Lopez-Doriga
Usuario (México)
Si eres como yo, seguro has visto los episodios de Los Simpson una y otra vez. Pero ese no es motivo suficiente para que conozcas todo sobre ellos, aún hay cosas que podrían escaparse a tu conocimiento. Aquí te muestro algunos errores de Los Simpson que seguro nunca habías notado, aunque bien sabemos que son un truco de Matt Groening, para quien los personajes no cambian en 25 años. La edad de Mr. Burns En varios episodios se habla sobre la edad de Burns, pero siempre es una diferente. Se ha dicho que es 81, 104, pero podría estar también entre los 118 y los 123 años. Nunca lo sabremos exactamente. Las alergias de Bart En algunos episodios Bart tiene alergia a numerosas cosas, como por ejemplo el coliflor y los camarones. Sin embargo en otros episodios Bart dice haber comido camarones como sí fuera algo normal. El beso de Milhouse En la temporada 15 Milhouse besa a Homero y dice que fue su primer beso, pero 12 temporadas antes tuvo una novia a quien besó. Esto significa que Milhouse ha perdido sus memorias anteriores. La edad de Ned Flanders En el episodio en que descubrimos que Ned Flanders tiene un problema de ira, se dice que fue enviado con el Dr. Foster hace 30 años, y en ese entonces era un niño. Eso hace que su edad sea de aproximadamente 34 años. Sin embargo, en otro episodio Ned tiene 60 años, y cuando Mr. Burns es la persona más anciana de la ciudad, Flanders sigue estando con las personas mayores de 60. Zurdos en Springfield Durante un episodio, Ned Flanders establece una tienda para zurdos, y cuando el negocio está por fracasar lo ayudan otras personas zurdas, entre ellos Bart, Moe, Skinner y Mr. Burns. Pero en el resto de los episodios todos parecen ser derechos. La familia de Carl En algunos episodios se puede ver a la familia de Carl: su padre y su hermana, ambos negros y parecidos a él. Pero en otro episodio Carl cuenta su historia y dice que fue adoptado por una familia blanca. La prohibición de entrar a otros estados En un episodio donde matan a la mascota de Florida, un cocodrilo, los Simpson revelan que tienen prohibida la entrada en todos los estados menos en Carolina del Norte y Arizona. Sin embargo rompen esta prohibición continuamente en los numerosos viajes que han hecho en el correr de los años. El IQ de Lisa Homero establece durante el episodio El enemigo de Homero que el IQ de Lisa es de 156, pero en otros dos episodios Lisa misma es quien da otros dos posibles números: 167 y 159. El trabajo de Homero en la planta En el episodio en que Homero tiene como enemigo a Frank Grimes, pregunta cómo Homero obtuvo el puesto y tanto Carl como Lenny responden que fue cuando la planta nuclear abrió. Simplemente se presentó y lo obtuvo. Sin embargo en el episodio sobre el padre de Smithers, vemos que la planta abrió cuando Homero era niño, y que falló en su primera entrevista de trabajo, teniendo que amenazar a Mr. Burns en la segunda para conseguirlo.

El navegador de Internet Firefox es mejor que Chrome en ciertos aspectos. Veamos qué podría aprender Google de él. Hace unas semanas decidí darle una oportunidad a Firefox, uno de los exploradores de Internet más usados hoy en día. Habiendo sido un usuario fiel durante años de Google Chrome (y de Chromium en Linux) no estaba seguro de lo que me iba a encontrar. Las únicas veces que usaba Firefox eran de pasada en los ordenadores de la universidad, simplemente porque aparte del infame Internet Explorer era el único navegador de Internet instalado en ellos. Durante este tiempo, he descubierto lo mucho que ha ido evolucionando Firefox durante estos años y lo diferente que es la nueva experiencia de usuario que ofrece este explorador. Por mucho que me guste Google Chrome, hay varios aspectos que desearía que fueran diferentes. Por todos ellos, he decidido recopilar unas cuantas razones por las que pienso que Firefox es mejor que Chrome. Como en todo artículo de opinión, lo que vais a leer se basa principalmente en opiniones subjetivas. Nadie tiene la verdad absoluta en lo que a navegadores de Internet se refiere, pero en mi caso se que Firefox cumple con lo que necesito. Veamos cómo lo hace. 1. El uso de memoria RAM La razón principal por la que decidí dar el salto a Firefox era el excesivo consumo de memoria RAM que hacía Google Chrome en mi PC. Siempre había estado contento con los 6 GB de mi portátil, pero a cada versión nueva de Chrome tenía la sensación de que el hambre de este explorador aumentaba. Además, siendo yo un consumidor de pestañas patológico (decenas de pestañas abiertas) mi memoria RAM se esfumaba enseguida. Firefox necesita menos recursos, por lo que puedo tener más cantidad de pestañas abiertas. 2. Personalización por defecto de los elementos de la interfaz La personalización de Firefox la podemos dividir en varios aspectos. En este punto, vamos a hablar de las configuraciones que le podemos hacer a la interfaz por defecto. En el explorador del titán de los buscadores, apenas podemos configurar la interfaz; cambiar los botones de las extensiones de orden y hacer aparecer la barra de marcadores es lo único que seremos capaces de personalizar. Sin embargo, en Firefox podremos personalizar la posición de absolutamente todo. Desde la posición de los botones y las barras de navegación, a poder añadir botones nuevos al menú. 3. La experiencia de uso en las pestañas ¿Habéis abierto muchas pestañas en Google Chrome? Llega un momento en el que no ves que es lo que has abierto porque no se ve el icono de la página que visitas ni texto alguno en las pestañas. Firefox lo que hace es mostrar unas pocas pestañas y unos controles con los que movernos a las demás, lo encuentro más útil porque me entero de lo que tengo abierto. 4. Personalizar el tema En Google Chrome, las personalizaciones de temas no pasan de cambiar el esquema de colores y el fondo. Firefox, por otra parte, es capaz de hacer eso y más. Mediante extensiones de terceros puedes convertir a Firefox en un navegador único que se adapte a tu estilo de trabajo. En mi caso que trabajo en un portátil, el espacio vertical es muy importante porque a medida que añadimos elementos como la barra de navegación o marcadores, vamos perdiendo espacio. Por ello he hecho lo siguiente: he puesto una barra lateral de pestañas cuyos títulos se leen sin problemas y que además puedo ordenar en grupos. Y en la barra superior, al pasar el ratón aparecen los controles de navegación y marcadores (puedes elegir lo que quieres ocultar o mostrar) ahorrándome muchísimo espacio. ¿Así no parece Firefox, verdad? 5. Las extensiones Como habéis podido comprobar en el punto anterior, las extensiones pueden editar cualquier apartado de Firefox. Tienen un control superior sobre el navegador de lo que pueden ofrecer las extensiones de Chrome. 6. Privacidad No tenemos que olvidarnos de que Google basa su negocio en la publicidad y que para ello debe hacer una recolección de datos de sus usuarios. Si no os gusta que se recojan datos sobre vosotros Firefox es una buena opción, que aporta funciones como decirle a las webs que no nos rastreen, incluye el buscador DuckDuckGo por defecto y nos da la opción de no enviar datos de uso si no queremos. 7. Almacenar datos en tu propio servidor Cuando usamos Google Chrome, nuestros datos se almacenan en servidores de terceros. En Firefox, por defecto también ocurre lo mismo pero tenemos la opción de alojar nuestros datos en un servidor propio, donde solamente nosotros y los dispositivos vinculados tendrán acceso. 8. Carga individual de pestañas Si hemos configurado nuestro navegador para que se inicie abriendo las pestañas que estuvimos usando en la sesión anterior, puede ralentizarse un poco. Firefox, por defecto activa la opción de cargar las pestañas al entrar en ellas, algo que en determinados PC es de agradecer. 9. La empresa que esta detrás del proyecto Los días del "don't be evil" de Google hace tiempo que quedaron atrás. Es una empresa que se lucra mediante la información que envían los usuarios por usar sus productos gratuitamente. Hay a quien le parecen bien esos métodos, pero para los que no, existe la Fundación Mozilla, empresa sin ánimo de lucro detrás de Firefox. Los principios de esta fundación están muy claros, promover la apertura, la innovación y la oportunidad en la Web. Saber quien está detrás del producto que usamos es algo muy importante, porque nos da una idea de a dónde pueden evolucionar o qué valores van a defender. 10. Derivados de Firefox Para finalizar esta lista me gustaría hacer una breve mención a los navegadores de Internet que derivan de Firefox. Entre ellos me gustaría nombrar a Tor Browser Bundle y a Firefox Developer Edition (imagen anterior). Mientras que el primero es un navegador enfocado en la privacidad que utiliza la red Tor (¿hace un paseo por la Deep Web?) el segundo es otro enfocado en los desarrolladores. Hay varios proyectos más pero estos dos son los que más me han llamado la atención. Al final del día lo que importa es que te sirva a ti Si Firefox no tiene las características que necesitas no tienes por qué usarlo. Lo realmente importante es que puedas trabajar a gusto en él y ser productivo. Para mí últimamente (a ver cuanto me dura) es Firefox, pero para ti puede ser Chrome, Safari, Opera o incluso Internet Explorer [inserte burla a Internet Explorer aquí].

En el preludio de la Segunda Guerra Mundial cientos de mexicanos de origen alemán abandonaron el país para pelear en el ejército de Adolfo Hitler. Tras la derrota nazi, decenas de ellos intentaron recuperar la nacionalidad mexicana que habían rechazado y regresaron al país legal o clandestinamente. Algunos contaron con la ayuda de Miguel Alemán Valdés. Ello consta en documentos del Archivo Histórico Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores y del Archivo General de la Nación. MÉXICO, D.F. (Proceso).- Como canciller de Alemania, a partir de 1933, la incendiaria oratoria de Adolfo Hitler se trasmitía y repetía por todos los medios de la época: prensa, cine y principalmente radio. Sus llamados para defender la patria trascendían fronteras y tuvieron eco en México, al grado de que en el preludio de la Segunda Guerra Mundial cientos de mexicanos de origen alemán viajaron a Europa para sumarse a las filas del ejército hitleriano. Algunos de ellos habían nacido en las fincas cafetaleras del Soconusco en Chiapas y apenas habían cumplido 18 años. Al llegar a Alemania rechazaban la nacionalidad mexicana para enrolarse en algunas de las divisiones de la Wehrmacht, la maquinaria de guerra nazi. Pelearon en diversos frentes de la guerra en Europa. Algunos alcanzaron grados de oficiales. Muchos de esos mexicanos dejaron sus vidas en los combates contra el ejército soviético. Los que sobrevivieron a la derrota nazi fueron recluidos en campos de concentración. Muchos intentaron recuperar la nacionalidad mexicana que habían rechazado y con ello tener la posibilidad de regresar al país. Decenas lo lograron. Realizaron los trámites en el consulado de México en Frankfurt. Antes tuvieron que demostrar que no habían militado en el Partido Nazi. Otros regresaron ilegalmente, sin cumplir todos los trámites. Cientos más que no eran de origen mexicano también intentaron huir de Europa viniendo a México. Algunos lo lograron. Hay indicios de que también criminales de guerra escaparon a México, Argentina, Brasil o Bolivia. Esa información se desprende del reporte de un agente de inteligencia estadunidense que operaba en Roma, quien advirtió a sus superiores en ese sentido; el documento está en el Archivo Nacional de Washington. Sobre los mexicanos que lograron recuperar su nacionalidad existen dos tomos con al menos medio centenar de expedientes cada uno en el Archivo Histórico Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Además en el Archivo General de la Nación (AGN) hay cartas, documentos, fotografías y pasaportes de mexicanos que estaban peleando en Europa. Mandaban misivas y fotos de sus campañas a sus familiares, la mayoría radicados en fincas cafetaleras de Veracruz y Chiapas, cartas que no llegaron a su destino pues fueron incautadas por el gobierno. “Desnazificación” Según los archivos de la SRE entre los oficiales que lograron regresar a México se encontraba Jurgen Petersen, nacido en Puebla en 1923. Abandonó el país y rechazó la nacionalidad mexicana a principios de los cuarenta. En octubre de 1942 alcanzó el grado de sargento de infantería en el ejército nazi. Al término de la guerra fue recluido en un centro de concentración y desde ahí comenzó los trámites para regresar a México. Su expediente precisa: “La Dirección General de Asuntos Jurídicos determinó que a esta persona le corresponde la nacionalidad mexicana por nacimiento. Con fecha 24 de julio último esta Dirección ha solicitado al interesado un Certificado de Desnazificación debidamente legalizado que hasta la fecha no se ha podido producir”. El Certificado de Desnazificación era el documento más importante para salir de los países ocupados por los Aliados en Europa. Incluso era más relevante que el pasaporte. Las autoridades militares eran las únicas que podían validarlo. Petersen regresó a Puebla sin ese documento. Además, muchos de los oficiales que regresaron a México presentaron papeles expedidos por autoridades civiles alemanas que no certificaron los mandos militares británicos ni estadunidenses. Otros que pudieron regresar a México fueron los hermanos Herbert Emil y Hellmuth Trampe. Nacieron en la finca cafetalera La Estrella, de Escuintla, Chiapas. En 1929 salieron de México y siguieron refrendando su pasaporte mexicano hasta 1940. A partir de ese año lo rechazaron y se sumaron al ejército del Tercer Reich. Al término de la guerra Herbert Emil Trampe fue recluido en un campo de concentración en Francia. Solicitó su repatriación a México a través del consulado de Frankfurt. Su expediente precisa: “Se trata de un joven de buena conducta, de buena reputación, a quien sorprendió la guerra en Alemania, donde se encontraba junto con su hermano, sólo con su madre, quien falleció y por lo mismo no estaba en edad de decidir lo que debiera hacer en esas circunstancias. Como casi todos los jóvenes de 16 años o más, fue enrolado en el ejército, a pesar de estar registrado como mexicano”. Los hermanos Trampe sirvieron en el ejército de Hitler desde 1942. Regresaron a México a principio de los cincuenta. Las peticiones de repatriación de oficiales llegaron hasta el despacho del presidente, quien turnó los expedientes a la SRE para que los mexicanos de origen alemán regresaran al país. Fueron los casos de Hans H. Koopemann y de Guillermo Hasselmann y su esposa, cuyo nombre el expediente no consigna. La mayoría de esos trámites se realizaban en el consulado de México en Frankfurt, pero otros se promovieron en sedes diplomáticas en Praga, Bruselas o Madrid. De esos consulados llegaron decenas de peticiones de repatriación de presuntos “mexicanos” que desconocían lo más elemental de la República Mexicana. Incluso varios de ellos comenzaron los trámites y sin esperar respuesta se introdujeron ilegalmente al país. Entre ellos está Herbert Fahmel. Sus trámites para regresar a México los realizó una empresa de la industria química llamada Pinturas Rapidol. El expediente del caso contiene una carta en la cual la empresa aclara que Fahmel estaba preso en un centro de reclusión en Bruselas. La empresa muestra copias de un cheque por 600 dólares a cargo del Chemical Bank Trust para cubrir los gastos del viaje. La respuesta de la SRE a la petición de Pinturas Rapidol dice que “lamenta no poder, por ahora, acordar de conformidad la repatriación del señor Fahmel”. Agrega que éste salió del país en 1942 como ciudadano alemán, en canje por ciudadanos mexicanos. Posteriormente el consulado mexicano en Frankfurt reportó que Fahmel ya se encontraba en México debido a que la Secretaría de Gobernación autorizó la documentación para que viajara como migrante. Ruta de las Ratas Nazis de la talla de Adolf Eichmann, Josef Mengele o Klaus Barbie lograron huir a Sudamérica gracias a una red de colaboradores que incluyó a miembros de la Cruz Roja Internacional y hasta a personajes del Vaticano, como el obispo austriaco Alois Hudal, quien los escondió en una red de monasterios conocidos como la Ruta de las Ratas. Según los documentos de los tribunales de Nuremberg, alrededor de 5 mil oficiales nazis de importancia lograron escapar por esa vía. Esa organización tenía su contraparte en Latinoamérica. En México el servicio de inteligencia militar alemán, la Abwehr, mantenía intacta una parte de su centro de operaciones, el más grande e importante fuera de Europa. Meses antes de que empezara la Segunda Guerra Mundial, el almirante Wilhelm Franz Canaris, jefe de la Abwehr, ordenó que se abriera en México un puesto de avanzada con la misma capacidad con la que contaba la Organización de Guerra establecida en España, de acuerdo con documentos desclasificados por el gobierno de Estados Unidos. La oficina fue dirigida por el mayor George Nicolaus junto con el teniente coronel Friedrich Karl von Schelebruegge, pariente del excanciller Franz von Papen, lo que dejaba ver la importancia que tenía la nueva sede de espionaje. El principal objetivo de la Abwehr era vigilar desde la frontera norte de México los movimientos militares y realizar espionaje industrial sobre la maquinaria bélica de Estados Unidos, así como asegurar el suministro de petróleo mexicano para la fuerza aérea alemana (la Luftwaffe) y desplegar una red de inteligencia para toda Latinoamérica. Luego sumarían a sus actividades el sabotaje desde la frontera contra la industria e infraestructura estadunidenses. México era relevante para el ejército nazi. Desde 1938 vendía a los alemanes 70% de su producción petrolera, pero a mediados de 1941 comenzó a cortarle el suministro por presión de Estados Unidos. A partir de entonces se inició la operación de una eficiente red de contrabando encabezada por el doctor Joachim A. Hertslet, quien mandaba el crudo a Alemania a través de Italia, Japón y la provincia marítima rusa de Primorsky, Siberia. Para asegurar ese suministro también llegaron nazis del más alto nivel. Entre ellos Williams Rhodes Davis, empresario petrolero estadunidense, y Axel Wenner Gren, magnate sueco considerado en esa época uno de los hombres más ricos del mundo. Éste último administraba los fondos nazis desde bancos suizos. También llegó al país la actriz alemana Hilda Kruger, quien se convirtió en amante del entonces secretario de Gobernación Miguel Alemán Valdés. Gracias a ella, el funcionario protegió la red de la Abwehr que operaba en México. Por ello resultan creíbles las versiones de que algunos criminales de guerra nazis primero llegaron a México para después fugarse a Sudamérica. También existen evidencias en los documentos desclasificados por Washington que señalan que los servicios de inteligencia estadunidense y británico trajeron a México a nazis para posteriormente llevarlos ilegalmente a Estados Unidos y ponerlos a su servicio. Los altos mandos militares aliados decidieron usar a los agentes nazis debido a que sus prioridades en Europa habían cambiado. Para finales de los cuarenta ya no les preocupaba perseguir a los criminales y llevarlos a los Juicios de Nuremberg. Su nuevo objetivo era frenar la expansión de los soviéticos en Europa del Este. Los altos oficiales nazis habrían servido para ese propósito.
Por su acento universal, el doblaje mexicano sigue siendo el mejor del mundo, aseguró el actor Luis Bayardo, quien lamenta que la paga en esta disciplina haya disminuido notablemente. El actor de la serie "Como dice el dicho", destacó que su faceta en el doblaje quedó lejos desde hace algunos años de sus prioridades, "porque he tenido trabajo continuo en otras vertientes de la actuación, especialmente en televisión y cine". Bayardo reconoció que el doblaje es una disciplina que debe tomar cualquiera que aspire a ser actor: "es tan completa, que se aprende a actuar con la voz, a dar matices e intenciones, a modular y cambiar timbres, algo distinto a la gesticulación". Recordó que los personajes que marcaron su vida fueron de la película animada "Bernardo y Bianca", así como el programa de ciencia ficción "El túnel del tiempo" y el pequeño ratón que acompaña al elefante "Dumbo". "Otro papel que me divirtió fue el de 'Los Pitufos'; cuando recién llegó a México esa caricatura doblé a los personajes del cocinero, el pintor y el poeta, con los que tuve que jugar con la voz y hacer tres voces diferentes casi simultáneamente", explicó. Abundó que su más reciente trabajo en el ámbito del doblaje, fue darle voz a una de las combis de la película animada "Cars". Asimismo, Bayardo destacó que recientemente terminó la película "En el último trago", dirigida por Jack Zagha, un homenaje a José Alfredo Jiménez, la cual será presentada en el próximo Festival de Cine de Guadalajara. "El elenco lo conformamos José Carlos Ruiz, Pedro Weber "Chatanuga", Eduardo Manzano y yo. Son cuatro amigos que emprenden un viaje para entregar la última letra original de una de las canciones de José Alfredo, y las peripecias que viven por no tener dinero es lo que mantendrá la comedia", dijo.
La Ocupación de Polonia 1939-1945 se trata de los eventos ocurridos tras el asalto de las tropas nazis al territorio de la recientemente re-fundada República de Polonia, y a su reparto con la Unión Soviética en 1939; ocurrido tras la firma del tratado de no agresión entre la Alemania Nazi y la URSS. Inicios En 1939, después de la Invasión de Polonia de 1939 por los alemanes y la Invasión soviética de Polonia de 1939 comenzó un largo periodo de sufrimiento para su población. En la Polonia ocupada por Alemania, la calidad de vida de los polacos, especialmente de los judíos de Polonia, se empezó a deteriorar rápidamente, ya que la ideología nazi los calificaba como infrahumanos. En el lado soviético, la población también fue humillada, en este caso no por su raza, sino por su afiliación política. En la llamada masacre de Katyn, miles de oficiales polacos fueron ejecutados en masa. Se estima que la cantidad de víctimas de nacionalidad polaca en la Segunda Guerra Mundial fue de alrededor de 850.000 militares y 6.000.000 de civiles lo que da un total de 6.850.000 personas. Esta cifra de bajas es una de las más altas en dicho conflicto. Ocupación alemana El Generalplan Ost fue un plan secreto nazi de genocidio y limpieza étnica, concebido para ser realizado en los territorios ocupados por Alemania en la Europa del Este y Polonia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial. El plan, preparado en los años 1939-1940, era parte del propio plan de Adolf Hitler de ampliar el Lebensraum alemán y la realización de la ideología del Drang nach Osten a favor de una expansión alemana hacia el este. Entre septiembre y diciembre se establecieron las divisiones administrativas para Europa del este: la Gran Danzig (norte de Polonia), Prusia Occidental (norte de Europa en el Báltico), la Gran Prusia Oriental (norte de Europa en el Báltico) y la zona del oeste de Polonia anexionada, que los nazis denominaron «Warthegau» («Reichsgau Wartheland»), cuya capital era Posen (Poznan), y que desempeñaría un papel crucial en la génesis de la Solución Final. Se creó también el conocido como Generalgouvernement en Polonia, zona administrativa que no quedó incorporada a la Gran Alemania y donde los nazis situarían sus campos de concentración y exterminio; fue nombrado jefe Hans Frank y Cracovia, importante comunidad judía, sería designada como su capital. De acuerdo con las indicaciones expresas de Hitler,117 el Gobierno General se constituyó como un territorio autónomo con respecto del Reich, y en él, lugar de destino del resto de polacos y judíos de Polonia, se puso en práctica una lucha étnica sin límites. Ocupación soviética Al final de la guerra defensiva polaca de la Unión Soviética se hizo cargo de 52,1% del territorio de Polonia (~ 200,000 kilometros), con más de 13.700.000 personas. Las estimaciones varían, Elizabeth Trela-Mazur da los números en el plano de la composición étnica de estas áreas: 38% de los polacos (unos 5,1 millones de personas), 37% de los ucranianos, bielorrusos 14,5%, 8,4% de judíos, rusos y alemanes un 0,9% al 0,6%. También había alrededor de 336.000 refugiados procedentes de zonas ocupadas por Alemania, la mayoría de ellos judíos (198.000) En 1940 más de 20.000 miembros del personal militar polaco y civiles murieron a manos de los soviéticos en la masacre de Katyn. En junio 1941 comenzó la guerra entre ambos invasores polacos - Alemania y Unión Soviética. Entre 1941 y 1945 Polonia fue ocupada por Alemania, siendo liberada de la ocupación germana por fuerzas soviéticas.

La Unión Soviética dejó de existir tras un proceso que se inició con el ascenso al poder de Mijaíl Gorbachov en 1985, durante el cual, mejoraron las relaciones entre la URSS y los países occidentales capitalistas y culminó con la puesta en evidencia de la ineficacia del comunismo como sistema político La Unión Soviética (URSS) fue un estado federal plurinacional, formado por distintas repúblicas europeas y asiáticas, creado como resultado del triunfo de la Revolución Rusa de noviembre de 1917 en el territorio del antiguo Imperio Ruso, fundado con tal denominación en diciembre de 1922 y cuya disolución se produjo en diciembre de 1991, siendo el primer estado en el cual se aplicaron los principios del socialismo. La caída de la Unión Soviética no sólo marcó el fin del ícono del comunismo, sino que también evidenció el fracaso de los sistemas comunistas, porque con el tiempo, la mentira de “ríos de miel” fue alcanzada por la verdad del desmoronamiento de todos los aspectos de la sociedad. No fue posible sostener la farsa de que el socialismo llevaría a las masas a la conquista del comunismo donde todos somos iguales. La URSS se desplomó y con ella fueron cayendo muchos otros países que creyeron que el Estado podría desarrollar riqueza, bienestar y desarrollo a sus respectivos países. El comunismo fue víctima, como consecuencia del colectivismo y de la desaparición de estímulos materiales asociados al esfuerzo personal, de un paradójico fenómeno: la solidaridad colectiva, lejos de fortalecerse con el comunismo, fue desvaneciéndose hasta hacerse imperceptible. Nadie cuidaba los bienes públicos. La verdad oficial era que todo era de todos. La verdad real era que nada era de nadie y en consecuencia, a nadie le importaba robarle al Estado, dilapidar las instalaciones colectivas o abusar sin contemplaciones de los servicios ofrecidos, actitud que generaba una letal combinación entre el despilfarro y la escasez propia del sistema. Sin embargo, el pecado comunista de someter a la obediencia a los ciudadanos mediante la coacción y de cortarles las alas para que no pudieran pensar, organizarse, ni crear riquezas por cuenta propia, traía implícita su propia penitencia: convertía a las personas en unos improductivos parásitos que esperaban que el Estado les diera todo. Al final, todo se desplomó. El poderío soviético La historia de la URSS comienza el 07 de noviembre de 1917 cuando la Revolución Rusa culminó con la conquista del poder por el Congreso de los Soviets de toda Rusia, dirigido por los bolcheviques. Tras autoproclamarse depositario de la autoridad gubernamental, el Congreso promulgó una serie de decretos por los que Rusia dejaba de combatir en la “I Guerra Mundial”, era nacionalizada toda la tierra y se constituía el Consejo de Comisarios del Pueblo (Sovnarkom) que actuaría como primer gobierno obrero y campesino y estuvo presidido por Lenin. La Constitución de 1924 reorganizaba los territorios bajo control soviético en torno al nuevo Estado. Aunque se garantizaba un cierto grado de autonomía a las repúblicas integrantes, el gobierno soviético mantenía un rígido control sobre las relaciones exteriores, la defensa y la economía planificada. Lenin, líder indiscutido de la revolución rusa, trataba igualmente de explicar su inesperada llegada y permanencia en el poder después de la exitosa revolución de 1917, organizada milimétricamente por otro pilar del comunismo, Leo Dawidowitsch Bronstein, más conocido como Trotsky. Y es que, como el mismísimo Lenin reconociera en escritos dados a conocer después del derrumbe de la Unión Soviética, ni los más radicales bolcheviques tenían una mínima idea de cómo hacer funcionar el conjunto de teorías marxistas y, mucho menos, que fuera posible darle vida a estas en un escenario real en tan corto tiempo. Pocos imaginarían, entonces, que el inesperado éxito y permanencia en el poder –por más de siete décadas– de un sistema iniciado por este improvisado grupo de revolucionarios fueron la génesis del peor descalabro mundial jamás sufrido por un pueblo en su historia, peor inclusive que el genocidio nazi. Comenzando con el desprecio con el que Stalin trató al ya moribundo Lenin en 1924, y siguiendo con los años del terror stalinista reflejados en la muerte de 14 millones de personas en los temidos Glawnoje Upralenije Lagerej (Gulags), la única forma con que se pudo garantizar la permanencia de un sistema económico tan ineficiente y comprobadamente fracasado fue a través de la férrea dictadura impuesta hasta el final por dirigentes que se embalsamaron por 70 años en sus propias mentiras para no ver lo que pasaba alrededor suyo. Los grandes logros de la utópica planificación central estatal de la economía fueron una esperanza de vida de 60 años, ingresos promedio de 177 rublos al mes (unos 100 euros de hoy que se iban al 50% en comprar alimentos), 9 metros cuadrados de vivienda por habitante, entre otros índices de (in)eficiencia conocidos públicamente. Se ha calculado estadísticamente que cada ciudadano ruso tenía que hacer 550 horas de cola al año (37,000 millones de horas/hombre) para conseguir lo que necesitaba; no había cepillos de dientes, focos, baterías, despertadores ni píldoras anticonceptivas. Claro que no todo era malo; Leonid Breschnew, secretario general del partido comunista desde el año 1964 y gran aficionado al automovilismo, llegó a tener hasta 80 autos de lujo, entre ellos varios Rolls Royce. No sorprende entonces que cuando, en 1985, Gorbachov llega al poder, ya no puede detener la presión generada por tanta mediocridad y la gran Unión Soviética se cayó a pedazos sin que nada ni nadie pudiera hacer algo al respecto. La era de Gorbachov Mijaíl Gorbachov asciende al poder en marzo de 1985 e inició una campaña con el objetivo de reformar la sociedad soviética. Sus planes exigían la perestroika (en ruso, reestructuración) de la economía nacional y la glasnost (en ruso, apertura) de la vida política y cultural. Propuso una serie de reformas constitucionales que trasladarían el poder del partido a una asamblea legislativa elegida por sufragio universal, reducirían el papel del partido en la gestión económica y aumentarían los poderes presidenciales. En marzo de 1989 el pueblo soviético participó en las primeras elecciones libres desde 1917 y eligió un renovado Congreso de Diputados del Pueblo. Entre 1985 y 1991 Gorbachov celebró diversas reuniones con los presidentes estadounidenses Ronald Reagan y George Bush. En 1991, Gorbachov había perdido apoyo entre la población por su política interna. El sector duro comunista, en el que se encontraban muchos de los altos cargos del gobierno, dio un Golpe de Estado en agosto de 1991, mantuvo a Gorbachov bajo arresto domiciliario e intentó reinstaurar el control centralizado comunista. En tres días, los reformistas, encabezados por Borís Yeltsin, detuvieron el golpe y comenzaron a desmantelar el aparato del partido. Con la URSS al borde del colapso, el Congreso de Diputados del Pueblo acordó establecer un gobierno provisional en el que el Consejo de Estado, liderado por Gorbachov, ejercería poderes de emergencia. La creciente influencia de Yeltsin acabó con la de Gorbachov y el gobierno de la Federación Rusa asumió los poderes que había ejercido el desaparecido gobierno soviético. En diciembre de 1991 la URSS dejó formalmente de existir. La renuncia de Gorbachov “El destino quiso que cuando me vi al frente del Estado fuera ya patente que nuestro país no marchaba bien. Teníamos mucho de todo: tierras, petróleo, gas y otros recursos naturales, por no hablar de la inteligencia y el talento del que nuestro pueblo ha sido dotado, pero vivíamos mucho peor que en los países desarrollados y cada vez íbamos más retrasados con respecto a ellos. La causa estaba clara: la sociedad se ahogaba en las garras de un sistema autoritario burocratizado”. Declaración de dimisión del cargo de presidente de la URSS pronunciada por Mijaíl Gorbachov

México, DF.- Conozco personas que decidieron cuál sería su profesión a partir de un juego de piedra, papel o tijera. Incluso podemos sospechar que algunos de los sucesos que cambiaron nuestra realidad, como la crisis de misiles en Cuba o el fraude electoral de 1988, se decidieron con un juego de esta naturaleza. Los teóricos de los juegos por años han tratado de formular un algoritmo de triunfo para el piedra, papel o tijera, pero hasta ahora no lo habían logrado. El algoritmo se alcanzó gracias a una medición extensiva de 360 estudiantes jugando 300 rondas de piedra, papel o tijera. Cada ronda fue cuidadosamente grabada por Zhijian Wang de la Universidad Zhejiang, en China, y su equipo. Para incentivar a los participantes y que pudieran aguantar las 300 rondas sin aburrirse, por cada triunfo les abonaban una pequeña cantidad de dinero que podía llegar a ser alta si acumulaban suficientes victorias. Descubrieron que la estrategia general es lo que llaman en los estudios de comportamiento social “ganar-mantener, perder-cambiar”. En realidad es muy simple, quien gana suele repetir la estrategia que le ha dado la victoria, mientras quien pierde suele cambiar su próximo movimiento cada tres rondas. Lo más interesante es que resulta que el perdedor sigue el mismo patrón de cambio, si las opciones estuvieran en círculo diríamos que siguen la dirección de las manecillas del reloj (mientras que la dirección sea piedra → papel → tijera). Así que las instrucciones para ganar serían las siguientes: Si en la última ronda ganaste con: Piedra, en esta ronda juega tijera Papel, en esta ronda juega piedra Tijera, en esta ronda juega papel Si en la última ronda perdiste jugando: Piedra, en esta ronda juega tijera Papel, en esta ronda juega piedra Tijera, en esta ronda juega papel Si tu oponente conoce la estrategia y en la última ronda perdiste con: Piedra, en esta ronda juega papel Papel, en esta ronda juega tijera Tijera, en esta ronda juega piedra Así de sencillo. Si de verdad hay cosas importantes que se dejan al “supuesto azar”, sin duda es útil conocer la estrategia. O al menos te permitirá no perder con tus amigos. Y si tú y tu oponente dominan la estrategia, también puedes jugar pierda, papel, tijera, lagarto, Spock.