyades.net/salud/salud_vacunas03.htm
http://www.bibliotecapleyades.net/salud/esp_salud33as.htm
En mayo de 1796, Edward Jenner, en base a la “superstición que existía entre las mujeres lecheras de Gloucestershire, según la cual toda persona que hubiera tenido viruela de la vaca jamás padecería viruela”, inoculó a un niño llamado James Phillips con la linfa de una pústula de viruela de la vaca, hallada en la mano de una ordeñadora.
“Fue sobre la base de este único experimento que Jenner lanzó su descubrimiento al mundo, afirmando que la viruela de la vaca era un profiláctico contra la viruela, y para dar un tono científico a su anuncio denominó a la viruela de la vaca con el nombre de “Variolae Vaccinae” (viruela de la vaca)… parecería poco creíble la idea de que en todas de facultades de médicos y cirujanos se hayan tragado la teoría presentada por un boticario de campo sin título, en base a un experimento de escasa seriedad”
Sin embargo, existía una muy buena razón que explicaba el apuro de los médicos por aferrarse a un mito infundado y prodigar elogios, crédito y dinero - 30.000 libras que a fines del siglo XVIII significaban una gran fortuna - al emprendedor Jenner.
Anteriormente la Facultad Real de Medicina había declarado, en un intento por proteger su inoculación de la crítica extranjera, que:
“cuenta con la mayor estima de los ingleses quienes la practican entre ellos de manera más extensiva que antes… la facultad la considera altamente saludable para la raza humana.”
Sin embargo, en 1838 surgió una nueva violenta epidemia de viruela a causa de la inoculación, las autoridades habían finalmente visto suficiente; la práctica fue prohibida bajo amenaza de prisión en el año 1840. Esto hirió el orgullo y redujo la valiosa fuente de ingresos de los médicos; situación que deseaban revertir lo más pronto posible.
El anuncio de Jenner les dio la oportunidad.
“Las autoridades médicas que habían solemnemente recomendado a la inoculación como beneficiosa habían sido obligadas a admitir que la misma estaba difundiendo la viruela e incrementando los casos de muertes.
Los médicos estaban, por consiguiente, contentos de dar la bienvenida a lo que supuestamente era un proceso no infeccioso por el cual tanto se había bregado… desde esa época el gobierno protegió a la vacunación de cuestionamientos y críticas. No se consideraron los fracasos y se aceptaron las estadísticas confusas”.
Nada cambia.
La vacuna contra la viruela se obtiene rasurando el vientre de los terneros y luego realizando largos cortes en la piel, donde se frotan los cultivos de viruela.
Comienza la fiebre y las heridas empiezan a supurar; se forman escaras encima de la reserva de veneno, a la vez que se impide al animal enfermo e inmovilizado lamer la herida para aliviar el intenso sufrimiento. Después de seis días el ternero es atado a una mesa de operaciones, se sujetan las vesículas y se raspa la mezcla de piel, carne, pus, sangre y pelo, se la mezcla, tamiza y se la coloca en recipientes.
Después de inyectarse esta poción en la piel de los niños de la nación fue que comenzó la epidemia de viruela más grande jamás conocida en el Reino Unido: con un pico de 42.000 muertes en 1871/2 solamente.
La línea en el gráfico de muertes por viruela, podría haber desaparecido hacia 1870, permanecía en el mismo lugar en la década de 1920, dado que el aislamiento finalmente derrotó a la plaga creada por la propia medicina.
Después del fiasco inducido por la vacuna, en la ciudad de Leicester se rechazó la vacunación y decidió confiar en la higiene y la sanidad.
En 1892/3 Leicester tenía 19,3 casos de viruela cada 10.000 habitantes, Warrington - con 99,2% vacunados - tenía 123,3 casos. El índice de mortalidad de Warrington era más de 8 veces superior al de Leicester. (Wallace: The Wonderful Century, 1898)
Dewsbury también rechazó la vacunación y, junto con Leicester tuvieron las tasas de mortalidad más bajas del país.
“Recuerdo a Sheffield y su epidemia de 1887/8. No menos del 98 por ciento de la población había sido vacunada… los vacunadores públicos nuevamente habían conseguido una cosecha mucho mayor en bonificaciones por el “éxito de vacunación” que los de cualquier otra ciudad y aún contaban con 7.000 casos de viruela que se originaba y persistía en un área insalubre de 175 acres con sumideros de desagües conocida como The Croft.
La profesión médica inútilmente llamaba a “vacunar” y “re-vacunar”, como si el publico no hubiera tenido ya suficiente. Finalmente, las compuertas del cielo se abrieron piadosamente y las copiosas lluvias lograron lo que 56.000 vacunas no habían conseguido…
Recuerdo el caso de un hombre adulto que entrevisté… Él había sido vacunado en la infancia, tuvo viruela a los ocho años y fue posteriormente re-vacunado tres veces. El hombre murió a causa de la viruela… cuando se publicó el informe oficial… dado que tenía una erupción tan seria que le cubría las marcas de la vacunación, se lo declaró “no vacunado”.
En 1903 Estados Unidos tomó las Filipinas e instauró una dictadura militar:
“Lo primero que hizo el régimen americano fue poner en marcha una campaña de vacunación para todo el país. Los filipinos habían sido hasta ese entonces un pueblo saludable que tenía una vida simple, feliz en las selvas tropicales con aire puro, aguas limpias, y alimentos naturales… la viruela era prácticamente desconocida…
“Ellos no querían vacunarse, pero fueron rodeados… y transportados a los centros de vacunación donde se les administraron las inyecciones de veneno… la primera gran epidemia fue en 1905… una epidemia continua… hasta 1923 cuando el General Woods comenzó a eliminar las denuncias haciendo creer que finalmente había conquistado a la viruela y terminado con el flagelo…”
“En las remotas islas… los Filipinos tenían más posibilidades de esconderse… en las ciudades la epidemia alcanzó el punto de máximo desastre.
Después de 15 años de vacunación intensiva se registraron 47.000 casos y 16.000 muertes sólo en 1918. La viruela no fue el único efecto de la campaña de vacunación:
… en 1918/20 la malaria mató a 93.000 habitantes, la gripe a 91.000, la tuberculosis a 80.000… disentería, cólera y fiebre tifoidea juntas… 70.000 habitantes.”
Como beneficio adicional:
”No había habido un solo caso de lepra en toda la isla de Hawaii antes de que llegara la noble tarea de Jenner. Para la década del noventa, 10 por ciento de los nativos eran leprosos."
Para testear la efectividad de la inmunidad natural versus la vacunación, el personal no vacunado de la clínica naturopática Kingston de Edinburgh invitó a seis médicos a permanecer con ellos en una unidad de aislamiento con viruela.
Los médicos hicieron bien en no aceptar el desafío.
El mercurio es mortal. Inyecciones, vacunas, ahí está. ¿POR QUÉ?
¿Por qué no debería vacunarse?
El Dr. James R. Shannon, ex director del Instituto Nacional de salud declaró,
"la única vacuna segura es la que nunca se usa".
La vacuna de viruela se creyó que era capaz de inmunizar a las personas contra la viruela. En el momento que fue introducida esta vacuna, había ya un declive en el número de casos de viruela. Japón introdujo la vacunación compulsiva en 1872. En 1892 había 165,774 casos de viruela con 29,979 muertes, a pesar del programa de vacunación. Un severo programa compulsivo de vacuna de viruela que entablaba acciones judiciales a aquéllos que se negaban a la vacuna se instituyó en Inglaterra en 1867.
En un lapso de 4 años, el 97.5% de las personas fueron vacunadas. El año siguiente, Inglaterra experimentó la peor epidemia [1] de viruela en su historia, con 44,840 muertes. Entre 1871 y 1880 la incidencia de viruela realizó una escalada de 28 a 46 por 100.000. La vacuna de la viruela no funciona.
Mucho del éxito atribuido a los programas de vacunación realmente puede haber sido debido a la mejora en la salud pública relacionada a la calidad del agua y la higienización, condiciones de vida con menos hacinamiento, buena nutrición y mejores estándares de vivienda. Típicamente la incidencia de una enfermedad estaba claramente disminuyendo antes de que introdujeran la vacuna para esa enfermedad. En Inglaterra la incidencia de polio había disminuido por 82% antes de la introducción de la vacuna en 1956.
A principios de los 1900s, un astuto médico de Indiana, el Dr. W.B. Clarke, declaró,
"El Cáncer era prácticamente desconocido hasta que se comenzó a introducir la vacunación compulsiva con la vacuna de viruela. Yo he tenido que tratar con doscientos casos de cáncer, y nunca vi un caso de cáncer en un persona no vacunada”. [2].
Hay una creencia ampliamente sostenida de que no deben criticarse las vacunas porque el público podría negarse a tomarlos. Esto sólo es válido si los beneficios exceden los riesgos conocidos de las vacunas.
¿Las Vacunas Previenen Realmente la Enfermedad?
Esta importante pregunta no parece haber sido jamás estudiada adecuadamente. Las vacunas son enormemente rentables para las compañías de droga y la reciente legislación en el EE.UU. ha eximido las demandas legales contra las empresas farmacéuticas en caso de reacciones adversas a las vacunas, que son muy comunes. En 1975, Alemania dejó de requerir la vacunación contra la pertussis (tosferina). Hoy, menos del 10% de los niños alemanes se vacunan contra la pertussis. El número de casos de pertussis ha decrecido firmemente [3], aunque muy pocos niños reciben ya la vacuna de pertussis.
Los brotes de sarampión han ocurrido en escuelas con proporciones de 98% en todas las partes del EE.UU., incluyendo en áreas que no habían informado ningún caso de sarampión durante años. Al subir la tasa de inmunización contra el sarampión a altos niveles, el sarampión se vuelve una enfermedad sólo vista en las personas vacunadas. Un brote de sarampión ocurrió en una escuela donde se habían vacunado el 100% de los niños. Las proporciones de mortalidad del sarampión han declinado en un 97% en Inglaterra antes de que se instituyera la vacunación del sarampión.
En 1986 había 1300 casos de pertussis en Kansas y 90% de estos casos ocurrió en niños que habían sido vacunados adecuadamente. Se han informado fracasos similares de la vacuna en Nova Scotia donde la pertussis ocurriendo a pesar de la vacunación universal. Pertussis sigue siendo endémica [4] en los Países Bajos donde por más de 20 años el 96% de los niños han recibido 3 vacunas de pertussis a la edad de 12 meses.
Después de instituir la vacunación de difteria en Inglaterra y Gales en 1894, el número de muertes por difteria subió en un 20% en los 15 años subsecuentes. Alemania tuvo la vacunación compulsiva en 1939. La proporción de difteria se movió en espiral a 150.000 casos ese año, considerando que Noruega, que no tenía la vacunación compulsiva, tuvo sólo 50 casos de difteria ese mismo año.
La presencia continuada de estas enfermedades infecciosas en niños que han recibido las vacunas demuestra que no ocurre la subsiguiente inmunidad a la infección natural en las personas que reciben vacunas. El proceso de inyección coloca las partículas virales en la sangre sin proporcionar alguna manera clara de eliminar estas substancias extrañas.
Video sobre las vacunas: información histórica que demuestra por qué las enfermedades estaban declinando cuando comenzaron las campañas de vacunación.
link: http://video.google.com/videoplay?docid=-429399131630926379&hl=es
¿Por qué las Vacunas no Protegen Contra las Enfermedades?
Walene James, el autor de “Inmunización: la Realidad Detrás del Mito", afirma se necesita la respuesta inflamatoria completa [5] para crear una inmunidad real. Antes de la introducción de las vacunas de sarampión y paperas, a los niños les daba sarampión y paperas, y en la gran mayoría de los casos estas enfermedades eran benignas.
Las vacunas "engañan" al cuerpo para que no monte una respuesta inflamatoria completa al virus inyectado.
Las vacunas y el Síndrome de Muerte Infantil Súbita, SIDS
La incidencia del síndrome de Muerte Infantil Súbita SIDS ha crecido de 0,55 por cada 1000 nacimientos vivos en 1953, a 12,8 por cada 1000 en 1992, en el Condado de Olmstead, Minnesota. La incidencia máxima para SIDS es la edad entre 2 y 4 meses; el tiempo exacto en que son aplicadas la mayor parte de las vacunas. El 85% de los casos de SIDS ocurren en los primeros 6 meses de infancia.
El incremento de SIDS como un porcentaje del total de muertes infantiles ha subido de 2,5 por 1000 en 1953 a 17,9 por 1000 en 1992. Este levantamiento en las muertes de SIDS ha ocurrido durante un periodo cuando casi cada enfermedad infantil estaba disminuyendo debido a una higienización mejorada y progreso médico exceptuando el SIDS. Estas muertes de SIDS aumentaron durante un período en el que el número de vacunas dadas a un niño estaba subiendo firmemente a 36 por niño.
El Dr. W. Torch pudo documentar 12 muertes infantiles que aparecían dentro de 3½ y 19 horas después de una inmunización de DPT. Él informó 11 nuevos casos de muerte de SIDS y uno después y otro errado que había ocurrido dentro de las 24 horas después de una inyección de DPT. Cuando él estudió 70 casos de SIDS, a dos terceras partes de estas víctimas[6] se les había aplicado la vacunación desde un medio día a 3 semanas antes a sus muertes. Ninguna de estas muertes se atribuyó a las vacunas. Las vacunas son una “vaca sagrada”, y no aparece nada en contra de las mismas en los medios de comunicación de masa, porque son muy rentables para las empresas farmacéuticas.
Hay una razón válida para pensar que las vacunas son, no solo inservibles previniendo la enfermedad, sino que son contraproducentes, porque dañan el sistema inmunológico permitiéndole al cáncer, a las enfermedades auto-inmunes y al SIDS causar mucha invalidez y muerte.
Otros Peligros De las Vacunas
En la edición del 4 de marzo de 1977 de Ciencia, Jonas y Darrell Salk advierten,
“las vacunas vivas del virus contra la influenza o la polio pueden, en cada instancia, producir la enfermedad que se intenta prevenir. El virus vivo contra el sarampión y paperas puede producir efectos colaterales como la encefalitis (daño cerebral)."
La vacuna de gripe de cerdo fue administrada al público americano aunque nunca había habido un caso identificado de gripe del cerdo en un humano. Los granjeros se negaron a usar la vacuna porque mató demasiados animales. A pocos meses de uso en los humanos, esta vacuna causó muchos casos de serias lesiones nerviosas. (el síndrome de Guillan Barre).
Un artículo en el Washington Post del 26 de enero de 1988 mencionaba que todos los casos de polio desde 1979 habían sido causados por la vacuna de la polio, sin casos conocidos de polio de una veta salvaje desde 1979. Esto podría haber creado una situación perfecta para discontinuar la vacuna, pero la vacuna todavía se administra. Las vacunas son una fuente maravillosa de ganancias sin riesgos para las compañías de droga, puesto que las lesiones de la vacuna son recompensadas ahora por el gobierno.
La firme escalada en el número de vacunas administradas ha sido seguida por un alza idéntica en la incidencia de enfermedades auto-inmunes (artritis reumatoide, lupus subagudo eritematoso, psoriasis, múltiple esclerosis, asma) visto en niños. Mientras que hay una transmisión genética de algunas de estas enfermedades, muchas son probablemente debidos a lesiones por partículas de proteína extrañas, mercurio, aluminio, formaldehído y otros agentes tóxicos inyectados en las vacunas.
En 1999, la vacuna del rotavirus fue recomendada por el Centro para el Control de Enfermedades, para todos los infantes. Cuando se instituyó este programa de vacuna, varios infantes murieron y muchos tuvieron obstrucciones intestinales que pusieron en peligro sus vidas. Juicios de Pre licencia [15] de la vacuna del rotavirus habían demostrado una incidencia aumentada de intussusceptions 30 veces mayor que la normal, pero sin embargo, la vacuna fue soltada sin las advertencias especiales a los practicantes para estar al acecho de los problemas intestinales. Las vacunas de niños no se estudian a menudo posiblemente para la toxicidad porque el tal estudio podría eliminarlos de usarse.
Un estudio grande de Australia mostró que el riesgo de desarrollar encefalitis de la vacuna de pertussis era 5 veces mayor que el riesgo de desarrollar encefalitis contactando la pertussis por métodos naturales.
La inmunidad naturalmente adquirida por la enfermedad evoluciona por propagación de un virus del tracto respiratorio al hígado, timo, bazo y médula del hueso. Cuando los síntomas empiezan, la respuesta inmune entera se ha movilizado para rechazar el virus invasor. Esta compleja contestación del sistema inmunológico crea anticuerpos que confieren inmunidad para toda la vida, en contra del virus invasor, y preparan al niño a responder rápidamente a una infección por el mismo virus en el futuro.
La vacunación, en contraste, resulta en persistir el virus vivo u otros antígenos extraños dentro de las células del cuerpo, una situación que puede provocar reacciones auto-inmunes, cuando el cuerpo trata de destruir sus propias células infectadas. No hay sorpresa alguna que la incidencia de enfermedades auto-inmunes (artritis reumatoide, lupus subagudo eritematoso, esclerosis múltiple, asma, psoriasis) ha subido grandemente en esta era de inmunización de las múltiples vacunas.
Diabetes Mellitus Tipo 1 Inducida por la Vacuna
El Dr. John Classen ha publicado 29 artículos sobre la diabetes inducida por la vacuna [16]. Por lo menos 8 de 10 niños con diabetes Tipo 1 (que necesitan insulina) tienen esta enfermedad como resultado de la vacunación. Estos niños pueden haber evitado el sarampión, paperas, y la tosferina, pero ellos han recibido algo mucho peor: una enfermedad que acorta la esperanza de vida por 10 o 15 años y resulta en una vida que requiere constantes cuidados médicos.
El Dr. Classen ha mostrado en Finlandia, que la introducción de la vacuna de hemophilus tipo b causó tres veces más casos de diabetes tipo 1 que el número de muertes y daños cerebrales que la influenza hemophilus tipo b pudo haber prevenido.
En Nueva Zelanda, la incidencia de diabetes Tipo 1 en niños subió en un 61% después de un agresivo programa de vacunación contra la hepatitis B.. Este mismo programa se ha empezado en los E.E.U.U. por lo que nosotros podemos ahora esperar muchos casos de diabetes Tipo 1 diabetes en los niños. Alzas similares en la diabetes Tipo 1 se han visto en Inglaterra, Italia, Suecia, y Dinamarca después del programa de inmunización contra la Hepatitis B.
Se Necesitan Substancias tóxicas para Hacer Vacunas
Las vacunas contienen muchas substancias tóxicas que se necesitan para prevenir que las vacunas sean infectadas o para mejorar la ejecución de la vacuna. Entre estas substancias están: el mercurio, formaldehído y aluminio. [17]
En los últimos 10 años, el número de niños autistas ha subido de entre 200 y 500 por ciento en cada estado en los EE.UU. Esta alza tan grande en el autismo siguió a la introducción de la vacuna del sarampión, paperas y rubéola en 1975.
Al nieto saludable del Representante Dan Burton se le dieron inyecciones para 9 enfermedades en un día. Estas inyecciones fueron instantáneamente seguidas por el autismo. Estas inyecciones contienen un preservativo de mercurio llamado el timerosal. El muchacho recibió 41 veces la cantidad de mercurio capaz de dañar al cuerpo. Mercurio es una neurotoxina que puede dañar el cerebro y el sistema nervioso. Y trágicamente lo hizo.
En los Estados Unidos el número de inyecciones compulsivas de vacuna ha aumentado de 10 a 36 en los últimos 25 años. Durante este periodo ha habido un aumento simultáneo en el número de niños sufriendo incapacidades de aprendizaje y desórdenes de déficit de atención. Algunas de éstas incapacidades infantiles están relacionadas con el daño cerebral intrauterino del uso de cocaína por la madre, pero probablemente las vacunas causan muchos de los otros.
Muchas vacunas contienen aluminio. Una nueva enfermedad llamada myofasciitis macrophagica causa dolor en los músculos, huesos y coyunturas. Todas las personas con esta enfermedad han recibido vacunas que contienen aluminio. Los depósitos de aluminio pueden permanecer como un irritante en los tejidos y perturban el sistema inmune y nervioso para toda una vida.
Casi todas vacunas contienen aluminio y mercurio. Estos metales parecen jugar un papel importante en el etiología de la Enfermedad de Alzheimer. Un experto en la Conferencia Internacional de la Vacuna, en 1997 relataba que una persona que recibe 5 o más vacunas anuales contra la influenza han aumentado la probabilidad de desarrollar la Enfermedad de Alzheimer por un factor de 10 sobre la persona que ha tenido 2 o menos vacunas de la gripe.
Cuando nosotros tomamos vacunas estamos jugando una versión moderna de la Ruleta rusa. Nosotros no sólo nos exponemos a aluminio, mercurio, formaldehído y células de proteínas extrañas, sino que podemos conseguir el virus 40 del simio y otros virus peligrosos que pueden causar cáncer, leucemia y otros severos problemas de salud porque la banca de vacunas está contaminada por técnicas descuidadas de aislamiento de animales. El congreso ha protegido a los fabricantes de demandas legales, por lo que las peligrosas vacunas simplemente incrementan las ganancias sin ningún riesgo a las compañías de droga.
Los niños americanos de 2 meses de edad comenzaron a recibir la vacuna de la hepatitis B en diciembre de 2000. No se habían hecho estudios revisados de la seguridad de la vacuna de hepatitis B en esta categoría de edad. Pronto fueron reportados más de 36.000 reacciones adversas con 440 muertes, pero la verdadera incidencia es mucho más alta, ya que el reporte es voluntario, por lo que solo aproximadamente el 10% de las reacciones adversas son reportadas.
Esto significa que aproximadamente 5000 infantes están muriendo anualmente de la vacuna de la hepatitis B. El Jefe de Epidemiología del CDC admite que la frecuencia de reacciones serias a la vacuna de hepatitis B es 10 veces superior que otras vacunas. La hepatitis B se transmite sexualmente y por sangre contaminada, por lo que la incidencia de esta enfermedad debe estar cerca del cero en esta edad.
Un experto de la vacuna, Dr. Philip Incao, declara que,
“la conclusión es obvia que los riesgos [18] de vacunación de la hepatitis B pesan mucho más que los beneficios. Una vez una vacuna es obligatoriamente asignada, el fabricante de la vacuna ya no es responsable de las reacciones adversas de la misma."
Una importante observación del Dr. W.B. Clarke, que el cáncer no fue encontrado en individuos sin vacunar demanda una explicación, y una parece venidera ahora. Todas las vacunas administradas un corto período corto de tiempo a un sistema inmunológico inmaduro vacían la glándula del timo (la glándula primaria involucrada en las reacciones inmunes) de las irreemplazables células inmunes inmaduras.
Cada una de estas células podría haberse multiplicado y desarrollado en un ejército de valiosas células para combatir la infección y el crecimiento de células anormales. Cuando estas células inmunes se han agotado, la inmunidad permanente no puede aparecer. La Fundación Arthur de Investigación en Tucson, Arizona estima que hasta el 60% de nuestro sistema inmunológico podría estar agotado [19] por las múltiples vacunas en masa. (Ahora se requieren 36 para los niños).
Sólo el 10% de células inmunes están permanentemente perdidas cuando a un niño se le permite desarrollar la inmunidad natural de la enfermedad. ¡Es necesario que haya una grave preocupación sobre éstas vacunaciones que lesionan el sistema inmunológico!
¿Pueden las personas que aprueban estas vacunaciones en masa saber que están dañando la salud de estos niños, muchos de los cuales están siendo condenados a requerir muchos cuidados médicos en el futuro?
Hay una fuerte evidencia disponible que el desarrollo del sistema inmunológico después de contraer las enfermedades infantiles usuales madura y le da capacidad de luchar infecciones y células malignas en el futuro.
El uso de vacunas múltiples que previenen la inmunidad natural promueve el desarrollo de alergias y asma. Un estudio de Nueva Zelanda descubrió que el 23% de los niños vacunados desarrollan asma, comparado con cero en los niños no vacunados.
El cáncer era una enfermedad muy rara en 1890. Esta evidencia sobre la lesión del sistema inmunológico por la vacuna se permite el lujo de una explicación plausible para el Dr. Clarke, encontrando que solo individuos vacunados contraían cáncer. Algún cambio adverso radical en la salud ocurrió en los tempranos 1900s para permitir que el cáncer explotara y la razón parece ser la vacunación.
Las vacunas son un fenómeno antinatural. Mi suposición es que si suficientes personas dijeran no a las inmunizaciones, habría una llamativa mejora en la salud general con la naturaleza de vuelta ocupándose de las inmunizaciones en vez del hombre. Vacunar a un niño debe ser una opción, no un requisito. Las exenciones médicas y religiosas son permitidas en la mayoría de los estados.
Cuando las políticas gubernamentales requieren las vacunaciones antes de que los niños entren en la coerción de las escuelas ha rechazado la falta de evidencia de la eficacia y seguridad de la vacuna. No hay ninguna prueba que las vacunas funcionen y nunca son estudiadas para la seguridad antes del descargo. Mi opinión es que hay aplastante evidencia que las vacunas son peligrosas y la única razón para su existencia es aumentar ganancias de las empresas farmacéuticas.
Si le obligan a que inmunice a sus niños que para que pueden entrar en la escuela, obtenga una declaración notariada del director de la instalación, de que ellos aceptarán la completa responsabilidad financiera por cualquier reacción adversa de la vacuna. Puesto que hay por lo menos un riesgo del 2 por ciento de una seria reacción adversa, ellos pueden ser lo suficientemente listos para permitirle a su niño escapar de un procedimiento peligroso.
Una reciente legislación pasada por el Congreso le da el poder al gobierno para encarcelar a las personas que se niegan a tomar las vacunas (viruela, ántrax, etc). Esto sería molesto de forzar si un gran número de ciudadanos rechazaran ser vacunados al mismo tiempo.
Notas de pie de página:
1. Null Gary Vaccination: An Analysis of the Health Risks- Part Townsend Letter for Doctors & Patients Dec. 2003 pg 78
2. Mullins Eustace Murder by Injection pg 132 The National Council for Medical Research, P. O. Box 1105, Staunton, Virginia 24401
3. Gary Null Interview with Dr. Dean Black April 7, 1995
4. de Melker HE, et al Pertussis in the Netherlands: an outbreak despite high levels of immunization with whole-cell vaccine Emerging Infectious Diseases 1997; 3(2): 175-8 Centers for Disease Control
5. Gary Null Interview with Walene James, April 6, 1995
6. Torch WS Diptheria-pertussis-tetanus (DPT) immunizations: a potential cause of the sudden infant death syndrome (SIDS) Neurology 1982; 32-4 A169 abstract.
7. Collin Jonathan The Townsend Letter for Doctors & Patients 1988 abstracted in Horowitz Emerging Viruses Aids & Ebola pg 1-5
8. Harris RJ et al Contaminant viruses in two live vaccines produced in chick cells.J Hyg (London) 1966 Mar:64(1) : 1-7
9. Horowitz Leonard G. Emerging Viruses AIDS & Ebola pg 484
10. Vilchez RA et al Association between simian virus 40 and non-Hodgekin lymphoma Lancet 2002 Mar 9;359(9309):817-823
11. Bu X A study of simian virus 40 infection and its origin in human brain tumors Zhonghu Liu Xing Bing Xue Zhi 2000 Feb;21 (1):19-21
12. Friedrich F. et al temporal association between the isolation of Sabin-related poliovirus vaccine strains and the Guillan-Barre syndrome Rev Inst Med Trop Sao Paulo 1996 Jan-Feb; 38(1):55-8
13. Horowitz Leonard Emerging Viruses: Aids and Ebola pg 492
14. Horowitz Leonard G Emerging Viruses: Aids & Ebola pg 378-88 Tetrahedron Inc. Suite 147, 206 North 4th Ave. Sandpoint, Idaho 83864 1-888-508-4787 tetra@tetrahedron.org
15. Null, Gary Vaccination: An Anatysis of the health risks-Part 3 Townsend letter for doctors & patients Dec. 2003 pg 78
16. Classen, JB et al. Association between type 1 diabetes and Hib vaccine BMJ 1999; 319:1133
17. Brain 9/01
18. Incao, philip M.D. Letter to representative Dale Van Vyven, Ohio House of Representatives March 1, 1999 provided to www.garynull.com by The Natural Immunity Information Network
19. Rowen Robert Your first consultation with Dr. Rowen pg 20
Algunas fuentes:
http://www.bibliotecapleyades.net/salud/salud_vacunas03.htm
http://www.bibliotecapleyades.net/salud/esp_salud33as.htm