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Usuario (Argentina)
Soja: ¿El Grano de la Discordia? Por Walter Pengue Ingeniero Agrónomo, Consultor Agropecuario e Investigador de la UBA "El país se debate en el latifundio. El progreso social y político se estrella contra él como contra una muralla china?" Jacinto Oddone (1930). La uniformidad productiva genera impactos ecológicos, sociales y tecnológicos. Qué modelo agropecuario necesita el país. Desde los años noventa, la soja se instaló en el centro del sistema agroproductivo, bajo importantes transformaciones, que sostenidas en un modelo tecnológico intensivo contribuyó a delimitar un nuevo perfil del país agropecuario, que creyó encontrar en la creciente especialización, ventajas comerciales relevantes. Sin embargo, mientras en las economías más desarrolladas del mundo, se discute plenamente la importancia de la diversificación, la industrialización, el valor agregado y los servicios que brindan más y mejores empleos a sus ciudadanos, la economía argentina ha retrocedido décadas hacia una reprimarización, apoyada básicamente en la monocultura y su dependencia en la exportación de materias primas. La cara oculta del boom con la soja, es el modelo de agricultura industrial intensivo que seguimos y que puede producir impactos ecológicos y sociales, muchos de ellos quizás, irreversibles. La evaluación del riesgo tecnológico y de la prudencia necesaria frente a una tecnología tan poderosa está pobremente considerada. La paradoja de una Argentina exitosa sojaexportadora y por otro lado, desnutrida, no es tal, ya que sólo confirma la tesis - comprobada con el café o el azúcar o el caucho? - que son muchas las naciones subdesarrolladas que han enriquecido con sus recursos a economías avanzadas, subsumiendo a sus compatriotas en el hambre más adjecto. Lo que alguna vez fuera el granero del mundo puede llegar a hipotecar sus recursos detrás de la renta económica inmediata y enfrentarse a una pérdida importante de su Soberanía Alimentaria. Pan para hoy, hambre para mañana?. Imágenes: Marcha contra el Saqueo Miles de personas marcharon el lunes 22 de octubre exigiendo que se frene el saqueo de los bienes naturales. En la convocatoria denunciaron "la falta de acceso a la salud, la mala alimentación, la mala educación (como parte) de las condiciones precarias de vida de millones, generadas por el saqueo del poder económico extranjero y nacional". Por eso aseguraron: "Este hermoso país, este digno continente, se ponen de pie frente a las empresas que explotando nuestros derechos sobre la tierra y la fuerza de nuestro trabajo, están dejando sin futuro a nuestros hijos". La Lucha por el Territorio Empresas sojeras, plantas de celulosa, minería a cielo abierto, petroleras y el turismo cinco estrellas expulsan de sus territorios a pueblos indígenas. Un relevamiento parcial contabilizó 397 conflictos por tierras, con una superficie total de 8,6 millones de hectáreas: tres veces la extensión de Misiones o 425 veces la Ciudad de Buenos Aires. A fuerza de organización, las comunidades indígenas resisten desalojos y comienzan a recuperar territorios. “El modelo extractivo de ‘desarrollo’, a base de explotar nuestros recursos naturales, es una saqueo al país, pero también es directamente opuesto a nuestro modo de vida. Para ese modelo de saqueo, necesitan nuestros territorios, pero nosotros no nos quedaremos de brazos cruzados”, advierten desde la organización Mapuche-Tehuelche 11 de Octubre, de Chubut. El mapeo, que sólo abarca una parte del total de situaciones del país, también revela que los conflictos se multiplican de la mano del crecimiento de organizaciones indígenas y campesinas, y de su consolidación como actores sociales en una decena de provincias(...) Los agronegocios, con la soja transgénica como bandera, tuvieron este año una cosecha récord: 47 millones de toneladas, por un monto aproximado de 15.000 millones de dólares. “El avance del modelo agroexportador trajo innumerables conflictos legales a las familias asentadas en las tierras desde hace décadas. Los cambios climáticos sumados a los avances tecnológicos hicieron de las viejas y olvidadas tierras santiagueñas un paraíso para grandes empresarios. Con la soja, las tierras se tornaron un bien preciado”, explicaron desde el Mocase-Vía Campesina, integrante del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) y apuntan: “Si se respetaran los derechos de los antiguos pobladores de estas tierras, este indiscriminado avance sería muy difícil de llevar adelante. La complicidad de gran parte del Sistema Judicial, desde sus principales actores hasta los auxiliares de justicia, hacen imposible impartir objetivamente justicia”. Audios (producidos por Radio Ahijúna para el Espacio Amuyen) Fuentes: http://sojahambre.blogspot.com/ http://www.prensadefrente.org/pdfb2/index.php/fot/2007/09/28/p3225 http://www.espacioamuyen.org.ar/ http://www.radioahijuna.com.ar
Esta es una serie radiofónica producida por Jorge Gorostiza mientras estaba laburando en Quito, Ecuador, para la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER). Según sus propias palabras, el "goro" iba en micro hacia la sede de ALER cuando el colectivo paró frente a un McDonald's y él, al ver como entraban y salían chicos contentos con su cajita feliz, imaginó una historia de dominación por parte de EE.UU. con metodos un tanto extraños... Cada audio dura 30 segundos exactos, y recomiendo que escuchen la serie completa para poder entenderla. Breve historia de Jorge Gorostiza: Jorge vive en San Martin de los Andes, Neuquén, Argentina y anda por las cuatro décadas. Es periodista, pero más que nada, creativo. Tiene en su haber una larguisima trayectoria en el marco de las radios comunitarias de la Argentina y el mundo, laburando siempre para ALER (Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica), AMARC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias) y -ya no desde hace un tiempito- FARCO (Foro Argentino de Radios Comunitarias). Ha ganado varios premios internacionales a la creatividad en Radio y, desde hace un par de años, es parte de Radio Ahijúna, radio comunitaria de Quilmes, Buenos Aires, Argentina. Él mismo se define:"Jorge Gorostiza, EL CUCO - Equipo Latinoamericano de Cultura y Comunicación. Centro de Producción, fogón de sueños, taller caleidoscópico, club de amigos. "La vaca es un animal todo forrado de cuero. Tiene las patas tan largas que le llegan hasta el suelo." - Vaya a sentarse, niño, tiene un cero. - Ufa, eso era una breve descripción." Fuente:http://www.radioahijuna.com.ar
El gabinete de la próxima presidentaCristina mantiene a De Vido y nombra a Lousteau en EconomíaEl jefe del Banco provincia reemplazará a Peirano; Aníbal Fernández quedará a cargo de Justicia y el nuevo ministro del Interior será Randazzo; lo anunció Alberto Fernández, que, como Tomada, conserva su cargo; todos los nombres del nuevo elenco ministerialSe acabó el misterio. El gabinete de Cristina Kirchner ya tiene caras, nombres y apellidos. Finalmente, la primera dama y presidenta electa decidió mantener en sus puestos al jefe de Gabinete, Alberto Fernández y al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, dos hombres fuertemente enfrentados durante casi toda la gestión de Néstor Kirchner. Economía. Además, decidió que el Ministerio de Economía, al que Miguel Peirano había adelantado que renunciaría a comienzos de semana, quedará en manos del actual jefe del Banco provincia, Martín Lousteau. El encargado del anuncio, y de dar a conocer el resto de los nombres, fue Alberto Fernández. Justicia, dividido. Uno de los cambios en la estructura del gabinete de Cristina Fernández ocurrirá en torno a los ministerios de y Justicia e Interior. El primero quedará a cargo del hasta hoy ministro del Interior, Aníbal Fernández, que será reemplazado allí por Florencio Randazzo, ministro de Gobierno de Felipe Solá. El Ministerio de Justicia pasará a ser de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, por lo que absorberá tareas que hasta hoy estaban bajo la órbita de Interior. De esta manera, la nueva cartera política sólo mantendrá como función la de la relación entre el gobierno central y las provincias. Entre los que seguirán en sus lugares, además de Alberto Fernández y Julio De Vido, están el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el canciller, Jorge Taiana, y la ministra de Desarrollo Social y hermana del Presidente, Alicia Kirchner. Otro de los ministerios que se dividirá en dos es el de Educación. La cartera original quedará en manos de Carlos Tedesco y el nuevo ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva a cargo de Lino Barañao. Fuente: http://www.lanacion.com.ar/politica/nota.asp?nota_id=962139&pid=3502247&toi=5232

Extracto de una nota de Iñaki Izquierdo publicada en el Diario Vasco. Días de glamour en Donostia. ¡Qué desubicada la Real Sociedad en Segunda! No tanto. Viggo Mortensen, gran amante del fútbol, hizo un guiño a su llegada al Festival luciendo una camiseta del Ciclón, uno de los cinco grandes de Argentina, con una historia que sirve de espejo a la Real en estos días negros. La infancia rioplatense del actor le metió el veneno de los colores azul y rojo del equipo de Boedo y ya se sabe que en esta vida se puede cambiar de todo menos de equipo. Viggo es un forofo (fanático) de San Lorenzo, que en 1981 atravesó por el mismo trance que la Real. Contra todo pronóstico, contra la historia, contra el convencimiento general de que era imposible, el Ciclón descendió a Segunda por primera vez en su historia. La afición, incrédula y hundida, ofreció una de las más bellas lecciones de amor a los colores. En París, Osvaldo Soriano, exiliado de la dictadura, telefoneaba cada poco a un amigo pidiendo información. Cuando en la última llamada le respondió un silencio, lo supo. Y lloró el descenso. Solo. No oía que el estadio seguía cantando. Y el año siguiente la afición de San Lorenzo batió todos los records de asistencia, en casa y fuera. Recuperó su sitio para no volver a perderlo. Construyeron el Nuevo Gasómetro y el Ciclón es el actual campeón. La afición realista carece de sentimiento trágico y teatralidad para cantar como la de San Lorenzo, pero no envidia a nadie en fidelidad y amor por los colores. Está bien que una estrella como Viggo Mortensen recuerde que todo es posible... Fuente:
Escudo de la Ciudad HISTORIA DE LA CIUDAD DE QUILMES Los Valles Calchaquíes, en Tucumán sirvieron de albergue a un pueblo que, pese al paso del tiempo, sobrevivió con el nombre de "Quilmes". Su espíritu guerrero, dicen, les impidió mantener una convivencia pacífica con sus grupos vecinos… Hoy toda su historia quedó grabada en una porción de naturaleza tucumana que trascendió las fronteras provinciales y alcanzó el sur de Buenos Aires. Vista de Quilmes - decada del 40 El origen de los Quilmes nadie lo conoce exactamente, pero se sabe que fue una población precolombina cuyos misterios lograron traspasar el límite de la mortalidad. La ciudad fortaleza que construyeron en los Valles Calchaquíes, aún se mantiene intacta y sigue concentrando las miradas de investigadores y turistas. Pudieron haber llegado de La Rioja o Chile, según se dice. Pero la única certeza es que los caracterizaba una hostilidad particular, en principio con los pueblos vecinos y, más tarde, con los españoles. Cuando desembarcaron los europeos los Quilmes no quisieron someterse a sus "conquistadores" y desde el 1530 se desató una guerra que se prolongó por 130 años. Finalmente, fueron doblegados, y las familias que quedaron, obligadas a caminar hasta Buenos Aires. Por orgullo, la mitad se habría suicidado en el camino. Y con el correr del tiempo se extinguieron como pueblo. Sin embargo, su legado cultural los hizo sobrevivir… Fachada de Radio Ahijúna Hoy Quilmes es una Ciudad con identidad propia, situada en el sur del Gran Buenos Aires. Diversas razones de índole topográfica, histórica, económica y cultural, han ido creando una brecha definitiva entre el hábitat quilmeño y las "luces del centro", más por imposición que por conveniencia, tal vez, pero generando un valedero localismo. De ese localismo siempre nos hemos ufanado los de Quilmes. Existen importantísimos valores históricos en nuestra comunidad que aportan innatos designios de localía. Quilmes es, todos sabemos, el fruto de un implante. Los Quilmes que nos dieron nombre , nos dieron también una raíz distinta; y aunque haya sufrido un largo genocidio, esa raíz está en el acervo, en el patrimonio idiosincrásico de una comunidad que se realimenta, y que se reconoce como grupo. Vista del Pejerrey Club En los últimos años se ha fortalecido asimismo un factor de corte económico, ante el excesivo "mirar al norte" de los factores de producción e inversión de Buenos Aires, como si de este lado del mapa no hubiera futuro. Ello ha permitido, como contrapartida, que Quilmes y Lomas de Zamora en el sur debieran asumir la capitalidad eventual de vastas zonas densamente pobladas, a las que de todas maneras hubo que dotar de una nueva centralidad, de una independencia ante la desprotección del eje porteño. Vemos entonces que, más por necesidad que por astucia, en Quilmes habrá que ir encontrándole la vuelta al desarrollo definitivo de un hábitat propio, cortando el cordón umbilical con la gran ciudad, mientras otras comunas "mejor posicionadas" podrán seguir encandilándose con "la city". Las piletas del Pejerrey Club a pleno - decada del '20 Una última razón, de carácter cultural, interactúa con este estado de desmembramiento metropolitano, siendo causa y efecto de la aparición paulatina de nuevos medios de expresión para las mayorías alejadas, con la posibilidad de nuevas apropiaciones vivénciales en terrenos que, hasta hace poco, eran impensados. Así pronto habrá en Quilmes 24 salas de cine, para citar un ejemplo. Crecimiento estructural de la Ciudad Es así que, el equipamiento creciente, sustituye la necesidad de interacción a nivel metropolitano para solidificar las viejas identidades regionales. Un importantísimo, fundamental caso de esto es la creación de la Universidad Nacional, pilar científico en la posibilidad de ir en busca de la madurez comunitaria de nuestro Quilmes. Evolución Historiográfica de Quilmes Desde sus comienzos a nuestros días Esta historia se inicia allá por el año 1580 cuando Juan de Garay luego de fundar la ciudad de Buenos Aires (segunda fundación), organizar su traza y ordenar el destino de estas tierras, procedió a repartir las primeras catorce suertes de estancia (tierras destinadas a la cría de ganado) ubicadas al sur del Riachuelo y sobre la costa del Río de la Plata, se define de esta manera la primera intervención del hombre sobre el medio natural. En una de estas suertes de estancia comienza a escribirse nuestra historia. Estancia Santa Coloma El sitio elegido, un lugar alto frente al Río de la Plata sobre una barranca que sirve de límite natural entre el bañado y una llanura con suaves lomadas, un punto estratégico a 20 m sobre el nivel medio del río dominando el paisaje circundante. La componente humana, un grupo de 200 familias de indios Quilmes y Acalianos procedentes de los Valles Calchaquíes. Esta mixtura dará inicio a la transformación del paisaje natural, estableciéndose en 1666 el primer poblado al sur del Riachuelo: la Reducción de la Santa Cruz de los Indios Quilmes. Toda Encomienda Real debía tener una iglesia y un cura, de esta forma se construye la capilla como testimonio del primer asentamiento poblacional. Pronto el clima, el desarraigo, las enfermedades, hacen que la población vaya disminuyendo contando para 1726 con sólo 141 indios. La llegada de los otros pobladores, criollos y españoles dedicados al comercio y contrabando de cueros vacunos, dará origen al establecimiento de las estancias generando el desarrollo económico de la zona. Uno de los primeros colectivos del país - Línea 159 (MOQSA) Por decreto del 14 de agosto de 1812 se da por extinguida la Reducción y se ordena el trazado del pueblo de Quilmes, sobre las tierras de la suerte de estancia que ocupaba la extinguida Reducción (Av. Zapiola en Bernal, calle Guido en Quilmes, hacia el este la barranca y al oeste un poco más allá del arroyo Las Piedras), tarea que se concreta recién en 1818 con la confección de los planos del mismo por el agrimensor Francisco Mesura. Calle Rivadavia entre Mitre y Sarmiento - Manzana Histórica La planta urbana que contaba con cuatro plazas respetaba como centro la plaza y la iglesia de la antigua Reducción y se extendía desde la barranca hasta la actual Av. Hipólito Yrigoyen y desde la Av. Alberdi hasta Av. Brandzen. Estas dos últimas avenidas definían el límite con las doce quintas de cuatro manzanas cada una que flanqueaban la planta urbana y desde la Av. Hipólito Yrigoyen hasta el arroyo Las Piedras se extendían las setenta y dos chacras de dieciséis manzanas respectivamente, luego se procedió al reparto de tierras y también la construcción de un templo, es así como en 1828 se levanta la primera iglesia de adobes cocidos convirtiéndose en la expresión y el símbolo del pueblo libre de Quilmes. Estadio del Quilmes Atletico Club Para mediados del siglo XIX el pueblo contaba con iglesia y cementerio contiguo a la misma, una casa de altos frente a ella (esquina Mitre y Rivadavia), otras doce casas de aspecto común y algunos ranchos de caña y paja. Recién a partir de 1856 con la preocupación e intervención de los municipales y otros hechos que se irán sucediendo se comenzarán a ver los adelantos. Primer platea de la cancha de Argentino de Quilmes, primer club criollo del futbol argentino En 1872 llega a Quilmes el ferrocarril de Buenos aires a Ensenada, sus vías corren casi paralelas al viejo Camino de la Arena o de la Media Luna por donde circulaban las carretas y las diligencias, este elemento nuevo en el paisaje urbano definirá el límite o borde entre el pueblo y el campo, permitirá la llegada de nuevos pobladores oriundos de Buenos Aires que huyen de las epidemias de cólera y fiebre amarilla, facilitará también la llegada de visitantes a nuestra costa, quienes junto con el tranvía a caballo recorrerán las calles para llegar a nuestra ribera para luego elegir a este pueblo como lugar de reposo y veraneo construyendo posteriormente sus quintas de fin de semana. Camping del Sindicato de Papeleros, en la zona ribereña de la ciudad Los inmigrantes italianos en su mayoría serán los que le darán identidad a la vivienda urbana (arquitectura italianizante). Quilmes en 1880 se postula como candidata para ser la capital de la provincia de Buenos Aires, compitiendo con otras ciudades, el progreso era evidente, el ferrocarril es el medio de comunicación más seguro tanto para el transporte de pasajeros como para el de carga, facilitando el establecimiento de fábricas a la vera de sus vías, siempre del otro lado del pueblo. Este no sólo será el caso de la Cervecería en Quilmes sino también de Rigolleau en Berazategui, de la Maltería en Hudson y de la papelera en Bernal, convirtiéndose en hitos o puntos de referencia para el viajero, brindándole identidad a cada pueblo y convirtiéndose en símbolos de prosperidad y progreso. Av. Costanera Comienza el siglo XX con la construcción de nuevos edificios públicos marcados por el eclecticismo: Escuela Nº 1, Palacio Municipal, Biblioteca, Registro Civil y Comisaría, la ciudad se prepara para estar a la altura de los festejos del primer centenario (1810-1910). Catedral Finalizando este período se inaugura en 1915 La Rambla sobre la ribera, un complejo que cuenta con piletas, hotel, restaurante, confiterías y cine al aire libre, definiendo a Quilmes como centro turístico (el diario La Prensa lo compara con la Rambla Bristol de Inglaterra). El 2 de agosto de 1916 por ley, Quilmes obtiene la jerarquía de ciudad debido a sus cuatrocientas cuadras pavimentadas (adoquinado), al Palacio Municipal, a los bancos de la Provincia de Buenos Aires y Popular de Quilmes, a la Escuela Normal, a sus industrias, su población, el ferrocarril y el complejo de La Rambla en la Ribera. Peatonal Rivadavia Este progreso facilitará el establecimiento de nuevas industrias, ya no a la vera de las vías de ferrocarril sino cerca de los caminos (1920) o del recorrido del tranvía eléctrico, generando la creación de barrios obreros en las cercanías de las plantas fabriles extendiendo de esta manera la trama urbana hacia la periferia, así es como comienza a poblarse La Colonia (Quilmes oeste) y Bernal oeste. Otra vista de la peatonal Con el mejoramiento de los caminos, obras de desague y fuerza motriz sumadas a ciertas franquicias impositivas para fortalecer la radicación de industrias se instalan en el partido a partir de 1930: Textilia S.A., La Bernalesa, Rhodia, Ducilo, etc. Los dueños de dichas industrias construirán sus residencias en esta ciudad ocupando la zona de la barranca que poco a poco se irá caracterizando por su arquitectura predominantemente pintoresquista. Para 1946 Quilmes cuenta con setecientos cinco establecimientos industriales continuando en forma creciente el asentamiento de industrias en el partido y sus respectivos barrios obreros, principalmente sobre las avenidas 12 de Octubre, Av. La Plata, Calchaquí y Camino Gral. Belgrano. El comercio se afianza sobre las calles y avenidas principales de acceso a la ciudad y en el centro Rivadavia es la calle que nuclea la actividad comercial cotidiana. La migración interna en busca de trabajo provoca una demanda de vivienda muy importante, que a pesar de los planes implementados por el gobierno no se logra cubrir y comienzan a generarse los asentamientos espontáneos en lugares marginales; aprovechando esta situación comienzan a lotearse sin planificación grandes extensiones de tierra, entre ellas las de San Francisco Solano, La Florida y Barrio Parque Calchaquí. Esquina de Mitre y Rivadavia El evidente aumento de población en estas últimas décadas y los grandes loteos sin planificación de importantes sectores, determinan un crecimiento caótico del suburbio, así como también la especulación inmobiliaria y el auge de la propiedad horizontal, generan la densificación del área centro comercial con la construcción de edificios en altura (arquitectura de las inmobiliarias y empresas constructoras) provocando la demolición indiscriminada de edificios de valor patrimonial por especulación económica debido al valor del metro cuadrado. El cierre de las grandes fábricas provoca el abandono de sus instalaciones con el consecuente deterioro de las mismas, influyendo por ende en su entorno; posteriormente estos grandes predios son adquiridos y ocupados por las cadenas de Hipermercados. Las pocas grandes extensiones de campo a lo largo de las autopistas son ocupadas por barrios privados provocando la migración de muchos habitantes de las zonas urbanas, que abandonan la ciudad en busca de seguridad y una mejor calidad de vida, dejando sus residencias urbanas en manos de las inmobiliarias. Fachada del Museo Regional - Bernal Nuestra ciudad es un relato ininterrumpido de más de trescientos años de historia, donde cada generación ha dejado su testimonio como legado para las generaciones futuras; conocerla, respetarla y conservarla requiere del esfuerzo y compromiso de todos nosotros "los quilmeños". Santa Coloma Testigo de la Historia Es testigo de su tiempo y valuarte de la memoria. La casa de Santa Coloma no sólo es un Monumento Histórico sino la construcción más antigua de la ciudad. Un lugar más de nuestra identidad que se debate entre su débil existencia y el derrumbe. Junio de 1807. Llovía en las costas del Río de la Plata. La fuerte sudestada inundó los bañados y el caudal de los arroyos hacía la ribera intransitable. Desde enero el alcalde de la hermandad Juan Blas Martínez, ordenó reforzar las defensas locales ante un inminente ataque inglés. Un año antes, las costas de Quilmes fueron protagonistas del desembarco de los invasores. Costa del Río de la Plata El fuerte viento y el agua retiraron de las costas a los navíos en el puerto de Buenos Aires. Las costas no permitían el ingreso de las embarcaciones a tierra firma. Pero fue a algunos kilómetros de allí donde la historia comenzaba a escribirse. El 28 de junio de 1807, tropas inglesas desembarcaron en las costas de la Ensenada. Las defensas móviles españolas que estaban instaladas en Quilmes se replegaron hacia Buenos Aires. Rambla Al avanzar sobre Quilmes, las tropas inglesas se liberaron de sus mantas para aliviar su equipo y formar un puente sobre el lodo. La resistencia criolla y española atacaba fugazmente a los invasores a la vez que se replegaban hacia el norte. Mientras tanto, el General Lewinson Gower, comandante de esa vanguardia inglesa, recibió órdenes de continuar la marcha hacia la metrópoli. El grueso de la campaña llegó más tarde al mando del General John Whitelocke, quien tenía a su cargo más de siete mil hombres. La Segunda Invasión Inglesa comenzaba a gestarse. En su camino, las tropas inglesas buscaron refugio. Y fue la propiedad de un oidor del Cabildo de Buenos Aires, Don Juan Antonio Santa Coloma el lugar para el campamento inglés. Las tropas inglesas continuaron su marcha al día siguiente y se rindieron el 5 de julio de 1807 ante las fuerzas españolas. La leyenda Juan Antonio Santa Coloma era un español que compró las tierras de su propiedad el 30 de octubre de 1805 a Juana Nepomucena de Echeverría. Entre ese año y el siguiente ordenó construir su casa con mano de obra esclava de África. Una inmensa propiedad que originalmente medía 32 metros y era un típico exponente de las viviendas rurales del siglo XVIII: simple y con austeras fachadas. En la actualidad se conservan unas ocho habitaciones de las diecisiete que llegó a tener: dormitorios, comedor y sala de recibo, capilla, almacén de forrajes, despensa, granero, horno de pan, caballerizas, cocheras y dependencias de la servidumbre. Paseo de la Bahia - Pejerrey Club Los materiales con que se construyó eran los corrientes de la época: muros de ladrillos asentados en barro y revocados a la cal, cubiertas de azotea con tejas sostenidas por rollizos de palma, y pisos de ladrillones. Acceso a la Cervecería y Maltería Quilmes Cuenta la leyenda del lugar que Santa Coloma mandó a uno de sus esclavos enterrar su tesoro en las cercanías de su casa. La memoria popular alimentó la historia entre los lugareños y los niños. No hay pruebas de la existencia del tesoro, pero es un elemento más de la memoria colectiva. Santa Coloma vivió en la casa con su esposa y sus once hijos hasta 1829, año en que murió. Una vez muerta su madre, los herederos pusieron en venta la propiedad en 1868. La última propietaria del lugar fue Gerónima Léxica de Cramer. Y son sus hijos quienes donan la casa a la congregación de Hijas de María Auxiliadora, que a partir de 1868 pasó a ser parroquia y desde 1976 es propiedad del Obispado de Quilmes. Cervecería y Maltería Quilmes Desde el 10 de diciembre de 1945, por iniciativa de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes, la casona de Santa Coloma fue declarada Monumento Histórico Nacional por el Poder Ejecutivo Nacional. Datos Generales Cervecería y Maltería Quilmes Situado a 17 km. de la Capital Federal, a 18 mts. sobre el nivel del mar, con una temperatura media anual de 16 grados. Superficie total: 94 km2; una población de 600.000 habitantes, no posee sector rural Quilmes está compuesto por las localidades de: Bernal, Don Bosco, Ezpeleta, La Florida, Quilmes, San Francisco Solano. El 11% de los habitantes de Quilmes son extranjeros. En nuestro Distrito residen el 4,7 % de la población total de la Provincia de Buenos Aires. Cervecería y Maltería Quilmes LIMITES Quilmes limita al Este con el Río de la Plata, al Norte con Avellaneda, al NO. Con Lanús, al Oeste con Lomas de Zamora y Alte. Brown, al SO con Florencio Varela , al Sur con Berazategui. Parroquia San José Obrero - Villa Argentina MEDIOS DE TRANSPORTE. Ferrocarril: Distancia de La Plata – 35 km. De Capital Federal – 17 km. Transportes Metropolitanos Roca , frecuencia 15 minutos. Villa Argentina AERÓDROMOS Base Militar – Area Material Quilmes – Fuerza Aérea Argentina. Villa Argentina COLECTIVOS Línea 159 Desde Berazategui, Quilmes a Correo Central. Línea 22 Quilmes – Retiro (por Paseo Colón – Casa de Gobierno) Línea 98 Plaza Miserere – Balneario de Quilmes. Línea 85 Ciudadela Norte – Balneario de Quilmes. Otras Líneas: 219, 584, 582, 585, 257, 266, 324, 263, 281. Centro de la Ciudad de Bernal NUEVO ACCESO Autopista Buenos Aires – La Plata. Permite una rápida comunicación con Capital Federal y La Plata. La duración del viaje entre Capital Federal y la Rotonda de Quilmes es de 15 Centro de la Ciudad de Bernal Club Nautico Quilmes Fachada de la Universidad Nacional de Quilmes Vista del Ágora - UNQ Gimnasio - UNQ Comedor Universitario - UNQ Sala de Internet Pública - UNQ Fuentes: http://www.comerciosdequilmes.com.ar/home.php?ver=turismo http://www.rotaractquilmes.org.ar/historiaquilmes.html http://www.unq.edu.ar http://www.radioahijuna.com.ar
Relato desde la óptica de un adolescente del 29 de diciembre de 1933, cuando él integraba un ejercito revolucionario compuesto por militares, políticos, intelectuales, paisanos y peones correntinos, que en Paso de Los Libres se lanzaron a la lucha, contra el gobierno fraudulento, para lograr una Argentina mejor Ese diciembre de 1933 había sido muy cálido. Los pastos estaban quemados y los arroyitos secos o con las aguas verdosas. Nosotros vivíamos entonces en uno de los establecimientos de la familia que llamábamos Froy Chico pero que los paisanos denominaban La Quemada, por el incendio que destruyó las instalaciones dedicadas a la parte industrial, arrasando con las maquinarias. Estaba sobre la ruta que de norte a sur venía de Misiones y seguía a Buenos Aires, nosotros le decíamos el Camino Real. Estábamos a cinco leguas al sur de Paso de los Libres, entre los arroyos CAPII Quice y San Joaquín, que eran los límites naturales de las propiedades de la familia de mamá. Al este el río Uruguay, al oeste los esteros. Esa mañana habíamos visto pasar unos camiones con tropas del Ejército. Como el sol apretaba muy fuerte, haciendo que se sintiera el intenso calor, almorzábamos temprano para dormir la siesta. En casa estábamos papá, mamá, un peoncito y yo. Eva y Chinga estaban en el pueblo y el peón principal se había ido a pasar fin de año con su familia. Estábamos recién acostados cuando sentimos los disparos y un momento después los gritos del peoncito pidiendo ayuda. Papá, descalzo, manoteó su cuchillo y abrió la puerta que daba al callejón de entrada desde el camino Real. El peoncito se puso detrás de él y salimos a pararnos debajo del alero que daba al este. Parado delante del portillo de entrada al jardín estaba un paisano morocho de barba y montado en un caballo oscuro, en la mano derecha tenía un fusil. “Soy la autoridad – gritó-. Entrégueme a ese espía.””Este muchacho es mi peón-dijo papá-. Y no lo voy a entregar”. Entonces el paisano exclamó: “Disculpe, don Simeoncito. Soy Juan Piris. Somos la revolución. No lo reconocí. Anoche cruzamos el Uruguay.” En el ínterin, vimos que del otro lado del Camino Real un hombre, también a caballo, cortaba el alambrado y al galope venía hacia nuestra casa. Cuando llegó lo conocimos. Era Tito Bonpland. Bajaron ambos de sus caballos y entraron al comedor mientras papá terminaba de vestirse y curiosamente envainaba su cuchillo. Rápidamente mamá alcanzó unos mates. Tito Bonpland le dio instrucciones a papá. Le informó que debían ir enseguida al San Joaquín porque se habían quedado atrás las dos carretas con aprovisionamiento y armas entre los malezales y temían un ataque de las tropas que habían pasado a la mañana. Necesitaba un montado para el coronel Bosch. Papá dispuso que ensillaran el bayo ruano marca trébol. El peoncito se encargó de eso. Papá recomendó que anduvieran con cuidado porque era muy brioso. A papá le encomendó que fuera hasta Paso de las Yeguas en el Miriñay, para encontrarse con un fulano, que estaba reuniendo paisanos. Debían venir después de que se tomara Paso de los Libres. En casa quedarían fusiles y municiones para que se armaran. Se llevaron el bayo y se fueron. Papá ensilló el tordillo negro, habló con mamá y partió a cumplir con la misión que le habían encargado. Mamá, el peoncito y yo nos sentamos para comentar lo que había pasado y lo que teníamos que hacer. Pero enseguida nos interrumpieron los perros que empezaron a ladrar. Nos asomamos para el lado de la vivienda que daba al Camino Real. Por allí estaba un hombre. Se acercó a mamá y se presentó > “Soy el doctor-aquí dijo un nombre que no entendí-, abogado con estudio en la calle Florida.” Tenía un tono entre autoritario y paternal y nos miraba directamente con sus ojos claros. Mamá le alcanzó unos mates, que chupó con fruición y después agregó: “Necesitamos agua. La gente esta muy cansada y no tenemos nada de agua – siguió-. El campamento está detrás de ese cerro.” Eso ya no había dicho Piris. Mamá nos mandó cumplir con el pedido. Con el peoncito fuimos a preparar la jardinera y luego llenamos unos diez cántaros para leche con agua que sacábamos de la bomba que accionábamos a mano. Como el agua salía fresca, nos apurábamos para llevarlos antes de que los envases de zinc se calentaran. El doctor subió a la jardinera y nos guió. El campamento estaba detrás de una loma en el campo que estaba del otro lado del camino Real, casi frente al casco de nuestra estancia. En un montecito de espinillo, se desparramaban unas centenas de hombres, tirados en el suelo, a las escasas sombras que daban los árboles. Primero fuimos adonde estaba un grupo que parecía eran los cabecillas. Con ellos se quedó el doctor. Nosotros, el peoncito y yo, seguimos repartiendo agua, llenando cantimplora y pavas y ollas para el mate o el mate cocido. Ahí me encontré con mi primo Chiquito Gómez. Estaba reparando su descosida alpargata, utilizando una larga y dura espina como lezna para poder coserla. En ese entonces tendría diecisiete o dieciocho años. Me dijo una frase que cuando le conté en la familia se hizo famosa, pero no logro recordar. También estaba Pechí un hermano mayor. Seguimos repartiendo agua, la gente agradecía, pero estaban muy cansados. Teníamos que alcanzar agua para la ametralladora, nos dijeron. Con el peoncito, agarramos un cántaro cada uno y subimos al cerro Pajarito. Así lo llamábamos. En su cúspide estaba instalada la ametralladora. A su lado, las cintas con los proyectiles. Dominaba el Camino Real. El servidor era un hombre joven, de cabellos revueltos, nariz quebrada y ojos verdosos como de gatos. Nos dio algunas explicaciones, llenó su cantimplora y los tachos para la refrigeración de ametralladora y nosotros volvimos a casa. Pero al cruzar el campamento nos encontramos con un revuelo. Habían combatido en el San Joaquín. Habían podido salvar la carreta principal con el armamento. Hablaban de muertos y heridos. Cuando nos alejábamos, se estaban repartiendo las armas en forma individual, mientras otros preparaban fuego para tomar mate cocido o mate. Faltaba agua, así que rápidamente fuimos a cargar los cántaros y salimos a repartirlos de nuevo. Estabamos desatando el caballo que tiraba la jardinera, cuando sentimos gritos que venían del camino. Corrimos hacia el frente de la vivienda y, en ese momento, se producía el tiroteo. Yo alcancé a ver cuando un hombre a caballo, con un arma en la mano, caía al suelo. El tiroteo era entre ese hombre y otros del cuerpo de revolucionarios que hacían guardias en el camino. Al rato trajeron al herido; se quejaba muy bajo y tenía cerrados los ojos. Mamá nos hizo traer un catre tijera, que pusimos bajo el alero del frente de la vivienda, donde lo acostamos, y a pesar del calor, se le puso una manta. Mamá vendó la herida y le dio de tomar agua. El herido seguía callado. La gente que lo trajo nos explicó que era un subcomisario de Bonpland y que no quiso entregarse, empezando a disparar. Nos quedamos mamá, el peoncito y yo sentados tomando mate y aguardando los acontecimientos. Nuevamente vimos un grupo de los combatientes trayendo unas bolsas de tela encerada con armas y cajas de municiones. La llevaron al galpón donde se guardaban los elementos de trabajo de la estancia. Entre ellos venía uno muy mayor, a quien mamá conocía, y le habló en guaraní. Era un señor de apellido Galarza. Fue una discusión breve y, como resultado de ello, mamá se dirigió a uno de los acompañantes que parecía ser el jefe y le dijo que por la edad y el estado de salud ese señor debería quedarse en casa, pues no podía caminar las cinco leguas que tenía que recorrer para llegar al pueblo. Todos los que habían venido estuvieron de acuerdo y don Galarza se quedó con nosotros. El sol había empezado a declinar cuando apareció Tito Bonpland y le dio instrucciones a mamá para que las transmitiera a papá, de acuerdo al resultado de los ataques a los cuarteles del 11 de caballería en Paso de los Libres. Don Galarza se quedó con el herido y con mamá y el peoncito fui hasta la tranquera a ver la marcha del ejercito revolucionario. Pasaron delante nuestro y los que nos conocían nos saludaban con las manos. Siguieron, con pasos vivos, su marcha en un atardecer que se ponía rojo con la entrada del sol y empezaron a perderse de vista cuando llegaban al bajo del arroyito. Fue entonces cuando mamá me dijo: “Si tuvieras un año más, te mandaba a pelear junto a ellos”. A la noche murió el herido y, a la mañana siguiente, don Galarza, mamá, el peoncito y yo pusimos sobre una puerta y lo llevamos a enterrar. Antes lo desnudamos, guardamos su ropa en una alforja que él traía y lo envolvimos con una bolsa de enfardar lana. Entre los tres hombres cavamos la fosa en el Camino Real. Allí lo enterramos poniéndole una cruz de madera que hizo don Galarza. Luego, siempre con la indicación de mamá, agarramos las bolsas con los fusiles y las cajas de municiones y la llevamos a un terreno cubierto de matas de plantas espinosas que lo cubrieron perfectamente, por lo que resultó un buen escondite. Después se eso, seguimos con la tarea de todos los días. Al mediodía vimos pasar los aviones militares. Daba la impresión que recorrían la costa del río Uruguay. A la siesta llegó el caballo bayo ruano que le habíamos prestado para uso del coronel Bosch. Venía con todos los aperos puestos. Lo desensillamos, lo bañamos y lo dejamos en el potrero chico. Después nos enteramos que en el combate de San Joaquín, cuando empezó el tiroteo, el caballo se asustó y se encabritó, poniéndose a corcovear, y despidió al coronel, que se enancó para volver en el caballo de Juan Piriz. Al anochecer sentimos ladrar los perros. Salimos a mirar y un rato después asomaron dos hombres. Uno de ellos habló fuerte. “Chela, soy Pino Rovira”. Era un antiguo amigo de la familia y venía acompañado de un hombre joven, a quien presentó como Pacheo Alvear. Allí nos enteramos que habían sido derrotados en Paso de los Libres y que estaban escondidos en los montes del Capií Quicé, cerca del paso. Junto con ellos estaba el coronel Bosch, su hermano Marcelo y otros cuyos nombres no recuerdo. Creo que eran cinco o seis en total. Querían comida. Mientras mamá les preparaba viandas, se pusieron a tomar mate. Atamos el caballo a la jardinera. Subieron a ella, cargamos las vituallas y las llevamos hasta dejarlos cerca de su escondite. Siguiendo las indicaciones que le dio Pino Rovira a mamá, apenas que volvimos cerramos la casa y nos fuimos hasta el campamento de los obreros ferroviarios encargados del mantenimiento de las vías, que estaba situado en nuestra vieja estancia Santa María, a unos tres kilómetros de donde vivíamos ahora. Nosotros, a ese campamento que era permanente, lo denominábamos la Casilla y toda la gente nos conocía. Esa noche vimos, en la lejanía, para el lado del Camino Real, las luces de los camiones que transportaban al regimiento de Curuzú Cuatiá, que un poco tardíamente venía en ayuda del de Paso de los Libres. A la mañana volvimos temprano a nuestra casa y nos pusimos a realizar las tareas diarias. A media mañana aparecieron los soldados que habían combatido en San Joaquín y que volvían a su cuartel. Rodearon la casa y el oficial a cargo habló con mamá, después de revisar todas las instalaciones y habitaciones. Le manifestó que sospechaban de nosotros porque un caballo muerto de pelo bayo le dijeron que era de papá. Entonces, mamá le aclaró que el bayo de nuestra propiedad estaba en el potrero y él lo podía comprobar, y que papá había ido para la estancia Mirunga hacia tres días. Se fueron, después de acercarse al potrero y ver entre los árboles al bayo famoso. A la tarde volvió papá, cansado y barbudo, y a mamá le contó en guaraní lo que él había pasado. Ellos hablaban así cuando querían que nosotros no nos enteráramos de su conversación. Pero yo entendí que se habían enterado de la derrota cuando acampaban en los montes del río Miriniay y se habían dispersado, volviendo a sus respectivos hogares. A la noche temprano, no obstante su cansancio, cambió de caballo y se fue a llevar la vianda a los que guarnecían en el monte. El era amigo de Piro Rovira, de manera que habló largo tiempo con ellos mientras mateaban en el fogón que tenían y con el resto de los que allí se escondían. El coronel Bosch, mamá le mandó un escapulario con el corazón de Jesús, que muchos años después nos devolvió y que yo aún conservo. El coronel mandó a mamá su espada, que en los trajines posteriores se nos perdió. Al día siguiente mamá hizo un listado de los elementos necesarios para la provisión semanal de los alimentos y mandó al peoncito al almacén de campo que quedaba del otro lado del paso a hacer las compras. Incluyó aquellas que harían falta para los que estaban escondidos en el monte. Cuando volvió nos informó que en la pulpería había soldados del regimiento y que su jefe decía al pulpero que estaban revisando los montes del río Uruguay y que al día siguiente lo harían en los del arroyo Capií Quice, buscando prófugos. De manera que al atardecer papá partió con las vituallas e informó al grupo, que esa misma noche partió para cruzar el río Uruguay a fin de llegar al Brasil. En la siguiente mañana llegaron los soldados al establecimiento, después de haber rastrillado el monte, y volvieron a revisar las instalaciones, sin encontrar nada. Entre las altas matas espinosas que estaban en un extremo de un potrero siguieron por mucho tiempo escondidas las bolsas con los fusiles y las cajas de municiones. Años después, viviendo yo en Almagro, en Buenos Aires, una tarde volvía del centro por la avenida Corrientes y al llegar a la esquina de Pueyrredón vi un grupo de personas rodeando una tarima hecha con cajones de cerveza y un micrófono. Me acerqué y vi allí a un hombre con pelo revuelto y ojos verdes y nariz quebrada y reconocí al ametralladorista que encontré en el cerro Pajarito. Cuando le hablé y recordé esa circunstancia, nos pusimos a evocar aquél momento. Entre los escasos concurrentes vi otra cara conocida y le dije a Ayres, que así se llamaba. Lo miró y dijo: “ Es el doctor Arturo Jauretche”. “Sí, -le comenté- fue el que nos pidió que le lleváramos agua a la tropa”. Me presentó y cuando Jauretche se enteró, se acordó y con alegría manifiesta se puso a comentar aquella tarde calurosa, preguntando por mamá. De esa manera me incorporé a FORJA y seguí a Jauretche en toda su actividad política, que influyó en mi formación en ese aspecto. Yo tenía trece años cuando lo conocí y en el momento del reencuentro ya estaba en los dieciocho. Siempre me acuerdo que cuando volvió del exilio fui a verlo en su estudio del pasaje Güemes, donde se disponía a editar el periódico “El 45”, y le dije: “Doctor, aquí estoy nuevamente”. “Tenemos que empezar de nuevo” , me contestó. Cuando en diciembre de 1965 se le hizo un homenaje, le pedí que me dedicara un folleto que se había editado para esa circunstancia. “ A Pedro acuña, camarada de todas las campañas...”, escribió. Nunca fueron relevantes las acciones políticas que yo llevé a cabo, simplemente lo acompañé siempre. Y la primera campaña en que lo acompañé fue esa del 29 de diciembre de 1933, cuando él integraba un ejercito revolucionario compuesto por militares, políticos, intelectuales, paisanos y peones correntinos, que en Paso de Los Libres se lanzaron a la lucha, contra el gobierno fraudulento, para lograr una Argentina mejor. Esa patriada casi desconocida, olvidada, humilde, sepultada en un tiempo lejano pero que para la imaginación del niño que yo era entonces y el recuerdo del octogenario que hoy soy fue una epopeya de la cual debo ser el último testigo. Si, allí empecé a acompañarlo, no como un combatiente, como deseaba mamá, sino que simplemente fui al aguatero. Fuente:http://www.diariomardeajo.com.ar/aguatero.HTM

Antes de arrancar, mas de uno me va a boludear por esto, pero soy un "casi" fanático de Art Attack; y soy "casi" porque lo miro cuando lo engancho haciendo "zapping". Es muy bueno lo que ahi hacen, y es de lo poco de televisión educativa para los pibes que anda dando vueltas. Así que, sin mas preambulos... _________________________________________________ Art Attack es un programa de televisión sobre arte. Es uno de los programas de televisión más largos de CITV, desde 1989 se transmite y todos los programas han sido conducidos por Neil Buchanan. El programa incluye 3 ó 4 obras de arte, tomando el espectador con su producción gradualmente. Tenía 15 minutos de duración pero esto fue ampliada a 20 minutos a partir de la serie 11. En el introduce un segmento particular mostrando una pieza acabada, y se anima a que se busque realizar una pieza similar. Los trabajos que diseñan los niños pueden seguir la técnica del conductor para hacer su propia copia y son generalmente cuadros con un cierto capricho agregado a ellos. Se anima también a usar cuadrados de cartulina, cuchillos de colores, etc. En varios episodios se hace algo que incluye porciones de periódico rasgado y una mezcla especial (mezcla de agua y pegamento) haciendo una figura con papel maché. Una vez terminada la obra, el conductor dice "Haz la prueba" a los espectadores. Una de las inclusiones más famosas de Art Attack son los "Atacazos Artísticos". Son hechos por Neil Buchanan a gran escala, a veces en un campo y también en una pista de despegue. Uno de los más conocidos es un "cuadro" gigante de la cara de la Reina Isabel II, el cual fue hecho utilizando 25.000 billetes de 10 libras esterlinas. En un episodio especial Buchanan hace un atacaso artistico del horizonte de Manhattan, teniendo apartamentos específicos con luces como si fuera una escena de navidad. También está el Cabezón, un busto de piedra animado que se ríe y recapitula los pasos necesitados para hacer la obra de arte. En la primera temporada, El Cabezón fue hablado por Stewe Sweeney, en la segunda, por Andrew O'Connor y a partir de la tercera por Francis Wright. No aparecio en las temporadas 13 y 17. El programa era originalmente de TVS, idea creada por Neil Buchanan y Tim Edmunds. Buchanan y Edmunds se satisfacieron en la televisión meridional en 1978, trabajando juntos. Tiraron al piloto de Art Attack en un canal en Gillingham en 1988, y la serie comenzó al año siguiente. También en Latinoamérica, el programa se transmite en 2 versiones: una de Rui Torres (2000-2002) y la versión española de Jordi Cruz (2003) que luego fue doblado hacia Latinoamérica para neutralizar el acento. También ha habido participación de las recapitulaciones de El Cabezón y los atacazos artisticos de Neil Buchanan. _________________________________________________ Algunos Art Attacks! Medallón Azteca se necesita: - un jabón - lapices - palitos de helado - tijeras - pincel - agua Primero elegí un jabón que te guste; hay de muchos colores y formas, por lo que tienes muchisimas posibilidades Usá un lapiz bien afilado para diseñar lo que quieras que aparezca en el medallón Una vez con el diseño hecho, corta las puntas de los palitos de helado para transformarlos en cánulas con los que puedas escarbar el jabón Escarba con los palitos y los lapices bien afilados. Quita los restos de jabón con el pincel Trata de tomarte tu tiempo para hacerlo bien simetrico. Si lo necesitas, alisa los bordes con el agua Por último, dale unos toques decorativos usando lentejuelas o lo que gustes Dibujate un Dinosaurio siguiendo las fotos! link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=M114KFbDoEc link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=xj1ciKaeA8w link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=77rxWQWlZqs Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Art_Attack http://www.hitentertainment.com/artattacK/
Hace un par de días un artículo del Wall Street Journal informaba que Google pronto pondría en marcha su servicio de almacenamiento de archivos online conocido como GDrive. Esta estrategia podría acelerar el cambio a un sistema informático basado en la web, además de intensificar la competencia que la empresa tiene con Microsoft. El gran interrogante que mantiene a los usuarios escépticos pasa por la privacidad. ¿Qué tan protegidos estarán los documentos de los usuarios? “Google está preparando un servicio que permitiría a los usuarios almacenar todos los archivos que tengan en el disco rígido de su computadora. Archivos de Word, música, video clips, imágenes, etc. Podrán acceder al contenido por Internet desde cualquier computadora o teléfono celular por medio de una contraseña, incluso compartir los archivos con otra gente.” dijo un vocero de Google. De todas formas tiene todavía algunos puntos en contra como es el hecho de que se necesita conexión a Internet para acceder al servicio, o el tema de la privacidad, como remarcó el vicepresidente de Microsoft, Chris Capossela, que dijo que su empresa no está interesada en brindar un servicio semejante debido a la desconfianza de los usuarios por este motivo. Se espera que en unos meses Google lance este servicio, habrá que estar alerta a las noticias que nos vayan llegando. Fuente: http://www.elwebmaster.com/actualidad/falta-poco-para-que-google-lance-su-servicio-gdrive

PORQUE SERÍA REGRESIVO: En el Derecho Internacional de los Derechos Humanos rige el principio de no regresividad y de progresividad: está prohibido regresar a instancias anteriores de la cobertura de un derecho, y solo se puede avanzar en dicha cobertura. El Código Penal sancionado en 1921 establecía la edad de punibilidad en 14 años. Durante el gobierno peronista, en 1954, se estableció en 16 años, en el marco de una política dirigida a la protección de la infancia (Ley 14.394). La Dictadura, en una de sus primeras medidas (Decreto Ley 21.338), derogó parcialmente esa norma, y fijó la edad de punibilidad en 14 años, decisión que mantuvo en el Régimen Penal de la Minoridad, creado en 1980 (Decreto Ley 22.278). En mayo de 1983, meses antes de la recuperación de la democracia, la edad de punibilidad volvió a establecerse en los 16 años. Regresar a la edad establecida por la Dictadura no parece una medida dirigida a la mejor protección de nuestros niños y adolescentes. PORQUE EL ÚNICO OBJETIVO ES EL CASTIGO: El mandato constitucional establece que el sentido de la privación de la libertad no debe ser el castigo, sino la adecuada preparación para la vida en libertad. Sin embargo, la discusión de estos proyectos, luego de un hecho grave que involucró a un adolescente de 14 años, revela que el único objetivo es establecer políticas de castigo sobre esta población, violentando ese mandato, y confundiendo a las personas que creen que esta reforma le será aplicada a ese joven, lo que es falso. PORQUE NO ES CIERTO QUE SEA EL ÚNICO MODO DE BRINDAR GARANTÍAS A LOS ADOLESCENTES DE 14 Y 15 AÑOS: Decir que el único modo en que una persona acceda a las garantías constitucionales es introducirlo en el sistema penal es por lo menos una falacia. Las garantías las tenemos todas las personas de todas las edades, el problema es que muchas veces no se cumplen ni se respetan. Es responsabilidad de los jueces aplicar las leyes, y velar porque todas las garantías de todas y todos los ciudadanos, se cumplan conforme la ley. PORQUE NO SE TRATA DE SANCIONAR MÁS LEYES, SINO DE CUMPLIR LAS QUE YA EXISTEN: La Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (Ley 26.061) tienen plena vigencia, así como todos los tratados internacionales de derechos humanos que establecen todos los derechos a los que son acreedores cada niño y cada niña que vive en nuestro país. Sin embargo, la mitad de ellos carece de condiciones básicas de existencia: no tienen cloacas ni agua potable, ni vivienda, ni educación y salud de calidad, ni viven en un ambiente sano, ni tienen acceso a oportunidades, actividades recreativas, vacaciones, futuro. Hay leyes que dicen que tienen derecho a todo esto, pero no hay jueces que las apliquen ni funcionarios que las ejecuten. PORQUE LA CANTIDAD DE ADOLESCENTES DE 14 Y 15 AÑOS QUE COMETEN DELITOS GRAVES ES ÍNFIMA: Diputados y diputadas, senadores y senadores deberían pensar si es justo sancionar una ley que, más allá de sus intenciones, será aplicada para el castigo, y que significará un retroceso en cuanto a las políticas dirigidas a la infancia, para atender, de modo punitivo, los hechos que cometen un puñado de adolescentes. Según una investigación de Unicef, la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, y la Universidad Nacional de 3 de Febrero (http://www.unicef.org/argentina/spanish/Adolescentes_en_el_sistema_penal.pdf) sobre un total de 1800 adolescentes menores de 18 años privados de libertad por causas penales en el país, un 17 % son no punibles, es decir menores de 16 años: 300 adolescentes. Ahora bien, cuando se analizan los delitos que se les imputan a aquellos 1800 adolescentes privados de libertad, los datos indican que un 15 % está imputado de homicidio (incluyendo la tentativa de homicidio, es decir, los casos en que no se produjo el resultado muerte): 270 casos. Si aplicáramos la proporción entre punibles y no punibles, tendríamos que, de esos 270 casos, solo 46 (el 17 % de 270) corresponderían a adolescentes de entre 14 y 15 años. Pero esa cifra es más baja aún si tomamos la cifra del total de homicidios dolosos que se cometen al año en nuestro país: unos 2000. De esa cantidad, en unos 200 participan menores de 18 años. Y de esos doscientos, según declaraciones del director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, Nils Kastberg, en solo 15 casos participan menores de 16 años (http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-123922-2009-04-26.html). Este análisis no supone quitar importancia a una sola muerte violenta producida por la intervención de un adolescente, pero entendemos que una decisión de política criminal de la gravedad de la que se intenta, debe analizar a qué población está destinada, con qué objetivos, y a qué costos, antes de tomarse. PORQUE SI EL ESTADO NO ES CAPAZ DE CONTROLAR LAS INSTITUCIONES DE ENCIERRO QUE HOY TIENE, MUCHO MENOS PODRÁ CONTROLAR LAS QUE PIENSA CREAR: Todos los días hay noticias acerca de muertes en lugares de encierro (76 por causas violentas y/o dudosas durante 2008, según los registros del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos) El viernes 24 de abril, la justicia ordenó cerrar un hogar de niños, niñas y adolescentes regenteado por la Fundación de Julio Grassi, luego de que un niño de ocho años intentara ahorcarse, hastiado de los abusos cometidos contra su persona, y de que se recopilaran otras tantas denuncias. La Argentina ratificó el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos y Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes en noviembre de 2004, pero no implementa los mecanismos de visita a los lugares de detención para prevenir los abusos, los malos tratos y la tortura. Esa es otra norma vigente que no se cumple, casi cinco años después de ser sancionada. PORQUE EL SISTEMA PENAL ES DISCRIMINATORIO, SELECTIVO, ESTIGMATIZANTE: Es decir: no persigue a todos por igual, sino a los más pobres, los más vulnerables, los que menos “esfuerzo” tienen que hacer para caer en sus redes. Y cuando los captura, los separa del resto de la sociedad, los marca. Nadie que pase por una institución del sistema penal sale sin huellas, a veces en el cuerpo, casi siempre en su psiquis. Y las huellas son más profundas y dolorosas cuando se provocan en niños y adolescentes. PORQUE LOS PIBES SON EL ESLABÓN MÁS DÉBIL DE LOS GRUPOS DELICTIVOS Y LAS EMPRESAS CRIMINALES: Casi siempre que un adolescente está inmerso en una situación violenta, es porque alguien con más edad y con más poder, lo ha utilizado. Un niño de 14 años difícilmente robe un auto para cometer otros delitos. Lo más seguro y lo que indican todas las investigaciones es que recibe un arma y una paga miserable por conseguir ese auto que luego irá a un desarmadero, para que muchos de los que reclaman la baja en la edad de la punibilidad compren más baratos los respuestos para sus autos. PORQUE LAS PENAS PREVISTAS NO SON INTOCABLES: Se utiliza como un argumento a favor de la baja de edad de punibilidad, que se fijarán penas bajas (lo que no es cierto, al menos en el proyecto presentado por el Dr. Raúl Zaffaroni y la Dra. Lucila Larrandart, en el que se permiten penas de hasta siete años para la franja de 14 y 15 años, y de quince años para la franja de 16 y 17, lo que transformaría al régimen argentino en el más gravoso y represivo de Latinoamérica). Pero hasta estas penas draconianas pueden elevarse: basta que suceda algún hecho trágico, o lo suficientemente difundido por los medios, para que se dupliquen, o tripliquen, frente a un próximo clamor popular. Del mismo modo que sucedió con la presión del ex ingeniero Blumberg, en 2004, en que los máximos de pena aplicable a ciertos delitos subieron a los cincuenta años, obviamente sin ningún efecto en cuanto a la disminución de esos delitos. PORQUE VAN A METER PRESOS A LAS PRINCIPALES VÍCTIMAS DEL NEOLIBERALISMO QUE ESTA SOCIEDAD VOTÓ Y ACEPTÓ DURANTE UNA DÉCADA: Los adolescentes que hoy tienen 14 y 15 años nacieron entre 1994 y 1995, cuando millones de votantes reeligieron a Menem, y sus políticas, con la consecuencia de desintegración social, marginación de millones de personas, destrucción de la escuela pública, pauperización y desempleo de los padres de estos adolescentes. Los adultos tenemos la obligación de hacernos cargo de nuestras decisiones, no solo de las que tomamos individualmente, sino de lo que avalamos, aceptamos o consentimos como sociedad. Y ser consecuentes con lo mejor de nuestra historia, con la decisión, que alguna vez tomamos, de que los únicos privilegiados sean los niños. Aún estos, los ajenos y demonizados. Claudia Cesaroni Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos (CEPOC) Buenos Aires, 25 de abril de 2009 http://www.cepoc-cepoc.blogspot.com/

Boletos de transportes (principalmente, bondis)... "a correrse pa'l fondo!!!!!" Pasaje de La Bella Ensenadera, 1867. Col. Roberto Guillaume (rep. blanco y negro), en Travesías de antaño por caminos reales, postas y mensajerías Ficha del Tramway Central de los hermanos Lacroze, 1870. Diámetro 22 mm. Boletos de talonario de fines del siglo XIX: Tramway Argentino (50 x 30 mm; 50 x 24 mm, col SRD), Rural (80 x 40 mm, col. SRD), Gran Nacional (57 x 30 mm) Boletos de rollo de tranvía: Gran Nacional, Lacroze, Quilmes, Buenos Ayres y Belgrano y Anglo Argentino (25 a 28 x 52 a 62 mm). Boleto de talonario de la Cía. de Tranvías Eléctricos del Sud (37 x 61 mm). Boletos de ómnibus porteños: Belgrano Autobús (28 x 52 mm), La Reconquista (línea 44; 24 x 64 mm), General Mitre (73) y La Internacional (53; 27 x 61 mm). El primero de 1924, el resto hacia 1940. Como los de los tranvías, estaban impresos de un solo lado Boleto de talonario del Tramway Argentino, de Mariano Billinghurst. Con el canje de diez de éstos se obtenía un viaje gratis. Boleto obrero del Anglo-Argentino (1914). Se imprimía en los talleres Caseros de la propia empresa. Col. AS (rep. blanco y negro). Boleto obrero de ida y vuelta del Anglo-Argentino, en uso entre 1914 y 1921. El guarda debía marcar el número correspondiente a la fecha, pero al no figurar el mes, algunas personas lo utilizaban para el mes siguiente, en el caso de los días no marcados. Fueron reemplazados por otros que tenían impreso mes y año. El regreso era válido entre las 12 y las 24 horas del día de emisión. Col. AS (rep. blanco y negro). Boleto escolar ida y vuelta del Expreso La Costa, 1983 Facsímil del boleto municipal utilizado en colectivos incautados durante la huelga (25 de setiembre al 3 de octubre de 1936) Boletos de la línea 25 Boletos de líneas privadas: 7, 60, 104, 108 y 406. Boleto de talonario de viaje directo, de la línea provincial 230, hoy 130 Boletos de rollo de líneas de media y larga distancia: Chevallier (Buenos Aires - Rosario, concesión 107), Costera Criolla (Avellaneda - La Plata - Miramar, conc. 11), El Cóndor (Buenos Aires - Mar del Plata, conc. 114, con las secciones indicadas al dorso; 27 x 107 mm) y línea 100 de Autorrutas Argentinas (Buenos Aires - La Plata). Boletos de rollo de líneas provinciales: Cía. del Sud, concesión 218 entre Buenos Aires y Bahía Blanca, con secciones al dorso (23 x 125 mm); Expreso Liniers (línea 188, hoy 88), viaje directo de la línea 216 (Empresa 6 de Septiembre, hoy 166); los dos extremos tarifarios de la Atlántida (P.57); tramo Junín - Venado Tuerto de Micro Bernard (interjurisdiccional Buenos Aires - Santa Fe, concesiones 162 y 98 respectivamente); La Florida, entre San Andrés de Giles y Mercedes; El Relámpago, tramo Vedia - Lincoln y Expreso Tigre B, línea 68 actual 168 Boleto de trasbordo de la línea 43 del Anglo. El blanco habilitaba el trasbordo desde la Boca hacia Flores y el verde a la vuelta Boleto de ida y vuelta y combinación Plaza Mayo - Balneario de Quilmes. Boleto de talonario de la Corporación, para combinación en las líneas de tranvía indicadas Boletos de tranvía de la Corporación de Transportes Los pases libres han evolucionado a través del tiempo, del carnet con tapa de cuero a la simple credencial. Arriba: carnet expedido por la empresa provincial La Flecha del Norte, para usar en el recorrido interurbano Santiago del Estero - Fernández operado por El Tábano. Col. SRD, década de 1940. Abajo: Credencial de La Primera de Punta Indio, línea comunal de esa localidad de la provincia de Buenos Aires. Cuadro tarifario de la Cía. Transportes Necochea, donde se aprecian distintas modalidades autorizadas en la ciudad de Necochea. 1984 Descuentos para estudiantes. Arriba: escolar primario líneas 182, 156, 68, 71 y 172 (Buenos Aires, déc. 1970/80); estudiantil secundario línea 92 (Bs. As., 1990, 33 x 63 mm). Centro: Secundarios línea 15 (Bs. As., 2005, anverso y reverso), Bahía Blanca (2002, anv./rev.), primario línea 501 (Azul, 1993) y canje abono secundario (Ale Hnos., Salta Capital, 2003). Abajo: Secundarios líneas de Buenos Aires: 37 (1991, anv./rev., 50 x 60 mm), 60 (2000, 33 x 76 mm) y 59 (1994, 33 x 63 mm). Boletos de talonario de la Provincia de Buenos Aires: Izq.: Docente de escuela pública, línea 234 Transp. Martínez (80 x 43 mm, 1982); estudiante secundario, línea 740 La Primera de Grand Bourg (95 x 42 mm, 1992). Boletos que representan distintas modalidades tarifarias y descuentos: Arriba: canje por abono, anverso y reverso, de la Empresa Nuestra Sra. de Río Blanco (San Salvador de Jujuy, 1994; 32 x 60 mm); boleto de talonario para jubilado, con 20% de descuento (Transportes Libertad, Resistencia - Chaco), 1989 (52 x 54 mm). Abajo: Canje boletos obreros de Transportes Carlos Paz (Córdoba, 1990) y C. T. Necochea (1984), boletos nocturnos línea 307 (La Plata, ca. 1987) y línea 336 (Pcia. Bs. As., déc. 1980), canje abono universitario (Transal, Salta Capital) 2003. La combinación entre subterráneos no era habitual antes de la Corporación, debido a que las líneas pertenecían a distintas empresas. Es curioso este boleto para pasar de la línea del Lacroze (actual B) a las de la C.H.A.D.O.P. y F. (actuales C y D). El trasbordo se efectuaba -como hoy- en la estación Carlos Pellegrini. Boletos de combinación de la Corporación, para subterráneos. Arriba, entre las líneas C y D (anv./rev., col. AFT). Abajo, línea C para A y cartón similar al Edmondson ferroviario para viaje directo Abono de Transportes de Buenos Aires (TBA) para 5 viajes en subterráneo, de mediados de los años '50 (74 x 89 mm). También se vendían abonos para 10 viajes Distintas fichas, todas de aleación liviana, utilizadas por Subterráneos de Buenos Aires entre 1962 y 2001 (anverso y reverso, diámetros 20, 25 y 18 mm). Primera tarjeta magnética de subterráneo, sistema Prodata (izq., 1988, 85 x 53 mm) y Subtepass válido por un viaje (der., 2000). Facsímil de la tarjeta Metrolíneas. La Razón, 29/9/1999 Subtecard boleto de talonario del premetro, viajes gratuitos de ensayo, mayo 1987 (81 x 50 mm). Der., boletos de rollo de premetro (viaje combinado con el subte, 25 x 62 mm; 1987), Subte bus (1988) y devolución del importe ante la interrupción del servicio, 1994 (anverso y reverso). Suma de boletos correspondientes a un pasaje entre Turdera y Brandsen. Línea 51 Expreso Cañuelas, 1986 Boletos de servicios diferenciales (década de 1980, anverso y reverso). De izq. a der: Líneas 60, 93, 15, 105 y 152. Los dos de la izquierda, más anchos; el papel usado por la 60 es más grueso que el de la 93; el de la 15 lleva ilustrado un vehículo diferencial; el de la 105 es similar a los de los servicios comunes y el de la 152 está impreso sobre papel brillante De izq. a der: Boletos de rollo del Ferrocarril General Roca - Líneas Patagónicas (col. SRD); lancha colectiva de Interisleña S.R.L., servicios fluviales en el Delta del Tigre (1980); comprobante de pago de peaje de Baires Pistas (autopista 25 de Mayo, Buenos Aires 1990) y calesita (Mar del Plata, 2006) Boletos de Transportes de Buenos Aires. Al dorso de los impresos hacia 1961, consecuentemente con la política del gobierno, dice: "La batalla del petróleo la ganará el pueblo". Leyendas al frente de los boletos: "Una ciudad limpia es salud" (Córdoba, 1984); "Necochea sabe crecer" (M. O. Nueva Pompeya, ca. 2000); al dorso: "Acorte su viaje - Descienda por la puerta trasera" - "Abone con cambio justo" (línea 168, 1990), "Compre a crédito en Canguro" (publicidad de supermercado, línea 630 de Morón, déc. 1970), "Vamos Argentina" (línea 152, Mundial de Fútbol Argentina '78); "Las Malvinas son Argentinas" (línea 175, impreso con motivo de la guerra de Malvinas en 1982). Algunas frases en el dorso de los boletos de Fusero. Líneas 12, 36, 45, 107 Arriba: Adicional, entregado en la línea 86 (Buenos Aires) ante la falta de boletos de $0,05, el primer día de vigencia del boleto de cambio; líneas 24 y 60 (Buenos Aires). Abajo: línea 95 (Buenos Aires), línea 17 (San Miguel de Tucumán, 1992); Grupo 80 (Mendoza, 1994). Boletos de máquinas computadas en etapa experimental: Microbús (línea 194 Chevallier, 1983) expedido en boletería, y de la línea 60 sacado a bordo (1981) donde figuran fecha, hora, línea, interno, secciones y precio Líneas 407 (hoy 47), 208 (hoy 28), 164 (hoy 64), 165 (hoy 65), 223 provincial (luego 54) y 37 provincial (hoy 237), todos de la década de 1960. Líneas 68 (con leyenda "ex 268", 1970), 89 (ca. 1973), 82 (ca. 1976), 133 (déc. 1970), 118 (ca. 1976), 630 comunal de Morón (déc. 1970), 38 (ca. 1976), 13 (luego 426, 1983), 175 (1982) y 169 (ca. 1980). Líneas 190 (déc. 1970), 60 (déc. 1980), 187 (1982), 23 (ca. 1978), Empresa del Oeste (Morón, 1983), 77 (1983), 269 provincial (1984), 174 (1982), 106 (1985), 86 (1986), La Independencia (provinciales 203 y 365, 1985), 50 (1986), 706 de San isidro (1985), 23 (1987), 343 provincial (1987) y 136 (1990). Líneas 304 provincial (1990), 723 de Tigre (1990), 102 (1991), 181 (1991), 204 provincial (boleto preembarque, más ancho, 1992), 60 (directo Constitución - Escobar, cabeceras ilustradas con una locomotora y una flor, 1993), 500 de Florencio Varela (1993), 64 (ilustrado con la clásica estampa del transbordador de la boca, terminal de la línea, ca. 1993), 146 (servicio semi-rápido, 1993), 12 (1994), 98 (diferencial, ca. 1994), 96 (ca. 1994), 36 (1993) y 629 de La Matanza (fines déc. 1990). Boletos de expendedora automática: Líneas 62 (1993), 5 (con la sigla E.D.S.A. del fabricante,1993), 98 (1994), 324 (papel amarillo, 1997), 39 (estudiante secundario, 1998), 99 (2002), 24 (2005), 42 (2006) y 141 (2007). Boleto de preembarque previo a los fiscales de dos cuerpos, de rollo (50 x 60 mm, línea 45, 1994). Der., arriba: Boletos fiscales de la CoNTA, talón para el pasajero. El sistema de seguridad permitía que en caso de fotocopiarlo, apareciera la palabra "falso" (56 x 50 mm, 1994). A cada valor correspondía un color y originalmente no tenían identificación de línea. Luego cada empresa los sellaba (centro, derecha). Abajo: Primeros boletos de preembarque de la línea 168 (47 x 71 mm, 1994). Boletos de preembarque posteriores a los boletos fiscales, de rollo y de talonario: líneas 106, 129 y 95 (talón pasajero), 39 (completo, anverso y reverso), 1, 71, 160, 15, 4 y 136 (pasajero), 128 (completo) y 188 (pasajero). Izq.: Boleto de expendedora con datos erróneos o faltantes: No consigna número de línea ni interno y son incorrectas la fecha y la hora (línea 99, 1994). De Par en Par 39, 5/1994. Der.: Fecha y hora incorrectas (línea 103, 1993). Fig. 66: Boleto con publicidad al dorso, impreso en continuo a 3 colores (línea 168, 3/1996) Boletos de expendedora del Área Metropolitana de Buenos Aires con diversas leyendas: Línea 159, con logotipo de la empresa y consejos en el frente (1996); línea 162, "Welcome to Bartolomé Mitre S.A." (1997); Empresa El Puente (dorso con logotipo, 1998); línea 114, "Gracias por viajar con Plaza" (2003); línea 29, "Prohibido fumar" (2006); línea 106 con publicidad de Banco Galicia al frente (2005) y línea 293 provincial con el nombre de la empresa en el anverso y logo en el reverso (2006). Tarjeta magnética en la línea 57 Atlántida (12/1994) y boleto de expendedora adquirido con tarjeta en la 158 El Puente (8/1998). La crisis económica también le apretó el cinturón al boleto, que se comprimió en tamaño para ahorrar papel. Líneas 99 (2003) y 110 (2006). Provincia de Buenos Aires: M. O. Gral. Necochea (500 y 502 de Necochea, 1973); Coronel Ramón Estomba (con la estampa ecuestre del coronel en el frente; líneas 503 y 518 de Bahía Blanca, 1984); Sol de Mayo (363 provincial, con el precio sellado, para no tener que reimprimir ante aumentos de tarifa, déc. 1980); La Ideal (servicio San Pedro a Vuelta de Obligado, 1987); La Isleña (276 provincial, 1985); C. O. La Acción (279 provincial, de Bahía Blanca a Punta Alta, 1984); T. A. Costa Atlántica, diseño común a muchas empresas, que solo imprimían su nombre al dorso (Mun. Urbano de la Costa, 1986); La Huella de Junín (502 de Junín, 1992); San José (350 provincial, 1994); 25 de Mayo (506 de Olavarría, 1992); El Rápido Argentino (servicio La Plata a General Belgrano, boleto más ancho vendido en boletería, con talón de asiento adjunto, 1991); línea 503 municipal (Luján, 2000, con leyendas en el dorso referentes al cuidado de la salud y la convivencia) y Montemar (línea 1 de Pinamar, 2003). Arriba: Provincia de Santa Fe: Empresa 9 de Julio (ca. 1950), Empresa Villa Diego (1983, corte en "S", Ente Regulador de Empresas Coordinadas Sanlorencinas (1992) y línea 14 El Triunfo (Capital, 1989). Abajo: Provincia de Córdoba: Capillense (hacia 1980), Ciudad de Córdoba (1989), COTIL (1989) y Pampa de Achala (1994). Estrella del Litoral (Entre Ríos, con publicidad al dorso, 1986); El Expreso Ciudad de Posadas (Corrientes Capital, 1986); Chaco S.R.L. (Resistencia, 1989); El Sol (Formosa capital, 1996) y Transportes Cataratas (Puerto Iguazú, Misiones, 1992). Salta Capital, 1998; Expreso Lalo (Lib. Gral. San Martín, Jujuy, escolar ca. 1990); Transp. San Nicolás (La Rioja Capital, 1994); Guido Mogueta (San Fernando del Valle de Catamarca, 1994); 5 de Julio (Santiago del Estero Capital, 1996) y Coop. Tucumán (San Miguel de Tucumán, 1987). Villa Mercedes (San Luis, 1984); línea 33 (Mendoza capital, 1950); EPTM (trolebús Mendoza, 1983), Grupo 50 (Mendoza, 2005) y La Nueva Sarmiento (San Juan Capital, escolar, 1986). Gonzomar (Neuquén Capital, 1984); Ko-Ko (Bariloche, interprovincial, 1994); Empresa Bahía (Rawson, Chubut, abono 1996); Vercelli Hnos. (empresa de San Nicolás que tuvo servicios especiales en Santa Cruz, boleto expedido en Río Gallegos, 1989) y Dos Santos (Ushuaia, Tierra del Fuego, 1983). Boletos urbanos de Córdoba, primera y segunda sección, y fichas correspondientes (18 y 20 mm de diámetro), con el escudo de Córdoba al reverso (1988/1990) Boletos capicúas. Izq.: Los únicos dos números correlativos, que se dan al final de la serie (línea 51, Rosario, 1950; 25 x 45 mm. Col. SRD). A continuación: Cía. Buenos Aires de Ómnibus (déc. 1930, col. SRD); líneas 39 y 92 (Bs. As., déc. 1970), líneas 110 y 45 (Bs. As., déc. 1980), línea 551 (Mar del Plata, déc. 1980) y COTAP (Córdoba, déc. 1980). Capicúas de expendedora: líneas 109 (1994) y 5 (1998). Fuente: http://www.busarg.com.ar/boletos.htm