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Primer post: 19 feb 2012Último post: 15 nov 2013
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La fórmula del Padrenuestro
InfoporAnónimo3/9/2012

(Mt. 6, 9-13). El Padre nuestro + 9 Ustedes, pues, oren de esta forma: Padre nuestro, Padre de los Cielos, santificado sea tu Nombre, 10 venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo. 11 Danos hoy el pan de este día 12 y perdona nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores, 13 y no nos dejes caer en la prueba, sino líbranos del Malo. + Jesús entregó a sus discípulos el Padre nuestro como la oración perfecta que ha de brotar naturalmente del corazón de los hijos de Dios, porque en ella expresan éstos todos sus deseos en la forma y con el orden que corresponde. Jesús compuso el Padrenuestro en forma muy estudiada, como hacían los maestros de su tiempo, para que fuera más fácil de memorizar. En el idioma de Jesús las iniciales de los primeros versos formaban la palabra venir, la cual es la palabra clave de esta oración: ¡venga tu Reino! Ya señalamos que los contemporáneos de Jesús decían <<el Cielo>> para designar a Dios mismo, pues, por su gran respeto, no se atrevían a nombrarlo. Por eso, también Jesús habla del Reino de los Cielos para decir el Reino de Dios, y del Padre de los Cielos para decir el Padre-Dios. En realidad, nosotros mismos seguimos hablando del Cielo para designar otro mundo, otra realidad no material en que Dios comparte su felicidad con aquellos que lo quieren. Por eso, cuando hablamos del Padre de los Cielos, esto no significa que esté lejos o encima de nosotros. Más bien tratamos de elevar nuestro espíritu hacia él. Reconocemos que nuestras palabras no son dignas de él y que nuestras preocupaciones son muy limitadas y egoístas comparadas con la grandiosidad de sus pensamientos y la generosidad de su amor. El que podamos dirigirnos a Dios y llamarlo Padre no es cosa común y corriente sino un privilegio muy grande. La Biblia habla de Dios y también habla del Nombre de Dios. Este término sirve para expresar que toda la creación es una manifestación de Dios y él llena su creación. A pesar de que él no se encuentra en ningún lugar determinado, su Nombre, o sea su presencia activa, su irradiación, su esplendor, está sobre toda criatura. Santificado sea tu Nombre, es decir: ¡Manifiéstate, que tú seas reconocido conforme a tu inmensa riqueza, esplendor y generosidad! El nombre de Dios es santificado cuando recibe acogida en alguno de nosotros, según el Evangelio de Juan: <<Si alguien me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él para hacer nuestra morada en él.>> Nosotros necesitamos que venga a nosotros su Reino, pero a él no le hace falta. Lo único que quiere es irradiar su santidad y felicidad en los hijos que se ha escogido. Quiere imprimir su Nombre en nosotros para que, de día y de noche, haya una comunicación misteriosa entre él y nosotros, lo mismo que la hay entre el Padre y el Hijo y quedan unidos por su Espíritu Santo. Venga tu Reino. El Reino de Dios ya se hizo próximo con la venida de Jesús, y Dios reina en todo lugar donde los hombres han conocido a Dios por la palabra de Jesús. Ya no lo ven como aferrado a sus derechos y soberanía, o como salvador más poderoso que los malos, sino que también lo reconocen en las humillaciones de su Hijo y en el amor que los une. Esta verdad primordial, propia del Evangelio, es de la que brotan la misericordia y la reconciliación. Pero no basta que los creyentes se hayan reconciliado en forma individual; Dios nos hizo fermento en la humanidad para que toda la realidad del hombre, con sus proyectos, sus trabajos, sus construcciones económicas y políticas se encaminara hacia una civilización comunitaria. Todo y todos han de volver al Padre. Hágase tu voluntad. Esta palabra, que Jesús pondrá en el centro de su oración en el Huerto, condena muchas oraciones en las que queremos emplazar a Dios. Los que creen tener mucha fe porque constantemente esperan de Dios que solucione sus problemas sin preocuparse ellos por el Reino de Dios, podrían meditar el ejemplo de Jesús (Mt 27,39). En la tierra como en el Cielo. Esta precisión vale para las tres peticiones anteriores: santificado sea tu Nombre… hágase tu voluntad. Nos recuerda que todo lo que sucede en el universo creado, sujeto al tiempo, depende de otro mundo no creado donde no corre el tiempo: éste es el Misterio del Ser Divino. El Padre, fuente del Ser Divino, goza las riquezas de su infinita perfección en la entrega mutua de las tres personas divinas. En él no hay tristeza ni enojo. Frente a él están sus elegidos, a los que ve tales como serán después de la resurrección: su creación la ve tal como será al terminarse la historia, unificada en Cristo. Su voluntad la ve realizada y glorificada por todos. Pero somos nosotros, los que vivimos en el tiempo, a los que angustia vivir una realidad imperfecta, un mundo en parto, un triunfo aparente de las fuerzas del mal. Por eso pedimos que todo llegue a ser conforme al proyecto inicial de Dios, que se cumplirá infaliblemente. Pedimos al Padre el pan que se comprometió darnos si estamos atentos a su palabra. El hombre moderno cree que toda su prosperidad material depende de su solo esfuerzo. La Biblia, en cambio, afirma que todo depende a la vez de Dios y del hombre. El hombre solo puede conseguir, por un tiempo, milagros económicos, pero derrochará sin provecho las riquezas acumuladas. Solamente si se fija en la palabra de Dios (Deum 8,3) tendrá pan y sabrá distribuirlo. El que espera de Dios, no <<su>> pan, sino nuestro pan, hará uso de toda su iniciativa y empeño para conseguir trabajo, para trabajar en cosas útiles y para promover la justicia en el mundo del trabajo. El Padrenuestro habla de las deudas que debemos perdonar (6,12). Pero, a continuación, en 6,14, leemos; las ofensas. Es claro que para Jesús, deudas y ofensas son cosas parecidas. Cuando perdonamos al que pide perdón (Lc 17,4), no le hacemos ningún regalo, ni ganamos algún mérito: solamente nos liberamos a nosotros mismos de un rencor que nos envenenaba por dentro. El apegarse a su derecho siempre es una manera de anclarse en este mundo. Dios quiere perdonarnos, o sea, acercarnos a él, pero, mientras nos aferramos a estas cosas ¿cómo lo haría él? Jesús habla para los pobres, acostumbrados a vivir con deudas que muchas veces no pueden devolver, y también la convivencia obligada con un prójimo muchas veces pesado, multiplica las ocasiones de herirse mutuamente, por incomprensión más que por maldad. El estilo de vida independiente, promovido por la sociedad moderna, considera como un ideal el no deber nada a nadie, manteniendo al prójimo a cierta distancia; pero esta suficiencia nos hace muy difícil entender la misericordia de Dios con los pobres que somos ante él. No nos dejes caer en la prueba. Así se expresa el que es consciente de su debilidad y de su poca fe. Por más que se sienta animado en el momento presente, sabe que si el Señor esconde su rostro, se quedará desamparado. No tiene miedo a emprender cosas difíciles si Dios se lo pide, porque el que manda también da fuerzas para cumplir. Pero no presume de sus fuerzas. Y será más prudente todavía al saber que el enemigo no es el mal sino el Malo. Alguien, más poderoso y más inteligente, lo está acechando para engañarlo, hacerlo desviar de la fe y luego derribarlo, por poco que se sienta seguro y descuide los medios que Jesús nos indicó para perseverar en la fe y en la Iglesia. Bibliografía: La Biblia Latinomérica Edición Pastoral. Ediciones Paulinas. Edit. Guadalupe.

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Evangelio según Marcos (3/5)
InfoporAnónimo2/19/2012

Arriba el texto y abajo los comentarios con letra más chica: Lo que Dios unió, no lo separe el hombre  10 1 Una vez que partió de allí, se fue a los límites de Judea, al otro lado del Jordán. Nuevamente las muchedumbres se pusieron en camino para ir a donde él, y él volvió a enseñarles de la manera que solía hacerlo. 2 En eso unos fariseos vinieron a él con ánimo de probarlo y le preguntaron: <<¿Puede el marido despedir a su esposa?>> 3 El les respondió: <<¿Qué les ha ordenado Moisés?>> 4 Ellos contestaron: <<Moisés ha permitido firmar el acta de separación y después divorciarse.>> 5 Jesús les dijo: <<Moisés escribió esta ley porque ustedes son duros de corazón. 6 Pero la Biblia dice que al principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. 7 Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre para unirse con su esposa 8 y serán los dos uno solo. De manera que ya no son dos, sino uno solo. 9 Pues bien, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre.>> 10 Y, cuando estaban en casa, los discípulos le volvieron a preguntar lo mismo 11 y él les dijo: <<El que se separa de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera; 12 y si ésta deja a su marido y se casa con otro, también comete adulterio.>> EL MATRIMONIO (Ver com. de Mt 18,6).  La Biblia dice claramente cuál fue el plan de Dios al establecer la división de los sexos en el género humano. Los hizo hombre y mujer, o sea, dos seres incompletos que necesitan unirse para constituir una célula humana. Dios los hizo iguales y quiso que, por el matrimonio, los unieran lazos más fuertes todavía que los que existen entre padres e hijos (Gén 1,26 y 2,24). Pero, de hecho, los hombres no han respetado el plan de Dios, y esto debido a dos razones: Por una parte, en la inmensa mayoría de los pueblos, los hombres, al verse más fuertes que las mujeres, se consideraron dueños de sus esposas. Para ellas el adulterio era un crimen, pero ellos hacían alarde de tener varias mujeres. Por otra parte, los hombres habitualmente no saben amar según la manera de Dios, pues aman sin entregarse realmente, o bien aman sólo por un tiempo. En cambio, para Dios, amor y fidelidad siempre van juntos. Dios es fiel a quien ama, y lo demostró cuando el hombre, su criatura, se descarrió: su fidelidad fue tal que quiso hacerse el Redentor de ellos. Amor y fidelidad, ésa es la ley del matrimonio para los esposos. No hay escapatoria. La palabra de Jesús es cortante, y las dificultades que sus discípulos le presentan para justificar el divorcio no lo llevan a suavizar su posición. ¿Y si uno de los esposos ha traicionado al otro? En este caso, ninguno de ellos puede considerar que está desligado de todos sus compromisos. Así lo entiende la Iglesia, aun cuando tiene que demostrar comprensión por el cónyuge que es víctima de la infidelidad del otro (Mt 5,31). Ya no son dos. El texto del Génesis decía: serán los dos una sola carne (2,24), y podía entenderse como un ideal que los esposos se esfuerzan por realizar. Pero Jesús dice: ya son dos en una sola carne; o sea, que la unión conyugal los unió por un lazo indestructible. Que el hombre no lo separe. Aquí Jesús no condena directamente a los que se divorciaron (pues sabe que hay muchas disculpas). Más bien resta toda autoridad a los que pretenden tranquilizar la conciencia de los divorciados, como si Dios no les reprochara nada. Dejen que los niños vengan a mí + 13 Algunas personas presentaron sus niños a Jesús para que él los tocara; y los discípulos reprendieron a esa gente. 14 Jesús, al ver esto, se indignó y les dijo: <<Dejen que los niños vengan a mí. ¿Por qué se lo impiden? El Reino de Dios es para los que se parecen a los niños, 15 y les aseguro que quien no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.>> 16 Jesús los abraza y luego ponía sus manos sobre ellos para bendecidlos. + Jesús, a pesar de no tener hijos propios, abre a todos las riquezas de su corazón. Se maravilla del misterio de una vida que empieza llena de esperanzas y descubre la semejanza con el Padre en esos niños desconocidos. Jesús, que nos llama a esperar, ¿cómo podría olvidar que los niños también son nuestra esperanza? Quien no reciba el Reino de Dios como un niño. Para entrar al Reino de Dios, hay que volver a ser como niños. Uno debe olvidar su propia sabiduría y la amargura de sus experiencias pasadas, para empezar una nueva vida con grandes esperanzas. Jesús y el hombre rico o 17 Jesús estaba a punto de partir, cuando uno corrió a su encuentro, se arrodilló delante de él y le preguntó: <<Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para conseguir la vida eterna?>> 18 Jesús le respondió: <<¿Por qué me llamas bueno? Uno solo es bueno, y ése es Dios. 19 Ya conoces los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas cosas falsas de tu hermano, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.>> 20 El otro contestó: <<Maestro, todo esto lo he practicado desde muy joven.>> 21 Jesús lo miró, sintió cariño por él y le dijo: <<Sólo te falta una cosa: anda, vende todo lo que tienes, dalo a los pobres, y así tendrás un tesoro en el Cielo. Después, ven y sígueme.>> 22 Cuando el otro oyó estas palabras, se sintió golpeado, porque tenía muchos bienes, y se fue triste. o La influencia de Jesús no se debía tanto a la novedad de su enseñanza como al misterioso poder de atracción que irradiaba de toda su persona. Muchos hombres derechos y religiosos descubrían de repente al encontrarlo lo que significa ser perfecto. El que viene a Jesús es un joven, dice Mateo (19,18); Lucas lo llama un hombre importante (18,18). No sin razón Jesús pregunta: ¿Por qué me llamas bueno? Es decir: ¿No ves que tienes sed de Dios y lo encontrarás al convivir conmigo? El joven pregunta a Jesús por el camino que conduce a la vida eterna; pero Jesús no tiene ningún mandamiento nuevo que enseñar. En el Antiguo Testamento ya se dijo todo lo que hay que hacer para ganar la vida observando los mandamientos de la justicia y de la misericordia. Entonces Jesús le propone que siga hoy mismo por otro camino, que adopte otra manera de ser más libre, haciéndose seguidor e imitador suyo. Vende todo lo que tienes. La felicidad no consiste en dejarlo todo, sino en hacerse libre de todo para entregarse a Cristo. Más fácilmente pasará un camello…  23 Entonces Jesús, mirando alrededor de él, dijo a sus discípulos: <<¡Qué difícilmente entrarán en el Reino de Dios los que tienen las riquezas!>>. 24 Los discípulos se sorprendieron al oír estas palabras. Pero Jesús insistió: <<Hijos míos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! 25 Es más fácil para un camello pasar por el ojo de la aguja, que para un rico entrar en el Reino de Dios.>> 26 Ellos se asombraron más todavía y comentaban: <<Entonces, ¿quién puede salvarse?>> 27 Jesús los miró fijamente y les dijo: <<Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para Dios todo es posible.>>  Jesús no dice que el rico no se salvará, sino que no entrará en el Reino de Dios, que consiste en compartir desde ahora las inquietudes, la alegría y la libertad de Cristo. En el Antiguo Testamento, nunca se condenó la riqueza, con tal de que se compartiera. Más bien, fue considerada como la prueba de que alguien sabía dirigir su vida y que Dios lo bendecía. Mientras el hombre no tenga los medios que le permitan librarse de las apremiantes condiciones materiales, le es difícil salir de una pasividad que no es humana. Eso no obstante, Jesús propone el desprendimiento y el seguirlo como condición para entrar en el Reino: eso es experimentar la presencia de Dios en la vida. Pero ¿a qué ricos se refiere Jesús? ¿No está hablando para todos aquellos que no saben compartir lo poco o mucho que tienen? Es permitido pensarlo, pero aquí Jesús no está condenando a quien obra mal, ni distingue entre buenos y malos ricos. Solamente afirma que el hecho de ser rico en el sentido común de la palabra (Jesús dice: el que tiene las riquezas) impide experimentar el Reino de Dios desde el interior. Y con esto no nos permite felicitar sin más a los ricos con tal de que sean <<espiritualmente pobres>>. Para Dios todo es posible. La pregunta de los apóstoles: ¿Quién puede salvarse? da la oportunidad para afirmar una vez más que el hombre no se salva por sus méritos. Dios salva a todos, y también a los ricos, quitándoles todo el beneficio y la seguridad falsa que les procuraban sus riquezas. Mejor todavía si ellos toman la iniciativa de deshacerse de ellas, y eso fue lo que pidió al que le vino al encuentro. La recompensa para los que siguen a Jesús  28 Entonces Pedro le dijo: <<Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte.>> 29 Y Jesús le aseguró: <<Ninguno que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o campos por amor a mí y la Buena Nueva quedará sin recompensa. 30 Pues recibirá cien veces más en la presente vida en casas, hermanos, hermanas, hijos y campos, no obstante las persecuciones, y en el mundo venidero la vida eterna. 31 Entonces muchos que ahora son los primero serán los últimos, y los que son ahora últimos serán primeros.>>  Ninguno que haya dejado su casa. Jesús no habla solamente de premio en la otra vida. Ya en la presente, el que se sacrifica por el Reino encontrará amistades, alegría y una superación humana que no podía esperar. Por tercera vez Jesús anuncia su pasión 32 Seguían el camino que sube a Jerusalén y Jesús iba delante de ellos. Los Doce no sabían qué pensar y, detrás de ellos, todos tenían miedo. El, reuniendo otra vez a los Doce, les anunció lo que iba a pasar: 33 <<Fíjense que subimos a Jerusalén y el Hijo del Hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la Ley. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los extranjeros, 34 que se burlarán de él, lo escupirán, lo azotarán y lo matarán, y a los tres días resucitará.>> Santiago y Juan piden los primeros puestos + 35 Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: <<Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir.>> 36 El les dijo: <<¿Qué quieren de mí?>> 37 Ellos respondieron: <<Concédenos que nos sentemos uno a tu derecho y el otro a tu izquierda cuando estés en tu gloria.>> 38 Jesús les dijo: <<No saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que estoy bebiendo o bautizarse como estoy bautizado?>> 39 Ellos contestaron: <<Sí, podemos.>> Jesús les dijo: <<Pues bien, la copa que bebo, también la beberán ustedes, y serán bautizados con el mismo bautismo que estoy recibiendo; 40 pero no depende de mí que se sienten a mi derecha o a mi izquierda. Esto ha sido reservado para otros.>> 41 Cuando los otros diez oyeron esto, se enojaron con Santiago y Juan. 42 Jesús los llamó y les dijo: <<Como ustedes saben, los que se consideran jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños, y los que tienen algún puesto hacen sentir su poder. 43 Pero no será así entre ustedes. Al contrario, el que quiera ser el más importante entre ustedes, que se haga el servidor de todos; 44 y el que quiera ser el primero, que se haga siervo de todos. 45 Así como el Hijo del Hombre no vino para que lo sirvieran, sino para servir y dar su vida como rescate de una muchedumbre.>> + Jesús se siente lleno de valor y camina delante de todos para ir a Jerusalén, donde lo espera el suplicio. Al mismo tiempo trata de convencer a los suyos que no pueden esperar un éxito. Criticamos a Santiago y Juan, pero ¿no debemos admirar su fidelidad? LOS JEFES.-SERVIR ¿Cómo debe ser un jefe? ¿Cómo se portan los jefes, el jefe de un equipo, el jefe de familia? Los jefes de estado pasan sonriendo a la muchedumbre y abrazan al niño que les rindió homenaje, pero, ¿quién sirve y quién se hace servir? Jesús ha venido a servir, y su servicio a la humanidad será su muerte voluntaria: <<Se hizo obediente, tomó la condición de esclavo y murió en una cruz>> (Fil 2,9). Beber la copa y bautizarse son modos de decir que expresan en forma figurada los sufrimientos y la muerte de Jesús. A continuación ponemos un breve poema de Lao-Tseu, un sabio chino muy antiguo, referente al mismo tema: <<¿Qué han hecho el río y el mar para ser reyes en los cien valles? Se han puesto debajo de ellos y por eso reinan en los cien valles. Si el santo quiere estar encima del pueblo, que sepa primero hablar con humildad. Si quiere encabezar al pueblo, que se ponga en el último lugar. Así está el santo encima del pueblo y no le parece pesado, dirige al pueblo y no hace sufrir al pueblo. Con gusto lo ponen a la cabeza y no se cansan de él. Como no rivaliza con nadie, nadie puede rivalizar con él.>> El ciego de Jericó * 46 Llegaron a Jericó. Y al salir Jesús de allí, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo (Bartimeo), un limosnero ciego, estaba sentado a la orilla del camino. 47 Cuando supo que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: <<¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!>> 48 Varias personas trataron de hacerlo callar. Pero él gritaba mucho más: <<¡Hijo de David, ten compasión de mí!>> 49 Jesús se detuvo y dijo: <<Llámenlo.>> Llamaron, pues, al ciego diciéndole: <<¡Párate, hombre!, te está llamando.>> 50 Y él, arrojando su manto, de un salto se puso de pie y llegó hasta Jesús. 51 Jesús le preguntó: <<¿Qué quieres que te haga?>> El ciego respondió: <<Maestro, que yo vea.>> Entonces, Jesús le dijo: <<Puedes irte; tu fe te ha salvado.>> Y al instante vio, y se puso a caminar con Jesús. * Dios es el que nos mueve a pedir. El ciego comprendió que, si dejaba pasar esta oportunidad, ya no se presentaría, y por esto gritaba más fuerte mientras la gente trataba de hacerlo callar. Hijo de David: éste era uno de los títulos con que se designaba al Mesías. El ciego vivía de limosnas: tal vez pensó caerle bien a Jesús al saludarlo como el Mesías. Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén  11 1 Cuando se aproximaba a Jerusalén, cerca ya de Beftagé y de Betania, al pie del cerro de los Olivos, Jesús mandó a dos de sus discípulos, 2 diciéndoles: <<Vayan a ese pueblo que ven enfrente, y al entrar encontrarán un burro amarrado, que ningún hombre ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo. 3 Y si alguien les dice: ¿Por qué hacen eso?, contestes: El Señor lo necesita, pero en seguida lo devolverá aquí mismo.>> 4 Fueron y encontraron el burro amarrado delante de una puerta en el camino, y lo desataron. 5 Algunos de los que estaban ahí les dijeron: <<¿Por qué sueltan ese burro?>> 6 Ellos les contestaron como les había dicho Jesús, y se lo permitieron. 7 Trajeron el burro a Jesús, le pusieron sus capas encima y Jesús montó en él. 8 Muchos extendieron sus capas a lo largo del camino, y otros, ramas cortadas de los árboles. 9 Tanto los que iban delante como los que seguían a Jesús gritaban: <<¡Hosanna! 10 ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Ahí viene el bendito reino de nuestro padre David! ¡Hossana en los altos cielos!>> 11 Así entró Jesús en Jerusalén y se fue al Templo y, después de revisarlo todo, siendo ya tarde, salió con los Doce para Betania.  Ver el comentario de Mt 21,1. EL SALVADOR De Jericó a Jerusalén, Jesús <<sube>> con la gente que va a celebrar la fiesta. Muchos vienen de Galilea, la provincia de Jesús, y al verlo en el cortejo, piensan que va a hacerse proclamar como el Mesías. Hasta entonces Jesús había negado a que lo proclamaran, pues la gente esperaba de su Mesías una liberación muy diferente de la que Jesús les traía. Pero, en este momento en que se termina su misión, ha llegado para Jesús la hora de definirse públicamente. El es el Enviado de Dios y nos habrá nadie más después de él. Jesús era el Enviado de Dios a todos los hombres, pero, antes que eso, era el Salvador del pueblo judío. Y vino precisamente cuando este pueblo necesitaba ser salvado, porque las cosas andaban muy mal. Los profetas habían anunciado a ese rey pacífico que visitaría a su pueblo montado, no en un caballo, como los generales de aquel tiempo, sino en un burro, como la gente que no llevaba armas. Y, por eso, Jesús quiso entrar a Jerusalén en esa forma. Jerusalén era una ciudad grande. El entusiasmo de los galileos, si bien conmovió la ciudad, no por eso la arrastró. Los judíos no pensaban que su salvador se presentaría tan humilde. A lo largo de su historia, Dios los había salvado de la opresión, del hambre, de su propia irresponsabilidad por medio de líderes prestigiosos. Esta vez venía en persona a darles el verdadero camino de la salvación, mediante el perdón y la no-violencia, pero no lo reconocieron. Y aun los mismos galileos que le hicieron una entrada triunfal, esperando de él una decisión política, renegaron luego de él. Jesús maldice a la higuera o 12 Al otro día, cuando salieron de Betania, tuve hambre y, 13 viendo a lo lejos una higuera cubierta de hojas, fue a ver si encontraba algo. Se acercó, pero no encontró sino hojas, ya que todavía no era tiempo de higos. 14 Entonces Jesús se dirigió a la higuera: <<¡Que nadie coma nunca jamás fruto de ti!>> Y sus discípulos lo oyeron. o Ver comentario de Mt 21,13. Jesús expulsa del Templo a los vendedores  15 Llegaron a Jerusalén, y Jesús fue al Templo. Ahí comenzó a echar fuera a los que se dedicaban a vender y a comprar en el Templo. Tiró al suelo las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los vendedores de palomas, 16 y no dejó que transportaran cosas por el Templo. 17 Y les hizo esta advertencia: <<¿No dice Dios en la Escritura: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? ¡Pero ustedes la han convertido en refugio de ladrones!>> 18 Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley, al saber esto, se preguntaron cómo podrían deshacerse de él. Porque le tenían miedo, ya que su enseñanza producían gran impacto en el pueblo. 19 Y al anochecer salió de la ciudad. EL TEMPLO  El Templo de Jerusalén era para los judíos el Templo único del único Dios. En cada ciudad tenían sinagogas para reunirse, leer la Biblia y cantar los salmos, pero solamente en el Templo los sacerdotes ofrecían los animales sacrificados y celebraban el culto verdadero. Un edificio de regular tamaño era el centro de todo el conjunto. En él entraban sólo los sacerdotes para ofrecer el incienso, mientras que la muchedumbre se agolpaba en los patios pavimentados que había alrededor. En esos patios se habían introducido los vendedores y cambistas que proporcionaban los animales y las aves para los sacrificios. El Templo era el lugar en que descansaba la presencia de Dios, y desde ahí protegía y santificaba la Ciudad Santa y a todo el pueblo judío. Pero los hombres no saben vivir en presencia de Dios. Y al mismo tiempo que se ponen fanáticos para defender su religión, no se esfuerzan por dirigirse a Dios en forma sincera y limpiar sus iglesias de todo lo que impide la oración verdadera. Había vendedores en el Templo, y también hombres poco interiorizados en sus ceremonias y en sus rezos. Los sacerdotes se habían acostumbrado a todo esto, y el jefe de los sacerdotes, Caifás, sacaba buenas entradas con las autorizaciones que daba para vender en el Templo. Jesús no era sacerdote ni guardia del Templo. Pero ese Templo era la casa de su Padre. Por eso se hizo un látigo con cuerdas y los echó afuera a todos. Será llamada casa de oración para todas las naciones. Y era precisamente los patios destinados a los extranjeros, los que ocupaban los vendedores. Limpiar el Templo significa tener una Iglesia abierta y acogedora para todos. (Ver com. de Jn 2,14). El poder de la fe o 20 Cuando pasaron de madrugada, vieron la higuera que estaba seca hasta la raíz. 21 Pedro se acordó de lo del día anterior y le dijo: <<Maestro, mira, la higuera que has maldecido está seca.>> 22 Jesús respondió: <<Tengan fe en Dios. 23 Les aseguro que el que diga a este cerro: ¡Levántate de ahí y tírate al mar!, si no duda en su corazón y cree que sucederá como dice, se le concederá. 24 Por eso les digo: todo lo que pidan en la oración, crean que ya lo han recibido y lo tendrán. 25 Y cuando se pongan de pie para orar, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, 26 para que el Padre del Cielo, Padre de ustedes, les perdone también sus faltas.>> o EL PODER DE LA FE Si no dudan en su corazón, sino que creen que sucederá. Ver lo mismo en Stgo 1,6. Jesús se refiere en forma más precisa a <<la fe que hace los milagros>> (ver 1 Cor 13,2). Jesús no dice que esta fe será dada a todos y en todo momento. Se trata de un carisma o don de Dios, que él concede a quien quiere (1 Cor 12,9). Es una seguridad interior de que Dios quiere realizar un milagro; con esta seguridad uno se atreve a actuar y a mandar en su nombre. Pero también la palabra de Jesús vale en forma más amplia para todas nuestras oraciones. Por supuesto que no vamos a pensar que Dios hará cualquier milagro que le pidamos. Cuando un enfermo trata de convencerse de que va a sanar, puede ser que con esto la mejoría se haga más fácil, pero este ejercicio mental o esta esperanza no es necesariamente fe. Y si me sugestiono a mí mismo para persuadirme de que Dios me hará ganar el gordo de la lotería, él no tiene obligación de pensar que, siendo más rico, seré mejor. En realidad, el que quiere humildemente a Dios comprende en sus apuros que Dios lo quiere levantar; por eso pide con fe, porque ya sabe que Dios le quiere dar. El que está apasionado por el Reino de Dios pide al Señor que su mano todopoderosa quite los obstáculos que se oponen a la extinción de ese Reino. Nos cuesta pedir cosas grandes, porque si Dios se niega a concedérnoslas, ¿cómo seguiremos confiando? ¿O habrá que pensar que somos demasiado exigentes y que Dios no es muy generoso? Pero los que se juegan totalmente por el Evangelio (y así fueron los santos), se atreven a pedir a Dios cosas imposibles, obedeciendo las sugerencias muy secretas del Espíritu de Dios. ¿Con qué autoridad haces esto? + 27 Volvieron a Jerusalén y, cuando andaba por el Templo, se le acercaron los jefes de los sacerdotes, los maestros de la Ley y las autoridades judías, 28 y le dijeron: <<¿Con qué derecho has actuado en esta forma? ¿Quién te ha autorizado para hacerlo?>> 29 Jesús les contestó: <<Les voy a preguntar una sola cosa. Si me contestan, les diré con qué derecho lo hago. 30 Cuando Juan bautizaba, ¿lo hacía mandado por Dios o era cosa de hombres?>> 31 Ellos comentaban entre sí: <<Si decimos que lo había mandado Dios, no dirá: Entonces, ¿por qué no le creyeron?>> 32 Pero tampoco podían contestar ante el pueblo: <<Era cosa de hombres>>, ya que todos tenían a Juan por un verdadero profeta. 33 Por eso respondieron a Jesús: <<No sabemos.>> Y Jesús les contestó: <<Tampoco yo les digo con qué autoridad hago estas cosas.>> LOS SACERDOTES OPORTUNISTAS + Jesús no pidió ninguna autorización para enseñar en el Templo, y tampoco para echar fuera a los vendedores. Actuó con la libertad de un profeta. Siendo los sacerdotes los encargados de mantener la fe auténtica, era normal que interrogaran a Jesús para reconocer si era verdadero profeta o no. Pero, ¿se preocupaban realmente por la verdad? ¿Estaban dispuestos a reconocer que Jesús venía de Dios? Aparentemente no pensaban sino en defender el orden que les convenía y, antes de escuchar a Jesús, ya lo tenían como un elemento subversivo. Por eso Jesús les hace la pregunta referente a Juan Bautista. Como la predicación de Juan había sido el acontecimiento más importante de los últimos años, los sacerdotes debían también pronunciarse respecto de él. Pero no lo habían hecho ni estaban dispuestos a definirse. ¿Cómo entonces pedirían cuentas a Jesús, si se averiguaba que hablaban solamente cuando a ellos les convenía? Es fácil ver que la actitud de Jesús obliga a los responsables religiosos de todos los tiempos a examinarse y a ver si cumplen los requisitos para que los demás hombres respeten su autoridad, sus declaraciones y sus denuncias. Parábola de los viñadores asesinos  12 1 Jesús se puso a hablarles en parábolas: <<Un hombre plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó un lagar y construyó una casa para el celador. La alquiló a unos trabajadores y se fue lejos. 2 En el tiempo de la cosecha mandó a un servidor para pedir a los viñadores la parte de los frutos que le correspondían. 3 Pero ellos lo tomaron, le pegaron y lo despacharon con las manos vacías. 4 Envió de nuevo a otro servidor; también a éste le hirieron la cabeza y lo insultaron. 5 Mandó un tercero y a éste lo mataron; y envió a muchos otros: a unos los hicieron y a otros los mataron. 6 Todavía le quedaba uno: ése era su hijo muy querido. Lo mandó el último, pensando: <<A mi hijo lo respetarán.>> 7 Pero los viñadores se dijeron entre sí: <<Este es el heredero; matémosle y nos quedaremos con la herencia.>> 8 Tomaron al hijo, lo mataron y lo echaron fuera de la viña. 9 Díganme: ¿Qué hará entonces el dueño de la viña? Vendrá, dará muerte a esos trabajadores y entregará la viña a otros. 10 ¿No han leído el pasaje de la escritura que dice: La piedra que los constructores desecharon llegó a ser la piedra principal del edificio. 11 Esta es la obra del Señor, y nos dejó maravillados?>> 12 Los jefes tuvieron grandes deseos de apoderarse de él porque comprendieron que la parábola de Jesús se refería a ellos. Pero tuvieron miedo al pueblo y, dejándolo, se fueron.  En esta comparación, la viña representa el Reino de Dios. Los judíos eran el pueblo de Dios, y habían llegado a considerar que los intereses de Dios se confundían con los suyos propios. Como ellos eran los elegidos de Dios, él les debía su ayuda contra los demás pueblos. Confiaban ser salvados y no se preocupaban por la suerte de los demás, que no conocían a Dios. Dios les había encargado su Reino, es decir, los había dirigido a lo largo de su historia para que este pueblo fuera para todos un ejemplo. Ellos debían comunicar su experiencia a los demás para que todos comprendieran cómo Dios quiere a los hombres y cómo los salva. Conociendo mejor a Dios, debían desarrollar entre ellos la justicia, el espíritu de responsabilidad, el sentido de la fraternidad: ésos eran los frutos que Dios quería cosechar. Dios había enviado a los profetas para recordar al pueblo su deuda: fueron poco escuchados. Por último viene el Hijo único de Dios hecho hombre y pasa lo mismo: él va a ser muerto fuera de la viña, es decir, después de ser rechazado por los suyos. Entonces la obra del Reino de Dios va a ser encargada a otros, es decir, a todos aquellos que se reunirán en la Iglesia de Cristo. Aquí termina la parábola. Pero también podría valer para nuestros días: si la Iglesia pasa a ser una religión o un grupo social como los demás, si no es el lugar donde hay más obediencia a Dios, más empeño para cultivar los valores que salvarán al mundo, ¿no podría repetirse algo de lo que pasó entonces con el pueblo judío? El impuesto para el César  13 Enviaron donde Jesús a algunos fariseos, junto con partidarios de Herodes. Ellos venían con una pregunta que era una verdadera trampa. 14 Y dijeron a Jesús: <<Maestro, sabemos que eres sincero y no te preocupas de quién te oye, ni te dejas influenciar por él, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios. Dinos, ¿está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarlo o no?>> 15 Pero Jesús, que veía su hipocresía, les dijo: <<¿Por qué me ponen trampas? Tráiganme una moneda para verla.>> 16 Le mostraron un denario, y Jesús les preguntó: <<¿De quién es esta cara y lo que está escrito?>> Ellos le respondieron: <<Del César.>> 17 Entonces Jesús les dijo: <<Lo que es del César, devuélvanselo al César, y lo que es de Dios a Dios.>> Y quedaron muy sorprendidos de esto. POLITICA Y RELIGION.-CESAR  La trampa está en lo siguiente: preguntan sobre el impuesto que los judíos deben pagar al César, emperador de Roma –pues los judíos habían sido colonizados por los romanos-. Se presentan juntos los fariseos y los partidarios de Herodes, que son enemigos en política. Los fariseos rechazan la dominación romana; los partidarios de Herodes, al contrario, la aceptan. Si Jesús dice que hay que pagar, los fariseos lo desprestigiarán ante el pueblo. Si afirma que no, los partidarios de Herodes lo harán detener por los romanos. Pero Jesús no condena el imperialismo romano, y tampoco lo justifica. ¿Será que los problemas de paz y justicia entre los pueblos no son cosas bastante <<espirituales>> y no le interesan? En realidad, Jesús no mira los problemas políticos como los miramos nosotros. Estos problemas son importantes, por supuesto, pero no son el único campo donde se juega la liberación del hombre. Toda la Historia Sagrada nos enseña que Dios quiere para cada uno la libertad y, para cada pueblo, la posibilidad de desarrollar su cultura y su vida nacional. Y esto justifica ampliamente el compromiso político de los cristianos. Pero Jesús vivió en un momento en que sus compatriotas estaban sumamente politizados, divididos en facciones irreconciliables. Al tomar una posición política determinada, Jesús no habría hecho progresar nada; en cambio era urgente poner la política en su verdadero lugar y no confundir la fe con el fanatismo religioso. Para los fariseos, pagar el impuesto al César, gobernante extranjero y pagano, era como renegar de Dios, verdadero jefe de Israel. Ellos creían que el partido nacional judío se identificaba con la causa de Dios. Y eso traía consecuencias graves, pues pensaban servir a Dios aplastando por cualquier medio a los del partido opuesto. En vista de que la fe exige de nosotros una obediencia total, las personas que confunden la fe con una militancia política llegan poco a poco a justificar todo lo que hace su partido, incluso hasta la mentira y los crímenes. El César de Roma no era Dios, aunque pretendía serlo. Había logrado imponer su autoridad y el uso de su moneda; mas no por eso podía exigir la obediencia de la conciencia, que se debe solamente a Dios. Pero tampoco era <<el enemigo de Dios>>, como lo creían los fariseos, y, para adelantar el Reino de Dios, no era necesario negarle el impuesto y la obediencia cívica. ¿Resucitan los muertos?  18 Entonces se presentaron algunos saduceos. Estos no creen en la resurrección de los muertos y por eso le preguntaron: 19 <<Maestro, según la ley de Moisés, si alguien muere antes que su esposa y no tiene hijos, el hermano debe casarse con la viuda para darle un hijo, que será el heredero del difunto. 20 Había siete hermanos: el mayor se casó y murió sin dejar hijos; 21 el segundo se casó con la viuda y murió también sin dejar herederos, y lo mismo el tercero, 22 y pasó lo mismo con los siete. Después de todos, murió la mujer. 23 En el día de la resurrección, si ellos será esposa? Ya que los siete se casaron con ella.>> 24 Jesús les contestó: <<Si ustedes se pierden en esto, ¿no será porque no entienden la Escritura, ni tampoco el poder de Dios? 25 Pues, cuando resuciten de entre los muertos, no tendrán esposa o marido, sino que serán en el cielo como ángeles. 26 Y en cuanto al hecho de que los muertos resuciten, ¿no han leído el libro de Moisés, en el capítulo de la zarza, cómo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? 27 Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos. Ustedes están muy equivocados.  La resurrección de los muertos es un término que entendemos muy mal. Cuando Jesús llamó a la hija de Jairo (Mc 5,2) o a Lázaro (Jn 11,1), ya muertos, solamente les concedió volver a la vida humana que llevaban antes. La niña volvió a su escuela, Lázaro fue a trabajar su campo, y posteriormente tuvieron que morir otra vez. Esta no fue la resurrección. Muchas personas creen que <<hay algo después de la muerte>> y que algo de nosotros, lo que llamamos alma, sobrevive. Esta creencia contiene una parte de la verdad, pero no lo más importante. La resurrección significa, no una supervivencia de <<algo de nosotros>>, sino una transformación y un levante nuevo de toda nuestra persona. Y esto se hará por gracia y obra de Dios: vamos a renacer de Dios mismo. A muchos les cuesta creer en la resurrección de los muertos porque se forman de ella un concepto erróneo. Creen que debemos recuperar nuestro cuerpo actual y, con razón, les parece ridículo. Fijémonos más bien en la transformación que se produce ya en nosotros mientras seguimos a Cristo. Algo se va desarrollando en nosotros y eso es una nueva manera de comprender las cosas de Dios, una nueva visión de la existencia y una conciencia renovada. Mientras se va desgastando nuestro <<hombre exterior>>, como dice san Pablo, el <<hombre interior>> va creciendo en nosotros. Nuestra propia persona es la que se va construyendo día a día por obra del Espíritu de Dios, y es ésta la que va a resucitar, o sea, levantarse nueva. Así, pues, no cabe preguntar si vamos a resucitar con estómago y vísceras, ya que en esa vida nueva no hay lugar para las funciones biológicas propias de seres mortales, como son el comer, el dormir y el sexo: seremos en el cielo como ángeles. Jesús no dijo: serán ángeles, pues somos y continuaremos como miembros de la única familia humana y, al renacer, formaremos la humanidad salvada, llamada la Jerusalén celestial, integrada por los innumerables hermanos de Cristo. Todos gozaremos de Dios, nos conoceremos unos a otros y permaneceremos unidos por los lazos de la caridad. Con esto entendemos el doble reproche de Jesús a los saduceos: No entienden el poder de Dios, y por esto lo que imaginan es sólo una caricatura de la resurrección. No entienden las escrituras. Pocos libros de la Biblia anteriores a Jesús hablaban de la resurrección. Pero sí todos nos presentan a un Dios que es Vida y que hace a los hombres amigos suyos. Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Si Dios se comprometió con ellos, ¿podría dejarlo indiferente que desaparezcan totalmente y para siempre, mientras él sigue feliz en su gloria? El mandamiento más importante o 28 Entonces se adelantó un maestro de la Ley, que había escuchado la discusión. Al ver lo perfecta que era la respuesta de Jesús, le preguntó a su vez: <<¿Cuál de los mandamientos encabeza a los demás?>> 29 Jesús le contestó: <<El primer mandamiento es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es un único Señor. 30 Al Señor tu Dios amarás con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. 31 Y después viene éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento más importante que éstos.>> 32 El maestro de la Ley le contestó: <<Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de él, 33 y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todas las víctimas y todos los sacrificios.>> 34 Jesús encontró muy razonable su respuesta y le dijo: <<No estás lejos del Reino de Dios.>> Pero, en adelante, nadie más se atrevió a hacerle nuevas preguntas. AMAR A DIOS o Amarás al Señor, tu Dios. Este primer mandamiento no está en los Diez de Moisés, los cuales hablan solamente de servir a Dios. Pero lo leemos en Dt 6,4. Amar a Dios no es un mandamiento como los demás. Pues los mandamientos señalan obras precisas que debemos cumplir o de las cuales debemos abstenernos; por ejemplo: descansarás el día del Señor, o no cometerás adulterio. En cambio, en esto de amar a Dios, nunca terminarán las exigencias. Los mandamientos de la Biblia, especialmente los Diez Mandamientos de Moisés, solamente expresan en forma clara las exigencias de nuestra conciencia. No debería ser necesario mandarnos que no robemos ni calumniemos a nuestro prójimo. Sin embargo, es necesario enseñar esto a los niños, y también a las personas poco escrupulosas. La Ley, dice Pablo, no ha sido puesta para los buenos, sino para los que cometen el mal (1 Tim 1,9). Algunas personas creen que son irreprochables porque cumplen los diez mandamientos de Moisés. Sería mejor decir que han llegado al nivel mínimo de moralidad, que Moisés exigió de un pueblo primitivo y poco responsable hace más de treinta siglos. En vez de fijarse en este catálogo para luego sentirse muy contentos de sí mismo, deberían meditar el primer mandamiento, sin el cual los demás no significan nada: Amarás a Dios con todo tu corazón. Lo amarás más que a tus seres más queridos. Te desvivirás por él, te olvidarás de ti mismo para buscar en todo lo que a él más le gusta. Lo amarás con toda tu alma, con toda tu inteligencia. Dedicarás lo mejor de tu inteligencia a conocerlo. Mirando a tu propia vida, tratarás de comprender cómo él ha guiado tus pasos. Mirando los acontecimientos mundiales y los sucesos diarios, procurarás entender cómo viene el Reino de Dios. Perseverando en la oración y la lectura bíblica, pedirás a Dios que te comunique su propio Espíritu para conocerlo mejor. Lo amarás con todas tus fuerzas. Y porque, en eso, eres muy débil, pedirás la ayuda de Dios y tratarás de juntarte con los verdaderos servidores de Dios, usando los medios que la Iglesia pone a tu disposición. El mandamiento de amar al prójimo como a sí mismo viene en segundo lugar porque no se puede ni entender bien, ni cumplir, donde no existe el amor a Dios. Pues Dios nos pide más que la solidaridad con el prójimo, más que la ayuda al que sufre. Debemos esforzarnos por ver al hermano tal como lo ve el Padre. Debemos procurarle lo que el Padre desea para él. Entre tantos obras buenas que podríamos hacer por el prójimo, debemos elegir aquellas que nos aconseja el Espíritu de Dios. Y todo eso requiere que tengamos primero el amor a Dios y el conocimiento de Dios. ¿De quién es hijo el Cristo? 35 Jesús estaba enseñando en el Templo y preguntó: <<¿Por qué los maestros de la Ley dicen que el Cristo será hijo de David? 36 Pues del propio David son estas palabras proféticas: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies. 37 El mismo David, movido por el Espíritu Santo, lo llama <<su Señor>>. ¿Cómo entonces puede ser hijo suyo?>> Mucha gente acudía a Jesús y lo escuchaba con agrado. + 38 También en su enseñanza Jesús les decía: <<Cuídense de los maestros de la ley 39 que gustan pasear con amplias vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y en los banquetes. 40 Incluso se tragan los bienes de las viudas mientras se amparan con largas oraciones. ¡Con qué severidad serán juzgados!>> LA MIRADA DE DIOS + Cada uno de nosotros es lo que es a los ojos de Dios, no lo que aparenta delante de los hombres. Sin embargo, para muchos, la primera preocupación es la de conformarse a las normas de su ambiente. Este contraste se nota entre los maestros de la Ley (38) y la viuda pobre (42). Los maestros de la Ley no eran personas malas. Se hicieron profesores de religión porque se interesaban por la religión. Pero, en cuanto el maestro deja de esforzarse por ser santo, no es más que un pobre hombre. El mismo respeto que le tributa la gente lo lleva a permitirse muchos desvíos que en cualquier otro se reprocharían severamente. La ofrenda de la viuda  41 Jesús, sentado frente a las alcancías del Templo, miraba cómo la gente echaba dinero para el tesoro. Los ricos daban grandes limosnas. 42 Pero también llegó una viuda pobre y echó dos moneditas de muy poco valor. 43 Jesús, entonces, llamó la atención de sus discípulos y les dijo: <<Les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos ellos. 44 Pues todos han echado dinero que les sobraba; ella, en cambio, ha dado lo que había reunido con sus privaciones, eso mismo que necesitaba para vivir.>>  En cambio, la viuda pobre era, entre tantos fieles, la única que hubiera retribuido a Dios como él se lo merece. Era la personificación de esos innumerables pobres que no tienen prácticamente nada y, sin embargo, se las ingenian para dar algo de lo poco o nada que tienen. Gente humilde es capaz de sacrificar algunas horas o algunos días de trabajo pagado para ayudar a otro o para dedicarse al estudio en beneficio de sus compañeros. El escaso sueldo que pierden vale mucho más que el buen sueldo que no quiere perder la persona acomodada. Dios llama al pobre antes que a los demás, porque solamente él da eso mismo que necesitaba para vivir.

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Karl Marx: el ídolo del mal
InfoporAnónimo4/22/2012

KARL MARX – EL ÍDOLO DEL MAL El 5 de mayo de 1818, en el pueblo alemán de Tréveris, nació un bebé varón y recibió el nombre de Moses Mordecai Levi Marx. En su temprana juventud, fue conocido como cristiano. Su padre, Hirschel ha-Levi Marx, Juez de la Corte Suprema, como buen oportunista, se había convertido al cristianismo en 1816. El padre de Hirschel era un Rabino jefe famoso en Cologne. Su suegro también era un rabino. El historiador Richard Laufner demostró en 1975 que Karl Marx no nació en una familia cristiana, sino que ellos habían guardado su fe judía en secreto. Esta fue la razón por la cual le dieron un nombre Mosaico, justo después de su nacimiento. Moses Mordecai Levi sólo fue bautizado cristiano en 1824, a los seis años de edad y le dieron el nombre cristiano de Karl Heinrich. El joven Marx fue a una escuela Jesuita que se había reestructurado como escuela secundaria secular. Al mismo tiempo, asistía a una escuela Talmúdica donde aprendería que los judíos deberían gobernar el mundo. Bernard Lazar (Lazana), (1865-1903), un muy conocido funcionario y publicista dentro del Judaísmo, confirmó que Marx había sido afectado por el Talmudismo. En agosto de 1835, Marx escribió su tesis de examen para estudios religiosos: "La Unidad del Creyente en Jesús". En él escribió, entre otras cosas, lo siguiente: "A través de nuestro amor a Cristo, volvemos nuestros corazones simultáneamente hacia nuestros hermanos que están ligados espiritualmente a nosotros y por quienes Él se entregó a sí mismo como un sacrificio." (Marx y Engels, "Collected Works" Volumen I, Nueva York, 1979.) En su ensayo del examen en alemán, "Consideraciones de un Hombre Joven en Escoger su Carrera", él admitió: "La religión misma nos enseña que el ideal que todos se esfuerzan por alcanzar, se ha sacrificado a sí mismo por la humanidad, y ¿Quién se atreverá contradecir tal afirmación?" Después de la escuela secundaria, él estudió en la Universidad de Bonn y más adelante, en el otoño de 1836, en Berlín, pero él tomó su doctorado en Jena donde los requisitos eran más bajos que en Berlín. Como joven estudiante, Karl Marx pasó por una transformación total. Comenzó a odiar a Dios. Esto era algo que admitió en su cruda poesía. Dos de los poemas de Marx fueron publicados durante su vida en el periódico Atheneum en Berlín, bajo el título "Canciones Salvajes", el 23 de enero de 1841. Cuarenta poemas y el drama en verso "Oulanem" escrito por Marx (el título es un anagrama de Emanuel, que significa Dios está con nosotros) han sido encontrados hasta este momento. Él escribió el último a los dieciocho años de edad. Pero nadie se preocupó de su poesía que mayoritariamente tenía que ver con el fin del mundo y su amor por la muchacha de la casa vecina, Jenny Westphalen. En sus poemas amenaza vengarse de Dios y una y otra vez expresó su odio por el mundo. Juró lanzar a la humanidad al abismo y seguirlo después con una sonrisa en sus labios. Lanzó terribles maldiciones sobre la humanidad. Aún así, no se transformó en un ateo. En su poema "Der Spielmann", ( "El Violinista" ), admitió: Ese arte, Dios ni quiere ni rechaza, salta al cerebro desde la negra niebla del Infierno.Hasta el corazón embrujado, hasta que los sentidos titubean: Con Satán he hecho mi trato. En otro de sus poemas, Marx prometió atraer a la humanidad con él al infierno en compañía de Satán. Estas palabras son reminiscentes de las expresiones de Jakob Frank. Esto muestra que Marx fue influenciado por el Frankismo. El padre de Karl Marx había entrado en contacto con el Frankismo y también había instruido a sus hijos en esta ideología. Así es como el joven Marx consiguió conocer el Frankismo, tal como se reflejó en su poesía. La conversión de su familia a la Cristiandad fue simplemente una maniobra social. El propio Jakob Frank había hecho lo mismo, cuando se convirtió en "Católico". Frank había, en cambio, seguido el ejemplo de Sabbatai Zevi de cambiar de religión por la seguridad de la causa. Marx estaba encantado con la idea de la ruina moral de la humanidad. En su poesía, soñaba con un pacto con Satán. Estaba especialmente fascinado con la violencia. Después, en su propia ideología, enfatizó que uno debe combatir la violencia con violencia. Llamaba a la humanidad "los monos del Dios frío". La religión de Marx se revela claramente en su poema “La Invocación de Uno en la Desesperación" (Karl Marx, Collected Works", Vol. I, Nueva York, 1974): Así que un Dios ha tomado todo de mí. En la maldición y tortura del destino. ¡Todos sus mundos se han ido más allá de la llamada! Nada más que la venganza queda para mí. Construiré mi trono alto sobre la cabeza, Fría, tremenda sea su cúspide. Por su baluarte - el miedo supersticioso. Por su Mariscal - la agonía más negra. Quien mire en él con ojos sanos, Retrocederá, cadavérico pálido y mudo, Asido por la ceguera y la fría mortalidad, Que la felicidad prepare su tumba. Y aquí el fin del drama "Oulanem" (Robert Payne "El Karl Marx Desconocido", Nueva York University Press, 1971): Si hay algo que devora, Yo saltaré dentro,aunque lleve el mundo a la ruina - El mundo que se interpone entre el abismo y yo Romperé en pedazos mis permanentes maldiciones. Lanzaré mis brazos alrededor de su áspera realidad, Abrazándome, el mundo fallecerá silenciosamente, Y después se hundirá en la absoluta nada, Perecido, sin existencia - eso sería realmente vivir. En su poema "Muchacha Pálida" Marx escribe: Así he perdido el cielo, lo sé perfectamente bien. Mi alma, una vez fiel a Dios, ha sido escogida para el infierno. En otro de los poemas de Marx, "Orgullo Humano" (publicado en "Revolución Mundial" por Nesta Webster, pág. 167), escribe lo siguiente: Con desdén lanzaré mi guante directo a la cara del mundo, Y veré el derrumbe de este gigante enano cuya caída no ahogará mi ardor. Entonces podré caminar triunfante Como un dios, sobre las ruinas de su reino. Cada palabra mía es fuego y acción. Mi pecho es igual al del Creador. El espíritu de estos poemas también era evidente en su "Manifiesto Comunista" y sus discursos posteriores. El 14 de abril de 1856, dijo: "La historia es el juez, el proletariado es el verdugo" (Paul Johnson, "Los Intelectuales", Estocolmo, 1989, pág. 74.) Marx encontró gran placer hablando sobre el terror, sobre casas marcadas con cruces rojas que indican que los moradores serán asesinados. MOSES HESS – MAESTRO DE MARX Y ENGELS El culto a la violencia de Karl Marx fue fortalecido por un comunista Frankista, a quien encontró en 1841, cuando él tenía 23 años. Este hombre se llamaba Moritz Moses Hess. Moses Hess nació el 21 de junio de 1812 en Bonn, hijo de un adinerado industrial judío. Murió el 6 de abril de 1875, en París y fue enterrado en Israel. Puede mencionarse que él fundó el Partido Social Demócrata Alemán. En "Judisches Lexikon" (Berlín, 1928, pág. 1577-78) es llamado: Rabino comunista y padre del Socialismo moderno. En 1841, fundó el periódico Rheinische Zeitung y un año más tarde convirtió a Marx, de 24 años, en su editor. Theodor Zlocist publicó un interesante libro sobre él en 1921, "Moses Hess, der Vorkampfer des Sozialismus und Zionismus."/"Moses Hess, Adalid del Socialismo y el Zionismo" Parte de las terribles ideas del mundo de Moses Hess se descubren en su libro "Roma y Jerusalén." Moses Hess transformó rápidamente al joven Marx en un francmasón, un agitador socialista y en su favorito. Marx aún no era comunista. Él escribió en Rheinische Zeitung del cual fue editor durante los años 1842-43: "Los esfuerzos de las masas por llevar a cabo las ideas comunistas pueden ser contestadas por un cañón en cuanto ellos se pongan peligrosos ... ". Creía entonces, que estas ideas eran impracticables. Moses Hess, esencialmente corrigió todas estas opiniones. Se transformó en la eminencia gris detrás de Marx, guiando e influyendo intensamente en el trabajo de su protegido. En París, en el otoño de 1844, Moses Hess presentó a Marx, de 26 años entonces, a Friedrich Engels que era mitad-judío y era dos años más joven. Esta reunión sentó las bases para una larga colaboración. Engels también había expresado ideas cristianas en su juventud: "Tenía sed de una conexión con Dios. Mi religión era y es un mundo pacífico y bendecido y debería estar agradecido de él, ya que va a estar conmigo aún después de mi entierro. No tengo ninguna razón para suponer que Dios debería quitármelo. La persuasión religiosa es una cosa del corazón. Oro todos los días, de hecho casi todo el día, por la verdad. Busco la verdad por todas partes, incluso donde espero encontrar sólo una sombra de ella. Las lágrimas fluyen cuando escribo esto. Me muevo a través de y por, pero siento que no me perderé. Vendré a Dios por quien mi alma entera anhela." (Marx y Engels, "From Early Works"/"De los trabajos iniciales", Moscú, 1956, pág. 306.) Pero Engels cayó, una vez que él se encontró con Moses Hess en Cologne. Después de esta reunión Hess escribió: "Él partió de mi lado como un Comunista fanático. Así es como yo produzco estragos ... " (Moses Hess, "Trabajos Seleccionados", Cologne, 1962.) Fue este mismo Moses Hess, quien ideó la rencorosa base de la ideología socialista-comunista. Él también fue el primero en recomendar, como una idea fundamental, que toda la propiedad privada debía ser abolida. Alejandro Volodin llamó a Moses Hess “un filósofo" en su libro "Herzen" (Tallinn, 1972, pág. 97). ¿Cuáles fueron sus notables ideas entonces? En sus escritos, Moses Hess enfatizó la necesidad de agitar las clases sociales, una contra otra y de esta forma imposibilitar la cooperación. Quería provocar una revolución socialista con la ayuda del Judaísmo, el racismo y la lucha de clases. Enfatizaba que el Socialismo era inseparable al internacionalismo, ya que los socialistas no tienen patria. El verdadero socialista no puede tener nada que hacer con su nacionalidad. También declaró: "¡Esto no se aplica a los judíos!". Hess creía que el internacionalismo servía a los intereses del Judaísmo. Escribió: "Quienquiera que niegue el nacionalismo judío, no sólo es una apóstata, un renegado en el sentido religioso, sino también un traidor a su pueblo y a su familia." (Moses Hess, "Trabajos Seleccionados", Cologne, 1962.) La bolchevique Rosa Luxemburgo también era simultáneamente una internacionalista y una gran patriota judía - ella incluso comía exclusivamente comida judía kosher. En su "Catecismo Rojo para el Pueblo Alemán", Moses Hess reveló: "La revolución socialista es mi religión." Convenientemente pensó, que esta lucha brutal por el poder socialista debía ser emprendida bajo el rojo estandarte familiar de los Rothschild. Moses Hess escribió al líder socialista judío Ferdinand Lasalle: "Uso la espada contra cualquiera que se oponga a la lucha del proletariado." (Moses Hess, "Correspondencia", La Haya, 1959). Lo que realmente quiso decir era ‘a la lucha del Judaísmo’. El agitador radical Hess, sin embargo, no era ateo, escribió: "He sido educado moralmente por las oraciones hebreas". (Moses Hess, "Roma y Jerusalén", 1860.) Hess también explicó que el Judaísmo pasaría a ser una ideología atea, socialista y revolucionaria. Enfatizaba que a los judíos se les había dado el rol de cambiar la humanidad en un animal salvaje, tal como describe en su artículo "Acerca del Sistema Monetario".("Rheinische Jahrbucher", Vol. 1, 1845.) Más tarde, Marx y Engels declararon abiertamente que muchas de las ideas de Hess merecían un amplio reconocimiento. El judío húngaro, Theodor Herzl, desarrolló aún más la doctrina sionista de Moses Hess en 1890. Otro de los guías de Marx, Levi Baruch, le enfatizaba que la élite revolucionaria de judíos no rechazarían el Judaísmo y que ellos deberían ser llamados traidores a su propio pueblo si ellos lo hicieran. Algunos judíos, ocultos como falsos cristianos, habían alcanzado las posiciones más altas en la Iglesia y en la administración civil de los pueblos en España en el sigo XVI (el Inquisidor Lucero y muchos otros). Baruch propagaba las mismas tácticas para los “judíos revolucionarios” - ellos esconderían su Judaísmo detrás de la fraseología marxista. Cuando una de las cartas de Baruch a Marx fue publicada, sus contenidos causaron un gran escándalo, el cual quisieron silenciar prontamente. Esta carta explicaba, entre otras cosas, que sería fácil para los Judíos tomar el poder con la ayuda del proletariado. Así los nuevos gobiernos serían dirigidos por judíos, que prohibirían toda la propiedad privada de tal manera que todas estas riquezas llegaran a las manos judías, o harían a los judíos los administradores de las fortunas y propiedades. De esta forma, un viejo sueño del que habla el Talmud, a saber, que todas las riquezas del mundo quedarán en las manos de los judíos, sería cumplido. En su carta, Baruch también le deja claro, que las metas del Judaísmo eran el poder sobre todo el mundo, la mezcla de las razas, la abolición de fronteras nacionales, la eliminación de las familias reales y finalmente la fundación del Estado Mundial Sionista. (Salluste, "Los orígenes secretos del Bolchevismo", París, 1930, pág. 33-34.) EL TRASFONDO DE LA VISIÓN DE MARX ACERCA DE LA HUMANIDAD Según el Profesor Jan Bergman en Suecia, los Cabalistas consideran a todos los no judíos como ganado. El Talmud también afirma esto en varios lugares: "Sólo los judíos son llamados humanos, los goyim son llamados animales". (Baba Batra 114b, Jebamot 61a, Keritot 6b y 7a.) Las vidas de los no-judíos tienen menos valor que las vidas de los judíos. Esta suposición es confirmada en el Talmud: "Si un no-judío asesina a un no-judío o a un Israelita, será castigado. Pero si un Israelita asesina a un no-judío, la pena de muerte no puede imponerse." (Sanhedrin 57a, que en la traducción inglesa de Epstein corresponde a Sanhedrin I, pág. 388.) El Talmud también exhorta: "Incluso el mejor de los goyim (Gentiles) debe se asesinado" (Avodah Zara 26b, Tosefoth.) Los judíos igualmente creen que los productos del trabajo de los Gentiles pertenecen al pueblo escogido por Dios. "La propiedad de los Gentiles es como un desierto sin dueño; cualquiera que lo toma ha adquirido un derecho sobre él” (Baba Batra 54b.) Como puede verse, el Judaísmo es una doctrina sumamente racista. Esto es confirmado una y otra vez en el Talmud y en la Torah. "La humanidad ha sido solamente bendecida por causa de los judíos" (Talmud, Jebamot 63a.) "Todos los judíos nacen hijos de reyes." (Shabbat 67a.) "Los judíos son más amados de Dios que los ángeles". (Chullin 91b.) El escritor judío y francmasón Heinrich Heine (Chaim Budeburg) ha admitido: "La religión judía no es en absoluto una religión, es una calamidad". Israel Shahak también cree que el misticismo Cabalístico es profundamente misántropo. ("Historia judía, Religión judía": El Peso de Tres Mil Años", Londres, 1994, pág. 16-19.) En Deuteronomio 20:10-17 nos informan que todas las otras naciones deben trabajar para los judíos si ellos caen bajo el dominio de los judíos. Si ellos se resisten, deben ser asesinados y su propiedad robada. Donde los judíos se han establecido, todos los goyim (no-judíos) deben ser exterminados. En Deuteronomio 7:16 (Biblia King James), uno puede leer lo siguiente: "Y consumirás a todos los pueblos que te entrega Yahve tu Dios; tu ojo no tendrá piedad en ellos." Los judíos han seguido desafortunadamente, de vez en cuando, estas incitaciones al genocidio. El historiador griego Dio Cassius (quién también era un oficial romano) describió con detalle cómo los judíos en las provincias orientales del Imperio romano, en el año 116 D.C., durante una rebelión comenzaron a asesinar a varias razas entre las cuales ellos vivían. Los judíos mataron a mujeres y niños, a veces usando terribles torturas. La carnicería más infame fue cometida en la ciudad de Cyrene y en la provincia Cyrenaica (en la parte oriental de Libia actual) y en Chipre, sobretodo en su capital Salamis. El historiador griego Eusebius confirmó esto. También perpetraron asesinatos masivos en Mesopotamia y Palestina. Sólo en Cyrenaica, los judíos mataron a 220.000 romanos y griegos. En Chipre, sus víctimas fueron estimadas en 240.000. En esta isla, el judío Artemion, dirigió los asesinatos. Comprensiblemente, los judíos ya no fueron bienvenidos en Chipre después de esto. El Emperador romano Marcus Ulpius Traianus (53-117 D.C.) envió a las tropas para detener la matanza. Le costó un año a Roma controlar la sed de sangre de los judíos. Dio Cassius nos cuenta cómo los judíos incluso, se comían a sus víctimas y se untaban con su sangre. (William Douglas Morrison, "Los judíos Bajo el Gobierno Romano" Londres y Nueva York, 1890, pag. 191-193.) Los asesinatos más brutales fueron cometidos en Egipto. Dio Cassius describe cómo los judíos incluso atacaron las naves en las que aterradas personas trataban de escapar. (Dr Emil Schurer, "Geschichte des judischen Volkes im Zeitalter Jesu Christi" / "La Historia del Pueblo Judío en Tiempos de Cristo", Leipzig, 1890, pág. 559.) Daré algunos ejemplos más de matanzas perpetrados por Judaístas. En el 517 DC, Judaístas encabezados por Joseph (Jussuf) Mashrak Dhu Nuwas, tomaron el poder en el norte de Himyar en Arabia del sur (ahora Arabia Saudita) y luego comenzaron los asesinatos de cristianos y Gentiles en el área. Esta salvaje masacre estremeció a toda Europa. Dhu Nuwas había tomado el poder por la fuerza y había introducido el Judaísmo como la nueva religión nacional. Tropas aliadas de Byzantium, Arabia y Aksum (Etiopía) lograron derrocar a Dhu Nuwas en mayo del 525, D.C. El asesino de masas fue ejecutado. (Y. Kobistyanov, A. Drizdo, V. Mirimanov, "La Reunión de Civilizaciones en Africa", Tallinn, 1973, pag. 84-85.) Pero de acuerdo con los judíos, esos no eran crímenes, porque cuando el Talmud nos dice: "Incluso los más buenos de los goyim deben matarse". Los judíos han escrito ellos mismos sobre sus matanzas en la Biblia. En Esther 9:16, encontramos la historia de cómo los judíos, con Mordocai a la cabeza, asesinaron a 75.000 Persas y miembros de otras naciones. Los Judaístas celebran este genocidio todos los años, en febrero o marzo como la Fiesta del Purim. Contra la base de estas creencias Cabbalistas podemos explicar el desprecio extremo de Marx por otras razas. Los rusos eran personas totalmente inferiores, según él. Llamaba a todos los pueblos eslavos "cloaca étnica". También detestaba a los chinos. (The New York Times, 25 de junio de 1963). Rechazaba a todos aquellos que no estuviesen dispuesto a participar en su lucha "revolucionaria" contra Dios. Llamó a los obreros, para quienes había creado su ideología, idiotas y asnos. Llamó cavernícolas a los campesinos. Otra razón por la que Bakunín más tarde, se distanció del Marxismo, fue que según él, era un desarrollo más amplio del Judaísmo. Ya que Yahweh le dio el derecho a los judíos para robar las tierras de otros (Deuteronomio 6:10-13, 6:18-19, 7:1-2,). Yahweh también les dio a los israelitas, el derecho para cometer genocidio, para aniquilar totalmente a los pueblos, cuyas tierras ellos tenían el derecho del Dios-dador para tomar como propias (Deuteronomio 7:16). Yahweh les dio el derecho para "destruir" (a otros pueblos) con una poderosa destrucción, hasta que ellos sean destruidos" (Deuteronomio 7:23). Yahweh le dio el derecho a los israelitas de asesinar y saquear a otras razas (Éxodo 3:20-22). Yahweh ha hecho de los Israelitas un "pueblo sagrado", una raza de amos entre otras razas (Deuteronomio 7:6). En su libro "Dios y el Estado", Bakunin declaró: "De todos los dioses buenos que han sido adorados alguna vez por los hombres, Yahweh es el más celoso, el más vano, el más cruel, el más injusto, el más sediento de sangre, el más déspota y el único que es muy hostil contra la dignidad humana y la libertad... " LAS INCREÍBLES CONFESIONES DE MARX, DISRAELI Y OTROS Para mantener la ilusión que el Judaísmo no tenía nada que ver con el Marxismo y que la religión Mosaica era realmente una amenaza ideológica al Comunismo Marxista, varios líderes comunistas (entre otros el propio Marx, Pierre Joseph Proudhon, François Marie Charles Fournier - todos judíos) hicieron algunas declaraciones, así llamadas, ‘críticas’ sobre los judíos. Algunos de los líderes comunistas más recientes, también se han asegurado que sean acusados de antisemitismo para desviar las sospechas del Frankismo - Cábala del Comunismo. La mayoría de los así llamados, Sovietólogos e investigadores (que no tienen la experiencia personal del Comunismo) han permitido ser engañados por esta pantomima. Incluso Tommy Hansson cuyas simpatías yacen con la burguesía, disemina este mito más allá en su libro "Ideologi de Marxismens" / "La Ideología del Marxismo" (Estocolmo, 1989). En 1844, Marx escribió en su artículo "Sobre la Cuestión Judía" que los judíos más o menos controlaban Europa, que su dios mundano era el dinero y que su negocio más importante era estafar el dinero de las personas por medio de opresivas tasas de interés. Marx razonó: "¿Cuál es la base más profunda de la religión judía? Las necesidades prácticas, el egoísmo ... ¿Qué es lo abstracto en la religión judía? El desprecio por la teoría, por el arte, la historia, por el hombre como objetivo en sí mismo - éste se ha vuelto el hombre que ama el dinero, la verdadera posición consciente del hombre y virtud... Tan pronto como la sociedad haya conseguido librarse de la naturaleza empírica del Judaísmo, el trueque y sus condiciones, el judío llegará a ser inimaginable, porque entonces su consciencia ya no tiene un objeto ... " Él afirmó también firmemente: "Detrás de cada tirano, siempre hay un judío." Marx admitió que la sociedad cristiana estaba siendo Judeizada, haciéndose incluso más capitalista y rindiéndole culto al dinero cada vez más. Toda persona inteligente sabía esto. Cómo los judíos tomaron el comercio en la Galicia polaca en el siglo XIX no fue un secreto. Los negocios polacos fueron arruinados por el ingreso de comerciantes judíos. Los complotados negociantes judíos comenzaron de pronto a vender sus mercancías a precios mucho más bajos que los polacos, de tal manera que en determinado momento, los negocios de los polacos fueron a la quiebra. Entonces los negociantes judíos subieron sus precios, ganando así el control total sobre todo el mercado de Galicia. Siglos antes, el escritor romano Tácitus (54-119 D.C.) declaró: "Los judíos muestran sólo lealtad y misericordia con los miembros de su tribu." Los negociantes judíos no vieron en esta ruina de los comerciantes polacos algo criminal, porque está escrito en el Talmud: "Cualquiera sea el pecado que cometa un judío, Dios igualmente le verá como bueno y sin defectos" (Chagiga 15b.) Tampoco era un crimen que los revolucionarios judíos le mintieran a los cristianos y a otras personas que pueden ser engañadas fácilmente. Según el Talmud, "El nombre de Dios no es profanado si un judío le miente a un Goy". (Baba Kamma 113b.) En medio de la Guerra de Crimea, el 4 de enero de 1856, Marx reveló arrogantemente al New York Daily Tribune, que había una organización que estaba complotando en Europa y que sería la verdadera ganadora cuando Inglaterra, Francia y Rusia quedaran debilitadas por las pérdidas en las guerras. Otros judíos también han sido así de abiertos. En su nueva novela "Coningsby", Benjamin Disraeli describió cómo una organización judía secreta gobernaba el mundo por medio de los bancos. Mostró cuán fácil era para esta organización, destruir imperios y establecer otros, derrocar gobernantes e instalar nuevos en su lugar. Disraeli cuyo padre había inmigrado a Inglaterra desde Italia, estaba bien enterado de los secretos de los Frankistas y escribió que Alemania enfrenta una terrible revolución que se está preparando con la ayuda de los judíos; a la cabeza de los comunistas y socialistas están los judíos. El propósito era neutralizar a los cristianos y transformar el mundo en un mundo judío, con valores construidos sobre la violencia, la idea básica es que los problemas sólo pueden ser resueltos por el uso de la fuerza. Disraeli declaró: "Creamos nuestra suerte y la llamamos destino." Fue Disraeli quien usó por primera vez oficialmente el término "Gran Hermano" (o 'Hermano Mayor, un término Masónico) acerca de un dictador. George Orwell hizo la idea extensamente conocida en su libro "1984." Disraeli fue, y como es normalmente conocido, Primer Ministro de Gran Bretaña en 1868 y entre los años 1874-80. Él fue ordenado Caballero y luego se transformó en Lord Beaconsfield. ¿No encuentra extraño que Marx fuese acusado posteriormente de antisemitismo pero no se acusara a Disraeli que describió el mismo fenómeno? O ¿Tenía algo que ver con el hecho que Marx se mostró abiertamente como comunista pero no Disraeli que era un conservador? Tampoco ha sido acusado de antisemitismo uno de los grandes autores ingleses, el autodidacta Herbert George Wells (1866-1946). En 1939, él publicó un libro con el título "El Destino del Homo Sapiens" dónde escribió lo siguiente acerca de los judíos ortodoxos: "Toda la pregunta se dirige hacia la idea del Pueblo Escogido que este remanente adora y mantiene, y que es la 'misión' de este remanente de adorar y mantener". Es difícil no considerar esa idea como una conspiración contra el resto del mundo ... Casi todas las comunidades con las que los judíos ortodoxos han entrado en contacto, han desarrollado más pronto o más tarde y actuado sobre esa idea de conspiración. Una lectura cuidadosa de la Biblia no hace nada para corregirla; allí de hecho, usted tiene la conspiración clara y llana. No es simplemente la conspiración defensiva de un pueblo inofensivo y bueno, ansioso de mantener sus amadas, elegantes y viejas costumbres de lo que nosotros estamos tratando. Es una conspiración agresiva y vindicativa. El filósofo judío Erich Fromm también admitió que los revolucionarios eran verdaderos criminales. Extracto del libro Bajo el signo del escorpión (VI): Marx el ídolo del Mal, enemigo de la Humanidad

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