Richard3
Usuario (Territorios palestinos)
El crimen de Candela El cadáver de Candela Rodríguez, embolsado y tirado en un baldío lindero al Acceso Oeste en Villa Tesei, ha puesto a la luz un quiebre político que se advierte en una formalidad: la investigación sigue a cargo de los Tribunales de Morón, aunque se trata, sin duda posible, de un asunto de jurisdicción federal, por tratarse de un secuestro extorsivo. Sin embargo, ningún fiscal federal pidió intervenir y eso no puede suceder sin una orden explícita del gobierno nacional. Esto es: intentan que el gobernador de la provincia, Daniel Scioli, pague en soledad el costo político de un crimen que hiede por todos los costados. La ruptura se advirtió también cuando la ministra de Seguridad nacional, Nilda Garré, criticó a los fiscales y a la policía bonaerense por el circo mediático que organizaron apenas se produjo el secuestro -que los alcahuetes de los medios K adjudicaron a la prensa. Por otra parte, tampoco Scioli ni su ministro de Seguridad, Ricardo Casal, y menos aún los jefes de la Bonaerense, quieren que el caso pase al ámbito federal. Tienen sus razones: una investigación a cargo de tribunales federales se vería obligada a develar, siquiera en parte, las aberraciones y las complicidades cometidas durante el caso. Scioli podría no sobrevivir políticamente al escándalo -tampoco el armado político del oficialismo- a 45 días de las elecciones nacionales. En definitiva, nadie está interesado en resolver el caso, sino en salvar la propia ropa. Ahora, según ha trascendido a la prensa, la Presidenta vuelve a evaluar la posibilidad de transferir la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal a la Ciudad de Buenos Aires -es decir a su nuevo amigo Mauricio Macri, con quien de pronto se lleva tan bien. La tregua rota También se sabe ahora de un informe de Garré que señala algunas de aquellas aberraciones. Nada novedoso: el conflicto postergado entre la Casa Rosada y Scioli vuelve a emerger. Por ejemplo, Garré sostiene que esa exposición mediática (la que los alcahuetes K atribuyen a la prensa, al mensajero) “pudo haber ayudado” a los secuestradores. No se trató, sin embargo, simplemente de una ayuda. Por ejemplo, el 25 de agosto, con Candela aún viva, el jefe de la Bonaerense, Juan Carlos Paggi, dijo muy suelto de cuerpo: “El padre de Candela ha ofrecido una hipótesis que tiene que ver con delincuentes que él frecuentaba”. Una impericia y una falta de profesionalismo semejantes son inconcebibles; por lo tanto, se debe concluir que les estaba avisando -como les avisaron después- cuando la policía convocaba a la televisión para los allanamientos que se proponía hacer y eran trasmitidos en directo; una manera de decirles “allá vamos”. Por otra parte, la Bonaerense también está quebrada en internas feroces. Por ejemplo, Rubén Lobos, el jefe de Narcotráfico, y Ricardo Castronuovo, de Investigaciones, estuvieron todo el tiempo, mientras Candela permanecía secuestrada, dando a sus subordinados órdenes contradictorias. Según La Nación (5/9), “entre las pesquisas (del secuestro de Candela) podría haber comisarios acusados de complicidad con ese delito (piratería del asfalto), sobre todo en algunos centros de ventas de La Matanza, clausurados hace un par de años”. Por lo tanto, es de esperar que se redoble la ofensiva de los “jóvenes K” de La Cámpora contra Scioli por el lado de la reforma del “sistema de seguridad”. También hay un informe de Garré sobre Hugo Matzkin, segundo jefe de la Bonaerense, que el gobierno nacional reenvió a La Plata. Ese informe es un prontuario que, en buena parte, recoge datos que circulan en mails, procedentes de la propia policía, sobre el papel de Matzkin en el aparato recaudador de la Bonaerense, vinculado con casi todos los rubros delictivos que figuran en el Código Penal. Sin embargo, Matzkin sigue ahí. Por todo eso, como se ve, la carátula de la causa es un campo de batalla político. Si se trata de un secuestro extorsivo, el asunto debe pasar a la justicia federal. En ese caso, la investigación quedará en manos de la Federal o de Gendarmería, enemigas naturales de la Bonaerense. Si eso sucediera, el tironeo político entre la Rosada, Scioli y el aparato punteril del pejotismo bonaerense -vinculado hasta el tuétano con la mafia- adquiriría proporciones de desastre. ¿Otro “perejilazo”? Mientras tanto, los vecinos de los detenidos se movilizan en su defensa y hablan de “perejilazo”, en alusión al caso Nora Dalmasso, por cuyo crimen fue acusado un albañil que nada tenía que ver con el asunto. En principio, el enojo de los vecinos tiene su sustento. Según se ha establecido, Candela no estuvo amarrada durante su cautiverio. Es decir que pudo moverse con libertad dentro del ámbito en el cual la tenían secuestrada. Por lo tanto, pudo tocar todo, absolutamente todo lo que había en la casa. Sin embargo, el único rastro de ADN fue encontrado por la Bonaerense en un vaso, en un objeto móvil que bien pudo ser “plantado”. El jefe de los fiscales de Morón, Federico Nieva Woodgate, apenas producido el allanamiento de esa casa negó con énfasis que la niña hubiera estado ahí. ¿Se habría mostrado tan convencido de haber conocido la existencia del dichoso vaso? ¿La policía no le informó del hallazgo, como no le había informado de aquella supuesta llamada extorsiva que la policía filtró a los medios diez minutos después de ser encontrado el cadáver de Candela? Todo huele demasiado mal. Ante semejante pudrición, el gobierno nacional busca una “solución” de puro compromiso. Garré, por el momento, propone para la galería crear un cuerpo federal (una especie de FBI criollo) para investigar secuestros. Ese organismo unificaría bajo un comando único las direcciones de investigaciones complejas de la Policía Federal, la Gendarmería y la Prefectura. Esas fuerzas “de seguridad” son ellas mismas bandas entrelazadas con el delito, casi siempre contrapuestas entre sí; alguna vez han llegado al borde del choque armado en defensa de distintas bandas rivales. De esa movida, a su manera, se prendió Hermes Binner, el sojero “progre”. El privatizador del puerto de Rosario y compinche del zar kirchnerista de la timba, Cristóbal López, también quiere “coordinar” la actividad de las mafias de las fuerzas de seguridad. Terminar con este estado de cosas ya es asunto de salud pública, no simplemente de seguridad o inseguridad. Resulta indispensable que la movilización popular por este caso genere organismos que tomen en sus manos el asunto. Por una comisión investigadora independiente, integrada por representantes del pueblo en lucha y por las organizaciones de derechos humanos. Alejandro Guerrero http://po.org.ar/articulo/po1193-crimen-de-candela/crimen-de-candela
Fukushima y la tragedia que no cesa Es prácticamente un hecho. Naoto Kan, el primer ministro japonés, renunciará en las próximas semanas. Acaba de sufrir un golpe decisivo, con la renuncia del ministro designado en una cartera especial creada para encarar las tareas de reconstrucción derivadas del tsunami. El funcionario duró apenas 8 días en su cargo. Tuvo que irse luego del escándalo provocado en su visita a la región próxima a Fukushima, cuando reveló el propósito de retacear ayuda a los afectados por la catástrofe. "La política japonesa está en plena descomposición, el gobierno en fase terminal", señalan los corresponsales de las agencias informativas en Japón (Infobae, 4/7). La situación en la zona es calamitosa: ciudades destruidas como si hubieran sido bombardeadas, edificios reducidos a cimientos, barcos en los tejados, coches desplazados, pueblos costeros arrasados. 30.000 es la suma de muertos y desaparecidos; 90.000 personas fueron evacuadas por tiempo indeterminado. A principios de julio, asociaciones de residentes del área adyacente pidieron evacuar a todos los niños de la zona, tras denunciar la existencia de niveles de radioactividad hasta cuatro veces sobre el límite permitido. Según el grupo, esos niveles superan a los que indujeron a las autoridades rusas a evacuar a la población tras el desastre de Chernobyl en 1986. Según Wolfang Weiss, jefe del comité científico de Naciones Unidas que dirige el estudio sobre el impacto del estallido de la central nuclear, "la liberación de radioactividad en Chernobyl se había acabado prácticamente a los diez días; en Fukushima llevamos cuatro meses y estaremos felices si se acaba al final del año, porque puede durar más. Puede ser peor que Chernobyl, todavía no lo sabemos. Chernobyl era un reactor. Aquí tenemos cuatro y un almacén de residuos, el inventario de lo que hay es mucho peor...los reactores son muy inestables; nadie puede saber si habrá otra liberación grave de partículas mañana". El propio Kan, abriendo un paraguas que ya está agujereado, acaba de declarar el último fin de semana (8/7) que reparar las consecuencias del estallido de Fukushima puede extenderse por... décadas. El problema es que los efectos de someter a amplios grupos de personas durante mucho tiempo a dosis inclusive bajas de radiación son desconocidos. No hay precedentes para evaluar las consecuencias de una acumulación crónica de yodo radioactivo en las tiroides y de cesio en los huesos. La petición de emergencia para evacuar a los niños de Fukushima incluyó la denuncia de que las autoridades se han centrado en medir la radioactividad en el medio ambiente y no en el interior de las personas, donde ha podido llegar por la inhalación e ingestión de isótopos en polvo, comidas o bebidas. Al gobierno ya no le cree nadie porque ha mentido sistemáticamente sobre el alcance del desastre. Recién en junio un informe oficial admitió que en las primeras horas se fundieron los núcleos de tres de los cuatro reactores y que posiblemente se rompieron las vasijas en los que el combustible está confinado. Esto implica que el combustible está en forma de magma fundido fuera de la vasija, una situación más grave que la peor prevista por los expertos el día de las explosiones de hidrógeno en la central. Días atrás el municipio de Genkai, en el suroeste de Japón, rechazó los planteos de la administración central y decidió postergar la reactivación de su propia planta nuclear, la primera en ponerse en marcha luego del parate en masa que siguió al tsunami. Con esto ha quedado en veremos la reactivación de los otros 34 reactores detenidos en Japón (60% del total). El diario Yomiuri, el de mayor tirada en el país, alertó en un editorial: "si no hace nada, los 54 reactores nucleares del país serán cerrados en menos de un año por inspecciones (obligatorias por ley) u otras razones y el 30 por ciento del suministro energético se perderá". Los apagones pueden transformarse de excepción en regla y el parate económico extenderse por falta de suministro. Las grande compañías japonesas anunciaron que 2011 será un año negro en sus cuentas (El País, 12/6). El "modelo" japonés se ha transformado en el paradigma de la catástrofe capitalista mundial. Pablo Rieznik Fuente: http://po.org.ar/articulo/po1185016/fukushima-y-tragedia-que-no-cesa Los comentarios violentos o que no se refieran a la nota en cuestión serán borrados

Pablo Neruda fue asesinado Todo estaba dispuesto para que el poeta y premio Nobel de Literatura Pablo Neruda se exiliara en México. Había viajado de su casa en Isla Negra a Santiago de Chile y un avión enviado por el gobierno mexicano estaba listo para recogerlo. Sin embargo, tuvo que ser internado en la clínica Santa María. Avisó por teléfono a su mujer, Matilde Urrutia, y a su asistente Manuel Araya que un médico le había puesto una inyección en el estómago. Unas horas después murió. Araya –quien estuvo al lado del poeta en sus últimos días– cuenta a Proceso un secreto que lo ahoga: el poeta “fue asesinado”. El poeta chileno Pablo Neruda “supo a las cuatro de la madrugada (del 11 de septiembre de 1973) que había un golpe de Estado. Se enteró a través de una radio argentina que captaba por onda corta. Ésta informaba que la marina se había sublevado en Valparaíso. “Trató de comunicarse a Santiago, pero fue imposible. El teléfono estaba fuera de servicio. Recién como a las nueve de la mañana confirmamos que el golpe se había concretado. (…) Ese 11 de septiembre fue un día caótico y amargo porque no sabíamos qué iba a pasar con Chile y con nosotros.” Manuel Araya Osorio habla de Neruda con la familiaridad de quien ha compartido momentos cruciales con un personaje histórico. Y sí. Fue asistente del poeta desde noviembre de 1972 –cuando regresó de Francia– hasta su muerte el 23 de septiembre de 1973. El corresponsal se reunió con este personaje el pasado 24 de abril en el puerto de San Antonio. La entrevista se llevó a cabo en la casa del dirigente de los pescadores artesanales chilenos Cosme Caracciolo, a quien Araya le pidió ayuda para develar un secreto que lo ahogaba: “Lo único que quiero antes de morir es que el mundo sepa la verdad, que Pablo Neruda fue asesinado”, asegura a Proceso. Sólo el diario El Líder, de San Antonio, dio cuenta parcial de su versión el 26 de junio de 2004. Pero no trascendió por la poca influencia de este medio. Araya afirma que siempre ha querido que se haga justicia. Cuenta que el 1 de mayo de 1974 le propuso a Matilde Urrutia, viuda de Neruda, aclarar esa muerte. Ambos fueron testigos de sus últimas horas: durmieron, comieron y convivieron en la misma habitación a partir del golpe del 11 de septiembre de 1973 y hasta la muerte del poeta, 12 días después, en la clínica Santa María de Santiago. Pero Araya afirma que Matilde –quien murió en enero de 1985– no quiso tomar acción alguna para fincar eventuales responsabilidades. Según él, Urrutia le dijo: “Si inicio un juicio me van a quitar todos los bienes”. Araya cuenta que en otra ocasión tuvieron una discusión que marcó un quiebre final en su relación con la viuda. “Me dijo que lo que había pasado era cosa de ella y no mía, porque yo ya había terminado de laborar con Pablo, ya no era trabajador y no teníamos nada que ver”. “Neruda quería que cuando muriera, la casa de Isla Negra quedara para los mineros del carbón (…) Pero la fundación (Pablo Neruda) se apropió de su obra y no ha concretado ninguno de sus sueños. A ellos (los directivos de la fundación) sólo les interesa el dinero”, espeta. Afirma que hace dos años le entregó a Jaime Pinos, entonces director de la Casa Museo de Isla Negra, de la fundación, un relato sobre los últimos días del poeta. “Pero no han hecho nada con esa información, ni siquiera la han dado a conocer. No quieren que la verdad se sepa (…) Nunca me han dado la palabra en los actos que organizan ni siquiera en las conmemoraciones de su muerte”. Araya proviene de una familia de campesinos de la hacienda La Marquesa, cerca de San Antonio. Cuando tenía 14 años fue acogido en Santiago por la dirigente comunista Julieta Campusano, quien le dio trato de ahijado. Este vínculo le ayudó, pues Campusano llegó a ser senadora y la mujer más influyente del Partido Comunista, y gestionó que Araya recibiera una preparación especial en seguridad e inteligencia, entre otras materias. Araya escaló rápido. Fue mensajero personal de Allende antes de fungir como principal asistente de Neruda. Araya, quien hacía de chofer, mensajero y encargado de seguridad de Neruda, acepta que el autor de Canto general tenía cáncer de próstata, pero no cree que esa enfermedad lo matara. Asegura que dicho padecimiento “estaba controlado” y que Neruda “gozaba de buena salud, con los achaques propios de una persona de 69 años”. “Abandonados” Araya dice que después del golpe del 11 de septiembre, Neruda, su mujer y el resto de los habitantes de la casa de Isla Negra quedaron “solos y abandonados”. El contacto con el mundo exterior se reducía a las noticias que les llegaban a través de una pequeña radio que Neruda sintonizaba, a las esporádicas conversaciones telefónicas de un aparato que sólo recibía llamadas y a lo que les contaban en la hostería Santa Elena, cuya dueña “era de derecha y sabía todo lo que pasaba”. Cuenta que el 12 de septiembre llegó un jeep con cuatro militares. “Todos llevaban los rostros pintados de negro. Yo salí a recibirlos. (...) El oficial me preguntó quiénes estaban en la casa. Le tuve que decir que en ese momento estaban Cristina, la cocinera; la hermana de ésta, Ruth; Patricio, que era jardinero y mozo; Laurita (Reyes, hermana de Neruda); la señora Matilde, Pablito (Neruda) y yo. “El oficial nos señaló que en el domicilio no podía quedar nadie más que Neruda, Matilde y yo. Entonces tuvimos que arreglárnoslas entre los tres: dormíamos en la recámara matrimonial que estaba en el segundo piso. Yo dormía sentado en una silla, arropado con un chal. Lo hacía para estar más cerca de Neruda, porque no sabíamos lo que nos iba a pasar.” El 13 de septiembre, cerca de las 10 de la mañana, los militares allanaron la casa. Araya dice que eran como 40 soldados que venían en tres camiones. Iban armados con metralletas, con las caras pintadas de negro y uniforme de camuflaje. Vestidos y pertrechados “como si fueran a la guerra”. Recuerda: “Entraban por todos lados: por la playa, por los costados (…) Salí al patio para preguntar qué querían. Hablé con el oficial que daba las órdenes. Me dijo que abriera todas las puertas. Mientras revisaban, destruían y robaban, los militares preguntaban si había armamento, si teníamos gente escondida adentro, si ocultábamos a líderes del Partido Comunista (…) Pero no encontraron nada. Se fueron callados. No pidieron ni perdón. Se sentían dueños y señores del sistema. Tenían el poder en las manos”. Añade que como a las tres de la tarde, poco después de que se habían ido los soldados, llegaron marinos. “Estuvieron más de dos horas. También allanaron la casa y robaron cosas. Registraban con detectores de metales. (...) La señora Matilde me contó que el mandamás de los marinos entró al dormitorio de Neruda y le dijo: ‘Perdón, señor Neruda’. Y se fue”. Araya recuerda que durante varios días la marina puso un buque de guerra frente a la casa del poeta. “Neruda decía: ‘Nos van a matar, nos van a volar’. Y yo le decía: ‘Si nos tenemos que morir, yo voy a morir en la ventana primero que usted’. Lo hacía para darle valor, para que se sintiera acompañado. Entonces le dijo a la señora Matilde: ‘Patoja –que así la nombraba–: mire el compañero, no nos va a abandonar, se va a quedar aquí’”. Araya cuenta que conversaciones de ese tipo tenían lugar en la pieza del matrimonio: ellos acostados y él sentado a los pies de la cama. “Nos preguntábamos que haríamos nosotros solos. Pensábamos que a Neruda lo iban a asesinar. Entonces, resolvimos que la única opción era salir del país”. El viaje Araya narra que Neruda le dijo que su plan era instalarse en México y una vez en ese país pedir “a los intelectuales y a los gobiernos del mundo entero ayuda para derrocar a la tiranía y reconstruir la democracia en Chile”. Rememora: “Desde la hostería Santa Elena –a menos de 100 metros de la casa de Isla Negra– nos comunicamos con las embajadas de Francia y México. La de México se portó un siete (nota máxima en el sistema educativo chileno). El embajador (Gonzalo Martínez Corbalá) se movilizó para ayudarnos. Creo que el 17 de septiembre nos llamó para decirnos que se había conseguido una habitación en la clínica Santa María. Allí deberíamos esperar la llegada de un avión ofrecido por el presidente Luis Echeverría”. El problema era trasladar al poeta a la clínica. “Con Neruda y Matilde pensamos que la mejor y más segura manera de llegar hasta allá era en una ambulancia. Mi misión era conseguirla. Viajé a Santiago en nuestro Fiat 125 blanco y pude arrendar una ambulancia. (...) Recuerdo que ofrecí como seis veces más de lo que me cobraban para asegurar que efectivamente fueran a buscarnos. Acordamos que fueran el 19, porque ese día la clínica tendría todo dispuesto para recibir a Pablito. “Llega el 19 y solicitamos a Tejas Verdes (el regimiento militar de la provincia de San Antonio) permiso para trasladar a Neruda. Me dijeron: ‘No estamos dando salvoconductos, menos a Neruda’. A pesar de la negativa decidimos partir. La ambulancia entró hasta la puerta que daba a la escalera de su dormitorio. (...) Al salir se despidió de su perrita Panda, se subió a la ambulancia y se acostó en la camilla. Neruda y Matilde se fueron en la ambulancia. Yo los seguí muy de cerca en el Fiat.” “El viaje fue triste, caótico y terrible. Nos controlaban cada cuatro o cinco kilómetros, parecía imposible llegar a nuestro destino. Imagínese que salimos a las 12:30 y llegamos a las 18:30 a la clínica (distante poco más de 100 kilómetros de Isla Negra). “En Melipilla fue el control más maldito. Allí Neruda vivió el momento más terrible. (...) Los militares lo bajaron de la ambulancia y le registraron el cuerpo y la ropa. Decían que buscaban armas. Él pedía clemencia, decía que era un poeta, un premio Nobel, que había dado todo por su país y que merecía respeto. Para ablandar sus corazones les decía que iba muy enfermo, pero las humillaciones continuaban. En un momento lloramos los tres tomados de la mano porque creíamos que así iba a ser nuestro fin.” Finalmente la ambulancia llegó a la clínica tres horas más tarde de lo acordado. “Como llegamos muy cerca de la hora del toque de queda, no pudimos hacer nada más que quedarnos todos en la clínica a dormir (…) “El embajador Martínez Corbalá fue a vernos al día siguiente. Y también el francés, que nunca supe cómo se llamaba. También recibimos la visita de Radomiro Tomic y Máximo Pacheco (dirigentes democratacristianos), de un diplomático sueco, y de nadie más.” La inyección misteriosa Araya dice que los primeros días en la clínica transcurrieron sin sobresaltos. El 22 de septiembre, la embajada de México avisó que el avión dispuesto por su gobierno tenía programado salir de Santiago rumbo a México el 24 de septiembre. Le comunicó además que el régimen militar había autorizado su salida. “Entonces Neruda nos pidió a mí y a Matilde que viajáramos a Isla Negra a buscar sus cosas más importantes, entre éstas sus memorias inconclusas. Creo que eran Confieso que he vivido. Al día siguiente –23 de septiembre- partimos temprano hacia la casa de Isla Negra. (...) Dejamos a Neruda muy bien en la clínica, acompañado por su hermana Laurita, que llegó ese día a acompañarlo.” Asegura que Neruda estaba “en excelente estado, tomando todos sus medicamentos. Todos eran pastillas, no había inyecciones. Nosotros nos preocupamos de recoger todo lo que nos indicó. Estábamos en eso cuando Neruda nos llamó como a las cuatro de la tarde a la hostería Santa Elena, donde le dieron el recado a Matilde, quien devolvió la llamada. Neruda le dijo: ‘Vénganse rápido, porque estando durmiendo entró un doctor y me colocó una inyección’. “Cuando llegamos a la clínica, Neruda estaba muy afiebrado y rojizo. Dijo que lo habían pinchado en la guata (el estómago) y que ignoraba lo que le habían inyectado. Entonces le vemos la guata y tenía un manchón rojo.” Araya recuerda que momentos después, cuando se estaba lavando la cara en el baño, entro un médico que le dijo: “Tiene que ir a comprarle urgente a don Pablo un remedio que no está en la clínica”. Fue a comprar el medicamento y Neruda se quedó con Matilde y Laurita. “En el trayecto me siguieron sin que yo me diera cuenta. El médico antes me había dicho que el medicamento no se encontraba en el centro de Santiago, sino en una farmacia de la calle Vivaceta o Independencia. Cuando salí por Balmaceda para entrar a Vivaceta aparecieron dos autos, uno por detrás y otro por delante. Se bajaron unos hombres y me pegaron puñetazos y patadas. No supe quiénes eran. Me cachetearon harto y luego me pegaron un balazo en una pierna. “Después de todo lo que me pegaron terminé muy mal herido en la comisaría Carrión, que está por Vivaceta con Santa María. Luego me trasladaron al estadio Nacional donde sufrí severas torturas que me dejaron a un paso de la muerte. El cardenal Raúl Silva Henríquez logró sacarme de ese infierno. Por eso estoy vivo.” Neruda murió a las 22:00 horas en su habitación –la número 406– de la clínica Santa María. Consultado por Proceso, el director de archivos de la Fundación Neruda, Darío Oses, dio a conocer la posición de esta institución respecto de la muerte del poeta: “No hay una versión oficial que maneje la fundación. Ésta se atiene a los testimonios de personas cercanas a Neruda en el momento de su muerte y de biógrafos que manejaron fuentes confiables. Hay bastantes coincidencias entre las versiones de Matilde Urrutia en su libro Mi vida junto a Pablo, la de Jorge Edwards en Adiós poeta y la de Volodia Teitelboim en su biografía Neruda. La causa de muerte fue el cáncer. Uno de los médicos que lo trataba, al parecer el doctor Vargas Salazar, le había advertido a Matilde que la agitación que le producía al poeta el enterarse de lo que estaba ocurriendo en Chile en ese momento podía agravar su estado. A esta situación también contribuyeron el allanamiento de su casa (...) y el traslado en ambulancia (...) con controles y revisiones militares en el camino.” Pero Manuel Araya dice no tener duda alguna: “Neruda fue asesinado”. Y sostiene que la orden vino de Augusto Pinochet: “¿De qué otra parte iba a salir?”. __________________________________________________________________________________________________________ Consejos para Allende VALPARAÍSO, CHILE.- El presidente chileno Salvador Allende era el visitante más asiduo de Pablo Neruda en su casa de Isla Negra. “Cuando iba, Allende siempre le pedía consejos al poeta porque éste era muy sabio en política”, sostiene Manuel Araya Osorio, exasistente personal de Neruda. Recuerda, por ejemplo, los consejos que Neruda le dio a Allende sobre las fuerzas armadas en las semanas previas al cuartelazo, cuando el 23 de agosto de 1973 la derecha y los militares golpistas forzaron la renuncia del general Carlos Prats González, comandante en jefe del ejército. “Tenemos que descabezar a las fuerzas armadas... Los de nosotros hacia acá y los otros hacia un lado”, le decía Neruda al presidente. Araya lamenta que El Chicho (Allende) no le hiciera caso al poeta en este tema. “Si lo hubiera hecho, la historia habría sido bien diferente. Otro gallo hubiera cantado, todavía estaríamos en el poder”, dice convencido. Y cuenta que el 10 de septiembre de 1973 –un día antes del golpe militar– Neruda le pidió que viajara a Santiago para entregarle un mensaje al presidente Allende. Se trataba de una invitación a la inauguración de Cantalao, el refugio para la inspiración y el descanso de los poetas, que sería precisamente el 11 de septiembre. En entrevista con Proceso, Mario Casasús, estudioso de la vida de Neruda y corresponsal en México de El Clarín de Chile, dice que Neruda había escrito los estatutos de la fundación Cantalao. A ésta traspasaría los terrenos de la casa de los poetas del mismo nombre, que están muy cerca de su casa de Isla Negra. Araya afirma que Allende lo recibió en su despacho. “Estaba caminando, parecía nervioso. Leyó la nota de Neruda e inmediatamente redactó una respuesta. Sin leerla me la guardé en un bolsillo. (...) No tengo idea lo que decía ese mensaje, pero el presidente me dijo: ‘Dígale al compañero (Neruda) que mañana yo voy a ir a la Universidad Técnica (donde anunciaría la realización de un plebiscito) y que posiblemente haya ruidos de sables este 11 de septiembre’”. Dice que Neruda, al conocer el mensaje, se quedó muy preocupado porque entendía el curso que estaban tomando los acontecimientos. “Esa noche casi no durmió”. Ese 11 de septiembre “nosotros quedamos completamente abandonados y solos” afirma Araya. “La muerte del presidente Salvador Allende afectó mucho a don Pablo. Sin embargo él se sentía con la fuerza y entereza necesaria para seguir luchando por lo que creía justo”. “Las noticias emitidas por los medios de comunicación nacionales eran manipuladas por el régimen militar. Sabíamos que eran falsas, que todo era mentira.” Araya narra que Neruda se deprimió mucho. Él le pidió que no se pusiera triste. “Le dije que los militares en un mes le iban a entregar el poder a la Democracia Cristiana”. Neruda le replicó: “No compañero, esto va a durar muchos años, como ocurrió en España. Yo conozco la historia, usted no sabe de golpes de Estado”. http://rebelion.org/noticia.php?id=128209
Legalizar la ilegalidad 25/09/08– 18:00 - Un lector realizó un interesante posteo en relación a la búsqueda de algunos interesados en sostener el negocio de la prostitución presionando para que la Municipalidad de río Gallegos acepte normar una actividad que es ilícita de sus inicios y está prohibida en todo el territorio del país. Bajo el seudónimo de “El Negado” el lector expresa lo siguiente. Como es costumbre, cuando hay un posteo con el debido interés sobre temas importantes le damos espacio en la portada. Consideramos al siguiente una interesante apreciación que si bien es anónima está provista de fundamentos sustanciales en su planteo. El Negado Mal que le pese a cualquiera, lo que la sociedad está presenciando es nada más, pero nada menos, que la extorsión descarada de un hato de delincuentes de la peor calaña: rufianes y proxenetas. Este tipo de personajes -por llamarlos de alguna manera- pretenden que la Municipalidad de Río Gallegos, avale con una normativa la ilegalidad de los actos que -a la luz de la legislación vigente- es claramente un delito: Art. 17. – Los que sostengan, administren o regenteen, ostensible o encubiertamente casas de tolerancia, serán castigados con una multa de doce mil quinientos pesos como mínimo y ciento veinticinco mil pesos como máximo. En caso de reincidencia sufrirán prisión de 1 a 3 años, la que no podrá aplicarse en calidad de condicional. Si fuesen ciudadanos por naturalización, la pena tendrá la accesoria de pérdida de la carta de ciudadanía y expulsión del país una vez cumplida la condena; expulsión que se aplicará, asimismo, si el penado fuese extranjero. (Ley Nº 12.331) Por lo que se puede apreciar a través de los medios de comunicación (bastante poco informados, por cierto y demasiado tendenciosos en su totalidad), la Municipalidad a través del Secretario de Gobierno, persigue dos objetivos fundamentales a saber: 1.- No permitir que locales comerciales que funcionan en forma irregular continúen haciéndolo, obligando a sus propietarios a inscribirlos legalmente ajustándose a la legislación vigente, para lo cual se propone el rubro de “Cabaret”. 2.- No permitir que se ejerza la prostitución en la forma en la que se está haciendo en estos “establecimientos”, contraviniendo expresamente la legislación Nacional vigente: Art. 15.– Queda prohibido en toda la República el establecimiento de casas o locales donde se ejerza la prostitución, o se incite a ella. (Ley Nº 12.331). En el caso del punto 1.-, la legislación local establece que el “Cabaret” es un local con pista de baile, expendio de bebidas alcohólicas y alternadoras que alternen con el público, además de la posibilidad de ofrecer espectáculos públicos. Asimismo se prevé expresamente que, para estos locales, está vedado el ingreso y/o permanencia de menores de 18 años. El punto 2.- es el que más molesta a estos delincuentes, dado que es el que más los perjudica: ya no podrán seguir explotando sexualmente a las mujeres que actualmente regentean, no podrán seguir trayéndolas engañadas desde el norte del país, no podrán seguir falsificando documentos para hacer pasar a menores por mayores de edad ni podrán tenerlas privadas de la libertad para que cumplan las “plazas”; por ende, no podrán seguir lucrando con el sexo de otros. Yo argentino, (en un post publicado en la nota anterior y que trata el mismo tema) dice: “Los propietarios de esas Casas de Tolerancia dan trabajo a muchas personas de esta ciudad”, lo que no dice Yo argentino, es que ese trabajo es absolutamente en negro, sin aportes de ningún tipo, sin una cobertura médica ni social y no se ha conocido caso de que se les pague a las trabajadoras del sexo, una asignación familiar por hijo. Por lo tanto, el argumento de este señor se cae por su base. Otro de los argumentos que esgrime Yo argentino -entre una barahúnda de incoherencias- es “Hoy la ciudad de Río Gallegos tiene el mas bajo índice de violación en la vía publica”, argumento que surge de un supino desconocimiento de la realidad, dado que los índices serán bajos en el caso de hechos consumados en la vía pública, pero nada dice de los hechos acaecidos intramuros, muchos de los cuales son perpetrados contra menores. Por último, en lo que se refiere a las incoherencias de este personaje, ya finalizando su aguerrida defensa de la ilegalidad, dice: “Estoy en contra del rufianismo y la Trata de Persona. Pero al fin y al cabo cumplen un rol social, es mal necesario a pesar que a mucho le guste o no”, cuando justamente, el rufianismo y la trata de personas es el efecto colateral y primario de este tipo de actividad ilegal -las pruebas están a la vista, baste recorrer las páginas de los diarios del último año-. Huelga cualquier análisis al respecto. Muy lejos de ser un pacato reaccionario –soy conciente que las trabajadoras del sexo cumplen (en cierto modo) una función social, por nada es la “profesión más antigua del mundo”)- y no abogo hipócritamente por una prohibición taxativa del trabajo sexual, considero que se deben buscar los mecanismos para permitir que, quienes elijan este rubro como medio de vida, se encuentren incursos en la legislación vigente (la prostitución no es ilegal, contra lo que se ha expresado en las diversas opiniones), y cuenten con un servicio de controles de salud, seguridad, prevención y tratamiento de las adicciones y, por sobre todas las cosas, que se les garantice la seguridad de que se les protegerá de drogas, maltrato, muerte, trata de menores, etc. Todo este prolegómeno, en el que tal vez me extendí demasiado, es simplemente para adscribir fervientemente a lo que está actuando la Municipalidad a través de su Secretario de Gobierno, (el “Elliot Ness” de los proxenetas) y del Juez de Faltas, quienes mantienen su postura de no dar un paso atrás en la empresa de ordenar un poco el descalabro que significaron, a lo largo de su historia, las “Casitas de tolerancia”. (Posteo sobre la nota ¿Es tarea de Secretario de Obras Públicas mediar con los prostíbulos? Del día de la fecha) – (Agencia OPI Santa Cruz) Fuente: http://www.opisantacruz.com.ar/home/2008/09/25/legalizar-la-ilegalidad/3598 http://www.opisantacruz.com.ar/home/2008/09/25/%C2%BFes-tarea-de-secretario-de-obras-publicas-mediar-con-los-prostibulos/3584 Los comentarios violentos o que no se refieran a la nota en cuestión serán borrados
Carta abierta a Cristina Fernández Hace un tiempo, sostenía que por el uso de la “FUERZA BRUTA’’, la barbarie recorría Formosa. Hoy aquella mancha oscura se esparce con el aval institucional de todos los integrantes de su gobierno y con el claro consentimiento de su persona. Al reprimir violentamente a los Docentes de Santa Cruz usted demostró que lejos esta de ser el nexo entre generaciones, el puente entre unos y otros. Usted eligió nuevamente la violencia al dialogo, entonces no puedo más que sostener lo que continuación reproduzco... La barbarie proviene en este oportunidad de su gobierno, seguramente no fue usted la que golpeo a docentes, estudiantes y manifestantes que reclamaban por algo que pueda parecerle extraño: que se respeten sus derechos y se hagan cumplir, que se los escuche, que se los reciba; pero suya es la responsabilidad puesto que fueron funcionarios de su gobierno, quienes dirigieron un operativo que nos hace recordar aquella noche trágica de “Los bastones largos”. Los represores esta vez no lo gritaron a viva voz, seguramente no sepan quien fue Millan Astray, pero estamos convencidos que con su accionar se presentan como sus mejores herederos. Retumban en nuestros oídos los golpes que recibieron nuestros compañeros y en cada golpe escuchamos el mismo grito negrófilo “Viva la muerte…Muera la inteligencia”. Claro que no estamos en la España Franquista, estamos en DEMOCRACIA y allí radica nuestra preocupación, el entendimiento que usted pueda tener sobre los que significa ser un representante elegido por el voto popular que debe hacer cumplir las leyes y velar el respeto al sistema democrático. Le exigimos el cese inmediato del accionar represivo y fascista de su gobierno. Desde la Federación Universitaria Argentina nos solidarizamos con los docentes y todo el pueblo Santacruceño y repudiamos enérgicamente a los agoreros de los tiempos del terror. Esperamos que tome nota de esta carta abierta y pueda quitarse la venda que no le permite observar la penumbra que hoy recorre nuestra Patria disfrazada de barbarie, ya que atacar a los docentes, es atacar a la educación, es atacar a aquel Faro que irradia aquella luz brillante que les permite a los navegantes en medio de la noche oscura llegar a buen puerto. Hernán Federico Miranda Presidente FUA Los comentarios violentos o que no se refieran a la nota en cuestión serán borrados
Entrevista con Raúl Godoy desde Las Heras, Santa Cruz Raúl, vos viajaste junto a Fabián Villagrán como parte de una delegación del Sindicato Ceramista a Santa Cruz…. Sí, nos hicimos presentes para traer la solidaridad y aportar al fondo de huelga desde el SOECN y también como parte de la bancada obrera del FIT conquistada recientemente en Neuquén. ¿Cómo se vivió la suspensión del paro docente? Mirá, el Congreso de ADOSAC fue bastante tenso. Localidades como 28 de Noviembre, Las Heras y Caleta Olivia llevaban mandato de no levantar. También había tomas de colegios técnicos y se mantiene la huelga petrolera. Ahora se sumaron los obreros de la construcción. En el caso de la huelga docente, con el aislamiento impuesto por la CTERA y la CTA que no hicieron ninguna medida de apoyo significativa a nivel nacional, más no se le puede pedir a las bases. Pero si se hubiera hecho un Congreso común de todos los sectores en lucha de la provincia, habría cambiado la mano y al gobierno se le hubiera complicado mucho más la situación para querer dividir. ¿Hubo experiencias concretas de unidad entre los docentes y demás sectores? Sí, sobre todo en Las Heras, los docentes y los petroleros hacían piquetes comunes y había muchas ganas de continuar con la lucha común. La gente acá en Las Heras dice que el gobierno “castiga al pueblo” por apoyar las luchas. Hay escasez de nafta pero el gobierno no manda ni un camión a Las Heras. YPF resuelve pagar los días de huelga a todas las seccionales petroleras menos a Las Heras. Las Heras es la zona donde se mantiene más fuerte la huelga petrolera y paraliza la cuenca de San Jorge. O sea que son los que pegan donde más duele al gobierno y a las petroleras, por eso los atacan tan duro. ¿Los piquetes se mantienen firmes? Sí, la provincia está muy convulsionada. Acá en Las Heras, continúa el piquete en la ruta provincial protagonizado por los compañeros de la construcción y la toma de LH3 por los compañeros petroleros. Los reclamos son por los despedidos, quincenas atrasadas, suspendidos que piden volver a laburar. También es importante el rol de las compañeras mujeres por ejemplo en el conflicto de la Oil. La gente está pendiente de las luchas en curso. Neuquén también es una tierra de luchas duras y temperaturas bajo cero, pero acá es más duro todavía. Es impresionante ver a los compañeros y compañeras aguantando en carpas cubiertas con bolsas de nylon a temperaturas bajo cero. Ahora se sumaron 600 obreros de la UOCRA en la Ruta 12, entre Caleta y Las Heras. También nos econtramos con viejos compañeros y compañeras del 2006 cuando fue la última huelga petrolera grande, muchos que conocían Zanon. ¿Estos conflictos tienen repercusión en los medios de la provincia? Mirá, el kirchnerismo en Santa Cruz es igual o peor que el MPN en Neuquén. Hacen aprietes a los medios para silenciar la huelga. Hoy estuvimos por ejemplo en la radio Eclipse, que es una de las pocas que difunde los reclamos y nos contaron que les llegan toda clase de amenazas. Incluso Peralta estuvo hace poco por Las Heras e hizo llegar el mensaje de que “paren un poco con las noticias”. Hoy estuvimos dos horas en esa radio y hubo doscientos mensajes, mails y llamadas al aire para comunicarse para agradecer la presencia y sobre todo aprovechar el espacio para denunciar. En todos los piquetes la mayoría de la gente pide que difundamos las luchas que están dando. ¿Además del cerrojo mediático, cuál es la política del gobierno provincial? El gobierno se muestra muy duro y no da respuestas a los reclamos. De hecho ya salieron a decir por boca del Jefe de Ministros del gobierno provincial Pablo González, que el paro docente es un “paro político” y que los huelguistas “son todos candidatos de la izquierda”, lo cual no explica por qué contó con el apoyo de las bases docentes durante dos meses. A esto se suma la política de “castigar a Las Heras” y las amenazas de desalojos y represión. O sea que la situación es explosiva y la actitud del gobierno y las empresas es de seguir echando leña al fuego. El gobierno provincial reprime en la provincia y Cristina reprimió a los docentes santacruceños en pleno centro de Buenos Aires ¿esto es un signo de la política que se viene en el próximo mandato de Cristina? Totalmente, en esto creo que no nos equivocamos cuando dijimos que los progresistas K eran una fábrica de tragar sapos con pantano y todo. Cristina cada vez que puede dice que no hay que cortar rutas, que “al que corte rutas lo mato”, que hay que hacer reclamos con moderación y otras cosas por el estilo. Filmus, de manera vergonzosa salió a apoyar la represión de la Guardia de Infantería de la Federal. Acá amenazan con el desalojo a los compañeros de LH3 y ya vienen reprimiendo, como al piquete de compañeros de la construcción desalojado ayer por el grupo de choque de la policía provincial. A esto hay que sumar la amenaza de declarar ilegal el paro de ADOSAC y todas las causas que a nivel nacional tenemos los luchadores obreros y populares, los muertos de Soldati y de la comunidad Qom. Si no fuera porque es el gobierno de Cristina, esta descripción encajaría perfectamente con el gobierno de Sobisch…. Raul Godoy es delegado de FaSinPat, ex Zanón, y diputado electo en la provinca de Neuquén por el FIT. (fuente propia) Los comentarios violentos o que no se refieran a la nota en cuestión serán borrados
DESCENDIO RIVER El fútbol argentino se fue a la B La caída largamente anunciada, al final se transformó en realidad. River nunca logró recuperarse desde que en 2008 salió último. River fue el club que más operaciones de venta directa y a préstamo ha tenido en los últimos diez años, pero ahora es un club quebrado, con 130 millones de pesos en deudas: 20 millones con los propios jugadores (que por eso están en condiciones de quedar libres). Deberá ir, casi inevitablemente, a la convocatoria de acreedores, con el agravante de una estrepitosa caída de sus ingresos. Como Grecia, Irlanda y Portugal. Planteles de primera, recaudaciones de segunda La situación económica y social de River es desesperante. Tiene mil empleados de planta permanente contra seis de Deportivo Merlo. Sus gastos fijos son equivalentes a la suma de todos los equipos de la B. Los 28 millones de pesos que River recibía de la televisión en directo de sus partidos pasarán a ser cuatro. Posiblemente obtenga algo adicional, pues el gobierno ya sacó la cuenta de que podrá, desde agosto, profundizar su propaganda política en TV, aplicando el mismo sistema que en la primera división. Tendremos, entonces, "River para todos" en la B. La AFA, el principal acreedor del club, ya le adelantó, "a cuenta de "futuros ingresos de TV", varios millones de pesos. Las entradas generales, que valen 40 pesos en la A, bajan a 30 en la B, pero de los 38 partidos que deberá jugar River a partir de agosto sólo cobrará entradas en 19, pues en la B no van los hinchas visitantes. Los viajes y las concentraciones se encarecerán al doble, salvo que las hagan caer en calidad. Es el derrumbe de un gigante. ¿Por qué? Correrán ríos de tinta sobre las razones del descenso y críticas demoledoras a los dirigentes, técnicos y jugadores. Todo ese folclore alimenta a los 40 millones de técnicos amateurs que habitan Argentina. Más allá de River, hay otros cinco equipos que supieron ser campeones de la primera A que se han ido a la B para quedarse un rato largo (Chacarita, Ferro, Quilmes, Huracán y Rosario Central). El fútbol argentino de estos últimos diez años se ha nivelado hacia abajo en forma pronunciada. Incluso si en el sistema de "promociones" no existiera la llamada "ventaja deportiva", que da ganador al cuadro de la categoría superior en caso de empate, tendríamos en la actualidad diez cuadros de la A en la B, es decir la mitad de los actuales veinte cuadros de la primera división. Futbolísticamente hablando no tenemos una A y una B sino dos B, como lo muestran Godoy Cruz, All Boys y el propio Olimpo, que juegan de igual a igual con los tradicionales equipos de la primera, y mejor afincados, por sus promedios, que Boca e Independiente. Los clubes, en Argentina, salvo excepciones, están todos al borde de la quiebra. La A tiene un inmenso deterioro futbolístico y económico y una sangría de jugadores de las más altas del mundo. Aunque las grandes ligas tienen menos jugadores que antes, los mercados rusos, de los ex países del este, los mexicanos, yanquis y de casi todos los países de Sudamérica se han abierto a jugadores y técnicos. Bielsa está cotizando para entrar en Italia, luego de su paso por Chile. En el mundo, más de 900 futbolistas profesionales que jugaron en la A están jugando afuera del país, la mayoría de ellos malvendidos por las necesidades de los clubes que los formaron. Estos ya ni siquiera reciben los derechos totales de las ventas de esos jugadores, que han quedado en manos de grupos inversores; miles de jugadores ni siquiera son vendidos pues han creado la figura del "préstamo con derecho a opción" que siempre es una pérdida para el club. Las reiteradas estafas de los dirigentes, la descomposición y violencia sin límites de las barras creadas por esos mismos dirigentes, el manejo del fútbol como instrumento político de los distintos gobiernos patronales, agudizados con el kirchnerismo, han derrumbado a un equipo con 110 años de historia, con 33 títulos y millones de hinchas, y a todo el fútbol local. Descendió River, pero es el fútbol argentino el que se va a la B. Juan Ferro Los comentarios violentos o que no se refieran a lanota en cuestión serán borrados
Un jüdenrat entre los K respuesta de Jorge Altamira a el extracto del libro "El Flaco", de J.P. Feinman, publicado en el blog Zoon Politikon http://zoonpolitikonvillamaria.blogspot.com/2011_04_01_archive.html Desde el mismo momento en que una patota oficialista de la burocracia de la Unión Ferroviaria asesinó a nuestro compañero Mariano Ferreyra, tiró a matar contra un piquete de trabajadores tercerizados, dejó semi –invalida a nuestra compañera Elsa Rodríguez e hirió a otros dos compañeros, el gobierno y el kircherismo apuntaron contra el Partido Obrero. La Presidenta tomó la delantera cuando aludió enseguida a una puerta de la secretaría de Educación de la Ciudad que habría sido rota por militantes de la FUBA (lo cual era falso tanto en el plano fáctico como en la responsabilidad política) o se fastidió contra los que manifiestan “con palos”; no tuvo una palabra contra la burocracia sindical, con la que se había codeado cinco días antes del crimen, aun con el conocimiento que ella tiene de que toda esa burocracia se mueve con patotas del tipo de la que asesinó a nuestro compañero Mariano Ferreyra. Haciendo gala de su hocico entrenado, el ministro Aníbal Fernández se empeñó en superar a su jefa en la competencia de diatribas que el oficialismo desató contra el Partido Obrero, no contra la patota – quizás habituado a las juergas con esa calaña cuando revistió como intendente menemista de Quilmes. A la señora Presidente y a su penoso ministro se sumaron luego los alcahuetes que se repiten en las páginas centrales de Tiempo Argentino. La culpa no la tenían los asesinos sino la víctima; la tenían los compañeros de la víctima, el partido de la víctima y los dirigentes del partido en que militaba la víctima. Sesenta mil personas desmintieron, desde el primer día, en Plaza de Mayo, al oficialismo y a su ristra de alcahuetes. Otras cincuenta mil lo volvieron a hacer, poco después, en un festival en el que decenas de artistas condenaron a la patota oficialista criminal de la Unión Ferroviaria – entre ellos el portorriqueñoCalle 13 y un video de Carlitos Tevez enviado desde Inglaterra. Un largo mes más tarde, la Presidenta renovó sus planteos ante la familia de nuestro compañero, en una reunión sigilosa que se armó en la Casa Rosada – según pudo reconstruir Diego Rojas en su reciente libro “¿Quién mató a Mariano Ferreyra?”. En el diálogo entablado en la ocasión, la Presidenta en ningún momento aborda la cuestión de la burocracia sindical, ni hace la menor alusión a que la gente de Pedraza (y en aquel momento Pedraza mismo) seguía instalada en el ex Roca, en la secretaría de Transporte y en el ministerio de Trabajo. La Presidenta sí repite, sin embargo, una provocación desplegada mucho antes por la ex fiscal del caso, Caamaño, al afirmar que el Partido Obrero no ofrecía testigos a la causa, lo que se reveló como sobradamente falso. Pablo Ferreyra, el hermano mayor de Mariano, kirchnerista, le tuvo que pedir a la Presidente que “deje de lado al Partido Obrero” para atender al castigo de los culpables. Las mentiras de la ex fiscal y los apremios de sus citaciones de los testigos me obligaron, en aquel momento, a advertir de la situación a la juez Vilma López en una conversación telefónica directa. La política de apaciguamiento de la burocracia, sin embargo, por parte del gobierno, no lo ha ayudado mucho: Hugo Moyano estuvo a un paso de hacerle una movida ‘destituyente’ frente a los balcones de la Rosada para exigirle protección en un juicio que investiga los vínculos que tendría con la recolectora de basura Covelia. El domingo pasado, nos enteramos por una nota en La Nación, que el intelectual que los K supieron borocotizar, José Pablo Feinmann, repite en un ‘libro’ lo que ya había dicho con anterioridad: que “Altamira tiene que cargar con el cadáver de Ferreyra”, al cual “mandó a cortar vías contra gente armada”. Hay muchos militantes o intelectuales que se indignan ante esta insistencia en la calumnia que raya lo canallesco, pero no logran caracterizarla o explicarla. Sin embargo, es simple: el crimen de la burocracia de Pedraza pesa como un inmenso adoquín sobre las pretensiones progresistas de los K, y sobre su necesidad de preservar la complicidad de la burocracia y la regimentación que ésta ejerce en el movimiento obrero. Mariano Ferreyra se yergue acusador contra el maridaje repodrido con la tercerización, con la gestión corrupta del ferrocarril, contra la tercerización de la represión a cargo de patotas reclutadas por la burocracia sindical. Mariano Ferreyra es la denuncia de una gigantesca impostura; para el gobierno es una pesadilla, a Feinman lo devuelve a sus tormentos de cobarde político y de escriba complaciente. El Partido Obrero es calumniado como un monstruo porque ha ido a la caza de los asesinos materiales, sociales y políticos de Mariano Ferreyra con todos los instrumentos de un programa revolucionario. No basta con escupir a los Feinman, hay que entender la infección que genera estas supuraciones enfermizas. Lo de Feinmann no es simplemente una copia de la orientación de quienes lo bancan. Lo de Feinmann es una canallada. Ocurre que Feinmann sabe muy bien que el piquete de compañeros tercerizados desistió de cortar las vías, en Avellaneda, cuando advirtió la presencia de la patota, en incluso exigió a la policía, que acompañaba la situación que dispersara a la barra brava de la burocracia. Lo mismo volvió a decidir, ya en Capital, cuando comprobó que la patota los venía siguiendo desde la provincia. Pasado el mediodía, el piquete de luchadores tomó una decisión más: dar por canceladas las posibilidades de realizar una jornada de lucha en ese 20 de octubre y dispersarse, en razón precisamente de la hostilidad de la patota de José Pedraza. El acto criminal de la patota no fue contra trabajadores que intentaban cortar vías sino que habían desistido de hacerlo; no fue contra trabajadores agrupados para defenderse sino con personas que se separaban; el crimen fue un acto que contó con la complicidad de la policía desde la propia jefatura; no fue una acción culposa sino homicida. El piquete de tercerizados y luchadores mostró un elevado grado de responsabilidad; el cordón que Mariano y otros compañeros formaron frente a la patota que venía a agredirlos, tenía el propósito de proteger a las mujeres y a los mayores. El crimen de la patota no fue provocado, fue premeditado. La caracterización de los hechos que ofrece Feinmann (Mariano fue ‘mandado’ a la muerte) es la del ideólogo del crimen, la del intelectual de la patota asesina. Feinmann cree que ha descubierto una nueva categoría ‘filosófica’ (a quién es funcional la izquierda), pero es una fantasía que aqueja a los mediocres. Lo de Feinmann y lo de sus compinches no es más que un emprendimiento macartista. Escribas como Feinmann adolecen de memoria – ¿no fue acaso la propia dictadura militar la que en forma reiterada responsabilizó a Madres y a Familiares de Desaparecidos de haber ‘mandado’ a la muerte a treinta mil luchadores argentinospor la educación o formación que había dado a sus hijos? Los secuestros de bebés en cautiverio, ¿no fue justificada para evitar que tuvieran una educación ‘subversiva’ y un destino similar al de sus padres? El ataque de Feinmann al Partido Obrero y a Altamira es propio o característico de un deshecho intelectual. Feinmann escribe todo eso a sabiendas de que las patotas oficialistas de la burocracia asolan el territorio nacional – en Neuquén, en Santa Cruz, en el Hospital Francés, contra los huelguistas del Casino de Puerto Madero, donde no hubo muertos por pura casualidad. ¿O cuando el kirchnerista Varizat atropelló a los docentes en una 4×4 en Río Gallegos tenía previsto herir sin matar? ¿Quién ‘mandó’ a Carlos Fuentealba a la muerte? ¿No había advertido Sobisch que no permitiría ninguna perturbación en ese fin de semana largo que él pensaba aprovechar en términos de negocio del turismo? ¿Quién ‘mandó’ a los Qom a ser asesinados por la policía de un kirchnerista precursor, el gobernador Insfrán? Feinmann procede como el degenerado que justifica la violación por la minifalda de su víctima. Pero Feinmann no es inocente: él sabe muy bien que los políticos del kirchnerismo reclutan punteros entre los barrabravas, como bien lo documenta Diego Rojas en su libro, donde incluye entre ellos al violento Carlos Kunkel. Es por eso que el asesino Favale aparece retratado junto al ministro Boudou en un una festichola, y también con la 6,7,8 Sandra Russo. En este mismo momento miles de petroleros de Santa Cruz se han rebelado contra la burocracia sindical – con la que la Presidenta había firmado un pacto social, el año pasado, con la advertencia maternal de que si los petroleros cortaban rutas “los mato”. Son los Mariano Ferreyra y los ferroviarios del sur sublevados contra sus propios Pedrazas. El gobierno les quiere meter un interventor de la burocracia, para mantenerlos en condición de sometimiento. Mientras Feinmann tomaba partido por la burocracia contra Mariano Ferreyra, el PO y Altamira, su ministro Carlos Tomada era pillado en una grabación telefónico conspirando con Pedraza para destruir al movimiento de tercerizados. Feinmann se reconoce a sí mismo como un miserable, porque el filósofo no eructa la menor reflexión acerca del hecho de que fue necesaria la muerte de nuestro compañero Mariano Ferreyra para que el gobierno incorpore a planta permanente a 3.100 trabajadores tercerizados. ¿Serán necesarias otras muertes para que ocurra lo mismo en las petroleras, en las telefónicas, en Edenor, en las mineras, en Siderar y en las plantas industriales de todo el país? Después de todo, lo que exigen los compañeros petroleros del sur es un convenio colectivo de trabajo nuevo, mientras que al gobierno K y a Repsol le interesa vaciar YPF para distribuir dividendos al amigo Eskenazi (para pagar sus préstamos con los españoles) y a los accionistas españoles quebrados por la crisis hipotecaria de España. El ‘mensaje’ de Feinmann (no encuentro la palabra que describa la decrepitud intelectual del personaje) es: no luchen – total la Argentina peronista es una fiesta. Después de todo, enfrente del luchador siempre hay alguien armado – en eso consiste el Estado. El viernes pasado, los esbirros de Assad mataron a cien sirios que participaban en las manifestaciones contra la dictadura. Algo habrán hecho. ¿Quién los habrá mandado? A principios de 2009 el gobierno de Israel masacró a cerca de dos mil civiles en Gaza; algunos intelectuales kirchneristas de la SEA se opusieron a condenar a Israel porque entendían que el conflicto era “complejo” y los palestinos no eran precisamente inocentes. En medio de una rebelión gigantesca de los pueblos árabes y de la represión brutal de sus gobiernos, los Feinmann de esa parte del mundo otean desde sus covachas para ver de qué lado ponerse en el momento final. Los pueblos ven a los Mariano Ferreyra de un modo diferente. Me viene a la memoria, probablemente por su música, la letra de la Marcha Fúnebre de la Revolución (rusa) de 1905: “Adiós camaradas, adiós corazones nobles/Caísteis en la lucha fatal/ víctimas de vuestro amor sagrado por el pueblo./Todo lo disteis por él, por su vida, sus honor, su libertad… / Adiós, camaradas, seguisteis un noble sendero…/Se acerca el momento en que el pueblo despertará, grande, potente y libre…/Adiós, camarada…” Este 20 de abril se cumplió el sexto mes del asesinato de Mariano, pero también (entre el 19 y el 20) el 68 aniversario del levantamiento del gueto de Varsovia. Un levantamiento contra toda esperanza, un levantamiento que no buscaba la victoria sino la muerte digna; de un lado un puñado de judíos valientes, del otro los nazis. Entre los sublevados no había, por supuesto, ningún Feinmann, que condena precisamente a los que luchan. Pero sí los había en el gueto: eran las autoridades judías que colaboraban con los nazis y hacían las veces de informantes o carceleros de su propio pueblo. Los Judenrat (consejeros judíos) se opusieron al levantamiento judío con argumentos más plausibles que los de Feinmann, porque del otro lado había nazis, y el destino del campo de concentración era una expectativa remota de vida. Los K han encontrado su Judenrat. La reflexión de Hegel acerca de la relación entre el amo y el esclavo está fuertemente inspirada por la rebelión de los esclavos y semi-libres negros en Haiti, contra los plantadores blancos y el opresor francés. Hegel concluye que solamente es libre el ser humano dispuesto a entregar su vida para conquistar la libertad. De la escuela de Hegel se desarrolla el planteo de la libertad de Marx, como la conciencia de la necesidad – la conciencia de la universalización de lo humano. A su hija, Marx le definió la felicidad como la lucha. Mariano Ferreyra pudo vivir como el ser libre de Hegel y de Marx. Mariano Ferreyra, por la victoria, siempre! P.D. : Moria Casán tiene el doble de la estatura intelectual del Judenrat, José Pablo Feinman. Fue la única que, en la campaña electoral de 1992, rompió la censura absoluta de los medios de comunicación a mi candidatura y me invitó a su programa de televisión – el único, repito, que me acogió en aquella campaña. La facultad de Periodismo de La Plata debería darle a la menemista Moria el premio a la libertad de expresión. El bloque duró 17 minutos, en el cual hablamos de los planteos del Partido Obrero, la disolución de la Unión Soviética y hasta el secuestro de dinero del Banco Central por parte del gobernador de la UCR de Río Negro, Massaccesi. Con esta temática llegué al público enorme de Moria y me pude escurrir de la censura de los medios. El debate fue más interesante que los que protagoniza 6,7,8 – que huye de los políticos marxistas o de izquierda. Las pretensiones frívolas del programa tuvieron expresión en tres observaciones finísimas de la conductora, que respondí con la ironía de un marxista y la calle de quien vivió en un conventillo sus primeros 19 años de vida, ¡donde éramos la única familia peronista! (había una radical, dos anarquistas, una del PC y una vieja que litigaba con la mía sobre la responsabilidad de los judíos en la crucifixión de Cristo). Eduardo Valdés, un K como Feinman, me confidenció en una ocasión que empezó a tomar en serio al PO cuando me vio en el programa de Moria, porque para él era una señal de voluntad de llegar a todos lados, sin esquematismos. Lástima que Eduardo no me haya invitado nunca a sus propios programas, desde que se hizo K, de modo que él también quedó por debajo de la diva. Me voy a permitir una única expresión grosera: cuando el Judenrat Feinman me objeta la entrevista con Moria, sólo demuestra que es un tilingo (en el lenguaje de Jauretche) – un pelotudo, en mi propio lenguaje. Jorge Altamira ] Fuente: http://www.ujs.org.ar/2011/04/25/un-judenrat-entre-los-k/