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TrotskyRevenge

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Primer post: 16 ene 2011Último post: 6 ago 2011
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HumorporAnónimo1/16/2011

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A los docentes palo en el lomo a los barras palo en el bolsi
OfftopicporAnónimo6/27/2011

Se presume que los barras de River Plate harán una denuncia al INADI por haber sido discriminados en la asignación de gases lacrimógenos, palazos en la espalda, balas de goma y detenciones. Fuentes de la barra brava declararon que en cuanto las autoridades del INADI vuelvan a preocuparse por la igualdad y la no discriminación elevarán un petitorio para pedir igualdad de trato con los maestros. A los docentes palo en el lomo: Urgente: Fuerte operativo represivo contra los docentes de Santa Cruz en el Ministerio de Trabajo de la Nación Fecha: Jue, 23/06/2011 - 22:45 Siendo las 22.45 horas, la policía federal ha comenzado a desplegar un fuerte operativo represivo para desalojar a los docentes de Santa Cruz y a las organizaciones y sindicatos que acompañan solidariamente el reclamo. Este desalojo se da luego que el Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se negara a dar respuesta a la delegación de Adosac que viajó 2500 km. para encontrar una solución al conflicto, que ya lleva más de cincuenta días. El gobierno le da espalda a los docentes y trabajadores de Santa Cruz, mientras les brinda super beneficios a las petroleras. link: http://www.youtube.com/watch?v=43DeUlq47N4 Denunciamos el operativo represivo y exigimos al gobierno que de inmediata solución a los justos reclamos de los docentes de Santa Cruz. Mientras Filmus justificó la represión, Tomada se lavó las manos (AW ) Luego de la represión sufrida ayer, los docentes de ADOSAC entregaron un petitorio en el Ministerio de Trabajo.Allí los recibió Inés Zanoni, una funcionaria de segunda línea del Ministro y candidato a Vice jefe de Gobierno de la CABA, Carlos Tomada. La funcionaria expresó que se comunicó con Tomada y que opinaba que el tema debía resolverse en la provincia. Mientras el candido a Jefe de Gobierno porteño ,Daniel Filmus, justificó la represión porque los docentes impiden "el derecho al tránsito". Hoyse realizará el Congreso Provincial de ADOSAC en Piedra Buena donde se resolverán los pasos a seguir. Rio Gallegos, 24 de junio de 2011 (OPI Santa Cruz).- Filmus dijo que los docentes fueron bien reprimidos y en Santa Cruz Borselli remarcó que "alguien va a decir algo" Ni el gobierno nacional ni el provincial se manifestaron luego de la represión que sufrieron docentes en Capital Federal. Esta tarde Filmus justificó en La Red el desalojo violento de los afiliados a ADOSAC, señalando que los habitantes tienen derecho de circular. El petitorio presentado a Tomada fue rechazado por el Ministro. Después de los hechos ocurridos anoche, donde hubo personas heridas como producto de la represión policial a docentes que acampaban frente al Ministerio de Trabajo, se lo abordó al presidente del Consejo Provincial de Educación, Prof Roberto Borselli, quien asistió a un acto donde los alumnos hicieron entrega de los edificios tomados. Al terminar el mismo el funcionario fue abordado por la prensa pero evitó dar su opinión y se limitó a expresar que "en algún momento alguien del gobierno va a decir algo". Por su parte Daniel Filmus, candidato a Jefe de Gobierno de la ciudad de Bs As por el FPV, en una entrevista por radio La Red, avaló el desalojo violento de los docentes en el día de ayer, indicando que los habitantes también tienen su derecho de trasladarse de un lugar a otro. "Lo ha dicho la Presidenta, ya en más de una ocasión: se trata de respetar todos los derechos. Creo que somos bastante respetuosos a ultranza de los derechos de expresión y de manifestación de todos los sectores. En este caso en particular se ha dicho que hay dos derechos que se enciman: el derecho de expresión y el derecho de tránsito. Okey, también tienen los habitantes su derecho de trasladarse de un lugar a otro, así que se habrá obrado como habrá dispuesto la Justicia", sostuvo Filmus. Las críticas arreciaron desde el sector docente ya que acusaron al funcionario kirchnerista de mirar la realidad con un solo ojo; pues mientras las organizaciones sociales y sindicatos encabezados por los amigos del gobierno, pueden hacer piquetes, interrumpir el tránsito o bloquear empresas, sin que, en esos casos, la policía actúe de la misma manera. Sin respuesta Mientras tanto, esta tarde los delegados docentes que ayer entregaron un petitorio a los funcionarios de segunda línea del Ministro Carlos Tomada, fueron a la cartera a buscar la respuesta y de acuerdo a lo expresado por Ezequiel Alós a OPI "no dijeron que el tema debe resolverse en la provincia". De esta manera, Tomada deslindó responsabilidades a la hora de hacerse cargo de una intermediación entre el gremio y el gobernador Peralta, tal como se lo solicitaban los docentes "dado que el gobernador está cerrado al diálogo", remarcó el docente. Con respecto a la permanencia de los integrantes de la ADOSAC en Buenos Aires, el Secretario de Finanzas del gremio señaló que permanecerán en la Capital hasta que mañana se celebre el Congreso Provincial en Piedra Buena donde se resolverá qué harán los que fueron comisionados ante el Ministerio de Trabajo para elevar la propuesta que no ha sido aceptada. (Agencia OPI Santa Cruz) Daniel Filmus avaló la represión a los maestros El candidato K a jefe de Gobierno porteño avaló la decisión de la Justicia de desalojar a los maestros que acampaban sobre la avenida Alem. "Los habitantes también tienen su derecho de trasladarse de un lugar a otro", argumentó. Mientras los docentes de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafe) de esa ciudad dispusieron ayer un paro en apoyo de los maestros de Santa Cruz reprimidos en la Ciudad de Buenos Aires, el exministro de Educación y ahora candidato a jefe de Gobierno porteño, Daniel Filmus, avaló ayer la decisión judicial de reprimir a los docentes que se manifestaron frente al Ministerio de Trabajo, del señor Tomada. En Santa Fe los docentes iniciaron a las 12 un cese de actividades que afectó los turnos tarde, vespertino y noche. El dirigente Daniel Couselo sostuvo que “la determinación fue adoptada al tomar conocimiento de la agresividad con que fueron reprimidos los compañeros de Santa Cruz”. Por su parte, Filmus recordó que “lo ha dicho la Presidenta ya en más de una ocasión: se trata de respetar todos los derechos. Creo que somos bastante respetuosos a ultranza de los derechos de expresión y de manifestación de todos los sectores”. River - Belgrano: bochorno sin detenidos El comisario a cargo del operativo, Carlos Giovannini, explicó que no hubo apresados "ni antes, ni durante ni después" del encuentro por la agresión a jugadores, pero aclaró que "están todos filmados". Buenos Aires.- La Policía de la provincia de Córdoba confirmó esta mañana que no hubo ningún detenido con motivo de los incidentes que provocaron los barras bravas de River en medio del partido de la promoción contra Belgrano. El comisario a cargo del operativo, Carlos Giovannini, indicó "ni antes, ni durante ni después" del encuentro detuvieron a ninguno de los hinchas que protagonizaron el bochornozo episodio. No obstante dijo que los agresores "están todos filmados". "Estamos viendo los pasos a seguir para realizar detenciones. Lo concreto es que están todas las imágenes grabadas", precisó el comisario. Giovanni agregó que "el personal policial actuó muy bien en ese momento, porque si se detenía a alguien podía terminar en tragedia". Minutos después del segundo gol de Belgrano los violentos hinchas del conjunto dirigido por J.J. López rompieron un alambrado lateral e ingresaron a la cancha. Veinte minutos después, ya con las garantías de seguridad correspondientes y un cordón policial delante de la parcialidad de River, el partido continuó y pudo ser finalizado. Los defensores Carlos Arano y Adalberto Román fueron agredidos verbalmente y el último de ellos recibió un empujón en medio de la cancha. Los violentos arremetieron también contra el capitán Matías Almeyda, quien trató de calmarlos. 72 HERIDOS TRAS INCIDENTES EN CANCHA DE RIVER PLATE BUENOS AIRES, 27 (ANSA) - Un total de 72 personas resultaron heridas, dos de ellos de gravedad, en los graves incidentes ocurridos el domingo por el descenso de River Plate a la Primera B Nacional (Segunda división) del fútbol argentino. De los 72 heridos, 25 son policías, dos de ellos están "en grave estado, con sendos traumatismos de cráneo por impacto de proyectiles", dijo a la agencia estatal Télam la división Prensa de la Policía Federal Argentina. Uno de los agentes recibió un duro impacto en el hombro, luego de que barras bravas de River le arrojaran un cartel publicitario, mientras se producían refriegas ante la intención de los hinchas de invadir el hall central del estadio. "Además de los policías también tenemos reportes de 47 personas con distintas lastimaduras", dijo la fuente. Un policía fue trasladado en helicóptero a un hospital debido a un traumatismo de tórax y cráneo, informó a su vez el director del Sistema de Atención Médica de Emerencias (SAME), Alberto Crescenti, en declaraciones a Radio 10. Fogatas en el Monumental, plateas destrozadas, instalaciones del club hechas pedazo, autos incendiados y varios desmanes más se produjeron tras el empate 1-1 que condenó a River a Segunda. River, 33 veces campeón y segundo equipo más popular de Argentina, se convirtió en el tercer grande que cae a Segunda, después de San Lorenzo y Racing, estos en los años '80. Con 110 años de historia, 33 campeonatos nacionales y cinco títulos internacionales, el segundo club más popular del país cayó en la cancha al cabo de un proceso de deterioro deportivo, económico e institucional que inició José María Aguilar como presidente y continuó Daniel Passarella como sucesor. (ANSA). MRZ Para el Gobierno nacional, "no había razones" para jugar sin público en el Monumental 27/06/2011 | 13:24 El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, criticó duramente a Ricardo Alfonsín por señalar que no se debía jugar con público el encuentro River-Belgrano. El funcionario opinó: "Es un papelón lo que dijo Ricardito". El jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, consideró hoy que "no había razones" para que la revancha por la Promoción entre River y Belgrano de Córdoba se jugara sin público. Además, advirtió que la conducción del club de Núñez "se tiene que hacer responsable" por los desmanes posteriores al encuentro. Fernández también cargó duro contra el candidato a presidente de la Unión Cívica Radical, Ricardo Alfonsín: "Es un papelón lo que dijo Ricardito". Cabe recordar que Alfonsín había advertido que tras los incidentes en Córdoba, no se debió haber jugado por público. "Al club le caben sanciones y tiene que hacerse cargo", por los episodios de violencia que se registraron tras el descenso de River en el Estadio Monumental, indicó el funcionario. Fernández puntualizó que los incidentes no fueron realizados por hinchas del club sino por "300 tarados, que hay que ubicar y meterlos presos". "Si no, va a haber que cerrar los teatros y las calesitas", dijo el ministro. En declaraciones televisivas, Fernández dijo que como hincha (y directivo) de Quilmes "uno puede comprender la bronca y la tristeza", pero aclaró que "el 99,9 por ciento de la gente no fue a hacer lío". River empató ayer 1-1 con Belgrano de Córdoba en el Monumental y descendió por primera vez en sus 110 años de historia a la Primera B Nacional, porque en el partido de ida había caído por 2 a 0 en Córdoba. El partido no finalizó a causa de los incidentes -quedaban 24 segundos-y los forajidos destruyeron instalaciones del club y aledaños, arrasando con negocios, autos estacionados y todo lo que encontraran en su camino. Dijo Aníbal Fernández que a River le caben sanciones por los incidentes El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó hoy que al club River Plate le caben sanciones por los incidentes sucedidos ayer, luego de que el equipo empatara el partido con Belgrano de Córdoba y descendiera a la Primera B Nacional. "No son los hinchas de River, son 300 tarados", dijo el ministro acerca de los protagonistas de los hechos violentos. "Lo que hay que hacer identificarlos por las imágenes, esperarlos en los lugares que corresponden y detenerlos", indicó. El funcionario aclaró en Telefé que "al club le caben sanciones por lo sucedido". Fernández también afirmó que no había motivos para que el partido se jugara sin público: "Jugar sin público es trasladar los conflictos a otro lugar. El conflicto luego va a existir porque jugó el equipo y los hinchas estaban en otro lado". En este sentido, el jefe de Gabinete dijo que los hinchas van a alentar a su equipo en un momento difícil y agregó que una de las cuestiones que se habrían planteado, si se hacía sin público, es que el equipo perdió porque los fanáticos no estaban en la cancha. El ministro precisó: "Los hinchas de River son los 50.000 que estaban en la cancha y que hoy están tristes, pero que no fueron a hacer desmanes" y agregó respecto de los que cometieron delitos: "hay que ubicar a esos tipos, sacarlos y que nunca más entren a la cancha". Por último, el ministro se refirió a las críticas de opositores por permitir que el partido se realice con público. "La única vez que jugaron a la pelota fue en un cumpleaños y con un globo. No saben ni de que se trata este tema". F!: http://po.org.ar/comunicado/2011-06-23/urgente-fuerte-operativo-represivo-contra-los-docentes-de-santa-cruz-en-minist http://www.politicaydesarrollo.com.ar/nota_completa.php?id=15320 http://www2.elpatagonico.net/index.php?item=nota&idn=100981&ref=hoy http://www.eltribuno.info/salta/40657-Daniel-Filmus-avalo-la-represion-a-los-maestros.note.aspx http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/rubriche/deportes/20110627132135282034.html http://www.cadena3.com/post_ampliado.asp?post=79619 http://www.impulsobaires.com.ar/nota.php?id=121277 http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2011/6/23/112126.php También te puede o no interesar: http://www.taringa.net/posts/info/11310136/Moyano_-Hebe_-Amado_-Siga-el-baile-siga-el-baile_.html http://www.taringa.net/posts/info/11305419/Un-poco-de-historia-argentina_-la-UCeDe.html http://www.taringa.net/posts/noticias/11298272/El-culebron-de-la-cadena-nacional.html http://www.taringa.net/posts/noticias/11153053/Perdieron-los-K-y-Clarin_ganaron-los-obreros_si_-no-es-joda.html

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Lenin, la guerra civil, Leninismo/marxismo
Lenin, la guerra civil, Leninismo/marxismo
InfoporAnónimo8/6/2011

Antes que nada pido disculpas por la pobre calidad del post, pero misteriosamente se me borraron todos los borradores y lo que había escrito personalment desapareció de la faz de la tierra. Para ver sus aportes a la teoría marxista, al final del post. Vladímir Ilich Uliánov "Lenin" Владимир Ильич Ульянов "Ленин" Orígenes Vladímir Lenin (Nació Simbirsk, Rusia, 22 de abril de 1870 y falleció en Gorki, 21 de enero de 1924) Lenin, fue el seudónimo de Vladímir Ilich Uliánov, dirigente revolucionario ruso y líder bolchevique. Fue el primer presidente del Gobierno soviético (el Consejo de Comisarios del Pueblo) de la Unión Soviética, elegido en el II Congreso de los Sóviets de diputados obreros y soldados de toda Rusia el 25 de octubre. Autor de un conjunto teórico y práctico basado en el marxismo para la situación política, económica y social de Rusia de principios del siglo XX. Posteriormente fue llamado leninismo bajo el régimen de Iósif Stalin. Actualmente se reconoce esta línea política y de acción como marxismo-leninismo. Lenin fue uno de sus seudónimos revolucionarios. Se supone que eligió este nombre como oposición a Georgi Plejánov, quien usaba el seudónimo Volgin, por el río Volga. Uliánov habría elegido el río Lena, que es más largo y circula en la dirección opuesta. En cualquier caso, Plejánov parece que tuvo una influencia significativa sobre Lenin en aquella etapa de su vida, de forma que la veracidad de esta explicación aún está sujeta a dudas. Existen otras teorías sobre el origen de su nombre, ya que el mismo Lenin nunca explicó por qué lo escogió. Hijo de Iliá Nikoláyevich Uliánov, un funcionario civil ruso, director de escuela, y más tarde Consejero de Estado del zar Nicolás II, puesto en el que trabajó para incrementar la democracia y extender la educación gratuita en Rusia. Con numerosos hermanos, entre ellos Aleksandr (de tendencia anarquista), quien fue ejecutado en 1887 por atentar contra el zar Alejandro III. Como muchos rusos, fue una mezcla entre la etnia y las tradiciones religiosas. Tenía ancestros Kalmyk por ascendencia paterna, de alemanes del Volga, por parte de su abuela materna que eran luteranos y ascendencia judía por su abuelo materno (convertido al cristianismo. El mismo Vladímir Ilich Uliánov fue bautizado en la Iglesia Ortodoxa Rusa. De pequeño se lo llamaba Volodya (diminutivo de Vladímir) y mostró pensamiento elaborado y profundo, asertivo, poco afectivo y sarcástico. De mente muy lógica, se mostró excelente estudiante desde su más tierna infancia. Sus profesores declararon sobre él: Vladímir se distinguió en el estudio del latín y el griego. Pasó por dos tragedias en su juventud: en 1886, su padre murió de una hemorragia cerebral. Al año siguiente, en mayo de 1887, su hermano mayor, Aleksandr Uliánov, fue detenido y fusilado. Su actividad política antes de la Revolución Rusa La muerte de su hermano Aleksandr radicalizó las posturas de Vladímir (sus biógrafos oficiales consideran este evento como el principal motivo de la acción revolucionaria de Lenin). El mismo año (1887), Lenin termina sus estudios en el liceo de Simbirsk (con medalla de oro). En junio, ingresa en la Facultad de Derecho de la Universidad de Kazán, adonde se traslada con toda su familia. En Kazán, Lenin entra en contacto con círculos revolucionarios y es detenido en diciembre del mismo año. Al día siguiente, dirige la siguiente carta al rector de la Universidad: "Considerando que no es posible continuar mis estudios en la Universidad en las actuales condiciones de la vida universitaria, tengo el honor de suplicar humildemente a Su Excelencia que disponga mi exclusión como estudiante de la Universidad Imperial de Kazán." El 7 de diciembre de 1887, Lenin es deportado a Kokúshkino, una aldea en la provincia de Kazán, y puesto bajo vigilancia policial. Rechazadas por las autoridades sus peticiones de cursar estudios en el extranjero, al final obtiene el permiso para regresar a Kazán en octubre. De nuevo en Kazán, Lenin se ocupa en el estudio de El Capital de Karl Mark, e ingresa en un círculo marxista organizado por N. E. Fedoseyec. El año siguiente, instalado en Samara, es detenido en relación a su pertenencia a este círculo. En junio de 1890, y tras varias solicitudes rechazadas, se le autoriza a examinarse como externo en las asignaturas de Derecho por la Universidad de San Petersburgo. En enero de 1892 consigue su diploma universitario, y ejerce como pasante de abogado en Samara. Durante este tiempo actuará como defensor en diversas causas. En julio de este año, y tras repetidas solicitudes al Tribunal Comarcal de Samara y al Departamento de Policía obtiene la certificación que le da derecho a ejercer la abogacía lo que resta del año, siéndole renovada el año siguiente. Durante este tiempo escribirá algunos textos contra los populistas (naródniki), que leerá en círculos marxistas. En 1893 se traslada a San Petersburgo, deteniéndose en el camino en Nizhny Nóvgorod y en Moscú, donde se pone en contacto con diversos grupos marxistas. Ese año escribe "Acerca de la llamada cuestión de los mercados". En 1894 se traslada a Moscú, donde continuará su relación con los círculos marxistas y obreros, y seguirá trabajando en el plano teórico en contra de las ideas de los populistas. Contra ellos escribe sus obras "Quiénes son los amigos del pueblo y cómo luchan contra los socialdemócratas" y "El contenido económico del populismo y su crítica en el libro del señor Struve (1894-1895)". Por esta época comienzan sus primeros viajes por Europa, analizando sus procesos revolucionarios. En 1896, sus actividades revolucionarias le ocasionarán el encarcelamiento y su destierro aa Siberia (en 1897) donde pasará tres años de su vida. En Siberia, en 1898, contraerá matrimonio con Krúpskaya. También dedicará este tiempo a redactar su voluminoso trabajo "El desarrollo del capitalismo en Rusia". En 1903, presentará sus tesis en el Partido Obrero Socialdemocráta de Rusia, que servirán para establecer un primer distanciamiento entre la fracción bolchevique y la menchevique. Posteriormente, durante la revolución de 1905, viajará desde Suiza para intentar extender el fuego revolucionario, y al no conseguirlo, optará por exiliarse en Finlandia, para pasar después una vez más a Suiza. En el clima de reacción de los años posteriores a la revolución fallida de 1905, empezó a ejercer influencia entre los círculos socialistas rusos y alemanes una nueva filosofía, el empiriocriticismo. Sus principales representantes fueron Mach y Avenarius. Se trataba de una filosofía pretendidamente marxista, que buscaba abandonar el materialismo inspirándose en la reciente crisis de la física y en filosofías basadas en el método científico, como el positivismo. El enfrentamiento de Lenin a esta filosofía, que calificaba de idealista y de sucesora del berkeleísmo, se concretó en una de sus más importantes obras filosóficas: "Materialismo y empiriocriticismo" (1908). Lenin y la revolución de 1917 Con el inicio de la Primera Guerra Mundial su figura política se expande y se convierte en una figura clave en Rusia cuando la guerra se muestra desfavorable para su país. Tras la inesperada revolución de febrero, que culmina en la abdicación del zar, comienza a fraguarse un proceso revolucionario que se resolvería en el mes de octubre de 1917. La revolución de febrero encuentra a Lenin en Suiza. Con la escasa fuente de información de que disponen los exiliados rusos, fundamentalmente la prensa ilegal, trata de emitir una explicación de sus fundamentos y causas: - Las luchas de clases, francas y abiertas, desencadenadas en el trienio de 1905 a 1907, que permitieron acelerar los acontecimientos de febrero. La primera revolución (1905) removió profundamente el terreno, arrancó de raíz prejuicios seculares, despertó a la vida política y a la lucha política a millones de obreros y a decenas de millones de campesinos, mostró a cada clase y al mundo entero el verdadero carácter de todas las clases (y todos los principales partidos) de la sociedad rusa, la verdadera correlación de sus intereses, de sus fuerzas, de sus medios de acción, de sus objetivos inmediatos y lejanos. - La guerra mundial imperialista, como factor determinante capaz de acelerar los acontecimientos históricos y de "engendrar crisis mundiales económicas, políticas, nacionales e internacionales de una fuerza inusitada". Una guerra mundial orquestada por las burguesías nacionales y que "debía transformarse en una guerra civil entre las clases enemigas". La guerra mundial sería decisiva para la revolución. Las presiones económicas que forzaban este conflicto entre las burguesías nacionales de Europa (las burgusías británicas y francesas) pondrán a las clases dirigentes de Rusia en un callejón sin salida, haciendo imposible una paz con Alemania. La imposibilidad de esta paz, única medida que habría podido frenar el descontento popular, impidió cualquier reconciliación de las clases en conflicto y condujo a una dualidad de poderes que sólo pudo zanjarse por medio de una revolución. Tres fuerzas actuaron en los primeros momentos de la revolución: - La monarquía zarista, oligarquía terrateniente, "cabeza de los terratenientes feudales, cabeza de la vieja burocracia y del generalato". - La burguesía, que detenta el verdadero poder económico, y que se ha organizado con rapidez desde 1905. - Los Soviets de obreros y campesinos. En marzo, bajo presiones de los generales y oficiales del ejército, Nicolás II abdicó y se formó un gobierno provisional de tipo burgués. Ambos acontecimientos fueron forzados por la necesidad de que un gobierno moderado aplacase los ánimos de subversión y otorgase algunas concesiones a cambio de seguir sosteniendo la guerra con los alemanes. Pero la abdicación del zar no suponía de hecho una contradicción en el régimen, sino más bien un cierre de filas entre la burguesía que reclamaba su hora, y las fuerzas representadas por la monarquía. En la práctica, pese a su discurso republicano, la burguesía necesitaba mantener el trato con la monarquía. El gobierno provisional es incapaz de ignorar los intereses tanto de la burguesía rusa como del capital extranjero (representado por los gobiernos de Francia y GB), por tanto, es incapaz de firmar una paz con Alemania. El gobierno provisional tampoco puede enfrentarse a los terratenientes ni entregar la tierra a los campesinos. Siendo así, la única salida posible para esta situación pasa por el Soviet, el único garante por entonces (y mientras durase la dualidad de poderes) de la soberanía popular, y que mantiene al gobierno a la defensiva ofreciendo concesiones que intenten paliar el descontento y la miseria que la guerra mundial provoca. En esta época Lenin expone los siguientes puntos: - Expulsados los Románov, tenemos un Estado de corte burgués similar a los de la Europa occidental (e igualmente militarista). - Este Estado burgués se encuentra con las manos atadas porque existe una institución popular (el Soviet) que en Petrogrado detenta el verdadero poder y contra la cual el Estado es incapaz de imponerse mediante la represión. - Este poder ha cedido voluntariamente el poder representativo del Estado a la burguesía. En estas condiciones, la minoría bolchevique debe abogar para que los Soviets avancen definitivamente hacia la apropiación total del poder del Estado. Regreso a Petrogrado (San Petersburo) Lenin llega a Petrogrado la noche del 3 de abril de 1917: el día siguiente presenta sin apenas conocimiento de la situación concreta en el territorio ruso, por su cuenta y riesgo, sus célebres Tesis de abril. En estas Tesis, Lenin aborda las siguientes cuestiones: - Rechazo la guerra imperialista, sometida a los intereses del capital. Estos mismos intereses hacen imposible una paz efectiva. - En Rusia se ha pasado de la primera etapa de la revolución (que da el poder a la burguesía) a la segunda, que debe poner ese poder en manos del proletariado y de los campesinos pobres. - Desenmascarar el Gobierno Provisional como gobierno de capitalistas y negarles todo apoyo. - Reconocimiento de que el Partido se encuentra en minoría en los Soviets. Necesidad por tanto de explicar y difundir sus posturas, desde una minoría crítica. - Reivindicación no de una república parlamentaria, sino de una república de los Soviets. Dentro de la cual se supriman las divisiones de clases, policía, ejército y burocracia, sin que la remuneración de todos los funcionarios exceda nunca el sueldo de un obrero cualificado. - Reforma agraria. Confiscación de las tierras de los terratenientes. Nacionalización de todas las tierras que se pondrán a disposición de los Soviets locales. - Fusión de los bancos en un banco único bajo el control de los Soviets. - Prioridad del control democrático de la producción y distribución por parte de los Soviets, antes que "implantación" inmediata del socialismo. Como tareas del Partido: - Celebración de un nuevo Congreso. - Modificación del programa en relación con la posición ante el imperialismo capitalista internacional y ante el Estado provisional, y reforma del programa mínimo. - Cambio de denominación del Partido, que pasa de "Socialdemócrata" a Comunista. En este momento, Lenin se encuentra solo. El ala derecha de su partido lo acusa de anarquismo, de aventurerismo y de apelar a una guerra civil. El ala izquierda se apropia de las Tesis para convertirlas en un programa inmediato para derrocar al gobierno provicional. Las Tesis pretenden ir poniendo sobre la mesa un programa de medio-largo plazo, una trayectoria política que se debe ir siguiendo durante los meses posteriores. Tras un alzamiento fallido en julio, se desatan las persecuciones y el propio Lenin tiene que huir a Finlandia, donde se encontrará hasta su regreso en octubre. Aprovechará estos meses para redactar su importante obra "El Estado y la Revolución", que había de sentar las bases teóricas respecto de la toma del poder del estado, la transformación del Estado Burgués en un Estado Socialista (compuesto esencialmente por los órganos de masas : soviets de obreros, de campesinos, de soldados, etc.), y la extinción de éste como paso progresivo hacia el comunismo. A su vuelta se inicia el proceso que culminará el 7 de oviembre con la toma del palacio de Invierno. Y el 8 de noviembre Lenin fue elegido Premier de la Unión Soviética por el Congreso de los Soviets de Rusia. Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo Una vez elegido Premier y ante el peligro de una invasión alemana, Lenin argumentó que Rusia debía firmar de forma inmediata un tratado de paz. Otros líderes bolcheviques como Bujarin abogaban por la continuación de la guerra como forma de fomentar la revolución en Alemania. León Trotsky, quien lideraba las negociaciones, optaba por una postura intermedia, postulando un tratado de paz que no implicara ganancias territoriales para ninguna de las partes. Cuando las negociaciones se colapsaron, Alemania lanzó una invasión que resultó en la pérdida de muchos territorios del oeste de Rusia. Como resultado de este giro de los acontecimientos, las posiciones de Lenin obtuvieron el apoyo de la mayoría de los líderes bolcheviques, y Rusia firmó el Tratado de Brest-Litovsk en términos desventajosos (marzo de 1918). El partido bolchevique fue renombrado como Partido Comunista de Rusia, que posteriormente se convirtió en el Partido Comunista de la Unión Soviética. Aceptando que los soviets eran la única forma de un gobierno obrero legítimo, Lenin abolió la Asamblea Constituyente Rusa. Los bolcheviques perdieron la votación entonces, ganando las elecciones el Tratado de Brest-Litovsk, aunque dividido en facciones pro y anti soviets. Los bolcheviques, aliados con los socialrevolucionarios de izquierda, tenían el apoyo mayoritario en el Congreso de los Soviets y formaron coalición de gobierno con el ala izquierda del Partido Socialista Revolucionario. Sin embargo, la coalición se hundió tras la oposición de los Social Revolucionarios al Tratado de Brest-Litovsk, que se unieron a otros partidos buscando derrocar al gobierno soviético. La situación degeneró con todos los partidos no bolcheviques (incluyendo los grupos socialistas) buscando de forma activa el derrocamiento del poder de los soviets. El 30 de agosto de 1918, Fanny Kaplan, un miembro del Partido Socialista Revolucionario, se aproximó a Lenin después de que éste hubiera hablado en un mitin y mientras se dirigía a su coche. Le llamó la atención y cuando Lenin se volvió a responder, le disparó tres tiros, dos de los cuales impactaron en un hombro y en un pulmón. Lenin fue transportado a sus apartamentos privados en el Kremlin y rehusó ser ingresado en un hospital, creyendo que otros asesinos podrían esperarlo allí. Se llamó a varios doctores, pero éstos decidieron que era demasiado peligroso extraer las balas. Lenin se recuperó, pero su salud se resintió a partir de este suceso y se cree que este incidente contribuyó a sus últimos infartos. En marzo de 1919, Lenin y otros líderes bolcheviques junto a varios marxistas revolucionarios de todo el mundo crearon la Tercera Internacional, también conocida como Internacional Comunista, o Komintern, cuyos miembros, incluyendo a Lenin y a los mismos bolcheviques, se escindían del más amplio movimiento socialista identificado con la Segunda Internacional. A partir de este momento serían conocidos como comunistas. Guerra Civil Rusa Mientras tanto, una guerra civil asolaba Rusia. Un amplia variedad de movimientos políticos y sus seguidores tomaron las armas para apoyar o derrocar al gobierno soviético. A pesar de que había muchas facciones diferentes involucradas en la guerra civil, las dos fuerzas principales fueron el Ejército Rojo formado y dirigido por Trotsky y el Ejército Blanco, formado por una relativa minoría partidaria al antiguo régimen zarista (o en algunos casos contraria al recién constituido) impulsado por lideres militares como Kolchak, Denikin y Yudénich, pero que recibiría el apoyo de potencias extranjeras como Francia, Gran Bretaña, Canadá, Estados Unidos y Japón. El Ejército Rojo ganó la guerra, derrotando a las fuerzas de la Rusia Blanca y sus aliados en 1920 (a pesar de esto, algunas islotes de pequeñas tropas continuarían la lucha durante muchos años más). En los últimos meses de 1919, los éxitos contra las fuerzas del Ejército Blanco convencieron a Lenin de que era el momento de extender la revolución hacia el Oeste, por la fuerza si fuera necesario. Cuando la recién independizada Segunda República de Polonia comenzó a asegurar sus territorios orientales, anexionados por Rusia en las particiones de Polonia a finales del siglo XVIII, se enfrentó a las fuerzas bolcheviques por la dominación de estas áreas, lo que contribuyó al estallido de la guerra Polaco-Soviética de 1919. Con la revolución alemana y la Liga Espartaquista en pleno auge, Lenin vio esto como la oportunidad perfecta para penetrar en Europa con el Ejército Rojo. Lenin veía a Polonia como el puente que el Ejército Rojo debía cruzar para unir la Revolución Rusa con los seguidores comunistas de la Revolución Alemana, y para ayudar a otros gobiernos comunistas en Europa Occidental. Finalmente el enfrentamiento polaco-soviético se estancó. A estas alturas ya había conducido a la muerte o al presidio, con la colaboración de Trotsky, a casi todos los anarquistas de Rusia, destruyendo además todas las organizaciones y dejando existir tan sólo algunas pequeñas agrupaciones estrechamente vigiladas. Durante la Revolución Rusa la literatura anarquista fue incinerada y locales de reunión de uniones libertarias fueron clausurados para destruir todo atisbo de "socialismo contrarrevolucionario". La represión ideológica le llegaría a las agrupaciones políticas, como el Partido Socialista Revolucionario, a principios de los años veinte. El anarquista ruso Volin denunció estos hechos directamente ordenados por Lenin y Trotsky y que tuvo la oportunidad de presenciar en su libro "La Revolución Desconocida". Consecuencias económicas de la guerra civil y la Nueva Política Económica (NEP) Los largos años de guerra devastaron Rusia, dejando un país en gran parte devastado, y con una economía en ruinas. La clase obrera se encontraba a sí misma en un arrollador proceso de declive. En torno a 1921 se había visto reducida a cerca de un tercio del tamaño que hubiera tenido en 1917. Muchos trabajadores y militantes habían ido abandonando durante la guerra sus fábricas para unirse al ejército rojo. Una importante cifra jamás regresaría. Otros se estaban enfrentando al desempleo y a la carestía y habían vuelto a sus familias, en sus hogares, en el campo, donde al menos les aguardaba un modesto trozo de tierra mediante el cual poder alimentarse. Los Sóviets se habían ido vaciando. Los Bolcheviques no podían abandonar el poder, lo cual habría dejado manos libres a la antigua clase dominante para desbaratar todo atisbo de organización que de la clase obrera había surgido. Ante este panorama la economía, que poco a poco se había ido viendo mermada y relegada a la bancarrota, estaba agudizando la crisis desatada por la guerra civil. Esto hizo aumentar el cariz de los problemas derivados de la misma hambruna que llevaron a la muerte por inanición y enfermedades a miles de personas que habían dejado de tomar parte en el poder organizado por los Sóviets, generando una situación de malestar generalizado cuyas respuestas no podían hacerse esperar. En marzo de 1921 se produjo la Rebelión de los Marinos en la base naval de Kronstadt, en las afueras de Petrogrado, donde tomaron un papel fundamental militares de tendencia anarquista, algunos de los cuales hablaban de una "tercera revolución". Aunque considerada como contrarrevolucionaria y finalmente reprimida, fue uno de los principales elementos que condujeron al reemplazo de la política económica (adoptada durante el desarrollo de la guerra civil) denominada comunismo de guerra por la llamada Nueva Política Económica (abreviada como NEP) en un intento por reconstruir la industria y especialmente la agricultura mediante la sustitución de la requisa de grano por un impuesto que alentase al crecimiento y producción del mismo. A su vez una parte de la propiedad privada fue reestablecida. Con ello, las nuevas posibilidades de comercio privado y manufactura a pequeña escala permitían el surgimiento de una clase comerciante de hombres de negocios, que condujo a una recuperación de la economía. Esta medida tuvo un principio de corto plazo o transitoria, y en ningún momento fue una reconciliación con el capitalismo. El viraje de la política económica guardaba relación con la demora internacional de la revolución socialista, que no iba haciendo más que verse retrasada u obstaculizada en estados centrales como Alemania. Lenin seguía esperando que una revolución en otro país desarrollado permitiese levantar el aislamiento económico al que Rusia se iba viendo relegada como Estado Socialista, elemento que considera central como queda reflejado en sus escritos, ya que para él el proceso puesto en marcha por la revolución no debía culminar una vez llevada a cabo ésta sino continuar prosperando a través de sucesivas fases o etapas en las que poco a poco fuera viéndose superada la dependencia de las antiguas infraestructuras de poder y gestión heredadas del antiguo Estado Capitalista, lo que se vería enormemente obstaculizado en caso de verse relegado el socialismo a un único país aislado (como cada vez estaba más próximo a serlo Rusia). Esto se vio reflejado en la Internacional Comunista, en cuyo tercer congreso, Lenin difundió sus tesis contra lo que llamó la enfermedad infantil del "izquierdismo" en su cara parlamentaria y negociativa y logró la aprobación de una política por la unidad del frente de los trabajadores. Otro punto de inflexión en la historia de la Revolución guiada por Lenin fue la rebelión anarquista de Nestor Majno en Ucrania, que muchos autores han catalogado como "la revolución contra Lenin". Cuando Lenin falleció, había dejado tras de sí un país arrasado, y los cimientos de la participación, los sóviets o consejos obreros, que habían convertido el centralismo económico, mediante la organización y participación directa, en un verdadero sistema democrático de control y ejercicio de la gestión y del poder, habían perdido su anterior influencia, dando paso a la burocratización de los mismos, y a la instauración, tras el surgimiento de la Unión Soviética (o URSS) de un régimen totalitario y opuesto al socialista de la revolución. Dicho nuevo sistema fue conocido como stalinismo o centralización burocrática. Su muerte y "testamento La salud de Lenin había sido severamente dañada por el intolerable estrés de la revolución y la guerra. El intento de asesinato se unió a sus problemas de salud. Aún llevaba la bala en el cuello, demasiado cerca de la espina dorsal para ser extraída por las técnicas quirúrgicas de aquella época. En mayo de 1922, Lenin tuvo un primer infarto. Se quedó parcialmente paralizado (en su lado derecho) y su papel en el gobierno declinó. Tras su segundo infarto en diciembre del mismo año, se retiró de la actividad política. En marzo de 1923, tras sufrir el tercer infarto quedó postrado en la cama sin posibilidad de hablar. En los últimos años de vida estrechó lazos con Trotsky en el combate contra las tendencias burocráticas que empezaban a expresarse dentro del partido y en la sociedad toda, especialmente encaró una ofensiva contra Stalin en su intento por abolir el monopolio del comercio exterior, y en su arremetida contra las nacionalidades no mayoritarias de la URSS. Lenin murió el 21 de enero de 1924. Tras su muerte se originaron rumores sobre que sufría de sífilis. La causa oficial que se dio sobre la muerte de Lenin fue arterioesclerosis o infarto cerebral (el cuarto), pero de los 27 médicos que le trataron, sólo ocho firmaron las conclusiones de la autopsia. La mayor parte de los historiadores aún están de acuerdo en que la causa más probable de su muerte fue un infarto producido por la bala alojada en el cuello desde su intento de asesinato. Tras su primer infarto, Lenin publicó una serie de papeles indicando las directrices futuras para el gobierno. El más famoso de ellos es el Testamento de Lenin, en el cual entre otras cosas critica a comunistas de alto rango como León Trotski y Iósif Stalin. De Stalin, que era Secretario General del Partido Comunista desde abril de 1922, Lenin decía que tenía la "autoridad ilimitada concentrada en sus manos" y sugería a los camaradas separar a Stalin de este puesto. Sobre Trotsky dijo: "quizá sea el hombre más capaz del actual Comité Central, pero está demasiado ensoberbecido y demasiado atraído por el aspecto puramente administrativo de los asuntos". También advierte del peligro de que las disputas entre los dirigentes ya citados condujeran a una problema mayor. Pedía un mayor respeto hacia las naciones no rusas federadas en la URSS, afirmando que no hacer esto podría conducir a una actitud imperialista y, por tanto, incoherente. En contra de los deseos expresados por Lenin antes de su muerte de que no se construyeran monumentos en su nombre, el personaje fue elevado a un estatus casi místico, construyéndose estatuas, monumentos y un mausoleo en su honor. Sus principales escritos - A qué herencia renunciamos (1897) - El desarrollo del capitalismo en Rusia (1899) - ¿Qué hacer? (1902) - Un paso adelante, dos pasos atrás (1904) - Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática (1905) - Materialismo y empiriocriticismo (1908) - Carlos Marx (1914) - Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo (1914) - El derecho de las naciones a la autodeterminación (1914) - El imperialismo, fase superior del capitalismo (1916) - El programa militar de la revolución proletaria (1916) - Las tareas del proletariado en la presente revolución (Tesis de Abril) (1917) - El Estado y la revolución (1917) - La revolución proletaria y el renegado Kautsky (1918) - La economía y la política en la era de la dictadura del proletariado (1919) - La enfermedad infantil del "izquierdismo" en el comunismo (1920) - Carta al XIII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (testamento de Lenin) (1923) Aportes a la teoría marxista. El leninismo El principal aporte de Lenin al marxismo fue en el aspecto organizativo práctico. Argumentaba que la lucha económica del proletariado sólo lo llevaría a adquirir una ideología sindicalista, no hacia la revolución socialista, y que la conciencia marxista de clase para si y revolucionaria debía ser implantada, ya que no era el camino natural del desarrollo proletario. Además planteaba que la clase obrera para llevar a cabo su actividad revolucionaria debería de contar con un grupo unificado que dirigiera y coordinara su lucha, el Partido Comunista. Los objetivos del partido sólo podrían ser alcanzados a través de una forma de organización disciplinada conocida como centralismo democrático. Dicho término tiene las siguientes características: - Carácter electivo y revocable de todos los órganos de dirección de abajo arriba. - Rendición periódica de cuentas por los órganos de dirección ante quienes los eligieron y ante los órganos superiores. - Libertad de crítica y autocrítica dentro del partido. - Estricta disciplina de partido, subordinación de la minoría a la mayoría. - Las decisiones de los órganos superiores son vinculantes para los órganos inferiores. - Trabajo y dirección colectivos, responsabilidad individual de cada participante en el proceso de direccionamiento del Partido. Fue descrito primitivamente por K.Marx en su análisis de las formas organizativas de la comuna de París en el libro: "La guerra civil en Francia" (1871). Y actualizado por Lenin en "¿Qué hacer?" (1902). Como se puede apreciar, este tipo de organización es opuesto al tipo Burócrata, adoptado por la URSS con J.Stalin, que permitía un control centralizado de la organización, al costo de revivir el concepto de clases. Con la clase burócrata concentrando el poder político y organizativo y la obrera. El Leninismo mantiene que el capitalismo sólo puede ser vencido a través de los medios revolucionarios, en oposición a las ideas Eduard Bernstein de la progresión política. Nos dice que el imperialismo capitalista evitará la unificación de las luchas revolucionarias mediante su encause en la causa política-parlamentaria, es decir cualquier intento de reformar el capitalismo está destinado al fracaso. Lenin creía en la destrucción del Estado capitalista a través de la revolución proletaria, y en reemplazar a ese Estado por la "dictadura del proletariado" (un sistema de democracia de los trabajadores, en el que los trabajadores tendrían el poder político representativo a través de consejos denominados soviets). La teoría de Lenin sobre el imperialismo tenía como objetivo actualizar la obra de Karl Marx explicando un fenómeno que Marx no había predicho: la globalización dell Capitalismo y su fase imperialista (Marx había descrito un sistema nacional y revoluciones aisladas). En el centro de esta teoría del imperialismo está la idea de que las naciones capitalistas avanzadas están intentando evitar la revolución forzando a que su sobreproducción entre en los mercados coloniales y explotando los recursos de estas colonias. Esto permitía a las naciones capitalistas industrialmente avanzadas el mantener contentos a sus trabajadores, en parte también a través de la creación de una aristocracia obrera y su inclusión parlamentaria. Como resultado el capitalismo sería dirigido por ese sector privilegiado representado por los partidos socialdemócratas, hasta el punto de que la revolución no ocurriría en las naciones más avanzadas (como Marx había previsto) sino en el Estado más débil: Rusia. Y de ahí se crearía un organismo coordinador y unificador de las luchas obreras, la 3era Internacional. Si la revolución solo puede llevarse a cabo en un país subdesarrollado esto conlleva un problema serio: ese país no será capaz de desarrollar un sistema socialista (en la teoría marxista el socialismo es el estadio que sucede al capitalismo, antes de llegar al comunismo), porque el capitalismo no ha seguido su curso completo todavía en ese país, y porque los poderes extranjeros intentarán acabar con la revolución a cualquier costo. Para solucionar este problema Lenin propone dos posibles soluciones: 1 - La revolución en un país subdesarrollado desata una revolución en un país capitalista desarrollado (por ejemplo, Lenin esperaba que la Revolución Rusa provocaría una revolución en Alemania). El país desarrollado establece el Socialismo y ayuda al subdesarrollado a hacer lo mismo. 2 - La revolución tiene lugar en numerosos países subdesarrollados al mismo tiempo o en una sucesión rápida; los países subdesarrollados se juntan en un estado federal capaz de intimidar a las potencias capitalistas y establecer el Socialismo. Esta era la idea original durante la fundación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). El socialismo no puede sobrevivir sólo en un país pobre y subdesarrollado en un mundo capitalista e imperialista. Por eso el Leninismo aboga por la revolución mundial en una forma u otra, en la que los obreros de los países industrializados sigan el ejemplo y reciban el apoyo de sus compañeros de paises no desarrollados. F! F! Comunidad de Interés Socialista Internacional: http://www.taringa.net/comunidades/gsocialistat/ Otros post que te pueden o no interesar: http://www.taringa.net/posts/info/11853187/Marxismo_-La-acumulacion-originarial_-el-caso-britanico_.html http://www.taringa.net/posts/offtopic/11520307/Interpretacion-de-fotografias_-esclavos-de-nuestros-prejui.html http://www.taringa.net/posts/info/11659052/Leon-Trotsky-y-el-Equot_trotskysmoEquot_-nivel-basico.html

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¿"Sindicalismo y Revolución" o "Sindicalism
InfoporAnónimo7/21/2011

Cómo ser un pensador marxista: hoy, sindicalismo revolucionario y la no revolución En serie con: Dialéctica material La Superestructura La estructura Sobre los (*) se explica al final del post. Intro: Desde del 1968 y más precisamente desde que se hundió el bloque del Este, muchas personas con ganas de militar por la revolución han dado la espalda a la experiencia de la revolución rusa y de la Tercera internacional (IC) para ir en busca de enseñanzas para la lucha y la organización del proletariado en otra tradición, la del “sindicalismo revolucionario” (que a menudo se asimila con el anarcosindicalismo) (1). Esta corriente, que apareció entre el siglo XIX y el XX y que desempeñó un papel importante en ciertos países hasta los años 30, tiene como característica principal la de rechazar (o por lo menos subestimar considerablemente) la necesidad para el proletariado de dotarse de un partido político, tanto en sus luchas en el capitalismo como para el derrocamiento revolucionario de éste, pues, según aquella, la forma de organización sindical sería la única posible. Y efectivamente, el proceso por el que pasan esas personas que se acercan al sindicalismo revolucionario deriva en gran parte de que la idea misma de organización política ha quedado muy desprestigiada por la experiencia contrarrevolucionaria del estalinismo: la represión brutal en la misma URSS y tras las revueltas obreras en Alemania del Este y en Hungría en los años 50, la invasión de Checoslovaquia en 1968, el sabotaje por parte del PC estalinista de las luchas obreras en Francia en 1968, la represión, una vez más, de las luchas en Polonia a principios de los 70, etc. Esta situación es todavía peor tras la caída del muro de Berlín en 1989, con las innobles campañas de la burguesía que asimilan el hundimiento del estalinismo con la quiebra del comunismo y del marxismo, dando así una cornada suplementaria a cualquier idea de agrupamiento político basado en principios marxistas. Sacar las lecciones de la historia: Una de las fuerzas mayores del proletariado está en su capacidad de volver sin cesar sobre sus derrotas y errores pasados para entenderlos y sacar lecciones para la lucha presente y por venir. “Las revoluciones proletarias (...) se critican a sí mismas constantemente, interrumpen a cada instante su propio curso, regresan a lo que ya parecía realizado para volver a empezar, critican sin piedad sus vacilaciones, las debilidades y las miserias de sus primeras tentativas …” (Marx, El 18 de Brumario de Louis Napoleón Bonaparte). Esta parte de la experiencia del movimiento obrero, el sindicalismo revolucionario, no podrá ser una excepción en esa necesidad de examen crítico para sacar lecciones. Para ello, es necesario poner las ideas y la acción del sindicalismo revolucionario en su contexto histórico, único método que nos permitirá entender sus orígenes en relación con la historia del movimiento obrero. Las siguientes preguntas y sus respuestas ayudarán a comprender el problema que se presenta entre sindicalismo empresario y sindicalismo revolucionario: – ¿qué distingue la corriente sindicalista revolucionaria en el plano de los métodos y de los principios? - ¿ha dejado esta corriente lecciones útiles para la lucha histórica de la clase obrera? – ¿qué conclusiones se han de sacar de las traiciones, y en particular la de 1914 (cuando la CGT francesa se pasó a la Unión sagrada desde principios de la Primera guerra imperialista mundial) y la de 1937 (participación de la CNT española en el gobierno de la Generalidad de Cataluña durante la guerra civil, y en el gobierno central)? – ¿puede la corriente sindicalista revolucionaria dar hoy una perspectiva a la clase obrera? Las respuestas que se tratarán de dar se basarán en la experiencia concreta que ha hecho la clase obrera del sindicalismo revolucionario, analizando varios períodos importantes de la vida del proletariado: – la historia de la Confédération Générale du Travail en Francia (CGT), muy influenciada sino dominada por los anarcosindicalistas, desde su formación hasta la guerra del 14; – la historia de los Industrial Workers of the World (IWW) en Estados Unidos hasta los años 20, – la historia del movimiento de los “shop-stewards” (delegados de taller) en Gran Bretaña, antes y durante la Primera Guerra mundial, – la historia de la Confederación nacional del trabajo (CNT) española durante la oleada revolucionaria que siguió a la Revolución rusa hasta su descalabro durante la guerra civil en 1936-37; – por fin, concluiremos con un examen de la realidad concreta del sindicalismo revolucionario hoy en día, así como de las posiciones defendidas por las corrientes que se reivindican de esa tradición. Se propone con este texto poner en evidencia en que los principios del sindicalismo revolucionario no solo han demostrado que no sirven para orientar la acción del proletariado en la lucha por su emancipación, sino que lo han llevado al terreno de la burguesía. Este enfoque histórico, materialista, demostrará la profunda deferencia entre anarquismo y marxismo, que se expresa en particular en la diferencia de actitud hacia las traiciones en el movimiento socialista y en el movimiento anarquista. A los anarquistas les gusta señalar y poner en evidencia las grandes traiciones del movimiento socialista y comunista: la participación a la guerra de los Partidos socialistas en 1914 y la contrarrevolución estalinista de los años 20-30. Pretenden con ello mostrar una filiación fatal, inevitable, entre el Marx “autoritario” y Stalinl. Con respecto a las traiciones cometidas por anarquistas, por el contrario, su actitud es muy diferente: el patriotismo antialemán de un Kropotkin o de un Guillaume en 1914, el apoyo indefectible que prestó la CGT francesa al gobierno de Unión sagrada durante la guerra del 14-18, la participación de ministros de la CNT en los gobiernos burgueses de la República española, nada de todo ello puede cuestionar desde su punto de vista los “principios eternos” del anarquismo.En cambio, hemos de señalar que las traiciones en el movimiento marxista siempre han sido analizadas y combatidas por las corrientes de izquierda antes y después de que ocurrieran (2). Esa lucha llevada a cabo por las corrientes de izquierda no se limitó a “recordar” meramente los principios, sino que engendró un esfuerzo teórico y práctico para entender y mostrar de dónde procedía la traición, cuáles eran las modificaciones en la situación histórica, material, del capitalismo que la explicaban, volviendo caducos los análisis y medios de lucha hasta entonces adaptados al combate de la clase obrera. Nada de esto en los anarquistas o anarcosindicalistas. Echan la culpa de la traición a los “jefes”, lo que en nada ayuda a entender el por qué de la traición de los jefes. Ante la traición, no les queda más que reafirmar los mismos valores eternos, y es por eso por lo que los anarquistas, contrariamente al marxismo, jamás han hecho surgir fracciones de izquierda en sus filas. Por eso también es por lo que los revolucionarios auténticos en el movimiento sindicalista revolucionario francés de 1914 (Rosmer, Monate) no intentaron constituir una corriente de izquierda en el movimiento sindicalista revolucionario, sino que se orientaron hacia el bolchevismo. El contexto histórico: Como ya hemos visto, en el mismo centro de la divergencia entre la corriente sindicalista revolucionaria y el marxismo está la cuestión de la forma de organización que adopta la clase obrera para luchar contra el capitalismo. La comprensión de esta cuestión no se hizo del día a la mañana. El proletariado, a pesar de ser la clase revolucionaria llamada a derribar el capitalismo, no apareció en la sociedad capitalista listo ya para la revolución. La clase obrera no ganó en conciencia política y en capacidad organizativa sino gracias a una serie de esfuerzos enormes, muchas vecese en el marco de la organización sindical. En ese largo proceso del proletariado hacia su emancipación, surgieron inmediatamente dos necesidades fundamentales: – la necesidad para el conjunto de los obreros de luchar colectivamente para defender sus intereses (en la misma sociedad capitalista primero y luego para echarla abajo) – la de tener una reflexión sobre los fines generales de la lucha y sobre los medios para alcanzarlos La historia del proletariado durante el siglo XIX estuvo marcada por sus esfuerzos para dotarse de formas de organización adecuadas para llevar a cabo ambas necesidades fundamentales, concretamente para darse una organización general con vistas a agrupar a todos los obreros en lucha y de una organización política cuyas tareas esenciales eran clarificar las perspectivas de aquellas luchas. El período que parte de la formación de la clase obrera (desde los comienzos de la revolución industrial y la acumulación originaria) hasta la Comuna de París (1871) se señala por una serie de esfuerzos y de intentos de organización del proletariado, fuertemente marcados en general por la historia específica del movimiento obrero en cada país. Durante aquel período, una de las tareas esenciales de la clase obrera y de sus esfuerzos de organización era la necesidad de afirmarse como clase específica ante las demás clases de la sociedad (burguesía y pequeña burguesía) con las que había compartido objetivos comunes (tales como la destrucción del orden feudal). En aquel contexto histórico marcado por la falta de experiencia de un proletariado en formación, las dos necesidades fundamentales de la clase obrera se expresaban o en formas de organización aún fuertemente marcadas por el pasado (como los gremios procedentes de la Edad Media), o en la dificultad para comprender la necesidad de una organización general de la clase para llevar a cabo la lucha contra el orden capitalista del que hacían una crítica muy radical. En las primeras organizaciones de masas de la clase obrera, se suele ver a veces la expresión de una tendencia a buscar una ilusoria vuelta hacia el pasado, como también intuiciones del porvenir de la clase que iban mucho más allá de sus capacidades del momento: por ejemplo, los esfuerzos de organización sindical clandestina en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII (conocida con el nombre de “Army of Redressors” bajo el mando del mítico general Ludd) expresaban a menudo el deseo de volver al tiempo de la producción artesana; por otro lado, la meta que se da el “Grand National Consolidated Union” a principios del siglo XIX (3), o sea reunir los diferentes movimientos corporativistas en una huelga general revolucionaria prefigura de forma utópica la organización de los soviets de un siglo más tarde. La burguesía supo reconocer muy rápidamente el peligro que representaba la organización masiva de los obreros: en Francia, la ley “Le Chapelier” prohibió ya desde 1793, en pleno período revolucionario, cualquier forma de asociación obrera, hasta las simples asociaciones de ayuda económica frente al paro o la enfermedad. Según se va desarrollando, el proletariado se va afirmando como clase autónoma frente a las demás clases de la sociedad. En el chartismo inglés hay ya un embrión del partido político de clase y también se expresa en él la primera separación del proletariado de la pequeña burguesía radical. La oleada de luchas que se acabó con la derrota de las revoluciones de 1848 (y también la del chartismo) nos legó los principios elaborados en el Manifiesto comunista. Sin embargo, la idea de un verdadero partido político del proletariado tardará mucho tiempo en nacer, puesto que se hubo que esperar a la Primera internacional de principios de 1860 para ver reunidas las características a la vez de un partido político y de una organización unitaria de masas. La Comuna de París de 1871, y el Congreso de La Haya de la Primera internacional en 1872, fueron un punto de ruptura para el movimiento obrero sobre la cuestión del desarrollo de su organización. La capacidad de las masas obreras para superar en su organización las ideas y la práctica conspiradora de los blanquistas ya había sido ampliamente demostrada, tanto por los éxitos en las luchas económicas de los obreros organizados en la Primera internacional como por el primer poder histórico de la clase obrera que fue la Comuna de París. En adelante, sólo los anarquistas fieles a la idea del “acto ejemplar”, y en particular los adeptos de Bakunin (4), segurían siendo partidarios de la conspiración ultraminoritaria como medio de acción. El reflujo de la lucha y de la conciencia de clase tras la derrota de la Comuna hizo que no se pudieran sacar lecciones en lo inmediato sobre la participación de los movimientos obreros en la política. Pero en los treinta años siguientes se produjo una decantación en el proletariado sobre la forma de organizarse: por un lado, las organizaciones sindicales para la defensa de los intereses económicos de cada corporación (5) y, por otro, la organización en partidos políticos parlamentarios (lucha por imponer un límite legal al trabajo de los niños y de las mujeres así como el límite de la jornada laboral), así como para la preparación y la propaganda por el “programa máximo”, o sea la destrucción del capitalismo y la transformación socialista de la sociedad. Al estar todavía el capitalismo en su conjunto en su fase ascendente, con una expansión sin precedentes del desarrollo de las fuerzas productivas (los treinta últimos años del siglo XIX conocieron a la vez esa expansión y la extensión de las relaciones de producción capitalistas por el mundo entero), aún era posible para la clase obrera arrancarle reformas duraderas a la burguesía (6), lo que llevó a su vez prestigio a los movimientos obreros sindicales en los países en donde esto era posible. La presión sobre los partidos burgueses en el marco parlamentario permitía que se adoptaran leyes favorables a la clase obrera y retrocedieran las “leyes inicuas” que prohibían que la clase se organizara en sindicatos y partidos políticos. Sin embargo, aquellos éxitos de la acción de los partidos obreros dentro del propio capitalismo contenían peligros muy graves para el proletariado. La corriente reformista consideraba que ese desarrollo de la influencia de las organizaciones obreras gracias a la obtención de reformas reales a favor de la clase obrera era algo definitivo, cuando, en realidad, era algo temporal. Esa corriente, para la cual “el movimiento lo es todo y la meta no es nada”, se plasma a finales del siglo XIX principalmente, según los países, ya sea en los partidos políticos ya en los sindicatos. En Alemania, por ejemplo, el intento de la corriente en torno a Bernstein de oficializar una política oportunista de abandono de la perspectiva revolucionaria, fue fuertemente combatida en el partido socialdemócrata por la resistencia de la izquierda en torno a Rosa Luxemburg y Anton Pannekoek. En cambio, ganaron mucho más fácilmente una fuerte influencia en los grandes aparatos sindicales. En Francia, en donde el partido socialista estaba mucho más influenciado por la ideología reformista y oportunista, la situación es totalmente la contraria. Así es como el gobierno Waldeck-Rousseau de 1899 a 1901 contaba con un ministro socialista, Alexandre Millerand (7). Esta participación ministerial fue rechazada por el conjunto de la socialdemocracia en los congresos de la Segunda internacional, rechazo que los socialistas franceses aceptaron a regañadientes y muchos de ellos con gran pesar. No es pues por casualidad si en 1914, cuando se produjo la ruptura entre las organizaciones obreras pasadas al enemigo (partidos socialistas y sindicatos) y la Izquierda internacionalista, ésta procedía del partido alemán (el grupo Spartakus en torno a Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht) y de los sindicatos franceses (la tendencia internacionalista representada por Rosmer, Monatte y Merheim entre otros). De forma general, fue en el aparato comprometido en el trabajo parlamentario donde estuvo más presente el oportunismo. También era en el parlamento adonde salían acudir presurosos los elementos arribistas deseosos de aprovecharse de la influencia creciente del movimiento obrero, y que, claro está, no tenían la menor preocupación por la destrucción revolucionaria del orden existente. Por eso se desarrolló en la clase obrera una tendencia a identificar el trabajo político con la actividad parlamentaria, ésta con el oportunismo y el arribismo, éstos con la intelligentsia pequeño burguesa de abogados y periodistas, con la noción misma de partido político. Contra el desarrollo del oportunismo, muchos obreros contestaron rechazando la actividad política en su conjunto, replegándose por así decirlo en la actividad sindical. Por eso fue por lo que el movimiento sindicalista revolucionario, corriente realmente obrera, se propuso la meta de construir sindicatos que fueran órganos unitarios de la clase obrera capaces tanto de agruparla para la defensa de sus intereses económicos como de prepararla para tomar el poder por la huelga general, y también de ser la estructura organizativa de la sociedad comunista del mañana. Estos sindicatos debían ser sindicatos de clase (librados del arribismo de una intelligentzia que intentaba aprovecharse del movimiento obrero para entrar en el Parlamento) independientes de cualquier partido político, como lo puso en evidencia el congreso de Amiens de 1906 de la CGT francesa. Como decía Lenin: “En muchos países de Europa del Este, el sindicalismo revolucionario ha sido el resultado directo e inevitable del oportunismo, del reformismo y del cretinismo parlamentario. También en nuestro país los primeros pasos de la “actividad en la Duma” han reforzado mucho el oportunismo, reduciendo a los mencheviques al servilismo ante los demócratas liberales. (...) El sindicalismo revolucionario se desarrollará en Rusia como reacción a esa conducta vergonzante de los “distinguidos” socialdemócratas” (8). Principales características de las corrientes sindicalistas revolucionarias: ¿En qué consiste entonces ese sindicalismo revolucionario del que Lenin preveía que se iba a desarrollar? Sus diversos componentes comparten ya una misma visión de lo que ha de ser un sindicato. Nada mejor para resumir esta concepción que citar el preámbulo de la Constitución de International Workers of the World (IWW), adoptada en Chicago en 1908: “La misión histórica de la clase obrera es suprimir el capitalismo. El ejército de los productores ha de organizarse no solo para su lucha cotidiana contra los capitalistas, sino también para hacerse cargo de la producción cuando el capitalismo haya sido derrocado. Organizándonos por industrias, formamos la estructura de la nueva sociedad en el interior mismo de la antigua” (9). El sindicato ha de ser entonces el órgano unitario de la clase tanto para la defensa de sus intereses inmediatos como para la toma revolucionaria del poder y para la organización futura de la sociedad comunista. Esta visión considera a los partidos políticos, en el mejor de los casos, como algo inútil (Bill Haywood consideraba que IWW era “el socialismo en mono de obrero”) y en el peor un criadero de burócratas en ciernes. Esta visión propia del sindicalismo revolucionario suscita dos críticas, sobre las que se volverá más adelante. La primera crítica es sobre la idea según la cual se podría “formar la estructura de la nueva sociedad dentro de la antigua”. Pensar que sería posible empezar a construir la nueva sociedad en la antigua viene de una incomprensión profunda del antagonismo entre la última de las sociedades de explotación, el capitalismo, y la sociedad sin clases que se pretende instaurar. Es un error grave que lleva a subestimar la profundidad de la transformación social necesaria para operar la transición entre ambas formas sociales y, también, a subestimar la resistencia de la clase dominante contra la toma de poder por la clase obrera. De hecho, cualquier concesión inmediatista o reformista que tienda a querer librarse artificialmente de las coacciones y leyes que rigen la transición del capitalismo hacia la sociedad sin clases, le está haciendo la cama a ideas tan reaccionarias como la autogestión (o sea la autoexplotación) o la construcción del socialismo en un solo país tan querida por Stalin. Cuando nuestros anarcosindicalistas contemporáneos hacen a los bolcheviques la crítica de no haber adoptado medidas radicales de transformación social ya desde 1917, aún cuando el capitalismo dominaba económicamente el conjunto del planeta, Rusia incluida, demuestran de hecho su visión reformista de la revolución y de la nueva sociedad a la que debe dar luz. No puede uno extrañarse de eso, puesto que el sindicalismo revolucionario, en fin de cuentas, lo que hace es preconizar la continuidad de la propiedad privada por parte de los obreros, convirtiéndose la propiedad privada del capitalista en propiedad privada de un grupo de obreros, en la que cada taller, cada empresa guarda su autonomía respecto a las demás. La transformación social es así tan poco radical que los mismos obreros seguirán trabajando en las mismas industrias y, necesariamente, en las mismas condiciones. La segunda crítica que se ha de hacer al sindicalismo revolucionario es la de mantenerse ajeno a la experiencia revolucionaria real de la clase. Para los marxistas, la Revolución rusa de 1905, con el surgimiento espontáneo de los consejos obreros, fue un momento crucial. Para Lenin, los soviets eran “la forma por fin encontrada de la dictadura del proletariado”. Rosa Luxemburg, Trotski, Pannekoek, toda la izquierda de la socialdemocracia que formaría más tarde la Internacional comunista examinaron y analizaron aquel acontecimiento además de otros, como las grandes huelgas de Holanda en 1903. Así fue cómo la experiencia política de 1905 se convirtió, gracias a la lucha y la propaganda de las corrientes de izquierda de la Segunda internacional, en elemento vital de la conciencia obrera, que dará sus frutos en Octubre del 17 en Rusia (en donde, por cierto, los anarquistas desempeñaron un exiguo papel) y durante toda la oleada revolucionaria que verá surgir consejos obreros en Finlandia, Alemania y Hungría. Los sindicalistas “revolucionarios” quedaron petrificados en sus esquemas abstractos que, por haber sido construidos basándose en la experiencia de la lucha sindical reformista durante el período ascendente del capitalismo, se revelaron perfectamente inadecuados para la lucha revolucionaria en el período de capitalismo decadente. También es verdad que a los anarquistas les place pretender que la “revolución española” fue más profunda que la Revolución rusa en términos de cambio social, pero ya veremos que en realidad no fue así, ni por asomo. Los sindicalistas revolucionarios actuales han continuado la misma “tradición”, dejando totalmente de lado la experiencia real de las luchas obreras desde el 68. En particular, no tienen en cuenta para nada que la forma de organización de aquellas luchas no fue la sindical sino la de las asambleas generales soberanas con delegados elegidos y revocables, mientras que el Estado burgués, por su parte, fue incorporando directamente a los sindicatos en su seno (10). Tanto sindicalistas revolucionarios como anarcosindicalistas comparten una visión del sindicato como lugar de organización de la clase obrera. Veamos ahora tres elementos clave que se pueden ver en las diversas organizaciones y cómo se contraponen las ideas revolucionarias marxistas a las mismas: La acción directa: Podría uno imaginarse que la cuestión de la acción directa la resolvió la historia. En los tiempos de ascenso del sindicalismo revolucionario, la acción directa se predicaba en oposición a la acción de los “jefes”, o sea, en general, de los dirigentes parlamentarios de los partidos socialistas o los burócratas sindicales. Ahora bien, desde la entrada del capitalismo en su fase de decadencia, no solo los partidos “socialistas” y “comunistas” traicionaron definitivamente a la clase obrera, sino que las mismas condiciones de la lucha de clases hacen que cualquier acción en el terreno parlamentario o de la conquista de “derechos” políticos se haya vuelto caduca. El debate entre “acción directa” y “acción política” ya no tiene entonces razón de ser. No por esto se ha de suponer que la historia ha resuelto el problema y que marxistas como anarquistas estarían ahora defendiendo de común acuerdo la acción directa de la clase obrera en sus luchas. La realidad es muy diferente. Sobre el tema de la acción directa queda en evidencia la divergencia entre marxistas y anarquistas sobre la función de las minorías revolucionarias. Para los marxistas, la acción de las minorías revolucionarias es la de una vanguardia política de la clase obrera y no tiene nada que ver con la acción minoritaria heredada del “acto ejemplar” anarquista, con el que se intenta sustituir la acción de la clase entera. Las orientaciones que da la organización marxista a su clase dependen en permanencia del nivel de la lucha de clases, de la capacidad más o menos importante en un momento dado, del conjunto del proletariado para actuar como clase contra la burguesía, para asimilar los principios y los análisis de los comunistas en la lucha (para “apoderarse del arma de la teoría”, tal como lo expresaba Marx). El anarcosindicalismo, en cambio, sigue contagiado por la visión fundamentalmente moral y minoritaria de los anarquistas. Para esta corriente, la “acción directa” de las masas obreras no se distingue de la de las minorías, por pequeñas que sean. La huelga general: La idea de huelga general no es específica del anarcosindicalismo, puesto que ya se puede encontrar en los escritos del socialista utopista Robert Owen a principios del siglo XIX y se convertiría en una de las características principales de la teoría sindicalista revolucionaria. Podemos destacar en ella varios aspectos fundamentales (11): – el éxito, la preparación de la clase obrera para llevar a cabo la huelga general dependen del crecimiento en número y en potencia de las organizaciones sindicales – la revolución no es un problema político: en la visión anarcosindicalista, la huelga general paralizará el Estado burgués, el cual dejará que los obreros se ocupen tranquilamente de la “transformación social” – la teoría de la huelga general está estrechamente ligada a la de autogestión, que se proclama esencialmente al nivel de la fábrica, del lugar de trabajo. En los hechos, ninguna de esas ideas ha sobrevivido a la prueba de la experiencia concreta del proletariado. Para empezar, la teoría que considera que el período revolucionario viene precedido por un desarrollo continuo de la fuerza de los sindicatos se ha revelado totalmente falsa. Ni en la Revolución rusa, como tampoco en Alemania, los sindicatos fueron órganos de lucha o de poder del proletariado. Al contrario, no fueron, en el mejor de los casos, sino frenos o elementos conservadores (por ejemplo, el sindicato de los ferroviarios en Rusia se opuso abiertamente a la Revolución de 1917). Y esa es la razón por la que en todos los países implicados en la Primera Guerra mundial, el sindicato desempeñó para el Estado burgués un papel de alistamiento de la clase obrera, para así asegurar la producción de guerra y para impedir cualquier desarrollo de resistencia obrera contra la matanza. Un ejemplo de eso es cómo la dirección de la CGT anarcosindicalista asumió sin vacilar en 1914 ese papel de alistador con la entrada de Francia en la guerra mundial. El rechazo de la “política” por el sindicalismo revolucionario tuvo como consecuencia la de desarmar totalmente a los obreros frente a las cuestiones que se plantearon en la realidad de los hechos, en los momentos críticos de la guerra y la revolución. Todas las cuestiones que se plantean entre 1914 y 1936 son cuestiones políticas y de ninguna manera se encuadran en la lucha de clases, sino que la encubren: la guerra que estalla en 1914 ¿es una guerra imperialista o una guerra por la defensa de los derechos democráticos contra el militarismo alemán? ¿Qué postura tomar respecto a la “democratización” de los Estados absolutistas en febrero del 17 en Rusia o en 1918 en Alemania? ¿Qué postura tomar respecto al Estado democrático en España del 36: enemigo burgués o aliado antifascista? En cualquier caso, el anarcosindicalismo es incapaz de contestar y acaba cayendo en la alianza de hecho con la burguesía. La experiencia de la huelga de masas en Rusia de 1905 cuestionó las teorías enunciadas hasta aquel entonces tanto por los anarquistas como por los socialdemócratas (marxistas en aquél entonces). Pero solo el ala izquierda del marxismo demostró la capacidad de sacar lecciones de aquella experiencia crucial: “La Revolución rusa (de 1905), esa misma revolución que fue la primera experiencia histórica de la huelga general, no solo no rehabilita al anarquismo, sino que incluso ha significado la liquidación histórica del anarquismo (…) Así, la dialéctica de la historia, la base sólida en la que se apoya toda la doctrina del socialismo marxista, ha desembocado en el hecho de que el anarquismo, al que estaba indisolublemente ligada la idea de la huelga de masas, ha entrado en contradicción con la huelga de masas misma. En cambio, la huelga de masas combatida antaño como contraria a la acción del proletariado, aparece hoy como el arma más poderosa de la lucha política por la conquista de derechos políticos. Aunque es cierto que la revolución rusa obliga a revisar fundamentalmente el antiguo enfoque marxista respecto a la huelga de masas, sin embargo, únicamente el marxismo, con sus métodos, sus enfoques generales, sale victorioso con nuevos ímpetus. ‘La mujer amada por el Moro sólo podrá morir a manos del Moro’” (Rosa Luxemburg, Huelga de masas, partido y sindicatos; la cita final es una alusión a Othello, de Shakespeare). Internacionalismo o antimilitarismo: Puede a primera vista parecer algo académico distinguir entre el internacionalismo y el antimilitarismo. ¿No será favorable a la fraternidad entre pueblos el que se opone a los ejércitos? ¿No se trata en el fondo del mismo combate? No. Existe entre ambos una diferencia de enfoque. El internacionalismo se basa en la comprensión de que a pesar de ser el capitalismo un sistema mundial, es incapaz, no obstante, de sobrepasar el marco nacional y la competencia cada vez más desenfrenada entre naciones. En 1848, la primera consigna del movimiento obrero no es antimilitarista, sino internacionalista: “Obreros de todos los países, ¡uníos!”. Para el ala izquierda marxista revolucionaria de la socialdemocracia antes de 1914, la lucha contra el militarismo no era sino un aspecto de una lucha mucho más amplia: “Conforme a su concepción de la esencia del militarismo, la socialdemocracia considera que la abolición total del militarismo en sí es imposible: el militarismo no puede desaparecer más que cuando desaparezca el capitalismo, último sistema de sociedad de clases (…) la finalidad de la propaganda antimilitarista socialdemócrata no es combatir el sistema como fenómeno aislado, como tampoco su meta final es la abolición del militarismo en sí” (Karl Liebknecht, Militarismus und anti-militarismus, traducido por la fuente). El antimilitarismo, en cambio, no es necesariamente internacionalista puesto que tiene tendencia a considerar que el enemigo principal no es el capitalismo como tal sino un aspecto de éste. Para el anarcosindicalismo de la CGT francesa de antes de 1914, la propaganda antimilitarista tenía sobre todo como motivo la experiencia inmediata del uso del ejército contra los huelguistas. Consideraba que era necesario apoyar moralmente a los jóvenes proletarios mientras hacían su conscripción y a la vez convencer a la tropa para que se negara a utilizar las armas contra los huelguistas. Esta meta no es criticable en sí. Pero el anarcosindicalismo seguía siendo incapaz de entender el militarismo como fenómeno íntegramente vinculado al capitalismo, un fenómeno que no cesó de fortalecerse en los años que precedieron 1914, en los que las grandes potencias se preparaban para la Primera Guerra mundial. La idea de que el militarismo no es sino un pretexto para mantener una fuerza represiva antiobrera es típica de esa incomprensión, y así la expresaron claramente los dirigentes anarcosindicalistas Pouget y Pataud: “A los gobiernos les interesaba conservar la guerra – porque la guerra es para ellos el mejor artificio de dominación. Gracias al miedo a la guerra, hábilmente mantenido, podían llenar el país de ejércitos permanentes que, so pretexto de proteger las fronteras, no amenazaban en realidad más que al pueblo y no protegían más que a la clase dominante” ("Cómo haremos la revolución". El antimilitarismo de la CGT se parecería al pacifismo en su facultad para dar un giro de 180 grados cuando “la patria está en peligro”. En 1914, los antimilitaristas descubrieron del día a la mañana que la burguesía francesa era “menos militarista” que la alemana, y que había entonces que defender la “tradición revolucionaria” francesa de 1789 contra la brutalidad inculta de los militaristas prusianos y no “transformar la guerra imperialista en guerra civil”, citando la fórmula de Lenin. La cuestión del militarismo no podía plantearse de la misma manera después de la espantosa matanza de 1914-18, que sobrepasó en horror todo lo que hubiesen podido imaginarse los antimilitaristas de antes del 14. La ideología antimilitarista tuvo, en cierto modo, un sucesor en la ideología antifascista, como podremos ver cuando tratemos el papel de la CNT durante la guerra de España en los años 30. En ambos casos, los anarcosindicalistas escogieron apoyar un campo de la burguesía, el más democrático, contra el más autoritario y dictatorial, desconociendo los intereses de la clase obrera internacional. Distinguir el anarcosindicalismo del sindicalismo revolucionario: Distinguir entre ambas corrientes muy relacionadas entre sí no era nada sencillo para sus contemporáneos. Antes de 1914, por ejemplo, se puede decir que la CGT francesa sirvió, en cierto modo, de guía para otras corrientes sindicalistas revolucionarias en el sentido más amplio, algo parecido al SPD alemán que había sido la organización guía para los demás partidos de la Segunda internacional. No obstante, con la distancia que nos permite la historia, es necesario distinguir entre las posiciones anarcosindicalistas y las sindicalistas revolucionarias. Esta distinción cubre, en gran parte, la diferencia entre los países menos industrialmente desarrollados (Francia y España) y los países capitalistas más avanzados e importantes del siglo XIX (Gran Bretaña) y del XX (Estados Unidos). Está estrechamente ligada a la influencia mayor que tuvo el anarquismo, característico de la pequeña burguesía y de los artesanos en vías de proletarización en los países en que el movimiento obrero era más atrasado, mientras que el sindicalismo revolucionario fue una respuesta más adaptada a la problemática de un proletariado muy concentrado en la gran industria. Tres elementos que nos permitirían diferenciar ambas corrientes En contra o a favor de la centralización: El anarcosindicalismo siempre ha sido federalista, considerando que la federación sindical es un agrupamiento de sindicatos independientes: la confederación no dispone de la menor autoridad a nivel de cada sindicato. En la CGT en particular, esta posición convenía perfectamente a los anarcosindicalistas que dominaban sobre todo en los pequeños sindicatos, debido a que el sistema de toma de decisión (una voto por sindicato) en el plano confederal les otorgaba un peso en la CGT que iba mucho más allá de su importancia numérica real. El sindicalismo revolucionario de IWW se funda en la centralización internacional de la clase obrera. No es casualidad si una de las consignas de IWW es “One big Union” (un solo gran sindicato). El nombre mismo del sindicato (Obreros industriales del mundo) anuncia claramente su intención de agrupar a los obreros del mundo entero en una única organización. Los estatutos de IWW adoptados en Chicago en 1905 ratificaban la autoridad del órgano central de esta forma: “Las subdivisiones internacionales y nacionales de los sindicatos tendrán una autonomía completa en lo que toca a sus asuntos internos respectivos con una condición: el consejo ejecutivo general ha de controlar esos sindicatos en aras del interés general” (12). La actitud respecto a la acción política: A pesar de que había miembros de los partidos socialistas en ciertos sindicatos de la CGT, los anarcosindicalistas eran “apolíticos”, no viendo en los partidos más que engaños parlamentarios. La Carta de Amiens de 1906 afirma la independencia total de la CGT con respecto a los partidos o grupos anarquistas. El rechazo de toda visión política (que se entendía como actividad parlamentaria) fue lo que impidió a la CGT estar un mínimo preparada ante al guerra de 1914, pues la guerra no correspondía a los esquemas previstos por la huelga general, pues ésta sólo era considerada en el terreno puramente “económico”. El rechazo anarquista de la “política” no tenía el mismo eco en IWW, aunque esta organización también quería mantener su libertad de acción con respecto a las organizaciones políticas "burguesas". Al contrario de la CGT, los fundadores o dirigentes más famosos de IWW eran a menudo miembros de un partido político (Big Bill Haywood, A. Simons, Daniel De Leon poseían todos trayectoria parlamentaria y partidista). En el contexto más bien particular de Estados Unidos, IWW solía ser considerado por la burguesía y el sindicato reformista AFL (American Federation of Labour) como la expresión sindical del socialismo político. Aún después de la escisión de 1908, en el Congreso en el que IWW modificó su constitución para negar todo apoyo a la acción política, habrá miembros del SPA que seguirán teniendo un papel fundamental en IWW. Haywood en particular será elegido para el comité ejecutivo del SPA en 1911: su elección fue para los revolucionarios una victoria contra el reformismo en el propio partido socialista. Del mismo modo resultaría imposible explicar la influencia del sindicalismo revolucionario en los Shop-Stewards de Gran Bretaña, por no mencionar el papel desempeñado por John MacLean y el SLP escocés. Tampoco es una casualidad que los bastiones del movimiento de los shop-stewards (la siderurgia y las minas de carbón del sur del País de Gales, la cuenca industrial de la Clyde en Escocia, la región de Sheffield en Inglaterra) también serán los bastiones del Partido comunista en los años que siguieron a la Revolución rusa. El posicionamiento de ambas corrientes ante la guerra: La diferencia es aquí muy importante. Si situamos entre 1900 y 1940 el período de auge del sindicalismo, se evidencia una diferencia importante entre el anarcosindicalismo y el sindicalismo revolucionario sobre la actitud de ambas corrientes ante la guerra imperialista: – el anarcosindicalismo participó con equipo, hombres y estructuras de alistamiento a la guerra imperialista: la CGT en 1914 alistó a los obreros franceses para la guerra, y la CNT española, con su caída en el antifascismo y su participación en el gobierno, se convirtió en uno de los principales apoyos de la república burguesa – por su parte, el sindicalismo revolucionario mantuvo posiciones internacionalistas: IWW en Estados Unidos y los shop-stewards en Gran Bretaña integraron las filas de la resistencia obrera a la guerra Es evidente que esa distinción ha de ser matizada: el sindicalismo revolucionario tuvo varias debilidades (en particular su fuerte tendencia a no ver la cuestión de la guerra más que desde el limitado enfoque de la lucha económica contra sus efectos). Pero la distinción es válida en lo que a organizaciones se refiere. A pesar de sus debilidades, el sindicalismo revolucionario hizo surgir una parte de los militantes obreros más determinados en la lucha contra la guerra, mientras que el anarcosindicalismo dio ministros a los gobiernos de Unión sagrada en las Repúblicas francesa y española. Conclusión: Se llama a los socialdemócratas a sacar lecciones de los ejemplos del oportunismo y del sindicalismo revolucionario.El trabajo revolucionario en los sindicatos, al hacer hincapié no en la engatusamiento parlamentarista, sino en la educación del proletariado, en la adhesión a las organizaciones enteramente clasistas, en la lucha fuera del parlamento, en la capacidad de utilizar la huelga general (y también en la preparación de las masas para utilizarla con éxito), así como las “formas de lucha de diciembre” (15) en la Revolución rusa es la tarea de la tendencia bolchevique. Hacer un estudio histórico de la evolución del sindicalism y difundir sus lecciones nos abre perspectivas inmensamente más fuertes que el “antioportunismo” y el “antiparlamentarismo” unilateral de los sindicalistas revolucionarios” (16). Para Lenin, el sindicalismo revolucionario era una respuesta proletaria al oportunismo y al cretinismo parlamentario de la socialdemocracia, pero una respuesta parcial y esquemática, incapaz de entender en toda su complejidad el período bisagra de principios del siglo XX. A pesar de las diferencias históricas que hicieron surgir las diferentes corrientes sindicalistas revolucionarias, todas ellas tenían ese defecto común. Esa debilidad les fue fatal: en el mejor de los casos, la corriente sindicalista revolucionaria no supo contribuir plenamente al desarrollo de la oleada revolucionaria de 1917-23. En el peor, se hundió en el apoyo abierto al capitalismo imperialista que había creído combatir durante años. (1) Brevemente, se puede decir que el anarcosindicalismo es una rama del sindicalismo revolucionario. Todos los anarcosindicalistas se consideran sindicalistas revolucionarios, pero no todos los sindicalistas revolucionarios se consideran anarcosindicalistas. (2) La traición de los partidos socialistas en 1914 fue combatida por la izquierda de esos partidos (Rosa Luxemburg, Pannekoek, Gorter, Lenin, Trotski...) desde principios del siglo XX; durante los años 20-30, la traición de los partidos comunistas (que se pusieron a la cabeza de la contrarrevolución) fue combatida por los comunistas de izquierda (KAPD en Alemania, GIK en Holanda, Izquierda del PC italiano en torno a Bordiga, las fracciones de la Izquierda internacional Bilan e Internationalisme). (3) El “Grand National Consolidated Union” se creó en 1833, con la participación activa de Robert Owen, bien conocido por sus escritos socialistas utópicos; según la prensa de la época, habría logrado alistar a unos 800 000 obreros ingleses. (4) A los anarquistas les gusta oponer el “libertario” y “democrático” Bakunin al “autoritario” Marx. Bakunin tenía en realidad un profundo desprecio por el “pueblo” que según él debía ser dirigido por la mano invisible de la conspiración secreta: “Para la verdadera revolución se necesitan, no individuos situados a la cabeza de las masas, sino hombres ocultos invisiblemente en medio de ellas, que establezcan vínculos ocultos entre unas masas y otras, y que también de manera invisible den así una sola e idéntica dirección, un solo y mismo espíritu y carácter al movimiento. La organización secreta preparatoria no tiene más sentido que éste, y solo para ello es necesaria” (Bakunin, Los Principios de la revolución). (5) Los sindicatos en aquel entonces estaban organizados por gremios, y la organización a menudo limitada únicamente a los obreros cualificados. (6) Como ejemplo de la diferencia entre el período ascendente y el decadente del capitalismo, se puede señalar la evolución de la duración de la jornada laboral, que de 16 a 17 horas a principios del siglo XIX tiende hacia 10 horas, e incluso 8 en ciertas industrias, a principios del siglo XX. Desde entonces, la jornada laboral efectiva (dejando de lado esas estafas como la de las 35 horas en Francia, que además está hoy cuestionando la burguesía) se quedó bloqueada en torno a unas ocho horas cotidianas a pesar del brutal aumento de la productividad. En ciertos países como Gran Bretaña, la tendencia es al alza en estos veinte últimos años: la típica jornada de nueve a cinco de la tarde se ha ido sustituyendo por una jornada de nueve a seis y más incluso. (7) Millerand era un abogado muy estimado en el movimiento obrero francés debido a sus cualidades de defensor de los sindicalistas. Protegido por Jaurès, entró en el Parlamento en 1885 como socialista independiente. Pero su participación en el gobierno de Waldeck-Rousseau provocó la oposición de los socialistas, de los que se alejó progresivamente a partir de 1905. Fue ministro de Obras públicas (1909-1910) y de la Guerra (1914-1915). (8) En el prefacio al folleto de Voinov (Lunacharsky) sobre la actitud del partido respecto a los sindicatos (1907). "En los hechos, si, al fin y al cabo, el sindicalismo revolucionario en Rusia se desarrolló tan poco, fue porque los obreros rusos se volcaron hacia un partido político marxista verdaderamente revolucionario, el Partido bolchevique." (9) Todas las citas de IWW están sacadas del libro de Larry Portis, IWW y el sindicalismo revolucionario en Estados Unidos. (10) Para los escépticos, basta con ver hasta qué punto los sindicatos de los países “democráticos” están financiados por el Estado. El periódico francés La Tribune del 23 de febrero del 2004 indica que 2500 funcionarios están pagados por el ministerio de Educación por su labor sindical. Ese periódico también habla de subvenciones a los sindicatos como los 35 millones de euros otorgados anualmente para el “funcionamiento del sistema paritario”. (11) El concepto anarcosindicalista de la huelga general está expuesto de forma bastante detallada, aunque un tanto adornada, en el libro escrito por Pouget y Pataud (ambos eran dirigentes de la CGT en 1914), Comment nous ferons la révolution (Cómo haremos la revolución). (12) Se ha de señalar aquí un nivel de centralización que iba mucho más allá del que existía en la Segunda internacional. (13) O sea los Soviets. F! (Modificado) http://es.internationalism.org/rint/2004/118_sr.html Comunidad de Interés Socialista Internacional: http://www.taringa.net/comunidades/gsocialistat/ Otros post que te pueden o no interesar: http://www.taringa.net/posts/info/11659052/Leon-Trotsky-y-el-Equot_trotskysmoEquot_-nivel-basico.html http://www.taringa.net/posts/offtopic/11520307/Interpretacion-de-fotografias_-esclavos-de-nuestros-prejui.html

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La migración en la Argentina actual, distribución del gast
InfoporAnónimo7/14/2011

Del campo a la ciudad "La gente no se va de sus provincias o de sus países porque sí, se va porque no tienen oportunidades de vida", destacó la mandataria, al tiempo que llamó a acabar con la "concentración geográfica" Durante la presentación de los créditos del Programa de Financiamiento Productivo del Bicentenario, la presidente Cristina Kirchner hizo un breve aparte para referirse a la situación demográfica del país: "Parte de la concentración del ingreso que hubo en la argentina tuvo que ver con la concentración geográfica que hubo en el país. No lo dije yo, lo dijo un señor que se llamó Ezequiel Martínez Estrada cuando hablaba de la cabeza de Goliat", aseguró la mandataria al momento de destacar la importancia de los créditos para empresas de todo el territorio. Mapa de la densidad poblacional por zonas En ese sentido, Cristina Kirchner detalló: "También es necesaria una redistribución del ingreso en términos demográficos, para que nos permita hacer un país mas justo y que no se produzcan las concentraciones que hay en el Conurbano o en el Gran Rosario". "La gente no se va de sus provincias o de sus países porque sí, se va porque no tienen oportunidades de vida. Dicho sea de paso, en nuestro país la inmigración ayuda a sostener el nivel de actividad económica. Lo digo para algunos que no le gusta por ahí el acento o la tez de nuestros compatriotas latinoamericanos, pero nosotros tenemos una tasa de crecimiento vegetativo muy baja, casi europea", argumentó. Mapa comparativo de la densidad poblacional Para concluir, la mandataria resaltó: "No podríamos sostener el nivel de empleo y actividad, porque hay empleos que solamente los hacen extranjeros porque no lo quieren hacer los argentinos. Pero necesitamos también de ese sector que no tiene mucha capacidad de ahorro y consume todo lo que gana, todo el producto de su trabajo y por lo tanto sostiene también la economía". Porcentaje Transferencias bajo Gasto Público Nacional (asiganciones en el presupuesto) per cápita 2001 -2008 Porcentaje Transferencias No Automáticas (manejos discrecionales) per cápita 2001 -2008 de Nación a Provincias Se ve claramente una tendencia a concentrar los subsidios en la Megalópolis de BsAs, forzando así la migración en busca de un costo de vida menor, pero retroalimentando a su vez la cadena de subsidios. Dicho proceso hace que la desigualdad económica y social en el interior crezca de manera sostenida. F!: http://www.infobae.com/notas/593405-Hay-algunos-a-los-que-no-les-gusta-el-acento-o-la-tez-de-los-compatriotas-latinoamericanos.htm http://www.cpcecba.org.ar/noticias.asp?idn=3442 Ahora, un tema de Antonio Tarragó Ros, poeta argentino y gran defensor de nuestra tierra. Describe el sentimiento de desarraigo que sefren los migrantes, no se vienen para ver el obelisco, se vienen porque no hay laburo. link: http://www.youtube.com/watch?v=WgZ9ED4S1Fs Sentado solo en un banco en la ciudad con tu mirada recordando el litoral tu suerte quiso estar partida mitad verdad, mitad mentira como esperanza de los pobres prometida Andando solo bajo la llovizna gris fingiendo duro que tu vida fue de aquí porque cambiaste un mar de gente por donde gobierna la flor mirá que el río nunca regaló el color Carito, suelta tu pena se haga diamante tu lágrima entre mis cuerdas Carito, suelta tu piedra para volar como el zorzal en primavera En Buenos Aires los zapatos son modernos pero no lucen como en la plaza de un pueblo dejá que tu luz chiquitita hable en secreto a la canción para que te ilumine un poco más el sol Cualquier semilla, cuando es planta, quiere ver la misma estrella de aquel atardecer que la salvó del pico agudo refugiándola al oscuro de la gaviota arrasadora de los surcos Carito, yo soy tu amigo me ofrezco árbol para tu nido Carito, suelta tu canto que el abanico en mi acordeón lo está esperando. Otros post que te pueden o no interesar: http://www.taringa.net/posts/offtopic/11520307/Interpretacion-de-fotografias_-esclavos-de-nuestros-prejui.html http://www.taringa.net/posts/info/11575568/Un-gran-misterio-argentino_-la-ley-de-impunidad-de-2004.html

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La estructura social, pensamiento económico marxista
InfoporAnónimo7/17/2011

Cómo ser un pensador marxista: hoy, la ESTRUCTURA Continuación del post: http://www.taringa.net/posts/info/11577657/La-Superestructura-y-como-se-encarga-de-que-nos-rompan-el-o.html Para entender este encantador concepto del marxismo primero debemos conocer algunas cositas: Relaciones de producción: son aquellas que se dan en el ámbito de la creación de bienes elaborados. Dependen de cómo cada integrante de los estratos sociales se relaciona con las fuerzas de producción. Estas relaciones forman el entramado social. Fuerzas de producción: son todas aquellas "cosas" que intervienen en la elaboración de productos: capital monetario, mano de obra, herramientas, tierras, materias primas, etc. Bienes elaborados: son aquellos que para su existencia demandan la intervención productiva de las mencionadas fuerzas de producción. Bueno, ahora, lo nuevo: Cuando en una sociedad no todos sus miembros trabajan, es decir, no todos participen en la producción, dicha sociedad será clasista, estará divida en clases, una de las cuales será explotadora que se basará en el trabajo del otro y otra, la compuesta por los trabajadores, explotada. Así, en la Antigüedad había amos y esclavos, en la Edad Media había señores y siervos, y en la Edad Moderna capitalistas y proletarios. La sociedad (cualquier sociedad a analizar) estaría determinada en general por los métodos de producción: Modo de producción tribal: Marx la llama "comunismo primitivo", en general es un modo de producción en el que las relaciones sociales establecidas eran relaciones de colaboración, y los medios de trabajo y los productos obtenidos pertenecían a la sociedad. Modo de producción asiático: requería de un gobierno centralizado que se imponía sobre las comunidades agrícolas dependientes de los recursos hídricos. Al ser tan simple como forma de organización económica permite su persistencia a través de los siglos. Modo de producción antiguo/esclavista: (grecoromana) es en básicamente una sociedad civilizada, pero basada en un sistema esclavista de producción. Es decir las relaciones sociales se dan entre el amo y el esclavo. El primero posee la poseción total de las fuerzas productivas. Modo de producción feudal: mientras que las relaciones sociales de producción son similares modo de producción esclavista, el señor feudal posee la propiedad completa sobre los medios de producción y sólo en parte la posee sobre el trabajador (siervo), con el que establece una relación de servidumbre o vasallaje. Modo de producción capitalista: se basa en la propiedad privada de los medios de producción, manteniendo al trabajador jurídicamente libre para empeñarse. La fuerza de trabajo es la única propiedad que posee el trabajador. El trabajo genera una plusvalía que no revierte sobre el salario del trabajador, sino que es apropiada por el capitalista, generando capital, por lo que la relación capitalista-proletario es una relación de explotación. Modo de producción socialista: siguiendo la dialéctica de la historia sería el que continuaría al capitalista, por la que la humanidad rozaría el modo de producción primitivo. Se basa en un régimen de propiedad colectiva, lo que supone la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. En consonancia con ello, las relaciones de dominio y sometimiento se sustituyen por las de cooperación recíproca. Te lo resumo: La estructura económica es el resultado de la suma de las relaciones de producción en una sociedad. Comunidad de Interés Socialista Internacional: http://www.taringa.net/comunidades/gsocialistat/ Otros post que te pueden o no interesar: http://www.taringa.net/posts/info/11577657/La-Superestructura-y-como-se-encarga-de-que-nos-rompan-el-o.html http://www.taringa.net/posts/offtopic/11520307/Interpretacion-de-fotografias_-esclavos-de-nuestros-prejui.html http://www.taringa.net/posts/info/10765571/Holodomor_-el-genocidio-ignorado_.html

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Un poco de historia argentina, la UCeDé
InfoporAnónimo6/25/2011

Unión de Centro Democrático Fundación: 1982, por Álvaro Alsogaray Ideología política: Conservadurismo, Derecha, NeoLiberal Sede: Córdoba, Argentina Ideas Políticas de su fundador: Alsogaray se declaraba partidario de la economía social de mercado y frecuentemente citaba en sus escritos y discursos a Ludwig Erhardt, Luigi Einaudi, Jacques Rueff, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek. Era marcadamente contrario al peronismo, al punto de haberlo comparado a veces con el nacionalsocialismo, y a todas las formas de socialismo y populismo. En sus escritos políticos hay una primacía de lo económico, y una clara adhesión a los programas denominados "ortodoxos": combate contra la inflación, privatización de servicios públicos, reducción de gastos del estado y fomento a la iniciativa privada. Historia La Ucedé fue uno de los pocos partidos de corte liberal-conservador que gozó de cierta popularidad en el panorama político del siglo XX argentino, dominado por la confrontación entre el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical, hasta que su estrecha colaboración con el PJ durante el gobierno de Carlos Menem llevó al agotamiento de su liderazgo y su paulatina desintegración. La sigla original del partido fue UCD, pero desde 1987, con motivo de una acción judicial iniciada por la Unión Cristiana Democrática (un desprendimiento del Partido Demócrata Cristiano), acordó conservar su nombre y modificar su sigla, ya que la Unión Cristiana Democrática la había usado con anterioridad. En 1983, en las primeras elecciones democráticas tras el fin del Proceso de Reorganización Nacional, la UCeDé obtuvo un 8.7% de las boletas legislativas de la Capital Federal, un éxito basado en el apoyo de las clases medias y medias altas, en especial porteñas. El ingeniero Álvaro Alsogaray llegó así por primera vez al Congreso. La progresiva urbanización de la población y el cada vez mayor desprestigio del Estado, favorecieron la difusión del ideario liberal entre la clase media. No obstante aumentaba su caudal electoral, disminuía el apoyo de sus votantes iniciales, pertenecientes al sector empresarial, quienes preferían el mantenimiento de los beneficios estatales a la industria antes que las medidas liberales que había seducido a los nuevos votantes. La buena relación del empresariado con el gobierno radical de Raúl Alfonsín disminuyó su interés por posicionarse políticamente como grupo afín a la UCeDé, con lo que el partido mantuvo el grueso de sus votantes en la clase media. Tras los buenos resultados de las elecciones presidenciales de 1989, en las que obtuvieron un 6,87% de los votos en alianza con Alberto Natale, la identidad del partido se fue desvaneciendo dramáticamente. El repentino cambio ideológico del gobierno de Menem hacia posturas liberal-conservadoras, convocó a varios de los líderes de la UCeDé al gobierno. Alsogaray fue nombrado asesor y otros cuadros ocuparon puestos como funcionarios gubernamentales. El resultado fue una pérdida de credibilidad del partido ante la opinión pública, y el divorcio de la notoriedad personal de sus líderes con respecto a la visibilidad partidaria; eventualmente, su base de apoyo masivo fue absorbida por el ala menemista del PJ. El líder del partido, Álvaro Alsogaray fue reelecto diputado en 1987, 1991 y 1995. En 1989 fue candidato a la presidencia. Falleció en 2005. A mediados de los '90 el partido había perdido a gran parte de su caudal electoral, y en las elecciones legislativas de 1993 solo obtuvo una banca en el Congreso, la de Germán Kammerath por la provincia de Córdoba. En 1995 la UCeDé ni siquiera presentó candidato presidencial; recibió el 2,62% de los votos en una boleta encabezada por la fórmula Menem-Ruckauf. Repetiría estrategia en 1999, apoyando a Eduardo Duhalde, tras el éxodo de la mayoría de sus dirigentes a raíz del conflicto entre Alsogaray y Hugo Bontempo, el principal operador del partido en la provincia de Buenos Aires. En 2003 la UCeDé llevó en su boleta a Carlos Saúl Menem, y fue gracias a los votos de este partido que el ex-presidente terminó primero en las elecciones del 27 de abril de ese año, aunque luego no se presentó a la segunda vuelta. En 2007 apoyó la candidatura presidencial de Alberto Rodríguez Saá. En enero de 2009 el poder judicial dictaminó su caducidad en la Provincia de Buenos Aires, por no haber alcanzado el 2% de los votos en las elecciones de 2005 y 2007. De cara a las elecciones de ese año, presentó como candidato a Diputado Nacional al intendente de ciudad cordobesa de La Carlota, Javier Pretto. Por sus filas pasaron: Sergio Massa, A. Boudou, el reivindicador de la dictadura Ricardo Echegaray, Pereyra de Olazábal, entre otros grandes talentos nacionales. F!: Wikipedia.

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Angel Cappa, el amuleto de la buena suerte.
InfoporAnónimo7/2/2011

Antes que nada, hago este post para traer un poco de humor a las desgracias de este "laureado" DT. Mi recomendación es que se salten las notas y trolleen tranquis al final. Angel Cappa, el amuleto de la buena suerte. Angel Cappa arrancó como DT en Huracán 4 de Noviembre de 2008: Asumió hoy la conducción del Globo. También fueron presentados también sus ayudantes de campo, los ex jugadores del campeón de 1973, Francisco Russo y René Houseman. Angel Cappa se presentó esta tarde ante el plantel profesional de Huracán y dirigió su primer entrenamiento en condición de técnico del equipo de Parque de los Patricios. En la ocasión Cappa fue presentado por el presidente huracanense, Carlos Babington, y estuvo acompañado por el entrenador interino saliente, Héctor Jesús Martínez, que continuará en el club ejerciendo tareas en las divisiones inferiores. Junto a Cappa fueron presentados también sus ayudantes de campo, los ex jugadores del campeón de 1973, Francisco "Fatiga" Russo y el "Hueso" René Houseman. Cappa anunció que mañana trabajará en doble turno, desde las 9.30 y 16.30, porque necesita sumar minutos "de conocimiento" con sus dirigidos. Y al finalizar el entrenamiento vespertino, el técnico, que hoy no quiso hablar con los periodistas, anunció que ofrecerá una conferencia de prensa (desde las 19.30) en la sede social del club. Dolor, Huracán y la desazón de otro descenso Jueves 23 de junio de 2011 Huracán no aprovechó la vida extra que le había dado Christian Cellay el sábado pasado, en La Plata. ¡Qué lejos quedó aquella final en el Clausura 2009 ante Vélez en el José Amalfitani! Ese caramelo futbolístico apenas fue un oasis. En realidad, una trayectoria negativa de 114 partidos desembocó en el descenso, que se consumó en la Bombonera. El vestuario comandado por Roberto Pompei es el circunstancial culpable de la derrota deportiva que sufrió el equipo de Parque Patricios. Una caída que también tiene su correlato en los escritorios: la dirigencia encabezada por Carlos Babington decidió llamar a elecciones anticipadas, acorralada por el violento momento que vive la institución. El propio presidente reconoció varias veces que la situación económica de la entidad -en convocatoria de acreedores- impidió hacer grandes erogaciones para contratar refuerzos de jerarquía. "Se pagaron más de 200 juicios", fue el latiguillo más usado por la comisión directiva quemera. La carencia de un equipo base, la llegada de decenas de jugadores apadrinados por representantes cercanos a los dirigentes y el recambio constante de entrenadores conspiraron contra la estabilidad futbolística del plantel. "Hoy un club descendió por varias cosas que se hicieron mal hace rato. No tengo nada que reprocharme", señaló el entrenador Roberto Pompei, cuyo contrato expira en junio de 2012 y ya piensa en quedarse para devolver a primera al club del que es hincha. "Esto es lo peor que me pasó en la vida", se sinceró Gastón Monzón, el único sobreviviente de aquel equipo dirigido por Angel Cappa que perdió el Clausura 2009 ante Vélez. "La situación golpea mucho, pero nos vamos con la frente alta", confesó Javier Cámpora, quien repitió la historia personal que había tenido en Tiro Federal, de Rosario: consagrarse goleador del campeonato en un equipo descendido. Cuando el árbitro Pablo Lunati marcó el final del partido desempate, Huracán inició su reconstrucción. Sabe que le quedarán pocos futbolistas del plantel actual -tal vez, algunos elementos de sus divisiones inferiores- y, quizás, el entrenador (la continuidad de Pompei quedará en manos de los nuevos dirigentes, que serán elegidos el próximo 3 de julio). "La idea es discutir con las dos listas cómo seguimos. De una vez por todas tenemos que construir algo bueno con todo esto. Tenemos que empezar una historia nueva, estando todos juntos", reclamó el DT, al borde de las lágrimas. Muy cerca, en la antesala del vestuario, el arquero Lucas Calviño ensayaba una disculpa para la hinchada: "Se hizo todo lo que se pudo. El equipo dio todo y sacó fuerzas de donde no tenía. Queda agradecer a la gente y pedirle disculpas", reconoció. La gente, que estuvo y estará, despidió al equipo con aplausos, aunque también hubo críticas para la dirigencia. "Los aplausos fueron porque vieron que dejamos todo. Tenemos que ponerle el pecho a la situación", admitió Rolando Zárate, tal vez el jugador con la trayectoria más prestigiosa de todo el plantel quemero. Los jugadores tenían pocas respuestas más. A algunos, los más jóvenes, como Rodrigo Battaglia, el llanto los vencía y les impedía pronunciar palabra. Al igual que Darío Soplán, quien llegó a la sala del control antidoping con los ojos enrojecidos. A hinchas, dirigentes y jugadores les tocará ahora hablar de economía, de apostar por los jugadores de la casa y revitalizar la Quemita. Para volver a primera y recuperar el lugar que acaba de dejar. Lunes 12 de abril de 2010 El bahiense Ángel Cappa será el DT de River El presidente de River Plate, Daniel Passarella, irá en busca de el entrenador bahiense Ángel Cappa con el aval pleno de la dirigencia para ofrecerle ser el sucesor de Leonardo Astrada en la conducción técnica del plantel profesional. El nombre de Cappa, quien se encuentra en España, su lugar de residencia, fue consensuado en la tarde de este lunes entre Passarella y la dirigencia "por unanimidad" luego de sendas reuniones mantenidas con el Consejo de Fútbol y la Mesa Directiva de la institución de Núñez, según informaron fuentes del club. Cappa, quien llevó a Huracán a pelear el título del Clausura 2009, se convierte entonces en el principal candidato a asumir, muy por encima de Ramón Díaz, quien semanas atrás, cuando los apoyos a Astrada se caían en concomitancia con los malos resultados, se postuló para tomar la posta. Pese a que versiones hablaban de un acuerdo entre River y Cappa previo a la igualdad en cero con Atlético Tucumán que condenó de muerte al ciclo de Astrada, lo concreto es que tras la reunión dirigencial quedó Passarella oficialmente avalado para ir en busca del ex ayudante de campo de Jorge Valdano. Adiós "millonarios"; desciende River Plate Buenos Aires • El partido de promoción entre River Plate y Belgrano en el estadio “Monumental” fue suspendido al minuto 90 cuando aficionados del equipo “millonario” invadieron la cancha para evitar que su equipo pierda la categoría, sin embargo el equipo descendió después de 110 años en el máximo circuito argentino. River Plate dio esperanzas a su equipo cuando al minuto 5 Mariano Pavone hiciera el primer gol del encuentro, sin embargo al minuto 61, un descuido en la zaga del equipo local permitió el empate de Belgrano por medio de Guillermo Farré. Antes de finalizar el encuentro el árbitro central agregó 4 minutos más de partido y justo en el minuto 90, la hinchada de River invadió la cancha impidiendo que se cumpliera el tiempo agregado. Los jugadores fueron retirados de la cancha en medio de un fuerte dispositivo de seguridad. El comienzo de la pesadilla En el partido de ida por la promoción entre Belgrano y River Plate, los de Córdova tomaron ventaja por 2-0, lo que provocó que la remontada del equipo de Buenos Aires tuviera que ser más agónica. Dicho encuentro al igual que este, tuvo que ser suspendido en los minutos finales por invasión de cancha. Disturbios Luego del descenso de River Plate, diferentes disturbios se siscitaron en los alrededores del estadio, la cantidad de heridos en los incidentes violentos ocurridos este domingo en el estadio 'Monumental', tras el descenso del River Plate, se ha elevado a 43, anunció la dirección del Servicio de Atención Médica de Emergencia (SAME). Ricardo Crescenti, director del organismo, dijo a la prensa que todos los heridos han sido ingresados en distintos hospitales de Buenos Aires. "Casi todos ellos han sufrido heridas cortantes y traumatismos, mientras que un policía fue trasladado a un hospital de esa fuerza en un helicóptero, por su grave estado", indicó el funcionario. "Ya está, soy DT de Gimnasia" 21.12.2010 | Angel Cappa confirmó que arribó a un acuerdo con la dirigencia de Gimnasia y Esgrima La Plata para dirigir a ese equipo la próxima temporada. “Todavía no firmé, pero ya está: soy el técnico de Gimnasia”, indicó. Mañana rubricará el contrato. Ángel Cappa confirmó hoy que arribó a un acuerdo con la dirigencia de Gimnasia y Esgrima La Plata para dirigir a ese equipo la próxima temporada. “Todavía no firmé, pero ya está: soy el técnico de Gimnasia”, indicó. Mañana rubricará el contrato. “Me vino a hablar el presidente, gente muy amable y generosa. Me preguntaron por mi forma de trabajar y desarrollar el fútbol que siento y, junto a la calidad de jugadores que hay en el club, me convencieron. Entonces, ¿por qué no ir a Gimnasia? Todavía no firmé, pero eso es un formalismo. Ya está: soy el técnico de Gimnasia”, confirmó Cappa, en diálogo con radio La Red. “Me tengo que sentir contento, porque pensaron en mí para sacar de esta situación a Gimnasia. El club tiene buenos jugadores; son jóvenes, pero juegan muy bien al fútbol”, agregó el flamante DT del Lobo platense, que mañana a las 10 firmará su contrato con la institución. Finalmente, reconoció que charló telefónicamente con el mediocampista Matías Defederico, a quien solicitó como refuerzo para su nuevo plantel, aunque sostuvo que desconoce cómo marchan las negociaciones. “Hablé con él y les dije a los dirigentes que tenía interés en que venga. Después me desentendí del tema”, comentó. Gimnasia no pudo con San Martín y también descendió a la "B" 30-06-11 Gimnasia y Esgrima La Plata descendió a la Primera B Nacional tras empatar 1 a 1 frente a San Martín de San Juan, en el partido de vuelta de la Promoción, disputado en el estadio del conjunto de la ciudad de las diagonales. Sebastián Penco puso en ventaja al equipo sanjuanino a los dos minutos del primer tiempo y José Vizcarra empató para Gimnasia, a los 23 del complemento. Los dos equipos terminaron con un hombre menos: Milton Casco fue expulsado a los 22 minutos del segundo tiempo y Penco, diez minutos después. En el partido de ida, San Martín había ganado por 1 a 0 con lo cual el empate le alcanzó para conseguir el ansiado ascenso. Por otro lado, en las afueras del estadio se registraron corridas y enfrentamientos entre grupos de simpatizantes de Gimnasia y la policía. Al parecer, los problemas comenzaron cuando el partido ya se estaba disputando y un numeroso grupo de hinchas del 'Lobo' intentó ingresar “por la fuerza” al estadio. Copa América: el enojo de Angel Cappa Primero en DiarioShow.com. El ex entrenador de River, Huracán y Gimnasia, llegó al Estadio Único de La Plata a puro insulto. ¿Qué pasó? Al parecer, al técnico no le gustó el trato que recibió por parte de algunos organizadores y lo hizo saber a los gritos. Los detalles. Ángel Cappa llegó al estadio Único de La Plata lleno de bronca. Molesto por el trato recibido de parte de algunos organizadores, el ex técnico de River ingresó al estadio a puro insulto, como se lo vio en varias oportunidades en diferentes partidos del campeonato local. "Esto no puede ser. Es una competencia internacional y dan un millón de vueltas para hacer ingresar a las personas", se indignó Cappa cuando finalmente pudo ingresar. ¿A qué juegas Argentina? - Argentina 1-1 Bolivia No me creo lo que acabo de ver. Un equipo con Cambiasso, con Mascherano, con Zanetti, con Messi, con Banega, con Tévez, con Lavezzi, con Agüero, con Di Maria, con Burdisso, con Milito... en mi vida había visto un combinado de jugadores tan buenos jugar tan rematadamente mal, y desgraciadamente no fue porque no le pusieran ganas no, fue por una ausencia total y absoluta de capacidad táctico-colectiva muchísimo más preocupante que el 1-1 final ante una soporíferia Bolivia. Consulté a mi tarotista local y me dijo que era por el bigote. F!: http://www.mdzol.com/mdz/nota/81540-Angel-Cappa-arranco-como-DT-en-Huracan/ http://www.lanueva.com/hoy/nota/95646f30eb/17/58509.html http://www.laprensa.com.ar/Note.aspx?Note=369198 http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/419fdc3369c49add19f8a4d91577ab11 http://www.lanacion.com.ar/1383652-dolor-huracan-y-la-desazon-de-otro-descenso http://m.cronista.com/deportes/Gimnasia-no-pudo-con-San-Martin-y-tambien-descendio-a-la-B-20110630-0137.html http://es.eurosport.yahoo.com/futbol/gente-blaugrana/article/99976/ http://www.diarioshow.com/notas/2011/07/01/63038-copa-america-el-enojo-de-angel-cappa.html Otros post que te pueden o no interesar: http://www.taringa.net/posts/info/10765571/Holodomor_-el-genocidio-ignorado_.html http://www.taringa.net/posts/info/11339121/Genocidio-camboyano.html

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Batalla de Maipú.
InfoporAnónimo6/15/2011

DESCRIPCIÓN DEL TERRENO: El teatro en que se desenvolvieron las operaciones es una llanura, limitada al este por el río Mapocho que divide la ciudad de Santiago; al norte, por la serranía que la separa del valle de Aconcagua, y al sur por el Maipú que le da su nombre. Hacia el oeste se levanta una serie de lomadas y algunos montículos que corren de oriente a poniente, y se destacan en monótonas líneas prolongadas en el horizonte, rompiendo la uniformidad del paisaje algunos grupos de arbustos espinosos en un campo cubierto de pastos naturales, y en lontananza, las montañas que circundan el valle y le dan su perspectiva. Al sur de Santiago, se prolonga por el espacio como de diez kilómetros, en la dirección antes indicada, una lomada baja de naturaleza caliza que por su aspecto lleva el nombre de Loma Blanca. Sobre la meseta de esta lomada evolucionaba el ejército patriota. En su extremidad oeste y a su frente, se alza otra lomada más alta, que forma un triángulo, cuyo vértice sudoeste se apoya en la hacienda de "Espejo", antes mencionada, conduciendo a ella un callejón en declive como de veinte metros de ancho y trescientos de largo, cortado por una ancha acequia en su fondo, y limitado a derecha e izquierda por viñas y potreros que cierran altos tapiales. Esta era la posición que ocupaba el ejército realista. Las dos lomadas están divididas por una depresión plana del terreno u hondonada longitudinal como de un kilómetro en su parte más ancha y doscientos cincuenta metros en la más angosta. Al este del vértice o puntilla de las lomas del sur se extiende un grupo de cerrillos aislados, y entre ellos uno más elevado, en forma de mamelón, que hace sistema con el triángulo ocupado por los realistas. El vértice este de esta posición, que era su parte mas elevada, se destacaba como un baluarte, y hacía frente a un ángulo truncado fronterizo de la Loma Blanca , que lo flanqueaba por una parte y lo enfilaba por otra. En este campo iba a decidirse la suerte de la independencia sudamericana. PRELIMINARES DE MAIPÚ: El general San Martín, situado en la extremidad este de la Loma Blanca a diez kilómetros de Santiago, dominaba en su conjunción los tres caminos que comunican con los pasos del Maipú y amagaba el de Valparaíso, asegurándose una retirada, a la vez que cubría la capital por sus dos únicos puntos vulnerables, la cual para mayor garantía hizo atrincherar, guarneciéndola con 1.000 milicianos y un batallón bajo la dirección de O'Higgins, a quien su herida (producto de la refriega de Cancharrayada) impedía asistir al campo de batalla. Su plan era atacar al enemigo sobre la marcha, sin darle tiempo a combinaciones, si se presentaba por los caminos del frente; correrse por su flanco derecho si tomaba el de la Calera, e interceptarle el de Valparaíso, maniobrando a todo evento con seguridad sobre la meseta de la loma en terreno ventajoso para dar y recibir la batalla. Al efecto, dividió su ejército en tres grandes cuerpos formados en dos líneas: el primero a órdenes de Las Heras, cubriendo el ala derecha; el segundo, a las de Alvarado a la izquierda; y un tercero en reserva en segunda línea a cargo del coronel Hilarión de la Quintana. Confió a Balcarce el mando general de la infantería, reservándose el de la caballería y de la reserva. El primer cuerpo lo formaban los batallones núm. 11 de Las Heras (argentino), los Cazadores de Coquimbo, comandante Isaac Thompson (chileno); los Infantes de la Patria, comandante Bustamante, (chileno), el regimiento de caballería argentino Granaderos a caballo, a que se había agregado un escuadrón provisional de artilleros montados del ejército argentino por no tener piezas que servir, y la artillería chilena compuesta de 8 piezas de campaña a cargo del mayor Blanco Encalada. El segundo cuerpo lo componían: los batallones núm. 1 de Cazadores (argentino), de Alvarado; el núm. 8 de los Andes (argentino), comandante Enrique Martínez; el núm. 2 de Chile, comandante Cáceres; los Cazadores y Lancero s de Chile (argentinos y chilenos), a órdenes de Freyre y Bueras, con nueve piezas ligeras de artillería chilena a cargo del mayor Borgoño. La reserva constaba de: los batallones núm. 1 y núm. 3 de Chile, comandantes Rivera y López; núm. 7 de los Andes, (argentino) comandante Conde, y cuatro piezas de batir de a 12, mandadas por de la Plaza, y servidas por los artilleros argentinos que habían perdido su artillería en Cancharrayada. MOVIMIENTOS TÁCTICOS: Tomadas estas disposiciones y dictadas estas prevenciones, formó su ejército en dos líneas: en primera línea las divisiones 1ra. y 2da., con sus respectivas baterías desplegadas a cada uno de los flancos y su caballería escalonada, poniendo la reserva en segunda línea y su artillería de batir, al centro de la primera. En este orden permaneció los días 2, 3 y 4 de abril, con una vanguardia volante mandada por Balcarce, en observación de la línea del Maipú. Al tener noticia de que el enemigo vadeaba el río inclinándose hacia el poniente, desprendió toda su caballería con orden de atacar sus puestos avanzados, hostilizar sus columnas en la marcha y mantenerlo durante la noche en constante alarma. El fuego de las guerrillas, aproximándose cada vez más, y los repetidos partes, anunciaban que los realistas seguían avanzando. La noche del 4 se pasó así en alarma, rodeando los soldados patriotas grandes fogatas de huañil, que iluminaban todo el campo. San Martín dormía mientras tanto en un molino a la orilla del camino, envuelto en su capote militar. Al amanecer del día 5 de abril, las guerrillas patriotas al mando de Freyre y Melián se replegaban, dando parte que el enemigo avanzaba en masa, en rumbo al camino que entronca con el de Santiago a Valparaíso. San Martín, que lo había previsto por su dirección en el día anterior, pensó que no podía tener por objeto sino cortarle la retirada sobre Aconcagua, o efectuar un movimiento de circunvalación interponiéndose entre él y la capital, o reservarse una retirada más segura en caso de contraste, pues la larga distancia y los ríos que tendría que atravesar, la hacían dificilísima hacia el sur. Lo primero estaba previsto y se neutralizaba por un simple cambio de frente; lo segundo era impracticable, pues tenía que describir un arco, de cuya cuerda era dueño; y lo último, una promesa más de triunfo completo. Para cerciorarse por sus propios ojos de este error estratégico y concertar sus movimientos tácticos, disfrazóse con un poncho y un sombrero de campesino, y acompañado por su inseparable ayudante O'Brien y el ingeniero D´Albe, seguido de una pequeña escolta, se dirigió a gran galope al ángulo truncado de la Loma Blanca señalado antes. Desde allí pudo observar a la distancia de cuatrocientos metros con el auxilio de su anteojo, la marcha de flanco que en perfecto orden ejecutaban las columnas españolas a tambor batiente y banderas desplegadas, al posesionarse de la lomada triangular fronteriza prolongando su izquierda sobre el camino de Valparaíso. "¡Qué brutos son estos godos!" -exclamó con esa mezcla de resolución y buen humor que caracteriza a los héroes en los momentos supremos-. Y agregó: "Osorio es más torpe de lo que yo pensaba". Dirigiéndose luego a sus acompañantes, les dijo: -" El triunfo de este día es nuestro. El sol por testigo!" El sol asomaba en aquel momento sobre las nevadas crestas de los Andes. La mañana estaba serena; ninguna nube empañaba el cielo, el aire estaba cargado de perfumes, y las aves cantaban entre los espinos en florescencia. DESTITUCIÓN DEL MARISCAL BRAYER: A las diez y media de la mañana el ejército argentino-chileno rompió una marcha de flanco en dos columnas paralelas, caminando rumbo al oeste por encima de la meseta de la Loma Blanca. En el curso de la marcha, ocurrió un episodio, que la historia debe recoger por la espectabilidad de los personajes, y da idea del temple de alma del General en ese momento. A medio camino, presentóse el mariscal Brayer solicitando licencia para pasar a los baños (termales) de Colina. San Martín le contestó fríamente: "Con la misma licencia con que el señor general se retiró del campo de batalla de Talca, puede hacerlo a los baños; pero como en el término de media hora vamos a decidir la suerte de Chile, y Colina está a trece leguas y el enemigo a la vista, puede V.S. quedarse si sus males se lo permiten". El mariscal contestó: "No me hallo en estado de hacerlo, porque mi antigua herida de la pierna no me lo permite". San Martín le repuso en tono airado: "Señor general, el último tambor del Ejército Unido tiene más honor que V.S.". Y volviendo su caballo, dio orden a Balcarce sobre la marcha, hiciese saber al ejército, que el general de veinte años de combates quedaba suspenso (excluído) de su empleo por indigno de ocuparlo. Después de este incidente, que hizo el efecto de una proclama, el ejército continuó su marcha hasta enfrentar la posición enemiga. Allí desplegó en batalla en dos líneas de masas por batallones, con la artillería de batir al centro de la primera; la volante a sus dos extremos y la caballería cubriendo las dos alas en columnas por escuadrones, situándose la reserva plegada en columnas paralelas cerradas a 150 metros a retaguardia. DISPOCISIÓN REALISTA: El general realista, que había ocupado el promedio de la meseta de la loma triangular del sur al observar el movimiento de los independientes desprendió sobre su izquierda una gruesa columna compuesta de ocho compañías de granaderos y cazadores con cuatro piezas de artillería al mando de Primo de Rivera, que ocupó el mamelón destacado por aquella parte, con el doble objeto de amagar la derecha patriota y tomar por el flanco sus columnas si avanzaban, a la vez que asegurar su retirada por el camino de Valparaíso según su idea persistente. El intervalo entre el mamelón y la puntilla norte del triángulo, fue cubierto por Morgado con los escuadrones de "Dragones de la Frontera". Sobre la loma formó en batalla en la proyección noroeste sudoeste, en línea quebrada con el mamelón, pero sin cubrir todos los perfiles de la altura por el nordeste. Colocó los batallones "Infante Don Carlos " y "Arequipa" formando división, al mando de Ordóñez; y sobre la izquierda, el "Burgos" y el "Concepción", a órdenes del comandante Lorenzo Morla, con cuatro piezas de artillería adscriptas a cada una de las dos divisiones. La extrema derecha fue cubierta por los "Lanceros del Rey" y los "Dragones de Concepción". LOS EJERCITOS DE MAIPU: En esta disposición se hallaron frente a frente los ejércitos beligerantes al sonar las doce del día, separados únicamente por la angosta hondonada que promedia entre los dos cordones de lomas que ocupaban independientes y realistas. Los dos ejércitos permanecieron por algún tiempo inmóviles, en sus respectivas posiciones, como esperando que el adversario tomase la iniciativa. Todas las probabilidades parecían estar contra el que llevase la ofensiva: tenía que atravesar un bajo descubierto sufriendo el fuego de la fusilería y el cañón que lo barría, y trepar las alturas del frente para desalojar de ellas al enemigo. Para los patriotas la desventaja era aún mayor, pues su derecha tenía que desalojar previamente las fuerzas que ocupaban el mamelón avanzado o recorrer un espacio de mil metros flanqueados por los fuegos de sus cañones. Ambas posiciones eran fuertes, y bien calculadas para la defensiva, y la de los realistas más ventajosa aún. En cuanto a las fuerzas físicas y morales, estaban casi equilibradas, siendo igual la decisión de parte a parte, si bien la de los realistas era numéricamente mayor. Por lo que respecta a las armas, la superioridad de los independientes era incontestable en artillería y caballería en número y también en calidad, y aún cuando éstos tenían nueve batallones de infantería, en algunos de ellos no formaban sino 200 hombres, mientras los cuatro gruesos batallones con que contaban los primeros, divididos en ocho compañías, levantaban cerca de mil bayonetas cada uno. Lo único que inclinaba la balanza de las probabilidades, era el peso de las cabezas de los generales; pero ya se había visito cómo, en Cancharrayada, las más hábiles combinaciones que aseguraban el triunfo, dieron por resultado la derrota. INSPIRACIÓN TÁTCTICA: El plan de San Martín no era precisamente el de una batalla de orden oblicuo, y sin embargo, resultó tal por el atrevimiento, el arte consumado y la prudencia con que fue conducida. Fue una inspiración del campo de batalla, sugerida por errores del enemigo y peripecias de la acción en el momento decisivo, y esto realza su mérito como combinación táctica. El mismo San Martín jamás se atribuyó otro, y desdeñando con orgullosa modestia adornarse con laureles prestados, insinúa incidentalmente, que al orden oblicuo se debió en parte la victoria, sin agregar que, más que todo, se debió al uso oportuno que hizo de su reserva, como se verá luego. Los relieves de las respectivas posiciones y las proyecciones de las dos líneas de batalla, eran casi paralelas; pero los realistas habían retirado su derecha formando en el promedio de la loma, sin cubrir sus perfiles, como queda dicho, y de aquí resultaba que la izquierda independiente desbordase la derecha realista en su posición y en su formación, y que teniendo que recorrer por esa parte la menor distancia de la hondonada intermedia, pudiese llevar con ventaja un ataque oblicuo o de flanco con el apoyo de la reserva. Tal es la síntesis táctica de la batalla de Maipú en sus preliminares. El general en jefe que había levantado su enseña en el centro de la primera línea, observando la inacción del enemigo, mandó romper el fuego con las cuatro piezas de batir servidas por los artilleros argentinos, con el objeto de descubrir sus fuegos de artillería y sus planes. Una de las balas mató el caballo del general en jefe español. En el acto, la artillería española contestó ese fuego con el suyo, manteniendo su formación, y suministró a San Martín el dato que necesitaba. Era evidente que Osorio se preparaba a una batalla defensiva y lo indicaba claramente, además de su formación, la circunstancia de no haber ocupado el perfil de las lomas de su posición, a fin de utilizar por más tiempo los fuegos de su infantería y aprovechar el espacio para dar con ventaja en su oportunidad una carga a la bayoneta con sus gruesos batallones, así que aquéllos hubiesen diezmado los de los independientes. El general San Martín, tuvo entonces la intuición de la victoria, que debía decidir de los destinos de la América independiente. Dio audazmente la señal del ataque, mandando levantar en alto la bandera argentina y chilena, y en medio de ellas, la bandera encarnada como una llamarada sangrienta. Su ojo penetrante había descubierto el flanco débil del enemigo, que era su derecha. Las "columnas se descolgaron", según la pintoresca expresión del mismo general en su parte, y "marcharon a la carga, arma al brazo sobre la línea enemiga", con entusiasmo, a paso acelerado. La reserva y la artillería permanecieron en su puesto, esperando las órdenes del general. EJÉRCITOS PATRIOS: Comandante en Jefe: José Francisco de San Martín Ejército de los Andes Batallón de Artillería: 4 piezas gruesas oficial al mando Teniente coronel Pedro Regalado de la Plaza Batallón 1° de Cazadores: oficial al mando Teniente coronel Rudecindo Alvarado Batallón N° 7 de Infantería: oficial al mando Teniente coronel Pedro Conde Batallón N° 8 de Infantería: oficial al mando Teniente coronel Enrique Martínez Batallón N° 11 de Infantería: oficial al mando Coronel graduado Juan Gregorio de Las Heras Regimiento de Granaderos a Caballo: oficial al mando Coronel José Matías Zapiola División de Chile Artillería Chilena: 9 piezas 1era batería oficial al mando Mayor José Manuel Borgoño Artillería Chilena: 8 piezas 2da batería oficial al mando Teniente coronel Manuel Blanco Encalada Batallón N° 1 de Cazadores de Coquimbo: oficial al mando Sargento mayor Isaac Thompson. Escuadrón de Cazadores a Caballo y Lanceros de Chile, guardia de corps O'Higgins (ausente al momento de la batallla): oficial al mando Teniente coronel Ramón Freire Batallón N° 1 de Infantería: oficial al mando Teniente coronel F. de Dios Rivera. Batallón N° 2 de Infantería: oficial al mando Teniente coronel José Bernardo Cáceres. Batallón N° 3 de Infantería: oficial al mando Teniente coronel Agustín López. Infantes de la Patria: oficial al mando Teniente coronel José Antonio Bustamante. Regimiento de la Escolta Directorial: oficial al mando Teniente coronel Ramón Freire (mandaba también los cazadores). Regimiento de Caballería de Milicias Disciplinadas de Aconcagua: oficial al mando Coronel Tomás Vicuña. Regimiento de Caballería de Milicias Disciplinadas de Colchagua: oficial al mando Coronel José María Palacios. Regimiento de Caballería Húsares de La Muerte: oficial al mando Coronel Manuel Rodríguez Erdoíza. TROPAS REALISTAS: Comandante en Jefe: Mariano Osorio Ejército de operaciones del reino de Chile Batallón real infante D.Carlos y Arequipa: oficial al mando José Ordóñez. Escuadrón Lanceros del Rey: oficial al mando José Rodriguez. Batería de artillería y cuerpo de granaderos reales: oficial al mando Joaquín Primo de Rivera. Batallón 1º del Burgos: oficial al mando Lorenzo López de Morla. Dragones de la Frontera: oficial al mando Jefe Antonio Morgado. BATALLA DE MAIPU: A las 11:30 am la artillería del Ejército Patriota abre el fuego sobre las posiciones enemigas. Respuesta de la artillería realista; se estableció un duelo de artillería que se prolongó por media hora sin consecuencias. A las 12 San Martín ordena a sus fuerzas avanzar sobre las posiciones enemigas quienes mantienen el fuego de artillería La caballería realista en el ala izquierda cargan contra la infantería a la cual el Coronel Las Heras ordena formar en cuadro Dos escuadrones de Granaderos a Caballo cargan sobre la caballería realista mientras el ala derecha realista vuelve frente hacia la infantería del Ejército Unido que avanzaba. Los dragones de Morgado retroceden ante la carga de los Granaderos quienes los persiguen. El centro realista apoya al ala derecha y Osorio ordena a Primo de Rivera que apoye la línea con sus fuerzas. Al llegar la división de Alvarado a la loma del Estanque es rechazada por el fuego de fusilería de la división de Ordoñez y al replegarse la división del Ejército Unido, Ordoñez avanza en columna reforzado con el Burgos y Arequipa. Mientras tanto, en el ala derecha, los escuadrones de Granaderos son rechazados por el fuego de la infantería y retroceden sobre los batallones que avanzan. El Mayor Borgoño ordena fuego al 2do Grupo de Artillería de Chile, con lo cual logra detener el avance de la infantería realista. En el ala derecha, los Granaderos a Caballo cargan reforzados por los otros dos escuadrones, sobre los Dragones los que huyen a cubrirse tras su infantería. En este momento, San Martín empeña la reserva para hacer frente a la infantería realista, la cual ya había hecho desplazar para cubrir el ala izquierda Las Heras ocupa la ondulación frente a la infantería de Primo de Rivera empeñándose en fuego de fusilería. Ordoñez envía a su caballería a cargar sobre el flanco izquierdo de la infantería del ejército unido. Los escuadrones del Ejército Unido al mando del Teniente Coronel Bueras cargan a su vez sobre la caballería realista poniéndolos en fuga. ] DESARROLLO: El movimiento se inició por la derecha; pero no era éste el verdadero punto de ataque. Su objeto era doble: desalojar la izquierda del enemigo destacada sobre el mamelón y amenazar el frente o la izquierda de su centro, concurriendo así al ataque de la izquierda, que tenía que recorrer la menor distancia entre las alturas para cargar sobre el flanco más desguarnecido. Según el éxito de una u otra ala, la batalla se empeñaría por la derecha o por la izquierda, interviniendo convenientemente la reserva en sostén de la que llevase la ventaja o la desventaja: en el primer caso, sería una batalla de frente, cortando la izquierda y desbordando la derecha enemiga, y en el segundo, un verdadero ataque oblicuo de la derecha flanqueando o tomando por retaguardia Las Heras las columnas realistas, y esto era lo que se proponía San Martín, al aprovechar el error cometido por Osorio, que iba a verse obligado a entrar en combate con todas sus fuerzas alterando su formación. En estas condiciones el secreto de la victoria estaba en el uso oportuno de la reserva. Las Heras avanzó gallardamente sin disparar un tiro, a la cabeza del núm. 11 de los Andes, que era el nervio de la infantería del ejército, sostenido por los dos batallones que formaban su brigada, y lanzó al llano los escuadrones de Granaderos montados, amenazando la posición del mamelón. La batería de cuatro cañones del mamelón rompió el fuego sobre el núm. 11 así que éste se presentó a la vista, causándole bastantes estragos en sus filas, pero siguió avanzando con rapidez seguido por los Cazadores de Coquimbo y los Infantes de la Patria de Chile, mientras la artillería de Blanco Encalada, que había quedado en posición sobre la loma, apoyaba el ataque lanzando sus proyectiles por encima de las columnas patriotas que marchaban por el terreno bajo. Primo de Rivera, que comprendió que el propósito de Las Heras era aislarlo de su línea de batalla, lanza a su vez su caballería situada entre el mamelón y la lomada triangular. Morgado carga con ímpetu a la cabeza de los "Dragones de la Frontera". Las Heras se cierra en masa y espera, dando órdenes a Zapiola que cargue por su derecha con la caballería. Los dos primeros escuadrones de Granaderos a órdenes de los comandantes Manuel Escalada y Manuel Medina, salen al encuentro sable en mano, y hacen volver caras a los jinetes realistas, que reciben en su huida los disparos de la artillería de Blanco Encalada, y se ven obligados a refugiarse tras de su anterior posición. Escalada y Medina son recibidos por los fuegos de fusilería y de metralla del mamelón; remolinean, pero se rehacen con prontitud; dejan a su Derecha la altura fortificada, y apoyados con firmeza por los dos escuadrones de reserva mandados por Zapiola, siguen adelante en persecución de los derrotados, que se dispersan o se repliegan en desorden a la división de Morla sobre la loma. Las Heras se establece sólidamente con el núm. 11 en un cerrillo intermedio, fronterizo al mamelón y al ángulo nordeste del triángulo, en actitud de atacar el mamelón y concurrir al ataque de la izquierda. El ala izquierda de los realistas quedaba así aislada, y la izquierda de su centro amagada. Casi simultáneamente con la carga de los Granaderos a la derecha, el ala izquierda trepaba las alturas de la posición realista por el ángulo este, iniciando un movimiento envolvente sin divisar todavía los cuerpos enemigos. Los realistas, apercibidos del error de haber retirado su derecha perdiendo las ventajas que les daba el terreno, o arrastrados por su ardor, se decidieron a tomar la ofensiva. Ordóñez, a la cabeza de los batallones "Infante don Carlos " y "Concepción", con dos piezas de artillería, salió atrevidamente al encuentro de los patriotas en dos columnas de ataque paralelas, quien fue seguido muy luego por los batallones "Burgos" y "Arequipa", mandados por Morla, en la misma formación y escalonados por su izquierda. Osorio, que llegó a temer por su derecha y notando que quedaba sin reserva, mandó reconcentrar al centro de la línea la columna de granaderos destacada sobre el mamelón con Primo de Rivera. Ordóñez, al encimar con su división una de las colinas del campo, se encontró a distancia como de cien metros al frente de la de Alvarado, trabándose inmediatamente un combate de fusilería que causó estragos en ambas filas. Por desgracia para los independientes, dos de sus batallones, - el núm. 8 de los Andes y el núm. 2 de Chile, - que ocupaban en un bajo la zona peligrosa de los fuegos contrarios, sufrieron considerables bajas en los primeros momentos: el núm. 8, compuesto de los negros libertos de Cuyo, mandado por Enrique Martínez, se desordena después de perder la mitad de su fuerza, y se retira en dispersión; el núm. 2 intenta cargar a la bayoneta para restablecer el combate, y al ejecutar esta operación se dispersa también. Alvarado, que cubría la izquierda con el núm. 1 de Cazadores de los Andes, despliega en batalla y rompe el fuego; pero a su vez se ve obligado a ponerse en retirada para evitar una total derrota. La victoria parecía declararse en aquel costado por las armas españolas. Ordóñez y Morla, con sus cuatro gruesos batallones escalonados en dos líneas de masas, levantando como 3.500 bayonetas, se lanzan en persecución del ala izquierda independiente casi deshecha, y sus cabezas de columna descienden impetuosamente los declives de la lomada, con grandes aclamaciones de triunfo. En ese momento la artillería chilena de Borgoño, que con sus nueve piezas ligeras había quedado ocupando el perfil opuesto en la Loma Blanca , rompe sobre los vencedores un vivo fuego a bala rasa, que los hace vacilar; reaccionan éstos inmediatamente, pero al pisar el llano son recibidos por una lluvia de metralla que rompe sus columnas, haciéndolas retroceder, a pesar de los valerosos esfuerzos de Ordóñez y Morla. Al observar estas peripecias, Las Heras ordena a los Infantes de la Patria de Chile, que carguen sobre el flanco de la división de Morla; pero son rechazados y retroceden en algún desorden. Hacía veinte minutos que la lucha se mantenía en este estado incierto, cuando se oyó el toque de carga de la reserva independiente, y vióse a sus columnas moverse a paso acelerado hacia el ángulo este de la posición enemiga. San Martín, que se había mantenido en la altura de la Loma Blanca , en observación de los primeros movimientos de su derecha, dictando con sangre fría sus órdenes según las circunstancias, adelantóse con el cuartel general hasta la proximidad de la posición avanzada ocupada por Las Heras, para dirigir de más cerca las operaciones de su línea. Al notar desde este punto el rechazo de su izquierda, dio orden a la reserva que cargase en su protección, dirigiéndose con su escolta al sitio donde iba a decidirse la acción por un último y supremo esfuerzo. El coronel Hilarión de la Quintana, a la cabeza de los batallones núm. 1 y 7 de los Andes, y el núm. 3 de Chile, descendió la loma, atravesó la hondonada efectuando con sus columnas una marcha oblicua sobre su izquierda, y llegó al ángulo este de la posición enemiga, en circunstancias que las columnas españolas se habían replegado a ella rechazadas por los certeros fuegos de la artillería de Borgoño. A vista de la reserva, los batallones 8 de los Andes y 2 de Chile se rehacen y sobre la base de los Cazadores de los Andes, que no Habían perdido del todo su formación, entran en línea, mientras Quintana trepa la altura del triángulo un poco a la derecha del punto por donde lo había efectuado antes Alvarado. El ataque oblicuo se iniciaba, y la batalla iba a cambiar de aspecto. ] LA GRAN CARGA DE MAIPU: Aislada la izquierda realista, privada del apoyo de la caballería que la ligaba con su línea de batalla y debilitada de las compañías de granaderos que por orden de Osorio habían acudido a formar la reserva general, Las Heras se disponía a arrebatar su posición, cuando Primo de Rivera que la mandaba, emprendió su retirada, dejando abandonados en el mamelón sus cuatro cañones. El núm. 11 de los Andes y los Cazadores de Coquimbo, convergen entonces hacia el centro, persiguiendo activamente a las fuerzas de Primo de Rivera, y toman la retaguardia enemiga, mientras el batallón Infantes de la Patria de Chile, rehecho, vuelve a concurrir al ataque de la izquierda. La batalla se concentraba en breve espacio sobre la meseta triangular de la lomada de "Espejo", donde iba a decidirse. Casi simultáneamente, el combate se renovaba con más encarnizamiento por una y otra parte en la extremidad opuesta de la línea. Para despejar el ataque por este lado, San Martín ordena a los Cazadores montados de los Andes y a los Lanceros de Chile, que arrollen la caballería de la derecha enemiga. Bueras y Freyre cumplen bizarramente la orden: llevan una irresistible carga a fondo a los "Lanceros del Rey" y los "Dragones de Concepción" que salen a su encuentro, los hacen pedazos y los persiguen largo trecho en desbande hasta dispersarlos completamente. Bueras muere en la carga, atravesado de un balazo. Freyre, tomando el mando de todos los escuadrones, trepa la altura y amaga el flanco derecho de Ordóñez. La caballería realista de ambos costados ha desaparecido. El combate final se traba entre la infantería argentino-Chilena y la española. Los tres batallones de la reserva mandados por Quintana, forman en línea de masas: el núm. 7 de los Andes más avanzado a la izquierda; el núm. 3 y núm. 1 de Chile al centro y la izquierda, un poco más a retaguardia. Al trepar la altura, encuéntranse casi a quemarropa con las columnas de Ordóñez y Morla, que ocultas por un pliegue del terreno obligaban en aquel momento sobre su izquierda para hacer frente al nuevo ataque, sin cuidarse de la deshecha división de Alvarado. El "Burgos", que no había entrado en pelea en el primer encuentro, hace flamear su secular bandera, laureada en Baylén y sus soldados entusiasmados gritan: "¡Aquí está el Burgos! ¡Diez y ocho batallas ganadas! ¡ninguna perdida!". La batalla se empeña con nuevo ardor a los gritos de "¡Viva la Patria! ¡ Viva el Rey!" Independientes y realistas hacen esfuerzos heroicos para alcanzar la victoria. Las distancias se estrechan. Los independientes atacan con impetuosa intrepidez. Los realistas resisten tenazmente, sin retroceder un solo paso. "Con dificultad," dice San Martín en su parte, "se ha visto un ataque más bravo, más rápido y más sostenido, y jamás se vio una resistencia más vigorosa, más firme y más tenaz." La división de Alvarado, rehecha en gran parte, entra al fuego por el mismo punto por donde había trepado antes la lomada, y concurre al ataque de la reserva, a la vez que Borgoño con ocho piezas marcha al galope a ocupar la puntilla del este. La derecha patriota con la artillería de Blanco Encalada avanzada, converge al centro y toma la retaguardia de los realistas. La caballería de Freyre vencedora, amaga su flanco derecho. El "Burgos" agita su bandera, y pelea como un león. El batallón "Arequipa", mandado por Rodil, mantenía impávido su posición. Los batallones "Infante don Carlos " y "Concepción", dirigidos personalmente por Ordóñez, se baten con desesperación. En esos momentos, el general en jefe del rey, abandona el campo de batalla y se entrega a la fuga. Ordóñez , el más digno de mandar a los realistas en la victoria y en la derrota, toma la dirección de la formidable columna de la infantería española, e intenta desplegar sus masas; pero el terreno le viene estrecho, y se envuelve en sus propias maniobras. El núm. 7 de los Andes y el núm. 1. de Chile cargan a la bayoneta, a los gritos de "¡Viva la libertad!" y la escolta de San Martín, al mando del mayor Angel Pacheco, juntamente con Freyre cargan sobre su flanco derecho. El "Burgos" forma cuadro, y rechaza las cargas, aunque con grandes pérdidas. Hacía media hora que duraba el porfiado combate. Los realistas, circundados, sin caballería que los apoye y exhaustos de fatiga, vacilan y empiezan a cejar, pero sin desordenarse. La última esperanza, es la reserva de granaderos desprendida de la izquierda que no pudo llegar a tiempo, y los cazadores de Morgado que perseguidos de cerca por Las Heras, quedan cortados y se precipitan en fuga sobre el callejón de "Espejo". Ordóñez, con sus filas raleadas emprende con serenidad la retirada hacia la hacienda de "Espejo", formado en masa compacta. San Martín redobla sus órdenes para que la persecución se haga vigorosamente a fin de impedir toda reacción, y condensa su ejército. Ordóñez continúa impávido su movimiento retrógrado, y con sus últimos restos se refugia en la hacienda de "Espejo". FUENTE: http://www.lagazeta.com.ar/maipu.htm Buscador de imágenes de google

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Marxismo: La acumulación originaria, el caso británico.
InfoporAnónimo7/28/2011

Cómo ser un pensador marxista:hoy, la ACUMULACIÓN ORIGINALEn serie con:La SuperestructuraLa EstructuraDialéctica materialEl marxismo basa sus análisis históricos en la lucha antagónica entre proletariado y burguesía, para comprender cómo se llega a este enfrentamiento y explicar las raices históricas de dichas clases sociales K.Marx utiliza el término acumulación originarial. ¿Qué es esto? bueno, es algo que te voy a (tratar de) explicar en el post:Tomemos en cuenta la situación de las personas en un momento histórico en el cual producen lo necesario para sobrevivir y pagar impuestos a sus "amos". Dicha situación no las obliga a produciar más de lo necesario.Ahora, ¿cómo hacer para obtener una ganancia si en esta situación sólo se produce para subsistir, cómo se puede forzarlos a ingresar al sistema capitalista, el cual está basado en la explotación del trabajo del hombre? Simple, mucho más sencillo de lo que parece, se le sustrae sus medios de vida, se le expropia sus medios de producción de mercaderías (y se los concentra) y se lo fuerza a trabajar en para el beneficio del burgués, creando un marco legal para ello. Se crea la noción de estados nacionales para que a su vez dicha expropiación tenga sentido y además se crean enormes ejércitos estatales que son mantenidos mediante el trabajo de los mismos que son obligados por él a trabajar (lindo, ¿no?).La acumulación originarial del capital tuvo como consecuencias directas:- la ruina en masa de los productores (sobre todo campesinos) y su transformación en individuos desposeídos materialmente, jurídicamente libres, carentes de medios de subsistencia y obligados a vender su fuerza de trabajo a los capitalistas para sobrevivir.- la acumulación de riquezas monetarias en manos de determinadas personas, riquezas necesarias para erigir empresas capitalistas las cuales emplearían a los mencionados desposeídos.“Por tanto, el proceso que engendra el capitalismo sólo puede ser uno: el proceso de disociación entre el obrero y la propiedad sobre las condiciones de su trabajo, proceso que de una parte convierte en capital los medios sociales de vida y de producción, mientras de otra parte convierte a los productores directos en obreros asalariados. La llamada acumulación originaria no es, pues, más que el proceso histórico de disociación entre el productor y los medios de producción’’ (K.Marx, "El Capital" ) ."Sin pan y sin trabajo", pintura atemporal de Ernesto de la CarcovaTomemos uno de los ejemplos históricos que nos aporta Marx: el caso inglés.En Gran Bretaña, con la Restauración de la Corona (luego del protectorado cromwelliano, 1660 apróx.) se terminó de abolir el régimen feudal de tenencia de la tierra, pero los antiguos señores nobles, ahora convertidos en grandes terratenientes, reivindicaron la propiedad “moderna” de las tierras de las que poseían los antiguos títulos feudales. Consecuentemente fueron expulsados de forma violenta los siervos y se usurparon las tierras comunales por parte de los señores nobles para transformarlas en pasturas para ganado. Este proceso, sumado al de la Reforma Protestante en la cual los bienes eclesiásticos (una gran parte del suelo inglés) fueron confiscados, repartidos entre la oligarquía y sus moradores campesinos echados.En el siglo XVIII la usurpación de las tierras comunales deja de ser un acto individual y se vuelve sistemática en forma de ley: “Bills of Inclousure of Commons” (Leyes de Cercamiento de Tierras Comunales), estos decretos establecían la propiedad privada de las tierras comunales por parte de los terratenientes. El proceso culmina con el “Clearing of State” que barrió las “cottages” (tierras de uso común entre los campesinos, en los que se cazaba y de donde se obtenía leña) y dejó sin lugar a lo campesinos para sus viviendas, ni siquiera en el suelo cultivado por ellos mismos. A su vez el cercamiento de las grandes estancias terratenientes evitó el paso de los ganados bovinos, parte vital de la economía de subsistencia por ese entonces. Esto se da en conjunto con un aumento en los tributos a pagar para la manutención de la creciente burocracia estatal.Todos estos métodos contribuyeron al acrecentamiento de las grandes fincas arrendadas, donde las relaciones de producción eran capitalistas y se producía con miras al mercado comercial.Mientras estos cambios tenían lugar en la campiña inglesa se aprobaron las llamadas "Leyes de Vagancia", las cuales forzaban a los ciudadanos que no disponían de propiedades o medios de subsistencia (claro, casualmente se los habían quitado) a conseguir un trabajo en las fábricas que casualmente habían hecho su aparición, de nuevo, los dueños de dichas fábricas casualmente recibían empréstitos de dinero por parte del parlamento, el cual, casualmente estaba integrado por la oligarquía terrateniente y la burguesía ciudadana.Se debe hacer un alto para remarcar que los cambios anteriormente mencionados trajeron la muerte y la miseria a cientos de miles de pequeños campesinos que vieron sus tierras expropiadas, fueron separados de sus medios de vida (por la fuerza y por la ley) y obliagados a ingresar al sistema de producción capitalista, en el cual el resultado de su trabajo era apropiado por el burgués, en el que se debía trabajar 7 días a la semana sin límite temporal, sin representación y sin derechos. Hombres, mujeres y niños por igual eran forzados a integrar este sistema de redistribución, en el cual el trabajo de muchos era la riqueza de pocos. Esclavitud moderna.Niños trabajadores de una mina de carbón, esperanza de vida 22 años.El proceso de la acumulación originaria del capital no se produjo simultáneamente en los todos los países, y en cada uno de ellos presenta rasgos específicos. En Inglaterra, Holanda y Francia, tuvo lugar en los siglos XVI-XVlll, en países económicamente atrasados tuvo lugar en el siglo XIX. En Rusia, el proceso se extiende a lo largo de los siglos XVII-XIX y culmina con la reforma campesina de 1861, que arruinó en masa a los campesinos, los dejó sin tierras y convirtió a gran número de ellos en proletarios. En todas partes la acumulación originaria del capital supuso la expropiación violenta y por métodos crueles de los productores directos para depositarlos en la burguesía y la oligarquía terrateniente. Todo esto se da en el marco del crecimiento industrial, que demandaba cantidades de mano de obra suplidas por la presencia de una masa campesina desempleada y desposeída.Resumen:Es el proceso histórico por el cual se separó de los medios de producción al trabajador, dejandole en su poseción su fuerza de trabajo y su prole (proletariado) y forzándolo a entregar su trabajo para sobrevivir.Comunidad de Interés Socialista Internacional:http://www.taringa.net/comunidades/gsocialistat/Otros post que te pueden o no interesar:http://www.taringa.net/posts/offtopic/11520307/Interpretacion-de-fotografias_-esclavos-de-nuestros-prejui.htmlhttp://www.taringa.net/posts/info/11659052/Leon-Trotsky-y-el-Equot_trotskysmoEquot_-nivel-basico.html

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