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King_Pappas

Usuario (España)

Primer post: 7 dic 2016
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Estoy fabricando un escudo tardorromano. Te enseño como.
Estoy fabricando un escudo tardorromano. Te enseño como.
Apuntes Y MonografiasporAnónimoFecha desconocida

Saludos Taringa. Hace un tiempo empecé el que es mi proyecto más complejo hasta la fecha: la construcción de un escudo tardorromano lenticular. Empecé esto como algo para superarme a mí mismo, ya que este escudo por su morfología y formas de construir es muy complejo. También me he alejado completamente de los materiales modernos, en este escudo todos los materiales que estoy empleando son históricos, así que un romano del siglo III o IV emplearía los mismos. ¿Cómo empezar a construir este escudo? Necesitamos construir una prensa sobre la que encolar la madera para darle forma. Esta es la prensa que yo me hice, tiene unas dimensiones de 104x84x12cm de altura, tiene 28 costillas y pesa unos 25-30kg. Construir una buena prensa es fundamental. Aquí vemos el costillaje La prensa acabada, con una capa de láminas para hacer una superficie lisa. También me fabriqué 40 aprietos así, para poder sujetar las lamas de madera mientras encolaba. Como digo, no he empleado contrachapado para su construcción, sino una buena madera de pino europeo. Antiguamente para fabricar este tipo de escudos había 2 técnicas, encolar tablones previamente curvados con vapor, o laminar madera para realizar una especie de contrachapado. Yo opte por laminar, que aunque es un proceso más laborioso también resulta en un escudo de mayor calidad. Así que lamine unas 90 lamas de madera. La capa central es de 2mm mientras que las externas de 3,5, para poder lijar la superficie sin problema. Se trabaja de la capa interior a la exterior, así que fui colocando las lamas de la primera capa en la prensa. Debido a la curvatura los extremos se tocan pero dejan un hueco en el centro, por lo que hay que cepillar los bordes para afinarlos, tal como las piezas de una barrica de vino. Las ajuste con mucha paciencia para que quedaran perfectas. Aquí vemos la mitad de la primera capa Capa terminada de ajustar. Hacemos esto con todas las lamas, y una vez ajustadas, retiramos la capa interior y exterior para encolar la interior. Como pegamento emplee una mezcla de cola de huesos y piel de vacuno que se ha de calentar al baño maría (y el pegamento caliente apesta) También use una plancha de hierro antigua que fácilmente tendrá 100 años. Cola de huesos a la izquierda, y cola de piel a la derecha. Este tipo de pegamentos calientes secan muy muy rapido, esto es en cuestion de segundos, por lo que hay que ser veloces al aplicarlo y al poner la madera. Aun asi esto no es suficiente, por lo que una vez colocada la lama de madera (que habra quedado muy mal encolada) con la plancha de hierro caliente la ponemos encima de la lama para derretir el pegamento de debajo (estos pegamentos son reversibles) y rapidamente le ponemos un gran peso. Yo usaba unos motores electricos viejos y algun otro trasto. Puede llevar entre 20 y 60 min cada lama de madera. Hay que ir zona por zona para asegurarse de que esta bien encolado. En total me ha llevado 40 horas encolar. Al sacarlo de la prensa así quedó: Después de esto se recorta el sobrante y se deja a su medida definitiva (siempre al encolar se hace un poco más grande) de 100x80cm. También lijamos ambas caras y hacemos el agujero para el asa. Puse un refuerzo central de roble francés en el centro, que aparte de darle un poco de solidez extra, sirve para engordar el asa para hacerla más cómoda. Después de esto lo entele con lino crudo a ambas caras. El lino es recio y resistente. Como pegamento aquí emplee cola de conejo, que está fabricada con su piel y orejas. La cola de conejo es más flexible que la de huesos o piel de vacuno, porque lo que es más idónea para esto. También le puse una cacha para terminar de hacer el asa, y después lo redondee. De momento así es como lo llevo. A ratos estoy fabricando la cantonera de hierro, y en algún momento futuro forjare el umbo. La pintura la fabricare yo mismo con aceite de linaza prensado en frio y pigmentos naturales de óxidos de hierro, hematita y limonita. Espero que os haya gustado mi trabajo, podéis pasaros por mi pagina para ver más detalles. P.D. El escudo ahora ha de pesar unos 4,5kg más o menos, es bastante comodo y manejable. Calculo que una vez acabado con la cantonera de hierro, el umbo y la pintura puede ser unos 500-650gr más.

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Fabricación de un auténtico escudo íbero, parte 1
Fabricación de un auténtico escudo íbero, parte 1
Apuntes Y MonografiasporAnónimo3/2/2018

Saludos taringueros. Este no es mi primer post sobre escudos, ya que es algo a lo que me dedico en mi página llamada Ars Scutae , y suelo compartirlo aquí. En esta ocasión tuve un encargo de otro cliente que quería una reconstrucción de una caetra íbera. La caetra era un escudo redondo de entre los 35 y 70cm de diámetro; aunque generalmente rondaban tamaños pequeños, de entre 40-45cm. Su grosor era variable, pero debido a que solían ser escudos pequeños, el aumento de grosor no era un problema, por lo que podían rondar los 2cm de espesor. Cabe decir que no se han encontrado restos de la madera de estos escudos, salvando el asa metálica de varios ejemplares, asi como de los umbos (parte central metálica que servia para proteger la mano). La reconstrucción de estos escudos parte de las piezas originales encontradas, así como de las descripciones de algunos historiadores (como Estrabón), y de las muestras de arte, como estatuillas de piedra y bronce, y estelas. Los materiales que empleé para la construcción de la caetra son totalmente históricos (con una salvedad, como vereis más adelante); aquí no hay nada de contrachapado, cola blanca, pinturas de bote... Como digo, los materiales que empleé son madera de roble, una mezcla de cola de huesos y piel (colas animales), lino crudo de 260gr/m2. Como pigmentos usaré ocre rojo, que es un pigmento tierra, en este caso procede de italia; ocre amarillo, que es otro pigmento tierra, este es de francia; y el azul si es un pigmento sintético moderno. Esto se hizo así para ahorrar costes, ya que las fuentes minerales para el azul (o el azul egipcio, el primer pigmento sintetico de la historia que data del 3.500 a.C) son increiblemente caros. El aglutinante será yema de huevo. Los elementos metálicos del escudo son todos de hierro (asa, umbo, cantonera y clavos), y también están forjados a fuego por mí. El tamaño del escudo acabado es de 40cm. Bien, empezamos con la construcción. El primer paso es partir de las tablas (que previamente hay que cortar, cepillar y regruesar para dejarlas con las caras lisas y a escuadra, y con las medidas requeridas). Usé tablas de roble de 18mm de espesor, 90mm de anchura y 550mm de largo. Son mucho más largas que el escudo porque las saqué de unos tacos de roble que tenían 110cm de alto, y ese tamaño es el resultado de cortarlo por la mitad. En la testa, pueden observarse los distintos anillos de crecimiento del árbol y los gruesos conductos por los que circula la savia. Ahora con los tablones listos, hay que preparar el pegamento. Las colas animales requieren de preparación, y difieren mucho en su uso respecto a los pegamentos modernos. Cola de piel (derecha), y cola de huesos (izquierda). Al fondo, el gato de mi taller. Como se puede ver la cola de piel tiene un color mucho más oscuro que la de huesos; además no es translúcida como esta. Para preparar la cola para su uso en primer lugar mezclaremos ambos tipos en unas proporciones determinadas, a fin de mezclar sus propiedades: la cola de huesos pega más, pero es más frágil, por eso la mezclo con la de piel. Despues se mezcla todo con agua y se deja humedecerse por lo menos 2 horas. Esto ha de hacerse dentro de un tarro de crista, por ejemplo, y después se calienta al baño María a baja temperatura. Es importante que el pegamento no supere los 60ºC o el colágeno que tiene el pegamento (ya he dicho que son pegamentos animales a base de piel y demás, que además, el colágeno es la sustancia que hace que pegue) se destruirá, con lo que no pegará. Al humedecer las perlas del pegamento, estas se hinchan, creando una masa gelatinosa. Calentando el pegamento. Hasta aquí la preparación para el encolado. Ahora para encolar dispongo 3 listones fuertes de roble, y sobre estos 2 tablas del escudo. Sobre estos a su vez, coloco otros 3 listones. Con esto creo una especie de "prensa" o "emparrillado" para facilitarme el encolado. Solo se pueden encolar tablas de 2 en dos, ya que las colas animales son pegamentos calientes: secan cuando se enfrian, y esto es tan rápido como 10-15 segundos. Se aprieta todo con unos pocos aprietos. La tabla que esta colocada arriba es a la que posteriormente le daré cola. Se le aplica el pegamento, y sin demora alguna se coloca la tabla en su sitio y se colocan los aprietos. Hay que ser increiblemente veloces, si no el pegamento se habrá enfriado lo suficiente como para no pegar bien y se nos podría desencolar la tabla. Estas colas secan en pocos minutos, en cuestión de 30-60 minutos podríamos seguir trabajando con el escudo, pero por seguridad lo dejaremos 24 horas, ya que es el tiempo que tarda en cristalizar el pegamento y adquirir su máxima dureza. Al día siguiente encolaremos otra tabla, dejaremos otras 24 horas, y asi sucesivamente hasta acabar. También se puede realizar otro "emparrillado" y encolar otro grupo de tablas a la vez, asi se gana algo de tiempo (es lo que hice) Una vez está el escudo encolado, con un formón se eliminan los restos de cola. La ventaja de estos pegamentos es que no manchan la madera, y son fáciles de limpiar, al contrario que la cola blanca de carpintero. El siguiente paso es dibujar la forma del escudo y definir el tamaño del agujero para el umbo y el asa. El método más facil es un listón de madera clavado al escudo, y hacerle un agujero a 20cm del clavo para poder marcar con el lápiz. El compás más sencillo. Se hace un agujero fino para pasar el clavo, y otros más gruesos para que pueda pasar la punta del lápiz. Se traza el circulo exterior que delimita el escudo (40cm), y el interior para el asa y el umbo (12,5cm) Luego cortaremos la madera sobrante. Lo mejor para cortar el exceso de madera y redondear el escudo es usar una sierra de cinta, si no se puede usar un método más tradicional y serrar a mano. Después de esto, lijar el borde para dejarlo liso y totalmente regular es una buena idea. Después se lijan el borde para dejar el escudo perfectamente redondo. Se trazan unos circulos concéntricos como marcas de referencia para empezar a eliminar el material sobrante del borde y adelgazarlo a 8mm. Rebajar el grosor del borde ayuda a mejorar el equilibrio del escudo, por lo que es más manejable. También alijera algo el peso. Yo esto lo hice con una escofina gruesa y mucha paciencia. Luego al final le daba con la lijadora de banda para eliminar las marcas que debaja la escofina, y por último, con una lijadora orbital para darle un acabado más fino. El borde se deja prácticamente plano, y la transición entre éste y el núcleo se suaviza para que no se note un cambio brusco. Es muy importante asegurarse de que eliminamos solamente el material justo, y que lo hacemos de forma regular para conseguir un buen acabado. Esto ha de hacerse en ambas caras, ya que así, al rebajar por ambas y conseguir un resultado simétrico, las fuerzas que pueda ejercer la madera por cambios de temperatura y humedad, se repartirán por igual, dificultando la deformación del escudo. Mataremos las esquinas del borde para dejarlo redondeado. Es un paso opcional, pero como mi forma de hacer las cantoneras de metal hace que tengan un perfil redondeado, al hacer esto en el escudo encajarán a la perfección. El escudo es totálmente simétrico, aunque en la foto no se aprecie al no haber alineado la cámara correctamente. Para el agujero central hice una serie de agujeros y terminé de romper la unión entre estos con un formón. Después para eliminar los picos que quedaban entre cada barrenado le daba con la escofina. Redondeé el canto del escudo para eliminar los vértices afilados que había; además luego cuando fabrique la cantonera de hierro, ésta se adaptará mejor, ya que por mi forma de hacerlas, salen con un perfil redondeado. Se redondea el borde para que no haga daño en la muñeca al usarlo. Ya está el núcleo de madera del escudo terminado. Ahora, con el trabajo de madera finalizado, toca hacer la cantonera de hierro. Para ello partí de una plancha de 0.4mm de espesor. El primer paso a dar es calcular el perímetro del escudo, entonces lo dividimos por 2, y le sumamos 3mm; esta es la medida que tendrá cada mitad de la cantonera de hierro. Yo corté 2 trozos de 63,5cm por 5cm de ancho y 0.4mm de espesor. 0.4mm puede parecer poco, pero los fragmentos de cantoneras metálicas de escudos antiguos corroboran éstas medidas, y ofrecen una buena protección. Como mi plancha de hierro estaba oxidada le di una buena lijada. Se marcan las lineas guía y se dibujan los lóbulos por donde irá más tarde el remache. Estos lóbulos son equidistantes entre sí. Como la chapa es fina, se puede cortar sin problemas con unas tijeras para chapa. Ahora toca lo laborioso. Tras mil golpes con el martillo de bola y una herramienta que me fabriqué especialmente para esto, se va doblando la chapa hasta darle un perfil de "U". Primera pasada de martillo en la que se empieza a curvar la chapa. Ahora hay que curvar la cantonera para que se adapte al escudo. Para ello hize un vaciado de media esfera en un viejo tocón, y con un trozo de pletina de acero modificada (con el grosor del escudo) fui golpeando hasta que poco a poco se curvó. Después se coloca en el escudo y se termina de hacer un ajuste fino. Segunda pasada. Aún tiene una forma un poco burda, y no se adapta bien al borde; requiere más trabajo. Tercera pasada de martillo. Ahora se hace el trabajo fino y se ajusta al escudo. Después de un buen rato, y otros cuandos martillazos, queda bien ajustada, sin huecos ni irregularidades. Este es el aspecto que tiene la cantonera. Puede verse el perfil en "U" que tiene. Toca hacer esto con ambas partes. Una vez hechas y ajustadas, habrá que hacer un pequeño ajuste para eliminar el sobrante y así conseguir un ajuste perfecto, sin huecos. Los lóbulos para los remaches se taladrarán más adelante, cuando se haya pintado el escudo. Por último se aceitan ambas mitades con aceite de linaza prensado en frio. Éste aceite es el de mayor calidad, y el más correcto e indicado para proteger el metal del óxido. Tan solo es necesario aplicar una fina capa de aceite. Este, al secarse durante el transcurso de los días (que dependiendo de la temperatura ambiental podrían ser algunas semanas) creará una capa prácticamente transparente a modo de barniz. La cantonera se aceita fuera del escudo, ya que si mancháramos con aceite la madera, arruinaríamos por completo la siguiente fase de entelado, ya que la cola no pegaría; además por el momento no ha de ser colocada. Ahora toca entelar. Como dije al inicio, usaré lino grueso de 260 gr/m2. Este lino a pesar de ser relativamente grueso, tiene un entramado prieto, y sus hilos son de un espesor regular, por lo que es un excelente tejido, y una muy buena opción para este menester. Como el lino es un hijo de mil hienas, hay que lavarlo y plancharlo para eliminar todas las arrugas (salen a millares). Ya que el escudo tiene 40cm de diámetro, se necesitan 2 trozos de 45x45cm, para tener algo de margen; además tambien recubriremos el borde, así que esos centímetros extra son de ayuda para no ir justos. Hay que usar de nuevo colas animales para pegarlo, solo que esta vez usé solamente cola de piel; aunque tambien puede usarse cola de conejo, o una mezcla de ambas. Como el pegamento seca en un suspiro, se aplica cola rápidamente a toda la superficie del escudo y se coloca la tela, se presiona, y se eliminan las posibles burbujas y pliegues. Las manchas de la tela corresponden a que está saturada de pegamento, debido a que una vez puesta la tela, se hace necesario pasar una plancha caliente para volver a fundir el pegamento y asegurarse de que está bien pegado. A los 30 minutos estará lo suficientemente seco como para poder seguir trabajando, así que con un pincel pequeño se aplica cola al borde del escudo (ese que ahora mide 8mm) y se presiona la tela sobre él. Se aplica la cola y se va pegando la tela tramo a tramo. También se corta la tela por el agujero del asa y se pega al borde interior. Otros 30 minutos de espera, y ahora cortaremos al ras de la la otra cara la tela sobrante. Una cara ya está terminada. Ahora hay que hacer exactamente lo mismo con la cara que falta; los procedimientos son los mismos. A la hora de volver a pegar la tela sobre el borde se requiere más cantidad de cola, ya que pegar tela sobre tela, parte del pegamento penetra en el tejido. Al pegar la tela por el borde interior del asa se hacen los cortes pertinentes de tal forma que no coincidan con los de debajo, a fin de cubrir los huecos dejados en esta capa. Y por último, unas pocas fotos más, para que podaís verlo mejor. Ahora el escudo está listo para pintar. Debido al entelado, el escudo ha ganado grosor. Ahora mide 20mm en el centro y 10mm en los bordes, tal y como estaba previsto; esa es la razón de haberlo dejado inicialmente a 18mm y 8mm respectivamente. Y por último la certificada: Eso es todo por el momento. Ahora me toca ponerme a hacer pruebas de pintura e imprimacion, para después ponerme a la forja para hacer los clavos, el umbo y el asa de hierro para poder colocarlos en el escudo. Publicaré la segunda parte cuando esté todo terminado. Saludos desde Hispania.

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Fabricación de un auténtico escudo íbero - parte 2
Fabricación de un auténtico escudo íbero - parte 2
Apuntes Y MonografiasporAnónimo8/15/2018

Seguimos con la fabricación de la caetra. Podeís leer la primera parte aquí. Nos quedamos en el proceso de entelado. Recordemos que el tejido que se usó para recubrir el escudo fue lino, por lo que ahora toca imprimar y pintar. Para fabricar la pintura se utilizó otra cola animal: cola de conejo. La cola de conejo es de un color más claro que la de piel, y es la más flexible de las utilizadas, cualidad deseada para nuestros fines. Se prepara igual que las otras, solamente que con una mayor cantidad de agua, porque por un lado es una cola que para adquirir la misma densidad requiere más agua, y por otro lado porque necesitamos mayor fuidez. Con la cola fundida se le añade tanto carbonato cálcico como sea necesario para conseguir una mezcla blanca y de una consistencia adecuada. Ya que es un pegamento que -al igual que las otras colas animales- se debe calentar para aplicarlo y seca al enfriar, la rapidez con la que se den los brochazos es vital. Se aplicaron 3 capas a cada cara, cantos incluidos. El motivo a pintar fue sacado de la estela funeraria de Braganza, en Portugal, en la que se representa un diseño en espiral que simboliza al sol. Diseños similares se han encontrado en otras estelas, como la de Lombera.Los colores elegidos fueron el azul por la disponibilidad de mineral de azurita en la zona, ocre amarillo y naranja por complementar al azul y ser colores abundantes y presentes en la paleta de colores de la antiguedad. Con esto en mente se digitaliza el dibujo, se imprime y se calca sobre el escudo. Para pintarlo se utilizó temple al huevo, es decir, pintura cuyo aglutinante es yema de huevo. Hacer la pintura es facil: se separa la yema de la clara (este última se desecha), y se pincha la yema para extraer su contenido, ya que esta está contenida en una pelicula llamada membrana vitelina. Al huevo se le añade el pigmento y el carbonato cálcico necesarios hasta conseguir la consistencia, color y luminosidad adecuadas y sobre un cristal o losa de mármol se amasa y mezcla con la ayuda de una moleta, que también puede ser de estos 2 materiales. La mezcla ha de estar perfectamente homogenea. Cabe decir, que salvo el azul que fue sustituido por un pigmento sintetico porque los azules naturales son muy, pero muy caros, el resto de pigmentos son absolutamente históricos. En primer lugar se pinta la cara trasera y el borde interior con ocre amarillo, después se pinta el interior de la espiral con naranja (resultado de mezclar ocre rojo, naranja y carbonato cálcico), y, finalmente, las zonas faltantes del frontal con el azul sintético. Con el escudo pintado, solo falta trabajar con las partes metálicas. Recordemos que la cantonera de hierro ya estaba fabricada, por lo que es momento de ponerla. Esto no tiene mucho misterio, se coloca en su lugar, se taladran los lóbulos y la madera, y se pasa un remache de hierro; con la bola de un martillo se machaca el sobrante hasta formar la cabeza y conseguir que quede bien fijado. La cantonera se alinea perpendicularmente con la veta de la madera para maximizar su eficacia. Ahora toca una de las partes más epicas y agotadoras de todas: la forja. Prácticamente todo escudo tiene algun elemento metálico, y la mayoría de estos suelen ser el umbo. En el caso de la caetra, aparte de la cantonera también está el asa. Este asa está basada en la original hayada en el castro de Castellet de Bernabé, en España. El asa está fabricada en hierro y consta de un par de aletas triangulares y de un núcleo hueco. Esta se fabrica a partir de una chapa plana de hierro de 3mm. Se dibuja la el contorno y se recorta. Las lineas rojas verticales indicandonde hay que hacer unos cortes finos. Calentando la pieza en la forja y sacandola al rojo o amarillo se trabaja mucho mejor, el metal se vuelve moldeable. Sobre el yunque se golpea dandole forma. El núcleo se forma plegando el rectángulo central (de ahí el haber hecho los cortes) sobre si mísmo, formando un cilindro. Las aletas solo requieren de una ínfima curvatura, porque recordemos, al haber adelgazado los bordes del escudo se creó una ligera curva en ambas caras. Escuchar Death Metal mientras se trabaja ayuda a mantener un ritmo alto de trabajo y un martilleo constante. Cuando la pieza está acabada, se vuelve a calentar y se templa (pongo foto más adelante). Ahora es turno del umbo. El umbo sigue un proceso similar: se parte de chapa plana de hierro de 2mm, y se trabaja sobre una bola de acero junto con un martillo de alzado. Partiendo del centro se van haciendo pasadas concéntricas hasta, poco a poco, ir hundiendo la chapa y forzándola a tomar la forma deseada. Primero son pasadas en bruto, luego se refina la forma. Finalmente, con la pieza ya fría y con un martillo de zapatero o similar se martillea sobre la bola de antes para eliminar los golpes e irregularidades, a fin de darle un acabado más suave. Se optó por lijar la pieza, pero no por completo para no terminar de eliminar el negro de forja y dejarle cierta textura. El asa se lijó por completo. Solo queda la forja de los clavos. Por las prisas del trabajo no tengo fotos de esto, pero en esencia se necesita una clavera con -en este caso- un agujero cuadrado de 5mm. Se calienta un trozo de varilla de hierro y se empieza a estirar hasta formar el vástago del clavo (cuyo grosor va descendiendo progresivamente de los 5mm iniciales hasta formar la punta), y cuando se introduce la pieza en la clavera viendo que tiene el largo requerido se corta cosa de 5mm por encima, para tener material suficiente para machacar y formar la cabeza. Esto último se hace martilleando sobre la propia clavera, que, en esencia, puede ser algo tan simple como un trozo de pletina gruesa de 1cm con los agujeros que se necesiten. Ahora es momento de montar todo. En primer lugar hay que tener en cuenta que el asa irá colocada alineando sus puntas con las juntas de las mitades de la cantonera de hierro, de modo que al asirla con ella en horizontal, las tablas del escudo discurran en vertical. Con esto en mente colocaremos en primer lugar el umbo, haremos los agujeros correspondientes y clavamos los clavos de arriba y de abajo; esos que no atraviesan también el asa. Con el umbo fijado, se coloca el asa en su lugar, y se hacen los agujeros restantes. Primero los cercanos al agujero central. Estos 4 clavos restantes unen el umbo y el asa a la vez a través de la madera. Con ellos fijados se hace lo propio con los 2 restantes de los extremos; pero no doblamos los clavos aún. Necesitamos un par de anillas de hierro de unos 3cm de diámetro interior. Aquí ira sujeto la correa para el transporte del escudo. Se corta una larga tira de cuero y se cose con las anillas a los extremos. Posteriormente cada anilla se pasa por uno de los clavos y se doblan sobre si mismos, formando un bucle que aprisione las anillas y forme el sistema de transporte (esto lo vais a ver en las siguientes fotos). Asi que... ¡Ya está acabado! El peso resultante fue algo mayor del esperado: 2,5Kg; pero el escudo se nota sólido, contundente y manejable. No es un escudo cansado de manejar. Su nuevo dueño está contento con él. No hay certificada esta vez, pero como si la hubo en la primera parte no creo que sea necesario.

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Fabricación de un auténtico escudo íbero. Parte 2
Apuntes Y MonografiasporAnónimo8/15/2018

Seguimos con la fabricación de la caetra. Podeís leer la primera parte aquí. Nos quedamos en el proceso de entelado. Recordemos que el tejido que se usó para recubrir el escudo fue lino, por lo que ahora toca imprimar y pintar. Para fabricar la pintura se utilizó otra cola animal: cola de conejo. La cola de conejo es de un color más claro que la de piel, y es la más flexible de las utilizadas, cualidad deseada para nuestros fines. Se prepara igual que las otras, solamente que con una mayor cantidad de agua, porque por un lado es una cola que para adquirir la misma densidad requiere más agua, y por otro lado porque necesitamos mayor fuidez. Con la cola fundida se le añade tanto carbonato cálcico como sea necesario para conseguir una mezcla blanca y de una consistencia adecuada. Ya que es un pegamento que -al igual que las otras colas animales- se debe calentar para aplicarlo y seca al enfriar, la rapidez con la que se den los brochazos es vital. Se aplicaron 3 capas a cada cara, cantos incluidos. El motivo a pintar fue sacado de la estela funeraria de Braganza, en Portugal, en la que se representa un diseño en espiral que simboliza al sol. Diseños similares se han encontrado en otras estelas, como la de Lombera.Los colores elegidos fueron el azul por la disponibilidad de mineral de azurita en la zona, ocre amarillo y naranja por complementar al azul y ser colores abundantes y presentes en la paleta de colores de la antiguedad. Con esto en mente se digitaliza el dibujo, se imprime y se calca sobre el escudo. Para pintarlo se utilizó temple al huevo, es decir, pintura cuyo aglutinante es yema de huevo. Hacer la pintura es facil: se separa la yema de la clara (este última se desecha), y se pincha la yema para extraer su contenido, ya que esta está contenida en una pelicula llamada membrana vitelina. Al huevo se le añade el pigmento y el carbonato cálcico necesarios hasta conseguir la consistencia, color y luminosidad adecuadas y sobre un cristal o losa de mármol se amasa y mezcla con la ayuda de una moleta, que también puede ser de estos 2 materiales. La mezcla ha de estar perfectamente homogenea. Cabe decir, que salvo el azul que fue sustituido por un pigmento sintetico porque los azules naturales son muy, pero muy caros, el resto de pigmentos son absolutamente históricos. En primer lugar se pinta la cara trasera y el borde interior con ocre amarillo, después se pinta el interior de la espiral con naranja (resultado de mezclar ocre rojo, naranja y carbonato cálcico), y, finalmente, las zonas faltantes del frontal con el azul sintético. Con el escudo pintado, solo falta trabajar con las partes metálicas. Recordemos que la cantonera de hierro ya estaba fabricada, por lo que es momento de ponerla. Esto no tiene mucho misterio, se coloca en su lugar, se taladran los lóbulos y la madera, y se pasa un remache de hierro; con la bola de un martillo se machaca el sobrante hasta formar la cabeza y conseguir que quede bien fijado. La cantonera se alinea perpendicularmente con la veta de la madera para maximizar su eficacia. Ahora toca una de las partes más epicas y agotadoras de todas: la forja. Prácticamente todo escudo tiene algun elemento metálico, y la mayoría de estos suelen ser el umbo. En el caso de la caetra, aparte de la cantonera también está el asa. Este asa está basada en la original hayada en el castro de Castellet de Bernabé, en España. El asa está fabricada en hierro y consta de un par de aletas triangulares y de un núcleo hueco. Esta se fabrica a partir de una chapa plana de hierro de 3mm. Se dibuja la el contorno y se recorta. Las lineas rojas verticales indicandonde hay que hacer unos cortes finos. Calentando la pieza en la forja y sacandola al rojo o amarillo se trabaja mucho mejor, el metal se vuelve moldeable. Sobre el yunque se golpea dandole forma. El núcleo se forma plegando el rectángulo central (de ahí el haber hecho los cortes) sobre si mísmo, formando un cilindro. Las aletas solo requieren de una ínfima curvatura, porque recordemos, al haber adelgazado los bordes del escudo se creó una ligera curva en ambas caras. Escuchar Death Metal mientras se trabaja ayuda a mantener un ritmo alto de trabajo y un martilleo constante. Cuando la pieza está acabada, se vuelve a calentar y se templa (pongo foto más adelante). Ahora es turno del umbo. El umbo sigue un proceso similar: se parte de chapa plana de hierro de 2mm, y se trabaja sobre una bola de acero junto con un martillo de alzado. Partiendo del centro se van haciendo pasadas concéntricas hasta, poco a poco, ir hundiendo la chapa y forzándola a tomar la forma deseada. Primero son pasadas en bruto, luego se refina la forma. Finalmente, con la pieza ya fría y con un martillo de zapatero o similar se martillea sobre la bola de antes para eliminar los golpes e irregularidades, a fin de darle un acabado más suave. Se optó por lijar la pieza, pero no por completo para no terminar de eliminar el negro de forja y dejarle cierta textura. El asa se lijó por completo. Solo queda la forja de los clavos. Por las prisas del trabajo no tengo fotos de esto, pero en esencia se necesita una clavera con -en este caso- un agujero cuadrado de 5mm. Se calienta un trozo de varilla de hierro y se empieza a estirar hasta formar el vástago del clavo (cuyo grosor va descendiendo progresivamente de los 5mm iniciales hasta formar la punta), y cuando se introduce la pieza en la clavera viendo que tiene el largo requerido se corta cosa de 5mm por encima, para tener material suficiente para machacar y formar la cabeza. Esto último se hace martilleando sobre la propia clavera, que, en esencia, puede ser algo tan simple como un trozo de pletina gruesa de 1cm con los agujeros que se necesiten. Ahora es momento de montar todo. En primer lugar hay que tener en cuenta que el asa irá colocada alineando sus puntas con las juntas de las mitades de la cantonera de hierro, de modo que al asirla con ella en horizontal, las tablas del escudo discurran en vertical. Con esto en mente colocaremos en primer lugar el umbo, haremos los agujeros correspondientes y clavamos los clavos de arriba y de abajo; esos que no atraviesan también el asa. Con el umbo fijado, se coloca el asa en su lugar, y se hacen los agujeros restantes. Primero los cercanos al agujero central. Estos 4 clavos restantes unen el umbo y el asa a la vez a través de la madera. Con ellos fijados se hace lo propio con los 2 restantes de los extremos; pero no doblamos los clavos aún. Necesitamos un par de anillas de hierro de unos 3cm de diámetro interior. Aquí ira sujeto la correa para el transporte del escudo. Se corta una larga tira de cuero y se cose con las anillas a los extremos. Posteriormente cada anilla se pasa por uno de los clavos y se doblan sobre si mismos, formando un bucle que aprisione las anillas y forme el sistema de transporte (esto lo vais a ver en las siguientes fotos). Asi que... ¡Ya está acabado! El peso resultante fue algo mayor del esperado: 2,5Kg; pero el escudo se nota sólido, contundente y manejable. No es un escudo cansado de manejar. Su nuevo dueño está contento con él. No hay certificada esta vez, pero como si la hubo en la primera parte no creo que sea necesario.

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Soy fabricante de escudos y te lo muestro.
ArteporAnónimo12/7/2016

Saludos taringueros, machos alfa de lomo plateado. Como buen macho que se precie trabajo con mis propias manos, cortando, limando, lijando y desvastando la noble madera haciendo escudos en una "empresa" que cree llamada Ars Scutae. Os preguntareis ¿Por que mierda has acabado fabricando escudos? Bueno, mi padre disponia de una carpinteria en la cual estuve trabajando durante 6 años, hasta que la crisis vino a España (de donde soy) y no nos quedo mas remedio que cerrar. Esto me proporciono parte de los conocimientos que mas tarde necesitaria para tan noble trabajo de artesania. Tambien desde siempre me ha gustado la historia, en especial el mundo romano y un dia (mientras aun trabajaba en la carpinteria) decidi hacer un scutum rectangular romano. Eran tiempos en los que no tenia ni puta idea de escudos, asi que salio una tremenda cagada de scutum que ni siquiera termine, pero me sirvio para adentrarme en este mundo. Años mas tarde fabrique 2 escudos de lagrima curvos en contrachapado. Tambien eran una mierda, pero iba mejorando. Un dia conoci a unos que estaban dentro de un grupo de recreacionismo medieval, y me pidieron que les hiciera 2 escudos de lagrima! Era mi primer encargo, pero Ars Scutae aun no habia nacido. Pasaron los años hasta que hace cosa de un año y poco un colega me solto la idea a modo de broma de por que no abrir una web para vender mis escudos. Me lo plantee y entonces nacio ARS SCUTAE. Principalmente fabrico replicas de escudos historicos para grupos de recreacion historica, aunque tambien hay particulares y gente a la que le gusta la historia militar que me han pedido un escudo. Pero aparte de fabricar escudos en contrachapado con pinturas sinteticas y demas, me he estoy especializando en trabajar con maderas macizas, fabrico mi propio pegamento natural y totalmente historico, al igual con la pintura que la hago con pigmentos naturales. Ahora soy capaz de por ejemplo, fabricar un escudo romano totalmente historico, con madera laminada. Un escudo digno de un soldado de Cesar. ¿Fotos? ¡Por supuesto! Mira mi trabajo lince. Este es el ultimo escudo que he realizado. Hecho en madera de roble, canteado en laton, pintado con pinturas naturales y con un umbo de hierro forjado a mano. Tiene 84 lamas de madera. Este es mi scutum, tambien fabricado en roble. Es igual que el otro. Esta un poco maltratado por combatir. Un escudo vikingo. Este fue el primer escudo de todos los que hice con madera maciza. Hice otro como este. Aqui un escudo celtibero con espina central y umbo de laton. Lo realice para un amigo que va de cacique celtibero. Y por ultimo un escudito romano que realice para un muñeco. Mide 15 cm de alto, y cada lama de madera mide 10mm de altura y 2mm de espesor. Eso es todo linces. Si os gusta lo que hago y quereis ver mas fotos, podeis seguirme a traves del Facebook de Ars Scutae. Aqui es donde subo fotos sobre como van avanzando la construccion de mis escudos, y por donde atiendo a mis clientes o curiosos. Tambien esta mi web, que es donde tengo mi galeria fija. ¡Un saludo!

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