Xagoro
Usuario (Uruguay)
En lo que sin duda será recordado como uno de los grandes hitos de la neurociencia, científicos del Swanson School of Engineering han logrado por primera vez crear un cerebro biológico artificial. El cerebro, recreado en laboratorio a partir de neuronas de ratas, fue creado con fines de estudiar cómo funciona la actividad neuronal en cerebros de animales (y recuerden que los humanos somos animales desde ese punto de vista). Para hacer que estas células cerebrales trabajaran unas con otras y se "entretejieran" formando un mini-cerebro, los científicos fusionaron las células con proteínas en un plato de silicio, desactivaron células naturalmente inhibidoras y "arrancaron" el experimento con un choque eléctrico. Asombrosamente, las células empezaron no solo a comunicarse entre sí, sino que incluso a formar patrones que fueron identificados como patrones de memoria cerebral. En otras palabras, este mini-cerebro experimental desarrolló un sentido de memoria. Otra cosa curiosa, y útil para fines de investigación, es que este cerebro funcionó a un ritmo cuya actividad eléctrica para la formación de memorias duraba hasta 12 segundos, lo que permitió suficiente tiempo a los científicos como para estudiar estos procesos en detalle (procesos que en un cerebro de mamífero toman apenas un cuarto de segundo). Este adelanto, más allá de sus fines didácticos, también sirve para demostrar experimentalmente una vez más que los procesos mentales de todo ser vivo no son más que el resultado de miles de millones de interconexiones cerebrales, unas enviando señales a otras, formando patrones cada vez más complejos y abstractos desde los cuales puede emerger una mente, una consciencia, una personalidad, sin necesidad de convocar una fórmula mágica espiritual que dote de estos dones a los átomos, químicos y estructuras que nos conforman.
Neourocientíficos del MIT, liderados por Rebecca Saxe, han mostrado que efectivamente pueden modificar el juicio moral de la gente mediante la perturbación de esa zona específica del cerebro. El hallazgo podría ayudar a revelar cómo el cerebro construye la moralidad. Para juzgar moralmente a terceros necesitamos frecuentemente inferir sus intenciones, una habilidad conocida como "teoría de la mente". Por ejemplo, si un cazador dispara a un compañero en una partida de caza necesitamos saber qué estaba pensando: ¿tenía celos secretos o simplemente confundió a su amigo con un pato? En estudios previos se había mostrado que la región cerebral conocida por unión parietal temporal (o TPJ en sus siglas inglesas) se activaba fuertemente cuando pensamos acerca de las intenciones de los demás, sus pensamientos o creencias. En el nuevo estudio los investigadores perturbaron temporalmente la actividad de TPJ mediante la inducción de una corriente el cerebro, inducción que se conseguía gracias a la aplicación de un campo magnético desde el exterior del cráneo. Encontraron que la habilidad del sujeto de hacer juicios morales, que requerían la comprensión de las intenciones de terceros (como por ejemplo en un intento de asesinato fallido), se veía dañada. Según Liane Young (autora principal del artículo de PNAS en donde se publica este trabajo) el estudio ofrece una prueba llamativa de que a TPJ derecha, que está localizada en la superficie del córtex por encima y detrás del oído derecho, es crítica a la hora de elaborar juicios morales. El resultado es también asombroso, ya que bajo circunstancias normales la gente está muy segura y es consistente de esta clase de juicios morales.dijo: "Normalmente se piensa que la moralidad forma parte de un comportamiento de elevado nivel. Ser capaz, con un campo magnético aplicado a una región específica del cerebro, de cambiar esto es realmente pasmoso" Los investigadores usaron un técnica no invasiva denominada Estimulación Magnética Trascraneal (o TMS) para interferir selectivamente en la actividad cerebral de la TPJ derecha. Un campo magnético muy intenso aplicado a un área pequeña del cráneo crea unas corrientes débiles que interfieren en la actividad nerviosa de las neuronas situadas justo debajo, siendo el efecto temporal. En uno de los experimentos los voluntarios fueron expuestos a 25 minutos de TMS antes de que realizaran un test o prueba en el que se describían varios escenarios sobre los que tenían que tomar un juicio moral en una escala de entre 1 (absolutamente prohibido) y 7 (absolutamente permitido). En un segundo experimento se les aplicó un pulso magnético de medio segundo en el momento en el que a los sujetos se les pedía el juicio moral. Así por ejemplo, se les preguntaba si era permisible que alguien dejara que su novia cruzara un puente que sabía que era inseguro, incluso si ella terminaba al otro lado sin sufrir ningún daño. En ese caso un juicio basado solamente en el resultado mantenía al perpetrador sin culpa, incluso aunque aparentemente tenía intenciones de causar daño. En ambos experimentos los investigadores encontraron que se alteraba la TPJ derecha y los sujetos eran más proclives a juzgar los intentos de causar daño como moralmente permitidos. Por tanto, los investigadores creen que la TMS interfirió con la habilidad de los sujetos a interpretar las intenciones de los otros, forzándolos a basarse en la información del resultado final para realizar el juicio. El próximo paso de estos investigadores será estudiar el papel de la TPJ derecha en el juicio sobre gente que es moralmente afortunada o no. Por ejemplo, un conductor borracho que atropella a un peatón sería desafortunado comparado con otro conductor borracho que retorna a casa sin sufrir percances, pero el primero tiende a ser juzgado más duramente.

Los Unicornios no existen; son seres mitológicos y creer que ellos existen o existieron sería lo mismo que usted dijese que cree en dragones, duendes o en Pie grande. Repito: “Los Unicornios no existen” ¿Y que pensaría usted si yo le dijese que la Biblia dice que existen los unicornios? Interesante ¿Verdad? Y más interesante aun es que los traductores bíblicos se dieron cuenta de semejante barbaridad y simplemente cambiaron la palabra original por otra de un animal que si existe. ¿No me cree?... Veamos los hechos Si busca en su Biblia actual leerá lo siguiente (asumo que usted posee la versión Reina Valera 1960) Job 39:9 9¿Querrá el búfalo servirte a ti, O quedar en tu pesebre? Sencillo, este versículo nombra a un animal conocido por todos, un búfalo. El problema comienza cuando leemos en la versión bíblica anterior, la Reina Valera 1909 donde el mismo versículo dice: 12 ¿Querrá el unicornio servirte a ti, Ni quedar a tu pesebre? Impresionante, ¿verdad? Podemos notar como deliberadamente cambiaron una palabra por otra. ¿Por qué? La razón es muy sencilla ¡LOS UNICORNIOS NO EXISTEN! Usted dirá: “Esto podría ser un pequeño error”. Veamos que dice la versión en inglés de la Biblia conocida como la versión del Rey James (King James version) que es la versión bíblica que utilizan los Norteamericanos: 9 Will the unicorn be willing to serve thee, or abide by thy crib? ¡Increíble!, pero eso no es todo, Repasemos lo que dice la Vulgata, que es la versión en latín de la Biblia: 9 numquid volet rinoceros servire tibi aut morabitur ad praesepe tuum. . La palabra "rinoceros" significa Unicornio en Latin. Pero, para estar aun más seguros, repasemos lo que decía la versión de los LXX, que es la primera traducción hecha del Antiguo Testamento al Griego llamada la Septuaginta: 9 βουλησεται δε σοι μονοκερως δουλευσαι η κοιμηθηναι επι φατνης σου La palabra griega “μονοκερως” (monokeros) significa “un solo cuerno” que era la palabra utilizada para describir al Unicornio. Es totalmente inconcebible que la Biblia "que está inspirada por Dios y que es perfecta", tenga un error de tal magnitud. Así que simplemente sustituyeron la palabra. Así de sencillo y descarado. (Bubalus bubalis) Pero lo peor de todo es que estos versículos de Job no son un caso aislado, también comprobamos como de manera cínica hacen exactamente lo mismo con otro versículo bíblico. Números 23,22 (Version Reina Valera 1960) 22 Dios los ha sacado de Egipto; Tiene fuerzas como de búfalo. (Versión Reina Valera 1909) 22 Dios los ha sacado de Egipto; Tiene fuerzas como de unicornio. (The King James Version) 22 God brought them out of Egypt; he hath as it were the strength of an unicorn (La Vulgata) 22 Deus eduxit eum de Aegypto cuius fortitudo similis est rinocerotis (Versión de los LXX, La Septuaginta) 22 θεος ο εξαγαγων αυτους εξ αιγυπτου ως δοξα μονοκερωτος αυτω Podemos concluir, la palabra “búfalo” no es más que el patético intento de los traductores de la Reina Valera 1960 de desaparecer un animal que nunca existió y que es nombrado en la Biblia. ¿Qué piensa usted sobre esto? Respuestas (generalmente algo nerviosas) que se suelen dar: -“La Biblia fue escrita por hombres, por lo que hay errores” allí estoy totalmente de acuerdo con usted: la Biblia tiene errores ¡Y muchos! Por lo que decir que es perfecta no tiene sentido. -“No importa si dice unicornio o búfalo, lo que importa es el significado” Asumo que a usted no le importa entonces que manipulen la palabra bíblica a la discreción de los editores bíblicos, todo con tal y eliminar “errores” evidentes. Esa respuesta es ser cómplice de la mentira y el descaro. -“La Biblia se debe interpretar” ¿Cómo se interpreta esto? ¿Cómo explica usted con una simple interpretación este vulgar engaño?
© Jon Nelson En sus intentos de satanizar el ateísmo, muchos líderes eclesiásticos actuales insisten en equiparar el ateísmo con el comunismo. Esta táctica, que se originó durante la histeria anticomunista del senador Joseph McCarthy, es tan carente de base en los hechos hoy como lo fue entonces. Del solo hecho de que uno sea ateo no se sigue que uno sea comunista. Mark Twain, Thomas Edison, Luther Burbank, Katherine Hepburn y muchos otros son conocidos ateos, y sin embargo nadie los llamaría comunistas. De hecho, ha habido muchos países comunistas en Europa y otros lugares que también eran cristianos, incluyendo las católicas romanas Italia, Hungría y Polonia y la Alemania luterana. La calumniosa campaña contra los ateos es un intento de ligar a éstos con los crímenes de varias dictaduras comunistas. Pocos negarían que la Unión Soviética de José Stalin era una dictadura totalitaria, o que concentró mucha de su hostilidad contra la Iglesia. Sin embargo, debemos considerar dos factores importantes: 1) si cometió sus crímenes en el nombre del ateísmo, y 2) cuáles fueron sus motivaciones. A lo largo de su historia, el pueblo de Rusia siempre ha tenido fuertes inclinaciones místicas. Sus tradiciones místicas se extienden muy atrás en la historia, hasta los tiempos de los primeros establecimientos eslavos hace más de mil años. En el año 988, debido a la conversión de Vladimir I, Rusia se convirtió oficialmente al cristianismo. El pueblo ruso vivía y respiraba religión, y ésta jugó un papel central en sus vidas hasta el tiempo de la Revolución Bolchevique de 1917. Stalin (1879-1953) se formó en un seminario, y aprendió bien sus lecciones de manipulación y control mental. Sabía que la mejor forma de sofocar la disidencia y de quebrar la voluntad del pueblo era privarlo de aquello que valoraba más. La religión, por ser tan importante en la vida del pueblo ruso, era el blanco perfecto. Al privar a la gente de la muleta de la religión, él sabía que podía aplastar su espíritu. No hay elementos de libre pensamiento (el fundamento del ateísmo) en la filosofía soviética. Stalin con toda seguridad no estaba familiarizado con las bases humanistas del ateísmo; su meta era la creación de un estado totalitario en el que él sería el nuevo dios, cuyos dictados no debían cuestionarse. Los derechos individuales, tan esenciales al libre pensamiento, eran desconocidos en la Rusia soviética. Las masacres que tuvieron lugar durante el reinado de Stalin se cometieron en el nombre del estatismo, no del ateísmo, y el estatismo es un subproducto del modo de pensar fundamentalista religioso. Toda religión, desde tiempo inmemorial, ha reconocido el papel que juega la religión en sofocar el desacuerdo y en tener quieta y sumisa a la gente. Carlos I de Inglaterra, por ejemplo, dijo una vez que "la religión es el único fundamento firme del poder". Stalin no quería compartir ese poder con nadie. Reconociendo que la Iglesia era el único rival significativo para su supremacía, él la atacó. Sus ataques no tenían nada que ver con diferencias ideológicas; era meramente cuestión de erradicar lo que él percibía como una amenaza. La prueba definitiva de que Stalin no actuaba en base a principios ateos pudo verse cuando sonaron los primeros disparos de la Operación Barbarroja (*) en la Segunda Guerra Mundial. Las cosas no iban bien para los ejércitos rusos por ese entonces, y Stalin, previendo una posible revolución en el frente doméstico, buscó formas de amasar una amplia base de apoyo para el esfuerzo bélico. Para lograrlo, reinstituyó la jerarquía de la Iglesia Ortodoxa para servir a la "Madre Rusia". Esto muestra que Stalin de ningún modo era reacio a promover la religión si hacerlo servía a sus propósitos. Evidentemente, la tiranía de Stalin se basaba en las premisas totalitarias que aprendió de la religión: obediencia ciega, reverencia a una figura divina (en forma humana), así como una visión utópica de castillos en el aire. Su gobierno nunca toleró la libertad de pensamiento. Las políticas de Stalin fueron la antítesis de la filosofía atea. De hecho, uno puede formar un argumento histórico mucho más convincente al igualar el cristianismo con el fascismo que al ateísmo con el comunismo. El cristianismo ha mostrado sus rasgos totalitarios en incontables ocasiones a través de la historia. Cada vez que un país ha basado su gobierno en principios fundamentalistas cristianos, ese país se ha convertido en una dictadura. Tales gobiernos jamás han tolerado la disidencia ni los puntos de vista opuestos, y nunca han dudado en usar la violencia para imponer su voluntad. Esta actitud puede rastrearse hasta la más temprana historia de la Iglesia y hasta la Biblia misma. Las doctrinas bíblicas que los déspotas han encontrado ser invaluables para ellos incluyen la obediencia a la autoridad, el menoscabo de la razón humana, la visión de la humanidad como intrínsecamente mala, y la creencia de que esta vida es de importancia secundaria respecto de una vida posterior imaginaria. Doctrinas como ésta tienden a debilitar las resistencias y a hacer a la gente más susceptible a la influencia política. Habría que tener esto en mente al escuchar los puntos de vista de los dirigentes religiosos y políticos actuales. Para estar seguros, ellos frecuentemente hablan de moralidad, amor y compasión, pero subsiste el hecho de que el amor cristiano históricamente siempre ha sido un amor condicionado, aplicable sólo a los cristianos del mismo bando; los que no se convertían eran sometidos a cruzadas, inquisiciones, quemas, torturas y muerte. En tiempos más ilustrados, gracias a la influencia de los principios humanistas de la Ilustración, estas prácticas han sido eliminadas en su mayoría, pero el ostracismo social sigue siendo una poderosa arma contra el disenso. Los horrores forjados por el cristianismo no pueden ser dejados de lado como si fueran historia antigua sin importancia. En el siglo XX fue el Vaticano quien primero apoyó y reconoció al fascismo, considerándolo un arma poderosa contra el "comunismo ateo". El Vaticano apoyó a los distintos vástagos del gobierno fascista en el período de entreguerras, dando reconocimiento diplomático a Mussolini en 1929 y jugando un papel instrumental en la formación del gobierno de la Francia de Vichy, la España de Franco, y el gobierno Ustacha de Croacia. El caso de Croacia es particularmente interesante. Durante la Segunda Guerra Mundial, la población de Croacia sufrió, en proporción al tamaño del país, mayor pérdida de vidas que cualquier otro país durante la guerra. Muchos de los campos de concentración eran dirigidos por sacerdotes católicos, entre ellos el legendario campo Jasenovac, conocido como "el pozo de la muerte", que fue dirigido por el padre Miroslav Filipovic. El apoyo del Vaticano a Hitler es también materia de registros históricos. El Vaticano firmó un tratado con la Alemania Nazi el 20 de julio de 1933. Hitler se refirió varias veces a sí mismo como cristiano tanto en sus discursos como en sus escritos, y nunca fue excomulgado por la Iglesia Católica. A todo soldado nazi se le exigía llevar una cinta con la inscripción "Got mit uns", que significa "Dios con nosotros". Hubo numerosos seguidores nazis también en los Estados Unidos. Dos de los más rabiosos antisemitas de esta época fueron pastores eclesiásticos, el Reverendo Gerald L.K. Smith (1898-1976) y el padre Charles Coughlin (1891-1979), el que dijo que "La guerra de Alemania es una batalla por el cristianismo". Son notables las semejanzas ideológicas entre el fascismo nazi, el comunismo soviético y el cristianismo. El racismo es un componente medular y esencial de todos ellos; los cristianos y los nazis persiguieron a judíos y no creyentes, y los soviéticos, debido a sus orígenes eslavos, veían a todos los demás como intrínsecamente inferiores. Podemos seguir el rastro de esa ideología hasta los tiempos de los antiguos hebreos, quienes se veían a sí mismos como "el pueblo elegido". Justo allí se encuentra la receta para una ideología etnocéntrica y racista. Hay otras semejanzas ideológicas más. Todas tienden a ser etnocéntricas, a considerar el mundo a su alrededor como esencialmente malo, y todas tienden a verlo todo en términos simplistas, dualistas: Nosotros contra Ellos, el Bien contra el Mal, etc. Éste es un hecho muy importante que debe recordarse cuando los fanáticos religiosos actuales insistan en que todos sigan los absolutos de su religión. El ateísmo se basa en los principios de la razón, la libertad y los derechos individuales. Se opone a todas las formas de ideología totalitaria. Sí, es cierto que hay individuos ateos que son también comunistas. Sin embargo, el intento de ligar a todos los ateos y a todos los comunistas bajo las mismas banderas ideológicas es insostenible cuando se revelan los hechos. Pero entonces, ¿qué tiene que ver la fe con los hechos? * Operación Barbarroja: nombre clave del plan nazi para la invasión de la Unión Soviética por la Alemania hitleriana, que comenzó el 22 de junio de 1941 (N. del T.). Fuente: http://razonatea.blogspot.com/2005/08/la-diferencia-entre-atesmo-y-comunismo_22.html
Nuestra galaxia aparenta ser bastante grande, con unas 100 mil millones de estrellas, pero en comparación a algunas otras monstruosas galaxias, es una enana, y la más grande de todas las grandes es "IC 1101"... Esta galaxia, localizada a unos mil millones de años luz de nosotros, es tan grande que si la medimos de extremo a extremo, podrían caber unas 50 Vía Lácteas dentro de ella. Y en cuando a cuán masiva es, esta tiene el equivalente a 100 millones de millones de estrellas. Y si se pregunta, ¿Por qué es tan grande esta galaxia?, pues se debe a que esta a pasado gran parte de su vida fusionándose con otras galaxias. Así mismo, debido a que se cree existe una gran correlación entre el agujero negro en el centro de estas galaxias al tamaño de la galaxia, es posible además que el super-masivo agujero negro dentro de IC 1101 sea el más grande del universo conocido. A continuación los dejo con un video que (con subtítulos en inglés) les habla más de esta espectacular galaxia. link: http://www.youtube.com/watch?v=UE8yHySiJ4A Fuente: http://www.eliax.com/index.cfm?post_id=9729

El trailer de la película "La inocencia de los musulmanes", recientemente ocasionó una serie de disturbios por su representación del profeta Mahoma como un mujeriego, abusador de menores y criminal. Varios estadounidenses, entre ellos el embajador de EE.UU. en Libia Chris Stevens, murieron en las protestas que se han relacionado con la película. A pesar de la indignación aun no está claro si la película realmente existe, y desde luego, hay un trailer; pero un trailer no es una película. La investigación sobre la "película" anti-musulmán” está en curso, pero hasta ahora no parece haber ninguna evidencia de que la película existe, y probablemente sea un fraude más. Las personas crean “engaños” por muchas razones, pero cuando el fraude se mezcla con fervor religioso, los resultados pueden variar desde lo cómico hasta lo mortal. He aquí un vistazo a siete patrañas religiosas a lo largo de la historia. 1. Los Protocolos de los Sabios de Sión Es tal vez el engaño religioso más infame y malicioso en la historia. "Los Protocolos de los Sabios de Sión" es un libro que supuestamente revela una conspiración secreta judía para dominar el mundo. Apareció por primera vez en Rusia en 1905, y aunque el libro ha sido completamente desacreditado como una falsificación, aún se sigue editando y sigue siendo ampliamente difundido (La foto de arriba es una impresión del libro de 1934 en idioma Inglés). Muchas personas han apoyado este engaño religioso, entre ellos el actor Mel Gibson, Adolf Hitler, y el fabricante de automóviles Henry Ford, que en 1920 pagó para que medio millón de ejemplares del libro fuesen publicados. 2. La Sábana Santa de Turín y otras reliquias sagradas Aunque muchos creen que la Sábana Santa de Turín es el sudario de Jesús, hay pruebas convincentes de que el lienzo es en realidad un engaño, incluyendo la existencia de un Memorando de 1389 escrito por el obispo Pierre D'Arcis para el antipapa Clemente VII de Avignon mencionando que la imagen había sido previamente denunciada por su predecesor Henri de Poitiers (Obispo de Troyes 1353-1370), afirmando que Al final, después de una investigación y un examen diligente, se descubrió cómo la dicha tela había sido astutamente pintada, siendo la verdad atestiguada por el artista que la había pintado, a saber, que se trataba de una obra de la inteligencia humana y no una obra milagrosamente concebida (**). El Papa Clemente reconoció que era una falsificación: “una de las incontables falsas reliquias religiosas que circulaban en ese momento”. La datación por carbono de la Sábana Santa de Turín reveló que no se remontaba a la época de Cristo, sino a 14 siglos despúes (exactamente cuando el falsificador confesó). Aún más dañino para su autenticidad es que no hay constancia de su existencia anterior a esas fechas. Si realmente es la mortaja de Jesucristo, parece sospechoso que nadie supiese de su existencia durante 1.300 años. Aun muchos siguen convencidos de su autenticidad, pero las pruebas históricas y científicas sugieren que el Sudario de Turín es probablemente un engaño religioso. El investigador Joe Nickell señala en su libro "Las reliquias de Cristo" (The University Press of Kentucky, 2007), “El sudario de Turín que conocemos es sólo una de las más de 40 mortajas de Jesús que circulan por ahí; todas afirman ser la verdadera". Vease Tambien: -http://www.taringa.net/comunidades/nogod/3186802/Las-_Evidencias-arqueologicas_-de-Nazaret.html -http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/10876657/El-Santo-Prepucio-y-su-extrana-historia_.html -http://www.taringa.net/comunidades/nogod/3187191/Flavio+Josefo_+O+como+hacer+hist%25C3%25B3rico+a+Jes%25C3%25BAs_.html -http://www.taringa.net/comunidades/nogod/3187395/Otras-_Supuestas_-pruebas-del-Jesus-historico_.html 3. El gigante de Cardiff Cuando los campesinos en 1869 cavaron un pozo en Cardiff, Nueva York, descubrieron algo sorprendente: un hombre de poco más de 3 metros de altura fosilizado. El gigante de Cardiff (ya que así se llegó a conocer), era una figura poco realista con una estructura más o menos humana ; excepto que era de casi 10 pies de altura. Estaba claro que era algo único - pero ¿qué era exactamente lo que dividía la opinión del público?. Algunos creían que era simplemente una talla en la piedra, pero ¿quién lo podría haberlo hecho hace ya tanto tiempo y enterrarlo tan profundamente en el suelo? Otros, incluyendo un reverendo local, estaban convencidos de que era una prueba de la verdad literal de las escrituras bíblicas , específicamente Génesis 6:4 ("Había gigantes en la tierra en aquellos días" RV). ¡Aquí, por fin, fue uno de los gigantes bíblicos, descubiertos en una finca rural de Nueva York! De hecho, fue un ingenioso engaño de un hombre llamado George Hull, que había plantado la piedra tallada donde más tarde sería encontrada por los peones, en parte para demostrar que los literalistas bíblicos estaban equivocados Vease tambien: http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/12396914/El-Fraude-Fotografico-de-los-Gigantes-Biblicos_.html 4. El Guru indio Sai Baba y su “Juego de Manos” Uno de los líderes espirituales más influyentes de la India, Satya Sai Baba murió el año pasado a la edad de 84 años. Durante más de cinco décadas, el gurú carismático cautivó y dejó desconcertados a sus seguidores mediante la realización de pequeños milagros, incluyendo la aparición milagrosa de ceniza sagrada, relojes, estatuas, collares y anillos, aparentemente de la nada. Sin embargo, los investigadores escépticos como Basava Premanand de la Federación de Asociaciones de racionalistas de la India, acusaron a Sai Baba de hacer simples “trucos de magos”, y señaló que todos los objetos son pequeños y fáciles de ocultar en sus manos y en las largas mangas de su bata. En al menos un caso, Sai Baba fue capturado en una película por el profesor investigador británico Richard Wiseman cuando secretamente tiraba objetos pequeños mientras fingía que aparecian de la nada. 5. El descubrimiento del Arca de Noé Aquellos que tratan de encontrar pruebas arqueológicas e históricas de los acontecimientos de la Biblia a menudo han buscado (y algunos dicen, incluso que han encontrado) al Arca de Noé. Aunque muchos que han anunciado el encontrar el arca son en realidad errores honestos, en 1993, un hombre engañó a la estación de televisión CBS transmitiendo un programa especial de dos horas en horario estelar titulado "El increíble descubrimiento del Arca de Noé" Contaba con un hombre llamado George Jammal, quien afirmó haber encontrado el arca en una montaña en Turquía. Como prueba de su increíble afirmación, orgullosamente muestró un trozo de madera del arca, que en realidad fue hecho en un pedazo de pino marinado en salsa de soja, y Jammal era un actor que nunca había estado en Turquía. 6. El osario de Santiago, el hermano de Jesús El negociante de antigüedades israelí Oded Golán señala la inscripción en hebreo tallada en el osario, que afirman haber contenido los huesos de Santiago, hermano de Jesús. En 2002, un comerciante de antigüedades en Israel afirmó haber descubierto un osario de piedra caliza (que se utilizaba para contener los huesos de los muertos), con una inscripción en arameo en un lado de la caja identificando su “faltante” contenido como los de "Santiago, hijo de José, Hermano de Jesús". El hallazgo fue noticia internacional, porque si era genuino, podría proporcionar evidencia arqueológica de Jesucristo. Sin embargo muchos arqueólogos se mostraron escépticos por varias razones, incluyendo lque la procedencia del objeto no era clara y porque los escritos tallados en piedra en el otro lado de la caja se comienzan a redondear con el paso del tiempo y el deterioro ambiental, mientras que la secuencia de la inscripción en disputa tenía fuertes bordes lo que sugiere que se había añadido recientemente. Un lavado de tiza también parece haber sido añadido a las letras para que parecieran más viejas de lo que realmente eran. En 2003, la Autoridad Israelí de Antigüedades publicó un informe que concluye que la inscripción era una falsificación moderna tallada en un osario bastante viejo 7. Dios le habla a Peter Popoff a través de una radio de onda corta. Uno de los tele-evangelistas más prominentes de la década de 1980 fue Peter Popoff, quien durante sus servicios y sermones, decía en voz alta nombres y direcciones de miembros del público que nunca había conocido. Sabía incluso datos personales como sus enfermedades o sus seres queridos fallecidos y los nombres de miembros de la familia. Parecía que Popoff recibía sus mensajes directamente de Dios o de los ángeles, cosa que impresionó mucho a su público y seguidores. En 1986, el mago James "El Asombroso" Randi escuchó hablar de las increíbles habilidades de Popoff y decidió investigar. Randi cuenta un detalle aparentemente menor que la mayoría de la gente olvidaba: Popoff llevaba un audífono o auricular. Usando un escáner de radio, Randi descubrió que Popoff en realidad conseguía la información biográfica de los miembros del público a través de su esposa (quien había hablado antes con la audiencia) utilizando una radio de onda corta. El escándalo empañó ministerio de Popoff, pero finalmente se recuperó y se mantiene activo en la actualidad. Ateos Taringueros + 5430 Miembros
Las parejas homosexuales ofrecen un ambiente familiar «excelente» para la crianza de niños porque fomentan la educación en valores como la tolerancia. Ambos miembros se implican en su desarrollo y el mayor temor es el rechazo social. Así lo revela un estudio sobre las nuevas familias españolas que firman el catedrático de Psicología Evolutiva de la Universidad del País Vasco Enrique Arranz y el profesor de la Universidad de Sevilla Alfredo Oliva. Se trata de un informe pionero en España, que ha sido asesorado por la Universidad de Cambridge. Arranz recordó que «como consecuencia lógica del sistema socioeconómico» está desapareciendo la familia tradicional, en la que sólo las madres asumían la crianza de los hijos. «Ahora ellas trabajan, los padres no son siempre un hombre y una mujer, y cada vez más se crían hijos no biológicos», señaló. La investigación descubre que el modelo tradicional «ni es el mejor para el desarrollo psicológico de los niños, ni se puede imponer», sino que los hijos que crecen con menores desajustes personales son los que «sufren menos momentos vitales estresantes y, en general, una mejor calidad de las relaciones familiares». Arranz explicó que en la comparación de la calidad del entorno familiar destacó la «excelente» evaluación que lograron las parejas de homosexuales, las cuales «mayoritariamente son de mujeres, con buena solvencia económica, grandes deseos de ser madres y que dedican mucho tiempo a su hijo», que suele ser único. Los niños criados en ese ambiente son, según el estudio, «los más ajustados» psicológicamente, con un entorno «estimulante» que favorece su desarrollo y con menos conflictos trascendentales en su vida. Pero estas familias «viven con miedo al rechazo social», puntualizó. Al valorar la situación del entorno, también arrojaron buenos datos el modelo tradicional y las familias adoptivas, ya que sus hijos han sido muy deseados. No obstante, estas últimas «deben afrontar una serie de situaciones difíciles con la llegada del menor, especialmente en su fase de adaptación» y suelen acumular posteriormente más casos de problemas escolares. Las parejas homosexuales y los padres adoptivos son quienes mejor se reparten las tareas de educación y los que más fomentan la transmisión de valores de democracia y diálogo a la hora de resolver conflictos, frente a las madres que han tenido partos múltiples, que reflejan «mayor estrés y autoritarismo». Por contra, son los hijos de familias reconstituidas los que presentan más problemas debido a que «han experimentado un mayor número» de acontecimientos estresantes, han vivido la ruptura de su anterior familia y después deben aprender a convivir con los nuevos miembros. Por eso, Arranz criticó que «se trate de vender como algo idílico» la familia que aparecía en la serie de televisión 'Los Serrano', donde se casa una pareja con hijos ya adolescentes. En realidad, «es donde hay mayor porcentaje de fracaso» en las relaciones y «los hijos sufren mayores desajustes psicológicos». Zach Wahls, hijo de una pareja gay, habla sobre la familia Comentarios cerrados para evitar forobardo. Si te gusto el post, recomendalo. Hagamos la verdadera inteligencia colectiva

Charles Darwin es quizá el personaje más citado en las tertulias y conversaciones entre religiosos y científicos pero a la vez uno de los menos comprendidos. Es referencia obligada en cualquier dialogo o discusión entre la ciencia y la fe. Transcribir una mera biografía de Darwin no tendría sentido, por lo que trataremos de visualizar brevemente algunos aspectos puntuales de su vida principalmente en relación a la religión. -Darwin no pertenecía a la Iglesia Católica, por lo tanto no tenía conflictos directos con esta institución. - Darwin perteneció a la Iglesia Anglicana, y padeció luego de sus publicaciones una fuerte censura y rechazo por parte de un gran sector de la misma. - Estudió teología en la Universidad de Cambridge con la intención de convertirse en sacerdote de la Iglesia Anglicana. Durante estos estudios nunca se cuestiono la validez de la Biblia como la explicación del origen del mundo y los seres vivos que lo habitan; pero durante su aventura científica a bordo del Beagle, la fe de Darwin se fue deteriorando ante el cúmulo de evidencias que contradecían todas las verdades supuestamente incuestionables del Libro del Génesis. - Desde muy joven hasta el final de sus días padeció un fuerte conflicto interno por causa de su fe y la influencia de sus trabajos; aunque el afirmaba estar en paz internamente. - Este creciente escepticismo le traería graves conflictos con su esposa Emma, una mujer muy devota y religiosa. Estos enfrentamientos llegaron al punto máximo cuando desde 1849 dejó de asistir los domingos a la iglesia y optó por pasar ese tiempo reflexionando en el campo sobre sus ideas. - Dos años después, la muerte de su adorada hija Annie a los 10 años de edad, como consecuencia de una tuberculosis, fue lo que le hizo perder definitivamente la fe. Para Darwin, la crueldad y el sufrimiento del mundo no parecían compatibles con la existencia de un Dios omnipotente que se preocupara por sus criaturas. - Charles Darwin vislumbró desde el principio que su Teoría de la Evolución iba a caer como una bomba sobre los dogmas establecidos de la fe cristiana. Pasaron dos décadas hasta que finalmente se atrevió a publicar ‘El Origen de las Especies’. - Poco antes de publicar esta obra le escribió una carta a su amigo Joseph Hooker donde Darwin manifestó que se sentía «como un hombre a punto de confesar un crimen» - Para la Inglaterra victoriana del siglo XIX, la idea de que todas las especies vivas (incluyendo el ser humano) no habían sido creadas de un día para otro por la mano de Dios, sino que habían evolucionado durante millones de años mediante un proceso de selección natural, suponía una impertinente blasfemia. - Darwin tuvo que sufrir la humillación de ver su inconfundible rostro barbudo caricaturizado sobre el cuerpo de un mono casi inmediatamente después de publicada su obra “El Origen de las Especies” en 1859. - Darwin y lo que enseguida vino a llamarse el "darwinismo" se enarbolaron como bandera del ateísmo científico del siglo XIX; los cuales lo encontraron como una confirmación de su exclusión de Dios. - Es realmente poco probable que Darwin aspiraba fundar una especie de movimiento cultural y filosófico basado en sus descubrimientos e investigaciones. - Darwin nunca quiso definirse públicamente como ateo, y dejó escrito que “el agnosticismo es una descripción más correcta de mi postura”. Afortunadamente muchas de las reflexiones de Darwin fueron expresadas en su Autobiografía donde plantea de forma muy humilde y humana los más profundos sentimientos de su ser interior. Asombra el tono humano y sencillo como expone Darwin sus ideas y dudas. "He intentado componer el relato de mí mismo que viene a continuación como si hubiera muerto y estuviera mirando mi vida desde otro mundo". Estos pensamientos y recuerdos fueron escritos al dictado por sus hijos sin intención alguna de que se publicaran jamás. Después de la muerte de Darwin, su hijo Francis Darwin publicó una versión abreviada en 1892. Algunas afirmaciones que normalmente creemos y damos como ciertas, pero que Darwin nunca insinuó ni dijo: 1. El hombre desciende del mono Este mantra, repetido hasta la saciedad, no forma parte del darwinismo. En su obra de referencia, El origen de las especies, Darwin no abordó el linaje humano, pero "al día siguiente de publicarlo, la gente ya decía que el hombre viene del mono".Los detractores de Darwin lo ridiculizaron en caricaturas que mostraban al eminente científico convertido en un simio peludo. En realidad, la idea no era novedosa para la ciencia de mediados del XIX, sino que aparecía sugerida en trabajos de otros científicos, como Thomas Henry Huxley. 2. La evolución es una escalera que conduce al ser humano El del hombre y el mono es un caso particular de un error más general, entender la evolución como una carrera de relevos en la que una especie cede el testigo a otra. A esta confusión contribuye un recurso gráfico mil veces utilizado: un simio caminando tras una fila de antropoides con rasgos cada vez más humanos hasta llegar al hombre. Pero ni el ser humano desciende del mono, ni ninguna especie viva se ha detenido a medio camino de la evolución para dar el relevo a otra. Para el primatólogo Josep Call, la humana es solo "una especie más". 3. Los organismos evolucionan para adaptarse al medio Esta acepción de evolución respeta el diccionario, pero no el concepto científico de evolución biológica: no evolucionan los organismos, sino las especies o los linajes. Entre los protoevolucionistas anteriores a Darwin, el francés Jean Baptiste Lamarck propuso que los organismos se adaptaban al medio y legaban esas adaptaciones a su progenie; por ejemplo, la jirafa estiró el cuello para comer y produjo crías con cuellos más largos. El modelo de Darwin reveló que es el medio el que selecciona a los mejor adaptados a la supervivencia y reproducción. Sin embargo, hoy el lamarckismo sigue infiltrando cierta interpretación popular de la evolución. 4. El darwinismo es un dogma Ni siquiera Darwin se liberó por completo del lamarckismo. Al desconocer la genética y los mecanismos de mutación y herencia, Darwin no sabía cómo se producen las variaciones sobre las que actúa la selección natural, lo que le hizo proponer un rocambolesco mecanismo de herencia para las modificaciones que el organismo adquiría a lo largo de su vida: si un individuo fortalecía un músculo, sus células liberaban unas gémulas que llevaban esta información al esperma o al óvulo para que la progenie naciese con el músculo más desarrollado. Cuando más tarde se divulgaron las leyes de la herencia formuladas en la misma época por el monje checo Gregor Mendel, muchos científicos las rechazaron por considerarlas contrarias al darwinismo: Mendel planteaba una herencia matemáticamente predecible y estática. No fue hasta la década de 1930 que genética y evolución confluyeron en la llamada teoría sintética. 5. Darwin explicó el origen de la vida Darwin no pretendió revelar el origen de la vida, sino solo su evolución una vez que existieron los primeros seres. 6. Darwin inventó los conceptos de evolución y de supervivencia del más apto Las ideas de antepasados comunes y de transmutación de unas especies en otras aparecen ya en los escritos de Anaximandro, filósofo griego del siglo VI a.C., así como de otros pensadores en Occidente y Oriente. Algunos de estos autores se basaban en la observación de los fósiles. Incluso una noción primitiva de selección natural aparece ya en la Grecia clásica. Pero la expresión "supervivencia del más apto" no fue acuñada por Darwin, sino que la adoptó en ediciones posteriores de El origen tras haberla leído en los Principios de Biología del filósofo victoriano Herbert Spencer, quien a su vez había inventado el eslogan al incorporar a su obra las ideas publicadas por Darwin. Ni siquiera el término evolución aparece una sola vez en El origen; este vocablo se popularizó más tarde y también Spencer fue uno de los primeros en emplearlo. 7. Los pinzones de las Galápagos inspiraron el eureka Rara vez la ciencia avanza por eurekas; lo habitual, también en el caso de Darwin, es un progreso continuo y laborioso que bebe de múltiples fuentes. En cuanto a los pinzones, que con sus picos adaptados a diferentes alimentos han pasado a la historia como las musas de Darwin, no aparecen siquiera mencionados en El origen. En esta obra, Darwin se limitó a exponer la comparación entre las aves en general de este archipiélago y de otros lugares. En obras posteriores, Darwin sí recurriría a la comparación de especies, pero su interés no se centró en los pinzones, sino en los sinsontes. 8. Darwin refutó la creación bíblica La fijación de los fundamentalismos religiosos por Darwin como enemigo supremo induciría a pensar que fue el británico quien destronó a la Biblia como pauta para explicar la historia natural. No fue así. En el Reino Unido, la sociedad victoriana sufría ya antes de Darwin una crisis de fe de etiología compleja, donde la razón se imponía a la revelación. A ello contribuyeron los descubrimientos en geología, que restaban crédito a la creación narrada en el Génesis en favor de una Tierra formada lentamente a lo largo de millones de años y por los mismos fenómenos que actúan hoy, no por grandes catástrofes repentinas como el diluvio universal. Esta teoría fue formulada por el geólogo y cristiano devoto Charles Lyell, y ejerció una fuerte influencia en el pensamiento de Darwin. 9. Darwin perdió la fe por su ciencia y fue enemigo de la religión Ni Darwin fue un ateo militante, ni se convirtió al cristianismo en su lecho de muerte. Ambas visiones corresponden a manipulaciones de su figura, que se ha tomado como enemigo o modelo desde trincheras opuestas. Darwin explicó en su autobiografía las razones que le llevaron a abandonar la fe, y fueron argumentos sencillos que cualquier persona sin conocimientos científicos podría utilizar: las contradicciones entre distintas religiones reveladas, la negación de un Dios cruel y castigador o el rechazo a una supuesta condenación eterna para los paganos. Y su última conversión antes de morir es otro mito sin pruebas. Pero Darwin no eligió su papel como blanco del fundamentalismo religioso. Respetó las creencias de otros, como su propia esposa, y se unió al agnosticismo científico adoptado por figuras como su amigo y colega Thomas Henry Huxley 10. La Evolución es solo una teoría Recientemente, un semanario católico publicaba un artículo en el que, sin negar la doctrina evolucionista, se afirmaba que "las teorías de Darwin siguen siendo una hipótesis. Falta constatación empírica". En tales afirmaciones subyace el error de equiparar la teoría a la pura especulación. Se asume su validez cuando las pruebas merecen la aprobación de la comunidad científica. En 150 años se han aportado miles de indicios que impulsan la teoría evolutiva en el sentido que lleva desde entonces, y ni uno solo en el sentido contrario. A manera de Conclusión. - Darwin no era Ateo. - Darwin era Agnóstico. - Darwin no era Creyente. - Darwin evitó la polémica y las discusiones públicas sobre su fe y creencias. - Darwin no se convirtió a la fe en su lecho de muerte. - La influencia de los trabajos de Charles Darwin constituyen un estandarte invaluable para el Ateismo científico y prácticamente la muerte definitiva de la teoría Creacionista.

En un momento de su larga historia, la iglesia católica necesitó de diversos artículos que sirvieran para derrotar a los escépticos que dudaban de la crónica del Vaticano. Es así como nació un comercio de reliquias cuyos clientes fueron papas, obispos y monarcas que vieron en esos objetos de dudosa legitimidad el poder mágico que necesitaban o la seguridad de una fe cuestionable. Una de las reliquias más insólitas, hoy desaparecida, es el Santo Prepucio o “Sanctum Praeputium”. Los judíos tienen una tradición milenaria que es quitar el prepucio al octavo día de nacimiento, como símbolo de la alianza entre Abraham y dios. Esa ceremonia le habría correspondido a Jesús, según la historia oficial, que fue circuncidado como todo judío. Por lo tanto el destino de ese prepucio tan especial abrió debates intensos. dijo:Una anciana que ofició de Mohel laceró el celeste capullo, lo sumergió en una pequeña redoma con aceite de nardo y lo entregó a su hijo, comerciante en perfumes, con la admonición de que no lo vendiera. Pero el joven desobedeció a su madre; y el Santo Prepucio inició así su intrincado vagar por el mundo. Pintura de Friedich Herlin, 1488. Cualquiera puede imaginar que la divinidad que se le atribuye a Jesús está proyectada también en ese trozo orgánico retirado de su órgano sexual. Algunos han pensado que también subió a los cielos para sentarse a la derecha del todopoderoso. Otros, como León Alacio en “De Praeputio Domini Nostri Jesu Christi Diatriba”, el tejido santo se convirtió en los anillos del planeta Saturno. Sin embargo el objeto tuvo existencia física como reliquia religiosa y fue adorado con fervor. Su primer propietaria habría sido María Magdalena de la que se cuenta que utilizó el aceite de la redoma para ungir los pies y la cabeza de cristo. Desaparecido del mapa el prepucio divino llegó en el siglo IX a manos de la emperatriz Irene de Bizancio que se lo regaló a Carlomagno el día de su boda. El emperador bizantino lo colocó en el altar de la iglesia de la Bendita Virgen María en Aquisgrán y más tarde, lo transfirió a Charroux, Francia. En el siglo XII, el Santo Prepucio fue llevado en procesión a Roma. Y en el siglo XIII se ostentaba en la iglesia de San Juan Laterano adosado a una cruz de oro con piedras preciosas. En 1427 se constituyó la primera Hermandad del Santo Prepucio. Se peregrinaba a Charroux, iglesia que presumía de tenerlo y que competía, no obstante, con otras, como la de Amberes. Porque parece que había más de un prepucio de cristo. Sin embargo habrían existido hasta 13 prepucios de Jesús. Estuvieron en la Basílica Laterana de Roma, Charroux, Amberes, Paris, Brujas, Bolonia, Bensançon, Nancy, Metz, LePuy, Conques, Hildesheim y Calcata. El anillo de carne. Santa Catalina de Siena, pintura de Vicente Castelló y Amat, siglo XIX, El jesuita Salmerón consideraba que el prepucio divino era “el anillo de compromiso para sus esposas”, las monjas. “El fabricante de este anillo es el Espíritu Santo, su taller el purísimo útero de María”. Santa Catalina de Siena, patrona de Italia, se casó místicamente con Jesús. En una visión la Virgen Maria la presentó a su hijo Jesús y como señal del matrimonio, Jesús le entrega el anillo de casamiento confeccionado con piel de su prepucio diciéndole: “recibe este anillo como testimonio que eres mía y serás mía para siempre” Esta Santa, que gritaba rodando por el suelo y tenía visiones, afirmaba que llevaba en el dedo el prepucio del Señor, visible para ella, pero, lamentablemente, invisible para los demás. Y cuando su dedo, el de Catalina, también se convirtió en reliquia (como su cabeza), muchas beatas que lo adoraban llegaron a afirmar que allí veían el anillo de carne. Increíble visión salpicada de ciertas suspicacias. El sabroso prepucio. El éxtasis que despertaba tanta fe llevó a la monja capuchina austríaca Agnes Blannbekin, fallecida en 1715, a sentir milagrosos efectos. Precisamente ella vivió en la época en que se festejaba el Día de la Circuncisión (primero de enero de cada año). La hermanita Agnes lloraba por la sangre derramada a tan temprana edad por su Señor, y fue en una de esas fiestas litúrgicas donde sintió el prepucio de Cristo en su lengua. Su párroco, el benedictino austríaco Pez, contó: “¡Y ahí estaba! De repente sintió – la monja – un pellejito, como la cáscara de un huevo, de una dulzura completamente superlativa, y se lo tragó. Apenas se lo había tragado de nuevo, sintió en su lengua el dulce pellejo, y una vez más se lo tragó. Y esto lo pudo hacer unas cien veces…” En un artículo de Carlos Iglesias para el diario español El Comercio Digital, publicado en 2006, aparecen otros datos sobre el devenir de esta historia. Agnes Blannbekin no fue la única. Otras muchas religiosas vivieron éxtasis parecidos, y el asunto alcanzó tal trascendencia que se escribieron varios tratados, como el célebre de A. V. Müller: ‘El sagrado prepucio de Cristo’, publicado en 1907. Incluso una sociedad llamada ‘Academia Preputológica’ intentó restaurar el abolido culto al Prepucio de Cristo. El 15 de mayo de 1954 se celebró un cónclave en el cual se sometía a deliberación la propuesta de recuperar este culto, derogado por un decreto de 1900. Tras la exposición de los argumentos y acaloradas discusiones, los cardenales acordaron rechazar la solicitud, ratificando la condena de la veneración del Santo Prepucio. El evangelista argentino Paulo Arieu en su blog sobre teología cuenta otras cosas por demás de interesantes: Otras lugares en los que se ha asegurado que se encontraba el Santo Prepucio son la Basílica de San Juan de Roma, la catedral de Le Puy-en-Velay, la de Santiago de Compostela, la ciudad de Amberes, y las iglesias de Besançon, Metz, Hildesheim y Calcata. dijo:El caso de Calcata merece especial mención, pues el relicario que contenía el presunto Santo Prepucio se exhibía en un desfile por las calles de este pueblo Italiano hasta 1983 en la Festividad de la Circuncisión, reconocida oficialmente por la Iglesia Católica y celebrada el 1 de enero de cada año. Esta práctica acabó, no obstante, cuando el relicario (que tenía joyas incrustadas) fue robado. Tras este robo es incierto si alguno de los presuntos Santos Prepucios todavía existe. En un documental de televisión de 1997, el periodista británico Miles Kington viajó a Italia en busca del Santo Prepucio, pero fracasó en su intento de encontrar algún candidato. Desde el Concilio Vaticano II, el énfasis puesto por la Iglesia Católica en las reliquias ha disminuido notablemente, y muchas reliquias de larga tradición se han relegado a la categoría de “leyenda pía” por el Vaticano. El interés en el Santo Prepucio se ha reducido especialmente, argumentando que la exhibición de esta reliquia en particular producía una ‘curiosidad irrespetuosa’. Aberratio devotionis. Precisamente la iglesia prohibió esta veneración y la de muchas reliquias porque atentaban contra su credibilidad y las retiró de la vista de los feligreses. El Santo Prepucio tuvo igual suerte, pero mereció un decreto firmado el 3 de diciembre de 1900 por La Sacra Congregación para la Doctrina de la Fe. Bajo el número “37-A” se declaraba que toda persona que hable, escriba o lea sobre el Santo Prepucio sería considerada despreciable aunque tolerada; pero que La Santa Sede se reservaba el derecho a excomulgar a quien lo hiciere en forma escandalosa o aberrante. De Santa Agüada se habrían conservado sus pechos como reliquias. Pintura de Sebastiano del Piombo, 1520, Florencia, Palacio Piti. Muchos objetos, como el Santo Prepucio, adornaron altares y hoy yacen escondidos, algunos en el propio Vaticano. Otros continúan a la vista del público en templos católicos del mundo. Estos son algunos -Plumas del Arcángel San Gabriel. -Un suspiro de San José: anteriormente expuesto en la Iglesia de Blois, conservada dentro de una botella. Hoy en día en el Vaticano. -Un estornudo del Espíritu Santo, en la Parroquia de San Frontino y hoy en día en el Vaticano. -Un pelo de la barba de Jesucristo, Catedral de Murcia (desde 1730). -Las piedras con las que se lapidó a San Esteban. -Las flechas que mataron a San Sebastián. -Una oreja de San Pedro, también una sandalia y trozos de las cadenas que le retuvieron. -Los pechos de Santa Águeda. -Más de 60 dedos de San Juan Bautista. (ajajjaaj 60) -5 gotas de la leche que Santa María daba al niño Jesús. (no de la otra leche) -El velo y lágrimas de Santa María. -Para los que no creían en la Ascensión en Cuerpo y Alma de María se ofrecían: el hígado, el corazón y la lengua de la Virgen María. -Las monedas que compraron a Judas. -Tres cordones umbilicales del Niño Jesús, el primer pañal y varias pajas del pesebre donde nació. (varias pajas jajaja ) -Unos quinientos dientes de leche del Niño Jesús. (que era un cachalote el pendejo?) -Raspas de los peces multiplicados del milagro del Salvador y la cola del asno que llevó a cristo a Jerusalén. -El paño con el que Jesucristo secó los pies de los apóstoles; dos manteles y fragmentos de la mesa en la que se sirvió la última cena. -Más de media docena de ejemplares del Santo Grial. -Más de ochocientas espinas de la corona que llevó Jesús. -Tres lanzas que atravesaron el costado de cristo. -Pescado asado y pastel de miel, menú que “el hijo de dios” comió con sus discípulos cuando se les apareció después de resucitar. Pero hay más, según cuenta el sitio Historias con Historia: Clavo de la Cruz: La reina lombarda Teodelinda mandó construir en 595 la Catedral de Monza (antigua capital de los lombardos). En esta catedral se conserva la corona de hierro de Lombardía que según la tradición fue elaborada con un clavo utilizado en la crucifixión de Jesucristo. Otro clavo de la Cruz: Se venera en la Catedral de Milán. Fue encontrado por Santa Elena, madre de Constantino, en Tierra Santa. Lo ocultó en el freno de un caballo. Después lo mandó colocar en una gran cruz de madera cubierta de cristal. La sábana en la que supuestamente fue envuelto Jesús al descender de la cruz . Dudoso y contradictorio. Túnica de San Vicente Espina de la corona de Cristo y un dedo de San Pedro: Doña Sancha, hermana de Alfonso VII(siglo XII), regresó de una peregrinación a Roma trayendo estas dos reliquias. Las entregó a los monjes del Cister para que edificaran un monasterio y éste fue el de la Santa Espina en Valladolid, España. hidria (cántaro o tinaja): Según la tradición y la leyenda proviene de las bodas de Caná y se guarda en la catedral de Oviedo. También se custodia en esta catedral una Sábana Santa o Santo Sudario. Se determinó que el Santo Sudario de Oviedo y la Sábana Santa de la Catedral de Turín estuvieron en contacto con el mismo cuerpo. La vera cruz: o cruz donde Jesucristo fue crucificado. La que la cristiandad consideró auténtica fue encontrada por la madre del emperador Constantino y perdida tras la derrota cruzada en la batalla de Hattin. Aunque como he dicho, hay trozos de madera como para hacer varias de ellas. La lanza sagrada: La lanza que el centurión romano usó para matar a Cristo. Tras muchos vaivenes, se guardó en la catedral de Nuremberg. Un estudio reciente afirma que se trata de una punta de lanza del siglo IV con un clavo de la época de Jesús. la Sábana Santa o Sudario de Turín: Diversos estudios han dado datos contradictorios: mientras unos los fechan en la edad media, otro creen que su formación es tan extraña que no puede ser reproducida ni con los medios actuales. Brazo Incorrupto de Santa Teresa Santo Rostro o Velo de la Verónica: La construcción de la catedral de Jaén se concibe, en el Siglo XVI, para custodiar la reliquia del Santo Rostro (alojado en la capilla mayor). Aunque hay otras iglesias que se disputan la autenticidad de esta reliquia. Frascos con leche de la Virgen María: Se exhiben en diversas iglesias. La creencia sobre las reliquias sigue muy presente en todas las iglesias y numeroso personajes creen y han creído en su supuesto poder como es el caso de Adolf Hitler que gastó gran cantidad de recursos en la busqueda de estos objetos como el santo grial o la lanza sagrada la cual tuvo en su poder algún tiempo. También, más cercano, es el caso de Franco que en la habitación donde dormía guardaba con él, el brazo incorrupto de Santa Teresa . Lo de Santa Teresa es un caso peculiar en cuanto a lo de sus reliquias pues el pie derecho y la mandíbula, están en Roma, la mano izquierda se encuentra en Lisboa, hay dedos y otros trocitos de carne repartidos por la Cristiandad, en la Iglesia de la Anunciación de Alba de Tormes se guarda el brazo, el corazón y el sepulcro con lo que queda del cuerpo incorrupto, que poquita cosa debe ser. Habría que agregar el corazón de Fray Mamerto Esquiú, en Catamarca, Argentina, robado en el 2008 y arrojado a la basura por el ladrón. Cuestión de fe y ambiciones. Ateos Taringueros + 4900 usuarios
Acomódense en la silla, tomense su tiempo para pensar y léanlo. Realmente después de este texto muchos argumentos son derribados. Este Diálogo fue publicado por primera vez, en 1926, por Maurice Heine (Stendhal et Compagnie, París), en 500 ejemplares numerados, respetando, dice Heine en su Introducción, “la graphie del original, salvo lapsus calami evidente”. El autor es Marqués de Sade. El Sacerdote: Llegado el instante fatal en que el velo de la ilusión sólo se desgarra para dejar al hombre reducido al cuadro cruel de sus errores y sus vicios, ¿no te arrepientes, hijo mío, de los múltiples desórdenes a los que te condujo la humana debilidad y fragilidad? El Moribundo: Sí, amigo mío, me arrepiento. El Sacerdote: Pues bien, aprovecha estos remordimientos felices para obtener del cielo, en este corto intervalo, la absolución general de tus faltas, y piensa que es por la mediación del santísimo sacramento de la penitencia que te será posible obtenerla del Eterno. El Moribundo: No nos comprendemos. El Sacerdote: ¡Cómo! El Moribundo: Te he dicho que me arrepentía. El Sacerdote: Así lo oí. El Moribundo: Sí, pero sin comprenderlo. El Sacerdote: ¿Qué interpretación?... El Moribundo: Ésta... Creado por la naturaleza con inclinaciones ardorosas, con pasiones fortísimas, únicamente colocado en este mundo para entregarme a ellas y para satisfacerlas, y estos efectos de mi creación no siendo más que necesidades relativas a las primeras vistas de la naturaleza, o, si lo prefieres, sólo derivaciones esenciales de sus proyectos sobre mí, todos en razón de sus leyes, sólo me arrepiento de no haber reconocido bastante su omnipotencia, y mis únicos remordimientos sólo se refieren al mediocre uso que hice de las facultades (criminales según tú, según yo muy simples) que ella me había dado para servirla. La he resistido algunas veces, de eso me arrepiento. Cegado por tus sistemas absurdos, con ellos combatí toda la violencia de los deseos que había recibido de una inspiración más que divina, de eso me arrepiento. Coseché sólo flores cuando pude hacer una amplia cosecha de frutos... Estos son los justos motivos de mi pesar. Estímame en algo para no atribuirme otros. El Sacerdote: ¡A dónde te arrastran tus errores, a dónde te conducen tus sofismas! Prestas a la cosa creada todo el poder del creador. ¿No ves que esas desdichadas tendencias que te extravían no son más que efectos de la naturaleza corrompida, a la cual atribuyes toda la potencia? El Moribundo: Amigo, me parece que tu dialéctica es tan falsa como tu espíritu. Quisiera que razonaras más exactamente o que me dejaras morir en paz. ¿Qué entiendes por creador, y qué entiendes por naturaleza corrompida? El Sacerdote: El Creador es el dueño del universo, es él quien lo ha hecho todo, lo ha creado todo, y quien conserva todo por un simple efecto de su omnipotencia. El Moribundo: Es un gran hombre, sin duda. Pues bien, dime por qué este hombre, que es tan poderoso, ha hecho, sin embargo, según tú, una naturaleza corrompida. El Sacerdote: ¿Cuál hubiera sido el mérito de los hombres si Dios no les hubiere dejado su libre arbitrio, y qué mérito hubiesen tenido para disfrutarlo si no hubiera habido en la tierra la posibilidad de hacer el bien y la de evitar el mal? El Moribundo: Así, pues, tu dios ha querido hacerlo todo oblicuamente sólo para tentar o probar a su criatura. ¿No la conocía, pues no sospechaba el resultado? El Sacerdote: Sin duda que la conocía, pero una vez más quería dejarle el mérito de la elección. El Moribundo: ¿Para qué, desde el momento que sabía el partido que tomaría y sólo dependía de él, ya que le proclamas tan omnipotente, y sólo dependía de él, repito, el hacerla tomar el bueno? El Sacerdote: ¿Quién puede comprender los designios inmensos e infinitos de Dios con respecto al hombre, y quién puede comprender todo lo que vemos? El Moribundo: Aquel que simplifica las cosas, amigo mío, sobre todo aquel que no multiplica las causas para mejor enredar los efectos. ¿Para qué necesitas una segunda dificultad cuando no puedes explicar la primera, y desde el momento en que es posible que la naturaleza haya hecho por sí sola lo que le atribuyes a tu dios, por qué quieres buscarle un amo? La causa de que no comprendas es quizá lo más simple del mundo. Perfecciona tu física y comprenderás mejor la naturaleza, depura tu razón y entonces no tendrás necesidad de tu dios. El Sacerdote: ¡Desdichado! Sólo te creía sociniano, tenía armas para combatirte, pero veo claramente que eres ateo, y desde el momento en que tu corazón se niega a la inmensidad de las pruebas auténticas que recibimos cada día de la existencia del creador, no tengo nada más que decirte. No se le da luz a un ciego. El Moribundo: Amigo mío, admite un hecho: de los dos, el más ciego es seguramente aquel que se pone una venda que el que se la arranca. Tú edificas, inventas, multiplicas; yo destruyo, simplifico. Tú agregas error sobre error; yo los combato. ¿Cuál de los dos es el ciego? El Sacerdote: ¿No crees, pues, en Dios? El Moribundo: No. Y esto por una simple razón. Es perfectamente imposible creer en lo que no se comprende. Entre la comprensión y la fe deben existir conexiones inmediatas; la comprensión es el primer alimento de la fe; cuando la comprensión no actúa muere la fe, y ésos que en tal caso pretendieran tenerla, mienten. Te desafío a que creas en el dios que me predicas -ya que no sabrías demostrármelo, ya que no está en ti el definírmelo, y, por lo tanto, no lo comprendes- y desde el momento en que no lo comprendes no puedes suministrarme de él ningún argumento razonable, pues, en una palabra, todo lo que está por encima de los límites del espíritu humano es quimera o inutilidad. Si tu dios no puede ser más que una u otra cosa, en el primer caso sería un loco si creyera en él; un imbécil, en el segundo. Amigo mío, pruébame la inercia de la materia y te concederé el creador. Pruébame que la naturaleza no se basta a sí misma y te prometo suponerle un dueño. Hasta entonces, nada esperes de mí, sólo me rindo a la evidencia y sólo la recibo de mis sentidos; dónde ellos se detienen allí mi fe queda sin fuerzas. Creo en el sol porque lo veo, lo concibo como el centro de reunión de toda la materia inflamable de la naturaleza, su marcha periódica me complace sin asombrarme. Es una operación de física, acaso tan simple como la de la electricidad, pero que no nos está permitido comprender. ¿Qué necesidad tengo de ir más lejos? ¿Cuando me hayas levantado los andamios de tu dios por encima de esto, qué habré avanzado? ¿No necesitaré hacer tanto esfuerzo para comprender al obrero como el gastado en definir la obra? Por consiguiente, no me has prestado ningún servicio con la edificación de tu quimera, has turbado mi espíritu sin iluminarlo, y debo odiarte en vez de agradecerte. Tu dios es una máquina que fabricaste para que sirva a tus pasiones, y la has hecho mover a tu capricho, pero desde el momento en que incomoda los míos permíteme que la haya derribado. En el instante en que mi alma débil tiene necesidad de calma y de filosofía no vengas a espantarla con tus sofismas, que la asustarían sin convencerla, que la irritarían sin hacerla mejor. Amigo mío, esta alma es lo que la naturaleza quiso que fuera, es decir, el resultado de los órganos que ha querido formarme en razón de sus designios y de sus necesidades; y como ella tiene una necesidad igual de vicio y de virtud, cuando quiso llevarme hacia el primero así lo ha hecho, cuando ha querido la segunda, me ha inspirado deseos por ella, y me ha entregado a ambos de igual modo. Busca sus leyes como única causa de nuestra inconsecuencia humana, y no busques a sus leyes más principios que su voluntad y su necesidad. El Sacerdote: Así pues, todo es necesario en el mundo. El Moribundo: Seguramente. El Sacerdote: Pues, si todo es necesario, todo está, pues, regulado. El Moribundo: ¿Quién dice lo contrario? El Sacerdote: ¿Y quién pudo arreglarlo todo como está si no es una mano omnipotente y sabia? El Moribundo: ¿No es necesario que la pólvora se inflame cuando se le aplica el fuego? El Sacerdote: Sí. El Moribundo: ¿Y qué sabiduría encuentras en eso? El Sacerdote:[/b][ Ninguna. El Moribundo: Es posible, pues, que haya cosas necesarias sin sabiduría, y posible, por consiguiente, que todo derive de una causa primera, sin que haya razón ni sabiduría en esta primera causa. El Sacerdote: ¿A dónde quieres llegar? El Moribundo: A probarte que todo puede ser lo que es y lo que no es, sin que ninguna causa sabia y razonable lo conduzca, y que efectos naturales deben tener causas naturales, sin que haya necesidad de suponerle otras antinaturales, como lo sería tu dios, ya que él mismo tendría necesidad de explicación sin suministrar ninguna. Y, por consiguiente, desde que tu dios no es bueno para nada, es perfectamente inútil; y como hay gran probabilidad de que todo lo inútil es nulo y de que todo lo nulo es la nada, así pues, para convencerme de que tu dios es una quimera no tengo necesidad de otro razonamiento fuera del que me suministra la certeza de su inutilidad. El Sacerdote: Sobre este pie me parece innecesario hablarte de religión. El Moribundo: ¿Por qué no? Nada me divierte tanto como la prueba del exceso de fanatismo y de la imbecilidad humana sobre este punto. Son extravíos tan prodigiosos que el cuadro, aunque horrible, a mi juicio es siempre interesante. Responde con franqueza, y, sobre todo, destierra el egoísmo. Si fuera tan débil que me dejara sorprender por tus ridículos sistemas de la existencia del ser que hace necesaria la religión, ¿bajo cuál forma me aconsejarías que le rindiera culto? ¿Quisieras que adoptara los desvaríos de Confucio mas bien que los absurdos Brahama? ¿Que adorara a la gran serpiente de los negros, al astro de los peruanos o al dios de los ejércitos de Moisés? ¿A cuál de las sectas de Mahoma quisieras que me rindiese? ¿Qué herejía de los cristianos es, a tu juicio, preferible? Cuidado con tu respuesta. El Sacerdote: ¿Puede ser dudosa? El Moribundo: Dila, pues, egoísta. El Sacerdote: No, sería amarte tanto como a mí si te aconsejara lo que yo creo. El Moribundo: Y es querernos muy poco el escuchar semejantes errores. El Sacerdote: ¿A quién pueden cegar los milagros de nuestro divino redentor? El Moribundo: A quien no vea en él sino al más ordinario de todos los bribones y al más vulgar de todos los impostores. El Sacerdote: ¡Dios, lo escuchas sin descargar tu ira! El Moribundo: No, amigo mío, todo está en paz porque tu dios, sea por impotencia, sea por razón, o, en fin, por lo que tú quieras, es un ser al que admito por un momento sólo por condescendencia a ti, o, si lo prefieres, para prestarme a tus pequeños designios, porque ese dios, repito, si existiera como tienes la locura de creerlo, no puede, para convencernos, haber tomado los medios tan ridículos como los que tu Jesús supone. El Sacerdote: ¡Cómo, las profecías, los milagros, los mártires, no son pruebas? El Moribundo: ¿Cómo quieres, en buena lógica, que pueda recibir como prueba aquello que necesita probarse? Para que la profecía sea una prueba sería necesario, primeramente, que yo tuviera la certidumbre completa de que ha sido hecha; pues, al consignársela en la historia sólo tiene para mi la fuerza de los otros hechos históricos, dudosos en sus tres cuartas partes; y si a esto agrego la apariencia más que verdadera de que me han sido transmitidos por historiadores interesados, estaría, como lo ves, más que en mi derecho para dudar de ellos. ¿Quién me asegura, por otra parte, que esa profecía no ha sido hecha con posterioridad, que no ha sido el efecto de la combinación de la más simple política como la de concebir un reino feliz bajo un rey justo, o la de la helada en invierno? Y si esto es así, ¿cómo quieres que la profecía, al tener tanta necesidad de ser probada, pueda convertirse en prueba? Con respecto a tus milagros, ellos tampoco se me imponen. Todos los bribones los han hecho, y todos los tontos los han creído. Para persuadirme de la verdad de un milagro tendría necesidad de estar muy seguro de que el acontecimiento que tú llamas de esa manera fuera absolutamente contrario a las leyes de la naturaleza, pues sólo lo que está fuera de ella puede pasar por milagro. ¿Y quién la conoce bastante para atreverse a afirmar cuál es precisamente el punto en que se detiene y cuál es el que infringe? Bastan dos cosas para acreditar un pretendido milagro, un titiritero y unas mujerzuelas. Vamos, no busques jamás un origen distinto para los tuyos. Todos los nuevos sectarios los han hecho, y, lo que es más singular, todos encontraron imbéciles para creerles. Tu Jesús no ha hecho algo más singular que Apolonio de Tiana, y, sin embargo, nadie ha pensado en tomar a éste por un dios. En cuanto a tus mártires, éste es el más débil de tus argumentos, sólo falta el entusiasmo y la resistencia para hacer mártires, y mientras la causa opuesta me ofrezca tantos como la tuya, jamás estaré lo suficientemente autorizado para creer a la una mejor que la otra, sino muy inducido, en cambio, a suponer despreciables a ambas. ¡Amigo mío! Si fuera verdad que existe el dios que predicas, ¿tendría necesidad de milagro, mártir o profecía para establecer su imperio? Y si, como dices, el corazón humano fuera su obra, ¿no sería ése el santuario que hubiera elegido para su ley? Esta ley igual, pues emanaría de un dios justo, se encontraría de manera irresistible grabada igualmente en el corazón de todos, y, de un extremo al otro del universo, todos los hombres, al ser semejantes por ese órgano delicado, igualmente serían semejantes por el homenaje que rendirían al dios que le hubiera dado este corazón, no tendrían más que una manera de amarlo, más que una manera de adorarlo y servirlo y tan imposible les sería desconocer ese dios como resistir a la inclinación secreta de su culto. ¿En vez de eso, no veo en el universo tantos dioses como países; tantas maneras de servir a esos dioses como diferentes cabezas o diferentes imaginaciones hay? Esta multiplicidad de opiniones, en la cual físicamente me es imposible elegir, ¿sería, a tu juicio, la obra de un dios justo?. Vamos, predicante, ultrajas a tu dios al presentármelo de esta manera. Déjame negarlo completamente, pues si existiera, entonces le ultrajaría menos mi incredulidad que tus blasfemias. Vuelve a la razón, predicante, tu Jesús no vale más que Mahoma, Mahoma, menos que Moisés, y estos tres, menos que Confucio, quien, sin embargo, dictó algunos buenos principios mientras que los otros tres disparataban. Pero, en general, todos éstos no son más que impostores, de los cuales el filósofo se ha burlado, y a los cuáles la canalla ha creído, y a los cuales la justicia hubiera debido ahorcar. El Sacerdote: ¡Ay de mí, sólo lo hizo con uno! El Moribundo: Era el que más lo merecía. Sedicioso, turbulento, calumniador, bribón, libertino, grosero, farsante y malvado peligroso, poseía el arte de engañar al pueblo y mereció, por lo tanto, el castigo de un reino en el estado en que se encontraba entonces el de Jerusalén. Fueron muy prudentes al deshacerse de él, y es quizás el solo caso en que mis máximas, extremadamente dulces y tolerantes por lo demás, admiten la severidad de Temis. Excuso todos los errores, salvo aquellos que pueden ser peligrosos para el gobierno en que se vive. Los reyes y sus majestades son las únicas cosas que se me imponen, las únicas que respeto, pues quien no ama a su país y a su rey, no es digno de vivir. El Sacerdote: Pero, en fin, admitirás algo después de esta vida, es imposible que tu espíritu no se haya complacido, algunas veces, en atravesar la espesura tenebrosa de la suerte que nos espera. ¿Qué sistema puede ser más satisfactorio que el de una multitud de penas para quien vivió mal y el de una eternidad de recompensas para quien vivió bien? El Moribundo: ¿Cuál, amigo mío? El sistema de la nada nunca me ha espantado: es consolador y simple. Todos los otros son obra del orgullo, sólo éste lo es de la razón. Por lo demás, no es ni espantosa ni absoluta esa nada. ¿No tengo ante mi vista el ejemplo de las generaciones y regeneraciones de la naturaleza? Nada perece, amigo mío, nada se destruye en el mundo. Hombre hoy, gusano mañana, pasado mañana mosca, ¿no es siempre existir? ¿Y por qué quieres que me recompensen por virtudes cuyo mérito no tengo, o me castiguen por crímenes cuyo dueño no he sido? ¿Puedes conciliar la bondad de tu pretendido dios con este sistema, y puede él haber querido crearme para darse el placer de castigarme, y esto sólo a consecuencia de una elección de la que no he sido dueño? El Sacerdote: Lo eres. El Moribundo: Sí, según tus prejuicios. Pero la razón los destruye. Y el sistema de la libertad humana sólo fue inventado para fabricar el de la gracia que llegó a ser tan favorable a tus desvaríos. ¿Qué hombre en el mundo, si viera el patíbulo junto al crimen, lo cometería si fuera libre de no cometerlo? Una fuerza irresistible nos arrastra, y ni por un instante somos dueños de determinarnos por nada que no esté del lado hacia el cual nos inclinamos. No hay una sola virtud que no sea necesaria a la naturaleza; y, reversiblemente, ni un solo crimen del que no tenga necesidad, y toda su ciencia consiste en el perfecto equilibrio en que mantiene a ambos. ¿Podemos ser culpables del lado hacia el que nos arroje? Tanto como la avispa que clava su aguijón en tu piel. El Sacerdote: Así, pues, ¿los crímenes más grandes no deben inspirarnos ningún espanto? El Moribundo: No he dicho eso. Basta que la ley lo condene y que la cuchilla de la justicia lo castigue para que nos inspire la aversión o el terror, pero desde que desdichadamente se haya cometido, hay que saber tomar su partido y no entregarse a estériles remordimientos. Su efecto es vano, pues no pudo preservarnos de él; nulo, pues no lo repara. Es absurdo, pues, entregarse a los remordimientos, y más absurdo aun temer el castigo en el otro mundo si somos bastante dichosos de haber escapado al castigo de éste. Dios no quiera que vaya con esto a estimular el crimen, hay que evitarlo tanto como se pueda, pero es por la razón que es necesario huirle, y no por falsos temores que no consiguen nada, y cuyo efecto se destruye tan rápido en un alma firme. La razón, amigo mío; sí, sólo la razón debe advertirnos que perjudicar a nuestros semejantes no puede jamás hacernos felices, y nuestro corazón, que contribuir a su felicidad es lo más grande que la naturaleza nos haya acordado en la tierra. Toda moral humana se encierra en esta sola frase: hacer a los demás tan felices como uno mismo desea serlo, y no causarles nunca. un mal que no quisiéramos recibir. Estos son, amigo mío, estos son los únicos principios que debemos seguir y no hay necesidad de religión ni de dios para apreciarlos y admitirlos: Sólo se necesita un buen corazón. Pero siento que me debilito, predicante. Abandona tus prejuicios, sé hombre, sé humano, sin temor y sin esperanza, abandona tus dioses y tus religiones. Todo esto sólo es bueno para poner cadenas en las manos de los hombres, y el solo nombre de todos estos horrores ha hecho verter más sangre en la tierra que todas las otras guerras y plagas juntas. Renuncia a la idea del otro mundo, no lo hay, pero no renuncies al placer de ser feliz y de hacer la felicidad en éste. Esta es la única manera que te ofrece la naturaleza rara duplicar o extender tu existencia. Amigo mío, la voluptuosidad siempre fue el más querido de mis bienes, le he ofrecido incienso toda mi vida, y quiero terminarla en sus brazos. Mi fin se aproxima. Seis mujeres más bellas que el día están en el cuarto vecino, las reservaba para este momento. Toma de ellas tu parte, trata de olvidar en su seno, a ejemplo mío, todos los vanos sofismas de la superstición y todo los imbéciles errores de la hipocresía. Nota: El moribundo llamó, las mujeres entraron y el predicante se convirtió en sus brazos en un hombre corrompido por la naturaleza, por no haber sabido explicar lo que era la naturaleza corrompida. http://tengo-un-blog.blogspot.com/