c

cosmonauta_83

Usuario (Argentina)

Primer post: 18 jun 2009
250
Posts
5304
Puntos totales
178
Comentarios
A
Acuicultura: Una alternativa para el Futuro
InfoporAnónimo12/10/2009

El número de humanos sobre la Tierra sigue aumentando. Cada día, el equivalente a la población de una ciudad pequeña se suma a los 7 mil millones de habitantes existentes. Es evidente que el espacio y los recursos disponibles no soportarán indefinidamente semejante crecimiento. Actualmente, la humanidad se distribuye sobre los continentes, ignorando más del 70% de la superficie del planeta: los océanos. Esta situación deberá cambiar pronto si no queremos tener problemas graves. ¿Es viable “colonizar” los océanos? Cada vez somos más personas sobre la Tierra, y los recursos disponibles siguen siendo (con suerte) los mismos de siempre. En este momento, la población mundial ha alcanzado los 7 mil millones de humanos. La agricultura tradicional, aún utilizando fertilizantes y agroquímicos de todo tipo, apenas puede proporcionar alimentos para todos. No es ningún secreto que en muchas regiones del planeta se pasa hambre, y aunque no sea solamente consecuencia de la escasez de tierras cultivables, no hay dudas que ese motivo influye en dicha situación. La superficie cultivable se va reduciendo día a día. A pesar de que se talan bosques impunemente para dedicarlos a la agricultura, muchas veces sin los permisos correspondientes y violando los principios más elementales del sentido común, lo cierto es que las urbanizaciones, los primeros síntomas del cambio climático y la degradación del suelo culpa del cultivo intensivo hacen que la cantidad de kilómetros cuadrados cultivable disminuya año a año. Los terrenos “ganados” a las selvas solo son productivos unos pocos años, y luego se transforman en desiertos improductivos. No hay que ser un genio para darse cuenta de que si la cantidad de bocas a alimentar aumenta, y los alimentos disponibles disminuyen, estamos preparando una situación que tarde o temprano nos explotara en la cara. ¿Cual es la solución? Muy simple: o disminuimos la cantidad de habitantes, o generamos mayor cantidad de recursos. La primera alternativa ha demostrado ser prácticamente imposible de implementar. Tiene buenas posibilidades de éxito en aquellos países que cuentan con un adecuado sistema educativo, en el que sus habitantes están al tanto de los métodos anticonceptivos y comprenden la necesidad de utilizarlos. Pero en la mayoría de los países llamados “en vías de desarrollo”, no solo falla la educación sino que a menudo los interesados siquiera pueden obtener anticonceptivos. Como sea, la solución pasa por el aumento de la generación de recursos. Hace unos días, la revista BioScience publicó un artículo basado en la investigación de un grupo de investigadores del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) de España, en el que se presentan datos sobre el potencial que posee la acuicultura (agricultura marina) para proporcionar suficientes alimentos para la creciente población mundial. Los autores del informe no ven la pesca intensiva como la opción más importante, debido a que en general agotan las poblaciones de peces silvestres y el tiempo necesario para reponer las reservas no hace otra cosa repetir el modelo que hemos empleado durante años en las tierras. La idea es “cultivar”en el océano. Las proyecciones expuestas en el informe demuestran que la acuicultura podría multiplicar la producción de proteínas provenientes del mar (generalmente pescados y mariscos) por un factor 20 para el 2050. Esto representaría un gran avance respecto de la situación actual. Si tenemos en cuenta que “generar” una caloría de origen animal demanda 10 veces más cantidad de agua potable que una caloría de origen vegetal (granos, por ejemplo), producir carne en el mar, donde no hace falta utilizar la cada vez más escasa agua potable, no es en absoluto mala idea. Actualmente, los productos de carne de animales representan sólo el 3,5% de la producción de alimentos, pero requieren del 45% del agua utilizada en la agricultura. Teniendo en cuenta que la demanda de carne aumentará en un 21% entre 2005 y 2015, deberíamos comenzar ya mismo a pensar en alternativas. Hay muchas razones más que hacen de la agricultura marina algo muy atractivo. El uso del nitrógeno, por ejemplo, es mucho más eficiente en los animales marinos. Por cada kilogramo de carne producido, la acuicultura produce de dos a tres veces menos nitrógeno que la producción de ganado. Desde un punto de vista nutricional, la sustitución de la carne y los lácteos por mariscos y pescados también es muy deseable, ya que estos productos son ricos en componentes saludables, como los ácidos grasos omega-3. Algunos especialistas ya están pensando en “mudar” la producción de peces desde las costas a alta mar. Esto tendría la ventaja del espacio disponible y de no interferir con las actividades recreativas que generalmente se dan en las costas. Para ello están desarrollando enormes “jaulas” en las que (a modos de “corrales”) se criarán los peces que alimentarán a la humanidad en los próximos años. Obviamente, los océanos tienen mucho más para ofrecernos. Además del alimento, pueden proporcionar la energía eléctrica que la sociedad de las próximas décadas demandará. La fuerza de las olas o los movimientos de las mareas pueden aprovecharse para producir electricidad absolutamente limpia y a un precio mucho menor que poner paneles solares en el espacio. Las corrientes marinas, verdaderos “ríos” dentro del océano, podrían aprovecharse para mover las aspas de generadores eléctricos submarinos. Algunos creen que también podría utilizarse la enorme inercia térmica que poseen los océanos como un sistema de “climatización” de los edificios costeros. Dado que el agua del océano está todo el año a una temperatura bastante similar, podría bombearse hacia intercambiadores de calor dentro de los edificios para refrigerarlos sin consumir tanta electricidad. Por supuesto, un sistema de estas características debe ser bien analizado antes de implementarlo, ya que si se hiciese de forma masiva podría modificar levemente la temperatura de las aguas costeras destruyendo sus ecosistemas, aunque parece poco probable. Desde que hace millones de años dejamos los mares para comenzar a evolucionar en tierra firme hemos aprendido a vivir de la caza y la agricultura. Nos ha llevado siglos desarrollar técnicas de cultivo y cría de ganado como para que miles de millones de humanos reciban su comida cada día. Sin embargo parece que este modelo está llegando al límite de sus posibilidades. Quizás haya llegado la hora de emprender un regreso (al menos en lo que alimentos y energía se refiere) a los orígenes. Cuidando, por supuesto, de no cometer los mismos errores que hemos cometido con la tierra cultivable. Fuente

0
0
La Foto que rompió el Récord de mayor Resolución
La Foto que rompió el Récord de mayor Resolución
InfoporAnónimo12/21/2009

Posiblemente no lo sabías, pero desde hace pocos días el récord a la imagen con más resolución del mundo tiene un nuevo dueño. Se trata de un grupo de alemanes que tomaron una fotografía de la ciudad de Dresden con una resolución de 26 gigapixeles, es decir, 297.500 x 87.500 píxeles. Ésta enorme imagen fue compuesta por 1.665 imágenes diferentes tomadas por un robot y luego unidas en la etapa de producción. Si alguna vez te preguntaste qué imagen porta el record Guinness de más resolución en el mundo, hoy te lo podemos responder. Es que es un récord que ha sido roto muy recientemente con la aparición de la primera fotografía de 26 gigapixeles. Ésta es una imagen panorámica de la ciudad de Dresden, en Alemania, tomada desde el edificio “Haus der Presse” (Casa de la Prensa), donde se puede ver gran parte de la ciudad y muchos de sus puntos de referencia. El título de la imagen con más resolución del mundo tiene nuevo dueño. Ésta imagen está compuesta por 1,665 imágenes individuales tomadas por una cámara Canon EOS 5D Mark II, utilizando un lente de 400 milímetros. Y las fotos no fueron sacadas por una persona, sino que utilizaron un robot durante el transcurso de tres horas. Pero lo que tomó mucho más tiempo fue el proceso de unión, con cerca de 94 horas. Para lograrlo fue necesario utilizar un ordenador con 16 microprocesadores y un caché de memoria de 48 Gigabytes. Ahora bien, mencionando más números impresionantes, debemos aclarar que ésta imagen tiene una resolución de 297.500 x 87.500 píxeles, lo que explica el por qué de un ordenador tan poderoso. Puedes visitar el sitio oficial y ver la imagen con movimiento libre y mucha capacidad de zoom que permite acercarse a los puntos más lejanos de la foto sin perder una pizca de calidad. Para disfrutarla en toda su gloria, se recomienda presionar el botón entre las cuatro flechas direccionales para activar el modo pantalla completa. Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=0VfeGLxUlU0 Fuente

0
0
El Primer Motor de la Historia en el Siglo I
El Primer Motor de la Historia en el Siglo I
InfoporAnónimo1/1/2010

Aunque las maquinas propulsadas con motores de vapor y los motores mismos no llegan hasta el S XVIII, y son estos motores los que dan origen a la primera revolución industrial catapultando nuestra civilización a caminos y velocidades hasta entonces inimaginables; el primer motor de vapor de la historia nació mucho antes, para ser, por desgracia, olvidado poco después. El padre de la criatura fue Herón, un ingeniero griego afincado en la entonces Alejadría (Egipto) que vivió entre el los años 10 a 70 de nuestro calendario, y la criatura no es otra que la Eolípia cuyo nombre esta formado por las palabras latinas "aeoli" y "pila" que traducido a nuestro español sería algo así como “balón de Eolo” en honor al dios del viento. Herón de Alejandria La eolípila esta considerada como el ingenio precursor de la turbina de vapor, el artilugio, como se intuye en el dibujo inferior consiste en un tanque cerrado de agua calentado con fuego y que comunica mediante dos tubos con una bola o balón de metal hueco; estos tubos entran por los laterales del balón sirviéndole de eje rotacional y salen al exterior del balón en caras opuestas del mismo formando un angulo de 90º con el eje; la terminación de los tubos es en dos codos de sentido inverso, de manera que cuando uno de ellos mira hacia un punto, el otro lo hace hacia otro punto opuesto. Cuando calentamos el tanque de agua y entra en ebullición, el vapor de agua asciende por los tubos hasta el balón y sale al exterior a través de las terminaciones acodadas produciendo el movimiento rotacional de la esfera en virtud de la fuerza reactiva del vapor. La eolípila En el siguiente vídeo podemos ver un experimento casero que no deja de ser una eolípila rudimentaria Graba tus videos en con la Zx1 link: Si la invención de un motor térmico 17 siglos antes de que la comunidad científica supiese qué hacer con el, aun hay que valorar que este señor tuvo que intuir las “leyes de acción y reacción” de Newton y que no fueron promulgadas hasta el S. XVII. Una pena que tras todo este meritorio esfuerzo, nadie supo que hacer con el ingenio y quedase reducido a una curiosidad y a un juguete... quien sabe donde estriamos ahora si la revolución industrial hubiese comenzado hace 21 siglos en vez de hace 3. Fuente

0
0
Cómo detener el mundo
Cómo detener el mundo
InfoporAnónimo2/3/2010

Cómo detener el mundo (nuevas tecnologías para el villano moderno) El problema del villano de hoy en día es que todo va demasiado rápido; las malvadas fuerzas del bien no descansan buscando nuevos métodos para entorpecernos el camino. Pero las mismas tecnologías -creadas con buena intención- pueden ser usadas en nuestros maquiavélicos planes de dominación mundial, Detener autos con pulsos electromagnéticos La policía está a punto de probar un nuevo juguete que será la pesadilla de varios compañeros bellacos: un cañón de pulsos electromagnéticos que planea montar en los patrulleros y será capaz de detener a un auto que corra a 200 metros de distancia. Este invento de la fuerza aérea no es precisamente un imán que atrae a los coches (lo cual hubiese sido mucho más fantástico y efectivo), si no un pulso electromagnético (EMP) -como el que usan las naves de Zion contra los robots centinelas de Matrix- que desactiva todos los componentes electrónicos del vehículo sin dañar a sus ocupantes (al menos hasta que choca contra una central nuclear o una maratón de ancianas). La Fraternidad de Enemigos de la Amistad (FEA) está preocupada por esta noticia, pero no hay razón para temer: afortunadamente, tenemos científicos infiltrados en las fuerzas de seguridad que han obtenido los planos y trabajan en un modo de usar esta tecnología a nuestro favor. El plan es crear versiones más pequeñas y potentes, con forma de pistola, que puedan desactivar las alarmas de autos, casas y bancos, facilitando nuestra deliciosa labor delictiva. Nuestro enemigo planea poner a prueba el prototipo en menos de un mes. Ese mismo día, nuestros agentes de la maldad usarán la versión reducida para apagar el despertador de los policías, de manera que lleguen tarde a trabajar y se encuentren con que hemos robado el codiciado artefacto y devorado todas las rosquillas. Así podremos estudiarlo con detenimiento para crear un cañón EMP que desactive cañones de desactivación EMP y, preventivamente, un cañón para desactivar cañones que desactiven cañones de desactivación EMP. (El mal siempre va un paso adelante, aunque adelante haya un precipicio sin fin.) Pero la guerra de los pulsos electromagnéticos no terminará en las persecuciones automovilísticas. No sólo podrían dirigirse al cielo para derribar aviones, si no que armas de destrucción masiva basadas en el mismo fenómeno pueden ser fabricadas algún día (y no son pocos los verdaderos villanos que codician semejante primicia bélica). Hace ya medio siglo Rusia y Estados Unidos descubrieron que las bombas nucleares detonadas en el espacio podían generar monumentales pulsos electromagnéticos capaces de destruir centrales eléctricas y de telecomunicaciones a cientos o miles de kilómetros de distancia, en tierra firme. En esta era donde toda comunicación depende de los electrones, detonar una bomba EMP equivale a dejar ciego al adversario antes de atacarlo, lo cual, evidentemente, es una gran ventaja para los sordos. Sin embargo, las reglas establecidas por Villanos Infames de Argentina (VIDA) prohíben explícitamente la utilización de cualquier arma tan cruelmente devastadora como para dejar al mundo sin Cibermitanios, por lo que esperamos que un ataque de estas características siga siendo sólo un hermoso sueño... por ahora. Muejeje... Detener la luz con frío Desde que Dios dijo "que se haga la radiación electromagnética más rápida del universo y que se comporte como onda y como partícula para desorientar a los científicos", la luz, como el tiempo y los jabones, es algo que siempre se nos escapa. Pero ya no más, porque ahora la ciencia ha logrado detener por completo un rayo de luz durante 1,5 segundos, haciéndolo pasar a través de un gas casi tan frío como el cero absoluto. Para que te des una idea de cuan frío sería eso: un helado "cero absoluto" sería tan frío que ni siquiera te dejaría temblar. Obviamente, este experimento lumínico no sirve para nada más que para demostrar hasta dónde puede llegar el juego de un niño debidamente estimulado. Pero pensemos un poco, maliciosos colegas de la venganza indiscriminada, en esta luz que viene a trescientos mil kilómetros por segundo y de pronto, literalmente, se congela... y luego prosigue con la misma velocidad como si nada hubiera pasado, conservando su dirección e intensidad. Esto nos permite soñar, por ejemplo, que en realidad el universo no tenga un límite, si no alguna especie de barrera tan fría que no permita pasar siquiera a la luz, una pared de luz que no se puede ver porque está quieta, luz oscura que no nos deja ver los universos vecinos. Si pudiéramos calentar dicho horizonte, podríamos saltar a otro universo para conquistarlo. Claro que correríamos el riesgo de que fuese un universo idéntico pero opuesto a este, y cada vez que un villano saltase chocaría contra un anti-villano y se aniquilarían mutuamente. También veo -en un sueño más realista- posibles computadoras con memorias lumínicas, techos que almacenen la luz diurna, y otras cosas horribles que mejorarían el mundo... Pero como nuestra tarea es hacer que la sociedad colapse, utilizaremos este poder de otra manera. Cualquier bandido más o menos competente pensaría en la posibilidad de detener los rayos del Sol para oscurecer la civilización, pero eso ya lo hizo Mr. Burns y, además, no es un objetivo demasiado maléfico (hasta podría frenar el calentamiento global, cosa que no nos conviene porque cuando hace calor las mujeres usan menos ropa), por lo cual lo descartaremos (somos malos pero originales). Hay que buscar otras alternativas para beneficiar al mal con esta tecnología... De todas las maravillosas propiedades de la luz, hay una tan despreciable que sólo el pensamiento lateral nos la permite encontrar: la masa. Es un hecho poco conocido que unos dos kilogramos de luz solar llegan a la Tierra cada día. ¿Qué pasaría si congeláramos la luz durante un mes y luego la soltamos de golpe, redirigiéndola hacia un punto determinado? ¡Podríamos aplastar la cabeza de cualquiera con 60 kilos de luz! Y lo mejor de todo es que no dejaría evidencias, lo cual es mejor que un cuchillo de hielo. Muejeje... Detener el pensamiento con luz El pensamiento también va cada vez más rápido (¡ahí pasó uno!), y una de sus paradas predilectas es en los laboratorios del MIT, un paraíso científico donde cada día se crean nuevos frutos prohibidos. Tal es el caso de esta técnica que, tras insertar en el cerebro una proteína fotosensible, permite detener la actividad neuronal tan solo aplicando rayos de luz. Cuando una de estas proteínas es iluminada, libera protones que reducen el voltaje de las neuronas cercanas hasta apagarlas -como si fuesen lamparitas eléctricas-. El efecto es momentáneo, y el cerebro recupera toda su capacidad en pocos segundos. En otras palabras: las proteínas Arch son como pequeños dardos tranquilizadores que ayudan a analizar las funciones de cada sector cerebral. Todo este inmenso poder se piensa desperdiciar en tratamientos contra la epilepsia y dolores de cabeza, silenciando temporalmente las zonas afectadas, pero nosotros no permitiremos semejante aberración. Podríamos pensar, por ejemplo, en un modelo a escala gigantesca para convertir a toda la Humanidad en zombies, aunque para eso ya existe variada programación televisiva. La idea sólo fue probado en ratas, pero el cerebro de una rata no es tan distinto del de una persona (quizá incluso es más potente, ya que las ratas vienen entrenando a los científicos desde hace siglos para que les den comida cuando presionan un botón), y puede adaptarse fácilmente. De hecho, se planea pronto hacer pruebas en monos. Actualmente, sin embargo, el proceso es bastante incómodo: hay que alterar genéticamente al individuo para que sus neuronas tengan la proteína y se deben insertar diodos luminosos bajo su cráneo para activar y desactivar cada zona del cerebro. Pero sabiendo que es posible callar el pensamiento, poco pasará hasta que logremos algo similar controlado por sonidos, por ejemplo (como la visionaria chicharra paralizadora del Chapulín Colorado). Una vez logrado esto, sólo será cuestión de transmitir las proteínas Arch a través de vacunas, alimentos o tatuajes, de manera que en pocos años toda la Humanidad sea potencialmente silenciable mediante un control remoto universal. Aquí termina este boletín informativo. A pesar de que nuestra convicción es imponernos sobre los desprevenidos y nuestra forma de vida es el caos, cada quien puede usar esta información como más le convenga. Sin embargo, debo advertir que los villanos apoyamos a la ciencia no por el progreso que engendra si no porque es capaz de detener cualquier cosa; tanto es así que un día habrá una máquina para detener a la ciencia misma, y aprovecharemos la paradoja para completar nuestra misión de dominar al mundo. Ese día llegará sin lugar a dudas porque, a diferencia del bien, el mal es incorruptible. Muejeje. Fuente

0
0
1
10 Trucos que los Casinos usan en ti
InfoporAnónimo4/24/2010

10 Trucos que los Casinos usan en ti Los casinos son, psicológicamente, un campo minado. Su diseño arquitectónico, así como todo su contenido, tienen una función metódica concebida para que usted, el jugador, gaste su dinero adentro. Algunas tácticas que utilizan son tan evidentes que nos dan en las narices, mientras que otros son engañosas y sutiles. Sin embargo, todas ellas juegan un papel importante en la psiquis de los jugadores y los hacen sentirse cómodos, queridos, y sobre todo, optimistas. Estos son diez de los métodos utilizados por los casinos para extender la permanencia de los jugadores. 1. Sin relojes Es sorprendente que mucha gente en realidad no usan relojes. Los casinos lo saben y no van a ayudar a las personas a mantenerse al tanto de la hora. Es un hecho que cuando alguien está involucrado en una actividad durante cierto tiempo aparentemente deriva en un ritmo más rápido para ellos, y rara vez se ven a las personas más concentradas que en un casino. Ya sea en una máquina tragamonedas, juegos de mesa, o en el póquer, la mayoría se encuentran en un estado de trance mientras persiguen sus sueños. Sin relojes que adornan las paredes del casino, no es difícil simplemente dejar que el tiempo pase sin percatarse del mundo que le rodea. En un algunos lugares, como en el Reino Unido, se han aprobado leyes que dicen que los jugadores deben ser consientes de cuanto tiempo han pasado en el juego, y el casino debe fomentar el tomar descansos en el juego 2. Sin ventanas En la mayoría de casinos puede haber ventanas cerca de la entrada o salida, pero una vez que dentro del vientre de la bestia, será difícil ver alguna. Esta táctica va de la mano con los que no tienen relojes. Cuando las personas ingresan, ellos no quieren que estas tengan la menor idea de lo que está ocurriendo en el mundo exterior. Si ver afuera oscureciendo, o incluso percibir la luz del amanecer, su reloj interno entrará en juego y dirá que es hora de seguir adelante y hacer algo más, como ir a dormir. Sin embargo, esto está muy lejos de los juegos de azar y el casino no puede disponer de eso. Además, no quieren que se vea algo ni remotamente interesante afuera sucediendo. Hay muchos estímulos visuales al exterior, por ello el casino hará todo lo posible por que el mundo exterior no exista 3. Luces, sonidos y actividad Un casino es un compendio de estimulación maravilloso y fascinante: el sonido de campanas, sirenas, luces parpadeantes, el sonido de las monedas al caer de las máquinas, pitidos, sonidos digitales, todo es fascinante. ¿Por qué es fascinante? Debido a que es la comunicación no verbal diciendo: "Ganar! Ganar! Ganar! ". Da la impresión de que todo el mundo de hecho está ganando cuando, en realidad, la mayoría están perdiendo. Sin embargo, aun cuando estas personas están perdiendo, cualquiera que sea la máquina esta produce un estruendo festivo, sonidos eufóricos. Hace que la gente quiera entrar en la acción y ser también parte de la victoria. Es un lugar feliz, ¿cómo puedo perder?! Todo está pulido, bruñido y brillante con un imán hipnótico hacia ella. En algún momento, todos, sin importar si se es un apostador grande o pequeño, se sienten atraído por esta ostentación de exceso y extravagancia 4. Ambiente ¿Ha observado que la iluminación en un casino es baja y suave?. Esto es para darle una acogedora y agradable sensación, un poco como estar sentado en el sofá, en el salón de su casa, ¿y quien quiere salir de su cómodo sofá? Condiciones difíciles de iluminación pueden ser contraproducentes para los ojos, pero un nivel más moderado invita a los jugadores a instalarse, relajarse, y disfrutar mientras se siente seguro, cómodo y acogedor. Además, las alfombras en los casinos no son escogidas al azar. Muchos podrán creer que los patrones y los diseños de estas alfombras son francamente de mal gusto, con remolinos de colores, líneas y salpicaduras que son comunes. Sin embargo, para el cerebro humano son fascinantes, acogedores y agradables a la vista. Además, el color de las paredes es a menudo rojo, ya que los estudios sugieren que evoca a un ambiente seguro, sintiéndose más cómodo. Y, como en los centros comerciales y tiendas, la música en los casinos es siempre suave, tranquilizando al jugador y manteniéndolo en un estado de trance 5. Ubicación de los servicios Si desea utilizar el baño, ir a comer algo, o cobrar sus fichas, debe usted buscar en lo más profundo en las entrañas del casino. A menudo, estos servicios están ubicados tan lejos como sea posible. Este es un último esfuerzo para mantenerlo en el interior ya que tiene que caminar por todo el lugar de nuevo y pasar por todas las tentadoras máquinas y juegos. Usted acaba de cobrar en sus ganancias y tal vez piense que puede probar suerte por última vez antes de salir. } Es el mismo principio que usan las tiendas con la esperanza de conseguir que el cliente tenga un último impulso de comprar durante ese largo camino hacia la salida. Un concepto más amplio en los hoteles, es que el casino está ubicado muy en el interior del edificio. Tomar las diferentes escaleras mecánicas, escaleras, etc. es la única manera de ir y venir desde y hacia él y es una manera de mantenerse en la propiedad 6. Cerca de ganar Junto al hecho de ganar, nada le hará sentir más adrenalina que el casi ganar y la sensación de que casi se quedó con el dinero del casino. Pero si los casinos le dan dinero a casi todos los que ganaron, se les acaba después de un día. Cada juego, ya sea una mesa o una máquina, están diseñados para pagar pequeñas ganancias en un corto plazo, pero eventualmente tomarán más de su dinero al largo plazo. Las máquinas tragamonedas constantemente hacer pagos pequeños, mientras que frecuentemente le dejan a una cereza o una estrella del gran premio. Otros juegos dan al jugador una sensación de "control" como los dados, en el que el jugador tiene una influencia directa sobre el resultado, como al lanzar los dados o escoger sus propios números. Esta es otra maniobra que le da al jugador una sensación falsa de que puede vencer a un juego y por lo tanto hará que juegue por más tiempo. Básicamente, los jugadores sobreestiman sus posibilidades y probabilidades de ganar. El estar cerca de la victoria es lo que esencialmente mantiene a los casinos en el negocio, dar a los jugadores el gusto de casi siempre ganar, es garantía de que este los visitará de nuevo 7. Regalos Los servicios gratuitos o reducidos son otro elemento vital del casino. Los jugadores con frecuencia reciben cupones para comidas gratis, el buffet, espectáculos, etc, o también tarjetas que les permiten ganar premios de terceros con el fin de conseguir que sigan regresando. Les hace sentirse importantes, incluso si estos no apuestan sumas importantes de dinero. Incluso si pierden, se sienten como si hubieran ganado algo y tienen más probabilidades de regresar. Son importantes para los casinos, porque la gran parte del dinero proviene de estos pequeños jugadores, por lo que en el negocio son mejor vistos que los que apuestan grandes sumas. ¿A caso son simplemente buenos anfitriones con sus usuarios? En realidad no, todo está calculado para mantenerlos allí y que jueguen más y más. Es algo así como convencer a un niño de portarse bien a cambio de un juguete barato 8. Alcohol Esto podría haber ido en la categoría de regalos, pero merece ser tratado de forma independiente. Es tan obvio y transparente, un truco como los regalos promocionales, pero que puede llegar a ser mucho más poderoso. Bebidas trabajando a favor del casino. En primer lugar, son gratis. A menos que sea un abstemio, ¿quien no ama las bebidas gratis? Camareras paseándose por el casino, las bandejas llenas de bebidas diversas en todo momento. No es un secreto por qué mantener al jugador satisfecho y con el sentimiento alegre. A continuación, el alcohol hace que incluso los jugadores inteligentes se descuiden. Si usted es un jugador que usa la estrategia en el blackjack, el alcohol ralentizará su cerebro y por lo tanto mermará su capacidad para tomar las decisiones adecuadas. Los jugadores también se volverán más liberales con su dinero, perdiendo el cuidado y la conciencia de que se acaba rapidamente 9. El trato a los grandes ganadores Aunque los pequeños apostadores son importantes, seguramente los casinos quieren mantener a los grandes tambien. Los que tuvieron la suerte de ganar a lo grande son tratados como reye. Basicamente estos jugadores reciben ofertas a las que no pueden negarse, desde suites gratis a tratamientos extravagantes. Cuanto más tiempo un gran ganador permanece en el interior del casino/hotel, inevitablemente gastará más dinero. El casino no pierde gran cosa regalando una suite o habitación libre, pero manteniendo a la persona ganadora en el lugar, tiene muchas probabilidades de que su dinero retorne. Los jugadores sienten que son tratados como reyes porque son importantes, pero es su dinero el que es importante. Además de mantener el dinero allí, los casinos también están ganando publicidad gratuita y de comercialización, cuando otros grandes jugadores se enteran de cómo van a ser tratados en ese establecimiento en particular. Complacer a los grandes ganadores es tan crucial para los casinos que una gran parte de sus recursos, de los anfitriones servicios VIP y limusinas, se dedican a ellos 10. Diseño laberíntico Los casinos son esencialmente gigantes laberintos que son intencionalmente creados para que usted, literalmente, se pueda perder. Perdido en un mar de máquinas y mesas, crean obstáculos y barreras que impiden que el jugador salga de ella. No existe ninguna disposición lógica, un banco de máquinas tragamonedas puede estar en un solo lugar, a continuación, otro banco de las mismas máquinas estará a 200 metros de distancia. La confusión es el resultado final. Usted sabe que la salida estaba cerca de las máquinas de video póquer, pero que conjunto de máquinas de video póquer?. Rincones y grietas en los que abundan los giros y vueltas. Esto causa en el común de la gente un error mental cuando creen que si se dirigen en un camino determinado, pueden fácilmente dar la vuelta y salir de la misma manera. Sin embargo, el camino no es familiar porque visualmente es completamente diferente. Las máquinas altas, que constituyen la mayor parte del esquema de la planta, también impiden que la gente pueda ver y es lo que más les desorienta FUENTE

0
0
Baikonur, aquí nave Venera, establecida en Lucifer
Baikonur, aquí nave Venera, establecida en Lucifer
InfoporAnónimo4/26/2010

Baikonur, aquí nave Venera, establecida en Lucifer dijo:He aprendido a usar la palabra "imposible" con la mayor de las cautelas. Wernher von Braun Es la estrella más visible del cielo nocturno. La única que suele verse en las ciudades, ciegas por la contaminación lumínica, hasta tal punto que quizás muchos niños urbanos del siglo piensen que en el cielo sólo hay, de verdad de verdad, una estrella. Acostumbra a acompañar a la Luna en su viaje. Es la primera en aparecer cuando atardece, y la última en irse cuando amanece. Los romanos se pensaban que eran dos: la de la tarde, Hésperus; y la del alba, Lucifer: el portador de la luz. Desde siempre, fue vinculada a las deidades femeninas del amor, el sexo y la fertilidad. Y quizá también por eso, al lado siniestro: a las fuerzas demoníacas y telúricas que susurran por debajo de lo que se ve. Y a las enfermedades venéreas. En la cultura judeocristiana posterior, Lucifer es el demonio. El Islam, en cambio, la adoptó muchas veces como parte de su enseña, junto a la media luna, tal y como se ven en el cielo. Hace tiempo que sabemos que no es una verdadera estrella, sino un planeta: Venus, el segundo de nuestro sistema solar, cuya órbita pasa a 42 millones de kilómetros de la terrestre durante las conjunciones inferiores (y, en ocasiones, a sólo 38 millones). Pese a su color azul brillante y sereno, es un infierno de gases ardientes y plomo fundido... como quizá adivinaran los antiguos. Y también el primer planeta en ser explorado por naves espaciales humanas; pero, en el helor de la Guerra Fría, esta hazaña fue prácticamente ignorada en Occidente. Venus es nuestra compañera más próxima, más antigua y más fiel; y, quizá por ello, ciertamente inquietante. Hablemos de ella, de aquella vez en que viajamos hasta ella, y de cómo podríamos quedarnos algún tiempo allí. Pues Venus es, en estos momentos, el primer lugar que podríamos remotamente habitar. Aunque no lo parezca. Venus, la hermana de la Tierra La gente de Ciencias Planetarias acostumbra a llamar a Venus "la hermana de la Tierra", porque es muy parecida: tiene 6.052 km de diámetro medio (la Tierra, 6.371), una gravedad ecuatorial media de 8,87 ms-2 (la Tierra, 9,78) y una composición química y geológica similar. Su rotación, en cambio, es muy lenta: da una vuelta sobre sí misma (un día sidéreo) cada 243 días terrestres; el día solar aparente, en cambio, es de 116,75 días terrestres. Su año, es decir el tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del sol, asciende a 224 días terrestres. Se sospecha que Venus y Tierra pueden tener alguna clase de blocaje de marea como el que hace que siempre veamos la misma cara de la Luna: el intervalo medio entre puntos de máxima aproximación es de prácticamente cinco días solares venusianos exactos: 584 jornadas terrestres. Venus sufrió hace mucho tiempo la "catástrofe del carbono": desprovista de medios para fijar el carbono en su superficie o en seres vivos, éste provocó un calentamiento global masivo. El CO2 representa del 90 al 95% de la composición de la atmósfera venusiana. Por ello, su temperatura media en superficie es de 462 ºC, suficiente para fundir el plomo. La densidad del carbono hace que la presión en superficie sea enorme: 90 atmósferas, como a 900 metros de profundidad bajo el mar. Un mar de plomo fundido, con vientos a más de 300 km/h. Venus está barrida por violentas tormentas eléctricas, sin lluvia alguna. Su corteza es reciente (unos 500 millones de años), pero muy gruesa, y por eso se cree que no presenta tectónica de placas. Venus carece de lunas en la actualidad, aunque quizá las tuviera en el pasado. Sólo un minúsculo asteroide le acompaña a guisa de satélite. Los primeros Pasos Aunque muchas gentes han estudiado a Venus, los científicos rusos siempre tuvieron un interés especial. Lomosonov, por ejemplo, fue el primero en observar que tenía alguna clase de atmósfera, ya en 1761. Este interés fue heredado por la Unión Soviética, y su programa espacial interplanetario se concentró en dirigirse a Venus en primer lugar. Los Estados Unidos, con posterioridad, apostarían por Marte. El 12 de febrero de 1961, dos meses justos antes de lanzar a Gagarin, la sonda Venera-1 partió hacia "la hermana de la Tierra". Lamentablemente, sufrió una avería a dos millones de kilómetros de distancia, y se perdió. Igual destino padeció el Mariner-1 norteamericano, de 1962. El Mariner-2, en cambio, logró pasar cerca y tomar algunas mediciones, estableciendo que carece de campo magnético propio. Entonces, los soviéticos se emplearon a fondo. Llamaron al Diseñador Jefe, y el Diseñador Jefe mandó; "esto sí, esto no, así se va a otro mundo, pequeños; aprended y maravilláos". Comenzaba el primer gran programa de exploración interplanetaria emprendido jamás por la especie humana: el programa Venera. Venera El 16 de noviembre de 1965, a las 04:19Z, despegaba del Cosmódromo de Baikonur la sonda Venera-3. Se trataba del primer intento de la especie humana por alcanzar verdaderamente la superficie de otro planeta, con una colisión programada. Aunque sufriría un fallo de las comunicaciones durante su viaje de cuatro meses, lo logró: se estrelló en la zona de penumbra entre el día y la noche de Venus, el 1 de marzo de 1966. Por primera vez, una máquina fabricada por la especie humana había llegado a otro mundo. Animados por este éxito, el 12 de junio de 1967 lanzaron la Venera-4. Venera-4 era una nave ya mucho más sofisticada, cuya misión era penetrar en la atmósfera de Venus para obtener una amplia cantidad de datos científicos sobre la misma, y terminar tomando tierra en la superficie de manera controlada. Esta vez no se produjeron fallos, y Venera-4 entró en la atmósfera de Venus el 18 de octubre de 1967. Frenó con retrocohetes, desplegó un paracaídas y lanzó un montón de equipos científicos: dos termómetros, un barómetro, un radioaltímetro, un medidor de densidad atmosférica, once analizadores espectroscópicos de gases, y dos radiotransmisores para enlazar con la Tierra. El cuerpo principal de la nave, a su vez, llevaba un magnetómetro, varios detectores de rayos cósmicos, espectrómetros Lyman de fase alfa y detectores de viento solar. Todos estos equipos transmitieron sus datos hasta que Venera-4 llegó a unos 25 km de altitud. Se cree que la nave se posó suavemente sobre la superficie unos minutos después, aunque ya destruída. Las Veneras 5 y 6 repitieron el éxito de la Venera 4, con mayores y mejores instrumentos. Sin embargo, la extraordinaria presión destruía los equipos mucho antes de alcanzar la superficie. La última medición de Venera-4, a 25 kilómetros de altitud, fue de 18 atmósferas: la misma que hay a 180 metros bajo el agua. Venera-5 y -6 reforzaron esta idea a principios de 1969: se estimó que la presión en superficie debía estar entre 75 y 100 atmósferas. La misma que hay a 1.000 metros de profundidad. Había que crear una especie de submarino o batiscafo interplanetario para llegar con bien a la superficie. Un enorme desafío para la época, e incluso hoy en día. Y construyeron la Venera-7. Venera-7 era una sonda interplanetaria con una cápsula de aterrizaje de 500 kg llena de instrumental científico y equipos de refrigeración. Se lanzó desde Baikonur con un cohete Molniya modificado el 17 de agosto de 1970, apenas once meses después del histórico vuelo norteamericano tripulado a la Luna. Su misión era convertirse en la primera nave capaz de llegar con bien a la superficie de otro mundo, uno donde la presión y el calor son capaces de destruir cualquier cosa en pocos segundos, con vientos peores que los del peor huracán terrestre. Y contarnos lo que veían sus ojos desde allí. Baikonur, aquí Venera-7, desde el lucero del alba Era la madrugada del 15 de diciembre de 1970 en Greenwich de Tierra cuando el submarino interplanetario Venera-7 penetró en la violenta atmósfera de Venus, Hésperus, Lucifer. Sus paracaídas y retrocohetes se dispararon, y comenzó a transmitir datos como sus antecesoras hundiéndose desde el helor cósmico hacia las nubes inmensas de carbono y ácido sulfúrico, entre los gigantescos relámpagos, hacia el abismo tenebroso y abrasador. Conforme se aproximaba a la barrera de los 15 kilómetros de altitud, el nerviosismo se apoderó de sus controladores en Baikonur y Moscú. Esperaban que colapsara en cualquier momento debido a la presión, que ardiera por cualquier minúsculo defecto de aislamiento, o que alguno de esos vientos de 300 km/h se la llevase sin más. Pero Venera-7 se hundió y se hundió y se hundió en la atmósfera de Venus sin dejar de transmitir. Y a las 05:34 y diez segundos en Greenwich de Tierra, se posó con dureza sobre la superficie árida, ácida y ardiente barrida por vientos alienígenas. Se encontraba 5º bajo el ecuador, al sur de la Planicie de Ginebra, cerca de Safo de Venus (5º S, 351º E). Estableció que la temperatura era de 475ºC, y la presión, de 90 atmósferas: como a 920 metros de profundidad en un mar de plomo fundido. Transmitió durante 35 minutos, y luego durante 23 más con una señal débil. Después, murió. Naves interplanetarias a Granel Los cosmonáuticos soviéticos habían mordido en firme, y no iban a soltar el bocado. Puede que los norteamericanos les hubieran ganado una mano con el viaje tripulado a la Luna, y ahora se estuvieran animando con los preparativos para un par de naves a Marte, el de atmósfera tan tenue que no puede contener el agua superficial. Pero el vuelo interplanetario era tan suyo como las estaciones espaciales, y el infernal Venus, su coto de caza particular. El 8 y 14 de junio de 1975, dos cohetes Protón de impulsores múltiples despegaron desde la posición 81 de Baikonur. A bordo viajaban sendas naves interplanetarias automáticas de casi cinco toneladas cada una, llamadas Venera-9 y -10. Estaban compuesta de dos partes: un orbitador y un aterrizador pesado. De nuevo, su destino se hallaba a cuarenta y dos millones de kilómetros: Venus. Ciento tres días después, Venera-9 entraba en órbita alrededor del lucero del alba, convirtiéndose así en nuestro primer satélite artificial de otro mundo. Hechas las comprobaciones pertinentes, el 22 de octubre se cursaba desde el Centro de Control de Moscú la orden para iniciar el descenso. El aterrizador fuertemente acorazado y refrigerado, de 2.015 kg, se separó y comenzó a caer hacia las densas nubes ácidas, manteniendo en todo momento contacto con el orbitador; éste retransmitía sus datos en dirección a la Tierra, superando así las inciertas comunicaciones de misiones anteriores. El aterrizador, provisto con veintiséis sofisticados instrumentos científicos y dos cámaras (en luz visible y ultravioleta), aplicó sus paracaídas y retrocohetes para moderar la caída. Durante el descenso, midió inmensas nubes de cuarenta kilómetros de grosor, determinando que estaban compuestas por dióxido de carbono, ácido sulfúrico, ácido fluorhídrico y clorhídrico, bromo y yodo. Tras superarlas, a treinta kilómetros de altitud, prosiguió la caída hacia la superficie infernal. Eran las 08:13 en Moscú de Tierra cuando el aterrizador disparó un airbag y un colchón de gas para amortiguar el golpe, posándose suavemente cerca del Monte Rea (32º N, 291º E). Entonces, los ojos electrónicos de Venera-9 se abrieron y transmitieron a la humanidad las primeras imágenes de otro mundo: una ladera de rocas planas y duras, presentando pocos signos de erosión, con muy poca arena. Mientras tanto, una sonda analizaba el suelo a toda velocidad, emitiendo también sus resultados en tiempo real a través del orbitador. Sólo disponían de 53 minutos antes de que el orbitador quedara fuera de posición y ya no pudieran retransmitir los datos. Estaban a 485 ºC y 90 atmósferas. Pudieron registrar una panorámica de 174º de ángulo y determinar la composición de la materia a sus pies (¡hablamos de 1975!). Después, el orbitador marchó y Venera-9 se apagó. Los escudos soviéticos que transportaba quedaron brillando al tenue sol anaranjado, un sol extraterrestre. Facsímil de uno de los escudos de la Venera-11; todas ellas, lógicamente, llevaban emblemas soviéticos a bordo en metales resistentes a la corrosión, que siguen y seguirán allí por mucho tiempo. Su gemela Venera-10 repetiría la operación apenas tres días después, a 2.200 km. de allí, en Beta Regio, al sudeste del Monte Tea (16º N, 291º E). Venera-9 había quedado sobre una superficie ladeada unos 30º, por lo que el alcance de sus cámaras estuvo limitado a pocos metros, pero Venera-10 se hallaba sobre una roca plana con puntos negros. A su alrededor, un inmenso desierto alienígena. Bajo sus pies, a 462 ºC y 92 atmósferas, basalto. Pudo transmitir datos a su orbitador durante 65 minutos antes de morir. Los orbitadores siguieron analizando las capas exteriores de la atmósfera desde el espacio, durante varias semanas. En agosto de 1978, la Pioneer Venus norteamericana llegó también a la órbita de Venus, lanzando cuatro sondas atmosféricas. Sólo una de ellas sobrevivió hasta alcanzar la superficie, transmitiendo datos químicos durante una hora. Estas eran sondas muy pequeñitas, con sólo un instrumento, por lo que la información no resultó muy valiosa. En cambio, el orbitador –provisto con un radar y otros instrumentos– obtuvo buenos datos de la atmósfera exterior y levantó un mapa preliminar de Venus a baja resolución. Un mes después, otro nuevo par de naves interplanetarias soviéticas –Venera-11 y -12– lo intentaron con instrumentos aún más sofisticados, establecidas a lo largo de la Depresión de Devana (Devana Chasma, 14º S 299º E y 7º S 294º E). Debido a diversos problemas durante el descenso que inutilizaron algunos instrumentos, sólo pudo considerarse esta misión como un éxito parcial. Para arreglarlo, en 1982, Venera-13 y -14 llegaban con completos laboratorios geológicos y atmosféricos, además de cámaras más avanzadas, e incluso globos sonda para realizar mediciones meteorológicas complejas. Estas eran ya naves muy modernas, más pequeñas debido a los progresos en la miniaturización, pero enormemente más complejas y sofisticadas. Venera-13 aterrizó majestuosamente al este de la Región de Febe (7,5º S, 303 º E) el 1 de marzo de 1982. Sus cámaras empezaron a obtener rápidamente imágenes a color, mientras los globos meteorológicos salían lanzados al cielo anaranjado y las perforadoras obtenían muestras a toda velocidad para los espectrómetros de rayos gamma y X y los cromatógrafos de gases. Los seismómetros tomaban datos sobre posibles terremotos y volcanes, los nefelómetros y densímetros estudiaban la atmósfera, los reactivos químicos analizaban todas las muestras en el laboratorio automático miniaturizado. A lo largo de 127 minutos (una hora y media más de lo esperado), Venera-13 realizó para la humanidad el estudio más profundo de la historia sobre un mundo distinto al nuestro, de incalculable valor para las ciencias planetarias comparadas, y nos enseñó qué es lo que nos espera si algún día decidiéramos ir allá. La temperatura exterior era de 457 ºC; la presión, 84 atmósferas terrestres. La zona estaba compuesta por afloramientos de roca madre rodeada de tierra oscura, de grano fino. El espectrómetro de fluorescencia por rayos X ubicó la composición del suelo en la categoría de gabroides melanocratas débilmente alcalinos.Las imágenes en color fueron espectaculares. Y muchas más cosas. Venera-14 aterrizó cuatro días después, a 950 km de allí (13,25 S, 310 E). Por pura mala pata, al desprenderse la protección de una de las cámaras fue a parar justo debajo de una de las taladradoras de subsuelo, impidiendo la perforación. Así, la capacidad de análisis de la nave quedó reducida, pero no eliminada. En este caso, se pudo determinar que el suelo estaba compuesto por basalto toleitico similar al que se puede hallar en la corteza oceánica terrestre. Operó a 465 ºC y 94 atmósferas terrestres durante 57 minutos (25 sobre las especificaciones de diseño) antes de apagarse. Los orbitadores de ambas, que habían estado retransmitiendo toda esta información a la Tierra, siguieron estudiando la atmósfera de Venus durante otras cuantas semanas más. Aún no les pareció bastante. En 1983 despegaban Venera-15 y Venera-16. En esta ocasión no viajaban a la superficie, pues todo lo que podía estudiarse allí en esos momentos había sido cumplidamente satisfecho con -9, -10, -13 y -14. En vez de eso transportaban grandes radares Polyus de apertura sintética, así como espectrómetros infrarrojos, detectores de rayos cósmicos y sensores plasmáticos solares. El propósito era levantar mapas detallados de una cuarta parte de la superficie de Venus, menos detallados del 75% restante, y realizar un análisis profundo del viento solar circundante y otros condicionantes que pudieran afectar al vuelo espacial en las cercanías. Se establecieron en órbitas polares y trabajaron incansablemente durante los siguientes ocho meses, cumpliendo también su misión con éxito. En 1985, las sondas de sistema solar Vega-1 y Vega-2 –basadas en el diseño de Venera-10– también lanzaron aterrizadores a Venus durante su viaje al cometa Halley, aprovechando que les pillaba de paso. El aterrizador de Vega-1 falló debido a una mala conexión durante el descenso (se activó demasiado pronto); aunque pudo posarse con bien, había quedado inutilizado. El de Vega-2, en cambio, tomó tierra con éxito en el extremo oriental de Terra Afrodita (8,5º S, 164,5º E), lanzó globos meteorológicos y transmitió datos durante 56 minutos a 463 ºC y 91 atmósferas. El suelo allí resultó ser de anortosita-troctolita. En esos momentos, la Unión Soviética estaba concentrándose en su masivo programa de estaciones espaciales Salyut, que pronto daría lugar a la mítica Mir. Por ello, y porque no quedaba mucho para hacer en Venus por el momento, no hubo más Veneras. En 1991 la URSS desapareció, y su programa interplanetario también. Entre 1990 y 1994, la sonda norteamericana Magellan completó la cartografía de media resolución desde la órbita. Desde 2005, la Venus Express europea –lanzada desde Baikonur con un cohete ruso Soyuz Fregat– estudia también la atmósfera desde el espacio. Y se acabó. Nadie ha vuelto a la superficie de Venus. Sólo las naves Venera y el aterrizador Vega-2 lograron superar el increíble desafío de enfrentarse a ese infierno, entre 1970 y 1982. Allí deben seguir, calcinadas y muertas, como un monumento alienígena a lo que es capaz de hacer esta especie nuestra cuando se lo propone en serio. Desintegrándose poco a poco, olvidadas, en el ardiente vientre de Lucifer al que una vez fueron capaces de violar. Terraformación y colonización Venus y Marte son los primeros destinos obvios para la expansión interplanetaria de la especie humana, que algún día tendrá que ser. Mercurio está demasiado cerca del sol, fuera de la zona de habitabilidad sin remedio posible. Los gigantes gaseosos exteriores no sólo están también fuera de la zona de habitabilidad, sino que son demasiado grandes, carecen de superficie sólida accesible y además se hallan demasiado lejos. Sus lunas están a la misma distancia abismal, fuera de la zona de habitabilidad: no en vano se llaman las lunas heladas de Júpiter (y Saturno, y...). Sólo ir hasta allí es un viaje complejísimo, de muchos años; habitar algo de todo eso presenta unos desafíos sobrecogedores. Marte parece más fácil. Incluso más fácil que Venus. Pero presenta varios problemas graves. El primero es que está también fuera de la zona de habitabilidad, aunque por poco. El segundo, y más importante, es que resulta demasiado pequeño: su diámetro es poco más que la mitad del de la Tierra. Como consecuencia, la gravedad marciana es baja (un tercio de la terrestre), incapaz de mantener una atmósfera digna de tal nombre. El agua líquida en superficie se evapora rápidamente y escapa al espacio exterior. Desde el punto de vista de la ocupación permanente, esta gravedad tan baja presenta serios problemas técnicos, médicos y reproductivos. Además, está más lejos que Venus: seis meses de viaje en vez de cuatro. Venus, pues, debería ser la opción óptima si no fuera por esa atmósfera de pesadilla; un planeta tórrido por su mayor proximidad al Sol, pero perfectamente dentro de la zona de habitabilidad, provisto con atmósfera estable, gravedad parecida, suelo sólido donde hacer minería y, en su caso, cultivar. Una especie de mundo eternamente tropical, listo para albergar toda clase de vida feraz. Vaya, es una candidata tan magnífica para convertirse en Tierra Dos, en nuestro segundo hogar, que esa catástrofe carbonífera de su atmósfera nos da muchísima rabia. Tanta rabia que algunas mentes –unas, enloquecidas; otras, privilegiadas– gruñen y mascullan por lo bajini una palabreja: terraformación. Pero otros, más prácticos, hablan de ciudades flotantes y hábitats aerostáticos aprovechando la enorme densidad de su atmósfera. De manera notoria, el científico de la NASA y novelista de ciencia ficción dura Geoffrey Landis lleva años recordando a quien quiera escucharle que la colonización de un planeta no tiene por qué darse, y mucho menos empezarse, a nivel de superficie. En sus propias palabras, "el único problema con Venus es, simplemente, que la superficie está demasiado lejos del nivel atmosférico interesante; al nivel de las nubes altas, Venus es el planeta del paraíso." En efecto, no hay nada más parecido a la Tierra en todo el sistema solar, en todos los lugares conocidos por nuestros ojos e instrumentos en este momento, que la atmósfera de Venus a unos 50 km. de altitud. Y mucho menos, tan cerca. Landis propone hábitats y ciudades flotantes, sobre el concepto de que el aire respirable (mezcla de oxígeno y nitrógeno al 21:79) es un gas aerostático en la densa atmósfera de Venus, con más del 60% de la capacidad de sustentación del helio en la Tierra, y más del 70% que la del hidrógeno. Un globo o dirigible lleno de aire respirable, en Venus, sería capaz de sostenerse a sí mismo y mucho peso adicional. Existe la posibilidad, además, de llenarlo en parte con hidrógeno o helio, para incrementar la sustentación. Este tipo de sustentación aerostática permite el establecimiento de grandes estructuras, con muchos cientos de metros e incluso kilómetros de tamaño, a un coste relativamente menor: un coste enorme pero pagable, ahora mismo o durante las próximas décadas. Como especie, tenemos esa clase de dinero y también la tecnología (o estamos a punto), a diferencia de lo que ocurre ahora mismo con cualquier otro planteamiento de colonización espacial. A 50 km. de altitud sobre la superficie venusiana, las condiciones meteorológicas esenciales son muy parecidas a las terrestres: una atmósfera de presión y temperatura en el rango de 0 º a 50 ºC. Dado que no habría diferencia de presión significativa entre el interior y el exterior del globo lleno de aire respirable, daría tiempo de sobras a reparar cualquier rotura que pudiera producirse, dentro de ciertos límites. Adicionalmente, en esta ubicación los seres humanos no necesitarían trajes espaciales para moverse por el exterior: sólo una bombona de aire respirable y alguna protección contra la lluvia ácida. Esta posición en lo alto de las nubes de Venus solventa otro problema. El día venusiano es demasiado largo, muchos meses terrestres; eso haría sufrir a los colonizadores temporadas de calor abrasador seguidas por otras de frío pavoroso, junto a las violentas tormentas huracanadas habituales en su superficie. Pero a 50 km. de altitud, las Venera descubrieron que existe la llamada súper-rotación atmosférica; actualmente, la Venus Express trata de determinar su naturaleza. Esta súper-rotación es una intensa corriente de viento estable a 95 ms-1 (342 km/h) que rodea el planeta una vez cada cuatro días. Por tanto, un aerostato situado sobre Venus y cabalgando esta corriente experimentaría un muy aceptable ciclo día/noche de cien horas aproximadamente. Tanto Marte como Venus carecen de magnetosfera, lo que causa una radiación cósmica muy alta, peligrosa para los colonizadores. Pero si bien Marte no tiene ninguna otra protección natural debido a su tenue atmósfera, a 50 km. de altitud sobre Venus seguiría habiendo una densa atmósfera sobre las ciudades flotantes para hacer de escudo (parcialmente al menos) contra esta radiación cósmica. Si bien construir un ascensor espacial sería impracticable debido a la lenta rotación del planeta (su órbita geoestacionaria está muy lejos), un gancho celeste asíncrono que se extendiera a la atmósfera superior y girase a la velocidad del viento es mucho más fácil de realizar que aquí (e incluso que un ascensor espacial terrestre). Después, la cercana superficie se podría explorar y explotar por medios robóticos, instalando los rudimentos de una industria local, y más adelante con establecimientos presurizados. El desplazamiento entre la superficie y las ciudades flotantes es fácil y de bajo coste: en una atmósfera tan densa, casi cualquier clase de nave puede volar sin dificultades para recorrer largas distancias entre establecimientos superficiales y hábitats aerostáticos. Objetos pesados que en la Tierra no lograrían sustentarse de ninguna manera, en Venus vuelan con toda normalidad, facilitando enormemente el transporte. En cuanto al suministro energético, la energía solar es especialmente abundante a esos 50 km de altitud, con paneles solares dobles para captar tanto la que viene del sol como la reflejada desde abajo. La existencia de estas colonias sería viable incluso con tecnología actual (bueno, casi) y en las condiciones presentes de Venus. Esto apunta a un enfoque dinámico de la colonización: en vez de gastarse una burrada inconcebible en realizar una terraformación completa desde el principio, podría ir planteándose poco a poco, ocupando progresivamente el planeta desde su atmósfera. La Hispaniola de Venus es, claramente, su atmósfera media. Ahí, a caballo entre el abismo y el cosmos, está la primera extraterra incognita que la humanidad puede permitirse explorar. El reto principal consiste en encontrar un material protector resistente al ácido sulfúrico ambiental durante largo tiempo; ciertos tipos de polietileno y polipropileno lo permiten ya en la actualidad, aunque habría que mejorarlo. Si las nanotecnologías del carbono son tan prometedoras como parecen, se podrían usar nanotubos o grafenos como material estructural para la estación aerostática (e incluso a-CO2 con sílice común, si puede ser templado en condiciones estándar). Esto simplificaría enormemente la construcción y reduciría su coste por muchos órdenes de magnitud, aprovechando el propio carbono presente en la atmósfera de Venus. Así establecidos ya en el planeta, las posibilidades de terraformación progresiva y económica aumentan. Y hablando de economía: más allá de los motivos científicos, filosóficos y de seguridad (es muy peligroso tener a toda la humanidad en un solo planeta en caso de cualquier evento de extinción)... ¿todo esto tiene algún sentido económico, o es un pozo sin fondo de dinero a escala planetaria? En este momento, se han planteado ya dos propuestas para obtener algún beneficio más o menos próximo de esta colonización. La primera es que, intrínsecamente, Venus –un planeta rocoso como la Tierra– contiene inmensos recursos mineros que se pueden explotar sin dañar al ecosistema, porque no hay ningún ecosistema que dañar: hasta que la terraformación no esté avanzada, está todo abismalmente muerto. La segunda es que, aunque parezca contraintuitivo, Venus es el mejor punto de partida posible para dirigirse a por las riquezas mineras del cinturón de asteroides. Como se ve en el gráfico de la derecha, es más rápido y menos costoso llegar al cinturón de asteroides cuanto más cerca estamos del Sol; y Venus está 42 millones de kilómetros más cerca del Sol que la Tierra. El principal problema para una explotación económica y normalizada de estos recursos es, en estos momentos, el alto coste del transporte espacial en sí. Pero lo cierto es que se ha ido abaratando constantemente durante las últimas décadas, que la industralización del espacio reduciría el coste muchísimo más, y que con ella comenzarían a actuar economías de escala capaces de llevarlo a cifras ciertamente más atractivas que las presentes. Evidentemente, en el estado actual de la humanidad no se puede plantear una explotación económica de estos recursos. Nuestro desarrollo socioeconómico presente exige, primero, esta industrialización del espacio. Esto puede sonar a ciencia-ficción, hasta el momento en que recordamos que, hace apenas doscientos años, nos hallábamos exactamente en la misma posición con respecto a la mayor parte de nuestro propio planeta. El planteamiento OPSEK de astillero espacial (ver presentación) podría ser el primer paso en este sentido. Si la humanidad sigue desarrollándose en la escala de Kardashev como hasta ahora –esto es, si no nos quedamos anquilosados y estancados en una especie de Edad Media postindustrial– la Tierra se nos va a quedar pequeña muy deprisa (en cierta medida, ya lo hace). En cuanto nos planteemos hacer cosas verdaderamente grandes, necesitaremos sistemáticamente recursos a escala planetaria (en realidad, los estamos necesitando ya, y ese es el origen de muchos de los problemas de la humanidad actual). Es muy difícil vislumbrar en este momento de qué manera se dará ese proceso, inmersos como estamos en el esquema mental de nuestro propio tiempo; pero se dará, o seremos una especie fallida y estancada para siempre. Y arruinada, por cierto. Y en aquel tiempo, cuando los hombres y mujeres futuros escriban la historia de cómo empezó todo, de cómo la humanidad pasó de ser míseros simios de aldehuela a una gran civilización cósmica, las viejas Venera ocuparán un lugar de honor: como la primera vez en que alguien se propuso contra todo pronóstico salir de esta aldea planetaria para ir a otros mundos, y fue. Fuente

0
0
U
Un mal día en la oficina
InfoporAnónimo8/23/2010

Un mal día en la oficina Hay días buenos, malos o regulares para todo el que trabaje en una oficina, como para todo el mundo. Pero hay días pésimos en los que el universo parece conspirar para convertir una monótona jornada de trabajo en una trampa mortal. Fue un veraniego sábado, que cayó en 28 de julio de 1945, y una espesa niebla cubría todo Nueva York. Ese día, el más célebre edificio de la ciudad, el rascacielos más alto de la época, el Empire State Building, amanecía mejos ajetreado de lo normal. En una jornada normal solían trabajar en el gigantesco edificio más de diez millares de personas pero, tratándose de fin de semana, apenas eran mil quienes se hallaban en las oficinas. El ambiente era festivo en la ciudad, de hecho llevaba siendo así desde que la guerra en Europa había terminado. Aunque en el Pacífico continuaba la lucha contra los japoneses, la caída de Alemania hacía que un número considerable de tropas regresaran a los Estados Unidos, siendo su puerta de acceso a casa el puerto de Nueva York. En esos días, mientras sin cesar llegaban barcos repletos de combatientes desde el viejo continente, algunas chicas de las oficinas del Empire State suspiraban al asomarse a las elevadas ventanas. Allá, a lo lejos, la vieja dama de la Libertad saludaba a los muchachos que volvían del horror de la guerra. ¿Se encontraría entre ellos algunos de sus novios o esposos? La esperanza del encuentro hacía que las chicas jugaran con espejos que, al ser reflejados por el sol, emitían fuertes destellos desde su atalaya hacia el puerto. En ocasiones, esos relfejos parecían ser respondidos de igual forma desde los barcos, lo que alborozaba a las oficinistas. Por desgracia, en ese brumoso sábado no podían jugar con sus espejos. Lo que se veía al otro lado de la ventana no era más que un muro blaquecino en el que no se percibían ni siquiera las formas de los edificios cercanos. Esa misma bruma estaba poniendo en aprietos al Teniente Coronel William Franklin Smith Jr.que, desde el alba, se encontraba pilotando un antiguo bombardero B-25 Mitchell llamado Old John Feather Merchant, transformado en vehículo de transporte de personal militar y de autoridades, desde Boston hacia el aeropuerto de LaGuardia. Smith era un piloto con mucha experiencia, condecorado por sus más de cincuenta misiones de combate sobre Alemania y Francia llevadas a cabo con éxito. Le acompañaban en la nave su compañero en el B-25, Christopher Domitrovich, y un pasajero de última hora, un joven soldado que regresaba a casa de sus padres después de recibir la noticia de que su hermano había muerto en el frente del Pacífico durante un ataque kamikaze japonés. El vuelo se desarrolló normalmente hasta que llegó la niebla, precisamente cuando el aeropuerto se encontraba ya muy cerca. Smith comenzó entonces a volar siguiendo referencias visuales, que apenas pudo identificar, confundiendo el rumbo. Cuando el piloto se percató de su situación real, era demasiado tarde. Giró bruscamente para no estamparse contra un edificio y avanzó a toda velocidad entre la niebla hasta divisar una amenazadora sombra en su frente. Era el Empire State, un gigante que se hallaba justo en su línea de vuelo, imposible de ser esquivado. Smith elevó todo lo que pudo el morro del avión, pero terminó empotrándose a la altura del piso 79 en la cara norte del rascacielos en medio de una imponente bola de fuego, mientras restos del avión atravesaban la estructura del edificio y caían sobre las calles cercanas. Los gritos y el terror llegaron en ese momento. El estruendo sorprendió a las chicas que, a esa hora, hacia las nueve y cuarenta minutos de la mañana, estaban tomando un desayuno ligero. No sabían qué estaba sucediendo, alguien gritó que los japoneses atacaban, otros decían que los alemanes se estaban vengando y que, en realidad no se habían rendido. Más allá hubo quien murmuró que era un ataque de los marcianos. Lo único claro era que había mucha gente herida y que un viscoso líquido desconocido lo invadía todo. Se trataba del combustible de alto octanaje del avión, que amenazaba con incendiar el edificio. Pronto llegó la ayuda, pero para la tripulación del avión y para otras catorce personas, era demasiado tarde. Una de las chicas que trabajaban el rascacielos, Betty Lou Oliver, ascensorista que se encontraba en el piso 80 en el momento del impacto, pudo dar gracias al cielo por sobrevivir. Sí, había sufrido graves quemaduras, pero los equipos de rescate lograron llegar a ella muy pronto. Sin duda, había sido un mal día, pero lo que no sabía Betty era que iba a ser peor. ¿Qué puede fastidiar el milagro de sobrevivir al impacto de un bombardero en lo alto de un rascacielos? Su propia herramienta de trabajo, el ascensor. Allá arriba, tendida en el suelo, entre enfermeras y bomberos, Betty no salía de su asombro al comprobar que continuaba viva. Curiosamente, era su último día trabajo y, además, estaba alegre porque su marido regresaba de la guerra. No sé si lo pensaron mucho, o no, pero el caso es que los equipos de emergencia decidieron bajar a Betty Lou en el ascensor. Parecía funcionar correctamente, pero varias piezas del avión habían seccionado los cables, de tal forma que el ascensor se encontraba suspendido prácticamente por un hilo de metal. Asegurada y tranquila, Betty comenzó a descender en el interior del ascensor hasta que, de repente, los cables cedieron y la cabina entró en una caída libre de 75 pisos. Nadie ha sobrevivido a algo así jamás, salvo Betty, que a pesar de sufrir diversas fracturas, salió del edificio con vida y con ganas de permanecer en este mundo hasta que falleció cinco décadas más tarde. Fuente

0
0
Davy Crockett, el arma nuclear portátil
Davy Crockett, el arma nuclear portátil
InfoporAnónimo6/13/2010

DAVID CROCKETT, EL ARMA NUCLEAR PORTATIL Desconozco si a Davy Crockett, el popular héroe norteamericano que cayó en la Batalla de El Álamo, le hubiera hecho mucha gracia que casi un siglo más tarde utilizaran su nombre para apodar a atrtilugio letal, pero seguro que si en el asedio hubiera tenido uno… ¡lo hubiera utilizado! El Davy Crockett era sencillamente una especie de mortero nuclear o, más sencillo, un arma portátil con la que un soldado podía disparar pequeñas bombas nucleares. Sin pensarlo mucho se llega a la conclusión de que no es una buena idea, no sólo para el soldado que apriete el gatillo pues se encontrará demasiado cerca del área expuesta a la explosión, apenas unos kilómetros, sino por lo terrorífico que podría suponer la proliferación de pequeñas armas nucleares. Claro que, en la Guerra Fría, cualquier cosa que sonara a “atómico” y pudiera emplearse para aniquilar al enemigo, aunque fuera hipotéticamente y jugando peligrosamente con las políticas de disuasión mutua, recibía el visto bueno y un montón de dinero para su desarrollo. [ El arma consistía en un lanzador de proyectiles sin retroceso tipo XM-388 de 120 o 155 milímetros capaz de alcanzar objetivos situados en un rango de entre dos y cuatro kilómetros de distancia. En lo más profundo del conflicto entre bloques, allá por los años 50, parecía una idea genial para los militares, que imaginaron pequeñas unidades de infantería equipadas con este tipo de arma capaces de detener una invasión soviética en la misma frontera con el Telón de Acero. La táctica era sencilla, una vez detectada una invasión, los equipos dotados con XM-388, dispuestos a lo largo de toda la frontera, freirían a bombazo atómico a las unidades de vanguardia enemigas e irradiarían el espacio circundante durante el tiempo suficiente como para que el invasor se viera obligado a retirarse mientras acudían al rescate de Europa las tropas de la OTAN. ¿No es de locos? Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=khyZI3RK2lE La bomba, una minúscula y terrorífica maravilla de fisión con potencia inferior al kilotón, pesaba alrededor de 23 kilogramos y formaba parte de todo un sistema de armas en miniatura que podía ser manejado por un equipo humano muy limitado. ¿Acaso alguien se imagina a una pequeña patrulla de tres hombres equipada con esto? Literalmente, se daba el poder de arrasar pueblos enteros a “células” independientes de soldados. Lo dicho, terrorífico, sobre todo porque cuando fue probado, porque aunque parezca sorprendente tuvieron las narices de probarlo en el mundo real, su precisión no fue como para alegrarse. Las pruebas realizadas en Nevada en el verano de 1962, además de ser las últimas que llevó a cabo Estados Unidos con armas nucleares en la atmósfera, mostraron que su fuerza letal podría ser sobresaliente… ¡tanto para el enemigo como para el propio equipo de lanzamiento! El viento es traicionero y si haces explotar uno de estos artilugios a dos o tres kilómetros ya sabes que, posiblemente, lo vas a pasar muy mal. A pesar de todo se construyeron y desplegaron más de dos millares de sistemas Davy Crockett hasta finales de los sesenta. Fuente

0
0
Las primeras películas en 3D
Las primeras películas en 3D
InfoporAnónimo11/9/2010

Las primeras películas en 3D El colosal despliegue técnico de Avatar, la fama que precedía a James Cameron como uno de los mejores directores de los últimos 25 años y la estudiada campaña publicitaria que la 20th Century Fox puso en marcha meses antes de su estreno mundial asegurando que los espectadores que acudiéramos a los cines contemplaríamos un espectáculo visual nunca antes visto hicieron de esta película un éxito de taquilla absoluto, con una recaudación estimada de más de 2.700 millones de dólares, la mayor alcanzada jamás. Pero contrariamente a lo que más de uno podría pensar, el cine en 3D lleva con nosotros desde hace mucho, mucho tiempo, aunque desde luego no en la forma en que lo conocemos hoy en día. Las primeras pruebas con imágenes de anaglifo, capaces de provocar un efecto tridimensional, datan nada más y nada menos que del 10 de junio de 1915, cuando Edwin Porter y William Waddell proyectaron en el Astor Theater de Nueva York una serie de secuencias que habían grabado a la actriz Marie Doro, a unas bailarinas orientales e incluso en las cataratas del Niágara que creaban una tosca sensación de profundidad en los asistentes. Hubo que esperar hasta el 27 de septiembre de 1922 para la primera proyección de pago en 3 dimensiones: The Power of Love. Rodada por Harry Fairall y Robert Elder, la película se estrenó en el Hotel Ambassador de Los Ángeles y fue la primera en que se proporcionó al público gafas especiales para que apreciaran los efectos conseguidos. Se desconoce si se hizo uso de imágenes coloreadas o de algún tipo de filtro, ya que desgraciadamente la cinta se perdió para siempre después que ningún exhibidor se interesara por la misma. En los siguientes años, William Van Doren Kelley, Laures Hammond, Frederic Eugene Ives o Jacob Leventhal fueron algunos de los ingenieros e inventores que creyeron en las posibilidades de esta tecnología y crearon sus propios sistemas para conseguir imágenes esteroscópicas. Para su desgracia, la falta de calidad de los efectos conseguidos y la llegada de la Gran Depresión, por no hablar de los frecuentes dolores de cabeza que las proyecciones creaban en los espectadores, sumieron al 3D en el olvido para el gran público durante un largo periodo de tiempo. Hubo que esperar hasta 1952 para que se viviera un breve resurgimiento del 3D con el estreno de Bwana Devil, la primera película estereoscópica en color, que estaba protagonizada por Robert Stack, Barbara Britton y Nigel Bruce. La buena acogida que obtuvo propició que durante los 2 años siguientes estudios de la talla de Disney, Universal o Columbia se sumaran a la fiesta 3D con largometrajes como Stereo Techniques, Now is the Time (to Put On Your Glasses), Around is Around, A Solid Explanation, Royal River o The Black Swan. link: http://www.youtube.com/watch?v=_OinJuZxWzk Fue un boom temporal que llegó a su fin en la primavera de 1954 por las dificultades técnicas que entrañaban las proyecciones, la fatiga visual que generaban en el público y el hecho de que desde las butacas que no estaban alineadas justo en frente de la pantalla no se apreciaran los efectos tridimensionales. No fue hasta mediados de los años '80, con la aparición de los cines IMAX, que el 3D volvió a escena, aunque siempre relegado a un papel minoritario. Una situación que cambió por completo el año pasado con el estreno de Avatar, una película que ha marcado un antes y un después en la industria y que ha servido de rampa de lanzamiento para otros films que han aprovechado su fama para conseguir recaudaciones fabulosas a base de anunciarse como productos en 3 dimensiones. Fuente Los sobrevientes de la batalla de Termópilas Dudar o no dudar? He aquí la duda La Maquina del Juicio Final Esta es tu Dirección.....en el Universo El neurólogo que se cortó los nervios El HAARP y la "bomba del Arco Iris" A Tesla le Robaron! Así ataca un Misil Balístico Intercontinental Nunca juegues con Mercurio Historia de la nave Soyuz

0
0
Desamores y enigmas del Castillo de Coral de Homestead
Desamores y enigmas del Castillo de Coral de Homestead
InfoporAnónimo6/7/2010

Desamores y enigmas del Castillo de Coral de Homestead El castillo sin princesa El Castillo de Coral de Edward Leedskalnin está considerado por muchos como la octava maravilla del mundo. Desde su construcción, en la década del los 30 del siglo pasado, técnicos y científicos han intentado dar una explicación, sin éxito, de cómo un solo hombre fue capaz de cortar y mover más de 1000 toneladas de roca caliza sin ayuda alguna. El secreto se fue con él a la tumba, pero no son pocos los que aseguran que Leedskalnin usó las mismas técnicas que los antiguos egipcios usaron para levantar las pirámides. Conozcamos un poco su historia. Edward Leedskalnin Edward Leedskalnin nació en Riga, Latvia, en 1887. Fue un niño bastante enfermizo que no se relacionaba mucho con el resto de niños. Su abuelo le enseño el oficio de Mason (Picapedrero), quizás acompañando esos conocimientos de algún pequeño secreto. Pasaron los años, Edward tenía 26 cuando conoció al único y gran amor de su vida, la joven Agnes Scuffs, que tenía diez años menos que él. Se enamoraron y dispusieron la boda, pero justo el día antes de la boda, Agnes cambió de opinión y abandonó a Edward, que quedó tremendamente desolado. El joven Edward, quizás pensando que la lejanía mitigaría su dolor emigró a Estados Unidos y tras rondar por algunos lugares durante una temporada acabó por asentarse en Miami. Lejos de olvidar a su “dulce dieciséis”, como él solía llamar a Agnes, dedicó el resto de su vida a construir un castillo en su honor y en su recuerdo, con la esperanza de que su joven amor volviese algún día junto a él. Agnes, la “dulce dieciséis” de Edward Su primer castillo lo construyó en Florida city en 1920, utilizando herramientas rudimentarias sacadas de desguaces y vertederos. La piedra coralina o calcárea la sacaba de la misma propiedad. En 1936 compró un terreno de unas 4 hectáreas cerca de Homestead, a unos 15 kilómetros del emplazamiento original. Leedskalnin era un hombre menudo, de apenas 45 kilos de peso. Y él solo se dispuso a trasladar, piedra a piedra, todo el castillo para volver a construirlo y seguir ampliándolo en su nuevo terreno. Como movió las aproximadamente 1100 toneladas de rocas que en algunos casos llegaban a pesar 30 toneladas, es todo un misterio. Edward siempre trabajaba por la noche y guardaba un celoso secreto en todas sus actividades. Se dice que para cargar y descargar las piedras utilizó un rudimentario sistema de poleas y trípodes y que usó un viejo camión para el transporte, aunque en realidad nadie vio como lo hizo. La configuración de las piedras del fondo es exacta a la utilizada en la cámara real de la gran pirámide. Edward llamaba a esta composición “Su piedra Rey” En el nuevo terreno, lo primero que hizo para guardar su intimidad, fue construir una muralla que rodeaba todo el recinto. Cada sección de la muralla, formada por bloques de 2,5 metros de altura por 3 de ancho y de lado, pesa unas 60 toneladas. La técnica que uso es una cuestión que todavía fascina a técnicos y científicos. Algunos han bautizado a la construcción con el nombre de “el moderno Stonehenge” por las proporciones megalíticas que alberga. Unos niños dijeron una vez que vieron como Edward transportaba unos enormes bloques de piedra que levitaban literalmente en el aire, como globos de helio. Este dato, junto al generador magnético que inventó, han originado a un grupo de personas que opinan que Edward conocía el secreto de las pirámides y que se valió de la manipulación de los campos magnéticos terrestres para magnetizar las piedras y atraerlas sin esfuerzo hasta su ubicación. Edward, junto al generador magnético de su invención Entre relojes de sol perfectos y representaciones del sistema solar, Edward levantó piedras emulando el sistema de construcción de las pirámides o el de Stonehenge. Nunca dio más información al respecto sobre ellas haciendo gala del secretismos con lo que lo realizó todo en su vida. Al fondo, la piedra en forma de T, es la que Edward llamaba “su piedra de Stonehenge”, quizás para demostrar que conocía el secreto de este mítico lugar Luna de Piedra Representación planetaria Otro interrogante es como pudo construir y montar la enorme puerta giratoria de la entrada. La puerta consta de un gran bloque de piedra de unas 9 toneladas de peso que descansa sobre otra pequeña piedra cilíndrica que a su vez está engastada en los rodamientos de una vieja rueda de camión. El equilibrio es tan perfecto que la puerta se puede mover sin esfuerzo con un solo dedo. Hace unos años, los rodamientos de la rueda se atascaron por el propio peso y el tiempo. Se necesitó una gigantesca grúa hidráulica para alzar la puerta y poder cambiar los rodamientos. Fue entonces cuando se descubrió la segunda piedra en forma de tarta sobre la que descansaba el bloque principal. Los expertos, un tanto sorprendidos por el hallazgo, hicieron analizar la piedra para ver su composición llegando a la intrigante conclusión de que los componentes de la piedra eran totalmente desconocidos y que no procedía de la tierra. ¿Quizás utilizó Edward una roca de origen meteórico? Y de ser así, ¿Dónde y cuándo la consiguió? Un nuevo misterio para sumar al conjunto. La puerta giratoria El generador magnético que inventó Ed y sobre el que nunca le dieron la patente todavía sigue en el lugar. Según él, dicho generador creado a mayor escala podría solucionar todos los problemas energéticos del planeta, pero nadie le hizo demasiado caso pese a que más tarde se ha demostrado que el ingenio funciona realmente. Edward opinaba que absolutamente todo tiene sus polos magnéticos y es susceptible de ser atraído o repelido por otros cuerpos y que generando la corriente o energía necesaria para cada caso todo se podía mover o poner en movimiento. En 1918, cuando Edward inventó este generador, sus ideas podrían parecer un poco disparatadas, pero no olvidemos que hoy en día circulan trenes que “levitan” sobre sus raíles por las fuerzas magnéticas controladas. ¿En realidad habría aplicado Leedskalnin estos conocimientos para mover todas las rocas de su castillo? "Generador Magnetico" link: http://www.youtube.com/watch?v=Bwws-LlBGNU Pero no todo en el Coral Castle son misterios y enigmas. El amor que este hombre tenía hacia su “dulce dieciséis” está presente en todos sus rincones. Fuentes y jardines adornan todos los recovecos de su peculiar Castillo de Agnes. En el centro se puede encontrar su “Mesa de San Valentín”, una peculiar piedra tallada en forma de corazón donde Edward cenaba todas las noches y en la que anotaba cada 14 de febrero que pasaba sin Agnes, observando las flores que crecían en su centro, esas flores que tanto le gustaban a su amada y que desde que fueron plantadas, hace más de 60 años, todavía crecen fuertes y vigorosas. A finales de 1951, Edward colgó un cartel en la puerta que decía “He ido al hospital”, no se encontraba bien y fue con su bicicleta hasta el centro médico para hacerse unas pruebas. Allí entró en coma y falleció a los pocos días. Hoy en día el Castillo está en manos privadas y se puede visitar. El castillo está incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos y recibe más de 50000 visitas cada año. Billy Idol dedicó una canción al desamor de Leedskalnin titulada precisamente “Sweet Sexteen”. En Pascua se realiza una peculiar gincana escolar donde se esconden más de 3000 huevos en el jardín. Leedskalnin, que no llegó nunca a completar sus estudios primarios, construyó un generador de corriente alterna, su propia radio y un buen número de relojes de maquinaria perfecta. Levantó un insólito castillo de forma tan insólita que sigue siendo motivo de debate en nuestros días y dejó escritos unos cuantos tratados con sus teorías sobre magnetismo y fuerza que nunca han sido tomados en consideración por la comunidad científica. Un genio incomprendido que se llevó con él ese gran secreto que quizás heredara de su abuelo. Algunas imagenes Y un pequeño vídeo de Joe Bullard, autor de un libro titulado “Esperando a Agnes” que resume bastante bien toda la historia. link: http://www.youtube.com/watch?v=FZPT-rG-2TU Fuente

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.