Orishas
Usuario (Argentina)
¿Cómo se meten las minas en los lápices de madera? La mina se hace con una mezcla de grafito fino y arcilla que se cuece en hornos. El grafito es una forma de carbón, uno de los minerales más blandos. Las minas de los lápices no siempre han sido como las actuales. Los antiguos egipcios, griegos y romanos usaban pequeños discos de plomo para trazar renglones en las hojas de papiro, antes de escribir en ellas con pincel y tinta. Hacia el siglo XIV, los pintores europeos utilizaban varillas de plomo, cinc o plata para hacer dibujos de tono gris pálido. En el siglo XV, el suizo Conrad Gesner, de Zurich, en su Tratado de fósiles, describió una varilla de escritura con una cubierta de madera. En 1564 el plomo dejó de usarse para escribir, al descubrirse el grafito puro en Borrowdale, en el norte de Inglaterra. El grafito es una forma de carbón, uno de los minerales más blandos. Al presionarlo sobre el papel, se le desprenden finas escamas que dejan marcas negras. En el estado mexicano de Sonora se produce uno de los mejores grafitos para lápices: es blando y negrísimo. La madera del lápiz debe ser bastante blanda para que pueda rebajarse con facilidad a medida que se va gastando el grafito. La mejor madera es la de árboles de 150 a 200 años de antigüedad. La mina se hace con una mezcla de grafito fino y arcilla (greda) que se cuece en hornos. El grafito no se tritura en molinos ordinarios, debido a que su composición es la de un lubricante natural. Por lo tanto, se emplean "molinos de frotamiento", en los que se inyectan chorros de aire comprimido mezclado con partículas de grafito, las que, al chocar entre sí, se van rompiendo. Estas finas partículas se mezclan con greda pura y agua, lo que resulta en una pasta parecida al mastique. Esta mezcla se introduce en un cilindro y se hace pasar a través de un fino agujero, hasta que sale por un extremo en forma de barrita continua del diámetro de la mina del lápiz. Estas barritas se cortan al tamaño de los lápices y se secan en un horno. Luego se someten a un calor de alrededor de 1,200°C. Finalmente, a las minas se les trata con cera, para asegurar una escritura suave, y para que se sellen una vez que estén en el cilindro o el prisma de madera del lápiz. Para hacer la cubierta, la madera se corta en tablillas, cada una del ancho equivalente a ocho o nueve lápices y con un grosor de la mitad del de uno. En las tablillas se cortan las ranuras en las que se insertan las minas. Sobre cada tablilla con la mina se pega otra tablilla también ranurada. Este "emparedado" se corta después en varios lápices, que luego se pintan.
Nuestro rol en Taringa! (y su importancia) Introduccion: No cabe duda de que Taringa! es una comunidad. Tiene usuarios, tiene moderadores, tiene un protocolo y tiene un objetivo. Para que un comunidad funcione, es importantisimo que cada uno este dispuesto a cumplir a la perfeccion el rol que le toca, brindando lo mejor de si mismo, pero a la misma vez siendo critico y autocritico. Y como esta comunidad esta comformada por seres humanos, y no maquinas... tenemos que darnos cuenta de que cualquiera de nosotros usuarios y moderadores puede cometer errores. Al estar regida por un , es indispensable, que este se cumpla a rajatabla. Porque la funcion del mismo no es generar una discordia entre moderadores y usuarios, sino crear un ambiente mas ameno y sin problemas para todos los miembros de esta comunidad Por eso, y viendo que muchas veces recaemos en los mismos errores, se me ocurrió crear esta especie de "guia", para que entendamos que todos somos parte de Taringa! y que cumplimos un rol unico y fundamental dentro de esta comunidad, que tenemos que cuidar entre todos. Se que muchos no estarán de acuerdo, y no es mi intencion que a todos les guste, ni mucho menos es una ley a cumplir. Asique les voy a pedir que a la hora de comentar (en este post como en todos) se tomen 5 segundos para pensar bien que es lo que van a poner. • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • Roles y funciones Novatos: De nosotros hacia ellos: Muchas veces he visto un trato pesimo hacia los novatos, por parte de otros usuarios. Es por eso que me parece importantisimo aclarar que un Novato no es ni mas ni menos que un Full User o que un Great User. La diferencia habita basicamente en la cantidad de puntos que puede otorgar cada uno, y en que los novatos no pueden comentar fuera de la zona de novatos. Pero todos estan bajo el mismo protocolo, por ende: "todo aquel usuario que agreda a un novato, puede ser sancionado y volver a la categoria novatos". Es importantisimo que nosotros, los respetemos, los ayudemos y sobre todo que le demos puntuacion al laburo que hacen, tanto asi, como nos resulta facil insultarlos o burlarlos cuando cometen errores. Porque todos fuimos primerisos en esto de postear, y no todos sabemos manejarnos con los tags, los hostings o las categorias. Y ellos necesitan de nuestros puntos para poder acceder al New Full User. Por eso: seamos maduros y buenas personas y ayudemoslos en lo que necesiten. Asi se acaba esa distancia entre Novatos y Full Users. De ellos hacia nosotros: Ustedes tiene una oportunidad de ser, aprender y crecer dentro de Taringa!. Apronvenchenla, hagan el cambio. Usen ese espacio que tienen, para poder aportar con calidad... para generar un clima con los otros usuarios y con la pagina en si. Siempre una nueva camada de gente es un aire fresco, la posibilidad de un cambio. Y en ustedes esta depositado eso, ni mas ni menos. Busquen ayuda, pregunten. En el chat de Taringa! siempre va a haber alguien que les de una mano, y sino pueden comunicarse con cualquiera de los moderadores. Busquen las guías de como postear, aprendan a usar el buscador (aunque funcione medio mal). Lean como se postean los videos, en que lugares pueden alojar archivos e imagenes. Y sobre todo Lean el y sean respetuosos, ante todo Y desde ya!, son bienvenidos a Taringa!. New y Full Users Ustedes son la mayoria dentro de Taringa!. Algunos recien egresados, y otro ya bastante viejitos. Ustedes son lo que sostiene a Taringa!. Sus aportes y sus comentarios, construyen esta comunidad dia a dia, y la mantienen como una de las mas visitadas de la Argentina. Por eso, si ustedes no usan a conciencia este espacio, esto no funciona y se termina cayendo. Utilizen esas herramientas que tienen (puntos y comentarios) como una herramienta para construir y no para destruir. Sientanse parte de esta comunidad, como un factor importantisimo. Modifiquen, opinen, generen ideas y espacios. Y sobre todo sean consecuentes tanto en actos como en palabras. Porque un insulto o un agravio que para uno puede ser "chistoso", quizas para otro es algo muy zarpado, que lo lleva a quizas no querer postear mas o irse de Taringa!, y no es esto lo que buscamos. Y utilizen los puntos para premiar el laburo de cada usuario. Midanlo por esfuerzo de posteo, por capacidad de compartir, y sobre todo por originalidad. [ver mas adelante, PUNTUACION] Entendiendo todo esto, se van a poder dar cuenta de la importancia que tienen dentro de Taringa!, y que como tal, deben manejarse con respeto y madurez. Ayudando en todo lo que este a su alcance Great Users Los mas veteranos en Taringa! o los que mas aportaron. Ser Great User, es darse cuenta de eso, de que son Grandes Usuarios, y por todo lo que apotaron, en tiempo y en post's, fueron premiados con la posibilidad de puntuar mejor. Por eso, su responsabilidad es aun mayor, porque deben tener mas conciencia y amor por la comunidad. Porque ustedes la vieron crecer, desarrolarse y cambiar. Es por eso deben tomar conciencia del rol que cumplen, de lo importante que son aportando, puntuando y comentando, y utilizarlo con madurez y respeto. Y generando tmb, el espacio para que los demas usuarios se integren a Taringa! y se sientan comodos y cuidados. Moderadores De nosotros hacia ustedes: Creo que lo mas choto, si se me permite el termino, para un MOD es tener que "ponerse la gorra" con un usuario. En todo sentido es feo, porque tener que borrar, suspender o eliminar se vuelve tedioso. Uno queda como que es un turro, y en realidad no hace otra cosa mas que cumplir una funcion. Ninguno de nosotros, y esto tenganlo en cuenta borra, suspende o elimina un comentario porque le tenga bronca o le caiga mal un usuario. Detras de cada desicion hay un grupo de Moderadores y si uno de ellos no esta seguro de tomar una desicion la consulta con los demas. Porque esto lo escuche muchas veces: "me borra porque me tiene bronca" o "esto me lo borro tal, porque le caigo mal" Esto leanlo y releanlo, hasta que lo tengan bien presente. Porque los Moderadores tambien podemos ser sancionados, y tmb podemos equivocarnos. Somos humanos! De ustedes hacia nosotros: Antes que nada, siempre pero siempre al referise a un Moderador o a un Usuario, haganlo con respeto. Pueden recurrir a nosotros para preguntas o quejas, pero sepan que no es obligacion nuestra tener la respuesta, o que muchas veces esa respuesta puede no ser agradable para ustedes. Y nunca pero nunca, cuestionen una decision de un Moderador, y con esto me refiero a: abrir un post cerrado, escribir un comentario que fue borrado o respotear un post modificado. Estas actitudes pueden ser seriamente castigadas y lo uncio que generan es una distancia entre el Moderador y el Usuario. Casi siempre hay un Moderador en sala de chat, ante cualquier duda, no hagan un post... sino que dirijanse al chat y consulten al moderador de turno. • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • De la comunidad entera: Por ultimo tengan en cuenta estos tips, que nos ayudaran a mejorar a Taringa! * Posteo: Antes de postear, revisen si no fue posteado con anterioridad. Esmerence con los post, no hagan solo copy and paste. Revisen los links, que no hayan caducado. Y cumplan con el , asi nadie les borra el post. * Tags: Pongan los tags!! porque esto sirve para el buscador. Y ponganlo con madurez. Ej: si posteo un DVD del chavo. los tagas deberian ser: DvD, Chavo, DVDrip. y NO!: "el chavo dvd". Porque?: porque asi yo voy al buscador y pongo DVD y me salen todos los DVD's, como si fuera una categoria. * Puntuacion: Si bien cada uno le da puntos a lo que se le canta. Estaria bueno que antes de puntuar revisemos y tengamos encuenta lo siguiente: Calidad del post, Estado de los links y que este dentro del protocolo. Porque asi no tenemos situaciones como encontrar dentro del Top Post un post con 1 video de youtube de "homero y la bola en la ingle" (aunque sea un videazo). * Comentarios: Personalmente, y creo que muchos MOD's y User's comparten comigo, estoy harto de los agravios y de las peleas mediante los coments. "Que sos un put*", "Que tu mama esto" "que tu hermana lo otro".... Eu?, alfojen un toque. No puede ser que se traten de esa manera. Sean un poco mas reservados, piensen, tomense un tiempo antes de comentar. Y si el tema no les gusta directamente NO ENTREN!. O sea, evitemos armar el famoso Foro Bardo. Si los putean, los insultan o les faltan el respeto: NO RESPONDAN!, porque no van a solucionar nada. Sino que van a lograr que se les cierre/borre el post o los comentarios, o que sean suspendidos. Por 5 segundo de calentura. Enserio, ponganse las pilas con esto!. * Denuncias: Si uds ven un repost, y ponen un comentario que diga: "esto es repost, y ponen el link". No sirve! Usen el boton denunciar, que es tan practico, lindo y nose... eso. Tambien utilisen el boton denunciar, cuando alguien les falte el respeto en un comentario, asi se evitan responderle, y el moderador de turno tiene la posibilidad de entar, ver el coment y elegir una sancion. Si ustedes no denuncian, los moderadores no somos adivinos, por ende no sabemos que esta pasando. Y si llegamos y el forobardo ya se inició, todos los que hayan participado, serán sancionados. Ej: el otro dia un TARADO hizo un post nazi. saben quien denunció? uno solo!. Todos los demas entraron a putearlo, y que solucionaron??, NADA. Tengan en cuenta esto, y sepan que no es ni una ley ni nada, simplemente que como usuario de Taringa! creo que de una buena vez por todas, podemos darle un cambio. Y hacer de esta comunidad una Comun - Unidad! Hasta chau!

"Como dije en un post de videos de Carajo, y lo prometido es deuda... aca tienen la info" NUEVA EDICION DE LA MINGA! Será el domingo 22 en el Polideportivo Gorki Grana, con entrada libre y gratuita. El grupo de rock Carajo cerrará la jornada. El domingo 22 de abril, en el Polideportivo Gorki Grana - Santa María de Oro 3530, Castelar - se llevará a cabo otro encuentro de La Minga!, el festival de arte joven y cultura solidaria más importante de la Provincia de Buenos Aires. La jornada cerrará a las 20.30 hs. con el recital de la banda de rock Carajo. Como parte de las actividades programadas habrá espectáculos de circo, teatro infantil, estatuas vivientes, una radio abierta, talleres de plástica, tango y murga, y cuerdas de tambores. Desde las 18 hs. se presentarán los siguientes artistas: El Recodo (tango), Gastón Nievas y San Leonardo (canción), No disco (pop) y Proyecto esfera - Entre el cielo y la tierra (tango aéreo). La jornada finalizará a las 20.30hs. con el recital de Carajo (rock). La Minga!, que nació en septiembre de 2001, es un festival artístico de carácter solidario, un lugar de encuentro de una multitud de jóvenes. Cada jornada ofrece la posibilidad de participar de talleres abiertos y charlas, recorrer ferias de artesanías, producciones independientes, microemprendimientos, muestras de artes visuales y stands de instituciones. fuente: http://www.moron.gov.ar/

Pedido de Remeras: zonas: Cordoba, Catamarca, Tucuman, Jujuy Bueno, en la primera semana de junio voy a estar llendo para Cordoba capital, a los 5 dias aprox, llego a Catamarca y al cabo de 15 dias estaria llegando a Tucuman. Puede que me lleve mas tiempo llegar a Catamarca, lo que atrasaria todo. pero se ahorran la guita de la mensajeria aca solo deben informar el pedido, la compra haganla en el post de las remeras... Cualquier duda, consulten. Saludos! agrego el mail para que nos mantengamos en contaco: Orishas.taringa(at)gmail.com cambiar (at) por (@)
![Despedida Taringuera de Orishas! [Reunión y Fiesta]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2018/06/22/space-Z4bKQjN_Y0F.webp)
Bueno amigos, llego la hora de decir Hasta Luego!. Como algunos saben emprendo un viaje rumbo a Bolivia, el cual me tomara hasta fin de año mas o menos. Y como no compartir esta despedida con la comunidad que me dio tantos amigos, y buenos momentos...Pero para que seguir con las melancolias?, mejor pasemos a lo que mas nos importa... el sabado 18FIESTA!Acá les dejo el volantito de la fiesta, para que vengan a empacharse de alcohol, escuchar buena musica, despedirme o de paso mandarme una puteadita por algun que otro post borrado...Con la presencia de :• Morena (latino, cumbia colombiana, reggae)• Matizambo (percusiòn de puta madre)• Bodeville du Monsieur Gerovich (titeressss)y la presentacion en VIVO de...http://www.purevolume.com/sekortolaluz(Ska-Reggae)y por si te quedan dudas de que vas a salir enfiestado!...Clericó libre de 12 a 1hs.de seguro sorteamos alguna remerita de Taringa! aportada por el jefe... (un aplauso a Manolo12) y alguna que otra chucheria Taringuera mas..Bueno a los que no pueden venir, por razones de distancias: les dejo un abrazo y nos vemos a la vuelta!!Un mapita que tal vez, ayude:
Maria Remedios del ValleLa Madre de la patriaIntro:Conocida como "La Madre de la Patria", Maria Remedios del Valle fue una de las llamadas "niñas de Ayohúma", aquellas que asistieron al derrotado ejército de Manuel Belgrano en la batalla de Ayohúma. De origen afroargentino, actuó como auxiliar en las Invasiones Inglesas y tras la Revolución de Mayo acompañó como auxiliar y combatiente al Ejército del Norte durante toda la guerra de Independencia de la Argentina lo que le valió el tratamiento de "capitana" y de "Madre de la Patria" y, al finalizar sus días, el rango de sargento mayor del Ejército.Las 3 razones:María tenia 3 razones para ser negada por la historia: ser mujer, ser negra y ser pobre. Cosas que no importaron a la hora de enfretar al enemigo, al mando de su escuadrón. Cosas que SI importaron a la hora de negarle, una pensión y un reconocimiento, que, como siempre, supo llegar tarde.Por estas razones, María pasó a ser una mas, durante mucho tiempo. Sin dudas, si el destino la hubiera parido hombre, hoy no solo estaríamos nombrando a alguien conocido y estudiado en todas las aulas, sino que seguramente nombraríamos una ciudad, una avenida, un barrio. Pero no, la historia, siempre cruel y parcialista, se encargó de desmerecer todas y cada una de sus acciones. Sin embargo, cada vez mas, se la empieza a nombrar. Y así su nombre, como en el campos de batalla, empieza a tomar la forma de aquella mujer, que supo luchar por conseguir la libertad.El dolor, la perdida y "La Parda":Posterior a la "Revolución de Mayo", se conformó el Ejercito del Norte. Bajo el mando de Bernardo de Anzoátegui, "La Parda" María se enlistó en la 6° Compañía de artillería volante del Regimiento de Artillería de la Patria, junto a su marido y sus 2 hijos (uno del corazón y otro del vientre).El ejercito conducido por Manuel Belgrano, sufre una gran derrota en Ayohúma, donde "La Parda" pierde a su marido e hijos. Esta perdida no le saca sus deseos de ver una patria libre, y junto a otras mujeres se transforma en una pieza fundamental, al servir a los heridos de la batalla: cuidando enfermos, sirviendo comida, buscando ropay mantas.La describen como una mujer guerrera y de corazón grande, capaz de albergar a todos y cada uno de lo soldados. Al respecto Tomás de Anchorena dijo: "Efectivamente, esta es una mujer singular. Yo me hallaba de secretario del General Belgrano cuando esta mujer estaba en el Ejercito, y no había acción en que ella no pudiera tomar parte, que no la tomase, y en unos términos que podía ponerse en competencia con el soldado mas valiente: admiraba al General, a los oficiales y a todos cuantos acompañaban al Ejercito; y en medio de este valor tenía una virtud a prueba[...][...] Yo los he odio a todos a voz pública ahcer elogios de esta mujer por esa oficiosidad y caridad con que cuidaba a los hombres en la desgracia y miseria en que quedan los hombres después de la una acción de guerra, sin piernas unos y otros sin brazos, sin tener auxilios ni recursos para remediar sus dolencias. De esta clase era esta mujer [...]La victoria, y la nada:"La Parda" María, también supo probar las victorias con el Ejercito del Norte, ya nombrada como capitana, participó de las gloriosas victorias de Tucumán y Salta. Triunfadora con el Ejercito, y cumplido su sueño de libertad, María del Valle pasó al retiro como tantos otros militares, y así se perdió en la nada misma, en esa nebulosa que queda después de los capítulos gloriosos de las victorias, y humillante de las derrotas. Así, con todo su dolor y su gloria, "La Parda" pasó al olvido.El gobierno de Rivadavia, centrando su poder en Buenos Aires, poco hizo (o poco le importó) hacer algo por "La Madre de la Patria". Cuentan que un día el General Viamonte, vio a una mujer harapienta limosneando y al acercarse: "¡Es La Capitana, es la Madre de la Patria!". Luego, desde su banca en la Legislatura, junto con otros compañeros de arma, insistirían en brindarle los honores patrióticos que esta luchadora se merecía. Pero no hubo monumento ni biografía.La pensión, y el comienzo del reconocimiento:Recién en 1827, el gobierno aprobó brindarle una pensión. Con la modica suma de 30 pesos mensuales, "La Parda" tuvo que aprender a vivir "en una ciudad bastante cara, donde la carne costaba dos pesos la libra y la yerba 70 centavos"Pasaron casi 200 años hasta que en octubre de 2010 las diputadas Paula Merchan y Victoria Donda presentaron un proyecto en el congreso Nacional para levantarle el adeudado monumento a "la parda María".No estaría nada mal, recordar cada tanto a este tipo de grandes de la historia, gente a la que le debemos nada mas y nada menos que nuestra libertad, algo que en esta época comienza a escasear de nuevo. Este es mi humilde homenaje a Maria Del Valle, "La Parda", "La Madre de la Patria".Muchas gracias por haber leído!Orishas.

Mi Vieja: mi orgullo! (parte 2) Como mostré en mi anterior post: Mi vieja es profesora de folklore y bailarina profesional de Chamamé . Tuvo el honor de compartir escenario con los mas grandes: Mario Bofill, Ramona Galarza, Julian Zini, Salvador Miqueri, Chango Spasiuk, Juan y Ernestito Montiel , Las hermanas Vera, y muchisimos mas. Por todo esto, y por la calidad y pasión que le ponen a su baile, fueron invitados al Festival del Chamamé en la provincia de Corrientes. Donde compartieron escenario con grandes artistas entre ellos " La Sole ". Videos: con Soledad " La Sole " Pastoruti con Soledad " La Sole " Pastoruti con Ramona Galarza Fotos: La llegada de la virgen por el Paraná (baile y musica) En el escenario con Joselo Schuap En el escenario con Ramona Galarza En el escenario con Juan y Ernestito Montiel En el escenario con Soledad Pastoruti Con el chaqueño , la sole y nati: Foto final: Espero que les haya gustado!. Todo comentario fuera de lugar será borrado (voy a dejar que comenten todos, no sean bolud*s que tengo el botón de bloquear muy sensible)
![Filatelia [parte 1]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2014/12/30/200602_2F09_2F06_2Fd0015006_5F2249195_2Egif-pUv2WLG3yUC.gif)
Filatelia La filatelia es la afición por coleccionar y clasificar sellos, sobres y otros documentos postales. En los sellos queda representada parte de la historia nacional o regional de los países mediante figuras de personajes ilustres, monumentos, pinturas, flora, fauna, historia postal, etc. El vocablo filatelia se debe al coleccionista francés G. Herpin, quien lo propuso en un artículo escrito para el periódico Le collectionneur de Timbres Poste, de París, que salió publicado 15 de noviembre de 1864. La palabra la formó de dos vocablos griegos: philos, que significa amante, y atelia, derivado de ateles, que significa pagado previamente o pagado de antemano. Más que la cantidad, es la rareza de los ejemplares de la colección lo que le da valor a ésta. Algunos sellos, en particular aquellos con errores de impresión, raros pero conocidos, llegan a adquirir un valor comercial muy elevado y son difíciles de conseguir. Historia: El período anterior a la aparición del sello, se llama prefilatelia; período en que el envío de correspondencia presentaba serios problemas porque el receptor del correo era el que debía pagar el servicio, pago que era evadido en muchas oportunidades por los destinatarios. La solución a este problema la propuso, en 1837, el profesor de escuela Rowland Hill, inglés, a quién se le ocurrió que el pago lo hiciera el que enviaba la carta, ideando el uso de unas etiquetas engomadas que se pegarían al sobre como comprobante de este pago por adelantado. La afición por coleccionar sellos de correos empezó poco después de la introducción de los sellos para el franqueo de la correspondencia. En 1840 el doctor John Edward Gray, oficial del Museo Británico, empezó a coleccionarlos inmediatamente después de su aparición, y en un número del periódico The Times de 1841 publicó un anuncio solicitándolos. Poco a poco fue cundiendo la afición por coleccionar sellos y con ello se introdujo el comercio mediante la compraventa, aunque en un principio fue de muy poca importancia por ser muy escasas las variedades y carecer los sellos de muchas de las cualidades que más tarde los harían atractivos. A medida que los sellos fueron aumentando en número y que los de las primeras emisiones se hicieron más escasos, la dificultad en reunirlos estimuló a mucha gente por obtenerlos y así, ya en 1858, sobre todo en Inglaterra se encuentran coleccionistas de sellos pertenecientes a lo más selecto de la sociedad: intelectuales, hombres de negocios, banqueros, etc. De Inglaterra, la afición por coleccionarlos pasó a Bélgica, Francia y Alemania. En Francia, Potiquet publicó en diciembre de 1861 el primer Catalogue de timbres poste, al que siguió, al cabo de dos meses, el Manuel du collectionneur de timbres poste, publicado en Bruselas por Moens, apareciendo luego, casi sin interrupción, los catálogos o manuales de Laplante, Klin, Gray, Statford, Smith y un largo etcétera. Los coleccionistas de París fueron los primeros en clasificar los sellos, medirlos con la pauta o regla, notar las marcas de agua y separar las varias emisiones de cada país. Al tiempo que se fundaban periódicos especiales en los que se publicaban las noticias de la aparición de nuevos sellos. El primero de estos periódicos apareció en diciembre de 1862 en Liverpool, con el título The Stamp Collector's Review and Monthly Advertiser y al poco tiempo, en 1863, también en Inglaterra, The Stamp Collector's Magazine. El 15 de febrero del mismo año aparece en Bruselas Le Timbre-Poste. A partir de entonces se produce un verdadero aluvión de publicaciones francesas, alemanas, belgas, etc. En España el primero fue el Manual del coleccionista de sellos de correo, por J. M. V. de C. (Barcelona 1864). Tanto fue el afán por editar revistas, periódicos y demás publicaciones filatélicas que en 1910 ya existían más de ochocientas publicaciones diferentes en el mundo, tan solo en España había más de cincuenta. La fundación en 1874 de la Unión Postal Universal supuso un gran impulso al desarrollo de la filatelia. En Barcelona, España, fue fundada en 1888 la primera sociedad filatélica del país. La primera exposición filatélica tuvo lugar en Viena, Austria, en 1890. En los primeros tiempos, los organismos oficiales de Correos se mostraron contrarios a esta afición, llegando a prohibir y perseguir el lavado de sellos, al considerar esta actividad como un fraude potencial que facilitaba la reutilización de ejemplares. Estampillas del mundo continuarà... www.wikipedia.com bluecalico.exblog.jp
Por primera vez voy a subir un texto mio que incluí en un fanzine llamado: Calaveras y Diablitos. El mismo fué escrito en un arranque de una tarde de verano... espero que guste!. De mi o Demi... Nos enrollamos entre las sabanas, como jugando en el espacio, y así, hasta perder la forma de cada uno, hasta dejar de ser lo que habiamos sido. Nos fucionamos en una cosa amorfa, sin sentido. Nos encorvamos. Nos estiramos. Nos desenrrollamos y acomodamos las sabanas, para volver a empezar. Para volver a perdernos. Por que la cama se hace inmensa, y las sabanas son olas, y son montañas, y bosques de sequoias. De arboles gigantes. La cama se vuelve un mundo. Nuestro mundo. Y como es nuestro, lo salimos a jugar. Se pierde, él, entre mis piernas. Y me muerde y sale corriendo. Y yo, que soy ola de mar, me vuelvo sobre mi mismo para volver con mas fuerza, y lo busco y lo sacudo, con la fuerza del mar. Y él juega. Él nada. Las piernas parecen la costa perfecta para frenar a descansar cada tanto, para crear castillos de arena y escribir mensajes con la esperanza de que algún eternauta, alguna vez, sepa que estuvimos ahi. Él apoya su cabeza y me mira. Sus ojos, son bosque, son instinto. Y tunel. Y me lleva, y me dejo llevar. Yo, ya no soy el que era antes, ahora soy él. Y miro el mundo de una forma distinta, me veo a mi, que ya no soy yo, sino él. Y pienso en que si algun dia me toca ser un "él", me encantaria encontrar un alguien como yo. Y juego a creer que el siente lo mismo... Vuelvo a ser yo, cuando en su cuerpo se prende ese motor, y lo veo ahi, como dejandose llevar por un sueño que nunca termina de ser profundo. Veo sus ojos cerrandose al compas de drexler y su cola, como pendulo, marcando el tempo perfecto. Yo tambien me dejo dormir. Sueño con él, y lo veo caminando por la casa, con sus patas de nube, con sus bigotes enormes, y su eterna elegancia. Lo miro, en mi sueño, y soy feliz. El sol, afuera, lucha por aparecer entre las nubes que no ceden tan facil. Nosotros seguimos ahi, en nuestro mundo, en nuestra cama... y pienso, ¿se puede elegir un mejor compañero?. No creo, no hay nada como despertarse abrazando a tu gato. YoSoyOrishas. Muchas Gracias!
Eduardo Sacheri - Una sonrisa exactamente asi Hasta ahora sonreíste siete veces. Por supuesto que las tengo contadas. Hace un rato increíblemente largo que vengo mareándote con mis palabras, por estrategia o por desesperación, y verte sonreír es –me parece- la única huella que puede llegar a indicarme si voy bien o si estoy perdido. La primera fue la más fácil. Las difíciles fueron desde la segunda en adelante. Tu primera sonrisa fue automática, impersonal. Fue un reflejo de la mía. Casi un acto de imitación involuntaria. Un tipo joven se acerca a tu mesa, se te planta adelante y te dice “hola” mientras sonríe y vos, que estabas absorta mirando hacia fuera, hacia la calle, volvés de tu limbo y contestás aquella sonrisa con una igual, o parecida. A partir de entonces las cosas se complicaron. Fue mucho más difícil conseguir que soltaras la segunda. Porque este desconocido que era –que sigo siendo- yo, sin dejar de sonreír, te pidió permiso para ocupar la silla vacía de tu mesa. Unos minutos –prometí-, no demasiados. Un rato, porque tenía que decirte algo. Entonces de tu rostro se fue aquella sonrisa, la primera, la del reflejo o el saludo, la que era nada más que un eco de la mía. Y en su lugar quedaron la extrañeza, la incertidumbre, las cejas un poco fruncidas, un ápice de temor. ¿Qué quería este desconocido? ¿De dónde lo habían sacado? Como te sostuve esa mirada, como aguanté a pie firme este bochorno precisamente por causa y por culpa de esa mirada tuya, no de esa pero sí de otra nacida de los mismos ojos –la que tenías mientras mirabas hacia fuera del café sin ver a nadie, ni a mí ni a los otros, justo cuando yo pasaba corriendo por Suipacha-, como te la sostuve, digo, vi que estabas a punto de decirme que no, que no podía sentarme a tu mesa. ¿Dónde se ha visto que una chica acepte sin más ni más a un desconocido en su mesa, sobre todo si el desconocido tiene el traje desaliñado, la corbata floja y la cara empapada de sudor, como si llevara unas cuantas cuadras lanzado a la carrera? Ibas a decirme que no, y si no lo habías hecho aún era porque en el fondo te daba algo de pena. Fue por eso, porque se notaba en tu rostro que ibas a decirme que no, aunque te diera pena, que alcé un poco las manos como deteniéndote, y te rogué que me dejaras hablarte de los uruguayos del Maracaná. Para eso sí que no estabas lista. No había modo de que lo estuvieras. ¿Quién hubiese podido estarlo? Te habrá sonado igual de loco que si te hubiera dicho que quería contarte sobre la elaboración de aserrín a base de manteca o sobre la inminente invasión de los marcianos. Pero la sorpresa tuvo, me parece, la virtud de desactivarte por un instante la decisión de echarme. Y en ese instante, como en el resto de esta media hora de locos, no me quedó otra alternativa que seguir adelante. ¿Te fijaste cómo hacen los chicos chiquitos, cuando se pegan sigilosos a las piernas de sus madres mientras ellas están atareadas en otra cosa, para que los alcen a upa aunque sea por reflejo y sin distraerse de lo que están haciendo? Más o menos así me dejé caer en la silla frente a vos. Sin dejar de hablar ni de mirarte, y sin atreverme a apoyar los codos sobre la madera, como para que mi aterrizaje no fuese tan rotundo. Para disimular no tuve más opción que lanzarme a hablar, aunque no supiese bien por dónde empezar y por dónde seguir. Arranqué por la imagen que a mí mismo me cautivó la primera vez que alguien me puso al tanto de esa historia: once jugadores vestidos de celeste en un campo de juego, rodeados por doscientos mil brasileños que los aplastan con su griterío furioso, a punto de empezar a jugar un partido que no pueden ganar nunca. Te dije eso y tuve que hacer una pausa, porque si seguía amontonando palabras esa imagen iba a perder su fuerza. Y noté que querías seguir escuchando, y no por el arte que tengo para contar, sino porque ese es un principio tan bello y tan prometedor para una historia que a cualquiera que la escuche sólo le cabe seguir atento para enterarse de lo que pasa con esos once muchachos. Me pareció entonces que era el momento de agregarte algunos datos que te ubicasen mejor en esa trama. Año 1950, te dije, Campeonato Mundial de Fútbol, partido final Brasil-Uruguay, Río de Janeiro, 16 de julio, tres y media de la tarde, te dije. Esa fue la segunda vez que sonreíste. Una sonrisa extrañada, a lo mejor desconcertada, a lo peor compasiva, pero sonrisa al fin. Ya no tenías temor de que este tipo locuaz de traje gris fuese un asesino serial o un esquizofrénico. Podía ser un idiota, pero en una de esas, no. Y la historia estaba buena. Por eso te seguí pintando el panorama, y te conté que los brasileños llegaban a ese partido final después de meterle siete goles a Suecia y seis a España. Y que Uruguay le había ganado por un gol a los suecos y había empatado con los españoles. Y que con el empate le alcazaba a Brasil para ser campeón del mundo por primera vez. Ahí yo hice otra pausa, porque me pareció que tenías datos suficientes como para que la historia fuera creciendo en tu cabeza. “¿Sabés qué les dijo un dirigente uruguayo a sus jugadores, antes de salir a jugar la final?”, te pregunté. Vos no sabías, cómo ibas a saber. “-Traten de perder por poco. Intenten no comerse más de cuatro-. Eso les dijo. Les pidió que evitaran el papelón de comerse seis o siete. ¿Te imaginás?”, te pregunté. Y vos moviste la cabeza diciendo que sí, y yo me quise morir viéndote así, porque estabas imaginando lo que yo te estaba contando, y era una estupidez, pero fue entonces, hace veinte minutos, que tuve la intuición fugaz de que era el primer diálogo que teníamos en toda la vida. Vos estabas ahí, o mejor dicho vos estabas ahí dejándome a mí también estar ahí porque te estaba contando de los uruguayos. Era esa historia la que me tenía todavía vivo en el incendio de tus ojos, y por eso te seguí contando. Esos once muchachos vestidos de celeste entraron a cumplir con un trámite, te dije. El de perder y volverse a casa. Para eso el Maracaná recién estrenado, las portadas de los diarios impresas desde la mañana, el discurso del presidente de la FIFA felicitando a los campeones en portugués, la mayor multitud reunida jamás en una cancha, los petardos haciendo temblar el suelo. “Con decirte –proseguí- que la banda de música que tenía que tocar el himno nacional del ganador no tenía la partitura del himno uruguayo”, y abriste mucho los ojos, y yo te pedí que no abrieras los ojos así porque podías tumbarme al suelo con la onda expansiva, y esa fue tu tercera sonrisa, con las mejillas un poco rojas asimilando el piropo cursi y suburbano. Supongo que yo –definitivamente enamorado- también me puse colorado, y salí del paso contándote el partido, o lo que se sabe del partido, o lo que no se sabe y todo el mundo ha inventado del partido. Un Brasil lanzado a lo de siempre: a triturar a sus rivales, a engullir seleccionados, a llenarle el arco de goles a todo el mundo, a sepultar rápido los noventa minutos que los separaban de la gloria. Un Uruguay chiquito, un Uruguay estorbo, un Uruguay que molesta y pospone el paraíso. Un Uruguay ordenado y prolijo que le cierra todos los agujeros y los caminos, y un primer tiempo que termina cero a cero pero es casi lo mismo porque el empate le sirve a Brasil. “Y empieza el segundo tiempo y a los dos minutos –continué- Friaca marca un gol para Brasil”. Entonces fruncí los labios y moví las manos en ese gesto que quiere decir “listo, ya está, asunto terminado”, y que vos interpretaste a la perfección, porque te pusiste un poco triste. “Imaginate lo que era el Maracaná después del 1 a 0”, agregué. Los uruguayos ya tenían que meter dos goles, y en realidad lo más probable era que Brasil les metiera otros cuatro antes de que esos pobres muchachos consiguieran llegar a la otra área. Creo que ese fue el momento más difícil. No digo de esa final del Mundo. Me refiero a nuestra charla, o más bien a mi monólogo. Tal vez te suene ridículo –en realidad lo lógico es que todo esto te suene absolutamente ridículo-, pero evocar ese instante del gol de Friaca, con todo el mundo enloquecido y feliz alrededor de esos once uruguayos náufragos me hizo sentir a mí también el frío mortal de la derrota. Y estuve a punto de rendirme, de ponerme de pie, de ofrecerte la mano y despedirme con una disculpa por el tiempo que te había hecho perder. No sé si te ha ocurrido, eso de entusiasmarte hasta el paroxismo con alguna idea que apenas la echás a rodar se vuelve harina y es nada más que pegote entre los dedos. Así quedé yo en ese momento. Pero entonces me salvó tu cuarta sonrisa. Al principio no la vi, porque me había quedado mirando tu pocillo vacío y el vaso de agua por la mitad. Por eso me preguntaste “¿Y?”, como diciendo qué pasó después, y entonces no tuve más remedio que alzar la vista y mirarte. Tenías la cabeza apoyada en la mano, y el codo en la mesa y los ojos en mí. Y tus labios todavía no habían desdibujado esa sonrisa de curiosidad, de alguien que quiere que le sigan contando el cuento. No me quedó más remedio –o lo elegí yo, es verdad, pero a veces es más fácil elegir cuando uno piensa que no tiene más remedio- que caminar hasta el fondo del arco y buscar la pelota para volver a sacar del mediocampo. Recién, hace quince minutos, lo hice yo; en el ’50, en Río, lo hizo Obdulio Varela. El cinco. El capitán de los celestes. Te dije que según la leyenda se pasó cinco minutos discutiendo con el árbitro para enfriar el clima del estadio. Pero son tantas las leyendas de esa tarde que si te las contaba todas no iba a terminar nunca. Esos uruguayos, pobres, habrán gastado mucha más saliva, a lo largo de sus vidas, desmintiendo las fábulas de lo que no fue que relatando lo que sí pasó. Se reanudó el partido. Y yo, contándotelo, hice más o menos lo mismo. A esa altura se supone que está todo dicho y todo hecho –te situé-: Uruguay pudo resistir el primer tiempo completo. Ahora que entró el primer gol tiene que entrar otro más, y otros dos, u otros cuatro. Ahora la historia va a enderezarse y caminar derecha hacia donde debe. Pero el asunto se escribe de otro modo. Porque ese gol que Friaca acaba de meter no es solamente el primero de Brasil en esa tarde. También es el último. Nadie lo sabe, por supuesto. Ni los brasileños que juegan ni los brasileños que miran ni los brasileños que escuchan. Pero los once celestes sí parecen tenerlo claro. Tan claro que siguen jugando como si nada. Como si más allá de las líneas de cal se hubiese acabado para siempre el mundo. Tal vez por eso, porque están decididos ni más ni menos que a jugar al fútbol, desborda la camiseta celeste de Ghiggia por derecha, envía el centro y Schiaffino la manda guardar en el arco de Barbosa, que no lo sabe pero acaba de empezar a morir; aunque todavía le falten cincuenta años hasta que de verdad se muera. No sé si en otros deportes esas cosas son posibles. En el fútbol sí. Nada es para siempre, ni definitivo, ni imposible. ¿Será por eso que es tan lindo? Faltan diez, nueve minutos para que Brasil sea campeón con el empate. Pero Ghiggia se la toca a Pérez que se la devuelve profunda, como en el primer gol, por la derecha, hacia el área. El puntero celeste lo encara a Bigode y lo deja de seña, aunque se acerca peligrosamente al fondo y eso lo deja sin ángulo de disparo. Lo lógico es que Ghiggia tire el centro. Eso es lo que esperan sus compañeros, que le piden impacientes la pelota. Es lo que esperan los defensores brasileños, que tratan de marcarlos. Y es lo que espera el pobre Barbosa, que se mueve apenas hacia su derecha para anticipar el envío. Ahí vino tu quinta sonrisa. Fue de nervios. Faltó que te pusieras de pie para ver mejor, como hacen los plateístas en la cancha en las jugadas de riesgo. Esa fue la menos mía de todas tus sonrisas. Pero no me molestó, casi al contrario. Esa sonrisa fue toda para Ghiggia, para alentarlo a lograr lo que en apariencia no podía salirle: sacar el balinazo al primer palo, meter el balón entre Barbosa y el poste. Prolongaste tu sonrisa para acompañarlo en su carrera con los brazos en alto, esa carrera a solas, a solas porque sus compañeros simplemente no pueden creer que la pelota haya entrado por donde no había sitio para que entrase. A esa altura me faltaba contarte poco. El público enmudeció de pavor, y a los jugadores de Brasil el alma se les llenó de malezas heladas. Y ahí llegó tu sexta sonrisa. Esta fue confiada. Ya habías entendido cómo terminaba la historia. Lo único que querías era que te lo confirmase. Te agregué una última leyenda, porque aunque tal vez también esa sea mentira, de todos modos es hermosa. Con el tiempo cumplido, cayó un centro al área de Uruguay. El uruguayo Schubert Gambetta alzó los brazos y tomó la pelota con las manos. Sus compañeros se querían morir. ¿Cómo va a cometer ese penal infantil en una final del Mundo, con el tiempo cumplido? Lo increpan, lo insultan. Gambetta los mira sin entenderlos. Se defiende, tal vez a los gritos, tal vez lo hace llorando. Les dice que miren al árbitro. Les pregunta si no lo escucharon. Porque aunque parezca imposible, Gambetta es el único que ha escuchado el pitazo final. Es el único que ha sido capaz de discriminar de entre todos los ruidos –el de la pelota, el de las voces, el del pánico- el sonido del silbato. Los demás terminan por entender que es cierto: el partido ha terminado, Uruguay es campeón del mundo. Y cuando hice un segundo de silencio después de la palabra “mundo”, tu séptima sonrisa se iluminó del todo, en el alborozo de saber que esos once muchachos de celeste habían sido capaces de saltar todas las trampas del destino para volverse a Montevideo con la Copa. La tortuga que derrota a la liebre, el mendigo hecho príncipe, David contra Goliat, pero con pelota. Si hubiese ganado Brasil nadie se acordaría demasiado del 16 de julio de 1950. Lo normal no se recuerda casi nunca. Pero ganó Uruguay, un partido que si se hubiese jugado mil veces Uruguay debería haber perdido novecientas cincuenta y empatado cuarenta y nueve. Pero de las mil alternativas Dios quiso que cayera esta: Uruguay da el batacazo más resonante de la historia del fútbol, y más de medio siglo después yo me acerco a tu mesa y te lo cuento. Hoy es 28 de julio. Pero si vos ahora me decís que me levante y me vaya, da lo mismo que sea 37 de noviembre. Lo del 37 de noviembre te lo dije recién, hace dos minutos, pero tu sonrisa no llegó a ser porque viste mi expresión seria y te contuviste. Porque ahora hablo más en serio que en todo el resto de esta media hora que llevo sentado enfrente tuyo. Y si vos ahora me decís que me vaya, yo me levanto, dejo tres pesos por el café, te saludo alzando una mano, me mando mudar y sigo por Suipacha para el lado de Lavalle. Y vos de nuevo te ponés a mirar por la vidriera. Igual andá con cuidado, porque es muy probable que si reincidís en eso de mirar hacia afuera con esos ojos que tenés, otro tipo haga lo mismo que yo, se enamore y entre. Más difícil será que te cuente una historia como esta que acabo de contarte, pero algo se le ocurrirá, mientras intenta no perderte. Pero bueno, pongamos que eso no sucede, y el resto de los hombres te deja en paz, mirando hacia la calle. En ese caso, de aquí a unos minutos se te irán borrando de la memoria los tonos de mi voz y los detalles de mi cara. Y ahora viene lo más difícil. El problema es que los uruguayos pueden acompañarme hasta aquí y nada más. De ahora en adelante es imposible. Y mirá que, para esos tipos, no parece haber muchas cosas imposibles. Pero lo que falta por hacer es asunto mío. O mío y tuyo, pero no de ellos. Lo que me falta contarte es el final, o el principio, según se mire. Me falta hablarte de mí, hace media hora, corriendo como un loco por Suipacha hacia Corrientes. Tarde, tardísimo, porque hoy todo me salió al revés desde el momento mismo en que abrí los ojos, esta mañana. El despertador que no sonó, o que me olvidé de poner, el golpe que me di con el borde de la puerta en plena frente, los dos colectivos que pasaron llenos y me dejaron de seña en la parada, el subte que fui a tomar desesperado por no llegar tardísimo al trabajo y que hizo que fuera corriendo por Suipacha desde Rivadavia y no desde Paraguay, y el semáforo de Corrientes que pasa al verde diez segundos antes de que llegue a la esquina y los autos que arrancan y yo que me agacho con las manos sobre los muslos intentando recuperar un poco el aliento, mientras giro de espaldas a la calle y me topo con el bar y con tu codo en la mesa y tu cabeza en la mano y tu mirada en el vidrio pero viendo nada. No importa lo primero que pensé al verte. O sí, pero no es el momento. Tal vez haya oportunidad, alguna vez, de decírtelo. Depende. Lo que sí puedo contarte es que en ese momento, mientras me asaltaba el dilema de volverme hacia Corrientes y seguir corriendo hasta Lavalle o entrar a encararte es que vinieron los uruguayos. Llegaron en ese momento. Los once: Máspoli; González y Tejera; Gambetta, Varela y Rodríguez; Ghiggia, Pérez, Migue, Schiaffino y Morán. Te parecerá tonto, pero esos uruguayos del Maracaná me sirven de talismán. No siempre. Sólo recurro a ellos en situaciones difíciles. A veces recito la formación, como rezando. O me los imagino en el momento de entrar a la cancha con cara de “griten todo lo que quieran, que nos importa un carajo”. O lo veo a Ghiggia en el momento de meter el balón por el ojo incrédulo de la aguja de Barbosa. Si Uruguay pudo en el ’50, me dije... en una de esas quién te dice. Por eso me desentendí del semáforo y de la calle Corrientes y entré al bar y caminé hasta tu mesa y te sonreí y vos, por reflejo, me devolviste tu primera sonrisa. Pero como te dije hace un rato el problema no son tus primeras siete sonrisas. El asunto es la que viene. Tengo novecientas noventa y nueve chances de que me digas que me vaya, y una sola de que me pidas que me quede. Porque ponele que yo ahora termino y vos sonreís: alguien lo mira de afuera y puede decir “¿Y qué tiene que ver que sonría? Puede sonreír porque piensa que estás loco, o que sos un tarado”, y es cierto, puede ser por eso. Y en una de esas es verdad. Pero también puede ser que no, que sonrías porque te gusté, o porque te gustó la historia que acabo de contarte. O las dos cosas: a lo mejor te gustamos mi historia y yo, y a lo mejor te estás diciendo que en una de esas para vos también este es un día especial. Un día distinto, ese día diferente a todos los otros días en que las cosas se salen de la lógica y la vida cambia para siempre, y a lo mejor pensás eso a medida que yo te lo digo y en tu cabeza se abre la pregunta de si no será una buena idea seguirme la corriente, por lo menos hasta dentro de medio minuto cuanto te invite al cine y a cenar, o hasta dentro de un mes o hasta dentro de un año o hasta dentro de cuarenta. Y puede que ahora sonrías una sonrisa que me indique a mí, que llevo media hora intentando leer las señales de tu rostro, que hoy no sonó el despertador y me pegué con el filo de la puerta y perdí los colectivos y corrí hasta el subte y vine corriendo desde Rivadavia y me cortó el semáforo y giré y vos estabas sentada en el café nada más que para esto, para que yo me atreva a rozar tu mano con la mía y vos de un respingo y me mires a los ojos con tus ojos como lunas y yo te sonría y vos también me sonrías, pero no con una sonrisa cualquiera sino con esta que te digo y que vos estás empezando a poner, ¿ves? Así: una sonrisa exactamente así. Eduardo Sacheri. Espero que lo disfruten! Orishas.