el_loco_fierro
Usuario (Argentina)

Post apto para taringueros nivel 5 que no quieren leer un carajo Empecemos por lo importante: El activo del Banco Central de la República Argentina (BCRA) Hoy en día es algo así: Al dólar oficial que es el que maneja el BCRA, nos quedan unos U$S25.000 millones. Alcanza esto para sacar el cepo con un dólar a $10? NO ¿Por qué? Las multinacionales son las que mueven más del 80% mercado de dólares, nosotros somos unos pichis que jodemos con nuestros bits y compramos algun que otro dolarillo, después de pedo llegamos a fin de mes almorzando pitusas con manaos. Las multinacionales vienen lucrando como locas en el país desde el 2011 pero por el cepo no pueden mandar la guita a sus casas matrices en USA, Alemania, Francia, etc. Si quitamos el cepo, esas multinacionales (y nosotros) van a ir corriendo al banco central a comprar dólares. En este caso, el Banco Central tiene que venderlos, ahora que opciones tenemos? Opción 1 - Mantener el dólar a U$S10:Acá el Banco Central tendría que vender todas sus reservas para hacer frente a la demanda de dólares, en dos días se queda sin un dólar, no podemos pagar más deuda y defaulteamos. En resumen nos vamos a la B Opción 2 - Pedirle plata al FMI, Banco Mundial y otros garcas: El Banco Central puede aumentar sus reservas pidiendo prestado para hacer frente a la demanda de dólares, de todas formas la demanda sería altísima y terminariamos defaulteando con todavía más deuda. En resumen nos vamos derecho a la B y arrancamos con 20 puntos menos Opción 3 - Devaluar:El Banco Central ni se mete y deja que la gente compre y venda dólares a su gusto, en este caso la demanda es mucho más alta que la oferta, y el precio del dólar se dispararía hasta uno vaya a saber donde ($15, $20?). El resultado de esto sería gremios re contra calientes pidiendo aumentos porque cayó nuestro salario real. O los cagan reprimiendo o les dan el aumento que querían, con ese aumento ahora pueden comprar más dólares, van a comprarlos y se sigue devaluando.. y así se transforma en una espiral inflacionaria tremenda y cagamos. La más factible es la opción 3, por ahí combinada con la opción 2 (devaluar y pedir prestado), pero si querés sacar el cepo una devaluación es inevitable. Resumen para taringueros nivel 5: Si sacamos el cepo o cae nuestro salario real o vamos a tener una espiral inflacionaria jodida.
Felicitaciones Macri, hiciste algo histórico, espero que no la bardees y que controles a tu oscuro gabinete que tenés detrás, éxitos en estos 4 años de gestión lince de las praderas de barrio parque. Porque no es ni peronista ni radical Porque sos el primer conservador desde 1983 Porque sos un nuevo actor político, empezaste en el 2005 y te hiciste conocido a base de globos y bombardeo mediático del Grupo Clarín (dialogo de la foto: - que linda empresa, sería una pena que alguien la privatizará) Porque vas a gobernar con un congreso con mayoría K
Felicitaciones Macri, hiciste algo histórico, espero que no la bardees y que controles a tu oscuro gabinete que tenés detrás, éxitos en estos 4 años de gestión lince de las praderas de barrio parque. Porque no es ni peronista ni radical Porque sos el primer conservador desde 1983 Porque sos un nuevo actor político, empezaste en el 2005 y te hiciste conocido a base de globos y bombardeo mediático del Grupo Clarín (dialogo de la foto: - que linda empresa, sería una pena que alguien la privatizará) Porque vas a gobernar con un congreso con mayoría K

Sergio Bergman es un rabino argentino que últimamente comenzó a promocionarse aprovechando la situación de inseguridad que vive Buenos Aires y otras provincias de la Argentina. El rabino, nuevo Ministro de Medio Ambiente (el mismo aclaró que no sabe nada sobre ecología) de Argentina, publicó un vídeo en el cual se puede apreciar en su biblioteca la Escuadra y el Compás, símbolo de la Masonería Internacional. Vean el impactante video por ustedes mismos: link: https://www.youtube.com/watch?v=hmjiqj4m3t8
El clientelismo político es un intercambio extraoficial de favores, en el cual los titulares de cargos políticos regulan la concesión de prestaciones, obtenidas a través de su función pública o de contactos relacionados con ella, a cambio de apoyo electoral. En un sistema de clientelismo, el poder sobre las decisiones del aparato administrativo del Estado se utiliza para obtener beneficio privado; el patrón —sea directamente un funcionario, u otra persona dotada de suficiente poder como para influir sobre los funcionarios— toma decisiones que favorecen a sus clientes, y que estos compensan con la perpetuación en el poder del funcionario implicado o de su entorno. La relación puede fortalecerse mediante la amenaza de utilizar esa misma capacidad de decisión para perjudicar a quienes no colaboren con el sistema. Resulta paradigmática, a este respecto, la habitual relación entre los principales medios de comunicación comerciales y privados, y los principales partidos cercanos a cualquiera de los más importantes organismos de poder, fenómeno particularmente característico de sistemas con fuerte consolidación o predominio de situaciones de bipartidismo. En general, los sistemas clientelares aparecen donde la necesidad de integrar rápidamente un elevado número de participantes a un sistema político sin tradición organizativa lleva al desarrollo de sistemas de mediación informal entre la acción estatal y las necesidades de las comunidades. Estructura del clientelismo En el clientelismo los bienes públicos no se administran según la lógica imparcial de la ley, sino que bajo una apariencia legal se utilizan discrecionalmente por los detentadores del poder político; normalmente se corresponde con figuras penadas jurídicamente como prevaricación o corrupción. Sin embargo, existen pocos incentivos para que los participantes busquen acabar con el sistema clientelar, puesto que éste se halla institucionalizado —en el sentido sociológico del término— como patrón regular de interacciones, conocido, practicado y aceptado (si bien no necesariamente aprobado) por los actores (O'Donnell: 1997). Hábito clientelar La relación de los clientes no se apoya solo en su interés por los favores que pueden recibir a cambio de su adhesión, sino que está basada en la concepción que estos se forman a partir de su experiencia del funcionamiento del poder, y en las expectativas que así desarrollan. El elemento material y puntual de intercambio del clientelismo tiene así un efecto persistente sobre las expectativas sociales y políticas de los participantes; si bien la relación entre cliente y patrón se inicia a través de un "favor fundacional" (Auyero, 1997), mediante el cual el patrón —posiblemente a través de un puntero o mediador— brinda una prestación al cliente, no es este el factor más importante en la constitución del sistema, sino el conjunto de creencias, presunciones, estilos, habilidades, repertorios y hábitos que la experiencia repetida, directa e indirecta de estas relaciones provoca en los clientes. Estos factores consolidan la relación, y disimulan su carácter de transacción; al igual que el don de las sociedades primitivas, en el cual la separación en el tiempo de los regalos recíprocos disimula el hecho de que se trata de una forma de intercambio de equivalentes, en el clientelismo la irregularidad y falta de simetría de las prestaciones escamotea su carácter económico. Puesto que cliente y patrón (o mediador) se conocen personalmente, y la concesión de prestaciones se realiza de manera individualizada, la relación clientelar se confunde con las afinidades personales dadas por la pertenencia común a redes sociales, familiares, étnicas, religiosas o deportivas. Los factores subjetivos vinculan más estrechamente a patrones/mediadores con sus clientes, y se transforman en indispensables para que la relación clientelar no se quede en un simple hecho mercantil (Trotta, 2002). Relaciones de dominación Sin embargo, la relación entre cliente y patrón no es simétrica: existe en ella una neta dominación, motivada por las dotaciones sumamente desiguales de capital social, simbólico y económico de patrones y clientes. Además de las diferencias producidas por el acceso desigual al poder estatal o económico, es la posición histórica de los agentes en el campo clientelar —su reconocimiento público como "necesitados" o "dispensadores"— lo que le da el carácter de un espacio históricamente constituido, con instituciones específicas y leyes propias de funcionamiento. Posiciones en el campo La explicación del sistema clientelar como un campo —en lugar de como una estructura estable de roles, en la tradición estructural-funcionalista— permite explicar que las posiciones de los actores cambien a partir de una compleja serie de cuestiones; por ejemplo, el poder del patrón puede verse amenazado por el ingreso de un patrón alternativo, o por circunstancias especiales, como las vísperas de un acto electoral, donde necesita el voto de los clientes de la red, quienes —aprovechando la coyuntura favorable— adquieren mayor fuerza en la negociación. Incluso la dinámica propia de una red clientelar podría generar que un actor modifique su posición, pasando de cliente, en virtud de la confianza obtenida de su patrón, en mediador, con lo cual suma capital para moverse dentro del campo. Cada participante del campo clientelar tiene objetivos propios. Los clientes buscan respuestas a sus necesidades básicas inmediatas, los mediadores pueden motivarse por diferentes cuestiones —desde adscripción partidaria o ideológica hasta el mantenimiento de un empleo estatal—, y patrones buscan a su vez acumulación política, como objetivo estratégico, y acumulación electoral, como objetivo coyuntural. La acumulación política incluye tanto la búsqueda de adhesiones que legitimen su rol de dirigentes políticos como la construcción de aparatos que otorguen la posibilidad de acrecentar su poder político. El patrón no obtiene recursos económicos de la red, sino que amplía su base de sustentación para mantener su carrera. Esa acumulación debe concretarse, hacerse visible, en un momento concreto: los comicios, cuando el poderío del patrón debe ratificarse. Clientelismo y sistema político Patrón y mediadores no aportan privadamente los recursos que sustentan los intercambios, sino que los toman del ámbito estatal; generalmente, patrón y mediadores también están allí insertos. Las prestaciones sociales —en particular aquellas que no están disponibles universalmente, como planes diferenciales de subsidios o becas— son los recursos generalmente considerados como medios típicos de la redistribución clientelar. Los patrones suelen ser gobernantes o legisladores; los mediadores, parte de la plantilla de ministerios, municipios o legislaturas (ver nepotismo). Esa es otra característica propia del clientelismo: se ejerce a partir de la estructura burocrática o del aparato público estatal (Trotta, 2002). Del Estado provienen por lo general los recursos que aceitan los intercambios clientelares, y es también el ámbito de actuación de patrones y mediadores; el clientelismo moderno tiene su base en él, constituyéndose en una variante de privatización de lo público. De acuerdo a la influente definición de Javier Auyero, el clientelismo « de una tercera parte para su continuación (aquí refiriéndose al patrón político, representado por un político en particular o por una estructura estatal). Los incentivos materiales necesarios para el desarrollo de la relación vienen del afuera y son producto de un balance de poder específico entre el mediador y el patrón político exterior» (Auyero, 1997). En los estados clientelistas, se relega el derecho como instrumento de gobierno. La vigencia del derecho está determinada por el grado de preponderancia de los vínculos clientelistas. En los estados puramente patrimoniales, las relaciones clientelistas desplazan al derecho como medio de gobierno. La ley y las instituciones dependen del capricho de quienes ostentan el poder, y la norma no guía la conducta de los individuos. Las personas dejan de ser iguales ante la ley: el trato depende de la relación con los que ostentan el poder. El estado de derecho es un medio para lograr una falsa legitimidad, un instrumento de manipulación, y a veces, de represión. Illusion Los objetivos propios de cada actor son asimilables a lo que Pierre Bourdieu define como interés específico, pero al mismo tiempo es imprescindible un interés (illusio) propio del campo clientelar; la illusio es la convicción de que actuar en ese campo tiene una importancia primordial, que a su vez es indispensable para que el campo funcione. Salvo excepcionalmente, la illusio no es producto de un cálculo consciente, sino una relación de creencia que estructura las formas de relación con las prácticas políticas.

Todo esto lo saqué de la página del Banco Mundial, no vengan a comentar boludeces tipo "eh IndeK ameo" Bueno vamos a desmentir Primero entramos a la página del banco mundial, como sé que son taringueros nivel 5 les paso el link de los datos que usé http://databank.bancomundial.org/data/reports.aspx?source=2&country=&series=NY.GDP.MKTP.KD.ZG&period=# Resumen de lo que hago para taringueros nivel 5 1. Con los datos bajados en bruto no podés hacer nada, así que lo tenés que pasar al formato de la segunda imagen (osea dividir por 100 y sumarle 1). Imaginate que tu base es 100, si tenés un 8% de crecimiento, tenés que multiplicar esa base por 1,08, para que te de 108, por eso hago esa transformación de los datos. 2. Multiplicas los datos transformados, que te daría el crecimiento total desde 2003 a 2014. 3. Como la multiplicación de los datos transformados puede resultar complicada de interpretar para un taringuero nivel 5, paso los resultados al total de crecimiento en % entre 2003 y 2015. Gráfico resumen por si te da paja leer Acá los datos de crecimiento: Les metemos un uno adelante para poder sacar el crecimiento compuesto entre 2003 y 2014 Multiplicamos eso y taran, nos da el crecimiento compuesto Como vemos le rompemos el orto a todo Latinoamerica excepto a los comepalomas de Perú que desde el 2003 llevan un 98% de crecimiento. Salu2

Bienvenidos linces y lincesas, les voy a explicar porque lo que dicen todos los virgos de esta página está mal y porque los planes no son ni clientelistas ni fomentan la vagancia El post lo vamos a basar en lo que escribió un tipo que es profesor de economía en la Universidad de Bath, Reino Unido y que su informe lo publicó nada más ni nada menos que las Naciones Unidas. El link al trabajo en cuestión está en la fuente. Como quiero hacerlo cortito y al pie para taringueros nivel 5 voy a proceder a cortar los fragmentos más importantes del trabajo y explicarlos acá. "La evidencia está concluyendo en que las transferencias de dinero son el camino más viable y probablemente eficiente de promover el trabajo digno y niveles de vida sostenibles. Contrariamente a las afirmaciones elitistas de que los planes fomentan la dependencia del estado y la vagancia, la evidencia acumulada muestra que promueve la independencia y el trabajo. Estudios en Sudafrica mostraron que las pensiones, asignaciones por hijo y asignaciones por discapacidad ayudaron a aumentar el empleo" "Las transferencias de dinero universales tienen efectos neutros sobre el mercado, por lo que no introducen distorsiones, y por lo tanto tienen pocos efectos sobre la competitividad" "El prejuicio sobre los planes universales está perdiendo su fuerza. Contrario al punto de vista concencional de las elites de que darle guita a los pobres y a los ancianos fomenta la vagancia y la dependencia del estado, los planes incentivan un sentimiento de independencia y aumentan el trabajo digno"

Voy a intentar explicar en un post corto y conciso, diseñado para taringueros nivel 5 porque el peronismo fue lo mejor que le pasó al país Para mi análisis, voy a recurrir al factor de más importancia para la población: El PBI per cápita. Y voy a dividir el análisis en dos períodos: Pre y post "Proceso de reorganización nacional" (también conocido como la dictadura de Videla) que es donde se da el giro de modelo económico a uno de una tinte bien neoliberal. Gráfico hecho con datos del Banco Mundial La verdad que el gráfico creo que habla por sí solo, se puede evidenciar como el nivel de vida de TODOS (ya que el PBI per cápita mide eso) mejoró notablemente con el peronismo y en las épocas siguientes el crecimiento fue prácticamente nulo y con crisis muy profundas como se puede ver en el gráfico (PBI per cápita cayendo rápidamente a los 6000, y así..). Creo que este gráfico muestra bien que es lo que pasa cuando se implementan políticas neoliberales y se deja al mercado actuar por si solo..
¿Qué situación socioeconómica dejan doce años de kirchnerismo al entrante gobierno de Mauricio Macri? Resumen para taringuero nivel 5: Hay un mercado interno mucho más pulenta que el de los 90 (gracias al fuerte aumento de empleo y del salario real)Hay más de 180.000 empresas nuevas comparado con los 90La deuda en dólares pública y privada es de las más bajas en el mundo, lo cual es buenoLos problemas posta son la poca guita que queda en el BCRA, el déficit y el atraso cambiario pero no son tan dificiles de arreglar por lo mencionado anteriormente En primer lugar, hoy existe un mercado interno potente, gracias a la combinación de varios factores, entre los que podemos destacar: a) fuerte aumento del empleo, con 5,8 millones de puestos de trabajo generados desde 2002 y 4,8 millones respecto a 1998, pico de PBI de la convertibilidad; b) importante aumento del salario real, que hoy es 80 por ciento mayor al de 2002 y 47 por ciento superior al de 1998, y c) el aumento de los ingresos reales de los hogares de menores ingresos, por medio no sólo del aumento del empleo y del crecimiento del poder adquisitivo del salario, sino también por medio de políticas como la inclusión jubilatoria y la AUH, entre otras. Todo ello ha redundado en que el poder adquisitivo del 40 por ciento de menores ingresos sea hoy 176 por ciento más alto que en 2002 y 55 por ciento más elevado que en 1998. El correlato de ello es una baja importante (aunque a todas luces insuficiente) de la pobreza. En 1998, el 26 por ciento de los argentinos era pobre y en 2002 el 58 por ciento. Según el último informe de Cifra-CTA, en el primer semestre de 2015 la pobreza fue del 19,7 por ciento. Esta gran mejora del poder adquisitivo de los sectores más vulnerables (que permitió ensanchar enormemente el mercado interno) comenzó a desinflarse a partir de 2011 y, sobre todo, desde 2013. A pesar de que en 2015 ha habido una mejora de los ingresos reales de buena parte de la población, la importante caída de 2014 (en la cual la devaluación de enero de dicho año mucho tuvo que ver) ha hecho que hoy el poder adquisitivo del 40 por ciento de menores ingresos sea levemente inferior al de 2013 y que la pobreza sea 1,7 punto más elevada. La principal razón de este amesetamiento del bienestar de los sectores más postergados obedece al resurgimiento de la restricción externa desde 2011, que ha frenado la economía. Según el Indec, la economía creció apenas 4 por ciento entre 2011 y 2015, lo que en términos per cápita implica un 0 por ciento; estimaciones privadas marcan incluso una caída per cápita del 4 por ciento. Sin crecimiento es difícil que el salario real y el empleo privado crezcan. Doce años de kirchnerismo dejan también 228.000 empresas nuevas en diversos sectores productivos respecto a 2002, y 180.000 si comparamos contra 1998. La fuerte generación de puestos de trabajo obedece en buena medida a ello. Vale apuntar que el momento de mayor dinamismo empresarial fue entre 2003 y 2008, y que desde 2011 la creación de empresas ha sido virtualmente nula. Así como doce años de kirchnerismo dejan a Macri la sociedad menos segmentada socioeconómicamente de los últimos 20 años, también existen problemas por resolver. El principal de ellos es la escasez de dólares del BCRA, cuyas reservas líquidas son prácticamente nulas. Aquí existe margen para la recomposición, por la repatriación de capitales fugados (que se estiman en más de 200.000 millones de dólares) o por el acceso al financiamiento externo. Respecto a esto último, vale mencionar que la deuda pública nominada en dólares y en manos del sector privado es del 7,2 por ciento del PBI, de las más bajas del mundo, por lo que la situación argentina actual es de fuerte solvencia, pero de gran iliquidez. No sólo el Estado tiene bajos ratios de deuda: también ocurre lo mismo en las familias, las empresas y los bancos, lo cual contrasta con la situación de fines de la convertibilidad. Otras cuestiones que deja el gobierno saliente tienen que ver con tensiones en los precios relativos, un déficit fiscal de más del 4 por ciento del PBI y una apreciación del tipo de cambio real que está en niveles similares a los de los 90 (aunque, dada la existencia de las trabas a la importación, a una mayor fortaleza del mercado interno y al bajo endeudamiento de las empresas, ello no implica la quiebra de empresas como sí ocurría hace quince años). Habrá que esperar para ver si las respuestas del próximo gobierno a estas cuestiones terminan generando daños significativos en la solidez del mercado interno. No es lo mismo tomar deuda para ampliar la plataforma productiva que para financiar fuga de capitales o una apertura a las importaciones que desplacen la oferta local. Tampoco es lo mismo devaluar drásticamente la moneda para recomponer competitividad que no hacerlo o hacerlo gradualmente (y compensando a los sectores más afectados por la apreciación cambiaria por medio de incentivos fiscales). No es indistinto corregir ciertos desajustes de precios relativos de un plumazo (sobre todo, los que tienen que ver con la energía residencial) y con ajuste devaluatorio que hacerlo de a poco. Por último, si hoy existe déficit fiscal, ello se debe en parte a que la economía prácticamente no ha crecido en los últimos cuatro años (afectando la recaudación). Para que las cuentas públicas mejoren es necesario volver a crecer más que hacer un ajuste que deprima la economía (y la recaudación).
Voy a intentar explicar en un post corto y conciso, diseñado para taringueros nivel 5 porque el peronismo fue lo mejor que le pasó al país Para mi análisis, voy a recurrir al factor de más importancia para la población: El PBI per cápita. Y voy a dividir el análisis en dos períodos: Pre y post "Proceso de reorganización nacional" (también conocido como la dictadura de Videla) que es donde se da el giro de modelo económico a uno de una tinte bien neoliberal. Gráfico hecho con datos del Banco Mundial La verdad que el gráfico creo que habla por sí solo, se puede evidenciar como el nivel de vida de TODOS (ya que el PBI per cápita mide eso) mejoró notablemente con el peronismo y en las épocas siguientes el crecimiento fue prácticamente nulo y con crisis muy profundas como se puede ver en el gráfico (PBI per cápita cayendo rápidamente a los 6000, y así..). Creo que este gráfico muestra bien que es lo que pasa cuando se implementan políticas neoliberales y se deja al mercado actuar por si solo..