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![Batalla de Borodinó [7 de Septiembre de 1812]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2016/12/22/bborodino12.jpg-fvaw5V-tug8.webp)
El lugar donde los ejércitos ruso y francés chocaron el 7 de septiembre de 1812, es conocido en todo el mundo por la incomparable descripción de la batalla que hizo Lev Tolstói en Guerra y Paz. En Rusia, sin embargo, este campo de batalla ha adquirido un significado casi espiritual y ha sido conservado como un santuario nacional. La batalla de Borodinó, conocida por los franceses como la batalla de Moscú, está considerada como una de las más sangrientas de todas las guerras napoleónicas, superando incluso a la de Waterloo. Los franceses ganaron una victoria táctica, sin embargo no consiguieron destrozar a las fuerzas rusas bajo las órdenes del Príncipe Mijáil Golenischev-Kutúzov (1745-1813). A pesar de que la retirada del ejército ruso, después de Borodinó, tuvo como consecuencia la destrucción de gran parte de Moscú, la ocupación de la capital no condujo a la derrota rusa, sino a la desintegración de la Grand Armée francesa. El acceso habitual a Borodinó es a través de la ciudad de Mozhaisk, situada a 90 kilómetros de Moscú, y el conjunto de monumentos que forman el monumento conmemorativo, comienza a unos kilómetros al oeste con un obelisco en la ciudad de Gorki. Aquí fue donde Kutúzov tuvo su cuartel general durante la batalla. El obelisco, erigido en 1912, tiene una espada dorada envainada y está coronado con la figura de un águila en vuelo con las alas extendidas. En la base hay un bajorrelieve de Kutúzov rodeado de sus colaboradores más cercanos. A poca distancia, detrás del monumento al general, la carretera pasa junto a la elegante iglesia del Icono de la virgen de Smolensk, que domina una de las esquinas del campo de batalla. Dedicado en un principio a la Natividad de Cristo, la estructura de ladrillo encalado fue construida en 1697-1701 en un estilo decorativo que recuerda a la arquitectura del siglo XVI. La iglesia tiene dos pisos, el más bajo está dedicado al Icono de la virgen de Smolensk, que es venerado como protector de los enemigos de Rusia que vienen del oeste; la parte superior de la iglesia sigue dedicada a la Natividad. Aunque fue destrozada durante la época soviética, los dos pisos han vuelto a tener uso, con nuevos frescos e iconos. La iglesia está coronada por una cúpula y una cruz enormemente decorativa. En el extremo occidental hay un campanario octogonal. Durante la batalla de Borodinó, la cúpula de la iglesia fue alcanzada por la artillería. En la ladera que hay bajo la iglesia, se alza una gran casa de madera (o un pequeño palacio) construido por la familia imperial en 1839, después de que compraran Borodinó en 1837. La estructura fue convertida en hospital militar a finales del siglo XIX y quedó enormemente dañada durante la ocupación alemana de esta zona en el otoño de 1941. Hoy en día, ha sido reconstruida dentro de los preparativos para el bicentenario de la batalla de Borodinó. Detrás de la iglesia y el palacio, la carretera gira hacia el monumento conmemorativo del principal campo de batalla, que contiene un pequeño museo que ha sido reformado. El campo en sí mismo, está dominado por un enorme obelisco de 27 metros de altura, que es el principal monumento a los soldados rusos que participaron en la batalla. El monumento fue diseñado por el arquitecto Antonio Adamini y fue inaugurado, en presencia del Zar Nicolás I, en julio de 1839. En 1932 fue destruido por el régimen soviético porque se asociaba a la época zarista y a la Iglesia Ortodoxa. La Catedral de Cristo Salvador de Moscú, que fue construida para conmemorar la victoria sobre Napoleón, fue destruida más o menos en esta época. Sin embargo, después de que la Alemania nazi atacara el campo de Borodinó en octubre de 1941, el espíritu de 1812 revivió y se alzó en defensa de Moscú. Posteriormente se instaló un tanque T-34 en un pedestal un poco más abajo del monumento principal. El centro del campo de batalla está ocupado por el convento de Spaso-Borodinó. Este monasterio restaurado, surgió a partir de una comunidad religiosa durante los años 20 del siglo XIX y adquirió el estatus de convento en 1838, gracias a la iniciativa de Margarita Tuchkova, viuda del General Alexánder Tuchkov, que murió en el campo de batalla a la cabeza de su regimiento en una furiosa carga para retomar una posición capturada por los franceses. Es especialmente conmovedor un monumento de granito basto que hay un poco al noroeste del convento. Fue desde aquí desde donde el general Tuchkov guió su última y desesperada carga. Durante la segunda mitad del siglo XIX, el convento de Spaso-Borodinó se convirtió en un santuario del valor militar ruso. La catedral principal está dedicada al Icono de la virgen de Vladímir, que se cree que provocó la milagrosa retirada del conquistador Tamerlán de Rusia en 1395. La cercana iglesia de la decapitación de Juan Bautista, está considerada como un monumento conmemorativo a los soldados que perecieron en la batalla. En 1867 Lev Tolstói visitó el convento y se quedó una noche en su hostal. En el principal campo de batalla hay monumentos desperdigados por todo el campo de Borodinó, la mayoría de ellos (33) fueron erigidos para honrar a valientes unidades militares durante la celebración del centenario de 1912. Muchas de ellas están fechadas el 26 de agosto, ya que ese es el día de la batalla en el antiguo calendario juliano. Dos años después de este significativo centenario de Borodinó, las armas de agosto de 1914 trajeron un cataclismo cuyos ecos resonarían durante todo el siglo XX. Afortunadamente esto hoy parece una memoria distante. Pero este campo recuerda a los visitantes el imperecedero poder del pasado. link: https://www.youtube.com/watch?v=uUsruRqJT5w
Voltaire, origen del “antisemitismo” europeo, según los judíos Voltaire, uno de los pensadores más influyentes de la filosofía política europea, dejó para la posteridad algunas consideraciones historicistas acerca del pueblo judío que, como no podía ser de otra forma, han sufrido censura durante decenios en su país de orígen, Francia, así como una renovada campaña de descrédito urdida en los últimos años por el lobby sionista francés, que pretende ver en sus ideas el origen del “antisemitismo europeo”. Concretamente, el libro que ha molestado al inquisitorial lobby ha sido Ensayo sobre las costumbres y el espíritu de las Naciones, escrito por Voltaire en 1756. Se trata de un libro monumental, con cientos de páginas en varios volúmenes, que supone la piedra filosofal del poderoso e influyente pensamiento del prócer de las Luces francesas. En Essai sur les Mœurs et l’esprit des Nations, Voltaire mantiene que: 1 – La enseñanza cristiana se basa en errores. Por lo tanto, la idea de que todos los hombres son del mismo padre y la misma madre, Adán y Eva, es falsa. Las razas humanas no tienen nada que ver una con otra. Tienen diferentes orígenes.2 – La religión cristiana es mala desde el principio. Por el hecho de ser una extensión de la religión judía, el credo de una nación odiosa y enemiga de la humanidad. La religión cristiana hereda los defectos del judaísmo. No es fácil de encontrar el libro original, tan sólo una versión corregida por editores sin escrúpulos que no tuvieron empacho en corregir a un personaje icónico de la cultura francesa moderna. Incluso la biblioteca nacional francesa publica en Internet la versión “retocada” del ensayo (bnf.gallica.fr sitio). Para las citas originales es necesario recurrir a una edición de 1805 (Imprenta Didot), de las que se rescatan aquí algunas. He aquí algunos pasajes interesantes de Voltaire que merecieron la secular “condena” de tales editores. “Cuando, hacia el final del siglo XV, se quiso encontrar la fuente de la miseria española, se encontró que los Judíos habían atraída para sí todo el dinero del país a través del comercio y la usura. Se contaban en España más de ciento cincuenta mil hombres de esta nación extranjera tan odiosa como necesaria. (…) Los Judíos pertenecen abominablemente a todos los pueblos que los han admitido (…). Pretendimos alarmarnos de la vanidad con que los Judíos se vanagloriaron de haberse establecido en las costas meridionales de este reino mucho antes que los cristianos: es cierto que habían permanecido en Andalucía desde tiempo inmemorial, pero envolvieron esa verdad de fábulas ridículas, como las que siempre ha atesorado este pueblo, cuyas gentes de buen sentido sólo se aplican al negocio, y donde el rabinato se deja para aquellos que no pueden hacer nada mejor. Los rabinos españoles habían escrito mucho para probar que una colonia de Judíos había florecido en esas costas en la época de Salomón, y que la antigua Bética pagaba un tributo a ese tercer rey de Palestina; es muy probable que los fenicios, descubriendo Andalucía, y por fundar colonias, hubieran establecido Judíos para que sirvieran como cortesanos, como servían en todas partes; pero en todo momento los Judíos distorsionaron la verdad con fábulas absurdas. Urdieron falsas medallas, falsas inscripciones; este tipo de artimañas, junto con otras más esenciales con las que se solía acusárseles, contribuyó no poco a su desgracia”. (Volumen 5, página 74-76) “Si leyéramos la historia de los Judíos escrita por un autor perteneciente a otra nación, nos habría costado creer que hubo una vez un pueblo de fugitivos de Egipto que por orden expresa de Dios sacrificó a siete u ocho pequeñas naciones que no conocía; estranguló sin misericordia a las mujeres, ancianos y niños de pecho, reservando solamente a las niñas pequeñas; que este pueblo santo castigado por su Dios, cuando ya había sido suficientemente criminal para ahorrarse un solo hombre dedicado al anatema. No creeriamos que un pueblo tan abominable (los Judíos) hubiera podido existir sobre la faz de la Tierra. Pero como esta nación nos ha reportado todos sus actos en sus libros sagrados, es preceptivo creerlo”. (Volumen 1, página 158-159) “Siempre supersticiosos, siempre ávidos por los bienes de los demás, siempre bárbaros, rampantes en la desgracia e insolentes en la prosperidad, eso es lo que los Judíos fueron a ojos de los Griegos y los Romanos, que pudieron leer sus libros”. (Volumen 1, página 186) “¿No es claro (humanamente hablando, considerando sólo las causas secundarias) que si los Judíos, que esperaban la conquista del mundo, fueron casi siempre esclavizados, fue por su propia culpa? Y si los romanos dominaban, no fue porque lo merecían por su valentía y su prudencia? Pido humildemente perdón a los romanos por compararlos un solo momento con los Judíos”. (Volumen 1, página 226) “Si los Ismaelitas (los Árabes) se parecen a los judíos por el entusiasmo y por la sed de pillaje, aquellos eran prodigiosamente superiores por el coraje, por la grandeza de ánimo, por la magnanimidad: su historia, fabulosa o verdadera, ya con anterioridad a Mahoma está llena de ejemplos de amistad semejantes a los que Grecia inventó en las fábulas de Peleo y de Orestes, de Teseo y de Pirithoo. La historia de Barmecida no es más que una serie de generosidades inauditas que elevan el ánimo. Estos rasgos caracterizan una nación. No se ve, por el contrario, en todos los anales del pueblo hebreo, ninguna acción generosa. No conocía la hospitalidad, ni la liberalidad, ni la clemencia. Su soberana felicidad consistía en ejercer la usura con los extranjeros; y este espíritu de usura, principio de toda bajeza, está tan arraigado en sus corazones que es el objeto continuo de figuras que ellos emplean en la especie de elocuencia que les es propia (…). Ninguna cortesía, ninguna ciencia, ningún arte ha sido perfeccionado en ningún tiempo en está nación atroz. Sin embargo, a partir del segundo siglo de la Hégira, los árabes se convirtieron en los preceptores de Europa en las ciencias y en las artes” (Volumen 2, página 83) “Si Dios hubiera escuchado todas las oraciones de su pueblo, sólo existirían los judíos en la tierra; porque odiaban a todas las naciones, y por contrapartida eran odiados; y constantemente pidiendo a Dios que exterminara a todos los que odiaban, parecían pedir la ruina de toda la tierra. “

En los días iniciales de la acción corsaria en el Río de la Plata se presento en Bueno Aires el estadounidense David Jewett. Cuando puso su espada al servicio del gobierno, tenía 43 años y una sólida experiencia profesional. Había nacido en North Parish, New London,Connecticut el 17 de junio de 1772.Estudio leyes ingreso a la Marina de Guerra estadounidense y comandando un velero estadounidense llamado “ Trumbull” con el que hizo presas. En 1801 por una reforma militar quedo fuera de la Armada, pero en 1812 durante la guerra de su país con Inglaterra participo en la acción corsaria. El 22 de junio de 1815 se otorgo al “ comandante de la Marina de los Estados Unidos David Jewett”, en acuerdo secreto del gobierno, la patente de corso que le permitió zarpar el 30 de ese rumbo a San Salvador Bahía. La nave que se denominaba la “ Invencible” se dirigió entonces hacía el Atlántico donde obtuvo varias presas, a los dos años el “ Invencible” volvió a Buenos Aires. En los primeros días de 1820, Jewett, fue llamado de nuevo a servir como corsario de las Provincias Unidas El armador Patricio Lynch había adquirido una fragata mercante francesa y le dio el nombre de Tomás Guido, pero el gobierno a instancias del propio homenajeado rechazo esa nominación. Entonces a la fragata se la denomino Heroína y Jewett asumió el comando el 15 de enero con la jerarquía de coronel de marina, y se hizo cargo de los preparativos que le permitieron montar 30 cañones de a 18, que en ocasiones llegaron a 34. El mismo día, el gobierno libró una patente de corso sin número en la que Lynch figuraba como propietario y armador. Pero el directorio que estaba a cargo del General José Rondeau vivía sus últimos días, ya que fue derrotado por Estanislao López y Francisco Ramírez, como consecuencia de estos hechos se disolvió el gobierno nacional, frente a tan difícil situación Jewett recibió orden de interrumpir el alistamiento del buque y unirse a la flota fluvial que defendía a Buenos Aires en apoyo del designado gobernador Manuel de Sarratea, pero al acordar éste con los gobernadores del Litoral, el marino norteamericano recibió autorización para zarpar, cosa que hizo el 1 de abril de 1820. A poco de alejarse de Buenos Aires, la Heroína comenzó a soportar diversas dificultades, entre ellas la mala calidad del agua embarcada que enfermó a algunos de los integrantes de la dotación, sin embargo hechas las reparaciones y provista de agua suficiente la fragata salió al mar y se trabo en combate con la corbeta de guerra portuguesa Carlota, que luego de ser tomada fue convertida en buque corsario auxiliar. A mediados de agosto de 1820, se amotinaron simultáneamente los marineros de ambos barcos. Ayudado por dos oficiales, el coronel logro vencerlos y mando ajusticiar al principal cabecilla. Para colmo de males apareció el escorbuto que provoco gran cantidad de víctimas. Jewett consideró reunir los enfermos de las dos naves en una sola, la Carlota, donde se produjo un nuevo motín que fue sofocado. En vista de la situación Jewett decidió de acuerdo con las ordenes que tenía, dirigirse al sur a fin de tomar posesión de las islas Malvinas. Las dos naves marchaban próximas, pero el temporal las separo y la Carlota se perdió para siempre. Jewett llego a Puerto Soledad el 27 de octubre de 1820. Allí invernaban balleneros y loberos ingleses y norteamericanos. En Puerto Luis se encontró con el buque de guerra británico Jane al mando del capitán Jacobo Weddell, quien pudo comprobar que la mayoría de los setenta soldados y marineros de la Heroína se encontraban afectados por el escorbuto. Poco después, el 2 de noviembre con pocas palabras, aquel norteamericano al servicio de la Argentina dejo para la historia el testimonio de asunción de la soberanía sobre las islas australes mediante una carta dirigida a los capitanes de buques que invernaban en las Malvinas “ Tengo el honor de informar a usted de mi llegada a este puerto, comisionado por el superior gobierno de las Provincias Unidas de la América del Sud, para tomar posesión de estas islas en nombre del país que naturalmente pertenecen. Al desempeñar este deber deseo obrar con la mayor deferencia y equidad hacia todos los pabellones amigos. Uno de los objetos principales es evitar esa abusiva destrucción de los recursos tan útiles para aquellos, cuyas necesidades los compelen o convidan a visitar estas islas y auxiliar a los que deseen abastecerse a poca costa” De esta manera termino la situación que se había generado en 1811 cuando el Virrey español Gaspar de Vigodet ordeno levantar el establecimiento militar español que existía en las Islas Malvinas, por lo tanto ya no se podría invocar que la falta de ocupación de las islas por las autoridades patrias, convertiría al archipiélago malvinense en una “ res nullius” en definitiva una cosa sin dueño. Y el 6 de noviembre, con sus hombres formados en la turba gris afirmó el pabellón celeste y blanco, mientras desde la Heroína se lo saludaba con una salva de veintiún cañonazos. La toma de posesión de Jewett en nombre del Gobierno de las Provincias Unidas, fue conocida en el exterior y la noticia fue publicada en el “ Redactor “ de Cádiz en el mes de agosto de 1821, También el periódico norteamericano “ La Gaceta de Salem “ informó del hecho a mediados de 1821. De modo que todo el mundo, ya sea por periódicos o por la información de los loberos que presenciaron la ceremonia, estaba enterado de la toma de posesión. El mal estado sanitario de la tripulación continuaba y un nuevo motín le demostró a Jewett que era hora de pedir el relevo en sus funciones. El gobierno de la provincia de Buenos Aires – que subrogaba al extinguido de las Provincias Unidas en materia de Relaciones Exteriores- decidió favorablemente y envió al teniente coronel de marina Guillermo Roberto Mason, quien llegó a las islas a mediados de abril de 1821 en un buque holandés fletado, junto con una sumaca, para conducir oficiales , marineros y tropas de desembarco, además de medicamentos y víveres. Por lo tanto a través de una azarosa aventura marítima nuestro país toma posesión de un territorio que con justicia le pertenecía como heredero de los derechos de la corona española y este hecho histórico que fue conocido en el ámbito internacional, no mereció oposición o reclamo de potencia extranjera alguna.
"El Estado rioplatense se comprometía a respetar y garantizar la libertad de conciencia y de culto a los súbditos británicos. La cuestión de la tolerancia religiosa generó debates y conflictos, antes y después de firmado el tratado, por la oposición de los sectores católicos más conservadores, principalmente los de las provincias del Interior, como La Rioja y Córdoba" Tratado de 1825 Artículo 1° Habrá perpetua amistad entre los dominios y subditos de S. M. el Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña é Irlanda y las Provincias Unidas del Rio de la Plata y sus habitantes. Art. 2° Habrá entre todos los territorios [...] una reciproca libertad de comercio. [...]. Art. 8° Todo comerciante, comandante de buque, y demás subditos de S, M. B., tendrán en todos los territorios de las dichas Provincias Unidas la misma libertad que los naturales de ellas para manejar sus propios asuntos. [... ]. Art. 9' En todo lo relativo á la carga y descarga de buques, seguridad de mercaderías, pertenencias y efectos, disposición de propiedades de toda clase, y denominación por venta, donación, cambio, ó de cualquier otro modo; como también á la administración de Justicia, los subditos y ciudadanos de las dos partes contratantes gozarán en sus respectivos dominios de los mismos privilegios, franquezas y derechos [... ] estarán exentos de todo servicio militar obligatorio, [...]; y de todo empréstito forzoso, de exacciones ó requisiciones militares; [...]. Art. 12. Los subditos de S. M. B. residentes en las Provincias Unidas del Rio de la Plata, no serán inquietados, perseguidos ni molestados por razón de su religión; más gozarán de una perfecta libertad de conciencia en ellas, [...] también será permitido enterrar á los subditos de S. M. B. que murieren en los territorios de las dichas Provincias Unidas, en sus propios cementerios, [...]. Art. 13. Los subditos de S. M. B. residentes en las Provincias Unidas [...], tendrán el derecho de disponer libremente de sus propiedades. [...]. Art. 14. Deseando S. M. B. ansiosamente la abolición total del comercio de esclavos, las Provincias Unidas del Rio de la Plata se obligan á cooperar con S. M. B. al complemento de obra tan benéfica, [...]. Hecho en Buenos Aires, el día dos de Febrero en el año de Nuestro Señor, mil ochocientos veinte y cinco. Manuel J. García - Woodbine Parish

En tiempos de Sixto V el catolicismo había retomado su vigor primitivo.En Francia la reforma fue mas tardía,y tal vez menos profunda que en las otras partes. Data de la época de Enrique IV Y de Luis XIII Enrique IV no publicó los decretos del concilio y tampoco lo hizo la regente Maria de Medici.Pero la asamblea del clero de Francia en 1615 decidió hacerlos aplicar por los obispos. Desde los primeros años del siglo XVII los jesuitas impulsaron nuevamente a las gentes a las prácticas religiosas,por su predicación,por sus escuelas,por sus "congregaciones marianas" como se llamaba a las asociaciones que tenían por fin particular el culto a la Virgen María. Cuatro nombres simbolizan la reforma católica francesa. San Francisco de Sales que era amigo de Enrique IV (que hubiera querido nombrarlo obispo de Paris) Introdujo verdaderamente la reforma católica en Francia,evangelizó las campañas de Chablais y la región de Gex entre 1594-1598,y administró a las puertas mismas de la capital calvinista,el llamado "obispado de Ginebra" en 1601,finalmente escribió una Introducción de la Vida Devota en 1608. Pedro de Berulle Fundó en 1611 el Oratorio de Francia,congregación de sacerdotes sabios y virtuosos para predicar a los fieles e instruir a los futuros sacerdotes y jóvenes nobles. San Vicente de Paul Creó la sociedad de los Pastores de la Misión,para realizar en todo el país una obra similar a la desarrollada por San Francisco de Sales.Fue uno de los primeros obispos franceses que estableció un seminario,predicó y escribió sobre cuestiones de teología. San Francisco Javier Fuera de Europa,San Francisco Javier evangelizó la India y Japon entre 1542 y 1551. Estos nuevos apóstoles ilustran el renacimiento de la fe católica. La reforma católica se llamaba a veces tridentina por el nombre de Trento (ciudad del concilio),eliminó la "heregía" de los paises latinos y elevó contra el protestantismo una barrera sólida. Finalmente permitió a la iglesia de Roma recuperar su prestigio. El rey Felipe II es el soberano que ayudó más particularmente a la reforma católica en su reino y al catolicismo en el mundo,a la vez que aprovechó del apoyo del papado. En suma,la reforma católica triunfó y permitió a la Iglesia católica recuperar terreno,sobre todo en Alemania,en el primer cuarto del siglo XVII.Durante casi un siglo la vida intelectual,en su forma elevada,va a ser esencialmente religiosa.

Ahnenerbe, la secta ocultista nazi que trató de destruir el cristianismo Este grupo de las SS fue el encargado de crear una religión alemana que sustituyera a la católica Desde buscar el origen de la raza aria hasta planear viajes para robar todo tipo de reliquias y obras de arte. Estas eran algunas de las tareas para las cuales fue fundada la Ahnenerbe, una organización que, aunque oficialmente fue creada para dar valor a las tradiciones alemanas, acabó convirtiéndose en un grupo de estudio de las ciencias ocultas con una finalidad clara: destruir el cristianismo e instaurar una nueva religión nazi en Alemania El 1 de julio de 1935 se creó la Deutsches Ahnenerbe, o "Sociedad de Estudios para la Historia Antigua del Espíritu"», explica el escritor José Lesta en su libro «El enigma nazi» (editado por Edaf). Por aquella época, Hitler ya había sido nombrado Canciller de Alemania y el Partido Nazi dominaba toda la política del país. Sin embargo, el Führer quería enfrentarse al mundo y sabía que necesitaría varias cosas: toda la ayuda necesaria para vencer (ya fuera usual o paranormal) y, sobretodo, que la sociedad aceptara el nazismo como una creencia indiscutible. Ambas tareas serían encomendadas a esta nueva secta paracientífica. El nazi obsesionado por el ocultismo El encargado de crear la Ahnenerbe fue uno de los miembros del Partido obsesionado por el ocultismo: Heinrich Himmler, comandante en jefe de las SS nazis (un cuerpo de soldados de élite dedicados, entre otras cosas, a la protección de Hitler). «Himmler era con toda seguridad el más fanático creyente en las ciencias ocultas, profesando una fe ciega en "las fuerzas desconocidas que nos rodean"», afirma el escritor. Ya en el poder se hizo con la dirección de las temibles SS. Un cuerpo de élite o de monjes guerreros, como a él le gustaba denominarlos, con los que formaría una auténtica Orden Negra que seguiría los preceptos del antiguo paganismo germano y los dogmas de fe del nazismo como creencia religiosa», explica Lesta. Himmler dio la orden para la constitución de la sociedad inspirado por Hermann Wirth, profesor holandés especialista en el estudio del germanismo. El primer departamento de la organización fue creado directamente por Wirth, y prestaba particular atención al estudio del antiguo alfabeto rúnico que tanta importancia tendría en la simbología del nazismo», completa el experto. De hecho, tal era su admiración por el lenguaje rúnico que escogió como símbolo para la Ahnenerbe uno de estos emblemas; el de la vida. Objetivos oficiales y organización «Los objetivos de la sociedad eran fundamentalmente tres: investigar el alcance territorial y el espíritu de la raza germánica, rescatar y restituir las tradiciones alemanas, y difundir la cultura tradicional alemana entre la población», determina Lesta. Tras la formación de la sección dedicada al estudio de las runas vinieron varias más. « En 1936 se constituyó el departamento de lingüística, en 1937 el de investigación sobre los contenidos y símbolos de las tradiciones populares, y un año después el departamento de arqueología germánica. Este último se haría famoso por sus extrañas expediciones», sentencia Lesta. «Estas actividades, extraordinariamente diversificadas hacían que se multiplicaran los departamentos en el seno de la sociedad. Llegó a tener 43, dedicados a danzas populares y canciones tradicionales, estilos regionales, folclore, leyendas, geografía sagrada, ciencias paranormales, etc.», aclara el escritor. «Andre Brissaud escribe que los trabajos de la sociedad eran "asuntos secretos del Reich", y comprendían desde temas clásicos como "la lengua y literatura germánicas" hasta temas tan curiosos como el "yoga y el zen, doctrinas esotéricas e influencias mágicas sobre el comportamiento humano"», sentencia el experto en su libro. De todas las premisas necesarias que había que cumplir para formar parte de la Ahnenerbe, la principal era la de contar con el título de doctor universitario. Por su parte, el sistema de trabajo consistía en la organización de diferentes grupos de estudio a cargo de un coordinador. Sin embargo, no todas las secciones de la Ahnenerbe tuvieron la misma repercusión. Entre las más conocidas, se encontraba la rama ocultista. «La sección esotérica estaba a cargo de Friedrich Hielscher y Wolfram Sievers; así mismo el famoso escritor Erns Jünger y el filósofo judío Martin Buber colaboraron con ella», explica el escritor. El origen, los asesinos de Thule Pero, en contra de lo que pudiera parecer, esta sociedad no nació de la nada, sino que basó su estructura y la mayoría de sus ideas en una organización conocida como la sociedad Thule. Este grupo, que estuvo operativo desde la primera década del SXX hasta la creación de la Ahnenerbe, destacó porque contaba con un líder que se autodenominaba el precursor del anticristo. Un joven Adolf Hitler pasaría a formar parte de esta organización una tarde de 1922. «Para entrar se debía facilitar una fotografía que el Gran Maestre examinaba para descubrir en los rasgos antropométricos huellas de sangre extranjera. Asimismo, tenían que jurar pureza de sangre hasta la tercera generación», sentencia Lesta. La Ahnenerbe trató de acabar con la fiesta de la navidad Sin embargo, por lo que destacaba esta secta era por su particular forma de hacer justicia en las calles de Baviera, su sede principal. «Sólo entre 1918 y 1922 se contabilizaron (en este estado) 354 crímenes y asesinatos políticos. Según J.M Romaña, las fuerzas de seguridad estaban siempre al corriente de esta “justicia paralela”, y es que muchos de los oficiales de la policía eran adeptos de la sociedad Thule», explica el experto. «Además, también se daban muchos casos de personas desaparecidas siempre en extrañas circunstancias. Y entre estos individuos, la mayoría de los cuales eran judíos o comunistas, debemos buscar a las víctimas de los “sacrificios” que fueron asesinadas en rituales de magia astrológica”», señala el escritor, que apostilla por otro lado que aún no se han encontrado datos totalmente concluyentes que demuestren la existencia de estos rituales. Finalidad: acabar con el cristianismo Entre las prioridades de la Ahnenerbe se encontraba el acabar con el cristianismo y dar forma a una religión propia del nazismo: «Una de las consignas subterráneas del régimen nazi era eliminar progresivamente la influencia que para el pueblo alemán tenían los ritos de la Iglesia Católica», determina el escritor. Para ello, la organización disponía de uno de los mayores y más conocidos personajes dentro del ocultismo nazi: el «sumo sacerdote» Friedrich Hielscher. Aunque se conoce poco de este maestro de lo paranormal, las investigaciones coinciden en que era temido por todos los oficiales alemanes. Había que demostrar la pureza racial para casarse por el rito nazi «Para que nos hagamos una idea, el jefe de la Gestapo (policía secreta alemana) leprofesaba una profunda devoción. Heinrich Himmler hablaba de él en respetuosos susurros y le consideraba la figura más importante de Alemania después de Hitler. Si Alemania llegara a ganar la guerra, seguramente Hielscher saldría a la luz, convertido en el sacerdote supremo de la nueva religión, como Hitler como divinidad encarnada», afirma el experto. Ahnenerbe, la organización que robó la Navidad Para lograr acabar con el cristianismo, Hielscher creó a través de Himmler una religión basada en la sangre y el valor de los soldados alemanes. A su vez, hizo que las fiestas paganas se superpusieran a las cristianas, de esta forma, pretendía que los católicos dieran de lado a sus creencias y abrazaran la nueva religión de la Ahnenerbe. «Himmler y su Estado Mayor personal, constituido por hombres de su más absoluta confianza concibieron un calendario festivo para la Orden Negra de las SS que establecía unas fechas sagradas a lo largo del año. En ellas, las SS renovaban sus compromisos de honor y lealtad para con el Führer y la orden», afirma Lesta en el texto. «Estas festividades servían para sustituir a las fiestas cristianas por otras que estuvieran más próximas a la tradición germano-pagana», explica el escritor. Una de las celebraciones más llamativas que se llegó a suprimir fue la de la Navidad. De hecho, el día en que se recuerda el nacimiento de Jesús se cambió nada menos que por una jornada en la que se reverenciaba al sol. «Efectivamente, en el 25 de diciembre se conmemoraba el “día del nacimiento del sol invencible” –el Sol Invictus, que para los romanos representaba el nacimiento de Mithra-, es decir, el día en que este astro, después de ir acortando su presencia desde el solsticio de verano, parecía recobrar nuevamente sus fuerzas tras el periodo agónico del otoño y la muerte invernal», sentencia el experto. A su vez, otras fiestas pasaron a ser suprimidas en favor de las nuevas creencias nazis: «Otros períodos del año habían sido igualmente reciclados en forma de fiestas neopaganas. La Pascua se transformó en la fiesta de “Ostara”, por ejemplo.», determina Lesta. En este caso, los miembros de las SS celebraban el comienzo de la primavera recordando a la diosa de la fertilidad que da nombre a esta celebración. Los nuevos matrimonios nazis Además, la Ahnenerbe buscaba que el rito del matrimonio cristianofuera sustituido en favor de una ceremonia creada por los nazis. «Hace poco se ha revelado una filmación inédita que muestra la ceremonia llevada a cabo por una pareja para contraer matrimonio bajo el ritual de las SS», comenta el escritor. «En ella, se ve claramente que la sala en la que se celebra la ceremonia esta presidida por una gigantesca bandera negra con una S rúnica grabada en plata. Previamente los cónyuges habían realizado su matrimonio civil y en el curso del acto el oficial superior –el propio Himmler en este caso- les entrega el pan y la sal, símbolos de la tierra y de la fertilidad», sentencia Lesta. Por supuesto, para que se celebrara la unión de la feliz pareja era también necesario demostrar la pureza de sangre, es decir, que ambos eran alemanes. Como curiosidad, también destaca que, como principales regalos del matrimonio, no solía faltar un ejemplar del «Mein Kampf» («Mi lucha»), la biografía de Adolf Hitler. Tras cumplir todos estos preceptos, el marido y la mujer estaban listos para vivir felices en el Reich. Bautismo y muerte en las SS Dos de los ritos que se practicaban en las SS y que la Ahnenerbe pretendía que se extendieran con el tiempo a toda la sociedad alemana eran los de un curioso bautismo y una extraña forma de dar el último adiós a aquellos miembros de la Orden Negra tras su muerte. En el primero de los casos, Lesta deja claro su funcionamiento: «Durante el bautismo del hijo de un afiliado a la Orden Negra se les hacía entrega de una medalla con signos rúnicos para el recién nacido, y se pronunciaba la fórmula de ingreso del bebé en la comunidad de las SS». Por otro lado, el castillo que servía de sede para la Ahnenerbe guardaba en su interior una curiosa estancia dedicada a venerar los restos de sus miembros. «En la cripta, se hallaba la sala de los muertos, un recinto abovedado y circular. Albergaba en su centro una pira y en los muros doce habitáculos en los que se ordenó que se levantaran trece alturas alrededor de una gruesa mesa de piedra», destaca el experto. «Se hizo para el momento en que un miembro de tan restringido círculo de elegidos en las SS dejara este mundo. Entonces, se debían colocar sus cenizas en la correspondiente urna encima de uno de esos altares, justo después de que el escudo de armas del fallecido acabara de ser pasto de las llamas, y todo para que fuesen veneradas al mejor estilo religioso por el resto de los supervivientes», completa el experto. «En el techo de la bóveda, justo encima de la pira, se encuentra todavía una esvástica y cuatro aspilleras por las que el humo del ritual fúnebre debía ascender, formando una columna», sentencia Lesta. Oraciones en una extraña lengua Finalmente, una última y curiosa práctica de este grupo (y secta) pudo observarse cuando el tribunal aliado juzgó por crímenes contra la humanidad en Nuremberg a dos de los principales líderes de la Ahnenerbe, Hielscher y Sievers. Y es que, ambos mostraron una extraña actitud durante el proceso. «El prisionero (Sievers) escuchó con extraña indiferencia su condena a muerte y, acompañado por Hielscher, se hincó de rodillas mientras este entonaba los cánticos de una misa negra. Un himno final de adoración a los poderes del mal que aguardaban a su alma al otro lado de la tumba», comenta el experto. «Tal y como relatan sus cuidadores de celda: “Pronunció oraciones en una lengua desconocida, oraciones de un culto que nadie conocía y del que no habló jamás», afirma el escritor en el texto.
16 de Julio 1942 Redada del Velódromo de Invierno La Redada del Velódromo de Invierno (en francés: rafle du vélodrome d’hiver), normalmente denominada como rafle du vel d’hiv, fue la redada más importante realizada en Francia contra los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. En julio de 1942 el régimen nazi, con el apoyo del Gobierno francés de Vichy y su policía, organizó la operación “Viento primaveral”: una gran redada de judíos llevada a cabo en diversos países europeos. En Francia, el régimen de Vichy movilizó a la policía francesa para participar en esta operación. En París 9.000 policías y gendarmes tomaron parte en ella. Los judíos franceses estaban fichados desde 1940 y las autoridades conocían, por tanto, sus direcciones. Las instruccionesdel director de la policía municipal, M. Hennequin, el 12 de julio de 1942, fueron: Los policías e inspectores, después de verificar la identidad de los judíos que tenían que arrestar, debían hacer caso omiso y no discutir las diferentes observaciones que les pudieran hacer.No atenderán a su estado de salud. Todo judío arrestado deberá ser conducido al Centro primario.Las detenciones deben ser efectuadas con la máxima rapidez, sin palabras inútiles y sin ningún comentario. Las condiciones del arresto fueron penosas: las personas arrestadas no podían llevarse más que una manta, un par de zapatos y dos camisas; después separaron a las familias, muchas de las cuales nunca volvieron a reunirse. Tras el arresto, una parte de los judíos (los que no tenían niños) fueron conducidos en autobús al campo de Drancy (al norte de París ). Otros fueron enviados al Velódromo de invierno (situado en el XV distrito), que sirvió como cárcel provisional (en 1941 ya había sido utilizado en otra redada). Cerca de 7.000 personas tuvieron que subsistir durante cinco días sin comida y casi sin agua; el que intentó huir fue fusilado en el propio campo. Una centena de prisioneros se suicidaron. Los prisioneros fueron conducidos a los campos de Drancy, Beaune-la-Rolande y Pithiviers, antes de ser deportados a los campos de exterminio alemanes. Esta redada, por sí sola, representa más de una cuarta parte de los 42.000 judíos franceses que fueron enviados a Auschwitz en 1942, de los cuales sólo 811 regresarían al término de la guerra. Responsabilidad sobre este hecho La unidad alemana responsable de esta iniciativa fue la Sección IVB4 de la Gestapo dirigida por Adolf Eichmann, cuyo delegados, los capitanes de las SS Alois Brunner, Theodor Dannecker y Heinz Rothke ordenaron a la Policía francesa iniciar la redada y concentrar a los miembros de la comunidad judía para enviarlos directamente a Auschwitz. Los alemanes habían establecido inicialmente que la redada sólo incluyera adultos de ambos sexos, sin embargo, la policía francesa decidió incluir niños de 2 a 12 años solamente, los mayores de 12 años no fueron arrestados. Al aglutinar a más de 4.000 niños, éstos fueron separados de sus padres, que partieron por separado (hombres y mujeres) a Auschwitz y fueron concentrados en otros campos donde permanecieron por espacio de 3 días con agua y pan ocasionalmente. Luego de los tres días de consulta, los alemanes decidieron transportar a los niños directamente a Auschwitz adonde llegaron sin selección ni proceso alguno, siendo enviados directamente a la muerte en las cámaras de gas. Este cargo se mantiene aún sobre el Capitán SS Alois Brunner, quien se refugió después de la guerra en Damasco, Siria y donde podría haber muerto a principios de la década del año 2000.
Alemania recuerda la conjura militar que trató de asesinar a Hitler en un atentado fallido La clase política alemana rindió homenaje a los miembros de la 'Operación Walkiria', una elite que se saltó las reglas de la jerarquía de la Wehrmacht. La clase política alemana rindió homenaje este lunes a los héroes de la conjura militar que, el 20 de julio de 1944, trataron de asesinar a Adolf Hitler, un atentado fallido urdido por una elite que se saltó las reglas de la jerarquía de la Wehrmacht y que de haber prosperado habría evitado millones de muertos. La resistencia contra Hitler fue una "instancia moral" que se levantó contra el nazismo, indicó la ministra de Cultura alemana, Monika Grütters, en un acto en el centro de documentación de Plötzensee, cárcel y escenario de fusilamientos durante el nazismo. "Ellos asumieron su responsabilidad moral mientras otros cerraban los ojos", apuntó la conservadora Grütters, en el de la 'Operación Walkiria', protagonizada por el grupo de conjurados junto al coronel del Estado Mayor Claus Schenk von Stauffenberg, autor material del intento de magnicidio. La trama evidenció que la resistencia había alcanzado también a la elite de la Wehrmacht y que en sus filas había estallado el conflicto entre la obediencia y la consciencia, indicó por su parte el alcalde de Berlín, el socialdemócrata Michael Müller. Al acto en Plötzensee, a orillas lago del mismo nombre, siguió la tradicional jura de la bandera en el Bendlerblock, actual sede del ministerio de Defensa y lugar donde fue fusilado esa misma noche von Stauffenberg. Él fue el oficial que colocó el maletín con una bomba activada bajo la mesa donde Hitler se reunía con el Estado Mayor, en su cuartel de Prusia Oriental, en Ketrzyns. Era el punto culminante de una trama minuciosamente preparada por un grupo de aristócratas y militares que el azar desmanteló. En el interior del maletín había dos artefactos, pero solo uno estalló y provocó la muerte de cuatro de las veinticuatro personas presentes, mientras que Hitler sufrió apenas heridas leves. Uno de los asistentes había desplazado con el pie el maletín minutos antes de la explosión, lo que le desvió el objetivo. Stauffenberg abandonó el cuartel ignorando que había fallado en su propósito y regresó a Berlín sin saber que Hitler seguía vivo. Los planes de los conjurados incluían negociar a partir de ahí el fin de la guerra con los aliados e instaurar un gobierno militar provisional. Esa misma noche fueron detenidos y ejecutados Stauffenberg y varios de los suyos, mientras que Hitler dirigía una alocución por radio para demostrar que seguía vivo. Otros doscientos implicados en la "Operación Valkiria" fueron asesinados o internados en campos nazis en los días siguientes Stauffenberg, un oficial de 36 años, casado y padre de familia, que había perdido un ojo, la mano derecha y dos dedos de la otra en África, había empezado a fraguar su conspiración dos años antes con militares como Ludwig Beck y civiles como Carl Friedrich Gordeler. Algunos miembros de su conjura habían asistido inicialmente fascinados a las ofensivas hitlerianas contra Polonia y Rusia y vieron en Hitler un instrumento para que el Reich recuperase la dignidad perdida tras la I Guerra Mundial. Luego la monstruosidad del régimen nazi y la que ya entonces se percibía como catástrofe bélica les hizo cambiar de opinión. Sobre la 'Operación Walkiria' pesó durante años cierta polémica, porque considerarse que algunos de sus integrantes no actuaron para frenar el horror nazi, sino frustrados por una guerra que veían perdida. Es opinión coincidente de los historiadores que, de no haber fallado, se habrían podido evitar los millones de muertos caídos aún entre ese 20 julio de 1944 y la capitulación del Tercer Reich, en mayo de 1945. La 'Operación Walkiria' se inscribió en la historia como símbolo de la resistencia desde el estamento militar, mientras que los hermanos Sophie y Hans Scholl, dos estudiantes miembros del grupo Die Weisse Rose -La Rosa Blanca-, descubiertos y guillotinados en 1943, lo fueron para los movimientos sociales y religiosos.
Desde la conformación del primer gobierno patrio sin injerencia de España, se había desatado una larga guerra independentista, de la cual muy pocos se animaban a vaticinar de forma explícita cómo terminaría; no sólo por las dificultades económicas a que había que hacer frente y la tenaz resistencia por parte de los ejércitos realistas; también porque no eran pocas las diferencias internas respecto a cómo organizar el nuevo país, todavía inexistente. Las rivalidades se dirimían en golpes de mando, encarcelamientos, campañas militares, etc. Aun así, sin consensos definidos y con grandes turbulencias, el proceso independentista avanzaba. En 1815, tras la deposición de Alvear como Director Supremo ocurrida el 15 de abril, el director interino Ignacio Álvarez Thomas, envió una circular a las provincias invitándolas a realizar la elección de diputados para un congreso general que se reuniría en Tucumán. Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y la Banda Oriental decidieron no enviar representantes. Tampoco asistirían diputados de Paraguay y del Alto Perú, con excepción de Chichas o Potosí, Charcas (Chuquisaca o La Plata) y Mizque o Cochabamba. Pronto comenzaron a ser electos en las provincias los diputados que se reunirían en Tucumán para inaugurar un nuevo congreso constituyente. Entre las instrucciones que las provincias -no todas- daban a sus diputados, se encontraba la de “declarar la absoluta independencia de España y de sus reyes”. El 24 de marzo de 1816 fue finalmente inaugurado el Congreso en Tucumán. El porteño Pedro Medrano fue su presidente provisional y los diputados presentes juraron defender la religión católica y la integridad territorial de las Provincias Unidas. Entretanto, el gobierno no podía resolver los problemas planteados: la propuesta alternativa de Artigas, los planes de San Martín para reconquistar Chile, los conflictos con Güemes y la invasión portuguesa a la Banda Oriental, entre otros. Finalmente, cuando San Martín llamaba a terminar definitivamente con el vínculo colonial, una comisión de diputados, integrada por Gascón, Sánchez de Bustamante y Serrano, propuso un temario de las tareas que debía acometer el Congreso, conocido como “Plan de materias de primera y preferente atención para las discusiones y deliberaciones del Soberano Congreso”, que a continuación reproducimos. El 9 de julio de 1816, el mismo día en que se aprobó el temario, se resolvió considerar como primer punto el tema de la libertad e independencia de las Provincias Unidas. Los diputados no tardaron en ponerse de pie y aclamar la Independencia de las Provincias Unidas de la América del Sud de la dominación de los reyes de España y su metrópoli. “Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia, que regla nuestros votos, declaramos solemnemente a la faz de la tierra que, es voluntad unánime e indudable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación, y en obsequio del respeto que se debe a la naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración.”

La Operación Pétsamo-Kirkenes fue llevada a cabo por el Ejército Rojo contra la Wehrmacht en 1944 en el norte de Finlandia y Noruega. El resultado de la operación militar fue la derrota de la Wehrmacht en el Ártico, haciéndola retroceder al interior de Noruega, liberando el norte de este país de la ocupación alemana y tomando las minas de níquel de Pétsamo Después de la fallida Operación Silver Fox (en alemán: Silberfuchs, Zorro Plateado) en el verano de 1941, ejecutada por la Wehrmacht alemana y el ejército finlandés, la línea del frente en el Ártico había cambiado poco. Las condiciones ambientales y las dificultades de suministros dificultaban gravemente la ejecución de operaciones militares a mayor escala, si es que no la hacían imposible, convirtiéndose la Guerra ártica en un teatro de operaciones de baja intensidad. Considerables fuerzas alemanas fueron mantenidas en este sector con objeto de proteger las minas finlandesas de níquel de Pétsamo, cuya producción era fundamental para la fabricación alemana de blindajes, y para proteger la costa norte de Noruega contra desembarcos aliados. Después del armisticio entre la Unión Soviética y Finlandia el 4 de septiembre de 1944, el gobierno finlandés acordó la salida de las restantes fuerzas alemanas de su territorio para el 15 de septiembre. Esta retirada es denominada por los finlandeses como Guerra de Laponia. En el transcurso de esta retirada, que el 20.º Ejército de Montaña denominó Operación Birke, el mando alemán tomó la decisión de retirarse completamente del norte de Noruega y Finlandia en la Operación Nordlicht. Durante la preparación de esta operación de retirada, el Frente de Carelia inició la ofensiva. Luego de un inicio exitoso de la ofensiva a lo largo de toda la línea del frente, la Stavka decidió dirigirse contra las fuerzas alemanas en el Ártico a finales de 1944. La operación se llevó a cabo en coordinación con el Frente de Carelia al mando del general Kiril Meretskov y la Flota del Norte del almirante Arseni Golovko (Арсений Григорьевич Головко). El peso de la ofensiva recayó en el XIV Ejército, que había estado en el Ártico desde el comienzo de la guerra. Las operaciones terminan con una completa victoria del Ejército Rojo. El general soviético Meretskov fue ascendido a Mariscal de la Unión Soviética, y se le dio un puesto destacado durante la Operación Tormenta de Agosto (Auguststurm), que el Ejército Rojo llevó a cabo en Manchuria contra los japoneses en agosto de 1945. La Operación Petsamo-Kirkenes se destaca por ser la última operación con éxito en gran escala de guerra moderna en territorio ártico. Por ello, ha sido estudiada intensivamente en el Ejército Rojo.