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Primer post: 4 abr 2013Último post: 2 jul 2015
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La tóxina más mortal
Ciencia EducacionporAnónimo10/15/2013

Hallan la toxina más mortal del mundo y mantienen en secreto su secuencia genética Científicos del Departamento de Salud Pública de California han hallado una variante de la toxina botulínica tan letal que se ha decidido ocultar su secuencia genética. Es la primera vez que se toma tal decisión, pero por citar un solo dato, su potencia es tal que 2.000 millonésimas partes de un gramo (es decir, un nanogramo) en sangre bastan para matar a un adulto, informa el portal de salud npr.org. Stephen Arnón y sus colegas del Departamento de Salud Pública de California anunciaron que un octavo tipo de la toxina (H) ha sido hallado en las heces de un niño que mostraba síntomas típicos de botulismo. Se trata de la octava variedad de la toxina botulínica, proveniente de la bacteria Clostridium botulinum, y agente responsable de la intoxicación conocida como botulismo. Por esta razón se decidió aplazar la publicación de detalles de su descubrimiento. En otras palabras, mantener en secreto su cadena de ADN, hasta que se encuentre un antídoto. De momento, los investigadores publicaron la descripción de su estudio en 'The Journal of Infectious Diseases', pero la información es deliberadamente incompleta para prevenir que alguien use la formulación para fabricar un arma biológica que sea usada en ataques terroristas. Durante muchos años la biología ha tenido una tradición de apertura, para que varios grupos de trabajo puedan confirmar los resultados de las investigaciones. Sin embargo, tras el ataque bacteriológico perpetrado en los años 90 del siglo XX por la secta Aum Shinrikyo en el metro de Tokio, persiste el temor de que alguien intente utilizar la toxina botulínica como arma.

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La agricultura nunca es ecológica
Ciencia EducacionporAnónimo10/18/2013

- El bioquímico defiende que la causa verde es “moda y ‘postureo” “No soy un provocador. Solo hablo de ciencia”. En el debate entre agricultura ecológica y transgénicos, el bioquímico José Miguel Mulet se ha convertido en una voz agitadora científica frente a la causa verde, a la que acuña de “moda y postureo”. “Lo que hay tras el alimento ecológico es publicidad engañosa. Cuesta una pasta al decir que es mejor por ser natural, pero científicamente no lo es”. Este profesor e investigador de Biología Molecular y Celular de Plantas empezó a interesarse por los productos ecológicos al impartir clases de Bioquímica Alimentaria en la Universidad Politécnica de Valencia. La duda de si comer lo natural es más saludable lo movió a rastrear evidencias científicas. Su conclusión se convirtió en un libro y blog titulados Los productos naturales ¡vaya timo! “Los antitransgénicos son como los negacionistas del cambio climático de la izquierda. Es absurdo prohibir los transgénicos cuando es imposible vivir sin ellos”, sostiene. Mulet alaba el maíz MON810, el único transgénico permitido en la Unión Europa, ya que, dice, permite ahorrar millones de euros en insecticidas y es “una pequeña muestra de lo que está por llegar”. Según su caricatura, lo ecológico es una nostálgica reivindicación del “huerto del abuelo”, y celebra el 13% que ha aumentado la producción transgénica este año en España. Una cifra récord que califica de “apoyo de los agricultores”. Para este científico de 40 años, el cultivo ecológico solo es un término legal sin base científica. “La agricultura nunca es ecológica, siempre tiene impacto ambiental”. A quien teme a lo transgénico, Mulet le recuerda que el agricultor que cruzaba especies en Mesopotamia hacía lo mismo que el investigador que manipula genes con pipeta bajo microscopio. “La agricultura es tecnología desde hace 10.000 años e implica intervención humana. Pero el transgénico impacta lo menos posible”. Su díscola defensa de lo transgénico, un hobby que cultiva fuera del laboratorio, atrapa a más de 7.000 seguidores en Twitter y enciende debates televisivos. Él, sin embargo, califica su popularidad de “anécdota” en su rutina diaria. “Sigo entrando a las ocho de la mañana y sigo yéndome a las ocho de la tarde”, apunta con ironía ante un té en una cafetería de la acristalada Ciudad Politécnica de la Innovación, que apenas tiene tiempo de frecuentar entre genes, plantas y clases. Sin bata y a media tarde, no oculta lo “tedioso” de su labor. “El 99,9% de las veces la planta se comporta igual que la que no lleva el transgénico”. En un mundo hermético al foco mediático, afirma no haber recibido críticas entre sus compañeros. “Están hartos de oír siempre las mismas tonterías sobre transgénicos. Ven bien que alguien salga y lo diga”. El mensaje ecologista ha calado en la opinión pública, señala Mulet, pero no en el bolsillo del consumidor medio del país líder en cultivo transgénico en Europa. “El principal destino de la producción ecológica es la exportación, pero decir que no te gusta lo ecológico no mola”. Apasionado de la cocina, niega que llegue el tiempo del menú diseñado a base de comprimidos. “No llegaremos a eso, aunque es posible desde hace 30 años. Comer es algo más que ingerir alimentos. Es un acto cultural, sabores que disfrutas con familia y amigos”.

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los guerreros de la fuerza mayor
los guerreros de la fuerza mayor
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/1/2013

La guerra es un arte, o lo fue; hoy sólo es un negocio... o una forma de hacer negocios. Antes puede que también tuviera algo de negocio, pero los hombres se enfrentaban cara a cara, bayoneta contra bayoneta y ser un cobarde era una vergüenza. Pero la verdadera guerra es un arte porque para su dominio se es necesario de cierto espíritu artístico, innovador y creador; se precisa de cierto carácter y de ciertas emociones y con todo ello se alcanza un grado de expresión en el mundo, de la que surgen héroes y grandes gestas que inspirarán a las generaciones futuras, creando de esta forma diversa literatura, arte pictórico o escultórico, música...: la guerra es inspiración. Hoy el arte se ha atrofiado quizá por esa ausencia de belicismo en las sociedades acomodadas, séanse las llamadas occidentales; de ese belicismo que con su manto trágico y sanguinolento ha inspirado las mejores y mayores creaciones artísticas. La paz atrofia al hombre. La lucha siempre ha sido el motor para todo, todo alrededor es violento: nuestras sociedades viven inmersas en una burbuja... que no durará siempre. La guerra es el arte de la defensa y del ataque, el arte de ganarse la paz y de defenderla, el arte de hacer historia, pues no es sino la guerra lo que deja una mayor impronta en el tiempo y en la memoria de los hombres. Para los pacifistas esto será un escándalo, pero son ellos, los pacifistas, quienes llaman a la guerra y a la violencia. Mientras todo el mundo no haya enterrado a mil metros bajo tierra cualquier atisbo de visión violenta y guerrera -y con ello buena parte de lo que hace al hombre ser lo que es: Hombre-, el pacifista será presa fácil y alentará a que el que posee las armas o tenga un ánimo más agresivo vaya contra él. Hoy las armas y una predisposición para la guerra son condiciones insoslayables para todo pueblo o toda cultura que quiera sobrevivir y hacerse respetar. La vida es un drama, un incesante desgarro. El devenir duele porque la realidad es como verse con las tripas fuera. La vida es una lucha, nadie lo hizo así, ya era así antes que nosotros; por ello nuestro raciocinio debería llevarnos en la dirección de lo que es la vida y no sobre lo que queremos que la vida sea. Y sin embargo somos alegres, somos Los Guerreros de la Fuerza Mayor. Aceptamos la realidad y luchamos en ella para imponer nuestros sueños, nuestras metas, nuestras aspiraciones, teniendo presente la realidad y la inviolabilidad del orden natural de las cosas. Al menos, para nosotros, debería ser inviolable, algo sagrado. Las noches son largas. En ellas se aprende mucho. Hay que resistir. Cuando la noche acabe, será porque nosotros anunciamos la llegada del Sol, como si fuéramos hijos de Aurora.■ Artículos relacionados: - LA ALEGRÍA PARADÓJICA - EL PACIFISMO COMO ARMA PARA SOMETERNOS

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Paremia (aforismos)
Paremia (aforismos)
Apuntes Y MonografiasporAnónimo4/4/2013

“¿Crees en el amor?” No, mis sentimientos son más elevados que eso. ≈ El capitalismo ha hecho felices a aquellos que no se contentan consigo mismo. ≈ He escrito cientos de artículos, y en todos me pongo pegas. ≈ Si cuando debates te insultan o te lanzan algún calificativo condenatorio, disfruta y regodéate: has ganado. ≈ Al negro le dicen negro y se ofende, ¿por qué? Pero a mí me dicen blanco y me enorgullezco. Para lo establecido hay más racismo en lo segundo que en lo primero, aunque parezca incomprensible. ≈ La belleza es esencial en toda cultura, y entender esto es ser disidente, sobre todo ante tanta degeneración en el arte y adoración a la fealdad y a lo deforme. ≈ El nacionalsocialismo fue un movimiento artístico. Pese a quien le pese, de un gusto sublime. ≈ Que cualquiera pueda ser lo que quiera, que cualquiera pueda decir lo que quiera, que cualquiera pueda ser el novio de tu hija, que cualquiera pueda ser tu presidente, que cualquiera pueda ser tu banquero, que cualquiera pueda ser… El cualquiera es uno de los logros del igualitarismo. ≈ El liberalismo sólo defiende la libertad. Las personas dan igual. ≈ Muchos progres llaman a condenar moralmente una idea hacer una crítica constructiva. ≈ La música es una de las formas que adquiere el espíritu. ≈ Los lobbys de homosexuales, de gitanos, de inmigrantes, de mujeres… todos los catalogados como pobrecitos se esfuerzan en ser y ser y ser los más más más más oprimidos y peor vistos por aquello tan abstracto que es llamado la sociedad en busca de la piedad del estado. Saben perfectamente que si pierden su estatus de oprimidos por la sociedad (¿La sociedad quién es?, dice mi abuela, que no se explica cómo puede haber alguien tan mala) pueden perder la subvención. Así que da igual que los homosexuales, gitanos y demás sean muy bien vistos en esta sociedad progre que me ha tocado vivir, la sociedad será siempre ese ente opresor mientras dé dinero. ≈ La discriminación viene de los dos lados, sólo que hay un árbitro que define al discriminado y al discriminador. Y al segundo le obligan a aceptar al primero, aunque sea un miserable. No es justo, sobre todo en este mundo de libertades, de supuestas libertades. ¿Qué es discriminar? Pues el propio ejercicio de la libertad como entienden las masas, es el elegir, es renunciar a lo peor a cambio de lo mejor. ≈ El aforismo es el arte de lo efímero. Surge, arrasa y se va.

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a los ladrones
a los ladrones
Apuntes Y MonografiasporAnónimo4/25/2013

Los impuestos... esa forma elegante de robar en la actualidad por parte de la administración. Y sí, robar, robar mucho, porque de los impuestos que se pagan, ¿cuánto repercute en aquello por lo que se paga el impuesto? ≈ Robar es de miserables. El capitalismo es para miserables. ≈ La usura la inventó alguien que quería vivir sin trabajar. Era alguien que quería acaparar todo el trabajo de los nobles hombres y mujeres que luchaban y luchan cada día sol a sol o pasan el día fuera del hogar para alimentar a su familia. Eso es robar y merece el mayor de los castigos. ≈ Expropiar o quitar a los ricos no es robar. Coger comida de un supermercado y no pagar porque tienes que dar de comer a tu familia no es robar. ≈ Recortes en sanidad, recortes en educación, recortes en bienestar social. Eso es robar al pueblo. ≈ Cuando empezó la crisis me robaron el futuro. Y el de mis hijos, que quizá me sea imposible tener. A muchos les invita a seguir la esperanza. A mí, la ausencia de esperanza. A mí me mueve mi voluntad, y eso no me lo podrán robar. ≈ Quien te ofrece drogas te intenta robar la vida. ≈ ¿Cuántos impuestos sacados de la manga han surgido en los últimos años? El sufrido bolsillo del trabajador llora mucho pero ya no lucha. Luchar por una nación es lícito, luchar por tu pueblo… ¡mucho más!, pero vivir sometido por el estado es aberrante y no pelear contra él mucho más. Un estado de cosas donde la mitad o más de tu sueldo se la lleva el banco por hipotecas usurarias, una cuarta parte o más el estado local, autonómico, nacional... con sus impuestos, a veces inventados, a veces abusivos, siempre para financiar a una clase política demasiado numerosa, sólo merece acabar arrojado a las llamas. ≈ Cuando leo el BOE y observo las subvenciones y el baile de ciertas cantidades de dinero, tengo la sensación de ver el cuaderno de contabilidad de un buen ladrón. ≈ No robarás es un gran mandamiento. Y está claro que a muchos no les gusta recibir órdenes.

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Un nuevo cráneo agita el debate de la evolución humana
Ciencia EducacionporAnónimo10/18/2013

- Los fósiles de Dmanisi, en Georgia, tienen 1,8 millones de años Un cráneo humano de hace 1,8 millones de años y estupendamente conservado emerge hoy a la luz oficialmente para entrar directo a la historia de la paleontología. Ha sido hallado en Dmanisi, Georgia, un yacimiento en el que se han ido desenterrando en las últimas dos décadas los fósiles de los hasta ahora más antiguos homínidos fuera de África. Es un cráneo de hombre adulto, con un cerebro pequeño, muy primitivo, arcos protuberantes en la frente, una mandíbula grande con buenos dientes y voluminosos músculos de masticación; el individuo sería de baja estatura pero su cuerpo tendría ya las proporciones del hombre moderno, con piernas largas y brazos cortos. Sufría artritis en la mandíbula y tiene una zona fracturada y curada, quien sabe si de un accidente o de una pelea. Los científicos, tras cinco años de estudio exhaustivo del cráneo, el número 5 de Dmanisi y aún sin apodo para reconocerle fácilmente, dicen que es una forma muy primitiva de los primeros Homo, de la misma especie que los encontrados en África de hace poco más de dos millones de años. Algunos respetados paleontólogos que lo han visto lo califican ya de "fósil icono". Por su edad (casi el doble de años, por ejemplo, que los individuos más antiguos de Atapuerca) y sus características, el número 5 de Dmanisi se sitúa justo en el torbellino del debate sobre el origen evolutivo del género Homo. Los autores del descubrimiento, liderados por David Lordkipanidze, afirman que es el primer cráneo del mundo hasta ahora completamente conservado de un homínido adulto de tal antigüedad, esos 1,8 millones de años, lo que demuestra que los primeros Homo se dispersaron fuera del continente africano poco después (en tiempos paleontológicos) de su surgimiento y que las hasta ahora clasificadas como diferentes especies humanas de ese período son, en realidad, una sola. "Es un espécimen fantástico, genial, no importa cómo lo clasifiques, este cráneo y otros de Dmanisi están entre los mejores testimonios que tenemos acerca de cómo, dónde, cuándo y por qué evolucionaron los humanos", resume el paleoantropólogo estadounidense Tim White en un comentario en la revista Science, donde se da a conocer el cráneo. Dmanisi es una pequeña población medieval situada en lo alto de una colina a 80 kilómetros de la capital georgiana, Tbilisi. "Hace 30 años, durante una excavación, se descubrieron unos sedimentos que contenían huesos de animales: después aparecieron antiguos instrumentos de piedra y fósiles de homínidos”, recapitula Lordkipanidze, director del Museo Nacional de Georgia. Se han encontrado ya restos de, al menos, cinco individuos: un macho adulto de edad avanzada y sin dientes; otros dos machos adultos, una hembra joven y un adolescente cuyo sexo no se ha determinado. El número 5 se descubrió en dos etapas de la excavación: la mandíbula en 2000 y el cráneo cinco años después, pero los científicos están seguros de que casan a la perfección, que son del mismo individuo, pese a la sorpresa de encontrarse con un cráneo pequeño muy primitivo (el cerebro tendría unos 450 centímetros cúbicos, frente a los 1.350 de la especie humana actual) y una cara algo más moderna, aunque con el morro protuberante. Mediría entre 1,46 y 1,66 metros de altura y pesaría entre 47 y 50 kilos. En el yacimiento, que aún se esta excavando, han aparecido piezas de industria lítica que aquellos remotos humanos utilizarían para descarnar animales, y muchos restos de plantas y fósiles de fauna, "incluidos los terribles tigres de dientes de sable y un guepardo gigante extinguido", explica Ann Gibbons en Science. "La confrontación con esas bestias sería corriente… y peligrosa", añade. Los cinco homínidos de Dmaniasi se encontraron en cavidades subterráneas que pudieron ser guaridas a las que los animales arrastrarían sus presas. La zona, hace 1,8 millones de años, gozaba de un clima templado y moderadamente húmedo. Los investigadores de Dmanisi, dadas las características de los fósiles, habían propuesto una especie nueva para esos homínidos: Homo georgicus. Sin embargo, cambian de interpretación al presentar el cráneo número 5, con lo que agitan el debate científico internacional acerca de las primeras especies del género Homo. Ellos afirman, primero, que entre los cinco individuos de Dmanisi las diferencias que se aprecian no son mayores que las que hay entre cinco personas actuales o entre cinco chimpancés. Pero, además, proponen que esta población georgiana tampoco es fundamentalmente diferente de las africanas contemporáneas —o poco anteriores— que hasta ahora se venían clasificando como diferentes especies (Homo habilis, Homo rudolfensis y Homo erectus) dentro del género Homo. "Esto implica la existencia de un único linaje evolutivo del Homo primitivo", afirman Lordkipanidze y sus colegas; ellos engloban todas esas formas en una única especie, H. erectus, incluyendo la población georgiana. "Este nuevo cráneo confirma que los fósiles de Dmanisi son lo que parecen: una forma primitiva del H. erectus, o mejor, de su variante africana más antigua, que algunos llaman Homo ergaster", señala Juan Luis Arsuaga, catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense y codirector de las excavaciones de Atapuerca. "Dicho de otro modo, se trata de un australopiteco evolucionado, con capacidad craneal mayor, pero con una cara todavía muy proyectada y muelas grandes". Pero ese mismo espacio intermedio, por la morfología de los individuos, entre los australopitecos y el H. erectus, lo ocupaban hasta ahora los fósiles africanos agrupados en la especie H. habilis, continúa el experto español. "Ahora, los investigadores de Dmanisi sostienen que H. habilis (en África) y los fósiles georgianos son la misma especie y prefieren desterrar el nombre de Habilis y adoptar el de Erectus. Me parece que es estirar demasiado la especie H. erectus y que hay hueco para una forma intermedia, el clásico H. habilis”, concluye Arsuaga. Resumiendo, Lordkipanidze y sus colegas sitúan sus fósiles en el mismo nivel evolutivo que los primeros Homo africanos, de hace poco más de dos millones de años. "La población de Dmanisi probablemente se originó a partir de una expansión a partir de África del linaje H. erectus en el Pleistoceno Temprano", concluyen. "Parece razonable asumir que hubo una única especie de Homo en aquel tiempo en África y, dado que los homínidos de Dmanisi son tan similares a los africanos, nosotros asumimos que ambos pertenecen a la misma especie", explica Christoph Zollikofer, del Instituto y Museo Antropológico de Zurich (Suiza), otro de los investigadores del equipo. Así, el cráneo número 5 de Dmanisi parece indicar que más que varias especies de Homo ecológicamente especializadas, hay una solo capaz de desenvolverse en diferentes ecosistemas. Es una propuesta controvertida y otro de los científicos del equipo, Philip Rightmire (de la Universidad de Harvard) la califica de "pequeña bomba", según recoge Gibbons. La verdad es que ni siquiera parece haber acuerdo entre los científicos acerca de si los cinco individuos de Dmanisi son una única especie o no, así que el estupendo cráneo número 5 se estrena abriendo una buena polémica. "Una conclusión importante de la propuesta de Homo erectus como especie única es que el patrón evolutivo es lineal en esa época y no ramificado", apunta Arsuaga. "Es decir, que solo ha habido una línea evolutiva dentro del género homo y no dos. Me parece que está por ver". En todo caso, continúa, "el cráneo número 5 de Dmanisi es un fósil espectacular; solo hay otro igual de completo (o incluso más) en el registro fósil: el cráneo número 5 [hasta el nombre coincide] de la Sima de los Huesos de Atapuerca".

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El pacifismo como arma para someternos
El pacifismo como arma para someternos
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/6/2013

link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=SVI69d1-Ado Uno echa un vistazo por Internet y encuentra más reacción contra el pacifismo en blogs o artículos de autodefinidos como izquierdistas que en lugares calificados como la derecha o la extrema derecha. Eso sí, muchos señalan al liberalismo como origen, siendo el pacifismo una especie de esencia burguesa, aunque otros al inexistente fascismo para justificarse... ¡para luchar contra el capitalismo!, jajaja.... Eso sí, en todas los medios los violentos son siempre los mismos. Existen aquellos que luchan y aquellos que se dejan pegar. Yo soy de los que luchan, y los que dirimen sus diferencias según las presente mi rival, ya sea en un terreno verbal o en uno extraverbal. Me da igual que sea más fuerte que yo, me importa bien poco recibir una paliza o no: lo inadmisible es tener una actitud cobarde, correr ante el peligro. No hay que dejar que te machaquen, dar siempre un paso adelante, mostrar predisposición a la lucha puede ser ya algo disuasorio. Si te muelen que el otro se vaya igual de desmenuzado, puede que con la victoria, pero no de rositas. Para muchos una actitud así supone un escándalo. Una actitud así, que es calificada de violenta, y lo es, no es mi intención engañar a nadie. Una actitud que por otro lado no quiere decir 'ir por la calle buscando bronca'. No, no es eso. Pero la respuesta ante esta actitud de lucha no es menos violenta en el que dice ser pacifista: la violencia adquiere ciertos niveles de expresión, de los cuales muchos no tienen por qué ser de contacto físico. El pacifista, que no se quiere manchar las manos como buen aburguesado –aunque sea su mentalidad, me da igual lo lleno o no que tenga el bolsillo-, que a veces se muestra –o así cree- rebelde ante el sistema, de repente se convierte en un admirador de la ley y te echa encima todo el peso de la legalidad vigente. El pacifismo se impone. Lo impone el estado bajo su propio esquema, mediante la religión y una moralidad que rechaza la lucha y el dolor, es decir, la naturaleza en la parte que corresponde a esos elementos. Si la legalidad, la religión y cierta moral no son suficientemente pacificadores, existe la presión social o los perros de presa del sistema, que no dudarán en llegar allí donde la ley no puede actuar para no caer en contradicción: todo ataque violento venido de esa parte no es un ataque, sino una defensa de la democracia; y de repente, aunque suene contradictorio (el doblepensar es propio del progre), queda justificada si se aplica ante “esos animales”. Porque no se confundan, eso no es violencia, eso es aplicar el pacifismo. El pacifismo no se impone por capricho, el estado y todas esas organizaciones que quieren castrar a Europa de su potencia lo hacen para aplicar su fuerza y su ley con sencillez. ¿No es para el estado más cómodo tener a miles de personas en una plaza sabiendo que éstas no van a defenderse por prejuicios de bondad estúpida y superioridad moral postcristiana que a miles de tíos dispuestos a luchar por su libertad, por lo que les pertenece, por lo que les ha sido arrebatado? Así pues, ahí lo tenéis, el pacifismo como concepto armado para dominarnos, para seguridad del poder constituido. Sé que muchas veces se va todo de las manos -o así parece, aunque no descartemos que sea todo una apariencia en ocasiones- , y surgen aguerridos chicos y chicas con ganas de bronca. Pero esto es luego utilizado por el aparato estatal para justificar su acción en favor de la paz en la calle, y muchas personas ven en ello una pérdida de legitimidad en la protesta, escandalizándose y echándose las manos a la cabeza. El pacifismo se impone. Con la imposición del pacifismo el estado se asegura que no haya ninguna insurrección en el pueblo que dice representar. La violencia como medio está mal vista gracias a todo ese esfuerzo. Desde las instituciones religiosas y políticas, se clama por ese amor al pacifismo, es decir, a la rendición. El poner la otra mejilla se hace ley. Pero se impone para el pueblo, el estado tiene su aparato represor. Si te pones violento o un poco chulo te pacificarán. Porque eso es lo que hace todo estado democrático en el extranjero o en cualquier otro lugar: imponer la paz. El lenguaje, como en todo, juega un papel crucial. En los colegios, donde se enseñan multitud de cosas inútiles, no hay lugar para la lucha, que debería ser un elemento indispensable en la formación de toda persona, como las matemáticas, el lenguaje, la naturaleza... Al sistema no le interesa educar a los jóvenes en la defensa y el ataque personal, ni les educan en amar aquello que les hace ser lo que son. Los hombres blancos, ante el racismo que padecemos de forma creciente, ya sea en su forma institucional o al margen de éstas, no tenemos más remedio que educar a nuestros jóvenes en el combate. Que los padres instruyan a sus hijos e hijas en artes marciales o en el boxeo, y que no teman si reciben algún puñetazo o se lastiman, eso les hará más fuertes, porque la piedad no nos va a salvar. Los deportes de contacto o las artes marciales, al contrario de lo que muchos piensan, no hace violenta a la persona; es decir, no es que no la haga potencialmente violenta, sino que dosifica a la persona: da control de sí al individuo, le da una seguridad personal; en definitiva, le hace más dueño de sí mismo, al tener un conocimiento de y una destreza con su cuerpo que no puede dar ninguna educación de tipo pupitre. Por supuesto, aquí la palabra educación debe adquirir su dimensión plena, pues no se trata de instruir para pegar gratuitamente, no se trata de crear soldados (antítesis del guerrero, que no lucha por dinero), sino instruir para la lucha con una filosofía. En esa educación es primordial formar en la idea de que la violencia es siempre el último recurso, porque repito, nada de violencia gratuita, aunque siempre dispuestos a ella si se hace necesaria. No somos matones, ni pandilleros, ni una mafia, y no queremos eso para las generaciones futuras: lo que si queremos es que tengan las armas adecuadas para protegerse y luchar, y que su primera arma sean ellos mismos. Y se debe instruir en no abusar del débil, pero si en hacerle más fuerte. Pero el débil no debe abusar con sus artimañas del fuerte, si el fuerte carece de las destrezas propias de la perspicacia, la oratoria o la astucia. Se debe cultivar la nobleza, y más entre iguales (que no idénticos). En este contexto la fuerza y la debilidad adquieren una dimensión puramente física, pues objetivamente la fuerza no es sólo física, ni es lo determinante. Otros pensarán que este artículo está construido sobre la base de un error, como si se dijera que la sociedad es pacífica. Sin duda no lo es en varios aspectos, y muchos pensarán en videojuegos, películas, series de televisión y otros elementos relacionados con la violencia. Pero todo ello contribuye a focalizar la violencia propia de las personas en elementos que no sean el poder. Es una forma del establishment para focalizar toda esa rabia que el individuo posee en su interior. Para dicho fin también existe la pornografía, para focalizar muchas frustraciones. Y a la hora de la verdad, el pacifismo está impuesto, pues hoy el pacifismo, es decir, la rendición, supone un aire de modernidad, aunque de moderno tenga “la forma de dominar a las masas”. Además, la violencia existente, generada o magnificada ayuda a potenciar el pacifismo, pues es la forma de controlar mediante el terror, mediante el miedo. El pacifismo es en muchos casos una respuesta ante su debilidad personal, y en otros es su escudo para poder dar rienda suelta a su volitiva inclinación a pacificar. Hoy más que nunca, que nos teman. Quien nos ame es de los nuestros… o un enemigo formidable. Que cada uno de los nuestros sea una pavorosa individualidad, tanto física como mental: que su espíritu esté dedicado para la gloria.■ Artículos relacionados: - PARA LA LUCHA NACIONAL, EDUCACIÓN PARA LA LUCHA - VIOLENCIA Y REVOLUCIÓN Artículos de interés: - EL PACIFISMO COMO SERVIDOR DEL IMPERIALISMO, de Trotsky - CONTRA EL PACIFISMO - ¿ES EL PACIFISMO INMORAL? - EL PACIFISMO ES OBJETIVAMENTE PRO-FASCISTA - JAGADOR DE SKYRIM SE NIEGA A MATAR A SUS ENEMIGOS. - LA LEGITIMA DEFENSA DEL PUEBLO ANTE LA DISIDENCIA CONTROLADA DE LA NO VIOLENCIA.

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La metapolítica
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/6/2013

Manifiesto: la Nueva Derecha del año 2000 Alain de Benoist y Charles Champetier «La metapolítica no es otra manera de hacer política. No es en absoluto una "estrategia" que tratara de imponer una hegemonía intelectual; tampoco pretende descalificar a otras posiciones o actitudes posibles. Sencillamente, la metapolítica reposa sobre la constatación de que las ideas juegan un papel fundamental en las conciencias colectivas y, de forma más general, en toda la historia humana. Heráclito, Aristóteles, Agustín, Tomás de Aquino, René Descartes, Immanuel Kant, Adam Smith o Karl Marx provocaron en su día, con sus obras, revoluciones decisivas cuyo efecto aún se percibe. Es verdad que la historia es resultado de la voluntad y de la acción de los hombres, pero tal voluntad y tal acción se ejercitan siempre en el marco de un cierto número de convicciones, creencias y representaciones que les confieren un sentido y las orientan. La ambición de la Nueva Derecha es contribuir a la renovación de esas representaciones sociales-históricas.» (Más información: http://usuarios.multimania.es/TABULARIUM/perimetro02.html) Un movimiento por encima de la derecha y de la izquierda, lo cual no quiere decir ser trasversal; concepto el de trasversal que en la práctica debe ser entendido no como algo por encima del estándar políticamente correcto, sino estar precisamente en él, sólo que desde la izquierda a la derecha, abarcándolo todo; y puede que hasta sólo la izquierda. Pero la metapolítica no debe preocuparse de ese problema de la derecha y de la izquierda, que no es más que el orden de cosas que ha impuesto the establishment para dar una apariencia (o verosimilitud) de oposición dentro de la esfera parlamentaria y "democrática" que nos seduce con su incuestionable libertad. No digo que exista libertad, sino que esa supuesta libertad no se puede cuestionar; o sí se puede, yo soy un ejemplo de que tal poder existe, pero no sin ser objeto de ataques de los sumidos en un discurso que debe ser superado. Y nosotros hemos de ayudar a que tal pensamiento sea superado. ¿Vamos a tener miedo de insultos y de amenazas? No, por supuesto que no. Retomando las preocupaciones de la metapolítica, he de subrayar que tal des-preocupación por la derecha y por la izquierda no debe ser un problema extremadamente serio en el seno metapolítico (que no es un terreno de militancia por el poder), lo cual no debe entenderse como una negación de esa realidad; lo que ocurre es que la política no es el fin de la metapolítica: la metapolítica es el medio para todo cambio del que ha de servirse la política, cambio que ha de guiarse por parámetros ajenos a las realidades perdurables a día de hoy en la división política. Sin embargo, sí es preocupación la política en un terreno conceptual y por ello izquierda y derecha, o el socialismo, o el nazismo, o el liberalismo, etc., son sólo objetos de estudio y de análisis. En definitiva, el objeto de la metapolítica no es la política, o, mejor dicho, su objetivo no es hacer política; si acaso establecer los principios que ha de regir (a) la política. Es un más allá de la misma, es generar un impacto cultural en la sociedad, un movimiento que debe ayudar a la sociedad y al propio individuo reencontrarse con sus orígenes, pero no sólo con sus orígenes, pues sin renunciar a la autenticidad (a lo que somos, a lo que hace que seamos y a lo que puede ayudarnos a ser mejores sin dejar de ser nosotros mismos) debe ser detonante de una nueva revolución, motivada por la voluntad de hombres que sepan constatar las realidades presentes y generando a su vez una nueva sensibilidad, una nueva vía de desarrollo de las ideas y de interpretación del mundo. De esta forma, la metapolítica la entiendo como un movimiento con una clara puesta de miras en el futuro, pero sin olvidar el pasado y con los pies en el presente; movimiento en clara oposición al marxismo cultural, ideología ésta que pretende dinamitar todo aquello que hace a los países de idiosincrasia europea ser lo que son. Obviamente el marxismo cultural es en su modo de operar una especie de metapolítica. Ciertamente lo es, lo es si nos atenemos a que quiere influir en la mentalidad de las personas, en la forma que éstas tienen de percibir y de ver el mundo. Y obviamente en tal labor juegan a su favor los medios de comunicación, desde los estudios de cine hasta los noticieros y programas de sobremesa. Y obviamente, y ya acabo con las obviedades (aunque existen muchas más), van ganando esta batalla cultural. Pero la metapolítica de la que yo hablo no es marxista cultural, es puramente metapolítica, pretende crear, regenerar, revolucionar, defender la autenticidad de las cosas; no pretende, por otra parte, establecer una verdad absoluta, ni crear una verdad, simplemente acercarse a ella. Por lo que yo no hablo de influir realmente (es decir, en este caso influir no connotaría manipulación), sino de ofrecer a las personas una herramienta que les ayude a "darse cuenta", a ser más conscientes y retomar la autenticidad de las cosas: reconstruir nuestra propia identidad, a día de hoy medio en ruinas gracias al afanoso trabajo de los ingenieros sociales marxiano culturales y más de dos mil años de judeocristianismo. Así es como yo entiendo la metapolítica. Sé que existen varias acepciones y en los enlaces de interés que pongo más abajo podréis encontrar mucha información al respecto. No obstante, aquí queda mi propia apreciación del asunto tratado.■ Enlaces de interés: - ¿Qué es la metapolítca? - Metapolítica - Metapolítica (en Metapedia)

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La tiranía democrática: la ideología engañabobos
La tiranía democrática: la ideología engañabobos
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/9/2013

Discurso pronunciado por Daorino en una sesión de Foro Identidad el pasado 5 de noviembre de 2011 Este discurso sería una provocación en cualquier otro lugar, pero no aquí, donde se reúne Foro Identidad cada dos semanas para entablar un duro combate entre las ideas libremente expuestas. Advierto que este discurso es mi opinión, hablo yo y sólo yo, de forma subjetiva, con la pretensión de contribuir al debate y nada más, por lo que no quiero reproches sobre su orientación ni que nadie se sienta atacado. Por lo demás, que a nadie le pille por sorpresa este discurso, bien conocido soy por no ser un amante de la democracia parlamentaria y todo aquello que represente debilidad y desidia. Comencemos abruptamente: ¡el tolerante es una calamidad! Y eso es algo que lo saben muchos, incluso los que dicen ser tolerantes. Si no lo saben o alguien de aquí no lo sabía, lo digo yo. Una cosa es respetar, otra tolerar; lo primero es razonable, cívico, necesario, o casi necesario, porque a veces puede no serlo; pero lo segundo es, como he dicho anteriormente, una calamidad. Pocos tolerantes son los que yo conozco, y los que podría haber conocido he evitado conocerlos, pues yo no me junto con borregos. Me da igual que alguien me diga que es tolerante, como si yo me tuviera que creer todo lo que me dicen. Por lo tanto, me congratulo de que aquí, en Foro Identidad, seamos unos intolerantes consumados, necesariamente intolerantes, porque por necesidad no somos estúpidos. Si fuéramos estúpidos no vendríamos a este foro. Y me detendré en esto que expongo, para aclarar a los incrédulos el atrevimiento de mis palabras. Tolerar es asumir cualquier cosa sin resistencia. El tolerar es, en su máxima expresión, el "me da igual", el "lo acepto", el "por qué no", el "está bien"... ¡la indiferencia! La tolerancia es la actitud del nuevo modelo de esclavo generado por la democracia, un nuevo hombre de inacción crítica, intelectual y volitiva, despojado del espíritu de lucha y de su propia identidad. A este hombre le da igual todo lo que no sea él mismo, pues no tiene más remedio que soportarse. Tolerar es no discutir. Yo siempre le digo al "tolerante", cuando me insulta o me critica una idea: «Tolerante, ¿por qué me discute, no acepta usted cualquier idea? ¿No dice usted ser tolerante?» Y es que la tolerancia es en sí misma ajena a la discusión. Así que observemos a nuestro alrededor, mirémonos a la cara, y observemos sin miedo: el mundo, el mundo entero, es hipócritamente tolerante y absolutamente intolerante. Así que el mundo es, en este sentido, algo poco estúpido, porque la intolerancia significa que "hasta aquí acepto", "hasta aquí he llegado", "no todo vale". Y así debe ser, las ideas y los actos se enfrentan y algunos pierden y otros ganan. Yo, cuando vengo a Foro Identidad, me regodeo en toda nuestra brillante intolerancia, porque es la esencia de nuestro foro, de cualquier foro libre, de cualquier foro donde se juntan personas a pelear con las ideas. Es por ello que me atrevo a decir que nuestra clase política es estúpida, pues sumida en la tolerancia, en la neutralidad política, y esto viendo más allá del teatro que hay montado, vemos que no hay una confrontación real entre amigos y enemigos. Otro de los logros de la tolerancia democrática es que los imbéciles pueden hablar y decidir. Cuando eso ocurre un pueblo se hunde, pues se reniega de la calidad y de la excelencia. Yo digo que no, que no todos pueden hablar, que no todo el mundo tiene el mismo valor, que no todos somos iguales y que hay personas mejores que otras. Esto es una realidad. Así pues, ya he desquebrajado uno de los elementos esenciales de la democracia, o de lo que nos han dicho que es la democracia, y que es, en esta democracia, inexistente por imposible: la tolerancia. Otro de los mitos de la democracia es la soberanía popular. ¿Existe tal cosa? Para que haya soberanía popular debe haber una identidad concreta en un grupo de gente concreta, y hoy, radicalmente puedo decir que no hay pueblo, sino una masa desarraigada. Lo que queda de pueblo es tratado como una entelequia, como una antigualla, y es que dentro de poco los españoles que quedemos viviremos en reservas, como los indios, si no es que acabamos aniquilados bajo el cielo de la estrella y la media luna. En un país donde lo único que define la nacionalidad es el DNI la pertenencia al pueblo se ha perdido, así como la conciencia de tal. Así que, ¿soberanía popular? No es posible, ahora mismo no; o al menos no es posible la del pueblo español. Nos han dicho que por votar cada cuatro años somos libres. Eso es una chiquillada. Cada cuatro años votamos y luego vemos cómo hacen con lo que hemos votado lo que quieren: ¿cuántos casos de transfuguismo hay? ¿Y la ley electoral? La ley electoral es antidemocrática, y más con las nuevas normas que restringen la pluralidad política, es decir, la participación de partidos si no cumplen ciertos requisitos. Y bien, votamos y decidimos a quien sentamos cada cuatro años (Eso si, decide la mayoría, no el pueblo, un claro ejemplo de que prevalece la cantidad sobre la calidad). ¿Y luego qué? Supongamos que hemos decidido algo. Luego ese a quien hemos sentado hace lo que le da la gana, pues ese hombre no sirve al pueblo, sino sus propios intereses de partido y personales... y a otros privados: ¡la democracia es también la tiranía de los caprichosos! Yo prefiero mil veces a un líder que a un político profesional. Yo quiero a un hombre con valores, a un hombre capaz de darlo todo por el pueblo que presumiblemente ama. Yo no quiero democracia, es decir, a charlatanes, sino a hombres que lleven un país como un marino su barco, firme por los mares, evitando que se hunda. Quiero a un capitán, quiero a un líder, quiero a alguien que sea capaz de tomar decisiones. Otro mito de la democracia es la libertad. Es por ello que a difícil tarea es a la que nos enfrentamos los librepensadores en esta época de decadencia, difícil tarea en un mundo donde todos hacen uso de la palabra libertad sin ejercerla. En la democracia es libre sólo aquel que acepta todas las máximas democráticas tal como los autodenominados demócratas las han venido exponiendo. El demócrata te dice lo que es demócrata y lo que no es demócrata. Y hoy, lo que no es demócrata debe ser reducido. Y luego te vienen hablando de tolerancia y bla bla bla. Yo nací el año 1981, durante los inicios de la orgia "memocrática". Ya había ocurrido el intento golpista. Luego me educó la logse y me enseñaron a distinguir entre el fascista y el demócrata. Básicamente facha era todo lo que había antes desde el inicio de los tiempos hasta no hacía mucho... "desde hace poco el pueblo es libre", me dijeron. Pero hay más. Los docentes me explicaron que fascistas son todos aquellos que no desean la libertad de expresión, es decir, no se trataba de gente que no te dejara decir cosas, sino que te decían lo que se debía o no decir. También son aquellos o eran aquellos que persiguen o perseguían a los de pensamiento diferente, además de ser aquellos que defienden a los ricachones. Y es que todos los fachas son ricachones, me dijeron, todos son capitalistas y están en contra del trabajador. Sin embargo, los demócratas son gente humilde, es decir, gente que no hace ostentación de riqueza, gente generosa y que mira por el pueblo. Son también luchadores por la libertad y radicalmente tolerantes. Los demócratas son buenos, los fachas son malos. Pues bien, en este mundo tan extraño que me ha tocado vivir aún no he conocido a un demócrata, y si los hay, o son minoritarios, o son perseguidos o... ¡paradoja!, les llaman fachas. Y bien, no se confundan, en esta parrafada demócrata significa, al menos si nos referimos al demócrata perseguido, "aquel que piensa que el poder debe emanar del pueblo, pero de un pueblo homogéneo y firmemente constituido con la mira puesta en la única empresa noble: la patria, la nación...". Y quiero finalizar hablando del tema "Libia", sobre lo que hemos vivido durante los últimos meses. Para ello transcribiré varias parrafadas que escribí en otros foros y que he unido en un sólo texto: «Lo más lamentable es que ayer, hablando con muchos, deduje que el sentimiento generalizado es de felicidad ante la muerte de Gadafi. Me llamó la atención, gente que está todo el día con la “paz”, los derechos humanos, etc. etc. en la boca. Es la doble vara de los “demócratas”, que de demócratas tienen poco. La lucha metapolítica debe ser a conciencia, porque cambiar esta mentalidad va a ser complicado. Los medios de comunicación también han hecho la guerra y son un elemento que hace posible la inexistencia de una democracia real, y he ahí que debemos responsabilizarles de toda esta opinión pública, que no es del público, sino de la tele. Los medios han llamado tirano, dictador y bla bla bla a Gadafi, ¡y qué más daría eso! Nos han vendido que esos rebeldes quieren la democracia y demás, y ya veremos lo que pasa en todos esos países. Los cristianos estarán temblando, por ejemplo. La democracia es una tiranía más, te da con el mazo y te atiza con fuerza de otra forma, te llena el estómago y con eso pretende amansarte. La gente piensa que con la democracia ya hay libertad y valores, y con la democracia nunca ha habido tales cosas: la democracia de hoy es la sirvienta del capital. Eso sí, un logro interesante, los tiranillos se van rotando cada cuatro años. ¿Qué decide el pueblo en una democracia? En el poder quiero gente honrada, un líder que sepa dirigirnos hacia la victoria. Gadafi supo dirigir a su pueblo, le pese a quien le pese. Libia vivía el mejor momento de su historia en lo económico, Gadafi fue un líder y al principio del conflicto generado por el NOM Gadafi estaba ganando la guerra hasta que se inventaron lo de ataques a civiles y demás para que la OTAN tuviera una excusa ante la opinión pública de eso que llaman Occidente. En un futuro, quién sabe, podremos juzgar a los mandatarios de la OTAN, a los ex presidentes yanquis, al “bueno” de ZP, a Sarkozy y a Berlusconi, por lo que han hecho en Libia y en otros muchos sitios, por lo que han promovido y siguen promoviendo. ¡Hay tantos responsables! Y Gadafi no era un santo, lo sé, no soy tan ingenuo ni tan estúpido como para pensar eso. Saddam Hussein tampoco era un Santo. No lo fueron ni Hitler ni Mussolini. Tampoco lo era Stalin, ni lo es Carrillo. No lo es tampoco Obama, ni lo es Zapatero, ni Berlusconi, ni Sarkozy. Santos hay ninguno, y si encontráis alguno traérmelo para que desenmascare su apariencia de bondad. Ser demócrata no te convierte en bueno, hoy simplemente te da legalidad en tus acciones, aunque sean acciones criminales. Y pensar que puedo acabar como Gadafi algún día, sodomizado y humillado, gracias al talante democrático que se ha demostrado en las "primaveras árabes" y en occidente, me ayuda a ser menos compasivo. No se ha liberado a nadie en todos esos países árabes, sólo los recursos naturales. La democracia es una tiranía más, lo demuestra cada día, y sus métodos son demoledores y sanguinarios... siempre de la mano del capital»■

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El ser uno mismo y la psicología del falso revolucionario
El ser uno mismo y la psicología del falso revolucionario
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/6/2013

Estoy acostumbrado a ver en las redes sociales, así como en otros lugares de Internet, frases que invitan a las personas a ser ellas mismas. Frases a veces un tanto empalagosas, de autoayuda (empalagosas de por sí) o que adolecen de cierto espíritu adolescente que vive de una rebeldía que no es real, sino un subproducto de las series televisivas, grupos de rock, etc. Dicho espíritu inunda a muchos jóvenes de cierto "espíritu antisocial" que al final no deja de ser una pose que en la práctica se traduce en cierto espíritu autodestructivo: fumar desde temprana edad, cogerse borracheras colosales cada fin de semana, romper mobiliario urbano, sentirse víctima de todo, acostarse con todo el mundo, faltar el respeto a los padres, etc. Y todo bajo el auspicio del todopoderoso concepto 'libertad', que todo el mundo da por hecho que conoce y que sin conocer todos obedecen pues es aquello que te abrirá la puerta de todo: la libertad a veces surge como un fantasma moldeable a las necesidades de cada cual, todos luchan por la libertad porque todos, de alguna forma, ven que todo lo que les rodea atenta contra ellos mismos, aunque realmente no atente nada. ¿Quién en esta democracia no dice que es un luchador por la libertad? La libertad actual es un concepto impuesto por la moral de esclavos, pues a tal libertad se le une una voluntad de lucha característica y esa voluntad obedece siempre a la sensación de que existe alguien más elevado que te oprime, simplemente; es la lucha de siempre del esclavo de quitarse las cadenas, aunque esas hoy sean invisibles. Este concepto de libertad es contrario a un sentido aristocrático, que tiene mayor relación con la soberanía, el autocontrol, la autodisciplina, el autoconocimiento y la responsabilidad, pues se acepta que la libertad es una conquista individual, personal y de nuestra propiedad, una propiedad inalcanzable hasta para el más ávido de los avariciosos y acapadores de voluntades o de cuerpos: podrán someternos, humillarnos, encerrarnos, pero jamás nos tendrán... totalitariamente. El hombre soberano ha sido un problema en todas las épocas, en algunas litigaba mejor, en otras peor, hoy lidia con la masa aborregada, que obedece al dogma impuesto de la democracia moderna, superestructura evolucionada de los logros de la Revolución Francesa, una revolución burguesa. Y entiéndase soberanía como una forma más perfecta de libertad, como una superación de la libertad. En definitiva, en esta sociedad tan extraña que nos ha tocado vivir siempre nos dicen que vivimos en libertad, pero hasta para ser libres nos dicen cómo hay que serlo, por lo que al final ¿qué libertad puede haber? Porque si uno no puede construirse sus propios principios morales, si uno no puede crear su propia ética, porque los medios te enseñan y determinan a pensar de cierta manera... insisto: ¿qué libertad puede haber? ¿Qué libertad puede hallarse si sólo existe un modelo de ser libre que yo debo acatar o...? Muchos hombres y mujeres que quieren ser ellos mismos se inundan de un espíritu de superioridad, aunque no lo admitan: se sienten especiales; y se inducen ese espíritu porque quieren ser más de lo que son, algo que sólo pueden ser con el disfraz y no por ellos mismos: es el narcisismo de El elegido, del que se cree señalado para un gran propósito. Al final, esa búsqueda de uno mismo se traduce en un inventarse a uno mismo, y ahí surge la idea del rol de la persona: proyectarse como un personaje en la sociedad, despojado de autenticidad real: como la existencia de un yo después del yo real del que sólo se tiene consciencia del segundo, que ha usurpado el primero. Además, es absurda la búsqueda, pues uno se tiene ya y lo que debe hacer es construirse bajo una perspectiva real de la persona, proyectándose desde el pasado de su estirpe y de su historia (lo que le ha llevado a ser lo que es) para proyectarse hacia el futuro construyendo todo aquello que le haga ser más él mismo: y esto tiene una base real, uno no es lo que quiere ser, sino lo que es si es que quiere ser él mismo por sí mismo. Así que en esta sociedad las personas se convierten al final en subproductos de ellas mismas, en personajes fotocopiados de un molde transmitido por las revistas, la televisión, la música, etc. o 'por lo que le da la gana' o 'porque él/ella lo vale'. Las sombras de Platón se transmiten desde los medios de comunicación. Hoy ha triunfado el modelo de hombre cosmopolita y tolerante hasta lo indecible. El hombre que defiende valores nacionales, de sangre, de familia, es un hombre anticuado y anacrónico que es tolerado o no pero siempre visto con cierta pena. La idea de progreso ha convencido a la masa de que avanzar es acabar con todos los elementos que en el pasado... ¿el pasado? ¡No! ¡Con todos los elementos que desde siempre han sostenido, amparado y cohesionado una comunidad concreta en un territorio determinado! La humillación que hoy sufren los pueblos europeos es la misma que la de aquellos alemanes pagando "reparaciones de guerra" muy abusivas tras su derrota en la Primer Guerra Mundial, sólo que hoy nadie se da cuenta de tal hecho. No existe una consciencia de invadido, de sometido por un imperio que impone unas normas y unos valores precisos para acabar con nuestra identidad... y nuestra soberanía. Recapitulando, volvamos a aquellos que van de ellos mismos y que no dejan de ser subproductos. Esto al final no deja de ser resultado de un inducido vacío en las personas, estrategia inteligente para el sostenimiento de las sociedades de consumo, al ser el consumo lo que llena la vida de los individuos. Ese rol que los medios te suministran no deja de ser algo que te obliga a consumir. Por ejemplo, para ser gótico debes gastarte una pasta curiosa en ropa negra, unas botas con detallitos metálicos, una chaqueta de cuero que te llegue hasta los tobillos, etc. No entiendo por qué para disfrutar de algo es necesario disfrazarse. Así surge la tribu urbana: la pose de mantener un rol ha generado sus propias divisiones y elementos que caracterizan a cada cual con unas determinadas señas de pertenencia a. Volvamos al vacío inducido, a las personas despojadas de una ética y de valores propios: ese es el vacío que existe y que hace de la sociedad actual un lugar informe y enfermo. Lo único que hace feliz a la persona, lo único que le proyecta en la sociedad es el dinero. El dinero ha sustituido los valores y la ética y toda motivación de vivir. Las personas no son más que su cuenta corriente, sus intereses, sus fondos, eso es lo que es la persona hoy. Esclavos del capital hasta lo más profundo de las entrañas, así viven los seres humanos. Casi diría, que la tierra rota bajo el influjo del dinero, sino el mundo no se movería La persona vacía, que ha olvidado su historia y sus orígenes, se llena con lo primero que ve. Alguien que quiere ser ella misma rinde culto a sus raíces, las riega, pretende que esas raíces lleguen más hondo, a lo más hondo de una patria que no debería tener fin si de verdad se siente. La persona vacía es manipulable. Lo es tanto como un software de programación. Cada sujeto es una pantalla en blanco donde sólo se ven los menús del programa. Los ingenieros sociales de la modernidad hacen el resto. En la calle sólo observo algoritmos, movimientos mecánicos, nihilismo en su sentido más criminal y destructivo. Ser identitario no es encontrarse a uno mismo, ni buscarse, es ser simplemente consciente de lo que uno es. A mí me ha costado, yo fui ese adolescente adolecido de rebeldía estúpida, ese que adoptaba un rol, aquel que iba de sí mismo y no era más que un subproducto de la serie juvenil de moda. Ser uno mismo es algo muy serio. Es la mayor de las rebeldías, no es un subproducto, ni un producto, eres tú si quieres. Ni siquiera debes crearlo, lo tienes en ti, sólo debes verte en toda tu desnudez: uno es por sí mismo. Nuestra identidad la llevamos con nosotros, pero este sistema nos la borra de nuestra mente durante la forzada y obligatoria enseñanza de inducción al dogma democrático, a edades muy tempranas, para que en el futuro seamos buenos siervos, personas redirigidas hacia un determinada libertad, pues eso es lo que hoy vivimos, una libertad dirigida. Nos convierten en personas sumamente racionales, en personas enfadas con la naturaleza, siempre de mal humor, sufriendo la contradicción de no saber concebir las contradicciones entre lo que nos dicen los sentidos y los impulsos naturales y ese mundo tan racionalizado que nos han enseñado. Aunque luego eso se soluciona con autocompasión, autoculpa y miles de males pequeños que algún freudiano o estafador de diván iluminado te resolverá, y si no siempre tendrás las rebajas. La democracia moderna, la llamada occidental, ha impuesto un modelo ético y de convivencia. Un modelo universal que hace de las diversidades culturales meros reclamos turísticos siempre y cuando no hablemos de culturas 'étnicamente europoides' (raza más cultura europea, por lo que un chino nacido en España no es étnicamente europeo, por ejemplo), que hay que destruir. En las sociedades moderas se han generado los mecanismos adecuados para que aquellas personas que realmente se muestren por sí mismas, transparentes, de la forma más consciente posible, sean señaladas y marginadas. Porque en eso consiste la tolerancia democrática, en marginar, en marginar al que piensa diferente. Y si se hace demasiado ruido el sistema recurre a la justicia democrática, que en su cruzada en pos de la libertad te encerrará o multará, o te marginará aún más: pues no lo olvides, sólo hay un modelo de libertad, y es el que dicta el régimen democrático. Ese aún más puede ser el tildarte de nazi o de fascista aunque no lo seas. Y aunque no lo seas me refiero a si realmente no procesas la doctrina nacionalsocialista o fascista. Hoy esos conceptos no tienen valor ideológico a vista de quien lo dice para denunciar, sino que son simplemente palabrotas, palabrotas dirigidas a aquel que desobedece el mantra de lo políticamente correcto. Hoy el concepto fascismo y nazi son una palabrota o una forma de denuncia, no es más. Y yo sé bien que no es eso, pero póngase en la mente de cualquiera que pase por la calle, hable con ella, es posible que se crea un catedrático de historia por haber visto en el cine 'El niño con el pijama de rayas' o cualquier película realizada en Hollywood. Esta realidad crea una fractura social. Una fractura de ideas, pues ante el miedo y el peligro de la denuncia existe cierto mensaje prohibido que pocos valientes lanzan no sin peligro. Y bajo esta consigna, la de atacar a todo aquel que no se ciña al dogma democrático, nace el antifascista moderno, el luchador todopoderoso por la libertad, que hace de tal forma de vivir su vida y su yo propio (yo soy antifascista, dice este ser), sintiéndose en la tierra como alguien elegido para llevar una misión: acabar con el fascista. Este tipo de ser se convierte en sus muchas vertientes en una persona que dicta el dogma de la tolerancia y de la libertad, es decir, te dicta lo que puede ser tolerado y lo que es ser libre. Si no aceptas lo que te dice tú no puedes ser tolerado, y algunos pensarán que pobrecito que no es libre, aunque otros querrán machacarte por ser tan idiota que no sabes ser libre. Bajo esta forma de pensar se ha generado la forma perfecta de perro callejero que vela por el sistema democrático y que a la vez piensa que lucha contra el sistema o que es antisistema, en su forma más radical; y por otro, en su forma más suave, surge la de aquel psudorevolucionario que hace de la paz una forma de rebeldía y que va a las manifestaciones a que le peguen: un antisistema que no es tal, que es dócil y manejable, y que bajo la represión democrática hará al represaliado sentirse más democrático aún. Una oposición blanda que el estado democrático necesita y que el estado fomenta para no perder de lejos el hecho inducido de la lucha antifascista, hecho que vela por la seguridad de tener convencida a la opinión pública de que siempre existirá algo peor que la democracia y de que hay fascistas por todas partes, y por ello se debe estar siempre alerta. Pocos hay que son ellos mismos. Pocos hay que luchan por algo realmente revolucionario. Políticos, manifestantes, sindicatos, todos esos grupos que hemos visto interactuar últimamente en realidad sirven a un mismo fin, a un mismo esquema, a unas mismas realidades. No existe una realidad política, no una basada en amigos y enemigos, como diría el gran Carl Schmitt, ni existe a día de hoy una minoría incipiente que se pueda postular en años como una oposición real a lo que ya hay. Lo que se ve en los medios es simplemente el resultado de desacuerdos normales en toda familia o grupo de personas, pues todos obedecen al final a lo mismo: todos ellos son el sistema. Salgamos de él y reventémoslo.■

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