albertocanen
Usuario (Argentina)

Es una pregunta interesante. He visto que es uno de los post con más comentarios. Creo que entre rezar y no rezar prefiero rezar. No se si Dios me va a otorgar lo que pido, aunque en realidad no siempre rezo para pedir, muchas veces simplemente agradezco lo que he recibido, aún lo malo que me ha tocado. Agradezco mi vida y la de los míos. Lo bueno y lo malo. Muchas veces justamente lo malo es lo que más enseña. Rezar no segura que vayamos a conseguir nada, simplemente lo hacemos porque creemos en Dios. Porque nos hace sentir más cerca de Él, porque al creer en Dios uno nunca está solo. Dios nos da lo que necesitamos, pero siempre en relación a lo que Dios cree que necesitamos, no a lo que nosotros creemos que necesitamos. No es lo mismo. Muchas veces he escuchado que debemos tener cuidado con lo que pedimos porque se nos puede dar. Justamente, Dios es un padre amoroso que ve más allá de lo que nosotros podemos ver y Él cuida de nosotros más allá de lo que nosotros podemos darnos cuenta. Rezar no es sólo repetir una oración prearmada, también es simplemente hablar con Dios. ¿Si sirve rezar? Si, yo creo que si. A mi me sirve. Me siento más cerca de Dios, eleva mi espíritu, me siento mejor, me siento más confortado. Rezo por la gente, por el mundo por mí, por los míos. rezo para pedir perdón por mis errores, rezo para que Dios me permita ser más sabio, para que cure mis enfermedades y las de la gente. Para que todo funciones mejor, y para que nos de lo que realmente necesitamos, aún cuando no es lo que queremos. ¿Rezar o no rezar? Prefiero rezar. Los hindúes dicen que todo tiene que ver con el karma. El karma es la ley de la acción y reacción. Los actos buenos generan karma bueno y los actos malos karma malo. Este karma se expresa en el corto plazo y en el largo plazo, aún a través de las reencarnaciones- los hindúes creen en la reencarnación-, vida tras vida uno puede acercarse o alejarse de Dios a través de las acciones, del karma. Aquí también hay un juego entre pedir y el karma. Si el karma lo permite rezar va a dar resultado, o, aunque no reces igual Dios te va a dar lo que sea justo para tí. Pero, -como decía Jesús- si das un paso hacia Dios, Dios va a dar cien hacia tí. Así que prefiero rezar. Es una pregunta interesante. Creo que entre rezar y no rezar prefiero rezar. ** Algo cómico que me pasó hoy con respecto a rezar: Hoy invitamos a un amigo de mi hijo menor de once años a comer, y mi mujer antes de almorzar le pregunta a este niño si acostumbraba a rezar antes de comer, en ese momento mi hijo dice: "yo no rezo porque mi mamá cocina bien" y el otro niño le responde "yo rezo para que mi mamá cocine bien".

Si me hubiesen dicho hace un año atrás que el Génesis podía combinar con la ciencia me habría reído, y mucho. ¿Cómo puede ser posible que detrás del relato del Génesis de La Biblia puedan existir hechos científico que la ciencia haya probado? Pero es así. El relato del Génesis y exacto con la que la ciencia asegura, por más descabellado que parezca. El Génesis tenía guardado entre sus versos la clave para decodificarlo y no nos habíamos dado cuenta. El escritor -hagiógrafo como se llama al escritor sagrado-, había dejado la clave a la vista, tan a la vista que no lo notamos. El Génesis nunca se comprendió debido a nuestro pensamiento cientificista. Nuestra mente científica supone que todo material científico debe presentarse de determinada forma, con el formato correcto, y observado desde la posición privilegiada de un observador neutral ubicado en el lugar ideal para la observación. En el caso del Génesis esto debía ser desde el espacio por encima del plano del sistema solar, y de esa forma se podría apreciar los planetas, el Sol, la nube primordial, etc. Y también -al estar en esa posición preferencial-, sería imposible aceptar las típicas contradicciones del relato, cómo por ejemplo: que la luz nace antes que el Sol, un imposible. Pero... Si, pero, lo que ocurrió es que simplemente el observador que narró la Creación no estaba en esa posición ideal, él, -el observador-, estaba simplemente sobre la tierra. Sobre el planeta, o sobre lo que habría de ser en algún momento la superficie del planeta. ¿Qué dice el Génesis? "En el principio creó Dios los cielos y la tierra.". Parece una tontería, los cielos y la tierra, pero esa es la clave del misterio. Un observador preferencial no se hubiese referido a la Creación de esa manera ya que en el espacio no existe el cielo, y la tierra sería uno más de los planetas, así que si él dice cielos y tierra es porque está parado sobre la superficie del planeta, es un humano normal y lo ve todo desde su perspectiva. Bingo!!! Una vez que ubicamos al narrador en esa situación el Génesis es perfecto. Descartemos el tema temporal de los siete días. Los siete días bien podrían ser días de Dios y siete días de Dios bien podrían ser cinco mil millones de años, así que dejémoslo de lado por ahora. Pero una vez que tenemos a alguien viendo la Creación desde el nivel de la superficie terrestre todo lo demás encaja a la perfección y allí la luz llega antes que la posibilidad de ver los astros. ¿Y por qué? Simplemente porque el polvo de la nebulosa primigenia era tanto (en el espacio) y había tanta nubosidad y polvo flotando dentro del planeta que ningún observador -de haber podido estar en ese momento mirando- hubiese podido ver las estrellas o el Sol o la Luna. Realmente le habría sido imposible. Para cuando el viento solar limpió el espacio, los planetas capturaron el polvo de la nebulosa primigenia, y el cielo se aclaró dentro de las atmósfera planetaria lo suficiente cómo para que alguien pudiera ver algo ya estábamos muy avanzados en la evolución del planeta y la vida. Para saber más los invito a visitar el sitio de El observador www.albertocanen.com
"Arjuna dijo: ¡Oh, Krsna!, primero me pides que renuncie al trabajo, y después me recomiendas de nuevo que trabaje con devoción. ¿Tendrías ahora la bondad de decirme definitivamente cuál de esas dos cosas es más beneficiosa? La Personalidad de Dios respondió: La renuncia al trabajo y el trabajo con devoción son ambos buenos para la liberación. Pero, de los dos, el trabajo que se realiza a modo de servicio devocional es mejor que la renuncia a los trabajos. Aquel que ni odia ni desea los frutos de sus actividades, es conocido como alguien que siempre es renunciado. Esa persona, liberada de toda clase de dualidades, supera fácilmente el cautiverio material y se libera por completo, (...). Sólo los ignorantes hablan del servicio devocional como algo diferente del estudio analítico del mundo material. Aquellos que verdaderamente son eruditos dicen que aquel que se consagra bien a uno de estos senderos, obtiene los resultados de ambos. Aquel que sabe que la posición que se alcanza por medio del estudio analítico también se puede conseguir por medio del servicio devocional, y quien, en consecuencia, ve que el estudio analítico y el servicio devocional se hallan en el mismo nivel, ve las cosas tal como son." Bhagavad Gita 5:1-5 Interesante lo de "la personalidad de Dios", dónde Krishna es una de las personalidades de Dios, una de sus manifestaciones.
El Genesis y la ciencia Una eterna discusión en la parecía que ya no había nada nuevo que pudiese defender la posición de la religión. Pero el hecho es que simplemente lo que ocurrió fue que no se habían planteado las preguntas correctas. Por supuesto que no pueden ser siete días. A esta altura de las circunstancias, en el 2012 a quién se le puede ocurrir que hayan sido siete días, pero... ¿y si simplemente los siete días representan cuatro mil seiscientos millones años? ¿y eso como sería? ¿es posible? Supongamos por un momento que el texto del Génesis es simplemente el relato de un observador que "ve" la creación y la relata. La relata en siete días, cuatro mil millones de años resumidos en siete días, ¿por que no? Pero eso no tiene sentido porque hay temas que no concuerdan, por ejemplo el hecho de que la luz no puede ser antes que los astros. Claro..., pero... ¿Y si el observador que "ve" la creación no pudiese ver el sol pero si la luz? ¿y por que no? ¿porque no podría ver el sol? Si el observador estuvo siempre sobre la tierra, -o el lugar que la tierra ocuparía tarde o temprano-, le sería imposible ver el sol por la cantidad de polvo cósmico residual de la nebulosa primigenia, pero sí le llegaría la luz. Este detalle, que hasta ahora no se había planteado debido a que es una información relativamente nueva, fruto de nuevos descubrimientos astronómicos, hace que el relato del Génesis tenga sentido, un sentido que nuca antes se había planteado. La ubicación del observador del Génesis hace que el relato de la Creación tenga sentido, y combine a la perfección con la ciencia. Para aquel que le interese más información sobre el tema puede leer mi libro "El observador" en www.albertocanen.com
La obsolescencia programada es un hecho, un hecho que se ha ubicado en infinitas áreas de la producción industrial y que además se propaga a otras áreas más abstractas. ¿Cual es la motivación de determinar la vida útil de algo? ¿que sentido tiene hacer que algo que podría durar décadas dure un año o dos? La respuesta la vamos a encontrar en la crisis del capitalismo. Un capitalismo que hace agua por todas partes, un sistema perverso que ya no puede sustentarse a sí mismo y busca mantener funcionando estructuras que ya son -obviamente- obsoletas. Observemos el panorama: Tenemos por un lado la gente, la que para el capitalismo es simplemente "consumidor". En ese punto ya estamos mal, para el sistema capitalista el humano, la persona no es gente sino simplemente un consumidor, un consumidor de cosas que se le vende y que el consumidor consume, compra. Lo cual nos lleva al siguiente pensamiento: si la persona, la gente no copra no es consumidor y entonces al sistema deja de interesarle, se convierte en un marginal y como tal absolutamente desechable. Por el otro tenemos lo productores de cosas que deben consumirse para mantener el sistema andando: la empresas, las multinacionales, esa empresas monstruos que gobiernan el mundo -detrás de los gobiernos "elegidos"- y que concentran la riqueza, toda la riqueza del mundo. Lo cual nos lleva -nuevamente- a otro pensamiento: si alguien concentra riqueza es porque hay alguien que deja de tenerla y por lo tanto se empobrece, a veces tanto que deja de ser consumidor para transformarse en marginal y desechable. (veamos Argentina 2001, Europa 2012, EE UU 2011-2012) El proceso que ha surgido en la últimos veinte años es simple, se crea una necesidad (que puede o no ser real) para incentivar el consumo, luego se venden el producto para satisfacer la necesidad creada por la empresas, luego -si el producto dura y no se rompe- va a llegar un momento en que todos los que lo podían comprar ya lo van a tener y entonces las fábricas no van a poder mantener el ritmo de producción y van a tener que achicarse o cerrar. ¿Qué solución encontraron los cerebros capitalistas al asunto? Pues programar la rotura o malfuncionamiento del producto para asegurarse de que lo tengamos que comprar de nuevo y de esa manera asegurarse mantener el sistema andando, pero andando hacia u precipicio inevitable. ¿Por que digo hacia un precipicio? Porque los recursos del planeta no son interminables, porque las minas de minerales no son infinitas y porque la basura nos va a tapar. La basura y la contaminación que producen estas fábricas innecesarias. Para colmo de males en vez de organizar el trabajo de mejor forma, cómo por ejemplo podría ser el achicar las horas de trabajo, ya que en realidad no es necesario producir tanto (si los productos duraran o si se pudieran arreglar) cada vez se trabaja más, más horas, con menos descanso, cada vez más estresados, cada vez se ve menos a la familia y cada vez se cambia más de trabajo permanentemente. El capitalismo se ha convertido en un perro que se muerde la cola. No va a ninguna parte y cada vez se enrosca más sobre sí mismo. Cómo sistema adolescente que es sólo se preocupa por el hoy, por satisfacer las necesidades de corporaciones sin cerebros, sin dueños, controladas por directorios a los que sólo les importa mantenerse en el puesto y para ello deben producir ganancias, ganancias a cualquier precio, aunque signifique llevar a la quiebra a países o regiones enteras. Hambrear pueblos y hacer que la gente viva en condiciones impensables. Siempre me imagino a una nave del espacio que pasa por nuestro planeta y -mientras espera en órbita- envía a un observador a ver de que se trata. Este observador detiene a alguien en la calle y le pregunta: -¿Que sistema usan para sus comunidades? El habitante d la tierra le contesta: -En realidad hay dos. El capitalismo y el socialismo. -¿Qué es el capitalismo? El capitalismo es u sistema basado en el capital, o sea el dinero. El dinero es el que manda y la gente está supeditada a él. cada persona trata de ganar la mayor cantidad de dinero y dependiendo de lo que puedas conseguir será lo que puedas hacer, la educación que puedas tener y la salud, etc. -¿Y el socialismo? -El socialismo está basado en lo social, la gente. Poniendo por delante a la gente como ente social y tratando de emparejar las diferencias que de hecho existen naturalmente entre las personas en un intento de que todas puedan acceder a todo sin diferencias. Si tu fueses el observador ¿dónde aterrizarías?
La espiritualidad debe servir -creo yo-, para unir, para eliminar barreras, para sumar. Justamente, Jesús dijo "ama a tu prójimo como a ti mismo", allí está la clave del asunto. El amar al prójimo es comprenderlo y aceptarlo. A Dios no le gusta la uniformidad. Podemos mirar alrededor y ver la diversidad de la Creación. Miles y miles de especies, de colores de formas y de pensamientos distintos. Pensar es analizar, "el saber los hará libres" dijo Jesús, o sea, debemos pensar, analizar. Buscar conclusiones, buscar la verdad. Está claro que es difícil superar los propios miedos y aversiones, miedos y aversiones que condicionan nuestras conductas.. Muchas de nuestras decisiones están basadas en nuestros miedos, aún en aquellos de los que no somos concientes. Es por eso que debemos hacer una permanente introspección para analizar cuales son las bases de nuestras decisiones. Por qué hacemos lo que hacemos, por qué decimos lo que decimos. Por qué creemos lo que creemos. ¿Creer en Dios ha pasado de moda? Yo creo que no ¿Creer en Dios no es cool? Yo creo que ser creyente está más allá de las modas, de lo que les guste o no a los otros. No debo creer más o menos según lo que los otros digan o piensen. ¿Debo ser de esta o de aquella religión? Mientras se crea en un sólo Dios, en un Dios único el Dios siempre va a ser el mismo, así que..., que importancia tiene la religión que profesemos. ¿Hay una religión mejor que otra? Desde mi punto de vista las religiones simplemente son las perspectivas distintas de distintas culturas o civilizaciones. Siempre me han parecido como pulgas en un auto. La analogía sería ésta: Una pulga está parada en una goma de un auto y logra ver a su alrededor y comprender su entorno, tiene lo que podríamos llamar una revelación, entonces vuelve con sus amigas y les dice: "Vi a Dios, y es negro, rugoso y blando". Pero otra pulga que estaba parada sobre el tapizado de los asientos dice: "¡No!, Yo vi a Dios y Dios es de tela y a cuadros", otra que estaba en el motor dice a su vez: "Todos ustedes están equivocados, Yo vi a Dios y Dios es aceitoso y metálico". Todas tienen razón y todas están -en parte-, equivocadas. ¿Qué es lo que ocurre? Lo que ocurre es simplemente que cada una de ellas a visto una parte, una parcialidad de Dios, una parcialidad de las manifestaciones de Dios. Difícilmente haya alguien que pueda decir que ha visto la totalidad y comprenda totalmente a Dios. Dios se manifiesta de infinitas maneras y formas. Muchas de ellas ni siquiera logramos comprenderlas o verlas. Dios es infinito e inconmensurable, justamente inconmensurable. Nuestra mente humana no logra mensurar, medir, abarcar a Dios. Nuestra mente humana no comprende el infinito. Lo importante -a mi parecer-, es que debemos entender que Dios es un padre amoroso, infinitamente misericordioso. Es el buen pastor, el pastor de la ovejas, y nosotros somos su rebaño. Nunca debemos sentirnos solos o abandonados. Nunca debemos pensar que Dios es injusto, aunque no comprendamos la justicia de Dios. Muchas veces quisiéramos que Dios castigara de inmediato a quienes hacen las cosas mal, pero, ¿no fue Jesús quién dijo "el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra"? Dios es justo. De eso no debemos tener ninguna duda. Pero también es un padre amoroso. Y no es vengativo. Si en nuestro corazón comprendemos los errores cometidos y nos arrepentimos esto será más que suficiente para eliminar todo lo malo anterior. En Dios no hay venganza. No esperemos venganza de parte de Dios, sólo justicia. A cada uno lo que le toca, según sus méritos. Buenos y malos. Si miramos más adentro en las religiones y en la espiritualidad vamos a encontrarnos con que todas son básicamente lo mismo. "Ama a tu prójimo como a ti mismo". Amarlo y comprenderlo -al otro-, desde la idea de que el otro soy yo. Si comprendo mis debilidades entonces ¿como no voy a comprender las debilidades del otro? Eso es empatía. Ponerme en el lugar del otro antes de juzgarlo. Y lo ideal: No juzgarlo. "Con la vara con que midas serás medido". Vivir no es fácil. ¿Quién puede decir que vivir es sencillo? Ahora...¿no les parece raro que habiendo vivido en este planeta por millones de años nos cueste tanto vivir? ¿no deberíamos estar acostumbrados? ¿por qué nos cuesta vivir? Yo creo que simplemente nos cuesta por que no somos esto. No somos este cuerpo. No somos este humano encarnado. Lo que somos en esencia es otra cosa, es el espíritu, el espíritu que no se resigna a este cuerpo tan limitado, y lucha con él toda la vida. Y al luchar por vivir se aferra a la tabla que mejor lo mantenga a flote. Por eso no debemos criticar la tabla que usa cada uno para atravesar este mar embravecido. Es más, tratemos cada vez que podamos de ayudar al otro a vivir un rato más tranquilo y hacer su paso por esta vida más sencilla. Aunque sea por un segundo. Para eso debe servir la espiritualidad. Para que podamos llegar a salvo a la otra orilla y para que podamos ayudar a otros a llegar a salvo a la otra orilla.
¿Estaría bueno no?, cambiar el mundo, para mejor por supuesto. ¿Qué hacer? ¿una revolución? ¿militar en partidos políticos? ¿o en organizaciones? Si te gusta está bien. Está muy bien. Yo creo que todo eso está perfecto pero me parece que lo mejor es empezar por las pequeñas cosas. No enojarse inútilmente, perdonar, observar al otro si necesita algo, si lo podemos ayudar... No es necesaria la gran ayuda -o si , si podemos- también están las pequeñas cosas. El cambio del mundo empieza en uno, en uno mismo. Antes de intentar cambiar a otros debemos mejorar nosotros mismos. ¿Somos amables?, ¿somos honestos?, ¿intentamos ponernos en el lugar del otro antes de juzgarlo?, cuidamos de los nuestros, atendemos a nuestros hijos, hermanos, padres, madres? ¿Hacemos perder el tiempo a nuestros profesores? ¿violamos las leyes sin necesidad?, no hablemos de las grandes, ¿las pequeñas?. ¿tratamos de no desperdiciar? ¿compartimos? Cuando manejamos ¿dejamos pasar a los otros?, ¿los saludamos agradecidos si nos permitieron pasar primeros? Y así miles de pequeños gestos que hacen el mundo mejor, para los otros y para nosotros. La vida es corta no vale la pena vivirla enojados, insultando, criticando. Debemos hacer como los tres monos: "no ver lo malo, no hablar lo malo no escuchar lo malo" ¿Para que ver películas de violencia? ¿qué nos van a dejar de bueno al final? probablemente nada. ¿Para qué ver películas de terror? gracias a Dios lo que ocurre en esas películas no nos va a ocurrir nunca, así que, para que quedarnos con esos recuerdos que no los vamos a poder sacar jamás de encima y ni siquiera vamos a ser concientes de llevarlos. Tratemos de cargar sólo con buenos recuerdos, así que ¿para qué cargar con malos recuerdos? no tiene sentido. No demos lugar a las cosas malas, no hablemos de lo malo que ocurre, lo malo está ahí, para qué le vamos a dar más lugar, hablemos de lo bueno que ocurre y de esa manera vamos a dar más lugar a que más cosas buenas ocurran. Creo que para cambiar el mundo no es necesaria la gran acción sino las miles de pequeñas acciones cotidianas. Acciones que hacen la vida más llevadera para nosotros y para los otros. Cambiemos el mundo. Lo podemos hacer, no es necesario esperar, lo podemos hacer ya, ahora. De hecho tal vez ya lo estés haciendo.
Todavía hoy mucha gente se pregunta: Jesús ¿fue el Mesías? Y yo pienso, tal vez diez años después de la muerte de Jesús uno se podría haber preguntado si fue cierto o no, aún hablando con aquellos que lo vieron. Cien años después tal vez podríamos dudar más, ya que no siquiera quedaba gente que lo conoció personalmente, mas hoy, dos mil años después y viendo el cambio inmenso que Jesús impuso en el mundo ya no se puede dudar. Creo que no llegamos a darnos cuenta del cambio de paradigmas que trajo Jesús. El ama a tu prójimo como a ti mismo. El perdona setenta veces siete. El tema de que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre al reino de los cielos... y mucho más. Hay que acordarse de que antes de Jesús existía la Ley del Talión ¿que es la ley del Talión? la ley del talión es el primer freno legal -podríamos decir- a la venganza. O sea, el nivel de salvajismo anterior a Jesús hacía que la gente simplemente se vengara del otro ante cualquier hecho de conflicto. Y se vengaba de cualquier forma, sin límites. La ley del Talión pone un freno a esa venganza y le da ciertos límites. De todas maneras los límites de la Ley del Talión hoy son impensables, pero impensables por las enseñanzas de Jesús. Aunque se reniegue de Jesús todo el mundo vive según sus enseñanzas. Occidente era en extremo salvaje hasta la llegada del Mesías del pueblo hebreo. Eran politeístas, y de lo peor del politeísmo -si es que el politeísmo puede tener niveles-. Ese lugar en particular, allí donde nació Jesús, La Mesopotamia, estaba entregada a dioses tremendos, criminales, asesinos de niños. Esos eran los cultos que a esa gente en ese momento les gustaban. Pero llegan los hebreos con su único Dios y con su Mesías y cambian el mundo para siempre. Hay momentos en que pienso y me cuestiono si será que el pueblo judío se da cuenta de su trabajo trascendental. Del trabajo trascendental de preparar la venida del Mesías, allanar su camino y luego matarlo para que se cumpliera con su misión de salvar a la humanidad, no sólo matarlo sino -además- cargar con la culpa de su muerte eximiendo al resto de ella. «Mas ellos seguían gritando con más fuerza: “¡Sea crucificado! Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: “Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis”. Y todo el pueblo respondió: “¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!”» (Mateo 27:23-25). "¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!", esta frase libera a la humanidad de la terrible carga de haber matado al Mesías, el Hijo de Dios.
A ver… Sí está bueno decir la verdad, por supuesto, nadie va a estar de acuerdo en mentir, pero, debemos tener en cuenta siempre el daño menor. ¿Y qué es el daño menor? Si por limpiar nuestra conciencia vamos a decir algo que -aunque es cierto- va a generar más daño en el otro que lo que puede solucionar entonces nos aguantamos, aguantamos nuestra conciencia y vivimos con ello. Muchas veces cometemos errores, pequeños o grandes, y necesitamos resolverlos para no cargar con ello, y para sacarnos de encima el peso debemos explicar lo que pasó y pedir disculpas. Hasta ahí está todo muy bien pero…, siempre un pero… ¿que ocurre si al explicar lo que hicimos mal le vamos a generar al otro un daño mayor? He aquí un conflicto. Por un lado tenemos el deber de corregir el error y hacer lo correcto y por el otro el deber –también- de no dañar (al otro). Así que lo correcto va a ser aguantarnos. En tren de hacer lo correcto lo correcto es dejarnos a nosotros de lado es pos del otro. Eso es generosidad. Lo otro sería egoísmo. Ya que para salvar nuestra conciencia no nos importaría como el otro se fuese a sentir, y eso sería peor que lo que queremos solucionar. La acción correcta no es tan sencilla, nada es dos más dos. Siempre debemos dejar de lado el egoísmo al evaluar lo correcto. La acción correcta es la meta, el dharma, y el karma la consecuencia de los actos -buenos y malos-. Pero…-siempre un pero-, no es lineal. No es ojo por ojo ni diente por diente. Algo bueno aquí repercute allá. Algo malo hoy repercute allá pasado mañana. La acción correcta se ve en el corazón del que lo hace y para ello no hay nadie mejor -como juez de ello- que uno mismo, ya que sólo uno mismo sabe con exactitud qué buscaba al realizarla. Así que no nos engañemos a nosotros mismos con excusas, porque de madrugada, cuando intentamos dormir, nuestra querida conciencia nos recuerda las verdaderas intenciones que tuvimos, y a esa hora -por lo general- todo parece más grave y más difícil de solucionar. Lo mejor -al final del camino- es obrar correctamente. Pero obrar correctamente de verdad, no sólo siguiendo la ley, sino correctamente en contexto y habiendo analizado las repercusiones. No debemos escudarnos ni siquiera en la ley. La ley suele ser un cómodo recurso dónde esconderse, pero nunca alcanza. Y si no estamos seguros mejor preguntemos, busquemos ayuda, sobre todo preguntemos a nuestro corazón, escuchemos lo que nuestro interior nos dice. En el fondo de nuestro corazón siempre sabemos lo que debemos hacer. Es importante escuchar esa voz. Leía que alguien decía: que una vez analizadas las situaciones y tomado una decisión se debía proceder según lo decidido, pero, que era de necios no detenerse si se apreciaba el haberse equivocado. Volvemos al principio… ¿Se debe decir la verdad?, si, seguro, pero sin hacer daño, y obrando correctamente.
Miles de veces hemos escuchado hablar del pueblo elegido, sin embargo muy pocos podrían responder a la pregunta ¿elegidos para qué?, así es ¿cual es el motivo de ser del pueblo elegido?, ¿para que se lo creó?, quién lo creó? ¿y por que se o eligió? Justamente aquí tenemos dos temas importantes : Uno: si se elige a alguien es porque hay varias opciones. Si tenemos una sola opción no podemos elegir, ¿entonces cómo se elige al pueblo judío para se el pueblo elegido?, si se supone que Adán y Eva fueron los primero de la humanidad y ellos dieron origen al pueblo judío no tiene sentido que fueran el pueblo elegido, ya que todos deberíamos ser el pueblo elegido si todos fuéramos descendientes de Adán y Eva. Bien, justamente no somos todos descendientes de Adán y Eva sino sólo los hebreos, los judíos. Los demás, los otros pueblo que existen en la tierra no descienden de Adán y Eva sino de la evolución de las especies. Cuándo Adán y Eva son creados para generar el pueblo elegido la humanidad llevaba dos millones de años de evolución sobre el planeta. Dos: ¿para qué los crea Dios?, para terminar con el politeísmo y preparar el terreno para la llegada del Mesías, quién liberaría a la humanidad de sus pecados y les daría una nueva vida cambiando los paradigmas de existencia que habían regido hasta entonces.