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Los reconocimientos latinoamericanos de un Estado palestino 'aislan' a Israel Los recientes reconocimientos de Brasil y Argentina del Estado palestino, al que se unirá Uruguay el próximo año, "aislan" la postura de Israel y Estados Unidos, manifestó hoy la dirigente palestina Hanan Ashraui. 2010-12-07 11:46:32 / Agencia EFE Ashraui, la primera mujer en integrar el Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dijo a la radio "La Voz de Palestina" que cuantos más países reconozcan al Estado palestino en los territorios ocupados por Israel desde la Guerra de los Seis Días de 1967 (Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este) "más aisladas" quedarán las posturas opuestas de Israel y EEUU. Por ello, Ashraui pidió a Washington que "reconsidere su decisión de no reconocer al Estado palestino" porque corre el riesgo de acabar "solo en la comunidad internacional", junto a Israel. La advertencia llega un día después de que la jefa del Estado argentina, Cristina Fernández, anunciase el reconocimiento del Estado palestino y Uruguay señalase que dará el mismo paso en 2011. Brasil había abierto el camino tres días antes, cuando se unió a los más de cien países que reconocen al Estado palestino, entre ellos todos los árabes, la gran mayoría de África y buena parte de los asiáticos y del este de Europa. La decisión, coordinada entre las diplomacias de los tres países, no ha sentado nada bien en el Ministerio israelí de Asuntos Exteriores, que las considera contraproducentes para las iniciativas de alcanzar la paz por medio de la negociación. Por el contrario, Nabil Shaat, asesor del presidente de la OLP y de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas, ha aplaudido la "solidaridad" de los países que han reconocido formalmente a su Estado virtual. Otros cinco países latinoamericanos se han mostrado dispuestos en conversaciones bilaterales a reconocer un Estado palestino en las fronteras de 1967 en el momento adecuado, según el portavoz del Departamento de Asuntos Relacionados con la Negociación de la OLP, Xavier Abu Eid. http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=28294
Deir Yassin, Palestina, hace 60 años Abbas Hamideh Al-Awda Traducido por Carlos Sanchis y revisado por Caty R. Mi padre, Fakhri Quasim Hamideh, fue un superviviente de la matanza de Deir Yassin el 9 de abril de 1948. Como la mayoría de los refugiados palestinos, su mayor deseo desde su expulsión forzosa en 1948 era volver un día a su pueblo en Palestina. Desgraciadamente 53 años después, el 7 de febrero de 2001, mientras conducía hacia su visita habitual al médico, falleció en un puesto de control militar israelí en Ramala. Mi padre recibía regularmente tratamiento de diálisis renal en el hospital de Ramala. Debido al retraso en el puesto de control militar israelí ese día no consiguió pasar a tiempo. Le dio un paro cardíaco y falleció en su vehículo a pesar de todos los esfuerzos para pasar por el puesto militar de control. Hubo testigos que explicaron esto a la familia, incluso los estudiantes de medicina de la ambulancia palestina y los funcionarios del hospital en Ramala. Volamos a Palestina al día siguiente para el sepelio y nos reunimos con la administración del hospital. Llevamos a mi padre a su tumba de Ramala, lejos de Deir Yassin, su pueblo. ¡Su sueño de volver pasaba ahora a sus hijos, los descendientes de su querido pueblo Deir Yassin! Breve historia de Deir Yassin antes de la masacre Durante siglos, el pueblo de Deir Yassin (5 km al oeste de Jerusalén) fue un lugar pacífico de Palestina. La palabra árabe Deir quiere decir monasterio. A principios del siglo XVIII, alrededor de 1742, un beduino nómada árabe y su familia se establecieron en este pueblo. Su nombre era jeque Muhammad Al-Yassin. El pueblo se llamó después Al-Sheikh Muhammad Al-Yassin y se conoció desde entonces como Deir Yassin. La Matanza de Deir Yassin, el 9 de abril de 1948 En 1948, los preparativos sionistas para la matanza de Deir Yassin habían empezado. La banda sionista-terrorista judía Stern presentó una propuesta para perpetrar una matanza de los residentes del pueblo para mostrarles a los árabes lo que pasaba cuando las bandas Irgun y Stern se unían en sus operaciones. Uno de los objetivos del ataque era «romper la moral árabe» y sembrar el pánico a lo largo de Palestina. Deir Yassin domina Jerusalén desde su punto montañoso más alto. Tomar Deir Yassin era, militarmente, estratégico para los planes sionistas de vaciar Palestina de sus habitantes indígenas. A primeras horas de la mañana del 9 de abril de 1948, el pacífico pueblo de Deir Yassin fue atacado y sus habitantes masacrados por las bandas sionistas-terroristas Irgun y Stern capitaneadas por Menajem Begin y Benzion Cohen respectivamente. Irgun y Stern mataron a todos los que se cruzaron en su camino, hombres, mujeres (algunas embarazadas) y niños, hasta vaciar el pueblo entero. La matanza se planeó para aterrorizar a los árabes más allá del pueblo de Deir Yassin, de forma que huyeran lejos y así los expulsaron de sus casas. Esto explica por qué los escuadrones de la muerte judíos sionistas no enterraron a los hombres, mujeres y niños que mataron. Dejaron los cadáveres expuestos para que asustaran a los demás árabes palestinos. Los que todavía estaban vivos fueron capturados por las bandas terroristas sionistas y cargados en camiones con las manos atadas y los ojos vendados. Desfilaron por las calles de Jerusalén mientras otros judíos sionistas aplaudían y celebraban la deshumanización de los árabes palestinos. Después de la humillación de nuestra gente por las calles de Jerusalén, los devolvieron a Deir Yassin, los pusieron en fila contra el paredón y los asesinaron a tiros. Cincuenta y tres niños huérfanos fueron arrojados, literalmente, a lo largo de las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde los encontró Hind Husseini, que los llevó a su casa, que estaba detrás del Hotel American Colony, y se convirtió en la primera especie de orfanato «Dar-al-Tifl al-Arabi». Unas semanas después «Israel» se proclamó Estado y casi inmediatamente el presidente estadounidense Harry Truman lo reconoció como tal. Con la excepción de unas pocas, no se conocerán las tumbas de los mártires de Deir Yassin porque el «Estado de Israel» las excavó, al parecer para dejar paso a los nuevos colonos judíos. Nunca se castigó a los delincuentes terroristas que perpetraron la matanza de Deir Yassin ni fueron presentados ante la justicia. Al contrario, recibieron condecoraciones y un ex líder de la banda de Irgun, Menajem Begin, se convirtió en Primer Ministro poco después. Después, el bien conocido criminal de guerra Ariel Sharon, siguió llevando a cabo el lento genocidio, encendido por el proyecto sionista estadounidense-europeo contra los países árabes, que continúa hasta hoy. Morton A. Klein, de la Organización Sionista de América, publicó un informe titulado Deir Yassin «la historia de una mentira» en el que afirma que no hubo ninguna matanza en Deir Yassin. Negar Deir Yassin es como negar el judeicidio nazi en Europa durante la Segunda Guerra Mundial. La matanza de Deir Yassin es tan verdadera como el holocausto nazi en Europa. La del pueblo de Deir Yassin sólo fue una de las muchas matanzas perpetradas por los sionistas «israelíes» para aterrorizar a la población indígena. Otras ciudades y pueblos palestinos donde tuvieron lugar masacres fueron Ein Karem, Kakoun, Tantura, Yaffa, Safad, Sufsaf (115 personas fueron masacradas contra los muros de la Mezquita de Susaf), Haifa, Tiret Haifa, Jibsu y muchos más. Los residentes de Sufsaf fueron testigos de su segunda matanza en el campo de refugiados de Shatila en Líbano 34 años después, en 1982. El criminal de guerra Ariel Sharon fue el responsable directo de de esa matanza. ¡Al contrario de la creencia sionista de que «el viejo morirá y el joven olvidará», 60 años después, algunos de nuestros mayores pueden haber muerto, pero los jóvenes todavía recuerdan! Los descendientes de Deir Yassin, los refugiados palestinos y la gente en la tierra, en las casas y en cualquier parte continúan luchando por el momento en que podamos exigir nuestro derecho incuestionable y sagrado, individual y colectivo, a volver a nuestras casas y tierras de origen. La Resolución 194 de la ONU reconoció el derecho de los palestinos de volver a sus casas y tierras. Esta resolución fue ratificada posteriormente por la Resolución 3236 de la Asamblea General de la ONU qué reafirmó en la subsección 2 «el derecho inalienable de los palestinos a volver a sus casas y propiedades de las que habían sido desplazados y desarraigados, y exige su retorno». El «derecho al retorno» palestino es específicamente a sus casas originales y sus tierras y no simplemente a lo que quizá se denomine como un Estado Palestino en el futuro. ¡Volveremos! -------------------------------- ¡Recuerde la fecha! Sexta Convención Internacional Anual de Al-Awda En el 60 Aniversario de Al-Nakba Anaheim, California, 16-18 de mayo de 2008 http://al-awda.org --------------------------------- ¡Apoye Al-Awda, una gran organización y una gran causa! Hágase protector de Al-Awda: Mensualmente: http://al-awda.org/sustainers.html Anualmente: http://al-awda.org/sustainers2.html Original en inglés: http://umkahlil.blogspot.com/2008/04/commemorating-deir-yassin-palestine60.html Abbas Hamideh es miembro de Palestine Right of Return, coordinador de Al-Awda/Palestine Right To Return Coalition y director de Deir Yassin Committee of New York. AbbasHamideh@al-awda.org Carlos Sanchis y Caty R. pertenecen a los colectivos de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente. Actualmente construyen un lujoso complejo de apartamentos en el terreno del devastado pueblo palestino Deir Yassín. El proyecto, conocido como "Pninat Har Nof," consiste en 71 apartamentos que eliminarán todo lo que quedó del desolado pueblo después de la limpieza étnica de 1947-1949 y la consiguiente creación del Estado de Israel.

TRASTORNO DEPRESIVO El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar. Afecta la forma en que una persona come y duerme. Afecta cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y la forma en que uno piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno puede liberarse a voluntad. Las personas que padecen de un trastorno depresivo no pueden decir simplemente “ya basta, me voy a poner bien”. Sin tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses e incluso años. Sin embargo, la mayoría de las personas que padecen de depresión puede mejorar con un tratamiento adecuado. La epidemia de depresión en el Uruguay Hoy en el Uruguay existen 600 mil personas que sufren de depresión pero el 80 por ciento desconoce que padece esta enfermedad. La depresión es una enfermedad que existe desde siempre. Ésta afecta al individuo como un todo, pues puede comprometer el pensamiento, el comportamiento, el humor, los sentimientos y también la salud física. Es un estado tratable y curable. El problema radica en que la depresión no se reconoce usualmente como enfermedad y por lo tanto, no se consulta por ella o se lo hace erróneamente. La mayoría de las personas que sufren de depresión presentan síntomas como alteraciones de sueño, insomnio o dormir en exceso, dificultad de concentración, sentimiento de culpa, intento de autoeliminación, nervios en el estómago, alteración del apetito con incremento o pérdida de peso, pérdida de la autoestima, desesperanza, enfermedades reumáticas, entre tantos otros. El fenómeno nuevo es que se ha incrementado mucho la frecuencia. CUESTIONARIO EN LINEA (SABER SI USTED PADECE) CUESTIONARIO EN LINEA (SABER SI USTED PADECE) Esuchar: http://www.fundacioncazabajones.org/ * Un porcentaje muy alto de la poblacion, el diecisiete y medio por ciento padece depresion en el Uruguay.

Según un estudio reciente de la universidad de Michigan, un numero significativo de coleccionistas de militaria ya sea iconografia bélica, simbologia nazi, maquetas, antigüedades y resabios militares. Practica o interés en distintas artes marciales, cursos de supervivencia, gusto por literatura y el cine belico o de acción, usarían todo esto como un recurso para esconder su homosexualidad latente. Esto se venia sospechando luego que una encuesta llevada a cabo por la marina Estadounidense a sus efectivos declarados abiertamente homosexuales. El estudio que dejo mas dudas que certezas mostro similitudes entre las respuestas de aquellos individuos que habían tardado en reconocer su homosexualidad. Al parecer la mayoria de ellos habia utilizado la misma parafernalia para esconder su identidad sexual latente. Sin embargo esto parece dejar otro interrogante la mayoría de los encuestados no se intereso mas por sus colecciones una vez admitida su condición, o como vulgarmente se dice "salir del closet". Respecto a las ideas politicas, practicamente todos los encuestados dijeron ser conservadores y republicanos tipicos, a favor de la pena de muerte o el "Patriotic Act" y esto ultimo no cambio al reconocer su homosexualidad. Segun el Profesor, Richar Hale "Al parecer la comunidad homosexual norteamericana se identifica mas con las ideas republicanas que con las democratas" "Si, dijo Richard,un hombre calvo de unos 47 años, las locas somos como Joan Collins, hacemos marchas y queremos que se nos reconozca, pero soñamos con ser mujeres conservadoras con caracter fuerte, queremos ser empresarias y algunas reinas..." Fuentes: http://studyabroad.msu.edu/forms/glbt.html
Sorprende que Argentina un pais tan criticado por otros por ser superficial e ignorante sea practicamente el unico pais que cuenta con tantos premios Nobel. Ciertamente esa no parece una característica de un país ignorante. Y Ciertamente uno esperaría mas de sus eternos detractores. Argentina cuenta con cinco Medicina: Bernardo Alberto Houssay Quimica: Luis Federico Leloir Medicina: César Milstein Paz: Adolfo Pérez Esquivel Paz: Carlos Saavedra Lamas Mexico tiene tres Paz: Alfonso García Robles Literatura: Octavio Paz Quimica: Mario J. Molina Guatemala tiene dos Literatura: Miguel Ángel Asturias Paz: Rigoberta Menchú Tum Chile tiene dos en literatura Gabriela Mistral Pablo Neruda Venezuela tiene uno Medicina: Baruj Benacerraf Colombia tiene uno en literatura Gabriel García Márquez Costa Rica tiene uno Paz: Óscar Arias Sánchez Uruguay (la Suiza de America) ninguno Brasil (Potencia, Gigante) Sorprendentemente Brasil, Uruguay y el resto de latinoamerica no han alcanzado ni siquiera uno. Fuerza hermanos latinoamericanos tarde o temprano van a tener un aporte a la humanidad digno de un premio Nobel. Paz Literatura Química Economía Medicina Fisica Medicina: Bernardo Alberto Houssay Quimica: Luis Federico Leloir Medicina: César Milstein Paz: Adolfo Pérez Esquivel Paz: Carlos Saavedra Lamas Espero que este breve post recuerde a los Argentinos que lo lean y a sus detractores, que Argentina tiene un camino recorrido, camino que quizas o al parecer, otros ni siquera comenzaron, Argentina debe estar a la altura de su pasado mas glorioso.
Viendo la cantidad de comentarios ignorantes e inhumanos que forobardean los post sobre el 24 de Marzo se me ocurrio postear la siguiente lista para que esos usuarios se fijen... quizas entienden porque y de quien heredaron sus opiniones. LISTADO ALFABETICO DE REPRESORES del período 1976 a 1983 en Argentina Comisario General de la Policía de Mendoza Ramón Armando Arrieta Cortéz Fue Subjefe de la Policía de Mendoza, por lo que tuvo conocimiento y poder decisorio en los C.C.D. que funcionaron en las Comisarías 7 de Godoy Cruz y 25 de Guaymallén y en el D-2 de la policía provincial. Impune por la ley de "Punto final". Capitán de Navío José María Arriola Director de la ESMA, a partir de 1982, y por lo tanto responsable del C.C.D. que allí funcionó y Jefe del Area 1C3A. Impune por la ley de "Punto final". Inspector de Policía Federal Arriú Integrante de los C.C.D. "Club Atlético", "Banco", "Olimpo" y "Brigada de Güemes". Actuó bajo el apodo de "Tiro Loco". Impune por la ley de "Punto final". Miembro de Gendarmería Arroyo Citado por Legajo de CONADEP 5597. Teniente Primero del Ejército Roberto Arrué Secuestrador e integrante del Departamento de Inteligencia 121. Impune por la ley de "Punto final". Sargento Ayudante Luis Roberto Arévalo Secuestrador del C.C.D. "Granadero Baigorria" y "Fábrica Militar Ovidio Lagos". Actuó bajo el apodo de "Arce". Impune por la ley de "Punto final". Agente Ascona Relacionado con CCD Cárcel U-9 La Plata, Legajo de CONADEP 2397. Agente Ascona Relacionado con CCD Cárcel U-9 La Plata, Legajo de CONADEP 2397. Capitán de Ejército Asiglia (Asís - Francés): Relacionado con CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 7170. Oficial ayudante Asoya Relacionado con CCD Batallón Logístico 1 de Tandil (La Huerta), Bs. As., Legajo de CONADEP 1263. General de brigada de Ejército Aspitarte Imputado como jefe de centro clandestino en CCD Comando del Quinto Cuerpo (Bahía Blanca), Bs. As., Legajo de CONADEP 11176/1684. Miembro de Ejército René Aspitarte Relacionado con CCD Escuelita de Bahía Blanca (Comando Cuerpo V de Ejército), Bs. As., Legajo de CONADEP 1276/473/475. Roberto Hugo Aspitía Procesado por los delitos cometidos en el C.C.D. "D 2 Córdoba". En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Teniente de navío de Marina Alfredo Gustavo Astiz (Nico): Relacionado con CCD ESMA, Capital Federal, Legajo de CONADEP 704/2740/2365. Teniente de fragata Alfredo Ignacio Astiz Torturó entre otros a Carlos Lordkipanidse, Lázaro Gladstein, Carlos García, Amalia Larralde y a los familiares de detenidos-desaparecidos secuestrados en la Iglesia de Santa Cruz . Estaba procesado por 18 delitos cometidos como oficial de Operaciones del GT 3.3.2. Algunos de sus apodos eran "Cuervo", "Angel", "Rubio" y "Gonzalo" y su sosías Alberto Escudero. Fue quien se infiltró en el grupo de familiares de desaparecidos que se reunía en la Iglesia de Santa Cruz, que en diciembre de 1977 fue secuestrado y que aún se encuentra desaparecido; entre ellos está la fundadora de Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor. Participó en el traslado de las monjas francesas Alice Domon y Leonnie Duquet que continúan desaparecidas. Antes de que se le aplicara la ley de obediencia debida, eludió por prescripción la condena judicial por el secuestro de Dagmar Hagelin a quien hirió por la espalda e introdujo luego en el baúl de un automóvil. Estaba en actividad y continuaba ascendiendo. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Sacerdote Astolfi Relacionado con CCD Arana (Puesto Zorzal o El Campito), Bs. As., Legajo de CONADEP 2680. Coronel José Roberto Astorga Estaba procesado por el secuestro de una persona de apellido Montoya. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Civil Astudillo Integrante del C.C.D. "La Perla". Actuó bajo el apodo del "Tío Patilludo". Impune por la ley de "Punto final". Miembro de Civiles Astudillo (Tío Patilludo): Imputado como integrante de grupo de tareas, Comando Oper. Esp., En CCD La Perla, Córdoba, Legajo de CONADEP 4413. Audes Imputado como jefe de grupo de tareas en CCD Cárcel de Villa Urquiza, Tucumán, Legajo de CONADEP 3377. Comodoro Ernesto Augustoni Jefe directo del C.C.D. "Base Aérea Mar del Plata"., Durante 1977. Impune por la ley de "Punto final". Teniente Ausile Imputado por la Asociación de Abogados de la Provincia de Tucumán como partícipe de la represión ilegal en la provincia de Tucumán. Impune por la ley de "Punto final". Sargento de Gendarmería Avaca Jefe de Guardia del C.C.D. "La Escuelita de Famaillá". Impune por la ley de "Punto final". Sargento primero de Ejército Avaca Imputado como jefe de grupo de tareas en Legajo de CONADEP 4636. Miembro de Gendarmería Avellaneda Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Arsenal de Tucumán "Miguel de Azcuénaga", Legajo de CONADEP 6667. Avellaneda Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Guardia de Segur. De Infantería de la Policía de la Prov. De Bs. As. (La Plata), Bs. As., Legajo de CONADEP 0976/6769. Sargento primero de Pol. Prov. Francisco Ezequiel Avellaneda Imputado como integrante de grupo de tareas, Direcc. Investig., En CCD Departamento Central de Policía de Prov. De Bs. As., Bs. As., Legajo de CONADEP 683. Miembro de Civiles Manuel Avellaneda Relacionado con CCD Santa Lucia, Legajo de CONADEP 6303. Oficial de S.P.F. Avena Imputado como integrante de grupo de tareas en Legajo de CONADEP 3062. Alcalde de S.P.F. Juan Carlos Avena (Centeno - Caballo): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 7170 Ayala Relacionado con CCD COT I Martínez, Bs. As., Legajo de CONADEP 1277. Miembro de S.P.F. Ciríaco Ayala Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 7170. Omar Ayala Miembro del C.C.D. "Vesubio". Impune por la ley de "Punto final". Empleado de la provincia del Chaco Oscar Octavio Ayala Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco. Impune por la ley de "Punto final". Sargento de Policía Federal Ayhu Integrante del C.C.D. que funcionaba en dependencias de la Superintendencia de Seguridad Federal. Actuó bajo el apodo de "Turco". Impune por la ley de "Punto final". Miembro de Pol. Fed. Ayhu (Turco): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Superintendencia de Seguridad Federal, Capital Federal, Legajo de CONADEP 3674. Capitán de navío de Marina Azcárate Relacionado con CCD Base Naval Mar del Plata, Legajo de CONADEP 93323. Agente Azcona Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Cárcel U-9 La Plata, Bs. As., Legajo de CONADEP 6769. Ayudante primero de Prefectura Naval Juan Antonio Azic Estaba procesado por cuatro delitos cometidos en su actuación como oficial de Inteligencia del GT 3.3.2. Torturador entre otros de Carlos Lordkipanidse, del hijo de éste de veinte días de edad, de Víctor Fatala y Lázaro Gladstein. Actuó bajo los siguientes seudónimos: "Claudio", "Fredy" y "Piraña". Está en actividad. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" General de División Osvaldo René Azpitarte Fue Comandante del V Cuerpo, desde febrero de 1977 hasta febrero de 1977, por lo que fue el máximo responsable de la Zona 5. Por el cargo que ocupó tuvo indelegable responsabilidad en los delitos cometidos por personal militar y de seguridad en la jurisdicción bajo su mando. Fue procesado por la Cámara Federal de Bahía Blanca en la causa del V Cuerpo. Falleció el 13/9/89. (*) Teniente de Marina Alfredo Aztis (Rubio - Angel - Cuervo): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD ESMA, Capital Federal, Legajo de CONADEP 2365. Oficial de Pol. Prov. Añasco Relacionado con CCD Regimiento 3 de Infantería La Tablada, Bs. As., Legajo de CONADEP 7169. Cabo primero Badaraco Relacionado con CCD Batallón de Artillería Logístico 10 Villa Martelli, Bs. As., Legajo de CONADEP 6399. Médico Badía Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Cárcel U-9 La Plata, Bs. As., Legajo de CONADEP 0976/6769. Miembro de Ejército Felipe Báez Citado por Legajo de CONADEP 0776/187. Teniente de Navío Baglioreto Secuestrador de la "ESMA". Impune por la ley de "Punto final". Agente Baigorria Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Comisaría de Goya, Corrientes, Legajo de CONADEP 6686. Juan Baigorria Torturador de "La Perla". Impune por la ley de "Punto final". Ramón Oscar Balcaza En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Cabo primero de Ejército Baldivieso Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Grupo de Artillería Blindada 1 de Azul "Cnel. Chilavert", Bs. As., Legajo de CONADEP 92297. Coronel Julio A. Balloffet Desde mayo de 1976, fue Ministro de Gobierno de la provincia de Tucumán, por lo que tuvo responsabilidad en los C.C.D. que funcionaron en la Jefatura de Policía de Tucumán y en la Unidad Penitenciaria de Villa Urquiza, Sección E. Impune por la ley de "Punto final". Miembro de Civiles Balmaceda (Cordobés): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Cárcel U-9 La Plata, Bs. As., Legajo de CONADEP 96769. Gabriel Balmaceda (Balbuena): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 97170. Coronel de Ejército Miguel Aurelio Baquear Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Alcaldía Provincial de Resistencia, Chaco, Legajo de CONADEP 91051. Teniente Coronel Luis Enrique Baraldini No se benefició con la ley de obediencia debida, por lo que continuaba procesado por veinte delitos cometidos como Jefe de Policía de La Pampa y responsable del C.C.D. "Comisaría 1 de Santa Rosa". La Corte Suprema de Justicia lo desprocesó, en fallo del 21 de junio de 1988, por aplicación de la ley de punto final. Desprocesado por la Corte Suprema de Justicia. Teniente Baratero Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD ESMA, Legajo de CONADEP 704/2740/2366. José Baravall (Pollo): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Jefatura de Policía de Rosario, Santa Fe, Legajo de CONADEP 94277. Barbatto Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Batallón de Artillería Logístico 10 Villa Martelli, Bs. As., Legajo de CONADEP 96399. Contralmirante Alberto C. Barbich Estuvo al frente de la Secretaría General Naval, desde febrero de 1979 hasta enero de 1980, y por desempeñar este cargo fue co-responsable de todos los C.C.D. que dependían de la Armada. Durante 1980 fue Director de Instrucción Naval y, por ende, responsable de los C.C.D. "ESMA" y "Escuela de Suboficiales de Infantería de Mar". Impune por la ley de "Punto final". Oficial de Pol. Fed. Adolfo Barbieri Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Superintendencia de Seguridad Federal, Capital Federal, Legajo de CONADEP 93674. Teniente Coronel Carlos Alberto Barbot Estaba procesado por los delitos cometidos durante su actuación como Jefe del Regimiento número 8 de Infantería "General O'Higgins" y, como tal, responsable del Area 531. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Brigadier Aldo Mario Barbuy Fue Jefe del Estado Mayor del Comando de Operaciones Aéreas y, como tal, responsable de los C.C.D. "Hospital Posadas", "La Huerta de Tandil", "Base Aérea Mar del Plata", "Mansión Seré" y "I Brigada Aérea del Palomar". Impune por la ley de "Punto final". Contralmirante Humberto José Barbuzzi Estaba procesado por su responsabilidad en la represión ilegal durante su desempeño al frente de la Secretaría General Naval (desde enero de 1976 hasta noviembre de 1977); por haber sido Jefe de Operaciones Navales del Estado Mayor General Naval y, como tal, Jefe de la Fuerza de Tareas número 3, (desde enero hasta diciembre de 1980) y haberse desempeñado como Jefe del Comando Naval (desde diciembre de 1977 hasta enero de 1979). La Corte Suprema de Justicia lo desprocesó, el 29 de marzo de 1988, en aplicación de la ley de obediencia debida. Desprocesado por la Corte Suprema de Justicia. Subteniente de Ejército Barcelu Relacionado con CCD Escuelita de Famaillá, Tucumán, Legajo de CONADEP 01875/5521. Subteniente del Ejército Barceló Imputado por la Asociación de Abogados de la Provincia de Tucumán como partícipe de la represión ilegal en la provincia de Tucumán. Impune por la ley de "Punto final". Ricardo Víctor Barcia Citado por Legajo de CONADEP 91539. Cabo primero Barda Relacionado con CCD ESMA, Legajo de CONADEP 704/2740/2365. Coronel de Ejército Barda Relacionado con CCD GADA 601 Grupo de Artillería de Defensa Aérea de Mar del Plata, Bs. As., Legajo de CONADEP 0476/3323. Coronel Alberto Pedro Barda Se hallaba procesado por diez delitos cometidos como Jefe de la Subzona 15 y, como tal, responsable de los C.C.D. ubicados en Mar del Plata, que funcionaban en la Base Aérea, la Base Naval, la Comisaría 4, el Destacamento Batán y la Escuela de Suboficial es de Infantería de Mar. No se había beneficiado con la ley de obediencia debida. La Corte Suprema de Justicia lo desprocesó, en fallo de 21 de junio de 1988, por aplicación de la ley de punto final. Desprocesado por la Corte Suprema de Justicia. Teniente Coronel José Agustín Bardaro Durante 1976 y 1977, fue el Jefe de la Policía de Jujuy, por que tuvo control directo en el C.C.D. que funcionó en dependencias de la Jefatura de la mencionada policía. También tuvo responsabilidad en el C.C.D. "Guerrero". Impune por la ley de "Punto final". Contralmirante Julio J. Bardi Desde febrero de 1977 hasta febrero de 1978, fue Jefe de Inteligencia del Estado Mayor General Naval y, por lo tanto, responsable de los secuestros perpetrados por personal de la Armada. Impune por la ley de "Punto final". Barleta Miembro de la "ESMA", se encargaba de administrar los bienes robados a los secuestrados. Impune por la ley de "Punto final". Miembro de Civiles Barletta Citado por Legajo de CONADEP 0178/2365. Mayor de Ejército Fernando Barrault Citado por Legajo de CONADEP 1176/2352. Alférez de Gendarmería Barraza Guardia del C.C.D. "Arsenales de Tucumán". Impune por la ley de "Punto final". Barraza Citado por Legajo de CONADEP 92195. Alférez primero Roberto Barraza Imputado como jefe de grupo de tareas en CCD Arsenal de Tucumán "Miguel de Azcuénaga", Legajo de CONADEP 4636. Alférez primero de Gendarmería Roberto Barraza Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Arsenal de Tucumán "Miguel de Azcuénaga", Legajo de CONADEP 6667. Oficial Ayudante de la Policía de Tucumán Barraza, sra. De Torturadora de la "Jefatura de la Policía de Tucumán". Impune por la ley de "Punto final". Subteniente Barreiro En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Barreiro (Yankee): Citado por Legajo de CONADEP 93876. Mayor Ernesto Barreiro Jefe de torturadores de "La Perla". Participó en asesinatos y secuestros y en la farsa ante la Cruz Roja Internacional; en aquella oportunidad le comentó a los detenidos que "aquí (los prisioneros) están vivos, pero para el resto del mundo están muertos" . Actuó bajo los siguientes seudónimos: "Hernández", "Rubio", "Gringo" y "Nabo". Desencadenó los episodios golpistas de Semana Santa en abril de 1987. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Teniente primero de Ejército Ernesto G. Barreiro (Hernández): Relacionado con CCD La Rivera, Córdoba, Legajo de CONADEP 4210. Capitán de Ejército Ernesto Guillermo Barreiro (Hernández): Imputado como jefe de grupo de tareas, Comando Oper. Esp., En CCD La Perla, Córdoba, Legajo de CONADEP 3674. Teniente primero de Ejército Guillermo Barreiro (Hernández Nabo): Imputado como jefe de grupo de tareas, Comando Oper. Esp., En CCD La Perla, Córdoba, Legajo de CONADEP 4413. Teniente primero de Ejército Guillermo Barreiro (Hernández Nabo): Imputado como jefe de grupo de tareas, Comando Oper. Esp., En CCD La Perla, Córdoba, Legajo de CONADEP 4413. Sargento Barrera Fue integrante de "La Perla". En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Sargento primero de Ejército Barrera (Kempes - Rengo): Imputado como jefe de grupo de tareas, Comando Oper. Esp., En CCD La Perla, Córdoba, Legajo de CONADEP 4413. Miembro de Civiles Barrera (Neko - Keko): Relacionado con CCD Santa Lucia, Legajo de CONADEP 6303. Subcomisario Barrero (Reinafé - Chiapi): Relacionado con CCD Club Atlético, Bs. As., Legajo de CONADEP 7170. Subcomisario Barrero (Reinafé - Chiapi): Relacionado con CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 7170. Empleado de la provincia del Chaco Barrientos Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco. Impune por la ley de "Punto final". Barrionuevo Citado por Legajo de CONADEP 0977/370. Miembro de Pol. Prov. Domingo Barrionuevo Relacionado con CCD Departamento de Policía de La Rioja, La Rioja, Legajo de CONADEP 0378/2887. Oficial Mario Barrionuevo Citado por Legajo de CONADEP 92036. Coronel del Ejército de Uruguay Barrios Integrante del C.C.D. "Orletti". Impune por la ley de "Punto final". Empleado de la provincia del Chaco José Oscar Barrios Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco. Impune por la ley de "Punto final". Miembro de la Policía de la provincia del Chaco Roberto Horacio Barrios Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco como participante de traslados de detenidos-desaparecidos vistos en unidades policiales, trámites judiciales Consejos de Guerra, etc.. Impune por la ley de "Punto final". Teniente Uriburu Barros Citado por Legajo de CONADEP 2300. Coronel Eugenio Antonio Barrozo Como miembro retirado del Ejército fue Delegado Militar en la Universidad Nacional de Tucumán y, por ende, responsable inmediato del C.C.D. que funcionó en la Escuela de Educación Física de la mencionada casa de estudios. Impune por la ley de "Punto final". Subcomisario Baru Relacionado con CCD Comisaría de Cañuelas, Bs. As., Legajo de CONADEP 2344. Coronel de Ejército Aldo Barufaldi Imputado como jefe de grupo de tareas en CCD Regimiento 7 de Infantería La Plata, Legajo de CONADEP 556. Coronel Aldo José Barufaldi Jefe del Area 113 y por lo tanto responsable de los C.C.D. "Arana", "Batallón de Infantería de Marina 3", "Brigada de Investigaciones de La Plata", "Comisaría 5 de La Plata", "Comisaría 8 de La Plata", "El Casco" o "Arana 2" (dependía directamente de él) y "Guardia de Infantería de Policía de Buenos Aires". Impune por la ley de "Punto final". Oficial Cesar Basili (o BASILE): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Brigada de Investigaciones de San Justo, Bs. As., Legajo de CONADEP 92599. Cabo Basualdo (El Verdugo): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Cárcel U-9 La Plata, Bs. As., Legajo de CONADEP 6769/6485/2397. Alfredo Batafarano Relacionado con CCD Comisaría de Villa Insuperable (Sheraton-Embudo), Bs. As., Legajo de CONADEP 95022. Comisario Inspector Juan Alfredo Battafarano Desde febrero de 1977 hasta diciembre de 1980, fue el responsable directo del C.C.D. "Sheraton", que funcionaba en dependencias de la Subcomisaría de Villa Insuperable. Impune por la ley de "Punto final". Suboficial de la Armada Baucero Secuestrador de la "ESMA". Actuó bajo los apodos de "Carlo", "Narigón" y "Garbossa". Impune por la ley de "Punto final". Subcomisario Leopoldo Luis Baume Hasta febrero de 1977, tuvo bajo su directa responsabilidad el C.C.D. "Sheraton". Impune por la ley de "Punto final". Cabo de Pol. Fed. Juan Carlos Bayarri Imputado como integrante de grupo de tareas en Legajo de CONADEP no especificado. General de Brigada Juan Manuel Bayón Hasta enero de 1977 fue el Jefe de Operaciones del V Cuerpo de Ejército, por lo que tuvo responsabilidad en el accionar represivo ilegal del personal civil, militar y de seguridad. Impune por la ley de "Punto final". Oficial Bazán (Vietnamita): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Cárcel U-9 La Plata, Bs. As., Legajo de CONADEP 6769/6482/6484. Miembro de Pol. Prov. Bazán Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD La Perla, Córdoba, Legajo de CONADEP 4413. Oficial subayudante de Pol. Prov. Antonio Bazán Imputado como visto, Comando Oper. Esp., En CCD Jefatura de Policía de Tucumán, Legajo de CONADEP 0440. Ex miembro de la policía Bazán Fue el responsable de los archivos del C.C.D. "La Perla". Impune por la ley de "Punto final". Oficial Subayudante de la Policía de Tucumán Antonio Bazán Torturador del C.C.D. habilitado en las instalaciones de la Jefatura de la policía provincial. Impune por la ley de "Punto final". Mayor Be Daca Bratz Citado por Legajo de CONADEP 7169. Comisario Víctor David Becerra Estaba procesado por los delitos cometidos como jefe de Informaciones y torturador del C.C.D. "Jefatura de Policía de San Luis". Participó en las torturas a Mirtha Gladys Rosales, Vergés, Alfonso, Olivera, Correa, Chacón, Alcaráz, Garraza, Montoya y Ledesma y en el homicidio de Graciela Fiocchetti. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Jefe Región Centro de Gendarmería Nacional Becich Imputado por la Asociación de Abogados de la Provincia de Tucumán como partícipe de la represión ilegal en la provincia de Tucumán. Impune por la ley de "Punto final". Lucas Gumersindo Belich Procesado por los delitos cometidos como integrante del C.C.D. "Pozo de Quilmes". En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Cabo Osvaldo Bellini Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD ESMA, Capital Federal, Legajo de CONADEP 6155. Coronel Antonio Beltrametti Fue el Jefe del Area 232, durante 1976. Por ocupar tal cargo, tuvo bajo su responsabilidad el control operativo de las Fuerzas Armadas y de Seguridad en la provincia de Misiones y responsabilidad en los C.C.D. "D-2 de la Policía de Misiones, en Posadas" y "Delegación de la Policía Federal en Posadas". Impune por la ley de "Punto final". Oficial Andrés Manuel Beltrán Imputado como integrante de grupo de tareas, sección política, en CCD Campo de Mayo (El Campito o Los Tordos), Bs. As., Legajo de CONADEP 401. Oficial ayudante de Pol. Prov. María Beltrán Imputado como visto en CCD Jefatura de Policía de Tucumán, Legajo de CONADEP 0440. Oficial Ayudante de la Policía de Tucumán María Beltrán Torturadora del C.C.D. que funcionaba en la Jefatura de la Policía de Tucumán. Impune por la ley de "Punto final". José Luis Benavidez Relacionado con CCD Batallón de Artillería Logístico 10 Villa Martelli, Bs. As., Legajo de CONADEP 526. Teniente de Corbeta Miguel Angel Benazzi Como miembro del grupo de inteligencia de la "ESMA" , participó en las torturas y en los secuestros de las personas que pasaron por dicho C.C.D. . Tenía una lista con el destino de las prisioneras que habían dado a luz y el de sus hijos. Actuó en Europa, en el Centro Piloto de París y en Madrid, detectando argentinos que se hallaban en el exilio con el fin de secuestrarlos y/o asesinarlos. Fue asesor de inteligencia en Bolivia. Encubrió su identidad bajo los apodos de "Manuel", "Turco Salomón", "Carlos Guevara" y "Jorge Varela". Impune por la ley de "Punto final". Teniente de navío de Marina Miguel Angel Manuel Benazzi Relacionado con CCD ESMA, Legajo de CONADEP 704/2740/2365. Miembro de Pol. Fed. Silvestre Bene Citado por Legajo de CONADEP 93876. Teniente coronel de Ejército Bener Relacionado con CCD Campo de Mayo (El Campito o Los Tordos), Bs. As., Legajo de CONADEP 0877/2346. Teniente de Navío Bengoechea Actuó en la "ESMA", bajo el apodo de "Vasco" y el sosías de "Juan C. Ghiorzi", en tareas de logística y secuestros. Impune por la ley de "Punto final". Laureano Bengolea Se hallaba procesado por su actuación en el C.C.D. "D 2 Córdoba". En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Carlos Horacio Benítez Citado por Legajo de CONADEP 1202. Miembro del Ejército Benítez Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco como participante de traslados de detenidos-desaparecidos vistos en unidades policiales, trámites judiciales Consejos de Guerra, etc.. Impune por la ley de "Punto final". Oficial de la Policía de San Luis Benítez Participaba en las sesiones de torturas a los prisioneros. Impune por la ley de "Punto final". Miembro de la Policía de Chaco José Luciano Benítez Bolla Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco como participante de traslados de detenidos-desaparecidos vistos en unidades policiales, trámites judiciales Consejos de Guerra, etc.. Impune por la ley de "Punto final". Teniente Coronel Berdaguer Fue el Jefe de la Policía de la provincia de Santa Fe y responsable inmediato del C.C.D. que funcionó en las instalaciones de la Jefatura de Policía de Rosario. Impune por la ley de "Punto final". Sargento Bergara (Pelado): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Jefatura de Policía de Rosario, Santa Fe, Legajo de CONADEP 0777/0877/4277. Médico Guillermo Berger Citado por Legajo de CONADEP 0975/1142. Oficial principal Jorge Antonio Bergez Relacionado con CCD COT I Martínez, Bs. As., Legajo de CONADEP 683/3944/1277. Médico de Policía Pcia. Bs. As. Jorge Antonio Bergés Participaba directamente en las torturas, como en el caso de Jacobo Timerman, a quien le sostuvo la lengua para que no se ahogara mientras lo torturaban. Era responsable de los partos de las secuestradas embarazadas, entre las que se encuentra Silvia Isabel Valenzi, que continúa desaparecida. Había sido condenado por la Cámara Federal a seis años de prisión por ser autor de cuatro aplicaciones de tormentos. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Capitán Bermúdez Relacionado con CCD Pozo de Quilmes, Bs. As., Legajo de CONADEP no especificado. Capitán del Ejército de Uruguay Bermúdez Formó parte del personal del C.C.D. "Orletti". Impune por la ley de "Punto final". Capitán del Ejército Bermúdez Integrante del C.C.D. "Arana". Dirigía los secuestros. Impune por la ley de "Punto final". Miembro de S.P.F. Jorge Bernades Relacionado a grupo de tareas en Legajo de CONADEP no especificado. Coronel José María Bernal Soto Fue Ministro de Gobierno de Tucumán durante la gobernación de Bussi y, como tal, responsable de los C.C.D. "Jefatura de Policía de Tucumán" y "Sección E de la Penitenciaría de Villa Urquiza". Durante el año 1977 se desempeñó como Jefe del Area 323, con jurisdicción en la provincia de Jujuy, y como tal fue responsable de los C. C. D. "Guerrero", "Penitenciaría de Villa Gorriti" y "Jefatura de Policía de Tucumán". Impune por la ley de "Punto final". Berreto Imputado como responsable, Dirección Segur., En CCD Penal de Rawson, Chubut, Legajo de CONADEP 5763. Médico de S.P.F. Miguel Bertiche (Beltrán): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 7170. Teniente de Ejército Bertier (Francés): Relacionado con CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 7170. Miembro de Pol. Prov. Bertoglio Relacionado con CCD Comando Radioeléctrico Tucumán, Santa Fe, Legajo de CONADEP 0476/1196. Miembro de Gendarmería Besich Citado por Legajo de CONADEP 2403. Miembro de Gendarmería Besich Imputado como responsable en CCD Campo de Mayo (El Campito o Los Tordos), Bs. As., Legajo de CONADEP 6567. Capitán de Ejército Raúl Ruben Bessieres Imputado como jefe de centro clandestino en CCD Escuelita de Famaillá, Tucumán, Legajo de CONADEP 1252. Capitán de Ejército Raúl Ruben Bessieres Imputado como responsable en CCD Quinta Brigada de Infantería en Tucumán, Legajo de CONADEP 1252. Capitán Raúl Bessieres Imputado por la Asociación de Abogados de la Provincia de Tucumán como partícipe de la represión ilegal en la provincia de Tucumán. Impune por la ley de "Punto final". Comisario general de Pol. Fed. Besteiro Relacionado con CCD Superintendencia de Seguridad Federal, Capital Federal, Legajo de CONADEP 3674. Comisario General Evaristo Besteiro Hasta julio de 1976 fue el Jefe del C.C.D. que funcionaba en dependencias de la Superintendencia de Seguridad Federal. Impune por la ley de "Punto final". Capitán José Tadeo Betoli En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Inspector de Pol. Fed. Beville (Caballo): Relacionado con CCD Superintendencia de Seguridad Federal, Capital Federal, Legajo de CONADEP 3674. Contralmirante Eugenio Luis Bezzola Fue el Jefe de Logística del Estado Mayor General Naval, desde octubre de 1982, por lo tanto, tuvo responsabilidad en todo el accionar represivo desarrollado por personal de la Armada: mantenimiento de los C.C.D., secuestros, despariciones, homicidios, entre otros. Impune por la ley de "Punto final". Sacerdote Biagoli Relacionado con CCD CIPRA Centro de Instruc. Profesional de Aeron. (hoy Esc. De Subof. De Aeron.), Legajo de CONADEP 6048. Miembro del Ejército Bianchi Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco. Impune por la ley de "Punto final". Médico de Ejército Norberto Bianco Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Hospital de Campo de Mayo, Bs. As., Legajo de CONADEP 6516/6521/6522/6523/6524/6525/6514/6519/6520/6515/6518/6517/6372. Coronel Norberto A. Bianco Se encontraba procesado por dos privaciones ilegales de la libertad como jefe del C.C.D. "Hospital Campo de Mayo". En libertad por la Ley de "Obediencia Debida". Pedro Víctor Bidegain Relacionado con CCD Puesto Vasco, Legajo de CONADEP 1277/683. Agente Rosa Susana Bidinosa Se encontraba procesada por su actuación en la zona de seguridad 2. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Médico Bidondo Relacionado con CCD Alcaldía Provincial de Resistencia, Chaco, Legajo de CONADEP 0576/3102. Capitán de fragata de Marina Biglioni (Pato): Imputado como jefe de grupo de tareas en CCD Batallón de Infantería de Marina 3 La Plata (BIM 3), Bs. As., Legajo de CONADEP 3157. Teniente general de Ejército Bignone Imputado como jefe de centro clandestino en CCD Colegio Militar, Capital Federal, Legajo de CONADEP 6279/6270. General de brigada Reynaldo Benito Bignone Se encontraba procesado como responsable de siete privaciones ilegítimas de la libertad, entre ellas las de los soldados conscriptos Daniel García y Luis Steimberg, y tres tormentos. Fue jefe del Area 480 y de los C.C.D. "Campo de Mayo" y "Colegio Militar". Fue además el último presidente de facto de la dictadura militar. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Capitán de Corbeta Bilardo Visitaba frecuentemente el C.C.D. "ESMA". Impune por la ley de "Punto final". Teniente de Navío Binotti Bajo el sosías de "Cascarudo" actuó en la "ESMA" en tareas de logística y en secuestros. Impune por la ley de "Punto final". Teniente de Ejército Blanco Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Santa Lucia, Legajo de CONADEP 6304. Mayor de Ejército Antonio Martín Blanco Imputado como jefe de policía prov. En CCD Jefatura de Policía de Tucumán, Legajo de CONADEP 0440. Mayor del Ejército Antonio Martín Blanco Se desempeñó como asesor militar de la Jefatura de la Policía de la Provincia de Tucumán, por lo que tuvo responsabilidad en el C.C.D. homónimo. Impune por la ley de "Punto final". Inspector de Policía Pcia. Bs. As. Blansten Integrante del C.C.D. "Comisaría 4 de Mar del Plata". Impune por la ley de "Punto final". Sargento de Policía Federal Block Integró el grupo de secuestradores del C.C.D. "Superintendencia de Seguridad Federal". Impune por la ley de "Punto final". Miembro de Pol. Fed. Block (Alemán): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Superintendencia de Seguridad Federal, Capital Federal, Legajo de CONADEP 3674. Comisario Mayor Martín Emilio Blottner Jefe del Estado Mayor de la Policía Federal, desde diciembre de 1976 hasta diciembre de 1978. Tuvo responsabilidad en los C.C.D. que funcionaron en las delegaciones de la Policía Federal en San Luis, Neuquén, Azul, Corrientes y Posadas y en la Superintendencia de Seguridad Federal; también en los C.C.D. "Olimpo", "Club Atlético" y "Garage Azopardo". Impune por la ley de "Punto final". Coronel Roberto Atilio Bocalandro Durante 1977 fue el Jefe del Area 151 y, por ende, responsable de los C.C.D. que funcionaban en los partidos de General Alvarado, General Pueyrredón, Lobería, Necochea y San Cayetano, como así también de los secuestros y asesinatos cometidos en su jurisdicción. Impune por la ley de "Punto final". Oficial de Policía de la Pcia. De Bs. As. Gustavo Boccalaro La Justicia lo había procesado por una privación ilegal de la libertad, un tormento y un homicidio, cometidos durante su actuación en el C.C.D. "Delegación de la Policía Federal en Viedma". En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Bochatey Citado por Legajo de CONADEP 679. Miembro de Policía Federal Boero Integrante de la ESMA. Impune por la ley de "Punto final". Boero Relacionado con CCD ESMA, Legajo de CONADEP 704/2740/2365. Cabo Bogado Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Guardia de Segur. De Infantería de la Policía de la Prov. De Bs. As. (La Plata), Legajo de CONADEP 6769. Oficial de Pol. Prov. Bogado Relacionado con CCD Regimiento 3 de Infantería La Tablada, Legajo de CONADEP 7169. Coronel Bolacini Jefe del Destacamento de Inteligencia 141. Co-responsable de los secuestros, atentados y homicidios cometidos por el comando "Libertadores de América". Actuó en el C.C.D. "La Perla", bajo el apodo de "Gerente". Impune por la ley de "Punto final". Coronel Conrado Boldrini Desde enero de 1978, fue el Jefe del Area 333, cuya jurisdicción abarcaba la provincia de San Luis. Por lo tanto, fue el responsable del accionar ilegal del personal de las Fuerzas Armadas y de Seguridad en la mencionada provincia. Impune por la ley de "Punto final". Capitán de Navío Zenón Raúl Bolino Durante 1977 fue el Jefe del Area Puerto Belgrano, por lo que tuvo bajo su responsabilidad el C.C.D. que funcionó en dependencias de la Base Naval Puerto Belgrano y el control represivo en el partido bonaerense de Coronel de Marina P.L. Rosales. Impune por la ley de "Punto final". Capitán de Navío Zenón Raúl Bolino Desde enero de 1977 hasta enero de 1978, fue Jefe de la Base Naval Puerto Belgrano, en la que funcionó desde marzo de 1976 hasta 1978, un CCD, que, por lo dicho, estuvo bajo la directa responsabilidad de Bolino. Estuvo procesado por la Cámara Federal de Bahía Blanca en la causa en la que se investigaban los delitos cometidos en las jurisdicciones navales de Mar del Plata y Bahía Blanca. Indultado por Carlos Menem en 1989. Coronel de Ejército Bollacini (Gerente - Nono): Imputado como jefe de centro clandestino, Comando Oper. Esp., En CCD La Perla, Córdoba, Legajo de CONADEP 4413. Boltieri (Fino - Bonito): Relacionado con CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 3157. Bomacifa Imputado como jefe de grupo de tareas en CCD Brigada de San Nicolás, Bs. As., Legajo de CONADEP 6147. Contralmirante Norberto Celestino Bonesana Desde febrero hasta junio de 1977, fue el Jefe del Estado Mayor del Comando de Operaciones Navales. Por lo tanto, tuvo responsabilidad en los C.C.D. "Base Naval Puerto Belgrano", "Batallón de Infantería de Marina 3", "Prefectura de Zárate" y "Base Naval Mar del Plata". También tuvo responsabilidad en el accionar del Grupo de Tareas 3 de la ESMA. Impune por la ley de "Punto final". Capitán Bonet Torturador del C.C.D. "La Ribera". Impune por la ley de "Punto final". Capitán de Ejército Bonet Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD La Rivera, Córdoba, Legajo de CONADEP 1276/3748. Capitán de Ejército Bonet (Gordo Bueno): Relacionado con CCD La Rivera, Córdoba, Legajo de CONADEP 4210. Principal de Policía Federal Bonifacio Integrante del C.C.D. que funcionaba en la Superintendencia de Seguridad Federal. Actuó bajo el apodo de "Chorizo". Impune por la ley de "Punto final". Miembro de Pol. Fed. Bonifacio (Chorizo): Relacionado con CCD Superintendencia de Seguridad Federal, Capital Federal, Legajo de CONADEP 3674. Contralmirante Carlos Alberto Bonino Estuvo al frente de la Dirección General de Personal Naval y de la Dirección de Instrucción Naval, desde octubre de 1982. Por desempeñarse en tales cargos fue co-responsable del C.C.D. "ESMA". Impune por la ley de "Punto final". Empleado de la provincia del Chaco Albino Luis Bor Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco. Impune por la ley de "Punto final". Suboficial de Policía Borbón Integrante del C.C.D. "Vesubio". Conocido también como Facundo Palma Impune por la ley de "Punto final". Borda Citado por Legajo de CONADEP 0477/2288. Empleado de la provincia del Chaco Fernando Borda Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco. Impune por la ley de "Punto final". Oficial de S.P.F. Nicasio Orlando Bordón Imputado como jefe de grupo de tareas en CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 7170. Subinspector de la Policía de San Luis Celso Borzalino Estaba procesado por los tormentos aplicados a Rosales, Vergés y Ponce de Fernández. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Comisario Juan Carlos Borzolino Había sido procesado por torturador del C.C.D. "Delegación de la Policía Federal en San Luis". Entre sus víctimas se encuentra Mirtha Gladis Rosales. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Mayor de Ejército Bosic (o GOSIC): Relacionado con CCD Brigada de San Nicolas, Bs. As., Legajo de CONADEP 0776/1822. Mayor de Ejército Bosic (o GOSIC): Relacionado con CCD Zapadores Pontoneros en San Nicolas, Bs. As., Legajo de CONADEP 0776/1822. Mayor de Ejército Bosier Imputado como jefe de centro clandestino en CCD Brigada de San Nicolas, Bs. As., Legajo de CONADEP 6147. Teniente coronel Antonio Bossio Procesado por delitos cometidos en San Nicolás, provincia de Buenos Aires. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Suboficial de la Armada Jaime Donardo Bravo Miembro del C.C.D. "ESMA". Actuaba bajo el apodo de "Toto". Impune por la ley de "Punto final". Agente de Policía de la Provincia del Chaco Enzo Brear Torturador del C.C.D. que funcionaba en la Brigada de Investigaciones de Resistencia. Impune por la ley de "Punto final". Enzo Brear Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Brigada de Investigaciones de Resistencia, Chaco, Legajo de CONADEP 0476/3102. Brescia Relacionado con CCD Cárcel U-9 La Plata, Bs. As., Legajo de CONADEP 2397. Capitán Antonio A. Brillani Durante 1976, se desempeñó en el C.C.D. que funcionó en la Jefatura de la Policía de Tucumán como asesor militar. Impune por la ley de "Punto final". Miembro del Servicio Penitenciario Federal Britez Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco Impune por la ley de "Punto final". Subcomisario Hugo Cayetano Britos En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Alcalde Brizuela (Rata - Ratón): Relacionado con CCD Vesubio (Camino de Cintura La Matanza), Bs. As., Legajo de CONADEP 3157/7170. Miembro del Servicio Penitenciario Federal Brocas Imputado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la provincia de Chaco Impune por la ley de "Punto final". Miembro de Ejército Brovarone Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD La Cacha, Bs. As., Legajo de CONADEP 93861. Miembro de Ejército Brovarone Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Regimiento 7 de Infantería La Plata, Bs. As., Legajo de CONADEP 3861. Oficial de Pol. Prov. Carlos Brunato (Tu Sam): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Jefatura de Policía de Rosario, Santa Fe, Legajo de CONADEP 0877/4277. Mayor Juan Mario Bruzzone Procesado por cuatro privaciones ilegales de la libertad, cuatro tormentos y seis homicidios. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" General de Brigada Juan Antonio Buasso Hasta diciembre de 1975 fue el Jefe de la Subzona 52. Impune por la ley de "Punto final". Sargento ayudante José Buceta En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Agente de Inteligencia del Batallón 601 Rubén Osvaldo Bufano Actuó en la represión ilegal, bajo el seudónimo de Juan Carlos Fabiani. Participó en secuestros, entre ellos en el de Haroldo Conti. Fue extraditado de Suiza por el secuestro del empresario Fernando Combal. Fue dejado en libertad por el juez de Instrucción por "falta de méritos". Desprocesado por la Corte Suprema de Justicia. José Francisco Bujedo Servicio de Inteligencia de Marina, Mar del Plata Miembro de Pol. Prov. José Bulacio Imputado como integrante de grupo de tareas en Legajo de CONADEP 5570. Subcomisario de Pol. Prov. José Bulacio Relacionado con CCD Jefatura de Policía de Tucumán, Legajo de CONADEP 0440. Coronel Carlos Néstor Bulacios Estaba procesado por los delitos cometidos como Jefe del Area 323, con jurisdicción en la Provincia de Jujuy. Fue desprocesado el 24 de junio de 1988. Desprocesado por la Corte Suprema de Justicia. Comisario de la Policía de Tucumán José Bulacios Fue uno de los jefes del grupo de secuestradores del C.C.D. "Jefatura de la Policía de Tucumán". Fue co-autor del asesinato de Fernando Saavedra Lamas. Impune por la ley de "Punto final". Coronel Néstor Carlos Bulacios Fue Jefe del Area 323, durante 1976. Por ocupar tal cargo fue el responsable de los delitos cometidos, en el marco del Terrorismo de Estado, en la provincia de Jujuy. Impune por la ley de "Punto final". Miembro de Pol. Prov. José Bulascio (o BULACIO): Imputado como jefe de grupo de tareas en CCD Jefatura de Policía de Tucumán, Legajo de CONADEP 0440. Subcomisario Bunge (Diamante): Citado por Legajo de CONADEP 0377/2669. Subcomisario Bunge (Diamante): Relacionado con CCD El Tolueno, Bs. As., Legajo de CONADEP 1078/2669. Comandante de Gendarmería Nacional Burni Imputado por la Asociación de Abogados de la Provincia de Tucumán como partícipe de la represión ilegal en la provincia de Tucumán. Impune por la ley de "Punto final". Burnik Imputado como responsable de COT en Legajo de CONADEP 4636. Miembro de Ejército Bussi Imputado como enlace con otra fuerza en Legajo de CONADEP 160476/5597. Teniente general de Ejército Bussi Imputado como enlace con otra fuerza en CCD Cárcel de Villa Urquiza, Tucumán, Legajo de CONADEP 3377. General de división de Ejército Bussi Imputado como jefe de centro clandestino en CCD Quinta Brigada de Infantería en Tucumán, Legajo de CONADEP 440. Brigadier general de Ejército Antonio D. Bussi Imputado como enlace con otra fuerza, sección política, en CCD Jefatura de Policía de Tucumán, Legajo de CONADEP 0440. General de División Antonio Domingo Bussi Fue Jefe de la Subzona 32, cuya jurisdicción abarcaba la provincia de Tucumán, desde diciembre de 1975 hasta diciembre de 1977, por lo que tuvo bajo su responsabilidad todos los C.C.D. que funcionaron en la provincia, como así también el control operativo de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Desde abril de 1976 hasta diciembre de 1977, fue Gobernador de la Provincia de Tucumán, por lo que fue responsable de los C.C.D. que funcionaron en la Jefatura de la Policía de Tucumán y en la Penitenciaría de Vil la Urquiza, Sección "E". Desde febrero de 1980 fue Comandante del III Cuerpo de Ejército y, como tal, Jefe de la Zona 3, por lo que fue el máximo responsable de los delitos cometidos, en el marco del Terrorismo de Estado, en las provincias de Córdoba, Mendoza, Catamarca, San Luis, San Juan, Salta, La Rioja, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero. Durante su desempeño en estos cargos visitó reiteradamente el C.C.D. que funcionaba en la Jefatura de Policía de Tucumán. Fue desprocesado por la Corte Suprema, en aplicación de la ley de punto final, el 23 de junio de 1988, por los delitos cometidos como Jefe de la Subzona 32, que fueron los únicos por los que la Justicia le había dictado procesamiento. Cabe Desprocesado por la Corte Suprema de Justicia. Miembro de Ejército Antonio Domingo Bussi Imputado como enlace con otra fuerza en CCD Arsenal de Tucumán "Miguel de Azcuénaga", Legajo de CONADEP 6667. Miembro de Ejército Antonio Domingo Bussi Imputado como enlace con otra fuerza, sección política, en CCD Ingenio Nueva Baviera, Legajo de CONADEP 0440. Brigadier general de Ejército Antonio Domingo Bussi Imputado como enlace con otra fuerza en CCD Quinta Brigada de Infantería en Tucumán, Legajo de CONADEP 1252. Capitán de Ejército Juan Carlos Bustamante Imputado como responsable de COT en Legajo de CONADEP 0877/2346. Sargento Enfermero de Gendarmería Nacional Bustos Imputado por la Asociación de Abogados de la Provincia de Tucumán como partícipe de la represión ilegal en la provincia de Tucumán. Impune por la ley de "Punto final". Bustos Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Arsenal de Tucumán "Miguel de Azcuénaga", Legajo de CONADEP 4636. Miguel Bustos Relacionado con CCD Batallón 181 de Neuquén (La Escuelita), Bs. As., Legajo de CONADEP 91216. Comisario Ramón Bustos Responsable del C.C.D. "Brigada de Investigaciones de San Justo", donde estuvieron secuestrados entre el 1 y el 21 de septiembre de 1977 Jorge Antonio Catanese y Narciso Agüero. Se encontraba procesado por la detención-desaparición de Agüero entre otros. En libertad por la Ley de "Obediencia Debida" Daniel Butti (Tanque): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD Batallón de Infantería de Marina 3 La Plata (BIM 3), Bs. As., Legajo de CONADEP 3157. Miembro de Civiles Daniel Butti (Tanque): Imputado como integrante de grupo de tareas en CCD La Cacha, Bs. As., Legajo de CONADEP 3157. Miembro de Civiles Buzeta Relacionado a grupo de tareas en CCD La Rivera, Córdoba, Legajo de CONADEP 4210. Oficial de Civiles Buzetta Relacionado con CCD Brigada de Investigaciones de Córdoba, Córdoba, Legajo de CONADEP 1276/3748. Sargento de la Policía de Córdoba Buzzeta Torturador del C.C.D. "D-2 de la Policía de Córdoba". Impune por la ley de "Punto final". Fuente

El viernes 15 de mayo asistí a un concierto que se celebró en Leganés en el marco del VI Festival Interpueblos, que busca sensibilizar a la población sobre las consecuencias de los conflictos armados, poniendo el foco este año en la situación de los refugiados palestinos e iraquíes. Lo organiza la Asociación Cultura, Paz y Solidaridad Haydée Santamaría, a la que agradezco el haberme facilitado unas fantásticas fotos del concierto. El concierto fue magnífico, en el precioso anfiteatro al aire libre Egaleo, en una noche que ya hacía presentir el verano. Comenzó con la intervención de Nabil Mansour, un palestino-catalán que se ha dado a conocer con versiones de canciones árabes y catalanas, especialmente por su versión de la canción protesta de Luis Llach, L´estaca. Pero la gran sorpresa fue para mí el descubrimiento que supuso Gilad Atzmon, un músico de jazz de origen israelí de talento inmenso, humildad inesperada y carisma desbordante. En su página web, Gilad Atzmon se define como músico, compositor, productor, educador y escritor. Pero, además de todo eso, Atzmon es un activista de un compromiso apabullante. Estudió Composición y Jazz en la Academia Rubin de Jerusalén, donde ejerció como productor en numerosos proyectos de músca y danza israelí, hasta que se estableció en Reino Unido en 1994. Reino Unido es ahora su casa, ya que renunció a la nacionalidad israelí hace unos años, cuando decidió llegar hasta el final en su decisión de no tomar parte en la colonización de Palestina. Fue la ocupación israelí de Líbano en los 80, en la que participó como soldado, lo que le hizo despertar a lo que hoy es su lema: la liberación de los pueblos ocupados, con un interés especial en la del palestino. El 20 de mayo, durante su visita a Madrid para participar en el Festival Interpueblos, Gilad Atzmos fue entrevistado por el diario Público, al que confesó estar “harto de las prácticas sionistas, que sólo llevan a la destrucción”. Denunció la muerte de 17.000 libaneses durante la ocupación israelí de Líbano, y la debacle que han causado los últimos últimos ataques a Gaza de Israel, al que se refiere como estado terrorista: “El 94% de los israelíes apoyó lo de Gaza. Los políticos utilizan el miedo para obtener sus fines. Son los palestinos quienes viven aterrados.” Denuncia que “un judío de Brooklyn tiene más derechos en Israel que un palestino nacido en Jerusalén”, y dice detestar “ese principio racial que predica el estado israelí”. También reprocha a los políticos occidentales que aplaudan las gracias de Israel y que no estuvieran a la altura de la conmoción que ha generado la última masacre en gran parte de la sociedad civil occidental. “La separación entre la ciudadanía y los políticos es cada vez mayor. Algún día lo pagarán”, afirma convencido. Con esa misma convicción de la importancia de romper la brecha entre la ciudadanía y la lenta, perezosa, y poco empática reacción de los políticos en materia de derechos humanos, cofundó el Palestine Think Tank, que se ha convertido en el portal sobre Palestina más popular en lengua inglesa. Palestine Think Tank es el espacio en el que Gilad Atzmon comparte con otros profesionales y con todo tipo de colaboradores y usuarios artículos e iniciativas que supongan avances en la búsqueda de una paz justa en la región. Traduzco y resumo a continuación la descripción que el Palestine Think Tank hace de su naturaleza y sus objetivos: Somos personas de distintas procedencias que viven en distintos países. Hablamos lenguas distintas y creemos en religiones distintas, o incluso en ninguna religión. Estas diferencias no suponen un problema para nosotros. Celebramos nuestras diferencias y nos une la convicción de que el Sionismo es dañino. El Sionismo es racista, y conlleva la limpieza étnica de la población indígena de la tierra de Palestina, algo que queremos hacer llegar a quienes no conocen en qué consiste y lo importante que es ponerle freno. Consideramos la resistencia palestina como la gran lucha por la liberación de nuestros tiempos y nos ponemos al servicio de su causa dando a conocer su historia, su cultura y su lucha. Contamos con voces árabes, que no siempre pueden desarrollar su potencial ya que en todo el mundo árabe la sociedad civil ha sido dada de lado por la “comunidad internacional”. Es más cómodo eximir a Israel y a Occidente de la responsabilidad que tienen en la inestabilidad y falta de progreso de la región que escuchar razonamientos y argumentos históricos que planteen lo contrario. Esperamos que esta página web sirva a la causa palestina, ya que su firmeza y su resistencia son una inspiración para toda la humanidad, y transmiten un mensaje de amor y paz del que esperamos estar a la altura. El impulso a una paz justa en la región necesita de voces israelíes como la de Gilad Atzmon, como la de historiador y activista por los derechos humanos Ilan Pappe, o como la del antisionista y pacifista Toma Sik, que durante toda su vida predicó: “Tras mi experiencia de infancia en el guetto de Budapest, no pienso inflingir ese mismo destino a nadie, joven o viejo. Otra gente, en cambio, decidió que nunca más les sucedería eso a sus hijos, y han criado hijos para enviarlos a ejércitos donde matan y mueren.” La denuncia de las violaciones de derechos humanos adquieren una nueva legitimidad cuando vienen de dentro, y en el caso del poderoso Israel, que despliega todos sus medios para censurar o desacreditar las opiniones de quienes critican sus prácticas políticas y militares, la autocrítica es vital para formar una opinión pública independiente y cercana a la realidad de la region. Leila Nachawati Rego (unmundollenodemundos.blogspot.com) fuente: http://www.culturaypaz.org/gilad-atzmon-el-genio-israeli-y-antisionista Algunos videos: link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=8-rBF1tSAYk link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=pI2bkWFRSFA link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ndCqMKniCyA link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=wNJQ5PbLD60
El cuento del granero del mundo Por Teodoro Boot En los últimos tiempos cualquiera pudo haber comprobado que vive metido dentro de monumental equívoco, del que cuesta reaccionar, como si se tratara de una suerte de coma profundo. No fue Enrico Malatesta redivivo ni el fantasma de Simón Radowitzky el que culpó al Estado de ser responsable de la pobreza. Fue un multimillonario que, como tambero, utilizó una –en este contexto– inquietante metáfora: afirmar que se sentía “ordeñado” por el Estado. Como todos saben, se trata, de Hugo Biolcati, presidente de la Sociedad Rural Argentina, que viene a ser la asociación de propietarios de campos de Palermo Chico. El señor Biolcati seguramente ha visto muchas vacas en su vida, pero ninguna desde abajo, desde el banquito de ordeñe. Eso queda para el “mediero”, o su peón, que vienen a ser los que ponen el cuerpo para exprimir a las vacas de Biolcati. Aclaremos también como para llevar tranquilidad a las familias de los involucrados que el mediero –o los medieros, porque el hombre tiene demasiadas vacas como para que las atienda uno solo–, no ordeñan directamente a Biolcati sino que lo hacen a través de sus vacas. De todas formas el pobre hombre se siente exprimido. Ahora bien, salvando esta extraordinaria sensación que lo angustia, el conflictuado millonario ha de saber que el mediero no se toma la El Estado contra el que despotrica la Sociedad Rural es un Estado al que se trató de dar vuelta de manera que, en lugar de garantizar las ganancias de Biolcati y el sometimiento de sus peones, mal o bien ha buscado nivelar la sociedad e impedir que el fuerte abuse del débil.leche que extrae de sus sacrificadas vacas, por lo que no debería resultarle difícil comprender que tampoco el Estado se toma la leche que le ordeña a él. Y a sus amigos. Fuera de este detalle, la coincidencia entre Malatesta y Biolcati sobre el horrendo papel que juega el Estado en la vida de las gentes es casi absoluta, lo que de todos modos no debería aterrorizar a las damas de la Rural: Malatesta y Biolcati no hablan precisamente del mismo Estado: el que atacaba Malatesta era el Estado hecho a imagen y semejanza de los Biolcati de la época, cuya misión consistía en regular la actividad económica para que los Biolcati pudieran hacer mayores negocios y utilizaba a los cosacos de la Federal y en última instancia al ejército para impedir que los Malatesta vernáculos les arruinaran la fiesta. Además de los sables y los máusers, contaban para eso con la ley 4144, la llamada Ley de Residencia debida al genio de Miguel Cané que autorizaba al Poder Ejecutivo a expulsar a los extranjeros que participaran en los conflictos obreros en el país. El Estado contra el que despotrica la Sociedad Rural es un Estado al que se trató de dar vuelta de manera que, en lugar de garantizar las ganancias de Biolcati y el sometimiento de sus peones, mal o bien ha buscado nivelar la sociedad e impedir que el fuerte abuse del débil. El Estado contra el que despotrica la Sociedad Rural es un Estado al que se trató de dar vuelta de manera que, en lugar de garantizar las ganancias de Biolcati y el sometimiento de sus peones, mal o bien ha buscado nivelar la sociedad e impedir que el fuerte abuse del débil. Con toda claridad Biolcati anunció a los adormecidos argentinos que él y sus amigos pretenden volver a dar vuelta al Estado de manera que, metafóricamente hablando, el padre Grassi no vaya preso sino que sea designado secretario de Minoridad. La infame ley 4144 En el país que no añora sólo el millonario Biolcati sino también Binner, Giustiniani y otros socialistas pavotes, muchos extranjeros desagradecidos no apreciaban el paraíso en la tierra del feliz “granero del mundo”. Los criollos tampoco, dicho sea de paso. Jorge Devincenzi y Julio Fernández Baraibar aclararon oportunamente que “el mundo” no fue alimentado por las carnes y los granos de la pampa húmeda y que el paraíso de la oligarquía fue el infierno de los cualquiera: los hechos de la Semana Trágica y la rebelión de los peones patagónicos son apenas dos de los muchos botones que sirven para la muestra. En ambas participaron criollos e inmigrantes, “los sacrificados italianos, españoles y alemanes, turcos, polacos, vascos y franceses que forjaron el progreso argentino” pero que cuando reclamaban por sus derechos merecían la excomúnica de la Ley de Residencia y eran expulsados del país después de blanquearse una temporadita en el sur. Fuera de este foco de extranjería infecciosa que eran las grandes ciudades, específicamente Buenos Aires, los inmigrantes también armaban alboroto en la mismísima pampa húmeda: el “grito de Alcorta”, que dio origen a la Federación Agraria, fue protagonizado por medieros (chacareros o colonos) en su mayoría extranjeros o hijos de inmigrantes que trabajaban a porcentaje algunas parcelas de los latifundios cuyos propietarios, nucleados en la Sociedad Rural Argentina, constituían la próspera clase dirigente de un país vuelto colonia británica. La conformación y unificación de esa clase dirigente fue un proceso largo y sangriento que consumió prácticamente todo el siglo XIX. Bien El paraíso de la oligarquía fue el infierno de los cualquiera: los hechos de la Semana Trágica y la rebelión de los peones patagónicos son apenas dos de los muchos botones que sirven para la muestra.podría decirse que la Ley de Residencia fue el equivalente “moderno” del decreto del 30 de agosto de 1815 conocido como Ley de Vagos, dictado por el Gobernador Intendente de Buenos Aires, para el que todo hombre de campo que “no acredite ante el Juez de Paz tener propiedades debe llevar la papeleta de su patrón, visada cada tres meses”. De otro modo, “será vago y en consecuencia cumplirá cinco años de servicio militar”. Ese vago, ese peón rural sin empleo, condenado por “la ley” a servir sumisamente al patrón o al juez de paz, además de inspiración para José Hernández, será la base social y la fuerza militar del artiguismo y de ahí en más, de todas las rebeliones populares hasta el último de los levantamientos de López Jordán en la banda occidental del Uruguay y la casi póstuma montonera de Aparicio Saravia en la República Oriental. Pese al palabrerío de algunos que tienen tanto de imprudentes como de ignorantes, ese federalismo del siglo XIX, esa rebelión del interior rural proteccionista contra el puerto librecambista de Buenos Aires, fue un fenómeno de origen y propósitos exactamente opuestos a los que persigue el boicot con que los cerealeros extorsionan al conjunto de la sociedad nacional. Pero no sólo su origen y propósitos eran opuestos sino que también lo es su misma base social, reclutada en un caso entre los primeros expulsados del proceso de concentración de la propiedad rural y en el otro entre los favorecidos por la última vuelta de tuerca de ese mismo proceso de concentración. Y ya que hablamos de imprudentes e ignorancia, la de Alfredo De Ángelis no tiene casi parangón, excepto de comparársela con la de los periodistas que lo entrevistan, ya que ninguno hace el menor amago de aclararle el punto. El lenguaraz de la Federación Agraria, que para colmo es entrerriano, rebuzna que las retenciones no son “federales”. Parece no haber entendido que justamente el manejo por un gobierno central de la aduana, de los derechos de comercio exterior y de las relaciones internacionales, así como de conducir a las fuerzas armadas, son los pilares básicos en los que se asienta el federalismo, ya que sirve para conformar una autoridad que, por tradición, nosotros llamamos “nacional” y los norteamericanos denominan “federal”. La constitución de 1853, consecuencia directa de la batalla de Caseros, fue el primer “momento” del proceso de construcción de esa autoridad. De no haber sido así, los derechos de aduana los seguiría cobrando la provincia de Buenos Aires. Capaz que es eso lo que quiere De Ángelis... Sexo explícito Así como la complicidad de los grandes medios de comunicación prescindieron de aclarar que la victoria de Macri en la ciudad de Buenos Aires es, en porcentaje de votos (32%), equivalente al revés oficialista en el país, a los ojos de las mayorías ocultaron el carácter pornográfico del discurso de Biolcati en el acto de inauguración de la muestra de la sociedad rural. Biolcati se desnuda completamente y con él se desnuda una clase que alardea de haber hecho el país, cuando lo ha deshecho. ¿Cuál fue el origen del decreto de 1815 sino el empobrecimiento popular a raíz de la “apertura de los mercados” para “modernizar” a las Ese federalismo del siglo XIX, esa rebelión del interior rural proteccionista contra el puerto librecambista de Buenos Aires, fue un fenómeno de origen y propósitos exactamente opuestos a los que persigue el boicot con que los cerealeros extorsionan al conjunto de la sociedad nacional.Provincias Unidas y en realidad favorecer al capital inglés? La “libertad de comercio” pregonada por la clase propietaria de Buenos Aires destruyó las producciones locales del interior del país y precipitó una serie casi interminable de rebeliones populares contra la oligarquía mercantil del puerto, comenzando por la revolución de los orilleros porteños en 1811 hasta la ya mencionada de Ricardo López Jordán, derrotado finalmente en 1873. Fue una larga guerra civil de la que, con las batallas de Caseros y Pavón, salió victorioso el sector de la clase latifundista ligado al comercio internacional. Fue poco después que durante el gobierno de Avellaneda comenzó el debate en torno a la industrialización y además de la austeridad económica se promovieron medidas proteccionistas y de atracción de inmigrantes, en tanto el proyecto industrializador requería de mano de obra calificada. Avellaneda fue sucedido por Roca en 1880, en momentos en que se conjugan dos factores que recuerdan al momento actual: en primer lugar, la necesidad británica de congelar los salarios industriales como parte del proceso de acumulación de capital indispensable para el salto tecnológico conocido como “segunda revolución industrial. ¿Qué mejor forma de congelar los salarios fabriles sin ocasionar graves perjuicios socio-económicos que bajando el costo de los alimentos, básicamente granos y carnes? Los propietarios rurales encontraron así un mercado cuando los adelantos técnicos impulsaron una utilización más “racional” (más “capitalista”, en realidad) de la explotación agropecuaria: el alambrado que permitió apotrerar, el molino que liberó a los potreros de su dependencia con las aguadas naturales, la introducción del eucaliptus –resistente a la hormiga y a la competencia de las gramíneas– con el que se pudieron armar montes artificiales para que la hacienda se refrescara. Junto a esto, la aparición de las primeras cosechadoras a vapor y el tendido de la red ferroviaria, no en vano adoptando “la forma de una telaraña que sujeta al país y le extrae sus riquezas”. Si a estos factores añadimos la renta diferencial de la ganadería primero y luego de la agricultura en la pampa húmeda (producto de las condiciones geográficas y ambientales y de la superexplotación de la mano de obra) y los términos de intercambio ventajosos para Inglaterra (en tanto el valor de los artículos manufacturados suelen subir por el ascensor mientras los de las materias primas lo hacen por la escalera) la clase propietaria rural se vio en una auténtica Arcadia: un comprador tan millonario como insaciable y una pampa fértil que parecía infinita. Pero que no lo era, naturalmente, y de ahí que el modelo agro-pastoril empezaría a agotarse a partir de la segunda década del siglo XX, cuando se detiene la expansión de las tierras productivas y la población nacional se multiplica debido a la gran inmigración. El modelo agropecuario entra en crisis, y sin haber dejado nada, más que las mansiones de una oligarquía decadente que en su apogeo había sido inusualmente estéril. No en vano años después André Malraux describiría la ciudad de Buenos Aires como “la capital de un imperio que jamás existió”. En el campo, las espinas La Arcadia de Biolcati, el granero del mundo que añoran pavotes y vivillos, era un infierno en las ciudades, pero resultó mucho peor en el medio rural, ya que fue entonces que se inició el proceso de migración hacia los centros urbanos, que jamás se detuvo. La estancia primitiva se abocaba básicamente a la ganadería extensiva. Ese latifundio, la mayor parte conquistado a punta de pistola o con la La clase propietaria rural se vio en una auténtica Arcadia: un comprador tan millonario como insaciable (Inglaterra) y una pampa fértil que parecía infinita.ayudita del ejército de línea, el juez de paz y el catastro (maravillosa “invención” a partir de la cual Justo José de Urquiza se transformó en el mayor propietario de Entre Ríos simplemente usurpando “legalmente” –inscribiendo como propios y de sus amigos y parientes– la mayor parte de los campos de la provincia), esa estancia primitiva, decíamos, venía con gente incorporada, “intrusos” que habían armado sus ranchos y ahí vivían, de generación en generación, con sus changas, su tropilla, su majada y el aporte a la economía familiar de la mujer, costurera, curandera, comadrona o lavandera. La única obligación con el propietario era participar en la yerra o ayudar en los arreos, estando disponible para la esquila y otras labores estacionales. No es difícil imaginarlo: basta con remontarse hasta ayer nomás a Santiago del Estero antes del desmonte a mansalva y la sustitución de la alfalfa por soja, que no requiere más mano de obra de la que proveen los contratistas. La consecuencia: la expulsión de las familias que habitaban esos montes desde tiempos de la colonia, viviendo tal como vivían los habitantes rurales en Buenos Aires, La Pampa, sur de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos antes del frigorífico, la introducción de la razas inglesas, el consiguiente refinamiento de las haciendas y una explotación más intensiva, con potreros más chicos. Dice Arturo Jauretche en Los profetas del odio (Paysandú, 1956): “Aparicio (Saravia) cayó en Masoller en 1904. ¿Todo terminó porque murió Aparicio? ¿Por la sabiduría de una legislación nueva? ¿Por el aumento de la cultura general? No. Aparicio murió con su época, que es la de la economía patriarcal. ”En Paysandú hay unas rancherías donde asentó el último escuadrón de Masoller, que ya no tuvo estancia para el retorno. Estos se fueron del campo gloriosamente. Nuestros paisanos se han ido uno a uno, tristemente, sin ruido y sin desgarramientos, como hilacha de poncho. Recuerdo haber leído de chico los avisos: ‘Se avisa que en la estancia tal hay majadas y tropillas que deben ser retiradas. De no, se echarán a los caminos’. Como a sus dueños.” Y sigue más adelante: “Cuando cada hectárea representa un novillo, y el novillo es un valor económico, hay que desalojar a los intrusos. Está bien; es la lógica de la economía que es la lógica de la historia. Sin embargo, es el momento de resolver el problema de los hombres a quienes la transición económica ha dejado fuera del cuadro. Pero no se hizo, ni siquiera nadie se anotició del problema; crear actividades productivas para esos hombres hubiera sido alterar los planes previstos en la economía pastoril programada para la Argentina.” Jauretche hablaba del granero del mundo, del país de inicios del siglo XX. Reemplácese “novillo” por soja y tendremos la pintura de la Arcadia que nos ofrece Biolcati. A las orillas Del campo, esos paisanos fueron yéndose a los suburbios de los pueblos, a las zonas bajas, junto a los bañados o las lagunas, acaso las riberas de los ríos y arroyos, de donde luego muchos emigraron a las ciudades y de ahí preferentemente a Rosario o Buenos Aires. Quien quiera ver “in situ” el proceso similar que está teniendo lugar en la actualidad no necesita irse hasta Santiago del Estero, Rosario, Santa Fe, Concordia o Paraná: váyase nomás a Zárate, punto obligado, intermedio o final, de todo litoraleño que busque mejores horizontes en Buenos Aires, o mejor, cruce a Fray Bentos y ahí en el curvón que hace la ruta que va hacia Nueva Palmira verá el rancherío de los peones rurales desplazados por la expansión forestal que buscaron conchabo en la construcción de la papelera. Algunos lo encontraron, pero la changa pasó. Las familias siguen ahí, deshechas, sin destino en un país que degenera rápidamente hacia el monocultivo. Tal como ocurre en la Argentina. Y ya que estamos seguimos de la mano de san Jauretche, que lo explica mejor: “Esa población rural se hizo suburbana y se avecindó en las rancherías de lata y desperdicios, crecieron los pueblos con esa población flotante que venía del campo; pero junto al mísero techo no hubo más majada, ni gallinas, ni lechera, ni trabajo para la mujer. Ya no hubo hogar sino un simple dormidero. Ya no hubo economía familiar, pues ésta se tornó numeraria, y el hombre empezó a vivir en la larga espera de la changa.” Así nació el croto, dice Jauretche, que ahuyentó al linyera, pues la miseria del primero corrió a la pobreza del segundo, en general un inmigrante golondrina que venía de Italia y de España para las cosechas y volvía después para las de su país. Y el croto reemplazó al linyera pues el inmigrante no pudo o ya no quiso competir con la mano de obra barata que ofrecía el peón criollo desalojado de los campos. La desocupación permanente generó el nomadismo y una desproporcionada oferta de trabajo que, aprovechada por los estancieros y chacareros, paradójicamente, implicaba su ruina. La mano de obra barata atenta contra la diversificación productiva tanto como lo hace la sujeción a la demanda internacional. El chacarero se convirtió en un comerciante que contrataba por un lado el campo y, por el otro, mano de obra barata. Fue mucho después, cuando el croto dejó de deambular por el interior rural atraído por el desarrollo de la industria, que el chacarero comenzó a trabajar directamente la tierra que arrendaba, se mecanizó, escalonó y diversificó cultivos, rotando con la explotación ganadera. “Lógicamente al destinarse parte de la chacra a la ganadería aumentaron las haciendas y disminuyeron los cultivos, pero eso es salud y no enfermedad para nuestros campos, aunque no lo digan Bunge y Born y Dreyfus y los profesores por cuya boca hablan, afanosos por lanzar de nuevo el cereal de la Argentina al juego bajista que le hacen hacer en los mercados internacionales. También ocultan esos doctos que la nueva producción industrial al hacer consumidores de los hambrientos de antes, agrandó el primer mercado defensivo de nuestra producción rural: el mercado interno. Viene enseguida la diversificación del mercado exterior.” Queda claro, sin muchas explicaciones y vueltas, cómo Biolcati y sus cómplices de la Mesa de Enlace, al reclamar la eliminación de las retenciones y propugnar la expansión sojera, vienen promoviendo el camino opuesto, que bajo ningún punto de vista puede favorecer al productor cualunque, ni mucho menos al argentino de a pie, sino tan sólo al gran productor, al intermediario, al exportador y a las cerealeras, que son en última instancia las que manejan los hilos que mueven a don Hugo. Chacareros y peones en el granero del mundo En el número correspondiente a octubre de 1982 de Todo es Historia, G. Cuadrado Hernández escribe: “Hacia 1900 las industrias agropecuarias constituyen la fuente primordial de la riqueza y el mejoramiento financiero de la Nación (...) La oligarquía ganadera en su condición de gran arrendataria, de financiadora y de comercializadora de productos y mercaderías, se convierte en árbitro absoluto de la vida de los agricultores. Trabajando sin mayores esperanzas de una radicación definitiva sobre el pedazo de tierra que cultivan, sin que nadie ni los mismos gobiernos hicieran nada para dignificar las condiciones de labor y de la vivienda de los productores rurales, la casi totalidad inmigrantes, su situación se hace en ocasiones desesperante. ”Las actividades agropecuarias, cada día más prósperas, permiten asimismo el surgimiento de un numeroso proletariado rural, cuyas condiciones de vida son aun inferiores a las de los chacareros, sus eventuales patrones, pues por lo común se trataba de braceros conchabados tan sólo para la recolección de las cosechas.” Pero van a ser los chacareros y colonos, no los braceros, quienes primero se rebelen contra sus esquilmadores. Así nace la Liga Agraria de La Pampa, que promueve la primera huelga agraria, seguida poco después, en julio de 1912, de una protesta en Santa Fe contra las condiciones impuestas por los latifundistas “que recuerdan a las que eran sometidos los indígenas por los encomenderos de la época colonial”. De aquí nace, en un congreso celebrado en Rosario, la Federación Agraria Argentina con el propósito de luchar contra “los intolerables caprichos y las expoliaciones” de que eran objeto los arrendatarios y colonos. No obstante la persecución de que fueron objeto, acusados de anarquistas y agitadores rojos, la lucha de los agricultores da sus frutos y comienzan a mejorar las condiciones de los contratos de arrendamiento. Pero los beneficios obtenidos por estos medieros, devenidos en empresarios o más bien contratistas rurales, no se trasladan a los verdaderos trabajadores que, dice Cuadrado, “desarrollaban sus actividades sin protección oficial y sin una entidad gremial bajo cuyo amparo pudieran reclamar mejoras en sus condiciones de trabajo, en realidad infrahumanas”. El propósito de organizar un sindicato de jornaleros rurales surge tras los sucesos de la Semana Trágica y es tomado por la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), de tendencia anarquista, idea a la que adherían numerosos crotos y linyeras, convertidos de hecho en predicadores, agitadores y organizadores ambulantes. El 19 de diciembre de 1919, bajo el título “¿Se prepara una nueva semana roja?” se pudo leer en el diario Crítica: “Desde hace 15 días se habla de agitaciones agrarias, a la vez que se da cuenta de una tumultuosa manifestación en la ciudad de Tres Arroyos, reclamando la libertad de un preso y se anoticia de un tiroteo en Cascallares donde hubo varios muertos y heridos.” El triángulo comprendido entre las ciudades de Tres Arroyos, Coronel Dorrego y González Cháves fue el foco del levantamiento de obreros rurales –conocidos como “braceros”– que se extendería luego al sur de Córdoba, Santa Fe, Chaco y Entre Ríos. Fue a principios de diciembre que para la recolección de la cosecha fina llegaron a Tres Arroyos más de dos mil trabajadores golondrinas –crotos, linyeras y una gran mayoría de inmigrantes siriolibaneses– que se hospedaron en las fondas cercanas a la estación del ferrocarril y aun a la vera de las vías. Los ánimos estaban caldeados, pues todos vienen de participar de las asambleas de la Unión de Trabajadores Agrícolas, adherida a la FORA, donde se había discutido acerca de la necesidad de implantar convenios de trabajo y donde se aprobó un pliego de condiciones para trabajar el campo que incluía sensibles mejoras tanto para los trabajadores temporarios como para los mensuales. “En la trilla y desgranado de maíz, no hay techo alguno para los hombres que ocupan una máquina, ni siquiera tiendas de campaña. Tampoco un sitio decente para comer, ni un baño”. Esto decía Juan B. Justo. Sus seguidores prefieren ignorarlo, temerosos de la prepotencia de los propietarios rurales, de qué dirán las señoras gordas o acaso atraídos por las billeteras de los ruralistas o el espacio de los grandes medios.La Unión Agraria, que agrupaba a los agricultores, rechazó la demanda, lo que motivó la declaración de huelga, con piquetes que se presentaban en distintas estancias, impidiendo las labores de la cosecha. Es detenido un joven agitador y trascartón 1500 huelguistas se reúnen frente a la comisaría amenazando con liberar al detenido por su propia cuenta. Con una delegación policial defendida por 42 gendarmes y policías apostados en las terrazas y una masa de huelguistas decidida a todo, es la intervención de tres vecinos que ofrecen pagar la multa del detenido lo que impide la masacre. Pero la huelga sigue y ante la falta de personal los agricultores se ven en la necesidad de suspender la cosecha. De La Plata y Bahía Blanca arriban efectivos de la Guardia de Seguridad, de la Gendarmería Volante y del Servicio de Guardiacárceles, a los que se suman los propios agricultores armados que se ofrecen como voluntarios para actuar a las órdenes de la policía. La Liga Patriótica, por su parte, reúne a sus asociados y convoca a los vecinos para constituir “cuerpos auxiliares”. Escribe Cuadrado Hernández: “En esta emergencia se da el extraño caso de que el Partido Socialista publica un enérgico manifiesto dirigido a la clase trabajadora protestando contra el movimiento ‘de elementos extraviados incitando a los obreros a no realizar la recolección’. Caso raro, asimismo, es el del Sindicato de Estibadores, único gremio reconocido por los agricultores, que desautoriza en forma terminante el movimiento agrario y niega toda vinculación con la ‘propaganda subversiva.’” Los cajetillas de la Liga Patriótica, los propietarios de las estancias, los agricultores de la Federación Agraria, los despistados del Partido Socialista, la parte principal y sana del vecindario, y el sindicato de los estibadores dirigido por algún Momo Venegas de la época. Suena casi actual... La rebelión de los braceros El conflicto desatado en Tres Arroyos se extendió rápidamente a la vecina Cascallares, donde tras un tiroteo de diez minutos entre huelguistas y policías, quedan muertos cinco braceros “turcos”, un docena de heridos y varios contusos. Notablemente, las fuerzas del orden no registraron ninguna baja... En Copetonas, por su parte, hay cuatro trabajadores y un agente heridos. Los braceros detienen un tren que procedente de Tres Arroyos se dirige a Bahía Blanca y tras el tiroteo de rigor, cae muerto de bala uno de los huelguistas. Si bien este conflicto logra superarse mediante un acuerdo entre la Unión Agraria y la Unión de Trabajadores Agrícolas que, entre otras mejoras, reconoce a los braceros la reducción de la jornada de labor a sólo 12 horas diarias, con un almuerzo “grande” y otro “chico”, el movimiento huelguístico se expande hacia Coronel Dorrego y el activista Peovich es muerto en El Perdido, en un tiroteo bastante unilateral en el que además son heridos varios trabajadores. Asimismo, delegaciones obreras llamadas o que se hacen llamar “grupos de la muerte” recorren las chacras y estancias para hacer firmar a los patrones el pliego de condiciones de los huelguistas. Numerosos anarquistas son detenidos mientras que en Arrecifes varios individuos disfrazados asaltan la comisaría. Para inicios del mes de enero la convulsión alcanza casi toda la provincia de Buenos Aires y se extiende a Santa Fe. “La situación en el norte santafesino se complica y torna extremadamente delicada a causa del estallido de otros conflictos. A una huelga de portuarios en Gualeguaychú se suma la que se declara en Villa Guillermina para extenderse a Tartagal, Colmena, San Lorenzo y La Forestal, en Santa Fe”. Son los prolegómenos de los sangrientos sucesos de 1920 y 1921 en La Forestal. A un violento enfrentamiento en Las Palmas, Chaco, le sigue la huelga de los peones cordobeses. En Marcos Juárez se pierde la cosecha pues los dueños de las trilladoras, protegidos por la Liga Patriótica, elevan en forma exorbitante los precios de la trilla alegando verse obligados por el aumento de salarios a los peones. 1200 obreros golondrina en Tres Arroyos y 1600 en Puán proclamaron la huelga revolucionaria, pero a pesar de la agitación de numerosos sindicalistas y activistas ácratas, la huelga fue aplastada violentamente. Si bien no hay números precisos, la cantidad de muertos superó holgadamente la cincuentena, de los heridos no se llevó cuenta, los detenidos fueron centenares y muchos los expulsados del país en virtud de la Ley de Residencia. Finaliza Cuadrado Hernández: “Aunque el movimiento no viera cumplidas en su totalidad las aspiraciones que se alentaban, no puede negarse que dio óptimos frutos a favor de una de las clases más desheredadas. Aunque con restricciones, en general las peonadas fueron tratadas en lo sucesivo con un espíritu más humano. Y lo más importante es que esos hombres marginados de la sociedad, en su gran mayoría analfabetos, mediante su asistencia a os sindicatos, en los que se instalaban bibliotecas y escuelas, aprendieron a leer y escribir, vestir e higienizarse y pasar de un individualismo negativo a convivir solidariamente dentro de la comunidad.” Parece que no todo era tirar manteca al techo en la Arcadia que Biolcati nos pone como horizonte. Pero vamos a dejarle la palabra al Dr. Juan B. Justo, como para ver si Binner & Cía se avivan de cómo era ese “granero del mundo” que tanto añoran. Habla Juan B. Justo “En la trilla y desgranado de maíz, no hay techo alguno para los hombres que en número de 12 a 30 ocupan una máquina, ni siquiera tiendas de campaña. Ni hay que pensar tampoco en un sitio decente para comer, ni un baño para los hombres empleados en tan sucios trabajos; esquiladores o trilladores, echados en el suelo o en cuclillas, comen con los dedos sucios su galleta y su carne. En pleno verano trabajan semanas enteras sin tener tiempo ni medios para bañarse. Al fin del otoño, cuando las noches son ya húmedas y frías, se hace la cosecha del maíz. Hombres, mujeres y niños, familias enteras, salen a ocuparse de ese trabajo. ¿Qué alojamiento se les ofrece? Muchos tienen que dormir en el campo, sin más techo que un ligero reparo que ellos mismos construyen con la chala y con los tallos del maíz”. Esto vale para los braceros que eran los que hacían la cosecha (¿“que hacían la Patria” diría don Hugo?) por cuenta de colonos y chacareros. Pasemos ahora a cómo había visto Juan B. Justo a los peones de las estancias: “Las habitaciones de los peones en el campo argentino son de todo punto míseras o absolutamente no existen; no entran en cantidad apreciable en los gastos de explotación. Esto resalta en la época de los grandes trabajos. He visitado en Junín una gran estancia de 60 mil ovejas, durante la esquila. Una máquina a vapor movía treinta tijeras manejadas por tantos otros esquiladores; veinte hombres hacían los otros trabajos del caso. Pues para alojar este personal extraordinario, que permanecía ahí mes y medio, no había absolutamente instalación alguna. Pregunté dónde dormían los esquiladores y se me condujo a un galponcito donde había dos coches y otras cosas más. A lo largo de las paredes, en el estrecho espacio vacío, algunos hombres habían arreglado sus mantas, directamente sobre el suelo o sobre unos postes, o unos flejes cruzados; otros habían mostrado el aprecio en que hubieran tenido una buena cama construyéndose con ramas de sauce un bosquejo de catre. Allí, después de trabajar 12 horas, descansaban los pocos peones que cabían. Para la mayor parte del personal de la esquila no había ni eso, que el director del establecimiento mostraba con ironía y con desdén, diciendo que, después que se fuera esa gente, tendría que desinfectar el local. Vi después una negra cocinita y un cuarto donde había un yunque y algunas bolsas llenas de algo; era, según me dijeron, la casa de los aradores: doce hombres que por 25 pesos por mes y la carne, trabajaban para un empresario, que araba la tierra por un tanto para el dueño del campo.” Esto decía el fundador del Partido Socialista. Sus seguidores prefieren ignorarlo, temerosos de la prepotencia de los propietarios rurales, de qué dirán las señoras gordas o acaso atraídos por las billeteras de los ruralistas o el espacio de los grandes medios. Finos, refinos y entrefinos El monumental equívoco en que nos debatimos consiste en una discusión tan anacrónica como viajar en calesa convertida en tema central de debate y alineamiento de los argentinos: el retorno a toda costa a la economía pastoril de la cual todos los países del mundo han luchado en su momento y algunos aún luchan denodadamente por salir. Hemos hecho una brevísima mención de la otra cara de “la Argentina La Arcadia de Biolcati, el granero del mundo que añoran pavotes y vivillos, era un infierno en las ciudades, pero resultó mucho peor en el medio rural, ya que fue entonces que se inició el proceso de migración hacia los centros urbanos, que jamás se detuvo.próspera del Centenario”, de lo que no se dice de la historia de la vida rural, lo que se ignora y se oculta por contrastar con una de las pavadas liminares de la argentinidad: la prosperidad y felicidad de ese país que se dedicaba a “alimentar al mundo”, pavada que sigue vigente en esa suerte de inconsciente colectivo que ha impulsado a los consumidores a apoyar un boicot rural que busca aumentar el precio de los productos que consumen y lleva a abogados, ingenieros, políticos, jueces, deportistas y hasta a empresarios, dentistas y sindicalistas a pretenderse estancieros. Veleidad que ha puesto al país en la demencial circunstancia de tener que sostener el mercado interno a pesar de los comerciantes y desarrollar la industria en contra de la voluntad de los propios industriales. El otro aspecto que se oculta, que ocultan los grandes medios y, por ignorancia, oportunismo y mucha cobardía, también oculta la mediocre dirigencia política que nos hemos merecido, es que la Arcadia de Biolcati es un sueño o alucinación imposible. Inviable, dirá cualquier economista, si es que el deseo de Biolcati va más allá de llenarse los bolsillos y salir corriendo. El paraíso terrateniente no resistió una vez que los habitantes llegaron a tres millones; ¿cómo imponerlo cuando somos cuarenta? Algunas de las aparentemente disparatadas designaciones que ha hecho Mauricio Macri en la Capital nos dan alguna ligera pista, particularmente la constitución de un grupo con aires parapoliciales que evocan a la Liga Patriótica, encargado del desalojo compulsivo de ocupantes ilegales y gentes en situación de calle. Y la conformación de una policía metropolitana que se ocupará de lo que ya se ocupa la Federal: controlar el tránsito y librar las infracciones correspondientes. Cabe decir que dentro del control de tránsito las autoridades de la ciudad entienden el desalojo de las calles de cualquier grupo que lo interrumpa. La designación del comisario Palacios al frente de ese cuerpo es indicativo de cuál será su propósito central y cuáles sus métodos predilectos. Es un anticipo de esto que, siendo una vuelta al ayer, es fácil predecir. El feliz granero del mundo necesitó imperiosamente de coroneles como Varela y Ramón Falcón. Para la Arcadia de Biolcati se harán necesarios los “Fino” Palacios. Esperemos que no acaben igual. La confusión, el engaño y los espejismos pasan. Sólo la realidad prevalece, pero vale mirar un poco los antecedentes de lo que nos ofrecen y recordar a tiempo que lo que se aprende por experiencia propia cuesta muy caro y llega demasiado tarde. fuente: http://revista-zoom.com.ar/articulo3245.html

Este es mi segundo post Espero que sea util, simplemente queria compartir algunos hechos que ayudan a entender al imperio Britanico y su particular vision y actitud respecto al resto del mundo. De todos modos tratare que sea un articulo "dinamico" e ire agregando informacion. Por ejemplo quisiera tratar el rol que Inglaterra tuvo en latinoamerica, sobre todo como instigador y autor intelectual de la Guerra del Paraguay, verdadero genocidio. Tambien quisiera postear sobre el rol de inglaterra en el conflicto de medio oriente. Obviamente no puedo abarcar todos los hechos pero quiero compartir algunos datos que me parecen importantes para entender su particular vision que como vemos hoy en dia aun sigue bastante vigente, en otro grado, es cierto pero cabe recordar que Inglaterra es uno de los pocos paises con un pretendido derecho a mantener territorios de ultramar, o digamoslo sin tapujos: Colonias. Ademas uno tambien podria comprender porque algunos paises son tan ricos y otros tan pobres. Los paises que desangraron el mundo se asientan sobre este robo, concretamente sobre el oro y otros bienes que extrajeron de un modo solo calificable como: Robo. cualquier pais puede convertirse en un pais avanzado si cuenta con dos o mas siglos de saque, explotacion a su favor. Territorio Británico de Ultramar Se denomina Territorio Británico de Ultramar (British Overseas Territory, en inglés) a las colonias controladas y bajo soberanía del Reino Unido. Pero estos territorios no forman parte del Reino Unido como lo puede ser Gran Bretaña o Irlanda del Norte. Estos territorios deben ser distinguidos de las dependencias de la Corona —Islas del Canal (Jersey y Guernesey) e Isla de Man—, que tienen un estatus distinto con respecto al Reino Unido. Tampoco deben ser confundidos con los reinos de la Commonwealth. Hoy en día los territorios dependientes no son administrados directamente por el Reino Unido sino que tienen su propio gobierno que las administra, y el Reino Unido se encarga de su protección, de las relaciones exteriores y asuntos de negocios. No tienen representación en el Parlamento Británico y se han rechazado las propuestas para incluirlos como parte del Reino Unido. La reina Isabel II es reina de estos territorios como reina del Reino Unido, a diferencia de lo que suscede en los reinos de la Commonwealth, donde es reina de esos mismos países (ej. Reina de Canadá, Reina de Australia...) Cada territorio tiene un gobernador elegido por el monarca del Reino Unido, que trabaja como representante del «Gobierno de Su Majestad». Los gobernadores se encargan y tienen el poder de la seguridad en el territorio y de la representación entre el territorio y el Gobierno Británico; también disuelven la legislatura y actúan para hacer cumplir las leyes. Dependiendo del nivel de poder, suelen ser más simbólicos o tener mayor relevancia. Todos los gobernadores suelen proceder del Reino Unido. (cualquier parecido con la primer imagen no es ninguna coincidencia) Algunas Historias o "un poco de historia" En 1560 John Hawkins introdujo en Inglaterra el negocio esclavista. Durante el s. XVII la English Adventure Trading Company utilizaba la mano de obra de esclavos negros en su industria de la caña de azúcar en las Indias Occidentales. En el período 1700-86 unos 610.000 negros fueron transportados a Jamaica y 2.130.000 a otros lugares de las Indias Occidentales Británicas. El estallido de la Guerra de Independencia norteamericana dio fin, por algún tiempo, al comercio británico de esclavos en Norteamérica, donde los esclavistas habían ya transportado 500.000 personas. Pero el tráfico prosiguió y en 1800 había alrededor de 1.000.000 de esclavos negros en Estados Unidos, que en 1860 se convertirían en 4.500.000 dentro de una población total de 30.000.000 de individuos. Figura que muestra un tipico barco para transporte de esclavos de una compania Inglesa y su "eficiente modo" para organizarlos en la estructura de la nave y "optimizar o maximizar" las ganancias : Durante el año hubo un suceso que impacto fuertemente en la sensibilidad del Pintor Turner, Su inquietud por la humanidad está presente en su rechazo a la esclavitud y al tráfico de esclavos en una época en la que aún probablemte funcionaba la plaza del mercado de esclavos de Liverpool. Su postura en esa causa, su disidencia, quedó documentada en la pintura El Barco de Esclavos ['Esclavistas tirando muertos y agonizantes por la borda' 1840]. En El Barco de Esclavos, William Turner pintó una escena de naufragio y tormenta, de llamas rojas sangre que manchan un cielo color mármol. Parte del cuerpo de un esclavo flota en un mar sucio de ocres y claros, víctima de peces depredadores. En un tobillo muestra un grillete, evidencia de lo que sucedió allí.[abajo a la derecha] La obra es un documento del lado terrible de la vida y de la muerte en tiempo del mercantilismo. Las compañías de seguros que se hacían cargo en caso de naufragio no cubrían la 'carga humana' es decir no cubrían los casos en que los esclavos transportados se enfermaban - como sucedió en el caso real representado por esta obra: Turner marcó con ella un hito en la historia de la crítica anti-esclavista. Es un caso en que la compañía propietaria hunde el barco para cobrar el seguro y tira los esclavos al mar. Turner transformó ese horror en una obra de arte: un naufragio cuyos fragmentos ilustran simbólicamente lo sucedido y donde grilletes que flotan denuncian el horror. Aqui el cuadro de Turner: The Slave Ship ('Esclavistas tirando muertos y agonizantes por la borda' 1840) LA INDIA BRITÁNICA EL DOMINIO BRITÁNICO SOBRE LA INDIA COMPAÑÍAS DE LAS INDIAS ORIENTALES (1600-1700) Estas poderosas organizaciones comerciales las crearon los ingleses, los holandeses y los franceses para proteger sus intereses comerciales en el sureste de Asia. En 1600 se formó en Londres la Compañía Inglesa de las Indias Orientales. Su propósitoo era unir a los comerciantes ingleses que hacían negocios en el sureste de Asia. La competencia comercial era feroz en esta zona, que primero había sido controlada por los españoles y los portugueses. En el siglo XVII, la disputa de este lucrativo comercio con Oriente se producía entre holandeses, ingleses y franceses. Los Países Bajos imitaron a Inglaterra y fundaron una Compañía Holandesa de las Indias Orientales en 1602, con sede en Amsterdam y también en Batavia (Yakarta), en la isla de Java. Los franceses formaron más tarde su propia compañía de las Indias Orientales, en 1664. Estas organizaciones se hicieron muy poderosa El comercio sólo era una de sus actividades, pues también ejercían una gran influencia política. Armaban sus barcos para luchar en el mar y mantenían ejércitos privados. Las compañías de las Indias Orientales fundaron bases militares y comerciales, y firmaron tratados con gobernantes locales. Lucharon contra las naciones vecinas y también entre sí. En muchos sentidos, se comportaban como estados independientes. Los británicos cedieron el primer puesto en el control del comercio de especias a los holandeses. La India se convirtió entonces en el centro de sus actividades. A finales del siglo XVII, Inglaterra tenía los derechos comerciales de la India y varios puertos clave, como Calcuta, Madrás y Bombay. Los holandeses tenían puertos en Sudáfrica, Persia, Ceilán, Malasia y Japón, y también controlaban las Islas de las Especias (hoy Indonesia). Los franceses fueron menos afortunados en su intento de dominar la India. Se hicieron por entonces muchas fortunas privadas. Los marinos y los comerciantes morían a menudo de enfermedades o en las batallas. Algunos establecieron sus hogares en Asia, fundando centros europeos en la India, el sureste de Asia y China. En el siglo XVII muchos viajeros europeos visitaron la India. A través de ellos comenzó a conocerse en Europa la impresionante historia y cultura de la India. Los barcos de las compañías de las Indias Orientales, utilizados primero para el comercio, también se convirtieron en barcos de guerra para luchar contra los piratas, los asiáticos y los barcos de otras compañías. En 1652, los holandeses establecieron una base comercial en el cabo de Buena Esperanza que servía de escala a los barcos que hacían el largo viaje desde Europa al Lejano Oriente. Posteriormente se convertiría en una colonia holandesa. La colonia inglesa de Madrás era un importante puerto de exportación de artículos de algodón. También era el centro de una región destacada por la fabricación de telas con diseños de brillantes colores y escenas de la vida cotidiana en la India. El control de la Compañía Británica de las Indias Orientales fue creciendo y los británicos acabaron convirtiéndose en la casta dominante de la sociedad india. En 1750 la Compañía Británica de las Indias Orientales ya controlaba el rentable comercio entre Gran Bretaña, la India y el Lejano Oriente. Sus funcionarios eran hábiles hombres de negocio que conocían perfectamente los asuntos indios, sobre todo a gracias a los nativos que empleaban. Entablaron amistad con muchos príncipes indios y firmaron acuerdos tanto con los amigos como con los enemigos de los gobernantes mongoles. Muchos británicos se hicieron sumamente ricos trabajando para la Compañía de las Indias Orientales y vivían en la India como auténticos príncipes. Algunos de estos nababs, como eran llamados, construyeron hermosas casas en Calcuta y en otros lugares, diseñadas por arquitectos británicos y acondicionadas con muebles de lujo procedentes de Inglaterra, la India y las otras colonias. En Calcuta, celebraban reuniones, fiestas y bailes como si estuvieran en Gran Bretaña. Poco a poco fueron llegando a la India sus esposas y familias para compartir esta forma de vida inglesa. En 1805, los británicos controlaban los ricos distritos textiles de Bengala, en el noreste de la India, así como las prósperas ciudades costeras del sur. Este juguete, llamado el «tigre de Tipu», muestra a un tigre devorando a un europeo. Fue realizado para Tipu Sahib, sultán de Mysore, quien entre 1767 y 1799, con apoyo francés, intentó resistirse al control británico de sus tierras. Pero hubo también quienes se sintieron atraídos por el arte, la cultura y la arquitectura de la India, y preferían llevar ropas indias, al menos en casa. Aprendieron el idioma y estudiaron las religiones y los textos hindúes, llevando consigo el pensamiento hindú al regresar a Gran Bretaña. Tipu Sahib (1749-1799) de Mysore tenía un ajedrez de marfil formado por piezas de príncipes y hombres indios por un lado, y administradores y soldados de la Compañía de las Indias Orientales por el otro. Al principio, los británicos se mezclaron con más facilidad con los indios de lo que lo harían después. En esta ilustración, el gobernador escocés sir David Ochterlony fuma en un narguile mientras preside un espectáculo musical hindú. LA EXPANSIÓN BRITANICA En 1780, la Compañía de las Indias Orientales controlaba la mayor parte de las zonas más prósperas de la India, pero en 1784 el Gobierno británico detuvo su expansión, a pesar de que los jefes de la Compañía pensaban de otra forma. Cuando los estados indios entablaban luchas entre sí, la Compañía simplemente se desplazaba al lugar del conflicto. En torno a 1800, la ambición de Napoleón de construir un imperio en la India asustó a los británicos y el Gobierno cambió su política para hacerla más activa. Desde 1803 a 1815, la Compañía luchó contra los mahratas, que gobernaban la India central, acabando con su poder. En otros casos adoptaron un método «más suave», utilizando el comercio para favorecer a ciertos estados indios e instalando allí sus tropas «para protegerlos». La Compañía luchó en Birmania, donde los gobernadores locales amenazaron Bengala, y también en la frontera noroeste y en Afganistán, donde temían la influencia rusa. En 1843-1849, se anexionaron el Punjab. Donde caía una dinastía o si un estado estaba débilmente gobernado, allí se desplazaba la Compañía. Durante la década de 1830, el gobernador de la Compañía invalidó ostentosamente varias tradiciones indias e introdujo misioneros para convertir a los indios al cristianismo. La Compañía construyó carreteras, vías de ferrocarril y edificios, y expandió los negocios británicos, insistiendo en utilizar el inglés como idioma para la educación y los negocios. Como resultado de ello, el rechazo entre los indios fue poco a poco en aumento. EL MOTÍN INDIO Surgieron problemas entre los cipayos, los soldados indios del ejército de la Compañía. Suscitado por una terrible hambruna, el Motín indio comenzó en 1857. Los cipayos tomaron varias ciudades, incluida la capital, Delhi, y fueron asesinados hombres, mujeres y niños británicos. El motín fue sofocado violentamente por las tropas británicas. A partir de entonces, reinó la desconfianza entre ambos bandos. Los británicos comenzaron a vivir más separados de los indios, a los que mantenían aislados. El Gobierno británico se hizo con el control de la Compañía de las Indias Orientales en 1858 y la clausuró. La India era quizá la más rica y la más desarrollada de todas las colonias europeas, pero los británicos tuvieron que esforzarse mucho para controlarla. CASAS PARA LOS NABABS Los nababs eran funcionarios de la Compañía de las Indias Orientales que habían hecho fortuna en la India. Muchos procedían incluso de familias muy humildes y habían acudido a la India huyendo de los tiempos difíciles, buscando fortuna. Trabajaron con tesón, arriesgando su vida a causa de las guerras o las enfermedades. Los que triunfaron vivían combinando la opulencia de los gobernantes indios con el boato de los aristócratas británicos. Construyeron grandes mansiones en ciudades como Calcuta y Delhi, y tenían muchos sirvientes. Algunos rajás y príncipes se hicieron amigos de los británicos y, gracias a ello, obtuvieron muchos beneficios. La protección de los soldados británicos garantizaba el poder de un príncipe y los británicos conseguían a cambio más influencia y capacidad para comerciar en el estado de ese príncipe sin tener que gobernarlo. Un articulo excelente articulo escrito por Carlos Marx (por favor haganse a un lado las opiniones y prejuicios al respecto, mas alla de posiciones politicas opuestas, nadie puede negar que Marx fue un pensador extraordinario): La dominación británica en la India (1852) ....El Indostán es una Italia de proporciones asiáticas, con el Himalaya por los Aldes, las llanuras de Bengala por las llanuras de Lombardía, la cordillera del Decán por los Apeninos y la isla de Ceilán por la de Sicilia. La misma riqueza y diversidad de productos del suelo e igual desmembración en su estructura política. Y así como Italia fue condensada de cuando en cuando por la espada del conquistador en diversas masas nacionales, vemos también que el Indostán, cuando no se encuentra oprimido por los mahometanos, los mogoles[2] o los británicos, se divide en tantos Estados independientes y antagónicos como ciudades o incluso pueblos cuenta. Sin embargo, desde el punto de vista social, el Indostán no es la Italia, sino la Irlanda del Oriente. Y esta extraña combinación de Italia e Irlanda, del mundo de la voluptuosidad y del mundo del dolor, se anticipaba ya en las antiguas tradiciones de la religion del Indostán. Esta es a la vez una religión de una exuberancia sensualista y de un ascetismo mortificador de la carne, una religión de Lingam[3] y de Yaggernat, la religión del monje y de la bayadera[4]. No comparto la opinión de los que creen en la existencia de una edad de oro en el Indostán, aunque para confirmar mi punto de vista no me remitiré, como lo hace sir Charles Wood, al período de la dominación de Kuli khan. Pero, tomemos, por ejemplo, los tiempos de Aurengzeib; o la época en que aparecieron los mogoles en el Norte y los portugueses en el Sur; o el período de la invasión musulmana y de la Heptarquía[5] en el Sur de la India; o, si ustedes quieren retornar a una antigüedad más remota, tomemos la cronología mitológica de los brahmines[6], que remonta el origen de las calamidades de la India a una época mucho más antigua que el origen cristiano del mundo. No cabe duda, sin embargo, de que la miseria ocasionada en el Indostán por la dominación británica ha sido de naturaleza muy distinta e infinitamente más intensa que todas las calamidades experimentadas hasta entonces por el país. No aludo aquí al despotismo europeo cultivado sobre el terreno del despotismo asiático por la Compañía inglesa de las Indias Orientales[7]; combinación mucho más monstruosa que cualquiera de esos monstruos sagrados que nos infunden pavor en un templo de Salseta[8]. Este no es un rasgo distintivo del dominio colonial inglés, sino simplemente una imitación del sistema holandés, hasta el punto de que para caracterizar la labor de la Compañía inglesa de las Indias Orientales basta repetir literalmente lo dicho por sir Stamford Raffles, gobernador inglés de Java, acerca de la antigua Compañía holandesa de las Indias Orientales: "La Compañía holandesa, movida exclusivamente por un espíritu de lucro y menos considerada con sus súbditos que un plantador de las Indias Occidentales con la turba de esclavos que trabajaba en sus posesiones —pues éste había pagado su dinero por los hombres adquiridos en propiedad, mientras que aquélla no había pagado nada—, empleó todo el aparato de despotismo existente para exprimirle a la población hata el último céntimo en contribuciones y obligarla a trabajar hasta su completo agotamiento. Y así, agravó el mal ocasionado al país por un gobierno caprichoso y semibárbaro, utilizándolo con todo el ingenio práctico de los políticos y todo el egoísmo monopolizador de los mercaderes". Guerras civiles, invasiones, revoluciones, conquistas, años de hambre: por extraordinariamente complejas, rápidas y destructoras que pudieran parecer todas estas calamidades sucesivas, su efecto sobre el Indostán no pasó de ser superficial. Inglaterra, en cambio, destrozó todo el entramado de la sociedad hindú, sin haber manifestado hasta ahora el menor intento de reconstitución. Esta pérdida de su viejo mundo, sin conquistar otro nuevo, imprime un sello de particular abatimiento a la miseria del hindú y desvincula al Indostán gobernado por la Gran Bretaña de todas sus viejas tradiciones y de toda su historia pasada. Desde tiempos inmemoriales, en Asia no existían, por regla general, más que tres ramos de la hacienda pública: el de las finanzas, o del pillaje interior; el de la guerra, o pillaje exterior, y, por último, el de obras públicas. El clima y las condiciones del suelo, particularmente en los vastos espacios desérticos que se extienden desde el Sahara, a través de Arabia, Persia, la India y Tartaria, hasta las regiones más elevadas de la meseta asiática, convirtieron el sistema de irrigación artificial por medio de canales y otras obras de riego en la base de la agricultura oriental. Al igual que en Egipto y en la India, las inundaciones son utilizadas para fertilizar el suelo en Mesopotamia, Persia y otros lugares: el alto nivel de las aguas sirve para llenar los canales de riego. Esta necesidad elemental de un uso económico y común del agua, que en Occidente hizo que los empresarios privados se agrupasen en asociaciones voluntarias, como ocurrió en Flandes y en Italia, impuso en Oriente, donde el nivel de la civilización era demasiado bajo, y los territorios demasiado vastos para impedir que surgiesen asociaciones voluntarias, la intervención del Poder centralizador del Gobierno. De aquí que todos los gobiernos asiáticos tuviesen que desempeñar esa función económica: la organización de las obras públicas. Esta fertilización artificial del suelo, función de un gobierno central, y en decadencia inmediata cada vez que éste descuida las obras de riego y avenamiento, explica el hecho, de otro modo inexplicable, de que encontremos ahora territorios enteros estériles y desérticos que antes habían sido excelentemente cultivados, como Palmira, Petra, las ruinas que se encuentran en el Yemen y grandes provincias de Egipto, Persia y el Indostán. Así se explica también el que una sola guerra devastadora fuese capaz de despoblar un país durante siglos enteros y destruir toda su civilización. Pues bien, los británicos de las Indias Orientales tomaron de sus predecesores el ramo de las finanzas y el de la guerra, pero descuidaron por completo el de las obras públicas. De aquí la decadencia de una agricultura que era incapaz de seguir el principio inglés de la libre concurrencia, el principio del laissez faire, laissez aller. Sin embargo, estamos acostumbrados a ver que en los imperios asiáticos la agricultura decae bajo un gobierno y resurge bajo otro. Aquí la cosecha depende tanto de un gobierno bueno o malo como en Europa del buen o mal tiempo. Por eso, por graves que hayan sido las consecuencias de la opresión y del abandono de la agricultura, no podemos considerar que éste haya sido el golpe de gracia asestado por el invasor británico a la sociedad hindú, si todo ello no hubiera sido acompañado de una circunstancia mucho más importante, que constituye una novedad en los anales de todo el mundo asiático. Por importantes que hubiesen sido los cambios políticos experimentados en el pasado por la India, sus condiciones sociales permanecieron intactas desde los tiempos más remotos hasta el primer decenio del siglo XIX. El telar de mano y el torno de hilar, origen de un ejército incontable de tejedores e hiladores, eran los pivotes centrales de la estructura social de la India. Desde tiempos inmemoriales, Europa había recibido las magníficas telas elaboradas por los hindúes, enviando a cambio sus metales preciosos, con lo que proporcionaba la materia prima necesaria para los orífices, miembros indispensables de la sociedad hindú, cuya afición por los aderezos es tan grande que hasta los individuos de clases más bajas, que andan casi desnudos, suelen tener un par de pendientes de oro o algún adorno de oro alrededor del cuello. Era casi general la costumbre de llevar anillos en los dedos de las manos y de los pies. Las mujeres y los niños se adornaban frecuentemente los tobillos y los brazos con aros macizos de oro o de plata, y las estatuillas de oro o plata, representando a las divinidades, eran un atributo del hogar. El invasor británico acabó con el telar de mano indio y destrozó el torno de hilar. Inglaterra comenzó por desalojar de los mercados europeos a los tejidos de algodón de la India; después llevó el hilo torzal a la India y terminó por invadir la patria del algodón con tejidos de algodón. Entre 1818 y 1836, la exportación de hilo torzal de Inglaterra a la India aumentó en proporción de 1 a 5.200. En 1824, la India apenas importó 1.000.000 de yardas de muselina inglesa, mientras que en 1837 la importación subió ya a más de 64.000.000 de yardas. Pero durante ese mismo período la población de Dacca se redujo de 150.000 habitantes a 20.000. Esta decadencia de ciudades de la India, que habían sido célebres por sus tejidos, no puede ser considerada, ni mucho menos, como la peor consecuencia de la dominación inglesa. El vapor británico y la ciencia británica destruyeron en todo el Indostán la unión entre la agricultura y la industria artesana. Estas dos circunstancias -de una parte, el que los hindúes, al igual que todos los pueblos orientales, dejasen en manos del Gobierno central el cuidado de las grandes obras públicas, condición básica de su agricultura y de su comercio, y de otra, el que los hindúes, diseminados por todo el territorio del país, se concentrasen a la vez en pequeños centros en virtud de la unión patriarcal entre la agricultura y la artesanía- originaron desde tiempos muy remotos un sistema social de características muy particulares: el llamado villaje system (sistema de comunidades rurales). Este sistema era el que daba a cada una de estas pequeñas agrupaciones su organización autónoma y su vida distinta. Podemos juzgar de las características de este sistema por la siguiente descripción que figura en un antiguo informe oficial sobre los asuntos de la India, presentado en la Cámara de los Comunes: "Considerado geográficamente, un poblado es un espacio de unos cientos o miles de acres de tierras cultivadas e incultas; desde el punto de vista político parece una corporación o un municipio. Por lo común suele tener los siguientes funcionarios y servidores: un potail o jefe, que es, generalmente, el encargado de dirigir los asuntos del poblado, resuelve las disputas que surgen entre sus habitantes, posee poder policíaco y desempeña dentro del poblado las funciones de recaudador de contribuciones, para lo cual es la persona más indicada, por su influencia personal y su perfecto conocimiento de la situación y los asuntos de la gente. El kurnum lleva las cuentas de las labores agrícolas y registra todo lo relacionado con ellas. Siguen el tallier y el totie: las obligaciones del primero consisten en recoger informes sobre los delitos o las infracciones que se cometan, y acompañar y proteger a las personas que se trasladen de un poblado a otro; las obligaciones que segundo parecen circunscribirse más a los límites del poblado y consisten, entre otras, en guardar las cosechas y ayudar a medirlas. El guardafrontera cuida los lindes del poblado y testifica acerca de ellos en caso de disputa. El vigilante de los depósitos de agua y de los canales es el encargado de distribuir el agua para las necesidades de la agricultura. El brahmín que vela por el culto. El maestro de escuela, a quien se puede ver enseñando a los niños del poblado a leer y a escribir sobre la arena. El brahmín encargado del calendario, o astrólogo, y otros. Todos estos funcionarios y servidores constituyen la administración del poblado, que en ciertos lugares del país es más reducida, pues algunos de los deberes y funciones que se han descrito se refunden y desempeñan por una misma persona; en otros lugares su número es mayor. Los habitantes del campo han vivido bajo esta forma primitiva de gobierno municipal desde tiempos inmemoriales. Los límites de los poblados cambiaban muy raramente, y aunque en ocasiones los poblados sufrían grandes daños e incluso eran desvastados por la guerra, el hambre o las enfermedades, el mismo nombre, los mismos límites, los mismos intereses y hasta las mismas familias perduraban durante siglos enteros. A los habitantes de esos poblados no les preocupaba en absoluto la desaparición o las divisiones de los reinos; mientras su poblado siguiese intacto, les tenía sin cuidado la potencia a cuyas manos habían pasado o el soberano a que habían sido sometidos, pues su economía interior permanecía inmutable. El potail seguía siendo el jefe y seguía actuando como juez o magistrado y recaudador de contribuciones". Estas pequeñas formas estereotipadas de organismo social han sido destruidas en su mayor parte y están desapareciendo, no tanto por culpa de la brutal intromisión del recaudador británico de contribuciones o del soldado británico, como por la acción del vapor inglés y de la libertad de comercio inglesa. Estas comunidades de tipo familiar tenían por base la industria doméstica, esa combinación peculiar de tejido a mano, hilado a mano y laboreo a mano, que les permitía bastarse a sí mismas. La intromisión inglesa, que colocó al hilador en Lancashire y al tejedor en Bengala, o que barrió tanto al hilador hindú como al tejedor hindú, disolvió esas pequeñas comunidades semibárbaras y semicivilizadas, al hacer saltar su base económica, produciendo así la más grande, y, para decir la verdad, la única revolución social que jamás se ha visto en Asia. Sin embargo, por muy lamentable que sea desde un punto de vista humano ver cómo se desorganizan y descomponen en sus unidades integrantes esas decenas de miles de organizaciones sociales laboriosas, patriarcales e inofensivas; por triste que sea verlas sumidas en un mar de dolor, contemplar cómo cada uno de sus miembros va perdiendo a la vez sus viejas formas de civilización y sus medios hereditarios de subsistencia, no debemos olvidar al mismo tiempo que esas idílicas comunidades rurales, por inofensivas que pareciesen, constituyeron siempre una sólida base para el despotismo oriental; que restringieron el intelecto humano a los límites más estrechos, convirtiéndolo en un instrumento sumiso de la superstición, sometiéndolo a la esclavitud de reglas tradicionales y privándolo de toda grandeza y de toda iniciativa histórica. No debemos olvidar el bárbaro egoísmo que, concentrado en un mísero pedazo de tierra, contemplaba tranquilamente la ruina de imperios enteros, la perpetración de crueldades indecibles, el aniquilamiento de la población de grandes ciudades, sin prestar a todo esto más atención que a los fenómenos de la naturaleza, y convirtiéndose a su vez en presa fácil para cualquier agresor que se dignase fijar en él su atención. No debemos olvidar que esa vida sin dignidad, estática y vegetativa, que esa forma pasiva de existencia despertaba, de otra parte y por oposición, unas fuerzas destructivas salvajes, ciegas y desenfrenadas que convirtieron incluso el asesinato en un rito religioso en el Indostán. No debemos olvidar que esas pequeñas comunidades estaban contaminadas por las diferencias de casta y por la esclavitud, que sometían al hombre a las circunstancias exteriores en lugar de hacerle soberano de dichas circunstancias, que convirtieron su estado social que se desarrollaba por sí solo en un destino natural e inmutable, creando así un culto embrutecedor a la naturaleza, cuya degradación salta a la vista en el hecho de que el hombre, el soberano de la naturaleza, cayese de rodillas, adorando al mono Hanumán y a la vaca Sabbala. Bien es verdad que al realizar una revolución social en el Indostán, Inglaterra actuaba bajo el impulso de los intereses más mezquinos, dando pruebas de verdadera estupidez en la forma de imponer esos intereses. Pero no se trata de eso. De lo que se trata es de saber si la humanidad puede cumplir su misión sin una revolución a fondo en el estado social de Asia. Si no puede, entonces, y a pesar de todos sus crímenes, Inglaterra fue el instrumento inconsciente de la historia al realizar dicha revolución. En tal caso, por penoso que sea para nuestros sentimientos personales el espectáculo de un viejo mundo que se derrumba, desde el punto de vista de la historia tenemos pleno derecho a exclamar con Goethe: "Sollte diese Qual uns quälen Da sie unsre Lust vermehrt, Hat nicht Myriaden Seelen Timur's Herrschaft aufgezehrt? " [**] Escrito: Por Marx el 10 de junio de 1853. Primera edición: Publicado en el The New York Daily Tribune, núm. 3804, del 25 de junio de 1853. Fuente: C. Marx & F. Engels, Obras Escogidas, en tres tomos, Editorial Progreso, Moscú, 1974; t. I. Esta edición: Marxists Internet Archive, 2000. PARAGUAY: LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA CONTRA EL PARAGUAY ANIQUILÓ LA ÚNICA EXPERIENCIA EXITOSA DE DESARROLLO INDEPENDIENTE Eduardo Galeano. Las venas abiertas de América Latina El hombre viajaba a mi lado, silencioso. Su perfil, nariz afilada, altos pómulos, se recortaba contra la fuerte luz del mediodía. Ibamos rumbo a Asunción, desde la frontera del sur, en un ómnibus para veinte personas que contenía, no sé cómo, cincuenta. Al cabo de unas horas, hicimos un alto. Nos sentamos en un patio abierto, a la sombra de un árbol de hojas carnosas. A nuestros ojos, se abría el brillo enceguecedor de la vasta, despoblada, intacta tierra roja: de horizonte a horizonte, nada perturba la transparencia del aire en Paraguay. Fumamos. Mi compañero, campesino de habla guaraní, enhebró algunas palabras tristes en castellano. «Los paraguayos somos pobres y pocos», me dijo. Me explicó que había bajado a Encarnación a buscar trabajo pero no había encontrado. Apenas si había podido reunir unos pesos para el pasaje de vuelta. Años atrás, de muchacho, había tentado fortuna en Buenos Aires y en el sur de Brasil. Ahora venía la cosecha del algodón y muchos braceros paraguayos marchaban, como todos los años, rumbo a tierras argentinas. «Pero yo ya tengo sesenta y tres años. Mi corazón ya no soporta las demasiadas gentes.» Suman medio millón los paraguayos que han abandonado la patria, definitivamente, en los últimos veinte años. La miseria empuja al éxodo a los habitantes del país que era, hasta hace un siglo, el más avanzado de América del Sur. Paraguay tiene ahora una población que apenas duplica a la que por entonces tenía y es, con Bolivia, uno de los dos países sudamericanos más pobres y atrasados. Los paraguayos sufren la herencia de una guerra de exterminio que se incorporó a la historia de América Latina como su capítulo más infame. Se llamó la Guerra de la Triple Alianza. Brasil, Argentina y Uruguay tuvieron a su cargo el genocidio. No dejaron piedra sobre piedra ni habitantes varones entre los escombros. Aunque Inglaterra no participó directamente en la horrorosa hazaña, fueron sus mercaderes, sus banqueros y sus industriales quienes resultaron beneficiados con el crimen de Paraguay. La invasión fue financiada, de principio a fin, por el Banco de Londres, la casa Baring Brothers y la banca Rothschild, en empréstitos con, intereses leoninos que hipotecaron la suerte de los países vencedores". Hasta su destrucción, Paraguay se erguía como una excepción en América Latina: la única nación que el capital extranjero no había deformado. El largo gobierno de mano de hierro del dictador Gaspar Rodríguez de Francia (1814–1840) había incubado, en la matriz del aislamiento, un desarrollo económico autónomo y sostenido. El Estado, omnipotente, paternalista, ocupaba el lugar de una burguesía nacional que no existía, en la tarea de organizar la nación y orientar sus recursos y su destino. Francia se había apoyado en las masas campesinas para aplastar la oligarquía paraguaya y había, conquistado la paz interior tendiendo un estricto cordón sanitario frente a los restantes países del antiguo virreinato del Río de la Plata. Las expropiaciones, los destierros, las prisiones, las persecuciones y las multas no habían servido de instrumentos para la consolidación del dominio interno de los terratenientes y los comerciantes sino que, por el contrario, habían sido utilizados para su destrucción. No existían, ni nacerían más tarde, las libertades políticas y el derecho de oposición, pero en aquella etapa histórica sólo los nostálgicos de los privilegios perdidos sufrían la falta de democracia. No había grandes fortunas privadas cuando Francia murió, y Paraguay era el único país de América Latina que no tenía mendigos, hambrientos ni ladrones; los viajeros de la época encontraban allí un oasis de tranquilidad en medio de las demás comarcas convulsionadas por las guerras continuas. El agente norteamericano Hopkins informaba en 1845 a su gobierno que en Paraguay «no hay niño que no sepa leer y escribir...» Era también el único país que no vivía con la mirada clavada al otro lado del mar. El comercio exterior no constituía el eje de la vida nacional; la doctrina liberal, expresión ideológica de la articulación mundial de los mercados, carecía de respuestas para los desafíos que Paraguay, obligado a crecer hacia dentro por su aislamiento mediterráneo, se estaba planteando desde principios de siglo. El exterminio de la oligarquía hizo posible la concentración de los resortes económicos fundamentales en manos del Estado, para llevar adelante esta política autárquica de desarrollo dentro de fronteras. Los posteriores gobiernos de Carlos Antonio López y su hijo Francisco Solano continuaron y vitalizaron la tarea. La economía estaba en pleno crecimiento. Cuando los invasores aparecieron en el horizonte, en 1865, Paraguay contaba con una línea de telégrafos, un ferrocarril y una buena cantidad de fábricas de materiales de construcción, tejidos, lienzos, ponchos, papel y tinta, loza y pólvora. Doscientos técnicos extranjeros, muy bien pagados por el Estado, prestaban su colaboración decisiva. Desde 1850, la fundición de Ibycui fabricaba cañones, morteros y balas de todos los calibres; en el arsenal de Asunción se producían cañones de bronce, obuses y balas. La siderurgia nacional, como todas las demás actividades económicas esenciales, estaba en manos del Estado. El país contaba con una flota mercante nacional, y habían sido construidos en el astillero de Asunción varios de los buques que ostentaban el pabellón paraguayo a lo largo del Paraná o a través del Atlántico y el Mediterráneo. El Estado virtualmente monopolizaba el comercio exterior: la yerba y el tabaco abastecían el consumo del sur del continente; las maderas valiosas se exportaban a Europa. La balanza comercial arrojaba un fuerte superávit. Paraguay tenía una moneda fuerte y estable, y disponía de suficiente riqueza para realizar enormes inversiones públicas sin recurrir al capital extranjero. El país no debía ni un centavo al exterior, pese a lo cual estaba en condiciones de mantener el mejor ejército de América del Sur, contratar técnicos ingleses que se ponían al servicio del país en lugar de poner al país a su servicio, y enviar a Europa a unos cuantos jóvenes universitarios paraguayos para perfeccionar sus estudios. El excedente económico generado por la producción agrícola no se derrochaba en el lujo estéril de una oligarquía inexistente, ni iba a parar a los bolsillos de los intermediarios, ni a las manos brujas de los prestamistas, ni al rubro ganancias que el Imperio británico nutría con los servicios de fletes y seguros. La esponja imperialista no absorbía la riqueza que el país producía. El 98 por ciento del territorio paraguayo era de propiedad pública: el Estado cedía a los campesinos la explotación de las parcelas a cambio de la obligación de poblarlas y cultivarlas en forma permanente y sin el derecho de venderlas. Había, además, sesenta y cuatro estancias de la patria, haciendas que el Estado administraba directamente. Las obras de riego, represas y canales, y los nuevos puentes y caminos contribuían en grado importante a la elevación de la productividad agrícola. Se rescató la tradición indígena de las dos cosechas anuales, que había sido abandonada por los conquistadores. El aliento vivo de las tradiciones jesuitas facilitaba, sin duda, todo este proceso creador. El Estado paraguayo practicaba un celoso proteccionismo, muy reforzado en 1864, sobre la industria nacional y el mercado interno; los ríos interiores no estaban abiertos a las naves británicas que bombardeaban con manufacturas de Manchester y de Liverpool a todo el resto de América Latina. El comercio inglés no disimulaba su inquietud, no sólo porque resultaba invulnerable aquel último foco de resistencia nacional en el corazón del continente, sino también, y sobre todo, por la fuerza de ejemplo que la experiencia paraguaya irradiaba peligrosamente hacia los vecinos. El país más progresista de América Latina construía su futuro sin inversiones extranjeras, sin empréstitos de la banca inglesa y sin las bendiciones del comercio libre. Pero a medida que Paraguay iba avanzando en este proceso, se hacía más aguda su necesidad de romper la reclusión. El desarrollo industrial requería contactos más intensos y directos con el mercado internacional y las fuentes de la técnica avanzada. Paraguay estaba objetivamente bloqueado entre Argentina y Brasil, y ambos países podían negar el oxígeno a sus pulmones cerrándole, como lo hicieron Rivadavia y Rosas, las bocas de los ríos, o fijando impuestos arbitrarios al tránsito de sus mercancías. Para sus vecinos, por otra parte, era una imprescindible condición, a los fines de la consolidación del estado olígárquico, terminar con el escándalo de aquel país que se bastaba a sí mismo y no quería arrodillarse ante los mercaderes británicos. El ministro inglés en Buenos Aires, Edward Thornton; participó considerablemente en los preparativos de la guerra. En vísperas del estallido, tomaba parte, como asesor del gobierno, en las reuniones del gabinete argentino, sentándose al lado del presidente Bartolomé Mitre. Ante su atenta mirada se urdió la trama de provocaciones y de engaños que culminó con el acuerdo argentino–brasileño y selló la suerte de Paraguay. Venancio Flores invadió Uruguay, en ancas de la intervención de los dos grandes vecinos, y estableció en Montevideo, después de la matanza de Paysandú, su gobierno adicto a Río de Janeiro y Buenos Aires. La Triple Alianza estaba en funcionamiento. El presidente paraguayo Solano López había amenazado con la guerra si asaltaban Uruguay: sabía que así se estaba cerrando la tenaza de hierro en torno a la garganta de su país acorralado por la geografía y los enemigos. El historiador liberal Efraím Cardozo no tiene inconveniente en sostener, sin embargo, que López se plantó frente a Brasil simplemente porque estaba ofendido: el emperador le había negado la mano de una de sus hijas. La guerra había nacido. Pero era obra de Mercurio, no de Cupido. La prensa de Buenos Aires llamaba «Atila de América» al presidente paraguayo López: «Hay que matarlo como a un reptil», clamaban los editoriales. En septiembre de 1864, Thornton envió a Londres un extenso informe confidencial, fechado en Asunción. Describía a Paraguay como Dante al infierno, pero ponía el acento donde correspondía: «Los derechos de importación sobre casi todos los artículos son del 20 o 25 por ciento ad valorem; pero como este valor se calcula sobre el precio corriente de los artículos, el derecho que se paga alcanza frecuentemente del 40 al 45 por ciento del precio de factura. Los derechos de exportación son del 10 al 20 por ciento sobre el valor...» En abril de 1865, el Standard, diario inglés de Buenos Aires, celebraba ya la declaración de guerra de Argentina contra Paraguay, cuyo presidente «ha infringido todos los usos de las naciones civilizadas», y anunciaba que la espada del presidente argentino Mitre «llevará en su victoriosa carrera, además del peso de glorias pasadas, el impulso irresistible de la opinión pública en una causa justa». El tratado con Brasil y Uruguay se firmó el 10 de mayo de 1865; sus términos draconianos fueron dados a la publicidad un año más tarde, en el diario británico The Times, que lo obtuvo de los banqueros acreedores de Argentina y Brasil. Los futuros vencedores se repartían anticipadamente, en el tratado, los despojos del vencido. Argentina se aseguraba todo el territorio de Misiones y el inmenso Chaco; Brasil devoraba una extensión inmensa hacia el oeste de sus fronteras. A Uruguay, gobernado por un títere de ambas potencias, no le tocaba nada. Mitre anunció que tomaría Asunción en tres meses. Pero la guerra duró cinco años. Fue una carnicería, ejecutada todo a lo largo de los fortines que defendían, tramo a tramo, el río Paraguay. El «oprobioso tirano» Francisco Solano López encarnó heroicamente la voluntad nacional de sobrevivir; el pueblo paraguayo, que no sufría la guerra desde hacía medio siglo, se inmoló a su lado. Hombres, mujeres, niños y viejos: todos se batieron como leones. Los prisioneros heridos se arrancaban las vendas para que no los obligaran a pelear contra sus hermanos. En 1870, López, a la cabeza de un ejército de espectros, ancianos y niños que se ponían barbas postizas para impresionar desde lejos, se internó en la selva. Las tropas invasoras asaltaron los escombros de Asunción con el cuchillo entre los dientes. Cuando finalmente el presidente paraguayo fue asesinado a bala y a lanza en la espesura del cerro Corá, alcanzó a decir: «¡Muero con mi patria!», y era verdad. Paraguay moría con él. Antes, López había hecho fusilar a su hermano y a un obispo, que con él marchaban en aquella caravana de la muerte. Los invasores venían para redimir al pueblo paraguayo: lo exterminaron. Paraguay tenía, al comienzo de la guerra, poco menos población que Argentina. Sólo doscientos cincuenta mil paraguayos, menos de la sexta parte, sobrevivían en 1870. Era el triunfo de la civilización. Los vencedores, arruinados por el altísimo costo del crimen, quedaban en manos de los banqueros ingleses que habían financiado la aventura. El imperio esclavista de Pedro II, cuyas tropas se nutrían de esclavos y presos, ganó, no obstante, territorios, más de sesenta mil kilómetros cuadrados, y también mano de obra, porque muchos prisioneros paraguayos marcharon a trabajar en los cafetales paulistas con la marca de hierro de la esclavitud. La Argentina del presidente Mitre, que había aplastado a sus propios caudillos federales, se quedó con noventa y cuatro mil kilómetros cuadrados de tierra paraguaya y otros frutos del botín, según el propio Mitre había anunciado cuando escribió: «Los prisioneros y demás artículos de guerra nos los dividiremos en la forma convenida». Uruguay, donde ya los herederos de Artigas habían sido muertos o derrotados y la oligarquía mandaba, participó de la guerra como socio menor y sin recompensas. Algunos de los soldados uruguayos enviados a la campaña del Paraguay habían subido a los buques con las manos atadas. Los tres países sufrieron una bancarrota financiera que agudizó su dependencia frente a Inglaterra. La matanza de Paraguay los signó para siempre. Brasil había cumplido con la función que el Imperio británico le había adjudicado desde los tiempos en que los ingleses trasladaron el trono portugués a Río de Janeiro. A principios del siglo XIX, habían sido claras las instrucciones de Canníng al embajador, Lord Strangford: «Hacer del Brasil un emporio para las manufacturas británicas destinadas al consumo de toda la América del Sur». Poco antes de lanzarse a la guerra, el presidente de Argentina había inaugurado una nueva línea de ferrocarriles británicos en su país, y había pronunciado un inflamado discurso: «¿Cuál es la fuerza que impulsa este progreso? Señores: ¡es el capital inglés!». Del Paraguay derrotado no sólo desapareció la población: también las tarifas aduaneras. los hornos de fundición, los ríos clausurados al libre comercio, la independencia económica v vastas zonas de su territorio. Los vencedores implantaron, dentro de las fronteras reducidas por el despojo, el librecambio y el latifundio. Todo fue saqueado y todo fue vendido: las tierras y los bosques, las minas, los yerbales, los edificios de las escuelas. Sucesivos gobiernos títeres serían instalados, en Asunción, por las fuerzas extranjeras de ocupación. No bien terminó la guerra, sobre las ruinas todavía humeantes de Paraguay cayó el primer empréstito extranjero de su historia. Era británico, por supuesto. Su valor nominal alcanzaba el millón de libras esterlinas, pero a Paraguay llegó bastante menos de la mitad; en los años siguientes, las refinanciaciones elevaron la deuda a más de tres millones. La Guerra del Opio había terminado, en 1842, cuando se firmó en Nanking el tratado de libre comercio que aseguró a los comerciantes británicos el derecho de introducir libremente la droga en el territorio chino. También la libertad de comercio fue garantizada por Paraguay después de la derrota. Se abandonaron los cultivos de algodón, y Manchester arruinó la producción textil; la industria nacional no resucitó nunca. (...) La triple Alianza sigue siendo todo un éxito. Los hornos de la fundación de Ibycuí, donde se forjaron los cañones que defendieron a la patria invadida, se erguían en un paraje que ahora se llama Mina-cué -que en guaraní significa Fue mina. Allí, entre pantanos y manquitos, junto a los restos de un muro derruido, yace todavía la bese de la chimenea que los invasores volaron, hace un siglo, con dinamita, y pueden verse los pedazos de hierro podrido de las instalaciones deshechas. Viven, en la zona, unos, pocos campesinos en harapos, que ni siquiera saben cuál fue la guerra que destruyó todo eso. Sin embargo, ellos dicen que en ciertas noches se escuchan, allí, voces de máquina y truenos de martillos, estampidos de cañones y alaridos de soldados. http://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/25-vi-1853.htm http://mgar.net/var/trata.htm http://www.portalplanetasedna.com.ar/india_britanica.htm http://gavieros.blogspot.com/2008/08/el-barco-de-los-esclavos-notas-sobre.html http://es.wikipedia.org/wiki/Territorio_Brit%C3%A1nico_de_Ultramar http://www.taringa.net/posts/info/963583/Guerra-de-la-Triple-Alianza.html Agregado: Atlas del Colonialismo: Arriba a la izquierda en cada mapa se vera el Año. Los colores corresponden al pais colonialista/imperialista. Imperio Britanico en 1921: Breve historia americana
