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Otro Menendez, y van... General Benjamin Menendez, uno de los ideologos del golpe de 1951 El 28 de septiembre de 1951, hoy hace 57 años, los militares anti-peronistas intentaban derrocar al presidente. Se formaron milicias obreras para defeender al gobierno, pero fueron desactivadas y los golpistas, encarcerlados. Tras cuatro años plenos en realizaciones y de integración de amplios sectores al consumo, la crisis empezaba a hacerse sentir y animaría a la oposición a actuar más decididamente, pese a las duras limitaciones impuestas. El peronismo en el poder cometerá el grave error de cerrar o dificultar los canales de comunicación entre los partidos no peronistas y la sociedad, negándoles el uso de los medios masivos, censurando sus órganos de prensa, dándoles espacio de esta manera a los más extremistas que venían intensamente trabajando en una salida golpista. La confirmación de la renuncia de Evita a la candidatura a fines de agosto de 1951, no logró frenar la inercia de un movimiento militar contra Perón, que se había puesto en marcha a partir de la postulación de su esposa y que ahora encontraba un norte en impedir la reelección del "tirano". Perón fue informado por sus servicios de inteligencia que el complot estaba encabezado por el general retirado del servicio activo desde 1942, Benjamín Menéndez, numen tutelar de una estirpe golpista que nos legó a miembros tan "ilustres" como Luciano Benjamín Menéndez, jefe del Estado terrorista en Córdoba y la zona del III Cuerpo de Ejército entre 1976 y 1983, recientemente condenado a cadena perpetua, y el impune Mario Benjamín Menéndez, gobernador militar de Malvinas en 1982, aquel que había amenazado con suicidarse antes de entregar Puerto Argentino a los hombres de la Thatcher. Lo acompañaban en la aventura oficiales que tendrán una destacada foja de servicios golpistas a partir sobre todo del golpe de Onganía al que ellos gustaban llamar "Revolución Argentina", como Julio Alsogaray, Tomás Sánchez de Bustamante y Alejandro Agustín Lanusse. En un segundo plano estaban los oficiales Larcher, Guglialmelli, Álzaga y el capitán de navío Vicente Baroja que proponía "darle muerte al tirano en su guarida".En medio de los aprestos militares, el general Menéndez convocó a una reunión secreta para transmitirles a importantes referentes de la oposición los pasos a seguir. Asistieron Arturo Frondizi de la UCR, Américo Ghioldi por el Partido Socialista, Horacio Thedy en representación de los Demócratas Progresistas y Reynaldo Pastor por los Demócratas Nacionales, que era el curioso nombre que se daban los conservadores más recalcitrantes de la Argentina. El jefe golpista les dijo a sus atentos contertulios que su objetivo era derrocar a Perón antes de los comicios de noviembre, reimplantar la vigencia de la Constitución de 1853 y anular la de 1949. Según declaraciones de Menéndez al diario La Prensa, los políticos comprometieron su apoyo al golpe. Con ese respaldo, el general decidió reunirse con su colega Lonardi. Pero allí aparecieron las diferencias que se mantendrían cuatro años más tarde, cuando le tocase a Lonardi el turno de encabezar el golpe triunfante contra Perón: mientras Menéndez quería desarmar por completo el Estado peronista y quitarles todas las conquistas sociales a los trabajadores, retrotrayéndolos al régimen de semiesclavitud que regía antes de 1943, Lonardi sostenía que debía mantenerse la legislación social vigente y garantizar los derechos y mejoras alcanzadas por los asalariados. Cuando todavía no habían llegado a un acuerdo y temiendo que Lonardi le arrebatara la conducción del golpe, Menéndez se lanzó a la ofensiva. El movimiento estalló en las primeras horas del 28 de septiembre. Como corresponde a todo golpista que se precie, Menéndez redactó su proclama, que decía: "He resuelto asumir hoy ante el pueblo de mi Patria la extraordinaria responsabilidad de encabezar un movimiento cívico-militar, que por sintetizar un sentimiento casi unánime deberá conducirnos, indefectiblemente, a dar término a una situación que no puede ya ser sostenida ni defendida. Cuento para ello con el apoyo de las fuerzas de tierra, mar y aire, y el respaldo de la ciudadanía representada por figuras prominentes de los partidos comprometidos a una tregua política que asegure la más amplia obra de conciliación nacional y el retorno a una vida digna, libre y de verdadera democracia". El intento de golpe tuvo su tímido epicentro en Campo de Mayo, donde los "revolucionarios" sólo alcanzaron a poner en marcha dos o tres tanques. El presidente declaró el estado de guerra interno. La CGT dispuso una huelga general y el estado de alerta y llamó a una concentración en Plaza de Mayo. A las tres de la tarde todo había terminado y Perón pudo dirigirse a una Plaza de Mayo colmada de simpatizantes. Había bautizado al movimiento como una "chirinada" recordando al sargento Andrés Chirino que le había dado muerte por la espalda nada menos que a Juan Moreira el 30 de abril de 1874 contra los tapiales del boliche "La Estrella" en Lobos. Fiel a su "tercera posición", Perón culpó a "las oscuras fuerzas del capitalismo y del comunismo" y agregó: "Un grupo de malos argentinos ha deshonrado el uniforme de la patria [...]. Cuando comenzaron a sonar los primeros disparos, levantaron la bandera blanca para darse por vencidos. Son unos cobardes porque no tuvieron el coraje de morir en el momento en que debían haber sacrificado sus vidas por salvaguardar su honor. Por esto sufrirán la pena que se debe imponer a los cobardes. El oprobio de ser ejecutados". La gente gritaba "leña" y "a la horca", y Perón respondió: "Esto es exactamente lo que haré. Y servirá como ejemplo. Todo el mundo debe saber que los que en el futuro se arriesguen a enfrentársenos tendrán que matarnos, porque de otra forma nosotros seremos los que los mataremos a ellos". Pero en este caso, como le recordaría Evita días más tarde, primó más su pertenencia a la corporación militar y su temor a las consecuencias del anunciado ajusticiamiento de los golpistas, que su fidelidad a la consigna "Perón cumple". Evita estuvo al margen de los hechos. Su salud se iba apagando en su habitación del primer piso de la residencia presidencial en Libertador y Austria. Fue informada por Perón de lo ocurrido y pidió que un equipo de radio se trasladara a la residencia para hablarle al país. Su voz se escuchaba firme pero apagada y dolida. Sin embargo, no había perdido su capacidad de iniciativa. No habían pasado 24 horas del intento golpista cuando Evita, tras insistirle sin éxito a Perón con la pena de muerte para los complotados, convocó a la cúpula de la CGT y les encargó la compra de cinco mil pistolas automáticas y mil quinientas ametralladoras con sus municiones correspondientes, para formar milicias obreras de autodefensa. Todos los gastos correrían por cuenta de la Fundación. Un grupo selecto de oficiales y suboficiales de comprobada lealtad estaría a cargo del entrenamiento militar. La operación se concretó a través del príncipe Bernardo de Holanda, que había visitado el país hacía pocos meses y había probado el Pulqui, el primer avión militar a reacción producido íntegramente en el país. Lo que pocos saben o mencionan es que las milicias se formaron y comenzaron a entrenar. Perón no ocultó su descontento. Según lo relatan sus protagonistas, él no era adicto a una movilización armada del pueblo. Las cosas siguieron lentamente y sin estridencias, debido a que la enfermedad de Evita se agravaba día a día. La única corazonada de esta gran luchadora, que intentó que el pueblo tuviera protagonismo real de la forma que fuera, quedó frustrada.. Para el general pesaron más el "espíritu de cuerpo" y sus temores de desatar una guerra civil. Las pistolas terminaron en algunas unidades de Gendarmería y en el Arsenal Esteban de Luca, las milicias fueron disueltas y los golpistas encerrados en unidades militares a la espera de una nueva oportunidad. Tendrían que esperar exactamente cuatro años para ver a su golpe triunfante y bautizarlo como "Revolución Libertadora". FUENTE: http://edant.clarin.com/suplementos/zona/2008/09/28/z-01769509.htm

Entrevista a Jorge Antonio Sin lugar a dudas, Jorge Antonio,fué uno de los hombres más cercanos al Gral Juan D. Perón.Amigo,confidente y consejero. Por: Felipe Pigna (Entrevista extensa pero sin desperdicios al empresario peronista, Evita, Rojas, Montoneros, los nazis en Argentina, Menem, Lucero y mas.. si lo se, sono a publicidad barata. ) ¿Cómo conoció a Perón? En el 43, pero lo empecé a tratar a partir de 1949. En el 43 lo había conocido accidentalmente en una reunión social, pero no había tenido mayor trato con él. Yo trabajaba en una empresa llamada Aguirre, Mastro y Compañía, éramos representantes de General Motors y Mercedes Benz. En 1949 lo veo a Perón y le digo que queremos iniciar un proceso de industrialización en el país fabricando camiones, que teníamos proyectada la planta y que yo quería que él recibiera al presidente de la empresa junto con el embajador alemán, que estaban interesados en respaldarme. Vino el representante de la Mercedes, el Barón von Korf; él lo recibió, le dio todo su apoyo moral, y les dijo que en el país podían tener toda clase de seguridades. ¿Cuándo vio por primer vez a Evita? La primera vez en el 49. Fuimos a hacer una visita protocolar. Después la traté bastante en el año 51, cuando trajimos una cantidad de automóviles que ella distribuyó entre los taxistas. Hubo una licitación para traer automóviles. Estaba prohibida la importación en ese momento, y se presentaron los importadores normales. Todos pedían poco: 50, 60, 100 el máximo. Nosotros nos presentamos y pedimos 5.000. Nos otorgaron el permiso, pero teníamos que conseguir las divisas, para lo cual salimos a recorrer el mundo y las conseguimos. ¿Y cómo las consiguió? Ofreciendo participación en las ganancias de las importaciones. El dólar, en esa época, estaba a 14 pesos. Nosotros ofrecíamos 7 pesos más, a 21, y vendíamos los coches a 40. Por supuesto que había que pagar impuestos y flete y un montón de cosas más. De todas maneras era un buen negocio. ¿Y cómo siguió su relación con Perón, más allá de lo estrictamente profesional? Bueno, después de eso se generó una gran relación, ya nosotros trascendimos...nos dedicamos a la exportación de cereales, y tuvimos un gran éxito. Competíamos con las empresas multinacionales: Bunge & Born, Dreyfus y Continental de Granos eran nuestros enemigos. Mejor dicho, yo fui el enemigo de ellos. Nosotros teníamos menos burocracia y dependíamos de nosotros mismos. Estábamos vinculados al IAPI. Nos presentábamos en sus licitaciones y las ganábamos todas. Le dimos bastantes dolores de cabeza a Cafiero, porque Cafiero, que era ministro de Comercio, no quería quedar mal con los exportadores foráneos, pero nosotros le ganábamos. ¿Él quería favorecer a otras empresas? Él no quería quedar mal con otras empresas. Él tenía relación con otras empresas y quería apoyarlas. ¿Pero qué tipo de relación? ¿Comercial o de amistad? Digamos amistad... ¿Algunos le tenían miedo al obrerismo de Perón? Había como una especie de duda con respecto al proceso obrero. Nosotros nos asociamos con los obreros y promovimos su participación en las ganancias y en las sociedades. Creamos una organización en la cual los obreros y empleados eran socios nuestros. ¿Cómo era ser un patrón peronista? Tener sentido de solidaridad. Era creer en el país, y apoyar a la gente para que la gente nos apoyara a nosotros. Y obtuvimos resultados extraordinarios. La gente vivía feliz, vivía contenta. Hicimos un plan de viviendas, ahí en González Catán, donde está la fábrica de Mercedes Benz. Primero hicimos 300 casas pero cuando vino la “Revolución Libertadora” cerró la fábrica, suspendió el plan de viviendas, les quitó las casas a los obreros y las repartió entre suboficiales y funcionarios del gobierno. ¿Y cómo siguió en ese período su relación con Perón? Fue en aumento. Él me tenía más o menos como su consejero. Un hombre de consulta, para muchas cosas me consultaba. ¿Qué sabe de la relación de Perón con los nazis fugados? Él no tenía relación con los nazis. Él tenía relación con el embajador aleman y con los alemanes. Tenía una gran relación con Freude. Y Freude defendía mucho a los alemanes, en un principio defendía a los nazis que venían o que pretendían venir, o que inclusive se habían llegado ya a hacer contacto con la Argentina porque esto había empezado mucho antes de que terminara la guerra. ¿Y a usted lo tentaron o habló con gente de los nazis? Entró a trabajar en mi organización un montón de gente, entre ellos Adolf Eichman. ¿Entró con el nombre falso de Ricardo Clement? No, todo el mundo sabía perfectamente que era Adolf Eichman y figuraba en la Mercedes-Benz como Eichman desde 1949 hasta que lo detuvieron en 1960. A nadie le molestaba, nadie se ocupó de él. Pero no estaba él solo había 36 alemanes casi todos ingenieros o contadores principalmente ingenieros. Era una de las condiciones que los alemanes me ponían: que tomara el personal que ellos me proponían. Todos tenían pasaportes españoles o portugueses. Otorgados por la famosa red de los conventos ideada por Pio XII y manejada en Argentina por el cardenal Caggiano. Seguramente. ¿Y qué sintió cuándo se enteró de todos los crímenes cometidos por ese hombre que había trabajado en su fábrica? Pensé que era una monstruosidad lo que había hecho Eichman, pero pensé también que era la guerra y él no hacía más que cumplir órdenes. Se habla mucho de la corrupción del peronismo. No había corrupción. En el peronismo no hubo corrupción. ¿Usted puede afirmar que Perón no era corrupto? No, segurísimo. Yo tengo las pruebas determinantes, nadie puede tener más pruebas que yo para eso. Yo nunca tuve un pedido de coima de ningún ministerio, pero tuve algunos problemas serios con el mismo Cafiero y con Gómez Morales. ¿Qué tipo de problemas? Me ponían chicanas. Nosotros nos presentábamos a alguna licitación y siempre había algún pero. Ellos tenían sus relaciones, tenían sus amistades, sus vínculos, y lógicamente....Eso, al principio. Al final, no. Al final, me respetaban mucho. ¿Qué pasó con Cafiero? Yo era una institución en el país y la gente sabía que tenía predicamento ante Perón. Pero yo tenía una realidad que era una industria espectacular que estaba naciendo en forma arrolladora. Fabricábamos camiones, fabricábamos tractores y Cafiero me boicoteaba con todo. Teníamos una exportadora que ganábamos todas las licitaciones, nos presentábamos y las ganábamos todas pero no porque nosotros fuéramos mejores sino porque éramos más hábiles. Teníamos una organización moderna con poca gente, muy fluida. Las organizaciones como Bunge-Born, Dreyfus, eran unos gigantes con unos costos y unos gastos espectaculares. Nosotros teníamos poco gasto, teníamos nuestra representación en Nueva York, en Frankfurt, en París con dos personas en cada país y funcionábamos espectacularmente bien y a Cafiero eso no le gustaba. ¿Y con Juancito Duarte, el hermano de Evita? Lo conocí. Muchas veces dijeron que había sido socio mío. Nunca fue socio mío ni cosa por el estilo. Solamente una vez me pidió tres autos para tres señoritas: Carmen Idal, Elina Colomer y Fanny Navarro. Eran sus amigas y él los pagó. Me pidió que se los vendiéramos baratos. Se los vendimos al 50 por ciento del valor de esa época. Y nos mandaron un cheque por esos valores. ¿Quién le mandó el cheque? La Secretaría de la Administración de la Presidencia. O sea que ése sí fue un caso de corrupción... Si quiere llamarlo así... Pero Juan Duarte se cuidaba muchísimo, él tenía un terrible cuidado por su hermana. Porque todo lo que él podía hacer repercutía en la relación de su hermana con el Presidente. Tal vez más abajo alguna cosa podía haber. ¿Y la muerte de Juan Duarte? Estaba muy enfermo. Tenía sífilis... Tenía sífilis. Se había hecho un tratamiento para adelgazar, había adelgazado mucho y la sífilis se lo había agravado. La muerte de la hermana le produjo un impacto. Él y la hermana eran una simbiosis, eran demasiados amigos para ser hermanos. Lo que resultó muy sospechoso fue su “suicidio”. Muchos dijeron que, al no contar ya con la protección de Evita, Perón se lo sacó de encima. Se sospecha, se sospecha. Hasta dijeron que lo habían matado en la residencia y que lo llevaron después a la calle Callao donde él vivía. Yo no creo, yo creo que él se suicidó. César Fernández Albariño, conocido como el Capitán Gandhi, miembro del aparato represivo de la Libertadora, apareció un día en el panteón de los Duarte, hizo abrir el ataúd de Juancito por un especialista que perforó la envoltura de plomo y a continuación el mismo Capitán, con un cortafierro y un martillo, seccionó la cabeza, la envolvió en un papel de diario y se la llevó a su despacho con la excusa de hacer una pericia balística. ¿Cómo fue la última etapa del gobierno de Perón? ¿Cómo la vivió usted? La viví muy intensamente porque en esa época yo era una especie de ministro sin cartera. Se me consultaba para muchas cosas y percibí que había un bajón, no un bajón fuerte, pero un bajón. La muerte de Eva fue para el General un golpe terrible. Se sintió más solo. Se sentía la ausencia de Evita... Había una gran diferencia. Por ejemplo, el espíritu de lucha de ella era una gran realidad. Ella luchaba y lo apoyaba a Perón en todo y tenía un gran poder de decisión. Actuaba con coraje, con un gran espíritu de sacrificio, con seguridad absoluta de lo que hacía. Era totalmente auténtica, totalmente auténtica, más auténtica que Perón. ¿Y por qué más que Perón? Porque Perón era un político, un gran político. No se conmovia. Eva se conmovía y sufría, y sufría por los pobres, y sufría por los necesitados, y sufría por los niños, y sufría por los viejos. Y así se mató. Así se murió pobrecita sacrificándose por todos ellos. ¿Hasta qué punto Eva influía en Perón? Influía, influía. Pero sin lugar a duda, si hablamos de quién influía a quién, le diré que influía más Perón en Eva que Eva en Perón. Era una mujer impresionante. Cuando recibió al embajador de España en el `47 que era el Marques de no se cuanto.... Lo cita y lo hace esperar, lo hace esperar una hora porque la noche anterior él le había dado una cena a las señoras que formaban la sociedad de beneficencia. Era su pequeña venganza. Ella no perdonaba. ¿Cómo era la relación con Perón? Muy respetuosa y cariñosa. Ella vivía enamorada de Perón, y Perón a su manera estaba enamorada de ella. ¿Por qué el Ejército se opuso a la candidatura de Evita? Yo era muy amigo de Lucero, el ministro de Guerra, y un día me dijo: “Mire, Jorge Antonio, a usted el Presidente lo escucha mucho y sería importante, que le hiciera llegar nuestra preocupación, la de los amigos de él, porque se habla de la candidatura de la señora para vicepresidente. Eso va a caer muy mal en el Ejército y a mí me cuesta un trabajo bárbaro parar eso”. Yo le dije: “No me puedo meter en eso, se trata de una cuestión política y yo odio la política. No me gusta la política. Yo soy un industrial. Soy un hombre de empresa. De todas maneras, le agradezco la confianza que me dispensa, pero no me voy a meter en eso. No opinaré”. Y no opiné. ¿Y usted qué opinaba? Yo opinaba que las dos cosas eran una monstruosidad. Tanto que Evita fuera candidata –porque yo ya sabía que ella estaba muy enferma- como que se opusieran a ello sus propios pares. ¿Qué odiaba de evita la oligarquía? Todo. Todo su ser. La envidiaban, por supuesto; envidiaban su juventud, su posición, su audacia, porque ella poseía esas cualidades. ¿Usted se acuerda de la sublevación de Menéndez? ¿Por qué Perón lo perdona cuando Evita lo quería fusilar? Ella quería el escarmiento pero la mayoría de los generales se opuso. Lucero mismo, que era amigo de Perón, se opuso al escarmiento y bregó por el perdón, es decir, por la cárcel. Fueron a Río Gallegos donde nosotros estuvimos, les hicieron un pabellón muy cómodo. Estuvieron detenidos ahí cuatro años y después fuimos a parar nosotros al mismo lugar. ¿Por qué Evita no fue vicepresidenta? Porque no la dejan los militares. Fueron y le impusieron a Perón de que no podía ser. Eva se pelea pero le duela, le duele, le duela terriblemente, y ella vislumbra que son los militares. En esos días los militares, no paraban de tener entrevistas con Perón. La negociación fue dura y fue amplia, llevó muchos días. ¿Usted lo vio realmente conmovido a Perón cuando Evita estaba enferma ? ¿Él lo sentía? Sí, si lo sentía y lo sintió mucho toda su vida. Una vez me hizo una confesión –me dice- usted sueña mucho Jorge –le digo- sueño a veces, no mucho pero sueño a veces. A mí me pasa una cosa terrible –me dice- sueño todas las noches con Eva, no sueño con Isabel sueño con Eva siempre sueño con Eva – y yo le dije- eso es muy bueno, es auténtico, eso habla a favor suyo presidente. ¿Usted por qué cree que comenzó el conflicto con la iglesia? No existió un conflicto con la iglesia. Existió conflicto con algunos curas principalmente con Tato y Novoa. Porque ellos dos fueron los que iniciaron todo el proceso contra Perón. Yo era muy amigo de monseñor Copelo. Y él vivía una preocupación constante por Novoa y Tato. Más de una vez me llamó y me pidió que intercediera ante Perón para que no tomara las ofensas de estos dos hombres como las ofensas de la gente de la iglesia. Y yo le decía.... “pero hable usted con Perón, tiene que hablar usted personalmente si usted tiene cabida y Perón lo respeta muchísimo”. Así, de eso surgen tres o cuatro reuniones con Copelo y la cosa se suaviza un poco. Pero después Tato y Novoa se enloquecen. Pero vea las vueltas del mundo como son.....en el año `62 vienen Tato y Novoa a Madrid y me vienen a ver para pedirme que les consiga una entrevista con Perón que querían pedirle disculpas por lo que habían hecho. ¿Y usted que hizo? Yo le dije mire, le digo yo... Perón -les digo yo- tiene tal grandeza que es capaz de recibirlo, pero yo, si estuviera en el lugar de él, no los recibiría. Y dicen pero usted haga la gestión que si usted lo hace nos va a recibir –le digo- sí, mañana a las cinco de la tarde vengan acá a mi oficina que el general los va a recibir. Le consulté a Perón y me dijo - Sí, como no con mucho gusto Jorge –dice- pero a estos les voy a cantar las cuarenta. Textuales palabras de Perón. ¿Se encontraron? Sí, si, si se encontraron y Perón le dijo a Novoa que llevaba la voz de mando “Esto que me vienen a decir a mí, yo ya lo conocía”. Eso monseñor –le dice- no me lo tiene que venir a decir a mí porque yo lo conozco. Vayan a la Argentina y en una homilía o en una misa díganlo pero díganlo ustedes a voz en cuello. Díganlo en Buenos Aires, díganlo en Santa Fe, en donde tengan ustedes vigencia pero no me lo vengan a decir a mí porque este es un cuento que yo conozco perfectamente bien. Les acepto las disculpas y aquí no ha pasado nada, conmigo no ha pasado nada, pero eso lo tienen que decirlo ustedes en la Argentina. Los dos se comprometieron a venir a la Argentina y a coordinar con la gente directiva del peronismo acá para hacer algunas gestiones, que no nunca las hicieron. ¿Cómo vivió los bombardeos del 16 de junio de 1955 y la caída de Perón? El 16 de junio a las 3 de la tarde fui a visitar a Perón al tercer piso del Ministerio de Guerra y le pregunté: “Señor, ¿está bien o está preso?”. Y me contestó: “Jorge Antonio, estoy bien, entre camaradas, pero no sé lo que pasa en la calle”. “Hay mucha gente herida y muerta”, le dije. “Fíjese que terrible. ¿Por qué no terminaron directamente conmigo? Solamente unos paranoicos o degenerados mentales han podido inmolar así tantas vidas inocentes”, contestó. Y después vino el golpe definitivo. El 16 de septiembre de 1955 Perón me manda a buscar. Estaba en la residencia, acá en Libertador. “Mire, Jorge Antonio, lo que ha pasado; quieren una guerra y nosotros no podemos hacer una guerra así. Yo me voy a ir. Y usted ha estado muy ligado a nosotros y es una representación de lo que es la industria del peronismo. Usted se ha destacado y lo van a perseguir y no la va a pasar bien. Si yo me voy, lo invito a que se venga conmigo”. Y yo le dije: “No, General, yo le agradezco muchísimo, pero me quedo acá y aguantaré las consecuencias. No tengo nada que ocultar, no tengo nada que temer”. “Pero ellos no lo van a considerar así. Lo van a considerar como el brazo derecho mío en lo industrial y en muchas otras cosas”, me respondió. Ya se sabía que yo era un hombre de consulta. Me quedé y al otro día que él se fue informaban por radio que me iban a detener, y yo fui y me presenté, y me detuvieron. Y de ahí al sur, ¿no? A un barco, donde estuve 17 días, y de ahí a Ushuaia; a la penitenciaría primero, donde estuve un mes de rigurosísima incomunicación. Después nos llevaron a Río Gallegos con otros 16, entre los que estaban Gómez morales, Cereijo, Méndez San Martín, Gamboa, Nicolini, Aloé, Cámpora, Cooke, Kelly y yo. Ahí estuve unos dos años hasta que me fugué, me llevé cinco conmigo y me fugué a Chile. Yo ya estaba cansado de estar preso y sin causa. No tenía ninguna causa abierta. Todo eran suposiciones. Era todo perfecto, éramos de los primeros en pagar impuestos en el país, sin lugar a dudas....por más investigaciones que hicieran. Quemaron una casa en mar del Plata que era mía, intervinieron mi casa, donde vivía con mi familia, se llevaron todas las cosas que había, la saquearon. Bueno, intervinieron todas las empresas. Algunas las anularon, otras las vendieron, otras las mantuvieron cerradas durante cuatro años. Mis cuentas bancarias fueron confiscadas. Y en el exterior yo no tenía cuentas. Era demasiado iluso. Así que por más que buscaron no encontraron nada. Nosotros no teníamos necesidad. Teníamos una trayectoria demasiado clara, abierta, para tener prejuicios, para tener preocupaciones. ¿Usted lo conoció a Rojas? Nos visitó en Ushuaia cuando estábamos presos. Para molestarnos. Era un mal tipo. Había sido agregado militar, agregado naval de Perón en Brasil y Uruguay. Tenía la medalla de honor justicialista que se la había entregado Espejo en Puerto Belgrano. Y le había escrito una carta a Eva pidiéndole que lo nombrara agregado naval en Montevideo porque estaba vacante, y él desde Brasil podía ocupar los dos puestos. Y Eva se lo consiguió. Creo que los muchachos se equivocaron de persona cuando mataron a Aramburu. ¿Lo tendrían que haber matado a Rojas? Claro. ¿Y qué sintió cuando Menem le da un beso a Rojas? ¡Asco! Me llamó el secretario de él Miguel Angel Vico y me dijo: “Venga que se va a llevar una sorpresa –voy y me dice- sabe con quién está el presidente no? -No lo sé ni me interesa. Está con Rojas. Le digo- no lo puedo creer. –dice- Sí, dentro de un ratito se va a ir. Y al ratito se fue Rojas y Menem dice: Pase, pase. Usted no tiene vergüenza –le digo- señor presidente cómo puede recibir usted a semejante monstruo, tenga un poco de respeto por los muertos, tenga un poco de respeto por todos nosotros. La política es la política Jorge –me dice- esto es lo que hay que hacer. Tenemos que terminar con los odios”. ¿Cómo fue aquella visita de Rojas? Al único tipo que visitó fue a mí, es decir, la única celda que hizo abrir. Y fue él, estaba con copas encima. Fue él con López de Bertorano que era el comandante de Ushuaia, abrieron la celda y me dice “párese” Yo no me paro y le digo “¿qué, si no me paro me va a meter preso?” (risas) Y me dijo: Usted se va a pudrir acá adentro porque usted está maltratando a los oficiales, y los está tratando de carceleros y son oficiales, y debe de tratarlos como oficiales. Yo le contesté aquí son carceleros y los seguiré tratando como arceleros, y cuando me canse de estar aquí me iré. Ya me iré de alguna manera pero me iré. – y dice- No me haga reir, se va a pudrir acá adentro. Al poco tiempo me fugué. ¿Y cómo fue la fuga? Me dice el mayor: “La mejor manera de fugarnos es llevarnos al jefe de guardia del penal”. Le dije: “Tenemos que irnos con cuatro o cinco. Tenemos que hacer una fuga política. Una fuga que produzca un impacto”. Cuando llegó el día de la fuga y el auto que venía a buscarnos se demoraba, Cámpora dijo una frase famosa: “Jorge Antonio, ¿por qué no nos fugamos otro día?”. Pero lo convencimos y nos fuimos con Cooke, Kelly y otros compañeros. ¿Cómo eran las relaciones con la resistencia peronista a partir de ese momento? Las llevaba Cooke. Cooke tenía una gran relación con la resistencia. Yo tenía una gran relación con Perón. ¿Qué relación tenía Perón con Cooke? ¿Le creía o lo usaba? Lo usaba. Le tenía mucha desconfianza. La ideología de Cooke perturbaba a Perón. Perón no era comunista ni parecido. Y Cooke, su tendencia era bien a la izquierda. Perón usaba a los hombres de acuerdo a las circunstancias y de acuerdo a su estrategia. Él llevaba una estrategia de alto vuelo. Está confirmado que Perón recibió dinero por el acuerdo con Frondizi, el famoso pacto Perón-Frondizi, por el cual el General ordenaba a los peronistas apoyar a la UCRI. ¿Se sabe cuánto? Le llevaron 85.000 dólares a Perón. El propio Frigerio se los llevó. Yo no quería el pacto, Cooke lo impulsaba. Yo no quería el pacto con los radicales porque sabía que nos iban a traicionar. Era lógico que nos traicionaran. Lo que querían era llegar al poder y una vez que estuvieran en el poder, iban a pactar con los militares o los militares iban a presionar sobre ellos de tal forma que no cumplieran ninguna de las promesas con nosotros. A mí Perón me dio una explicación... “mire Jorge –me dijo- si cumplen bienvenido sea, la próxima vez seremos nosotros los que mandemos en el gobierno. Sí, yo seré presidente otra vez. Y si no cumplen, porque los militares no los dejan, porque seguramente no los van a dejar o los van a voltear, entonces vendrá otra etapa nueva y estarán los militares otra vez y estos caerán, de eso no tenga duda. Pero mientras tanto pasa el tiempo –le dije yo- qué prisa tenemos Jorge –me dijo- no tenemos prisa, yo tengo más años que usted y tengo menos prisa. Con tal que se den las cosas como las veo yo, en las circunstancias que las veo, no tenemos que apurarnos. Déjelos. Yo no creo que Frondizi cumpla con nosotros pero la oportunidad del pacto –dice- es una oportunidad. Es una oportunidad de que nosotros hemos tenido grandeza, nos hemos prestado a la solución de los problemas que afectan al país. Los militares no van más. Los radicales si llegan a subir, llegan a ganar las elecciones ellos con Balbín para ser sirvientes de los militares”. Era lo lógico. Él lo veía con una claridad meridian. (¿?) Por aquellos años usted participó del episodio del secuestro de Juan Manuel Fangio en La Habana... Así es, así es. Fangio fue raptado saliendo del hotel cuando estaba conmigo en el año `58. Yo lo acompaño a la puerta del hotel y él sale caminando. Él vivía en un hotel más chico a dos cuadras del nuestro. Yo veo que se le acercan tres o cuatro personas e iban conversando. Yo pensé que eran admiradores y no... lo estaban raptando. Lo raptaron, lo llevaron, lo trataron muy bien y me mandaron un mensaje a mí que me quedara tranquilo que a Fangio no le pasaba absolutamente nada, que era una cosa para desprestigiar al gobierno de Batista. ¿Usted compró la casa de Puerta de Hierro? El terreno lo compro yo y después él se hace la casa. Era muy barato. Costó 100 mil pesetas el terreno y la casa 800 mil pesetas y se vendió en una millonada de dólares, exactamente 43 millones de dólares. ¿Por qué eran tan malas las relaciones entre Franco y Perón, fue a raíz del conflicto con la Iglesia? Efectivamente. Franco le escribe una carta a Perón a finales del `54. Era embajador.... Manuel Aznar el abuelo del actual presidente qu epor entonces vivía aquí con su abuelo. Aznar era íntimo amigo mío, teníamos una amistad de vernos dos o tres veces por semana con la señora. Entonces un día Aznar me llama y me dice “Jorge tengo que cumplir una misión terrible. Tengo una carta para Perón que no me gusta nada”. Más o menos decía así “Querido presidente y amigo, veo con preocupación los problemas que hay en la Argentina, su país, con la gente de la iglesia, tema que conozco en profundidad. Le ruego encarecidamente autorizarme hacer las gestiones necesarias para solucionar ese problema”. -yo le dije a Aznar- no la presentes, no se la lleves a Perón porque es una carta de entrometerse en las cosas que están picantes en el país – y dice- lo tengo que hacer Jorgito, yo soy el embajador. Pidió la audiencia y se la llevó a Perón y se la entregó. Perón al otro día me llama por teléfono, el secretario –y me dice- el general lo está esperando –dice- Jorge véngase enseguida –voy a verlo- Y me dice....Usted es muy amigo del embajador español no es así – le digo- así es general. Tome lea, lea lo que me ha traído –me dice- y me muestra la carta que yo ya había visto. General –le digo- Franco es amigo suyo creo -dice- yo creía que era amigo mío, usted es un metido. Le dice al secretario léale a Jorge que es lo que le contesto yo a Franco. “Francisco Franco, Madrid España -así terminante- Recibí la misiva traída por su embajador donde solamente debo comentarle que los problemas argentinos los resolvemos los argentinos. Firmado Juan Perón. Ni lo saludo ni gracias ni nada. Le dije- no mande esa carta presidente no mande esa carta –dice- Sí, si yo estuviera en su lugar no la mandaría pero si usted estaría en mi lugar la mandaría –le dije- no lo entiendo pero yo no la mandaría. Es romper relaciones con un hombre que es amigo suyo que está haciendo un ofrecimiento auténtico –y dice- No, es interesado qué va a ser auténtico. Y le dije- con esto pierde un embajador amigo porque este se va y no vuelve más. Y así fue. Él le llevó la carta a Franco y Franco le ordenó no volver más a la Argentina, y estuvimos sin embajador de España durante un año y medio. Usted participó en el intento de regreso de Perón en 1964. En el avión veníamos Vandor, Framini, Iturbe, Delia Parodi, Lascano, Perón y yo. Llegamos hasta Río de Janeiro. Yo voy a verlo a Francisco Franco y le pido autorización para que nos deje salir en un avión de Iberia, y nos dice que sí pero agrega: “Hijo, yo no sé si a ustedes les va a ir bien en este viaje. Yo creo que ustedes tienen demasiada ilusión, pero si llega a ir bien, cuando tú vuelvas seguramente te vamos a condecorar por tu lealtad a tu amigo; pero si sale mal, los vamos a expulsar a todos de España, menos a Perón. A Perón no lo puedo expulsar de España porque los españoles son capaces de expulsarme a mí”. Textuales palabras del generalísimo Franco. ¿Y qué pensaba hacer Perón si llegaba al país? Pensaba quedarse. Yo había viajado a Uruguay y arreglado con el gobierno de aquella época para que estuviéramos unos días....Él tenía la ilusión de que Illia cruzaría y vendría a darle un abrazo y a proponerle un arreglo de conciliación. Eso es lo que quería Perón, y libertad absoluta después, para accionar, y un llamado a elecciones definitivas y que gane el que gane. ¿Y no hubo ningún contacto con Illia? No. El único contacto que hubo fue el pedido del embajador para que nos fuéramos. Usted estuvo con Ernesto Guevara en España, en tres oportunidades. En el ´59 yo fui a Cuba, él era presidente del Banco Central y hablamos de la Argentina. Él trabajaba de noche, de día descansaba porque tenía sus ataques de asma. Bueno, en esa oportunidad él estaba en antiperonista, no comprendía a Perón, no lo entendía. La segunda vez que nos vimos fue en Madrid. Y ya había cambiado de opinión en forma total y absoluta ya era pro Perón. Porque él había estudiado a Perón y había visto las dificultades que había tenido Perón en su vida política, y las políticas internacionales que había tenido que anfrontar para llevar a cabo una política independiente, una política netamente nacional ¿Él pensaba en Argentina? Él pensaba en Argentina. Bolivia era un paso. Y con respecto a Perón, él no quiso verlo. ¿Qué pasó? No me pidió verlo. Me preguntó muchas cosas de Perón. Dio a entender con claridad que ahora lo entendía a Perón, que entendía la lucha de Perón, porque a ellos les había tocado lo mismo. Es decir, no había duda de que Perón se había ganado un lugar en la historia del país y del continente, que ellos hubieran querido que Perón viviera en Cuba. Yo creo que Castro hizo mucho para que Perón fuera a Cuba. ¿Por qué no fue? No fue porque Perón no era comunista, no quería jugar la última carta. ¿Y Perón sí lo quería ver al Che? No lo sé. Yo le comenté las dos veces que lo había visto. Y me dijo: “¿Cómo es? ¿Cómo es? ¿Cómo es? Jorge Antonio, ¿qué piensa? ¿Es un tipo inteligente? ¿No es inteligente?”. Le digo: “Es muy inteligente y muy capaz”. Pero no le pregunté: “¿Usted quiere verlo?”. Usted compró Primera Plana a comienzos de los 70, y se advierte que hay una especie de desplazamiento hacia la izquierda, inclusive en sus editoriales. ¿Era así, usted estaba cambiando la manera de pensar? No, no, era mi ideal. Yo dentro del peronismo estaba dentro de la línea izquierdoide, siempre estaba en lo mismo por eso me jugaron tanto con los montoneros. Yo tenía más contacto con los montoneros de los que tuvo Perón. Ellos venían a verme a mí y venían a verme en cantidades. Primera Plana por aquel entonces era pro-montonera Si, efectivamente era pro-montonera. Un día me llaman y me dicen: “tenemos que tener un medio de comunicación Jorge, tenemos que tener un periódico o una revista haga un esfuerzo y saque una revista –le digo yo- como no, la vamos a sacar”. Entonces me dicen em Madrid hay un argentino que está acá que tiene una revista y la quiere vender, se llama Gabrieli. Bueno, la compramos y de ahí partió la revista con una tendencia hacia la izquierda. ¿Como fue la relación Perón-Montoneros? Era buena pero Perón los subestimó. Los subestimó porque.... hay una anécdota muy buena....Un día yo le digo a Perón en Madrid que él tiene una reunión con unos 50 montoneros, estaba Vaca Narvaja, estaba Perdía, estaba Firmenich creo, estaba Galimberti... Entonces yo le dije, presidente usted le promete muchas cosas a estos muchachos y después va ser difícil cumplirles. Les prometía de todo. Que en la lucha había que estar por todos los medios y había que pelear contra todo lo que opusiera al peronismo en la vida real del país. Yo le dije: Cuando usted vuelva al país estos muchachos van a querer mandar – y me dice- cuando lleguemos a la Argentina Jorge, que vamos a llegar no tenga dudas, nosotros vamos a llegar y estos muchachos, si se ponen duros, yo voy a darle un vaso de agua, micrófono, les hablaré y les diré que se vayan a su casa tranquilos y me dejen gobernar. Y quédese tranquilo que van a cumplir. No van a cumplir –le dije- se le van a oponer y le van a hacer la vida imposible, y acuérdese lo que le digo. Yo hablo todos los días con ellos y hablo mucho y cuando quiero persuadirlos de algo se encabritan y se ponen furiosos, no admiten un diálogo, quieren mandar. Lo respetan a usted, no se le oponen pero ellos quieren mandar. ¿Cuando Perón se enteró de la muerte de Aramburu ¿qué le comentó a usted? “Las pagó”, textuales palabras. Yo lo llamé por teléfono y el me dijo secamente “las pagó, Jorge” ¿Usted cómo se enteró? Me llamaron los muchachos a Madrid a la media hora de haberlo matado ¿Y a usted qué sensación le produjo cuando se enteró? Qué le puedo decir, es un acto monstruoso me entiende. Yo entiendo la justicia de otra forma pero de todas manera Aramburu se las había ganado. Aunque él no fuera culpable de muchas cosas apareció como culpable de muchas cosas. ¿Y cómo era su relación con López Rega? Fue siempre muy mala. Pero hubo algo en lo que tuvo razón. Cuando llegó a España me vino a ver y me dijo: “Mire, Jorge Antonio, no hay nadie que tenga más influencia ante Perón que usted. Y Perón lo respeta muchísimo. Pero de ahora en más esa relación va a cambiar. Va a ser de los tres: Isabel, yo y usted. Vamos a ser los tres, vamos a trabajar juntos y vamos a controlarlo a Perón, porque hay que controlarlo mucho, hay que decirle que no debe recibir a alguna gente. Ni a mucha gente sindical que es mala gente, que yo los conozco perfectamente bien”. Y yo le dije: “Mire, lo que usted me dice es una insolencia. Ni yo tengo influencia sobre Perón, ni tengo nada que hacer con ustedes”. Me dijo: “Se va a arrepentir porque Isabel va a ser la que mande y el que manda a Isabel soy yo. Y yo vengo a hacer un trato correcto y usted me lo rechaza”. Le digo: “Se lo rechazo y lo echo a la mierda ahora mismo. Mándese mudar de acá”. Y lo eché de mi casa. ¿Por qué Perón se sometió a López Rega? No lo quería, Lo despreciaba. Le resultaba útil y complementario con su mujer. Con López Rega se evitaba problemas con Isabel. Pero lo despreciaba; decía: “Este Brujo de porquería no hace más que meterme en líos”. ¿Perón estaba al tanto del funcionamiento de la Triple A? Sí y no. Sí, porque se tenía que enterar, y no porque no lo quería. Él no quería esas cosas. Pero pasaban. Pero pasaban. ¿Qué opinaba en la intimidad de los montoneros? Él estaba convencido de que los montoneros le iban a responder siempre. Yo le aseguré que no. Porque yo tenía mucho contacto con ellos, mucho más que él. Él les daba directivas y ellos ante él no se explayaban. Ante mí se explayaban con más claridad. Había misiones que los montoneros cumplieron. Yo le advertí a Perón: “Mire que esto es riesgoso. No le dé tantas alas en el país porque usted después va a tener un problema”. Me dijo: “No. Cuando lleguemos al país, Jorge Antonio, acuérdese lo que le digo, un día me sentaré en la Casa de Gobierno, llamaré a la juventud, pediré un vaso de agua y les diré que es lo que tienen que hacer”. Le dije: “Ahí se va a llevar la primera gran desilusión. Ahí se va a llevar usted el primer susto que le van a dar la juventudes actuales”. Me dijo: “No. Quédese tranquilo que eso lo manejo muy bien”. ¿Y qué le comentó sobre el famosos 1º de mayo de 1974?... La noche del 1º de mayo de 1974 me llama Perón a Madrid y me dice: “Lo felicito, Jorge Antonio, ya se habrá enterado de lo que me hicieron los imberbes. Usted tenía razón. Es mi deber y obligación recordárselo y reconocérselo. Usted los conocía mejor que yo”. Le digo: “No es que los conocía mejor que usted. Yo tenía más trato con ellos que usted. Lo siento mucho”. Ya me había enterado de lo ocurrido porque lo comentaba la televisión a cada rato en Madrid. ¿Por qué cree que cambia esta relación y pasa de “la juventud maravillosa” a los “imberbes y estúpidos”? Porque los imberbes y estúpidos no le llevaron el apunte a él. ¿En qué sentido? En el sentido de que querían la revolución y se la empezaron a imponer. ¿Por qué no regresó con Perón en 1973? Dos razones. Era un pacto entre Perón y yo. Él me vino a visitar y me dijo: “Mire, Jorge, nosotros nos vamos a Argentina. Si usted quiere venir, viene por su cuenta. Por supuesto, tiene todo mi afecto y todo mi apoyo. Pero yo temo que le hagan una perrería. Lo de López Rega e Isabel es una cosa muy seria y muy grave. Yo no estoy seguro si a usted lo van a dejar vivo. Se lo digo con toda sinceridad y con gran dolor. Yo no lo podré proteger. Éstos a usted lo tienen en la mira”. Le dije: “Bueno, yo tampoco quiero ir así, Presidente. No quiero ir en condiciones de convertirme en un problema para usted, que tenga que estar discutiendo a la fuerza con López Rega o con Isabel”. Yo ya era una figura en el peronismo, así que le dije que no debía preocuparse, que yo me quedaba y que con el tiempo vería lo que correspondía hacer. Y luego vine. ¿Perón nunca le pidió ayuda frente al proceder de López Rega? Me escribió una carta que me entregó su médico, Flores Tascón, donde me decía: “López Rega ha enloquecido porque no hace más que crearme problemas, Así le irá. Cuídeme las cartas de Eva”. Porque él me había dejado las cartas que le había mandado Eva en las últimas horas de su vida. Fue la única correspondencia, y dos llamados por teléfono preocupado por López Rega, preocupado por el país. López Rega era un cáncer que Perón tenía encima. Él sabía que yo conocía todos los secretos. ¿Peró sabía que se iba a morir en poco tiempo? Sí sabía. ¿Cuándo lo supo? Cuando lo operaron de próstata él ya supo que era una cosa que no tenía remedio y no le quedaba mucho tiempo. Volvió al país sólo para el entierro de Perón. Vine para el entierro. Estuve unas horas. Me invitó Franco a viajar en el avión oficial que trajo a la comisión gubernamental encabezada por el ministro de Defensa de España. ¿Usted corría peligro? Cuando llegué, en el aeropuerto me estaba esperando el general Carlos Dalatea, que había sido agregado militar en España, y fuimos directamente al Congreso, donde estaban velando a Perón. Estuve ahí media hora y a la salida me despidió el general. Quedamos en encontrarnos a la tarde en casa. Entonces se acercó el comisario Margaride, que era jefe de la Policía Federal, y me dijo: “Mire, Jorge Antonio, ¿usted se va a quedar en el país?. Yo le dije: “No sé. ¿Por qué?. Y me respondió: “Lo siento mucho. Le puedo poner una custodia, le puedo poner dos miembros de custodia, pero no le doy seguridad porque usted tiene enemigos poderosísimos acá”. Le dije: “No. Quédese tranquilo que yo no he venido para quedarme. Ni siquiera he traído ropa para quedarme. He venido a ver a mi amigo en su última instancia. Así que le agradezco su deferencia, pero no”. ¿Usted le presento a Menem a Perón? Así fue. Menem viene a Madrid, va a Puerta de Hierro y López Rega no lo deja entrar y no le consigue la audiencia. Entonces, me viene a ver a mí cuando iba para Siria con sus padres para casarse. Y me viene a ver a mí y me dice que quiere verlo a Perón. Sí como no, lo va a ver. Primero porque es peronista y segundo porque es hijo de árabe igual que yo y con mucho gusto le voy a conseguir la audiencia. Mañana a las diez de la mañana –le digo- estese aquí que vamos a verlo a su casa. Esa tarde vino Perón a mi oficina y le dije que había venido un muchachito riojano que me parecía inteligente, capaz y que se decía peronista a ultranza. Que era jefe de la juventud peronista de la Rioja. Lo llevo yo y está tres horas con Perón. Menem impresionó muy bien a Perón. ¿Qué le dijo Perón después de la entrevista? A la tarde de ese día me llama por teléfono y me dice: “ese muchachito que estuvo esta mañana Jorge se va pronto no? -y me dice- haga lo posible por que se quede uno o dos días –dice- me interesa mucho hablar con él, me interesa que tengamos otra charla. -y le digo- pero si yo le digo eso se queda un mes. Bueno –me dice- con dos o tres días yo me conformo. Entonces lo llamé y le dije mire Carlos, el presidente me dice que tiene interés de seguir charlando con usted, así que si se puede quedar uno o dos días.... “Pero me quedo un año –dice- don Jorge por favor con mucho gusto. Y al otro día se encontraron a las cinco de la tarde en casa y estuvieron en mi oficina hasta las nueve de la noche. Y al otro día se volvieron a encontrar a las cinco de la tarde y volvieron a estar hasta las nueve de la noche. Así que Menem tuvo tres entrevistas con Perón. Y Perón me dijo lo siguiente cuando me dijo que lo hiciera quedar -me dijo- este muchacho tiene premio ¿Qué quería decir con premio? Que era un tipo potable, que era un tipo que servía. Esa era la opinión de Perón. Peron retorna, 1973 FUENTE: http://www.revistaarabe.com.ar/entrevistas_Jorge_Antonio.asp
Apocalypse Now: el Umbral de la Locura A continuacion un analisis integramente personal acerca de la obra maestra de Coppola. Apocalypse Now demostro ser todo un suceso no solo en algo que a consideración seria en este caso tan limitado como la llamada industria del cine. La pelicula rodada en 1979 integramente en las Islas Filipinas fue y con seguridad sigue siendo la mayor critica a la violencia entre los humanos y como la sociedad y su estructura tiende a reconocer esta locura como todo un orgullo, esta violencia se ve representada por el acto de la Guerra y construye dentro de ella las complicadas relaciones entre quienes luchan por sobrevivir al conflicto pero ante todo a ellos mismos, a no ser traicionados por su cordura. Increible banda sonora, arrancando con el tema The End de The Doors y el resto de la musica, que es de ambiente creo que fue producida por un integrante de Greateful Dead, el tema de los creditos originales es increible. El oficial de Inteligencia, Capitan Willard es encomendado en mision secreta a la busqueda del condecorado y ahora "desquiciado" Coronel Kurtz. Su mision basicamente consiste en seguir el rumbo de un rio que serpentea como un cable hacia los rastros de Kurtz teniendo a disposicion una lancha sin blindaje y una tripulacion de cuatro integrantes despreocupados en un principio, pero los disparos, los cuerpos colgados de los arboles selvaticos y la paranoia de la misma tripulacion dan lugar a un claro anticipo, el de la muerte. Willard en un principio habia vivido el tormento del conflicto belico, habia vuelto a su hogar pero el desconcierto, el no saber donde estaba y por que las cosas alli eran tan distintas decidio regresar a lo que a el le resultaba mas familiar y que en relativamente poco tiempo lo marco mas que cualquier otro momento o periodo de su vida, decide entonces volver a Vietnam, donde los sentimientos, las emociones y las vivencias se inpregnaban en el espiritu con tanta facilidad. La peor lucha no es la que podemos contemplar en la pelicula, es aquella que encara el protagonista consigo mismo, el de discernir que es lo que realmente esta bien, que es lo que esta mal. La etica, el "terror de la moralidad" como decia Kurtz, esta tradicion con que todos cargamos desde el momento en que existimos se vuelve de pronto tan inutil, tan contradictorio y nos encontramos que en cierto lugar de este mundo encontramos una realidad totalmente distinta, paralela como si de universos se tratara. Las que en la sociedad solian ser trabas burocraticas, legales auqellas que impartian segun molestos articulos y leyes eternamente numerables "no se debe matar porque.., no se debe robar porque.." ahora se invertian y segun este supuesto codigo de guerra se da lugar a la obediencia, las estrellitas de metal que alivian las penas de algunos pocos, la graduacion... Ahora si podria decirse "robaras, mataras" porque en esto que pareciera ser un universo paralelo, el mundo del reves y por ello es tan dificil de digerir se le permite todo a todos, ya no se piden explicaciones, se ordenan resultados. Coppola dijo acerca de la pelicula «Esta no es una película sobre la Guerra de Vietnam, esto es Vietnam». Pienso que quiso decir, esto es todas las guerras, todos los conflictos sangrientos y aberrantes que se justifican mediante cuestiones tan desgastadas y utilizadas como excusa como el "honor" o "la patria", sea tambien "el heroismo". Los humanos se masacran y a cambio reciben una pequeña chapa y un monton de malos recuerdos. Esto pareceria injusto para nosotros, quienes no trazamos puertas en las que podemos acceder y de pronto encontrarnos en un lugar donde todo es lo contrario a lo que pensabamos y sentiamos. La guerra resulta adictiva para muchos, para quienes por mas capacitacion que tuvieran para poder cruzar aquella puerta caian en el vacio de no saber realmente si estaban en vida o habian finalmente perecido en aquellos campos. Para los menos, para los soldados leales, que llegaron a la puerta con el preconcepto de luchar por "la patria" solo se les pidio algo, y esto es que cuando cruzaran aquella puerta una vez mas recordaran lo que una vez vivieron, la moralidad y las costumbres, las emociones que la sociedad nos aconseja y si cuyo valor no representamos reprime porque los mas de aquella sociedad no podrian entender otro comportamiento. Como podrian aquellos, los civiles, quienes no prestaron servicio conocer la verdad? La diferencia entre ambos paralelos es que en el "mundo del reves" no hay rodeos, no hay tiempo perdido, hay resultados y hay hechos sin opiniones ni juicios. El "mundo del reves" es verdadero, es honesto, es cruento, horrendo y no lo oculta, sera por esta razon que quienes incursionan en el no pueden sino convertirse en zombis, anhelando alguna vez regresar a aquel universo donde no habian distracciones ni entetenimiento, eran descargas puras de realidad, donde no se mentia, se impartia. La sociedad de los mas, la que es tradicional, en la que nosotros vivimos y nos desarrollamos, aquella que adoptamos por costumbre y por esto no nos queda mas remedio que sonreirle y vivirla. Esta es la falsa, es la que nos miente en el rostro y no deseamos caer en la realidad de que nos han estafado, de que las sociedades no se han forjado en el amor, en la libertad o en la autonomia. Muchos se daran cuenta de que la farsa es inagotable, inclusive frustrante al punto que para permanecer cuerdos nos tenemos que mentir, seguir mintiendonos par poder continuar. La"libertad" se da para algunos, los menos y nos damos cuenta que los grandes sucesos, los relevantes suceden porque hubo un cambio de planes, porque somos parte de este plan, parte funcional, muñecos de prueba para choques. La "libertad", la de algunos, la de los menos es la que nos convierte a los demas, los mas, en esclavos de sus intereses, de su orden su amor a "la patria" (los billetes), su amor a "la gloria" (los negociados), de su afan por "la igualdad" (intereses politicos). Y sabiendo esto tan solo, caemos en la cuenta y nos convertimos en aquello en lo que estos hombres que cruzaron esa puerta se convirtieron, en "locos". Aquel que cuestiona y pierde sensibilidad y de pronto la vida se le va vuelta, tornando de blanco en negro. El entrañable Coronel Kilgore, resultaba a los ojos de Willard "un buen oficial", aquel con el que uno podria sentirse seguro. Lo cierto es que Kilgore entendia mejor que nadie de que se trataba la Guerra y por esto podria continuarla, aquel conflicto consigo mismo y poder soportar aquel conflicto de los demas, de los menos. Todo esto podia hacerlo porque entendia que el estaba para asesinar y no para "hacer la patria", lo podia cumplir porque tenia pasiones que seguian indemnes a pesar de aquel ambiente (como el surf), ese ambiente que le era familiar pero no extraño y que podia conjugar con aquel otro paralelo, en el que podria desenvolverse. Para Kilgore las ordenes lo eran todo y regian la realidad, las impartia y las recibia y a el no le importaba. Y es que las ordenes son comunes en ambos "universos" y puede ser el nexo que conectara a Kilgore con su cordura, su integridad (aparente integridad). Aquel era "el buen oficial" en guerra, el que no se cuestionaba la libertad, la gloria, la igualdad sino que entendia que las ordenes eran todo y por ello no se cuestionaba lo establecido. El Coronel Kurtz fue aquel que decidio no obedecer la normativa, que creo su propio juego dentro de aquel mas imponente, el territorio invadido de Vietnam. Kurtz en Camboya comienza su pequeña guerra, sus propias reglas las cuales no obedecian a ningun paralelo, a ninguna realidad. Este hombre habia sido todo un paradigma en cuanto a la formacion profesional en el Ejercito, comprendia la gloria, la igualdad y la libertad y por esto era eficiente en su rol, por esto Kurtz queria mejorar sus habilidades, ganar chapitas, pero esto solamente para encarar la realidad para la cual no estaba preparado. Kurtz no logro captar el juego que se le impuso, confundio la normativa y por esto decidio alejarse, no demasiado, y crear sus propias normas. El juego de Kurtz era sin embargo el mas honesto, porque era brutal y lo era de forma sadica y sin rodeos. Aquellos cuerpos sangrientos que colgaban de los arboles, aquella suerte de creencia o religion que habia impuesto dentro de sus parametros de dominio, se asemejaba al Viet Cong, a su conflicto de trincheras y tuneles. Pero podia asemejarse al conflicto de EEUU? Ellos luchaban por la igualdad, la libertad... Enviaban a sus soldados a frentes abandonados, sin direccion, simplemente para morir para disparar entre las sombras y posiblemente quitarles la vida a sus compañeros, pero esto nadie lo captaba sino Willard y su tripulacion cada vez mas reducida. Aquel recorrido por el rio serpenteante, cada vez los acercaba a la locura mas extrema y cada vez observaban en sus alrededores que los hechos mas violentos lo confirmaban. Willard sobre el final y sin saber uno exactamente donde se encontraba relatando aquel episodio unico, es el testimonio de la realidad, aquel que no escuchamos porque es pronunciado por los" locos", "dementes" o "lunaticos" si se quiere. Kurtz habia iniciado su propia guerra y ese era el peor pecado, por el cambio de normativa, por el cambio de intereses, por el ajuste de los objetivos. El tenia conciencia y mantenia su cordura y por esto espero a Willard y no lo ejecuto, sino que lo acogio, para que cuando este listo el cumpliera con sus normativas, con sus ordenes, esas que alguna vez Kurtz habia impartido y habia obedecido. El Coronel habia terminado por ser una abominacion equivalente a la que no podia comprender y con sus ultimos vestigios de lucidez convence a Willard para que termine con su creacion, su realidad que a fin de cuentas no era distinta a la de EEUU, que no era distinta a la del Viet Cong y que por cierto se asemejaba a la realidad, al paralelo de los mas, de aquellos que no cruzan la puerta y continuan con sus vidas. Kurtz termina siendo el mas honesto, posiblemente no el mas cuerdo pero con sus hechos, sus acciones nos relata su realidad. Coronel Kurtz (Marlon Brando) junto al Capitan Willard (Martin Sheen) Coronel Kilgore (Robert Duvall) FUENTE: Mi aporte
Luis J. Dellepiane Biografia Luis J. Dellepiane (n. Buenos Aires 3 de febrero de 1865-1941), fue un ingeniero civil, militar y político argentino. Con el título de Teniente General, participó en la política vinculada a la Unión Cívica Radical de la mano de Hipólito Yrigoyen. En 1919, el presidente lo designó Jefe de Policía de la Capital en momentos de la semana trágica. En 1928, junto a Yrigoyen, ejerce el rol de ministro de guerra. En septiembre de 1930, se aleja de su cargo. Dellepiane como ingeniero civil, tuvo una importante trayectoria en la docencia universitaria, llegando a ser, vice decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales donde dictó cátedras desde 1909. También integró el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Se lo considera el padre de la geodesia argentina por su tarea y obras sobre dicha ciencia. Asimismo, este destacado hombre de ciencia fue miembro de número de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Junto al Perito Moreno y otras destacadas figuras fundó el 4 de julio de 1912 la Asociación de Boy Scouts Argentinos. Su papel En diciembre de 1918 estalló una huelga en los talleres metalúrgicos de Pedro Vasena e hijos situados en Nueva Pompeya . Los obreros reclamaban mejores salarios y mejora en las condiciones de trabajo. El 7 de enero una emboscada policial terminó con varios trabajadores muertos. Su sepelio se transformó en una gran manifestación que también fue reprimida . La organizaciones sindicales convocarón a una huelga general, se sucedieron choques callejeros y las barricadas se extendieron por toda la ciudad. En la represión intervino el ejército, la policía y grupos de civiles armados que constituyeron la Liga Patriótica Argentina que estaba controlada por los conservadores. Hubo numerosos muertos y heridos; el Presidente Yrigoyen obtuvo una solución favorable a los huelguistas. Los sucesso de 1919 desbordaron a Elpidio González que era el jefe de Policia del momento y uno de los más leales amigos de Yrigoyen, que por sus funciones estaba encargado de negociar con los huelguistas, ante estas circunstancia el general Luis Dellepiane , comandante de Campo de Mayo, se encargó de restablecer el orden. Muchos esperaban y lo alentarón a que encabezara un golpe de estado, pero Dellepiane era radical y simpatizante de Yrigoyen. Muchos autores y no pocos lectores han convenido en que la renuncia presentada el 2 de Septiembre de 1930 por el entonces Ministro de Guerra, Teniente General Luis J. Dellepiane (1865-1941), fue uno de los hechos desencadenantes de la caída del gobierno de Hipólito Yrigoyen. Ingeniero civil en 1891, titular de geodesia en la Facultad de Ciencias Exactas,. vicedecano y consejero de ésta, miembro de número de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Dellepiane asoció a su formación militar la del hombre de ciencia dedicado a la enseñanza. Por su larga actuación en la cátedra, investigaciones y obras publicadas, se lo considera el padre de la geodesia argentina. Dentro del Ejército ocupó la dirección del Instituto Geográfico Militar y dictó la cátedra de topografía en la Escuela Superior de Guerra. Fue agregado militar en Berlín, director de Ingenieros y comandante de la 29 División de Ejército. Algunos párrafos de su renuncia resultaron proféticos: o soy político y me repugnan las intrigas que he visto a mi alrededor, obra fundamental de incapaces y ambiciosos. He visto y veo alrededor de V. E. pocos leales y muchos interesados. Habría que nombrar un tribunal que analizara la vida y los recursos de algunos de los hombres que hacen oposición a V. E., y de otros que, gozando de su confianza, hacen que V. E., dé cuyos ideales yo tengo la mejor opinión, sea presentado al juicio de sus conciudadanos en la forma despectiva que es marea que nada detendrá, si V. E. no recapacita un instante y analiza la parte de verdad, que para mí es mucha, que puede hallarse en la airada protesta que está en todos los labios y palpita en muchos corazones. Al final he deseado, lo mismo que en la llamada semana trágica en que espontáneamente y por mi propia decisión contribuí a salvar el primer gobierno de V. E., proceder a salvar otra vez al país y al ejército del caos que lo amenaza. Sólo lamentó no haber podido realizar obra constructiva. FUENTE: http://www.historiadelpais.com.ar/bio.php?id=160

Acero para la Industria (Posteo dedicado a un genio y emprendedor hombre que dedico su vida a trabajar un pais prospero e independiente) Savio enciende por primera vez el Alto Horno de Zapla que produjo su primera fundición inicial de arrabio el 11 de octubre de 1945. La Movilizacion Industrial El objetivo de toda la obra de Manuel N. Savio (1892 - 31 de julio de 1948) fue claro: la Movilización Industrial Argentina, el mismo nombre que llevara el curso organizado y dirigido por el Teniente Coronel Savio en la Escuela Superior Técnica del Ejército Argentino, por el año 1933. Su proyecto buscaba alcanzar cuanto antes la capacidad de producción de materiales y la capacidad de elaboración de materias primas básicas para la industria manufacturera, que permitieran al país actuar con completa soberanía, sin la dependencia de intereses extranjeros que decidieran cuándo y qué industrias la Argentina podía desarrollar. Su primer paso hacia la industrialización nacional, fue la creación de la Escuela Superior Técnica tomando como modelo la Ecole Polytechnique de Francia (fundada en 1794 bajo la dirección de Lazare Carnot, colaborador de Benjamín Franklin, precursor del Sistema Americano de Economía Política). En un ejército argentino en vias de ser profesional, capacitado y bien provisto, gracias a la obra de comienzos del Siglo XX del General Pablo Riccheri (1859-1936), la Escuela de Savio se convirtió en el semillero del que surgieron los nuevos ingenieros militares, que se encargarían de la explotación de yacimientos, construcción de industrias y de toda la infraestructura para el mencionado Plan Industrial. El siguiente paso de Savio sería la creación de la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), desde la cual, siendo su director creó un plantel de catorce fábricas propias, participación en ocho sociedades mixtas y nueve sociedades anónimas con mayoría estatal, entre las cuales se destaca, Altos Hornos Zapla-Palpalá (1945), planta fundacional de la industria siderúrgica argentina. Del arte del buen gobierno de Manuel N. Savio surgió la creación de la Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina (Somisa), que posteriormente construyera la Planta de Punta Argerich, hoy llamada Planta Siderúrgica “General de División Manuel N. Savio”, que llegó a proveer a la Nación Argentina con 500.000 toneladas de productos semi terminados de acero. Para Savio, la movilización industrial argentina, se traduciría “en comida y hogar para muchos argentinos; pero a ese pan y a ese techo hay que agregarle el valor extraordinario que significa aprender a fundir, a construir hornos, a preparar refractarios, a manejar máquinas importantes. ¿Cuánto vale la influencia que tiene en la formación espiritual de nuestros compatriotas el perfeccionamiento de su capacidad técnica para sus tareas en medios mecanizados?... Su valor potencial tiene un extraordinario significado en la independencia argentina, en la argentinidad, sin ánimos aislacionistas; al contrario, en un sano propósito de cooperar al bienestar colectivo... Es indispensable para desenvolvernos libres de un tutelaje que, a esta altura de nuestra vida, resulta una vergüenza y una afrenta a nuestra dignidad”. General Manuel Savio (del Arma de Ingenieria) La Escuela Superior Técnica Siendo Capitán, y profesor del Curso de Metalurgia y Acción de Explosivos en el Colegio Militar de la Nación, como miembro de la Comisión de Adquisiciones en el Extranjero, viaja a Bruselas (Bélgica) con su familia, en los primeros días del año 1924. Durante su estadía, se interesa por la obra del capitán Dumez, profesor de la Escuela Superior Técnica de Artillería, de Francia, a quien trata durante su estadía en París y a cuyas clases asiste. Deslumbrado por sus enseñanzas, se dedica a traducirlas para ofrecerlas como textos en el Curso Superior y Especial del Colegio Militar de la Nación. Estando en Europa, Savio toma conciencia de la escasez de ingenieros y químicos industriales argentinos, y de que el Curso Superior, cuya Jefatura había asumido, era insuficiente para formar el plantel técnico necesario si se quería desarrollar industrialmente a la Argentina. De ahí surge su idea de que era necesario sustituirlo por una Escuela, abierta a los oficiales de todas las armas. Fachada de la Escuela Superior Tecnica Gral. de Division Manuel Savio Tras retornar de Europa, le es asignada en 1929 la cátedra del “Servicio de Ingenieros” y la de “Organización Industrial Militar”, en el Curso Superior del Colegio Militar. El 6 de septiembre de 1930, el general José F. Uriburu, quien derrocaría al presidente Hipólito Yrigoyen (1928-1930), se presenta en el Colegio Militar, ganando la adhesión de los cadetes a su movimiento. Savio se pliega al mismo, siendo nombrado por su grado, ya de Teniente Coronel, Jefe de las Secciones de Infantería y Ordenes del Estado Mayor del Comando en Jefe Revolucionario. Siendo presidente Uriburu (1930-1932), Savio, propone la creación de la Escuela Superior Técnica. Su proyecto es exhumado y dos meses después, el 6 de noviembre de 1930, se da a conocer el Decreto respectivo, quedando consolidada la creación de la Escuela Superior Técnica, fuente de capacitación de carácter militar y técnica a la vez, de la que surgirán los ingenieros militares que atenderán la movilización industrial que Savio trazaba para la Argentina, correlacionando las posibilidades de la industria con las necesidades de la defensa nacional. Designado como su primer Director, integra el cuerpo de profesores, que al igual que él, trabajarían ad-honorem en la Escuela, que, aún sin edificio, funcionaba en dependencias del Colegio Militar, en San Martín, provincia de Buenos Aires. La Escuela Superior Técnica de Savio, no sólo fue el peldaño fundamental de lo que sería la movilización industrial de la Argentina sino que después, por 1945, ya recibía oficiales de otros países iberoamericanos. Como lo planteara el mismo Savio, esta movilización permitiría, un país listo tanto para la guerra como para la paz, que mediante las industrias desarrolladas, se propone levantar las sólidas estructuras industriales que, llegado el caso, sirvan a la defensa. La Dirección General de Fabricaciones Militares logo de Fabricaciones Militares Convencido de que la seguridad y la defensa nacional, estarían estrechamente vinculadas a las industrias básicas, que sirviendo a la paz, al progreso pacífico, fueran la garantía del país en caso de conflicto, Savio remarcaba que “el análisis efectuado demuestra la situación actual de munición y la que es necesaria para satisfacer las necesidades más indispensables. Debemos convenir que las existencias disponibles resultan ridículas y que nos encontramos, en realidad, totalmente desarmados”. Como solución, Savio propone incluir las industrias del Ejército en un organismo autárquico y centralizador, que sea idóneo para dirigir no sólo las fábricas estatales, sino también las privadas que pudiesen adaptarse en caso de un conflicto. Organismo que sería delineado en el proyecto de creación de la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), el cual quedara definido en sus puntos esenciales en septiembre de 1937, y cuyo propósito esencial, como posteriormente explicara Savio, era “alcanzar lo más pronto posible la propia capacidad para producir en el país las armas y las balas indispensables para mantener la soberanía y el honor nacionales; liberándonos a ese respecto de la dependencia del exterior”. El 11 de mayo de 1938, eleva al Poder Ejecutivo un proyecto de ley auspiciando la creación de la DGFM. Tres años después, el 9 de octubre de 1941 se promulga la Ley 12.709, estableciendo el régimen orgánico de la DGFM, siendo designado, como su Director General el recién ascendido coronel Savio. Zapla y la Minería Argentina En el año 1939, con la declaración de guerra de Francia e Inglaterra a Alemania, quien acababa de invadir a Polonia, se daba inicio a la Segunda Guerra Mundial. Era previsible que al país iban a faltarle minerales y suministros importados, esenciales para su funcionamiento. Entre ellos, estaba el hierro. Por esos días un grupo de campesinos que residían en la ciudad de San Salvador de Jujuy, había encontrado por casualidad, en los bosques de Zapla, lo que parecía ser un yacimiento de hierro. Tiempo después, Savio encontró en su mesa de trabajo unas piedras remitidas por un colega, antiguo jefe suyo, con una carta que decía que “como sé que usted es muy inquieto por estas cosas, que me han traído unos paisanos, se las envío para que vea si pueden ser de alguna utilidad para el país”. Interesado en lo que podría ser un yacimiento de hierro, imprescindible para su proyecto industrial nacional, encargó a uno de sus asesores, Luciano Roque Catalano, pionero de la minería argentina, doctor en Química especializado en geología económica y planificación de la movilización industrial argentina, la misión de realizar una exploración minera en la sierra de Zapla, provincia de Jujuy. A su regreso, Catalano advirtió que el descubrimiento del hierro de Zapla tenía tanta importancia para el país como el hallazgo casual de petróleo en Comodoro Rivadavia, señalando que “el yacimiento es una cuenca sedimentaria de hematita cuya potencia visible asegura una reserva de 50 millones como mínimo, tal vez 100, y quizá me quede corto”. Ante el importante volumen, Savio pidió a la Dirección de Minas del Ministerio de Agricultura realizase una exploración, determinándose, finalmente que “en la zona Guacalara-Zapla-Güemes-Salta-Jujuy la potencia probable de hematita de 35 a 45 % de hierro elemental se estima en más de 500 millones de toneladas”. Al mismo tiempo, por esos días, un tradicional matutino sostenía en un editorial que “no tenemos hierro ni carbón de piedra, elementos indispensables de la gran industria”, para concluir que “en realidad no nos debemos quejar de la heredad que nos ha tocado en suerte y no hemos de ser mineros mientras nos convenga y nos guste ser labradores y criadores de ganado”. A lo que Savio refutaba indicando que “o sacamos este hierro de nuestros yacimientos... o renunciamos a salir de nuestra condición exclusiva de país agrícola-ganadero, renunciando a alcanzar una mínima ponderación industrial, con todas las graves consecuencias que ello implicará en el futuro de la Nación”. Al elaborar los fundamentos de la DGFM, Savio incluyó un capitulo sobre exploración y explotación de minas que como el mismo definiría un tiempo después creó “una verdadera revolución en cuanto a la tesis que sobre la materia se sustentó, terminantemente entre nosotros, de explorar y explotar minas que por intermedio de la DGFM se atribuye, en adelante, al Estado”. Con esa misión, la DGFM se dedicó a la exploración de las riquezas minerales de la Argentina cuyos resultados no tardaron en aparecer. Entre los mas importantes de esos descubrimientos estuvieron: el hierro de Puesto Viejo, al sur de Zapla; las arcillas y caolines bonaerenses, el uranio de Comechingones y de la mina “Soberanía”, de Mendoza; el cobre de Los Aparejos, en Tinogasta, Catamarca; el mineral del Paramillo, de Uspallata, Mendoza; la mina de hematita La Santa, Pastos Grandes, Salta; y el cobre y la rodocrosita de Capillitas, entre otras. Cuando por el mes de agosto de 1945 fueron arrojadas las bombas nucleares en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, Savio de inmediato reaccionó insistiendo en que “tenemos que intensificar ya, rápidamente, la búsqueda de uranio en todo el territorio argentino. No se trata de fabricar la bomba atómica, sino de pesar en el concierto mundial con la tenencia de uranio”. Asi fue como los 30 geólogos de la DGFM se lanzaron al relevamiento y la exploración del territorio nacional en busca de uranio haciendo hallazgos sorprendentes. Dos décadas después, Argentina estaba en el concierto de las pocas naciones que generaban energía nuclear. Zapla-Palpalá: El nacimiento de la siderurgia argentina Altos Hornos Zapala Con el descubrimiento de los yacimientos de hierro en Zapla, la DGFM da inicio a la creación del Establecimiento Altos Hornos Zapla y la planta experimental de Palpalá, pilares de la nueva siderurgia argentina. El Coronel Manuel N. Savio explica de forma excelente, la importancia de formar una “conciencia metalúrgica” , en un discurso pronunciado en el salón de la Unión Industrial Argentina (UIA) en el mes de junio de 1942: “Puede decirse que hasta ahora hemos desechado sistemáticamente todos nuestros yacimientos de minerales... De tal manera, hemos visto tomar rumbo al extranjero a grandes cantidades de minerales en el mismo grado de concentración compatible con las tarifas de transporte; hemos anotado en nuestras estadísticas un valor que acrecentaba los ingresos ponderados en oro; pero sin dejar el efecto saludable que hubiese podido proporcionar el trabajo de su industrialización y, como saldo del balance, sólo debemos consignar un egreso de riqueza, una disminución del potencial... muy poco, pues, es lo que ha quedado como beneficio fuera de miserables jornales de extracción”. El 23 de enero de 1943 el presidente Ramón S. Castillo (1942-1943) suscribía el respectivo Decreto que mandaba crear el Establecimiento Altos Hornos Zapla. Se licitó la construcción de la planta experimental de Palpalá, obra que quedó adjudicada a la empresa sueca “Svenska Entreprenad A.B.”, asumiendo el proyecto y la supervisión de la instalación del alto horno. A cargo del capitán Enrique Lutteral, ayudado por el geólogo Victorio Angelelli, se elaboró la galería principal de la mina de Zapla, bautizada “9 de octubre” en homenaje a la fecha de la fundación de la DGFM. Construida a dos puntas sobre una longitud de 500 metros, o sea a partir de sus extremos, tratando de empalmar en su parte media. Un método inusual, contrario a todas las prácticas universales, adoptado porque los equipos de perforación –trabajando con barretas y martillos por la carencia de elementos mecánicos y automáticos- no podían avanzar más de un metro por día, mientras el plazo estricto fijado por Savio requería otro ritmo. Había que construir un cable carril desde la sierra de Zapla a Palpalá, para asegurar la bajada del mineral. Varios técnicos recorrieron el país en su búsqueda. En una mina riojana abandonada llamada “La Mexicana” encontraron uno. Hurgando sin descanso consiguieron varios tramos. La habilidad de los técnicos permitió una instalación aérea con cables adquiridos en trozos, como si fueran géneros, que soldaron con perfección, disimulando las uniones. Una doble línea de cable carril tendida a lo largo de doce kilómetros y medio con cinco estaciones tensoras y 109 torres de hierro en forma de T, plantadas sobre basamento de hormigón, unió a Palpalá, ubicada a 1.105 metros sobre el nivel del mar, con el extremo más cercano del yacimiento, a 1.500 metros de altitud. El 7 de marzo de 1944, después de un año de estudios previos, comenzó la construcción de la planta industrializadora de Palpalá. Y en dieciocho meses se levantó el alto horno que, caso único en el mundo, se construyó de hormigón armado por la carencia de los materiales clásicos. Para la fábrica eléctrica y los soplantes, especie de ventiladores gigantes que hacen las veces de pulmón del alto horno, se requería un motor de 500 HP y en el país se fabricaban apenas de 80 HP. Savio reunió a los industriales argentinos y por último, el ingeniero Torcuato di Tella se comprometió a construir seis motores de 85 HP para seis soplantes en paralelo de manera que la presión de uno no ahogara al otro. Se debía quemar el gas del alto horno en una caldera y pasarlo a turbina. En Bahía Blanca se halló un motor viejo de 1.200 HP con dos décadas de uso, que se reacondicionó. Mientras Chile, Brasil y México para sus emprendimientos siderúrgicos contaban con la colaboración norteamericana, Savio –condicionado por la política exterior argentina, que se mantuvo neutral durante la Segunda Guerra- construía la planta piloto de Palpalá apelando a piezas en desuso recogidas a lo largo de todo el país. En un astillero viejo de San Fernando se compraron dos calderas antiguas, casi chatarra. Como no se pudieron obtener ladrillos refractarios para el interior del horno, una firma nacional los ofreció de sílice, siendo aceptados finalmente por los ingenieros suecos, pero sin ofrecer garantía. Como combustible se utilizó carbón de leña del Chaco, Santiago del Estero y Salta. Inmediatamente, las voces de la prensa ecologista de ese entonces, clamaron “no se puede levantar la siderúrgica con carbón vegetal, vamos a quedarnos sin montes”. A lo que Savio respondió activando el Vivero de Pirané e iniciando las plantaciones de 15.000 hectáreas de eucaliptos en la zona Zapla-Palpalá, formando un bosque de 30 millones de árboles, que al dia de hoy, permiten la realización de cortes cada siete años. Se acercaba el día ansiado en que el horno entraría en funcionamiento. Se suscitó entonces una cuestión grave: no se contaba con los repuestos imprescindibles en caso de avería, que debían ser comprados en el exterior, y era claro que Zapla iba a ser jaqueada por el extranjero, debido a la importancia que remitía a la soberanía y defensa nacional. El riesgo a correr era inmenso, pues si se interrumpía la operación del alto horno el tiempo suficiente para que se enfriara y solidificase el material, su inutilización sería definitiva, y volarlo su destino sin remedio. Savio sopesó las circunstancias y dijo “Adelante”, asumiendo toda la responsabilidad; la suerte lo acompañó pues el horno trabajó dos años sin problemas y a esa altura los repuestos ya estaban a mano. El día 11 de octubre de 1945, surgiría el primer chorro brillante de hierro que, en palabras de Savio, “iluminara el camino ancho de la Nación Argentina”. Sin demora, el capitán Lutteral se tomó desquite: envió al sabio alemán Schlagimtweit, el mismo que tres años atrás sostuviera que “el mineral de Zapla no es reductible”, un trozo de lingote con una simple tarjeta: “Para que le clave los dientes”. Así, Palpalá se fue convirtiendo, como lo quería Savio, en un centro de irradiación industrial, a la vez que elevaba el nivel cultural y social de la región, transformando al pueblito que en 1940 tenía tan solo tres casas, en el tercer centro poblacional de Jujuy, con más 30.000 habitantes, viviendas espléndidas, escuelas primarias y técnicas, y centros culturales. Industrias bélicas para la paz En el ya citado discurso a la Unión Industrial Argentina, en el mes de junio de 1942, Savio definió los lineamientos de lo que sería la planificación de la nueva industria, destacando primordialmente la “necesidad de protección, por lo menos en la etapa inicial”, señalando que “¿Es esta la suerte a que debemos dejar librado nuestro plan de obtención de las materias primas esenciales para nuestras industrias?... Me siento en el deber de expresar, sin eufemismos, que sin una franca protección del Estado, todo este plan y cualquier otro, correrá igual suerte; porque es un secreto a voces que la producción universal de todos los productos que he enunciado está controlada por organizaciones poderosas, con medios suficientes para determinar crisis decisivas donde y cuando convengan”. El descubrimiento casual de una mina de azufre, por parte de un grupo de exploradores en el sudoeste de la provincia de Salta, a unos 5.200 metros de altura, sería el comienzo de la industria azufrera argentina. Comenzada a explorar, a cielo abierto, por una compañía privada, Savio tomó contacto con ella y en 1943 se organizó la Sociedad Mixta Azufrera Salta. Al año siguiente, mediante el apoyo de Savio como director de la DGFM, empezó a producir 31.000 toneladas de azufre, utilizadas en su mayor parte para la obtención de ácido sulfúrico, sulfuro de carbono para la pólvora negra y aspersiones contra insectos hongos, entre otros. El 30 de enero de 1938 se inaugura la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos “Villa María”, ubicada en la localidad cordobesa de igual nombre, y que Savio completara y pusiera en funcionamiento en agosto de 1942, con las plantas de éter y pólvoras de nitrocelulosa. Poco tiempo después, se instalaría el segundo conjunto fabril químico de la DGFM en Río III. De su producción, las Fuerzas Armadas sólo consumen apenas el 4 por ciento, el resto lo absorbe la industria privada, que utiliza la nitrocelulosa para la elaboración de pinturas, esmaltes, lacas, barnices y películas radiográficas, mientras diversos explosivos se destinan a minería, obras viales y sismográficas. La carencia de neumáticos –cubiertas y llantas- durante la 2ª Guerra había creado enormes dificultades al país. Savio aplicó a que la DGFM obtuviera caucho sintético, para lo cual creó por concurso la Sociedad Mixta Atanor, que si bien no pudo resolver su producción, empezó a satisfacer la demanda de agua oxigenada, cloro soda, metanol y soda cáustica. El 26 de agosto de 1942, bajo la dirección de Savio, la DGFM creaba en las proximidades de Campana, provincia de Buenos Aires, la Fábrica Militar de Tolueno Sintético: era el comienzo de la petroquímica en el país. Con la colaboración de Y.P.F. inauguró el 31 de diciembre de 1943 la producción del tolueno para la obtención del explosivo TNT. Y su desarrollo llegó a abastecer a la industria con solventes aromáticos y parafínicos, aguarrases y thinners. El 4 de agosto de 1942, en la ciudad de San Francisco, provincia de Córdoba, se instalaba la Fábrica de Munición de Guerra y Armas Portátiles, que cuatro años después producía cartuchos de guerra y de fogueo, y posteriormente elementos de uso civil como motores eléctricos, discos para arado, material ferroviario como vagones y furgones, entre otros. Dos meses después, el 3 de octubre de 1942, se colocaba la piedra fundamental de la actual Fábrica Militar de Armas Portátiles “Domingo Matheu” en la ciudad de Rosario. El 1º de abril de 1947 Savio inauguraba la Fábrica Militar de Material de Comunicaciones y Equipos, en la localidad de San Martín, provincia de Buenos Aires con la finalidad de fabricar equipos de dotación de las Fuerzas Armadas, al tiempo que empezó a producir, también, equipos electrónicos como transmisores, receptores y equipos de televisión. Preocupado por los requerimientos de la industria del cobre para las Fuerzas Armadas y el uso civil, en 1944 adquirió la Sociedad Electrometalúrgica SEMA, de origen alemán que pasó a llamarse Fábrica Militar de Vainas y Conductores Eléctricos. Ubicado en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, este establecimiento empezó fabricando latón militar para vainas, metales para la industria manufacturera y una amplia gama de conductores eléctricos. En 1945, se creó la Fábrica Militar de Materiales Pirotécnicos, con asiento en Pilar, provincia de Buenos Aires que abasteció a las Fuerzas Armadas y cubrió las necesidades de explosivos de uso civil como la elaboración de cargas para las perforaciones petrolíferas y mineras. La Fábrica Militar de Aceros, de Valentín Alsina, que fundara en 1936 el general Reynolds y completara Savio en 1938, para 1969 era la única planta que producía en el país laminados planos de alto carbono y de acero al silicio para los que antes se dependía exclusivamente de la importación. Catorce fábricas propias –o “núcleos de paz”, como las llamara Savio-, participación en ocho sociedades mixtas y nueve sociedades anónimas con mayoría estatal, tal es el panorama resplandeciente legado por Savio como Director de la DGFM. Somisa: El Plan Siderúrgico Nacional Los vagones de trenes y subtes fueron ensamblados en FM y su acero proviniente de la fundicion nacional Alarmado al comparar que treinta años atrás –en el decenio 1905-1914- la Argentina consumía 150 kilogramos de hierro y acero por habitante, y que en esos días de 1943 había descendido peligrosamente a menos de 50, sumado a que, a diferencia de la época de la Primera Guerra, la Segunda Guerra Mundial interrumpía el suministro a una Argentina que demandaba camiones, autos, locomotoras y demás, Savio proyecta un programa siderúrgico que comprenda “la ejecución anual de alrededor de 315.000 toneladas de acero en una etapa inicial”. Sostenía que “necesitamos barcos, ferrocarriles, puertos y máquinas de trabajo, y no nos podemos detener a la espera de milagros... ello es ya un imperativo en nuestro progreso, porque es un mandato de la argentinidad, porque lo requiere nuestra soberanía dentro de un programa que no persigue ninguna autarquía deformada por exacerbado nacionalismo, sino porque aspira a contar con un mínimo de independencia”. El 24 de enero de 1946 tenía entrada en la Presidencia de la Nación el proyecto de ley suscrito por el general de brigada Manuel N. Savio, director general de la DGFM, con el objetivo de elevar el Plan Siderúrgico. Al someterlo al Congreso señala: “su finalidad esencial consiste en crear una real capacidad para la producción nacional de acero, en condiciones tales que aseguren el desenvolvimiento económico de la siderurgia argentina y su ulterior afianzamiento”. “La actividad industrial que encara este plan es vital, la necesitamos, como hemos necesitado nuestra libertad política, como hemos necesitado en su oportunidad nuestra independencia”. “La industria del acero es la primera de las industrias; y constituye el puntal de nuestra industrialización”. El 21 de junio de 1947 el Poder Ejecutivo promulgaba el Plan Siderúrgico convertido en la Ley Nro. 12.987, nombrando a Manuel N. Savio como Presidente de la Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina (Somisa). En primer lugar, decide la ubicación de la planta siderúrgica en Punta Argerich, sobre el río Paraná, en el partido de Ramallo, provincia de Buenos Aires. El 13 de marzo de 1948, en su carácter de Presidente de SOMISA, suscribe el contrato con la Armco argentina por el cual se encargan los planos y estudios, supervisión de la instalación y de la puesta en marcha de la planta a instalarse. El 26 de junio de 1948, el Directorio de Somisa aprueba el plan definitivo presentado por Armco, optando por un complejo para elaborar 500.000 toneladas de productos semiterminados de acero. Imprevisiblemente, y en mitad de la realización de su proyecto industrial para la Argentina, el sábado 31 de julio de 1948, el general de división Manuel N. Savio, muere a los 56 años de edad. En adelante, el 31 de julio sería celebrado como el Día de la Siderurgia Nacional. Su Plan Siderúrgico se vería aplazado por casi una década, siendo Arturo Frondizi (1958-1962), aquel diputado que integrara la comisión especial de la Cámara de Diputados para estudiar el Plan de Savio, quien en 1958, ya ungido presidente de la República, quien haría uso manifiesto del préstamo de 60 millones de dólares que, en 1955, el Eximbank (Export and Import Bank of United States) le concediera al gobierno de Juan D. Perón para financiar las adquisiciones de equipos y servicios a efectuarse en Estados Unidos para la instalación de la planta de Punta Argerich, que pasaría a llamarse Planta Siderúrgica “General de División Manuel N. Savio”. El 20 de abril de 1960 se produce, en la planta de Punta Argerich, el primer deshornado de coque apto para fines metalúrgicos; el 20 de junio, la primera colada de arrabio y el 5 de mayo de 1961, la primera colada de acero. El 25 de julio de ese 1960, trece años después de la promulgación de la Ley 12.987, se realiza la inauguración oficial de la planta con la asistencia del presidente Arturo Frondizi. Durante la inauguración, al dirigirse a los presentes el teniente general Castiñeiras recordó que la planta fue contratada en 1958: “eso equivale a decir que en tres años se ha llegado a producir acero en el país. Con el acto de hoy se desmiente a quienes sostenían que se tardaría quince años en lograr lo que es hoy una realidad nacional”. El presidente Frondizi, quien concluyera durante su gestión la planta de Punta Argerich, dijo sobre Manuel N. Savio: “Es un hombre que honro los estudios económicos dentro del país. La figura del general Savio estará ligada a toda una serie de acontecimientos fundamentales para el desarrollo económico del país; y no se podrá hablar en el futuro de la industrialización argentina sin tener en cuenta las ideas y los conceptos del general Savio, quien fijó con precisión los límites y el significado del proceso económico nacional”. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ "Es un error el haber estructurado 'a priori' nuestra economía, posponiendo arbitrariamente a los metales con respecto a los cereales" “La industria del acero es la primera de las industrias y constituye el puntal de nuestra industrialización. Sin ella seremos vasallos” Gral. de Division Manuel Savio FUENTE: * http://todo-argentina.net/biografias/Personajes/manuel_savio.htm * http://libreopinion.com/members/jose_marmol/General_Manuel_Savio.htm

La Paradoja del Valor En un primer momento pensamos que es una obviedad que esto sea asi, pero todo principio logico tiene su desarrollo, la medida del valor es convencional y por tanto impuesta por el hombre, es una creacion y este ejemplo puede ampliar un poco la realidad del valor. Un saludo, espero que les sirva ¿Por que es mas barata el Agua siendo que la necesitamos para sobrevivir y los Diamantes tan costosos y sin ser realmente necesarios? La paradoja del valor (o paradoja del diamante y el agua) es una paradoja dentro de la economía clásica sobre el valor económico que expresa que, aunque el agua es más útil que los diamantes, estos tienen un precio más alto en el mercado. Adam Smith menciona la paradoja en La riqueza de las naciones. Smith no fue el primero en notar la paradoja. Nicolás Copérnico, John Locke, John Law y otros habían intentado explicar la disparidad en el valor entre el agua y los diamantes. La teoría de la utilidad marginal, un esfuerzo por resolver esta paradoja, provocó el nacimiento de la economía neoclásica y defiende que no es la demanda de un bien lo que determina su precio, sino su utilidad marginal. Smith menciona de este modo la paradoja: "Nada es más útil que el agua; pero ésta no comprará nada; nada de valor puede ser intercambiado por ella. Un diamante, por el contrario, tiene escaso valor de uso; pero una gran cantidad de otros bienes pueden ser frecuentemente intercambiados por este." A. Smith Marx argumenta en base a la Teoria Clasica del Valor - Trabajo Según la teoría del valor-trabajo sintetizada por Marx, la magnitud del valor de una mercancía es el trabajo socialmente necesario para su producción que no está determinado en lo absoluto por el valor de uso o sea por el uso concreto que se da posteriormente a esa mercancía o sea la necesidad concreta que satisfaga. Por tanto, el valor del agua es usualmente menor que el de un diamante porque el trabajo socialmente necesario para conseguir un diamante es mayor que el necesario para proveerse de agua y ello es independiente de que el agua sea usada para satisfacer una función vital y el diamante no. Está claro que en situaciones de escasez el valor es mayor porque las condiciones de escasez implican un aumento del trabajo socialmente necesario para adquirir o producir una mercancía, así precisamente la escasez de los diamantes implica mucho más trabajo para conseguirlos y por eso son tan valiosos, y de la misma manera eso explica que en zonas desérticas que se requiere más trabajo para conseguirla, el agua sea también mucho más valiosa que en zonas no desérticas. Desde el punto de vista de Marx, la paradoja del valor, o paradoja del agua y el diamante, es sólo un ejemplo del error teórico en que incurrían los economistas clásicos como Smith al confundir y mezclar el valor con el valor de uso y un ejemplo del fetichismo de la mercancía en que incurren estos economistas al intentar deducir de la naturaleza el valor. "Hasta qué punto una parte de los economistas se deja encandilar por el fetichismo adherido al mundo de las mercancías, o por la apariencia objetiva de las determinaciones sociales del trabajo, nos lo muestra, entre otras cosas, la tediosa e insulsa controversia en torno al papel que desempeñaría la naturaleza en la formación del valor de cambio. Como el valor de cambio es determinada manera social de expresar el trabajo empleado en una cosa, no puede contener más materia natural que, por ejemplo, el curso cambiario." K. Marx Solucion Neoclasica Esta teoría sugiere que el valor de un bien no tiene que ver con las propiedades del bien, mas sí con las actitudes de las personas hacia el bien. Por ejemplo, aunque el agua es una necesidad, las personas no querrán un suministro particular de agua cuando existen fuentes alternativas suficientes. Cuando existen pocas fuentes, como en el desierto, el valor de una cantidad particular de agua aumenta. Dan, por ejemplo, la situación de un hombre perdido en un desierto con un saco de diamantes. Si al borde de la muerte encuentra a otro hombre con un jarro de agua, gustoso cambiaría cualquier cantidad de diamantes por el agua. De aquí defienden que el valor económico de un bien depende de las circunstancias y no puramente de las propiedades intrínsecas del propio artículo. Esto sugiere que la escasez sea la clave para valorar. Intuitivamente, el agua tiene menos valor que los diamantes porque es muy disponible. En caso extremo, notan que el aire es aún más necesario que el agua, si bien el aire no es considerado un bien económico, porque está libremente disponible a todos, excepto a los buzos y montañeses, que compran los tanques de aire. Alrededor de 1870, William Stanley Jevons en Inglaterra, Carl Menger en Austria y Léon Walras en Suiza tomaron este razonamiento más allá, inventando el concepto de utilidad marginal, que determina el valor de un bien en función del uso menos productivo. ¿Que es la Utilidad Marginal? A bajos niveles de consumo el agua tiene una utilidad marginal mucha más alta que los diamantes y así es más valioso. Las personas normalmente consumen el agua a niveles muchos más altos que ellos hacen de los diamantes y así la utilidad marginal y el precio del agua son más bajos que el de los diamantes. La teoría de la utilidad marginal dice que el valor de un bien no es determinado por cuánto trabajo se ejerció en su producción, como en la teoría del valor trabajo, ni en la utilidad total. Más bien, su precio es determinado por su utilidad marginal. Ésta es el uso menos importante del bien para la persona. El razonamiento es: si alguien posee un bien, lo usará para satisfacer alguna necesidad o deseo. ¿Cual? La que tenga más prioridad. Eugen von Böhm-Bawerk ilustró esto con el ejemplo de un granjero que tiene cinco sacos de grano. Con el primero, hará pan para sobrevivir. Con el segundo, hará más pan, suficiente para trabajar. Con el próximo, alimentará a sus animales de la granja. El próximo se usará para hacer el whisky, y el último lo dará a las palomas. Si roban una de esas bolsas, él no reducirá cada una de sus actividades en un quinto; en cambio él dejará de alimentar a las palomas. Así el valor de una bolsa de grano es igual a la satisfacción que él recibe de alimentar las palomas. Si él vende esa bolsa y olvida las palomas, el uso menos prioritario del grano restante es hacer el whisky, y así el valor de una bolsa más de grano es el valor de su whisky. Solo si pierde cuatro bolsas de grano comenzará a comer menos; ése es el uso más productivo del grano. La última bolsa valdría su vida. La productividad del uso menos productivo de un bien es su utilidad marginal. Como indica el ejemplo, la utilidad marginal decrece al incrementar su disponibilidad (y viceversa). Así la utilidad marginal explica claramente por qué la última botella de agua en el desierto es tan valiosa (y por consiguiente, bajo tales circunstancias, usted daría gustoso un diamante por una botella de agua), mientras comúnmente una botella de agua cuesta muy poco. Debe recalcarse que ésta es una teoría subjetiva del valor: los diamantes son valiosos porque la utilidad marginal de un diamante como ornamento es muy alta, pero eso es tan sólo porque las personas consideran la ornamentación importante. Si todos fuéramos amish -que no aprueban estos adornos - la utilidad marginal de los diamantes caería. Esto da cuenta del valor estético de los diamantes, sin embargo no explicaría porque son más valiosos que piedras similares o imitaciones. Esta teoría fue rechazada por la nueva generación marginalista debido a la imposibilidad de demostrar empiricamente sus teorías y debido a que se ha demostrado que no hace falta la utilidad marginal para calcular la demanda. Los postulados microeconomicos se hacen no desde las observaciones cientificas sino desde supuestos abstractos que no corresponden con la realidad del mundo ya que a esta se se ha llegado por un metodo acientifico , el metodo hipotetico-deductivo y por eso carece de fundamento cientifico. FUENTE: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Diamond-Water_paradox.png

Las Esvasticas en la Cultura Punk Interesante articulo (parte de el) que lei hace años ya y con el que me tope de nuevo. La idea del aporte es despejar dudas para algunos ineptos o que no conozcan la razon de estos simbolismos, si bien la nota no es mia, me encuentro con muchas cuestiones a favor, como con otras no. En fin, el aporte que hicieron desde punksunidos.com.ar es bueno. Paul, Johnny y Steve de los Sex Pistols Son conocidas las fotografías en las que aparecen los Sex Pistols relacionados con la cruz esvástica, uno de los símbolos que representan, como todos sabemos, al nazismo. ¿Los Sex Pistols eran nazis? No. La pregunta correcta seria si los Pistols eran "neo-nazis" y la respuesta es no; los Pistols no eran neo-nazis. Los Sex Pistols no eran anarquistas, mas alla de lo que las letras de sus canciones digan, ellos no fueron ni seran jamas anarquistas antes los ojos de un anarquista comprometido, verdadero. Los Sex Pistols son anarquistas para los ojos de un ignorante. Los Sex Pistols son neo-nazis para los ojos de un ignorante. Decir que eran "nazis" es simplificar todo a una simple fotografía o imagen y olvidar muchos factores que construyen dicha imagen, que no es mas que un momento real y como tal es más complejo. El punk en sus inicios se basaba en la originalidad, individualismo, inconformismo, improvisación, rotura de esquemas; impactar al ciudadano correcto. Los neo-nazis existían cuando los Sex Pistols (durante 1977 -epoca de malestar para Inglaterra el National Front -Partido Nacional Socialista Inglés- repartía propaganda fascista a jóvenes y los intentaba reclutar a sus filas). La relación entre punks y grupos de derecha ha estado siempre marcada por enfrentamientos constantes que se mantienen hasta la actualidad. Los Pistols usaban cruces esvasticas junto a cruces invertidas, fotografias de Karl Marx y citas de Buenaventura Durruti, remeras con estampados con imagenes de sexo gay, etc. Nadie puede llegar a pensar en la seriedad de estas incorporaciones a las prendas de vestir de los Pistols. Esta contradiccion constante, la oposicion de ideas y la provocacion son las "bases" desde donde se gesta el punk-rock, estilo tan incomprendido y constantemente catalogado por periodistas que no pueden ver mas alla de lo bueno y lo malo. La esvástica y la foto de Marx, todo para shockear a la gente, para hacerla reaccionar. Algunos lo entienden y otros no. Decir que no existieron y existen "punks" fascistas o con actitudes autoritarias es ser un ignorante, en 1977 el punk era novedad total, destruccion de barreras, transgrecion extrema, todo valía. Pero luego el punk-rock tomo forma y se reprodujo por todo el mundo, cambiando y generando nuevas "olas" (vieja y nueva escuela), existieron y existen grupos elitistas dentro del punk -inclusive dentro del movimiento anarkopunk o peace-punk, al igual que existen cada vez bandas mas radicales e innovadoras tanto en lo musical como en lo ideologico. En londres, el nazi-chick que los Pistols mostraban, era lo que usaban muchos jóvenes punk ingleses, a veces pintadas de distintos colores. El punk rock no es musica de ositos de peluche bonitos y suaves para MTV, nunca pretendio el punk ser inocente, complaciente, feliz. El punk era -y para algunos sigue siendo- algo crudo, musica se auto-excluye por sus caracteriscas de las gondolas del supermercado. Pero todos sabemos que los Pistols fueron una banda que fue manipulada y comercializada al extremo; y muchas bandas "punk" que existen hoy se dedican a componer himnos para MTV. No voy a dar mi opinion sobre este tipo de bandas, porque estas bandas merecen menos discucion, no son importantes, van a desaparecer como desaparecen todas las modas. La imagen de la derecha fue tomada en un show punk de 1977 en Londres. No creo que Hitler aprovara a este sujeto. Johnny Rotten quería desafiar a la autoridad. Queria ofender, queria provocar a la gente. Sin duda existe formas mas inteligentes de hacerlo, formas mas respetuosas, pero Johnny no era respetuoso, el solo queria hacer enojar a su profesora de historia y que mejor forma que decirle que Hitler y Stalin le agradaban y recordarle la historia reciente de Europa. Actualmente al salir usando remeras de Estados Unidos la gente debería enojarse. Pero no pasa nada. "Por cuanto tiempo más vestira la gente / brazaletes nazis y el pelo teñido" (Por cuanto tiempo más - ATV) Personalmente no creo que haya habido alguna vez una conexión entre el punk y la ideología nazi. En esos días la esvástica era un símbolo comun, un accesorio de la moda entre punks y miembros de bandas de los primeros días. Malcom Mclaren vendía réplicas de la simbología nazi en su negocio. La remera "destroy" diseñada por Vivian Westwood y Mclaren tenía en la parte trasera una gran esvástica. En el film Rock ´N´ Roll Swindle, Sid Vicious aparece varias veces usando remeras con la cruz esvástica. Siouxsie era famosa por su look nazi, usaba brazaletes nazis, pero no era la única, de hecho bandas como Captain Sensible y tambien Johnny Rotten decoraban sus cuerpos con la simbología fascista, ni hablar de los punks y punkeras. Cuando la gente usaba esvásticas, creo que era para shockear mas que para causar un efecto racista. La vez que Sid Vicious se paseó por una zona judía en Frencia usando su remera con esvástica incorporada, lo hizo para shockear y joder a la gente. El siguiente es un texto que recibimos de morolotovk por correo electrónico, no representa necesariamente el pensamiento de punksunidos.com.ar (como ninguna opinión que citemos); "Las reflexiones sobre este asunto pueden ser miles, se pueden analizar y tener cientos de puntos de vista, pero algo esta claro: el punk y el nazismo no tienen un pedo que ver. La evolución de este estilo musical y estilo de vida contestatario juvenil a una forma de vida y de pensamiento ligada a ideas anarquistas y nietzscheanas lo terminó por demostrar, el punk constituía su coraza ideológica única, la propia y si algo es es anti-fascista, anti-fascista y anti-homofóbico, de hecho, las ideas punk -sean o no anarquistas, digamos, directa y expresamente autodeclaradas anarkopunk- van por la tolerancia y el rechazo de los valores y la moral dominante. En nuestros tiempos se ve como los "demonios" son rotativos: el demonio comunista que Estados Unidos combatía, después fue el turno de el demonio nazi (los dos, regímenes autoritarios que se ocuparon de tortuara y asesinar a sus opositores, de mantener el terror como vecino, claro que el nazismo es un caso particular de locura y horror, pero la bomba de hiroshima y nagasaki que tiró Estados Unidos... en fin, a lo que voy es que todos los gobiernos y grandes países plantean en un determinado momento a su más fatal enemigo, portador de todos los males y amenaza suprema. El punk de una forma u otra se reía de eso, de una forma agresiva, en sus inicios se cagó en la política, porque era una moda, tal vez, pero una moda filosa, una moda que colgaba fotos de Marx, simbolos anarquistas y cruces nazis en la misma chaqueta. Luego, bueno, conocemos la historia." Algunas canciones, como por ejemplo "Belsen was a gas", escrita por Sid Vicious, tiene cierta alusión burlona a las cámaras de gas nazis. Sin embargo, no escapa de esto de "molestar a la sociedad". La música y las letras de las bandas de esta epoca nos permiten entender mejor este método de provocación tan a la mano de los punks ingleses. Siouxsie Sioux Sid Vicious, bajista de Sex Pistols Nuevamente Vicious Un pankeque ¿? FUENTE: http://www.punksunidos.com.ar/2010/05/estetica-punk-parte-2.html

Un Fraude Made in Argentina El joven Lisandro de la Torre. Lisandro de la Torre, el político que enfrentó en soledad la corrupción y los negociados de la década infame, nació en Rosario el 6 de diciembre de 1868. Su padre, Don Lisandro, había comenzado a amasar una fortuna como comerciante y la consolidó como estanciero. Su madre, doña Virginia Paganini, culta y enérgica, hablaba a la perfección el francés e intentaba que en la casa de los De la Torre se hablaran las dos lenguas con soltura. La conflictiva vida de Lisandro registra su primer incidente muy precozmente: en la pila bautismal. El cura Pantaleón Galloso, un conservador que se había negado a casar a una pareja porque habían contraído matrimonio civil, se negó a bautizar al pequeño porque su nombre no figuraba en el santoral. Los padres insistieron y finalmente acordaron llamarlo Nicolás Lisandro. Cursó sus estudios primarios y secundarios en Rosario y al egresar del Colegio Nacional, se trasladó a Buenos Aires para estudiar derecho. A los 20 años se graduó como abogado con su tesis sobre el gobierno municipal y regresó a Rosario donde tomará contacto con los círculos políticos opositores a la política de Juárez Celman que confluirán en la formación de la Unión Cívica en 1889. En julio de1890, se trasladó a Buenos Aires y participó activamente junto al sector de Leandro N. Alem en la Revolución del Parque. Contará años más tarde: "Yo estuve en muchas de las interioridades de la Junta Revolucionaria debido a la amistad que, a pesar de mi juventud, me mostraban Del Valle y Alem, y actué como centinela del gobierno revolucionario en su despacho del Parque y vi con mis ojos muchas cosas que no aparecen en los partes, que podrían vincularse a trascendentales acontecimientos posteriores". Tras la derrota de la Revolución, De la Torre apoyó a Alem, participó en 1891 en la conformación de la Unión Cívica Radical y fue el puntal del nuevo partido en la provincia de Santa Fe. Durante la revolución radical de 1893, el alzamiento de los hombres de Alem contra el fraude y la corrupción del régimen, Lisandro fue el jefe de operaciones en su provincia natal. Junto a un grupo de correligionarios se apoderó de la jefatura de policía de Rosario y avanzó con sus fuerzas, incrementadas por el apoyo popular hacia la Capital de la provincia, donde llegó a proclamarse a don Leandro como presidente del nuevo gobierno revolucionario. Pero en el resto de las provincias sublevadas, los revolucionarios fueron derrotados. Al quedar aislados, los radicales de Santa Fe debieron deponer su actitud. El espíritu siempre inquieto y cuestionador de De la Torre, lo llevó a preguntarse si habían empleado el método correcto. Necesitaba tiempo para escribir y pensar y se retiró a administrar un campo que le había regalado su padre. Pero el retiro voluntario duró poco. A fines de 1895, Aristóbulo del Valle, el otro referente de los cívicos, lo convocó a Buenos Aires para dirigir un nuevo periódico, El Argentino, destinado a levantar un movimiento electoral contra la candidatura de Roca. De la Torre encaró la tarea con entusiasmo. Pero en enero de 1896, Del Valle murió inesperadamente y en julio del mismo año Alem se suicidó. El radicalismo quedó acéfalo. De la Torre propuso una alianza con los mitristas para derrotar a Roca pero se encuentra con la firme oposición del nuevo líder radical, Hipólito Yrigoyen, y decide apartarse de las filas radicales en estos términos: "El Partido Radical ha tenido en su seno una actitud hostil y perturbadora, la del señor Yrigoyen, influencia oculta y perseverante que ha operado por lo mismo antes y después de la muerte del Doctor Alem, que destruye en estos instantes la gran política de la coalición, anteponiendo a los intereses del país y los intereses del partido, sentimientos pequeños e inconfesables". Su indignación con la política de Yrigoyen lo llevó a retar a duelo al sobrino de Alem. Yrigoyen no sabía esgrima y contrató a un profesor para la ocasión. De la Torre, en cambio, era un experto. El duelo se concretó el 6 de septiembre de 1897 y duró más de media hora al cabo de la cual, paradójicamente, De la Torre presentaba heridas en la cabeza, en las mejillas, en la nariz y en el antebrazo, mientras que Yrigoyen resultó ileso. A partir de entonces, De la Torre comenzará a usar su barba rala para disimular las marcas de aquella disputa con Don Hipólito. Tras el duelo y la ruptura con la nueva conducción radical, De la Torre volvió a Rosario y fundó un nuevo diario La República, desde donde expondrá sus ideas, cada vez más distanciadas de las de Yrigoyen. De la Torre irá abriendo un nuevo espacio político a la derecha del socialismo y a la izquierda de los conservadores, que se plasmará en 1908 en la conformación de un nuevo partido político: la Liga del Sur. El movimiento surgía para defender los intereses de los departamentos sureños de la provincia de Santa Fe olvidados por los sucesivos gobiernos provinciales. De la Torre pronunció un enérgico discurso en el acto de proclamación de "la Liga", definiéndola como "un acto de protesta y de defensa propia contra la absorción irritante y expresión de fe en las propias actitudes para realizar los fines del gobierno libre. Así surge a la escena esta poderosa agrupación popular. La Liga del Sur no es la liga del sur contra el norte; la Liga del Sur es la concentración de voluntades de los habitantes del sur en defensa de su autonomía y en contra del localismo absorbente de la ciudad capital. Mañana podrá existir al Liga del Norte con la misma bandera". A poco de fundada, la Liga comenzó a crecer, incorporando en sus filas a figuras influyentes de la provincia, como el Dr. Ovidio Lagos, director del diario La Capital de Rosario. La Ley Sáenz Peña, de voto universal, secreto y obligatorio, que ponía fin a décadas de fraude electoral, fue sancionada el 10 de febrero de 1912 y aplicada por primera vez en las elecciones de gobernador y diputados nacionales en Santa Fe en abril de ese año. De la Torre fue electo diputado nacional por la Liga del Sur. Presentará numerosos proyectos de ley, entre los que se destacan el que solicitaba la adquisición de tierras por el estado para distribuirlas entre pequeños y medianos productores; el que dio origen a la fundación de la Facultad de Ingeniería de Rosario y hará oír su voz en todos los debates decisivos, lo que proyectó su figura a nivel nacional. Se acercaban las elecciones nacionales de 1916 y todo parecía indicar que el triunfo sería para los radicales. De la Torre se propuso crear una alternativa política de centro derecha. Así nació el Partido Demócrata Progresista, que quedó constituido en un meeting en el Hotel Savoy de Buenos Aires el 14 de diciembre de 1914. Dijo entonces: "Después de la disolución de los antiguos partidos, participamos del deseo general de crear uno nuevo, no para que haga vivir situaciones y partidos del pasado, sino que inspirados en la alta tradición del espíritu argentino, pueda armonizar con las exigencias presentes y futuras de nuestra sociedad, todo lo que debe ser conservado como vínculo de solidaridad entre las anteriores y las nuevas generaciones". Y en clara alusión a la falta de experiencia en la administración pública de sus adversarios radicales agrega: "Queremos que ocupen los principales puestos nacionales ciudadanos que hayan dado pruebas suficientes de aptitud para realizar los anhelos permanentes de orden institucional, de progreso económico, de continuidad en la labor de cultura moral e intelectual, fundados a costa de tantos sacrificios de las generaciones anteriores". La convención nacional del PDP eligió a Lisandro de la Torre como candidato a presidente para las anheladas elecciones de 1916. Su compañero de fórmula fue el entrerriano Alejandro Carbó, de amplia labor en el terreno educativo, que provenía de las filas del Partido Autonomista Nacional. El nuevo partido cerró su campaña en el histórico local del Frontón Buenos Aires, donde se realizó allá por 1889 la primera reunión pública de la Unión Cívica. Lisandro confiaba en lograr el apoyo de las fuerzas conservadoras, pero éstas desconfiaban de él por su paso por el radicalismo y su amistad con Alem. Tanto el decisivo Partido Conservador de la Provincia de Buenos Aires, como el presidente Victorino de la Plaza le negaron su adhesión. El triunfo sería para la fórmula radical encabezada por su viejo adversario, Hipólito Yrigoyen, y Pelagio Luna. El radicalismo llegaba al gobierno y se iniciaba una nueva etapa en la vida política argentina. De la Torre explicó en una carta los motivos del fracaso electoral: "Las clases media y proletaria no se conforman con quedar libradas a los beneficios que puedan derivarse del "bienestar general". Quieren saber concretamente qué propósitos tienen los partidos políticos sobre las cuestiones que a ellas les interesan: participación de los obreros en las utilidades de las fábricas, limitación de las grandes ganancias y de las grandes fortunas, pensiones a la vejez, seguro de desocupación y otros puntos semejantes. No caben ya equívocos sobre las cuestiones sociales y del trabajo, por más que los conservadores argentinos no lo comprendan todavía”. La incapacidad de las fuerzas conservadoras de articular un partido político moderno e integrado a la problemática nacional tendrá nefastas consecuencias. Estos sectores se irán apartando de la política institucional y acercando cada vez más a la vía autoritaria de acceso al poder a través del golpe de estado. En octubre de 1920, tuvieron lugar las elecciones para constituyentes con el objetivo de reformar la Constitución provincial de Santa Fe. Los radicales obtuvieron 36 convencionales y los demócratas progresistas 24. La labor de la convención transformó a la nueva carta magna en una de las más avanzadas y progresistas de la época. Eliminó a la religión católica como credo del estado, dedicó un capítulo especial a los derechos laborales, creó la Corte Suprema de Justicia y un Jury de enjuiciamiento para los magistrados. El gobernador de la provincia, el radical alvearista Enrique Mosca, futuro candidato a vicepresidente por la Unión Democrática en 1946, rechazó todo lo actuado por la convención. De la Torre denunció el atropello del gobierno radical y lo que calificó como "las conveniencias públicas entre factores poderosos: el presidente de la República, el gobernador, el clero católico, representante de los inmensos intereses conservadores y antidemocráticos de la sociedad". En las elecciones de 1922 se produjo el recambio radical: Marcelo Torcuato de Alvear reemplazó a Hipólito Yrigoyen. Llegaba al gobierno el sector más conservador del radicalismo. De la Torre fue electo nuevamente diputado nacional y desde su banca promoverá proyectos de ley de fomento de las cooperativas y de expropiación de frigoríficos extranjeros. La vida privada de De la Torre era un misterio aún para sus amigos más cercanos. No se le conocieron noviazgos ni compañías femeninas. Sólo trascendió que mantenía una respetuosa amistad con su comprovinciana Elvira Aldao de Díaz. En 1926, en vísperas de terminar su mandato legislativo, desanimado y sintiéndose muy solo con sus ideas, De la Torre anunció su retiro definitivo de la política. Se retiró a su estancia de Las Pinas en el límite de Córdoba con La Rioja. Allí lo irán a buscar en septiembre de 1930 los enviados de su viejo amigo, el general José Félix Uriburu, que se preparaba a derrocar a Hipólito Yrigoyen con el apoyo de los sectores conservadores. Uriburu le ofrece el ministerio del interior en el futuro gobierno. De la Torre lo rechaza porque, según dice, "el programa de Uriburu es más amenazador que el de Yrigoyen. El general desconfía de la capacidad del pueblo para gobernarse, no cree en la elevación moral de los hombres políticos y atribuye a las instituciones libres vicios orgánicos que la conducen a la demagogia. Yo creo exclusivamente en el gobierno de la opinión pública." El llamado de los golpistas, que consuman sus planes el 6 de septiembre de 1930, inaugurando el nefasto ciclo de los golpes de estado en Argentina, saca a De la Torre de su retiro político. Regresó a Buenos Aires y tomó contacto con sus viejos compañeros de ideas y con la dirigencia del Partido Socialista. De estas reuniones surgió la Alianza Demócrata Socialista, que llevará a las elecciones nacionales del 8 de noviembre de 1931 la fórmula Lisandro De la Torre-Nicolás Repetto, que enfrentará al oficialismo representado por el binomio Agustín P. Justo-Julio A. Roca (hijo). El programa de la Alianza contemplaba las aspiraciones de las clases media y obrera en una época de crisis mundial y creciente desocupación y se adelantaba en sus postulados al New Deal llevado adelante a partir de 1933 por el presidente Franklin Delano Roosevelt en los Estados Unidos, base del estado benefactor que florecerá en distintas partes del mundo entre las décadas del 30 y del 40. Pero la oligarquía en el poder retomó las viejas prácticas del fraude electoral, al que denominaron patriótico, porque, según sus ejecutores, se hacía para salvar a la patria del gobierno de la "chusma". Se consumó un escandaloso fraude en todo el país. Como en las épocas previas a la Ley Sáenz Peña, volvieron a votar los muertos, se quemaron urnas y se colocaron matones en las mesas de votación. Con estos métodos, la Alianza fue derrotada y asumió la presidencia el general Justo. De la Torre, presionado por sus amigos, aceptó ocupar una banca en el Senado de la Nación en representación del Partido Demócrata Progresista, que había triunfado en Santa Fe. En 1932, en Otawa, Canadá, ante la crisis, Inglaterra se reunió con sus colonias y ex colonias para reorganizar su comercio exterior. El Reino Unido decidió adquirir los productos que antes compraba a la Argentina, en Canadá, Australia y Nueva Zelanda. En los sectores ganaderos exportadores argentinos hubo un gran desconcierto: la metrópolis los había abandonado. El gobierno de Justo, fiel representante de los sectores ganaderos exportadores, envió a Londres al vicepresidente Julio A. Roca (hijo) para tratar de llegar a algún acuerdo. Hubo una cena de recepción donde Roca dijo sin ruborizarse que la Argentina era desde el punto de vista económico una parte integrante del imperio británico. Otro miembro de la delegación, director de los FFCC ingleses en Argentina no se quedó atrás y dijo a su turno que "la Argentina es una de las joyas más preciadas de su graciosa majestad". Finalmente se firmó un tratado con el ministro de Comercio británico, Sir Walter Runciman. Por el pacto Roca–Runciman, Inglaterra sólo se comprometía a seguir comprando carnes argentinas siempre y cuando su precio fuera menor al de los demás proveedores. En cambio, la Argentina aceptó concesiones lindantes con la deshonra: liberó los impuestos que pesaban sobre los productos ingleses y se comprometió a no permitir la instalación de frigoríficos argentinos. Se creó el Banco Central de la República Argentina con funciones tan importantes como la emisión monetaria y la regulación de la tasa de interés, en cuyo directorio había una importante presencia de funcionarios ingleses. Finalmente, se le otorgó el monopolio de los transportes de la Capital a una corporación inglesa. De la Torre denunció el acuerdo en el Senado por escandaloso y promovió el debate. "El gobierno inglés le dice al gobierno argentino ‘no le permito que fomente la organización de compañías que le hagan competencia a los frigoríficos extranjeros’. En esas condiciones no podría decirse que la Argentina se haya convertido en un dominio británico, porque Inglaterra no se toma la libertad de imponer a los dominios británicos semejantes humillaciones. Los dominios británicos tienen cada uno su cuota de importación de carnes y la administran ellos. La Argentina es la que no podrá administrar su cuota. No sé si después de esto podremos seguir diciendo: "al gran pueblo argentino, salud": Dos años más tarde, en mayo de 1935, acusó por fraude y evasión impositiva al frigorífico Anglo. Aportó pruebas que comprometían directamente a dos ministros de Justo: Pinedo, ministro de Economía, y Dahau, ministro de Hacienda. De la Torre probó cómo se ocultaba información contable en cajas selladas por el Ministerio de Hacienda y demostró hasta dónde llegaba la impunidad de los frigoríficos ingleses tras la firma del pacto Roca-Runciman. Las entradas para el debate se agotaban y la gente hacía largas colas para escuchar y alentar a Lisandro. Las denuncias hicieron evidentes las conexiones del gobierno con otros negociados. El nivel de las discusiones en el senado fue subiendo de tono hasta que se decidió hacer callar a De la Torre. Un matón del Partido Conservador, el ex comisario Ramón Valdez Cora, atentó contra la vida del senador y mató a su amigo y compañero de bancada Enzo Bordabehere. Se dio por terminado el debate. Pero el ataque a De la Torre no había terminado. El gobierno de Justo decretó la intervención a la provincia de Santa Fe, derrocando al gobierno demócrata progresista de Luciano Molinas. De la Torre se muestró abatido y confesó su voluntad de abandonar la política. Una de sus últimas intervenciones en el Senado tuvo lugar en ocasión del debate del proyecto de Ley sobre represión del comunismo. Dirá entonces: "El peligro comunista es un pretexto, es el ropaje con que se visten los que saben que no pueden contar con las fuerzas populares para conservar el gobierno y se agarran del anticomunismo como una tabla de salvación. Bajo esa bandera se pueden cometer toda clase de excesos y quedarse con el gobierno sin votos. Yo soy un afiliado a la democracia liberal y progresista, que al proponerse disminuir las injusticias sociales trabaja contra la revolución comunista, mientras los reaccionarios trabajan a favor de ella con su incomprensión de las ideas y de los tiempos". Terminado el debate, De la Torre presentó su renuncia al Senado y se retiró a su casa de la calle Esmeralda 22, de la que sólo salía para brindar alguna conferencia o participar en homenajes a viejos amigos de ideas como Aníbal Ponce. En 1938, sus amigos le prepararon un cumpleaños sorpresa. De la Torre cumplía 70 años y se lo notaba muy apesadumbrado. Hacía pocos días había fallecido su madre y comenzaba a rondar por sus ideas el fantasma de Alem. Lentamente, comenzó a despedirse de sus allegados y de sus cosas más queridas hasta que, al mediodía del 5 de enero de 1939, puso fin a su vida disparándose un balazo al corazón. Junto a su cadáver se encontró una carta dirigida a sus amigos: "Les ruego que se hagan cargo de la cremación de mi cadáver. Deseo que no haya acompañamiento público ni ceremonia laica ni religiosa alguna. Mucha gente buena me respeta y me quiere y sentirá mi muerte. Eso me basta como recompensa. No debe darse una importancia excesiva al desenlace final de una vida. Si ustedes no lo desaprueban, desearía que mis cenizas fueran arrojadas al viento. Me parece una forma excelente de volver a la nada, confundiéndose con todo lo que muere en el Universo. Me autoriza a darles este encargo el afecto invariable que nos ha unido. Adiós”. Sepelio de Bordabehere, acompañado por Lisandro de la Torre. FUENTE: http://www.elhistoriador.com.ar/biografias/d/de_la_torre.php

Resulta curioso como en los últimos tiempo se ha puesto en boga el feminismo como corriente ideológica que pretende la superación en las relaciones humanas dentro de nuestra sociedad. Sin embargo, no me refiero al amplio espectro de quienes se hacen llamar feministas, mas bien a aquella rama intolerante que, por ejemplo, se molesta al ver al "macho" en sus marchas (no es mi caso, por lo general no voy a marchas salvo que sean con tu cu... nah, en serio no voy aunque muchas veces apoyo ciertos reclamos) El punto es, me refiero a ese núcleo duro dentro del feminismo que contiene un mensaje violento, paradojicamente, contra el hombre. Mediante proclamas como "muerte al macho", "el macho al tacho" se crea en el hombre un potencial enemigo para las mujeres. Muchas rechazan al hombre sencillamente por el hecho de serlo, también se rechaza la heterosexualidad (cis machirulo patriarcal) como forma dominante de expresión sexual contra las minorías homosexuales (si, suena rebuscado y hasta estúpido pero así es). En una sociedad donde lo políticamente correcto es la única opción, incluso en temas tan sensibles como la violencia de genero (que es hecho ha sufrido el hombre también por su parte de distintas formas, cosa que explicare luego) se puede decir que ganamos libertades siendo censurados por un bien mayor? Se puede estar orgullosos de no poner en tela de juicio una ideología determinada, que naturalmente se compone de entramados de convenciones e intereses determinados? Hay que sencillamente aceptar esta violencia que nace del seno de algo que, en principio es justo, pero que nos atemoriza confrontar por estar sencillamente en desacuerdo? Cada vez son mas frecuentes los cruces entre jóvenes chicas y chicos que se molestan por comentarios triviales, que si, pueden ser en parte inspirados en la ideología de consumo que crea en la misma mujer un objeto de consumo, como no, pudiendo ser la persona que lo emite consciente de la presencia de esta ideología y por lo tanto pudiera interpelar a la altura de cualquiera sobre lo que se encuentra diciendo en ese momento, sabiendo plenamente que no se trata mas que de un comentario trivial. Nadie puede decir que las mujeres no han ganado derechos como nunca en los últimos sesenta años, y eso tiene que ver con un avance conjunto de la humanidad, de hombres y mujeres que han sabido entender que bajo la exclusión y el sometimiento solo se crea una mayor violencia. Bajo ciertos cánones de la actualidad que, al parecer, buscan definir una ruptura entre hombres y mujeres, pudiera considerarse que mujeres como Alicia Moreu de Justo eran legitimas feministas? Siendo que los reclamos hace cien años eran los mismos que hoy, lo que ha cambiado no es el reclamo mismo si no la forma, el contenido. Aparentemente innovador, transgresor, cuando nada se reclama hoy que no se haya reclamado hace tanto tiempo. Como dije anteriormente, la violencia de genero ha existido prácticamente desde que el hombre existe. El juego de roles, o el juego de genero esta en discusión en tanto convención o adopción natural en base a las características de hombres y mujeres. Ejemplo: las mujeres cuidan a los niños en el ámbito privado (la cueva, una choza, un castillo) debido a que ellas tienen el don de la concepción? Si diéramos esto por sentado como natural. O se trata de una convención? Acaso el hombre, proporcionalmente y en condiciones naturales, no posee mas fuerza que la mujer? Y por ella realizara tareas de caza, recolección, incluso la guerra. O se trata de una convención? El hombre ha sufrido la guerra, las mutilaciones, el miedo, el orín y el excremento en el contexto mas primitivo y violento, solo por el hecho de poseer mas fuerza, aparentemente, que las mujeres. La historia del hombre es también una historia violenta y de muerte. No es casualidad que en la actualidad que las victimas fatales de desafortunados encuentros delictivos sean hombres. Como tampoco es casual que las mujeres sean victimas de la violación en contextos similares. La violencia nos atraviesa como humanidad y la sufrimos de distintas formas. El mensaje importa en forma y contenido. Hoy cada vez mas separados, se busca debilitar la unión que históricamente ha existido entre hombres y mujeres que han reclamado por derechos, y así, debilitando la unidad la discusión sobre por que los hombres debían ir a la guerra por el hecho de ser hombres, o por que las mujeres debían ser madres por el hecho de ser madres queda en un segundo plano. Se ha convertido todo en una ridícula pelea de hombres y mujeres. Sin animo de bardo, y no habiendo pensando demasiado lo que redacto en este momento me despido.
Como dice el titulo, literalmente no puedo dejar de escuchar sonidos. A que me refiero? Padezco de algo llamado tinnitus o acufenos. Que significa esto? Es básicamente la percepción de sonidos sin una fuente externa. Mas precisamente, mi cerebro interpreta que hay ruidos donde no los hay. El asunto con esto es que es constante y... No tiene cura. Musica para ambientar el post: link: https://www.youtube.com/watch?v=G22AvIZCur0 Para ser mas especifico voy a dar un ejemplo de lo mas común. Ya que todos hemos sufrido acufenos alguna vez... Aunque de forma transitoria. Seguramente hayan salido a bailar alguna vez y luego de varias horas en un ambiente con altos niveles de exposición sonora (esto se mide en db o decibeles)al encontrarse en la calle sientan un pitido, o un grillo en su cabeza. Esto es exactamente lo que es el acufeno. Cual es la diferencia? Que en mi caso lo tengo 24/7 los 365 dias del año hace varios años ya. No se sabe mucho aun acerca del tinnitus, desde la otorrinolarongologia (rama de la medicina especializada en el estudio de las anomalías en la garganta, oído y cuello) literalmente no saben una M*erda. Lo puedo decir con total derecho porque he visto a casi una decena de profesionales distintos y no han sabido decir mas que "debo acostumbrarme" al ruido incesante en mi cabeza. Es decir, ir por esta cuestión al hospital es prácticamente como hablar con el verdulero en la esquina de tu casa, no sirve para nada. Muchas veces lleno de impotencia me he encontrado con la indiferencia de los profesionales que se supone que deben sentir empata con sus pacientes. En lugar de esto me encuentro con "soluciones" transitorias y poco efectivas (de mas esta decir, incomprobabales) como terapias de sonido, reentrenamiento del oído y otros placebos para mantener dormida a la gilada. Como fue que esto me ocurrió? Se sabe que el tinnitus puede ser provocado por daño del oído interno (aunque hay diversas razones, esta es la mas comun), mas precisamente la coclea (o el caracol, ya que tiene forma de... caracol), una estructura minúscula pero de gran importancia para la audición. Allí se encuentran las células ciliadas, las mismas tienen como función reaccionar a las distintas frecuencias sonoras: los mismos son medidos en Hertz. A menos Hertz, menos ciclos por segundo por lo tanto el ruido es mas grave, a mas Hertz mas ciclos por segundo en la representación de la onda sonora (onda sinusoidal, seguramente conozcan el gráfico) por lo tanto los ruidos son mas agudos. Esto es lo que se contempla y evalúa en una audiometria, que es el estudio básico que realizan los otorrinos: la sensibilidad del oído a las distintas frecuencias. En ocasiones sucede que el zumbido que uno percibe (pueden ser distintos sonidos, incluso varios a la vez) sea mas fuerte que determinada frecuencia, por lo cual allí perdemos sensibilidad. Para resumir esta parte, que es aburrida: cabe aclarar que las celulas ciliadas NO se regeneran, son como las neuronas. Y que no hay mas de 15.000 células ciliadas en el oído... SI, leíste bien. NO hay mas de esa cantidad. En el cuerpo humano existen diversos tipos de célula de los cuales existen millones, en este caso particular son muy pocas y se encargan específicamente de reaccionar a determinadas frecuencias, por lo tanto si se arruinan unas pocas cientas o miles puede significar un deterioro enorme. Puede provocar sordera o insensibilidad, o en mi caso, tinnitus. Que significa esto? Que la celula dañada ha dejado un vació, un espacio en blanco, sin embargo el cerebro debe interpretar señales de este espacio vació... Y ahí entra: EL ZUMBIDO! Mi mejor amigo en estos últimos años, que nunca me ha abandonado desde entonces Por que es complicado lidiar con esto y por que no hay soluciones al día de hoy? En principio NUNCA se le ha dado mucho interés al asunto. Se respeta muy poco el limite de decibeles permitidos por determinada cantidad de metros cuadrados, por ejemplo, en los locales bailables (todo esto esta estipulado POR LEY, pero los locales no atienden a estas cuestiones de salud ni existen autoridades que se encargue de su cumplimiento efectivo: salvo en ámbitos laborales de la mano de carreras modernas como Higiene y Seguridad). Los ruidos mayores a 90 db pueden resultar en un perjuicio PERMANENTE PARA EL OIDO Otro asunto es que es algo totalmente desestimado por la misma ciencia. No han habido desarrollos al respecto en, literalmente, cientos de años! El mejor consejo del doctor sigue siendo sencillamente no prestar atencion al problema... Hoy por hoy puedo llevar mi problema con bastante entereza. Tengo tapones en mi bolsillo TODO el dia (especialmente hechos a mi medida, encargados a partir de mi conducto auditivo) por si acaso siento ruidos que me molestan o creo que pueden llegar a dañar mi oido. No salgo a bailar mucho, por el mismo temor a dañarme y si lo hago les pido a mis amigos que vayamos a un lugar calmo. Este es otro asunto: como el tinnitus no es visible, como una mutilación, como un cáncer, no se ve el deterioro físico (aunque creanme, conlleva un deterioro psicológico y emocional importante) se olvidan de mi problema... Lo desestiman. Mi propia familia y hasta mi pareja olvidan que tengo este problema, y muchas veces me invitan a asistir a eventos o salir a lugares con altos niveles de ruido. Como dato curioso, esta ENFERMEDAD es muy comun entre musicos, actores, y gente del medio que trabaje en situaciones de exposicion a ruidos. Algunos de los mas conocidos son : El Señor Spock! y William Shatner! Que sufrieron conjuntamente daño auditivo durante rodajes de episodios hace decadas en Star Trek; tambien estan Phil Collins, Trent Reznor, Chris Martin, Jeff Beck. Incluso... Beethoven! Y un sinfín de famosos mas. link: https://www.youtube.com/watch?v=E7bL9BhESYA Comparto mi experiencia personal, mi calvario, para que se visibilice un poco mas el asunto. Para que la ciencia deje de ignorar un problema real, que tortura a millones de personas todos los dias de su vida. Algo que nunca nos va a abandonar. Que a la noche se hace presente y lo que es un zumbido de dia se convierte en una estampida, en una tormenta. El dolor que conlleva vivir con esto solo lo entienden quienes padecen acufeno o tinnitus. Necesitamos respuestas desde la ciencia. Avances. Respuestas. Si me pregutaran hoy que es lo que mas quiero en la vida responderia: un jodido oido sano. Sin mas, saludos a todos los taringeros